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1.

Definición de Tecnología

De acuerdo con su etimología la palabra tecnología proviene de dos vocablos


griegos: Teckne (TEXUN) técnica o arte cuyo significado entre los griegos era
el de poder o capacidad, el habito o habilidad, la virtud intelectual de un
hombre para hacer el producto o arte y logos palabra que significa proposición
o discurso. EL significado a partir de Sócrates fue el de la razón que se le da a
algo, es lo que hoy llamamos concepto. Conjuntando el sentido que le dieron
los griegos a los anteriores vocablos se puede decir que la "tecnología es el
estudio de saber hacer las cosas, el conocimiento de los medios para alcanzar
ciertos fines"

Es un conjunto ordenado de instrumentos, conocimientos, procedimientos y


métodos aplicados en las distintas ramas industriales.
Es una actividad socialmente organizada, planificada que persigue objetivos
conscientemente elegidos y de características esencialmente prácticas.

2. Definición de Tecnología Educativa

La propuesta de Seels & Richey (1994), consta de los siguientes elementos:

“Es la combinación de la teoría y practica para el diseñar, desarrollar, utilizar,


organizar y evaluar los procesos y recursos para el aprendizaje”

En esta definición se encuentra implícito que es un proceso sistemático porque


los conceptos incluidos son equivalentes a pasos a seguir en el proceso del
desarrollo de una instrucción.

Tecnología educativa es un proceso que aplica un conjunto de conocimientos


innovadores en la solución de un problema instruccional.
Es la ciencia de aplicar procesos para mejorar un sistema instruccional.

La Tecnología Educativa como la teoría y la práctica del diseño y desarrollo,


selección y utilización, evaluación y gestión de los recursos tecnológicos
aplicados a los entornos educativos.

3. Tendencias de la Tecnología en la Educación

Las Nuevas Tecnologías están cambiando todos los ámbitos de nuestras vidas,
afectando la forma en que se hacen las cosas: trabajar, divertirse, relacionarse,
aprender y sutilmente nuestra forma de pensar.
Las tecnologías de la información y la comunicación han desempeñado un
papel fundamental en la configuración de la sociedad y la cultura, solo se
percibe la tecnología cuando falla o por algún motivo desaparece (huelga de
transporte, corte de suministro eléctrico, etc.), o cuando es suficientemente
nueva, ya que generalmente los cambios generan incertidumbre y ponen en
peligro intereses creados.
Generalmente el enfoque que se le da al tema de las nuevas tecnologías y la
educación se refiere a aspectos didácticos considerándola como un medio más
entre los tantos recursos con los que puede contar el docente y no se mira los

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cambios que se producen en el mundo para el que se está educando a niños y
jóvenes. Por otra parte las posibilidades que se abren paso gracias a las
nuevas tecnologías se pueden materializar dependiendo de decisiones políticas
y de compromisos institucionales más que de los avances tecnológicos o de los
medios disponibles. En el presente artículo se plantea un esquema de apoyo a
la educación utilizando las nuevas tecnologías de la Información.

El sistema educativo no es precisamente un ambiente en el que la tecnología


tenga un papel relevante para las tareas que allí se realizan, sus participantes
se han mostrado reacios a incorporar novedades a su estilo de hacer las cosas.
La sociedad de la información se convertirá en la sociedad del conocimiento y
del aprendizaje.
Existe el peligro de una nueva fuente de discriminación, una división entre
inforicos e infopobres lo cual sugiere la necesidad de que se garantice el
acceso a toda la información y la formación para alcanzar una capacitación
profesional y desarrollo personal ya que son factores claves para la economía y
futuro de un país.
En los puestos de trabajo la información se combinará con la recibida en las
instituciones tradicionales, los roles de alumno, profesor y personal de apoyo
deben adaptarse a los nuevos entornos. No se trata solo de adquirir
conocimientos generales sobre como usar los nuevos medios sino de las
implicaciones que tienen en los procesos de enseñanza/aprendizaje.
Las tecnologías no solo se van a incorporar a la información como contenidos a
aprender o como destrezas a adquirir sino que se utilizarán como medio de
comunicación al servicio de la formación como entornos a través de los cuales
tendrán lugar procesos de enseñanza/aprendizaje.
La desaparición del espacio físico en estas nuevas modalidades de formación
creará un mercado global en el que las instituciones educativas tradicionales
competirán con nuevas iniciativas formativas públicas y privadas.
Las antiguas categorías escuelas, universidades, bibliotecas, profesores,
estudiantes, dejan de tener sentido en la sociedad del híper-aprendizaje. Las
nuevas tecnologías pueden contextualizar el aprendizaje convirtiéndolo en
parte de la vida cotidiana.

