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RESUMEN PADRE RICO PADRE POBRE – Capítulo 1 – Lección 1: Los ricos no trabajan por

dinero
Robert Kiyosaki cuenta que a sus 9 años, asistió a una escuela pública a la que los ricos enviaban a sus
hijos. El mejor amigo de Robert era Mike, y ambos se consideraban los “niños pobres” de la escuela. Si
bien no eran realmente pobres, así se sentían ya que los demás tenían los mejores juguetes, bicicletas,
ropa nueva y ellos no.
Cansados de la situación, Robert y Mike decidieron entonces hacerse socios y comenzaron a pensar cómo
ganar dinero. Leyendo un libro de ciencia, a Mike se le ocurre una idea, y así comenzaron. Recolectaron
tubos de dentífricos usados, luego derretían el plomo y al verterlo en moldes de yeso fabricaban monedas
de plomo.
Al descubrir la situación, el padre de Robert (el Padre Pobre) les explicó que eso era ilegal. Frente a la
desilusión de los niños, el padre igualmente los felicitó porque por lo menos, habían hecho algo, y los
animó a seguir trabajando en nuevas ideas, sin rendirse. También se sinceró al decirles que él no sabía
cómo hacer dinero, pero le propuso que le consultaran al padre de Mike (El Padre Rico), quien aunque aún
no era una persona multimillonaria, estaría construyendo un gran imperio y se perfilaba como para ser una
persona muy rica en algunos años.
El padre de Mike trabajaba mucho, era dueño de almacenes, cadena de tiendas, tres restaurantes y una
compañía constructora. Ambos niños le pidieron que les enseñara a hacer dinero y éste les propuso
trabajar para él, ya que de esa forma les enseñaría rápidamente. Consideraba una pérdida de tiempo que
solo aprendieran sentados escuchando, como lo hacían en la escuela.
La oferta era trabajar tres horas cada sábado en una de sus tiendas. Les pagaría 10 centavos por hora, y
aunque los niños debían resignar sus juegos del sábado, aceptaron la propuesta.
Comenzaron a trabajar muy duro, pero a Robert le empezó a molestar su bajo sueldo. A la cuarta semana,
enojado con la situación, estaba dispuesto a renunciar. Había aceptado trabajar para aprender a hacer
dinero, pero nunca más había vuelto a hablar con el padre de Mike, al que Kiyosaki luego llamaría
su Padre Rico.
Robert se sentía un esclavo trabajando por 10 centavos la hora. Incluso su verdadero padre, a
quien Robert llamó su Padre Pobre, estaba disgustado y le aconsejó que renunciara si el padre de Mike no
le daba un aumento.
Con sus 9 años, Robert fue a ver a su Padre Rico. Le dijo que era un tramposo porque no le había enseñado
nada, y protestó entre sollozos que merecía un mejor sueldo.
Luego de escucharlo, su Padre Rico respondió que había diseñado un curso parecido a la vida real. En tan
solo un mes, le había dado a probar el sabor de la vida. Le aconsejó que cambiara de opinión y dejara de
echarle culpa, porque en verdad, él mismo era el problema y debería cambiar.
Su Padre Rico explicó que la mayoría de las personas renuncian, buscan otro empleo con un sueldo más
alto, creyendo que esto resolverá sus dificultades monetarias. Otros, simplemente aceptan un salario
miserable sabiendo que pasarán problemas económicos, esperando que en algún momento les den un
aumento. Más dinero no resuelve el problema.
– Robert preguntó: ¿Entonces, cuál es la solución del problema?
– Su Padre Rico le dijo: Esto, (dándole unos suaves golpecitos en la cabeza) lo que tienes entre las orejas.
Su Padre Rico le dio la “Lección número uno”:
“Los pobres y la clase media trabajan para ganar dinero, los ricos hacen que el dinero trabaje para ellos.”
El Padre Rico lo felicitó por su enojo, pagarle poco era parte de la lección. Si no se hubiese enfadado, no
hubiese podido enseñarle. Le explicó también que ganar más dinero no resuelve el problema, porque la
mayoría de las personas, cuanto más dinero gana, más se endeuda. Al tocarle la cabeza, le estaba diciendo
que su propia inteligencia, era la que tenía que ponerse a trabajar, para generar ideas nuevas.
A sus 9 años, Kiyosaki comprendió que sus dos padres lo alentaban a estudiar cosas diferentes. Su Padre
Pobre le recomendaba estudiar, obtener buenas calificaciones y encontrar un trabajo seguro en una
empresa importante. Su Padre Rico también le aconsejaba realizar estudios académicos, pero además le
aconsejaba aprender cómo funciona el dinero, para ponerlo a trabajar para sí mismo. Esto no era
enseñado en la escuelas.
