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Delitos, contravenciones y faltas cuyo bien jurídico protegido se encuentre o pueda

estar íntimamente ligado al derecho del trabajo y/o de la seguridad social.-

Por Jorge Rubén Danzi

I. Si bien parecería extraño al derecho del trabajo los delitos, contravenciones y faltas,
máxime si pensamos en aquellos –los delitos- no debemos olvidar que este tipo de figuras
protegen bienes jurídicos que en muchos casos estos se encuentran o pueden estar
íntimamente ligados al derecho del trabajo y/o de la seguridad social y se encuentran
tipificados en distintas normas jurídicas de tipo penal que trataré de sistematizar en estas
líneas.-

Obviamente no me voy a referir a delitos como las amenazas, extorsión, lesiones, hurto,
robo, defraudaciones, o cualquier otro tipo de delitos que en este trabajo refiero como
“comunes” para diferenciarlos de alguna manera de los que nos interesan en este ocasión a
pesar de que puedan cometerse en el ámbito del trabajo, como en cualquier otro, en los
cuales el bien jurídico protegido puede ser la libertad, la vida, o los bienes de una persona,
sino que centraremos el estudio en aquellos que como ya dije el bien jurídico protegido
tiene íntima vinculación con el derecho del trabajo y/o de la seguridad social.-

II. Previamente al desarrollo del tema en análisis, y teniendo en cuenta que me referiré
exclusivamente a los delitos, contravenciones y faltas de derecho penal, resulta
conveniente recordar que los delitos no solo son de derecho penal sino también de
derecho civil.-

El acto ilícito ejecutado a sabiendas y con intención de dañar la persona o los derechos de
otro, se llama en este Código delito (art. 1072 código civil).-

El delito puede se un hecho negativo o de omisión, o un hecho positivo (art. 1073 cód.
civil).-

El código civil asigna responsabilidad civil por los delitos en atención a un factor de
atribución de índole subjetiva: el dolo. El factor de atribución subjetivo (dolo) es,
precisamente el elemento que diferencia a los delitos del os cuasidelitos, cuyos restantes
elementos son comunes, la transgresión legal, el daño causado, y la adecuada relación
causal (conf. Alterini; Ámela; López Cabana; Derecho de Obligaciones Civiles y
Comerciales; Editorial Lexis Nexos; Abeledo Perrot; Pág. 727 t sgtes.).-

Los delitos penales son claramente diferenciables de los delitos civiles. En el delito civil
es inexcusable la presencia del dolo, esto, es la intención nociva: el delito criminal, en
cambio, puede ser cometido dolosa o culposamente. El delito civil –para configurarse como
tal- tiene que causar un daño a otro: en el delito criminal tal recaudo es innecesario, lo cual
sucede en los delitos de peligro (tenencia de explosivos, abuso de armas) y en los que
quedan en grado de tentativa. Es diferente la sanción que recae sobre uno y otro. Es
resarcitoria para el delito civil, y represiva para el delito criminal, en consonancia con la
finalidad perseguida por cada ordenamiento.-
El delito penal está tipificado. Solo el Estado produce hoy Derecho Penal. Según nuestra
organización constitucional, el Estado Nacional es la única fuente de Derecho Penal, ya que
el art. 75 inc. 12 de la Constitución Nacional, faculta al Congreso de la Nación a dictar el
Código penal. Aún así sería erado pensar que el Estado Nacional retiene en términos
absolutos esa potestad, ya que en virtud del art. 121 de la Ley Fundamental, las provincias
se reservan para sí todo el poder no delegado. Por tal motivo, la materia contravencional
y el Derecho Penal adjetivo (procesal) son objeto de regulación exclusivamente provincial.
Además, en virtud de la reserva que han ejercido las provincias en el art. 2 de la
Constitución Nacional, el Congreso federal no dictará leyes que restrinjan la libertad de
imprenta o establezcan sobre ella la jurisdicción federal. (conf. Esteban Righi y Alberto A.
Fernández; Derecho Penal; La ley. El delito. El proceso y la penal; Editorial Hammurabi,
pág. 87).-

Podemos decir entonces que el derecho penal es la rama del derecho público que tipifica
ciertas y determinadas conductas como delitos, tutelando bienes jurídicos e imponiendo
penas y/o medidas de seguridad. Es formativo, valorativo y finalista. (conf. Kiper; Manuel
de Derecho Penal Parte General, Editorial Losada; pág. 37).-

Sus normas prohíben conductas en los delitos de comisión y establece preceptos en los
delitos de omisión. El contenido de las normas se estructura en la ley penal, la que mediante
tipos penales describe la conducta prohibida (comisión) o debida (omisiva). –

Como ya se anticipó, la única fuente de producción es el Estado y la única fuente de


cognición es la ley. Emanan del Congreso de la Nación, el Código Penal y las leyes
penales especiales. Emanan de las legislaturas provinciales las leyes que tipifican los
delitos de imprenta y las que se ocupan de materias penales reservadas a las provincias,
como los códigos contravencionales de faltas (conf. Autor y obra citados, pág. 40 y sgtes).-

III. La Dra. Estela M. Ferreiros sostiene que hoy entendemos por Derecho Penal del
Trabajo aquél que se ocupa de conductas criminales que, sin dejar de afectar, en ciertos
casos a bienes jurídicos colectivos, tiene más acotado el campote perjudicados directos. La
diferencias es fundamental. El autor no tiene enfrente a víctimas que sean sus iguales, sino
que, de un modo u otro, están respecto de aquel en una situación subordinada (El Derecho
Penal de Trabajo; Errepar; DEL nº 216 Agosto/03, pág. 721 y stes).-

El estudio de la especificidad se comprende en razón de que el dador del trabajo está en


situación de inevitable superioridad (conf. Autor y orba citada).-

IV. Pues bien, como ya lo he anticipado trataré de sistematizar en estas líneas los delitos
penales por supuesto, como así también las contravenciones y faltas que reúnen las mismas
características de aquellos, cuyo bien jurídico protegido se encuentre o pueda estar
íntimamente ligado al derecho del trabajo y/o de la seguridad social.-

Para ello, y como el lector se imaginará debemos referirnos a distintos tipos de normas
que no se encuentran incluidas dentro de un mismo cuerpo orgánico, de ahí la necesidad de
su sistematización.-
Pero tales normas resultan insuficientes en la actualidad para tutelar los derechos
establecidos en el art. 14 bis de la CN, tales como la libertad de trabajar, a la igualdad y
dignificad del trabajador, a la salud, a la vivienda digna, a la seguridad social etc.-

Por ejemplo en el derecho argentino no existe una norma expresa que reprima el acoso
moral ni sexual, y menos aún en el ámbito laboral.-

