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OBRAS

DON FRANCISCO DE QUEVEDO VILLEGAS.

COLECCIÓN COMPLETA,
CORRECIDA, ORDENADA E ILUSTRADA

POR DON AURELIANO FERNANDEZ - GUERRA Y ORBE.

TOMO SEGUNDO.

MADRID.
M. RIVADENEYRA — IMPRESOR— EDITOR,
CALLE DE LA VADERA, 8.

1859.
AL ILUSTRISIMO SEÑOR DON JUAN DE CUETO Y HERRERA,
CANÓNIGO DEL SACROMONTE DE GRANADA, CONSEJERO REAL DE INSTRUCCIÓN PUBLICA, INDIVIDUO DE NÚ
MERO DE LAS REALES ACADEMIAS DE LA HIÓTORIA , Y DE CIENCIAS MORALES T POLÍTICAS , JUEZ AUDITOR
SUPERNUMERARIO DEL SUPREMO TRIBUNAL DE LA ROTA.

Hace veinte y siete años que, muchacho yo, escolar en el Sacromonte de Granada,
recibía consejos, dirección y doctrina de un sacerdote, canónigo de aquella colegiata,
nomenos venerable por sus costumbres que por su saber y prudencia. Éranle ocu
pación continua y virtuosa el confesonario y el coro, la enseñanza de la juventud y
las misiones. Levantábase antes de rayar el dia, pasaba las primeras horas en el
templo, y la mañana en las cátedras del Seminario explicando lenguas sabias, fi
losofía clara y útil, derecho canónico, y la que llamaba Cervantes reina de todas
las ciencias. Luego servíale de descanso y esparcimiento el cultivo de un huerto
plantado por su mano, el asistir y consolar á los enfermos de aquellos contornos; y
á-\a tarde, el recorrer los cármenes deliciosísimos de las orillas de Darro en amena
conversación con algunos discípulos , ya sobre literatura, antigüedades é historia, ya
sobre ciencias físicas y naturales. La noche pertenecía al estudio. Mas holgadamente
daba lugar para todo la tranquilidad del espíritu , el buen orden y concierto del trabajo
y la oportuna distribución del tiempo á toque de campana. Cada año en Adviento y
Cuaresma salia con otros misioneros á predicar la palabra de Dios por los más aparta
dos confines de aquel antiguo reino, á enjugar lágrimas y socorrer miserias, á cortar
litigios y poner en paz familias desavenidas. Ni los cargos y vanidades por quien la
ambición se desvive le inquietaron jamás , ni en rehusarlos se detuvo cuantas veces le
fueron á buscar en su retiro. Allí escribía con lucidez y concisión una Historia literaria
de España , no ceñida á las bellas letras únicamente , sino abarcando todos los conoci
mientos que desde las edades más remotas se han cultivado en nuestro suelo; allí un
Diccionario geográfico de la España antigua, sin los delirios de caprichosos etimologistas
ó de personas interesadas ; allí con preciosos documentos la Historia de los dos Feli
pes III y IV y de Carlos II; y allí , en fin , metódicos tratados de química y física , de
teología y cánones, para la mayor enseñanza de sus discípulos. Por aquellos dias jun
taba lindas pinturas de las escuelas sevillana y granadina , y algunos centenares de
libros doctos y de honesto deleite , gustando de conocerlos por de dentro más que por
defuera, y prefiriendo los de su profesión á los de vano y estéril pasatiempo. Jamás
dio entrada en su corazón á la soberbia ni á la envidia ; jamás dejaron de morar en él
la gratitud y la liberalidad. Sencillo en su porte, y discreto y afable en el trato, aquel
natural indulgente, aquel juicio maduro, alma limpia, vasta instrucción y entendi
miento clarísimo , hacíase querer y amar de los niños , de los mancebos y de los ancia
vi DISCURSO PRELIMINAR.
nos. A este amé desde mi primera juventud, á este oí, á este tuve por guia, y coa
él he compartido siempre el cariño de mis padres. Honre, pues, su nombre el fruto de
mis largas tareas, y venga á realzar el tomo n de las Ochas de don Fhancisco de Que-
vedo : este tomo , donde están juntos y limpios de errores y descuidos los discursos
más graves en que el escritor político nos presentó modelos de cómo ha de ser el
hombre de bien, el filósofo, el cristiano, el sacerdote, el párroco, el obispo, que no
parece sino que para formarlos conoció y trató al señor don Juan de Cueto (1).
Y ahora , señor don Juan , voy á decir qué contiene y cómo va dispuesto el presente
volumen.
Únicamente esos ánimos ligeros, para quien tanto significa la historia como la fábula;
esos, que con hojear un libro piensan ya que lo conocen ; que aspiran á plaza de eru
ditos y prudentes, habiendo disputa sobre si dos y dos son cuatro ó seis, con decir
muy serios que son cinco; esos, que de todo hablan y de todo escriben; —esos no más,
digo, pueden suscitar dudas y reparos sobre el hecho seguro de que en la vida y es
critos del autor de la Política de Dios domina el más generoso y moralizador pensa
miento político.
Quien habia encontrado en las acciones del divino Redentor del mundo el dechado
perfectísimo á que deben ajustar las sayas reyes y pueblos ; y quien ponia de mani
fiesto y censuraba con dureza los engaños, vicios y abusos que desdoran las diversas
clases déla sociedad malogrando sus benéficos fines, ¿cómo dejaría tampoco de se
ñalar el solo y eficaz remedio á los males públicos, y de ofrecer modelos que imitar
á las personas que pueden salvarla del abismo? En vano se dictarán sabias leyes y
castigos para los crímenes, y se pondrá un vigilante en cada esquina : la sagacidad y
perfidia humanas se burlarán de todo. En vano el intento de alentar con insignes re
compensas y distinciones á los beneméritos y virtuosos : de ellas se apoderará siempre
la ambición, el entremetimiento y la soberbia. Inútil el querer remediar con guerras,
usurpaciones y despojos la miseria de los pobres : muy viejo es el refrán que dice :
«De cien en cien años los villanos, ricos; los ricos, villanos.» Pero adonde no al
canza ni la fuerza, ni la demostración rigurosa de las leyes, ni la previsión de los
gobiernos , llegan el remordimiento y las voces persuasivas de la conciencia y de la
verdad; los males que bandos, decretos y pragmáticas no curan, se dulcifican en
brazos de la religión, y aun logran convertirse en bienes. Sin fe, sin caridad, sin es
peranza de dichas imperecederas, no hay sociedad y no hay salvación posible.
A robustecer, pues, tan admirables y fecundas virtudes en el obispo y en el pár
roco, en el bueno y temeroso de Dios; á despertarlas en el tibio ú descuidado; y á
infundirlas en el incrédulo y en el interesable, va encaminada la primera parte de las
tres en que se divide este tomo. El cual abraza los Discursos ascéticos y filosóficos; los
crítico-literarios, y el Epistolario y documentos relativos á la vida del autor.
Aquí es donde hace Quevedo ostentación de sus nobles y civilizadores propósitos, y
desbarata los de sus enemigos; que no eran otros sino tomar pié de los Sueños y del
Discurso de todos los. diablos, del Buscón, de los rasgos festivos, y de las jácaras y ro
mances , para aventurar calumnias y presentarle como un bufón de comedia , un payaso
ridículo, vejete verde de entremés , parásito decidor , medio lacayo y mozo de enlreteni-
(1) Don Juan de Cueto nació en Colmenar, provincia de Málaga, el dia 18 de febrero de 1793; y en mi propia
casa tuve el desconsuelo de verle espirar á 17 de enero del año próximo pasado de 1858. Desde la niñez él y mi
padre fueron inseparables amigos , sin que nube ninguna turbase jamás tan dulce y verdadero afecto.
DISCURSO PRELIMINAR. vu
núento. Por desgracia el vulgo de plazas y corrillos mordió el cebo y cayó en el lazo,
y después el otro peor vulgo de escritores de taravilla, conviniendo al insigne repú
blico, y (como dicen gracejando) al apóstol moralista y protesta viviente contra los
desmanes de su tiempo, en mito de todas las bajezas animadas por el mayor talento
y desenfado. A unir a la doctrina el ejemplo de una vida irreprensible, ya estaría en
el catálogo de los bienaventurados quien , si como hombre pagó tributo á las pasiones
y tuvo que arrepentirse de mucho, no está manchado con acción fea ó deshonrosa
ninguna. Confieso que en prosa y verso celebró nombres que vino á deprimir después,
y que deseó no pocas veces haber antes roto la lira. ¡ Triste privilegio de los años :
conocer que los déspotas y ambiciosos , mintiendo hambre y sed de justicia , halagan
á la virtud val talento para abrirse por ellos paso y escalar el poder, desde el cual,
ingratos y envidiosos, los desprecian y persiguen ! Séneca dedica á Nerón su libro de
Clemencia, como si ella fuese ingénita en el príncipe; y luego perece en el estrago de
cuantos pretendieron contrariar sus brutales instintos.
Si ha de apreciarse debidamente á Quevedo, es fuerza leer y desentrañar sus Vidas
de san Pablo y santo Tomás de Villanueva , La cuna y la sepultura , Las cuatro pestes del
mundo y las cuatro fantasmas de la vida, y los inapreciables tratados sobre la Providen
cia de Dios , á que sirve de marco y guirnalda la Introducción á la vida devola , com
puesta por san Francisco de Sales, y vertida con sumo acierto al castellano. En todos
ellos nos admira el político rompiendo soberanamente los diques del zelo que le abrasa
por doctrinar al clérigo y al lego; á quien debe mandar y á quien toca obedecer; al
padre y al hijo de familias; al de sana índole y al de condición rebelde. Aquí descon
cierta la presunción y ceguedad del indiferente y ateísta, mostrándole la luz de la verdad
cristiana y el tesoro de los Santos Padres , y probándole con las mismas sombras de la
razón natural y de la humana filosofía la inmortalidad de nuestra alma y la divina pro
videncia en los sucesos prósperos ú adversos que en el mundo llamamos bienes de
fortuna. Ahora desencanta los que se dicen males, y son bienes, de la pobreza y del
desprecio, de la enfermedad y de la muerte. Y ahora valientemente aspira á reconstruir
la sociedad , aplicando por medicina el cauterio á los vicios que la tienen cancerada; á
la envidia, á la soberbia, á la ingratitud y avaricia. ¡La envidia, por quien se juntan
en cuadrilla los desalmados para calumniar y saltear al probo , entendido y laborioso
que procura con bien compuestas acciones el aprecio de los buenos y honrados; la
soberbia , cercada de sangre y de lágrimas , soñando en bastones y armiños , presu
miendo haber tapado la boca al facineroso con sumir en la mendiguez al benemérito ;
la baja ingratitud, que hizo rebeldes á Dios todas sus hechuras, al mayor ángel, al
primer hombre, al primer hermano, que pide con importunidad el beneficio, y en
recibiéndole aborrece al bienhechor ; la avaricia , como la arena estéril , como el infierno
insaciable, trayendo al traficante Calón, holgazán y zolocho, á derribar al sabio y
pundonoroso, y dar así mejor paja á su caballo! Nunca el político se cansa de comba
tir esta peste , descubriendo su horrible deformidad y encareciendo la hermosura de
las virtudes á ella contrarias; nunca de procurar é instar porque la atajen príncipes y
prelados, supuesto que para conseguirlo ofrece la religión cristiana seguro y eficací
simo remedio.
Con la Vida de san Pablo recuerda nuestro autor cómo ha de ser el varón apostólico,
el mártir, el testigo ; el que recibe la envidiable misión de difundir por toda la haz de
la tierra ei Evangelio, de avivar el fuego de la fe y de la esperanza, y desatar los
Tin DISCURSO PRELIMINAR.
purísimos raudales de la caridad. En esa Vida aprenderá á llenar sus santas obligacio
nes el párroco que , cuando venimos al mundo, sobre nuestra cabeza derrama el agua
del bautismo, y nos guia después por el camino de la virtud. Suyo es el unir al varón
y á la mujer en vínculo indisoluble y bendito, y desatar nuestras culpas, y adminis
trarnos el pan de vida eterna. Él nos socorre y consuela; jamás nos abandona en
temibles enfermedades y desgracias; acompaña nuestros últimos instantes, y nos abre
las puertas del cielo.
Asunto hermoso el de este libro : la redención del género humano ; la obra de los
apóstoles después que sobre ellos bajó en lenguas de fuego el Espíritu Santo ; la luz
de la fe desvaneciendo las tinieblas del error ; pescadores rudos é idiotas , escogidos
para enseñar y persuadir, para humillar la altivez de Roma y la sabiduría de Atenas;
hecho amparo y defensa el perseguidor ; afilado el hierro que asolará á Jeru salen ; pró
xima la dispersión eterna del pueblo hebreo ; cumplidas las profecías, corriendo á rios
la sangre de los mártires. San Pablo, primero fariseo y perseguidor, y después após
tol, maestro y defensa, en solos 34 años de vida desde su conversión, peregrina el
antiguo mundo, navega largos mares, atraviesa inmensas regiones, predica á roma
nos y persas , á indios y escitas , á etíopes y sarracenos , enseña á todas las gentes.
¡ Cuánto para vencer la dureza de los judíos y la ceguedad de los idólatras , el poder
de los príncipes, la contradicción de los tribunales, la furia de los elementos! En mu
chos trabajos y afrentas , en muchas más prisiones , ocho veces azotado , una ape
dreado, gustando á cada paso la muerte ; náufrago en el mar, á punto de perecer en
los caminos y en los torrentes; desnudo, hambriento, con el cuidado congojoso por
todas las iglesias ; con riesgo en las ciudades, en la soledad y en los falsos hermanos.
Nunca rehusó penalidad ni molestia alguna por cumplir con el oficio que de Diosle es
tuvo encomendado ; el trabajo de sus manos le suministró las cosas necesarias para él
y los que con él estuvieron ; no se manchó jamás con sangre de otro ; ni tuvo en más
precio su vida que su alma, ni codició oro, plata, ni vestido ninguno. Sin el aparato
de la gentileza y fuerzas corporales, sin las bravatas del aspecto, que los varones de
Dios no lo necesitan , sino con lo hazañoso del espíritu y lo recto de la intención sus
pendía y abrasaba de amor á las turbas este hombre de estatura digna de desprecio,
jiboso, con el talle torcido, calvo, pero de espesa barba y muy encanecida, y sus
cejas haciéndole sombra á los ojos. Conocióle Epicteto, filósofo estoico; disparáronse
contra él las envidiosas burlas del descarado ateísta Luciano ; trató á Séneca , el más
sabio de los latinos , y asistió al emperador Nerón, á aquella humana fiera que, tem-
blándole la mano en los principios de su grandeza al firmar una sentencia de muerte,
después no se satisfizo con menos que despedazar y reconocer las entrañas de su pro
pia madre : ¡ Nerón, de quien fué maestro el mejor hombre de la gentilidad , y asis
tente el apóstol escogido desde el cielo !
¡ Oh , cuánto exalta la imaginación ardorosa del cristiano filósofo , del historiador y
del poeta contemplar aquella ciudad á quien obedecía esclavo todo el mundo ! Allí,
á sus plazas y pórticos, á sus escuelas y altares trajo los monumentos de los Faraones,
las obras de Fídias y Praxiteles, la riqueza y sabiduría de Oriente y Occidente, los
dioses y delirios de todos los pueblos. Y cuando se llama depositaría del fuego sagra
do de la libertad y de la justicia , admite por amos y señores á los más execrables
monstruos de la tierra. ¡Qué espectáculo ver á Nerón, despojado de la clámide impe
ratoria, representar en público teatro; vivir acompañado siempre de titereros, truha
DISCURSO PRELIMINAR. IX
oes y gladiatores ; gozarse en derramar sin descanso la sangre humana, en alumbrar
sus jardines encendiendo por luminarias los cuerpos vivos de cristianos , en poner fue
go i Boma, y cantar en su lira la voracidad de las llamas 1 En un mismo dia hace mo
rir á los dos príncipes de los apóstoles san Pedro y san Pablo, y fecundiza el suelo
donde despnes habrá de alzarse el Vaticano y glorioso y triunfante el signo de la hu
mana redención.
Materia sobrada habia con esto, no solo para escribir una profunda historia, sino el
mejor poema. Sin embargo , no aspiraba Quevedo niá los laureles de épico ni á la au
reola de historiador, atento siempre al oficio de republico. Puso la mira, al bosquejar la
Vida de san Pablo, en no llegar vacío después de tantos escritores ilustres y Santos Padres
como la esclarecieron ; y empeñar al sacerdote, al párroco, al prelado, en el más ce
loso cumplimiento de su sagrado ministerio, en quien la menor falta es gravísimo de
lito. Decía que t los demás hombres para ser ladrones han menester hurtar la plata
y el oro que tiene otro ; los prelados pueden serlo no dando lo que tienen. » Ni perdo
na á los predicadores que estudian más lo que han de callar que lo que se debe decir,
mostrándose cortesanos en el pulpito donde habrían de ser apóstoles : parécele que di
simulan el Evangelio y no le declaran , y que pierden con sus palabras poéticamente
lascivas el respeto á la palabra de Dios , pretendiendo que tenga respeto a los pecados
bien vestidos. Ni olvida el amonestar nuevamente á los príncipes descuidados, de ame
nazar con seguros castigos al valido tiranizador, al mal ministro, á los jueces preva
ricadores, á las comunidades y juntas que se tapan los oidos por no escuchar la ver
dad; á las facciones políticas, ufanas de levantar ídolos que, como hechuras suyas, les
sean obedientes ; dioses caseros , que les agradezcan haberlos hecho y teman que los
deshagan. Pero nuestro gran moralizado!- cuida por extremo en este discurso , para
que se haga lo que conviene, alabar antes lo que se debe hacer, que reñir ni repren
der lo que se hace.
QcBVEno, en fin, eminentemente español y católico, no podia desaprovechar oca
sión tan propicia como la que este libro le ofrecía , para explicar y defender la pura y
limpia concepción de la Santísima Virgen María, examinando las palabras del Apóstol
que, dorante el siglo xvu, ocasionaron duda, fértil en cuestiones y controversias.
Bien escogido el asunto , dispuesto con tino el plan de la obra , rica toda ella en so
beranas máximas y rasgos felices, ¿cómo, sin embargo, deja mucho que desear en su
desempeño? ¿Porqué la afean á cada paso erudición impertinente, frios retruécanos,
frases culteranas, gerundismo extravagante? Porque el entendimiento del hombre
abandonado á sí propio se enmohece como el acero ; porque cuatro años de encierro
y soledad en el más húmedo y lóbrego calabozo , enfermando el cuerpo y comba
tiendo el espíritu , privándole del comercio fecundo de la sociedad y la naturaleza , ha
bían agostado aquella imaginación amena y regocijada ; porque á Don Francisco faltaba
allí un amigo discreto y docto que le alentase á resistir la invasión del mal gusto,
cuyo contagio , envenenada la atmósfera , se entraba á toda prisa por los resquicios
del calabozo y se cebaba en el indefenso prisionero. La cárcel , que inflamó su estro en
un principio y redobló las fuerzas de su entendimiento colosal , acabó por ofuscarle
coa las más desatinadas extravagancias de los gongorinos , á quien cupo la triste glo-
ria de corromper la hermosa lengua castellana , las letras y las artes.
El orden lógico y natural de las materias de este tomo exige que tras la Vida de san
Pablo vaya la de tanto Tomás de Villanueva : aquella , lo último importante que com
i DISCURSO PRELIMINAR.
puso Quevedo; esta, lo primero que dio á la estampa. Juntas la una y la otra, es cu
rioso reparar cómo en el espacio de veinte y cuatro años, si el estilo y la forma cedeu
á la acción destructora del tiempo , el vigoroso espíritu político del autor permanece
inalterable.
En la Vida del caritativo arzobispo retrata con pincel prodigioso al limosnero por
excelencia , al padre de los pobres , consuelo de los miserables , guia solícito de su
rebaño ; al reformador de las costumbres , al guardián de la disciplina y recto juez del
clero ; al prelado virtuoso , cuya lengua está pronta á evangelizar la paz y los bene
ficios de Dios ; cuyas manos suplen las tardías lluvias, y su celo abarata el año malo ;
á quien vivo ama el pueblo , y después de muerto le venera en los altares.
Nada más sencillo, más interesante, más tierno, más bien escrito que este libro, de
pocas hojas, pero de mucha doctrina y enseñanza. En él con mano maestra pinta Que
vedo el carácter y acciones de aquel varón de Dios, modelo de un prelado perfecto,
de un fiel administrador de los bienes de la Iglesia , la cual por administradores y no
por señores de ellos reconoce á los obispos. » Dios nos ha de pedir muy estrecha
cuenta (decia san Gregorio) de la hacienda de la Iglesia : como de encomendada,
para que la distribuyamos entre pobres; y como de hurtada á su dueño, si en otro
que en socorrerlos se empleare.» Pero ni hace del todo bien quien espera que el po
bre le importune , pues paga y no da ; ni consiste en solo dar limosna el ser limosne
ro , sino en saberla dar , en sacar de necesidad al necesitado , en dirigir toda la activi
dad de la inteligencia á dulcificar los infortunios del pobre, para quien apenas el buen
año es bueno. Beatus , qui intelligü super egenum, el pauperem, cantó David; y lla
mándose en la Sagrada Escritura bendiciones á las grandes limosnas, t venid , benditos
de mi Padre, » dirá Dios á los limosneros.
Demostrar el atractivo de esta y de todas las virtudes que han de realzar al prelado,
y cómo andará siempre en lo justo , hablando verdad sin humanos respetos, desechan
do la avaricia, teniendo las manos limpias de soborno, dando á los pueblos su amor
y al cielo toda su voluntad, es el gran fin que nuestro autor se propuso. A ejemplo
del obispo, cabeza en el orden eclesiástico, se compone todo el clero, á quien única
mente, por el influjo que ejerce en las conciencias, está reservado el remedio de los
males públicos. Por eso la grande obra de los reyes consiste en saber elegir obispos;
si aciertan á escogerlos, han salvado la sociedad. No elijan á quien busque tales digni
dades : la ambición de solicitarlas hace incapaz al sujeto , por la culpa de presumir su
ficiencia para tan difíciles cargos. ¡Cuánto pone sobre sí quien los admite, y cuánto
arriesga quien los pretende! «Las iglesias, como dice san Bernardo, no habían de
darse por ruegos y recomendaciones de parientes poderosos, sino proveerse con ro
gativas públicas. » De la mano de Dios han de venir los obreros para su heredad. ¡ Di
choso reinado el de los Reyes Católicos , en que las mitras se daban á quien no las
apetecía , y hubo que impetrar breve del Romano Pontífice para compeler á los ecle
siásticos á que las aceptasen !
Y si, como hombres, están expuestos á errar, á olvidarse de sus mayores deberes,
á convertir en oficio mecánico lo que debe ser ministerio : á codiciar, no la fatiga y el
trabajo, sino los bienes temporales; á creer regalo, comodidad y riqueza lo que es peso
gravísimo ; á tomar, en fin , por término y corona de una carrera literaria lo que debe
ser principio de otra muy diversa erizada de espinas y dolores , pero que tiene al cielo
por término seguro y corona inmarcesible: ¿qué extraño que no se detenga Qukvbdo
DISCURSO PRELIMINAR. n
en desconcertar al prelado que consiente la venta de cargos eclesiásticos, y destina á
fto.es perversos los bienes de los pobres, y se desvive por enriquecer á su parentela y
llenarla de estériles vanidades? ¿Qué extraño que dé voces á quien castiga á los ecle
siásticos con cárceles y grillos, y no con su ejemplo; á quien pecó en obispar y peca
en los deseos de mejorar de obispado; á quien (lo que no permita Dios) con el dolé de
la esposa pobre granjee medios de conseguir la rica?
Qcevbdo hizo ver en la Vida del admirable arzobispo de Valencia que poseía exce
lentes prendas de historiador ; y más , que sabia convertirlas discretamente á explicar y
ponderar los hechos gloriosos de los santos varones, donde se alimenta el espíritu en
cosas importantes á la república.
No pueden ser ni buen sacerdote ni mediano repúblico el avaro, el ingrato, el so
berbio y envidioso ; ni quien cede á los miedos de la pobreza y del desprecio , de la
enfermedad y la muerte. Es, pues, digna ocupación del político moralizador combatir es
tos fantasmas y hacer aborrecibles aquellos vicios en dos magistrales obras : la Virtud
militanie y La cuna y la sepultura. Haciendo mios su doctrina, sus pensamientos, las
mismas palabras del autor, aun cuando con ajenas plumas haya de engalanar mi dis
curso, le autorizaré así , á fin de que no se malogren la advertencia y enseñanza , si de
otro que de tan esclarecido ingenio procediesen.
Oigámosle con vivísimos colores retratar al avaro : t Su fin es (dice) tener ; no por
tener, sino porque otros no tengan. Al avaro tanto le falta lo que tiene como lo que
no tiene. Gasta su vida en juntar hacienda , y no gasta un cuarto en mantener su vida.
Adquiere sin saber para quién, y sabiendo que no es para él. Tiene frió, y no se abri
ga; tiene hambre, y no come; tiene enfermedad , y no se cura; tiene hijos, y no los
asiste; tiene mujer, y la desampara. Adquiere oro para ser pobre, no para ser rico.
No vive para sí ni para nadie. Guarda lo que tiene , tanto de sí como de todos. Junta en
sus tesoros deseos de su muerte, no socorros de su vida. Niégase á sí propio lo que
niega al pobre y al amigo. No saben su cuerpo ni su alma nada de sus riquezas ; ni las
goza ni las lleva ; ni las deja, porque las más veces se las quitan. Ni estima el avariento
su vida ni cree que ha de morir; ni hace cosa buena sino cuando se muere. No hizo
Dios criatura tan vil ni produjo la naturaleza sabandija tan abatida ; no crió animal que
no fuese bueno para algo y para otros, y para quien no criase muchas cosas buenas;
solo el avaro no es bueno para sí, ni para otro, ni para nadie, ni para nada.» ¿Qué de
males no padecerá, pues, la sociedad cuando estos egoístas, estos monstruos vistan las
garnachas , ó empuñen los bastones, ó representen los intereses comunes , ó sean pas
tores de la Iglesia? La avaricia envilece y seca bajo distintas formas el corazón del hom
bre, y por ella se gobiernan los demás pecados. Con el interés y las galas atrepella la
castidad y la honra ; de la fe conyugal hace mercancía; con la esperanza de medro al
quila las conciencias ; por el temor de perder algo, ó de no ganar lo que imagina, sacri
fica ai hermano y al amigo ; ambicionando el puesto preferido, y el poder y la opulen
cia, facilita los mayores crímenes. Por ella el juez rompe la santidad de sus deberes;
por ella busca compradores y no beneméritos el mal ministro ; ella disfraza con bandas
y distinciones vanidosas al que debía profesar humildad y enseñarla, y le trae á im
pacientarse por los primeros lugares en los festines, por los primeros asientos en los
templos, por cortesías y rendimientos en las calles. Ella puede quistó endurecer los oí
dos del prelado, y para que no le falte lo que le sobra , consentir se escatime lo que lia
menester al necesitado y solo. Ella puede , en fin , derribarle á granjear con dádivas las
Q.-ii. b
ni DISCURSO PRELIMINAR.
cátedras de la verdad ; y si se consiguiesen con dinero, ¿ qué lugar entonces habría seguro
sobre la tierra , inmaculado é incorruptible? « La avaricia y la envidia (afirma un profeta)
juntó muchas veces á los hombres para codiciar los campos y tomarlos con violencia , y
arrebatar las casas, y calumniar al varón y su heredad.» « Los enriquecidos así (añade
san Juan Crisóstomo) tuvieron dinero, riquezas y poder ; pero los pobres alcanzaron
armas más fuertes : gemidos y lamentaciones y el mismo padecer injuria, con que atra
jeron el socorro del cielo. Estas armas asuelan las casas, derriban los fundamentos, ar
ruinan las ciudades, y con furiosas avenidas han trastornado todas las naciones.» Tales
son los frutos de la avaricia.
No menos amargos los produce la ingratitud , por quien el hombre se aleja del cielo,
poniendo olvido en los beneficios que de Dios incesantemente recibe , y negándose á
corresponder á ellos con amarle sobre todas las cosas. «Hijos [de la ingratitud (dice
Quevedo) son aquellas pestes racionales de Mahoma, Arrio, Pelagio, Ecolampadio,
Meláncton, Lulero y Calvino, tósigos de Alemania y Francia ; y cada día , fecunda de
muertes y contagios, está engendrando cismáticos y novatores.» La ingratitud per
suade á los padres á cuidar de que sus hijos queden antes ricos que virtuosos; y á los
hijos, á que por la herencia aborrezcan la vida de sus padres. Empeña al potentado en
agraciar con el oficio de justicia al importuno codicioso y vengativo, y da medios á este
para que se vuelva contra él ; provee puestos eclesiásticos en el indigno , y logra que
la conciencia mandada y el alma venal los desautoricen.» Quevedo, volviendo los ojos
á los sucesos de su tiempo, y reparando que los jueces y verdugos de don Rodrigo Cal
derón fueron hechuras suyas ; que al duque de Lerma derrocó del valimiento su propio
hijo el duque de Uceda ; que luego á este y al confesor Aliaga y al gran Tellez Girón
persiguieron hasta arrancarles la vida las propias gentes que elfos habían colmado de
honores y riquezas , — no puede contenerse, y prorumpe en estas sentidas y enérgicas
palabras : « Más son los que hacemos ingratos con nuestros beneficios , que los que lo
son á nuestros beneficios. Quien me da lo que me faltaba para ser ruin , y lo que yo
deseaba para poder ser ladrón , ó lo que echaba menos para ser tirano , este no me hace
beneficio, sino ruin, tirano y ladrón. Muchos grandes ministros he visto yo en mis días
condenados por los que pusieron en puestos y por las mismas cosas que los aconseja
ron que hiciesen. El que á estos tales hubiera antes negado lo que entonces le pedian,
habría sido liberal con lo que les negaba.»
Pero está la desgracia del bienhechor en que apenas puede librarse de caer en ma
nos de ingratos. Recibir mercedes, beneficios y finezas, y ser enemigo del que los hizo,
es pretender, es negociar, es ser cortesano, es ser hombre. Si el docto olvidado ú el
benemérito aplaudido alcanzan premio y cargos del ministro, dicen que tuvo necesidad
de ellos, y que obró así por conveniencia propia, y que aun les da menos de lo que
merecen y de lo que tienen otros ineptos ó malvados. Si el pretendiente importuno ó
el amigo de conveniencia consiguen lo que apetecían , afirman que aquello fué paga y
no dádiva , buscan achaques para no agradecer, se quejan de que se les hizo desear el
despacho y de que vino á lograrse á no poder más, gracias á otros empeños y recomen
daciones más altos. Los ministros de los reyes pasan sin saber qué es agradecimiento.
Hé aquí ahora las señas que nos da el Espíritu Santo para conocer á los desagradeci
dos: «Besan la mano del que da, mientras reciben; humillan su voz en los prometi
mientos, ofreciendo con humildad para recibir con soberbia ; piden tiempo cuando llega
el de la paga ; hablan entonces palabras de enfado, murmuran , trampean las ofertas,
DISCURSO PRELIMINAR. xm
\úegan en fin , y se declaran enemigos. » El ingrato desea para sí toda la riqueza y
honra que ve en los demás hombres , y en alcanzándola tiene por infamia el agrade
cerla; do conoce el beneficio que recibe, le desprecia, le olvida, le acusa... Mas, ¡ay,
Je//adron se guardan todos en el mundo, y del ingrato nadie se guarda !
Compañera inseparable de la ingratitud es la soberbia, que agita en perenne desa
sosiego el corazón humano. Aliménlase de vanidad el soberbio; el afán y el ansia de
maodo le acongojan ; no se satisface con tener mucho, mientras ve algo en otro; la ira
le ciega, le desalina la venganza. Cain primogénito no se contentó con ser primero;
quiso ser solo. Pero si la soberbia no pusiese en conmoción al mundo ; si encaramán
dose por los puestos que adquiere la maña , no codiciase desde allí los mayores á que
sabe trepar la violencia, — antes que de universal desprecio, seria digna de compasión
y de lástima. ¿Dónde igual desdicha que la del poderoso endiosado , á quien nadie con
tradice ni se atreve (ni él lo consintiera); con lo cual no puede arrojar de sí la igno
rancia, ni pisar la senda de la sabiduría y de la virtud , que están en la humildad y en
la contradicción ? ¿Qué desatino comparable al de desvivirse por la privanza de los re
yes, olvidando cómo lo han pasado otros que en el mundo han privado? Envídianle
coantos son vanos y desean lo mismo; aborrecido de los buenos si es malo , y de los
malos si es bueno, desampáranle todos en el postrero dia; los más fuérzanle casi
siempre á dar el cargo al indigno, con lo que á sí propio se ofende por el mal nombre
que cobra, y al cargo con el mal servidor que le da , y á Dios con la sinrazón que hace.
¿Qué ser más ridículo que el ambicioso? Glolon de alabanzas , lisonjas y adulaciones.
rodéase del astuto que le adula , del cauteloso que lo lisonjea , del embustero que lo
alaba, agradeciéndoles el envanecimiento y el engaño, recompensándoles el falso tes
timonio, pagándoles la perdición. ¿Quién más miserable que el que, teniendo los pies
de barro, mira por debajo del hombro á los demás, ufano de mostrar de oro la cabeza
y de plata los pechos, y ha de caer como la estatua de Nabuco al golpe de una piedre-
ciUa?¿Dónde loco más rematado que aquel que, erguido el cuello , medido el paso,
la toi solemne , severo y grave el semblante, haciendo caudal de cosas pequeñas,
dando resoplidos de graudeza y riqueza y sabiduría, vive lleno de sí mismo y satisfecho
de su necedad? Vedle despreciar el estudio y al estudioso, creer que todo lo sabe y que
todo por intuición lo adivina, que no necesita aprender nada ni oirá nadie; impacien
tarse á la menor contradicción , sonreírse cuando el adulador le aplaude. Las vulgari
dades en su boca parecen oráculos ; impone silencio con las manos , arquea las cejas,
frunce y saca el hocico , imagina que el orbe de la tierra tiene clavados en él los ojos ,
que es la maravilla de la creación, y que cuarenta siglos la han estado elaborando.
¡Ob, cuánto yerra quien se ensoberbece con el oro que debió al cielo para socorro
del desvalido , y no para propio regalo! ¡Cómo está engañado quien se hincha con
in poco de ciencia , tasando á bajo precio la de los demás , cuando en el mundo todas
las cosas las sabemos enjtre todos! ¡Oh, cuánto se equivoca el engreído con el poder
fie le dio el Altísimo para alivio y amparo de los menores, y piensa que para oprimir
los y acabarlos ! En fin, ¡cuan descaminado va quien hace majestad de la ajena mi-
seria, porque desde los tribunales y consejos puede destruir y quitar la hacienda y
quitar la vida ; ignorando que lo mismo hace una bala, un incendio, un ladrón, un
^neno , uDa víbora , y que desde allí para común castigo sirve de instrumento y azo
te, designado por la Divina Providencia, que en semejante oficio le permite! El sober
ao es el único que no sabe que lo es , ni quiere escarmentar en los otros : habitando
xiv DISCURSO PRELIMINAR.
entre el lodo, mira lo alto en las estrellas para competirlo, y en la tierra para tirani
zarlo. De ángeles hizo demonios la soberbia; la soberbia empeñó al hombre, no ei
merecer, sino en escalar el cielo.
La envidia, tristeza de la ajena felicidad y alegría de la ajena miseria , es la base y e
alimento de todos los anteriores vicios , es el vicio más extendido sobre la tierra , que
nace con el hombre desde el vientre de su madre , que niño le mala , y mancebo y
anciano le tiene muriendo siempre. La envidia (afirma Qcevedo) está amarilla y flaca,
porque muerde y no come. En los palacios anda desconocida con nombre de alabanza,
en los tribunales y consejos con nombre de interpretación, en las corles con el de con
veniencia y bien público, en los periódicos con el de imparcialidad y sana crítica , en
las amistades con el de celo. ¿Cómo no se agitará fieramente en la arena donde ciegas
luchan la avaricia y la ingratitud, la ambición y la soberbia, cuando infierna el cora
zón del discípulo contra el maestro, del amigo contra el amigo? Judas se entristece
mirando á la Magdalena ungir con bálsamo y enjugar con sus cabellos los pies del Re
dentor , y acababa de verle resucitar á Lázaro , muerto de cuatro dias ! « Atiende ahora
(exclama Qcevedo) á la sagacidad hipócrita con que el invidioso, enmascarado de pie
dad , contemplando á su amigo en trabajo y pobreza , comienza la murmuración invi-
diosa por la aparente misericordia , diciendo : El corazón me lastima ver á fulano po
bre ó preso; porque, aunque es verdad que se ha bebido su hacienda ó cometido
grandes delitos viviendo perdidamente, es lástima mirarle en lanía desventura y aprie
to, y que no se haya sabido gobernar.» Y si ve en honra y prosperidad al que cono
ció en miseria, arrebozándose de alabanzas caritativas, le lima la prosperidad y le
mancha la honra, diciendo : «Grande virtud es la desle buen hombre que, siendo hijo
de gente baja y vil, y no ayudado de partes personales, se ha hecho tan buen lugar con
su industria.» Pocos llevan bien que se les adelante en aplauso y engrandecimiento y
honras el amigo ; y para ellos es de abrojos la corona de laurel que este ciñe. Ni suele
tampoco el sabio librarse de tan asquerosa pestilencia : « No hay modestia que baste á
confesar que otro sabe más; y si alguno confiesa que otro sabe tanto, es solo adonde
á él le parece que no le creerán y que le tendrán , en decirlo , por humilde y no por
verdadero.»
Pero ¡ locura inconcebible ! no solo se envidian los bienes, sino los males ; no solo las
honras, sino las afrentas ; no solamente la prosperidad , sino las persecuciones y mise
ria. Mas no se envidia en el virtuoso la virtud , sino la alabanza que por ella le rinden,
la tranquilidad de espíritu que por ella goza , el crédito y respeto que por ella adquie
re entre las gentes : vicio ruin y execrable , cuando nada es más útil y hacedero que
tener contento cada cual en lo que posee y en lo que gozan los demás. La caridad,
virtud opuesta á Ja envidia, es hija y testimonio insigne de nobleza del alma; y pw
eso hermosamente cantó el Jurado de Córdoba :
Holgar con el bien ajeno
Es ser participe del :
Piedra de toque fiel
En que se conoce al bueno.
La rosa de suyo exhala suavísima fragancia ; el bueno, sin poder olra cosa, hace na
turalmente el bien, porque es bendecido. Pero, semejante ni inmundo sapo, el envidioso
escupe veneno sobre cuanto le rodea; aliméntase de curiosidad y murmuración, de
maledicencia y calumnia ; estéril para sí , jamás consigue sino lo contrario que se pro
DISCLRSO PRELIMINAR. xt
pone: antes fecundiza y realza, sin querer, al mismo que intenta destruir y esterilizar;
pretende desbaratar las grandes empresas , y contra su anhelo contribuye á que se lo
aren ; trata de impedir la fama del benemérito , y le fuerza á que aspire á mayor co
ran»; vive sin amar á nadie y sin ser amado de nadie ; muere con la infamia del que
otesíruye, y le es negada la gloria inmortal del que edifica.
Los Discursos ascéticos y filosóficos son un tesoro de enseñanza moral y política, un
ameno verjel de anécdotas y sucesos de la vida y del tiempo del autor ; una lastimosa
galería de retratos de magnates y palaciegos, de predicadores afamados, de jueces,
cronistas y poetas de la primera mitad del siglo xvn. ¡Qué destreza en el retratar, qué
sagacidad para sorprender los secretos del corazón humano ! Con tales discursos, dan
do voces Ql'ívedo á los hombres para que vuelvan de su letargo y se aparten del abis
mo á que las pasiones los arrastran , procura que escarmienten en las turbas, imposi
bles de reducir á número, de los que hubo de ahogar la gula, ó aniquilar la pereza,
¿convertir en podredumbre la lujuria ; de los que atosiga la ira y la soberbia despeña,
de los que emponzoña la avaricia y la envidia consume. Muestra, en el principio difícil,
mas luego franca y deliciosa, la senda por que puede el discreto huir estos vicios, y la
sociedad regenerarse. « ¿Quién inventó los ladrones (grita) sino la codicia de lo aje
no; quién los traidores , sino querer el vasallo ser rey ; quién los tiranos, sino el que-
rerserDios y que él no lo sea? » La dicha y la ventura se reservan para aquella so
ciedad en que se halle arraigada y robusta la idea del deber; donde esté puesto en el
cumplimiento del deber el punto de honra; donde cada cual viva contento y satisfecho
coqsq estado, lleno de resignación el pobre, rico de caridad el poderoso, todos con
la esperanza y seguridad de alcanzar el lauro y palma de futuros bienes inmortales.
Pero como (ya se ha dicho) sin fe no hay esperanza ; como la filosofía sin la reli
gión es una primavera sin flores, un otoño sin frutos, — á infundir en el endurecido pecho
k fe consagra el autor los últimos Discursos ascéticos : nada tan útil y profundo salió
de la pluma de Qüevedo. Ya esgrime las más bien templadas armas que suministra la
sola razón natural , ya la sátira, el sarcasmo y la burla descarada contra los ateos que
nunca dicen ni quieren confesar que viven como las bestias, y siempre afirman que
mueren como ellas. Ahora escarnece al rico soberbio, que se afrenta de que el pobre
le diga que es su igual y tan bueno como él , cuando él blasona que es igual á los per
ros y que no es mejor que los lobos. Ahora desconcierta y deja corridos á los herejes,
que no niegan á Dios el ser, pero que no quieren que él sea cual es, ni quieren ser
ellos cual él quiere que sean ; que le ponen nombres, mas no le niegan"; que le llaman
como quieren, no como deben. Y ya, en fin, desarreboza á los que en la profesión
aparentan ser cristianos , y en el corazón y en las obras son desalmados ateístas. La
gratitud, la soberbia , la envidia de los impíos los ciega hasta el punto de no reparar
que hacen hoy por instinto los animales lo mismo que hacian desde el principio del
■aundo. Y ¿hay grande algo , magnífico y glorioso que no hayan obrado y obren los
hombres por ser su alma distinta de la de los brutos y por creer ellos que es inmortal?
De cuantos lo dudaron (asegura Quevedo) ni se lee ni se oyó decir , en obras ó en pa
labras, cosa que no sea vil , infame, injuriosa , nefanda y detestable.
£1 hombre, á pesar de la altura y profundidad, ha medido los astros y las sendas
por donde calladamente se deslizan ; desenvuelve las entrañas de la tierra , pisa los
Mismos del golfo , y espera caminar por la más alta región del aire. Con un leño juntó
¡os apartados continentes que el ancho mar separa. De él conoce las invisibles veredas,
xvi DISCURSO PRELIMINAR.
valiéndose de un pedacillo de hierro imantado. No le asustan las amenazas de las tem
pestades ; y sirvién iose de las iras del viento, le detiene en las velas, y de su enojo y
desesperación se vale para cruzar velozmente el piélago embravecido. Las espantosas
calmas del Océano burla con el vapor ; y con él, venciendo el vuelo de los pájaros,
atraviesa inmensas llanuras, valles profundos é intratables montañas. Ni las aves,
remontándose á las nubes, ni los peces en sus hondas cavernas, ni los reptiles en las
grietas y simas de los montes, ni las fieras horribles, armadas de fuerza y ligereza,
pueden huir el vasallaje del entendimiento humano. A la humana razón sirve esclava
y pechera la tierra, tributándole ya el fruto de continuas labores, ó ya sosteniendo el
peso de innumerables ciudades, para cuya fábrica ve en pedazos navegar los cerros,
y en cuyo ornamento el mármol hecho estatuas parece que tiene vida. Las aguas se
ocupan en oficios mecánicos, moliendo semillas, aserrando árboles, llevando made
ras sobre sus espaldas, labrando telas, subiendo á fertilizar elevados terrenos, apren
diendo siempre á servir por albedrío del hombre. Él mandó al aire trabajar en las
bombas, y le enseñó á sacar tras sí las aguas sin sentir el peso. Él le aprisionó en los
fuelles para crecer el fuego y levantar de una chispa una hoguera. Él disimuló en negro
polvo la cólera del aire y le oprimió en cañones de metal , para tener como las nubes
truenos y relámpagos que espanten, y rayos que destruyan : así burló diestro las de
fensas de las armas y de las murallas, hizo que los ojos alcanzasen mayor poder que
las manos, y al sagaz y certera pasó la gloria del valiente. Halló escondido el fuego en
las entrañas del pedernal , y dispuso que de él concibiese llamas la yesca ; sorprendió
las también en los huesos inanimados, y de repente con el fósforo tuvo luz en las ti
nieblas de la noche. Unió estrechamente el azogue y el cristal para que copiasen cuanto
les rodea, con mayor perfección que las fuentes y los lagos. Dio ala luz oficios de pin
tor, forzándola á fijar en el papel el fiel retrato de todo objeto y los fugaces movimien
tos de los animales y la gente. Adivina con el barómetro los cambios atmosféricos; no
envidia la vista del lince, siéndole fácil por virtud del microscopio abultar á su antojo
hasta la exageración los más imperceptibles seres. Con férreas puntas magnetizadas
desarma del rayo destructor á las tempestades ; por el cloroformo hace insensible al
dolor el cuerpo humano ; con un alambre extiende de polo á polo instantáneamente
su palabra ; y en láminas de mármol y bronce, y en un relacillo de despreciable
lino , con los movibles caracteres de la imprenta logra que hablen los siglos á los siglos,
que se trasmitan unos á otros las facciones y los pensamientos de sus varones ilustres;
eterniza la memoria de ellos ; salva del olvido y la muerte los frutos de la experiencia,
imposibilita el largo imperio de la barbarie, y mantiene vivo el sagrado fuego de la
verdad y de la fe.
Gallardamente nuestro autor examina la naturaleza y los esfuerzos del entendimien
to del hombre, á quien llama el valentón del mundo (válgome casi siempre de sus mis
mas palabras); y luego quo ha sacado de bruto á su pesar al impío , acude á una se
rie de sólidos raciocinios, expuestos con amena claridad y lindo arte, para probar al
ateo, al incrédulo y al desatinado filósofo estas tres verdades : que hay Dios, que su
providencia gobierna el mundo, y que las almas son inmortales.
¡Oh maldito veneno de la envidia! ¡Oh locura de la soberbia y de la ingratitud!
¡ Que Dios haya tenido que mandar al hombre que le conozca y le ame sobre todas las
cosas ; y que el hombre haya aguardado á que sea precepto lo que debiera ser agra
decimiento! ¡Que no dejemos á Dios el cuidado de lo que nos conviene (á Dios, que
DISCURSO PRELIMINAR. xtii
mandó le llamásemos padre, y que nos mirará como á hijos); y necios, tengamos á los
trabajos por solo trabajos y desdichas, y no por advertencias y maestros! ¡ Que dude
mos de que la muerte nos renueva, y no nos aniquila ; de que se siembran estos nues
tros cuerpos en la tierra flacos, ignominiosos y corruptibles, no para que renazcan y
resuciten con la misma miseria, sino para que los propios se levanten nobles, incor
ruptibles y espirituales! ¡Y nos resistimos á esta verdad, á este artículo de la católica
fe, cuando nos le enseñan á toda hora en las hazas los gañanes ; cuando vemos que el
labrador no siembra él grano y lo entierra para que vuelva á renacer el propio grano,
sino para que con su corrupción y muerte resucite en espiga vivificante ! ¡ Oh inte
resable ceguedad de los entendimientos sensuales y distraídos ! Se dejan convencer del
pecado , y se aprovechan de las dudas de los sentidos para desencadenar sus apeti
tos y gustos. Pero nunca nos aflija ni desespere nuestra incredulidad, que puede fá
cilmente ser vencida. «Dios, dice el Apóstol, encerró en incredulidad todas las co
sas, para desatar así los raudales de su misericordia con todos.» Quien siendo Dios
se hizo hombre y quiso padecer muerte de cruz por redimirnos; quien, si lo pe
dimos , nos da su sacratísimo cuerpo y sangre por alimento en el duro y forzoso trance
de la muerte , habiéndole nosotros dado hiél cuando tuvo sed al espirar ; y quien es la
bondad suma, se apiadará de nuestra flaqueza, y á los regenerados por el arrepenti
miento abrirá las puertas del paraíso.
Nombre de teólogo, filósofo y político admirable conquistan á Quevedo los discur
sos que forman la primera sección de este segundo tomo de sus obras. Mejor empleo
no pudo hacer de su gran ingenio y erudición vastísima que ocuparlos en mejorar al
hombre, en hacer bien á la sociedad y al estado. Cuando tropecéis con escritorzuelos
que, sin haberle leido sino á sobrepeine, se erigen en jueces de escritor tan sobera
no, enseñadles adonde asegura que van encaminados sus intentos, con qué libros
aumentaba su espíritu, cuáles .prefería , cuáles cita y con cuáles se autoriza á cada
paso, cuáles aconseja que no suelten de la mano el estudioso honrado, el de noble
corazón, el de pensamientos hidalgos. Decidles que al satirizador de las costumbres
romanas llama siempre mi Juvenal, porque tiene su misma valentía y dureza para
combatir los vicios que iban socavando un colosal imperio: mi Séneca, á quien (como
él) se empeñaba en librar de charlatanes la filosofía , en sacarla de ser un juego de
cubiletes y embeleco ocioso de las academias, hacerla útil y fecunda ; á quien, siendo
gentil , decía que « no hay varón bueno sin Dios » ; mi Santo , al gran Crisólogo, incan
sable en mostrar los prodigios de la fe cristiana y la hermosura y eficacia de la cari
dad y la limosna. Repetidles, en fin, cuál era la predicación constante de Quevbdo; y
no alteréis una sola de sus palabras : « Sea (dice) tu estudio, si deseas merecer ver
dadero nombre de sabio, cerca de las cosas espirituales y eternas. Trata con los afli
gidos y estudia con ellos ; comunica á los solos; oye á los muertos, por quien hablan
el escarmiento y el desengaño; ten por sospechosas tus alabanzas, y cree apenas á tus
sentidos; préciate de humano y misericordioso; conténtale con lo que tuvieres, y no
de suerte que te aflijas si te faltare ; oye á todos , y sabrás mas. En los libros imita lo
bueno y guárdalo en la memoria ; y lo que no te pareciere tal, no lo repruebes : dis
cúlpalo si sabes, disimúlalo si puedes; que no sé yo que haya más desdichado ni
más ignorante género de gente , que aquel que muestra su estudio en advertir des
cuidos y yerros ajenos, que las más veces los hacen ellos no entendiendo lo escrito.
Comparo yo á estos censores ceñudos , que se precian de severos siendo envidiosos,
mu DISCURSO PRKL1MINAR.
á los gusanos , pues no están sino donde hay algo podrido : gente que se hace y se
alimenta de la corrupción. Sin duda es más fácil advertir faltas en los más doctos, que
escribir sin ellas. No dejes de la mano los sapienciales de Salomón , la doctrina de
fipictelo, el conmonitorio de Focílides y Tbeógnis, los escritos de Séneca; y particu
larmente pon tu cuidado en leer los libros de Job; que aunque te parece que te
sobrará tiempo por ser pequeños volúmenes, yo te digo que si repartes tu vida en
leerlos y en entenderlos y en obrarlos, imitando los unos y obedeciendo los otros, que
la has gastado bien y lográdola mejor, y que no te ha de sobrar tiempo. Serás estu
diante y bueno si la lección de san Pablo fuere tu ocupación , y el estudio de los
Santos tu tarea.»
Parecia que el hombre, cuyo entendimiento volaba tan alto, debiera ser impecable,
componiendo sus pasiones con su doctrina. Pero si alguna vez dormitan el discreto y
entendido, ¿cómo no caerá alguna vez en tentación el bueno? Hombres somos, no
somos ángeles. La senda satírica fácilmente resbala al libelo; naturaleza irritable sin
poderse ir á la mano cupo en suerte al gremio de los poetas; y son tentadores el
diablo de la rivalidad literaria y el de la soberbia política.
Defiende Qubvedo por solo y único patrón de las Españas al apóstol Santiago, em
pleando con sagacidad é ingenio argumentos de profunda teología, reglas de estricta
y severa disciplina , agudas razones de conveniencia pública. Pero en viéndose contra
riado por la opinión de todo el reino junto en Corles y por el piadoso entusiasmo de
los devotos de santa Teresa de Jesús , la soberbia le despeña , pretende que su voto
prevalezca sobre el de los demás, se cree más competente que todos, y con pun
zantes sátiras mortifica á sus adversarios. Ya está franca la puerta al insulto agresivo,
á la vil personalidad; ya empelazgados brusca, descortés y lastimosamente Qi'evkdo
y el doctor Balboa, Juan Pablo Mártir Rizo con Morovelli de Puebla, fray Gaspar de
Santa María y cien otros, cuáles partidarios del Apóstol, y cuáles de la Santa.
Si aquí do procedió con humildad, olvidando la conveniencia como político, faltó
á la caridad
■ como cristiano en la Perinola,7 mostrándose iracundo tiv fomentador de la
calumnia ; en Las necedades y locuras de Orlando el enamorado so disponía á dar rienda
suelta á la venganza. Es innegable que hizo bien en perseguir y vencer ante los tri
bunales de justicia, por falsificador, al librero Alonso Pérez deMontalban, padre del
poeta ; y que habria estado en su derecho al desaprobar los yerros literarios de ciertos
autores sabiendo encerrarse en los limites de la indulgente y discreta censura. Pero
si por una y otra causa le ofendieron y ultrajaron, desatalentados é inicuos, don Juan
de Jáuregui, el padre Niseno, el doctor Pérez de Montalban , el sevillano Morovelli,
don Jesé de Pellicer, el diestro Pacheco de Narvaez y Andrés de Tamayo, médico y
cirujano del monarca, ya difamando á cada triquete sus mejores obras, ya denun
ciándolas con perfidia al tribunal de la Inquisición, ya calumniándole con los nombres
de sodomita, hereje, borracho, ladrón y mal nacido, y siempre tirando la piedra y
cobardes escondiendo la mano, ¿por qué no acudió á su gran entendimiento, á su
mucha sabiduría y fe, á su piedad cristiana para olvidar y perdonar? ¿Por qué no puso
por obra lo que habia estampado en La cuna y la sepultura? Allí dijo de molde : tNo
solo es mejor perdonar al enemigo que vengarse, sino más fácil y más acomodado. Así
lo mandó Cristo : Amad á vuestros enemigos. Rigurosa y desabrida cosa fuera y llena
de peligros, si te mandara vengar de tus enemigos, salir á media noche ó solo car
gado de armas, ó acompañado de amigos, á acecharle, y al cabo procurar su muerte.
DISCURSO PRELIMINAR. xix
¿Cuánto mejor es perdonarle, cosa que puedes hacer cenando, y en lu casa, y acos
tado, y con todo tu descanso?» Lejos de esto, volvió insulto por insulto, calumnia
por calaoania , ofensa por ofensa : desentierra los abuelos á Montalban, ríese de las
desgracias domésticas de Pacheco, aviva la calumnia que soplaba contra Tamayo,
pregona los vicios de Pellicer; pero desprecia á Jáuregui y á Niseno. Todos con el
eiceso de su vanidad y ánimo vengativo le habian exasperado y traido á esgrimir
contra ellos envenenadas saetas ; él pudo exclamar con Lucano :
Jusque datum sceleri canimus; ,

él seria absuelto en el tribunal de los hombres; pero lo mal hecho, sea por la causa
qnefhere, no tiene jamás disculpa. Sírvale, sin embargo, de alabanza haberse abste
nido de fiar á la imprenta los rasgos dictados por el enojo , cuando de sus adversarios
fatigaban sin cesar los moldes asquerosas diatribas. En lucha con sus inclinaciones y
apetitos, cayendo para levantarse purificado, capaz de arrepentimiento, amando la
virtad y cuidando de practicarla, siempre que ponia en olvido que era poeta,— la figura
de Qcbvedo se levanta humana y bella en todos sus escritos y acciones. Si no es grande
la hormiga por verse encaramada sobre la veleta de una torre, no será pequeño un
fágante porque breves minutos se atolle en un pantano.
Coloco después de los Discursos ascéticos y filosóficos los crítico-literarios, ya para es
parcimiento y descanso del lector (que no desplacen nunca las sazonadas burlas á costa
del prójimo), ya para que resalte á qué desmanes y violencias no se habria podido ar
rojar Qdbvedo , fácil de apasionarse, vivo en el genio, en sus opiniones vehemente,
animoso de corazón , diestro en las armas , resuelto en el peligro , impetuoso para aco
meter y firme en perseverar, sino le hubiesen refrenado (trayéndole siempre al buen
camino) la antigua honradez castellana y la más acendrada fe católica. Sus mal inclina-
dos/nsliotos regeneró la cristiana verdad; y por ella fué espejo y luz de repúblicos y
caballeros.
Táchense de sus Discursos críticos las desvergonzadas personalidades, ó niegúeseles
elcrédito, y en ellos se encontrará siempre un inagotable raudal de contentamiento y
enseñanza. Tales personalidades hoy no tienen fuerza ninguna , despuntadas ya las iras,
y va desapasionadamente juzgados los hombres de aquel siglo ante el severo tribunal
de la historia. En cambio , ¡cuánto la crítica histórica adelanta con los juicios del señor
de Juan-Abad , bien trate de vindicar la memoria de Felipe II, ultrajada por la sañuda
envidia de naciones extranjeras; ahora vuelva por los monarcas aragoneses, calumnia
dos de algún cronista francés ; ahora se enorgullezca defendiendo á los Juanes , Pedros
}' Alfonsos, que á la sazón vivian en España, hijos y nietos de los que echaron de Italia
á los Alejandros , Hércules y Escipiones! ¡Cuánto valen sus censuras políticas, ya se
queje de que las riquezas de las Indias , ganadas con increíble valor de los españoles,
oi hagan fértiles nuestras campiñas , ni canalicen nuestros rios, ni enriquezcan nuestros
puertos; ya grite á los príncipes y ministros, de parte de la justicia de Dios, «que el
oroy la plata que se trae de Oriente y Occidente no ha de servir de otra cosa que de
comprarnos afrentas y pérdidas y enemigos ; y que á poder de riqueza hemos de ser
pobres de todo, porque sea nuestro verdugo nuestra ambición , y los tesoros arrebata
dos se infamen con nuestra desolación por nuestras culpas!» ¡Y qué precio no tiene
w crítica literaria ! Él rinde tributo de admiración á las comedias de Lope de Vega
Carpió , i tan dignas (dice) de alabanza en el estilo y dulzura , afectos y sentencia, co
xx DISCURSO PRELIMINAR.
mo de espanto por el número; demasiado para un siglo de ingenios, cuanto más para
uno solo.» Muéstrase aficionado á Fernando de Herrera , tesoro de la cultura española;
pero sin aprobar que usase de voces peregrinas, ásperas, con el contagio de bastardía
mendigada en otras lenguas. Aplaude con entusiasmo á Garcilaso y Francisco de la
Torre; y en eslas materias la posteridad no ha dictado fallo que no confirme la sagaci
dad crítica , el buen gusto y recto juicio de nuestro autor.
Nadie como él vibró mejores armas contra el gongorismo, ni explicó sus causas , ni
le historió en menos espacio ; probando que es enfermedad tan antigua como el hom
bre, avaro por naturaleza de singularizarse entre los demás, amante de extrañas no
vedades, premioso y torpe en saber decir con hermosa propiedad las cosas cuotidia
nas y comunes. No querer hablará lo humano, y mezclar bárbaramente voces de di
versos idiomas ; ignorar que la creación poética ha de costar grande trabajo á quien la
escribe, muy poco á quien la lea; buscar en la exageración el estro que no ha conce
dido el cielo, y amontonar metáforas en el discurso haciendo enigmas y geroglificos
indescifrables ; lobreguecer el estilo hasta el punto de que por él no se pueda caminarsin
linterna ; é hincharse, en fin , con la algaravía de palabras murciélagas y razonamientos
lechuzas, —es pretender plaza de sabio, de filósofo á par de las nubes, de poeta á me
dida de los abismos ; eso es ser culto ; ese el lenguaje broma , la música del cieno de
que se enfadó Aristófanes, tomándola por regocijado asunto de su comedia de Las ra
nas. En los tiempos de la sencillez griega abundaban los escritores hinchados y nebu
losos, y los poetas enyedrados, fontanos y floridos, sin faltar los nocturnos y estrelle
ros ; revolviendo los cantos y números con nombres vacíos y altisonantes , diciendo por
circunloquios lo que sencilla y galanamente puede decirse. Al siglo de Augusto no fal
taron culteranos : lo eran Mecenas y Tiberio, y aun más el triunviro Marco Antonio,
ambicioso de escribir lo que admirasen los demás y no lo que entendiesen. Inútiles
fueron los consejos y avisos de Propercio y Horacio; en vano, en la edad de Claudio y
de Nerón , sacaba Petronio á la vergüenza al doctor umbrático , sombrío y tenebroso,
que esterilizaba los romanos ingenios extendiendo la enorme y fanfarrona palabrería
venida no hacia mucho de Asia, por quien no habia quedado de buen color verso ni
escrito alguno. Y ¿por qué no se pudo atajar el mal? ¿Por qué? Óigase de la boca de
san Jerónimo : « Nada tan fácil como á la vil plebe é indocto vulgo deslumhrar con la
faravilla de la lengua ; porque la gente ignorante ó baja admira y aplaude más lo que
menos entiende.»
Algunos críticos de valía, modernos y antiguos, ponen en las escuelas, atentas por
lo común á fórmulas y cuestiones metafísicas , el germen y raíz del estilo afectado, y
suponen que de ellas ha partido siempre. Epictetodijo que t el escolástico es animal de
quien todos se rien. > Y diez y seis siglos después, Quevedo prorumpe en estas desabri
das palabras : « ¡Qué ocupadas están las escuelas en enseñar lo que no saben , lo que á
los discípulos no les importa aprender, lo que para nada sirve! Las canas hallan tan
inocente el juicio como el primer cabello ; la vejez se conoce más en las enfermedades
y arrugas , que en el seso y prudencia. ¿De qué te aprovecha saber si la generación es
alteración, y si á la alteración se da movimiento? ¿ De qué si la materia prima puedeestar
sin forma ó no? ¿De qué toda la confusa cuestión de los indivisibles , entes de razón y
universales, siendo cosas imaginarias, y fuera del uso de las cosas tocantes á las cos
tumbres y república interior ni exterior ; y que cuando las sepas no sabes nada que á tí
ni á otro importe á las mejoras déla vida ?» « De buena gana lloro la satisfacción con
DISCURSO PRELIMINAR. "i
que algunos hoy se llaman cultos, siendo temerarios y monstruosos; y presumen de
que hoy se sabe hablar lengua castellana, cuando no se sabe dónde se habla. Los cor
rillos de legos parecen junta de diferentes naciones , desde que algunos hipócritas de
nominativos empezaron á salpicar de latines nuestra lengua, que enriqueció á todo el
mundo con esclarecidísimos escritores en prosa y verso.» — Un excelente crítico, exa
minando las circunstancias en que se ha desarrollado y tomado vuelo el culteranismo,
observa que no le entronizaron jamás los esfuerzos de un solo hombre , que su elabo
ración ha sido lenta , y su crecimiento compañero inseparable de la decadencia de las
naciones. «Las sociedades corrompidas (dice), como los hombres estragados, no se sa
tisfacen con lo natural y sencillo ; necesitan , en lo extraordinario y nuevo , pábulo á su
grosero deleite. Para los que saben leer en el corazón de los tiempos, la aduladora
elegancia de Policiano predice desde un siglo antes la corrupción de Marino ; la pompa
excesiva de Herrera anuncia ya las hinchadas nebulosidades de Góngora (1).»
Lo propio que en la antigua Roma hubo de suceder entre nosotros. Ya en los tiem
pos de don Juan el II los poetas pretendieron españolizar muchas voces latinas, y tras-
formar nuestra frase con el hipérbaton del idioma del Lacio. Se opuso á que estas se
millas por entonces germinasen el feliz renacimiento de las arles y letras , gloria del
pontificado de León X y del imperio de Carlos V. Pero brotaron y difundieron su ve
neno mortífero tan pronto como logró en Italia hacerse caudillo de las turbas de escri
tores afectados el caballero Marino , y encender el entusiasmo y cautivar la admiración
de los franceses. En esto, un gran poeta español, desnudándose locamente de las her
mosas galas con que resplandecía en el Parnaso , erígese en campeón del nuevo estilo,
y le autoriza, y da (¡miserable suerte!) su nombre á la más espantosa anarquía lite
raria , á la total depravación del buen gusto. ¡ Y halló séquito y aplauso y adulación
una escuela , cuyo más ciego partidario terminaba con las siguientes palabras el co
mento que hizo á las obras de Góngora ! « Esto es cuanto he podido adivinar en la ex
plicación de tan difíciles períodos.»
Famoso vejamen da el satírico á los gongorinos con La Culta latiniparla y con la
Perinola ; documentos inapreciables ofrece á la historia literaria en el Juicio de las poe
sías de fray Luis de León , dirigido al conde-duque de Olivares ; y sabrosamente ridi
culiza en el Cuento de cuentos las idióticas frases del vulgo, las hipérboles y sonsonetes
extravagantes, los inútiles bordoncillos que embrollan la conversación y el estilo de
escribir cartas, viciando la buena prosa y teniendo enfadado el mundo. Hasta hoy se
apreciaba y extractaba la Perinola como un tesoro de noticias bibliográficas; pero nada
menos que eso: mis investigaciones sobre este punto creo han de ser de alguna uti
lidad á la bibliografía española. En fin, estos Discursos crítico-literarios se completan con
juicios, prólogos y advertencias que puso Quf.vedo en libros ajenos, y con las censuras
y aprobaciones que se le encomendaron.
Al Epistolario y documentos relativos á la vida del autor se consagra la sección últi
ma del presente volumen. Ciento sesenta y nueve cartas, de ellas ciento quince iné
ditas ; y ciento sesenta y dos documentos , de los cuales noventa y nueve por vez pri
mera salen á pública luz , esclarecen todos los sucesos prósperos y adversos de la vida

(I) Mi entrañable amigo el docto académico y bizarro poeladon Manuel Cañete, en su Discurso critico acerca
de las obras de don Luis de Góngora y Argote , y en otro Sobre el origen , carácter é importancia del cultera
nismo. Tratando después que él la materia , es imposible dejar de repetir sus fundadas y juiciosas observacio
nes, aun con las mismas palabras conque inmejorablemente las formula.
xxn DISCURSO PRELIMINAR.
del señor de Juan Abad ; sorprendente en el secreto y libertad del hogar doméstico,
robustecen la opinión que de su índole y carácter han formado los doctos, y ultiman
el proceso donde el escritor, á más de sabio y de espíritu valiente , aparece limpio de
nota que le infame. Pero no solo esta sección , todo el tomo brinda con preciosos da
tos al biógrafo de Qcevedo. Hállanse, dignos de estudio, en la Vida de san Pablo y en
la Virtud militante ; en sus Epístolas á imitación de las de Séneca los hay de sumo
interés para conocer á fondo las últimas persecuciones del aulor. Además, el Episto
lario y documentos corrigen algunos yerros y descuidos en que, al bosquejar la vida
del escritor, colocada al frente del primer tomo , hube de incurrir siguiendo los pasos
de mis predecesores. Fui el último en repetir sus asertos; sea el primero en enmendar
los. ¿No afirmé yo con buenas y valederas autoridades que, á los diez y seis años, re
cibió don Francisco el grado de Licencia en Teología? Habiendo parecido los libros
académicos de la Complutense, resulta que precisamente al cumplir aquella edad, po
nía término al estudio de las lenguas griega y latina , y empezaba á conocer los rudi
mentos filosóficos. ¿Se sabia por qué se intituló señor de la Torre de Juan Abad? Ya,
con las antigüedades del campo de Montiel , he podido averiguarlo hasta las semini
mas. Lea con espacio esta última sección el curioso; y unas veces, en compañía de
nuestro autor por Sierra-Morena y la Mancha, hará la vida del hidalgo de aldea en
los tiempos de don Quijote; otras, le seguirá por el intrincado laberinto de la corte
y á las arriesgadas empresas de Italia ; y finalmente, se enterará de lo que se trate
con más reserva en las secretarías y consejos, viendo al monarca extender de su puño
las órdenes para desterrarle, y oyendo de los poderosos el concepto en que le tenían.
Para fijar el texto de este segundo tomo he confrontado cuatrocientos manuscritos
y veinte y ocho ediciones , cuyas más principales variantes justifican al pié de cada
página mi ímproba y fatigosa tarea. Allí no escaseo tampoco las notas literarias ó his
tóricas para que resalte la época y el espíritu é intento del autor, y se desvanezca la
oscuridad de los pasajes difíciles. Ni trabajo ni diligencia perdoné para ello; y cuan
do mis estudios aparecían inferiores á los de algún amigo que me comunicaba con des
prendimiento los suyos, estos y no los mios en seguida fueron con su nombre á la
imprenta. Por último, las antiguas aprobaciones y elogios que á estas obras correspon
den , y un copioso índice de los manuscritos consultados, con expresión de sus dueños,
forman los principios del libro.
Y ahora le aseguro á usted , señor don Juan , que más de cuatro buenas tentaciones
me han dado de acompañar tales alabanzas con las que por el tomo primero, y para que
yo no desmayase, merecí á ingenios esclarecidos : sáficos latinos del sabio y virtuoso don
Juan María Capitán; versos castellanos de los excelentes poetas don Joaquín José Cer
vino y don José González de Tejada ; juicios críticos llenos de erudición é indulgencia,
debidos á la autorizada pluma de los señores don Eduardo González de Pedroso, don
Rafael María Baralt, don Agustín Duran, don Manuel Cañete, don José María de Ala-
va y monsieur Philaréte Chasles. Pero si en un libro que censura la vanidad esto pu
diera parecerlo , porque en él se condena también la ingratitud, estoy en obligación
de dar aquí públicas gracias á tan generosos escritores. Ríndelas igualmente al señor
don Pascual de Gayangos, siempre anheloso de facilitarme raras ediciones y códi
ces, buscándolos de intento en sus frecuentes viajes por Inglaterra y Francia. Recíbalas
asimismo el señor don Cayetano Alberto de la Barrera, que sin conocerme, luego que
publiqué el tomo primero, puso á disposición mia todos sus libros y papeles, fruto de
DISCURSO PRELIMINAR. xxm
\argas vigilias y sacrificios, y en el reliro de mi casa, con moderación indecible me
advirtió de los descuidos que en mi trabajo habia notado. Pero semejantes finezas y
otras muchas de que soy deudor á diferentes personas, tienen su lugar propio algunas
planas adelante, y en los sitios donde es de interés la referencia. ¡Dichoso yo, que
merced á tan hidalgos espíritus vi florido y ameno el desierto de las investigaciones
eruditas , y alcancé premios de corporaciones insignes y la estimación de los hombres
honrados ! ¡ Venturoso yo, que tuve á usted por guia solícito al acometer mi empre
sa ; más venturoso mil veces si usted hoy me anima á continuarla!
Madrid, 12 de febrero de 1859.