A su temprana edad, Robert había experimentado lo que significaba trabajar por dinero. La desilusión que
sintió por una paga miserable, era la misma que sienten la mayoría de los empleados al recibir sus sueldos.
En general, las personas no se dan cuenta de que su falta de Educación Financiera es el verdadero
problema.
Lección número uno: Los ricos no trabajan por dinero.
El Padre Rico le preguntó a Robert, si todavía tenía ganas de aprender a no trabajar por dinero, y como
contestó que sí, regresó al trabajo pero esta vez sin cobrar un sueldo, no le pagaría nada. Su hijo Mike ya
había aceptado la propuesta, asi que Robert, aunque desconcertado, también accedió.
Al cabo de tres semanas de trabajar sin cobrar nada, el Padre Rico les explicó que la mayoría de la gente no
se da cuenta que está metida en una trampa. Trabajan por poco dinero, debido a la ilusión de un empleo
seguro.
El Padre Rico decidió poner nuevamente a prueba a los niños. Les ofreció pagarles 25 centavos por la
misma hora de trabajo. Mientras ambos pensaban la propuesta sin decir nada, el Padre Rico fue por más
ofreciéndoles un dólar por hora. Aunque interiormente los niños querían aceptar, ninguno respondió.
El Padre Rico dobló la apuesta y ofreció dos dólares por hora. Los niños querían decir “SIIII”, pero se las
arreglaron para no abrir la boca. Finalmente les ofreció 5 dólares por hora. De repente la tentación se fue
y apareció la calma. La oferta era excesiva y absurda, no habían demasiados adultos que ganaran más de 5
dólares por hora en Hawai de 1956.
El Padre Rico sabía que el alma tiene un punto débil lleno de necesidad, que puede comprarse. El miedo a
no tener dinero y el deseo de comprar, establecen la rutina de la Carrera de la Rata. Las personas trabajan
para pagar sus cuentas, y si ganan más dinero, incrementan sus gastos. Pero también el alma tiene una
parte firme que nunca podría ser comprada. Él quería saber cuál de esas dos partes, era más poderosa
en los niños.
Muchas personas trabajan con la esperanza de que el dinero quitará el miedo, sin embargo esa mentira
termina dirigiendo sus vidas. El Padre Rico quería enseñarles a no caer en esa trampa. Sin embargo,
también les explicó:
“Evitar el dinero es tan negativo como sentirse atraído por la riqueza”.
Aconsejaba a los niños que aprendieran a escoger sus pensamientos, que observaran y controlaran sus
emociones, en lugar de reaccionar ante ellas. Quería que aprendieran a dominar el poder del dinero, en
lugar de tenerle miedo. Afirmó que la ignorancia acerca del dinero es la causante del miedo y de la
codicia. Les hizo notar que al ofrecerles un aumento de sueldo, su deseo fue creciendo, pero aun así,
fueron capaces de no ceder ante sus emociones, retrasar sus reacciones y pensar.
Frente al miedo de no tener suficiente dinero, las personas deberían preguntarse si un empleo será el
mejor remedio, o si en realidad sería una solución a corto plazo frente a un problema de largo plazo.
Podrían cuestionarse si trabajar más, sería la mejor solución a su problema.
El Padre de Mike aconsejó a los niños seguir trabajando gratis, olvidándose de recibir un sueldo. Les dijo:
“Si pueden trabajar sin pensar en cobrar un sueldo, les aseguro que pronto su mente les mostraría
oportunidades que otros no ven, por estar centrados únicamente en buscar dinero y seguridad.”
Así fue como al cabo de unas semanas, se les ocurrió abrir una biblioteca de revistas de comics en el
sótano de la casa de Mike. Los niños notaron que la encargada de la tienda del Padre Rico, donde
trabajaban gratis, tiraba a la basura los números atrasados de comics. Consultaron con el distribuidor si
podían quedárselos y este aceptó con la condición de que no las revendieran. Contrataron a la hermana
menor de Mike, para que en el sótano de su casa, les cobrara 10 centavos a cada niño que quisiera leer
todas las historietas que pudieran en 2 horas. Esto era un muy buen precio, ya que cada revista de comics
costaba 10 centavos en las tiendas. Aquí, en dos horas podrían leer varias.