El acoso en sí significa perseguir, sin tregua ni reposo, importunar con molestias o


trabajos.-

El acoso sexual es casi una forma de acoso moral, aunque los objetivos concretos y
puntuales de cada figura son distintos. En Europa, la Comisión Europea, a través de la
recomendación (CEE) 92/131, distingue dos tipos de acoso, distinción que, a su vez, ha
sido asumida por la práctica jurisprudencial, en el sentido de la existencia de “chantaje
sexual”, cuando el trabajador es requerido sexualmente con la promesa de experimentar
una mejora, y “el acoso sexual ambiental”, que se produce cuando el sujeto activo
conforma un ambiente laboral intimidatorio (Conf. Ferreiros, en obra citada).-

Se contempla en el Código Penal español, con la denominación de “chantaje sexual” el que


parte de la doctrina considera que constituye una modalidad específica de las amenazas
toda vez que posee la misma estructura de ellas, como sucedería con el art. 184 de nuestro
código penal.-

1) El Código Penal (delitos contra la libertad; contra la libertad de trabajo y


asociación y contra la libertad de reunión).-

a) El art. 140 del código penal establece que serán reprimidos con reclusión o prisión de
tres a quince años, el que redujere a una persona a servidumbre o a otra condición análoga y
el que la recibiere en tal condición para mantenerla en ella.

No debemos olvidar tampoco al art. 141, que reprime con prisión o reclusión de seis meses
a tres años, el que ilegalmente privare a otro de su libertad personal, como así tampoco de
las figuras agravadas que prevé el art. 142.-

También debemos recodar que el art. 142 bis dispone que se impondrá prisión o reclusión
de cinco (5) a quince (15) años al que sustrajere, retuviere u ocultare a un persona con el fin
de obligar a la víctima o a un tercero, a hacer, no hacer, o tolerar algo contra su voluntad. Si
el autor lograre su propósito, el mínimo de la pena se elevará a ocho (8) años. Mientras que
la norma agrava la pena para ciertos casos en particular, tales como si la víctima fuese una
mujer embarazada, un menor de dieciocho años de edad; o un mayor de setenta (70) años
de edad.-

Si bien de la lectura de esas normas penales parecerían no tener relación con el derecho del
trabajo, o que difícilmente se cometerían en la actualidad como podríamos pensar con la
reducción a la servidumbre, no han sido pocos los casos que nos sorprendieron
recientemente, por ejemplo con los talleres textiles clandestinos, que en algunos casos ya
han sido objeto de procesos penales.-
En efecto en la causa “Cancari Nina, Amalia”, la Cámara Nacional de Apelaciones en lo
Criminal y Correccional, Sala II, con fecha 01/11/07 avaló el procesamiento dictado en
contra de la imputada, dado que existían en autos las constancias probatorias necesarias
para responsabilizarla a priori en orden a los delitos de reducción a la servidumbre y
felicitación de permanencia de extranjeros ilegales agravada.-

Sostuvo que existían elementos para suponer, en primer lugar, que en el domicilio
funcionaba un taller textil a cargo de la imputada en el que, en condiciones indignas,
personas se desempeñaban laboralmente, muchas de las cuales a su vez, allí también
vivían.-

Continuó diciendo la Cámara que tales condiciones, conformarían un estado de


sometimiento y cosificación de las víctimas propio del a situación de servidumbre que la
figura del art. 140 del Código Penal intenta reprimir, y que puede extraerse como común
denominador las prolongadísimas jornadas laborales, la ausencia de aportes provisionales y
de obra social, y los muy bajos salarios. A su vez, las características del lugar allanado –
tales como la falta de higiene e instalaciones mínimas, ausencia de ventilación, etc. en el
que vivían varias de las víctimas con sus familias respectivas, terminarían de configurar un
estado compatible con la situación de servidumbre a la que alude el a quo y comparte el
Tribunal. Los aspectos mencionados indican que las víctimas de estas maniobras habrían
estado expuestos al dominio absoluto de los dueños de los talleres textiles, habiéndose
vistos consecuentemente, menoscabados en su libertad (Cámara Nacional de Apelaciones
en lo Criminal y Correccional, Sala II, con fecha 01/11/07 en la causa “Cancari Nina,
Amalia”).-

b) Por su parte, el art. 158 del código penal dispone que será reprimido con prisión de un
mes a un año, el obrero que ejerciere violencia sobre otro para compelerlo a tomar parte en
una huelga o boicot. La misma pena sufrirá el patrón, empresario o empleado que, por sí o
por cuenta de alguien, ejerciere coacción para obligar a otro a tomar parte en un “lock out”
y a abandonar o ingresar a una sociedad obrera o patronal determinada.-

c) Mientras que el art. 159 del mismo cuerpo legal establece será reprimido con multa de
dos mil quinientos pesos como mínimo y en treinta mil pesos como máximo, el que, por
maquinaciones fraudulentas, sospechas malévolas o cualquier medio de propaganda
desleal, tratare de desviar, en su provecho, la clientela de un establecimiento comercial o
industrial.-

d) Conforme lo dispone el art. 160 será reprimido con prisión de quince días a tres meses,
el que impidiere materialmente o turbare una reunión lícita, con insultos o amenazas al
orador o a la institución organizadora del acto.-

2) La ley 26364 (Prevención y sanción de la trata de personas y asistencia a sus


víctimas).-

Esta reciente ley, publicada en el Boletín Oficial el 30/4/08 y que no podemos negar que
tiene íntima relación con algunas de los tipos penales a los que nos referíamos en el punto
1) del presente, establece que la misma tiene por objeto implementar medidas
destinadas a prevenir y sancionar la trata de personas, asistir y proteger a sus víctimas
(art. 1).-

Esta ley establece que se entiende por trata de mayores la captación, el transporte y/o
traslado —ya sea dentro del país, desde o hacia el exterior—, la acogida o la recepción de
personas mayores de DIECIOCHO (18) años de edad, con fines de explotación, cuando
mediare engaño, fraude, violencia, amenaza o cualquier medio de intimidación o coerción,
abuso de autoridad o de una situación de vulnerabilidad, concesión o recepción de pagos o
beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre la
víctima, aun cuando existiere asentimiento de ésta (art. 2).-

Dispone que se entiende por trata de menores el ofrecimiento, la captación, el transporte


y/o traslado —ya sea dentro del país, desde o hacia el exterior—, la acogida o la recepción
de personas menores de DIECIOCHO (18) años de edad, con fines de explotación.-

Existe trata de menores aun cuando no mediare engaño, fraude, violencia, amenaza o
cualquier medio de intimidación o coerción, abuso de autoridad o de una situación de
vulnerabilidad, concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento
de una persona que tenga autoridad sobre la víctima.

El asentimiento de la víctima de trata de personas menores de DIECIOCHO (18) años no


tendrá efecto alguno (art. 3).-.

