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FACULTAD DE INGENIERÍA

ESCUELA ACADÉMICO PROFESIONAL DE INGENIERÍA INDUSTRIAL

RELATO

Alcoholismo

Autores:

Cano Moya, Caterin


Castillo Moreno, Daniel
Chauca Vicente Marjorie
Dios Belupu, Joan
Herrera Vasques Steven
Lopes Saavedra, Andrea
Pajuelo Meza, Yaqui
Poemape Latorraca, Adrian
Zavaeta Roldan, Bryan

Asesor:

Mercado Pérez, Gladys

Nuevo Chimbote – Perú

2017
I. INTRODUCCIÓN
La utilización de las bebidas alcohólicas viene de muy antiguo. Las civilizaciones chinas,
egipcias y la cultura mesopotámica ya usaban el vino aunque con un carácter ritual. Las
bebidas alcohólicas han estado presentes en todas las culturas y civilizaciones del
mundo. Es difícil concebir una reunión o fiesta en la que no esté representado el
alcohol. La escalada de consumo en la mayoría de países ha sido notable. El consumo
abusivo del alcohol representa hoy uno de los principales problemas de salud pública
no solo en Perú sino en toda América y Europa.
En Europa se estima su costo entre 2% y 3% del producto nacional. En USA se calcula
que su significación económica está en los alrededores de 100 billones de dólares
(anualmente). De un modo similar ocurre en España e Inglaterra. Desde hace muchos
años se ha venido alterando y excediendo el consumo de alcohol en las sociedades.
Pero hoy día se vincula mundialmente; con el 50% de las muertes ocurridas en
accidentes de tránsito 30% de los homicidios y arrestos policiales, y se determina el
10% de las admisiones psiquiátricas y el 10% de los ingresos por psicosis.
Perú es el tercer país que consume más alcohol en América Latina. Se calcula que al
menos 700 mil peruanos son alcohólicos y necesitan tratamiento especializado. Un 30%
de escolares ya consume alcohol y se inició a los 13 años, la mayoría con sus padres.
Hoy son 281, 000 personas residentes en Lima quienes presentan signos de
alcoholismo, de acuerdo al Estudio sobre Prevención y Consumo de Drogas en la
Población General de Lima Metropolitana realizado por Devida entre personas de 12 a
65 años.
1
Ancash supera el registro nacional de alcoholismo en el Perú. Una grave información
fue revelada por la responsable de los programas sociales del Gobierno Regional Lic.
María Elena Jácome, quien dio a conocer que a nivel nacional el Perú alcanza los 28.5%
de la población que se encuentra inmersa en las estadísticas de consumo de alcohol y
en nuestra región de Ancash el 53.5.

En este sentido el presente relato tiene como finalidad conocer las causas que
producen que los jóvenes consuman bebidas alcohólicas, los efectos que este tipo de
bebidas generan en nuestro organismo, en nuestras vidas, y nuestro entorno, viendo
también posibles soluciones, hablando el tema con estadísticas reales.

1 Jácome, María, A. Consumo de alcohol. Perú: Ancash. 2016, p.25


II. RESPUESTAS

Es una enfermedad caracterizada por un conjunto de síntomas psíquicos, físicos y de


desajuste social que se dan por la forma repetida de ingerir bebidas alcohólicas, es decir
de forma excesiva creando dependencia en el consumidor, se basa en un consumo
excesivo de alcohol de forma prolongada con dependencia del mismo. El alcoholismo
es una enfermedad que consiste en padecer una fuerte necesidad de ingerir alcohol
etílico, de forma que existe una dependencia física del mismo, manifestada a través de
determinados síntomas de abstinencia cuando no es posible su ingesta. Hay dos tipos
de dependencia en esta adicción: la física y la psicológica. La dependencia física se
revela por sí misma, cuando se interrumpe la ingesta de alcohol, con síntomas muy
claros como la tolerancia, cada vez mayor, al alcohol y enfermedades asociadas a su
consumo. El efecto directo del alcohol en el sistema nervioso es la depresión, como
resultado de la disminución de la actividad, la ansiedad, tensión e inhibiciones. Incluso
un pequeño nivel de alcohol dentro del cuerpo enlentece las reacciones. La
concentración y el juicio empiezan a empeorar. En cantidades excesivas, el alcohol
produce una intoxicación y envenenamiento.

2
El desarrollo de la dependencia del alcohol puede ocurrir entre los 5 y 25 años
siguiendo una progresión. Primero se desarrolla la tolerancia alcohol. Esto ocurre en
personas que son capaces de consumir una gran cantidad de alcohol antes de que se
noten los efectos adversos. Después de la tolerancia aparecerán los lapsus de memoria.
Más tarde aparece la falta del control de beber, y la persona afectada no puede
permanecer sin beber, lo necesita para desarrollar su vida diaria.