AüBEUANO FeRNANDRZ-GüERRA Y URBE.


APROBACIONES
A LAS OBRAS DE DON FRANCISCO DE QUEVEDO VILLEGAS.

VIDA DE SANTO TOMAS DE VILLANUEVA. Censura del doctor Francisco Sánchez de Villa-
Aprobación del reverendísimo padre maestro nueva, capellán y predicador de su majestad.
fray Juan de San Agustín , provincial de la Leí este Epítome de la vida del bienaventurado
provincia de Castilla , de la observancia de la santo fray Tomás de Villanueva, arzobispo de
orden de San Agustín , y consultor de la su Valencia, escrito por don Francisco de Quevedo
prema Inquisición. Villegas, caballero dul hábitode Santiago, gran
Pbr mandado del serenísimo señor infante de de ingenio y adornado de lo recóndito de todas
España don Fernando de Austria , etc. , y su buenas letras. En estos breves cuadernos se co
vicario, be visto el Epitome que ha compuesto noce esta verdad, como en la linea Apeles.
don Francisco de Quevedo Villegas de la Histo- Esperamos con afecto el cuerpo grande de la
ria de Xa vida y muerte del beato fray Tomás de Historia, donde se verá que como este santísimo
Villanueva, religioso de la orden de nuestro varón , digno de honrar el lado á los Ambro
padre San Agustín , hijo desta provincia en el sios y Paulinos , fué idea de prelados , así su
convento de Salamanca , y después arzobispo de historiador es ejemplar del acierto en escribir
Valencia. Y asi por la verdad y puntualidad de semejantes materias : trabajo tan mal logrado
la Historia, por la edificación ejemplar que como intentado de muchos; aquí felizmente
contiene para los fieles, y en particular para conseguido , por el merecimiento del asunto lo
prelados , \ por la gravedad y agudeza del esti primero, en tiempos que les parece á algunos
lo, como también por la devoción que en este carecerán de iiombre lamoso si no consagran
trabajo ha mostrado el autor, se le puede y debe á vanidades del siglo sus plumas (— pero como
dar licencia para que lo imprima. V lo firmo en dice san Severo Sulpicio , escribiendo la vida de
el convento de San Felipe de Madrid , á 25 de san Martin : Quid posteris emolumenli tulil le
Agosto de 620. — H. fray Juan de San Agustín. yendo Hedorem pugnantem , aut Socratem phi-
(En la edición principe.)
losophantem? cum eos non solumimitari stultitia
sit, sed-nónacerrimé impugnare dementia: quip-
pe humanam vitam praesentibus tantum aclibus
aestimantesspes suas fabulis, animas suas sepul-
Aprobación del padre presentado fray Jacinto chro dederunl); lo segundo, por la ventaja con
de Colmenares, de laorden de Santo Domingo. 3ue discurre: seguro testimonio de que no pu-
Por mandado de los señores del consejo real iera encargarse esta empresa á persona inge-
de su majestad vi el Epitome de la vida del santo nium cui sit, cui mens divinior, calificado abono
fray Tomás de Villanueva , religioso de nuestro del que así lo juzgare. En Madrid, agosto 30: 620.
padre san Agustín , compuesto por don Fran — El doctor Francisco Sánchez de Villanueva.
cisco de Quevedo , caballero del hábito de San (En la misma edición.)
tiago. Y no hay en él cosa que contradiga á
nuestra fe, ni á las buenas costumbres, antes
está lleno de celo devoto, y muestra (en suma El presentado fray Lamberto Novella , pre
breve) parte de la erudición de su autor, dejando dicador general de la orden de Predicadores,
4 todos con deseo de ver la Historia que pro de comisión del muy ilustre señor el doctor
mete para servicio del Santo y honra de nuestra Pedro Garcés, prior de Ruesta, oficial y vicario
nación y lengua. Y así, me parece se le puede general del arzobispado de Valencia, por el
dar licencia para que le imprima, siendo su ilustrísimo y reverendísimo señor don fray Isi
majestad servido. Fecha en el colegio de Santo doro Aliaga, arzobispo de la misma ciudad, he
Tomás de Madrid , 30 de agosto de 620.— El visto y con atención leido el Epitome á la his
presentado fray Jacinto de Colmenares. toria de la vida ejemplar y gloriosa muerte del
(En la misma.) beato don Tomás de Villanueva, religioso de la
orden de nuestro padre San Augustin arzobispo
que fué desta ciudad de Valencia, por don Fran
XXVI DON FRANCISCO DE QUEVEDO VILLEGAS.
cisco de Quevedo Villegas, caballero del hábito care menos entretenimiento que desengaño. Re
de Santiago*; y no he hallado en él cosa alguna preséntanos en ella los sentimientos estoicos de
contraria á nuestra santa fe ni á las buenas más vivo color á luz cristiana. El ingenio del
costumbres, antes está lleno de grandes ejem autor (aunque siempre por sí feliz, ahora dicho
plos para prelados y subditos , con mucha ver so por su asunto) me admira verse igual aquí y
dad de historia y devoción traídos. Y así , juzgo uno mismo; si bien, al paso de la ventaja del
se le debe dar licencia para que se imprima. En argumento, aventajado aun á sí mismo. Parece
este real convento de Predicadores de Valen que Epicteto se nos ha vuelto español , que Cri-
cia, en i 4 de noviembre 1627. — El presentado, sipo claro , que Zenon tratable , que Antipa-
fray Lamberto Novella. tro breve, que Oleantes vivo, que Séneca cris
(En la impresión de Valencia de 1627.) tiano.
En este imperial colegio de la Compañía de Je-
Por la obligación de mi oficio he visto el libro respecto de la dedicatoria, enmiéndese, y en el hueco que aparece
intitulado Epítome á la historia de la vida ejem allí póngase la siguiente :
plar , y gloriosa muerte del bienaventurado fray Al sekor do» Joan de Chaves t Mendoza, caballero del
Tomás de Villanueva, de la orden de San Augus- hábito de Santiago, presidente del Consejo de la* Or
tin, arzobispo que fué de este arzobispado de denes, y del Consejo y cámara de su Majestad, Conde
Valencia, con la aprobación del Ordinario. Y de la Calzada , Señor de la villa de Santa Cruz de la
porque no hallo en él cosa por la cual no se deba Sierra.
imprimir , antes es digno que los cristianos le Esta dedicatoria, Señor, en vueseñoría se enoblece
vean para instrucción, dechado y ejemplo de en el oficio antiguo, añadiendo al ser reconocida el ser
todos; por tanto , en razón de mi oficio doy per Del; pues no lleva a sus manos esta obra mia por elección,
misión y facultad para que se pueda imprimir sino por deuda. Menos es de mi estudio que de vuese-
en este reino. Y ordeno que antes que se saque fiorla; pues siendo arte de adquirir las virtudes y des
á luz ni se pueda dar ni vender, se traiga ante preciar los vicios, le doy un traslado de sus gloriosas
mí para que le examine si concuerda con el acciones. Secretos son de la verdad , que buscan en
original que he visto. Dada en Valencia, á 1 8 días vueseñoría voz viva que los declare ; pues ba sido y es
del mes de noviembre de 1627 años. — El doc original que los ensena ministro tan grande, que en sus
tor Guillen Ramón Mora, abogado fiscal de su manos ha visto siempre la justicia que sus balanzas han
majestad. gobernado su espada; no la espada sus balanzas. Por
(En la misma edición ) esto las asistencias ¡numerables á ia conservación del bien
público, en un mismo tiempo se han valido de vueseñoría
como si fuera multiplicado en personas. Y con esto con
LA CUNA Y LA SEPULTURA. fesaran cuanto ecliáran menos que no fuese muchos, si
solo, no experimentaran que valia por todos, repartién
La Dolrina moral de don Francisco de Que dose en cuidado infatigable por lautos tribunales, juntas
vedo y Villegas he visto y leído con atención; y y presidencia ; haciendo en todos , con las costumbres de
la merece de la mayor curiosidad, que con esta luz , olicio de dia. Vistiéronse en vueseñoría las letras de
enseñanza se verá defendida para que no pue púrpura en la gran sangre de sus venas , derivada de la
da parecer mal el cuidado de su ocupación : no esclarecida casa de Chaves ; cuya iiustrisima memoria
dejará de hallarse mejorada en esta escuela, está bien poblada de tantos ricos hombres y señores,
gracias al autor, que ha sabido con lo dulce de pues sin sus blasones no se lee corónica desde la primera
otras leciones mezclar lo provechoso de una antigüedad de España , ni privilegio donde no sean blasón
cristiana filosofía , sin que ofenda en nada á la los señores della. Por otra parle la casa de Mendoza (por
religión y buenas costumbres. Este es mi pa tantos lados real , siempre grande, de quien se inundan
recer. En Zaragoza, á 29 de abril de 1630.—El lodos los reinos de grandezas y señoríos) se añade por
doctor Virto de Vera. prerogativa los méritos de las letras y integridad con
que vueseñoría , en tan grandes cargos , hace amable su
(En la primera edición ; Zaragoza , 1630.)
veneración, y docta su admirada y espléndida gloria. Y lo
que más se debe eslimar es que , por lodas estas razones,
es vueseñoría con toda su sangre y su casa una viva ala
Aprobación del padre Juan Eusebio, de la Com banza y una ardiente aclamación de las sumamente pro
pañía de Jesús (a). videntes elecciones de la majestad soberana del Rey
Con gusto he leido una obra de don Francis nuestro señor don Felipe el Grande , cuarto desle nom
co de Quevedo intitulada Cuna y Sepultura, de bre, que continuando y creciendo las de su santo padre,
cuya dotrina me mandó el señor Vicario le in ha dado á vueseñoría aquellos puestos que necesitaban
de ministro tan digno. Yo, Señor, por desquitar la culpa
formase. Está llena de desengaños, para los
que tiene quien escribe lo que no obra , lo dedico 1 vue
cuales es acomodado argumento su título; son señoría que lo obra y no lo escribe. El titulo deste libro
verdades las que dice. Y así nada tiene contra la es , Conocimiento propio, y desengaño de las cosas ágenos.
fé ni contra las buenas costumbres ; contra las Si como le sé dedicar, le he sabido escribir, será digno de
malas mucho, si el ánimo de los lectores bus la protección de vueseñoría , i quien Jesucristo nuestro
ca) Impreso ya el texto de este segundo tomo de las Obra» de Señor dé su gracia y larga vida con buena salud , como
Quevedo, ha parecido la rarísima edición de La runa y la septtlht- deseo. — Madrid , 14 de mayo de 1633. — Don Francisco
' ra, hecha en Madrid alio de 1634. Lo qae digo a la pagina 73, de Quevedo Villegas.
APROBACIONES Á SUS OBRAS. xxvu
sus, á 19 de junio de 1633.—Juan EusebioHie- contravenga á nuestra san, a fe católica, uiá las
remberg. buenas costumbres, ni a la dotrina de los santos
( En la edición principe; Madrid, 1634.) padres de la Iglesia, ni á las reglas del Índice
expurgatorio , ni digna de censura teológica, ni
en agravio de las regalías de su majestad. Antes
bien he notado , como digno de toda alabanza,
Este librito de la Cuna y Sepultura . por don que siendo el autor caballero secular, de capa
Francisco Que vedo Villegas, no liene cosa al y espada , se muestra muy versado en la Sagra
guna por la cual se deba impedir nueva impre da Escritura y leido en las dotrinas de los san
sión; y contiene muchas, muy buenas, y de gran tos Padres de la Iglesia , y discurre en las mate
de ingenio, muy parecidas a las demás que su rias de su asunto altamente con estilo grave y
autor ha comunicado á los doctos. Y es mi pa agudo. Por lo cual siento que su excelencia
recer, que el señor vicario general de Barcelona debe dar licencia para que se imprima, por la
pueda con seguridad conceder licencia, para utilidad que de su leyenda se puede seguir al
que se imprima y publique. En testimonio firmé pueblo cristiano. Así lo siento. Y lo firmé de
la presente cédula de mi mano en el Convento mi mano en este convento de San Francisco de
de santa Catarina martvr de Barcelona en 20 de Zaragoza, en 16 de mayo de 1631. — Fray Bar
Febrero, 1636.— Fr. Thomas Boca. tolomé Foyas.
(En la impresión de Barcelona de 1635.) (En la edición principe; Zaragoza , 1651.)

Aprobación del maestro fray Lamberto Novella, PROVIDENCIA DE DIOS.


de la orden de Predicadores , hijo del real
convento de Valencia. Aprobación del padre maestro fray Antonio Iri -
barren , catedrático de Escritura en la univer
El maestro fray Lamberto Novella , de la or sidad de Zaragoza, y examinador sinodal de
den de Predicadores, digo que, de comisión su arzobispado.
del muy ilustre señor don Martin Dolz del Cas
tellar , canónigo de la santa iglesia de Zaragoza, Solamente por obedecer al ilustrísimo señor
oficial y vicario general del arzobispado de la don Lorenzo Armengual del Pino, obispo auxi
ciudad de Valencia, por el ilustrísimo y reve liar de este arzobispado, diré brevemente mi
rendísimo señor don fray Isidoro Aliaga , arzo sentir ; porque juzgo que las obras del admira
bispo de dicha ciudad , he leido con cuidado ble ingenio de don Francisco de Quevedo ha
estelibro, intitulado La cuna y lasepultura, com bían de estar dispensadas de aprobaciones , po
puesto por don Francisco de Quevedo, caballe niendo solamente en la frente de ellas aquella
ro del hábito de Santiago, señor de la villa de inscripción del Evangelio : Operibus crediie. Y
la Torre de Juan Abad, Y no he hallado en él así digo que este libro, siendo como los demás
cosa alguna contra nuestra santa fe católica de este autor, es como ninguno de ellos, por dos
ni contra las buenas costumbres ; antes es libro singularidades : la primera , porque hasta ahora
digno del ingenio de su autor, lleno de verdades no se había visto en el mundo; la segunda,
v desengaños , bien acomodados al título que porque su materia es tan sumamente prove
íe da. Y creo que los que le leyeren verán como chosa, como constará á quién lo lea. Este es mi
en espejo claro su miseria , que comenzó en la sentir, en el colegio de San Vicente Ferrer de
cuna y acaba en la sepultura : grande desenga Zaragoza: julio á 27 de 1700. —Fray Antonio
ño de la soberbia y altivez de los hombres. Y Iribarren.
asi, juzgo se le puede dar la licencia que pide (Edición principe.)
para imprimirle. En este real convento de Pre
dicadores de Valencia, en 22 de febrero 1635.
— El maestro fray Lamberto Novella. Aprobación del doctor don Felipe Gradan Ser
(En la de Valencia del mismo año.) rano, asesor de la bailía general de Aragón
y de la ciudad de Zaragoza.
De orden del muy ilustre señor doctor (Km
LAS CUATRO PESTES Y LAS CUATBO Antonio Blanco, del consejo de su majestad en
FANTASMAS. el supremo de Aragón, y regente de la real
cnancillería de este reino, he visto con mucho
Por comisión del excelentísimo señor conde gusto esta obra de don Francisco de Que\erlo;
<le Lemos , virey y capitán general deste reino y no lie hallado en ella cosa alguna que se opon
de Aragón, he visto el libro intitulado Virtud mi ga á las regalías de su majestad , antes bien la
litante contra las cuatro pestes del mundo, envi juzgo dignísima de que se dé á la luz pública,
dia, ingratitud, soberbia, avaricia, compuesto por la materia v por el estilo. Zaragoza y julio
por don Francisco de Quevedo. Y habiéndolo 29 de 1700. —Don Felipe Gracián Serrano.
leido de verbo ad verbum con el cuidado y aten (En el mismo ejemplar.)
ción que he podido, no he hallado en él cosa que
xxvin DON FRANCISCO DE QUEVEDO VILLEGAS,
cañas, en que las lanzas más divierten que pe
JOB. netran; aquí las tira de veras , y tan aceradas,
que penetran hasta lo intimo del corazón que
Censura, de tomiúon del ordinario, dada por las atiende, sin lisonjear al gusto.
el muy reverendo padre fray Francisco Palan- Conócese en esta obra cuan verdadera es la
co, lector jubilado, calificador del santo Oficio sentencia del Sabio: Vexatio datintellectum; por
y de sus juntas secretas, revisor de libros, exa que aunque el del autor fué siempre grande, —
minador sinodal de este arzobispado de Tole la opinión en que le pusieron sus trabajos le des
do, electo obispo de Panamá, antes vicario ge pabiló tanto de los achaques de humano, que pa
neral y al presente provincial de los mínimos rece le transformó en divino. Quisiera serle se
de San Francisco de Paula en esta de las dos mejante en la facundia y elocuencia, para decir
Castillas, ele. todo lo que siento de esta obra; pero me acorta
Por comisión del señor don Isidro de Porras la falta de frases para explicarme. Y solo digo,
y Montúfar, teniente de vicario de esta villa de cumpliendo con el oficio de censor, que uo he
Madrid y su partido, he visto este libro, cuyo hallado en este libro cosa alguna que desdiga
asunto es defender la divina Providencia contra de nuestra santa fe ni de las buenas costum
el ateísmo, en cuyo apoyo se expone el Libro de bres; y que merece la licencia que se le solicita,
Job ; su autor don Francisco de Quevedo, caba para que este tesoro, hasta ahora escondido,
llero del habito de Santiago, etc. Y aunque el utilice al público. Así lo siento en este de nues
celebrado talento y siempre vivo ingenio del tra Señora de la Victoria de Madrid, en 17 de
autor, tan notorio al mundo en sus muchas noviembre de 1713. — Fray Francisco Palanco.
obras, ya aligadas á metro , ya sueltas en elo (Obras Postumas, publicadas por los herederos de Ga
cuente prosa , nos prometía ^n esta) parte no briel de León; Madrid, 1713.)
menos elegante,— he hallado que es mucho más
de lo que prometía la esperanza; porque se
aventaja á sí mismo en tanto grado, que se pu INTRODUCCIÓN A LA VIDA DEVOTA.
diera desconocer si el estilo y caracteres no le
manifestaran proprio. Excede á las demás obras Por remisión del señor licenciado Zarate, cu
en la causa, en la erudición, en la solidez, ver ra propio de la iglesia parroquial de San Salvador
dad y desengaño, y sobre todo en la utilidad pa y vicario teniente desta villa de Madrid, he visto
ra los lectores. En la causa, porque en ninguno el libro intitulado Introducción á la vida devota,
de sus escritos la torna tan alta como defender que escribió en lengua francesa el bienaventu
la Providencia <livina contra el ateísmo insi rado Francisco de Sales, obispo y principe eu
piente, que es el asunto de este libro. En la Aurelia de los Alóbrojes ; traducido en castella
erudición, porque aunque siempre la obstentó no por don Francisco de Quevedo Villegas, ca
general, aquí la manifiesta sagrada y divina; ballero de la orden de Santiago. Y en él no hallo
bebida no solo de los libros divinos y sagrados nada contra nuestra sagrada religión ni buenas
intérpretes (en cuyo coro benemérito se intro costumbres, sino antes que toda la dotrina que
duce), sí también aprendida por experiencia pro- contiene es pía y católica, y de universal prove
pria en semejante escuela que la de el pacienti- cho para los fieles que en todos estados buscan
simo Job; cuyo libro expone con luces tan so camino verdadero para la virtud , y medras en
beranas de lá más'alta razón de estado de la el servicio de nuestro Señor, y cumplimiento de
Providencia de Dios :—que se puede creer piado su santa ley. Hallo también la versión ajustada
samente quiso el Altísimo ilustrar á lo divino, en con su original, reparada, añadida de muchas
los trabajosos y penados íines de su vida, aquel faltas y muy correcta de los errores que tenia
grande entendimiento, que en sus principios ha la que se imprimió en Flándes. Y asi, por esto,
bía sido tan humano; y que la elocuencia con que y porel útil que ha de resultar de tan santa y pía
tanto había deleitado á los humanos genios entre lección, me parece que se debe dar la licencia
la lisonja de sus aplausos, puesta en el tormento que se pide. En Madrid, a (i de enero de 1634
de tantos trabajos y adversidades, cantase con años. — El licenciado Blasco.
más soberanos primores al placer de Díos en (Edición principe.)
dechas divinas y grandezas de su Providencia.
Se excede también en lo sólido y serio de la
verdad que trata ; porque quitando á los huma
nos sucesos la máscara de prósperos ó adversos Censura del padre fray Mateo de la Natividad,
con que, ó lisonjean ó atemorizan á los morta lector de Teología de la provincia de San Pablo
les, descubre el verdadero veneno que ocultan de descalzos fraticiscos.
aquellos, ó la verdadera triaca que envuelven Por mandado de vuestra alteza he visto un
estos, para que nadie se engañe con la super libro intitulado Introducción á la vida devota,
ficial apariencia de los unos ni de los otros. De compuesto por el reverendísimo Francisco de
aquí infiero la mayor utilidad de esta obra sobre Sales, obispo de Colonia de los Alóbroje6, y tra--
las demás; porque aunque el autor siempre se ducido en castellano de francés por don Fran
mostró desengañado , aun en los asuntos joco cisco de Quevedo y Villegas, caballero del orden
sos; pero allí el desengaño es como juego de de Santiago y señor de la villa de la Torre de
APROBACIONES A SUS OBRAS. XXIX
Iomv toad. En el cual he hallado sana doctrina la vida devola, en el cual, muy lejos de haber
\ eu nada ajena de nuestra santa fe y buenas reparado cosa alguna que se oponga á nuestra
costumbres, y de quien se puede esperar pú santa fe y buenas costumbres, antes he hallado,
blica utilidad en las personas que con devota con grandísimo gusto y consuelo, que todo lo
atención le leyeren. Y así, juzgo podrá vuestra que puede conducir un alma ala suma perfecion
alteza dar la licencia que se pide para la im resplandece desde el principio hasta ¡i el fin . Esto
presión. Fecha en este convento de San Gil el es lo que el papa Alejandro VII ha expresado
Real de descalzos de nuestro padre san Fran sensiblemente en dos cartas, que van traducidas
cisco, en 3 de febrero de 1634. — Fray Mateo al principio de esta obra, á cuya letura remito
de la Natividad. el devoto que quisiere enterarse del mérito de
(De la misma edición.) ella; contentándome con decir que de todos los
libros espirituales que he leido, ninguno me ha
parecido más digno de los aplausos de los fieles
Aprobación de don Pedro de TEscolle, doctor de ni más provechoso para los que aspiran á la
la sagrada facultad de Parts y examinador gloria eterna. Esto es mi sentir , salvo melio-
real. ri. Paris y noviembre á 30 de 1712.— De TEs
Por orden de su excelencia el señor Chanci colle.
ller, he leido un libro intitulado Introducción á (En el ejemplar de Ambéres, de 1720, en 8.°)
ELOGIOS
DE LAS OBRAS DE DON FRANCISCO DE QUEVEDO VILLEGAS.

Al señor don Gregorio de Tapia y Salcedo, ca utilidad: Sapientia absconsa, el thesaurus in-
ballero del orden de Sant-lago y fiscal de su visus, quae utilitas in utrisque? Todas las obras
orden. del incomparable ingenio de don Francisco de
Quevedo le han merecido la universal aclama
Habiendo tenido la dicha de que llegase á ción de el mundo ; y esta, que hasta ahora no
mis manos una de las obras más dignas de la habia llegado á la noticia pública , no había te
pluma del insigne don Francisco de Quevedo, nido los aplausos que merece, siendo entre to
intitulada Las cuatro pestes y las cuatro fantas das singularísima. Pero habiendo venido á mi
mas del mundo ; y viendo que faltaba esta pie mano con gran fortuna mia, y sabiendo que su
dra, la más preciosa, de la arquitectura de sus restauración y recobro es único efecto del estu
escritos que corren impresos en un volumen,— dioso desvelo de vueseñoria ,— me ha parecido
determiné hacer este beneficio á España, dando deuda de justicia volverle á su mano, para resti
a la estampa este , no sé si último pensamiento tuirá vueseñoria lo que debeá su vigilancia el
postumo suyo. Y necesitando para sacarle á luz, orbe literario. Una de las maravillas de Dios en el
de protección, igualo (siendo vuesamerced tan principio del mundo fué hacer que se manifes
conocido y estimado por su sangre) sus letras, y tase la tierra que est¡iba oculta y sin poderse ver,
todas las demás prendas que hacen á vuesa porque le faltaba la luz, como dice el señor san
merced caballero bien visto y bienquisto. He to Tomás: y esta noble operación de Dios imita
querido poner debajo do su nombre de vuesa vueseñoria habiendo procurado que se descu
merced este, volumen, para que conozca el mun briese y manifestase esta insigne obra. Tanta fa
do que méritos de Castilla saben gozar los aplau ma y aclamación mereció Josías por haber res
sos debidos en Aragón. Y así , no he menester taurado y descubierto el libro de la ley, oculto y
añadir súplicas para que vuesamerced le reciba casi perdido entre el polvo y ruinas del Templo,
con benevolencia , pues en sus singulares par como por sus hechos esclarecidos. Y juzgo que
tes es esta virtud la que más resplandece; y yo aunque vueseñoria está justamente venerado de
fuera digno de reprensión si juzgara que escri todos por sus rectísimos dictámenes y cristianas
tos de don Francisco de Quevedo no llevaban operaciones, le ha de aumentar á sus méritos el
consigo toda la recomendación en su afecto de juicio de los doctos un nuevo grado de aprecio,
vuesamerced : cuya vida guarde Dios para lus por deber á su cuidado el hallazgo de este pre
tre de las buenas letras. Zaragoza y julio 12 cioso tesoro. Dios guarde á Vueseñoria muchos
de 1651. — Humilde criado de vuesamerced. años, como deseo. Zaragoza, agosto 9 de 1700.
Roberto Doport. — Bésala manoá vueseñoria su más reconocido
(El mercader de libros, en la edición principe; Zara servidor, Pascual Bueno.
goza, 1651.) (En la edición príncipe de la Provincia de Dioi; Zarago
za, 1700.)

Al muy ilustre señor don Juan Luis López, del


consejo de su majestad , y su regente en el sa El impresor al que leyere.
cro y supremo de los reinos de la corona de
A ragon , etc. Aunque á la mayor parte de las prensas de
España, y á muchas de las estranjeras, han
Siendo los libros el espíritu de los autores en debido las obras del incomparable ingenio do
carnado en letras, son también los que en la don Francisco de Quevedo la gloriosa fatiga
duración de los siglos eternizan su memoria; con que se han empleado en divulgarlas, no se
pero esto no es quedándose escondidos como dejarán nunca exceder de otras algunas las de
escrito privado, sino cuando con la pública Zaragoza en esta tan loable emulación ; siendo
luz se manifiestan para la enseñanza del mundo; constante que muchas, y las más principales
porque la sabiduría oculta es como el tesoro obras suyas, les deben el haber visto en ellas su
cerrado en la mina , que no sirve á la común primera luz , así en vida de don Francisco como
ELOGIOS DK LAS OBRAS DE DON FRANCISCO DE QUEVEDO VILLEGAS.
ilespues de ella : según lo atestiguan la primera autoridad de la Iglesia le tiene ya puesto en el
parte de la Política de Dios , el Memorial por el número de los santos.
Patronato de Santiago , la Virtud Militante con De la importancia de esta obra , de la solidez
tra las cuatro Pestes del Mundo, la Fortuna con de sus discursos, del convencimiento de sus
seso y hora de todos, sin otras menores, que omi pruebas te informará ella misma. De las demás
timos. que escribió don Francisco , y de sus estudios
Esta misma, pues, feliz tarea continúa hoy y fortuna, el catálogo que se sigue; que aun
nuestra oficina, dando la primera vez á la luz que no las comprehenda todas, será por lo me
pública esta singular obra de don Francisco {el nos el' más lleno y apurado de todos los que
tratado de Providencia de Dios), después de hasta aquí habrás visto. Si le fueres aficionado
más de medio siglo que la escribió, y de ha (pero ¿quién después de casi un siglo de in
ber andado oculta todo este tiempo entre envi mortal fama no ha de serlo?), estimarás el ofre
diosas manos, ó (al menos) negligentes, con da cértelo ; que yo , contento con ponerlo en tus
ño común del teatro literario, y particular de manos , no quiero exceder en nada de los lími
el crédito que tan lucido parto de su ingenio tes de mi instituto.
[>uede aumentarle (aunque lo tenga tan ade- (En la propia edición.) .
antado ) á su autor.
La estimación que él mismo hizo de ella ( no
siendo muchas veces los peores censores de sus A la feliz memoria del insigne español, fénix de
obras sus autores , si es que son de la medi los ingenios y principe de ¡a erudición, don
da de nuestro don Francisco), se conoce en la Francisco de Quevedo y Villegas, caballero del
memoria que se conserva de su propria mano (de orden de Santiago , secretario de su majestad
que hablaremos más adelante), en que la reco y señor de la villa de la Torre de Juan Abad.
noce, ó llora perdida con otras muchas que se Pocas veces se habrá visto dedicar las obras
le desaparecieron entre sus amigos (ó enemigos); de un autor al autor mismo que las compuso; y
consolándose como pudo, de no tenerla en su estas Obras postumas de don Francisco de Que
poder, con dejar firmado de su mano que la ha vedo, como singulares en todo, es preciso que
bía escrito. lo sean hasta en la dedicatoria; por dos razones,
Si has leido los renglones que preceden á que ambas tiran las líneas á un centro provecho
esta advertencia , ya te hallarás informado de á so y útilísimo, al desengaño, así en el autor como
quién se debe el que tan escogida obra llegase en ellas mismas. El autor es difunto, y sus obras
á mis manos para pasarla á las tuyas; no vi son las que viven y vivirán á la eternidad ; el
ciada ni adulterada , como de ordinario sucede, autores muerto al mundo, y piadosamente cree
sino copiada con puntual fidelidad de el mismo mos que vive en el cielo. Las obras que acom
original , escrito y enmendado de mano de su pañan á sus dueños van siguiendo , por eterna
autor: conque i¡o podrás dudar que esta obra felicidad ó desgracia eterna , á quien las hizo :
sea parto legítimo de el fecundísimo ingenio de Opera enim illorum sequuntur illos (Apoc, 44.);
don Francisco , aun cuando su mismo carácter, y obras tan provechosas como estas, no nos po
estilo y frase, tan particularmente suya, no lo demos persuadirque no hayan sido muy bien vis
dijeran á voces ; como lo reconocerá por sí mis- tas en aquel tremendo tribunal de Oios, cuando
rao cualquiera que con meros que mediana dejan tanta enseñanza á los que vivimos en el
reflexión, hubiere empleado bien algunas horas mundo. Todo el desengaño del autor nació del
en la lectura de las demás obras suyas. que lo dio el santo Job eu sus trabajos , como
El padre Mauricio de Attodo , de la sagrada lo confiesa en estas obras , sirviéndole de maes
religión de la compañía de Jesús , á quien don tro y de guia á don Francisco en los suyos; y
Francisco dirigió esta obra, con la carta que va quiso pagarle la buena obra de su doctrina ex
Í)or cabeza de ella , fué natural de Toloseta , en tendiéndola, porque otros gozasen* de ella :
a provincia de Guipúzcoa, y el año de 1641 Quis mihi tribuat ut scribantur sermones mei?
se hallaba leyendo cátedra do teología moral Quis mihi del ut exarenlur in libro stylo férreo,
en su colegio de la ciudad de Lcon. etplumbi lamina, vel celie sculpantur in siliceí
En el original de mano de su autor dice la ¿Quién me concederá, decia el santo Job, que mis
firma de esta carta Fray Thomás de Villanueva, palabras se escriban? Scribantur; poco le pa
estilo usado de don Francisco con los que tra reció escribirse con pluma, sino que con el bu
taba con intimidad, por la gran devoción que ril, con el cincel en láminas de bronce, en
siempre tuvo al santo arzobispo de Valencia, pedernales : Stylo férreo, etplumb\lamina, vel
como lo manifestó en el epítome (que corre im celte sculpantur in sílice. Decia bien, porque
preso) de la Historia de su admirable vida y he no queriendo sus escritos por su gloria y aplau
roica» virtudes , que escribió con particular di so popular, sino por una gloria y eternidad di
ligencia , aunque hasta ahora no se ha publi chosa de los que le leyeren, caiga esta obra en
cado. Hame parecido advertirlo aquí , omitiendo la mano de don Francisco de Quevedo, que ha
el poner esta firma al fin de la misma, carta, sabido eternizar los desengaños de Job. — José
como juzgo que lo hiciera la advertida modestia de Hortar
de el mismo don Francisco, si la escribiera ó (En la Phrte tercero de las obras de Quevedo; Madrid,
publicara en este tiempo, en que la suprema 1713.)
ELOGIOS DE LAS OBRAS DE DON FRANCISCO DE QUEVEDO VILLEGAS. xxxin
Al lector. lia ocasión las vieron. Vueseñoría, Señor, con
su benigno ánimo y inclinado siempre á favore
Las Obras postumas de don Francisco de cer los nombres beneméritos, procuró la resti
Quevedo salen á luz como resucitadas; pues ha tución de lo que tan injustamente le habían
biendo estado tantos años en el infeliz sepulcro usurpado, aunque basta agora sin algún efecto.
de muchos codiciosos de ajenos trabajos , ya se Pero por otros medios, con la autoridad grande
arrancaron de su corazón como tesoro que se de vueseñoría se ha podido conseguir que mu
pueda repartir á todos, y goce la república cris cho se repare deaquella ofensa, imprimiéndose
tiana una riqueza para el cielo que no se en estos dias á mis expensas una buena cantidad de
cuentra en los minerales de la tierra. sus poesías, y con nopequeño adorno, entre tanto
Ponderar su utilidad es ocioso á quien tiene que se descubren las otras, que serian de gran -
tan inmediato el desengaño ; porque si ha leido de lucimiento. Y agora, para entretener con
otras obras del autor, conocerá al punto en las más alivio esa dilación , he dispuesto salgan á
cláusulas aquel ardor bizarro de su elocuencia, luz juntas todas sus obras de prosa autos im
aquella fuerza tan poderosa y tan dulce de sus presas, y comprehendidas en un tomo; á quien
razones, que para decir lo que los demás, lo seguirá otro tomo segundo , donde se conten
dice como ninguno, porque lo dice como él solo. gan las que, también de prosa , hasta agora no
Las materias que trata son las que le trajo el se hayan estampado.
desengaño de sus trabajos en los últimos años Pero injusta y desagradecidamente procedie
de su vida; y son la Inmortalidad del alma, la ra yo si faltara á tanta deuda de reconocimien
Providencia divina y la Invencible paciencia de to, y no dedicara á vueseñoría esta impresión,
Job. Brinda el gusto el haber de leer á Quevedo cuando este español famoso deberá á vueseño
en tan útiles y provechosos asuntos. Los más ría principalmente su memoria ; y siendo ansí
buscan sus obras por lo que deleitan , pero los que, poniendo su ilustrísimo nombre en su
cuerdamente cristianos busquen lo que deleita principio, tendrá la protección toda que puede
por lo que aprovecha, que es lo que clamaba necesitar, y juntamente honor suinmo y califi
san Enodio en los escritos de Fausto : Quaerant cación, con que quede estimable en el concepto
olü quod delectet... Mihi non tám delitias verba común de los naturales y de los extranjeros;
na pariunt quam salutem. Faltan de imprimirse dando ansi mismo occasion á que todos celebren
los Trenos de Jeremías, que fueran buenos com - que, cuando los sugetos mayores de la monar
pañeros de los trabajos de Job; pero es tal el quía parece que olvidan el aprecio de los inge
deseo de los eruditos y tal el ansia de sus apa nios aventajados, hay uno tan superior, que
sionados por estas obras, que por satisfacer á los honra y anima. Nuestro Señor guarde la
unos y otros se dan estos tratados luego á la muy ilustre persona de vueseñoría edad muy
prensa; y se pide á los otros y á los unos que si larga, como sus criados«deseamos y habernos
saben que alguno tiene algunas obras del autor menester.—El menor criado de vueseñoría, Pe
3ue (con no pequeña probabilidad y mayor queja dro Coello.
e la codicia de los que esconden estebien pú (Dedicatoria del mercader de libros al frente de la Ente-
blico) los delaten comoá delincuentes en el orbe flaiita entretenida, i donairosa moralidad, etc. ; Madrid,
político y cristiano, y restituyan lo que no es por Diego Díaz de la Carrera , 1648.)
suyo. Vale.
(En el mismo ejemplar.)
A don Pedro Sarmiento de Mendoza, conde de
Rivadavia, adelantado de Galicia, del orden
de Calatrava.
A I señor don Pedro Pacheco Girón, de el consejo Si las relevantes prendas, amables partes y es
de su majestad en los dos supremos de Cas clarecida nobleza de vueseñoría necesitaran del
tilla y de la general Inquisición, etc. esfuerzo de mis elogios, Tas ensalzara con tan
asombrosas hipérboles, que tocando en lo legí
A la adversa fortuna que han corrido las obras timo de la verdad , no se rozara con lo bastardo
de don Francisco de Quevedo después de su de la lisonja. Pero si el manifestar lo que todos
muerte, si no se hubiera opuesto la fortuna pro con tan plausibles aclamaciones confiesan , no
picia del favor y patrocinio de vueseñoría para es festejarle y servirle; y ponderar lo que otros
restaurar en alguna parte su pérdida,— mucho se aplauden, no es raza de gloriosa fineza,— tuve
hubiera malogrado del honor suyo y de Espa por más acertado dictamen y más bien adverti
ña , faltándole lo lucido y más estimable de tan da economía hacer, en esta carta, pública confe
grande ingenio. Murió eñ Villanueva de los In sión de los infinitos empeños en que vueseñoría
fantes; y de papeles muchos originales de sus me tiene constituido: que nunca bien satisfaciera
escritos, que siempre traía consigo, se echaron yo á mi oficio si con tan ingenua declaración no
entonces menos gran suma. De manera que de intimara al orbe que tbien podrán reducir á nú
sus poesías , lo que yo pude alcanzar con todo mero los diamantes que en el cielo brillan ; pero
género de negociación no fué de veinte partes no estrechar á guarismo los beneficiosque á vue
una, según aseguraron los mismos que en aque- señoría mis afectuososrendimientos reconocen! .
xxxiv ELOGIOS DE LAS OBRAS DE DON FRANCISCO DE QUEVEDO VILLEGAS,
Y para pagar alguna (aunque pequeña) parte, de lúmenes, peregrinaban por Europa, ocupando
terminé estampar á mis expensas las obras de también las imprentas forasteras. Pero ahora
aquel insigne varón que en el templo de la Fuma que juntas, enmendadas y añadidas por sus mis
selia construido en elevado solio tan inmortal mos originales llegan á los pies de vuecelencia,
memoria : don Francisco, digo, de Quevedo, lograrán todas nuevos y mayores aplausos, que
que solo con haberle mentado, en breve esfera excedan á los que han conseguido en todas las
de palabras dilaté anchurosísimas campañas de naciones, con el apoyo de protección tan so
encomios y panegíricos. Es de las festivas sazo berana. Dios guarde á vuecelencia. — Pedro
nes y sazonadas seriedades de tan heroico su Coello.
jeto el delicado plato que a vueseñoria presen (Dedicatoria de la edición de las Obras en prosa de
to; que el mañoso artificio de un pobre no pudo Quevedo, impresas en Madrid, Diego Diaz de la Carre
inventar para el gusto de vueseñoria, tan hecho ra, 1653. — 4.")
a lo primoroso de las mejores letras, más sabro
sa lisonja que hacerle ni más apropositado pre
sente con que obligarle. Guarde Dios á vueseño Al excelentísimo señor don Antonio Juan Luis de
ria las edades que merecen sus esclarecientes la Cerda, duque de Medina-Celi y de Alcalá,
virtudes y los años que piden mis humildes ren conde de la ciudad y gran Puerto de Santa
dimientos: que con eso en lo cordial de mi afec María, marqués de Alcalá y Cogolludo, señor
to le erijo obeliscos de inmortales duraciones. — de Lobón , Daza y Enciso, capitán general del
De vueseñoria el más postrado siervo y reconoci mar Océano y costas de Andulucia, comenda
do criado, Tomás Altai. dor de la Moraleja, del hábito de Alcánta
(Dedicatoria del mercader de libros que publicó Todas ra , etc.
las obras en prosa de don Francisco de Quevedo ; Madrid,
por Diego Diaz de la Carrera , 1650.) Es tan notoria á lodos la obligación que vi
viendo profesó á vuecelencia don Francisco de
Quevedo Villegas, y tan públicos los aplausos
Al excelentísimo señor don Antonio Juan Luis de y beneficios con que vuecelencia honró aquel
la Cerda, duque de Medina-Celi y de Alcalá, gran varón, que aun después de su muerte , no
conde de laciudady gran Puerto de Santa Ma osaron los que repitieron la impresión de sus es
ría, marqués de Alcalá y Cogolludo, señor de critos ya publicados, ó publicaron los suyos
Lobón, Dez-a y Encino, capitón general del mar postumos , quitar del frontispicio el nombre y
Océano y costas de Andalucía, comendador de realesarmas de vuecelencia. Vióse esto en la im
la Moraleja , del hábito de Alcántara, etc. presión repetida de sus obras poéticas, que, con
nombre de Parnaso español, se consagraron
Las obras poéticas (le don Francisco de Que ■ una y otra vez á la protección heroica de vuece
vedo Villegas se dedicaron una y otra vez al lencia ; y también se vio en la edición primera
nombre de vu celencia, para que lograsen , á la de las suyas en prosa, que asimismo se ¡lustra
sombra de su proleccion, los aplausos mayores con ella; y últimamente, cuando salió á luz, en
que español ingenio ha conseguido ; por ser este mendada la primera, y añadida la segunda par
ingenio español igual , y aun superior, á muchos te de su Política, en que cuarta vez se lee y \c
que (Hustradas sus frentes de laurel inmortal) repetido el nombre y blasón de vuecelencia.
son adorno de nuestro floridísimo siglo. Yo, pues, que no me precio menos del titulo
Y si murió don Francisco, su gratitud á los fa de criado de vuecelencia que quien supo y piulo
vores que vuecelencia le hizo no murió, pues lograr tantas veces esta buena suerte, he que
aun sus cenizas son perpetua confesión de sus rido también entrar á la parte deste obsequio
beneficios y aclamación de su grandeza. que se hace á vuecelencia en la dedicación ele
En cada una de sus obras renace su memo las obras deste admirable ingenio, ahora que
ria, para que la posteridad venere una atención repito la impresión de las suyas en prosa, au
que compite en eternidades con su fama; pues, mentadas con la adición de otras muchas que no
faltando el autor, aquella permanece inviolable se comprenden en aquella primera edición de
al tiempo y al sepulcro. ltas. Y aunque lo que ofrezco á vuecelencia en
Esta manifestación de su ánimo ( tanto venero gran parte es suyo (pues no pudiera de otra
aun sus más retiradas insinuaciones) no me suerte mi pequenez atreverse á tanto), cou lodo
deja arbitrar en la dirección deste libro; pues eso es considerable el aumento, pues ha obli
nadie dudará que á vuecelencia solo consagrara gado lo añadido á ocupar dos volúmenes estas
aquel gran varón sus escritos, si viviera cuando obras que antes solo llevaban uno. Estilo es ush-
se publicaron. Suya es, Señor, no mia, esta do en las dedicatorias detenerse á referir elogios
elección. Y así vuecelencia la admita , por ser su difusos del sugeto á quien las obras se dirigen ;
autor el que afecta consagrar sus obras al nom pero yo esta vez no he de seguir este rumbo,
bre esclarecido de vuecelencia, que yo me con pues para que se conozca á quién consagro esta
tento con el pequeño mérito de ejecutar sus do- ofrenda, basta que se lea esa lista de los títulos
seos; si es acaso mérito pequeño tributar a vue que acompañan el nombre de vuecelencia, si no
celencia este volumen de sus obras en prosa, sobra que se vean ui idas en su escudo las rea
que, llenas de errores y divididas en cortos vo- lesarmas de España y Francia, que mudamente
ELOGIOS DE LAS OBRAS DE DON FR\NCrSCO DE QUEVEDO VILLEGAS. xixt
pregonan á vuecelencia descendiente benemé parece la de su espada : no son menos naturales
rito de tantos católicos y cristianísimos reyes. en esta que en aquella los frutos de pelear y de
Y do busco el patrocinio de vuecelencia como vencer, y en vuestra excelencia todo es uno. Si
do quien mucho puede , sino como de quien tal vez su ardimiento le ha esmaltado el pecho
sabe mucho. Y si bien este motivo bastaba á ca con heridas, estas son como las que se hacen
lificar de acertada mi elección ( si puede llamar en el árbol del bálsamo, que por ellas se cono
se asi aquella en que no hay arbitrio), baste el ce su valor, ó como las que recibe el guante
que fuera impropio buscar á las obras de don para descubrir la fineza del rubí por la cuchi
Francisco otro patrón ni otro dueño, después llada. La mayor fortuna del arte militar fué to
de su muerte , que á vuecelencia , que lo fué par en Teodosio un ánimo y una condición idó
suyo siempre mientras vivió, para ilustrar con nea á sus designios ; y esta misma dicha tuvo
sus escritos á España. Vuecelencia, Señor, por Marte en elegir á vuestra excelencia no sé si
este , por aquel , ó por ambos motivos , admita por maestro o por dicípulo: porque no sé sí la
con la benignidad propia de su grandeza la pe escuela que le dio Flándes á vuestra excelencia
quenez (leste don , que siendo por tantas razo se la dio vuestra excelencia á Flándes , donde
nes estimable , no le desluce quien le ofrece, terció la pica con méritos del bastón , empuñan
cuando lodo lo que se pone á la sombra de vue do después el bastón como si fuera la pica. Para
celencia resulta más esclarecido Guarde Dios sus ejercicios le dio el cielo á vuestra excelen
á vuecelencia. — Su menor criado, Mateo de la cia una complexiou robusta , paciente y cons
Bastida. tante , un ingenio pronto , una memoria fácil, y
(Dedicatoria del mercader de libros, al frente de la una voluntad enamorada de la gloria licita ;
Parte primera de las ohra» en prona deQuevcdo; Ma prendas que cultivadas con la diciplina del
drid, i»or Melchor Sánchez, 1658.) tiempo le han connaturalizado á vuestra exce
lencia tanto en los trabajos de la guerra , que
solo los siente en el ocio y solo los alivia en la
Al excelentísimo señor don Luis de Benavides ocupación. ¡Qué bien se oyen aquí las voces de
(.arruto y Toledo, marqués de Fromista, mar Claudiano, aunque há muchos siglos que se
qués de Caracena , conde de Pinto , señor de dieron :
las villas de Inés, Sanmuñoz y Malilla, ca Non Ubi delicias malíes, neemarcida lu.ru
ballero de la orden de Santiago, gentilhombre. Otia , nec somnos Genitor permisit inertes.
de la cámara de su majestad , de su consejo Sed nova perduras iuslruiit memora Mores.
supremo de Estado , gobernador y capitán ge
neral en sus Países Bajos y Borgoña y Cha Venció el gran Teodosio con astucia y valentía
roláis. la bravura de los godos, cuando con el fuego y
el humo de sus armas amenazaban con el ocaso
Excelentísimo sefior: Dedicando el gran Cirilo al imperio del Oriente : providencia misteriosa
los libros que escribió contra Juliano apóstata, que fuesen primero vencidos de un español los
al católico emperador Teodosio, me dio estas pa que habían de vencer después á los españoles,
labras para decírselas á vuestra excelencia : Dum para que reconociesen de superior mano la vic
vobis alii exhibenl victorias , coronas , gratulato- toria que tiene reservada Dios para sí en esta
riasque voces nostri muneris erilofferre U- belicosa nación. Emulo vuestra excelencia de
tros, etc. «Mientras otros ofrecen á vuestra exce aquella imperial virtud, detuvo con la de su
lencia laureles, coronas y aclamaciones triunfa prudencia el fuego con que la nación francesa
les, yo le dedico libros, » contribuyendo al común najó en avenidas por los Alpes ; y al que no pu
aplauso con las alhajas de mi profesión particu dieron templar sus nieves, no solo le templó
lar. Es vuestra excelencia español ahora, como sino que le apagó tan del todo, que no dejó
Teodosio lo fué antes ; y después lo desearán ser ceniza del en Italia, sino la que fué menester
muchos, como vuestra excelencia lo es ahora. para ponérsela á los franceses en Casal , plaza
Aquel príncipe gobernó el mundo con piedad y que,á la vista de vuestra excelencia, perdió el
justicia inseparables; y vuestra excelencia, en crédito de inexpugnable. Dudóse en Teodosio
lazando en un vinculólas dos virtudes, gobier cuál fué mayor hazaña, si el vencer peleando
na la más hermosa parte de Europa sin tener arriscadamente , ó de vencer con la opinión sin
quejosa alguna ley. No hubo corona de cuantas pelear; y siendo lo más esto segundo, vuestra
tejió la industria romana para engalanar la am excelencia renovó la duda y la solución , socor
bición, que no la tuviese de trepar por verse en riendo á Pavía con la nueva y fama del socorro.
lomas alto á las sienes de Teodosio; y no ha Bastóles á los enemigos saber que vuestra exce
habido laurel en esta edad , que por verse más lencia venia, para que se fuesen confusamente;
ufano no haya aspirado á abrazarse con las sie porque no les repasase en el sitio la lición que
nes de vuestra excelencia, en donde aunque les (lió de su coraje el marqués de Pescara en
estén corladas sus ramas, vienen siempre como el Parque.
nacidas. La hoja de la espada de aquel caudillo Consagren otros lauros y blasones á tan in •
augusto era tan victoriosa, que parecía hoja de mortales proezas ; que yo lo más que puedo con
laurel; y vuestra excelencia ha sido tan au sagrar á vuestra excelencia son los libros de un
gustamente victorioso, que la hoja del laurel autor, cuyas letras merecen el patrocinio de
XXXTl ELOGIOS DE LAS OBRAS DE DON FRANCISCO DE QUEVEDO VILLEGAS.
las armas por haber defendido ingeniosamente cina diversas obras á la estampa , sin pecar gro
las armas con sus letras. Ninguno más versado seramente en la lengua, ni ofender su elegan
en las divinas y humanas que don Francisco de cia consolicismos. En esta, por el respeto que
Quevedo , varón incomparable en ciencias y no se debe á su esclarecido autor, desconfié de mi
ticias , señor absoluto de la lengua castellana y cuidado (aunque le puse particular); y busqué
digno de que vuestra excelencia emplee en su personas de toda erudición en el estilo caste
lectura aquel afecto con que dice Lucano de llano, por cuya mano y estudio corriese la
Augusto César , que peleaba de día y estudiaba emienda de los yerros. Todos son inevitables; y
de noche : más los de la ortografía, y aquellos que se co
Media ínter praelia semper metieron en la primera impresión del original
Stellarum , cor /¡que plaqls , supcrisque vacaba!. manuscrito, que han dejado en todas las si
guientes tal ó cual vez el sentido confuso y im
La mayor parte de la vida la ha empleado perfeto. Para corregir estos es menester adi
vuestra excelencia en los cuidados del arnés; dé vinar lo que quiso decir el autor; y habiendo
vuestra excelencia ahora la que le dejaren los sido tan peregrinos los pasos de su discurso, no
de la paz al estudio de estos escritos; que aun es fácil distinguirlos ni alcanzarlos cuando que
que es tan precioso el tiempo en tan importan da la señal mal estampada. El mayor logro de
tes ocupaciones, ellos le pagarán á vuestra exce mi trabajo le busqué (y le hallo) en la utilidad
lencia con erudición , enseñanza y gusto el que pública, pues reduje á tres cuerpos iguales los
empleare en leerlos y admirarlos. La luz á que escritos que andaban derramados en muchos de
salen hoy les nace del amparo de vuestra exce-. talle , letra y papel diferente. En el orden de
lencia; y á ello veo yo mi trabajo lucido y la las obras le observé de recoger las más selectas
ganancia más cierta , que es servir á vuestra ex en lo grave y lo jocoso al primer tomo; añadien
celencia, cuya vida guarde Dios, como importa do á La Fortuna con seso algunos fragmentos
á la monarquía, y sus criados hemos menester. man u escritos queme suministróun curioso. En
De Bruselas y diciembre 7 de 1660. — Excelen el segundo las más piadosas ; y algunas postu
tísimo señor. —Su más humilde criado de vues mas , indiciadas de no ser bijas de la misma plu
tra excelencia, Francisco Fóppens, impresor ma , pero que por el aire de sus frases y concep
y mercader de toros. tos merecen volar con el mismo aplauso. En el
(Francisco FúppenP, en la edición de las Obrat de Que tercero van las Poesías. Y al primero precede
vedo, hecha en Bruselas, año 1660.) una verdadera efigie del autor ; la de su inge
nio está grabada al vivo en tantas láminas como
tienen letras sus libros. Hoy salen á luz dándo
Prólogo del impresor al curioso. sela inmortal á la nación española en los aplau
sos de toda Europa. Con sus deseos condescen
No extrañes , o letor , ver las obras de don dí en esta edición ; pero como no es posible
Francisco de Quevedo impresas en Bruselas, satisfacer á todos con ella, apenas la he acaba
corte de los Países-Bajos; pues, fuera de que á do, cuando me veo en empeño de dar principio
sus naturales con la anciana y frecuente comu á otra , en que ofrezco la emienda de lo que
nicación de los españoles se les ha hecho muy en esta solo pudo pecar la inadvertencia.
familiar su lenguaje, en mí se añade el uso y (En el propio ejemplar.)
hábito de él , por haber dado en él en mi ofi
REGISTRO DE LOS MANUSCRITOS
QUE SE HAN CONFRONTADO

PARA LA IMPRESIÓN DE ESTE SEGUNDO TOMO

DE LAS OBRAS DE DON FRANCISCO DE QUEVEDO VILLEGAS.