En un artículo de la OEI mencionan lo siguiente:

24 de julio de 2010

El Consejo Nacional de Educación (CNE), con la valiosa colaboración del


Grupo Santillana, pone a su disposición el tercer fascículo de la serie “La
educación del futuro”.
Desde mediados de la década pasada, el Ministerio de Educación y muchos
colegios privados han estado trabajando por incorporar las Tecnologías de la
Información y la Comunicación (TIC) a la educación. Al principio, la mayor parte
de los esfuerzos se centraron en la tecnología en sí misma y en que los
estudiantes aprendieran a manejar los programas de Office. En algún momento
llegamos a pensar que era suficiente con poner los equipos y darles
conectividad. En estos años estamos viviendo un proceso diferente, se trata de
integrar las TIC al currículo escolar.

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Las actividades en los laboratorios de cómputo deben estar integradas a los
procesos de aprendizaje de las áreas curriculares. Las aulas multimedia, las
aulas virtuales y los proyectos ínter-áreas deben, poco a poco, ser
herramientas cotidianas de cada vez más estudiantes y docentes. El Estado
debe garantizar un acceso equitativo a las nuevas tecnologías.

4. Nuevas tecnologías en la educación

Las Nuevas Tecnologías se plantean así, como un hecho trascendente y


apremiante. En primer lugar, porque derivan de una aceleración en los cambios
y avances científico-técnicos y en segundo lugar, porque, paradójicamente,
provocan cambios de todo tipo en las estructuras sociales, económicas,
laborales e individuales. Esta situación trae aparejada la creación de nuevos
entornos de comunicación, tanto humanos como artificiales no conocidos hasta
la actualidad. Se establecen nuevas formas de integración de los usuarios con
las máquinas, se modifican los clásicos roles de receptor y transmisor de
información y el conocimiento contextualizado se construye en la interacción
que el sujeto y la máquina establecen. Así, el acceso y tratamiento de la
información sin barreras espacio-temporales y sin condicionamientos, trae
aparejado el surgimiento de un nuevo concepto de mediación educativa que
afecta al modelo de relación entre el individuo, la cultura y la enseñanza
(Martínez Sánchez, 1996).
El rol de las Nuevas Tecnologías de la información en los procesos de
cambio social y cultural cobra particular relevancia en el ámbito educativo. En
este sentido, Edith Litwin (1995) sostiene que ciertas concepciones sobre las
reformas de los sistemas educativos en distintos países, atribuyen a la
incorporación de estos recursos un efecto determinante en la mejora de la
calidad del proceso enseñanza-aprendizaje. Las tecnologías de la información
se aplican al campo pedagógico con el objeto de racionalizar los procesos
educativos, mejorar los resultados del sistema escolar y asegurar el acceso al
mismo de grupos convencionalmente excluidos.
Sin embargo, para que las Nuevas Tecnologías de la información se
apliquen como Nuevas Tecnologías de la educación es preciso como señala
Vázquez Gómez (1987), que se cumplan ciertos requisitos básicos, tales como
contar con una adecuada fundamentación en modelos antropológicos,
culturales y educativos que favorezcan una intervención didáctica apropiada,
además de una adecuada formación de los profesores y otros especialistas de
la educación.