El problema más serio de los bebedores son las complicaciones físicas y mentales.
Algunas personas son capaces de conseguir un control sobre su dependencia en las
fases tempranas antes de la total pérdida del control. No hay una causa definida del
alcoholismo, pero hay factores que pueden jugar un papel en su desarrollo. Es más
probable el desencadenamiento de un alcoholismo en las personas con algún familiar
alcohólico que en otras que no lo tienen. No se conoce la razón, que puede encontrarse
en anomalías genéticas o bioquímicas.

2 Sumba Hidalgo, Mauricio Rafael. El Alcoholismo en la Adolescencia. Ecuador: Cuenca. 2014, p.33
Cerca de 200,000 defunciones al año pueden ser completamente o parcialmente
atribuidas al beber. El alcoholismo puede matar en muchas maneras diferentes. En
total, reduce la esperanza de vida por 10 a 12 años. Entre más temprano una persona
empieza a beber grandes cantidades de alcohol en gran medida, mayores serán sus
perspectivas de desarrollar enfermedades graves más adelante.

El alcohol es una droga y personas pueden morir de la sobredosis. Esto es un peligro


específico para los adolescentes que pueden querer impresionar a sus amigos con su
capacidad para beber alcohol pero que todavía no pueden medir los efectos.

El alcohol juega una función mayor en más de la mitad de todas las muertes
automovilísticas. Menos de dos bebidas pueden deteriorar la capacidad para conducir.
El alcohol también aumenta el riesgo para las lesiones accidentales resultando de
muchas otras causas.

3
El cerebro de un joven puede recuperarse sin daños de "una" borrachera, pero cuando
ya comienza a beber todos los fines de semana o con frecuencia pierde va perdiendo
la capacidad de aprender y memorizar, y se produce un retraso irreversible en la zona
de conocimiento. "Ya se está viendo a muy buenos estudiantes que fracasan en la
universidad, porque no pueden aprender, no entienden lo que leen ni captan lo que les
dicen"

Trastornos mentales y neurológicos. El uso habitual del alcohol deprime el sistema


nervioso central, produciendo depresión clínica, confusión y, en los casos graves,
psicosis y trastornos mentales. El alcohol también puede causar problemas
neurológicos más leves, incluyendo insomnio y cefalea (dolores de cabeza)
(especialmente después de beber vino rojo). Excepto en los casos graves, el daño
neurológico no es permanente y la abstinencia casi siempre conduce a la recuperación
de la función mental normal.

Problemas gastrointestinales (del tubo digestivo). El hígado en particular es puesto en


peligro por el alcohol. Aquí, el alcohol se convierte en una sustancia aún más tóxica,
acetaldehído, que puede causar daño sustancial, incluyendo cirrosis en 10% de
personas con alcoholismo. El daño hepático es más común y se desarrolla más
rápidamente en las mujeres que en los hombres con historias similares del abuso de

3
Rubio Valladolid, Gabriel. A. Expertos advierten del daño del alcohol en adolescentes. España: Madrid. 2015
alcohol. Dentro del tracto gastrointestinal, el alcohol puede contribuir a la causa de
úlceras y de pancreatitis, una grave infección del páncreas. En una escala menor, puede
causar diarrea y hemorroides.

Trastornos de la piel, musculares y óseos. El alcoholismo severo se asocia con la


osteoporosis, la emaciación de los músculos con hinchazones y dolor, las heridas de la
piel y comezón. Además, parece que las mujeres dependientes del alcohol confrontan
un mayor riesgo para el daño a los músculos, incluyendo músculos del corazón, por los
efectos tóxicos del alcohol.

Las infecciones. El alcohol suprime el sistema inmunitario y las personas con


alcoholismo son propensas a las infecciones, en particular a la neumonía.

Problemas sexuales. El alcoholismo aumenta los niveles de la hormona femenina


estrógeno y reduce los niveles de la hormona masculina testosterona, factores que
contribuyen a la impotencia en los hombres.

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La diabetes. El alcohol puede causar hipoglicemia, una disminución en el azúcar
sanguíneo, que es especialmente peligrosa para las personas con diabetes que están
tomando insulina. Las personas que están intoxicadas quizás no puedan reconocer los
síntomas de la hipoglicemia, una enfermedad particularmente peligrosa.

Embarazo y desarrollo infantil. Hasta las cantidades moderadas de alcohol pueden


tener efectos dañinos sobre el feto en desarrollo, incluyendo bajo peso al nacer y un
mayor riesgo para el aborto espontáneo. Las cantidades altas pueden causar síndrome
alcohólico fetal, que puede dar lugar al daño cerebral y tanto al retardo mental como
al del crecimiento. Un estudio reciente indica un riesgo significativamente mayor para
la leucemia en los lactantes de mujeres que beben cualquier tipo de alcohol durante el
embarazo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) prendió las alarmas, luego de su último


informe sobre el consumo de alcohol en América. Para 2010, Paraguay lidera la lista
con 33,9% de la población5 que ha tenido este tipo de episodios, seguido por Venezuela
con 24,3% y Perú con 13,5%.