DISCURSOS ASCÉTICOS Y FILO mé Santos de Rísoba ; y tan preciosa reliquia 13. Explicación de aquel lugar del
SÓFICOS. del Job de nuestros poetas, perteneciente i capitulo z.° de san Joan que dice : el
la época de sus mayores persecuciones, exis die tenia facía; sttnt nuplia; in Cana
1. Copia de lasqnatro hojas prime te en la Biblioteca Nacional, estante V, có Galiliea; : el eral Slater Jesu ibi, ele.
ras del borrador original de la vida de dice «84.
Este primero de los tres discursos que Número 56.
sis Pablo.— Num. Ii9. constituyen toda la obra, es un cuaderno Copia del original (que poseyó don Benito
US. del siglo pasado , letra del amanuense en 8.*, de TI fojas y 3 papelillos sueltos ; y Martínez Gomei Gajoso a mediados del si
ie loe Tosas Antonio Sánchez. precisamente el mismo que asi describe don glo anterior) hecha por don Tomás Antonio
Pertenece al señor don Agustín Duran. Nicolás Antonio en su Bioliolheca : Mana Sanchei. Pertenece hoy al scOor don Agustín
\4 íojai útiles en i.', y la cubierta con el exaratits líber alias alai sic inscriptas Doran.
rplirafe interior.: (8 fojas útiles en i.', y la portada.)
8. Prouidencia De Dios. Padecida De
los que la niegan. Cocada de los q. la \l. Sobre Las palabras que dixo
confiesan. Dollrina estudiada en los Chrlslo a su Santissima Madre en las
i. El martirio pbetersob del mar Gusanos y persecución de Job.
ti», EL CUCO T SINGULAR HAKTIR SOLICI
Bodas d. Canil de Galilea, discurre Dn.
TUD POR F.L MARTIRIO , VENERABLE APOS MS. de mediados del siglo xvn, en la Bi Frau.co de Quebedo Villegas.
tÓUCO T K0VLLIS1BO PADRE MARCELO
blioteca Nacional , H 43. Biblioteca de la lleal Academia de la His
No contiene sino la primera parte refe toria, estante 43, grada 3.', C, número 36.
Füncbco Mastbili.—N.° 79. rida.
(75 fojas en 4.*) (10 hojas, en folio, letra de Unes del si
Copia Id original autógrafo hecha por don glo anterior.)
Tomás Aiiuoio Saucbcz, i mediados del »i-
at» anleriar. 0. Prouidencia de Dios padecida de
Pertenece al señor don Agustín Duran. los q. la niegan y gozada délos que la
$ fajas en 4.*, y una papeleta suelta dan- confiesan. Doctrina estudiada En los
la ratos del original.) 13. Homilía a la Sanctissiba Trini
Gusanos , y persecuciones de Job.
dad. Dala cstmihi...
1 Otra muy buena copia del mismo tiem MS. de la biblioteca del señor duque de
po J del propio dueño. Frías. Letra y papel de la última década del Autógrafo que poseo. Comienza el discur
siglo xvn. so con el folio 7, y al Un sigue la numera
(3 bajas en 4.") ción en las dos últimas hojas , que están en
No comprende mis que lo anterior.
i. Otra , en la colección que formó don (111 fojas en 4/) blanco. Es pues de inferir, ó que precedió
Jaaa Isidro Fajardo, abo de 1744. — Biblio otra hornilla al" mismo asunto, de que se
teca Nacional, M 276 , folio 312 vuelto. conserva el exordio , ó cualquier trabajo as-
célico análogo.
'. Otra de igual tiempo, que posee mi (44 hojas útiles en 4.*, foliadas.)
10. LO Q. PRETENDIÓ El SpIRITU SANC-
iaigo el señor don Cayetano Alberto de la
to, con el Libro de la sabiduría , t el 16. Homilía de la Santissima Trini
Methodocon que lo Consigue. Discur dad. Las palabras que la Iglesia...
so. De D. Francisco de Queuedo y Vi Copia del amanuense de don Tomás Anto
llegas. nio Sánchez. Es una salutación ú exordio
C. La coba y la sepultura.
Colección de don Juan Isidro Fajardo, he distinto del que tiene el MS. anterior. Si
His sido vanas todas mis diligencias para Qt'svKiio escribió la homilía para que otro
C'Jtejar este opúsculo con un MS. del si cha en 1744, y que existe en la Biblioteca I la predicase, pudo muy bien bosquejar dos
rio ira, que Tborpe compró en Londres por Nacional, códice M 477, folio 417.
salutaciones á Un de que el predicador esco
'is penique* el ano de 1856 en la almone (7 fojas en 4.°)
giese, ó imaginar sobre un mismo punto dos
da le Ricardo Ueberl. Se intitulaba Secretos
*e h ttriad. Doctrina moral del conocimiento 11. Lo que pretendió el Spiritu Sane- 1 discursos diferentes.
De este MS. es dueüo el señor Duran.
fetu « del desengaño de las cosos ajenas. to con el Libro de la Sabiduria, y el, (4 fojas, en 4.')
ítitr dn Francisco Goma de Quevedo-Vi- melhodo con que lo consigue. Discur- 1
Utfs. so de Du. Fran.co de Quebedo Villegas, i 17. Homilía De la Santissima Trini
Biblioteca de la Real Academia de la His dad. Por Don Francisco de Queuedo y
7. Pbotibencu de Dios Padecida de toria , estante 45, grada 3.', C, número 36. Villegas.
(6 hojas en folio, letra de Unes del siglo ' Colección de don Juan Isidro Fajardo, en
te que la niegan. . Y . Gozada de los anterior.)
uie It Condesan. Doctrina estudiada la Biblioteca Nacional, M 277, folio 244. Co
m los Gusanos, y Persecuciones de mienza al 445 por «Las palabras que la Ygle-
•"h. Al Padre Mauricio de Attodo de sia«... Y esta salutación concluye con la úl
12. SonnE las Palabras, Que dijo tima linea del folio 447 vuelto. El 448 empieza
'>« Sagrada Religión de la Compañía de Christo, á su SantIssiih Madre, en las asi : *Homiiia A la Santissima Trinidad. Data
■ "^ • í Lector de Theologia en el Co- Bodas de Cana, de Galilea. Discurre. eslmihí omnis potestas...» Resulta pues que
<#'(**) de /a Ciudad de León. Don Francisco de Queuedo y Villegas. el exordio suelto de que se hizo mención
en los dos números anteriores, se ha ante
US. litógrafo. Paso en limpio el discurso folecion de Fajardo , tomo n , rollo 405. puesto y unido en este códice á la otra horni
Swtedo en ti estío de 1643, para que lo Biblioteca Nacional, M 477. lla, formando un solo cuerpo.
onfíix el obispo de León , don Bartolo (14 fojas, en 4.') (35 fojas en 4.')
-xxxviii OBRAS DE DON FRANCISCO DE QUEVEDO VILLEGAS.
18. Declamació De Jesu-Christo Hi de Cuentos de un tomo MS. de Papeles va 19. Otra copia del mismo tiempo , qie
jo ue Dios á su Eterno Paohe en el rios , qne perteneció á D. Andrés González posee D. Cayetano Alberto de la Barrera.
IllKll I O. A QUIEN CONSUELA EMBUDO PüR de Barcia Carvalledo el año de 1095.— B. J. 30. Otra igual , del bibliotecario Sánchez,
Gallardo.»
el Padhe Eterno , un Ángel. Copia de 1617, de que hoy es dueño el se propia hoy del señor Duran.
Tomo 11 de la Colección de Fajardo , fo ñor don Juan Antonio Gallardo. (II fojas útiles en 4.°)
lio ISA, que se suarda en la Biblioteca Na (5 fojas útiles en 4.*)
cional, estante II, códice 277.
(21 fojas en 4.") 23. Don Fran.co de queuedo Ville
gas, i don Antonio de Mesa y leiua.
31. La perinola Al D.or Joan perez
un19.códice
Copiaendel4.asiglo anterior,Otra»
intitulado al principio de
en Prosa, MS. contemporáneo , de la biblioteca de de montnuanco graduado no se sabe
y Verso. M. SS. De D. Francisco de Quevedo, Salazar, I. 69, en la Real Academia de la His donde, en que ni se saue, niel sane-
y Villegas; de que es dueño el Sr. D. Cayeta toria. Incompleto y de escaso mérito. Perinola.— Estando...
no Alberto de la Barrera. (7 fojas en 4.")
MS. contemporáneo , muy apreciable , ea
un códice que guarda el señor don Serala
20. La Primera Y mas disimulada per- Esiébanez Calderón.
SECUCIÓ DE LOS llJDlOS CONTRA ClIRIS.0 26. Sv espada por S. Tiago solo , y El códice contiene : 1.*, el romance •la
chos dicen mal de mi»; 2.', Lo Pernal»;
Iksus, Y contra la Yglessia en fauor único patrón d las Españas Con elCav- i.'. Censura coetánea, manuscrita , del Dt.
de la Sinagoga. terio de la Uerdad, y la Itespvesta del Gerónimo de Vera contra el Para todos, le
Tomo ii de la colección de Fajardo, fo D.or Balboa d Morgobejo delAñopas- cha en Salamanca i 8 de julio de 1632; t
lio 259, códice M 277 de la Biblioteca Na sado al Dolor Balboa de Morgobejo d 4.", impresa, la Apología por el D. Juan Pe
cional. este año. rca de Montalvan contra D. Luiero de Cía
(11 fojas en i.') Por Don Francisco de Qvevedo Ville rima : folleto suscrito por Pedro Rivera.
gas Ca vallero professo en la orden de (13 fojas útiles en 4."j
21. la primera y mas disimulada per San Tiago.
secución de los judíos contra Chrislo Acciugere gladio tuo super fémur 32. La Perinola Discurso que Escri
jesús Y Contra la Yglesia en favor de la tiuini potentissime. bió Don Francisco de Quebedo Villegas
¡sinagoga.—Consideración literal- A vc- (—acudo de arma» del Conde Duque Caballero De la Borden de Santiago, Y
lor El Maestro Torivio de Armuelles de Olivares.) Señor de la Torre de Juan Abbad.
Natural de la Villa de Naval Pilona Be Omnia sub correctione Sánela» ma- En las Misceláneas de don Antonit de Zt-
neficiado En S.n joan del Hoio. tris Ecclesia». tina y Vgaldc , caballero de la Arden de Sn-
MS. de los primeros años del siglo ante tiago. Cuarta parte.— Biblioteca de la Real
« Al excelentísimo Señor Conde Dvque Academia de la Historia ; adiciones á la de
rior, muy estragado y de escaso mérito. Gran Cáciller.— Condesso Salazar, número 35 , folio 114 al 151 inclu
Pertenece al señor Duran. {-Concluye el opüsculo.W. L. R. P. i ma
(11 fojas en i.') sive.
nos. De. V. Mg.d Su Basalto. Don francisco, (29 hojas en 4.*, letra del segundo tercio
de Queuedo. Villegas.» i— Firmado. Estos del siglo xvn; copia esmerada y de originil
renglones, únicamente, son autógrafos.) apreciable.)
Precioso manuscrito , de gallarda letra ; el
22. t Los Remedios he qual quier propio original qne remitió nuestro autor al 33. Otra copia hecha con mucho desaliso,
fortuna que consuela quevedo. valido de Felipe IV para que lo pusiese en pero de buen original , i mediados del si
manos del monarca. Ocupa, desde el folio 76, glo xvn. Fallante de veinte fojas las nueve
Concluye : gran parte del tomo xxvn de Misceláneas, primeras , comenzando :
« Aquí en diez y siete capítulos arabo que en el año de 1677 pertenecía á la Bi
Solamente a de saberle
D. Fran.co de queuedo los remedio» blioteca de el Excmo. Señor Don Pedro Nuftez Dios el galán y la dama
de qualquier desdicha, adiciones á de Guzman , Margues de Montealegre, según Que callan cuando se ofrece;
su Índice impreso. Fué luego del cronista
Séneca. Finis. don Luis de Salazar y Caslro; y hoy se guar y asimismo se echa de menos la boja 16.
» Cuanto menos tuvieres , da en la Real Academia de la Historia , se Biblioteca Nacional, códice M 7, folios
Desarmarás la mano á los placeres; ñalado con la marca N 27. desde el 17 al 16 inclusive.
La malicia á la invidia , El borradorautógrafo de la caria nuncupa
A la vida el cuidado , toria al Conde-Duque, que es medio pliego 34. La Perinola , al Doctor Juan Pe
A la hermosura lazos, doblado, ocupa los folios 37 y 38.
A la muerte embarazos , A mi amigo y dulce compañero de Acade rez de Montalban graduado no se saue
Y en los trances postreros mia el señor don José Amador de los Ríos donde , en que , ni se saue , ni el saue.
Solicitud de amigos y herederos. debí la primer noticia del códice, á la sazón — Contra el Libro yntilulado para to
Deja en vida los bienes, de hallarse en mi casa cierto censor , que dos.
Que te tienen , y piensas que los tienes. se aprovechó de ello para hacerme después
Quevedo.» grave é injusto cargo por no haber yo inser Biblioteca Nacional, M 115.
tado este opúsculo en el primer tomo, ruan Buena copia del segundo tercio del si
MS. contemporáneo, que fué de don Bar do su propio lugar es entre los discursos cri- glo xvn.
tolomé José Gallardo , y hoy lo posee su so tico-literarios. (21 fojas en 4.*)
brino don Juan Antonio. (39 hojas útiles en folio, y una blanca al fin.
(A fojas en 4.") 33. Laperinola. zensura A las obras
del doctor Montalban. De un muy su
Amigo , Servidor y Aficionado.
27. Zensura del papel que f.scriuió
Biblioteca Nacional, H 40, folio 111 i 118.
23. Epístolas de Séneca tradvcidas 0. Fran.co de Morouelli de Puebla, Copiada en 1679.
por Don Francisco de Queued" y Vi defendiendo el Patronato deSanta The-
llegas. resa de Jhs. , y respondiendo á D.n 30. La Perinola Al Dr. Juan Perez de
Tomo ii de la colección hecha por Fajardo Fran.co de Queuedo Villegas. Cau.ro Montalvan el escorpión de Don Blas.
en 17-21, folio 111. Biblioteca Nacional, M 277. del Orden de S.n Tiago. A D.n Fran.co
MS. del último tercio del siglo xvn. Bi
(40 fojas en 4.') de Melgar, Canónigo de la doctoral de blioteca Nacional, H43.
Seuilla y á otros que han escrito con (30 fojas en 4.')
tra él.
MS., Biblioteca Nacional, H 43. siglo xvm. 37. La Perinola. Discurso q.e escri
(11 fojas en 4.*) uio D. Fran.co de Queuedo contra el
DISCURSOS CRÍTICO -LITERARIOS.
Para todos del Doctor Juan Perez de
24. I), fran.co quebedo Villegas a 28. Censura. Contra Don Francisco Montalvan.
D. Antonio de Messa y Leiba. de Morovelli de la Puebla, en la defen Biblioteca Nacional, H 43, folio 1 a 18
La fecha de esta dedicatoria es 13 de mar sa del Patronato de Santa Theresa de vuelto, letra de los primeros días del si
zo de 1626. Sigue el Jesús, en respuesta de lo que escriuio glo xvm.
contra Don Francisco de Quevedo, y (18 fojas en 4.')
«QUENTO DE QUENTOS.» Don Francisco de Melgar, Canónigo
de la Doctoral de Seuilla, y otros. 38. Perinola De Don Francisco, de
Araba: >cl padre que daba gracias i Dios de Queu.* y Villegas. Contra El Doctor
ber acabada la boda. Es como te lo quen- Biblioteca Nacional , Colección de Fajar luán Perez de Montaban.
to, hermano de la vida.> Al fin se lee de lá do, hecha en 1714; códice M 276, folio 302
piz : «N-6. Desgloso esta copia del Cuento vuelto. Biblioteca Nacional, colección dedon Juan
REGISTRO DE MANUSCRITOS CONFRONTADOS. xxxix
IsMra fajario . M ÍTJ, desde el folio 83 il parar a manos de don Benito Maestre , y boy Flandes se entro en la Comp.a a 8 de
110; ntjia ie 17Í4- pertenecen a mi entrañable amigo el exce Junio de 1642.
lentísimo señor don Aguslin Duran, director
$9. Otra copia de la misma época , en la de la Biblioteca Nacional , lan sabio como Códice M 6, folio 179, letra de fines del
eeJecciis ase posee el Sr. D. Cayetano Al bueno y generoso ; por quien be podido dis siglo xvu.
tera de la Barren. frutarlas con toda holgura. — Otra copia hecha eni724. Códice M 278,
Pertenecen a esta Colección las cartas : ni folio 82.
40. La Perinola. Al Doctor han IV- (tres copias distintas); vi {tres ejemplares),
mdpMontalTau. Graduado no se sabe viit (dos copias), xxxn, Lix, lxi, lxii, i.xv. Carta de D n Francisco de Quevedo
donde en l.o que no se sabe , ni el Lo livi; desde la txvm a la lxxii ; lxxiv (dos co Villegas , i O. Diego de Villa-Come/.,
pias); desde la lxxviii a la lxxxii ; desde la natural de León, dándole el parabién
sabe. De D. Fran.co de Qveb.do. lxxxiv a la xei ; xcin. cvu (dos traslados , el por aver entrado en la compañía de
Biblioteca Nacional, Q 244, copia del ul- primero tiene número 61); extx; desde la Jesús.
ti -«o tercio del siglo mi. El códice pertene- cxxtv a la cil.
cio 1 D. Juan Isidro Fajardo. Legajo T 153, folio 210.
¿5 fojas en 4.")
CARTA CXX1II. Carta de D. Fran.co
41. Perinola. Al Doctor Joan Pérez 53. Colección de la Biblioteca Nacional. de Queuedo escrita desde Cogolludo
de Mo! lalbao Graduado , no se sabe en Posee aquel establecimiento alguna carta au lugar, y habitación del Duq.e de Me
tógrafa Je Quevedo, y varias copias contem
que , en donde , ni el sabe ni se sabe. poráneas. Hé aquí lo mas apreciable: dina Celi á Madrid al Duq.e del In
Carioso manuscrito de la Biblioteca Nacio fantado en horabuena de la senl.a
CARTA III. Códice M 276, folio 319: copia
nal . T 153, letra del siglo pasado, en folio. q.e tubo sobre el estado de Zea y Ler-
del ano 1724.
(ti ' j hojas, desde el folio 223 al 235 vuel- nia.
«M CARTA VI. En el mismo, folio 318.
Manuscrito del segundo tercio del si
CARTA VIII. Allí folio 319. glo xvu, en el códice M 6, folio 178.
42. La Perinola de Ü. fran.co de que-
nedo. CARTA XXI. Carta a un Gran señor lio—81. Otra copia de 1724, códice M 278, fo
Biblioteca Nacional , Ce 59, códice en fo desde la torre de Juan Abad. .
lio, desde el 7 al 16 inclusive, letra del 41- Copia del siglo anterior, códice T 153, fo Carla de D.n francisco de Queuedo
tiso tercio del siglo xvu. lio 172. Villegas, señor de la Torre de Juan
CARTA XXIV. Códice M 276 , folio 291 Abad , á D.n Rodrigo de Silva y Men
43. Otra copia, del siglo pasado, en la doza...
aibUoieca del duque de Osuna. vuelto.
.5i fojas ea 4.*) CAUTA XXXII Códice M278, folio 236. Copia despreciable del siglo anterior. Le
gajo T 153, folio 210.
44. Perinola de D. Francisco de Que- CARTA XXXIII. Joanni Jacobo Chif-
bedo Villegas. fletio Patritio Consulari Archiatro
Civi Romano Sereniss. Isabellae Cla
Toso u de Variot del Exento. Sr. D.Anto-
íioUpez de Córdoba, desde el folio 298 re Eugenia} Hispaniarum Infantis et de51. Colección del Sr. D. Cayetano Alberta
1 1 Barreta y Leirado. Entre diferentes
teta el 315. Philip, mi hispaniarum Rexis Medi opúsculos de Quevedo, que forman dos to
(II tojas en folio. ) co Cubiculario Viro Docto, et Amico mos en 4.' escritos a principios del siglo an
Dominus franciscus a Queuedo, Ville terior, se hallan las cartas til, vi, vm, xxiv,
45 j 46. Dos copias del siglo anterior, que gas eques Militie Divi Jacobi Dominus lix, lxi, lxxi, lxxiii, cv.cvii, cxiii y cxxiu.
pertenecieron a don Bartolomé José Gallardo, Ville que vulgo vocalur de Juan Abad.
Sioj pote* si sobrino don Juan Antonio.
S. P. D.
41. Elbaen entendedor al acauarde De letra del amanuense de Quevedo (me
leer : üiee. nos la cabeza, que esta escrita por don Fran 55. Colección del señor don Basilio Sebas
cisco). Códice R 27 : 4 hojas útiles, folio. tian Castellanos, director de la Escuela Nor
US. de la Biblioteca Nacional , H 43, le mal, quien ha tenido la bondad de franquear
lo del tifio anterior. CARTA LIX. Códice M 276, folio 288. La me traslados de su mismo puño. Esti forma
ti ¡u advertencia que puso Quevedo al fecha en esta copia es 7 de diciembre de da, según me dice, teniendo a la vista un anti
la de la obra de Valderrama, intitulada Don 1630. guo códice que perteneció i don Antonio de
iiijimd» ti entremetido , que parece le fué Candamo, y parece que boy le posee su so
dedicada. CARTA LXIV. Códice T 153.
brino don Luis María de Candamo y Kunb,
it baja ea 4.*) CARTAS LXX, LXX1. Códice M 276, folio residente en Londres; de cuyo libro se ba
263. hecho mención en la pagina xei del tomo
CARTA LXXIV. El mismo, folio 278 vuelto. primero. Disfrutó asimismo otro códice de
46 Censura oe El Culto Sevillano. principios del siglo xvm, de que era dueño
CARTA LXXV1I. Códice II 43, copia contem don Pedro Guillen de Borras, y que el señor
Original autógrafa existe en Sevilla, en poránea ; 2 hojas útiles en 4.* Castellanos cita en el tomo n, pagina 386 de
la biblioteca Colombina, EZ, tabla 133, nú — Copia en el mismo, del siglo anterior; su edición de Quevedo. En fin, para este cu
mero 18, en 4.* 5 hojas 4.a
rioso epistolario facilitó al señor don Basi
— Otra del segundo tercio del siglo xvu en lio alguna copia don Pedro de Castañeda,
el códice M 6, folio 190 a 192 inclusive, en 4.' sanliaguista, conventual de Lelos.
— Otra de 1724, en el tomo M 278, folio 77. Habiendo salido de España tales papeles,
49. REBCSCO OE APUNTAMItNTOS AU- — Otra del propio tiempo , en el legajo T no puedo desvanecer la duda que sobre su
TÚCtAFOS. 153, folio 77 ; 3 hojas en folio. legitimidad me ofrecen algunas cartas don
de hay vislumbres é indicios de haber sido
Copias de los originales , sacadas por di CARTA CV. Memorial de Don fran aderezadas en el siglo anterior: los hechos
ligencia del conde de Saceda , quien las có cisco de Quebedo y Villegas al Conde y personas que contienen, verdaderos; el
smico ai bibliotecario don Tomas Antonio Duque, D.n Gaspar de Guzman, supli estilo, sospechoso. Si se falsificaron en tiem
Saaebei, j hoy las posee el excelentísimo se-
lor dos Agustín Duran. cándole que le mandase salir de su pos de don Diego de Torres y Villaroel , fué
larga y miserable prisión. con grande conocimiento de los sucesos his
tóricos. .
50. Algunas que guarda el Sr. D. Cayeta Códice T 153, folio 56: 1'/, hojas en folio. Son de esta colección siempre Interesan
no Alberto de la Barrera. te las cartas iv, v, vn, xxx, xxxtv, lvii, lviii,
Memorial de D.n francisco Quedeuo xcix, en.
51. Algunas, en la colección de Fajardo,
Biblioteca Nacional , M 276. y Villegas al Conde Duque.
Manuscrito del último siglo. H 43, 4 fojas 56. Colección del archivo reservado del su
en 4." primido Consejo de Castilla, cuyos papelea,
—Otra copia en el códice M 276 , folio 264 para su mejor colocación y clasificación, han
vuelto. sido trasladados al ministerio de Gracia y
EPISTOLARIO. CARTA CVII. Códice M 276, folio 267. Justicia. A la causa fulminada contra los du
ques de Osuna y de Ureda, y en que fué en
11. Colección de Carta» de non Francisco CARTA CX. Códice T 153 , folio 248 , copia vuelto Quevedo , se trajeron las cartas tx, x,
•■ Quevedo, beeba por los originales que en del siglo pasado, en 21 pliegos. xn, xvi, xvu, xvm, xix, xx.
«i ligio anterior posevó don Benito Martínez CARTA CXX1I. Copia de una carta
Gonei Garoso , archivero de la secretaria
itl despacho universal de Estado. Sacáron de D. Kran.co de Queuedo para D. Die
se esmeradas copias para el bibliotecario go Villagomez natural de León , q. vi 57. Preciosa colección de autógrafos y co
•*» Jais Antonio Sánchez; vinieron estasa niendo de ser Capitán de cauallos de pias contemporáneas en la Real Academia dt
il OBRAS DE DON FRANCISCO DE QUEVEDO VILLEGAS.
la Historia. Pertenecen i ella las Carlai si (5 hojas en 4.*, letra de mediados del si cisco de Oviedo del peligro en que ha
guientes : glo xvn.) bía estado de morirse D. Francisco de
CARTA XIV. Discurso del Cap.n Quevedo eldia 51 de Abril.— Num.118.
— Memorial de Don fran.co de que
Camilo Calizo» sobre la buena orden de bedo á La condessa duquessa, de San- Copias hechas esmeradamente, en el siglo
la Milicia deste Keyno. anterior, para el archivero de Estado O. Be
locar. nito Martínez Gómez Cayoso.
Al folio 113 del tomo «vil, MS., de Jíis- Entre los MSS. en 4/ que fueron de la bi
celdneas, N 27 (biblioteca que fué de don blioteca de don Luis de Salazar y Castro, y
Luis de Sa lazar y Castro!, existe original este luego délas Cortes: L 31, páginas 213 i 216.
papel , en cinco hojas útiles en folio : el mis 62. Colección que poseen los hijos del
mo que poseyó, hacia el último tercio del — Otra copia antigua, en los papeles que ilustrisimo señor don Antonio Alonso y Lo-
siglo xvii, el excelentísimo señor don Pedro pertenecieron á la Biblioteca de los jesuítas. pez-Novés , hecha en el siglo pasado por
Nuñez de Cuzman, marqués de Montealegrc tos originales que tuvo Gayoso, y en la cual
de Quintana, conde de Villaumbrosa , de existe algún autógrafo. Son de ella las car
ios consejos de Estada y Guerra y presidente
del Supremo de Castilla. Asi aparece del Ín
tas xxxn , lxvii (el mismo original, cuta
58. Colección del excelentísimo é ilustri- última mitad es autógrafa; acompáñale una
dice impreso de sn « Museo ó Biblioteca se slmo señor don Antonio López de Córdoba, copia del siglo pasado); lxxvui, lxxix, lux,
lecta... escrita por el licenciado bon Joseph formada en dos tomos, á mitad del siglo an LXXXt, LXXXII, LXXXV, CV.'
Maldonado y Pardo , Abogado de los Reales terior, por el alcalde de corle l). Lorenzo
Consejos : Madrid, 1677, por Julián de Pare Folch de Cardona. Maestra los números xxi,
des;» página 1S3. Lxxvn , cv , cxxu y cixiii.
CARTA XV. Autógrafa, en el mismo có 63. Colección del señor don Joan Antonio
dice , folio 306. Gallardo, formada con los más raros papeles
de su tio , el célebre bibliólilo don Barto
59. XXV. Copia que posee el señor don lomé. A ella corresponden las cartas que si
CARTA XXIII. Carla que {ti. Franco Jorge Diez, director del real colegio de San guen:
de quebedo cauallero del auito de San Diego de Sevilla.
tiago señor de la torre de Ju.o abad ) CARTA XXIII. Carta de Don Fran.co
escriuio aun g de Deespaña Dándole de Queuedo escrita al marques de Ve
cuenta del viaje que bicoconel rey de lada, en la jornada q.e hico el rey á
españa dende m.d a sevilla—Por el 60. XXVI. Papel De D.n Fran.co seullla en de Hebrero de 1634.
mes de febrero de . 1624. años. Quevedo. Sobre Que se deven escusar Copia de entonces, que ocupa las hojas
Copia contemporánea. En los paneles de las publicidades en los castigos de los 43 y -II de un libro muy curioso, ea cuyo te
la biblioteca de Salazar, F 3, folio 138 al 1*1. que por vanidad los apetecen en de juelo se lee De Quevedo MS.
(4 fojas en 4.') litos de Religión.
CARTA LXXVII, f esta es vna mem.'
CARTA XXIV. Respuesta A la caria En un grueso tomo MS. de unes del siglo
de don fran.co de quebedo de la xor- anterior , intitulado Obras Inéditas de Que que dio don fran.co de queuedo a la
vedo y Adagios y Proverbios Castellanos, de condesa de olibares q. le queri cas-e
nada que liieo su mag.d A la ciudad de que es dueño el señor don Severo Catalina, de comoauiadeser la nouia y sus par
Sevilla Por el marq.s de Velada. catedrático de la Universidad Central. tes y condición. — 37.
Allí, folio 142 al lli inclusive. Concluye: «con la sucession q. so casa y
grandeca a menester. = Exma. Sra. Besa A
CARTA XXVI. Que se deue excusar
la publicidad en los castigos de los que 61. Colección del excelentísimo señor don Vex." la mano su Criado — Don fran.co de
por vanidad los apetecen. Seralin Estébanez Calderón, consejero de queuedo y Villegas.' Firma y rúbrica del co
Estado. A ella corresponden las cartas si piante.
Entre los papeles de la misma biblioteca guientes : Traslado del mismo año de 1633.
de Salazar, L 69: copia contemporánea.
(10 fojas ea i.') CARTA XXXI. Relación de la inun
dación de Sevilla del ano 1020. del
CARTAS XXXV hasta la LVI Inclusive; LX, Licenciado Rodrigo Caro á Don Fran 61. CARTA LXXVII. Carta de Don
l Allí y IAXIII. Los mismos originales autó Fran.co de Quevedo a la Condesa de
grafos, que se hallan, con poco orden en co de Quevedo.
san lucar ofreciéndole una dama suia
cuadernados, en el referido códice N 27, 6 hojas en 4.°, al folio 222 de un precioso
donde respectivamente ocupan los folios 30, códice dispuesto por el pintor Francisco Pa por muger.
23, 20, 25, 39, 52, 21, 19, 29, 21, 28, 26, 35, checo. De su pincel es la portada, con ador Copia contemporánea en tres bojas de un
22, 53, 40, 27, 34, 51, 33, 32, 36, 42, 55, y an nos caprichosos, formando un escudo ó tar- precioso tomo de poesías y opúsculos, de
tes del 1. jeton, en cuyo centro dice: 'Tratados de eru Quevedo los más , que se intitula Miscelani»
dición, de varios autores. » Al pié: •Año 1631.» de principes. En la biblioteca del excelentísi
CARTA LXX1V. Carta A Don Antonio mo señor general don Eduardo Fernandez de
demendoca. CARTA LIX. Copia hecha en 1630.
San Román.
MS. que fué de la biblioteca de don Luis CARTA LXXVII. La S." Condesa de
de Salazar y luego de las Cortes , hoy exis Olivares quiere casará D. fr.co queve
tente en la Academia : L 31, desde la pági do; y pidele que le escriva las calida 65. Colección del insigne autor de Don
na 102 hasta la 120. Alvaro, el señor duque de Rivas. Copias he
des que á de tener la muger: á quien chas á mediados del siglo anterior; compo
(9 fojas en 4.') responde la carta siguiente. nen un precioso tomo las epístolas siguien
— Carla que escriuio Don Fran.co No más qie los cuatro primeros renglones tes:
de Quebedo a Don Antonio de Mendo- de ella. MS. del propio alio, en un códice CARTACIX. Carta Moral, é Instruc
Sa Cau.o del hauito de Calatraba ayuda intitulado Obras varias poéticas. tiva Cou que Adán de la Parra Satisfi
e Cámara de la Mag.d del Rey Pheli- CARTA CVII. Otro Memorial al Con zo A dos que le remitió su Amigo D.n
pe quarlo uro. Señor. de Duque (— Nota de l). Juan Isidro Fran.co de Quevedo y Villegas, desde
Aconsexa en ella que el hombre sa Fajardo). = 3 (— Borrado un i que se su prisión de San Marcos de León.
nio no deue temer lo forc.osso del mo- ñalaba antes el número del documento). (13 fojas en 4.°)
rir,. antes si, despreciar sus miedos y
horrores. Minuta de puño y letra de Quevboo. Al res CARTA CX. De igual antigüedad y coa
paldo de la hoja blanca , y en sentido inverso
Estante 26, grada 7.', D, número 174, folio a la minuta , se lee por epígrafe : «Memorial 53 hojas en 4.*
90. de (— dado por , tachado) D.n Fran.co de CARTA CXI. Carta Moral, é Yaa>
(5 hojas en 4.-, letra del último tercio del Quevedo al Conde Duque.»
ligio XVII.) De tan preciosa reliquia se ha sacado un tructiva de D. Fran.co de Quevedo, V
facsímile con el mayor esmero. Villegas, Escrita Desde S.n Marcos de
CARTA LXXVII. Carta de D.n Fran León, A su Amigo Adam de la Parra.
co de Queuedo en Respuesta de lina CARTAS CXLI á CLXIX. Veinte y Pintándole por horas su Prisión, y la
Sue le escriuio mi S.ra la Condesa de nueve cartas de Don Francisco de Que vida que en ella pasa.
liuares, diciendo que le quería casar. vedo á Don Francisco de Oviedo desde (72 fojas.)
Pinla las Partes que a de tener quien 8 de enero hasta 5 de Setiembre, y mu
se Casare con el. rió Quevedo el iliuXdol mismo de Iti-io.
En los tomos de Misceláneas de D. Antonio y una carta de Don Florencio de Vera 66. Colección en la biblioteca particular
de Celina y Ufarte . adiciones á la biblioteca Chacón, testamentario nombrado por de su majestad la Reina. Antorizado el se
de Salazar, N 35, folio 122. Quevedo, en que da cuenta á Don Fran ñor marqués de Pidal para disfrutar los le-
REGISTRO DE MANUSCRITOS CONFRONTADOS. ILI
teros VtezaiMS del re»l alcázar, pude cole- 7-1. Colecciondc don Bartolomé José desde el xcv al cv; ex, cxi, exu, cxm,
¡it to» lo ja conocido esla y las cartas si- Gallardo, existente hoyen manos de su
I nielas: cxxi.
sobrino don Juan Antonio: viu.
CARTA CX. Carla Moral é instruc 81 Entre los papeles de las escriba
tiva BeD.n Fran coda Queredo, Es-
nías de cámara del tribunal supremo
cria de<iie S.n Marcos d« León a un 7b Colercion de autógrafos y co de Justicia : cvn, cviu, cix.
Amigo Suyo , en que le partizipa que pias antiguas y auténticas, que poseí;
ti cansa de su prisión no es la que le la Real Academia de la Historia. Con
acumulan, sino otra peor. tiene los documentos que siguen: tx,
82. De la colección del señor don
Cofia del siglo anterior. Salan, estanteC, xi, lxxix, cxx, CXL. Agustín Duran, citada al núm 46:
l51 fojas en 4.") CLVll. Copia auténtica del testamento de cxxiv, cxxv, cxxvi, cxxvii, cxxxt,
Uuevedo: fué remitida a la Real Academia de cxxxn:, cxxxiv. cxlv, cxlvi (tres co
CAATA CXI. Copia incompleta , en 42 la Historia, con olido de 10 de junio (le 1835, pias); uxlvii (dos).
fijas. por el doctor don José Candido de Pcnaflel,
cura párroco deAlhambra, Individuo corres
CARTA CXH. Carta Moral éYnstruc- ponsal del mismo cuerpo. Sacóse del proto
•■>.i He un Amigo de Un. Fran.co de colo de escrituras públicas otorgadas ante 83. De la del Sr. Eslébanez Calde
Uaevedo, Dirigida á este en respuesta Alonso Pérez, escribano que fué de Villa- rón, citada al número 61: cxxiv, cxxvi,
nueva de los Infantes en el ano de 1613,
de dos, que le escribió desde su pri donde se halla al folio 135. Autorizó la co cxxvii, cxxxiu, cxxxiv, cxlmi.
sión de San Marcos de León. pia don Casimiro Antonio Bontempo, escri
íi fojas.) bano del número y ayuntamiento de la re
ferida Villa, a 5 de junio de 1833; legalizán
dola en 6 del propio mes los escribanos 84 De la colección del ilustrisimo
S7. Colección de copias sacadas en el úl Juan Francisco Morcillo y José Jiménez, del señor don Antonio Alonso y Lopez-
timo sirio, que posee la biblioteca del señor número y juzgado de la villa de Albambra. Novés, citada al núm 33: cxxvi, cxxvii.
Síqae de Medinaceli. Comprende las cartas CLVll v CLVIII. Copia excelente , en 10
a, cu , cxii. fojas en .{.* y la portada, hecha á mediados
del siglo anterior para don Benito Gómez
76. Colección de traslados hechos üayoso. La cabeza y el pié dicen así :
68. Colección que conserva mi amigo v por el señor dou Basilio Sebastian Cas •Miguel de Moya Carnicero, notario apostó
t'japsúero don Francisco Caveda y Zarracl- tellanos, director de la Escuela Normal, lico por autoridad apostólica , vecino de esta
u, olcial de secretaria en el ministerio de
Faausto. La forman las carias ex (11 hojas en vista de códices que ya boy no exis villa , doy fe y verdadero testimonio cómo
« t\ cu 1.10 hojas), y exu, incompleta ten en España: x, xii, xui, xtv, Miguel Marín de Moya, escribano del Rey
nuestro señor, del número , gobernación y
¡1 bajas). xxxv, CXVII, CXLVIII. ayuntamiento de esta dicha villa y también
vecino de ella, exhibió ante mi cierto tesla-
mento y un codicilo, otorgado todo por Don
Francisco de Quevedo Villegas, caballero que
DOCUMENTOS. 77. Originales en el archivo general fué del orden de Sautiago, bajo cuya dis
de Simancas : los documentos desde posición murió; que para que coste su te
68. Auténticos en poder de don José el xxit al xxvi ; xxxm, xxxiv, xxxvu, nor de uno y otro, sacados á la letra, es el
fleriberto García de Quevedo : El I. mi, xi.ii, xlvii; desde el xux al luí; lv, siguiente : {-Copíame.)
lvi, Lxni, lxiv, lxv'ii; desde el i.xxi • Que dicho leslamenlo y codicilo prein
CLVll i CLVIII. Traslados auténticos, he-
caoteafXG, de las copias del testamento al lxxvii; desde el lxxxii al lxxxv; sertos concordan con sus originales, que
volví al citado Miguel Marín de Mova, y á ellos
j coiiciki sacadas en 1662 ; cujo pié dice de LXXXVIII, CXXXVIII. me remito. Y para que conste donde con
f sla salen : venga , doy el présenle, que signo y firmo
• Yo García Tafiez, escribano del Rey en Villanueva de los Infantes, en 3 de fe
-V. S. r 4t\ Ayantam.lo de esta villa nueva brero de 1747 afios.— En testimonio de ver
<f la labales , este tnslado hize sacar del 78 En la biblioteca del señor du dad, Uigtiel de Moya Carnicero, notario
fWxalo y registro de escrituras que pasa que de Usuna existen los documentos apostólico.»
ría aale Alonso Pérez, escribano pub.co XXIX xxx, XXXI, XXXII, XXXVI, XI, XLIll,
1-t ttí desta villa el año de mil seiscientos LXV, LXVIII.
J c«areaia y cinco , que esta en el archivo
íti dicho Ayuntamiento. Y va cierto y ver 8o. Colección del señor don Caveta-
dadero, a que me remito. Y fueron testigos
lio ver sacar, corregir y concertar Pedro 79. Colección de la Biblioteca Na no Alberto de la Barrera, citada al
ti Cuatreras, Fernando Martínez y Juan decional. Comprende los números xxix, número 34 : comprende el documento
xxx. XXXI, XXXII, XXXVI, XL, XLIII, XLVII CXLVII.
Anida, vecinos desta villa nueva de ios In-
[»ates, en ella i 7 días del mes de Octubre
(copia), LXXXI, XCIV, CXXXVI, CXL Vil,
*< ISSiaüos. Y llevé de derechos i 15mara-
CL, CLI.
'edises por foja v no mas : y lo signé en tes- 86 Colección del señor López de
Cxaain de verda'd.=Carri<i r*a»ea.=Va esle
CXLIX. Memorial de 0. Francisco Córdoba, ya cjlada al número 38. Há-
'~>',>ío en 7 fojas el primero pliego del se- llanse en ella los documentos cxlix,
de Quevedo: suplicando su soltura de
■n primero, y los Jemas intermedios del co- cl j cu.
la prisión que padecía en S.n Marcos
de León : consulta s.re el del Presi
dente de Castilla D.n Juan de Chuma- 87. Colección de documentos origi
70. Estudios hechos por mi con pre cero y Carrillo. Decreto de S. Mag.d a nales, en el archivo de la primera se
sencia de datos curiosos é inéditos , ó la Consulta: otra del mismo Presidie
de impresos en que nadie había repa y Segundo Decreto de S. M. todo ori cretaría de Estado. El número cu.
rado basta ahora. Los números ii, xcu. ginal que conserva en un tomo destos
Documentos el Marques de los Llanos
Alcalde de Hijos dalgo de la R.l chan- 88. En la biblioteca del señor conde
de San Luis:
71. Originales en el tribunal espe cill.a de Granada.
cial de las Ordenes militares : iv, lxi. Códice T 153 . folio 213 vuelto , letra del CLVll. El mismo protocolo ú registro,
siglo anterior. Es curiosa la noticia que se compuesto de tres pliegos del sello i.', colo
estampa aquí , sobre la procedencia del tomo cados uno dentro de otro.
une guarda hoy el Ministerio de Estado, y Comienza al folio 155 : tiene 32 renglones
71 Auténtico en la patroquia de de que se ha hecho mérito al pié del docu la primera plana , y al margen (en 31i cua
ün Ginés de Madrid: Y. mento CXLIX. • tro asientos de los traslados que se sacaron
durante el año de 1645.— Cuenta la plana de
la vuelta 38 renglones, v ( en 16 i dos nota*
80. Origínales en el archivo secreto de las copias hechas en 1C62 y 1713.
del suprimido consejo de Castilla, que Al folio 1K6 corresponden también 38 ren
73. En la universidad Central : ti glones.— Pero á la vuelta solos 35, por cau
ni. se custodia actualmente en el del mi sa del sello.
nisterio de Gracia y Justicia: xlvui En el 157, por igual razón, no bay sino 37;
liv, lxxvi, lxxvii, lxxxix, xc, xci; mas vuelto, muestra en cambio 42 renglones.
ILII OBRAS DE DO.N FRANCISCO DE QUEVEDO VILLEGAS.
El 158 adelanta 13 ; y al respaldo, gracias nifestar que eitendido el pliego, a un hai 90. Auténtico en la parroquial de
al sello , no mas ques38 resultan ambos sellos, porque entonces se San Andrés, de Vlllanuera de los In
El folio 153 puede decirse queconsla de estampaban de esta manera. fantes : clxi.
35 renglones, si se computan como dos los
en que se dividen ambas lirmas, la del testa- !
dor y la del escribano juntamente. — Esta la Manifiestan pues estos 00 artículos que,
vuelta, en blanco, tachada con cinco raras. para Ajar el texto del presente n tomo de las
Carece de foliación la última hoja, y con , De la colección del señor , don. Otras de Don Francisco de Quevedo , se han
igual número de rayas por cada parte se ve Juan (.orlada , catedral ico en el insu cotejado 400 manuscritos , y disfrutado 29
inutilizada. ! lulo de Barcelona , el número Cl.vn. preciosas colecciones.
Al Un de las planas una raya evita que se Las variantes de todos ellos van al pié de
pueda añadir otro renglón; y es ocioso ma- — I cada documento 0 discurso.
DISCURSOS ASCÉTICOS
Y FILOSÓFICOS.
LA CAÍDA PARA LEVANTARSE, EL CIEGO PARA DAR VISTA,

EL MONTANTE DE LA IGLESIA,

EítlA

VIDA DE SAN PABLO APÓSTOL,


ESCRIBE

DON FRANCISCO DE QTJEVEDO VILLEGAS,

CABALLERO DÉ LA ORDEN DE SANTIAGO, SEfiOR DE LA VILLA DE LA TORRE DE JUAN ABAD (1) (d).

AL EXCELENTÍSIMO SEÑOR DON JUAN CHUMACERO, CARRILLO Y SOTOMAYOR,


presidente de Castilla.

Pa»a reconocer la vida que á vuecelencia debo , busqué vida en mi persona , y no la ha


llé, porque en mí solo ha quedado aquel horror que sobró á los trabajosos, de asco, no de har
tos. Recurrí á la vida de san Pablo, que fecunda lo fué de las gentes y de las sinagogas. Escri-
bila el cuarto año de mi prisión, para consolar mi cárcel, en que cobré mi estipendio de otros
pecados. Dedico á vuecelencia en voto esta obra , que me atreví á disponer viéndome discípu
lo de las persecuciones y calamidades mas ultimadas. Es el padecer tan soberano maestro, que
dice san Pablo álos hebreos: (2) t Siendo Cristo Jesús hijo de Dios, aprendió de lo que pade
ció.» Los teólogos dicen, fué la ciencia experimental. Fieme en que maestro de quien tuvo que
aprender la Sabiduría eterna, vencería en mí la rudeza de la ignorancia humana. Sobrescribo
mi estudio con el nombre esclarecido de vuecelencia, cuyas virtudes, con la aspereza, que
siempre es disposición á sus premios, igualmente ejercitan y exaltan su persona ; con los ilus-
trisimos ascendientes de vuecelencia, para mayor gloria suya, me atrevo á hacerle cargo con
las letras y las armas, y lo alto y generoso del esplendor de la sangre. Es vuecelencia hijo del
señor Francisco Chumacero , del consejo Real y de la Cámara , varón , por su integridad y le
tras, escogido para visitador del consejo de Hacienda , y de la señora doña Catalina Carrillo de

(1J Adviértase que tortas las autoridades de latín per- F. La de Bruselas, hecha por Foppons en 1GC0.
lenecieotes á este tratado van traducidas en romance S. La de Madrid, por don Antonio de Sancha en 1790,
consecutivamente. (Edición de Sancha, copiando sin que se recomienda sumamente por tener al principio la
•fluís la primera de 1644). dedicatoria y la advertencia, que no se hallan en ningu-
(a) Escrita en los primeros meses de 1643, fué la úlli- na de las reimpresiones de la Vida de san Pablo, inclu
ías obra que dio á la estampa nuestro autor. sa.la elegante de don Joaquín de Ibarra. ¡Lástima que
Publicóse en Madrid alano siguiente de 1611, y áprin- no se hubiese lomado el editor la molestia de confron-
tipio del otoño, según sospecho, pues no he llegado á tar el texto con el de la edición principe, ya que la tuvo
«er ningún ejemplar de esta edición primera. Suplo su á mano ! Mi diligencia por lograr esta l'ortuua ha sido es
lilla con un esmerado cotejo de cuatro reimpresiones téril.
^preciables, cuyas diferencias van de esta manera seña- La puntuación es fatal en los cuatro ejemplares que
Mas: cito, y los textos latinos en su mayor parte se hallan es-
A. Colección de Madrid, costeada por Tomás Alfay tragados laslimosisimamente. Hoy ya deben inspirar
enKSO. confianza al lector en mi publicación.
M. La de la misma población, que sacó á luz Mateo de (2) Chrislus Jesús cum esset Filius Uc¡ , didicit ex ¡is,
la Bastida en 1658. quae.passus esl. (,'ul hcb., v. 8.)
4 OBRAS DE DON FRANCISCO DE QL'EVEDO VILLEGAS,
la Vega, nieta legítima fie varón de Hernán Canillo de la Vega, á quien los señores Reyes Cató
licos heredaron en Málaga con repartimientos iguales á Carci Fernandez Manrique y á otros
grandes caballeros que la poblaron. Casó Hernán Carrillo con doña Leonor de Córdoba y Guz-
man, hija de don Luis de Córdoba, cuarto hijo legítimo del primer conde de Cabra, y de doña
Constanza de Guzman, hija de don Perafan de Ribera y dé doña Leonor de Guzman, hija de
Luis de Guzman, señor de la Algava, y de doña Inés Ponce de León , hija del conde de Arcos don
Juan, y de la condesa doña Leonor Nuñez. Fué el señor Francisco Chumacero y Sotomayor des
cendiente legítimo de Vasco Chumacero, bijo de hermano legítimo de don Martin Yañez de la
Barbuda, maestre de Alcántara en tiempo del señor rey don Enrique III, á quien por sus gran
des hazañas llamaron Alcídes extremeño, que tan valerosamente defendió y restauró de los por
tugueses á Valencia de Alcántara. Su sepulcro se ve hoy en la iglesia de Santiago, la mas anti
gua de aquella villa. Está en la casa de .vuecelencia la alcaidía perpetua de aquel lugar, tan
importante á la raya de Castilla. De tres hijos que tuvo su gran padre de vuecelencia, fu¿
vuecelencia el mayor y el heredero, hasta en ser colegial, como lo fué en Salamanca, dei
insigne colegio de San Bartolomé, llamado el Viejo. El segundo, el señor don Fernando Chuma-
cero y Carrillo, del insigne colegio del Arzobispo, y oidor de la real cnancillería de ValIadolUI,
sugeto que la muerte envidió al lustre y aplauso de las letras. Fué el tercero el señor don An-
. tonio Chumacero, colegial en el insigne de Cuenca. Tuvo tres cátedras, la de instituía, la de có
digo y volumen ; fué oidor de Galicia y de la real cnancillería de Valladolid, gobernador y ca
pitán general del principado de Asturias , alcalde de Corte, del consejo Real y Supremo de Cas
tilla, presidente de la sala, con título del Consejo. Su memoria no se enjuga de lágrimas de los
que gobernó. Murió, mejor diré, pasó á mejor vida; que en los ministros que vivieron en la ley
de Dios y justificados en sus cargos, y espiraron sin dejarlo de ser, tiene mas corteses y conso
lados nombres la muerte. No sé qué sobre otros hombros hayan cargado tan grave peso de
obligaciones como sobre los de vuecelencia el esplendor de la sangre , la gloria militar y la
eminencia de las letras. Imitar tales virtudes heredadas, obligación es de tanta fatiga como glo
ria ; continuarlas en su dignidad, muy difícil; crecerlas y aumentarlas es acción que confina con
el imposible. Esto facHitó vuecelencia desde Salamanca , llevando en oposición victoriosa, des
pués de otras dos cátedras, la de vísperas de leyes á los dos mayores sugetos que fueron acla
mación de aquella grande universidad , y después fueron admirados en el tribunal supremo del
consejo real de Justicia en esta corte. Fué vuecelencia consejero en la real cnancillería de
Granada, vino por fiscal al real consejo de las Ordenes, donde fué consejero. Ascendió al Su
premo de Castilla 'y de la Cámara. Hasta aquí, por tantos puestos y tránsitos meritorios, aun no
parece se contentaba vuecelencia de continuar con igualdad los blasones de tantos acreedo
res á su obligación. Necesitaron las inquietudes de Europa ala majestad.de don Felipe IV el
Grande, nuestro señor, á buscar persona de calidad, letras, inteligencia y virtud, que en la corte
romana asistiese, haciendo oficio de triaca en oposición al veneno que contra España respiraba
Francia. Para estos fines, tan difíciles como importantes, envió á vuecelencia por su emba
jador en aquella corte, de donde, reverenciado por sus costumbres y estimado por sus letras en
espacio de nueve años, con logro y utilidad del real servicio .aprobación de su santidad y de
toda la sagrada congregación de cardenales , habiendo padecido vuecelencia su celo , volvió á
España ; el grande monarca de ella, en llegando á su corte, premió á vuecelencia con la presi
dencia de Castilla, á que precedió en diferentes ministros alguna limitación. Ya, Señor, exce
dido está el cargo que de tan grandes méritos de padres, abuelos y hermanos hice á vuecelencia.
Esta verdad no puede alguno enfermarla con achaque de lisonja; califícala la soberana elección
. del Rey nuestro señor, que viva muchos y bienaventurados años. Sé que estos renglones míos se
rán carga pesada á la modestia de vuecelencia; séame disculpa que sin delito no pudiera rehu
sarlos, pues mi obligación es tal, qne puedo y debo valerme para con vuecelencia de las pala
bras con que san Pablo se mostró reconocido á ünesíforo (2 epíst. á Timotheo) : Del miserwor-
diarn Doinifius Onesiphori domui : quia saepé me refrigeravit, et catenam mcam non erubuit: Detilli
Dominus invenire mkericordiam á Domino in illa die. Fui preso con tan grande rigor á las once de
la noche, 7 de diciembre, y llevado con tal desabrigo en mi edad, que, de lástima, el ministro que
me llevaba, tan piadoso como recto, me dio un ferreruelo de bayeta y dos camisas de limosna,
y uno délos alguaciles de corte, "unas medias de paño. Estuve preso cuatro años, los dos como
fiera, cerrado solo en un aposento, sin comercio humano, dpnde muriera de hambre y desnudez,
VIDA DE SAN PABLO APÓSTOL. 5
süa caridad y grandeza del duque de Medinaceli, mi señor, no me fuera seguro y largo patri
monio basta el dia de hoy. De esta dura cadena de eslabonadas calamidades me desató la jus
tificada misericordia de su majestad por el medio é informe de vuecelencia, á quien remitió
mi causa, en la cual nunca se me hizo cargo ni tomó confesión, ni después, al tiempo de mi sol
tura , se halló alguna cosa escrita jurídicamente. Y me atrevo á dar á su nombre, en la fatiga de
mi pobre ingenio, reconocimiento indigno de su esplendor. Empero mayor atrevimiento fuera
presumir por mi parte el poder enviarle obra digna de su atención. Dios nuestro Señor dé á
vuecelencia su gracia , larga vida con buena salud , como deseo y he menester. Madrid, 26 de
agosto de 1644 años.
Don Francisco de Qcevedo Villegas.

ADVERTENCIA MUY IMPORTANTE

PARA INFORMAR AL QUE LEYERE ÉSTA HISTORIA,

Tienen en este tiempo mucho de enfermedades agudas los libros que se imprimen , por haber
hombres críticos como dias ; éntrase en ellos con miedo, sálese del uno con trabajo, y pásase al
otro con susto, y eslabónanse con prolijidad. Ninguno destos que se precian de setenos, cator
cenos y veintiuno, discurriendo adelante, ha escrito alguna cosa, y como ingenios estériles, que
no tienen parto en público, despiadados, aborrecen el ajeno, compran los libros para hacerlos
esclavos y ponerles los yerros que no traen. Esta persecución, graduada por sí misma, me obliga
á dar razón destos escrúpulos, no por evitarla, que es imposible, sino por asistirme como mas
honestamente puedo. No digo que san Pablo cayó del caballo, como se ve en todas'las pinturas
y eslampas de la conversión y caida del Apóstol. Movióme el no hacer mención del el texto sa
grado y las razones y autoridades que da y refiere el reverendo padre Masucio, y se verán en su
libro, y lo que mas fuerza hace, las palabras con que Cristo le mandó levantar, y como ades
trándole, asido de la mano, le llevaron á Damasco.
En el contexto desta historia muestro alguna duda, empero, reverente á Santiago, de que san
Pablo no vino á España, sin nota della y con gloria del mismo Apóstol ; y si bien me rindo á tan
tas autoridades de santos y padres, he querido acordar que hubo quien citó un decreto de Ge-
lasio, papa segundo de este nombre, en que niega la venida de san Pablo á España, y unas pala
bras de san Jerónimo la ponen en duda sobre la epístola á los efesios, capítulo 3, y otra dispu
tando contra Helvidio, hereje. A entrambos procuraron responder Ambrosio de Morales, en su
Primera parte de las antigüedades de España, y el señor Gregorio López Madera, del supremo
consejo de Castilla y caballero del hábito de Santiago, en el libro del. Monte Santo ; varones en
trambos doctísimos. Los curiosos podrán reconocer la fuerza de sus razones. Alégase por la ve
nida del Apóstol el milagro de Probo y Xantipe, su mujer; este se refioré con variedad. Ambro
sio de Morales, en el libro citado, dice sucedió en Ecija, y que en memoria se celebra en aquella
ciudad solemne fiesta á san Pablo el dia de su conversión , y añade : «Yo, con haber visto la es
critura auténtica en pública forma, que la ciudad tiene de lo que entonces pasó, nó veo cosa por
donde se pueda fundar ni tomar ocasión de- creer que san l'abfo hubiese allí predicado.» Es
cribió este suceso de Probo y Xantipe, SimeonMetafrastes, empero sin decir el nombre de la
ciudad ó provincia donde sucedió.
El doctor Juan Rodríguez de León, canónigo de la santa iglesia (1) taxcalense de la Puebla de
los Angeles, en Nueva España, bien conocido en la corte por su predicación y letras, en su libro,
cuyo titulo es : El Predicador de las gentes, san Pablo (a), lib. 1 , cap. 19, refiere el suceso de
Probo y Xantipe, de Flavio Dextro y Metafrastes, y quiere sucediese en Laminio, que hoy se
dice Campo de Montiel. Y advierto que en muchas piedras é inscripciones que, de tiempo de ro
manos, de pocos años acá se han hallado en Villanueva de los Infantes, y yo he visto, se llama
(1) t láscale nse {Todo» los ejemplares.)
(») Impreso en Madrid por María de Quiñones , año de 1038.
G OBRAS DE DON FRANCISCO DE QUEVEDO VILLEGAS.
Ager Laminiíanus, de que se reconoce que siempre aquella tierra se llamó Campo, como hoy. El
doctor Juan de León consecutivamente pasa al Apóstol desde Laminio á Madrid, y dice (palabras
suyas son ) : t Que pisó la orilla de Manzanares y bebia sus cristales. » A los doctos reservo el
juicio de estas cosas, á cuya enseñanza estoy dispuesto con docilidad.
No refiero en la historia si san Pablo peleó con las bestias. La historia de san Pablo condenado
á las bestias solo la escribió iN'icéforo,. y debió de hallarla en libros apócrifos, pues san Lúeas
no hace mención de cosa semejante, ni el mismo Apóstol en la primera y segunda epistola á los
corintios , donde refiere todos sus trabajos y persecuciones. Tertuliano, en el libro De resurrec-
tione carnis, entiende por esta pelea con las bestias, las aflicciones que en Asia padeció san Pa
blo, las cuales fueron tan terribles, que en la epíst. 2 á los de Corinto, cap. 1, vers. 8, dice (1):
c No queremos que ignoréis, hermanos, la tribulación que padecimos en Asia, pues sobre todo
encarecimiento fuimos agravados con ella, de tal manera, que excedía nuestras fuerzas; tanto,
que nos pesaba de vivir. » Para exagerar el horror de esta tribulación Nicéforo , ó el escritor á
quien siguió , debió de llamar á los judíos ó gentiles que la causaron, alegóricamente fieras. En
este sentido parece habló san Juan Grisóstomo ; el cardenal Baronio libra á san Pablo de esta
pelea con las bestias. Y el glorioso mártir san Ignacio, cuando dice peleó con fieras y leones par
dos, juntamente declaró que por estas bestias entendía hombres, cuya fiereza y crueldad era de
leones y tigres. Por estas razones, y otras que miran al decoro del Apóstol, no hago mención de
este suceso. Es cosa detestable creer que san Pablo voluntariamente se ofreciese espectáculo en
el teatro con las fieras, y contra toda razón que, siendo noble y ciudadano romano, le conde
nasen á las bestias. Repara Dausquio en que la palabra O^piojia/Iw (2) no puede ser entendida por
translación, porque en sus epístolas san Pablo no usó de translación alguna, no siendo incoave
niente que aquí usase de ella, cuando Cristo nuestro Señor llamó raposo á Heródes.
Sea la última advertencia, que la sagrada religión del glorioso patriarca santo Domingo de
Guzman, que por excelencia se llama orden de predicadores, para mostrar tienen por idea de
su predicación á san Pablo, han fabricado á su nombre, por padrones de su apostólico afecto,
los mas suntuosos conventos que tienen en España, como son San Pablo de Valladolid, de
Burgos, de Córdoba, de Sevilla, de Cuenca, de Peñaflel, de Palencia. Y para recuerdo de que
han de predicar, como lo hizo san Pablo, á Cristo crucificado, acompañan el Evangelio con una
cruz.
Doy áleer mi devoción, no mi ingenio, y deseo defenderme en el sagrado de tan soberano
sugeto.
Seráme consuelo, contra los que no aprobaren mis escritos, Marcial en el libro 6, con el epi
grama 6G; habla de Geliano, pregonero sucio :
Famae non nimium bonae pucllam ,
Quales in media sedent Suburra,
Vendebat modo pracco Gellianus.
Parvo curn pretio diu liceret,
Dum puram cupit approbare cunctis,
Atlraxit prope se manu neganlem,
• Et bis lerque quaterque basiavit.
Quid profecerit ósculo , requiris?
Sexcentos modo qui dabat, negavit.
¡ Ay de estas bocas, que cuantas m,ts caricias hacen por aprobar una cosa, con su asco, no solo
desacreditan, sino que, si tenia algún valor, la dejan sin precio alguno!

(I) Nonenimvoliimus ignorar-evos, fratrcs.de cibulatio- rali sumussupravirtutem.HauUaederelnosetiam vivere.


ne riostra quao facía est in Asia; quoniam supra mod uní gra- (i) Tberiomachein (A. M. F. 5.)
VIDA
DE

SAN PABLO APÓSTOL w.

Predicaré en san Pablo el predicador de las gentes, les misterios y descubrió los sacramentos que cerraba.
y en nn hombre que nació y fué escogido para. todos Escribiré de aquel serafín humano que á la mano
los mortales, dos vidas diferentes : primero fariseo y derecha del que tiene las llaves del cielo abre con su
perseguidor, y después apóstol, defensa y maestro. espada el paso, que con otra de fuego estorbó al paraíso
Escribiré de aquella pluma que , si no volaron con el serafín que con cuchilla ardiente por tantos siglos
ella los serafines, voló encima dellos; que si en sus amenazó á todos la entrada. Hablaré de una boca bas
alus no cubrió el arca, en la mano de Pablo descerrajó tante á la enseñanza del orbe; de una caridad que hi

(a) El señor don Agustín Duran me ha facilitado copia los romanos, con sus padres se retiró & Tarso de Sili-
iíe Ijs cuatro primeras hojas del primer borrador origi cia. Fué enviado por'ellos á Jerusalen á estudiar la ley,
nal, de las cuales era dueño afines del siglo anterior don de.Gamaliel, varón doctísimo. San Crisóstomo, en la
Benito Martínez Gómez Gayoso, archivero de la secreta homilía iv, le llama homo ignobilis, abjectu», eteircum-
ria del despacho universal de Estado , en cuya depen foraneui, qui autem exercebalin pellibus; «hombre or
dencia se custodiaban de antiguo preciosísimos papeles dinario, que vivía de aderezar pieles.» Era del tribu de
de nuestro Qcevedo. Los doctos sabrán agradecerme que Benjamín, su nombre fué Saulo cuando persiguió á
no les prive de conocer este curioso rasgo. Helo aquí : Cristo, como Saúl á David; luego que fué otro por la
vocación, se llamó Pablo. Demos lugar á que la curiosi
t VID* DE SAN PABLO. dad solicita halle misterio en el nombre de Giscal (patria
de los padres de san Pablo, de donde huyeron á Tarso),
Predicaré en Pablo el predicador de las gentes. En donde nació, y en el oficio de aderezar pieles, que fué el
un hombre qne nació y fué escogido para todos, dos vi suyo. Giscal se deriva de M)\M gaséate, que significa
das diferentes. Primero fariseo y perseguidor, después palpar como ciego: Isaias, ux, 10, Palpavimus tanquam
apóstol , defensa y maestro. Hablaré de una boca bas caeci parietem. San Pablo, que había de salir de ciego, á la •
tante á la enseñanza del orbe, de.una caridad que in luz, salió de Giscal, que significa palpar como ciego, á
mensa se explayó apenas en treinta años por los roma la vista mas perspicaz de la doctrina de Cristo. Salió á
nos, persas, partos, medos, indios, scythas, ethiopes, ser discípulo de Gamaliel en la doctrina de la ley de
sanromatas y sarracenos; apostando las diligencias de Moisen, enseñanza con que después á los hebreos con ven
La larra del sol, con mas esclarecidas influencias y mas ció de que en Jesús se habia cumplido. Salió de Giscal,
precioso fruto ; sazonando para la troj de la Iglesia en que es palpar y tentar como ciego, á Tarso, que signi
grano las semillas que el judaismo y la gentilidad fer fica joya y piedra preciosa. Eso es Társis en la lengua
tilizaban zizaña; y conduciendo al yugo de la ley de sancta. A Tarso dieron Augusto y Julio el privilegio de
gracia, qne antes corona que oprime, casi todo el gé la ciudad, porque los de Tarso los sirvieron en las guer
nero humano. Predicaré aqnel héroe náufrago en todos ras civiles con valor ; de aquí se llamó Juliópolis, según
los mares, peregrino en toda la tierra; tan glorioso, que Dion Casio.
ni en esta hubo cárcel, prisión ni castigo que ignorase, Fué Pablo el solo apóstol prometido en el Testamento
ni en ellos borrasca ni tormenta que no padeciese. Se viejo ; y dióse tanta prisa Moisen á figurarle , que en el
ria congoja de la aritmética hallar números para contar Génesis (reparo es de Tertuliano contra Marcion, al prin
las leguas de sus caminos y rumbos, (numerables veces cipio del lib. v) dice: Paulum mihi etiam Génesis olim re-
repitió aqnel mar empedrado de reinos , en tantas islas promisil, ínter illas, enim, figuras, et prophelicas super
que 4 pesar del mar son tierra; en tanto mar que, á filios sitos benedietiones, Jacob cum ad Benjamín direxis-
pesartfe la tierra que se hurla á sus golfos, es archi sel : Benjamín, inquit, lupus rapaz ad matutinum come-
piélago. Basta decir qne pareció aquel espíritu que el det adhuc , et ad vesperam dabit escam. Ex tribu enim
gentil dijo interiormente discurría por toda esta má Benjamín oriturum Paulum providebat, lupum rapacem
quina del mundo, haciendo oficio de alma vivificante. ad matutinum comedentem , id est , prima aetatem vasta-
Con mejores, si menos palabras, lo dijo san Crisóstomo turum pécora Domini, ut persecutorem Ecclesiarum; de-
cuando, sobre la epístola ad galotas, le llamó cor mumli, Itinc ad vesperam escam daturum, id est, detergente jam
corazón del mundo. Fué (según san Hierónimo) de Gis- aetale, oves Chrisli educaturum, ut Doctorem nationum.
cal, pueblo de Judea, del cual, luego que le tomaron i Para mi , dice, también el Génesis prometió a Pablo.
8 OBRAS DE DON FRANCISCO DE QUEVEDO VILLEGAS.
mensa se explayó, apenas en ireinta años, por los roma número para contar las leguas de sus caminos y rum-
nos, persas, partos, medos, indios, scitas, etiopes, snu- bíis. Innumerables veces repitió aquel mar empedrado
roniatas y sarracenos; apostando las diligencias de la de reinos , en tantas islas que á pesar del agua son
tarca del sol con mas esclarecidas influencias y mas tierra ; en tanto mar que, á pesar de la tierra que hurta
precioso fruto; sazonando parala Irojde la Iglesia en ú sus olas, es archipiélago.
grano las semillas que el judaismo y la gentilidad de Dos caidas se leen en la sagrada Escritura : la de
generaban en zizaña; conduciendo al yugo de la ley de Luzbel para escarmiento, la de san Pablo para ejempio.
gracia, que antes corona que oprime, casi todo el gé Aquel subió para caer, siendo (I) el primero inventor
nero humano. Abrevíate la historia de aquel héroe, de las caidas en las privanzas; este cayó para subir. El
náufrago en todos los mares, peregrino en toda la tier seralin comunero, en el principio de la creación; el
ra; tan glorioso, que ni en esta hubo cárcel, prisión ni apóstol, en el de la Iglesia. La soberbia tropieza volan
castigo que ignorase, ni en ellos borrasca ni tormenta do, la humildad vuela cayendo. Derriba Diosa Pablo,
que no padeciese. Seria congoja de la aritmética hallar y edifícale ¡quiere el lucero amotinado derribar áüios.