El negocio era un éxito, pero después de tres meses, debido a una pelea dentro del sótano, entre unos
niños de otro barrio, el padre de Mike les recomendó que cerraran el negocio. Así lo hicieron y también
dejaron de trabajar en la tienda.
Los niños habían aprendido a hacer que el dinero trabajara para ellos. Al no recibir pago por trabajar en la
tienda, se vieron obligados a utilizar su imaginación para identificar una oportunidad para hacer dinero”.
Su negocio generó dinero para ellos, sin que ellos estuvieran presentes físicamente.
En lugar de pagarles con dinero, el Padre Rico les había dado mucho más, y estaba emocionado porque
ahora tenía nuevas cosas para enseñarles.
2: ¿Por qué enseñar especialización financiera?
Robert T. Kiyosaki cuenta que su amigo Mike, en 1990 se hizo cargo de la fortuna alcanzada por su padre,
incluso estaba haciendo un trabajo mejor que el de su padre. Por su parte, Kiyosaki se retira a los 47 años
y Kim, su esposa, a los 37. Robert aclara que retirarse no implica necesariamente dejar de trabajar. Según
él, significa que pueden optar por trabajar o no, y aun así su dinero crece automáticamente,
permaneciendo por encima de la inflación. Esto significaría Libertad Financiera, es decir, los activos son lo
bastante grandes como para crecer por sí solos.
Kiyosaki observa que hay muchísimas personas excesivamente centradas en el dinero, en lugar de
concentrarse en la educación, la cual sería la riqueza más importante.
“El dinero sin inteligencia financiera se pierde rápidamente.”
Cuenta el ejemplo de tantos atletas profesionales que ganan millones de dólares y luego de diez años,
pierden todo su dinero quedando incluso en la calle.
”Lo importante en la vida no es cuánto dinero ganas,
sino cuánto dinero conservas.”
Por eso el Padre Rico, les enseñó que si querían ser adinerados necesitarían aprender a comprender los
números y saber de Finanzas. Kiyosaki advierte que los chicos salen de los colegios obteniendo habilidades
académicas y profesionales, pero prácticamente sin cimientos financieros. Según su Padre Rico, las
escuelas producían buenos empleados, en vez de buenos empresarios.
Una manera fácil de comenzar a enseñar contabilidad, sin que parezca aburrida y desconcertante, podría
ser a través de dibujos e historias. En algunas páginas de este capítulo, Kiyosaki expone algunos dibujos
simples que el padre de Mike había creado para guiar a los dos niños.
A su vez, el autor expone lo que él llamará:
Lección número dos: Hay que aprender a diferenciar un activo de un pasivo, y adquirir
activos.
Asegura que quien desee ser rico, eso será todo lo que precise saber. Muchas personas tienen problemas
financieros porque desconocen la diferencia entre un pasivo y un activo. Es decir, la falta de educación es
la razón de los problemas financieros.
“Un activo es algo que pone dinero en mi bolsillo”
“Un pasivo es algo que saca dinero de mi bolsillo”
La clase media por ejemplo, tiende a aumentar sus gastos ante el incremento de efectivo. Es decir, cuanto
más ganan, más gastan, de ahí sale la expresión “la carrera de la rata”.
El autor asegura que necesitamos educarnos en cómo gastar el dinero, no en cómo hacer dinero. A esto
llama “Aptitud Financiera: Qué hacer con el dinero una vez ganado, cómo evitar que los demás se lo
quiten, cuánto tiempo conservarlo, y cómo hacer trabajar ese dinero para usted”
Describe la situación de una pareja recién casada, que deciden ahorrar para comprar la casa de sus sueños.
Al haber dos sueldos, los ingresos comienzan a aumentar, pero también sus gastos suben. El primer gasto
es el de los impuestos, el de la propiedad, también los servicios de salud, tarjetas de crédito, tasas de
interés, deuda de hipoteca, etc. De esta forma los pasivos se incrementan. Sus gastos llevan a esta pareja a
buscar incrementar sus ingresos. Pero Kiyosaki señala que ganar más dinero rara vez soluciona los
problemas económicos, porque cuanto más ganan, más gastan. La inteligencia financiera es la verdadera
solución.
Las personas tienden a seguir a la multitud. Hacen las cosas porque la mayoría las hacen. Suelen repetir
ciertas ideas tales como “tu casa es un activo” o “tu casa es la inversión más importante”, “consigue un
empleo seguro”, “no corras riesgos”.
Robert Kiyosaki comenta que el temor de hablar en público, para muchas personas es mayor que el miedo
a morir. Ese temor es causado por el miedo a la crítica, al ridículo y por el miedo a ser expulsado. Observa
que el temor a ser distinto, impide que muchas personas busquen nuevas formas de solucionar sus
problemas.