4
DrTango, David. Riesgos del consumo de alcohol para la salud, Estados Unidos, Editoral team, 2016.
.
La Organización califica estos episodios como nocivos cuando se consumen cuatro o
cinco bebidas alcohólicas, al menos en una ocasión en los últimos 30 días. En la región,
uno de cada cinco bebedores practica episodios de consumo de alcohol excesivo,
superando el promedio global. Mientras que a nivel mundial la cifra se ubica en 16%,
en América llega a 22%.

Según Maristela Monteiro, asesora principal en abuso de sustancias y alcohol de la


OMS, este aumento se puede deber a “la alta disponibilidad del alcohol en los países
de nuestra región”. La experta también culpabiliza al bajo precio del líquido y a la gran
promoción y publicidad que tiene.

Jaime Arias, médico y presidente de Acemi, aseguró que el alcohol es un factor de


riesgo para enfermedades crónicas. Bajo su punto de vista, una de las causas del
incremento de su consumo es la mayor capacidad de pago de la gente, que se ha dado
con el crecimiento de la clase media.

La preocupación de la Organización también radica en que, según el informe, en cinco


años (entre 2005 y 2010) aumentó el número de hombres bebedores que tienen
consumos episódicos fuertes. El porcentaje pasó de 18% a casi 30%, mientras que en
las mujeres aumentó de 4,6% a 13%.

Según las estimaciones de la OMS el alcohol es el principal factor de riesgo, muerte y


discapacidad para las personas entre 15 y 49 años. La entidad resalta que esta es la
franja en la que se suele ser más productivo económicamente. “En un estudio realizado
en Estados Unidos, en 2006, se estimó que el consumo nocivo de alcohol le costó al
país cerca de US$224.000 millones. De este número, 72% se atribuyó a la pérdida de
productividad en el trabajo. La OMS también advierte que habría que calcular los costos
que generan las detenciones y pérdidas de puesto de trabajo.

La adolescencia representa la transición de la niñez a la edad adulta, es decir, es un


periodo de desarrollo donde la persona adquiere las capacidades físicas y psíquicas que
la identificarán como desarrollada, especialmente las sexuales, que le permitirán
reproducirse. Al ser una etapa de profundos cambios, está marcada por la inestabilidad
y, en la mayoría de las ocasiones, el desconcierto y la confusión de los propios jóvenes
ante sus cambios.

Durante esta fase de desarrollo, los jóvenes se muestran mucho más vulnerables ante
algunos riesgos saludables, como el consumo de alcohol y drogas.
En las etapas inicial y media de la adolescencia (desde los 11 a los 17 años), los jóvenes
desarrollan una imagen propia, un rol que buscan proyectar y potenciar ante los demás.
El desarrollo de la personalidad provoca en el adolescente la necesidad de
independencia frente al núcleo familiar y la búsqueda de integración en grupos
sociales. Esta necesidad de pertenecer a un grupo puede llevar a los jóvenes a
desarrollar comportamientos de riesgo, como el consumo de alcohol. Los hábitos
llevados a cabo dentro del entorno de familia y amigos son cruciales a la hora de
prevenir o fomentar el consumo de alcohol.

El adolescente también desarrolla en este tiempo una sensación de fortaleza e


invulnerabilidad, lo que puede acarrear que el joven desarrolle comportamientos de
riesgo y comience a consumir alcohol y drogas.

Esto se debe a que todavía no se ha alcanzado la etapa adulta y el joven se encuentra


en una fase de formación y desarrollo, por lo que las consecuencias para la salud son
mayores que para un adulto maduro. Además de los riesgos derivados de la ingesta de
alcohol en la salud física, los daños más perjudiciales a estas edades se producen en la
salud mental.

El cerebro del adolescente se encuentra en constante desarrollo y crecimiento; durante


la adolescencia el joven va a adquirir todas las capacidades de razonamiento,
planificación, procesamiento de la información, capacidad discursiva y todas las
propiedades del pensamiento abstracto. El consumo de alcohol durante esta etapa de
adquisición y desarrollo de estas habilidades puede estancar el proceso y dar como
resultado un adulto que presente importantes carencias en el pensamiento maduro.

El alcohol también perjudica las zonas del cerebro responsables de la memoria y del
aprendizaje, que también se encuentran en desarrollo y que dificultan sobremanera y
perjudican la capacidad de crear y almacenar recuerdos, la atención y la concentración.
Estas habilidades son imprescindibles para el desarrollo de la educación y el
aprendizaje, por lo que, a la larga, su carencia o su desarrollo incompleto pueden traer
graves consecuencias.