Entre aquellas figuras y profetices bendiciones 6 sus hi del viejo y nuevo Testamento , pues tú encerraste en ti,
jos, Jacob llegando á Benjamín, dijo : Benjamín, á la ma- como en depósito, las virtudes de todos, empero en mu
iiana lobo hambriento aun comerá, y á la tarde dará de cho mayor cúmulo? Finalmente, si alguno en tu compa
comer.- Antevia que Pablo había de nacer del tribu de ración pondera uno por uno el coro de los justos, ba
Benjamín, lobo hambriento al amanecer de su edad, ilará la balanza de tu parte, con el peso de las virtudes
despedazador quiere decir. En sus primeros años, cu vencida. Es Pablo el segundo Abel; empero no una vez
chillo de las ovejas del Señor, como perseguidor de las s.iirilícado, sino torios los dias. Pablo, otro Noé; mas sin
iglesias. Después á la tarde, dispensador de su alimento; arca navegó las borrascas y diluvios contra él amotina
como si dijera : llegando á mayor edad apacentará las dos. Pablo, otro Ahraham, no solo arrancado de su pa
ovejas de Cristo, como doctor de las gentes.» Es tan tria y de sus parientes, sino, después de la vocación, de
literal esta consideración de Tertuliano, que san Agustín su misma vida. Pablo, otro Isaac, maniatado voluntaria
la siguió sobre los Psalmos, y, saboreando con ella su mente en victima. Pablo, otro Jacob, vigilante guarda,
pluma, la repite .en el sermón 14 De Sanclis, que es el como de un rebaño, de todo el mundo. Pablo, otro Josef,
primero de la Conversión de tan Pablo. distribuyó el alimento de la verdad al orbe de la tierra,
Nota. Pasemos al olicio que tuvo de aderezar pieles y que de hambre espiritual fallecía. Pablo , otro Moisés,
ba"er de ellas obras. Mas prisa se dio el Génesis en califi que redujo todas las gentes de la tiranía del infierno á
car este oficio que en prometernos al Apóstol , en el Cristo. Pablo , otro Aaron , ungido sacerdote á los pue
cap. 49 citado, pues en el cap. 3, v. 21, dice : Fecit quo- blos de todo el mundo. Pablo, otro Finees, con solo el
que Dominus Deus Adue, el uxori ejus túnicas pelliceas, el puñal de la fe dio muerte á la impiedad de los judíos y
induit eos. « Hizo el Señor Dios á Adán y á su mujer tú gentiles, que era como adulterio de sus entendimientos.
nicas de pieles, y vistiólos.» Mirad si de las manos de Dios Pablo, otro David, provoca á singular batalla al demo
se derivan esclarecidamente ilustradas las pieles á las nio, como él á Goliat. Pablo , otro Elias, mas gloriosa
de Pablo. Vistió Dios á los primeros padres de pieles de mente arrebatado al cielo. Pablo, otro Elíseo, limpió las
animales muertos, porque el vestido antes les fuese re gentes del contagio de la interior lepra. Pablo, otro Eze-
cuerdo de la mortalidad (que haciéndose por el pecado quías, convirtiendo diferentes pueblos 6 la solamente
semejantes á las bestias, habían adquirido), que cu verdadera fe de Jesucristo. Pablo, otro Josias, disipando
bierta ni gala. Por eso en Pablo el aderezar pieles fué y destruyendo las abominaciones de los idólatras. Pablo,
mas misterio y enseñanza que oficio. Había de aderezar otro Joan, degollado por Cristo. Pablo , otro Pedro, no
-los muertos para el uso de los vivos en la ley de gra llamado, como él á creer, en la tierra, sino de los cielos.
cia. Hablase de vestir de las pieles del judaismo difun Pablo, otro Gabriel, anunció á todas las gentes el naci
to . cu a mío , como él dijo: « Ya no vivo yo , sino en mi miento de Cristo. Pablo, otro Míchael , á quien cupo en
Cristo.» Ensayó el soberano Señor á Pablo en adere suerte ser caudillo de los cristianos. Y también, si ro
zar píeles de animales muertos, para artífice de la gala deare los coros de los ángeles y de los varones santos,
y hermosura de las cortinas de Salomón, que llamó pie no hallaré comparación á que no se oponga Pablo, esplen
les la Esposa cuando dijo : Nigra sum, sed formosa, didísimo con tesoros de todos los méritos. La aclama
slcut tabernáculo Cedar, sicutpelles Salomonis. Fué Pa ción del pueblo, y después de ella, aun muerto Pablo,
blo el Salomón del Testamento nuevo, y por eso, contra nos muestra ardientes teatros de piedad.»
puesto al del viejo Testamento. Aquel tuvo el principio Ningún gran padre y doctor de la Iglesia babla de san
en majestad , santidad y sabiduría , y los fines en igno Pablo con orilla ; todos ansiosos rematan los alientos de
rancia , prevaricación y esclavitud á las concubinas. Este su voz. San Hierónimo á Pamaquio, contra los errores de
empezó en vileza, abatimiento, error y ignorancia, y Joan Hicrosolimitano, dice : «¿Adonde está el vaso de elec
acabó en santidad, sabiduría y magisterio de las gentes. ción, el clarín del Evangelio, el bramido de nuestro
Admiró á Salomón la reina Sabá; á Pablo san Joan Cri- león, el trueno de las gentes, el rio de la elocuencia
sóstomo , pronunciando su boca palabras de oro y dan 'cristiana; que el misterio antiguamente oculto á las ge
do á su pluma metal , para que con letras de oro escri neraciones de la sabiduría ysciencia de Dios, mastee ad
biese del panegírico tan soberanamente esclarecido, mira que se pronuncia?» Y en la apología á Pamaquio,
como se lee en la hornilla un, De laudibus divi Pauli. Oid pro ¡ibris adversas Jovinianum, exclama : «Todas las Te
los mas felices esfuerzos de la idea de la mejor y mayor ces que leo á Pablo me parece oigo truenos, y no pala
elocuencia; oid al olimpo de los oradores griegos y la bras.» El gran padre Agustino, en competencia de los
tinos , debajo de cuya cumbre , que confina con el cielo, dos, desaparece el vuelo de su pluma por arribar á las
se oyen tronar inferiores sus voces, «¿A cual, oh biena cumbres de Pablo.»
venturado Pablo, me atreveré á compararte de los justos (1) el primer (S.)
VIDA DE SAN PABLO APÓSTOL. 9
'jiTralnast; apaga en tizones ios hervores de la luz á San Jerónimo, en el libro de los Varones ilustres,
que se vio amanecido. La paciencia de Cristo, de mu dice que san Pablo fué natural de un pueblo de Judei
chas hambres que han perseguido su Iglesia, ha hecho que se llama Gischal ; (8) que cuando se npodeT.ron
áugeles; y su justicia, de los ángeles que le compitie del las armas de los romanos, fué llevado á Tarso de Ci
ron su asiento, hizo demonios. Esto sucedió á los que licia por sus padres. Reconociendo Reda en sus Comen
fueron cómplices con el lucero, que madrugó con la tarios sobre los actos, que el mismo Apóstol decía de
primera luz ú borrarse con las postreras sombras ; y lo sí que era tarsense, concilia con estas palabras las do
otro á Pablo, que á mediodía se daba priesa para apa san Jerónimo, diciendo : «No es de admirar que san
gar los rayos del Evangelio en su oriente. Pablo diga es de Társis, y no de Gischal, pues Cristo, n a-
Társis de Cilicia, igualmente célebre, antigua y no cido en Betlehem, no se llama betlehcmita, sino na
bilísima ciudad (siguiendo á Josefo en su primero li zareo.»
bro), muchos graves autores afirman derivó este nom Loquees de admirar es, que habiendo san Jeróni
bre de un nieto de Jafetque se llamó Társis, (I) ha mo escrito antes del libro de los Varones ilustres sus
biendo Kamádose así primero toda la provincia de Ci Comentarios á la epístola á Filemon, y habiendo di
licia en la Asia menor, que hace vecindad á la Siria, cho en ellos era fabuloso loque algunos dijeron que
siendo.su principal ciudad y la (2) metrópolis Társis, san Pablo era de Gischal , lo afirma después en el lugar
4 quien Solino llama madre de las ciudades, y ['linio citado; y que anduviese tan vario, que después en 1 1
ciudad libre. (3) Fertilízala y hermoséala caudaloso y epístola á Algasia, respondiendo á algunas cuestiones
ameno el rio Cidno, insigne olro tiempo por la seguri que se le propusieron en las epístolas del Apóstol, di o
dad de su puerto famoso, (4) por el concurso de naves por expresas palabras que san Pablo fué nacido y cria
y mercaderes que le hicieron emporio del mundo. Es do en Társis de Cilicia, y que por eso halda conservado
«I mas precioso realce el decir Estrabon que en estu la locución, (9) frasi y propriedad y dialectos de la
dios y letras excedió á Alejandría y Atenas. Para testi lengua griega, de que entonces los tarsenses usaban : y
go desta verdad cita á la misma Roma, pues se (."i) vía esta fué sin duda la postrera opinión del santísimo doc
floreciente y adornada de doctísimos hijos de la ciudad tor. Ni se puede dudar que san Pablo nació en Társis,
de Társis, como fueron los Antípatros, Arquidemos, pues de su boca se lee en el cap. 22de los Actos, vers. 1 :
Diógenes, Néstores, Diodoros y los dos Alenodoros, de «Varones hermanos, oíd la razón que de mí os doy aho
los cuales el uno estuvo, vivió y murió con Catón, que ra. Yo soy varón judío, nacido en Tarso de Cilicia.»
miado en la gentilidad y su comunicación calificaban- Es verdad que de la expugnación de Gischal por los
«o todas las virtudes morales á los que le trataron. El romanos .hace- mención Josefo Hebreo en el lib. 4
otro fué maestro de César Augusto y de Marcelo, hijo de la Guerra de los judíos; empero esto sucedió algu
de Octavia, su hermana. nos años después de la muerte del Apóstol. Solo so
Fué la ciudad de Társis en las guerras civiles tan puede permitir por conjetura que algunos de los ante
devota de las parles que siguieron Julio César y Octa- pasados de san Pablo fuesen naturales de Gischal.
viano Augusto, que dice Üion Casio que hubo tiempo ■ De sus padres ni se lee el nombre, niel hace men
en que por esto se llamó Juliópolis; y porque siguió la ción dcllos. Pcrsuádome eraij muertos antes de su
parcialidad cesariana contra Bruto y Casio, afirma üion conversión, pues si vivieran, sin duda empezara el
Crisóstomo le fueron' concedidos los privilegios todos fruto de su dotrina por ellos. Lo que no puede dudar
de que (6) gozan los ciudadanos de Roma, con que para se es que fueron del tribu de Benjamín, de que el Após
granjear otros premiaban á los buenos amigos y leales tol se preció tanto. Los que tienen que san Pablo no fué
confederados. Estos se gozaban en tierras, leyes, hon noble, sino hombre vil y bajo y mecánico, se fundan en
ras, exenciones y podei ío en rios y mares. las palabras de san Juan Crisóstomo cu la homilía iv
En esta ciudad, por tantas prerogativas esclarecida, de las alabanzas de san Pablo,, de quien trata con
nació para blasón de todas sus glorias el apóstol san Pa estas palabras: (10) «Hombre ignoblo y vil, de oficio me
blo, teniendo el señorío de Roma César Augusto, el año cánico en hacer tiendas de pieles. » Esto dice san Juan
cuarenta y uno ó dos de su imperio, uno y otro año Crisóstomo del Apóstol en la homilía que dedicó a sus
después del nacimiento de Cristo. No sin misterio pre alabanzas. ¡Qué diferentes luces de elocuencia usan
cedió á Cristo poco tiempo el nacimiento de san Juan los santos en los panegíricos que hacen á los que lo son,
Bautista, su precursor, que se llamó voz que clamaba tan limpios (II) del polvo vanaglorioso y de la inmun
en el desierto ; y se siguió poco.despues el de san Pablo, dicia lisonjera, que á los oídos que aun están cerriles y
que como vaso de elección clamó en todas las poblacio no domados á la verdad parecen oprobrios, y tienen cu
nes del mundo. A entrambos acalló el martirio como el sonido resabios de afrenta! Puede uno ser noble y no
i voces, corlando (7) sus gargantas. Juan le enseñó con vivir como tal, por haber descendido él ó sus padres, de
el dedo á los judíos ; Pablo, escribiendo, le enseñó con una en otra calamidad, á vivir por el arbitrio de la po
toda la mano á los judíos y a las gentes. El Bautista pro breza. Esto sucedió á san Pablo que, siendo nobilísimo,
vino los caminos del Señor; y el Señor previno y dispu encomendó su alimento á ejercicio bajo. Colígelo (1 2) san
tólos de Pablo. Agustín en el sermón ib de las palabras suyas á los fili-
penses , cap. 3 , vers. 3 : «Gloriámonos en Cristo Jesús,
{II batiéndose llamado asi (Jf. F. S.)
CS1 metrópoli i5.) (8) y que cuando [S.\
(3l fertilízala y birmosea (F.) (9) frasi y propiedad IJf. F.)— frase, propiedad (S.)
U ;por el concurso (S.) (10; Homo enim ¡Kiiobilis, abjeclus, et rircumforancus, qular-
(3) tria lid. i • lem exercebat in pcllibns.
16' goianan [Id.) (11) de polvo (S.)
i'¡ ptfutu. IW (IS) Agustín l«.)
10 OBRAS DE DON FRANCISCO DE QUEVEDO VILLEGAS.
no haciendo caudal de la carne, siendo así que pudiera verente, quiso ennoblecer á san Pablo con el cognom*
confiar en ella tanto como otro de los mortales.» A esto bre de su familia, y haberlo sido de los Emilios : cos
añade el santo doctor : «Eran los fariseos los mas prin tumbre (5) de la liberalidad y cortesía de los romanos
cipales, segregados de la plebe , como la mayor nobleza con los libertos, familiares ó huéspedes mas aceptos por
de los judíos.» San Ambrosio, en el comentario á la sus asistencias. Este sentir adolece de la misma nota
segunda epístola á Timoteo, no solo dice era noble, que opone por otro camino, aun menos á propósito, á la
sino del orden senatorio ; y lo prueba con que usaba dignidad y profesión del apostolado. Los padres grie
de la vestidura de los senadores, que llamaban péna gos san Crisóstomo, Ecumenio, Teodoreto y otros afir
la : (i) cita las palabras de san Pablo á Timoteo, en que man que el nombre de Pablo no fué dado por los hom
le ordena le traiga á Roma «la pénula que dejó en Troa- bres sino por Dios, como antiguamente á los patriarcas,
deen poder de Carpo». Puede dudarse si san Pablo, y para que Saulo tuviese esta igualdad con san Pedro, á
cuando dijopénu/a, entendió vestidura senatoria, em quien Cristo llamó Cefas , y á Jacobo y Juan Boanerges.
pero no que fuese noble ; y por ser del tribu de Benja Y añade Crisóstomo que el Espíritu Santo le llamó Pablo
mín, que dio á toda Israel el primero rey en Saúl, no luego que le hizo su siervo, para que conociese era ¿u
bilísimo. Señor (6) ; siendo asi que la imposición del nombre es
En detenerme para averiguar que el Apóstol por señal de dominio. El muy docto, muy erudito reveren
sus ascendientes fué de sangre ilustre, doy á la verdad do padre Tomás (7) Massutio Recinetense, en su libro
déla historia loque se le debe; empero á san Pablo lo que intitula Paulus Apostolus, sive Vita Sancti Pau-
que despreció con silencio providente, teniendo por li Apostoli (o), tiene por mejor la séptima opinión, que
solar de su nobleza su caida , y por nacimiento su con concilia todas las referidas. Por esto dice no la opone á
versión. ellas sino que la antepone , por ser pacifica concordia de
A los ocho días después que nació le circuncidaron. todas; empero, reverenciando su piadoso sentir, juzgo
Rícelo de sí á los filipenscs, cap. 8, vers. 5: «Yo, cir que las palabras expresas de san Jerónimo y las del
cuncidado el dia octavo, del género de Israel, del tribu eminentísimo cu doctrina y púrpura cardenal Barunio
de Benjamín, hebreo, no solo por la ley sino por des se apartan de la unidad que las demás reciben. Admí
cendiente de hebreos.» Diéron|e por nombre Saulo, á tese la opinión de Orígenes por verdadera, que se .lla
quien después leímos con nombre de Pablo. Orígenes, mó siempre Saulo y (8) Paulo, por hebreo y nacido en
en la prefación á la epístola á los romanos, afirma que Tarso, ciudad que gozaba del privilegio de los ciuda
juntos le fueron dados estos dos nombres: Sanio, por danos de Roma. Hace con esto armonía lo que dice san
ser judío del tribu de Benjamín; Pablo, por ser ciuda Agustín, que después de su conversión empezó á lla
dano de Roma por el privilegio de Társis, loque pa marse solamente Paulo ; en que no con menos fuciza
rece se colige del cap. i 3, vers. 9 de los Actos, en estas conviene san Ambrosio, diciendo que, como (9) los de
palabras : Saulus autem, qui el Paulas; «Sanio y Pablo,» dos nombres (que así puede entenderse), usó del de
sin decir: «Saulo, que después fué Pablo.» Esta opinión Saulo en la circuncisión, reservando el de Paulo al
tiene san Anselmo por mas probable en el cap. i de la bautismo. San Crisóstomo y con él los padres griegos
epístola (2)á los romanos. San Agustín, atendiendo so no solo concuerdan sino confirman la explicación de
bre la misma epístola a la significación de los dos nom Orígenes, pues afirman que el nombre de Paulo fué
bres, dice que antes de su conversión se llamó Saulo, puesto por Dios, no por los hombres ; palabras que ad
que se interpreta soberbio, inquieto y perseguidor, por miten menos la opinión del doctísimo Baronío que la
que salos en griego significa inquietud ; y después de de san Jerónimo, que él excluye.
apóstol se llamó Pablo, poco, pequeño, humilde y sose Yo me persuado que el decir por san Lúeas el Espí
gado. Sigue Beda esta dotrina. San Ambrosio, siguiendo ritu Santo : (10) «Apartad por mi elección para mí á
este sentir, le diferencia diciendo que , como se llamó Paulo y'(ll)Bernabé,»quc mostró manifiestamente que
Saulo en la circuncisión, en el bautismo se llamó Pablo. usaba del nombre de Paulo, de que era su voluntad que
San Jerónimo quiere que de Sergio Paulo procónsul de usase después de ministro suyo; que no que le nom
Cipro, áquien convirtió el Apóstol, por trofeo de su triun brase asi , ó porque el Apóstol le escogió por trofeo del
fo alcanzado para el nombre de Jesús, se llamó Paulo ; Procónsul, ó por haberle recibido el maestro del cate
y recuerda con su erudición (3) de Scipion y Metullo, cúmeno por caricia cortesana. -Y el usar del san Lúeas
que se añadieron los nombres de las provincias por su la primera vez después de la conversión de Sergio Pau
valor vencidas, llamándose el uno Africano y el otro Cré lo, y no de la del mismo.Saulo, fué advertencia miste
tico. Y añade que Pablo en hebreo significa admirable, riosa para enseñar que el Apóstol, á persuasión de la
obra maravillosa, obradorde maravillas : (4) alega que caridad en que ardía, antes empezaba á ser otro en la ley
dijo de sí, aludiendo áesla etimología, cap. 2, álosgála- de gracia convirtiendo otros ¡í ella que convirtiéndose;
tas, vers. 8: «Quien obró á Pedro en el apostolado de la pues lo opuesto á perseguidor de la Iglesia era el adqui
circuncisión, obró en mi entre las gentes.» El doctísimo rirla hijos, y al haber hecho blasfemar á los que creían
cardenal Baronío, y otros que le siguen, extrañan para la en las cárceles, el hacer creer á los que blasfemaban.
humildad de san Pablo y su modestia despreciados de (5: de la libertad y corlesfa (S.)
sí misino, que afectase á imitación de los gentiles (61 Volens ostendere se esse Dominum lalis serví.
esta pompa de su vitoriosa predicación ; y quiere por (7) Masocio (S.i
mas decente que el Procónsul, en agradecimiento re- \a) El titulo esta equivocado en todos los ejemplares qac tengo
i la mano.
(i) y cita (S.) (8) Pablo IS.\
(2) de los romanos (Id.) (9) de dos nombres, I Id.)
(3) a Scipion y Hételo [Id.) (10) Segregate mihi SauliHn, el Earnabam ; (Áct:, un, i)
U) y alega (Id.) (11) á Bernabé, «mostró (S.)