A los efectos de la ley, existe explotación en cualquiera de los siguientes supuestos:

a) Cuando se redujere o mantuviere a una persona en condición de esclavitud o


servidumbre o se la sometiere a prácticas análogas;

b) Cuando se obligare a una persona a realizar trabajos o servicios forzados;

c) Cuando se promoviere, facilitare, desarrollare o se obtuviere provecho de cualquier


forma de comercio sexual;

d) Cuando se practicare extracción ilícita de órganos o tejidos humanos (art. 4).

Las víctimas de la trata de personas no son punibles por la comisión de cualquier delito que
sea el resultado directo de haber sido objeto de trata.

Tampoco les serán aplicables las sanciones o impedimentos establecidos en la legislación


migratoria cuando las infracciones sean consecuencia de la actividad desplegada durante la
comisión del ilícito que las damnificara (art. 5).-

La ley establece además derechos de las víctimas, entre los cuales merece destacarse la
protección frente a toda posible represalia contra su persona o su familia, pudiéndose
incorporar al programa nacional de protección de testigos en las condiciones previstas en la
Ley Nº 25.764; permanecer en el país, de conformidad con la legislación vigente, y a
recibir la documentación o constancia que acredite tal circunstancia; que se les facilite el
retorno al lugar en el que estuviera asentado su domicilio (art. 6).-

En su art. 10, incorpora como artículo 145 bis del Código Penal, un tipo penal por el que
se sanciona al que captare, transportare o trasladare, dentro del país o desde o hacia el
exterior, acogiere o recibiere personas mayores de dieciocho años de edad, cuando mediare
engaño, fraude, violencia, amenaza o cualquier otro medio de intimidación o coerción,
abuso de autoridad o de una situación de vulnerabilidad, concesión o recepción de pagos o
beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre la
víctima, con fines de explotación, será reprimido con prisión de TRES (3) a SEIS (6) años,
con sus figuras agravadas.-

También en el art. 11 incorpora como artículo 145 ter del Código Penal, el siguiente:

El que ofreciere, captare, transportare o trasladare, dentro del país o desde o hacia el
exterior, acogiere o recibiere personas menores de DIECIOCHO (18) años de edad, con
fines de explotación, será reprimido con prisión de CUATRO (4) a DIEZ (10) años.

La pena será de SEIS (6) a QUINCE (15) años de prisión cuando la víctima fuere menor de
TRECE (13) años.

Incorpora figuras agravadas en cualquiera de los supuestos anteriores.-

Sustituye el artículo 119 de la Ley Nº 25.871, (ley de migraciones) reprimiéndose ahora


con prisión o reclusión de DOS (2) a OCHO (8) años el que realice las conductas
descriptas en el presente capítulo empleando violencia, intimidación o engaño o abusando
de la necesidad o inexperiencia de la víctima (art. 15), y el artículo 121 de la Ley Nº
25.871, por el cual se agravarán de CINCO (5) a QUINCE (15) años cuando se hubiere
puesto en peligro la vida, la salud o la integridad de los migrantes o cuando la víctima sea
menor de edad; y de OCHO (8) a VEINTE (20) años cuando el tráfico de personas se
hubiere efectuado con el objeto de cometer actos de terrorismo, actividades de narcotráfico
o lavado de dinero (art. 16).-

Por último deroga los artículos 127 bis y 127 ter del Código Penal (art. 17).-

3) La ley 23592 (ref. por ley 24728) Discriminación arbitraria.-

Si bien es cierto que hay quienes discuten la vigencia de esta ley en el Derecho del Trabajo
en razón de que la LCT contiene normas referidas a la discriminación (arts. 17, 35, 70,73,
75, 77, 78, 81, 115, 172, 176, 177, 178, 180, 187, 189, 191 y 200), aquella resulta
indispensable para proteger a los trabajadores frente a la ausencia de otras normas penales
que protejan al trabajador en caso de discriminación arbitraria.-

La ley 23592 (ref. por ley 24728) establece que quien arbitrariamente impida, obstruya,
restrinja o de algún modo menoscabe el pleno ejercicio sobre bases igualitarias de los
derechos y garantías fundamentales reconocidos en la Constitución Nacional, será obligado,
a pedido del damnificado, a dejar sin efecto el acto discriminatorio o cesar en su realización
y a reparar el daño moral y material ocasionados. A los efectos del presente artículo se
considerarán particularmente los actos u omisiones discriminatorios determinados por
motivos tales como raza, religión, nacionalidad, ideología, opinión política o gremial, sexo,
posición económica, condición social o caracteres físicos (art. 1).-

Pero más allá de la aplicación práctica que tiene esa norma en el Derecho del Trabajo para
el trabajador pueda lograr que se deje sin efecto el acto discriminatorio o cesar en su
realización y su derecho a que se le repare el daño moral y material ocasionados, también
eleva en un tercio el mínimo y en un medio el máximo de la escala penal de todo delito
reprimido por el Código Penal o Leyes complementarias cuando sea cometido por
persecución u odio a una raza, religión o nacionalidad, o con el objeto de destruir en todo o
en parte a un grupo nacional, étnico, racial o religioso. En ningún caso se podrá exceder del
máximo legal de la especie de pena de que se trate (art. 2).

Además reprime con prisión de un mes a tres años a los que participaren en una
organización o realizaren propaganda basados en ideas o teorías de superioridad de una raza
o de un grupo de personas de determinada religión, origen étnico o color, que tengan por
objeto la justificación o promoción de la discriminación racial o religiosa en cualquier
forma. En igual pena incurrirán quienes por cualquier medio alentaren o iniciaren a la
persecución o el odio contra una persona o grupos de personas a causa de su raza, religión,
nacionalidad o ideas políticas (art. 3).-

4) La ley 23551 (Las prácticas desleales).-

Las prácticas desleales, cuyo origen lo encontramos en las leyes norteamericanas Wagner y
Taft-Hartley, se configuran a través de toda conducta del empleador que directa o
indirectamente esté dirigida a menoscabar perturbar, u obstruir la formación, la acción y el
desarrollo de las asociaciones profesionales, de sus representantes, así como de los
derechos que en su consecuencia se reconocen a los individuos (conf. Fernández Madrid;
Tratado Práctico de Derecho del Trabajo; Editorial La Ley; Tomo III, pag- 321 y sgtes).-

El art. 53 de la ley 23.551 establece las conductas que serán consideradas prácticas
desleales y contrarias a la ética de las relaciones profesionales del trabajo por parte de los
empleadores, o en su caso, de las asociaciones profesionales que los representen.-

El art. 55 de la ley mencionada debe considerarse en lo pertinente complementado por la


nueva ley de infracciones a las leyes del trabajo (Pacto Federal del Trabajo, ley 25212).-