“Muchos problemas financieros comienzan cuando seguimos a la multitud y tratamos de mantener el paso
de los demás”
El padre de Mike, a quien kiyosaki llamó su Padre Rico, abandonó la escuela a los 13 años y nunca siguió a
la multitud. Edificó su propia manera de pensar y odiaba oír la frase “no puedo”. Aunque no había recibido
formación académica, tenía educación financiera la cual lo llevó al éxito.
A sus 16 años y gracias a las enseñanzas de su Padre Rico, Kiyosaki tenía mejor conocimiento acerca del
dinero del que tenía su propia familia. Según su Padre Pobre, la casa era un activo y a raíz de esta idea,
tenía grandes discusiones con su hijo. Robert sabía que ser dueño de una casa era mejor que no ser dueño
de nada. Pero también había comprendido que si las personas, de jóvenes, comenzaban a invertir más
dinero en adquirir activos, en vez de pasivos, sus últimos años serían más fáciles.
Quienes pretendan tener una casa más grande, en principio deberían crear activos que produzcan dinero
para luego comprar la casa más grande. Es habitual en cambio, que las personas adquieran préstamos
hipotecarios y deudas de tarjetas de crédito en lugar de activos. De esta forma pierden tiempo, no
obtienen capital adicional, ni experiencia financiera.
La mejor forma de comenzar el camino a la riqueza es esforzarse en adquirir sólo activos, manteniendo
bajos los pasivos y los gastos.
Kiyosaki toma de Buckminster Fuller, la definición de riqueza:
“La riqueza es la capacidad de una persona para sobrevivir cierto número de días en el futuro…o dicho de
otro modo: si dejo de trabajar el día de hoy, ¿cuántos días sobreviviré con el dinero que poseo?
El autor aclara que la verdadera definición de rico depende de quién la expresa. Pero nos aconseja
recordar su observación:
“Los ricos adquieren activos”
“Los pobres sólo tienen gastos”
“La clase media construye pasivos que piensa que son activos”
Ante la pregunta “¿cómo comenzar a ocuparme de mis propios negocios?”, Kiyosaki nos invita a leer el
capítulo siguiente, ofreciendo un relato acerca de Ray Kroc, quien convirtió a Mc Donalds en un negocio
millonario.
3: Atienda su propio negocio
El capítulo comienza con una anécdota de Ray Kroc, quien convirtió a McDonald’s en un negocio
multimillonario. Ray Kroc le preguntó a un grupo de estudiantes de doctorado en administración de
empresas, en qué negocio creían que él estaba. Todos rieron creyendo que se trataba de una broma,
pero Ray Kroc insistió con la pregunta. Un alumno respondió, “todos sabemos que estas en el negocio de
las hamburguesas”. Ray Kroc respondió que ese no era su negocio, su negocio era inmobiliario.
Él comprendía que los locales y su ubicación, eran los factores fundamentales para el triunfo de cada
franquicia. Actualmente, McDonald’s es poseedor de los bienes raíces más grandes del mundo, e incluso
posee más propiedades que la Iglesia Católica.
Ray Kroc aclaró la diferencia entre su profesión y su negocio. Su profesión era ser un gran vendedor,
vendía franquicias de restaurantes de hamburguesas. Su negocio en cambio, se basaba en acumular bienes
inmuebles que producían activos.
Robert Kiyosaki señala que muchas personas desconocen la diferencia entre su profesión y su negocio, y
que resulta de gran importancia aclarar esa confusión.
En el capítulo anterior, Kiyosaki comentaba que la mayoría de las personas trabajan para otros (para los
dueños de las compañías, para el gobierno, para el banco en el que tienen su hipoteca) en vez de trabajar
para sí mismos. Su Padre Rico le enseñó la misma lección que Ray Kroc dio a aquellos alumnos:
Lección número tres: Atienda su propio negocio. Frecuentemente, los
problemas financieros son el resultado de trabajar toda la vida para otro.
Se refiere a construir y mantener firme sus activos. Al poner un dólar en la columna contable de activos, no
deberían permitirle salir.
Kiyosaki recomienda a los adultos que conserven su empleo, que mantengan bajos sus gastos y que
empiecen a construir una base de activos firmes, en lugar de obtener pasivos.
Para los jóvenes, recomienda que construyan una columna de activos sólida antes de partir de la casa de
sus padres, de casarse, de comprar su casa y de tener hijos. De lo contrario, podrían quedar atrapados en
una posición financiera arriesgada.