."!>».-»**
VIDA DE SAN PABLO APÓSTOL. II
Saulo.hijo de padres nobles, arrinconado en pobre- ciones del Apóstol aquellas luces retóricas que de
za, natural de Tarso, del tribu de Benjamín, se puede centes acompañan su dignidad y no la adelgazan. Así
asegurar estudió la gramática griega y las buenas le los monarcas usan galas de que solamente son capaces
tras, retórica y filosofía en Tarso, donde como hemos las coronas. Los adornos de la elocuencia asisten á los
visto florecía estudio (1) famoso (donde todo esto se divinos misterios y á los razonamientos temporales, con
enseñaba, lo que afirma Estrabon en el lib. 14). Y se la diferencia que los diamantes y el oro á la doncella
prueba de sus Epístolas que vio los poetas griegos, ] hermosa y á la deforme. En esta ellas solas lucen y so
pues en ellas refiere palabras y versos de Epiméni- ¡ atienden ; en aquella les falta el reparo de los ojos, que
des, (2) Arato, de Menandro ó Calimaco, autores que I asisten n la admiración de-la belleza que se sirve de lias
no es creíble los leyó siendo en Jerusalen discípulo de con desprecio, que las muestra peso y no gala. Con esta
Gamaliel , ni después, por el desprecio que los hebreos santa y eficaz mortificación asiste la retórica y buenas
hacían de los delirios y vanidad de los griegos. Parece letras á san Pablo en sus epístolas y oraciones, no por
'jiie i esto se oponen claramente san Jerónimo y san que el Apóstol quisiese ostentarlas, sipo porque ellas
Crisóstomo, este gran padre con mayor eficacia, per ostentaron mostrarse bien logradas, lomando las luces
suadiendo que el Apóstol fué idiota y rudo. Sus pala del ardor inflamado de su doctrina.
bras son estas, en la homil. ív á la segunda á Timoteo: Deslos estudios fué llevado á Jerusalen para que
Erat Ule Aomo Cilix, cortarius, inops, imperittis exter- aprendiese la ley y los profetas, de Gamaliel varón en
me disciplinae ; Hebraicam tantum noverat linguam, tre todos los fariseos doctísimo. Que fué discípulo de
ftatauteris genlibus, sed Romanis máxime contemp- Gamaliel, de si lo dice en los Actos, cap. 22 : «Yo soy
tui erat. Y el mismo santo, en la homil. ni, sobre la pri varón judío, nacido en Tarso de Cilicia, criado en esta
mera á los corintios, dice : «Oí cierto cristiano que dis ciudad (entiéndese Jerusalen), á los pies de Gamaliel,
putaba ridiculamente con un gentil. Como en la contro donde fui enseñado según la verdad de la ley paterna.»
versia los dos se impugnasen las opiniones, afirmaba el Declara estas palabras de san Pablo el reverendo padi o
idólatra lo que había de afirmar el cristiano, y este de Massutio (o), por las palabras de Filón en el libro cu
fendía lo que habia de defender el gentil. Trataban de yo titulo es Todos los buenns son libres, donde enseña,
Pablo y de Pluton. El idólatra decia que Pablo era rudo que los maestros leian desde cátedra eminente, (5) y
y sin letras ; el cristiano temerariamente se esforzaba á los discípulos oían en lugares inferiores, y los nuevos
probar que Pablo era mas elocuente que Platón. Desla mas abajo que los antiguos; y que por eso dijo (6) apren
manera el gentil quedó vitorioso siguiendo tal opinión: dió á los pies de Gamaliel. Siempre que hallare cosa
porque si Pablo era mas elocuente que Platón, muchos mas digna del afecto del Apóstol, tendré por piedad
con razón pudieran afirmar que Pablo no habia vunci- disentir del parecer de otro. Mi sentir es que, ya con
do con la gracia, sino con la facundia.» San Jerónimo, vertido y vaso de elección y maestro de las gente?,
en la. epístola ó Algasia, que se numera 151, no con para enseñar el respeto con que se debe hablar de los
tiene en todo con san Juan Crisóstomo ¡empero dice maestros, dijo por humildad reconocida que habia es
qae oo hablaba ni escribía la lengua griega con pura tudiado á los pies de Gamaliel. Esto confirma san Juan
(3) elegancia. Tratando de que el Apóstol dijo de si Crisóstomo, homil. xlvii, sobre los Actos. Los rabíes, en
•Aunque ignorante en la habla, mas no en la ciencia,» el Talmud, capítulo (7) Tefilot, falsamente afirman quo
dice estas palabras : «Otras veces lo hemos repetido; Gamaliel siempre impugnó la doctrina de Cristo, á quo
no dijo Pablo que aunque era ignorante en la habla añaden otros sueños y dilirios de su frenética maligni
que no lo era en la ciencia, por humildad ; antes apro dad; empero, según se colige de los Actos, cap. 5,
bamos lo dijo por ser verdaderamente así.» Persuádo- este (8) Gamaliel fué aquel grande doctor en la ley, su
n/e qne el santo doctor, con este sentir, respondió á mamente reverenciado'de la plebe, como lo refiere el.
sau Agustín que, en el lib.4 de Doctrínachristiana, afir Evangelista, y el mismo que con larga oración en el
ma que «donde san Pablo dice que aunque es igno concilio de los judíos amparó á los apóstoles cuando los
rante eo el hablar no lo es en la ciencia, lo dice como príncipes de los sacerdotes y los magistrados trataban
concediendo á los detractores lo que mormuraban del; de darlos muerte. Afirma esto san Juan Crisóstomo y
no confesando que por ser verdad lo decia. » Y en esta Clemente Romano ; y después del añade Beda que Ga
misma epístola muestra que «el Apóstol fué sumamente maliel fué cristiano y compañero de los apóstoles; (9)
elegantísimo; no de aquel género de elocuencia que que con su orden vivía oculto entre los judíos, para
presuntuosa precede ala sabiduría, sínodo aquella qne así pirdiese mejor asistir á los aumentos de la Igle
que como sierva fiel aun no llamada, la sigue.» Cono sia recién nacida. Léese en Gennadio, de los Varones
cerá el bien atento que san Agustín concurre con los ilustres, cap. 46 y 47, una epístola de Gamaliel, á quien
des, pues siendo asi que san Pablo era muy elocuente los padres antiguos dan autoridad. En ella refiere de sí
relegante, se desacompañó en sus escritos y (4) predi que por la reverencia y amor de Jesucristo dio sepultu
cación de ostentarlas, por desembarazar de galas pio ra en su granja al protomáitir Esteban, á quien los ju
laras la eficacia del espíritu y la alteza sacrosanta de díos apedrearon ; y que hospedó, dándole el sustento,
les misterios. No de otra suerte la majestad severa des á Nicodémus, á quien desterraron de Jerusalen. Y lo
precia las joyas y dijes con que la travesura popular que con mas fuerza desmiente las fábulas de los rabíes,
li Jinauamente se engríe. Léense en las epístolas y ora-
(a) Página 19 de la edición de León de Francia de 1633.
t| famosa, <n que todo esto se ensenaba. Lo que afirma Strabon i,5) tos discípulos i.S.)
en el libro 14, j se prueba de sus epístolas, es que vid (S.) (6) qne aprendió !'d.)
i de Arato, [Id.) (7) Tephiloth, (M.)
i3) desancla ; j tratando (Id.) (8) fué Gamaliel aquel. M. Jf. F.)
'4l predicción (A.) $1 y que (S.)
12 ODRAS DE DON FRANCISCO DE QUEVEDO VILLEGAS.
es el libro de Luciano, presbítero, el cual escribió en que por lo menos tuvo noticiade su dotrina y railagros.y
griego (i) do La invención del cuerpo de san ■Esteban, de las juntas contra su enseñanza y vida que se hicie
á ruego de Ávito, presbítero español, que luego la hizo ron entre los escribas y fariseos, pues él era de aquella
latina, siendo vivo san Agustín, que por (2) esto bace secta y discípulo del mas venerable y docto en la ley,
mención repetida de.tan célebre y piadosa historia, que preferido á todos. ¿Cómo pues aquellos hervores celo
sumariamente referiré. De la misma suerte que Gama- sos de la religión de los hebreos no encendieron aquel
• liel cuidó de sepultar con toda veneración el cuerpo de espíiitu valiente, mezclándole en los (9) rumores y
san Esteban, así después de muerto Gamaiiel fué se persecuciones del Hijo de Dios; ni aquel Saulo que po
pultado con el protomártir ; lo que fué descubierto con co después se precipitó terremoto y borrasca de los
muchos milagros, según testifican todos los martirolo discípulos, ardiendo en amenazas, asistió á todo con
gios, donde tratan de la invención del cuerpo de san muda y pacífica atención? No descubro otra causa, sino
Esteban en (3) el tercero dia del mes de agosto. Refié que (tO) con el ejemplo de su maestro Gamaiiel, que in
relo todo con santa fidelidad Luciano ; testifica le fué teriormente reconocía la verdad y la vida que pronun
revelado en tiempo de Teodosio emperador; en el año ciaban las palabras de Cristo, y como discípulo tan ren
del Señor 415, apareciéndole en sueños á Luciano Ga dido á su onseñanza, que aprendía postrado á sus pies,
maiiel en la forma de viejo venerable, adornado con se (I t) abstuvo de las calumnias, contradicciones y tu
sacerdotales vestiduras, la estola blanca, el palio en multos en que toda la ciudad de Jerusalen se mezcló.
cendido enjoyas, que juntando su riqueza con el oro, No tuvo Saulo voz contra su vida, doctrina ni muerte;
le sembraban de constelaciones hermosamente cente empero, luego que víó que después de muerto y sepul
llantes, sellando de gloria sus resplandores la cruz, que tado se afirmaba su resurrección al tercero dia, y que
del fondo de todas (4) resaltaba con majestad soberana. era numeroso el concurso de los que creían era hijo de
Con las dos manos traía un cetro de oro, y con (5) él, Dios, y Dios y hombre verdadero, y que el bautismo
tocando la mano del presbítero Luciano, le despertó; excluía por inútil la circuncisión, entonces, irritado
y .llamándole tres veces en griego con sú nombre, lo por la defensa de su ley, con indignación contumaz Se ar
dijo fuese al Obispo, y en su nombre le dijese que sin rojó á la persecución de los cristianos, hasta que, como
dilación fuese á la villa Cafurgamaleh (que se interpre veremos, yendo sediento de la sangre de todos los nue
ta Villa de Gamaiiel, distante veinte millas de la ciu vamente fieles en la ley de gracia, el mismo Cristo Je
dad de Jerusalen) ; q'ne allí buscase en el monumento sús, á quien perseguía en sus discípulos, derribándole
antiguo los cuerpos sagrados, y los transfiriese á lugar ciego en el espanto resplandeciente con que le habló,
mas decente. Oyendo estas palabras Luciano, le supli le redujo de los despeñaderos al camino de la salud
có dijese quién era y de quién eran los cuerpos sagra eterna para sí y para todos.
dos; respondió el anciano venerable : «Soy Gamaiiel, No solo cuidó el Señor de que Pablo tuviese tal
el que á los pechos de su doctrina crió á Pablo en Jeru- maestro, sino de que no solo fuese soltero, sino vir
salen, apónlol de Cristo, y le enseñó la ley.» Luego de gen. Esta es la mas común opinión de los santos y
claró que las reliquias y cuerpos eran el de Esteban, el padres. Pretendieron, no solo obscurecer esta verdad,
do-Nicodémus, el de Abbibon, ó Abblba, su hijo, que sino disfamarla los herejes ebionitas con fabulosa di
con él recibió el bautismo, y el suyo. Conócese cuid,. ha solución, como se lee en san Epifanio, á quienes con di
la (6) providencia de nuestro Dios de dar tal maestro á ferente fin siguieron en estos tiempos Lulero (12) y Cal-
Tablo, que hasta en dar sepultura á Esteban se mostró vino y Pedro Mártir y sus secuaces, por acreditar para
maestro, emendando el yerro de su discípulo, que so su disolución y vicio los matrimoniosen ios sacerdotes.
licitó su muerte y fué en ella cómplice. Tan preferida Ni faltan autores católicos que, persuadidos de las pa
.honra fué á Gamaiiel tener tal 'discípulo, que descen labras del mismo Apóstol á los filipenses, cap. 4, con
diendo, en la revelación referida, del cielo y casi trayén- la autoridad de san Ignacio, discípulo de los apósto
dole vestido con tantas luces, al decir quién es, blaso les, afirman que fué casado. Las palabras de san Ig
na que crió con su doctrina á Pablo y le fué maestro en nacio, devotísimo de san Pablo, en la epístola que sé
la ley. ¡Qué mucho que aprendiendo á los pies de tan ve con su nombre á los de (13) Filadellia, después de
alto varón, saliese (7) tan buen discípulo de los pasos muchas alabanzas á la virginidad, sonestas: «No pongo
de sus pies ! Ofréceseme una consideración que no me nota á los demás bienaventurados que con mujeres
consiente dejarla por mía : la acogida que en todos pro fueron juntos en matrimonio; antes deseo ser algo á
mete á la piedad la devoción que á san Pablo" tienen to "sus pies y siguiendo sus pasos en el reino de Dios,
llos. Abrigaré mi discurso con las acciones del Apóstol. como fueron Abrahan, Isaac y Jacob, Josef, Isaías y
Parece que con buena razón no puede dudarse que san los demás profetas, como Pedro (14) y Pablo y los
Pablo, que se crió en Jerusalen y se. halló en el martirio demás apóstoles, que no por deleite carnal, sino por
de san Esteban, que se siguió á la muerte de Cristo, (8) la legítima sucesión, tuvieron mujeres.nA esto añade
dejase de ver los tres años de su predicación, y de ha Erasmo la autoridad de Clemente, á quien llama
llarse presente cuando le prendieron y crucificaron, y compañero de san Pedro, siendo así que las palabras
que cita no son de Clemente Romano, sino de Cle
(11 la Iivencion (S.) mente Alejandrino, en el lib. 3 Stromatum. No fuá
(2) eso (W.)
(3) tereco [Id.) (9) tumores (.1. U. f'.|
(4) rcsulaaba {A.) — resollaba H. F.) (10) el ejemplo ¡S.)
(5) ella {A. Jtí. F.) (11) obluvo ¡W.)
(Ci presciencia de Dios (A. H.) — presencia de Dloi (F.) (14) Calvino, l'fdro Mártir {Id.)
(71 también discípulo {A.) (13) Filadclfo , 04. U. F.)
(8; que dejase (¿4. M. F.) (14) Pablo (3.)
VIDA DE SAN PABLO APÓSTOL. 13
ignóratela ó> Erasmo, sino malicia ; mas fácilmente David , cuando dijo : (6) « La salud por mano de nues
K presume del esta que la otra : quiso que la menti- tros enemigos y de todos aquellos que nos aborrecen.»
n diese antigüedad mas reverente á la opinión quo I Hacer del mayor enemigo la mayor defensa es obra do
segnia. Lo misino afirmó de Clemente Eusebio, y des [ Dios para (7) la enseñanza de los hombres. Dijopruden-
pués Nicéforo Calixto; empero todo sin fundamento tísímamente Plutarco que entonces llegaría la ciencia
de que se pueda hacer caudal : lo uno por afirmar lo ! de la medicina 4 suma perfección, cuando hiciese del
contrarío muclios mas padres y el mismo Apóstol por i veneno medicina. Esto en la dolencia mortal de la
si mismo; lo otro, porque los escritos de Clemente y idolatría y judaismo hizo Cristo nuestro Señor, confe-
de Eusebio los numera Gelasio papa entre los apócri cionando de las víboras ponzoñosas que vibraba Sanio
fos. No tiene mas fuerza el testimonio que citan de perseguidor, la triaca que cerró en el vaso de elección
León nono, samo pontífice , como le cita Graciano en Pablo. Aquella actividad varonil, aquella solicitud fer
los Decretos, pues el Pontífice no lo afirma, antes lo vorosa, aquel celo de la ley de sus padres ardiento y
deja dudoso. El argumento que quieren esforzar con la siempre desvelado, aquella hidropesía de sangre de los
autoridad de san Ignacio padece grave excepción con cristianos, halló el Hijo de Dios necesarias para la de
el engaño que han descubierto muchos graves varo fensa de los suyos que la padecían. Labróle parapeto
nes, que, revolviendo varios ejemplares griegos y la fuerte de su Iglesia , y antes de vestírsele le probó con
tinos de las obras del Santo en las bibliotecas mas Id munición de sus rayos y golpe de su caída. De per
ilustres, Vaticana, Esforciana, Florentina, Oxoniense, seguidor de Gristo ascendió á'ser perseguido por él. Si
y en la que antes que los turcos desolasen á Hungría la ignorancia mas perniciosa es liacer de los amigos
estaba en Buda, en el original que en ella reconocie enemigos, la mas bien atenta y útil prudencia será for
ron, no hallaron en la epístola citada el nombre de zosamente hacer délos enemigos amigos. El principo
Piblo entre los que refiere casados : de que se colige ó ministro que sabe obrar esta arte química en lo políti
que le añadió antes la malignidad de sacerdotes fea co, halló el secreto de la piedra filosofal de la materia
mente ansiosos de las delicias del matrimonio, que el de estado. Así lo juzga Séneca, en los libros de los Be
descuido de impresores ó amanuenses. La contraria neficios, de Augusto, cuando por consejo de Livia, de l.i
opinión, de qne fué casto, (I) que no se casó, la afu peste de Cinna, traidor, hizo la medicina de su perpetua
man y aseguran Tertuliano, casi concurrente de los seguridad. No persuaden las apariencias humanas á
apóstoles, De Monogamia ; san Epifanio, lib. 2, Dios las elecciones. Para persuadir y enseñar escogió
haer. 5$; san Jerónimo, epist. 22 á (2) Eustoquio y pescadores rudos y idiotas ; para defender, al perseguí- -
en el lib. 1 contra Joviniano ; san Agustín y san Am dor ; para tan altas empresas, tan largas peregrinacio
brosio. San Hilario, sobre el psahn. 127, dice fué vir nes ; para tan ultimados naufragios, un hombre como
gen. San Gregot ¡o Niseno, homil. xiv t'n Cantic, sobre Pablo, de estatura digna de desprecio, el talle torcido y
aquellas palabras : Labia ejus stillantia myrrham jíboso. No son aparato de Dios gentileza y fuerzas cor
primam, dice que fué virgen. Por esto seria mas que porales ni las bravatas del aspecto, Sino lo hazañoso del
descortés airojamiento el seguir la opinión contraría, espíritu y lo recto de la intención. Alistó una guija con
poes tiene fe ó parentesco con los ebionitas, calvinistas tra una estatua que desde el oro al hierro fortalecían
y luteranos. todos los metales ; otra contra el FiÍistco,.qúe se osten
He litigado la castidad y virginidad de san Pablo, no tó promontorio humano. La una tuvo vitoría por los
por rescatarle de nota, pues el matrimonio (3) es santo pies, la otra por la cabeza, para advertir que de pies á.
y sacramento, y bendito de Dios, y canonizado en los cabeza acaba con las amenazas de la soberbia una chi
profetas, patriarcas y algunos de los apóstoles ; sino por na. Desta casta de munición fué en mayores trofeos la
ser perfección preeminente que tuvo, y á que tan repe pequenez de san Pablo.
tidamente exhortó en sus epístolas. Claudio Dausquio Sanctoinaiio, canónigo tornacen-
Inquiere el reverendo padre Massulio cuáles fueron se, varón doctísimo en las divinas y humanas letras, en
después del estudio, los ejercicios y costumbres de su su libro cuyo titulo es : Sancti Pauli Apostoli sancti-
mocedad , y da (4) noticia de lo qué en sus epístolas tudo in útero , extra, t'n solo, in coelo (a), empieza
dice de sí, acusándose rigurosamente de blasfemo y tratando por cuestión si fué santificado antes de nacer;
perseguidor de los santos y de la Iglesia ; que vivía sin cosa que nadie pudo pensar leyendo en el texto sagra
J«y, siguiendo los dictámenes de la carne, y otras mu do tan graves culpas y crímenes contra la Iglesia, del
chas cosas que suenan oprobrios. Eché menos que el Apóstol ; (8) y confesados por su boca y firmados de su
doctísimo escritor no advirtiese que todo esto fué (a) y mano en sus Epístolas. Obligóle á tratar que debía
bao siendo Sanio; después de la muerte, resurrección excusarse el error de algunos herejes ó la devoción
y ascensión de Cristo, por la razón que di. ¿Qué fin mal encaminada de otro predicador semejante al que
pues tuvo Dios en permitir que Pablo cometiese tan refiere Pedro Galatino (6) , que por mostrarse propicio
grandes pecados , habiéndole escogido para vaso de á san Pedro, en la capilla del Pontífice dijo que san
elección y doctor de las gentes , defelisor de su nombre Pedro no había negado á Cristo cuando dijo : Aon novi
y propagador del Evangelio en todo el orbe ? (6) áálutemex ¡nimicis ñostris, etdemanuomnium cjui oderuitt
Esta materia de estado previno el Espíritu Santo por nos.
(7) enseñanza (S.)
(a) Impreso en París aúo de 1627.
tt) T que SO (S.) (8) confesados (S.)
i Si Eustaquio ¡Les ejemplares impresos, todos.) (*í El ernditisimo franciscano y diestro en lenguas orientales,
(J) es santo, sacramento, (S.) fray Pedro (¡alalino, profesor de sagrada teología, publicó-en 1518
(4) ra ootiria (4.) una obra De arcanis catholicae verttalis; dedicada al emperador
(5) i hito siendo Saulo, y después (S.) Maximiliano, libro hoy de extraordinaria rareza.
14 OBRAS DE DON FRANCISCO DE QüEVEDO VILLEGAS.
hominem ; lo que interpretó : «Como le conozco Dios, las de Pablo. Vistió Dios ú los primeros padres de pie
no le conozco hombre ; » como si no fuera error en la les de animales muertos, porque el vestido antes que
fe no conocer á Cristo por hombre y Dios ; y no menor, cubierta ni adorno , les fuese recuerdo de la mortali
porque san Pedro no hubiese negado, querer que fal dad que habían atesorado, haciéndose por la culpa se
tase la verdad á la presciencia del Hijo de Dios, que mejantes á las bestias : por eso en Pablo el aderezar
dijo le negaría tres veces. Tan cuerdamente es piadoso pieles fué mas misterio y enseñanza que oficio. Había
quien á san Pablo no le concede la prerogatíva de la de aderezar los muertos para el uso de los vivos en la
santificación, como el que afirma que negó sau Pedro. ley de gracia; habíase de vestir de las pieles del judais
Desquitaré esta prerogativa, que le anadian contra mo difunto, cuando (como él dijo) ya no vivía sino
toda razón , con otra que se adelanta á su concepción y Cristo en él. Ensayóle el soberano Señor á Pablo en
nacimiento. aderezar pieles de animales muertos para artífice de
Fué Pablo el solo apóstol prometido en el Testamen la gala y hermosura de las cortinas de Salomón, que
to Viejo. Dióse priesa Moisen á figurarle en el Génesis, llamó pieles la Esposa, cuando dijo : Nigra sum,sed
cap. 40. El reparo es de Tertuliano contra Marcion (1). formosa sicut tabernacula Cedar, sicut pelles Salo-
En español dice asi el grande Africano : « Para mi tam monis ; «Soy negra , mas hermosa como los taberná
bién el Génesis prometió á Pablo. Entre aquellas figu culos de Cedar, como las pieles de Salomón.»
ras y profetas bendiciones á sus hijos, Jacob, lle Fué el Apóstol el Salomón del Nuevo Testamento, y
gando á Benjamín, dijo : Benjamín, ala mañana lobo por eso contrapuesto al del Testamento Viejo. Aquel
hambriento aun comerá , á la tarde dará de comer. — tuvo el principio en majestad, santidad y sabiduría, y
(2) Antevia que Pablo había de nacer del tribu de Ben los fines en ignorancia, prevaricación y esclavitud idó
jamín, lobo hambriento al amanecer de su edad, des- latra alas concubinas. Este empezó en vileza, abati
pedazador quiere decir. En sus primeros años será miento, error y ignorancia, y acabó en santidad , sabi
cuchillo de las ovejus del Señor, como perseguidor de duría y magisterio de las gentes. Admiró á Salomón la
las iglesias. Después, á -la tarde , las repartirá el ali reina Suba ; á Pablo san Juan Crisostomo, pronun
mento; como sí dijera: llegando á mayor edad apa ciando su boca palabras de oro y dando su pluma le
centará las ovejas de Cristo como doctor de las nacio tras del mismo metal , que escriben con estrellas pa
nes.» Es tan literal esta consideración de Tertuliano, negírico tan soberano como se lee en la homilía vui de
que san Agustín la siguió sobre los salmos ; y sabo sus alabanzas (a). Oíd los mas felices esfuerzos de la
reando con ella su pluma, la repite en el sermón 14, idea de la mejor y mayor elocuencia; oíd al Olimpo
De sanctis, que es el primero de la conversión del de los oradores griegos y latinos, debajo de cuya cum
Apóstol. bre, que hace sonora vecindad al cielo, se oyen tro
Fué san Agustín el segundo Pablo del Testamento nar inferiores Demóstenes y (5) Tulios.
Nuevo; escogido por Dios, de acérrimo enemigo (3) y «¿A cuál, oh bienaventurado Pablo, me atreveré 6
pertinaz y sutil contradicción de la fe católica, para compararte de los justos del Viejo y Nuevo Testa
amigo y defensa incontrastable de la verdad sacrosanta. mento, pues cerraste en tí como en depósito las vir
No fueron menos formidables á la Iglesia sus silogis tudes de todos, empero en mucho mayor cúmulo?
mos que las provisiones de Pablo, ni menos admirable Finalmente, si alguno en tu comparación pondera uno
y costosa su conversión. No intervino el fuego en ella, por uno el coro de los justos, hallará la balanza de tu
sino el agua, con el sudor de Ambrosio y las lágrimas parte con el peso de las virtudes vencida. Es Pablo
de Ménica, su madre. As! el grande doctor se explayó el segundo Abel ; empero no una vez sacrificado, sino
por los dos Testamentos, como océano de la teología todos los dias. Pablo otro Noé ; mas tal, que sin ar
escolástica y expositiva, que san Pablo como.incen- ca navegó las borrascas turbulentas, los diluvios con
dio celestial ilustró de luces. tra su vida amotina dos. Pablo otro Abrahan , no solo
Pasemos al oficio que tuvo de aderezar pieles, por arrancado de su patria, de sus parientes, sino, des
lo cual san Juan Crisostomo, en la homilía de sus ala pués de la vocación , de su propia vida. Pablo otro Is
banzas, le llama homo abjectüs , et oircumforáneas, rael, maniatado voluntariamente en víctima ; Pablo
qui artem exercebat in pellibus. Vas priesa se dio el otro Jacob, vigilante guarda, como él do un rebaño,
Génesis en calificar este oficio del Apóstol que en pro de todo el mundo; Pablo, como otro Josef, distribuyo
meterle. Esto hizo en el cap. 49 , y esotro en el 3, el alimento de la verdad al orbe de la tierra, que de
ver?. 2! : ( í) « Hizo ti Señor Dios á Adán y á su mu hambre espiritual fallecía; Pablo, otro Moisés, que
jer túnicas do nicles, y vistiólos.» Esclarecidamente se redujo todas las gentes de la tiranía del infierno á
derivan, ¡lustradas de las manos do Dios, las pieles á Cristo ; Pablo, otro Aaron, ungido sacerdote á los pue
(i) il principio del lib. 5 ron cshs palabras: «Milii Paulan blos del universo ; Pablo, otro Finees, pues con solo el
etiam Génesis olim reproraisi:. ínter illas eiriin Oguras, etprophe- puñal de la fe dio muerte á la envidia de los judíos y
licis super Olios suos benedictiones, Jacob ni ni ad Benjamín di- gentiles , que era como adulterio de sus entendimien
rexisse! : Benjamín, mejui!, lupus rapax ad matutinum comedet
adbuc, et ad vesperam dabitescam. E* tribu enim Benjamín ori-
tos ; Pablo, otro David , (6) provoca á singular batalla
turnm Paulum providebat , Itipum rapacem, ad matutinum come- al demonio, como él á Goliat; Pablo, otro Elias , más
dentem, id est, prima aetatc vaslaturum pécora Domini, utperse- gloriosamente arrebatado al cielo ; Pablo, otro Elíseo,
cutorem Ecclesiarum; dchinc ad vesperam escara daturum, id est, limpió las gentes del contagio de la interior lepra ; Pa
devergente Jim aetate, oves Cbristi educa lurum, ut doctoreo na-
tionura.» blo, otro Ezequías, convirtió diferentes pueblos a la so
(S) Anteveis (S.)
(3) pertinaz, y sutil contradictor {Id.) ta) No : en la primera.
(4i Fecit quoque Dominas Deas Adae, et axori eja» tánica* (8) Tallo. (S.)
relucías, et induit «os. t«) provoco (W.)
VIDA DE SAN PABLO APÓSTOL. lo
ImmbU wáadera fe de Jesucristo; Pablo, otro Jo yan de ocupar las doce sillas, ¿no juzgará el apóstol Pa
sas, (I) solando y destruyendo las abominaciones de blo? O si juzga, ¿será en pió, y no sentado? No es asi,
l« ¿¡airas; Pablo, otro Juan, degollado por Cristo; no; no lo consentirá aquel soberano distribuidor de la
Pito, otro Pedro, no llamado á creer, como él , des justicia. De ninguna manera juzgará en pié el que tra
di Ií tierra, sino desde la gloria de los cielos;' Pablo, bajó mas que todos ellos.» Y mas abajo, determinando
«tro Gabriel, anunció á todas las gentes el nacimiento la duda, cita estas palabras del Apóstol en la i, á los
Je Cristo; Pablo, otro (2) Micael,á quien cupo en deCorinto, 6: (7) «¿ Ignoráis que juzgaremos á los án
suerte ser caudillo de los cristianos. Y también si ro geles?» Y añade el santo doctor : (8) «Mirad de la ma
dare los coros de los ángeles y de los varones santos, nera que se .hizo juez, no solo á sí, sino ú todos los que
do bailaré comparación á que no se oponga Pablo, juzgan rectamente en la Iglesia.»
esplendidísimo con tesoros de innumerables méritos. Añadir admiraciones á la vida de san Pablo no es in
La aclamación de los pueblos los testificó, y después genio, sino atención. La riqueza está en ella, no en
dolía, ano muerto Pablo, nos muestra ardientes tea- quien la considera; como el oro en lamina, tío en quien
tres de su piedad.» la cava. No me contento con haberle mostrado prome
Ningún (3) grande padre y doctor de la Iglesia habla tido en el Génesis; quiero enseñar dónde y cuándo. En
de san Pablo con orilla ; todos ansiosos rematan en sus el Testamento Nuevo Cristo le hizo lugar entre los do
ílibanzas los alientos de su voz. San Jerónimo á Pama- ce, á que después le añadió apóstol trece ; número en
qaio, contra los errores de Juan Jerosolimitano, dice : que le nombra en el lugar citado san Agustín. Nace le
t;Adónde está el vaso de elección, el clarin del Evan- gítimo este discurso mió dustas grandes palabras de
ctr'.in, el bramido de nuestro león, el trueno de las gen Tertuliano, lib. 5 citado, contra Marcion : (9)
te, el rio de la elocuencia cristiana ; que el misterio «Por esto, según el orden de la obra, deseo también
llenamente oculto á las generaciones de la sabiduría saber del apóstol Pablo el origen. ¿Es^lgun nuevoapós-
uiencia de Dios, (4) más se admita que se pronun tol? no oigo á otro alguno: en tanto creeré nada, sino es
cia (o) ? » creyendo nada temerariamente; demás desto, temera
Y en la apología á Pamaquio, pro libris adversas Jo- riamente se cree cualquier cosa que se cree sin conoci
tinumum, exclama : «Todas las veces que leo á Pablo miento de su origen. Justísimamente pues con toda so
me parece que oigo truenos, y no palabras.» El gran pa licitud inquiero esto, cuando se me afirma que aquel
ire Agustino, en competencia de los dos, desaparece el es apóstol, al cual acerca de los evangelistas no hallo
vuelo de su pluma por arribar á la alteza de Pablo. So en el catálogo de los apóstoles. Finalmente, oyendo
bre el salmo 49, en aquel verso : Ignis in conspectu después que fué escogido por el Señor, estando ya en la
fu» exard&ctt ; et in circuitu ejus tempestas valida, gloria y quietud del cielo, casi juzgara por improviden
traiide cuando Cristo vendrá á juzgar el mundo, y en- cia si antes Cristo no supo que le era necesario, sino
stiaVJMgarán otros con él : (S) «Tenemos muy claro que, ordenado el ministerio del apostolado, acaso, no de
testimonio que habrá doce que juzguen con el Señor: propósito juzgó se habia de añadir; necesariamente, di
Sentaréisos sobre las doce sillas, juzgando los doce tri- gámoslo a>í, y no de voluntad.» Claro está que Cristo
ti/sdeJsrael. Empero dirá alguno : Allí se han de sen antes que estando en el cielo viese ú Pablo en el cami
tar los doce apóstoles, ¿dónde pues estará Pablo? no llevando cartas contra su Iglesia, supo habia de ser
¡Acaso sera apartado de aquel tribunal? ¡ Oh ! no digá su ministro y apóstol, á cuyo ministerio su presciencia
is tal cosa; ¡oh! no lo imaginemos aun en el silencio lu tenia destinado.
del pensamiento. ¿Podrá ser (6) ocupe la silla que to- Veamos cuándo le empezó á hacer lugar, y en qué
«baá Jadas? No, que manifestó la Escritura sagrada dia y misterio de su vida. Persuádome que en su trans
quién sucedió en el lugar de Judas : expresamente fué figuración. Da autoridad y fundamento á mi conjetura
sustituido en los Actos de los apóstoles Matías, de tal el propio Tertuliano, lib. 4 contra Marcion, cap. 22,
suerte, que no podemos dudarlo. Cayendo Judas, se lle con estas palabras : (10) «De lo que mas debiste aver
nó el número de doce. Pues, como aquellos doce ha gonzarte es, de qu e permi tes que le vean entre Moisen y
Elias, á quien vino á destruir en el apartamiento del mon-
ll lwolando(S.)
lJi üipel («.)
(7) ¿Nescitis quia angelos judlcabimus?
Pl pan m.) (8) Videte quemadmodum judircm se Jee.it; non solúra se,
'-*J ■»> le admira que le pronuncia ? {A. M. F. S.) sed etomnes, qui roete judicant in Ecclesia.
"! Qoi mysterium relro generationibus ignoratum , et profun- (9) Et ideó ex opusculi ordine ad hanc maleriam devolutus,
•ia aniiiamm sapienliae et scientiae Dei magis miratur, quam
Apostoli quoqne Pauli originen] a Harcione desidero; novus ali-
í .ailar?
quis discipulus, nec ullius alteráis auditor, qui nihil interim c re
•f Sam qoia erunt quídam judicantes cum Domino, habemus dara, nisi nibil temeré credendum, temeré porro crcdl quod-
'¡írtissimm testimonium, quod modo commemoravi : Sedebi- cuinque, sineoriginis agnltioni creditur, qulque digulssiroe ad
'*<aper duodecim sedes, judicantes doudecim tribus Israel. Sed solliciludinem redigam islam inqulsitionem, cum is milii aclür-
«'«tallquis: Duodecim ¡lile Aposloll consedebunl, non amplius. matur Apostolus, quem in albo Apostolorum apud Evangelium
ilti ergo erlt apostolus Paulus* ¿Numquld inde separatus erli? non deprehendo. Denique audiens postea eum a Domino alle-
*-sn athoe dicamus, absíl ut hoc vel tacite cogitemus. ¿Quid si ctum, jam in coelis quicscente, quasi improvidentiam existimo, si
,;(i in loco Judie ipse resldeblt! Sed manifestavit Scriptura di- noo ante scivit illuru sibl neccesarium Ctiristus, sed jam ordinato
"u. (ais in loco Judae sit ordinatus : Halthias enim est ex- iiiil.ii) Apostolatus , ét in sua opera dimisso , ex incursu , non ex
¡'•Síeíominatus in Acliitií Apoitolomm , ut de illo dubilareuon
prospeclu adjicienduin existimavit, necessitate, ut ita dixcrim,
Kiseaiía. Cadente ergo Juda, impletus est numeras duodena-
•' •'■ ,Com ergo ille numerus duodenarius oceupaverit duodecim non volúntate.
(10) Nam et boc vel máxime erubescere debuisti, quod ¡llura cum
»ie», aonjndicabit Paulus Apostolus! ¿ An forte stansjudicabit?
Moyse, et Helia in secessu montis conspici pateris, quorum de
'Mita est; non faeiet hoc ille jusiitiae retributor; non omninO
t-ns jadicabít, mu plus ómnibus illas laboravit. structor adveneral. Hoc scilicet intelllgi voluit vox illa de coelo :
Hic estallas meas dilectus, buncandite : id est, non Moysenjam,
(8 ÍM ocupe is¡. et Heliana.
16 OBRAS DÍ DON FRANCISCO DE QUEVEDO VILLEGAS.
te. Eso quiso que se entendiese (t) aquella voz del cie nombre dice quién es, estilo con que en sn Evangelio
lo : Este es mi liijoamado ; oídle á él. Como si dijera : trató de sí. San Judas dice solamente": (9) «Judas,
No ya á Moisen y Elias.» Aquí pues, despidiendo ;i Elias siervo de Jesucristo, hermano de Jacobo.»
y Moisen en sus oficios y cargos que vacaron, hizo,á S,m Pablo a los romanos, y casi en todas las episto-
Hablo lugar, renovando la conducción de su pueblo y hs (menos en la que escribió á los hebreos, en que no
el sacarle de cautividad y las peregrinaciones de Moi escribió su nombre), siempre en memoria de haber sido
sen en Pablo; y el celo de Elias y el rapto al ciclo, lia- electo en prerogativa de luz, habiendo sido acérrimo
ciéndole capaz del grande espíritu y obras y maravi perseguidor de cristianos, para mayor gloria de Cristo
llas de dos tan santísimos y soberanamente hazañosos acompañaba el titulo.de apóstol con otras prcrogati-
criados. Que en la transfiguración le dio (2) á Cristo su vas:(IO) «Pablo, siervo de Jesuciísto, II.-. mido apóstol,
Padre discípulos nuevos, dicelo pocos renglones mas apartado para el Evangelio de Dios.» En la primera í
abajo Tertuliano : (3) « Dio pues el Padre al Hijo discí los corintios: (11) Pablo, llamado apóstol de Jesucristo
pulos nuevos, habiendo primero manifestado con él, en por la voluntad de Dios.» Las mismas palabras en U
prerogativa de claridad, á Moisen y á Elias, y de tal segunda. (1 2) En la epístola ó los gálatas : (13) «Pablo,
manera despedidos, que casi lo fueron del oficio y del apóstol, no de los homares ni por hombre, sino por Je-
honor.» acristo y Dios Padre, que le resucitó de los muertos.»
Ejtos discípulos nuevos que dio su Padre á Cristo en Llámase apóstol de Cristo y de Dios Padre; de donde
el monte con prerogativa de claridad, no fueron los que literalmente colijo yo que fué san Pablo por quien dijo
refieren los evangelistas, pues mucho antes los había Tertuliano que en el 'labor había dado el Padre al Hijo
elegido Cristo, y eran de aquel número Pedro, Juan y nuevos discípulos, pues él solo entre todos, dic-i que lo
Jacobo, que con él subieron al monte. fué por Cristo y por Dios Padre. A los efesios : «Pablo,
Oso decir que fybto y sus discípulos fueron los dis apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios;» á los
cípulos que en la transfiguración dio el Padre al Hijo, colosenses, lo mismo ; en la primera á Timoteo.: (14)
pues estos solos pudieron ser nuevos; y que Pablo, «Pablo, apóstol de Jesucristo según el imperio de
siendo uno, se pudo llamar discípulos en plural, como Dios, nuestro salvador, y de Cristo Jesús, nuestra espe
en quien se juntaban los oficios y espíritus de dos tan ranza;» y en la segunda á Timoteo : «Pablo, apóstol
soberanos ministros como Moisen y Elias, con las ven de Jesucristo por la voluntad de DÍ06, según la prome
tajas que señala aquella palabra, en prerogativa de cla sa de vida, que es en Cristo Jesús ;» y á Tito : « Pablo,
ridad, que fué decir : No como ellos en las soinbras del siervo de Dios, apóstol de Jesucristo, según la fe de los
Testamento Viejo, sino en la luz y resplandor del Nue electos de Dios y el conocimiento de la verdad, que es
vo. No solamente fué san Pablo preferido en esto á conforme á la piedad.»
Moisen y Elias, sino á los doce apóstoles; é ellos los eli Dehaber llegado tarde alas -alabanzas de san Pablo
gió Cristo antes de acabar de cumplir el Testamento después de tantos santos padres y escritores, me será
Viejo y de legalizar el Nuevo con su sangre en su muer consuelo no haber llegado vacío. Fué tan prodigioso,
te, puesél mismo, espirando, dijo : Consummatum est ; que aun en mí ignorancia halla que añadirá sus glorias
«Todo se ha cumplido.» Y por eso san Pablo* (4) á los mi devoción. No solo fué apóstol en prerogativa de cla
hebreos: (5J «Porque donde hay testamento, nece ridad, sino, digámoslo así, fué apóstol en cuyo minis
sariamente se ha de seguir muerte del testador, por terio intervino laSantísiinaTrínidad. (15) Diósele el Pa
que en los muertos se confirma el testamento ; de otra dre al Hijo por discípulo nuevo, y con él á (16) Bernabé
manera, aun no es válido en tanto que vive el que y Lúeas y Dionisio Areopagita y otros muchos, y esto
testó.» ¿Quién pues negará que, habiendo sido de estando el Hijo transfigurado y glorioso, y el cielo ar
cretado apóstol y discípulo nuevo san Pablo en pre diendo ennube de resplandor, Eligióle el Hijo, ya glo
rogativa de claridad, y electo por Cristo después de rioso en el descanso del cielo, tan acompañado de luz
su muerte y resurrección, que él es el solo apóstol- y y claridad, que le cegó. Escogióle el Espíritu Santo,
discípulo que eligió en la plenitud de la luz, cumpli como se lee en el cap. 1 3 de los Actos de los apóstoles,
do ya todo el Testamento Viejo, y legalizado el Nuevo vers. 2: (17) «Y ayunando, les dijo 5 ellos el Espíritu
con la muerte del testador? Esta singularidad parece Santo -.Apartad para mí á Saulo y á Bernabé, en la obra
la coligió la atención doctísima dé Tertuliano, viendo para que los escogí.»
que ensus epístolas canónicas los demás apóstoles (en Veamos este apóstol en quien todas tres Personas
que están las del príncipe del apostolado san Pedro), Ja- quisieron tener parte, cómo sirvió A todas tres, y qu'ó
cobo solo dice :.(6) «Jacobo, siervo de Dios y del señor fines tuvo la divina Providencia en tantas demonstra-
Jesucristo.» San Pedro : (7) «Pedro, apóstol de Jesu ciones prevenidas desde el Génesis, y por qué pasos le
cristo;» y en ía segunda y postrera : (8) «Simón Pedro,
(9i J.udas, Jesu Christi servus, frator Jacobi.
siervo y apóstol de Jesucristo.» San Juan callando su (10) Paulus, servus Jesu Christi, vocatus Apostólas, segregatas
(1) en aquella (S.) ¡a Evangelium Dci.
(2) Cristo i su Padre (W.) II Paulus, vocatus Apostolus Jesu Christi per voluntalcm Dei.
(3) Tradidit igitur Paler Filio discípulos novos, ostensis priús (12) epístola á los galatas : (Jf. F. S.)
cum illu Moyse, et Helia in clarilatis praerogativa, atqne ita d¡- (13) Paulus Apostolus, non ab hominibus, neque per homincm,
mlssis, qnasi jara et ofllcio et honore dispunciis. sed per Jesum Ctíristura, et Deum Pairen, qui susciúvit eum a
(4) escribe á los hebreos, (S.) mortuis.
(!>) cap. 9. vors. 16 : Ubi enim testamentan! est, mors necesse . (14) Paulas, Apostolus Jesa Christi serundüm imperium Del
Salvatorrs nosii i, et Christi Jesa spei üosirac. • . .
est intercedat testatoris. Teslamcnlum enim ln mortuis condrma-
lum est; alioquin nondam valct, ilum vi vi I, qui testa tus est. (15) Dióselo (S.) . •
(6) Del et Domlni nostrl Jesa Christi servas. (16) Bernabé, Lucas, Oionisio'f/d.)
(7) Petras, Aprjstolus Jesa Christi. (17) Et jejunanUbus, díxlt lilis Spirilus Sanrtus : Segregare rathl
(8) Simón Petrus, servas elApostoIas Jesa Christi. Saulum, et Bar nabam jn opas ad quoil assuinpsi eos.
VIDA DE SAN PABLO APÓSTOL. n
Vnjp 4e perseguidor a guía , doctor y maestro ; y de nes de Moisen, y esto con testigos falsos, — para que
TMrtiriiír, A martirio . espirase Esteban como Cristo (con voz grande, cla-
En el cap. 6 de 1 s Actos de los apóstoles se lee que mavit voce magna dicen los Evangelistas, y rogando
Esteban, raron Heno de fe y de Espíritu Santo, fué, con por sus enemigos), se lee en el texto sagrado : (6)
otros, electo para cuidar del socorro de los creyentes «Las rodillas en el suelo, clamó con voz grande y dijo :
«Jesucristo. Señor, no les imputes este pecado. Y diciendo estas pa
labras, durmió en el Señor. Saulo, emporo, había con
AQCÍ EMPIEZA!* LOS ACTOS DE LOS APÓSTOLES.
sentido y era cómplice en su muerte.» Así lo (7) exa
Esteban, lleno de gracia y fortaleza, obraba prodi gera la versión sira : Schovol autem consentiebat, com-
gios y milagros grandes en el pueblo. Y porque su municabatque in caedem ejus.
pasión tañese el origen que tuvo la de Cristo (que fué En esta crueldad y delito atroz es donde primero se
decir en el concilio : (1) «¿Qué hacemos? que este lee el nombre de Saulo ; y la primera ofensa sangrienta
hombre hace muchos milagros » ), luego que le vieron contra Cristo resucitado nos da noticia de Pablo. ¡Gran
obrar tantas maravillas , (2) se amotinaron contra él de y alto secreto de la Providencia! Oblígame á excla
'¡.unos de la sinagoga. Y nb podiendo resistir á su sa mar por él con sus mismas palabras : (8) «¿Quién co
biduría y espíritu , se valieron de testigos falsos que noce los secretos de la mente de Dios, ó quién fué su.
dijesen le habían oido blasfemias contra Moisen y con consejero?» ¡Cuál principio tan contrario para ser el
tra Dios, y que Jesús Nazareno destruiría aquel lugar apóstol por excelencia, ser por excelencia el persegui
y mudaría las tradiciones que Moisen les había dejado. dor ! Oyó Pablo á Esteban el doctísimo sermón en quo
Y porque no faltase literalmente el nombre de concilio les hizo cargo con el Testamento Nue o y Viejo ; oyó
» esta muerte, dice el propio capítulo : (3) « Y mirán le decir que via los cielos abiertos y á Jesús ala dies
dole todos los que estaban sentados en el concilio, vie tra de su Padre ; (9) viole morir rogando fues-en per
ron su cara como de ángel.» Preguntóle el príncipe de donados los que le d*abin muerte : y no solo no se
tos sacerdotes lo mismo que i Cristo , (4) si era así lo apiada, sino le ve con tan duro corazón , que pudo
que le acusaban. Responde el Santo en todo el cap. 7, tirársele por piedra entre las que le arrojaban aque
no i la pregunta, en su defensa, sino á la ignorancia que llos cuyas capas guardó ; y aumentando contra Cristo
te la dictaba, por enseñarle. Repitióles la historia sa y sus discípulos la saña, se dedica todo á su perse
grada desde A bralian, y los beneficios y milagros de que cución, como se lee en el cap. 9. (10) «Saulo, aun ful
fueron deudores á Dios, y las idolatrías y prevaricacio minando amenazas y sediento de sangre y muerte»
nes con que habían provocado sus castigos; que habían contra los discípulos del Señor, llegando al príncipe
perseguido todos los profetas y muerto los que anun de los sacerdotes le pidió cartas para las sinagogas de
ciaban la venida del Justo, al cual habían sido traido Damasco, con orden que cualesquier hombres y mu
res v homicidas ; que habían recibido (5) ley por dis jeres (1 1) que encontrase creyentes en el nombre, los
posición de lo» ángeles, y no la guardaron. Oyéndole trajese maniatados á Jerusalen.»
estas palabras, tan estrechos venían á su rabia sus co ¿Quién lee esta obstinación, que no juzgue á Pablo
razones, que se los despedazaban por salir y ensangren por no comprehendido en el perdón que Esteban pidió
tarles con crueldad las manos, tocándoles al arma con á Cristo, cuando espiraba (viéndole en su gloria), para
«I rechinar de los dientes. Mas , como Esteban estaba sus enemigos, y no le juzga dejado en mano de sus
lleno de Espíritu Santo como ellos de furor, lijando iras? No tiraron á Esteban piedras los testigos falsos,
te ojos en el cielo, vio la gloria de Dios y á Jesús que Pablo no se las tirase guardándoles las capas para
sentado i la diestra del Padre, y dijo : «Veo los cie que con mas fuerza y mas certeros pudiesen apedrear
los abiertos.» En oyéndole, á grandes gritos exclama- le. Fué aquel lugar teatro digno de que se rompie
fon Upándose las orejas, y juntos le embistieron ; y sen los cielos para tan maravilloso espectáculo, don
¡Trujándole fuera de la ciudad, le apedreaban ; y para de por Cristo, de quien se dice era (12) piedra Este
darle muerte con mas desembarazo, los testigos falsos ban (que era piedra (13) así en sufrir), sufridas heri
que habían jurado contra él, desnudándose las capas das de las piedras que le tirábanlos que eran piedras
las pusieron junto á los pies de un mancebo que se en la dureza , siendo la piedra angular premio de la
llamaba Sanio. piedra que se coronaba con las heridas de las piedras
fVo es nuevo ser verdugos los testigos falsos, ni que le arrojábanlos hombres : enjoyándole con loque
menos infame oficio levantar testimonios que piedras. le daban muerte ; y haciéndole, con las piedras, trillo
Esteban, á cada pedrada que recibía, decía al Señor para disponer la mies de la Iglesia. Este laberinto de
que recibiese su espíritu (señor que .en premio re
cibe la alma del que por él recibe martirio). Y porque,
(6) vers. 59. Positis autem genibus, clamavil voce magna dicens:
ya que su muerte se trató en concilio, como la de Domine ne staluas í I lis hoc peccatum. Et rum hoc diiisset.ob-
Cristo, por la misma envidia de que hacia muchos dormivit in Domino. Saulus autem eral consentiens neci ejus.
milagros y con la misma acusación de afirmar que (7) expresa la versión siria : (S.)
Cristo había de asolar la ciudad y borrar las tradicio- (8) Quis enim cognovit sensum Domini ? Ant quis consiliarios
ojus luir.'
(9) violo (S.)
(10) Saulus autem adhnc spirans mtnaruu, et caedis in discípu
H) Qiid facimos, qaia hic homo multa signa fácil' los Domini, accésit ad Principem sacerdotum, et petiit ab co
8) ScrrfieruDl quídam de synagoga. epístolas in Damascum ad synattogas: ut si qoos invenisset liujus
3) E« ¡Bínenles cura omnes, qui sedebant in concilio, viderunt viae viros, ac molieres, vinctos perduceret in Jerusalem.
ntittt tjts limqnaní faciem angelí. (11) los trajese maniatados (A. U. /■'.)
<4 Si hite ¡la se babeot. [12' piedras i »/.)
*¡ Ja ley (S.) (13) en sufrir (S.)
Q-ii.
48 OBRAS DE DON FRANCISCO DE QUEVEDO VILLEGAS.
piedras, mas tiene de misterio que de ingenio (o). No clavos y los martillos, dende las afrentas de los tnyos
quedaron sin gloria las piedras: permitió DÍ06 que en reinan con majestad, y las heridas son resplande
su inuerle y pasión, como fueron capaces de muestra cientes constelaciones que centellean luces en la hu
de sentimiento, (1) que lo fuesen de envidia. Habían manidad de mi cuerpo? Debes á mi gracia el haberte
los judíos intentado dar muerte á Cristo con piedras reservado de ser artífice de mi pasión, que para re
dos veces; y (2) despareciéndose, burló sus intentos. ducirte he hecho la veas resumida en mi primero tes
Pues viendo las piedras la adoración y gloria á que tigo, (6) eso es, protomártir. Oírtele rogarme por ti
ascendía la cruz, por ser instrumento de la muerte de entre los que le apedrearon , y derribóte para que veas
Cristo, se rompieron de envidia deque hubiese pre que en tu favor le he oído. ¿Porqué, pues, obstina
ferido á ellas el madero. Deste sentimiento las desqui do á tantos llamamientos y desconocido á Untos be
ta en alguna manera Cristo, haciéndolas instrumento neficios, y á favor tan preferido como llamarte á mi
no solo del primero que murió por él , sino del que fué servicio desde la gloria de los cielos y lado derecho
epítome de su pasión ; con que ascendieron á la digni de mí Padre, me persigues? — Parece que Pablo cayó
dad sagrada de reliquias. ¿Cómo pues , pidiendo Es juntamente en el suelo y en lo que le dijo Cristo,
teban á Cristo que perdonase á los que le daban muer pues temblando y absorto respondió: «Señor, ¿qué
te, espirando, no había de ser oído su ruego? quieres que yo haga?» Temblar es reconocer culpa;
Oigamos el suceso, déla historia canónica: (3) «Y llamar señor al que le derriba y le ciega es rendir
como fuese Pablo caminando para acercarse á Damas se con reverencia á la justificación del castigo. Gran
co, de repente , anegado en resplandor de luz que de enseñanza nos dejó Pablo para lo que debemos ha
descendió del cíelo, cayó en tierra ; y oyó una voz que cer cuando el Señor nos advierte con trabajos. No
le decía : Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?» aguardó á levantarse ni á cobrar la vista , cnao lo
Muchos edilicios de Dios empiezan siendo derriba empezó á enseñar y ser maestro: señor llama al que
dos, y tienen por fundamento la 'ruina. El mundo le le precipita y le anochece el ver; no le pide que le
vanta para derribar , Dios para levantar derriba. Solo vuelva el uso de sus ojos, ni que le levante de la tierra
Pablo tropezó en abundancia de luz; y ciego, fué inun y le quite el temor; solo pide le diga qué ha de hacer
dado de claridad; promesa esclarecida de quedar con conforme á su voluntad. Esto fué olvidar la suya por
caudal para discurrir por el mundo, dia y espléndido la de Dios : nunca se vio la retórica divina abreviada
sustituto del sol para alumbrar las gentes. Oyó una en menos palabras. Solo Pablo oró en tina cláusula ;
voz que le nombró dos veces : esta repetición cuando advirtiéndonos que cuando Dios con trabajos nos re
le atrepella suena caricia. «Saulo, Saulo, ¿por qué cuerda, es por lo que hacemos por nuestra voluntad,
me persigues? (*) El respondió: ¿Quién eres, Se y que el remedio es pedirle nos enseñe lo que hemos
ñor? Ydíjole: Yo soy Jesús, á quien tú persigues ; en de hacer por la suya. Lo que alcanzó con esto fué que
vano te resistes A mis llamamientos. El, temblando y le dijo el Señor: «Levántate y entra en la ciudad , y
absorto, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga ?» Re allí te será dicho lo que conviene que tú hagas. Los
paro en que le pregunta Cristo por qué le persigue, varones que estaban con él y caminaban en su com
sabiendo que por ser el mismo Jesús ( que es y se pañía quedaron admirados oyendo la voz, sin ver al
nombra), y porque como fariseo no cree que es el un que la pronunció ni á otro alguno.»
gido ni el Mesías, que se llama Cristo. No es esta la Manda al caído y atónito que se levante, pudíendo
causa: legal y misteriosa fue la pregunta ; fué jun mandar á los que le asistían que le ayudasen á levan
tamente pregunta y cargo. Dios, que lo sabe todo, no tar. Cególe , y ordénale entre en la ciudad al que no ve
pregunta por saber lo que pregunta, sino porque lo el camino. «Pablo se levantó de la tierra luego, y
sepa el hombre : así en Adán y Cain. Descifraré un abiertos los ojos, no (7) vía. »
proceso en la pregunta. Rubia Pablo oído que Cristo Desta suette y con esta prontitud y á ojos ciegoi,
al (o) tercer día había resucitado ; acababa de oír á como dicen, ha de obedecerse la voz de Dios, sin re
Eslébiin que le vía en la gloria al lado de su Padre ; parar en el impedimento corporal ni á loque falta al
ydícele: Saulo, ¿porqué me persignes, donde ya no hombreen si mismo, esperándolo todo del mandato de
puedes poner las manos en mí, dunUcno alcanzan los Dios. «Adestrándole con la mano los compañeros le
entraron en Damasco, donde estuvo tres dias ciego,
(a) Muy ¿el pisto de Qcevbiio desde sos mas loisnos días, co sin comer ni beber.» Llevan á Damasco temblando
mo parece de un madrigal suyo que en 16¿1 puso el maestro Ji y preso de la ceguera, por salud, de la mauo al que
ménez Patón en «u libro de Elocuencia española. Léese allí: iba atraer de Damasco temblando y maniatados á los
«Y él, pues que las aguarda de rodillas, cristianos, que le han de dar vista , á Jerusalen pan
Es piedra en el sufrillas. darlos muerte.- Sin duda ponderó las circunstancias
Las muchas que le tiran tautos hambres.
De piedra tienen la dureza y nombres; deste suceso tan diferente de su intención Pablo,
Y Dios, si firme piedra y esto mira. pues en lugar de asistir (8) sus ojos con médicos, eli
Por piedra , piedra á piedra , piedra tira.* gió la penitencia por colirio, y ayunó traspaso de tres
(1) lo fuesen (S.) dias. «Estaba en Damasco cierto discípulo llamado
(t) desapareciéndose lli.) Ananlas, y díjole el Señor en visión : Ananias (9). Res
(3) Et cuín iter faceret, contigit, nt appropinquarct Damasco : pondió él : Señor , vesme aquí. Volvió á decirle el Se-
ct súbito tircumfulsil eum luz de coelo. Et cadens iu terram, au.
dWit vocem dicentem sibl : Saule, Saule, quid me persequeris ♦
(i) Qui dizit: ¿Quis es, Domine? Etillc: Ego sum Jesús, quem ((!'. que eso es [S.)
tu persequeris : durum est tibí contra stimulum calcitrare. Et 17) íeia. (F. S.)
tremens, ac stnpens, üizit: Domine, quid me vis faceré T (8) i sus ojos (S.)
• 15) terceto 15.)
(9) j respondió (W,)
VIDA DE SAN PABLO APÓSTOL. 19
wr.\iTÍTitate y vé al barrio que se llama Recto, y ellas dio muerte: solo Dios sabe hacer de los vonenos
ksca en la casa de Juda á Sanio tarsense; que ahora remedio..
eslan-lo en oración vio al varón llamado Anadias, que Veamos qué premio señala á Pablo porque ha de
entrabad él j le tocaba con las manos para que reci ser vaso de elección y llevar triunfante su nombre por
biese la Vista.» Quita Cristo la vista á Pablo, mánda todas las gentes, y hacer que se humillen á él las ma
le qae se levante el que le derriba; y pudiendo resti jestades de los reyes y que le alaben los hijos do
tuirle los ojos, le remite al tacto de Ananias su siervo. Israel. Las palabras de Cristo mas suenan amenaza de
Hace primero que Pablo oran. lo vea en visión que severo castigo que de galardón: «Yo le enseñaré á
Ananias le sana ; después dicele á Ananias la visión de él cuánto conviene que padezca por mi nombre. «
Pablo, y que vaya y le dé vista. Este , que parece ro ¿Quién nodirá que justiciero quiere Dios desquitar
deo, es dotrina y compendio de multiplicadas mise se con los trabajos que destina á Pablo, de lo que hizo
ricordias. ¿Qué otra cosa podía suceder á Pablo , que en la muerte del Protoinártir en que fue cómplice, y
en el castigo de Dios se da al ayuno y se entrega á de la saña que mostró contra su Iglesia? Es tan dife
la oración : eu que se conoce que quien le cegó los ojos rente el lenguaje de Dios del nuestro, que donde en
del cuerpo , ya que (l) remitió que se los restituyese tendemos casligo, su sabiduría eterna razona premio.
á Ananias, él le abrió y dio vista á losdelalma? Qui ¿Cuál otro mayor que elegir á uno p^ru que pudczra
tase Dios muchos milagros y déjalos á sus siervos que por su nombre ? Si este solo es el camino de merecer,
los obren , para honrarlos y que con ellos le glorifi ¿quién negará que lo es de medrar? Dotrina es suya
quen. Reciba Pablo la salud del que aguardaba de su en el discípulo querido y en su hermano (a). Pídenle
persecución la muerte ; vea juntamente, cuando vea, en su reino las dos sillas, la precedencia en el descanso
como los discípulos de Jesús cumplen su precepto de de su gloria ; y dales la amargura de su cáliz : al uno
amar los enemigos, en él que era el mayor. Esta do- el cuchillo adelantado á los demás apóstoles, al otro
triua la empezó á oir en Esteban cuando con las úl el veneno en el vaso, el fuego en la tina, el destierro
timas palabras y la postrer sangre le pidió le perdo en Patbmos. Esto fué decirles que el favor que le ha
nase entre los que le apedreaban ; y vela practicada cu bían de pedir y el premio que les habia de dar , eran
Ananias á quien venia i prender, y de cuyo nombre ocasiones de padecer por él. Dice que á Pablo enseña
temblaba, con todos los cristianos de Damasco. Cuan cuánto conviene que padezca por él: dotrina tan re
primorosos artífices son el ayuno y la oración para montada á nuestro sentir, que si Dios no enseña al
(2) librar á Cristo vasos escogidos, lo verificaré en hombrecuánto importa que padezca por él, no solo no
Pablo. la alcanza la fragilidad humana, sino que la huye. Así
«Respondió Ananias : Señor, he oido muchas cosas lo entendió san Pablo, pues en la epístola 2.' á los
ileite hombre , y cuánto mal ha hecho en Jerusalen á de (3) Coriufo , xi , vers. 22, tratando de las cosas con
tus santos; y este tiene potestad de los principes de que otros se ilustran, dice: (4) «Hebreos son, y yo;
los sacerdotes para prtnder ¡i todos los que invocan son israelitas , y yo lo soy ; son descendientes de Abra-
tu nombre. Respondióle el Señor: Vé, porque este han, y yo también. » En esto se iguala con ellos. Pro-
para mí es vaso de elección para llevar mi nombre signe: (5) «Ministros de Cristo son (hablo como menos
delante de las gentes y de los reyes y hijos de Israel; sabio); yo mas.»
yo le enseñaré á él cuánto conviene que padezca por Aqui se desiguala y prefiere á todos ; veamos con
mí nombre.» qué. Él lo dice consecutivamente (6).
Cuánto se debe huirla opinión de perseguidor de la «En muchos trabajos, en muchas mas prisiones, en
virtud, se conoce en que, diciendo á Ananias Cristo azotes innumerables, en muertes continuas y frecuen
qne Pablo estulta en oración y que le había revelad* tes. Cinco veces me dieron los judíos cuarenta azo
que él le sanaría, y raandádole que fuese y le resti tes , uno menos que me excusó el privilegio de ciu
tuyese la vista , replica diciendo que ha oido los males dadano de Roma. Tres veces fui azotado con varas,
que Pablo ha Jiecho persiguiendo sus santos en Jeru- mía apedreado, tres coni borrascas deshechas y nau
saten, y que viene con la comisión de perseguirá to fragué. Un día y una noche estuve sumergido en lo
dos los que invocan su nombre. Obliga el justo temor profundo del mar, padecí muchas veces en los cami
de Ananias á Dios á que le afiance con decir que Pa nos, en los ríos, peligros de ladrones, de los de mi na-
blo, que era arma ofensiva contra él ( eso es vaso en
la Sagrada Escritura) , habia de" ser arma de su elec •
i a) Jacob" y Juan.
ción para defensa de su ley ; y que llevaría su nom (3i Corinüu , .A. M. F.)
bre, que habia perseguido , á todas las gentes, predi- (i) Hebra; i sont, ei ego : Israclilac sunt, el ego : Semen Abra-
i ándole á los reyes y hijos de Israel. Porque en hacerle naoISisunt, et eso.
Minisin Cbristi sunt iuI minas sapiens dicol : plus ego.
vaso de elección le llamó arma electa , le pintan siem (6 In Uboribus |>luriinis, in carceribus abnndantins, in plagis
pre con ía espada desnuda; mas no por eso le muda siipra modum, in monibus frequenter. A Juilacis quidquíis, qua-
el oficio que tenia de correo , llevando cartas para la draginas, una minas, aceepi. l'cr virgis cacsu» sum. semel lapi-
datus sum , ter naufragiun feci ; nocte, et die in profundo maris
desolación de sus creyentes : pues si con las cartas Tul. In itincribus saepé periculis fluminnm, periculis Utronum,
escandalizaba, escribiendo cartas hade enseñar; y si periculis ex genere, periculis cxgenlibus, periculis in chilate,
con ellas persiguió, con ellas defiende. Padezca con lo periculis in solítudine, periculis in man. periculis in falsis fra-
que hacia padecer ; dé vida con las epístolas quien ron intribus. In labore, et aerumua, in vigiliis mullís, in fame, et siti,
jejuniis mullís, in frígorc, et nuditate: praeter illa , quae ex
trínsecas sunt, instantia mea quolidiana solicitud» oinnium
Ecclesiarum. ¿Quis Inllrmatur, el ego non inilnnort Quis sran-
f i le remitió' i qne se los restituí»»* AnaiJas . iS.) dalizatur, et ego non uror? Si gloriari oportet, quae iullrmilatia
í?; labrar i«.) rocae sunt, gloriabor,
20 OBRAS DE DON FRANCISCO DE QUEVEDO VILLEGAS.
cion, (i) de las gentes. Tuve riesgos en las ciudades nombre.» Bautizóse Pablo, pasando de nn extrehio á
y en la soledad, en el mar y en los falsos hermanos. otro, del fuego al agua, de perseguidora defensa, de
Viví en trabajo y afrenta, en desvelo porfiado, en fariseo á apóstol; y después que renovó la alma con el
hambre y sed, en muchos íiyunos, en frío y desnudez; bautismo, comiendo satisfizo el largo ayuno.
y fuera de todo esto, con el cuidado ansioso 'que me Extrañará quien detuviere la atención en la letra,
insta de todas las iglesias. ¿Quién padece enfermedad, que Ananías diga á Pablo, cuando está ciego y él le da
qne yo no la padezca'? Quién es de todos escandali la vista, que vio al Justo y que predicará loque vio
zado, que yo no me abrase? Si ello es lícito gloriarse, y oyó. Nunca tuvo Pablo mas vista que cuando la per
yo tendré p<ir glorías mis calamidades.» dió, viendo erasu señor al que perseguía por enemigo,
Según sus palabras, por haber padecido lodo este in y que debía obedecer al que contradecía en los que le
mensurable cúmulo de afrentas, miserias, peligros, eran obedientes. Todo esto vio en-cayendo y cegando,
calamidades, naufragios y prisiones, excede en ser mi cuando dijo : «Señor, ¿qué quieres qne yo haga?» Son
nistro del Hijo de Dios á todos los demás. Y él declara los aforismos de la medicina de Dios en todo diferen
que son beneficios, con las últimas palabras; pues dice tes á ,(2) la humana. Los hombres para cegar á otro le
que si se ha de gloriar, hade ser por ellas, y que cuando echan tierra y lodo en los ojos; Cristo con lodo en los
dijo Cristo : Yo lo haré ¡l él que sepa cuánto conviene ojos da vista al ciego. Yace el paralitico en la cama con
que padezca por mi nombre, no fué decir á Ananías: mas señales de muerto que de vivo; dícele Cristo:
Yo le castigaré ese rencor y enojo con que dices ha per «Échate á cuestas lucarna y vete.» ¡Extraña cosa! Al
seguido y persigue ¡i mis santos ; — sinoí Premiaréle el que está en el lecho porque, no puede estar por sí en
ser vaso de elección y llevar á todas partes mi nom pié, le manda que acueste sobre sus hombros su cama,
bre, con hacer que lo mas qne padecerá por mí le exal y que sea cama de su lecho y que camine : médico
te á ser mas ministro mió que los demás, y que en eso divino, pues haciendo del descanso humano carga, al
no se le iguale alguno, cuando él iguale enlódenlas que reposa en él le da salud y aliento para caminar.
á todos. Segundo ejemplo desta cura milagrosa fué Pablo. Está
Veis aquí nn Job, tantas veces multiplicado en Pa derribado y ciego , y dicele que se levante ; y que car
blo cuantos pasos dio rodeando la tierra, cuantas le gando sobre sí su nombre, le lleve á todas las gentes.
guas anduvo navegando los mares; á quien contrastan Cuanta mayor carga dio á Pablo en su nombre que al
todos los elementos, todas las ciudades y pueblos, no paralítico en su cama, es inmensurable exceso : yo os
solo tres amigos, sino todas las gentes ; combatido y lo probaré. Pesa tanto el nombre de Jesús , que todos,
robado de los suyos propios, de falsos hermanos, del en el cielo, en la tierra y en el infierno (3) arrodillan
poblado y de la soledad. Pondérese cuánto mas hor con él (4).
rible estancia es para una vida estar en el profundo Veamos cómo recibe Pablo esta inmensa carga. Lue
del mar un dia y una noche , que en el muladar. Si go que cobró lá vista y recibió el bautismo , después
os acordáis de que Satanás perseguía á Job, no os olvi de haber conversado algunos días con los discípulos
déis que á Pablóle era tan doméstico verdugo, que que estaban en Damasco (5), «perpetuamente en las
hiriéndole continuamente (loque él exprime con la sinagogas predicaba á Jesús, diciendo: Este es el hijo
palabra colafizar), le obligó á pedir al Señor le librase do Dios. Admirábanse todos los que le oian, diciendo:
de tan fiero y cotidiano verdugo avecindado en su ¿No es este el que en Jerusalen perseguía á los que in
carne; y que este alivio se le negó Cristo, habiendo vocaban este nombre, y vino aquí para llevarlos aherro
para contra Job atádole la mano y límítádole el poder. jados á lospríncipes de los sacerdotes?»
Acordaos que á Job con tan valerosa paciencia le saca 0 Mirad si en osla notado los judíos empieza con la
ban las persecucignes quejas y lamentos; y ved que persecución á mostrarse sobro Pablo el peso del nom
Pablo las celebra y las blasona , poniendo en ellas bre do Jesús. El no solo se vence del, antes cobra de
todo el precio de sus ventajas y todo el premio de sus la misma carga mas aliento y fuerza ; dícelo el texto sa
servicios, haciendo pompa de las afrentas. grado: (6) «Empero Pablo mas convalecía confun
Ananías, que halda al mandato de Cristo detenido la diendo á los judíos con afirmar que Jesús era Cristo, el
obediencia en el temor que tenia del nombre de Pablo, Mesías, el ungido y prometido en los profetas.» Es dig
luego que oyó decir al Señor que había de padecer por na de reparo la palabra (convalescebat) convalecía, que
su nombre, asegurado en que había de padecer traba la versión sira dice (roborabatur) se esforzaba. El pe
jos por él, fué; y hallándole, acaricióle con nombre de so, como iba agravándose, le multiplicábala fuerza;
hermano, tocóle, y cayéndosele de los ojos á manera de y convalecía de la dolencia con el aumento della. Lue
escamas el humor que le coció en cataratas la fuerza go que oyeron que afirmaba ser Jesús el Mesías, que
de aquel rayo (domesticado para solo cegarle con ex es Cristo, «después de muchos diaslos judíos hicie
ceso de luz, cortesía con que el sol anega las estrellas), ron concilio contra él pata darle muerte : » de que se
quedó con la vista recobrada. Y como se lee en el ca colige que los judíos se indignaron mas de que dijese
pítulo 22, vers. 14 de los Actos, le dijo Ananías: «Dios
de nuestros padres te preordinó para que conocieses (2) los de la humana. (S.) .
su voluntad y vieses al Justo, y oyeses la voz de su (.">} se arrodillan (írf.)
boca; porque serás testigo suyo á todas las gentes de (i) In nomine Jcsu ouincgcnu flectatur coclcstlum.terrestrium,
lo que viste y has oído. ¿Qué, pues, aguardas? Le ct infernorum.
(5) continuó in synagogls praedicabat Jesum , quoniam lúe est
vántate y bautízate y lava tus pecados, invocando su Filius Dci.
(G) Saulus antcm multó raagis convalescebat, et confuinieb.it
Judaeos, qui habitaban! Damasci, afUnnans quoniam hic est
(1) i de las gentes. (S.) Cbrlstus.
VIDA DE SAN PABLO APÓSTOL. 2)
qa&lesttserael Mesías prometido , que hijo de Dios ; procurando apartar al procónsul de la verdadera fe.
pues cuando predicó esto , solo repararon en la nove Mas Saulo, que desde esta acción so diju Pablo, lleno
dad de exaltar el nombre que habia perseguido ; mas de Espíritu Santo, poniendo los ojos en Elymas y en
en oyéndole que Jesús era Cristo, que es el ungido, su perversa intención, con voz encendida en celo di
luego se juntan á condenarle á muerte. Siempre fué vino le dijo : ¡ Oh , lleno de todo engaño, habitado do
el tema de su obstinación negar el prometido, como toda mentira, hijo del demonio, enemigo de toda jus
los profetas le predijeron, humilde y pobre y escarne ticia, que no te cansas de torcer y dificultar los cami
cido y desfigurado en la cruz ; y aguardarle confor nos rectos del Señor ! Mira sobre ti la mano poderosa
me á la interpretación de su dureza. Este para su am „ de Dios: cegarás, y no podrás ver el sol en todo el tiem
bición era punto político ; y por eso podia mas con po que fuere su voluntad. Al mismo instante se le ane
ellos que el afirmar era hijo de Dios, loque llama garon los ojos en noche y tinieblas, y buscaba quién
ron blasfemia, y lo tomaban por pretexto para solo leadestraso. Viendo el procónsul el milagroso castigo,
asegurar la materia de estado que seguía su codicia, creyó, admirando la dotrina del Señor: arte de Dios
en esperar Jerusalen de oro y rey y (t) Mesia tem es cegar á uno para dar vista á otro. Reparo en que san
poralmente glorioso. Por eso , aun crucificado Jesús, Pablo parece que estudió en sí este género de castigo.
/uvieron tan porfiados celos del rótulo que le sobres- El iba precipitado á (2) subvertir los caminos rectos
cribia en las afrentas rey; y siguiendo esta interesada de Dios, cuando cayó ; cególe el Señor : y ahora viendo
pertinacia, en oyendo á Pablo que es Cristo, juntan que Elymas osaba intentar lo mismo, le ciega ; y es pe
concilio y le condenan á muerte. Mirad si con la na providente no vea sus caminos quien procura quo
muerte decretada va creciendo sobre Pablo el peso del otros no vean ni oigan los de Dios.
nombre de Jesús ; mas él, en lugar de arrodillar, car Ve el mago la mano del Señor sobre sí , y pierde los
gado con él , persevera en llevarle á que á él se arro- ojos y búscalos en la mano de otro hombre. Esta es
dijlen todos. «Supo Pablo las asechanzas que le ponian señal de ceguedad interior, pues solo acudiendo por
los judíos; que guardaban las puertas déla ciudad de apelación interpuesta del arrepentimiento á la misma
dia y de noche, para quitarle la vida. Recogiéronle los mano quo le quitó la vista, pudo cobrarla.
discípulos de noche, y en una espuerta le descolgaron Reconozco misterio en que en este cap. 13 dolos Ac
por la muralla.» Fuese á Jerusalen, donde procuraba tos manda el Espíritu Santo que le aparten á Pablo para
juntarse con los discípulos; y todos (informados de la la obra á que le tiene destinado, y en él empieza á
fama que tenia de perseguidor de Cristo) le temían, obrar con majestad apostólica (3) la conversión de un
no creyendo se habia convertido, basta que Bernabé le procónsul y un milagro en el falso profeta, y muda el
llevó consigo á los apóstoles, refiriéndoles de la mane nombre; siendo así que en el capítulo antecedente, al
ra que e\ Señor se le apareció en el camino , su caida, principio, se refiere que Heródes degolló á Jacobo, her
y lo que \e dijo y mandó, y cómo después animosa mano de Juan. El Espíritu Santo, que fué enviado por
mente habia predicado el nombre de Jesús en Damas el Hijo para asistir y gobernar la Iglesia, viendo que
co. Con esto le admitieron los apóstoles en su compa la garganta de Jacobo, sedienta de beber el cáliz que
ñía , y en Jerusalen entraba y salia con ellos, obrando Cristo le habia dicho bebería, le bebió en los lilos del
en santa confianza maravillas en el nombre del Señor. cuchillo dándole que bebiese su sangre, y que era
Predicaba á las gentes, disputaba con los griegos; unas la primacía de los doce su vida,— quiso suplida con
y otros trataban de darle muerte; mas entendiéndolo Pablo , y que el vaso de elección sustituya los años
sus hermanos en el ministerio de la fe , lleváronle á que abrevió el cáliz pretendido.
Cesárea y encamináronle á Tarso. En todas partes Muere Jacobo, luego y el primero, porque muerto
por el nombre de Jesús busca la muerte, y los homi conviene que navegue, que so enlace-el arnés, que
cidas le buscan. > empuñe la espada, que sin apearse de una tempestad
Mirad si puede ser mayor el peso del nombre de Je » de nieve, en el caballo blanco, discurra de unas en
sús que lleva sobre sus hombros. Estaban en la iglesia otras batallas, centellando luces que le muestren hijo
de Antioquia profetas y doctores, entre los cuales es fulminante del trueno. Haga en las multitudes de in
taba Bernabé y Simón , llamado Níger , Lúeas cire- fieles, que no podían contarse en su España, estragos
nense y Manahen , que era pupilo de Heródes tetrar- que siempre se cuenten. Solo para España nunca pa
ca, y Pablo. Aquí fué donde el Espíritu Santo mandó rece que murió Jacobo, pues en ella y por ella pelea
que le apartasen á Pablo y á Bernabé , para emplear difunto. Faltó para la predicación de los judíos y de
los en la obra para que les elegia. Ellos, enviados por las gentes ;y el Espíritu Santo continúa su vida para
el Espíritu Santo, fueron á Seleucia, y desde allí na la dotrina, eon la de san Pablo: y así, luego que falta
vegaron áCipro; y como entrasen en Salamina, pre aquella garganta, despacha sonora por el mundo esta
dicaban en las sinagogas de los judíos la palabra de trompeta del Evangelio. Enmudece el hijo del trueno,
Dios. Caminaron por toda la isla basta Pafo, y halla y empieza á tronar el hijo del rayo , que le engendró
ron un hombre judio, siendo profeta falso con gran en verdadera luz cegándole. ¿Quién no conoce cuan
nombre. apretado parentesco tienen el hijo del trueno y el del
Estaba con el procónsul Sergio Paulo, varón pruden rayo?
te. Deseaba traer á sí á Pablo y Bernabé, por oir la (4) Castigado el mago Elymas , á quien la versión
palabra de Dios ; empero contradecíalo con todas
/ fuerzas Eljuias, aquel mago (eso significa su nombre),
(2) subverter {A. tí.)
(3) conversión {A. U. f\)
(ij Utitu {S.) (ij Castigando el mago (Ai. F.)—Castigando al mago (S.J
25 OBRAS DE DON FRANCISCO DE QUEVEDO VILLEGAS.
si ni llama Bar-Schonmo (a), y convertido el procón- Siempre la hipocresía farandulera fué solariega en
.-iil Sergio Paulo, Pablo y los que con él estaban na los judíos. Buscan la honestidad- para (2) desvergüen
vegaron de Pafo á Pcrgen de Panfilia , y sin dete zas, la religión para impiedades, los generosos para vi
nerse pasaron ú Anlioquía de Pisidia; y entrando el lezas, (3) autorizan la maldad con el pretexto venera
sábado en la sinagoga, sentáronse, y después de la ble; y si bien san Pablo había hecho mucho fruto en
lección de la ley y los profetas, los príncipes de la si aquellas gentes, sintió tanto el dejará los judíos en U
nagoga los enviaron á decir, si tenian algo de exlior- esclavitud de su pecado y en la pertinacia de su error,
tacion y enseñanza para el pueblo, que lo dijesen. que sacudiendo él y Bernabé el polvo de los pies con
Luego se levantó Pablo, y *andamlo con la mano el tra ellos, se fueron á la ciudad de Iconia.
silencio á todos, les dijo: «Varones de Israel que te Esta ceremonia de sacudir el polvo de los pies mandó
méis á Dios, oíd.» Cristo á sus discípulos que hiciesen donde no recibiesen
Hase de predicar la palabra de Dios con imperio , no su dotrina. No quiere' que los pasos que les llevaron
servilmente, sino con prontitud y confianza en su la salud lleven polvo de tierra que no la recibe; y
inefable verdad. En oyendo Pablo las palabras de los pues los impíos (como dice el psalmo i) son como el
principes de la sinagoga se levantó, y extendiendo polvo que el viento arrebata de la superficie de la tier
el brazo, previno con la mano atención en el audito ra, no es bien que sirva de calzado á los pies apostóli
rio, para que precediese el decoro de las acciones ala cos la similitud suya. Los impíos, aun en semejanza j
majestad de la dotrina. Dispone los ánimos con halago emblema, son mala compañía y-polvoque los retrata;
elocuente, llamándolos varones de Israel y temero mejor es para sacudido que llevado. Tierra de donde
sos de Dios; que el magisterio apostólico no desdeña los agricultores de Dios no sacan otra cosa sino polvo,
la cortesía. Después, valiéndose déla ocasión de haber vuélvaseles en nube á los ojos y entierre su ceguera.
llegado cuando leían la ley y los profetas, con los En Icón entraron en la sínanoga, y convirtieron gran
profetas y la ley los enseña que aquella y las profe de multitud de judios y griegos; los judíos, obsti
cías se cumplieron por los mismos judíos, crucifican nados, rebelaron las gentes contra Pablo y Bernabé.
do á#Ci isto Jesús. Fué tan docta y erudita y tan hermo No pudo el riesgo hacer que levantasen la mano de la
samente elegante su oración, que en acabándola, toda cosecha, fecundándola con milagros y prodigios, que
la sinagoga, hecha aplauso de sus palabras, le pidió dividieron la ciudad, asistiendo parte á los judios y
quisiese repetirla el sábado siguiente al pueblo. Vióse parte á los apóstoles. Finalmente, desenfrenada la ra
la fuerza de la verdad y del espíritu de Pablo, pues bia y desbocado el ímpetu, determinaron los judíos y
les agradó oír que Jesús á quien habían dado muerte los gentiles con sus principes, disfamarlos con injurias
afrentosa, era el prometido, y que había resucitado y apedrearlos. Entendiéndolo, por guardar en sus vi
y era solo en quien se cumplió lo que David dijo, que das la salud de la verdad, se fueron á la ciudad de Ly-
no consentiría Dios que á su santo tocase la corrupción caonia, (6) Lystra y Derben, y evangelizaron toda la
que difunto tocó al mismo David. Mas al otro sábado región en contorno.
se vio la obstinación de sus ánimos, por quienes cono ¡Mirad cuan grande carga dio á Pablo Jesús, en que
ciéndola David, dijo: (1) «Si hoy oyéredes su voz, llevase por el mundo su nombre! La misma codició
no endurezcáis vuestros corazones ;» precepto que no san Ignacio para su sagrada orden con el nombre de
obedecieron en esta ocasión , pues este sábado oye Jesús, que han llevado á todos los reinos de los dos
ron su voz, y el siguiente mostraron el pedernal de sus mundos, en todas partes sitiados de persecuciones des
entrañas. Estaba junta innumerable multitud de las de su principio, con las cuales lian edificado en el pro
gentes para volverá oirá Pablo. Los judíos empezaron vecho universal su mérito. Si miramos sus mártires,
á tumultuar, diciendo que Pablo y los suyos blasfema son infinitos á los que el peso del nombre de Jesns ha
ban, con palabras tan sediciosas, que le obligaron á de derribado las cabezas, hundido los hombros, quebran
cirles : « ¿Vosotros, que os habíades do gloriar en esta» tado el cuerpo y roto los brazos, siendo la sangre ver
verdad que se ejecutó por vuestrasmanos en Jesús, des tida de los muertos, manantial de vivos para morir por
cendiente de David, la contradecis ; y el bien de creer él. Peregrinan, navegan, predican, enseñan, escriben;
la le echáis con desprecio á las gentes ? Será castigo padecen en el mar, en la tierra, en los desiertos y po
vuestro que ellas la reciban, y llevándosela nosotros, blados; peligran en los propios y en los extraños, y no
obedecemos el mandado con que Cristo Jesús nos en menos (4) «en el mar y en los falsos hermanos». Pare
vía á llevarles la salud eterna.» Alegráronse los gen ce que san Ignacio pronunció á sos hijos las mismas pa
tiles con estas nuevas en favor de sus almas , y seguían labras, cuando los edificaba, que Cristo á san Pablo
á Pablo como dolientes á su remedio único. Viendo cuando le derribó para edificarle : a Yo les enseñaré
los judíosde parle del Apóstol la mayor parte de la gen cuánto conviene que padezcan por el nombre deJesus ;»
te, desesperados de la razón y autoridad (imitando el loque les enseñó padeciendo tan eslabonadas perse
ingenio del demonio, que en Adán se valió de la mu cuciones en todas partes y de todos. Parte es de la
jer para con la culpa apestar el linaje humano), se va vida de san Pablo la imitación de toda su vida.
lieron de mujeres religiosas y honestas (palabras son Había en Lystra un hombre tullido desde su naci
del texto sagrado) y de los principales de la ciudad, y miento; oyó hablar á Pablo, que mirándole y recono
ocasionando motin y persecacíon contra Pablo y Ber ciendo en el fe digna de salud, alzando la voz, le dijo :
nabé, los desterraron de todos los términos de su tierra.
(í) desvergüenz», (S.)
(a) Filiut nominis. # (3) y autorizan (Id.)
(1) Hodie, si vocem ejus audierltij , nollte obdurart corda (Al Lystrla (constantemente se lee en lodos las impresiones.)
vcsira. (4) ln mari, et in falsis fralribus.
VIDA DE SAN PABLO APÓSTOL. 23
«LtrástoVe derecho sobre tus pies.» Levantóse y an teres de oro escriben de misterios encendido'- los espa
duvo, lio le pulió el tullido que le diese salud, empero cios del firmamento. Él suspendió sobre la basa líquida
la fe negocia sin palabras ; estas no faltaron, pues oyer.- del aire el peso de (atierra, y hizo quecuerpo tan grande
do lis* Pablo, ahorró las suyas,. El oye y el Apóstol como grave afirmase el pió seguro en aquella raridad
tí. jloego se levanta. ¡ Qué no alcanzan y obran estos, leve. Derribó el globo superior y impetuoso del agua á
das sentidos si se corresponden en la confianza de la las concavidades profundas, aprisionando las cóleras
fejdeDios y en su poder! Oir la palabra de Dios con de sus borrascas, impacientes de límite, con prisiones
fe, sin voz, tiene elocuencia mas eficaz que muda. La débiles de arena. El crió cuanto pueblo habitan estos
k que es ciega trae á si los ojos de Dios y los de Pablo. elementos, y cuanto tienen y producen. Su magnifica
Creer en Jesucristo y á sus apóstoles, y levantarse de piedad dispuso que las pasadas generaciones pudiesen
b tierra al cielo, todo es uno. hallar la felicidad de sus caminos. Nunca cesó su libe
Luego que vio esta maravilla la multitud de pueblo, ralidad de adeudarnos con testimonios de su clemen
dando gritos en su lengua lacónica, dijeron : «Estos cia, cargándonos de beneficios, cuidando desde la gran
hombres que lian descendido á nosotros, semejantes deza de su trono de repartirnos la lluvia, dando propi
soná los dioses. n A Bernabé llamaban Júpiter y a Pa cios y fértiles los tiempos al sudor de nuestra agricul
blo Mercurio, por ser el conductor y capitán de las pa tura, colmando con fecundas cosechas nuestras troje:,
labras y elocuencia ; y el sacerdote de Júpiter, que es y los corazones de alegrí;i.i> Con estas palabras de san
taba á la entrada de la ciudad, trayendo toros corona Pablo se enfrenó la ejecución del sacrificio, y apenas
dos delante de sus puertas, queria ofrecerles sacrificio se acalló el deseo de hacerle.
con todo el pueblo. Muchos vasallos y ministros hay que no solicitan para
Están lúbrica la idolatría, que nadie pone el pié en si las prerogativas y regalías de sus principes; pocos
ella que no resbale. Dicen estos que son hombres los que, si los tientan con ellas, no las admitan, agrade
que han venido, y luego que son semejantes á los dio ciéndolas á la lisonja. El que (2) se las da a los mal
ses, y consecutivamente que son dioses; y los gradúan presumidos, los granjea con hacerlos delincuentes. El
con sus nombres, y sin poderse reparar, tratan de ado que las recibe se muestra reconocido al que le puede
rarlos con victima. Es el pecado mas ambicioso del ncusar cuando quisiere, mal confiado en no reparé y
hombre; presume que puede hacer dioses que, como no lo supe. Esto que se ve muchas veces, y siempre se
hechuras suyas, le sean agradecidos ; quiere dioses ca castiga, en criados con sus señores, mas veces sucede á
seros, qne le agradezcan el haberlos hecho y que te los miserables hombres con Dios. No son pocas las co
man que los deshaga. No con otro Un endiosaron la ca sas que debiéndose decir y hacer con Dios solo, man
lentura (1) y la fortuna y la guerra y el agua y el fue dan los hombres que se hagan con olios y se les digan.
go. Efetos con Dios ejercitan la condición de criados, Uno de los defectos mas comunes de los hombres es el
qaecumensu pan, tiran sus gajes, sirvenle mal, y siem endiosarse tanto, que proverbialmente se dice por vi
pre se quejan üél. Con la misma villanía que en el tuperio. Este frenesí es del amor propio, primer artí
mondo huye el desconocido del que le hizo, huyen fice de la idolatría. Los desórdenes de este amor propio
estos de Dios. previno el primero precepto, mandando amar a Dios
Las diferentes disposiciones dan ocasión á diferen sobre todas las cosas; y hay quien por si mismo ama una
tes efectos de una misma causa. El sol con el mismo ra cosa sola mas que ó Dios. Llaman semejantes á los dio
yo endurece el lodo blando y ablanda la cera dura. ses á san Pablo y á san Bernabé ; dicen que el uno es
Oye el tullido hablar solamente á san Pablo, y cree y Júpiter y el otro Mercurio : (3) como estos eran demo
tana ; ven los otros obrar esta milagro en él , y idola nios y el compararlos con ellos oprobrio, (tespreciá-
tran; y la gloria que el doliente dio á Diosen su siervo ronle; mas cuando vieron al sacerdote venir á su puerta
para so siervo, se la quieren quitar estos. Enfermedad con victima á ofrecerles sacrificio y aduracion (regalía
que crece con los remedio*, quien la cura la irrita. de solo el Dios verdadero que predicaban), entonces
Congojó tanto á san Pab.o y san Bernabé el ver que se rasgan las túnicas y gritan su mortalidad, y prego-
querían adorarlos, que rasgando sus vestiduras (de- nao la sola nvijesttd soberana, á quien sol» se debe;
monstncion deque usaban losjudíos oyendo blasfemias lición que sieiiuu tan sacrosanta, no se desdeña de ser
como se vio en el mal pontífice, oyendo en su pervers política.
tribunal á Cri-tu), se arrojaron en medio de la multitud Luego qne reprimió Pablo la ceguedad de aquella
clamando : ¿Qué hacéis? gente, que le queria erigir altares, sobrevinieron unos
judíos de Acaya y de Icón , y haciendo el oficio de zi-
OBACIOR. zaña, persuadieron al pueblo á que apedreasen á Pa
■ Nosotros hombres somo», semejantes á los demás blo; (4) apedreáronle con tal furia, que ya por muerto
mortales; voces, que os persuadimos á dejar estos ritos le arrojaron fuera de la ciudad.
injustamente vanos y que os volváis á Dios vivo, que Infinitas veces se ha mostrado con sus aplausos el
de la incapacidad de la nada sacó espléndidos esos vo pueblo semejante a) humo que, siendo producción de
lúmenes del cielo, que extendió como pieles por el la claridad de la llama, hijo obscuro la anochece y afea,
inmenso vacio ; y á pesar de las tinieblas (primeras ha ahoga en sus globos las centellas que levanta, cuando
bitadoras del mundo, que obscuras rebozaron la cara juntamente las deja ver resplandecientes y las apaga
del abismo), con su palabra encendió la luz, que repar en hollín. Es la plebe pólvora encohete, que tocada le-
tió su voluntad en repúblicas de fuego, que con caiac-
(í) las di (S.)
(3) y como (H>
(i) li fortuna, la guerra, el agua (S.) (i) y npertrelronle (M.)
24 OBRAS DE DON FRANCISCO DE QUEVEDO VILLEGAS.
veniente de cualquier chispa, le sube con bravatas de oración y ayunos los encomendaron al Señor en quien '
rayo, le ostenta en los confines de las nubes estrella, y creían. Y pasando por í'isidia, entraron en Panlilia; y
le hace descender, confesando en ceniza las ridiculas publicando la palabra de Dios en Perge, descendie
bravatas del papel (a). Juntamente se leen y lloran es ron (4) en Alalia, y desde allí navegaron á Antioquia.
tos sucesos en las historias humanas. En llegando congregaron la Iglesia, refiriendo cuantas
No me espanto que los hombres no escarmienten cti maravillas y misericordias había con ellos obrado el Se
estos escándalos; todos se juzgan diferentes y aventa ñor, abriendo á las gentes la puerta de su fe ; y detu
jados en méritos á los justiciados de la liviandad popu viéronse no poco tiempo con los discípulos. Hubo al
lar. No culpan la plebe, sino á los que no teniendo las gunos de Judea que decían á los hermanos que seguían
prendas que de sí presumen, se fiaron della. Mas ¿cuál la ley de Jesucristo : « Sí no os circuncidáis según la ley
espíritu sacrilego no decaerá para su advertencia deste de Moisen, no podéis salvaros.» Contradijeron esto con
devaneo, habiendo visto la entrada de Cristo Jesús, celosa vehemencia Pablo y Bernabé; por lo cual de co
Dios y hombre verdadero; en Jerusalen, con triunfo mún consentimiento decretaron que Pablo y Bernabé y
lleno de majestad y resonando en soberanas aclama varones de los unos y de los otros acudiesen á los após
ciones? El domingo le dieron los ramos, para darle el toles y presbíteros que estaban en Jerusalen , y les pi
viernes el tronco mas desnudo; (i) alhómbranle con diesen la determinación desta controversia. En pro
sus vestiduras las calles, y (2) otro dia echaron suertes secución desta causa se pusieron en camino, y pasando
sobre la suya ; esparcen con las manos á sus pies las por Fenicia y Samaría, refirieron la conversión de las
palmas, y luego ponen en su rostro las palmas de sus gentes, deque recibieron aquellas iglesias grande gozo
manos. Esta mudanza que padeció del pueblo Cristo espiritual. Llegaron á Jerusalen, donde fueron recibi
para cumplir las profecías, padeció Pablo para cum dos de los apóstoles y ancianos, á quienes dieron cuenta
plir con su oficio. Los mismos que le llamaban dios de los progresos que el Evangelio de Jesucristo había
con nombre de Mercurio, y con terquedad porfiaban hecho en las gentes por su predicación.
para adorarle con sacrificio, instantáneamente le ape ¡ Qué atenta está la contradicción de los hebreos á la
drean. verdad del Evangelio ! Luego que oyerou estas palabras
Las capas que él guardó á los que apedrearon á Es algunos judíos de la secta de los fariseos, que se habían
teban, le guardaron estas piedras, y con ellas tantea la reducido, se levantaron diciendo que convenia (5) que
providencia de Dios el desquite de aquella culpa. Si el se circuncidasen los que se convirtiesen de las gentes,
que no admite la adoración usurpada es apedreado, y se les ordenase la observancia de la ley de Moisen. A
quien la admite sin tener prevenida la muerte y (3) la determinar lo que convenia en este caso se juntaron los
ruina, añade á lo delincuente lo necio. apóstoles y los ancianos. Fué grande la conferencia ;
Salieron los discípulos ansiosos de hallar el cuerpo empero, como cabeza y príncipe del apostolado, levan
de Pablo para darle sepultura, y después de haber con tándose Simón Pedro. Dijo :
muchas lágrimas desenvuelto el campo, le vieron vivo.
ORACIÓN DE SAN PEDRO.
Era vaso de elección, y las piedras pudieron abollarle,
y no romperle. Más tuvieron Bernabé y los demás que «Varones que militáis en el Evangelio de Jesucristo,
hacer en resucitar del susto, que Pablo de las heridas. nuestros hermanos en la fe verdadera, vosotros sabéis
El dia siguiente Pablo- y Bernabé se encaminaron á que desde los días antiguos determinó Dios que por mi
Derben ; y después de haber predicado en aquella ciu boca oyesen las gentes la palabra de su Evangelio, y
dad el Evangelio y enseñado á muchos, pasaron á Lys- oyéndola creyesen en su Hijo unigénito; y aquel Señor,
tra y á Iiyn y á Antioquia, confirmando en la fe las cuyos ojos desde la majestad de su trono leen los reti
almas de los discípulos que en ellas habían adquirido ramientos del corazón humano, legalizó esta verdad
á precio de sangre y persecuciones, exhortándolos á que concediéndoles el Espíritu Santo, sin diferenciarlos en
permaneciesen en la ley de Jesucristo, sin dar lugar á esto de nosotros por haberlos purificado las almas con
que las amenazas y los trabajos acobardasen sus espíri la fe, que los hizo semejantes á nosotros y pueblo suyo.
tus; porque, de la manera que con los golpes del mar ¿Por qué pues ahora, con resabios de vuestra dureza
tillo se afirma el clavo, y con el peso que lleva el navio ingrata á sus beneficios, tentáis á la clemencia de Dios,
por lastre se asegura, asi la fe se arraiga en los corazo que os es y ha sido tan favorable , pretendiendo se car
nes: por lo cual conviene que entremos en el reino de gue sobre las cervices de los discípulos el yugo pesado,
Dios por el paso que nos abre en sudor y lágrimas la que ni nuestros padres ni nosotros pudimos sufrir*
adversidad, liste camino que os enseñamos es el mismo ¿Qué pues procuráis, ó para qué añadis carga molesta
que frecuentan y repiten nuestros pasos, deslizando en que nos venza los hombros, cuando firmemente cree
nuestra sangre, por encaminaros al verdadero descanso mos que por la gracia de Jesucristo nos hemos de sal
cuyo precio es el padecer. Esto aprendimos del mismo var, como se salvaron ellos?»
Señor de la gloria que os prometemos , que de su eter Siguióse á estas palabras el silencio con que oían to
no Padre á su costa nos la compró más cara, por darnos dos á Pablo y á Bernabé, que en testimonio del razona
caudal para poder adquirirla. — Y habiéndoles cons miento de san Pedro, referían los prodigios y maravi
tituido presbíteros en todas las iglesias , en ferviente llas y misericordias que per ellos había Dios obrado con
las gentes. Y después que pusieron fin á su relación,
(0) Ya usó de esla propi» imagen Qi'ívíbo en la Yirlvi militan Jacobo (llamado hermano del Señor), como obispo de Je-
te, hablando de la Soberbia.
(1) alfómbrenle (S.)
(2) al otro dia di.) a (4) i Alalia, (S.) - en Italia, (lí.)
(3) ruina, (M.) (5) se circuncidasen (S.)
VIDA DE SAN PABLO APÓSTOL. 2.)
rata&.&ecto por los apóstoles, respondió con estas llo por mejor camino para entenderlo buscar antes el
» pbta: misterio que tuvo, que la causa. Persuádome que el
Espíritu Santo, que dijo á los discípulos que le apar
ORACIÓN DE SAN JACOBO.
tasen á Pablo y Bernabé, los apartó ahora para sí.
i Tirones fieles y hermanos en la fe, oidme. Oído lia- Preceda advertencia genealógica. Juan, llamado
tís i Simón cómo Dios determinó en el principio sa- Marco, era pariente muy cercano de Bernabé, y dife
w pueblo escogido, para gloria de su nombre , de las rente de san Marcos evangelista, á quien nunca lla
¡sotes postradas con el error de la idolatría. En esto maron Juan. Sigo en esto á Hipólito, l)oroteo,<tferú-
««tienen las voces de los profetas. Así lo escribió nimo y Isidoro, cuya opinión tiene Baronio ; no obs
Amos : Después desto volveré , y edificaré otra vez el tante que afirman lo contrario Ecuinenio , Vítor an-
t3¡>ern'culo^s¡J}avid, el cual fué derribado, y repararé tioqueno, Eutiinio y Orígenes, citado porSixlo senen-
sai ruinas yi^Hificaré de nuevo. Para que ios demás se. Favorece esta parte Clemente romano, cuando
hombres busquen al Señor, y todas las gentes sobre las dice que Marco el que asistió á san Pablo, escribió
cuales se invocare mi nombre , dice Dios que hizo to el Evangelio; empero háceme fuerza que cuando Mar
das las cosas en el cielo y la tierra. Eternamente supo co evangelista estaba en Roma (de donde pasó á Ale
Dios todas estas obras suyas con soberana presciencia, jandría, Egipto y Libia, como consta de Atanasio),
qne suavemente lo dispone todo: por lo cual juzgo que Juan, que se llamaba Marco, asistía en Jerusalen á
no se debe entristecer ni afligir á los que de las gentes Bernabé, su tio, y á Pablo. Era hijo de María, en cu
«n llamados á ser pueblo de Dios. Basta escribirles que ya casa en Jerusalen entró san Pedro cuando el ángel
se abstengan del contagio inmundo de la idolatría, del le sacó de la prisión (I) : «Considerando Pedro en el
adulterio, de la carne sufocada y de la sangre ; atiendan socorro celestial, llegó á la casa de María , madre de
á disponer sus almas para que sean capaces de la gra Juan que se dice Marcos, adonde estaban muchos jun
cia del Evangelio, y descansen del cuidado de la ley de tos y orando.» Lorino tiene que esta casa era la mis
Motsen, pues en todas las ciudades hay sinagogas que ma donde sobre los apóstoles bajó el Espíritu Santo,
le predican y donde se lee los sábados. » declarando con mucha erudición la palabra coenacu-
Agrado á los apóstoles y ancianos, con toda la Iglesia, lum que se lee en el vers. 13 del cap. i. Cuando es
1 esta disposición , y que partiesen á Antioquía varones to no fuese asi, se logra la erudición en la conjetura.
escogidos entre todos, con Pablo y Bernabé y Jgda, lla Lo que no puede dudarse desta casa de María, madre
mado Barsabas, y Sila", ministros entre los demás aven de Juan Marco, es, que en ella se recogían losapós^
tajados. Diéronles cartas, según la proposición de san toles y discípulos á orar, y que san Pedro era en ella
Pedro, con la nota de san Jacobo, con recomendación frecuente y tan conocido, que por la voz, sabiendo quo
de los que las llevaban, y remitiéndose á ellos en loque estaba preso, de noche y a deshora le conoció la cria
habían oído. Despedidos de la iglesia, llegaron á Antio da. Con esta noticia encenderé luces á la obscuridad
quía, jumaron el pueblo, leyeron en público las carias, desta disensión de Bernabé y Pablo, y al desden qi.c
y con ellos recibieron consuelo grande y alegría. Judas Juan llamado Marco padeció, en la causa por qué dijo
y Süa, como fuesen profetas, con elegantes palabras y san Pablo no le quería llevar consigo. Es muy abun
eiliortaciones confirmaron á los creyentes en la verdad dante de doctrina selecta en este suceso el doctísimo
de la fe; y después de haberse detenido algún tiempo, padre Lorino, que declarando el vers. 5 del capítu
fueron remitidos á los apóstoles para que^ffitíficasen lo 13 (a), (2) «tenían á Juan consigo en su ministe
su obediencia y su gozo. Sila determinó quedarse con rio,» dice se debe entender, no en la predicación y
ellos. San Pablo y san Bernabé asistían en Antioquía, enseñanza, sino en asistirlos y, en tanto que Pablo y
con otros muchos, enseñando la palabra de Dios. Des Bernabé predicaban, cuidar de los pobres y otras cosas
pees de algunos días dijo Pablo á Bernabé : «Tiempo es necesarias, y convocar la gente y auditorio. En este
ya de volver á visitar por todas las ciudades á nuestros sentido aprueba el parecer del doctísimo doctor y co
hermanos, i quienes predicamos el Evangelio, para re mendador Benedicto Arias Montano; y declarando el
conocer cómo permanecen en la verdad.» Bernabé que verso 13 del mismo capítulo, que fué^l que le oca
na que fuese con ellos Juan, que se llamaba Marco; Pa sionó el desden de Pablo, causa desta diferencia : (3)
blo noqneria que sej uníase con ellos, por haberse apar «Apartándose dellos Juan, se volvió á Jerusalen,» —
tado dellos desde Paníilía, y no haber proseguido en la se lee consecutivamente por explicación en Lorino: (4)
obra quo llevaban á su cargo. Fué tan severa la contien «No queriendo hacer tan larga peregrinación y expo
da de los dos, que el uno se apartó del otro. Bernabé, nerse á tantos peligros;» palabras de san Crisóslomo
llevando consigo á Marco, navegó á Cipro; Pablo, acom y Ecumenio. Y el mismo doctísimo padre dice: Esta
pañado de Sila, y encomendándole á la gracia del Señor fué la causa de no querer san Pablo llevar consigo á
los discípulos, peregrinó la Siria y laCilicia, fortale Juan , que una vez había (laqueado.
ciendo en la ley de Jesucristo las iglesias. Dejando en la veneración que se debe la explicación
APARTARSE PABLO T BERNABÉ.
(1) cap. 12, vers. 15. Consideransquc venit ad domum Mariae
Esta disensión y apartamiento de dos tan santos matris Joannis, qui cognomiuatus est Marcus , ubi erant multi
apóstoles lia puesto en cuidado el estudio de muchos. congregan, el maníes.
Yo, cuando menos ocasión hallo en el texto para que (a) K. P. Joannis Lorini e societate Jesu , in Actas Apostolo-
dos tan grandes ministros y escogidos por el Espiri rura Cnniracntaria.—Colonia Agripina, 1621.
(2) Habebanl aulem el Joanm-ni in ministerio.
ta Santo, que tanto habían peregrinado y padecido (3) Joanncs autem discedensab eis, reversas esl Jerosolymani.
jolitos por el nombre de Jesucristo, se dividiesen, ha (A) Nolens tot Hiñera conüccre, et subiré película.
26 OBRAS DE DON FRANCISCO DE QUEVEDO VILLEGAS.
del gran padre, idea de la elocuencia, intentaré de otro. (4) Desta manera los dividió Dios de aquel lu
clarar este lugar en consideración pacífica desta disen gar por toda la tierra, y cesaron en la fábrica de la ciu -
sión, que suena enojo (y asi lo exprime la palabra dad.» Cuan importante es á veces la división de los
griega (I) napoíuujjiií , contienda y concitación casi hombres, se conoce en que Dios, según hemos visto,
enojada), y juntamente aliviar de temor la partida de bajó á hacerla y desatar la unión de sus intentos y la
Juan por haberle defendido san Bernabé, dejando jus bios. Puede haber discordia en los medios, y en la mis
tificado^ ejemplar el rigor severo de san rabio. ma concordia en los fines. Dcste género fué la de san
No «insta del texto que Juan Marco se apartase de Bernabé y san Pablo.
Bernabé y (2) Pablo por excusar caminos ni peligros, Asistió el Espíritu Santo á dividirlos por todas las
ni dice otra cosa sino que volvía á Jerusalen, donde tierras (como Dios á los hijos de Adán para que las po
en la casa de su madre solamente hallaban los após blasen) á estos apóstoles, para llevarlattk Evangelio.
toles refugio y los discípulos amparo, y quien los mi Y como empezaba á fundarse la monarqowde la Iglesia
nistrase y diese comodidad para la oración. Y el mos universal militante, convenia que uno de ellos asistiese
trarse solícito de la seguridad deste solo refugio de los á conservar lo mucho que con la predicación había ad
apóstoles y creyentes, y del amparo de su madre viu quirido , y el otro á adquirir algo de lo mucho que res
da, no era de menos utilidad á la Iglesia en sus pri taba. Y prosiguiendo el estilo del Hijo el Espíritu Santo,
meros principios que acompañar en los caminos i como él los envió dividiéndolos de dos en dos, ahora
Pablo y á Bernabé. Y si bien no se lee este intento, continuando aquel gobierno, los divide, para enviarlos
se colige de que cuando dejándolos se partió Juan para de dos en dos, á Pablo con Sila y á Bernabé con Juan ;
Jerusalen, ni Bernabé su pariente se lo contradijo ni lo cual resultó de la severidad con que Pablo quiso que
san Pablo se lo riñó. ¿Cómo pues cosa tan justa pu se (5) asintiese á las palabras de Cristo cuando dijo :
do ocasionar contienda y apartamiento de dos com «Que por él se habia de dejar, y apartarse de la madre
pañeros tan grandes? Dispúsolo el Espíritu Santo por y del padre, y aborrecer la misma vida.» Acordóse des-
medio de Juan Marco, no por culpa. No toda concor to, como supo que los dejó por irse á Jerusalen donde
dia es buena : Cristo vino á apartar al hijo contra su tenía su madre y su casa. Bernabé con ternura consi
padre. La concordia entre los jadrones y malhechores deró que se habia apartado, y dejado su casa y (0) su.
es perniciosa-, reconciliarse y hacerse amigos los con madre, por asistirlos en la palabra de Dios ; y que si los '
trarios es virtud y precepto, y para condenar á muer habia dejado, había sido por celo de asistir al abrigo de
te al Hijo de Dios se reconciliaron y hicieron amigos los apóstolesy discípulos en Jerusalen : lo que mostraba
Pilátos y Caifas. No toda unión es fuerte : el ejército de habiendo vuelto á buscarlos, en que cumplía con las
Jorges, un que se unieron tan innumerables multitu mismas palabras de Cristo, dejando por él su madre.
des, tuvo en la excesiva unión la debilidad. Por el Pablo consideraba que quien una vez los dejó, los de
contrario, no toda división es flaca: en Gedeon lo en jaría ; Bernabé, que quien los habia vuelto á buscar no
señó Dios, que le mandó dividir dos veces la unidad quería dejarlos. Sirvióse desta diferencia ( en entram
de su ejército , y cuanto mas se apartaba del , mas se bos santa y celosa ) el Espíritu Santo , para que Bernabé
fortalecía. Sabe la discordia y la división ser remedio, llevando consigo á Juan pasase á Cipro, y Pablo con
y tal , que usa Dios del para grandes Cues de su pro Sila á Siria y á Cilicia , peregrinando todas aquellas re
videncia. giones y «infirmando las iglesias en la verdad de la fe,
Era uno mismo el labio de todos los hombres en la que con la predicación del Evangelio habia fundado,
tierra, una misma lengua hablaban todos, y hallándo mandándoles guardar los preceptos de los apóstoles y
se en las campañas de Senaar, determinaron de cocer ancianos. Dividiéronse, como el velo del templo en la
ladrillos y disponer betún para cimientos; y después muerte de Cristo , para que se descubriese lo que esta
de prevenidos estos materiales, dijeron: «Fabriquemos ba á la sombra de la ley vieja. No se dividieron como la
una torre tan alta, que los chapiteles tropiecen en el vestidura de Cristo , por la cual entienden los santos la
cielo ; y en su altura, conversando con las estrellas, unión de su enseñanza y doctrina, pues entrambos se
celebremos nUestro nombre y sea padrón de nuestro apartaban juntos á un mismo fin. Entre los santos al
poder en los confines del sol, antes que nos dividamos guna vez la unión celosa se ha oído con palabras de
por la tierra. » diferencia.
Desatinada es la locura de la soberbia. Puede llegar
DIFERENCIA EN'TRE SAN PEDRO T SAN PABLO.
al cielo el hombre con la oración, no puede con ladri
llos y cal. Suda por lo imposible, y deja lo fácil y útil. No solo se vio esto en san Bernabé con san Pablo, sino
Era necesario que se dividiesen y poblasen (3) ; la tier mas belicosamente en san Pablo con san Pedro; de que
ra y ellos aunados querían introducir cal y ladrillos en resultó grave y larga controversia entre san Jerónimo
el cóncavo de la luna. Dice el texto sagrado que des y san Agustín. Dejaré la de san Basilio Magno y san
cendió Dios á ver la torre y la ciudad que edificaban Juan Crisóstomo, en la cual , por no admitir Clisos to
los hijos de Adán, y dijo : a Este es un pueblo solo, y rno el obispado, como Basilio le admitió, no solo se
todos tienen una habla, y hasta que pongan en ejecu apartó del sino procuró esconderse ; en la cual diferen
ción su obra no la dejarán. Bajemos y confundámos cia hubo de parte de san Basilio tan repetidas quejas,
les las lenguas, y no entienda el uno el lenguaje del como se leen en el Libro del sacerdocio, que escribió

(4) Atqoc ita clivisii eos Dominas ex illo loco io universas ter
(1) Parcxitmt (A. U. F. S.) na, et cessaverum aediucare Ciuialtra.
(i) de Pablo (5.) (ai asistiese {A. Al. F.)
(5) la tierra; y ellos tañidos (F. S.) (6) madre, (S.)

VIDA DE SAN PABLO APÓSTOL. 27
0056*5, siendo así que unos y otros seguían un tan convencido á tan severas palabras) despejasen de
viiiepordiierent.es veredas. Valga por todos los ejem- vergüenza obstinada su presunción, para ceder en la
plosls contienda de san Pablo con san Pedro, por ser circuncisión , aquellos que no daban lugar libre á la
mamá su vida , y de las mayores. Escríbela san Pa- verdad y al deseo (7) del príncipe de los apóstoles. Silo
ifeea el cap. 2 de la epíst. ad Galotas; no se refiere reprehendiera en ellos, se irritarían y (8) acabaran
talos Actas apóstol icos. (I) Dice: « Después de catorce de perderse; mas como lo reprehendió en san Pedro,
jms(2) volví á Jerusalen otra vez, trayendo por com que por el estado de la Iglesia recien nacida lo permi
pañeros á Bernabé y á Tito (3). Subí á Jerusalen esta tía , y le vieron convencido y mudo, hallando con qué
«sunda vez, por haberme sido ordenado en revela autorizar su rendimiento, fácilmente se dejaron enca
ción, y conferí con ellos el Evangelio que predico á las minar. Estaban tan concoides los espíritus de los dos
¡sotes. »* Dice esto porque le predicaba sin nombrar en apóstoles, que me persuado que la revelación que or
ella circuncisión ni otra alguna cargare la ley; no denó á Pablo que viniesen buscar á Pedro, la liabia te
porque viniese ¿ conferirle con los apóstoles, para ver nido Pedro de que venía Pablo, y á qué. Estilo (9) de
«i diferia i el que ellos predicaban; que estodespuesde Dios, que le vimos cuando reveló primero á Pablo
catorce años y más de predicación en todo el mundo, que venia Ananías á darle vista, y luego reveló á Ana-
hubiera sido inadvertencia y dañoso. Ninguna destas nías dónde estaba Pablo, y que fuese á dársela. Había
tosas pudo caber en san Pablo. Lleguemos al suceso : san Pedro, cuando los escribas y fariseos le pregunta
ti) «Cotilo Pedro viniese á Antioquía, le contradije en ron si se podia repudiar la propia mujer (cosa que Moi-
>¡i cara;» y añade: (5) « porque era reprehensible.» (6) sen ordenó), oido áCristo que al principio no fué asi;
"O ti xatssfrtMuitM1 v vuelve la interlineal de Bene empero queMoiscn lo permitió por la dureza de sus co
dicto Arias Montano, guia notandus erat, por ser digno razones ; palabras en que no condenó la permisión y to
Je oota. Advierto que la misma palabra griega se pue lerancia de Moisen, sino la obstinación y entrañas de los
de entender «porque liabia sido reprehendido ó nota judíos: y vióse con ellos en el mismo trance de que
do». Asi lo siente el muy docto y erudito padre Gutier Cristo absolvió 4 Moisen , y no á ellos.
re de Trejo, placenlino, de la orden seráfica, en su libro Había visto comer á Cristo con el publicano, y oido
ayo título es: Paradisus deliliarum Pauli aposto- lo que respondió á los que se lo murmuraban. Luego
ü(a); yes muy á propósito del intento de san Pablo. que Pedro fué i Jerusalen, como se lee en el cap. 11,
Favorece este sentido la versión sira : Quum autem ve- le argüían los que eran de la circuncisión, diciendo:
■■■ ■•■:? Kipho A ntiochiam , in faciem ipsius illum coar- «•¿Forqué te mezclaste con los hombres que no están
fñ, quoniam offendebanlur in eo; «Como viniese Ki- circuncidados, y comes con ellos?» Respondióles Pe
ptto, (quiere decir Kephas) á Antioquía, en su misma dro (10) refiriéndoles la visión que vio en Jope, del lien
cara le argüí , porque muchos se ofendian ó escandali- zo de cuatro cabos, que cayendo desde el cielo llegaba
tabmntt.» Ceñudo semblante tienen estas palabras hasta donde estaba; que en él venían todas las bestias
entre el príncipe del apostolado y el apóstol por exce y fieras y reptiles y aves de la tierra , y que oyó una voz
lencia ; y arin crece el rigor en loque le dijo: «Empero que le dijo: «Pedro, levántate, mata y come (H).» Res
como viese que no caminaban rectamente á la verdad pondió : «Señor, no comeré de ninguna manera, por
del Evangelio, dije ú Kephas delante de todos : Si tú, que en mi boca no ha de entrar cosa común é inmun
siendo judio, vives como gentil y no como judío, ¿por da.» Respondió segunda vez la voz del cielo: «¿No co
. - té fuerzas á las gentes á que judaicen? Nosotros, por merás tú lo que Dios purificó?» Esto se repitió tres
oataralrza judíos y no pecadores de las gentes, sabemos veces, y la aparición se volvió al cielo. Esto pudo res
que el hombre no se justifica por las obras y ceremo ponder Pedro á Pablo, (12) como lo respondió á estos
nias de la ley vieja, sino por la fe de Jesucristo.» por la misma ocasión ; y en cuanto al tolerar la circun
Resta saber la ocasión por qué Dios con revelación cisión, el lugar referido del divorcio. Mas porque con
mandó á san Pablo venir á decir tales palabras á san Pe venia para disponer á la dotrinadel Evangelio que se
dro. El mismo Apóstol lo declara diciendo: «Porque mostrase convencido de la reprehensión de Sun Pablo,
antes que algunos viniesen de Jerusalen (donde estaba enmudeció.
Jacob©, llamado hermano del Señor), comía Pedro con A esta que llaman en san Pedro disimulación, pala
los gentiles; luego que vinieron, se retiraba y escondía, bra que tiene confines achacosos, yo la llamo pruden
temiendo á los que eran de la circuncisión; y los demás cia divinamente política, y tan altamente divina, que
judíos consentían en la disimulación con él, de tal ma llamándola simulación san Jerónimo, dice: (13) «Si
nera , que basta Bernabé era llevado por ellos á la mis mulación útil , y que debe imitarse á su tiempo.» En
ma disimulación.» Probaré que san Pedro fué repre señónos esto el ejemplo de Jehú, rey de Israel , que co
hensible, no por culpa suya, sino para corregir la de mo no pudiese dar muerte á los sacerdotes del Baal sino
otros ; y que fué arte de san Pablo reprehenderle en su fingiéndose querer adorar el ídolo, dijo: «Acab sirvió
cara delante de todos, para que ( á costa de tan santa á Baal en pocos, yo le serviré en muchos; para lo cual
mortificación d« san Pedro en responder con silencio, llamadme luego todos los sacerdotes y ministros de

(11 de los apóstoles. (S.)