Se trata de prácticas contrarias a la ética de las relaciones profesionales de los empleadores


o asociaciones profesionales. La práctica desleal es una conducta típica –debe estar prevista
legalmente- del empleador o de las asociaciones profesionales que los agrupan, que en
forma directa o indirecta, por acción u omisión, tiene como propósito obstruir o dificultar el
normal desarrollo de las actividades de las asociaciones sindicales. La ley 23551 enumera
en el art. 53, distintos casos de prácticas desleales de los empleadores hacia los
trabajadores, a los cuales hay que sumar el contemplado en el art. 4º apartado 7 de la ley
23546. La enumeración es taxativa (conf. Julio Armando Grisolía; Derecho del trabajo y
del a Seguridad Social 2da. Edición actualizada; Lexis Nexos; Depalma, pág. 745).-
La norma considera prácticas desleales y contrarias a la ética de las relaciones profesionales
del trabajo por parte de los empleadores, o en su caso, de las asociaciones profesionales que
los represente:

a) Subvencionar en forma directa o indirecta a una asociación sindical de trabajadores;

b) Intervenir o interferir en la constitución, funcionamiento o administración de un ente de


este tipo;

c) Obstruir, dificultar o impedir la afiliación de los trabajadores a una de las asociaciones


por ésta reguladas;

d) Promover o auspiciar la afiliación de los trabajadores a determinada asociación sindical;

e) Adoptar represalias contra los trabajadores en razón de su participación en medidas


legítimas de acción sindical o en otras actividades sindicales o de haber acusado,
testimoniado o intervenido en los procedimientos vinculados a juzgamiento de las prácticas
desleales;

f) Rehusarse a negociar colectivamente con la asociación sindical capacitada para hacerlo o


provocar dilaciones que tiendan a obstruir el proceso de negociación;

g) Despedir, suspender o modificar las condiciones de trabajo de su personal, con el fin de


impedir o dificultar el ejercicio de los derechos a que se refiere esta ley;

h) Negarse a reservar el empleo o no permitir que el trabajador reanude la prestación de los


servicios cuando hubiese terminado de estar en uso de la licencia por desempeño de
funciones gremiales;

i) Despedir, suspender o modificar las condiciones de trabajo de los representantes


sindicales que gocen de estabilidad de acuerdo con los términos establecidos por este
régimen cuando las causas del despido, suspensión o modificación no sean de aplicación
general o simultánea a todo el personal;

j) Practicar trato discriminatorio, cualquiera sea su forma, en razón del ejercicio de los
derechos sindicales tutelados por este régimen;

k) Negarse a suministrar la nómina del personal a los efectos de la elección de los


delegados del mismo en los lugares de trabajo.

Corresponde señalar que conforme lo dispone el artículo 54 de la ley mencionada, la


asociación sindical de trabajadores o el damnificado, conjunta o indistintamente, podrán
promover querella por práctica desleal ante el juez o tribunal competente.
Por su parte, el artículo 55 de la ley dispone que las prácticas desleales se sancionarán –
salvo las excepciones que ella establece- con multas que serán fijadas de acuerdo con los
artículos 4 y siguiente de la ley N° 18.694 de infracciones a las leyes de trabajo. En el
supuesto de prácticas desleales múltiples, o de reincidencia, la multa podrá elevarse hasta el
quíntuplo del máximo previsto en la ley N° 18.694.

Vale la pena recordar que la ley 18694 ha sido modificada por la ley 25212 (pacto
federal del trabajo) a la que me referiré más adelante por ser aplicable a otras situaciones
además de la tratada en este punto.-

Cuando la práctica desleal fuera cometida por entidades representativas de empleadores, la


multa será fijada razonablemente por el juez hasta un máximo del equivalente al veinte por
ciento de los ingresos provenientes de las cuotas que deban pagar los afiliados en el mes en
que se cometió la infracción.

Cuando la práctica desleal fuese reparada mediante el cese de los actos motivantes, dentro
del plazo que al efecto establezca la decisión judicial, el importe de la sanción podrá
reducirse hasta el cincuenta por ciento.-

5) La ley 25212. (El Pacto Federal del Trabajo).-

En el anexo II del Pacto Federal del Trabajo ratificado por la ley 25212, se establecen las
acciones u omisiones violatorias de las leyes y reglamentos del trabajo, salud, higiene y
seguridad en el trabajo, así como de las cláusulas normativas de los convenios colectivos,
las sanciones y el procedimiento aplicable.-

La ley 25212 clasifica en el artículo 4º del anexo II. distintos tipos de infracciones en leves,
graves y muy graves.-

Son infracciones leves:

a) El pago de las remuneraciones fuera del plazo legal, cuando el atraso fuere de hasta
cuatro (4) días hábiles si el período de pago fuera mensual, y de hasta dos (2) días hábiles si
el período fuera menor.

b) No exponer en lugar visible del establecimiento los anuncios relativos a la distribución


de las horas de trabajo

c) No otorgar, salvo autorización, el descanso de las mujeres al mediodía cuando


correspondiera.

d) Cualquiera otra que viole obligaciones meramente formales o documentales, salvo las
tipificadas como graves o muy graves.
e) Las acciones u omisiones violatorias de las normas de higiene y seguridad en el trabajo
que afecten exigencias de carácter formal o documental, siempre que no fueren calificadas
como graves o muy graves.

Son infracciones graves:

a) La falta, en los libros de registro de los trabajadores, de alguno de los datos esenciales
del contrato o relación de trabajo.

b) La falta de entrega de los certificados de servicios o de extinción de la relación laboral a


requerimiento del trabajador.

c) La violación de las normas relativas en cuanto a monto, lugar, tiempo y modo, del pago
de las remuneraciones, así como la falta de entrega de copia firmada por el empleador de
los recibos correspondientes, salvo lo dispuesto en el artículo 2º, inciso a)

d) La violación de las normas en materia de duración del trabajo, descanso semanal,


vacaciones, licencias, feriados, días no laborables y en general, tiempo de trabajo.

e) La violación de la normativa relativa a modalidades contractuales.

f) La falta o insuficiencia de los instrumentos individuales de contralor de la jornada de


trabajo.

g) Toda otra violación o ejercicio abusivo de la normativa laboral no tipificada


expresamente en esta Ley, establecida para proteger los derechos del trabajador, para
garantizar el ejercicio del poder de policía del trabajo y para evitar a los empleadores la
competencia desleal derivada de tales violaciones o conductas abusivas.

h) Las acciones u omisiones que importen el incumplimiento de las obligaciones en materia


de salud, seguridad e higiene en el trabajo, siempre que no fueran calificadas como muy
graves.