Observa que los ricos obtienen sus lujos al final, con la ganancia de los activos, en cambio los pobres y la
clase media procuran comprarlos al principio con el dinero que deberían estar usando para crear activos.
Estos últimos se hunden en deudas, por lujos que terminan siendo una carga financiera.
El autor ordena a los activos en distintas categorías:
1- Negocios que no requieren de mi presencia
2- Acciones de empresas
3- Obligaciones de empresas
4- Fondos mutualistas
5- Bienes raíces que generan ingresos
6- Pagarés
7- Royalties por propiedad intelectual, tales como música, guiones, patentes
8- Y todo aquello que tenga valor, produzca ingresos o se revalorice, y tenga un mercado disponible
Kiyosaki sugiere adquirir estos activos en función del propio gusto. Si por ejemplo a una persona no le
gustan los bienes raíces, no debería prestarles atención.
Él, por su parte, prefiere las acciones de pequeñas compañías. En cuanto a los bienes raíces, comienza
comprando pequeñas propiedades, para luego seguir comprando y vendiendo propiedades cada vez más
grandes. Lo hace de esta manera para demorando el pago de los impuestos por la ganancia, un beneficio
fiscal.
4: La historia de los impuestos y el poder de las corporaciones
En este capítulo, Robert Kiyosaki presta atención a la idea de que “los ricos deberían pagar más impuestos
para dárselo a los pobres”. Explica que el motivo por el cual la clase media paga tantos impuestos, se debe
a ese síndrome de Robin Hood.
“En verdad los ricos no pagan impuestos, es la clase media la que paga a los pobres.”
Kiyosaki hace un recorrido examinando la historia de los impuestos. Su Padre Rico le explicó que
originalmente en Estados Unidos e Inglaterra, se convenció a los pobres y a la clase media para que
votaran a favor de una ley que castigaría a los ricos, obligándoles a pagar un impuesto permanente sobre
su renta.
“Una vez que el gobierno probó el sabor del dinero, su apetito creció.”
El problema del gobierno era el manejo fiscal de la riqueza. La demanda de dinero se incrementaba y la
idea de cobrar impuestos a los ricos, comenzó a extenderse a la clase media y a los pobres.
Debido a que los ricos comprendían el poder del dinero, con el tiempo, encontraron una forma astuta de
vencer al sistema. Su conocimiento sobre la estructura legal de las corporaciones, les dio una gran ventaja.
La tasa de impuesto sobre la renta de corporaciones, era menor a la tasa de impuesto sobre la renta de los
individuos. Encontraron la manera de ahorrar en los impuestos, y las corporaciones resultaron ser el
secreto más grande de los ricos.
Kiyosaki asegura que los que pierden, son aquellos que no están informados. Cada vez que las personas
intentan castigar a los ricos, estos no se resignan, sino que reaccionan. Buscan minimizar su carga fiscal,
contratan contadores y abogados hábiles, convencen a los políticos o crean lagunas legales.
Señala como ejemplo, a la sección 1031 del código interno de ingresos (Código Fiscal de los Estados
Unidos). Ésta permite demorar el pago de impuestos. En tanto hagan permutas por propiedades de bienes
raíces más caras, no pagan impuestos sobre las ganancias hasta que liquiden. Es decir, si se vende una
propiedad para comprar otra de mayor valor, y se hace esta práctica varias veces, solo se paga el impuesto
cuando se vende la última propiedad (la de mayor valor). Los ricos aprovechan esta ventaja de ahorrar
impuestos, para mientras tanto construir su columna de activos. Este beneficio estaría a disposición de
todas las personas, pero suelen ser los ricos quienes lo buscan, ya que están bien informados y ocupados
en atender su propio negocio.
Su Padre Rico le enseñó que es indispensable conocer la ley y la forma en que el sistema funciona.
Lección cuatro: El conocimiento es poder.
“Con el dinero viene un gran poder que requiere del conocimiento correcto para mantenerlo y hacer que
se multiplique. Sin el conocimiento, el mundo te empuja de un lado a otro.”
Solía recordarle también, que el canalla mayor no es el jefe, sino el recaudador de impuestos que se llevará
cada vez más, si las personas se lo permiten.