«II Dice pus : «Que !.S'.j - Dice que ( Los tiernas ejemplares.) (8) acabarían {Id.)
Jl volviO I A. U. F. S.) (9) es de Dios, [ld.\
Si y allade : ■ SnbliS.) (10) la visión (A. U. F.)
t Com Pelrns venísset Antiochiam . in facial) cjus restíti. (11) y que el respondió: {$.)
iSi Q«¡j reprebensibilis esset. (14) como le respondió (K F S.)
¡6i Oli catéamenos in (A. U. F. S.) (13; in defensione Pelri: litlloia simnlationeo , ct asíUmcadam
;«. InarcM eo Álcali de Henares, aúo 1538. lo lempore.
23 OBRAS DE DON FRANCISCO DE QUEVEDO VILLEGAS.
Baal.» Vinieron todos, y entrando en el templo, á cada ¿Cuál acción más de pastor, que por guardar sus roba-
uno pusieron una estola. Jelui habia prevenido afuera ños, querer que le muerdan á él y no á sus ovejas: (7; lo
ochenta varones, á quieadió esta orden: «Por cualquier que le sucedió á san Pedro en esta ocasión, pues s,m
hombre destos que escapare vivo de vuestras manos, Pablo hincó en él los dientes de la reprehensión, y no en
moriréis (1) vosotros.» (En el iv de los Reyes, cap. 10.) los judíos ni en las gentes? No se muestra mas favora
David desfiguró su cara delante de Achis, por no ser ble á san Pedro el reverendo padre Cornelio a. Lapide
conocido, con visajes y acciones y desaliño tan grande, sobre este suceso, que el doctor Sutil, antes expresando
que dijo el Rey : «Pues vistes este huiabre loco, ¿para su parecer, dice : (8) « Digo lo primero, queeneste caso
qué me lotrajistes? ¿Fáltannos furiosos? ¿Trujístesle de Pedro hubo algún pecado; no error en la fe como al
acaso para que hiciese desatinos en mi presencia?» gunos afirmaron temerariamente, sino en el hecho, de
Y (2) añade á esto el engaño con que Joseplituí lo á sus poca advertencia ; conviene saber, de simulación y pro
hermanos, acusándolos de ladrones ; y que se loe en san fesión del judaismo, el cual daba escándalo ú las gentes
Lúeas, (3) cap. 24, v. 28, que Cristo finxit se longiús para que judaizaran con él.» Estas circunstancias que
iré. refiere por gravamen deste pecado, según lo que dijo
I'ondera el grande santo, doctor y padre, que ¿có Cristo del que escandalizaba uno de los mas pequeños-,
mo siendo precepto entre los mas humildes herma no dan lugar á lo que el mismo doctísimo padre dice
nos: (4) «Reprehéndele entre ti y él solos,» si no fuera segundariamente, cuyas son estas palabras: (9) «Digo
con voluntad y consentimiento de Pedro, tan áspera lo segundo, que este pecado de Pedro fué leve y venial
mente en la cara y delante de todos le había de repre ó material solamente; conviene saber, por inconside
hender Pablo? Pone un ejemplo de los letrados que vio ración ó (10) defecto de luz y de prudencia.»
en Roma siendo mancebo , que en las causas que unos Tanto me disuenan en la cabeza del apostolado, en
defendían contra otros se mostraban tan rigurosamente cogida por Cristo entre los demás y después de la venida
contrarios en las palabras, que parecía reñir y mo abo del Espíritu Santo, las palabras inconsideración, (< I)
gar; y todo esto sufrían unos á otros por asegurar á las defecto de luz y de prudencia, como pecadaen su san
partes que no prevaricaban. ¿Qué pues, colige, debie tidad. Puede ser que yo, como hombre desvariado de
ron hacer las dos columnas del apostolado en el pleito pasos, tropiece andando á lapide ad lapidem, de una
en que discordes litigaban gentiles y judíos, sino que piedra á otra, pues lo son el comentador citado y el
con su disimulada contienda se pacificasen los creyen apóstol Pedro.
tes, y con su santa disensión la fe de la Iglesia se con En su primera aserción el doctísimo padre Cornelio
cordase? da al pecado de san Pedro tales gravámenes, que (12) la
Escoto (a) en el ív de las Sentenc. distinc. (5) 3, segunda al parecer le halla con mas aparato del que re
qüest. 4, afirma fué reprehensible san Pedro por cuatro quiere pecado leve y venial ó material ; si ya no es que
razones:la primera, porque no se acomodaba a la regla en el segundo parecer mitiga el primero. Empero tengo
Dum fueris Romae romano titilo more. por difícil dar por pecado aquella simulación, y llamarla
profesión del judaismo, y que san Pedro daba escánda
Este verso no es digno de ser regla á los apóstoles, lo á las gentes para que judaizaran con él, y achicar la
por ser aforismo popular y lego. Los santos no han de culpa á leve y venial. Unusquisqut abundet in sensu sito.
vivir con las costumbres de las ciudades, sino con las La ocasión para esta diferencia en el sentir ha sido la
decentes ala verdad que profesan; y este verso enca acción que exprime decir : Restili in faciem Petri,
mina al pueblo por el trato civil al llamamiento bien quia repreJiensibilis erat : Genlililer vivís : Genles co~
quisto con los extranjeros, y es político seglar. (C) Lo gis judaizare: simulationi ejus consenserunt eaeteri
segundo, porque daba ocasión á las gentes ; siendo así Jwlaei; y la mas grave : Sed cum vidissem quod non
que el Apóstol con la comunicación y tolerancia las dis recle ambularent ad veritatem Evangelii. Y como en
ponía como médico á la salud. Lo tercero, porque tenia ellas se oigan cargos tan criminosos, parece que si no
una cosa en el corazón y otra en las obras. Esto no era hay culpa en Pedro, es forzoso la haya en Pablo.
reprehensible por culpa, pues lo que obraba diferente San Jerónimo, reverente á entrambos, apatía la cul-
de lo que tenia en el corazón, era medio para que todos jia del uno y del otro por las razones que be referido;
obrasen loque en el corazón tenia. Lo cuarto, porque y siguiéndole, desbaté el nublado y tempestad des-
no usaba de la autoridad de pastor, siendo subditos su tas cláusulas. Sea la primera : «Empero cerno viese
yos los discípulos que había enviado Jacobo; por lo cual que no caminaban rectos á la verdad del Evangelio.»
el temor de Pedro no es el que excusa, por no caer en Esta voz caminar rectos exprime la palabra griega (1 3)
constante varón, antes era escándalo á los fariseos; No ¿pGo7;oSoüijt, que responde al hebreo (14)"l\ü,í andar
temia Pedro el escándalo activo por su parte, sino el pa
sivo que ellos podían lomarse, no sabiendo que aquel (7) como el que le sucedió (S.)
recato era negociación para su intento, y no miedo. 18) Dico ergo primó: ln hoc Petri tacto fuitaliquod percatum,
non erroris in Ude, ut quídam temeré asseruexunl, sed in tacto,
(1) vosotros. V en el i de los reyes David desfiguró ( Todos ¡ncautacvidelicet simulationis, et iirofessioncsJÚdaismi, quodque
los impresos : es manifiesto yerro de imprenta.) scandalum darct gentibus, ut secura judaizaren!.
(!) añade á esto con el encaño que \A. H. F.) — añádese a esto (9) Dico secundó : Hoc tamen peccatum Petri leve fuít, et re
el engaño con que (¿i.) ñíale, aut materiale tantiim, ex iucousideralioue uúnirtun, vel
(3) cap. 8 que Cristo (Los ejemplares todos.) deíectn luminis, et prudentia*.
14) Corripe eum ínter te et ipsura solum. (10) de afecto 1/1. Jf.)
(a Líber quartus doctoris subtilis frairis Johannis Duns Scoti: (11) de afecto (A.)
ordinis Minorum super sentenlias. — París, 1513; folio 21. (i!) en la segunda (S.)
(5) 5 (Todos los impresos.) (13) Orlhopodusi, \A. U. F. S.)
(6) La segunda... La tercera... La cuarta (S.) (14) Itseher, Jasscnar, {A. F.)—lssehtr, lasschtr, (M.)—lstcker,
VIDA DE SAN PARLO APÓSTOL. 29
con el pié derecho de tal manera, que ni se aparte del el templo; y sin necesitar la purísima Virgen de puri
auno y otro lado. ficación, que cumpliese con las ceremonias legales. El
Todos sienten que esto no lo dijo Pablo por san Pe demonio, qne expiaba si era el Mesías prometido, ame
dro;? convéncese de que en esta cláusula habla en drentado con las repelidas predicciones de los profetas,
|iloralconla«gentes y losjudíos, que eran impedimento cauteloso en el desierto, le dijo que hiciese (o) las pie
.i /a libertad del Evangelio, que san Pedro disponía con dras pan. No le dice qne puede como Dios hacerlo, sino
(Francia por no perder lo que en ellos tenia adquirido que «no en solo pan vive el hombre». Llévale al piná
H'ira la Iglesia. En las demás palabras de áspera re- culo , y propónele que si es hijo de Dios, ((i) qne se ar
I prehensión razona en singular y nombra á Pedro, con roje del. No le dice que es el Hijo de Dios, sino qne «á
quien habla ; en que manifiestamente se ve le deja libre Dios no se ha de tentar», lo que él hacia. Pónele en la
de aquellas que le dieron la ocasión á estotra-. Luego cumbre del monte, enséñale todos los reinos del mun
legítimamente se colige que porque vio que judíos y do, dice se lo dará lodo si cayendo le adora. No le res
«entiles, que ya tenian nombre de discípulos, no ca ponde que él es Dios y que soloá él se ha de adorar, si
minaban derechamente á la verdad del Evangelio, (I) no que « se ha de adorar solo á Dios ».
«reprehendí á Pedio en la cara; » y de aquella culpa, Nadie encarece tanto el extremo providentísimo de
quefué por lo que él dice le reprehendió y de que era re Cristo en disimular «I ser Dios, como san Pablo á los
prehensible, le excluye. Ya he dicho que san Pedro era Philipp., 2:Hocenim senliteinvobis,quoilelin atristo
reprehensible, ño para corregir su pecado, sino para Jesu : qui cum in forma Dei essel, non rapinam arbi-
que con su reprehensión (por ser el medio más seguro) Iratus est esse se aequalem Deo. Sed sernetipsum e.vina-
se enmendase el ajeno y encaminase á los que no iban nivit formam servi accipiens, in similitudinem homi-
recios á la verdad del Evangelio. No es la vez primera num. a Por lo cual sentid esto en vosotros, lo cual sen
que á Pedro se le lian dicho palabras de sumo rigor en tís que Cristo sintió;» (así lo declara san Anselmo;
Ij cara, yendo encaminarlas á otro. Estaba Cristo dicien- empero porque sentir aquí no significa entender, síni
ilo había de ser preso y afrentado y puesto en la cruz, y afecto, se interpreta mas vivamente fué sentido. La pa
enternecido Pedro, le dijo : (2) «Señor, esto se aparte labra griega (7) tppovsíaOto significa activa de sentir, y
de tí;» y dícele Cristo : (3) « Vete lejos de mí, Satanás, mejor en pasiva, significando el afecto, como si dije
porque me escandalizas.» Ninguno ha dicho que pecó se : Aquel sentimiento, aquel afecto de humildad, de paz
Pedro enterneciéndose de oir había su maestro y señor y misericordia esté y se sienta en vosotros, que halla
de morir afrentosamente y padecer tan viles ultrajes; y mos hubo en Cristo) — «el cual, como fuese en forma
lodos dicen que no era á él á quien llamó Satanás y de Dios,» (que es ser Dios por naturaleza : (8) ¡j.o¡3-¿í¡
echaba lejos de sí porque le era escándalo, sino al mis aquí y en otros muchos logares significa la forma qne
mo Satanás, que, sospechoso, valiéndose del amor de da el será cualquier cosa); — «no tuvo por rapiña ser
• Pedro, empeió aquí á disuadir la muerte de Crísto.qne igual á Dios;» (como si dijese que no tomaba nada
conjeturaba remedio del mundo : lo que después pro ajeno en decir y sentirqnecra igual á Dios: loque dijo
siguió, usando de la advertencia en la mujer de Pilato. por san Juan, 17 : Ego, et Pater unum sumus; « Yo y
IVo estrenan por el delito ajeno los oidos de Pedro las mi padre somos una misma cosa.») — « Empero se eva
palabras enojadas y desabridas de Pablo; mucho mas cuó,» (y disminuyó á poco) — «recibiendo la forma de
risurosas fueron las de Cristo, donde también se acusa siervo,» (como si dijera la naturaleza de los esclavos,
el escándalo, que se adelantaron á disponerle á estas. que es la hnmana) — «hecho en la similitud de hom
Heñir á ono para enseñanza de otro , ya vemos es me bre.» (No similitud accidental, aparente ó fantástica,
lado sacrosanto, con que se califica nuestro proverbio como osaron decir los impíos maníqueos; sino substan
t>pañol : o A ti te lo digo, óyelo tú.» cial, con que todos los hombres son semejantes en es
Pasemos á la palabra disimular : dejo que en el go pecie.) .
bernó humano es alma de la prudencia política, sin la ¿Cuál extremo de disimulación se iguala á eva
mal no se puede gobernar. Job alega la disimulación por cuarse casi anonadándose , digámolo así , el qne es
mérito cuando dice : (i) «¿Acaso yo no disimulé? ¿No señor do todo y á quien todo reconoce por señor?
quieté mi espíritu?» ¿Cuál mayor disimulación que ¿Vestirse de esclavo el monarca de todos los cielos, y
aquella soberana con que ef Padre eterno envió á sn con la flaca naturaleza humana cubrir la eterna natu
fiemo y unigénito Hijo, no solo hecho hombre, siendo raleza de Dios?
bios, sino aun disimulándole el ser hombre; dándole Explicando este lugar el reverendísimo, (0) muy
para que le sea cuna nn pesebre, y por compañía las bes- docto y muy erudito padre Juan Antonio Velazquez, le
li», y por mantillas las pajas, y por abrigo la nieve de declara con preciosa y tan rara como nueva agudeza,
'k'iembre.en nn portal donde caia como en el campo? en la explicación de la voz griega (10) apr^-¡iil'i7 qne
Toda su vida disimuló con las propasiones de hombre lo la Vulgata vuelve rapiña. Débame el lector encami
'toe con los milagros descubría de Dios. Venía á dar la narle á esta luz (a).
^yque descansase de la circuncisión al mundo, y per Y porque la contienda tan grande sobre este suce
mitió sercircuncidado, y qne su madre le presentase en so entre san Agustín y san Jerónimo, á quien con san
lunker,ts.)- (U palabra tachar, «reclnm ¡re», so encuentra (Si de las piedras {S 1
'»^PwtRpontau>s, xin, 4; y en Jeremías, xxvr, 14 ; xxxi. y- (6) se arroje de él. {Id.)
>un,1S.) ' (7) Phroaeiito 1.4. Jl. F. S.)
'li KHOti in faciera Petri. (8) Uorphe i.\. M. S. F.)
fí Absii 1 1», Domine. (9) el mu; docto (S.)
Si Vjde retro post me, Satbana, ciuin scandalom csmilit. (10) ArpacmoniA. M. F. S.)
«I Reiiae disjimalavi? Nonne quie»« (a) Véase la página 491 de la edición de Valladoliil de 16%.
30 OBRAS DE DON FRANCISCO DE Ql'EVEDO VILLEGAS,
Crisóstomo y otros sigo, descendió hasta la cuestión dencia; la que dicen flaqueza, virtud; como lo que
de (t) mendacio, referiré las palabras del reverendísi nombran mentira, piedad. El mismo oficio había he
mo y doctísimo padre Cornelio a Lapide en este mismo cho Pablo circuncidando á Timoteo, aunque con otras
punto. «Advierte (dice) que hay mentira en las obras circunstancias (como diré en su lugar), por las cuales
como en las palabras, como si un cristiano trajese un no necesitó de reprehensión como Pedro, estando en
sombrero amarillo mentiría que era judío.» Mas dé tre las gentes; y Pedro, por estar entre los judíos, nece
bese advertir con Cayetano (a), que «mas fácilmente sitó deque Pablo le reprehendiese ásperamente, para
se excusan de mentirosas las obras que las palabras; que en su autoridad suma, convencida y mortificada,
y es la razón , que Ins palabras son propia y expresa se venciesen sin ofensa propia los judíos y las gentes.
mente las señales del concepto, y para exprimirle se Esto no fué mostrarse Pablo en presencia de Pedro ca
instituyeron; no así las acciones, que se interpretan beza, sino boca, que dijo lo que su cabeza quería. No
mas latamente. Y débese advertir, según esta doctri le perdió el respeto; dispuso le tuviesen el que le per
na, que cuando en el hecho hay justa causa de ocultar dían : en dejarse tratar como menor mostró su mayo
la verdad y disimular, no se incurre en hipocresía ni ría san Pedro. San Gregorio (5), lib. u, hotnil. vi, §. 9,
(2) mentira ; etrpero en este suceso y disimulación Pe sobre Ezequiel : «Calló Pedro, porque quien era el
dro en parte tuvo justa causa, como fué el temor de primero eu el apostolado lo fuese en la humildad.»
no ofender á los judíosTDigo que en parte obró justa Y san Agustín, epist. 19, ad Ilieronymum (6) : «Mas
mente san Pedro, porque no de toda parte ni total raro y santo ejemplo dio Pedro á I03 venideros con qua
mente era justa. Debia Pedro A* tal manera cuidar de no se dedignasen de ser corregidos de los postreros,
los judíos, que no despreciase ni ofendiese á los gen que Pablo dándole ; con que confiados los menores,
tiles ; era igualmente pastor y gobernador de las gen se atrevan por defensa de la verdad, salva la caridad,
tes y de los judíos». •» á oponerse á los mayores.» Siendo así que, salva la ca
Yo, perseverando en la opinión de san Jerónimo, ridad, pueden por la verdad los inferiores corregir i
pretendo que la disimulación de san Pedro no sea los superiores con humildad : así lo sienten san Agus
mentira, sino medicina; pues disimular con el orgullo tín, Cipriano, Gregorio, santo Tomás y otros.
ajeno para enmendarle, remedio es. Y advierto que hay Desde Siria y Cilicia Pablo y Sila entraron en Der-
cusa que en este género se llama mentira; y se afir ben yLystra, donde estaba un discípulo llamado Ti
ma (3) es la mentira piedad. No es opinión mia : da moteo, hijo de una mujer judía, ya por la conversión
ré el autor. San Pedro Crisólogo, serm. 62, dice estas cristiana, y de padre gentil. Hablaban con aprobación
palabras, que salieron sobredoradas de su boca : (4) de las costumbres de Timoteo los fieles que residían en
• El varón piadoso que cria un niño, si primero todo Lystra y en Icón. Quiso Pablo que este le acompañase;
no se hace criatura, nunca encaminará al niño á per y llegándole á sí, le circuncidó, (6) porque los judíos
fecto varón. Finalmente, para conseguir este (iuadel- que estaban en aquellas regiones sabían todos que su •
gaza la voz, gorjea y no habla; hace señas, descarta padre era de la gentilidad.
los sentidos, enflaquece el aliento, no usa de las fuer Admira san Juan Crisóstomo y los demás intérpre
zas, disuelve los miembros, entorpece el paso, hace tes, y no menos san Jerónimo, la repugnancia aparente
que arrastra y no anda; con disimulación hace como en la doctrina y obra de san Pablo, y juntamente la
que ríe, finge que teme, miente que llora : porque en admirable economía y dispensación; pues quien Un ani
él es piedad la mentira, la simplicidad prudencia, la mosamente habia litigado con hierarca (c) tan supremo
flaqueza virtud. Esto juzgo que hizo el bienaventura como san Pedro, por la inmunidad de la ley y por dar
do Pablo cuando dice : Soy hecho niño en medio de fin á la circuncisión (que no consintió que padeciese
vosotros, como la madre que da el pecho á sus hijos.» Tito), ahora circuncida á Timoteo. Era san P iblo mi
Esto propio que dice san Pedro Crisólogo que le pa nistro de tanta prudencia como resolución. Acomodá
reció que hacia Pablo, haciéndose niño con los niños base á la diferencia de tiempos, lugares y personas,
en la doctrina del Evangelio, digo yo quo hacia Pedro para por todos caminos establecer la ley evangélica y
con las gentes y los judíos y los que vinieron de Je- excluir el judaismo: ya no circuncidando á Tito, por
rusalen enviados por Jacobo. Fingía, disimulaba; sus que los judíos no presumiesen que su respeto ó temor
acciones, no entendidas, tenían semblante de mentira; le impedía la libertad apostólica; ya reprehendiendo á
mas en él era la que parecía mentira, piedad, pues los san Pedro el contemporizar con ellos; ya circuncidan
criaba tiernos en la verdadera doctrina, para hacerlos do á Timoteo, donde no podían atribuirlo á temor,
en ella robustos y perfectos, como el que cria el niño: para con aquella circuncisión poner (7) fin bienquis
y así, lo que llaraau en Pedro inconsideración fué pru- to á la misma circuncisión, por ser Timoteo suma
mente amado de los judíos; y porque (como dice san
(1. Mcmlario M. M. F S.) Agustín) la sinagoga habia de ser enterrada con hon
(a) Tomás de Vio, el famoso cardenal de San Xistó. ra ; y por ganar los judíos para Cristo, hecho todo para
(2) meosara ; [A. M.) todos, judío con los judíos : lo que dijo de sí á los Co
(3) y es la mentira piedad. No es opinión mia : diré el autor. ÍS.)
U1 Nutrilor pritis uisi totas fnerit redactas ín parralam , nuii- rintios. Hay ocasión (dice san Gregorio en los Morales)
quam parvulnm perfectum perducit in virum : denlque tune vo
cera tenuat, verba ponit, agit nuiibus, sensus seponit, iilrmat (8) homll. i8, Hbretzequiei {Toíoí toi ¡mprttoi.) — . . . diré !
viscera, abjicit vires, membra dissólvit, gressum tarda!, gesiit «Callo (S.i
non arobolare, sed repere: ridercsimulat, tiraere Ongit, flere raen- (i; Es la «mi en la edición de los benedictinos de San Mauro
titur, quia est in ¡lio mendacium pietas, desipnisse prndentia est, (6) por los judíos M. If.i
est inürmitas «irtus. Hoc reor beatum Panlum fecisse , cara dicil : lo Gerarea decíase antiguamente el superior en orden de las
Factus sum párvulos in medio vestri, tanquaoi si nntrix foveat I- cosas eclesiásticas.
liot moa. 0¡ bienquisto (S.)
VIDA DE SAN PABLO APÓSTOL. 31
«aquel» virtud, teniéndola con indiscreción se pier teniéndola tan cerca y tan clara los autores citados, bus
de, 5 dejándola con discreción se liene mejor. Muchos caban otra. Con justa causa es preferido en el socorro
bao vucido huyendo, y muchos han sido vencidos si- de Dios quien necesitando del le busca y le pide, al que
gniendolá Vitoria. San Pablo de una y otra manera necesitando del ni le aguarda ni le busca. Embarcá
skiencer. Nunca los judíos ni las gentes le hallaron ronse luego; y navegando camino derecho desde Troa
apercibido; era tan valiente, que dándole siempre de, arribaron á Samolracia, y el día siguiente á Ñapóles
relato, nunca le dieron susto : consigo defendía á los de Levante, y desde allí á Filipos (llamada antes Datos),
sajas del judaismo y gentilidad, y con los judíos y gen- colonia de los romanos y principal ciudad en el princi
liles se defendía dellos propios. Igualmente importó pio de la Macedonia. Detuviéronse en ella algunos dias,
goe san Pablo disimulase, como estorbar que disimu- confiriendo entre sí lo que mas conviniese al servicio
¡»se san Pedro. Ministro que no se acomoda á la diver de Dios ; y me parece que literalmente lo que conferian
sidad de tiempos, personas, lugares y ocasiones, siem era, cómo y cuándo les darían el socorro que la visión
pre por su cjilpa está quejoso de los sucesos; acierta les había pedido, y dónde, por no haber en Macedonia
acaso, y yerra adrede. En todas las ciudades por donde sinagoga: y coligese de que el sábado salieron fuera de
pasaban iban exhortando á todos á la obediencia y de la puerta junto al río, sitio donde se juntaban á orar en
cretos de los apóstoles y ancianos, que estaban en Jeru- alguna casa. Allí hablaron con algunas piadosas muje
slen : con esto las iglesias se aumentaban en la fe y en res que la devoción había traído, entre las cuales una
el número cada dia. que se llamaba Lidia (que trataba en púrpura en la ciu
Y habiendo (i) pasado á las regiones de Frigia y de dad de Thiatira, sierva de Dios) los oyó con mas aten
Hilaria, el Espíritu Santo les prohibió predicar ni nna ción, por lo cual el Señor dispuso su corazón para que
palabreen Asia. Beda dice que negó esta doctrina el Es le encendiesen las palabras de Pablo. Bautizóla con to-
píritu Santo al Asia porque no habían de recibirla y la dh su casa. Ella le rogó que con sus compañeros , si la
despreciarían, y quiso enviarla donde siendo admitida juzgaba verdaderamente (¡el, fuese su huésped; y le
bieiese fruto, ó por reservar aquella parte ú san Juan obligó lo acetase. Sucedió que yendo al ejercicio espi
evangelista, como la Bitinia á san Lúeas ; empero Prós ritual los saliese al camino una mozuela, poseída de un
pero dice que la gracia no le fué negada, sino diferida mal espíritu de los que llaman píthones, con cuyos pro
por cansa que no sabemos. Esta opinión es verdad en lo nósticos falsos ganaban mucho dinero sus amos. Esta,
que dice y en lo que conjetura. Es cuidado de la Provi siguiendo á Pablo y á sus discípulos, gritaba diciendo :
dencia divina el repartir la lluvia para que se fecunden «Estos hombres son siervos del altísimo Dios, y os anun
U mieses y no padezcan sed los surcos ni la yerba, y de cian el camino de la salud.» Continuó esto muchos dias.
enjugar el aire y secar las nubes cuando conviene; y Pablo, indignado deslo, volvióse contra el demonio que
¿no cuidará del riego del Evangelio, con que se ferti- hablaba en ella, y con imperio apostólico le dijo: «Yo
\uas\is almas? Que no le había de negar á ningún án te manilo, en el nombre de Jesús, que luego deshabites
gulo del mondo , por David lo dijo Dios : (2) a Llegará ese cuerpo que tiranizas. » Obedeció dejándola. Lo que
el grito de los predicadores del Evangelio á todas las el demonio decía por la boca desta muchacha era ver
provincias de la tierra, y á los fines del orbe sus pala dad, y alabanza y recomendación de Pablo y sus com
bras.]) El diferir esta noticia de la salud, hasta nuestros pañeros y de su doctrina ; y Pablo se enoja y le destier
tiempos duró , pues Colon con su descubrimiento la ra. Asi se han de tratar alabanzas endemoniadas: han
abrió paso á toda la América. de hallar castigo y no agradecimiento. Quiso, llamándo
Todo lo criado es heredad del Espíritu Santo ; en su los hombres de Dios y su predicación saludable, com
mano está el riego, él solo sabe cuál paite necesita del, prar á precio de lisonjas los oídos de Pablo para que le
bus ó menos. En muchas partes es provechosa el agua consintiese por favorable. El Apóstol desprecia la cari
que falta, y en otras de daño la que sobra. Presto reco cia y castiga el intento. Ningún traje viste tan ajustado
noceremos, sin conjeturas, la atención del Agricultor á sus escamas la sierpe antigua como el cuerpo de una
•oberano : pues luego que Pablo y Sila llegaron á Ali mujer, cuyo sexo y edad son esfuerzo mudo á la per
cia procuraron pasar á Bitinía, y no se lo permitió el suasión.
Espirito, de Jesús. Prohíbeles todos los caminos que Viendo los amos desta mujer que con el demonio
ellos quieren hacer, y es señal que quiere hagan otro que la había dejado, les faltaba la ganancia que saca
de mis necesidad. Pasaron de Misia , y descendieron á ban de sus divinaciones, aprisionando á Pablo y Sila,
Troade; y fuéle enseñado á Pablo de noche en visión un los llevaron con saña y alboroto á la plaza y tribunal,
varón de Hacedonia, que estando en pié le rogaba y de y por reos los presentaron á los príncipes ; y acusándo
cía : Pasa á Macedonia y ayúdanos. «Luego que vimos los delante de los magistrados, dijeron: «Estos hom
la visión (dice san Lúeas, que siempre acompañó á (3) bres amotinan la ciudad , siendo judíos.» Mala linca de
san Pablo), nos partimos para Macedonia, ciertos que hacienda es la situada en el diablo. No son estos los
bios nos llamaba para evangelizar aquella gente.» Esta postreros logreros del infierno : séquito tiene el hacer
esla causa que ignoró Próspero. mercancía de sus embustes; y es proverbio destos mo
Prohibiólos ir á predicar á la Asia y á Bitinía porque hatreros: «á mas (4) demonio mas ganancia.» Enfer
daba priesa la necesidad de Macedonia; y el Apóstol y mos que acusan á quien los cura, enfermedad son, no
Locas y Sila reconocieron era esta la causa. No sé cómo enfermos.
Concurrió en tumulto la plebe , á quien cualquier
il pajado las regiones (A. U. F. S.) grito (5) encoleriza y emborrasca ; y enfurecidos con
■i- in omsem ternm eiivit tonas eorum : el in fines orbls ter
ne verba corara. (4) demonios (S.)
,íj P»blo) CS.) (5) encolo riza , emborrasca ; (4. 4f. F.)
32 OBRAS DE DON FRANCISCO DE QUEVEDO VILLEGAS.
su ímpetu tos jueces , arremetiendo á Pablo y á Sila, nistro que no diere á Dios lo que le toca, no dará á Cé
les rasgaron las vestiduras haciendo el olioio de los sar lo que es de César.
verdugos, y mandaron que fuesen azotados; y habién Oída por los magistrados la respuesta de san Pablo,
dolos herido con crueles azotes, los aprisionaron, man temieron, oyendo eran ciudadanos romanos. Vinieron,
dando al carcelero los guardase en prisiones con des y suplicáronles con muchos ruegos quisiesen salir da
velo. Empero Pablo y Sila, haciendo del calabozo ora aquella ciudad. Con estose partieron; empero visita
torio, á la media noche descansaban alabando á Dios ron primero á Lidia agradecidos, y confirmáronla en
con tal afecto , que los oian los guardas. De repente la fe y á los otros hermanos en el Evangelio ; y empe
el ciclo respondió á sus oraciones con terremoto tan zaron su camino.
grande, que sacudió las murallas de la cárcel y movió Bien se conoce cuan urgentes eran las causas por
sus cimientos de tal manera , que desencajadas se qué prohibió el Espíritu Santo dos veces los intentos
abrieron todas las puertas y se desataron las cadenas de san Pablo, pues le trajo á Macedonia donde bautiza
y grillos de todos. Despertó al carcelero con espanto dos familias, arraigó la fe , padeció por Cristo , y preso
el ruido , y viendo de par en par la prisión, desnudan mandó á los magistrados y los obligó á venir á la cár
do (i) su espada quiso con ella darse muerte', cre cel, y á que le rogasen que saliese della, y dio la vida
yendo se le hablan ido los prisioneros. Socorrióle P.i- del cuerpo y del alma al carcelero.
blo, diciendo con grandes gritos: «No te desesperes ; San Pablo descansaba de un camino con otro, y de
que todos estamos en tu poder.» El encendió luz; y unos trabajos con otros mayores.
entrando á reconocer las estancias y calabozos, admi Después de haber pasado por Anfípolis y Apolonia,
rado se arrojó ú los pies de Pablo y de Sila ; y sacán- llegaron áTesalónica, que antes se llamaba Halia. En
dolosde la mazmorra, pidió que le dijesen qué le con ella los judíos tenían sinagoga. Pablo (según él lo acos
venia hacer para salvarse. Respondiéronle que creyf- tumbraba), por ser los dias en que (3) ellos leian la ley
se en Jesucristo, y se salvaria él y toda su casa. y los profetas, tres sábados disputó con ellos de las es
Agradecido, en aquella misma hora los curó las llagas, crituras, (4) mostrándolos por ellas que convenia que
y con él fué bautizada toda (2) su casa. Llevólos á su el Mesías Cristo padeciese muerte y resucitase, y que
cuarto, púsoles la mesa para confortar su debilidad, este era Jesús el que predicaba. Creyéronle algunos
mostrando toda su familia suma alegría, viéndose en el dellos, y juntáronse á Pablo y Sila gran multitud de
reliaño del Evangelio. Luego que amaneció, los magis prosélitos y gentiles , y no pocas mujeres nobles. Los
trados le enviaron i mandar dejase ir libres aquellos judíos, aconsejados de su envidia, escogieron de la
hombres. Dijole á Pablo que los jueces los mandaban plebe hombres (5) facinorosos y dispuestos á cualquiera
soltar ; que se fuesen en paz. Respondió Pablo á los maldad, y aunándolos en motín, arrebataron la ciudad
que trajeron la orden : «¿Encarcelaron sin culpa á los en tumulto ; y sitiando la casa de Jason, donde Pablo y
que somos ciudadanos de Roma, y con publicidad; y Sila eran huéspedes, procuraban entregarlos a) furor
ahora quieren echarnos ocultamente? No lia de ser asi : popular y á la discordia del vulgo. No los pudieron ha
vengan ellos y suéltennos.» llar, y trajeron á Jason y otros discípulos á los principes
Ministro que á costa de sus afrentas no defiende la de la ciudad, diciendo (6) que «Aquellos hombres que
honro y la autoridad de su príncipe, en cuanto le sir han entrado en la ciudad y ampara Jason, la alborotan ;
ve le ofende. San Pablo sufrió sus azotes y su prisión; y todos son enemigos de César, publicando hay otro rey,
y cuando mandan al carcelero que le suelte, se acuer que sedice Jesús.» Inquietáronse oyendoestolos magis
da de la ofensa que se hizo al Emperador en él, siendo trados y cuantos los oian; empero oido Jason y satis
ciudadano de Roma cuyo privilegio despreciaron; y fechos, los mandaron soltar. Los discípulos con todo
sin reparar en que el emperador era Nerón , y repa cuidado de noche enviaron á Pablo y Sila á la ciudad
rando en que Nerón era emperador, dice que no ha de de Beroea, y luego que llegaron se fueron á la sinagoga
salir de la cárcel si los magistrados no vienen á re de los judíos. Eran estos judíos mas nobles que ios te-
conocer la exención de ciudadano de Roma, sacándolo salonicenses. Oyeron á Pablo con gusto, y creyeron mu
ellos mismos. Ofreciósele ocasión de dar á César lo chos por su doctrina, y no pocas mujeres gentiles y ho •
que es de César, y á Dios lo que es de Dios. No se con nestus y algunos varones. Oyendo estos progresos los
tenta él con darlo, sino que hace que quien á César judíos viles de Tesalónica, vinieron á Beroea y levanta
niega lo que es suyo, se lo dé. Aunque sea tan detes ron contra Pablo lodo el pueblo ; mas los discípulos le
table el príncipe como Nerón , en nadie tiene tan de encaminaron, para rescatarle de su furia, hasta el mar,
fendida y segura su autoridad como en los santos. quedándose allí Sila y Timolao. Los que llevaban ¿
La honra del mundo sin santidad es solo vocablo, y Pablo le acompañaron hasta la ciudad de Atenas, á los
no puede haber santidad sin honra del que la tiene. cuales dio despacho para que luego Timoteo y Sila vi
No se afrenta san Pablo deque le apedreen y azoten niesen con toda diligencia á juntarse con él. En tanto
por Cristo ; antes se honra con sus afrentas , y siente que Pablo los aguardaba, viendo toda aquella ciudad
que en darle libertad pierdan el respeto á César, y lo entregada á la idolatría se afligió con piedad, encen
pleitea, y no admite la soltura si no le reconocen en dido su espíritu en celo de Dios. Todos los dias dispu
sus privilegios. Deben los hombres sufrir el principe taba con los judíos y prosélitos. Argüían con él unos fi
malo, pues Dios le permite. La dignidad tiene vasa lósofos epicúreos y estoicos; llamábanle palabrero, otros
llos, no las costumbres. Como Dios nos le da hemos
de quererle ; no que nos le dé como le queremos. Mi- (3) estos (S.)
(4) mostrándoles (Id.)
(1) la espida <S.) : (5) facinerosos \ld.)
(2) la casi. (Id.) (6) Aquellos \,ld.)
VIDA DE SAN PABLO APÓSTOL. 33
embajador de nuevos demonios, porque anunciaba á bien la verdad evangélica no se embaraza en la fantas
Jesusvla resurrección. Lleváronle al Areopago, cutién ma aparente de los poderosos, sabe advertirla con de
dole g« deseaban saber qué doctrina era la nueva que coro. Con diferente método y en diferente vaso se' da
jwüoia. En Atenas, así los forasteros como los nntu- una purga á un principo queá un jornalero, y no es
tafes, no atendían & otra cosa sino á saber algo do pequeña parte del acierto de la cura esta diferencia
mero. Discurriendo Pablo por sus templos, vio un altar respectiva. Presto lo veremos platicado por san Pablo :
dedicado con esta inscripción : yo lo acordaré en sus lugares.
Al. DIOS M> CONOCIDO. Estúvose énCorinto año y medio, cultivando con su
doctrina y ejemplo aquella heredad de Dios. Siendo-
Dijolesque adoraban lo que no conocian, y con una Galion procónsul de ACaya, rebelándose unánimes to
oración doctísima y elegante se lo dio á conocer por su dos los judíos contra Pablo, lo trajeron al tribunal,
grandeza y (1) misericordias, y acabó con decirles tenia diciendo que, contra la ley, persuadía á los hombres á
señalado (2) dia de juicio , para el cual babiande resuci reverenciar al Dios que predicaba. Y queriendo Pablo
to. En oyendo resurrección , unos hicieron burla del. empezará hablar, dijo Galion á los judíos: «Yo os oye
Gires bien atentos le dijeron deseaban oirlc otra vez esto ra si (i) litigárades por algun delito ó agravio; em
miírao. Con esto Pablo los dejó, habiendo convertido pero todo esto es cuestión de palabras y nombres: lo
aíranos , entre los cuales fué el grande padre Dionisio que conforme á vuestra ley podéis determinar, que yo
areopagila y una mujer llamada Damaris. no quiero ser juez desta causa.» Dicho eslo, los echó
Con este fruto copioso salió de Atenas y llegó á Corin- con desden y enfado del tribunal. Ellos, rabiosos, em
to; halló allí á un judio que se llamaba Aquílu, yá Pris- bistiendo todos con Sostenes, príncipe de la sinagoga,
citLa su mujer, que por el edicto del emperador Clau le maltrataban delante de la audiencia ; mas Galion no
dio contra los judíos, con los demás habían salido ex hizo caso dellos.
pulsos de Italia; no obstante, (3) eran cristianos y obre Favorable se mostró Galion A san Pablo, y po?o afec
ros del Evangelio con tal mérito, que los martirologios to á los judíos ; y conociendo la malignidad suya , no
los dan á leer en el número de los santos. Habitaba Pa- dio lugar á que el Apóstol hablase una palabra. Y con
b-o con ellos, por ser de su mismo oficio, y ayudábalos decir á los judíos que si su queja fuera de alguna mal
i trabajar. Mas luego que vinieron de Maccdonia Sila y dad ó delito los oyera, aprobó la predicación de san
Timoteo, predicaba todos los sábados en las sinagogas, Pabjo; y en remitirles á que lo determinasen conformo
persuadiendo la gloria del nombre de Jesús á los grie á su ley, siguió el estilo de Pílalo con Cristo, mostran
gos y judíos. Y viendo que le contradecían y blasfema do una buena intención dejativa, una neutralidad ma
ban, sacudiendo sus vestidos, les dijo: «(Vuestra sangre ñosa y una piedad política.
sea acusación y culpa sobre vuestra cabeza; que yo sin Lorjno, siguiendo al padre Martin Antonio Delrio y ó.
esa mancha pasaré en el Evangelio la salud á las gen Baronio, tiene que este Galion fué hermano ó cuñado
tes.» Y dejándolos, entró en la casa de Tito Justo, sier de Séneca, el padre de Lucio Aneo Séneca, el cual fué
vo de Dios, ca ya habitación estaba pared en medio de procónsul, y consta de unacpíslola de Séneca, el hijo,
ia sinafrripi. Aquí fué abundante la cosecha de la pre que estuvo en Acaya. Deduce el padre Lorino el cono
dicación de Pablo : creyó en Cristo con toda su familia cimiento de san Pablo con Sétiecadesde este Galion,
Crispo arebisinagogo, y muchos de los de Coriuto se que pudo darle á san Pablo recomendación para su so- "
bautizaron. Dijole el Señor, de noche, á Pablo en vi- Ijrino» Yo añado que si esto fué así, que parece posi
son: «N'o temas, habla y no calles; que yo seré con ble, (5) que Séneca debió de solicitar á san Pablo para
tigo, y nadie podra ofenderte, porque tengo muclio que viniese á España, dándole noticia de su patria,
pueblo en esta ciudad.» con deseo de que participase déla salud de su doc
Parece que decir á uno que hable es decirle que no trina (a).
calle, y que es decir una misma cosa, y es así; mas No me persuaden las epístolas que andan con nombra
Jim en nuestro modo de hablar la repetición exprime de san Pablo á Séneca respondidas, que Séneca trató á
cmi energía la eficacia del mandato. Empero en esta san Pablo. El estilo contradice las firmas supuestas. Ni
'«sien en que Dios manda á Pablo su predicador en se lee el fuego de la caridad del Apóstol en las suyas,
las gentes, el decir: que no calle, después de haberle ni truena en la nota aquella animosa elegancia ,'j ic en
mamiado que hable, añade mucho precepto. Hay pre sus epístolas por el Evangelio milita hazañosa con cada,
dicadores que hablan, y callan cuando no dicen todo lo letra. Ni en las del filósofo resplandece la curiosa felici
Que se debe decir : muéstrense cortesanos cu el púla dad de' su estilo, ni arde la viveza de las sentencias en
lo, donde se habían de mostrar apóstoles ; disimulan la brevedad «le las cláusulas (6). Empero en sus oL/as,
ti Evangelio, no le declaran; y por ser bienquistos
de los oidos profanos, estudian mas lo que no han de (-1) litigarais 'S.)
¿«ir que lo que dirán. Pierden con sus palabras, poé (5i Séneca [Id.)
ticamente lascivas, el respeto á la palabra de Dios; y (a) Junio Anneo r.alion era hermano mavor, precisamente, ds
Lucio Anneo Séneca. Anles de su prnrotuuüito llamíbass Marco
penden que la palabra de Dios tenga respeto á los Anneo Novato, y por aducción varió el nombre. Quevedo con la
Pecados bien vestidos. Por esto quiere Dios que Pablo opinión de Lorian, olvidó la suya propia.
hable y no calle ; no falte el lenguaje que sobra á la (í) Tengo a la mano un curioso ejemplar de esta corresponden
«la pueril, para la reprehensión de los vicios. Y si cia, publicado por Juan Stedsio, c impreso en Ambcres, alio de
151(1, por Juan Grafeo. Cotí aquella forman colección la carta
que se supone escribió el rey Abgaro a nuestro redentor Jc-
(11 misericordia (S.) sucrisio; y otra de la santísima Virgen María ; quince de san Ig
!* el dii ;rf.i nacio ; dos de Dionisio areopagita ; dos de Marcial ; una de Po-
i3 que eran (Id.) llcarpo; siete de san Antonio, el ermitaño; nna de san Pablo i
Q-.i. 3
34 OBRAS DE DON FRANCISCO DE QUEVEDO VILLEGAS..
muchas proposiciones que centellean luces católicas, y no pocas consideraciones quo se llegan á lo místico,

los liioHir mes, seis del mismo* "Sí ñeca, yoehodc este fiMsofa di vox ínit: Miran cum sicpnssa loqui, ut qui non legitimé Imbuís
rigidas al Apóstol. Hé aquí el titulo del libro: Epístola: D. ¡gnu- sit, Uliter sentiil. Cui ego respondí, soleré déos ore iunocem™
til, Polycarpl, Karlialis , Dionysii, Anlonii maaiú, tetuslissimorwn effarl, auteoruraquipracvaricari doctrina sua non possunt; etdsli
mriplorum. qui aut Apaslolit, aut Aposlolorum discipults usi tunt eiexemplo Valinii bominisrusllculi, cui cunjduo >¡ri appaniisseit
doctoi ilius, quae praelerquam quod nalivum illum Scriplurae apiri- in agro Reatino, qui postee Castor el l'olluí suul uouiiuaü, -.¿¡a
tumief'ru»t,*upputlulanlls quoqut 10 lempore Ecclesiae faciem, al- insiructus videtur. Vale.
que res gestas mira breeilate continent.— Anluerpiae , apud Joan. IV. SEXECAt PALLES i.
tteelsnmt, InScvloButgundiac, auno úvhrislo nato, li. D. XL.
Lie el non ignorcm Caesarem nostrum rernm admirandiruin
<88 fojas en 8*.) (si quando desuní] ama torera esse, permutes lamen le mía lanli,
He aquí la correspondencia que tiene variantes de no poco Dó
sed admoncri. I'uto cuiin to graviter fecisse, qu >d ci in niititiin
menlo con tu ediciones conocidas : perferre voluisli, quod ritui et disciplinae ejus sit conircriM.
'Familiares epistolar btalitsimi l'auli tdSentctm itx, ttStnecte Cum enim ille gentium déos colat, quid libi visum sil, oihocrea
id bcalissimum Paulina ocio. scire velles, uisi nimio amore mei fecisse le boc existimen! Ha
go ergó te, ¡n fuiurum ne id agas. Ovcnduin enim est, dimite
]. SÉNECA MOLO S.
diligis, olfensam dominae facías. Cujus quidem offensairceV
Credo Paule tibí nunciatura, quid sermonis lieri rum Lucillo de erit si perseveraveril, nei|ue si non sit, pmilerit. Si <>t rejiu,
«pocrvphis, et alus rebus babuerimus. Erant quídam disclplina- non indiguabiiur , si muiíer, olfendeiur. Beué vale.
rum luamm comités mecum. Nam in hortos Salusibnos secesse-
ranius, quo in loco, il de qoibus dixi , alio tendentes , occasinne V. SÉNECA PAULO i.
nostri, visis nobis adjuncti sunt. Cerlé. quod praesentiam luam Scio te non tam tui causa commotum literis, quas sí te Jedt
' optaverimus : el boc scias-vellm : libello tuo ledo , id est de plu- de acdillone lilerarum tuarum Caesatl, quam natura reroin, que
rlmis aiiquas literas, quas ad civitatem aliquam , seu provinclae ita mentes hominumab ómnibus ariibus ctmoribus reciis rev»-
capul direxisti, mira cxborla'.ione vilam moralem continentes, cat,ut non hudieadmirer. Quippé utis qui mullís ilucumeptls bM
asque relee» fuimos. Quos sensus non puto ex le dictos, sed per jam nollssimura habeam. Igitur nunc agamus, ut si quid in prae-
te, cerlé aliquando ex te, et per te. Tanta est enim majeslas ea- terito Tactum est, faclle veniam irrogcs. MisUibi librum ie ver-
rum re rum, lantaque generositale clarent, ut vix sufíecturas pu borum copia. Vale Paule charissiine.
tero aetatcs bominum, qulbus instituí perlifique possiut. Bené te
valere ínter cupio. V. SENECAE PALLES S.

I, • SENECAE PATJLCS s.
Quoties tibi scribo, et notnen meum tibi subsecundo, fnn»
et sectae meae et incongruam rem fació. Uebeo enim mtsjepe
Literas tnssnUaris herí accepi, ad quas rescribere statim potul, protessus sum ) ómnibus omnia esse , et id observare lu toa per
si praesentiam juvenis quemadle missurus erara, habulssera. sona, quod lex Romana hooori Seiiatus concets», perleda epí
Seis enim quando, et per quem , et quo lempore , et cui quid stola, ultiraum locum eligere, ne cum aporia ct dedecore copina
dari , commitllque debeal. Rogo ergíi, nc putes te neglectum, dura efficere, quod mei arbilrii fuerit. Vale, xfatta la feckt-) ruiu-
personae qualitalem inspicio; sed quod literas a vobis alicui
bené acceptas scribis, me foellcem arbitrar tanti viri judicio. Ñe VI PAULO SÉNECA S.
que enim boc díceres censor, sophista , magisier tanti principis, Ave mi Paule cbarissime. Si mihi, nominlque meo, o«mii»
eiiam omnium , oísi quia vera diels. Opto te diu bene valere. modis, non dico, fueris juuctus , sed necessario mixtos, aclamen!
II, SÉNECA PALLO S.
de tuo Séneca. Cum sis igiiurverlex.et altissimorumomnmmiuoo-
Uum cacumen, non ergo vis laeter, si ita Ubi sin proxim», si
Quaedam volnmlna ordinavi, et eisdivisionibus suis statnmfe- aller simllís tui judicer, haud ilaque te indignum prima fraK
ci. La qnoque Caesarl legere sum deliberatus, et si modo sors epistolarum nominandum senlias , ne non lain tentare me, qtjw
prospere annuerít, ut novas aureí accommodet , eris forsitan et ludere videaris. Quippé qui sclas te civem esse Koiuanuin. .>í»
lu praesens. Sin alias, reddam tibi diem, ut hoc opusiqvicem in- qui meus, tuus, el qui apud tuos, tuus est locus, velim nt ipw
. ipiciamus, et posslm el non prlus banc edere scripturam, quam meos, meus. Vale mi Paule charissime. (r'a«« la feclu.)
tecum conferam, si modo impune hoc fleri posset, ut scires non
te praeterírem. Vale Paule cbarissime. VH. PALLO SÉNECA S.