4.1. El rol del docente en la educación


Para que los medios queden integrados en el trabajo cotidiano de las
aulas, se requiere la participación activa de un elemento clave: el profesional
de la educación. Es él quien, en cada situación de aprendizaje, con sus
decisiones y su actuación, conseguirá que el medio quede integrado. Desde
esta perspectiva es evidente que el papel que debe desempeñar el profesor ha
de sufrir un cambio profundo con respecto al que ha ejercido de forma
tradicional. El profesor pasará de ser el elemento predominante y exclusivo en
la transmisión de conocimientos a convertirse en una pieza clave del proceso

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enseñanza-aprendizaje, como elemento mediador generador y organizador de
situaciones las situaciones de aprendizaje.
El profesor constituye una pieza esencial de todo proceso de mejora
cualitativa de la enseñanza, para lo cual su formación inicial en Nuevas
Tecnologías resulta fundamental. De ahí que haya que plantearse seriamente
el tema de la formación de docentes en el uso de las Nuevas Tecnologías
desde planteamientos pedagógicos que garanticen la verdadera integración de
estas herramientas en la realidad escolar.

El docente hoy en día, por las exigencias de su práctica, el escenario en el que


actúa y las demandas del mismo, es un profesional que toma decisiones,
flexible, libre de prejuicios (actitud de anteponerse y rectificar a tiempo),
comprometido con su práctica (reflexiona sobre la misma y aporta elementos
de mejora), que se convierte en un recurso más para el grupo.

Las necesidades del nuevo profesional pueden definirse como: espíritu


innovador, flexibilidad, trabajo en equipo, conocimientos tecnológicos, creer en
su profesión, tener un sentido de la responsabilidad y el compromiso.

Todo este perfil docente, integra una serie de conocimientos, capacidades,


habilidades-destrezas y actitudes entre los que podemos destacar como más
relevantes:

a.- Debe conocer el entorno (centro educativo, entorno social envolvente y


contexto social general) e interactuar con los mismos.

b.- Capacidad reflexiva para poder tener conciencia de cada uno de los pasos
en el proceso de la enseñanza.

c.- Actitud autocrítica y evaluación profesional entendida como mecanismo de


mejora y calidad de los procesos de cambio.

d.- Capacidad constante de adaptación a los cambios.

e.- Tolerancia a la incertidumbre que provoca el cambio, el riesgo que supone,


y la inseguridad personal y profesional que se deriva de los nuevos retos.

La presencia de las Nuevas Tecnologías en la sociedad y las potencialidades


que éstas ofrecen como recursos para la educación constituyen una razón
suficiente para justificar su incidencia en el perfil del profesor, en la medida en
que éste ha de desarrollar su acción educativa de un modo coherente con la
sociedad en la que vive aprovechando al máximo los recursos que le ofrece.

En relación con las Nuevas Tecnologías esto implica que el docente debe
conocerlas en todas sus dimensiones, ser capaz de analizarlas críticamente, de
realizar una adecuada selección tanto de los recursos tecnológicos como de la
información que estos vehiculan y debe ser capaz de utilizarlas y realizar una
adecuada integración curricular en el aula.

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Podemos afirmar entonces que las Nuevas Tecnologías afectan al perfil del
docente en la medida en que le exigen una mayor capacitación para su
utilización y una actitud abierta y flexible ante los cambios que se suceden en la
sociedad como consecuencia del avance tecnológico.

Teniendo en cuenta las exigencias e influencias de la sociedad tecnológica en


el perfil profesional del profesor, una serie de aspectos que deberían ser
integrados en la formación del profesorado de este siglo son los siguientes:

• Destrezas de comunicación.

• Técnicas de asesoramiento personal.

• Conocimiento de los nuevos recursos y reglas.

• Manejo de técnicas de creatividad.

Los profesores con la introducción de las Nuevas Tecnologías en los centros,


cambian su rol; hoy no es suficiente pedirle al profesor que esté informado, no
debe ser la única fuente, ni siquiera la más completa, pues la información a
manejar es infinitamente mayor. Le exigimos que fomente la convivencia, la
participación, la cooperación, la autocrítica, la ética y la reflexión y que parta de
los conocimientos que ya trae el alumno, para sistematizarlos y utilizarlos de
manera creativa y constructiva.