Son infracciones muy graves:

a) Las decisiones del empleador que impliquen cualquier tipo de discriminación en el


empleo o la ocupación por motivos de: raza, color, ascendencia nacional, religión, sexo,
edad, opinión política, origen social, gremiales, residencia o responsabilidades familiares.

b) Los actos del empleador contrarios a la intimidad y dignidad de los trabajadores.

c) La falta de inscripción del trabajador en los libros de registro de los trabajadores, salvo
que se haya denunciado su alta a todos los organismos de seguridad social, incluidas las
obras sociales, en la oportunidad que corresponda, en cuyo caso se considerará incluida en
las infracciones previstas en el artículo 3º, inciso a).
d) La cesión de personal efectuada en violación de los requisitos legales.

e) La violación de las normas relativas a trabajo de menores.

f) La violación por cualquiera de las partes de las resoluciones dictadas con motivo de los
procedimientos de conciliación obligatoria y arbitraje en conflictos colectivos.

g) Las acciones u omisiones del artículo 3º, inciso h) que deriven en riesgo grave e
inminente para la salud de los trabajadores.

Más adelante, en su artículo 5º la ley 25212 establece las sanciones que se aplicarán para
cada tipo de infracción y que van desde el apercibimiento para la primera infracción leve
hasta la clausura el establecimiento hasta un máximo de diez (10) días, manteniéndose entre
tanto el derecho de los trabajadores al cobro de las remuneraciones. En caso de tratarse de
servicios públicos esenciales, deberán garantizarse los servicios mínimos, y la
inhabilitación del empleador por un año para acceder a licitaciones públicas y suspendido
de los registros de proveedores o aseguradores de los estados nacional y provinciales y de
la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en los supuestos de reincidencia en infracciones muy
graves.-

6) La ley 25871 (Migraciones). Los empleadores de los extranjeros ilegales.-

El art. 55 de la ley 25871 establece que no podrá proporcionarse alojamiento a titulo


oneroso a los extranjeros que se encuentren residiendo irregularmente en el país.

Asimismo, ninguna persona de existencia visible o ideal, pública o privada, podrá


proporcionar trabajo u ocupación remunerada, con o sin relación de dependencia, a los
extranjeros que residan irregularmente.

Pero la aplicación de la presente ley no eximirá al empleador o dador de trabajo del


cumplimiento de las obligaciones emergentes de la legislación laboral respecto del
extranjero, cualquiera sea su condición migratoria; asimismo, en ningún modo se afectarán
los derechos adquiridos por los extranjeros, como consecuencia de los trabajos ya
realizados, cualquiera sea su condición migratoria (art. 56).-

Quienes infrinjan las disposiciones establecidas en el artículo 55, primer párrafo de la


presente, serán sancionados solidariamente con una multa cuyo monto ascenderá a veinte
(20) Salarios Mínimo Vital y Móvil por cada extranjero al que se proporcione alojamiento a
título oneroso.

Quienes infrinjan las disposiciones establecidas en el artículo 55, segundo párrafo de la


presente, serán sancionados solidariamente con una multa cuyo monto ascenderá a
cincuenta (50) Salarios Mínimo Vital y Móvil por cada extranjero, carente de habilitación
migratoria para trabajar, al que se proporcione trabajo u ocupación remunerada (art. 59).-
El monto de la sanción a imponer será de cien (100) Salarios Mínimo Vital y Móvil cuando
se proporcione trabajo u ocupación remunerada a extranjeros no emancipados o menores de
catorce (14) años.

La reincidencia se considerará agravante de la infracción y elevará el monto de la multa


impuesta hasta en un cincuenta por ciento (50%).

La Dirección Nacional de Migraciones mediando petición del infractor que acredite falta de
medios suficientes podrá excepcionalmente, mediante disposición fundada, disponer para el
caso concreto una disminución del monto de la multa a imponer o autorizar su pago en
cuotas. A tal efecto se merituará la capacidad económica del infractor y la posible
reincidencia que pudiera registrar en la materia. En ningún caso la multa que se imponga
será inferior a dos (2) Salarios Mínimos Vital y Móvil.-

Se faculta al Ministerio del Interior a establecer mecanismos alternativos de sanciones a las


infracciones previstas en el presente Título —De las responsabilidades de los empleadores,
dadores de trabajo y alojamiento—, basadas en la protección del migrante, la asistencia y
acción social.

Las sanciones serán graduadas de acuerdo con la naturaleza de la infracción, la persona,


antecedentes en la materia y en caso de reincidencia en las infracciones a la presente ley, las
mismas serán acumulativas y progresivas (art. 60).-

Por su parte, el artículo 117 de esta ley que reprime con prisión o reclusión de uno (1) a
seis (6) años el que promoviere o facilitare la permanencia ilegal de extranjeros en el
Territorio de la República Argentina con el fin de obtener directa o indirectamente un
beneficio (art. 117).-

Resta por señalar que los arts. 15 y 16 de la ley 26364 hace aplicable las sanciones
establecidas en los arts. 119 y 121 a todas las conductas descriptas en ese capítulo (delitos
contra el orden migratorio).-

7) La ley 24557 (Accidentes y riesgos del trabajo).-

El art. 32 de la ley 24557 establece sanciones para distintos tipos de incumplimientos, a


saber:

1. El incumplimiento por parte de empleadores autoasegurados, de las ART las compañías


de seguros de retiro de obligaciones a su cargo, será sancionado una multa de 20 a 2.000
AMPOS (Aporte Medio Previsional Obligatorio), si no resultare un delito más severamente
penado.

2. El incumplimiento de los empleadores autoasegurados, de las ART y de las companías de


seguros de retiro, de las prestaciones establecidas en el artículo 20, apartado 1 inciso a)
(Asistencia medica y farmacéutica), será reprimido con la pena prevista en el artículo 106
del Código Penal.
3. Si el incumplimiento consistiera en la omisión de abonar las cuotas o de declarar su
pago, el empleador será sancionado con prisión, de seis meses a cuatro años.

4. El incumplimiento del empleador autoasegurado, de las ART y de las companías de


seguros de retiro de las prestaciones dinerarias a su cargo, o de los aportes a fondos
creados por esta ley será sanción con prisión de dos a seis años.

5. Cuando se trate de personas jurídicas la pena de prisión se aplicará a los directores,


gerentes, síndicos, miembros del consejo vigilancia, administradores, mandatarios o
representantes que hubiesen intervenido e hecho punible.

6. Los delitos tipificados en los apartado 3 y 4 del presente artículo se configurarán


cuando el obligado no diese cumplimiento a los deberes aludidos dentro de los quince
días corrido intimado a ello en su domicilio legal.

7. Será competente para entender en delitos previstos en los apartados 3 y 4 presente


artículo la justicia federal.