II. SENECAE MILIS S.


Ave mi Paule charissime. Putasne me haud contristari el lurWo-
sup esse, quod de innocentia vesira subinde supplicium suauíi
Quoties literas toas audio , praesentiam tui eogito, nec aliud Deinde quod tam duré, tamquüra obnoxios reatui vos omnispop
existimo, quam omni lempore te nobiscum esse. Cúm primum lus judicet, putans a vobis Ucri quod urbi contrarium sil. x
ltaque venire coeperis , nos ínviccm é próximo videbiuius. Bené feraraus aequo animo, el utamur foro, quod sorsconcesseiii,
valere te opto. nec invicta foellcitas Unen) malis ¡mponal. Tulil e¡ pnttorB
III. SÉNECA IT LCCIUCS PALLO S. actas Maeedonem Pbilippi ülium. Persam Uarium, et '>">']-" ¿
noslrum quoque Cajum Caesarem. Quibus quícquid libuii,^ "■
Nimio tuo angimursecessu. Quid est, vél quae te res remora- Incendlum urbs Romana manifesic unde saepe patiatur. coa» ■
tura faciuní? Si indignatio domini, quae a rita et secta veteri re- Sed si effan humilitas potuisset, quid caussae sil, el "°¡™ .
cesseris, et alios rursus convertcns, crit postulandi locus , ut bis tenebris loqui liculsset, jam omnes omnia videreni. m<-
ratione faclum, non levilate boc exislímetur. Vale Paule cliaris- tiani el Judaei quasi machinalorcsincendil, supplicio aiücii.»
sime. Crassator ille quisquís esl, cui voluplas esl caruilicina, ei m
111. SENECAE ET LUCILIO PAl'LUS I. cium velamentum, tempori suo desiinalus est, et ut opum i
De ils qulbus milii sr.ripsistis, non llcet barundine et atramento que unum pro mullís donatum est capul, ita el ble <»M'"¿
loqui, qua'rum rerum altera notatet designat aliquid, altera evi- ómnibus igni cremabitur. CXXX1I domos, insulae 1 "■ »»
denterostendit, praccipué cum sciam inter vos esse, hoc est, apud bus arsere, sepllmus pausam dedil. Beitc vaieie
nos clin vobis, qui me íntelligunt. Honor ómnibus babendus est, opto. (Data v cal. april. Aprone et Capitoné coss.)
lanío magis quanlO indignandi occasionem captanl. Quibus si pa- Vilf. PALLO SÉNECA S.
tienllam demus, omnímodo eos ex qnacumque parte vincemus, si Ave mi Paule. AUegoricé et acnigmaticé multa » te usq«».«:
modo li sunt qui poenitentíam sui gerant. Bené válete.
que couduntur opera, et ideo rerum ct munerum """'«.
IV. ANNEUS SÉNECA PABLO ET THEOPHILO S. tributa , non ornamento verborum , sed culto quodam oe ^
Profiteor me bené affectum leclione litcrarim tnarum , quas Nec vereare, quod saepius te relineo dixisse, mullos q ^tJ
Calatis, Corinthils, el Achaeis misisti. Et ita invicem vivamus, ut affedent sensus corrumpere, rerum virtutes ?M™"\.CI¡¡3S
et cum bonore divino eas ¡mpleamiu. Spiritus enim sanctus in te mibi concedas velim, latinitaii morera gerere, honestis ^ j(
excelsior et -ublimior, et super le excelsos, sublimes, et satis ve- speclem adhiberc, ut generosi muneris concessio, °ifc»
ncrablles exprimit sensus. Vellera ¡laque cum res eximias profe possit expediri. Bene vale. iSin la dala.)
rís , ut majesiaii earnm cultus sermonis non desit. Et ne quid fra- VI. SENECAE PALLES S.
ter tibi surripiam, autconscicntiac rucaedebeam, confíteor Augus Perpendenti libi ea sunt reveíala, quae paucis dlvinitaiw»11
tas) sentibiu tuis pernio tum, cal ledo virlulis in te exordio isla
VIDA DE SAN PABLO APÓSTOL. 38
y doctrinas qnc rescatadas del hamo de ]a idolatría (i ) y y cerrándole muerto en Compostcla el sepulcro, leven
apartámiose, aunque con temor recatado, de sus deli las batallas en el caballo blanco y con la espada purpú
rios, se ladean al conocimiento de un solo Dios, — me rea 'pisar ejércitos y adquirir victorias. De tal manera,
persoaden le oyó atento y le trató reverente ; habién y tantas veces y tan visible ha peleado por nosotros,
dole reconocido por maestro de sabiduría, desnuda de que parece le degolló Heródes paraJerusalen, y no para
las rudezas del cuerpo y remontadaal limite de los sen España. De suerte que san Pablo suplió en Judea y
tóos, y mas allá de losesfucizos varoniles de la filosofía en tantas partes del mundo la vkla de san Jacobo ; y
estoica que profesaba. (3) el difunto, la persona y predicación do san Pablo en
Loque en aquel tiempo refiere Arriano (2) es, queco- España.
noció á Epictetn, su maestro, poniendo por ejemplo de Habiendo Pablo sufrido muchos dias persecución
verdadera y sólida virtud á sus discípulos los mártires obstinada, despidiéndose de los discípulos navegó á
cristianos. Siria, y con él Priscila y Aquila, habiéndose el Apóstol
Sluclias razones me persuaden á que san Pablo no vi quitado el cabello en Céncris, antes parte de Corinto
no i España. Los que alirman vino, se fundan en que en (como Pera de Constantinopla ó Triana de Sea/illa)
una epístola suya dice : «Cuando vaya á España , veré;» que (4) lugar en su vecindad ó confinas. Esto hizo el
empero no dice afirmativamente: «Iré á España.» No Apóstol á cumplimiento de su voto, hecho no por con
estuvo san Pablo en parte alguna que basta las pie temporizar con los judíos, sino por mortificación pro
dras y las víboras, como se vio en la pequeña isla de pia y santificarse en ella. Llegó á Efeso , donde dejó á •
Malta, no guardasen la memoria de haberla pisado. Si Priscila y Aquila para que ensenasen- y dirigiesen al
descendiera á España , hubiera en ella inmortales pa verdadero camino aquel pueblo. Pablo, entrando en la
drones de su asistencia y predicación. No pasaba por el sinagoga, disputaba con losjudios; y rogándole ellos
mamila tierra aquel prodigio de santidad sin dejar se detuviese en su compañía mas tiempo, no selo con
señal de sus pasos ; y hoy no tenemos de que viniese á cedió. Despidióse diciétidoles: «Otra vez volveré á visi
nosotros sino una conjetura mendigada de unas pala taros-, siendo Dios servido;»' y luego se ausentó de Efe-
bras condicionales suyas, de que pudo divertirle el so, y bajando á Cesárea, saludó la Iglesia y descendió
Espíritu Santo, que muchas veces le atajó los caminos á Antioquía. Y habiendo estado allí algunos días,' se
que destinaba , llevándole adonde tenían mayor nece partió, y peregrinando la Galacia y la Frigia, confirmó
sidad de su predicación. Y juzgo que con grande gloria en la fe todos los discípulos. .-
de España le fué prohibido el venir á ella, por ser pa • Llegó á Efeso un judío que se llamaba Apolo, natu
trimonio de la predicación de san Jacobo , y los espa ral de A]ejaudría, varón elocuente y doctoen lassagra-
ñoles vasallos solariegos de su apostolado. das escrituras. Era catequizado en el camino del Se
No parece que pudo san Pablo ignorar que luego ñor y hablaba con espíritu ferviente, enseñando con
que degolló Heródes en Jerusaleu á san Jacobo, sus afecto la doctrina de Jesucristo ; trabajaba, mas no te
discípulos en navegación milagrosa trajeron á España nia noticia de otro bautismo que el de Juan. Este pues
sa cuerpo; y piadosamente se puede creer le reveló el con eficacia empezó á predicar en la sinagoga; y vién
Espíritu Santo cuánto fruto haciari *m esta mejor par dolo Priscila y Aquila, conversando con él, con mucha
te de la Europa con los milagros su cuerpo, sus dis diligencia le instruyeron en lo que ignoraba del Evan
cípulos con la predicación. Reconócese en esto la gran gelio. Determinó plisar á Acaya, y los creyentes pre
deza de nuestro único patrón san Jacobo, pues difunto vinieron á los discípulos que estaban en aquella ciu
nos suplió la asistencia y eficacia de san Pablo vivo ; dad con cartas de recomendación. Apolo en llegando
hizo mucho provecho en los reducidos, y públicamen
ííi. Certcs igrtar jan ego sum, qnod in agro fertili semen fortissl- te convencía con sus mismos principjos á los judíos,
■mm ser», non aoidem materiam quae corrompí videlur, sed ver- probándoles con las escrituras que Jesús era (5) Cristo
t»D Bei, slíbile, dcrivamcnlum boni descernís ct maociitis in
letereon, qood prudentia tua asscquuta est, iinkiicieiis íure de- prometido.
tabit, et Eihnicorura, et Israhclitarum observationes cen-cre vi- Quedóse Apolo en Corinto ; y Pablo habiendo re
Sao». Kovura te aulhorem feceris , Chrisii lesa praeconiis o- corrido las regiones superiores vino ó Efeso, dondo
Ueeiaio rbetoricis irreprebensibilem sapientiam, qnam prope- halló algunos discípulos; y solicitado de las ansias de
tr.ll» adeptus regí ti'mporali, cjusqoc domesticis atque üilis
unicis insinuaba , qolbus áspera el aegre captabilis erit persua- su celo , les preguntó si habían recibido el Espíritu
sio, tinptaeriqae eorum inmune frectantur institutiouibus luis, Santo, pues creian en Jesucristo. Respondiéronle: «Aun
í&i»us viult commodura serian Uci iiislillal novum horaincm no sabemos si hay Espíritu Santo, ni lo hemos oido.»
»'i corruptela perpetoamque animam parit, ad Dcum Islhinc
tele proptrantem. Vale Séneca, charissime nobis. {Sin la fecha.)* (6) Replicólos : «¿En qué nombre recibisteis el bautis
mo, y qué bautismo recibisteis?» El de Juan, dijeron.
Al siglo iv se remonta la noticia de estas cartas, como parece
le sai Jerónimo J s'an Agustín. Debieron pues Ungirse i Unes (7) Entonces Pablo, comomaestro, losadvirtióqucJuan
4tt interior por no nada sagaz y docta pluma; bárbaras á vcccs/cn habia bautizado el pueblo en (8) bautismo de peniten
'I estilo, ajeno a los tiempos de Nerón; ja simples , escabrosas cia, remitiéndose y mandando que creyesen en Jesús,
' iaJescifrables en el sentido; indignas de la santidad de Pablo,
t 'apropias del genio y del carácter de Séneca ; llenas de ana- que habia de venir después del. Oidas estas palabras,
crtiouaos ; falsedades en los consulados en las ediciones donde se bautizaron en el nombre de Jesucristo, y después
í=ta» se estampan i, y Hacas para resistir aun la mas somera critica.
X'St'i senense las admitió como autenticas; anotólas con bre-
vcilail Jacobo Fabro; Nicolás Antonio probó cómo eran apócrifas. (5) este difunto, (S.)
La impresión mas antigua parece que es d* París, año «le 1475, (4i es lugar (,'rf.)
h V; otra bay de Ñipóles, en folio, de I i-il ; y otra de Lcip- (5) el Cristo (M.)
»r. de Ii:i0; de Crismo es la de Baatlea de loiJ. '(6' y replicándoles: {Id.)
iti que apartándose, [A. Jí. F.) 17 1 Y entnnr.es \U.)
'I, \u conoció U. Jí.) (8) el bautismo ya".)
38 OBRAS DE DON FRANCISCO DE QUEVEDO VILLEGAS.
de la imposición de sus manos bajó sobre ellos el Espí unas custodias ó tabernáculos de plata á Diana, obra
ritu Santo ; hablaron varias lenguas y profetizaban : es que á él y á los oficiales á quien daba parte porque le
ta maravilla obró en casi doce personas. Pablo, que no ayudasen, era de mucho interés, por ser fábrica gran
consentía pasase instante en que su predicación noga- de y de muchos dias. Convocólos y díjolos :
nase jornal á la utilidad común, entróse en la sinago
ga, donde por espacio de tres meses con bien confiada oración.
valentía disputaba, persuadiendo había llegado el reino «Bien cabéis cuan grande interés se oá sigue de
de Dios. Y viéndole resistía la dureza de muchos , y aquella ocupación ; y sabéis y oís que no solo en Efeso
que sembraba en piedras, retiróse; y apartando los sino en toda la Asia, este Pablo, predicando que no
discípulos, predicaba cada día en la casa de recreación son dioses los que hacen los hombres con sus manos,
de un príncipe , haciéndola escuela de enseñanza con cada día va teniendo mas séquito y autoridad. Y si esto
su dotrina. Esto duró dos años, de tal manera, que to pasaadelante.no solamente esta parte que toca á nues
dos los gentiles y judíos que habitaban en Asia oyeron tro provecho cesará, sino el mismo templo de lagraa-
la palabra de Dios. Muchos fueron los milagros que de Diana será despreciado; y la majestad suya, que
Dios obraba por ¡as manos del Apóstol: huían de sus toda el Asia y el orbe adora, caerá con ignominia. •■>
cíngulos y sudarios las enfermedades y los demonios. En oyéndole, llenos de rabioso furor, exclamaron :
«•Gran Diana de los efesios! » Ardió la ciudad en
Viendo estas maravillas , envidiosos, .para adquirir
aplausos populares., intentaron algunos judíos supers confusión; y juntos, con ímpetu desenfrenado embis
ticiosos y dados al infame estudio de la magia , mez tieron el teatro, arrebatando en su ira á Gayo y Aris
clando sacrilegos lo profano á lo sagrado, invocar so tarco de Macedonia, compañeros de san Pablo. El
bre los endemoniados el nombre de Jesús , diciendo á Apóstol, sabiéndolo, quiso arrojarse en medio del pue
los espíritus inmundos : «Os conjuramos en el nom- blo; mas no se lo permitieron los discípulos, y algu
•bre de Jesús, que predica Pablo.» Eran los que hacían nos de los príncipes de Asia lo enviaron á rogar que no
esto siete judíos, hijos de Sceva, principe de los sacer diese su persona á la sedición numerosa del teatro.
dotes, á quienes, después de haber respondido el de Otros seguían otro parecer. Era ciego el alboroto que
monio : «Conozco á Jesús, sé quienes Pablo; vos turbaba la iglesia ; y los mas de los que le causaban no
otros ¿quién sois?» embistiendo con ellos el espíritu sabían por qué se convocaban y enfurecían.
condenado que tiranizaba aquel cuerpo, apoderándo Parece que en este motín la plebe tomó las armas, y
se dellos y venciéndolos en su furia, los obligó á que que por eso le exagera por peligroso el texto sagrado;
desnudos y heridos, saliesen huyendo de la casa don y que eso movió á los discípulos de san Pablo á prohi
de estaba. birle el oponerse á él, y á los príncipes á pedirle no
No pocas veces intenta la hipocresía vanagloriarse, entrase en el teatro. Canas tiene el retraer la codicia
mentirse apostólica y milagrosa a los pueblos; inten sus intereses 4 los templos y achacarlas al culto divi
tando. robar con embustes, acompañados de palabras no, (3) introducirlos en los retablos. Quieren que se
santas, la gloria que Dios concede á los justos. Justí oiga religión el logro, y piedad la usura. Hicieron á
simo procedimiento de la providencia de Dios es per Diana máscara de su robo, porque desconociéndole el
mitir que los mismos demonios de que se valen para pueblo, le aclamase deidad. Confiésame secuaces dcs-
su maldad, se la descubran y castiguen, obligándolos te Demetrio los codiciosos que, de ruinas de los que
á huir con vergüenza de los que buscaron sin ella. empobrecen y de saquear huérfanos y viudas y de-
Produjo este escándalo ejemplo provechoso: bastaba sustanciar las repúblicas, labran una capilla ó hacen
oirse en él (I) el nombre de Pablo, para que de tan un retablo; de los cuales dice el Espíritu Santo en los
pernicioso padre naciese tan útil hijo. Publicóse este I'roverbios\á) : (4) «Quien ofrece sacrificio de la sus
suceso por todos los judíos y gentiles que había en tancia del pobre, es como el que sacrifica en su cara al
Efeso; amedrentáronse, y era glorificado el nombre padre su hijo.» El antecesor desta vil hipocresía de
de Jesús. En los creyentes obró la devoción talos (2) Demetrio fué Judas , cuando el hurto que quiso hacer
afectos, que muchos vinieron á confesar sus culpas; del ungüento le rebozó con nombre de limosna a los
y machos de los hechiceros, que por grandes precios pobres.
habían comprado libros supersticiosos , desengañados Apartaron de la multitud que se habia juntado á
los trajeron y quemaron delante de todos, y con ellos Alejandro, compeliéndole los judíos (5). Fl, pidiendo
cincuenta mil ducados que dieron en pago del alimen silencio con la mano, quería quietar con razones el
to de su maligna curiosidad, comprando tan caro este pueblo; mas luego que conocieron era judío, gritando
arrepentimiento. Con esto crecía fortalecido el fruto todos juntos por espacio de dos horas no le dejaron ha
de la palabra de Dios. Acabado esto, Pablo propino blar, diciendo solamente: «¡Gran Diana de los efe
en pasando de Macedonia y Acaya, ir á Jernsalen, sios!» Mas levantándose un escriba, príncipe en la ciu
diciendo le convenia ver á Roma; y enviando á Mace dad, sosegó el alboroto, y dijo :
donia dos do los discípulos que le asistían, Timoteo y ORACIÓN.
Erasto, se quedó algún tiempo en Asia.
• Levantóse en esta ocasión no pequeño tumulto pa «Varones de Efeso, ¿cuál hombre hay que ignoro
ra turbar los caminos pacíficos que á la verdad ¡ba
. abriendo ta predicación. Ocasionóla un platero que se (3) introduciéndolos (S.)
llamaba Demetrio y habia tomado por su cuenta hacer (a) Es en el Eclesiástico, c. 34, t. 24.
(•1) i.iui offert sacrillcium ei subsiantia pauperum, quasi quhlí-
(1) nombre (S.) Umat filium in conspectu patris sai. •
(*) efectos, (Id.) 0) 1 «i IN
. VEDA DE SAN PABLO APÓSTOL. 37
que la ciudad de Efeso adora á la grande Diana, hi
ORACIÓN DE SAN PABLO.
ja de íow? Habéis traído atropellados en vuestra saña
este tirones, que ni son sacrilegos ni blasfeman vues a Vosotros sabéis cuan celoso de vuestra salvación
tra ¡fosa. Si Demetrio y sus oGciales tienen contra ul- me he mostrado desde el dia que entré en Asia, sir
ptocausa ó pretensión de queja, tribunales hay fo viendo al Señor con toda humildad, lágrimas y traba
renses á quien pertenece oírlos ; hay procónsules, jos que por la persecución y asechanzas de los judíos
debate de quien pueden poner la demanda y acusarse he padecido; y asimismo, que por enseñaros y instrui
irnos i otros. Si sobre otra cosa es el pleito y la queja, ros en la fe, públicamente y en vuestras casas, no he
puede absolverse en la iglesia legitima ; que de otra rehusado los tormentos ni perdonado á mi vida algún
suerte estamos á peligro de ser acusados de la sedición peligro, testificando en Dios á los judíos y á las gentes
destedia, supuesto no hay culpado do quien podamos penitencia saludable y fe triunfante en Jesucristo. Y
dir razón para haber ocasionado con su delito este ahora veismeque voy llevado á Jerusalen, obediente
levantamiento. » Dichas estas palabras , despidió la ala inspiración divina del Espíritu Santo, sin saberlo
iglesia. que en aquella ciudad, que me fué tan contraria, me
No se lee en los griegos y latinos oración mas arti sucederá. Solo sé que por todas las ciudades me protes
ficiosa y sólida, y de mas nervios y elegante eficacia en ta, diciendo que en ella me aguardan cárceles y tribula
brevedad tan compendiosa, para quietar revolución ciones ; empero nada desto me atemoriza, ni tengo en
Un enconada por inducimiento de gente baja y mecá mas precio mi vida que mi alma. Mi pretensión es aca
nica. Y me persuado que la voz iglesia que repite dos bar el curso del ministerio mió y cumplir con la obli
veces, significa junto ; pues ¿ esta confusa cuando la gación de la palabra de Dios, en que me puso por su
disuelve, la llama iglesia; á cuya diferencia llamó igle misericordia, el Señor Jesucristo, para testificar la gra
sia legitima á la junta pacifica y sosegada. cia de su Evangelio. Y ahora sé que todos vosotros, á
fuego que el tumulto se quietó, llamando Pablo á quienes he predicado el reino de Dios, no veréis mas
sus discípulos, se despidió ¿ellos exhortándolos en la mi cara; por lo cual me protesto á vosotros que no
le, y se partió para Macedonia. Y después que con su ha manchado á mi inocencia la sangre de alguno. Mi
doctrina fortaleció en el Evangelio á todos los habita rad por vosotros, y velad en la guarda del rebaño en
dores de aquella provincia, pasó á Grecia, dende asis que el Espíritu Santo os eligió obispos, para gobernar
tió tres meses; hasta que supo le ponían asechanzas en la Iglesia de Dios que adquirió con su sangre. Yo sé
la navegación á Siria, por lo cual le aconsejaron vol que en fallando yo de vuestra compañía, se mezclarán
viese í Macedonia. Acompañáronle Sópatro de Pirro con vosotros lobos hambrientos y robadores, que no se
(i) beroense; y de los tesaloníccnses, Aristarco y Se apiaden del ganado ni (3) le perdonen. De vosotros
gundo y Gayo derbeo y Timoteo ; de los da Asia, Ti- mismos se levantarán hombres que enseñen perversa
qttiwvTróGmo. Estos que se adelantaron, hospedaron doctrina, para llevar tras sí al despeñadero los que son
i Lucas y á Pablo en Tróade. Navegaron después del discípulos. Por lo cual os aconsejo que atendáis des
dia de te ázimos desde la ciudad Filipense á Tróade velados, teniendo en la memoria que por tres años,
en cinco días, donde se detuvieron siete. Y como el de -día y de noche, no cesó de aconsejar con lágrimas
domingo, primero dia de la semana, se juntasen á la co á cada uno de vosotros: y ahora os encomiendo á Dios
munión de la eucaristía, Pablo , que á otro día se ha y á la palabra de su gracia, poderosa para edificaros en
bía de partir, disputaba con ellos y dilató la confe templos suyos y dar heredamiento á todos los santi
rencia hasta la media noche. Habia muchas lucernas ficados por sus méritos. No he codiciado la plata, el
en el cenáculo donde estaban juntos ; sucedió que es oro ni el vestido de alguno; vosotros sois testigos
tando sentado sobre una ventana un mancebo que se que el alimento y todo lo demás necesario para mi
llamaba Eutico, agravado del sueño, alargando Pablo sustento y el de los que me asisten, lo he recibido del
su plática, dormido cayó (2) del tercer alto, y levantá trabajo de estas manos. Todo os lo he mostrado, por
ronle muerto. Bajó luego Pablo, y tendiéndose sobre él que á los que trabajan en este.m'misterio les conviene
y abrazándole, dijo : «No temáis, que vivo está. «.Vol socorrer los flacos, acordándonos de las palabras de Je
vió arriba, comulgó con todos; y habiéndolos exhortado sucristo nuestro señor (4) . El mismo dijo : Mas bien
basta el dia, se partió. Trajeron vivo á Eutico, y ale aventurada cosa es dar que recibir.»
gráronse todos. Embarcáronse y navegaron á Asón; y Y habiendo puesto fin á su razonamiento, arrodi
Jlli se juntaron con Pablo, conforme él había dis llándose en la tierra, oró con todos. Siguió á esta acr
puesto hacer el camino por tierra. Juntóse en Asón clon un llanto universal, y arrimándose al cuello de
con los discípulos, y fueron á Mitilene; y desde allí na Pablo, le besaban, sollozando afligidos, principalmente
vegando, el segundo dia pasaron á vista de Chio, y (S) con haberle oido decir : «Ya no veréis mas mi cara.»
otro día á Samo, y el siguiente á Malla (o). Habia pro Y deshechos en lágrimas, le acompañaron á la nave en
puesto Pablo pasar á Efeso, por no detenerse en Asia. que habia de partirse, no apartando los ojos del bajel
bátase priesa por si lo era posible celebrar el día de que se (6) lo apartaba, y siguiéndole con la vista ane
Pentecostés en Jerusalen ; y enviando desde Malta á gada en el agua de su terneza y dolor desconsolado.
Efeso, porque no le detuviesen, juntó los ancianos de ¿Cuál otra boca razonó llamas tan inflamadas en ca
aquella Iglesia. Vinieron todos, y cuando los vio jun ridad? ¿Cuál elegancia de Cuantas admira la erudición
tos les dijo :
(II beratense, (A. M. P.) (3) lo perdonen. (S.)
&' it tercer (S.) (4) que dijo : (M.) •
(«'■ Aqui i hasta fin de! párrafo en ve? de Halla ha de entenderse .(5) por haberle {Id.)
KUtlt. , (G) les apartaba, [Id
33 ' OBRAS DE DON FRANCISCO DE QUEVEDO VILLEGAS.
supo exprimir tan altos afectos, pronunciando sus en el suelo, (S) oraron; y despidiéndose recíprocamen
trañas? ¿Cuál predicador se residencia en el cumpli te, entraron en la nave. Y habiendo corrido desde Ti
miento de su oficio con méritos tan calificados? ¿Qué ro, tomaron á Ptolemaida, donde estuvieron con los
prelado díó cuenta de su residencia tan canonizad!, y discípulos un dia. El siguiente pasaron á Cesárea, y
previno los riesgos de su ausencia con tan celoso des entrando en la casa de Filipo (á quien por predicador
velo? ¿Qué padre dejó en tan amargas lágrimas sus hi del Evangelio llamaron evangelista , y era uno de los
jos? Hablando con lo's obispos, á quienes el Espíritu siete diáconos), se estuvieron con él. Tenia cuatro hi
Santo encomendó sus rebaños, en su ejemplo les deja jas que (6) profetizaban..
instrucción, enséñales en sí mismo á ser apóstoles y Sucedió que deteniéndose algún tiempo, vino de Ju-
obispos. Dice «que no rehusó algún trabajo por cum dea un profeta que se llamaba Agabo; este, llegándose
plir con el oficio que Dios le encargó». Al que le re á ellos y quitando el cíngulo á Pablo, y atándose los pies
husa, mas le valiera haber rehusado la dignidad. «Que y las manos, dijo: «Oid lo que dice el Espíritu San
no va manchado con sangre de otro : » el obispo, sal- i to. Al varón cuya es esta pretina, maniatarán desta
picado de la propia, muestra que le martirizan ; y de ¡ manera en Jerusalen los judíos, y le entregarán á las
la ajena, que martiriza él. «Que no tuvo en mas pre- | gentes. » Luego que oyeron esto los que le acompaña
ció su vida que su alma;» porque quien eslima me- ban y todos los que habitaban aquel lugar, le roga
nos su alma que su vida, fácilmente por la conserva- ¡ ron que no entrase en Jerusalen. Pablo, severo y con
cion de la salud y la comodidad del cuerpo pospone santa valentía, respondió: «¿Qué hacéis llorando?
el bien de las almas que se le encomendaron. «Que ¿Por qué afligís mi corazón? Que yo no solo estoy dis
no codició la plata, oro, ni vestido de alguno.» El que, I puesto á ser atado con cadenas y preso, sino á pade
teniendo llenas las trojes, se alegra con el año estéril ' cer muerte en Jerusalen por el nombre de Jesús.» Y
porque le aumenta el precio del trigo oro y plata co- ¡ viendo que no podian persuadirle, se sosegaron ^di
dicia. Fuera bueno el año malo, si él no fuera peor. ciendo : «Hágase la voluntad del Señor.» Pasados al
Quien vende á los pobres lo que es suyo, vende los po gunos dias, y habiendo prevenido lo necesario, pasaron
bres y los roba. Quien á la «veja, por quitarla mas de á Jerusalen. Fueron desde Cesárea con ellos algunos
raíz la lana, la desuella, el vestido la quita. Los demás de los discípulos , llevando consigo á uno que lo era
hombres, para ser ladrones, han menester hurtar la mucho tiempo habia, llamado Mnasón, natural de Ci
plata y el oro que tiene otro ; los prelados pueden ser pro, para que los hospedase. Llegados á la ciudad,
lo, no dando el que tienen. Mochos obispos ha tenido los hermanos en la fe los recibieron con alegría. Al
la Iglesia y tuvo y tiene España, que no consintieron otro dia entró Pablo con todos á hablar y ver á Jacobo,
que en sus obispados hubiese otros pobres sino ellos. donde se juntaron los ancianos; á los cuales, después
Santo Tomás de Villanueva, arzobispo de Valencia, (1) de haberlos saludado, referia singularmente las mise
en las lágrimas de todo aquel reino, en su fin bien ricordias que por él habia obrado Dios en las gentes.
aventurado renovó esta despedida de san Pablo. Oyéronle, y juntos dieron gracias á Dios por tan gran
Arrancados pues de los corazones enternecidos de des mercedes y beneficios. Luego le persuadió unáni
(2) los discípulos de Mileto, hicieron partenza (a); y me aquella junta tan grave, en que presidia Jacobo
navegando sin mudar rumbo, arribaron á Coo, él si obispo de Jerusalen, que por quietar á los judíos, que
guiente dia á Rhodas, y desde allí á Pátara, donde ha en grande número eran creyentes empero observado
llaron (3) nave que iba á Fenicia, en que embarcados res de la ley (los cuales habían oido decir qne él en
se hicieron á la vela. Dieron vista á Cipro, y dejándo señaba que se apartasen de Moisen, predicando que
la á la mano izquierda, enderezaron la proa á Siria y no debían circuncidar sus hijos, ni observar los ritos),
tomaron puerto en Tiro, para donde venia (4) fletado que convenia juntarlos y que le oyesen. Y pronuncian
el bajel. Allí hallaron discípulos, en cuya compañía se do este consejo por decreto, añadieron : «Haz esto que
detuvieron una semana ; los cuales, inspirados de Dios, te decimos, y con ellos santifícate á tí mismo ; hazles
decían á Pablo que no pasase á Jerusalen. Empero cum el gasto de la tonsura de sus cabezas, y se persuadirán
plidos los siete días, iban siguiéndolos hombres y mu es falso lo que de ti se dice y que guardas la ley; pues
jeres hasta que salieron de la ciudad ; y postrados en el decreto apostólico no es aun que los judíos que se
convierten no guarden la ley, sino que á los gentiles
que son creyentes nadie (7) los fuerce á judaizar.» Con
(1) en ligrimas (S.) formóse Pablo con el parecer de todos, y á otro dia en.
(1) los discípulos, los de Mileto hicieron (H.) tro en el templo, notificando el cumplimiento de los
(a) Partida. Vos italiana muy usada por nuestros escritores del dias de la purificación , hasta que por cada uno se
siglo de oro. Juan Rufo, en La» teiieienlaa apotegmas, la nsa de
este modo : «Habiendo dos días que una escuadra de galeras es ofreciese sacrificio.
taba esperando tiempo para engolfarse, no sin incomodidad de Iguales fueron en san Pablo la valentía, la humildad,
los soldados, amaneció un dia claro y sereno, y aunque perseveró el imperio, la obediencia, la sabiduría elocuente y el go
nasta la noebe, no babia rumor de partencia. • (Folio 54, impresión bierno prudencial. El circuncidó á Timoteo, precepto
de Toledo de 1596. )
IUce el italiano partenza. que supone toda la ley de Moisen ; después trata á san
Véase el opúsculo publicado en el primer tomo de estas obras, Pedro en su cara ásperamente, y escribe á los gálatasquo
eon titulo de Hundo caduco, página 176, 2.a columna, último pár fué reprehensible y las palabras que he referido, por
rafo.
El Diccionario de la lengna castellana no trae la voz partencia, que contemporizaba con las gentes y parecía temía á los
qne asi ya es propia de nuestro idioma.
(3) una nave us.) (5) hicieron oración; (S.)
(4) no tejado el bajel. {Todos ¡ni ejemplares que he tenido ata (6 1 se profetizaban. (A. Sí.)
mano. El ierro maní/lato.) (7) les ficrce (S.)
VIDA DE SAN PABLO APÓSTOL. 30
jodias; y ilion para dar satisfacción á los judíos, y que mas fácil y con santo decoro los progresos del Evange
se desengañasen de que no predica que se aparten de lio; dejando ejemplo á los ministros de que, como han
Suisenyqito no circunciden sus hijos, publica en el de saber mandar, han de saber ser mandado-, sin em
templo y en Jerusalen los dias de la purificación, en barazarse para aquello en la persona y autoridad de al
cumplimiento del voto, y hace el gasto de los sacrificios guno, ni para esto en la suya.
por lodos, para cortarse el cabello como los demás. En tanto pues que pasaban los siete días de la puri
Soberanamente resplandece el providente gobierno ficación publicados por Pablo, unos judíos de los de
desan Pablo en cosas al parecer encontradas, que se Asia, oyendo al Apóstol en el templo, convocaron con
tunan, por diversos caminos, en adquirir para el Evan tra él todo el pueblo; y poniendo en él con violencia las
gelio las gentes y no escandalizar, y poner horror álos manos, decían : «Varones de Israel, dadnos favor. Esto
judíos que, hallándose circuncidados, creían que Jesús es el hombre revolvedor que contra el pueblo y la ley y
era Cristo, y juntamente pretendían que los demás que este lugar, seduciendo á todos, ha traído los gentiles al
creyesen lo mismo se circuncidasen. Pablo (como após templo y violado este lugar santo.» Habían visto á Trófi-
tol solo, sobre quien bajó el Espíritu Santo, á quien su moefesio con él, y juzgaron que Pablo le labia introdu
gracia halló docto en la ley, no rudo y ignorante como cido en el templo consigo. Alborotóse toda la ciudad y en
los demás) por ser Tito gentil, no quiso circuncidarle, cendióse el pueblo en motín; y aprisionando á Pablo, lo
ann estando en Jerusalen metrópoli de los judíos; por sacaron fuera y luego cerraron las puertas ; y queriendo
que lo que era dispensación bien atenta en los demás darle muerte, dieron avisoal tribuno de la cohorte de que
apóstoles, no pasase á parecer miedo, vencido de las toda la ciudad se confundía en sedición. Él acudió luego
asechanzas de los judíos, que solo en el nombre eran al remedio con soldados y centuriones, y viendo la
hermanos. Reprehende á san Pedro por la razón y cau multitud al tribuno con armas y gente, cesaron de he
sa y para el fin que hemos dicho ; y circuncida á Timo rir á Pablo. Aprehendióle el tribuno y mandóle amar
teo por ser judío y porque, no estando. entre los judíos rar con dos cadenas, preguntándole quién era y qué
nien Jernsalen, sin este respeto del lugar no enflaque ocasión había dado. La plebe gritaba diferentes acusa
cíala libertad evangélica; para(l)que, como él dijo(2), ciones ; y viendo no podia averiguar la verdad por el ru
«hecho todo para todos, y judío para los judíos, lo ad mor, mandóle llevar á la fortaleza, y llegó á las gradas,
quiriese todo para Cristo Jesús.» Lo que advierte san acompañado de una escuadra, por guardarle de la furia
Agustín, lib. t, Contra mendacium : «Que se puede del pueblo. Seguíale inmensa multitud (4) de pueblo,
mudar de parecer por razón -de las diferentes circuns dieiendo con alaridos : «Muera; acaba con él.»
tancias.» San Ambrosio, sobre la epístola á los gálatas, En entrando en la torre preguutó Pablo al tribuno si ya
en aquellas palabras : A'ec ad horam cessit, dice : «Ni le era lícito hablar; dijo el tribuno: «¿Sabes la lengua
cedió entonces quien nunca cedió. ¿Cómo pues nunca griega? ¿Tú no eres el egipcio que pocos dias Irá concitas
cedió el que cedió alguna vez? Porqne ni por los falsos te un motin y llevaste contigo al desierto cuatro mil sal
hermanos no hizo lo que por sí hizo. Luego cedió por teadores?» pablo le replicó: «Yo soy un hombre judío,
ellos, loqne por sí no hiciera, humillándose á la ley en de Tarso de Cilicia, vecino de ciudad bien conocida.
circuncidar á Timoteo, para que el engaño y escan Ruégote me permitas hablar al pueblo.» Dióle licencia;
dio de los jndios cesase, que vía determinados á con y Pablo desde la escalera pidió audiencia á la multitud
fundir en alborotos la Iglesia si no, circuncidando un con la mano. Callaron todos; y él en lengua hebrea les
hijo de una judia, le ordenaba y hacia obispo.» Destas dijo con cuánto celo de la observancia de la ley había
acciones, que no lo siendo parecen diversas y contra perseguido de día y de noche los cristianos , hasta lle
rias, pruebo yo que fué falso lo que este día tenia indig varlos á la muerte. Refirió su caida, y cómo quedó cie
nados á los judios (como se lo dijo esta gran junta), que go de la luz , la voz que oyó, y últimamente cómo fué
san Pablo predicaba que se apartasen de süMoisen y no cómplice en la muerte de Estéfano, y lo que le sucedió
circuncidasen sus hijos ; y que sin contradecir su ver- en Jerusalen, y lo que le dijo Cristo Jesús, y su respues
da.), salió i darles satisfacción, purificándose en el tem ta, á la cual le dijo el Señor : «Vete; que yo te enviaré
plo con rilo legal, pneshabiaél mismo circuncidado á á regiones remotas.» En oyéndole estas palabras, excla
Timoteo. Y si no había circuncidado á Tito, era por ser maron todos : «Quita de la tierra este hombre, que no
gentil entre judíos, en que no hubo dispensación que es razón que viva.» Gritaban, (5) rasgaron sus vestidos,
pudiese (3) escandalizarlos. No les predicaba contra esparcían el polvo por el aire. El tribuno le mandó me
Moisen, la ley y los profetas; antes con ellos, alegándo ter en la torre y que le azotasen y diesen tormento, para
los, se la mostraba cumplida y sus promesas, en Jesu saberporqué causa le trataban con tanto rigor. Y como
cristo. Obedeció á la determinación deste que fué casi le ligasen con cnerdas, dijo Pablo al centurión que le
concilio, reconociendo éralo que se le ordenaba por en asistía : «¿Es lícito á vosotros azotar tiesta manera un
tonces licito, y que su acción, mortificada por la nece- ciudadano de Roma?» En oyéndole el centurión, se
sidad, era preciosa, y su riesgo haría oficio de medica fué al tribuuoylfldijo: «¿Qué has de hacer? que este
mento. hombre es ciudadano romano.» El tribuno preguntó á
Quien reprehendió i Pedro se sujeta á Jacobo; por Pablo si era ciudadano de Roma; él respondió que si. El
que igualmente en lo uno y en lo otro, sin perder el res tribuno le dijo : «A mi me costó mucho dinero el privi
peto i la intención de Cefus ni á la de Jacobo, disponía legio de ciudadano.» San Pablo replicó :'«Yociududano
nací.» Luego se apartaron del los verdugos, y el tribuno
' (1) «rao (A U. F.l
I* Si ómnibus ornóla (actas, Jadiéis etiao Jadieos, at omnu
Ucriíjcerel. (4) del pueblo, (S.)
í5j escindalUir. (5.) (5) rasgaban sus vertidos j (F. S
40 OBRAS DE DON FRANCISCO DE QUEVEDO VILLEGAS,
temió por haberle atado contra el derecho de la ciudad. vorable de lo que junto era peligro. Esto hizo con pru
Empero queriendo saber el dia siguiente por qué los dente advertencia san Pablo con la verdad de su dolri-
judías lé habian acusado, le desaló; y mandó juntar los na y la de ser hijo de fariseos. No solo los encontró unos
sacerdotes y todo el concilio, y puso en medio dellos á con otros, sino que obligó á que le defendiese la parte
Pablo. El, mirándolos á todos, dijo : «Yo en toda seguri que en la república de los judíos erado mayor crédito y
dad de conciencia lie vivido hasta hoy delante de Dios.» autoridad. En el grande ministro con útil suceso acom
Mas el principe de los sacerdotes, en oyéndole estas pa paña el ingenio mañoso al fervor alentado.
labras, mandó á los que estaban allí que le quebrasen la La noche siguiente, asistiéndole el Señor en la cár
boca ó puñadas. Pabloledijo : «Dios te castigará á tí, pa cel, le dijo : « Persevera constante, que como has tes
red blanqueada. «Reprehendiéronle el maldecir al sumo tificado mi gracia y majestad en Jerusalen, te con
sacerdote de Dios. Excusóse diciendo no sabia que era viene predicarla en Roma.» Luego que amaneció se
príncipe de los sacerdotes, y que sabia era precepto sa- juntaron algunos judíos, juramentándose y haciendo
. grado no maldecir al príncipe de su pueblo. Las mismas voto de no comer ni beber hasta dar muerte á Pablo.
palabras dijo el que dio á Cristo la bofetada : «¿Así res Eran mas de cuarenta hombres los que entraron en esta
pondes al pontífice?» Mas Pablo ignorantemente dio conjuración, y para ejecutarla se fueron á los príncipes
alguna ocasión , Cristo ninguna. de los sacerdotes y ancianos, y les dijeron : «Con última
Grande enseñanza es la deste suceso. No puede ni de resolución estamos determinados de no comer hasta
be el subdito maldecir al príncipe, aunsiendo él santo y quitar la vida á Pablo : para esto conviene que vosotros
el príncipe malo : los reyes pecan para Dios, no para sus con el concilio obliguéis al tribuno que os le entregue,
■vasallos. Poroso David, habiendo ofendido á Urías en la dándole á entender tenéis mas de que examinarle. Nos
vida y en la honra, dijo: Tibí solí peccavi; «Pequé otros en el camino le acabaremos. »
contra tí solo.» No toca al inferior la corrección de su Oyó estas asechanzas un sobrino de Pablo, hijo de su
señor. Necedad es reprehender ó decir, aun en secreto, •hermana; fué luego y dióle cuenta de lo tratado contra
mala palabra de aquei a quien solo puede castigar Dios: su vida. Pablo, "llamando á un centurión, le dijo: «Lle
él'solo es juez de los que juzgan; su dignidad usurpa va este mancebo al tribuno, porque tiene cosa de im
sacrilego quien habla licencioso del que Dios puso so portancia de que advertirle. » Llevóle : dio cuenta al
bre su cabeza. Aun (1 ) remitirle á su juez soberano para tribuno de lo que tenían trazado los judíos, y de su
el castigo, juzgó san Pablo indecente; y contras! mismo mala intención. El tribuno le mandó no dijese le habia
citó la ley, excusándole el no saber era principe de los dicho nada. Llamó á dos centuriones; y ordenóles apres
sacerdotes y sumo sacerdote de Dios. Es cosa tan privi tasen doscientos soldados y setenta caballos y (4) dos
legiada representar á Dios en la tierra un hombre con cientas lanzas, para que á la tercer hora de la noche
el poder que él le da, que el Hijo de Dios no habiendo vayan á Cesárea ; y (0) que previniesen bagaje para
dicho palabra que no fuese de su mansedumbre al pon llevar á Pablo seguro y entregársele al presideute Félix.
tífice , y dándole una bofetada un sayón, diciéndole : Dióles para que le llevasen una carta, en que le referia
«¿Así respondes al pontífice ? » respondió : «Si hablé era ciudadano romano, todo el suceso; que no le acu
mal, dime en qué; y si no ¿por qué me hieres?» Y no saban delito alguno, y la razón porqué se le remitía con
se lee que de otra cosa de tantas afrentosas y horribles tanta guarda. Los soldados en cumplimiento de la ar
como le dijeron y hicieron con él, pidiese la causa y den, apoderándose de la persona de Pablo, llegaron con
diese satisfacción. Aquí puso Cristo á los predicadores él aquella noche á Antipatra, lugar del tribu de Mana
en la presencia de sus príncipes la orilla que con las ses, que antes se llamaba Cafarsalama; y á otro dia,
olas de la reprehensión han de lamer, y no alropellar. dejándole fuera del riesgo, se volvieron, remitiéndole
Empero sabiendo Pablo que una parte do los que lo con la caballería. Los cuales, llegados á Cesárea, dieron
oian era de la secta de los saduceos, y la'otra de los, fa la carta al presidente, y ante él presentaron á Pablo.
riseos, dijo : «Yo, hermanos, fariseo soy, hijo de fa Leyó la carta , preguntóle de qué provincia era ; y como
riseos; yo soy juzgado porque enseño la esperanza de le respondiese que de Cilicia, le dijo: «Oiréte cuando
otra vida eterna después desla, y la resurrección de los vengan los que te acusan. » Y mandó que le guardasen
muertos.» En oyendo estas palabras, entre los fariseos en el pretorio de Heródes , que era el palacio donde juz
que creían la inmortalidad, y los saduceos que la nega gaba, que en hebreo se dice (6) Baperetarin' . (7) Como
ban , hubo disensión ; con que se disolvió la junta. el tribuno Lisias hubiese entendido que Félix, para
Levantóse grande alarido, y algunos de los fariseos hacer juicio conforme á derecho y razón oyendo á en
porfiaban, diciendo: «No ha dicho este hombre palabra trambas partes, aguardaba los contrarios, — después
reprehensible ; antes parece que le dicta el Espíritu de de cinco dias , por su orden , llegaron & Cesárea Ana-
Dios ó algiin ángel.» Y como se enconase en mayor nías (8) el principe de los sacerdotes, con algunos an
ira el tumulto, temió el tribuno que (2) no hiciesen cianos, y un cierto Tertulio orador, que por todos ante
pedazos á Pablo; y mandó bajar á los soldados, y que el presidente pusiese la acusación á Pablo. Y habién
arrebatándole de en medio de todos j le asegurasen en dolo citado, Tertulio empezó su oración , diciendo :
la torre.
Dividir entre si álos enemigos aunados, ardid de
guerra es y aforismo político , para valerse de la diver (4) encientas (S.)
sión , (3) y enflaquecer sus fuerzas, y adquirir algo fa- (5) previniesen (Id.)
(6) Baperatarin. (Id.)
(7) El tribuno Lisias habiendo (Todot toi ejemplarei.)
(1) remitirse (S.) (8) principe (M.)
(í) hiciesen {Id.)
(5) enHaquecer (WJ
VIDA DE SAN PABLO APÓSTOL. 4{
presidencia & Félix; el cual, por dejargustosos á los ju
MldON DE TÍRTULLO CONTRA SAN PABLO.
díos y granjearlos, dejó á Pablo preso.
•Siendo así que por tí gozamos de mucha paz, y por ¡ Qué atento está un mal ministro á cualquier pala
hipwidencia, que corrige muchas desórdenes, las bra que suena á dinero* Oyó Félix á Pablo que había
wprasdel sosiego, siempre con debido reconocimien venido á hacer limosnas , sacrificios y votos; y coli
to, eicelentísimo Félix, celebramos tu justificado go giendo caudal destos gaslos, quiso entre las limosnas
tero. Y dejando esto á cargo de la obligación de lodos, hacerlugaral cohecho, y que Pablo le comprase la li
per no alargarme , le ruego que con tu acostumbrada bertad. ¿Cómo podía juez interesado dejar de temblar
clemencia nosoigas. Hallamoseste hombre pestilencial, oyendo decir á san Pablo que había juez y juicio para
tjoe anda sembrando sediciones entre los judios por todos? Para estos, quien tiene que dar no tiene (I) cul
todo el orbe, autor de la secta de los nazarenos, de que pa; juzgan por lo que cuentan, no por lo que estudian:
proceden estos alborotos. Este procuró violar el templo; al pobre echan la ley á cuestas, y hacenque laleysaqiie
y queriendo juzgarle conforme á nuestra ley, acudió el acuestas alrico. Este aun en las limosnas quería qué
tribono Lisias , y con mano armada le sacó de nuestras le echasen. Iba y venia muchas veces á visitar á Pablo;
manos, mandando que los que le acusaban pareciesen mas viendo que se venia como iba, le dejó preso. Menos
en tu presencia. Hemos venido: tú puedes saber del •saca la inocencia de las cárceles que la dádiva. Él Após
mismo, haciendo juicio de todas estas cosas, la causa de tol nos enseña que para entrar en la cárcel no es me
nuestra acusación.» nester culpa, y que para salir no basta el no tenerla.
te judíos acompañaron estas últimas razones, di Luego que lomó Festo posesión de su ministerio en
ciendo: «Todo lo que lia referido Tertulio es verdad.» la provincia, pasados tres dias pasó desde Cesárea á
Hizo el presidente seña á Pablo para que respondiendo Jerusalen, donde los príncipes de los sacerdotes y los
«defendiese; y dijo : judios de mas autoridad le recibieron con injuriosas y
criminales acusaciones contra Pablo. Pretendían ma
0RAC1OX DE SAJi PABLO POR. SÍ. ñosamente, rebozando en celo su malignidad , gran
«Animosamente satisfaré por mi inocencia á las ca- jearle la voluntad contra la inocencia del Apóstol, ins
lammasque se me oponen, sabiendo ha muchos años tando le remitiese á Jerusalen ; y esto porque fenian
que presides á esta gente ; por lo cual no puedes ignorar determinado quitarle la vida en el camino. Festo, de
que no ha mas de doce dias que subí á adorar á Jerusa terminado á volverse luego á Cesárea, respondió que
len, yni me hallaron en el templo disputando con algu Pablo estaba con buena custodia en la prisión, y (2) sí
no, tú en la sinagoga , ni en la ciudad, ni pueden pro entre ellos había algunos que tuviesen delitos de que
barme cosa alguna de las que me acusan. Empero 5:0 te acusarle, que los oiria en justicia. Y habiéndose deteni
confies* que , según la ley que estos llaman secta, sirvo do allí mas.de ocho dias, llegó á Cesárea, y sentándose
1 mi padre y Dios, creyendo para el bien de todos todo en el tribunal mandó traer á Pablo, y con él asistieron
cuaolo estí escrito en la ley y los profetas; teniendo en aquella audiencia todos los que de Jerusalen habían
esperanza en Dios, la cual estos mismos tienen, que venido á ponerle acusaciones. 'Imputáronle muchos y
iabrí resurrección para los buenos y malos. En esto graves delitos; empero ninguno pudieron probarle, ni
procura jo tener para con Dios y los hombres sin es convencerle de culpa. Pablo, respondiendo por sí, di
crúpulo mi conciencia. Después de muchos años vine jo; «No he pecado contra la ley de los judíos ni contra
para hacer entre los mios limosnas, sacrificios y votos, el templo ni contra (3) César. En tres palabras se jus
j-en esto me hallaron purificado en el templo, no con tificó con la majestad divina y humana.
multitud, ni tumulto. Los judios que vinieron de Asia, Festo, deseando dar satisfacción á los judíos y no
que debieran haber ya venido á tu presencia si tuvie desabrirlos, y juntamente dejar á Pablo instancia para
ran de qué acusarme , ó estos mismos digan, pues estoy su defensa, le dijo: «¿Quieres ser llevado á Jerusalen,
enjuicio, qué maldad hallaron en mí, porqué me per yque allí juzgue tu causa?» Respondió el Apóstol: «Yo
siguen. No tienen otra causa, sino que estando en medio soy del tribunal de César, donde por derecho debo ser
dellos exclamé : Porque predico la resurrección soy juzgado; y como tú mejor sabes, á los judios no he
enemigo vuestro , y me juzgáis hoy por delincuente.» ofendido en algo. Si he cometido en ofensa suya algu
Difirióles Félix la determinación, como quien por su na cosa digna do muerte , no la rehuso ; y si en todo
brga experiencia sabia cómo se debía disponer y enca- lo que de mí acriminan no hay verdad, ni causa de
minar esle caso ; y dijo á los judíos : «Luego que venga condenación en mi vida, nadie me puede entregará los
Lisias os oiré;» y«maudó al centurión que guardase á judíos: yo apelda César.» Entonces Feslo, confiriendo
I'j'tilo de manera.que tuviese comodidad, y que no pro- el caso con los del consejo, dijo : «¿A César apelaste? á
nibiese el asistirlo los suyos. César irás. »
Después de algunos dias vino Félix con Drusilla su Si el ser acusado presupusiera culpa, nadie hubie
tonjer, que era judia, y llamó á Pablo, y le oía" lo que ra inocente en el mundo, y 1.1 envidia y el odio y la
'«aba á la fe de Jesucristo: hablaba de la justicia y de venganza presumieran de virtudes, dándolas por libres
la castidad y del juicio futuro. Temió esto por amena- de la calumnia, infame solar de su descendencia.. La
a>y espantado le dijo Félix: «Lo que ahora importa es acusación es hija dei odio y madre de la venganza;
que te vayas; ten la ciudad por cárcel, que cuando dícela el que aborrece, óyela el que teme. El envidio
naya logar te llamaré.» Juntamente con esta caricia es so la da voz, el tirano crédito. Esto aborrece al que
peraba que Pablo le daría por su libertad algún dinero,
í no con otro intento frecuentaba el verle y hablar con (1) no tiene culpa; (/l.)
(2) que si entre ellos iS.)
él. Pasados dos años vino Porcip Festo á succeder en ia (3) el César. ¡U.)
42 OBRAS DE DON FRANCISCO DE QUEVEDO VILLEGAS.
advierte, desprecia al que aconseja , premia al que acu preguntó si quería que él le juzgase en Jernsalen. El
sa. No advierten los miserablemente poderosos que la Apóstol respondió era del tribunal de César, y que 1
acusación mas veces mira á la introducción del que la César apelaba : calificadísimo ejemplo del cuidado que
hace que al útil del que la admite. Aquellos creen, deben tener, no solo los seglares sino los eclesiásticos
sin aguardar probanza, las acusaciones que merecen de mas sagrada dignidad, en no consentir se desprecie
padecer los delitos dellas. Suple los testigos la concien lajurisdicion real ni se quebranten sus leyes ú privi
cia rea. Festo oyó las acusaciones de san Pablo con mas legios; pues san Pablo, siendo ciudadano de Roma,
sospecha de los que las ponian que del Apóstol. Oirías poique no se violase el fuero de la ciudad y defrauda
es forzoso, averiguarlas es justo; yes aveces, aun ve sen la majestad (5) de César, apeló á él á costa de su
rificadas, más seguro prevenirlas que castigarlas. Au despacho, que por esta causa se alargó tan penosamen
gusto, por consejo de su mujer, según refiere Séneca, te; siendo cierto, como veremos consecutivamente,
con este medio consiguió la seguridad de su persona. que el rey Agripa, habiendo sabido su acusación v orló
Quien premia á los acusadores, antes se castiga á sí que le, dijo: (6) «Este hombre podía ser dado por libre si
á los acusados, y compra su inquietud, no su adver no hubiera apelado al César.» El Apóstol, por mostrar
tencia.. Siempre el calumniador viene á propósito del se fiel vasallo del que por permisión de Dios era empe
miedo del poderoso, que á persuasión de loque teme, rador, fué impedimento á su soltura.
cree lo que.oye. No es del todo inútil oír las calum Pasados algunos dias , yino el rey Agripa á Cesárea
nias, si se disimula la estimación , y no la sospecha del con Bereniceá visitará Festo. Y habiendo pasado el
que las propone y la perturbación del que las atiende. tiempo de las caricias del hospedaje, Festo ¡é*ilró cuen
No se ha dé Gar el crédito de las apariencias, porque ta de los sucesos de Pablo, diciendo : «Aqui dejó Félix
es menos peligroso oir lo imposible que lo (1) verisí un varón preso , contra el cual me informaron en Jeru-
mil, porqueta mentira se viste deste por apartarse de salen los principes de los sacerdotes y los ancianos de
aquel. ¡Miserable estado el de los que ascendieron (2) la sinagoga, haciéndome instancia para que le conde
á grandes puestos! No pueden vivir si no oyen las acu nase á muerte.» Refirióle lado lo que (7) había pasado,
saciones ; y si las oyen , no los dejan vivir. Todo este y últimamente cómo Pablo había apelado á César, y él
daño tiene lugar en los exquisitamente perversos, que le otorgó la apelación. Agripa, persuadido de lo que le
luego olvidan el beneficio, y nunca la injuria. Estos refirió Festo, le dijo deseaba ver y oir á Pablo. Ofre
para su desasosiego, impacientes de la pereza de los cióle que el día siguiente *le cumpliría este deseo. Al
chismes, solicitan malsines y les mandan que, espian otro dia vinieron Agripa y Berenice con mucha autori
do las conversaciones, les parlen lo que de ellos dicen dad y grandeza al tribunal, y acompañándolos los raro-
y quién los murmura ; siendo asi que los mas de los nes mas graves de la ciudad y los tribunos, conforme
hombres, si supiesen lo que dicen de ellos á sus espal los repartía el asiento la dignidad de cada uno; luego
das y en ausencia, después de perder la paciencia, se Festo mandó traer y entrar á Pablo y (8) dijo:
precipitarían en rabia desesperada; y los que se encar
RAZONAMIENTO DE FESTO.
gan de espiar intenciones de otros (porque el poderoso
que se lo manda no tenga por mayor la disimulación «Rey Agripa y todos vosotros, varones y magistra
de los que sospecha le aborrecen que su habilidad en dos que estáis presentes, y veis este hombre ú quien
descifrársela) inventan lo que no pudieron descubrir: acusa toda la multitud de los judíos, persuadiéndome
con que aseguran la eminencia de la malignidad , en con rencor obstinado en Jerusalen y aqui que con
que está su mérito (a). viene le quite la vida ; yo, habiendo oido sus crimi
Con esta falsedad abominable, preciándose de acu naciones y su respuesta, no hallo cansa ni razón por
sadores y falsarios de la santidad , persiguieron los ju qué deba condenarle á muerte. El apeló á Augusto par
díos á los profetas; dejaron á Dios por los ídolos; cru ser ciudadano de Roma; juzgué debía otorgarle la ape
cificaron á Cristo, y persiguieron en todas partes á san lación y remitirle á César. Es tal su inocencia, qne de
Pablo. Animosamente exclama contra su perfidia san su causa no sé lo que escriba. Por eso le he traído á
Juan Crisóstomo, sobre el vers. 17 del primero capítu vuestra presencia, y principalmente á la tuya, rey Agri
lo de la epístola á los Filípenses: (3) «¡Oh crueldad! pa, para ver si preguntado en tan esclarecida junta tu
¡Oh diabólica energía ! Víanle preso, y aun le envidia viese algo de que dar cuenta al Emperador, porque me
ban; querían que sus calamidades se aumentasen, y parece acción irracional enviar desde Cesárea á Ro
que la ira del príncipe fuese mayor contra él.» Acusa ma este hombre preso, y no decir las causas por qué
la persecución de los judíos contra san Pablo en pri le remito encarcelado.»
siones, y parece habla en la ponderación deste lugar. Es cosa dignare reparo miry aflnto ver que Festo
Oyó Festo las delaciones contra san Pablo, y oyóle á él: gentil, juzgando la inocencia de sal) Pablo entre tan
vio que no oran de crimen de lesa majestad'divina ni alentadas acusaciones, al enviarle preso sin decir la
humana, que no le probaban cosa en contrario; y por causa por qué le envía, llama cosa irracional; y no
no disgustar (4) los judíos, y dar lugar á su defensa, le dijo injusta, porque esta cabe en hombre mulo, y ú. él
le pareció era mas de bestia que de hombre, aunque
fuese perverso. Quien aprisiona sin decir por qué, se
(1) verosímil. (II. S.) confiesa por delito del que padece, y juntamente con-
(2) grandes (.4. Jf.)
(a) La pumuacion en todos los Impresos era desatinadísima.
(3i O cruitelitatem! O diabolicam cnergiam! Viclura videbant, (5, del César, IS.)
et lamen atlhur, invidebant: aoclas volebant ejus calauíítales, ma- (61 Dimiitl putera! bomo bic, sinonappellassetCaesareta.
lorujue Regís irac obnoxium (acere. |7< le lubia pasado, (5.)
U) alus judíos, (S.) (S) le dijo: (». S.)
VIDA DE SAN PABLO APÓSTOL. 43
ka que el preso do tiene otro delito. Cuando el juez taba hiciesen penitencia y se convirtiesen i Dios, que
esculpa del perseguido, la defensa toca al tribunal de por mi predicación los llamaba, haciendo obras merito
Dios, que por la boca de la sabiduría les liene uoliíi- rias dignas del premio por la penitencia. Esta es la
eadtfigae presto y horrible aparecerá sobre ellos». causa por la cual los judíos (sin respetar el templo en
Luego que Agripa vio á Pablo en su presencia y de que estaban), prendiéndome, procuraban quitarme la
iodo el consejo, le dijo que hablase por sí. Pablo, pre- vida; empero defendido con la protección de Dios, ha
riiiendo la atención de todos con la mano, dijo : vivido hasta este dia, testificando á chicos y grandes
lo que los profetas y Moisen dijeron que seria, y por
ORACIÓN DE SAN PABLO. ellos prometió el Espíritu Santo«para la salud del mun
«Tengo por bienaventuranza, ó rey Agripa, el de do; sin apartarme de sus palabras en nada, mostrán
fenderme hoy en tu presencia de todas las acusaciones de dolo todo cumplido y desempeñada la verdad de las
los judíos, pues nadie sabe mejor que tú las costum profecías, en predicar que Cristo padeció, que después
bres de (I) los judíos, y las cuestiones de sus sectas: de muerto y sepultado, como primogénito de los muer
por lo cual te ruego me oigas con paciencia benigna. tos, fué las primicias de su resurrección, cuya fe habia
Confesarán los judíos, si quisieren decir verdad, que de amanecer la noche obscura en que yacían este pue
!i .hiéndame conocido en Jerusalen con los de mi nación blo y todas las gentes.»
y antes en mi niñez , que vivi fariseo en todo rigor, Estando pues Pablo refiriendo estos misterios, y
observante de aquella secta por su celo exquisita ; y dando razón dellos, alzando la voz Festo, dijo: «Pa
ahora, confiado en la esperanza de la repromisión que blo, salido has de juicio; las muchas letras te lian
Dios ofreció á nuestros padres, animosamente aguar- desbaratado el seso. » «No estoy loco, respondió, buen
doel juicio que de mi se hiciere: á la cual orando á Festo, antes mis palabras son con modestia reporta
Dios de dia y de noche sin intermisión, los doce tri das y con simplicidad verdaderas. Todo esto sabe el
óos esperan llegar : y porque yo espero lo mismo, soy rey en euya presencia y á quien animosamente y con
acosado por los judíos. Contradicen, incrédulos al po reverencia hablo, porque ninguna destas cosas se
der de Dios todopoderoso, la resurrección de los muer obró en ángulos ocultos. O rey Agripa, ¿crees á los
tos. No de otra manera, persiguiendo yo el nombre de profetas? No he menester que respondas ; sé que das
Jesús Nazareno, me persuadía, sabiendo que habia crédito á sus palabras.» Agripa le respondió: «En
muerto crucificado , que podría obrar contra su glo parte me persuades á creer en Cristo. » Replicó fer
ria: lo qne procuré en Jerusalen, aherrojando muchos viente en caridad el Apóstol : «Deseo, no solo que en
de los santos en las cárceles por comisión de los prin parte sino en todo, y eu lo mucho como en lo poco,
cipes de los sacerdotes, llevando la sentencia para que no á tí solo sino á todos los que me oyen, os haga el
los degollasen ; y por todas las sinagogas frecuente Señor omnipotente tales como yo, menos en estas
mente los castigaba, obligando á que blasfemasen. Lle prisiones y cadena que mé rodea. » Con esto se levan
go a tal extremo la rabia de mi furor, que los perse taron el rey, el presidente y Berenice y los que (3) los
guía sin perdonar la distanciado ciudades extranjeras. acompañaban. Y luego que se apartaron , confiriendo
Tende pues 4 Damasco con provisiones de los magis lo que habían oido y visto, dijeron unánimes : «Este
trados, arrebatado deste aborrecimiento al nombre de hombre por ninguna cosa es digno de muerte ni de
Cristo Jesús y de todos los que creían su resurrec cárcel.» Agripa le dijo i Festo: «Este varón podia ser
ción, i la hora de mediodía vi en el camino que á dado por libre si no hubiera apelado á César.».
ni y á los qne conmigo caminaban nos anegaba un Danos este suceso de san Pablo toda- la enseñanza
koracan de lumbre de resplandor más ferviente que la de la acusación apasionada y de la defensa religiosa y
taz del sol. Todos caímos en tierra fulminados. Yo oí cortés. ¡ Con cuan" desenfrenada insolencia se preci
ana voz articulada entre el espanto de las llamas, que pitan los calumniadores en presencia de los ministros
en lengua hebrea dijo: Sanio, Sanio, ¿por qué me particulares, pues los hemos visto acompañar los opro-
persigues? En vano resistes á mi llamamiento. Yo ató- brios con la violencia de las manos, y á los jueces no
aito repliqué : Señor, ¿quién eres? Respondióme : (2) solo aplaudir el furor sino mandarle! En esta audien
Soy JestB, á quien persigues; empero levántate y usa cia, en que presidia el rey Agripa, los judíos no se atre
fe las pies. Heme aparecido á tí tremendo, para que vieron á perderle el respeto, y por.fuerza tuvieron ver
por mi clemencia asciendas, de la caída, al ministerio güenza. En la presencia de las majestades se desalien
aprenvo de apóstol; y para que seas testigo de lo que ta la malicia y se anima la inocencia. Los príncipes
Tiste (cegando para dar vista á otros ciegos) y de todas soberanos, que desde su lugar superior miran á todos,
las cosas en que te asistiré, librándote del pueblo y están en cumbre donde no alcanzan la envidia ni el
de bs gentes, donde te envió ahora, para que les abras miedo, que son interesados asesores. Con hermosas
to» "jos y puedan convertirse de las tinieblas á la cla palabns dijo esto Terencio : «Hacen los tribunales fre-
ridad, y del poder de Satanás al amparo de Dios; me cuenfis agravios cuando de lástima dan al pobre lo
reciendo perdón de sus pecados y lugar entre aquellos ajeno, y de envidia quitan al rico lo propio. »
«oaidos que son santificados por la fe que tienen Festo, como ministro bien intencionado, solicitó que
■Ja. Por esto, rey Agripa, cesando en la obstinación, el rey oyese á Pablo por sí : diligencia que descami
o» foí incrédulo ni inobediente á la visión del cielo; nan con desvelo delincuente los jueces que juzgan por
antes fervoroso y diligente, primero en Damasco y Je lo que temen ó por lo que codician.
rusalen y toda la región de Judea; y á las goales exhor- El Apóstol, religiosamente retórico y (4) cortes-
¡1 filos, y lai cuestiones (S.) (3) le acompasaban; (5.)
3) Ts m; \¡d.) (4) cortesanamente (Id.)
44 OBRAS DE DON FRANCISCO DE QUEVEDO VILLEGAS.
mente atento, halagó con palabras amigas los oidos de deMacedonia. Llegaron á Sidón el día siguiente ; y Ju
Agripa, diciendo la confianza que su presencia real da lio, compadecido de los trabajos del Apóstol , le permi
ba á su inocencia para defenderse, confesándole docto tió fuese á ver á sus amigos y á descansar con ellos. Sa
en las cuestiones y costumbres de los judíos. Y cuan lieron de aquel puerto, y los vientos contrarios desva
do Festo le dijo que las muchas letras le habían sa riaron su viaje á Chipre ; y navegando el golfo de Cilicia
cado do juicio , con reverencia mañosa le llamó buen y Panlil ia, arribaron á (7) Lystra ciudad de Lycia,
Festo, respondiendo antes con caricia que con enojo; donde hallando el centurión Julio un navio de Alejan
y juntamente ganó la benevolencia del rey , diciendo dría , que iba á Italia, se embarcó en él con todos los
al presidente que Agjipa entendía todo lo que él pre que llevaba á su cargo. Proejaban con los vientos con
dicaba. No estragan ni ohidan los santos la reveren trarios, que les fueron detención de muchos días, y
cia que se debe á las majestades, en el lenguaje. Pasó apenas pudieron dar vista á Guido; por lo cual les fué
Pablo á enseñar cómo se han de encaminar los prín forzoso arribar á Creta, junto á Salmón. Pasando de
cipes á lo que les conviene, cosa(l) más aprendida de lante no sin dificultad, llegaron á un abrigo que,- por
los subditos por la soberbia de los que pretenden rei ser clemente é las naves, llamaban Puerto-hermoso,
nar en los reyes (2), que por las advertencias que des cuya orilla abrigaba y fortalecía la ciudad de Thalasa.
abridamente oyen las coronas, por empezar ó por su Empezaba ya con el invierno á enfurecerse el mar y
yerro ó ignorancia. Más fruto buce quien al soberano, mostrarse intratable el cielo. Habíase acabado el ayuno
para que h:iga lo que no quiere, lo dice que lo hace, de los judíos y el tiempo estaba muy adelante, y solo
que quien le reprehende el no haberlo hecho ó le dice vian ceño en las nubes y amenazas en los vientos. Pablo,
que lo basa con resabios de mandarle. San Pablo sa viéndolos cuidadosos, les dijo por consolarlos y adver
bia que Agripa creía en los profetas, y pregúnlale si tirlos : «Mejor es fiaros ueste puerto que del golfo. Veo
cree en ellos. ¡Qué buena duda! (3) Y luego no le cli- que vuestra navegación empieza á ser peligrosa, no solo
ce imperioso: «Cree en ellos;» sino: «Sé que los crees;» á la carga y matalotaje y á la nave, sino á vuestras vi
porque el Rey no (4) oiga con ceño presunción ajena. das.» Empero el centurión dio mas crédito al piloto y
Resultó de la suavidad desle estilo que Agripa le di marineros que á Pablo ; y persuadido á que el puerto no
jo: «Pablo, en paite me reduces á creer en Cristo.» era seguro para invernar, determinaron hacer viaje y,
Atajo es para que se haga lo que conviene alabar, an si fuese posible, asegurarse en el puerto de Creta, que
tes lo que se debe hacer, que reñir ni reprehender lo llaman Fénix y mira al áfrico y al coro. Viendo que
que se hace. No hubo senda de la elocuencia por don tenian el austro en popa, juzgaron (8) conseguirían su
de no encaininase el Apóstol la persuasión á la salud. intento ; y habiendo levado ferros de Asón, daban vista
«Deseo , dijo, ó rey Agripa, que á ti y á todos los que á Creta; mas poco después embistió proceloso (9) la
me oyen os haga Dios semejantes á mí, no solo en lo nave el viento tifón, que llaman euroaquilo. Apode
poco sino en lo mucho, y enteramente, menos en lus róse en arrebatados huracanes della, que precipitada
prisiones y cadena que me encarcela. » no podia resistirse ni regir, y en poder de lds golpes de
Ministro que quiere para los otros las cárceles y las mar se dejaron á la borrasca. Y corriendo desgaritados
afrentas, j paras! so!» la salud, la medra y el descanso, á una isla cuyo nombre era Clauda, apenas pudieron
conloen nombre es mal verdugo. Colmados estaban de tomar el esquife; y valiéndose de instrumentos, con gú
gloriosos méritos aquellos hierros, que cargaban mo menas dando cabo al bajel , porque no diese en un ba
lestos y. pesadosal Apóstol ; y por ([Hitarles el horror de jío, le trajeron de remolco. El dia siguiente fué Un
que para recibir la ley de gracia era forzoso padecerlos, rabiosa la furia de las olas, que arrojaron al mar, por
los excusa de'.los, deseando le sean semejantes en la fe, aligerar el vaso por tantas partes combatido , toda la
y no en los grillos. ropa; y (10) al dia tercero, bebiendo ya la muerte, con
Quien dio esla (lotrinaáln? que gobiernan y de quien sus propias manos arrojaron todos los armamentos y
se derivó á san Pablo, fué Cristo, cuando llevándole aparejos de la nave. La razón fué tan ciega , que se llevó
preso dijo á los soldados, por la libertad de sus discípu de los ojos de todos la' noche (que cayó de las nubes) el
los : Sinite hos abire : « Dejad que estos que me siguen sol, la luna y las estrellas; dejándolos la porfía* de la
se puedan ir. » Cuando gobernaba coi poi alíñente pade fortuna deshecha, sin esperanza de remedio, anegados
ció por lodos; cuando por su. ausencia y muerte gober en muerte la vista y los oidos. Viéndolos descaecidos
naron en diferentes provincias ellos, lodos padecieron por el largo ayuno, mostrándose Pablo en medio de to
por él. No se puede negar que reina quien padece por dos constante y animoso, dijo: «Importó mucho, ó
que no padezcan los suyos, y que martiriza quien solo varones , no haber dejado el puerto de Creta cuando os
goza lo que padecen. lo aconsejé, pues hubiérades excusado este naufragio
Feslo, porque tuviese efecto la apelación de Pablo á y robo que del mar habéis padecido ; empero yo os ex
César, le entregó con otros presos á Julio centurión de horto que mostréis valor , y os aseguro que ninguno de
la cohorte Augusta, para que le pasase ¿Italia. Embarcá todos perecerá, y que la saña del piélago se contentará
ronse en un navio de la ciudad de (5) Adrumeto, y na con la nave sola. Esta noche se me apareció el ángel de
vegando cerca do las orillas de Asia.se juntó con ellos Dios, cuyo soy yá quien sirvo de ministro, y me dijo:
en el mismo bajel Aristarco (6) de Tesalónica , ciudad Pablo, no temas ; conviene que asistas á César, por lo
cual Dios te da todos los que navegan contigo , y tu
(1) mal aprendida (A. S.)
C2) por las advertencias [A. Jf.)
(3| No le dice (S.) (7) Lyslria, (S.)
(4) oyera (W.) (8) conseguirla (ir. F.) — conseguir (S.)
(5) Adrumanlo, {A. U. F.) (9) a la nave (S.)
16) Tesalónica, (A. M.) (10) el dia [id.)
VIDA DE SAN PABLO APÓSTOL. 45
compañía será puerto segnro á sus vidas. Con esto no supiesen nadar se arrojasen los primeros, y que como
ba-v qae temer; que yo espero en la piedad de Dios que mejor pudiesen arribasen á tierra. Hizose , y los demás
sucederá como me fué prometido en su nombre. Es ver entablas y maderos, y otros en los trozos que de la
dad que conviene, después de padecer muchas injurias nave quedaron, se guarecieron ; con lo cual todos sa-
del temporal, salir al abrigo de una isla. » Después que lierorrá salvamento en la playa. Lítelo que pisaron la
pasó el dia decimocuarto, navegando por el mar de tierra reconocieron era la isla de (0) Melíta, en que fue
Adria, cerca de la media noche les pareció á los marine- ron hospedados con grande agasajo de los bárbaros que
rosque(l)víahalguna región; ytemiendodar en tierra la (7) habitan. Bien advertidos en el rigor del tiem
sondaron veinte brazas, y navegando mas adelante, po, encendieron hogueras para contradecir con el cglor
usando de la misma diligencia, hallaron quince ; y te los hielos y vencer la mala condición del invierno. El
merosos de embestir en algún escollo, echaron cuatro Apóstol, que atendía mas á servir que á ser servido,
anclas de la popa que la fundasen inmoble, deseando habiendo juntado cantidad de gavillas de sarmientos,
que el dia anticipase la luz para certificarse del riesgo las arrojó en la lumbre por esforzarla. Sucedió que una
deaquel paraje. Los pilotos, mal asegurados, intenta víbora que con adormecido veneno iba entre los sar
ron huir del bajel y desamparar su gobierno; llegándose mientos, despertó con el calor, y mordiendo á Pablo
en el esquife á la proa, con achaque de (2) alargarlos se quedó colgada de su mano. Luego que los bárbaros
ferros. Pablo desvelado por la salud de todos, dijo al vieron que la serpiente pendía de sus dedos , empezaron
centurión y á los soldados : «Si estos no asisten en el á decir: «Este hombre sin duda es homicida, pues ha
bajel, vosotros no podéis salvaros.» biendo escapado apenas vivo de la borrasca, la ven-
Pocos que (3) desconfíen de la promesa de Dios, pue ganzaycastigodel cielo no le permite vivir en la* tierra.»
den ser causa de la ruinado muchos. Hubia prometido Mas el Apóstol, sacudiendo la víbora en el fuego, se
el Apóstol que ninguno.pereccria; y vencidos del temor mostró triunfante del más diligente veneno, cuando
dudaron los marineros, huyendo de (4) crecer el nú todos esperaban que hinchándose con la fuerza de la
mero de las misericordias de Dios. Si aun habiéndose de ponzoña, de repente había de caer muerto; empero
perder el bajel y salvarse la gente, que el sumo poder viéndole sin alguna señal de accidente, reprehendiendo
libra, no consiente que le falte un marinero , quien en su sospecha, le tenían por Dios.
trega sus naves á las cóleras del mar y al frenesí del ¡Qué poco propicia es la atención humana a los que
vienlo sin maestros y pilotos, á sí se debe los naufra padecen! No hay delito que no se (8) diga y asegure y se
gios .anticipándose disculpa á sus pérdidas en las bor crea y se aumente del poco fortunado. Porque vieron
rascas. salir de una tormenta á Pablo nadando y que la víbora
Oyendo la advertencia de Paulo, cortaron los sol le picó, aseguraron era homicida y que por (9) faci-
dados los cabos al esquife y le dejaron correr. Luego noroso le seguía la indignación de Dios. En ningún otro
que amaneció rogó el Apóstol ¿ todos que comiendo suceso se ve la liviandad escandalosa de las acusaciones
restituyesen sus fuerzas y alientos, desmayados por los tanto como en este, pues en dos renglones aseguran
muchos dios que habían trabajado sin sueño y mante que el Apóstol es Ifomicída porque la víbora le clavó
nimiento, asegurándolos no se perdería de la cabeza de los colmillos; y al instante, porque no se cayó muerto,
alguno ni un cabello. Luego tomó el pan , dio gracias á dicen que es Dios el mismo que afumaban era seguido
W»s, partióle con todos, y empezó á comer; y todos de su justicia. No hay cosa de tanto séquito como la
mas consolados hicieron tomismo. Eran las que estaban acusación. Oyen los que navegan con el Apóstol, que
en la nave doscientas y setenta y seis personas. Y ha afirman es homicida ; y habiéndole visto profetizar las
biendo esforzados* , alijaron el navio arrojando en el borrascas y la pérdida de solo el navio y que (10) de-
nurel trigo que llevaban, al rayarla luz. El dia siguiente llos ninguno perecería, según se lo dijo el ángel de
te pareció á los marineros vian en la orilla una ense Dios, y que se había cumplido todo, oyen tan san
nada, donde juzgaron podrían hurtar el bajel al peli grienta calumnia y callan, sin hablar por la santidad
gro; y levando (o) los ferros, se dejaron al mar, alar- que tenían experimentada. Presos y acusados no aguar
pando las escolas y cuerdas de los gobernalles. Hície- den otra defensa sino la del cielo. ¿Qué importa que
roo poca vela al viento impetuoso que corría , por ase- los bárbaros esperen á que reviente el encarcelado, re
aurarsede su furia, encaminándose al surgidero, que ventando ellos de envidia, sí el preso espera en Dios?
uabian considerado tan ciegamente , que embistieron Viendo á Pablo con la serpiente colgada de la mano , le
con on peñasco que se disimulaba entre dos profundi juzgan homicida y (1 1) facínoroso, cuando era con ma
dades , donde hincada la proa con el golpe y quedando jestad segundo emblema de Cristo á la de- la vara do
inmoble, era ocasión con la resistencia á que los gol Moysen, de que pendía la serpiente que sanaba á los
pes del mar desatasen la trabazón de la popa. Propusie mordidos della; pues colgada de su propria mano la ser
ren tos soldados, viéndose en el postrero riesgo, sería piente, si no sanaba como la antigua á los mordidos de
acertado dar-muerte á los que llevaban presos, porque otra, picando á Pablo perdió el veneno en él; y las mis
'yudados de la confusión forzosa no se huyesen na mas víboras en toda aquella tierra quedaron desarma
dando. Empero el Centurión deseoso de guardar la das de muerte, habiéndoles sido triaca, de por vida y ■
'ida de Pablo lo contradijo, mandando que los que solariega, la mano del Apóstol. No solo sanó Cristo pen-

!f| WiM t$.) (6) Mitilene (A. M. S.)-lfalta (F.)