El paso de rol del profesor de transmisor a la labor de mediador entre la


información, el proceso de reconstrucción del conocimiento y la apropiación del
significado que tienen que hacer los alumnos, por medio de la interactividad
significativa, supone una auténtica revolución profesional de los docentes que
exige tiempo de adaptación a los nuevos contextos tecnológicos y
comunicativos, pero especialmente formación y perfeccionamiento.

Existen numerosas razones por las que utilizar las Nuevas Tecnologías en el
proceso de enseñanza-aprendizaje, entre ellas podemos citar:

- Los alumnos se convierten en protagonistas. Se les da poder para buscar


respuestas a sus preguntas, convirtiéndose de esta manera el proceso de
aprendizaje mucho más interesante para ellos.

- El profesor se convierte en guía y ayuda, lo que produce acercamiento con el


alumnado.

- Reduce trabajo al profesor en lo referente a papel, textos...

- Su uso permite a los alumnos que el posterior cambio, escuela-trabajo,


escuela-universidad, sea más suave, en el sentido que estarán muy
familiarizados con la tecnología, usada hoy en día en cualquier campo
profesional que se pueda imaginar.

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- El intercambio de información a través de la red, permite que éste sea más
fácil y rápido que nunca.

Por ello, hoy en día el papel de los formadores no es tanto "enseñar" (explicar-
examinar) unos conocimientos que tendrán una vigencia limitada y estarán
siempre accesibles, como ayudar a los estudiantes a "aprender a aprender" de
manera autónoma en esta cultura del cambio y promover su desarrollo
cognitivo y personal mediante actividades críticas y aplicativas que,
aprovechando la inmensa información disponible y las potentes herramientas
TIC, tengan en cuenta sus características (formación centrada en el alumno) y
les exijan un procesamiento activo e interdisciplinario de la información para
que construyan su propio conocimiento y no se limiten a realizar una simple
recepción pasiva-memorización de la información.

En este marco, las principales funciones que debemos realizar los docentes
hoy en día son las siguientes:

0.- Diagnóstico de necesidades. Conocer al alumnado y establecer el


diagnóstico de sus necesidades

1.- Preparar las clases. Organizar y gstionar situaciones mediadas de


aprendizaje con estrategias didácticas que consideren la realización de
actividades de aprendizaje (individuales y cooperativas) de gran potencial
didáctico y que consideren las características de los estudiantes.

Buscar y preparar materiales para los alumnos, aprovechar todos los


lenguajes. Elegir los materiales que se emplearán, el momento de hacerlo y la
forma de utilización, cuidando de los aspectos organizativos de las clases
(evitar un uso descontextualizado de los materiales didácticos). Estructurar los
materiales de acuerdo con los conocimientos previos de los alumnos (si es
necesario establecer niveles).

4.2 Capacitación docente

La mejor manera de lograr esta nueva capacitación en TIC del profesorado


que ya está en activo es promoviendo la adecuada formación desde el propio
centro, incentivando el uso y la integración de las TIC a partir de la
consideración de sus necesidades, orientada a la acción práctica (para que no
se quede solo en teoría) y, por supuesto, facilitando los adecuados medios
tecnológicos y un buen asesoramiento continuo. Por otra parte, esta cada vez
más sentida necesidad de formación en TIC por parte del profesorado puede
aprovecharse por parte de la administración educativa para promover la no
siempre tan sentida, pero a veces igualmente necesaria, actualización
didáctica.

Hay que tener en cuenta que aún hay muchos docentes que ven con recelo e
indiferencia el uso de estos recursos. El origen de estas actitudes negativas
por parte de un sector de los docentes suele encontrarse en alguna de las
siguientes circunstancias:

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- Poco dominio de las TIC, debido a una falta de formación, lo que genera:
temor, recelo, impotencia, ansiedad.

- Influencia de estereotipos sociales, por falta de conocimiento sobre las


verdaderas aportaciones de las TIC y su importancia para toda la sociedad.
Así algunos docentes se identifican con expresiones del tipo: "son caras,
sofisticadas y no han demostrado su utilidad", "son una moda", "son otro
invento para vender", etc.