A los 15 o 16 años, Robert Kiyosaki tomó una decisión que cambiaría su vida. Decidió no continuar el
camino que le aconsejaba su Padre Pobre. A los 25 años, el consejo de su Padre Rico acerca de “ser el
dueño de su propia corporación”, comenzaba a tomar sentido. Terminaba de salir del Cuerpo de Marines y
se encontraba trabajando como vendedor para la empresa Xerox. Si bien ganaba mucho dinero, no dejaba
de escuchar a su Padre Rico que le decía “¿Para quién estas trabajando? ¿A quién estás enriqueciendo?”.
En 1974 Robert forma su primer corporación (una compañía propietaria de bienes raíces) aun siendo
empleado de Xerox. Estaba decidido a dejar de ser un empleado, y a hacer crecer los activos que ya tenía.
Kiyosaki logra salir de la carrera de la rata, gracias al conocimiento financiero que había alcanzado.
Explica que el Coeficiente Intelectual Financiero proviene de la combinación de cuatro habilidades y áreas
de experiencia:
1- Contabilidad: Lo que él llama Educación Financiera, que brinda capacidad de leer y comprender el
estado de cuentas.

2- Inversión: Lo que él llama, la ciencia de hacer que el dinero produzca dinero.


3- Comprensión de los mercados: La ciencia de la oferta y la demanda. Preguntarse si tiene sentido una
inversión, en función de las condiciones del mercado.
4- La Ley: Conocimiento de las ventajas impositivas y la protección contra demandas, que ofrecen las
corporaciones.
Tener en cuenta la combinación de estas habilidades, amplía la Inteligencia Financiera. Hacia el final del
capítulo, Robert t. Kiyosaki recomienda ser dueños de una corporación propia, y que ésta proteja
sus activos.
5: Los ricos inventan el dinero
En esta lección, Robert Kiyosaki explica que todos contamos con un enorme potencial, pero el miedo y la
duda acerca de uno mismo, paralizan la inteligencia humana.
“Frecuentemente, no es el más inteligente el que progresa y va adelante, sino el que se atreve.”
La inteligencia financiera necesita de conocimientos técnicos y coraje. Según él, la mayor parte de las
personas no son ricas porque tienen miedo a perder, pero la gente que evita el fracaso, también evita el
éxito. Los ganadores no tienen miedo a perder.
“La inteligencia financiera consiste en tener más opciones. Si las oportunidades no se presentan, ¿qué más
puede hacer usted para mejorar su posición?”
Por el sólo hecho de “poder tener más opciones”, y para prosperar enormemente, es que se vuelve
fundamental desarrollar el coeficiente intelectual financiero. Además, a quienes desarrollan
su inteligencia financiera, se le presentarán más oportunidades. Podrán distinguir un mal negocio, o cómo
hacer que un mal negocio sea bueno. Siempre habrá riesgos, pero la inteligencia financiera mejora las
posibilidades. Se trata de la creatividad que se puede llegar a tener para resolver dificultades financieras.
El autor advierte que frente a los grandes cambios que se avecinan, aquellos que tienen la información
adecuada son los que adquieren riqueza. Esta sabiduría financiera tarda tiempo en desarrollarse, pero
Robert anima a las personas a invertir en su educación financiera, antes de invertir en otros mercados.
Kiyosaki comenta que ha inventado un juego de mesa al que llamó Cashflow. Este juego didáctico fue
planeado para enseñar a las personas a que aprendan cómo funciona el dinero. El propósito del juego, es
enseñar a las personas a razonar y crear nuevas opciones financieras.
En general, las personas sólo conocen una salida: trabajar mucho, ahorrar y pedir préstamos. Por su
parte, Robert asegura que quienes ahorran dinero, desaprovechan extraordinarias oportunidades para
obtener un mayor crecimiento de su dinero.
Según él, la suerte se crea, de la misma forma que el dinero. Su Padre Rico le había enseñado:
Lección cinco: El dinero no es real, es lo que acordemos que sea.
Explica que el dinero es inventado, creado y preservado empleando la inteligencia financiera.
Un ejemplo de cómo Kiyosaki aprovechó una oportunidad para incrementar su columna de activos:
En medio de una crisis económica, en la que todos se deshacían de sus cosas, Kiyosaki en cambio
compraba. Comenzó a buscar casas pero no en agencias inmobiliarias, sino a través de abogados
especializados en bancarrotas o en juzgados. En esos lugares, encontró una casa de 75.000 dólares, que
podía comprarse por 20.000 dólares. Pidió prestado 2.500 dólares a un amigo, a cambio de 200dólares
adicionales en 90 días. Dio al abogado ese dinero como pago inicial. Mientras se gestionaba la obtención
de la casa.