Además de los riesgos para el desarrollo del pensamiento maduro y la capacidad


cognitiva, el consumo de alcohol en adolescentes afecta sobremanera a la conducta, lo
que puede provocar el desarrollo de un comportamiento agresivo que dificulte el
correcto desarrollo de las relaciones sociales.
Por lo tanto, es importante que los padres hablen con sus hijos acerca de los riesgos de
tomar alcohol aun antes de que lo prueben por primera vez. Mientras que el modo de
comunicarse con un niño de 7 u 8 años es diferente que con un adolescente, hay
muchas formas de hacerles conocer los riesgos del alcohol.

Aunque usted no lo crea, los niños saben escuchar, así que hábleles sobre el alcohol. El
informe de la AAP destacó que el 80 por ciento de los adolescentes dice que sus padres
influyen en su decisión de tomar alcohol. Los padres pueden ayudarlos a mantenerse
alejados de la bebida.

El informe de la AAP destaco que “las conversaciones entre padres e hijos acerca del
alcohol antes de ir a la universidad ayudan a evitar que los estudiantes se convirtieran
en bebedores empedernidos.”

Parents Empowered, una campaña para reducir el consumo de bebidas alcohólicas en


menores de edad, aconseja que los padres impongan reglas claras y que les hagan pagar
las consecuencias de romper esas reglas. “Imponer reglas claras acerca de no tomar
bebidas mientras sean menores de edad y establecer castigos firmes,” según dice el
sitio web de Parents Empowered.

“Explíqueles claramente a sus hijos lo que deben hacer si alguien les ofrece una bebida
alcohólica. Por ejemplo, ‘si sirven alcohol en la fiesta, llámame e iré a buscarte.”
También es útil discutir las situaciones en las que les pueden ofrecer alcohol y cómo
negarse a aceptarlo, según Parents Empowered.

El factor de mayor riesgo es que el mejor amigo de los niños tome alcohol, según The
Huffington Post. Pero si los padres conocen a los amigos de sus hijos, esto puede
disminuir las probabilidades del consumo en menores. “Vaya a conocer a los padres de
esos amigos (no actúe raro, simplemente sea amigable)” dice el HuffPost.

“Si hace estas cosas, no solo es más probable que detecte un problema sino también
envía el claro mensaje de que su hijo realmente le importa.” El informe de la AAP dice
que los menores que consumen bebidas alcohólicas las obtienen de sus padres,
hermanos u otros parientes. Por lo tanto, no sería mala idea conocer a los padres de
los amigos de sus hijos, dice el HuffPost.

El segundo factor en importancia que determina el consumo de bebidas en menores


de edad es presenciar el consumo excesivo en el hogar, de acuerdo con el mencionado
artículo de The Huffington Post. Si los padres toman alcohol con frecuencia, o en
demasía, es probable que los hijos adopten los mismos hábitos.

Un estudio demostró que las actividades extracurriculares reducen el consume de


alcohol y drogas en adolescentes. Los chicos que realizan actividades saludables tienen
menos tiempo para meterse en problemas, según ese estudio. Deportes, danza, música
y arte son excelentes actividades que sirven como excusa para no beber, ya que el
alcohol afectaría el rendimiento.

El NIAA enumera las siete señales que advierten si un chico bebe alcohol: problemas
académicos o de conducta, amigos nuevos, pérdida de interés en actividades o su
apariencia, olor a alcohol en el aliento o la ropa, hablar arrastrando los sonidos,
problemas de coordinación y de memoria.
III. CONCLUSIONES
 Los adolescentes están más expuestos al consumo del alcohol, debido a que
actualmente se ha hecho muy de moda en los adolescentes siendo el consumo del
alcohol un "requisito de integración" al grupo
 De la pregunta 2 llegamos a la conclusión que gran porcentaje que consumen
alcohol etílico a nivel estadístico son los jóvenes entre 15-29 años de edad. La razón
seria que los jóvenes son más vulnerables y/o influenciados por su entorno social.
 El problema de identidad que sufre una persona principalmente en la adolescencia
es también el principal factor que afecta el alcoholismo en esa etapa.
 Según las recomendaciones para prevenir el consumo de alcohol establecido, esto
se puede empezar desde casa, cuando tenemos una edad menor allí los padres
mientras que tengan una buena comunicación con sus hijos sería una gran base
para ellos, saber de las consecuencias y causas, para que así tengan buenas
decisiones y decir no, las normas y límites en nuestro ritmo de vida acordes a
nuestra edad establecen seguridad a todas las personas que consuman en exceso
alcohol.
IV. ANEXOS