8) La ley 24241 (Jubilaciones y Pensiones)

La creación de dos regímenes jubilatorios, de reparto y de capitalización, creó la necesidad


de proteger el aporte de quienes optaron por este último régimen, recurriendo a la adopción
de delitos penales y faltas administrativas.-

El bien jurídico protegido no sería ya la hacienda pública sino la intangibilidad de los


fondos de los aportantes al sistema de capitalización.-

Como condición de la procedencia de la acción penal, la ley exige la determinación


administrativa previa.-

La ley contiene una gran cantidad de tipos penales, al establecer infracciones al deber de
información (art. 132); al deber de actuación como agente de retención o percepción, al
deber de depósito y evasión de aportes y contribuciones (art. 133); infracción al deber de
actuar como agente de retención o de percepción (art. 134); delitos contra la libertad de
elección de la AFJP (art. 135); delitos contra el deber de suministrar información (art.
136); información falsa (art. 137).-

Establece delitos contra un fondo de jubilaciones y pensiones, reprimiendo al responsable


de la calificación de entidades financieras, bancarias o de títulos valores o depósitos a plazo
fijo que efectuare calificaciones (art. 138); al responsable de autorizar, determinar, aprobar
inversiones indebidas, causando perjuicio a un fondo de jubilaciones y pensiones (art.
139); al responsable de efectuar inversiones, depósitos o custodia de un modo indebido,
causando perjuicio a un fondo, correspondiéndole igual pena al responsable del control
(art. 140).-
Se establecen también figuras agravadas, cuando quien incurriendo en los ilícitos
tipificados causare un perjuicio a un fondo de jubilaciones y pensiones procurando un
beneficio indebido para sí o para un tercero (art. 141).-

También se establecen delitos por incumplimiento de las prestaciones (art. 142);

Todas esas disposiciones serán aplicables siempre que la conducta no estuviese


prevista con una pena mayor en el Código Penal y otras leyes penales.-

Cuando el delito se hubiera cometido a través de una persona de existencia ideal, pública o
privada, la pena de prisión se aplicará a los funcionarios públicos, directores, gerentes,
síndicos, miembros del consejo de vigilancia, administradores, mandatarios o
representantes, que hubiesen intervenido en el hecho, o que por imprudencia, negligencia o
inobservancia de los deberes a su cargo hubiesen dado lugar a que el hecho se produjera
(art. 144);

Las escalas penales se incrementarán en un tercero del mínimo y máximo para el


funcionario público que participe de los delitos previstos en la ley, cuando lo haga en el
ejercicio de sus funciones (art. 145).-

La ley 24241 también establece sanciones administrativas.-

Nuestra organización jurídica reconoce la facultad sancionatoria de la Administración en


infracciones que afectan los intereses de la Administración (conf. Romero; Delitos
Previsionales; ElDial; Biblioteca Jurídica Online: ElDial.com DC24D).-

La Corte Suprema de Justicia de la Nación ha reconocido la facultad sancionatoria de la


Administración (Fallos 140:430 A. M. Delfino y Cía c/Capitanía del Puerto de Bs. As.
del27/6/1927).-

A tono con lo expuesto hemos de agregar que existe “todo un círculo de infracciones (al
que podríamos llamar derecho penal administrativo ) de las que suelen conocer los
organismos administrativos con recursos jurisdiccionales, que nada tienen que ver con las
contravenciones penales o de policía, porque están referidas primariamente a intereses de la
administración misma, como lo son las de derecho fiscal, aduanero, etc. (conf. Autor citado
que cita a Zaffaroni, pág 246).-

La ley 24241 establece en su Capítulo VII, sanciones de naturaleza administrativa que


podrá aplicar la Administración Nacional de la Seguridad Social a los empleados
infractores (art. 151); por la Superintendencia de Administradoras de Fondos de
Jubilaciones y Pensiones a las administradoras (art. 152); por el Banco Central de la
República Argentina a las entidades financieras (art. 153); por la Comisión Nacional de
Valores a las personas físicas o jurídicas que, en cualquier carácter intervengan en la oferta
pública de títulos valores (art. 154); por la Superintendencia de Seguros de la Nación a las
compañías de seguro (art. 155).-

9) La ley 23660 (Obras Sociales Sindicales).-


La ley 23660, comprende a todas las obras sociales, tanto las sindicales, como toda
otra creada o que se cree en el futuro.-

El art. 19 de la ley establece que los empleadores, dadores de trabajo o equivalentes en su


carácter de agentes de retención deberán depositar la contribución a su cargo junto con los
aportes que hubieran debido retener -al personal a su cargo-, dentro de los quince (15) días
corridos, contados a partir de la fecha en que se deba abonar la remuneración:

Por su parte, el art. 28 dispone que las violaciones a las disposiciones legales y
reglamentarias o las que establezca el órgano de aplicación harán pasibles a las obras
sociales de las siguientes sanciones, sin perjuicio de las que pudieren corresponder por otras
leyes: el apercibimiento; la multa; la intervención.

Podemos afirmar pues, que las obras sociales sindicales son sujetos de derecho sin
individualidad jurídica, cuya voluntad está en cabeza de otra persona jurídica: el sindicato
de la actividad.-

10) Sanciones penales de la ley 17.250.-

La ley 17250 establece los requisitos que deberán cumplir los obligados con las cajas
nacionales de previsión y sanciones que se aplicarán a las violaciones de tales normas, ley
que no ha sido derogada por la ley 24241.-

Establece sanciones penales para empleadores y trabajadores (art. 2 y sgtes); para los
profesionales en Ciencias Económicas que certifiquen balances de cualquier naturaleza,
así como manifestaciones de bienes, estados financieros u otra documentación (art. 10).-

11) La ley 24769 modif. por ley 25874 (Delitos tributarios).-

Para prevenir y contrarrestar los abusos que pudiere haber respecto de los aportes y
contribuciones al sistema integrado de jubilaciones y pensiones con alcance nacional,
que cubre las contingencias de la vejez, invalidez y muerte, hay que evitar los fraudes al
sistema, ya sea por la inobservancia del marco legal, por la evasión y defraudación dolosa,
con el consiguiente deterioro, tanto del régimen provisional público de reparto, como del
privado, basado en la capitalización individual. En el orden personal, para el caso de los
trabajadores en relación de dependencia o mediante la contribución de los empleadores, y
por último los aportes personales de los trabajadores autónomos (conf. Ferreirós; Olavaria y
Aguinaga; López Palomero; Vázquez, El fraude y sus consecuencias jurídicas; Ediciones
La Rocca, pág. 305 y sgtes).-

Establecido el personal a su cargo e inscripto el mismo, la relación jurídico-tributaria, lo


obliga a efectuar los descuentos pertinentes de las remuneraciones de su personal e
ingresarlos en las cuentas respectivas a la orden del SUSS.-
Consecuentemente, el fraude a la ley por parte del empleador significa, como hemos visto,
que una norma jurídica ha sido defraudada; y resulta evidente, que se produce a conciencia
un delito contra la seguridad social, mediante un incumplimiento del a citada normativa.