- Reticencias sobre sus efectos educativos, por falta de conocimiento buenas


prácticas educativas que aprovechen las ventajas que pueden comportar las
TIC. De esta manera, y tal vez considerando solamente experiencias puedan
conocer en las que se ha hecho un mal uso de estos materiales, algunos
profesores creen que deshumanizan, no son útiles, no aportan casi nada
importante, tienen efectos negativos, dificultan el trabajo educativo...

- Prejuicios laborales: creencia de que no compensan el tiempo necesario de


preparación, temor a que sustituyan a los profesores, etc.

Por ello el profesorado debe ver la necesidad y la utilidad de las TIC en su


quehacer docente e investigador, debe descubrir sus ventajas, debe sentirse
apoyado en todo momento, porque si no lo ve necesario y factible ¿hasta que
punto se le puede forzar a una actualización de competencias tecnológicas sin
vulnerar sus derechos, su "libertad de cátedra"?

Los modelos básicos de formación del profesorado se centran en los


siguientes aspectos:

- La adquisición de conocimientos: sobre sus asignaturas, sobre


Didáctica.
El desarrollo integral del profesorado, su autoconcepto.
- La investigación en el aula, buscando continuamente nuevas
soluciones a los problemas que presenta cada contexto educativo. Se
busca la reflexión sobre la práctica docente, y se utilizan técnicas de
investigación-acción.

En cualquier caso, las competencias necesarias para una persona que se


dedique a la docencia deben contemplar cuatro dimensiones principales:

Conocimiento de la materia que imparte, incluyendo el uso específico de


las TIC en su campo de conocimiento, y un sólido conocimiento de la
cultura actual (competencia cultural).

Competencias pedagógicas: habilidades didácticas (incluyendo la


didáctica digital), mantenimiento de la disciplina (establecer las "reglas de
juego" de la clase), tutoría, conocimientos psicológicos y sociales (resolver
conflictos, dinamizar grupos, tratar la diversidad...), técnicas de
investigación-acción.
Trabajo docente en equipo (superando el tradicional aislamiento, propiciado
por la misma organización de las escuelas y la distribución del tiempo y del

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espacio). Debe actuar con eficiencia, reaccionando a menudo con rapidez ante
situaciones siempre nuevas y con una alta indefinición (una buena imaginación
también le será de utilidad) y sabiendo establecer y gestionar con claridad las
"reglas de juego" aceptadas por todos.
Habilidades instrumentales y conocimiento de nuevos lenguajes:
tecnologías de la información y la comunicación (TIC), lenguajes audiovisual e
híper textual.
Características personales. No todas las personas sirven para la docencia,
ya que además de las competencias anteriores son necesarias: madurez y
seguridad, autoestima y equilibrio emocional, empatía, imaginación...
El profesor debe tener entusiasmo (creer en lo que hace, vivirlo, de manera
que transmita el entusiasmo y la pasión de aprender a los estudiantes),
optimismo pedagógico (ante las posibilidades de mejora de los estudiantes),
liderazgo (que nazca de su actuación abriendo horizontes a los estudiantes y
representando la voluntad del grupo, de su dedicación y trato, de su ejemplo y
valores...). Debe dar afecto (no por lo que hacen, sino por lo que son) que
proporcionará la imprescindible seguridad, y debe dar confianza (creyendo en
las posibilidades de todos sus alumnos; las expectativas se suelen cumplir)
que reforzará el impulso de los estudiantes para demostrar su capacidad.

Estas competencias, que deberían permitir desarrollar adecuadamente las


funciones que señalamos en el apartado anterior, deberían proporcionarlas los
estudios específicos que preparan para este ejercicio profesional.

Por otra parte, muchos de los docentes actualmente en ejercicio recibieron una
formación pensada para la escuela de las últimas décadas del siglo XX. Y
nuestra sociedad ha cambiado mucho, de manera que la formación
permanente que la "sociedad de la información" impone a sus ciudadanos
también resulta indispensable para el profesorado de todos los niveles
educativos.