Publicó un anuncio ofreciendo una casa que valía 75.000 dólares, por tan sólo 60.000 dólares con bajo
anticipo. Los interesados aparecían por todos lados y la casa se vendió enseguida.
Vendió por 60.000 dólares, una propiedad que le había costado 20.000. Devolvió a su amigo
los 2.500 dólares, más los 200 dólares adicionales. Los restantes 37.300 fueron creados en su columna de
activos bajo la forma de un pagaré firmado por el comprador.
Todavía existen oportunidades de compra por bancarrota, pero cada vez son más raras ya que el mercado
ha cambiado. Kiyosaki insiste en que tenemos que educarnos financieramente, para buscar nuevas
oportunidades que permitan incrementar nuestra columna de activos.
“El activo más poderoso con el que contamos es nuestra mente. Si la entrenamos correctamente, puede
crear una enorme riqueza. Una mente no entrenada también puede crear pobreza”.
La inteligencia financiera estaría compuesta por cuatro habilidades fundamentales:
1- Educación financiera.
2- Estrategias de inversión.
3- El mercado. Oferta y demanda.
4- La ley. Conocer y jugar de acuerdo a las reglas.
Personalmente, Kiyosaki utiliza dos formas principales para conseguir su crecimiento financiero: bienes
raíces y acciones de compañías pequeñas.
Explica que podemos encontrar dos clases de inversores:
1- Personas que adquieren una inversión “empaquetada”. Es la forma más común. Ejemplo: acuden a un
revendedor en bienes raíces, a un corredor de bolsa, o a un planificador financiero y compran algo.
2- Inversores que crean inversiones. Son las personas que crean el negocio. Son quienes más se acercan al
inversor profesional.
Expone tres habilidades necesarias para ser inteligente desde el punto de vista financiero:
1- Encontrar una oportunidad que todos los demás hayan pasado por alto.
2- Obtener dinero. Lograrlo sin la ayuda de los bancos. La mayoría de las personas permiten que la falta de
dinero les impida crear un negocio. Quienes logran eludir ese obstáculo, habrán alcanzado un gran
adelanto.
3- Organizar a personas inteligentes. Trabajar con o contratar a personas más inteligentes que uno mismo.
Robert Kiyosaki finaliza este capítulo recordando que el riesgo siempre existirá, pero tendremos que
aprender a manejarlo en lugar de evitarlo.

6: Trabaje para aprender, no para ganar dinero


En 1955, Robert Kiyosaki otorgó una entrevista para un periódico. La reportera le dijo: “Algún día seré una
autora de betsellers como usted”. Kiyosaki había leído varios artículos de ella y lo habían deslumbrado, ya
que se apoderaba del interés del lector.
Robert le preguntó qué le impedía lograr su sueño, ella respondió que las personas creen que sus novelas
eran excelentes, pero nada pasaba, y por eso continuaba trabajando en el periódico. Kiyosaki le sugirió
que asistiera a un curso de capacitación para ventas, que eso le ayudaría. Sin embargo, la periodista se
ofendió porque se consideraba una profesional, tenía un doctorado en literatura inglesa y había ido a la
universidad para formarse en una profesión, con el fin de no ser una vendedora.
Kiyosaki le señaló una observación. Entre las anotaciones que la reportera tenía en su libreta, ella había
apuntado: “Robert Kiyosaki, autor de los libros más vendidos”. No decía “autor de los libros mejor
escritos”. El autor le comentó que en verdad, él era un escritor muy malo, pero había ido a la escuela de
ventas. Sin embargo, la reportera guardó sus notas y se retiró ofendida por el consejo de “aprender a
vender”.
Robert Kiyosaki aclara que no es suficiente tener un gran talento.
Continuamente se sorprende de lo poco que ganan las personas talentosas. Si esta gente desarrollara
su Inteligencia Financiera (relación entre contabilidad, inversión, mercadotecnia y legislación), sus ingresos
aumentarían considerablemente. Pero la razón por la que muchas veces continúan con problemas
financieros toda su vida, es porque saben muy poco o nada sobre sistemas de negocios. Se centran en
perfeccionar sus habilidades, en lugar de mejorar su habilidad para vender.
El autor se pone en el lugar de la joven periodista, y dice que si él fuera ella, haría cursos sobre ventas y
publicidad. En lugar de trabajar en un periódico, trabajaría en una agencia de publicidad. Aún si el salario
fuese menor. A la par que aprendería, escribiría su novela, y de esa forma podría transformarse en una
“autora de bestsellers”.