Los casos más notorios de fraude son:

Falsear las cifras de los trabajadores en relación de dependencia y sujetos a los aportes y
contribuciones la sistema único de seguridad social; modificar y falsear el rubro contable de
la cuenta de jornales y de remuneraciones en las planillas y/o soportes magnéticos
respectivos, que contengan los registros de los trabajadores; el fraude en los aportes sobre
los haberes y remuneraciones cargando anticipos o adelantos ficticios a cuenta de ellos para
después omitir, mediante este ardid o engaño, el pago real del depósito respectivo, de los
aportes y contribuciones. La consumación del fraude se realiza con mayor viabilidad en las
empresas o talleres pequeños, donde el sistema contable es rudimentario o inadecuado a la
actualidad de nuestros tiempos. Estos pequeños talleres o cuevas de trabajo en negro,
mantienen un sistema de trabajo indocumentado, con bajos salarios, sin aportes, sin obras
sociales de cobertura para el trabajador, sin entrega de recibos, sin registros de ninguna
naturaleza, con horarios que exceden el marco legal, en situaciones infrahumanas,
ocupando edificios o lugares de trabajo contrarios a las disposiciones legales de higiene y
seguridad en la materia (conf. Autores y obras citados).-

Como lo sostiene Emilio E. Romero, es prácticamente unánime la doctrina en cuanto al


carácter tributario de las contribuciones de la Seguridad Social (Delitos Previsionales;
ElDial; Biblioteca Jurídica Online: ElDial.com DC24D).-

Hay coincidencia doctrinara en cuanto a que el bien jurídico protegido es la recaudación


previsional, o sea los ingresos tributarios o parafiscales, según se prefiera destinados
atender requerimientos de la Seguridad Social, valor reconocido constitucionalmente como
se expresara en párrafos anteriores.-

Pero el concepto se desdibuja, por cuanto la sanción de la ley 24241, cambia el sujeto
activo de la previsión social. Los aportes no son ya a favor de organismos estatales, y la
noción de recaudación de índole fiscal o parafiscal, queda diluida. Así, Zaffaroni opina que
el bien jurídico tutelado, es la relación de disponibilidad de una persona con un ente,
protegida por el Estado que revela su interés mediante normas.-

De todas formas se sostiene que se sigue tutelando los fondos de la previsión social
independientemente de la valoración que se haga del administrador de los mismos, o de la
oportunidad o conveniencia de cambio de sistema.-

Integran los aportes de la seguridad social, los aportes y contribuciones de


empleadores y trabajadores con destino al INSSJP; los aportes a la Administración de
Seguro de Salud; los fondos nacionales de empleos y desempleos; los aportes a las
Obras Sociales; los aportes de los empleadores para las asignaciones familiares.-
Para lograr el cumplimiento de las obligaciones fiscales se sanciona la ley 23771
reemplazada por la ley 24769, se establece una mayor punibilidad que llega a la prisión
efectiva en caso de delitos calificados, y que contiene dos figuras básicas:

La defraudación previsional simple (art. 7); la defraudación provisional calificada en


función del monto defraudado (art. 8) y la apropiación indebida de los recursos de la
Seguridad Social por monto superior a $5.000 (art. 9).-

Mantiene las figuras de insolvencia fiscal fraudulenta también respecto de las


obligaciones previsionales (art. 10); la simulación dolosa de pago de las obligaciones
previsionales (art. 11); la alteración dolosa de registros fiscales (art. 12); certificaciones y
balances falsos (art. 155).-

La ley penal tributaria 24769 contempla diferentes figuras legales, consideradas según la
forma de la acción y el resultado de la conducta del sujeto o de los sujetos que formen parte
del hecho antijurídico. Podemos distinguir los denominados delitos simples, cuando el
hecho que los constituye es único y uno solo el derecho que se encuentra violado. De estos
se distinguen los delitos compuestos o complejos, y los que por un mismo hecho o acción
violan un conjunto de derechos.-

Del régimen legal indicado surgen delitos que veremos más adelante y cuyo estudio es
denominado fraude a los recursos de la seguridad social, requiriendo para que se tipifique la
figura delictiva la intención de violar las normas. Esa violación a las normas de la ley penal
tributaria, mediante maniobras delictivas, afecta seriamente, como y hemos visto el sistema
de la seguridad social, que no es otro que el bien jurídico tutelado.-

La ley entonces prevé la evasión simple (art. 7); la agravada (art. 8); la apropiación
indebida de recursos de la seguridad social (art. 9); la insolvencia fiscal fraudulenta
(art. 10); la simulación dolosa de pago (art. 11; alteración dolosa de registros (art. 12).-

Las escalas penales se incrementarán en un tercio del mínimo y del máximo, para el
funcionario o empleado público que, en ejercicio o en ocasión de sus funciones, tomase
parte de los delitos previstos en la presente ley .

En tales casos, se impondrá además la inhabilitación perpetua para desempeñarse en la


función pública (art. 13).

Cuando alguno de los hechos previstos en esta ley hubiere sido ejecutado en nombre, con la
ayuda o en beneficio de una persona de existencia ideal, una mera asociación de hecho o
un ente que a pesar de no tener calidad de sujeto de derecho las normas le atribuyan
condición de obligado, la pena de prisión se aplicará a los directores, gerentes, síndicos,
miembros del consejo de vigilancia, administradores, mandatarios, representantes o
autorizados que hubiesen intervenido en el hecho punible inclusive cuando el acto que
hubiera servido de fundamento a la representación sea ineficaz (art. 14).-

El que a sabiendas:
a) Dictaminare, informare, diere fe, autorizare o certificare actos jurídicos, balances,
estados contables o documentación para facilitar la comisión de los delitos previstos en esta
ley, será pasible, además de las penas correspondientes por su participación criminal en el
hecho, de la pena de inhabilitación especial por el doble del tiempo de la condena.

b) Concurriere con dos o más personas para la comisión de alguno de los delitos tipificados
en esta ley, será reprimido con un mínimo de CUATRO (4) años de prisión.

c) Formare parte de una organización o asociación compuesta por tres o más personas que
habitualmente esté destinada a cometer cualquiera de los delitos tipificados en la presente
ley, será reprimido con prisión de TRES (3) años y SEIS (6) meses a DIEZ (10) años. Si
resultare ser jefe u organizador, la pena mínima se elevará a CINCO (5) años de prisión
(art. 15).-

En los casos previstos en los artículos 1° y 7° de esta ley, la acción penal se extinguirá si el
obligado, acepta la liquidación o en su caso la determinación realizada por el organismo
recaudador, regulariza y paga el monto de la misma en forma incondicional y total, antes de
formularse el requerimiento fiscal de elevación a juicio. Este beneficio se otorgará por
única vez por cada persona física o de existencia ideal obligada.