En suma, es necesario reconocer e incentivar la competencia y buena labor


docente del profesorado, su compromiso y su dedicación real,
proporcionándole recursos suficientes, las mejores condiciones de trabajo
posible, y la formación inicial y continua y el asesoramiento adecuado. En este
sentido se propone:

Licenciatura de 4 años para los maestros. La complejidad de la sociedad


actual y la diversidad del alumnado exigen una formación más amplia para los
futuros maestros, que se puede articular en unos estudios de licenciatura.
Itinerarios de capacitación docente en todas las licenciaturas que
habilitarían para poder ejercer la docencia en la ESO y los niveles superiores
de enseñanza. En los actuales cursos de capacitación pedagógica no se
puede aprender todo lo que hoy en día hay que saber para ser un docente y un
educador. Las Facultades de Ciencias de la Educación deberían ofrecer
asignaturas optativas que permitieran establecer itinerarios de capacitación
docente en todas las licenciaturas

- Plan de formación continua para docentes en activo (un 50% tienen más
de 45 años) diseñado modularmente en cursos de unas 30 horas a partir de

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unas competencias básicas que todos deberán acreditar poco a poco, por
ejemplo en un plazo de 10 años. Pensamos que la Administración Educativa
debería establecer unas competencias básicas que todos los profesores en
ejercicio deberían acreditar cada diez años, mediante la realización de un
cursillo específico para cada una de ellas. Estos cursillos se podrían ir
realizando sin prisas, a un ritmo de uno por año. Entre estas competencias
básicas destacamos:

- Tecnologías de la información y la comunicación (TIC)


- Lenguaje audiovisual
- Buenas prácticas didácticas
- Didáctica de (la asignatura de cada uno)
- Multiculturalidad
- Tratamiento de la diversidad
- Dinámica de grupos
- Resolución de conflictos
- Las componentes emocionales de la inteligencia

Esta formación continua podrá complementarse a través de comunidades


virtuales de profesores, donde los docentes pueden compartir recursos,
exponer problemáticas... Una de estas comunidades es el Grupo Didáctica y
Multimedia de la UAB <http://www.pangea.org/dim>

En este marco, la formación permanente del profesorado debería enfocarse


atendiendo a una triple dimensión:

- Las necesidades de los centros, donde los profesores podrán poner en


práctica lo que aprendan.
- Las opciones y preferencias personales, ya que a cada profesor le puede
interesar más profundizar en unos temas específicos
- La acreditación de las competencias básicas establecidas por la
Administración Educativa.

- Asesoramiento continuo

- Estancias en el extranjero y en empresas

- Nuevos sistemas para la selección del profesorado

- Incentivar la participación del profesorado en proyectos y actividades

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5. Conclusiones:

Como podemos darnos cuenta el uso de las nuevas tecnologías educativas son
de gran importancia tanto el docente como para el alumno, ya que hoy en día
se ha ido avanzando y que somos una sociedad de la información y la
comunicación, y donde se han incorporado las Nuevas Tecnologías, se ha visto
afectada y ello ha motivado un cambio sustancial en el modo de ejercer sus
funciones específicas. Esta situación implica la adaptación a esta nueva
demanda asumiendo nuevos roles para el desempeño profesional.

En el caso concreto de la educación, a lo largo de estos últimos años se habla


mucho del nuevo perfil del docente como consecuencia de la integración de las
Nuevas Tecnologías en el ámbito educativo.

Se pretende dar una visión del papel que ha de desempeñar el docente ante la
nueva sociedad de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC),
así como un análisis de la necesidad de un cambio en su formación como
profesional de la docencia.

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6. Bibliografía:

 http://molinagastelumte.blogspot.com/2008/01/definicin-de-
tecnologa-educativa.html
 http://www1.uprh.edu/gloria/Tecnologia%20Ed/Historia
%20Tecnologia/sld002.htm
 http://www.bibliodgsca.unam.mx/tesis/tes2tetp/sec_25.htm
 http://www.mitecnologico.com/Main/ConceptoEImportanciaDe
LaTecnologia
 http://www.oei.es/tics.php
 http://www.eumed.net/rev/ced/01/cam.htm

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