La opinión pública defiende la idea de la “especialización”. Consideran que las personas necesitan
especializarse, y de esa manera obtendrán más dinero o un ascenso. Su Padre educado adhería a esa idea,
por eso había logrado su doctorado. Su Padre rico en cambio, alentaba a Kiyosaki a hacer lo contrario:
“Saber un poco acerca de mucho”.
Por esta razón, Robert trabajó durante varios años en distintas áreas de las compañías de su Padre Rico.
En el momento en que Kiyosaki abandonó su empleo bien pagado en Standard Oil, su padre educado tuvo
una charla con él. No podía entender la decisión de Robert de renunciar, ya que ese trabajo le ofrecía un
sueldo alto, muchos beneficios, tiempo libre y posibilidad de ascensos.
“La seguridad en el empleo era lo más importante para su Padre educado. El aprendizaje era lo más
importante para su Padre rico”.
Su Padre educado pensó que Robert había ido a la escuela para formarse como oficial de navío. Su Padre
rico, sabía que en realidad lo hacía para estudiar comercio internacional. Su Padre educado no comprendía
porqué Kiyosaki había renunciado y se unía al Cuerpo de Marines. Su hijo le explicó que era para aprender
a volar, pero en verdad, deseaba aprender a comandar tropas. Su Padre rico le había enseñado que la
parte más compleja de dirigir una compañía, era manejar al personal. El liderazgo es lo que necesitaría
aprender.
Luego, Kiyosaki encontró empleo en la compañía Xerox. Se incorporó ahí, debido a que contaban con uno
de los mejores cursos de capacitación en ventas. Robert se consideraba una persona muy tímida, y aunque
la idea de vender lo atemorizaba, estaba dispuesto a aprender. Trabajó allí durante cuatro años, venció su
miedo de ser rechazado y logró permanecer entre los cinco mejores vendedores.
En 1977 Robert Kiyosaki formó su primera empresa. Fabricar carteras de nailon y velcro en Oriente y
enviarlas a Nueva York. Era el momento de probar lo aprendido.
“Mi Padre rico pensaba que era mejor quebrar antes de cumplir 30 años. Todavía tienes tiempo para
recuperarte”.
El autor, recomienda:
“Que los jóvenes busquen un trabajo de acuerdo con lo que puedan aprender, más que según lo que
ganen. Usted debe ver a distancia qué habilidades debe adquirir antes de escoger una profesión específica
y quedar atrapado en la carrera de la rata”.
Sugiere que las personas miren el futuro de sus vidas y que cuestionen hacia dónde se están dirigiendo. En
lugar de trabajar por dinero y seguridad, propone que busquen un segundo empleo que les enseñe otra
habilidad.
Lección seis:
La educación, a largo plazo, es más valiosa que el dinero.
Si pese al consejo, algunos deciden hacer lo que la escuela recomienda e insisten en
especializarse, Kiyosaki sugiere entonces trabajar en una compañía que tenga un sindicato para su
protección, ya que los sindicatos fueron planeados para proteger a los especialistas. La regla sería:
“Obtenga una alta especialización e ingrese a un sindicato”.
Su Padre educado jamás creyó que la sobreespecialización, fue la causa de la necesidad de protección de
los sindicatos. Cuanto más se especializa la gente, más atrapados y dependientes son de su especialidad.
Principales habilidades administrativas necesarias para el éxito:
1- La administración del flujo de efectivo.
2- La administración de sistemas (incluyéndote a ti mismo y al tiempo con tu familia)
3- La administración del personal.
Las habilidades especializadas más importantes:
1- Las ventas
2- La comprensión de la mercadotecnia. (Marketing)
Kiyosaki explica también, que las habilidades de comunicación, son fundamentales para una vida de éxito.
Su Padre rico también le enseñó, la importancia de lo que hoy en día se conoce como sinergia de
especialidades profesionales. Trabajar con personas más inteligentes que uno mismo, y lograr que esas
personas trabajen como equipo. Asegura que:
“Para ser verdaderos ricos, necesitamos ser capaces de dar, así como de recibir.”
Sus dos padres fueron generosos, la enseñanza era una de sus formas de dar. Cuanto más daban, más
recibían. Su Padre rico donaba mucho dinero a los demás. La ley más importante del dinero:
“Da y recibirás”.
Kiyosaki termina este capítulo, contando que finalmente se convirtió en sus dos padres. Una parte de sí,
era un capitalista que adoraba el juego del dinero. La otra parte, era la de un maestro con conciencia social
que está preocupado por la gran brecha en aumento entre los que tienen y los que no, y acusa como
responsable de esta situación al arcaico sistema educativo.