La resolución que declare extinguida la acción penal, será comunicada a la Procuración del
Tesoro de la Nación y al Registro Nacional de Reincidencia y Estadística Criminal y
Carcelaria (art. 16).-

Al infractor en materia previsional, también se le aplicarán las normas que contiene la ley
citada, no sólo en las infracciones materiales, sino también en las formales (art. 17).-

Las sanciones administrativas fiscales se encuentran normadas en la ley 11683 y sus


modificaciones; de allí que resultan concurrentes con las previstas en la ley penal
tributarias, respecto del os recursos de la seguridad social.-

Más allá de las penas de prisión establecidas en el capítulo V. de la ley, la Administración


Nacional de la Seguridad social aplicará a los infractores las multas establecidas en la ley
17250.-

12) Ley 25877 art. 24 (Huelga. Servicios Esenciales. Cierre patronal).-

El art. 14 bis de la Constitución Nacional introducido por la reforma de 1957, garantiza a


“los gremios” el derecho de huelga.-

Puede clasificarse como huelga todas las medidas que impliquen la suspensión colectiva y
provisoria del trabajo o su cumplimiento irregular, dispuestas por la organización sindical
con o sin personería gremial, o por grupos de trabajadores, para secundar la reclamación
planteada ante los empleadores, o ante el Estado, con el objeto de obtener su
reconocimiento (conf. Autor y otra citados pág. 548).-
Pero la titularidad del ejercicio del derecho de huelga ha sido asignada en nuestro país
exclusivamente al sindicato con personería gremial por la jurisprudencia y doctrina
prevalecientes (conf. Autor y obra citados, pág. 508).-

La declaración administrativa sobre la ilegalidad de la huelga en algún momento tuvo


apoyo normativo en la resolución 16/44 que facultó a la Secretaría de Trabajo y Previsión a
declarar ilegales las huelgas, cierres o despidos si no se sustanciaba una instancia de
conciliación. Con posterioridad el decreto ley 10596/57 ratificó dicha facultad ministerial y
dispuso el arbitraje obligatorio. Esta norma fue derogada en julio de 1958 por la ley
14447.-

Por lo que a partir de ese momento la facultad de la autoridad administrativa de declarar la


ilegalidad de las huelgas carece de sustento normativo. Sin embargo, la Corte Suprema de
Justicia de la Nación ha reconocido desde el año 1961 en términos que configuran una
línea jurisprudencial firme, que la autoridad administrativa tiene facultades para dictar
resoluciones durante recurso de la huelga para encauzarla. En dicha tesis la inexistencia de
ley que reglamente el ejercicio del derecho de huelga no obsta a la facultad gubernamental
de preservar el orden social y la paz pública, así como la tutela de todos los derechos
consagrados con igual jerarquía en la Constitución Nacional. Desde este punto de vista la
declaración de ilegalidad de una huelga por el Ministerio de Trabajo encuentra
fundamento en el poder de policía que este ejerce (conf. Autor y obra citados, pág. 571.-

Las consecuencias que produce la declaración de ilegalidad es que cada trabajador que
participe de la huelga puede ser puesto en mora e intimado por el empleador a dejar sin
efecto la medida y retomar el trabajo bajo apercibimiento en caso de persistir en esta
tesitura de considerar su actitud grave injuria y despedirlo con justa causa.-

Si bien los trabajadores tienen el derecho de huelga, el empleador no pierde durante la


medida, aún tratándose de una huelga legal, su facultad de rescindir el vínculo laboral, sin
más consecuencias que las previstas en la ley para los supuestos en que el distracto se
dispone sin invocar causa o sin causa justificada (Grisolía, obra citada, pág. 821).-

La ley 25877, en su art. 24 dispone que se considerarán esenciales los servicios sanitarios
y hospitalarios, la producción y distribución de agua potable, energía eléctrica y gas, y el
control del tráfico aéreo, y que una actividad no comprendida en el párrafo anterior podrá
ser calificada excepcionalmente como servicio esencial, por una comisión independiente
integrada según establezca la reglamentación (dec. 272/06) en los supuestos que ella
establece.-

Dicha norma dispone que cuando por un conflicto de trabajo alguna de las partes decidiera
la adopción de medidas legítimas de acción directa que involucren actividades que puedan
ser consideradas servicios esenciales, deberá garantizar la prestación de servicios
mínimos para evitar su interrupción.-

El art. 14 del decreto 272/06, determina que la comisión prevista en el tercer párrafo del
art. 24 de la ley 25877 se denominará Comisión de Garantías (art. 2); el preaviso entre las
partes de cinco días (art. 7); la determinación de los servicios mínimos (arts. 8 a 10); la
calificación del servicio por la Comisión de Garantías (art. 11); el aviso a los usuarios de 48
hs. (art. 12); y las sanciones (arts. 13 y 14).-

Esa última norma dispone que la inobservancia por alguna de las partes de los
procedimientos conciliatorios establecidos en la legislación vigente y las previsiones de la
presente reglamentación, o el incumplimiento de las resoluciones dictadas por la Autoridad
de Aplicación o de los pronunciamientos emitidos por la Comisión de Garantías en
ejercicio de sus facultades, dará lugar a la aplicación de las sanciones establecidas por
las leyes 14786; 23551 y 25212, sus modificatorias y sus normas reglamentarias y
complementarias, según corresponda. La falta de cumplimiento del deber de trabajar por las
personas obligadas a la ejecución de los servicios mínimos, dará lugar a las
responsabilidades previstas en las disposiciones legales, estatutarias o convencionales
que les resultaren aplicables.-

El cierre patronal o lock out es una medida de acción directa dispuesta por el
empleador, que consiste en el cierre temporal del establecimiento a fin de impedir el
ingreso a los trabajadores. Su objeto puede ser imponer determinadas condiciones de
trabajo, responder a huelgas u otros medios de presión, razones de solidaridad, o
circunstancias políticas.

En la Argentina no hay norma constitucional ni legal que regule tal derecho. Tampoco
en los convenios de la OIT. Algunos autores sostienen que con el reconocimiento del
derecho de asociación empresarial se podría interpretar la atribución implícita del
derecho de llevar a cabo esta medida. Para otros al no estar regulado como libertad o
derecho en la Constitución Nacional, constituye un hecho que genera ilicitud contractual
que viola el art. 78 de la LCT. La jurisprudencia excepcionalmente reconoció el lock out
defensivo, pero solo para oponerlo a demandas injustas de los huelguistas, y no para
imponer a estos condiciones distintas de las preexistente (conf Grisolía, obra citada, pág.
822).-

Jorge Rubèn Danzi