Si »lar (Todas ¡es ejemplara.) (7) habitaban. Bien advenido del rigor (S.).
3 deKunEan M.| (8) diga, aspgure, crea y se aumente [Id.)
* ereer el número i tai misericordias [A. ¡1. F.) (9) (II) facineroso {Id.)
i5j fenis, (SJ (10) ellos (.Id.)
46 OBRAS DE DON FRANCISCO DE QUEVEDO VILLEGAS.
diente de la cruz los que hiríi'i la serpiente' y la muerte peranza del pueblo de; Israel, prometida por lodos los
antigua, sino que mató la muerte muriendo ; símbolo profetas, y ya cumplida, padezco las prisiones desta ca
que faltaba y se añadió en Pablo ; y esta semejanza dena que me rodea.» Ellos le respondieron: «Ni nos
arrojó la admiración demasiada de lus bárbaros á que otros hemos recibido carta que lúlios remitieses desde
le endiosasen. Judea, ni alguno de los hermanos ha hablado mal de tí;
No solo por la defensa de los inocentes, sino por la empero deseamos oir tu parecer, porque desta secta sa
suya, deben los príncipes y los jueces atender desvela bemos que en toda parte tiene contradicion.» (3) Se
dos á la ruindad de la acusación y á la malignidad de ñaláronle dia para que los satisfaciese, y vinieron mu
los .acusadores. Descubriré el mas secreto y peligroso chos á su alojamiento; á los cuales enseñaba, testifican
ingenio de la calumnia. ¿Quién creerá que el odio y la do el reino de Dios y persuadiéndoles era Jesús su hijo
venganza acusa á otro debute del Señor soberano, no unigénito y el Mesías prometido en la ley de Moisen y
para que le castigue, sino para con el juicio que del hi los profetas: esto predicaba desde la mañana hasta la
ciere acusarle á él? Dije, proponiendo esta novedad noche. Algunos creyeron la verdad que para su salva
¿quién lo creerá? Ahora digo ¿quién habrá que no lo ción los enseñaba ; otros, pertinaces, no (4) la creían :
crea? Pues en el cap. 8 de san Juan, cuando los escri apartáronse con disensión entre sí. Pablo, lastimado de
bas y fariseos acusaron á la adúltera , haciendo juez á su error y dureza, les dijo: «Bien claramente habló i
Jesucristo de ra causa, se leen estas palabras : (i) «Esto vuestros padres el Espíritu Santo por Isaías profeta, -di
decían tentándole, para poder acusarle á él.» Con otros ciendo : Vé ó este pueblo y di les: Oiréis con los oídos y
nombres duran estos en los tribunales. Acusar al delin no entenderéis ; miraréis con los ojos abiertos, y ciegos
cuente p'ara acusara! que le juzga, es la mas primorosa no veréis. Cuajado está en piedra el corazón desle
iniquidad de los malsines. Aprendan los jueces á temer pueblo ; ensordecieron y cegaron por no oir ni ver con
por sí á los que acusan delante dellos áotro. sus oidos y sus ojos ; y por no ablandar con la sabidurh
En aquella parte luida un palacio del príncipe de sus corazones, (5) huyen de su salvación y salud. Séaos
aquella isla, cuyo nombre era Püblio, y por tres dias le pues notorio para vuestra penitencia que esta salvación
hizo benigno hospedaje. Sucedió que el padre de Publio se envia á las gentes, que oyendo ú Dios, recibirán del
estaba doliente de calenturas y disenteria. El Apóstol la salud.» Luego que el Apóstol les intimó esta amenaza
entró á visitarle, oró por él, y tocándole con lus manos, y decreto, se apartaron del los judíos, revueltos y con
le dio entera salud. Viendo esta maravilla, en grande fusos en varias cuestiones.
concurso acudían á Pablo todos los enfermos de la isla, Pablo por dos años perseveró en su alojamiento, ad
y todos volvían sanos. En reconocimiento los festejaron mitiendo benigno cuantos querían comunicarle, predi
con grandes honores; y viendo que prevenían la par- cando continuamente el reino de Dios y los misterios,
tenza, largamente los proveyeron de matalotaje y rega divinidad y humanidad, nacimiento, vida, dotrina, mi
los. Después de tres meses navegaron en una nave ale lagros, muerte y resurrección de Jesucristo ; esto con
jandrina que había invernado en el puerto, cuya insig apostólica y ferviente confianza, sin que alguno se lo
nia tutelar eran los Géminis. Llegaron á Siracusa, y en prohibiese.
el puerto se detuvieron tres dias. Desde allí arribaron á
Rhcgio, y un dia después siéndoles el austro favorable, Aquí dejó san Lúeas en el fin de los Hechos Apostó
al dia siguiente tomaron á Púzol. Allí hallaron herma licos la historia de san Pablo, á quien asistió insepara
nos en la fe, y á su ruego se detuvieron, consolándolos, ble, callando su nombre y todas sus acciones, solamente
siete dias. Después desta detención caritativa llegaron manifestándose compañero del Apóstol, cuando dice
á Roma. Luego que los fíeles que en la ciudad residían «íbamos, estuvimos, llegamos». Lo mismo se lee en el
supieron su llegada, salieron hasta el foro de Apio y las evangelio de san Juan, en que calló su nombre. ¡Sagra
tres Tabernas. Viéndolos Pablo, dando gracias a Dios, da enseñanza para los que escriben vidas ó crónicas, en
esforzó su confianza en sus misericordias. El centurión cuyos acontecimientos se hallan ! Por falta del texto ca
dio á Pablo licencia que seíuese & vivir en Roma dondo nónico habré de suplir la parte que resta, de autoridad
quisiese, asistido solamente de un soldado que hiciese de los escritores eclesiásticos y de los santos, y de algu
oficio de guarda. na conjetura.
Usando el Apóstol desta licencia, pasados tres dias, Llegó san Pablo esta primera vez á Roma el año
juntó los mas principales y primeros en dignidad de los cincuenta y ocho cumplido de nuestra redención, y va
judíos, y estando en medio dellos, dijo : «Yo, herma empezado el cincuenta y nueve; y del imperio de Ne
nos, no habiendo (2) hecho ni dicho cosa alguna con rón el segundo, acabado en octubre. Así lo .siente,- si
tra la plebe ó las costumbres de nuestros padres, fui guiendo á Ensebio en sus libros crónicos, san Jeróni
preso en Jerusalen, y soy entregado en poder de los ro mo en sus Varones ilustres. Estuvo, como hemos visto,
manos; los cuales, habiendo con diligencia examinado dos años sin salir de Roma, predicando y enseñando la
las acusaciones que me ponían, quisieron darme por li ley de gracia libremente y sin contradicion, solo asis
bre hallándome sin culpa. Después, contradícíéndome tido de un soldado, que mas era compañía que guarda.
la obslinacion de los judíos, fui forzado á apelar á César, Esta benigna licencia atribuyen urfosal centurión, que
no porque tenga de qué acusarlos. Esta es la razón por siempre habia acariciado al Apóstol ; otros á Nerón, no
qué os ropué víniésedes, para veros y hablaros, pues por por su piedad sino por no hacer caso de las cuestiones
predicar la redención del mundo prometida en la es- de los judíos y cristianos. Empero ni esta permisión, to-

(1) Hoc autem ilicobant tentantes cum, ut possent «censare (3) Señalaron el día (S.) *
■cnm. (*l lo (M.>
(2j dicho ni hecho (S.) (5) huyendo de (A-)
VIDA DE SAN PABLO APÓSTOL. 47
aba en Roma al centurión por su cargo, ni era minis ¿Cómo será á proposito para esta real ocupación el
terio Ae la majes tad imperial; antes debe crearse tocó que al áspid que le pica él le envenena, siendo para él
i magistrado inferior, que cuidaba (1) de la guarda de veneno que»le toca, ponzoña? '¿Quién asiste al lado de
los presos, lo que se colige de Ulpiano (2): «El procón príncipe á quien no muerda el adulador, el envidioso, el
sul determina si la persona ha de ser recibida en la cár vengativo, ó el delator, ó todos juntos 1 No es más infa
cel, j) entregada á soldado, ó á sus fiadores, ó á sí mis me población la de las pestes animadas de (4) Libia. Si
mo.» Palabras que individualmente, según el estilo, como el Apóstol, no sacude y arroja con su mano (a) es
determinan este caso. En estos dos años san Pablo con tas serpientes en el mismo fuego que despertó con el
ladolrina, comunicación y ejemplo hizo grandes pro calor su malignidad adormecida, (5) él las da la mano
gresos espirituales en Roma, confirmando á los que en que las tiene, para que puedan atosigar la majestad,
creían y reduciendo á los incrédulos. y las adiestra á su corazón.
Volvamos á la memoria, para lograr alguna atención Cumpliendo con estos fines altísimos de la providen
del entendimiento, las palabras que dijo el Apóstol en cia de Dios, estuvo en Roma Pablo; de donde, cumpli
el mas ultimado riesgo de la borrasca, que fueron estas : dos, salió á largas peregrinaciones por la salud de las
•El ángel de Dios, cuyo soy y á quien sirvo de minis gentes. Y según sienten entre los padres griegos (san
tro, se me apareció esta noche y me dijo : Pablo, no te Afanasio en la Epístola á Draconeio; san Cirilo Jeroso-
mas; conviene que asistas á César, por lo cual Dios te limitano, Catechesi, 17; san Epifanio, inPanario, hae-
da todos los que navegan contigo.» Cuida tanto la divi resi 27 ; san Crisóstomo, homilía 7, de laudibus Pau-
na majestad de la buena, saludable y santa asistencia de li; Teodoreto, en el comentario 2.° de la Epístola á Ti
los reyes, monarcas y (3) emperadores, que porque con moteo, cap. 4.° de los latinos; san Jerónimo, sobre
venia que Pablo asistiese á Nerón, lo dio las vidas de Isaías, cap. 11 ; y sobre Amas, cap. 5."; san Gregorio,
todos los que navegaban con él : precio grande, y que papa, lib. 31 de Los morales, cap. (6)53, al Un; san Isi
mostraba la importancia de tal asistencia. doro, De vita, (6) oí obitu Sanctontm, cap. 17), salió á
Estrenaba Nerón los primeros años de su grandeza, desempeñar las palabras que suenan promesa en su
cuando en la infancia del poderío absoluto mereció á Epístola á los romanos, de venir á España; y conformes,
Séneca su maestro, en los libros De Clemencia, aquellas afirman que vino y predicó en ella. Sienten lo misino
alabanzas tan bien dichas como brevemente mal logra los mas modernos, Espeuceo, Genebrardo (c), y Baro-
das y desmentidas. Persuádome que Séneca, solicitado nio ; el cual, en el año 61, afirma leyó un libio en la li
de algún temor de la variedad ó inconstancia que ante- brería del cardenal Sirleto, escrito por Hipólyto m iitir,
vía en su discípulo, porprevencion le recomendó la vir cuyo título era (d) De los doce apóstoles, en que con ase
tud i que parecía se inclinaba, más para que la conti veración afirma que el Apóstol vino á España. Adon
nuase que porque creyese, seguro do su natural, que vienense, en su Cronicón (edad sexta, año cincuenta y
1» tenia con firmeza; por ser mas bienquisto de la ma nueve de Cristo), dice que Pablo, pasando á España por
jestad el modo de enseñanza y advertencia que aprueba Francia, predico en Mena, y á la partida dejó eh aque
en el principe lo mejor. No porque lo obra, sino para lla ciudad por obispo á CrJscente (e).
que lo obre, lo ejecutó Séneca. El muy docto y muy erudito Andrés de Sousa y de
La divina presciencia, que sabia cuan sangrienta ra Paris, predicador regio y pronotario apostólico, (7)
bia yacía disimulada en el corazón de Nerón, con el prueba lo mismo con grandes esfuerzos de varia (8) lec
temblor de la mano, al firmar una sentencia de muerte, ción. Refiere que en Viena de los Alóbrogues quedó .
quiso (apiadado de tanto mundo como pendia de su al- desde entonces en proverbio este verso :
bedrio) que nc¡ le faltase auxilio para su enmienda ni
Paulas, ¡iraeco crucis,
le quedase excusa á su malicia ; para lo cual ordenó que lint tih primordio lucís-
el vaso de elección y de honor asistiese aWle ira y afren
ta- ¡Qué diferentes personas arrima Dios al emperador Y en el frontispicio de la casa consular se lee una ta-
de la« qoe él trajo y acercó á si ! Dióle por maestro el
mejor hombre de la gentilidad, y por asistente al após
tol escogido desde el cielo : él se acompañó de mimos, (i) Libia, si como (A. Jf. F. S.)
(n) el principe.
gladiatores, faranduleros, bufones y alcahuetes. Enseña (5) y las da (S.)
en este suceso el textS sagtado las partes que, ha de te (6) 42. ( Todos los ejemplares )
ner el ministro que ha de asistir á los monarcas y seño (i) el morle Sanclonm novi testamenll , cap. m.
res soberanos en la tierra, y danos por ejemplo á Pablo. (el In poslcriorem D. Panli Apostoli ad Timothenm «pistola»
Ccmmentarhu, cum Digressionibus xuiii, seu tolidein Locis com-
Ta le vimos en la borrasca ser piloto y consuelo y bo munibus, bona ex parle ad hodiernas ¡n Iteligionc controversias
nanza de las vidas de lodos ; luego no Ira de ser borrasca spectaniibus : inter qu'as peculiaiis esl tractatus de uno Dei atque
de la tranquilidad, ni peligro ni desconsuelo de los que bominum Mediatore Deo homineJcsu Chrlslo.— Colleclorc Croa-
dio Espencaeo, Parisiensi Theulogo. - Parbiií, apud Nkolaum
padecen y corren tormenta. Mordióle la víbora, habita Cbcsucau, l.'ilil ; pag. 177.
da de muerte, y viéronla pendiente de su mano ; y cuan Cilli. Cenelirardi, Theologi Parisiensis Divinarom Haebrsioamm-
do aguardaban que falleciese, no solo quedó preservado que lilerarum Professoris Itcgii, Chronographiac litit qualor. Pa-
risiis, apud Ambrosium Drnuarl, 1600; pig. 2Í6.
del veneno, sino las víboras sin él.
(rfi De los sítenla y dos discípulos.
(í) Sos palabras son : «Quo lempore creditor Paulos ad Hís
panlas pervenisse, et ArelaUeTrophimnm, Viennae Crescenlem,
H1 te lo» preso», IS.) discípulos guiis, ad praedicanrium reliquisse.
<í libro 1, de Cttiodia rttrm : Pnxonsul aestimare solet, (7) en su libro, que se intitula : De Uyslicis Galliae Scriptori-
tiran ii circerem recipienda sit persona, an milm tradenda, vel tiM, muiiipliciqve in ea Chrisliatiorum rituum origine eleclae disser-
«"«jassoñbtts commiltenda, vel eiianf sibi. lalionts, in síngalas Eccltsiae ocíales digcslac '.
3) emperadores ; porque convenía k5.) (8) elección. \S.)
48 OBRAS DE DON FRANCISCO DE QUEVEDO VILLEGAS. *
bla de melal, en que con letras relevadas está escrito : versal, sin, excepción con pluma suspensa algunos de
Paulus,et hanc iocuit Carísima los padres antiguos, y algunos con sentir determinado.
Crescente relicto. • Siguió esto el angélico doctor santo Tomás; y al doc
Vese hoy en Arélalo el barrio que (1) hoy llaman de tor ángel toda su doctísima escuela, que tan ardiente
San Pablo, donde hay una casilla, que aun dura, consa y particular devoción tiene con la Virgen y con el mis
grada en oratorio por la veneración del Apóstol; y en terio de la Anunciación en la fiesta del Rosario, quo
Viena hay una capilla con título de los Macabeos, en la (8) puedo llamar patrimonial en la orden del gran pa
cual es tradición que san Pablo celebró la primera misa. triarca santo Domingo; pues, con muchos Padres, no
Los franceses, por asegurar en su tierra la presencia admite que no pecó en Adán ni tuvo débito, aunque
del Apóstol y su predicación, que con (2) tan auténticas con reverentísima diferencia á todos los comprehpn-
memorias defienden, afirman que vino á España, vien dií'üs en la proposición del Apóstol: de que resultó du
do que prometió pasar por ella, y no por lasGalias; y da fértil de cuestiones y controversias, que con tanto
que la certeza de haber pasado á ella las dispuso tránsito rumor han fatigado nuestra edad. Los españoles, aten
forzoso. diendo á que el Apóstol en otra cláusula universal di
Yo, español, no puedo ni debo envidiar á mi patria la ce: (9) «Todo lo cerró Dios en la incredulidad para
gloria que en la venida á ella de san Pablo liberales la tener misericordia de todos ;» consideraron sutilmen
dan tantos santos y graves autores, antiguos y moder te que Cristo, como habia Tomás dudado en su resur
nos, y en que la emulación francesa nos es propicia, y rección después de muerto, para que todos por su du
lo que con severa confianza defiende en este tiempo da creyesen, habia ordenado que otro Tomás dudase
Dausquid en su libro De la santidad de (3) san Pablo; en la concepción de su Madre antes de nacer, para
no obstante pues mi sentimiento referido acerca de ser que por éi no quedase duda; y como por aquella in
nosotros los españoles patrimonio de la predicación de credulidad habían todos conseguido misericordia, por
san Jacobo, y solar ennoblecido con su vida y su muer esta la consiguiesen los devotos de tan soberana pu
te, (4) y asistido de sus milagros y discípulos. reza.
Vencido del respeto & tantos grandes (3) padres de Onnachea y otros modernos dicen que hay Inga-
bido-, admitamos la gloria que en esto nos dan, y aña- res de santo Tomásque hacen por la opinión pia (a). El
dámonos tan esclarecida prerogalivacomocs haber san celo con que España se encendió en la defensa desta
Pablo venido á España. No callaré que reconozco nota verdad , el fervor y valentía con que lo prosiguió por
para los españoles en que, habiendo san Pablo predica muchas y graves oposiciones , el buleto qué de la con-
do en España, no haya en ella padrón ni elección (a) ni tradicion pública sacó de las llaves de san Pedro, pren
señal de haberla peregrinado ; siendo apóstol tan prodi da única parece, derivada de la asistencia de san Pablo.
gioso, que no llegó á reino, provincia, isla ó ciudad don Mucho participa de su sombra ; y tan feliz y hazañosa
de no quedase legalizada su presencia, como vimos en valentía parece se derivó únicamente del aliento de
Malla, donde con las lenguas de las víboras endureci aquellos pasos y comunicación de aquel espíritu, quedi-
das en las peñas la predican los cerros, y esto siendo cen predicó personalmente en España. Y como el Após
habitada de bárbaros, como so lee en el texto sagrado. tol no exceptóde la regla general (10) á la Virgen, tam
En tanto que me rescata desta (0) descortés melan poco la nombró excepción en la misericordia que todos
colía pluma mas bien atenta, me esfuerzo á decir que consiguieron por la incredulidad en que Dios 4o cerró
■ el monumento que prueba haber san Pablo venido á todo; porque, como su santificación estaba más clara
España y predicado en Francia, es haber los españo y autorizada en sus méritos que en su pluma, tuvo por
les asistido con antigua y fervorosa devoción, y mili más reverente presuponerla que declararla, dejándo
tado por la opinión pia de la concepción purísima de nos prevenida la respuesta á la duda en los frutos de
la Virgen y Madre del Hijo de Dios y suyo, Dios y hom la incredulidad.
bre verdadero. Referido que Pablo por Francia vino á España, en
Conjetura mia es, fundada en el más hondo silen cuya asistencia nada nos dejaron que escribir los au
cio del Apóstol, y por eso de más alto y propicio mis tores que afirman su venida, es fuerza tralar de su
terio. El texto de san Pablo, que expresa la causa de vuelta á Roma, donde murió. Llévanle por Italia con
la universal redención, tomando carne humana de Ma rodeo los sicilianos, pues afirman no solo que estu
ría Santísima, se lee en aquellas palabras: Omnes in vo en la ciudad de Mesina, sino que en ella predicó
Adam peccaverunt, «Todos pecaron en Adán;» de con tal fruto, que dándoles noticia de la vida y muer
donde viendo que todos pecaron en el primero padre, te de Jesucristo, y de su Madre Santísima, y de que
sin aguardar á santificación especialízala, envolvieron vivía y dónde era su residencia, los movió á enviarla
y contaron con todos á la que fué singular y diferente embajadores en nombre de toda aquella igualmente
de todos, y tal como no fué alguno de todos en la antigua y nobilísima ciudad, diciendo creían todos era
perfección y prerogativas. Escribieron (7) en esta uni- . su hijo Hijo de Dios y Dios verdadero; á que la Ma
dre de Dios les respondió (H) una carta, que hoy se
(1) llaman (S.)-hoy llaman de San Pablo, don£e en una casilla
(/t.¿HV
■ (2) auténticas (S.) (8) pudo \M.)— puede llamarse (S.)
(3i Son Pablo. No [A. H. F. S.) — No obstante, pues, es mi sen (9) Conclusit Deus omnia in incredulitatc, st omnium misc-
timiento el referido lS.) rcatur.
(4) y asistidos iS.) («; Jerónimo de Ormachca Guerrero, magistral de Logroño, c»
|5| prelados debido {Id.) su libro Commenlariorum i» Cántica Canliconim SalOMonts,¡iuti¡i
(a) lección diría el original , refiriéndose al breviario. cado en 1657.
(6) cortés {A.) • (10) de la Virgen, (M.Jf.)
\'¡ esta universal sin (S.) (llj con una carta, (S.)
VIDA DE SAN PABLO APÓSTOL. :•>
I» en so arcLívo, con estas palabras, que (1) respon conviene.» Saludable orilla escribió el Apóstol cuu
den talmente á las latinas en que hoy se ve razo este renglón al poder. No lodo lo que es lícito hacer
nad}. se conviene que se haga. Más respeto se dobc á la
CARTA.
piedad religiosa de muchos, que ú la ambición pro
pia ostentosa de erudición ; y más cuando ni alten
•Kiria Virgen, hija de Joaquín, humildísima (a) de contraria proposición de fe ni el texto sagrado, y
»bios, madre de Cristo Jesús crucificado, del tribu de solamente se procura introducir en él para ejemplo
.Jada, de la estirpe de David , á todos los (2) mesi- católico, ya venerable en el crédito anciano de una
■uenses salud j bendición de Dios Padre omnipotente. república y asistido de varones doctos y católicos.
«Consta que lodos vosotros con fe grande me habéis En España adelantan esta gloria, de conocer á Cristo,
•aviado embajadores y legados para pública enseñan á la embajada de los de Mesina ; afirmando que el
za: confesáis que nuestro hijo es Hijo de Dios y Dios iluslrísimo apellido de Quiñones se deriva de un ca
; hombre, y que subió ;i los ciclos después de su- re ballero que vendió unos quiñones (c) para ir á ver al
surrección; conocéis el camino de la verdad por la Hijo de Dios luego que nació; y afirman que hoy está
predicación de Pablo, apóstol escogido : por lo cual en poder de los condes de Luna, señores desla casa,
u vosotros y á esa ciudad damos nuestra bendición, el instrumento do la venta délas heredades. Yo lo he
¡¡queremos ser su amparo perpetuo. Año xlu de nues- nido toda mi. vida ; y estando preso en la ciudad do
itfijo, indicion i, m non. junii, luna xxvn, feria v, León, era conversación constante. ¿Nunca 1* contradije ;
fenJernsalen. y estudiosamente procuré que mi silencio, no empe
¿Varia Virgen, que aprobó arriba este escrito.» ñándome en legalizar esta acción, la fuese mas propi
Cosas Un grandes siempre solicitan con tradiciones cio que sospechoso. Reprehendió Cristo á sus discí
- la curiosidad, y se ostentan ganando mas enemigos pulos el haber prohibido que hiciese milagros en su
1»e aplausos. Yo, que estuve en Mesina (siendo virey nombre quien no creia en él ni le seguia con ellos,
¿í Sicilia el grande y glorioso, siempre vencedor y enseñando cuánto se debe permitir á la fe de aquellos
maca vencido, excelentísimo señor don Pedro Jirón, en cuyo favor se obran las maravillas. Los mesinenses
duque de Osuna) y vi la católica confianza que la ciu- tienen hijos doctísimos, á quien (6) dejo suspensa la
'Wde Mesina y todo su pueblo tiene en esta protec- respuesta á don Pirro; y para con él mi intención lo
' "ide la Madre de Dios, con una fe tan hazañosa, que ma de la pluma de san Jerónimo estas palabras, que
pan sn defensa y seguridad desprecian la custodia pacificaron mas peligrosa contienda : (7) « Cada uno
dí perlas y murallas, floreciendo siempre su memo- abunde en su juicio, y todo se reserve al juicio de
ña en aquella vara que con ramilletes de ángeles hu Dios. »
rtas acuerda (3) de la de Jesé,— apartomi juicio del (8) Acaba esta peregrinación (que sin duda fué lar
ÍV"Mi teta antigüedad , ocupándole en admiracio ga en Francia) pasando á España, con la asistencia
nes de la devoción que produce. Diferente camino si- que en elia nos dan en el Apóstol los santos, y la que á
puio don Itoccho Pirro, abad netino, en su libro cu la vuelta ó venida, según don Pirro, se toman los me-
ro Mulo es: Notitiae Siciliensium Ecclesiarum, im- sinenses ( apoyada en las palabras de Teodoreto sobre
KesoeoPilermo, (4) año 1630 (6), en la noticia se el psalm. 116, y (9) la epíst. 2 á Timoteo, cap. últi
cada, argumento primero, pág. 240, donde con estas mo : «Pablo vino á Italia y á España, y en las islas ad
flabras rigorosas empieza diciendo : Jam verá falsi- yacentes en su mar hizo mucho fruto»), lo que esfuer
w "•'Jw' hanc ad Deiparam Legationem, ejusque zan con la autoridad de san Juan Crisóstomo, homi
*W pawhronismus, atque annorum perturbatio, lía 54, en los Actos de los apóstoles, y en la homilía 2
5*™ illa ¿nwAit. No niego á don Pirro la diligen- en la Epístola á los romanos, cap. 1. Con benignidad
™ ® el cómputo de los tiempos que contradicen la escasa, dice don Pirro, no quiere privar de la predica
«m de la epístola, ni la fuerza de sus razones con- ción del Apóstol á Sicilia; y la aplica, apartándola de
£ I» autoridad del libro que se intitula L. Flavio Mesina, á los días que estuvo, según san Lúeas, en Si-
"tt,ri),ni las oposiciones á los discursos de Inchofer; racusa : en que sigue al padre Cornelio a Lapide, que
'(«norco la desautoridad que resulta de las impos- lo refiere de Octavio Caelano, en el cap. 28 de los
•aras, si son así, de Lesear y los otros que refiere,
Actos.
jj!» invenciones fueron descubiertas con risa pú- Acabado este camino, tan largo para san Pablo, tan
™a;confiésoleque aprieta la dificultad de manera, útil para la Iglesia, tan controvertidode los escritores,—
V- precisamente por la cronología parece ahorra volvió á Roma y á poder de Nerón , que aun vivia em
si camino de Mesina ó la peregrinación de san Pa- perador para castigo del imperio. En las vidas de los ti
*• «rasando á la virgen María de la nota de tal ranos continúa la divina Providencia la ruina de las
^'.-empero echo menos que autor docto y sici- provincias y las muertes de los subditos. «Vive el hu
Iuiiom se acordase, tratando del Apóstol, destas mano linaje para pocos príncipes;» palabras son precio
¡titiras suyas :'(5) «No todo loque rae es lícito me sas de nuestro Lucano en aquella élica y políticaque

'' ">fresponéen (S.) (el Tierras que se reparten para sembrar.


n ton (i) Marc. ix, 37.
? •NlHues (S., y siempre lo mismo adelante.) (G! dfjd I Los impresos Indos.y
(7) Unusiiuisqne In suo sensu abundet, ct cuneta jadíelo Doml-
Wibititjg, («.) ni rcservontiir.
¿■J"'"» Bulto» Míringhi, (8) Acabada (Todos los ejemplares qnetie visto.)
"! (,Ul> olhi liccnt, sed non omnia expediunt. (9) en la eplsi. i id.)
H
Só " OBRAS DE DON FRANCISCO DE QUEVEDO VILLEGAS,
rebozó con el nombre de Farsaiia , cuyas venas derra- : en menos espacio , no fué (8) menor. La quiso mas ho
mó la fiera coronada de quien hablamos. guera que ciudad; y cuando los llantos pudieran ser
Coligen la primera y segunda venida del Apóstol los remedio al fuego, músico del incendio, leagradecia las
santos y padres, de las mismas palabras del Apóstol. La ruinas. Del Senado hizo teatro de comedias, y de los
primera.de la epístola 2.*áTimoteo,en la cual se acor representantes senado. La (9) escena agotó en sí la ma
dó de su primera defensa, en que fué desamparado de jestad del imperio, toda la ociosidad del pueblo , toda
todos, empero defendido de la boca del león por el am la ocupación de los magistrados. Tantas veces vían re
paro de Dios. Infieren que (1) aquí volvió á la' predi presentar á Nerón como ver representar. Mas estimaba
cación, destas razones que añade : « Empero Dios me la aclamación de buen farandulero, que la de buen prín
asistió y confortó para que por mí se cumpliese la pre cipe. No solo se igualaba con los mimos , sino que so
dicación y todas las gentes oyesen.» Además, el haber afrentaba de que se le igualase alguno dellos en las di
peligrado en la segunda, lo infieren de lo que en el mis soluciones juglares. Excederle en el primor de movi
mo lugar prosigue: (i) «Ya mi vidaem[iiczaá desatarse, mientos insolentes era delito de muerte, y crimen de
y el tiempo de mi muerte se acerca.» lesa majestad el no alabarle las vilezas indignas' delta.
Que san Lúeas dejó á san Pablo en la primera defensa Dio muerte á su madre; y muerta, paseó con los ojos en
suya, lo coligen porque en ella acabó la narración de jutos su cuerpo desnudo y las heridas de que falleció,
lo que había visto. Que en la segunda le acompañó, lo alabando mucho su belleza ; en que confesó que para él
testifica el Apóstol en la misma epístola, diciendo: (3) solo tenia hermosura la mas abominable maldad. Man
«Lúeas solo me acompaña.» dó que escogiese muerte á L. Aeneo Séneca, su maes
Entró la postrera vez en Roma san Pablo el año trece tro, porque presumió enseñarle virtudes y porque no
del imperiode Nerón, cuando la ciudad atónita padecía, aprendió de su bestialidad vicios nefandos. En esta ciu
enescándalo universal del mundo, el mas injurioso cie- dad, gobernada por este áspid coronado, ¿qué segu
■ cimiento de aquel monstruo formidable; cuyo frenesí, ridad pudieron tener san Pedro y san Pablo? ¿Cuáles
irracionalmente bruto, tenia amedrentada la humana riesgos y amenazas no los espiaban? ¿Qué otra cosa te
naturaleza y en asquerosa infamia deshonrado el nom nían mas cierta que el martirio? ¿Qué otra causa es me
bre de César Augusto. Residía en ella san Pedro, ha nester inquirir para saber por qué Nerón dio la muerte
ciendo oficio de antídoto al tósigo que respiraba aquel en un mismo diaá los dos principes de los apóstoles,
basilisco « contra los cristianos ; con cuyos cuerpos vi sino que ellos lo eran, y él tirano? Cada acción de Ne
vos enfundaba las pieles vacías de tigres , jabalíes y rón y cada costumbre era cuchillo y cruz para los vir
osos, para que azorados los perros con la apariencia, los tuosos, justos y santos. Ni pasaba la vida de los bue
despedazasen en público (4) espectáculo eu susjardines nos de aquella hora etique su inocencia llegaba á su
y huertos» (en que mandó á la naturaleza que á su pe noticia. *
sar en tierra seca brotase fuentes y dilatase estanques y De la muerte de san Pedroy san Pablo por mandado
produjese bosques, en que antes la agua parecía sudor de Nerón, dan causa bien conforme graves autores alo
congojoso que riego y las plantasaborto que parto). «Tal que desu intención be referido. Dicen que (10) habien
ansia tenia de hacer cosas increíbles.» Palabras son to do Nerón instituido en el teatro por fiesta milagrosa
das de Tácito (a) (5). A esta desatinada locura escogió que Simón mago, á quien por hechicero supersticioso
por sitio la vecindad del quemaderode los cristianos, tan y por los embustes y tropelías amaba, volase en público
coiitin á su recreación, que á la soberbia de (6) su deleito con el nombre de Icaro, por hacer verdad la mentira
servia de copete aquel lugar que infestaba con horror los quien se desvelaba en desmentir la verdad ( — Insinúa
ojos. «Era blasón de la tiranía de su podar desapodera este suceso Suetonio Tranquilo en la Vida de Nerón,
do y del ingenio de su fiereza, en lo mas oscuro do la cap. 12, con estas palabras : karus primó statim co-
noche encender vivos tantos cristianos, que sirviendo nalu juxta cubicidum ejus decidit , ipsumque cruore
de antorchas y luminarias, venciesen las tinieblas,» — respersit: «Icaro en el primer ímpetu con que se arrojó
amaneciendo, á pesar de su intención, como mártires á volar, cayó precipitado tan cerca de donde estaba
de Cristo otras tantas auroras como cuerpos , que lija viéndole, que le salpicó con su sangre;») — no bien
dos en los leños alumbraban, espléndidos sostitutos del Simón mago fiado en sus hechicerías, batiendo las alas,
sol, supliendo el día con su claridad al mas ceñudo ene empezó á provocar las raridades del viento, á sufrir el
migo de la luz. Tal era, que con las llamas que alum peso de su cuerpo, cuando san Pedro y san Pablo opo
braba la noche (7), se anochecía aquella ciudad á cu niendo á su soberbia la fe de sus ruegos , desvariando
ya fábrica concurrió todo el orbe, donde abreviándose (con la oración á Dios) las diligencias de sus alas , le
despeñaron en precipicio fabuloso; cuya vergüenza
(1) deaqnf(S0 obligó á Nerón á condenar á muerte por burladores de
(2) Ego enim jara delibor , ct terapus mese resolutionis instal.
(3) Lacas est mecum solus. sus tramoyas á los dos-apóstoles.
(4> espectáculo. A susjardines (A. II. F.)—espectáculo; aquel Nunca estos encantadores de los tiranos, á quien per
que en sus jardines y huertos mandó (6'. — Restauro el lexto, su miten alas para volar ensu presencia contra su natura
jetándome á las palabras de Tácito : Hurtos suos ei speclaculo Ñe
ro oüluterat, el Circense ludia-mu eiel/al. Víase el párrafo 44 del
leza, caen sin dejarlos manchados con su propia sangre;
libro ív de los Anulen.) porque no pueden caer sin nota de quien los permitió
(a) las que ahora se han entrecomado. En los demás ejempla levantarse.
res lo está, ó en letra bastardilla, por un craso yerro, casi la mi San Juan Crisóstomo (lib. 1. Contraía vituperación
tad de este largo párrafo.
(5) Ut erat incredlbilium copttor. (—Véase el párrafo 42 del ci
tado libro xv.) (8) menor , la quiso (i. F. S.)
(6) deleite (S.) (9) cena \A. U. F.)
(7) se anochecía. Aquella ciudad (A. H. S.) (10) habla {S.)
VIDA DE SAN PABLO APÓSTOL. NI
delavidamonástica) d'icfi que la causa de mandar dego su ánimo fieramente bárbaro de tal manera, que él
llar e\ emperadora san Pablo fué, que estando Nerón con sus compañeros se convirtiesen á la fe?»
postulo de su lujuria y en esclavitud voluntaria de una Luego que aquella santísima cabeza con el filo de la
motril, que el Apóstol la convirtió y redujo á verdade- espada fué apartada de sus hombros, dio tres saltos co
rocanociiniento del verdadero Dios, con tal fervor que mo en muestra de contento de ver conseguido aquel
.«espartó de la amistad fea del Principe, negándole su ansioso deseo que tuvo de serdesatado y estar con Cris
comunicación. Por lo cual , encendido en rubia lasciva to ; voz sumamente generosa de su garganta (6). A ca
.Vi iiu, con injuriosas palabras dictadas de duplicado da salto respondió la tierra con una fuente, cuya pie
furor, mandó al Apóstol la redujese á la obediencia de dad liquida quedó perpetuo padrón diáfano del riego
su desenfrenado apetito ; y viendo que el vaso de elec fecundo de la Iglesia, y juntamente (ya que no clamaba
ción le reprehendía la instancia sin querer hacer su como por la sangre de Abel vertida), sollozando con tres
voluntad, mandó luego le degollasen. Lleváronle al lu manantiales de lágrimas, se dedico á murmurar per
gar del martirio, que Tertuliano con mejores palabras petuamente la crueldad de Nerón.
llamó cuna prevenida á eterno nacimiento (i): «Pablo Fueron en un mismo dia trasladadas las almas santí
consigue el nacimiento de la ciudad romana, cuando simas de san Pedro y san Pablo á la corte celestial, y
en ella con la generosidad del martirio renace.» Bien sus cuerpos sepultados juntamente por los cristianos
entendido Tertuliano, y atendiendo á sn agudeza, qui orientales, que cuidaron deste depósito como de teso
so decir: Pablo por haber nacido en Tarso era ciudada ro que pretendían pertenecerles. Asi el lugarde lastres
no de Roma en virtud del privilegio; empero cuando fuentes como el sepulcro de los principes de los após
muriendo en Roma renació del martirio, adquirió el toles, son hoy, y siempre fueron, celebrados con ¡nu
ser naturalmente ciudadano de Roma por haber nacido merable concurso de peregrinos de todas las naciones.
en ella. Después de tres dias de su muerte, diceNicéforoque
Consta del Martirologio romano, Bcda, Usuardo y san Pablo se apareció á Nerón, como se lo habia prome
otros, que, llevando al Apóstol ú morir con la guarda de tido, y le dijo no había otro camino para salvarse sino
reo, en el camino convirtió tres délos soldados que le la fe de Jesucristo. Gozando está del eterno y glorioso
llevaban, cuyos nombres son Longino, Acesto y Me- descanso , y cuida de solicitar el remedio y la enmienda
gísto. A<í lo refieren (2) los actos de los santos Nereo y del tirano que le martirizó.
Aqaileo, que el mismo Nerón martirizó á 2 de julio, Primero (según san Gregorio, lib. (7) iv Registri
el mismo dia que celebra su memoria la Iglesia. Epistolarum, epist. 30) los dos cuerpos bienaventura
Hasta la muerte de san Pablo fué vital ; quiso morir dos, como he dicho, fueron por los cristianos de Orien
con logro de tres vidas: no quiso aquella caridad haza te depositados en un puesto, donde se cuenta (8) el se
ñosa dar paso en su muerte sin usura de tres vidas, gundo millar de la ciudad, que llaman las Gatacumbas;
binle iél Estéfano la vida con su muerte, que él soliei- de donde procurando toda la multitud dellos mudarlos
ti.bi; iln él con su muerte triplicada vida á tres, que á lugar más particular y decente, el cielo , que guarda
fe la solicitan. ba desvelado los cuerpos que la tierra cubría, pronun
Cortó el verdugo en Pablo aque'la garganta por ciando sus enojos con truenos formidables y flechando
donde la voz pronunció todo el comercio de la verdad : sus luces en lluvia de rayos , los espantó con tempestad
aquel camino real del Evangelio se mostró via láctea, horrible. Después, juzgando ladivina misericordia la
derramando mas leche que sangre; mas parecía con posesión de tales reliquias en favor de la ciudad de Ro
ella la espada haber mamado que herido; la herida an ma, permitió que sus vecinos las trasladasen donde hoy
tes pareció ordeñar que dar muerte: igualmente se gozan universal adoración.
mostró pechos y cuello. Oigamos el panal que desta Nicéforo, lib. 2, cap. 34, De las imágenes y tradicio
leche fabricaron con elegante susurro las abejas , ó que nes antiguas, dice: « Era san Pablo pequeño de cuer
fué colmena la boca de san Ambrosio en el sermón 68 : po, cargado de espaldas; (9) el talle torcido; el rostro
(3) «¡Qué nos admiramos de que abunde de leche el con blancura agradable, en (10) el cual solamente las
que dio el pecho á la Iglesia, como (4) él dijo escribien rugas descubrían la edad. Su cabeza era chica; en la
do i los de Corinto: Leche os di á beber?» Sobredore viveza de sus ojos resplandecía graciosa y muy apacible
esta blancura de la leche san Juan Crisóstomo con sus lumbre. Las cejas descendían haciendo sombra á la
palabras de oro, en su Oración á los principes de lot vista. La nariz larga sin reprehensión. La barba espe
apóstoles: (5) « ¿Cual relicario , ó Pablo , codicioso de sa y prolongada, no menos encanecida que el cabello.»
atesorar tu sangre, nos la ocultó, pues sola vimos le San Juan Crisóstomo, en la Homilía de los principes de
che, que blanqueó el vestido del verdugo que segó tu los apóstoles , atendiendo 6 la pequeña estatura de san
cabeza; la cual sangre, desnudándose de púrpura y Pablo, dice: Paulus tricubitalis erat; «Pablo era de
vistiéndose de nieve, haciendo oficio de miel, endulzo trescodos.» Y Luciano, (11) in Philopalro, como des
carado ateísta, se burla del Apóstol, llamándole recaí-
ili lo Scorpiaco , cap. 12 : Paulas Civilatls Romanac consequi-
mstro(a).
tar lativitalem, cura íllic marlyrii renascilur generositate.
i ij lis tetas S.\ (6) Cupio dissolvi, et ew cum O.hristo.
iS.i Quid enim mirum si abundar lacle nutritor Ecclesiae, slcut (7) I. cp. 30, los dos cuerpos (Todos lot ejemplares.)
ipse ad Coriotbios dinl : Lac vobis potum dedi» (8) ¿1 el segundo {A. M.¡
(4) lo dijo describiendo iS.) (9) talle (S.)
(5¡ Qaalis locos toum, Paale, sanguincm eicepit, qui lacteus (10) la cual (M.)
aaparail ¡o eju veste, qoi te percosit, qui quidein sanguis bar- (11] i» Pkilipatro {Id.)
tirkom illius aniíanm reddens melle dniciorem, nt Ipsi una cum la) «Recalvastrum, nasonem, qui per aera incedem, in tertium
"cila, td ídem tradaeerctnr, ita fecit? asqae coelum se penelraverat, resque omnium pulcberrimas ibt
52 OBRAS DE DON FRANCISCO DE QUEVEDO VILLEGAS.
Dos cabezas venerables al cielo y á la lierra ofrecen las entrañas, para que la deformidad la hiciese toda
boy á la consideración cristiana dos mujeres : la de Juan hermosa?» Esta pintura, si mi pluma no la ha borrado
Baptista, Herodías; la de Pablo, esta que fué ramera del pincel, es de san Pedro Crisólogo, que con tintas
de Nerón. Aquella porque no quiso apartarse de la do oro escribió tantos ríeles como renglones. Agradóle
amistad del Rey; esta porque, bebiéndose apartado, no tanto la insolencia de sus bailes, que juró, sin acordar
quiso volverá ella. Lo que pideá todos con instancia se de la cabeza de Juan, de darle lo que pidiese; aun
igualmente afectuosa y elocuente san Juan Crisóstomo que fuese la mitad de su reino. Ella, que solo se acor
que bagan con la cabeza cortada del Bautista (homilía daba de la predicación del Bautista, le pidió su cabeza;
14, píg. 167), pido yo que se baga para diferente fin con y por respeto del juramento se la dio. No pudo otra co
la de san Pablo. Oigamos primero las voces de la idea sa ser peor (3) que esta petición, sino el concedérsela.
de la elocuencia sagrada: «Por lo cual, ó fieles, antes Mas licito le era darle la mitad de su reino, que aque
de abora mucbas veces os be rogado que, tomando en lla santísima garganta. Los que apadrinan (4) las des
vuestra memoria la cabeza degollada de Juan que aun órdenes y demasías de sus ruegos con fines de ban
está destilando sangre caliente, de tal manera cada uno quetes, fiestas y bailes, sospechosa hacen su preten
se acompañe con ella, que se persuada ve con losojos sión. El príncipe que se la prometió solo queda obli
abiertos los suyos cerrados en muerte , y que le oye de gado, después de negársela , á castigarlos.
cir con labios cárdenos sin voz : Aborreced el juramen Ya que los reyes quedan advertidos á costa del Pre
to, que fué quien me degolló. Lo que no pudo hacer cursor (que fué cláusula de la ley vieja, á quien san
la reprehensión hizo el juramento; lo que no pudo la Cirilo Jerosolimílano (o) llama Archidux Novi Tes-
ira del ti rano, obró la necesidad en que se empeñó, por lamenti, «Primer guia del Testamento Nuevo»), aho
no ser perjuro de maldades. Y finalmente, cuando en ra, á costadel clarín del Evangelio, Pablo, (5) hablemos
público oyéndolo todos era feamente y con rigor ad con los ministros de los emperadores y monarcas.
vertido, generosamente el tirano sufrió la reprehen Vosotros, que por permisión y providencia divina
sión; empero luego que se aprisionó en los lazos del sois lados de los principes y gozáis de su mas familiar
juramento, dividió de mi cuerpo mi cabeza. Estomis- asistencia, no quitéis los ojos déla cabeza de Pablo y
mo os pido abora, y no desistiré jamás de rogaros, de su garganta. Mirad aquel semblante menoscabado,
que donde quiera que fuéremos llevemos con nosotros aquel color fallecido en amarillez, aquellas mejillas
esta cabeza y la mostremos á todos, clamando conde descaecidas y pálidas, aquel ceño cuyas rugas (6) pre
nación contra el juramento; porque, aun siendo suma dican desengaños ; aquellos labios, en (7) silencio des
mente por nuestra flaqueza negligentes y perezosos, mayado, abiertos, hablando con el bostezo mudo;
mirando los ojos de aquella cabeza que con terribles aquellos ojos apagados en muerte ; los cabellos y bar
amenazas nos mira si juramos, detenidos en el temor ba (8) congelados con lasangre helada; aquellas fibras
que nos predica con mas vehemencia que otro algún y arterias del cuello, que fué órgano del Espíritu San
freno, podrémosapartar las lenguas del precipicio, á to, desigualmente segadas del acero, que aun desañu
que el jurar nos lleva.» dadas de la vida anhelan doctrina y enseñanza. Aque
La dotrina deslas palabras, prestadas de la boca de llas cavidades habitó la gloriosa alma que , ó con el
un san Juan á otro, no solo son reales, sino de toda sa cuerpo ó sin él, fué (9) arrebatada al tercer cielo,
lud á la majestad ; pues advierte á los reyes que no falta donde vio la Esencia divina por modo de acción tran
á su palabra el que la dio de cosa contra justicia, sino seúnte, como lo siente santo Tomás. Oíd lo que con
cuando la cumple solo porque la dio. El que cumple elocuentes semblantes os dice y aconseja aquel que
juramento hecho en favor de las maldades, es perjuro (según dije de autoridad de Tertuliano) fué nuevo dis
al que hizo de no consentirlas. No es empeño promesa cípulo, dado en la transfiguración al Hijo por el Padre;
hecha en favor del facineroso y delincuente, sino gra aquel apóstol escogido por Cristo estando en el des
vamen de su culpa el haberla solicitado para seguri canso de su gloria ; aquel ministro que el Espíritu San
dad suya y nota del principe. Lo ilícito obliga á su to mandó apartar para sí con Bernabé; aquel varón
castigo, no á su cumplimiento. Ya vimos que el tirano que, dijo Dios, convenia que asistiese al emperador. In
Heródes oyó con modestia la reprehensión pública del cesablemente os está aquel rostro yerto gritando á los
Bautista; que no tuvo por indignidad la advertencia que asistís á los reyes y cerráis sus lados en vuestra
severa. Guisó Herodías con sus pies el postrero plato de asistencia- Atajad las impías maquinaciones de los ma
su banquete, sazonóle con ardiente desenvoltura en gos que los encantan, arruinad los tramoyeros que los
golosina sabrosa á sus ojos ; en la deshonestidad la re divierten, precipitad el vuelo á los Icaros que con plu
conoció por hija suya. «¿Qué pudo engendrar el (1) mas de cera osan escribir en el cielo los embustes por
adulterio sino torpeza; y aquella zizaña de los senti milagros, desatad los lazos con que la hermosura de
dos que, con pasos artificiosamente quebrados y con las mujeres obliga á los emperadores á que vayan pre
el cuerpo disolutamente vertido por diferentes movi sos de un ceño, y á que padezcan en un cabello señorío;
mientos , con malignidad estudiada (2) desencajadas temed mas ver á la majestad esclava de su apetito que
con armonía venenosa las coyunturas del cuerpo, tan
•maliciosamente que parecía con el arte se le derretían
(3) de esta S.) *
(i) los [Id.)
didlcerat; ¡s per aquam nos renovavit, impiorumque ereptos re- (a) Calechesis, x, cap. XIX.
gionihos in beatarum animarían vestigiis colloeavil.» Cesnero no |5) hablamos (S.)
tree qnc en esla pintura quisiese Luciano retratar i otro que 1 (6i predicaban (Id.)
algún doctor contemporáneo suyo. (7) silencioso desmayo, (/</.)— silencio desmayados, (lf. F.)
(1) adultero \M. S.) (8) congelada (S.)
(2) desencajadas {A.)—descansadas(Jf. S.) 19) arrebatado (id.)
VIDA DE SAN PABLO APÓSTOL. 53
enojarla. Mejor os estí padecer su castigo que dejarla varios terremotos de sediciones populares. Tú solo , ó
padecer su culpa. Si eu vuestros príncipes la naturale gloriosísimo Pablo, pudiste hacer que aquellos años,
za de hombre mancillare lo soberano de la dignidad que para lo que obraste parecen pocos, pareciesen mu
con pecados, buscad el cuchillo en su enmienda antes chos para lo que padeciste.
que su favor en su ruina. Pasad en la caridad del al Ya que en la gloria eterna (donde por singular pre-
ma mas allá de la vida el amor á vuestros monarcas. rogativa entraste segunda vez) gozas el premio de
Aprended de mí que, muerto por su orden, volví des méritos tan soberanos , vuelve esos ojos, que miran
pués de tres días á solicitar con desengaño la salud con duplicado oriente, a este tu devoto , que en pri
eterna , en el conocimiento de Jesucristo , para Nerón. sión y cadenas de cuatro años empezó á escribir para
Imimerables son los milagros de san Pablo. No los tu gloria y su consuelo las tuyas y tu martirio. Y pues
refiero, juzgando que todas las acciones que hizo, las en la persecución que le atormenta no le falta Nerón,
palabras que dijo, las letras que escribió, fueron otros asístele para que, con tus palabras libre, pueda de
tantos milagros. cirte las que tu pluma escribió á Timoteo: ('2) «Libre
Vivió sesenta y ocho años: así lo afirma san Juan estoy de la boca del Icón, libróme Dios de toda obra
Crisóstomo en la Homilía de las alabanzas de los prin mala,» — cuando saliendo por la boca del león mis
cipes de los apóstoles ; y es la más común opinión que quejas, sonaban bramidos; invención de Fálaris con
vivió igualmente los treinta y cuatro años persegui el toro, para que los llantos no moviesen á piedad. Y
dor, y los otros treinta y cuatro apóstol, defensa y pues España no solo mereció que con amor adelantado
doctor de las gentes, y perseguido. Hay escritores que y alborozo de su remedio prometieses el venir á ella,
dicen se convirtió de veinte y cinco años, por llamarle como veniste por tan dilatado rodeo , sino que la espa
san Lúeas en el martirio de san Estéfano juvenis, man da que te degolló asistiese en ella, como se ve y adora
cebo. A mi sentir no concluye la conjetura ; porque la en el convento real de la Sisla, de la orden de san Jeró
voz griega del texto sagrado es (l)vsavía¡;, que aunque nimo, en la imperial ciudad de Toledo ; ya que por in
se interpreta mancebo, también significa hombre atre signia de tu muerte con ella te coronaste,—pásala hoy
vido, feroz é impetuoso, como lo era san Pablo de del lado en que la tienes á la diestra, y en compañía de
treinta y cuatro años. la de Santiago, cuyos somos, esgrímela en defensa
Halla mi reparo dos milagros por contraria conside desta monarquía, que pretenden despedazar traidores
ración en este número de los años del Apóstol. El pri con robos y rebeliones , y herejes con falsas dotrinas.
mero, cómo pudo en solos treinta y cuatro años de vida Sienta el amparo de tu cuchilla el católico don Feli
desde su conversión peregrinar todo el orbe , navegar pe IV, rey con suma piedad poderoso, con santo celo
tan 'argos mares, enseñar á todas las gentes, llevar el justiciero, por el amparo de los suyos desvelado, en la
Evangelio á tan remotas provincias, vencer tanta du defensa y propagación de la fe valiente. Viva á su lado,
reza en los judíos , tanta ceguedad cu los idólatras, tan con ol auxilio tuyo gloriosa, doña Isabel de Borbon,
to poder en los príncipes, tanta contradicción en los nuestra esclarecidísima reina ; y crezca en años flore
tribunales y tan ultimados riesgos en todos los ele cientes con el ejemplo de sus¡ virtudes , heredero de
mentos. El segundo , cómo pudo durar treinta y cuatro todas ellas, el príncipe don Baltasar, su hijo primogé
años una vida rodeada de tantas muertes , batida de nito. Y estas frentes imperiales y siempre augustas,
Untos azotes y piedras, acosada de tan rigurosas prisio que la divina Majestad tifió con tantas coronas, reco
nes, mordida de tantos oprobrios, limada de tantas mi nocidas á tu auxilio, dilatarán la aclamación de tu favor
serias, sumergida de tantas borrascas, y aterrada con tan soberano por todo el orbe de la tierra.
(2i Líbenlas sum de are leonis. Liberavit me Domious ab omnl
(1) Xemiu, (1. M. F. 8.) opere malo.

FIN DE LA VIDA DE SAS PABLO APÓSTOL.


EPÍTOME A LA HISTORIA
DE LA VIDA EJEMPLAR Y (1) GLORIOSA MUERTE

DEL BIENAVENTURADO

FRAY TOMAS DE VILLANUEVA,


religioso de la orden de San (2) Aguitin y arzobispo de Valencia.

AUTOR

DON FRANCISCO DE QCEVEDO VILLEGAS,


CABALLERO DEL HABITO DE SANTIAGO (a).

DA NOTICIA ESTE LIBRO:


DE SC VIDA. DE SUS COSTUMBRES, PARA SU IMITACIÓN. —DE SUS CARGOS, PARA EL CONOCIMIENTO D ELLOS.
DE SU MUERTE, PARA GLORIA DE SU NOMBRE. DE SUS MILAGROS, PARA GLORIA DE DIOS.

AL REY NUESTRO SEÑOR.


Vida y muerte que dejaron á España deudora de tantos beneficios, dotrina y milagros, hoy la
dallan agradecida, pues con tantas veras negocia de la Iglesia, con el amparo de vuestra majes
tad, lo que solo el tiempo detiene ¿ sus merecimientos, que es la canonización del bienaventu-

(I) religiosa muerte ( II. F. S.) Tantos sucesos desconocidos se descubrieron después,
(i) Augusliu (Estampa constantemente el ejemplar de y tales se aclararon con las indagaciones para la bealifi-
Xalencia. ) cacion y canonización de este prelado, que pareció á Salón
(a) El titulo principal , en la edición de Sancha , es diminuta su obra, resolviéndose por ello á emprenderla
Vii/a ie tanto Tomás de Villanueva. Sigúese la adver- de nuevo. Publicóla pues muy añadida y copiosa , por
leoeia A quien leyere; y después encabeza la obra el an- el mes de agosto de 1630 , á los ochenta y un años de
terior rótulo , precediendo al Capitulo primero. edad , en los mismos días en que sacaba á luz su Epitome
Juntamente con los sermones del Santo se publicó la Quevedo, trazado sobre el libro primitivo del escritor va-
primer noticia de su vida, en el año de 1572; relación lenciano.
breve, en latín, escrita por el agastiniano don fray Juan Tenia Quevedo bienes de importancia en la Torre da
'le Muñatones, obispo de Segorbe, heredero de los pape- Juan Abad, y encontrábase ligado con estrechas relacio-
les de varón tan insigne, y muy querido sujo. nes en Villanueva de los Infantes, población rica, flore-
Olio fraile, graa teólogo, de la misma orden (Miguel cientey cercana, donde vivían muchos parientes del ve-
Bartolomé Salón, á quien por su ciencia y por el paren- nerable Arzobispo. Y cuando para información de lapure-
leseo del nombre llamaban el Salomón valenciano), ha- za de fe, santidad de vida y milagros del siervo de Dios,
Dándose á punto de muerte en un grave padecimiento, expidió la sagrada congregación deRilos.enel año de 1610,
hito voto de escribir por extenso en castellano la vida letras remisorias y compulsorias á diferentes diócesis de
del piadoso Arzobispo. Informóse de sus visitadores y fa- España, inflamando con ello la pública devoción de toda
miliares, oyó á muchos religiosos viejos que le conocie- la monarquía, estimó do.x Francisco de QuEVEDOpor deuda
ion j trataron, consultó con el confesor del Santo, y cui- de honor sagrada y obligación indeclinable el trazar la
diodo de utilizar lo conocido é inipresd^dió á la estampa historia de tan peregrino modelo de prelados. Asunto fe-
tu 1S88 el libro De los grandes y singularísimos ejemplos candísimo era este para uu filósofo político, empeñado en
que dejó de ¡tentado género de santidad y virtud el padre sanar con las armas del entendimiento los males y vicios
i'tn lomas de Villanueva, particularmente en la piedad que suelen desdorar las bengalas y togas, los hábitos y.
I misericordia con los pobres : libro escrito con acierto, las mitras. Sinsabores, viajes , cargos y asuntos emhara-
•¡¡raüable estilo y singular ternura. zarou eu los diez aíios siguientes la diligencia del escritor
SB OBRAS DE DON FRANCISCO DE QUEVEDO VILLEGAS,
rado arzobispo fray Tomás de Villanueva, cuya historia escribo. Vea vuestra majestad en esta
memoria (que por ser del justo será eterna, como dice David) un arzobispo que eligió el empe
rador Carlos V, abuelo de vuestra majestad , donde juntamente le dejó ejemplo á cuya imita-
tacion eligiese prelados, y á ellos con que electos pudiesen imitándole hacerse dignos de la pre
lacia. Ni pretendo en este Epítome otra cosa que servir á vuestra majestad de recuerdo desta
diligencia que en su favor dejó hecha en su muerte, para enseñamiento de todos los que le suce
dieren en su monarquía á aquel glorioso emperador, ni dudo que acogerá vuestra majestad con
clemencia estos cuadernos, que traían de la vida y muerte de quien fué criado de su casa y hoy
en la de Dios nuestro Señor está con tantas prerogativas intercediendo por la grandeza, salud y
vida de vuestra majestad. Madrid, 10 de agosto, 1620 años.
! Besa las reales manos y pies de vuestra majestad
Don Francisco de Qubvedo Villegas.

FRAY JUAN DE HERRERA, RELIGIOSO Y PREDICADOR DE LA ORDEN DE SAN AGUSTÍN,


k LOS LETORES.
Habiéndose ofrecido tratar con don Francisco de Q ue vedo Villegas de la información que está
á mi cargo para colocar y beatificar al venerable padre fray Alonso de Orozco, supe escribía la
vida del bienaventurado fray Tomás de Villanueva, obra grande y que no puede salir á luz con
la brevedad que yo deseaba; y viendo se llegaba el dia de la fiesta de su beatificación, le pedí hi
ciese un Epítome para informar con brevedad la noticia de todos. Acabóle en doce dias. Y por
ser obra que en pocas palabras da noticia de muchas obras , escrita con celo, devoción y cui
dado, me encargué de sacarla á luz, pareciéndorae que en breve volumen se leerían muchas co
sas bien hechas, poco menos bien dichas. El autor quiere que el poco tiempo en que le escribió
le sirva de disculpa; y yo deseo que para los que lo supieren leer le sea alabanza , y que cou esta
prenda aseguren las esperanzas déla Historia, en que há diez años que trabaja.

para enriquecer su historia con datos y documentos pre Reimprimióse en Valencia el año de 1627, y se ve in
ciosos ; y aun cuando parece que después llegó i tenerla cluido en colección desde la de Madrid de 1649.
casi concluida, fué robado el manuscrito y desapareció Este opúsculo es (según parece) el primero de nuestro
para siempre (1). autor que salió de moldea la luz pública, yelúnicodomle
Aunque el romano pontífice Paulo V beatificó al padre no se llamó señor de la Torre de Juan Abad, sino tan so
Tomás de Villanueva en 1 .° de noviembre de 1618, no pu lamente caballero del hábito de Santiago.
dieron solemnizar el suceso los recoletos agustinos de Ma Hecha la historia del libro, resta advertir los ejempla
drid, por carecer de iglesia. Concluida esta, y en 27 de res de que me lie valido para mi reimpresión, y los signos
agosto de 1620 trasladado el Santísimo Sacramento (2), dis con que señalo al pié sus diferencias.
pusiéronse famosas fiestas, para las cuales se dio comisión 0. La original, hecha en Madrid por la viuda de Cos
al activo predicador fray Juan de Herrera; quien noticioso me Delgado, el año de 1620. A este ejemplar, fuera de la
de la obra de don Francisco, le pidió hiciese un Epitome ortografía, va en todo sujeta la presente publicación.
que informase con brevedad la noticia de todos, desper V. La impresión de Valencia de 1627. Tiene todos los
tando en los fieles el anhelo de contribuir con sus limosnas principios de la de 1620; la dedicatoria al Rey, que no se
:'i los crecidos gastos de la canonización, en que ya se traba ha reproducido en ninguna de las posteriores; la adver
jaba con empeño. Acabó en doce dias el biógrafo su tarea, tencia Al que leyere, inserta únicamente en la colección
dirigióla al Rey, imprimió el libro la viuda de Cosme Del de Sancha; y el proemio de fray Juan de Herrera, que no
gado, y los ciegos le vendieron por las calles á 18 de se debió nunca haberse omitido.
tiembre (3). A. La colección que hicieron en Madrid, el año de 163",
las prensas de Diego Diaz de la Carrera , á costa de To
más Alfai. El discurso carece , como en los ejemplares
(1) Véase en Tarsia la memoria que extendió el mismo Qitevedo siguientes, de prólogos, dedicatoria y advertencia. Ea él
de los papeles que le sustrajeron en el tiempo de sus prisiones. comienza a alterarse la prosodia y a introducirse varian
(?) León rindo, Historia de Madrid, M. S., afio de 1620. tes y erratas.
(5) Fray Jerónimo Cantó, natural de Alcoy y también religiosa B. La de Madrid, por Melchor Sánchez, que costeo
agustino, compuso en metro la Vida del Santo, poema que fué Maleo de la Bastida año de 1658, conforme con la ante
Impreso la primera vez en Barcelona, por Sebastian y Jaime Mate-
vad, en 1623. rior. •
En latín «listo una historia, escrita por el flamenco Nicasio P. La de Bruselas de 1670, por Foppcns.
Daxio, 5. La de Madrid de 1700, por Sancha.
VIDA DEL BIENAVENTURADO PADRE FRAY TOMAS DE VILLA-NUEVA. 87

A QUIEN LEYERE.
So es de interés á los varones gloriosos, ni de cudicia á los sanios, la memoria que dellos ha
remos en este mundo; pues aquellos que con estatuas, edificios ó historias procuran alargar su
rida más allá de la sepultura, ó engañar la muerte con estas diligencias ingeniosas , serán dos
reces desdichados, pues esperan segunda muerte, que secreta y apresurada les traerá la diligen
cia de los días y la venganza del tiempo. Unas cosas traen el olvido de otras, y lo pasado se borra
con lo presente, y lo por venir da prisa á lo que existe, para que deje de ser, y todo á grandes
jornadas corre á la muerte. Asi lo predica el JEclesiasíes con estas palabras : « No hay memoria
de los primeros, ni aun de aquellos que han de ser la habrá en los postreros; es el olvido noche de
la vanidad, fin y castigo de la locura humana.» Dieron los antiguos monarcas y emperadores á
guardar su fama, nombre y acciones á las monedas; y hoyes soberbia de los estudiosos conjetu
rar algunas reliquias de los caracteres con que las ilustraron: las de oro y plata por el precio se
venden y no se estudian ; las de bronce y cobre, despreciadas del interés, se dejan en poder de la
tierra borrar : y por esta causa mucho ? de aquellos principes son iguales con los que nunca fue
ron. Y si de algunos hay noticia, su antigüedad propia la hace sospechosa, y aguarda á tiempo en
i|ue aun eso poco no podrán defender de las edades; porque si la historia es antigua, la escura y
inmota noticia la hace dudosa y desacreditada, y si es moderna, la falta de antigüedad y la no-
tifia próxima y común la quita el precio; y juntamente la desautorizan el odio ó la pasión que
aun duran. Según esto, la memoria que se ha de buscar para que permanezca, y de la que se
permite ambición santa, es de la que da el libro de la vida á los que se escriben en él. Esta es la
que Dios promete y la que quiere deseen los justos, en el Apocalipsi cap. (1) 3, con estas pala
bras : tAl que venciere á sí, le vestiré de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro
<ie la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre y de sus ángeles.» No promete Dios es
cribirle en los libros del mundo, sino en el de la vida; ni divulgar y confesar su nombre entre las
gentes ni delante dellas, sino delante de su Padre y de sus ángeles, reino donde viven los nom
bres de los bienaventurados defendidos al olvido, ignorados de la muerte. Mucho presumen los
que con sus escritos osan prometer memoria eterna á los que la merecieron, y solo en Dios la
pueden tener. Vanamente se persuaden este género de estudiosos á que están necesitados desta
alabanza los que viviendo con virtud robusta, la despreciaron por inútil y peligrosa. Debe pues
ser la intención de quien escribe vidas de santos, sola caridad de los que vivimos, poniéndo
nos delante por guia costumbres y acciones que nos lleven por buen camino y nos hallen en la
multitud de las sendas de perdición aquella vereda por donde los sabios y los buenos, que des
cansan en el Señor, arribaron á la paz y al descanso. Ni se puede dudar que quien escribe las vi
das de los justos los lisonjea cortésmentc, con dar en la relación de su vida ocasión á que otros
be animen a servir y agradar á Dios nuestro Señor; pues en cierta manera hacen que, aun des
pués de muertos, desde la sepultura estén ocasionando buenos deseos y buenas obras. Y si el es
cribir historia moral y protana es de tanta estimación en la república, porque se ofrece á quien
imitemos en virtudes grandes, no puede carecer de precio referir hechos gloriosos de los san-
tos varones, donde se alimenta el espíritu en cosas importantes á la república interior. Este celo
rae ha persuadido á escribir la vida, las costumbres y la muerte del bienaventurado (2) fray To
más de Villa nueva en este epítome; y siempre lo será la historia donde más corriere la pluma.
Si se mira lo mucho que trabajó en la virtud y las grandes maravillas que obró Dios por él, será
Liios glorificado en sus obras, los hombres tendrán de quien aprender, pues en todos estados y
ca diferentes cargos enseñó á ser subditos y prelados. Daré ocasión en que la devoción se ejer
cite, y á estos tiempos conocimiento de tan santo arzobispo, y nuevo crédito á las dignidades 3e
¡¿paña; pues en tantas calamidades nos ha acordado de los tiempos en que producía España Eu-
Reaios y Ildefonsos y otros muchos , que con su ejemplo y á su imitación y por su ruego conti
nuará Dios nuestro Señor en estos reinos.
(I) i, ( Todo* lo* impresot.) (2) Sanio Tomás (S.)
-■ i j-saa

DE LA MILAGROSA VIDA

DEL BIENAVENTURADO (1)

FRAY TOMAS DE VILLANUEVA,


de la órdco de San Agustín, arzobispo de Valencia (a).

CAPITULO PRIMERO. García, de los hijosdalgo más principales de Villanuevi


de los Infantes, y deudo y pariente de las más nobles
Nació el bienaventurado (2) don Tomás de Villaniie-
familias de aquella tierra. Llamóse su madre Lucia
vaen la villa de Fuenllana, en el campo de Montiel, el
Martínez de Castellanos; de quien no solo heredó la ha
(3) año de 1488. Fué hijo legítimo de Alonso Tomás
cienda, sino la virtud y misericordia con los pobres,
creciéndola en el lugar que con tanta razón admiramos;
(1) Santo Tomas de Villanueva , del orden (S.y la edición de
Horra.)
pues en otro cualquier hijo fuera esfuerzo lucidísimo
(a) Perdóneme el lector si le salgo al encuentro en esta nota, de la virtud continuar tan aventajada caridad , no au
con nn índice de sucesos tocantes a la historia de tan prodigioso mentarla como el Santo hizo. Con su nacimiento se re
varón. Acaso después no le parezca impertinente. cobró la salud en todo el partido, á quien Dios nuestro
Ano de 1488. Nacimiento del Santo.
1308. Siendo ya bachiller en artes, entra en el colegio de San
Señor castigaba con pestilencia ; pues el día de su naci
Ildefonso de Alcalá, (lia lunes 7 de agosto. miento cesó la peste en Villanueva de los Infantes, don
1516. Toma el hábito de san Agustín eu Salamanca, 21 de no de en mayor concurso de gente estaba apoderada más
viembre. lastimosamente. Y en memoria y agradecimiento de tan
1517. Profesa el dia 25 de igual mes.
1518. Dice la primer misa el dia de la Natividad de nuestro gran beneficio, el aposento donde nació con este santo
SeQor Jesucristo. niño la salud á todos, está venerado y lo ha estado siem
1519. Electo prior del convento de Salamanca en el capitulo pre , con tal olor, que (4) atestiguaba la asistencia del
celebrado en Valladolid , á i de mayo.
1521. Designado vicario general y visitador de la provincia, 1.' cielo, que hubo atan glorioso nacimiento.
de marzo. Su abuelo de parte de madre se llamó García de Cas
1523. Nombrado prior segunda vez, en el capitulo de Toledo tellanos, hombre de tan piadoso celo y tan liberal y ge
de 25 de abril. neroso con los pobres, que á sus (5) decendíentes des
1521. Confiéresele nuevamente en el de Valladolid , a 13 de
mayo, el cargo de comisario, visitador y reformador. heredó de la hacienda y (6) mejoró, dejándoles en su
1527. Divididas las provincias rtc Castilla y Andalucía, esta le lugar este ejemplo de distribuirla. Premióle Dios con
escoge por su provincial, en Dueñas , a 20 de mayo. lograrle de manera este intento, que Alonso Tomás
1534. llácele suyo Castilla en el capítulo de Burgos, i 25 de
abril.
García y Lucia Martinez de Castellanos, padres del
1537. Nómbrale su definidor . en Arenas, i 28 de abril. bienaventurado don Tomás de Villanueva, siendo d<¡
1542. Por febrero de este ano rehusó el arzobispado de Gra los mas hacendados de aquella tierra y valuándose su
nada. hacienda por más de sesenta mil ducados, pareció
1514. Conminado ron graves censuras, admite el de Valencia.
1555. Mnrió eo 8 de setiembre. mientras vivieron que procuraban volver á Dios más
1572. Escribe una breve noticia de su vida el agnstiniano Juan quelesdaba, por la limosna; haciendo tantas diligen
de Muftatones, obispo de Segorbe. cias por empobrecer, enriqueciendo los pobres, que si
1588. Publica una historia del Santo el padre maestro fray Mi-
g el Salón, valenciano.
Dios con inmensa largueza no les aumentara la hacienda
1601. El mismo , siendo provincial ''e su orden, comienza á milagrosamente, no dejaran ni tuvieran posesiones ni
promover la beatifleacion del siervo de Dios. muebles que dispensar á su hijo. Criaban los ganados
1603. Hizo trasladar su cuerpo i mas digno sepulcro, á 21 de para dar el fruto y esquilmo á los pobres; y con esto
noviembre.
1608. Llegan á Roma los procesos. eran pastores y padres de los pobres, que son las ovejas
1618. Publica por beato á fray Tomás la santidad de Paulo V, de Cristo. El trigo de su cosecha prestaban á los labra
á 7 de setiembre ; señalando el dia 18 de aquel mes para que en
iodos los anos se le rece el oficio divino.
1658. Alejandro Vil le declara y define por santo i 1.' de no
viembre. di atestigua (V.)
(2) Santo Tomás (siempre dice en adelante la edicto» dt Sancha.) (5) descendientes [i. B. F. S.)
\3) afio de 1487. [Todos los ejem/lares.) (Oj los mejoró (S.)
VIDA DEL BIENAVENTURADO PADRE FRAY TOMÁS DE VILLANUEVA. o0
dores pobres ; no lo vendían á los mercaderes, haciendo vestido de Dios, por haber dado sus ropas 1 un pobre,
preciosa para si la necesidad ajena: pues el mal año no deque igualmente se holgaban el pobre y los padres del
le bice tanto la falta (i) del agua como la falta de sanio niño ; volviéndole á vestir de prestado , pues de
caridad en tos ricos y en los prelados, que de la nani lodo lo que tenia y traía y le daban sus padres, no
ta de los pobres hacen el precio de sus cosechas. Si el era más tiempo dueño del que tardaba en tener dello
año era bueno, por ser ellos mejores que el año , daban necesidad algún pobre. En esta edad , donde la inocen
gracias á Dios de que había dado con abundancia para cia tiene abrigada la virtud y fortalecida contra los ha
lodos; y si era malo, le daban gracias porque les había lagos del mundo , se enamoró de la penitencia de suer
dado á ellos trigo, cuando á los demás había dado ne te, que se cerraba á tener oración y (7) diciplina,
cesidad y miseria. (2) Adelantábase tanto la necesidad acompañando su terneza (8) con silicio: lo que vino i
i pedirles y ellos á socorrerla , que no tenían los pobres noticia de su santa madre por advertencia de una cria
lugar ni necesidad de hablar por si. No hace del todo da que , aliñando el aposento donde tenia su cama, ha
bien quien espera á que el pobre le importune: aquel lló escondida la diciplina, con testimonios de que (9)
paga, y no da. La voz del pobre que pide lo que le falla, la ejercitaba por devoción lo que bastara á ser peniten
áí/uien le sobra, ejecución es , mandamiento trae, á cia de sus culpas. Sintiólo con afición de madre, esti
cobrar viene. Era tan venerada en Villanueva de los mólo con el conocimiento que tenia de su inclinación;
hilantes la virtud y santidad de Lucia Martínez de Cas y admiróse, viendo cuánto se adelantaba la mortifica
tellanos, que cuando venían soldados á (3) alojar en la ción á los peligros de la naturaleza. Con sus padres in
'illa, los padres, medrosos de alguna libertad y licen tercedía por los pobres ; y en la limosna que ellos ha
cia en las costumbres de los bisónos (que piensan que cían, socorriéndolos con trigo y otras cosas, ponía los
en el desgarro y descompostura y inquietud está el ruegos por tomar parte en todo lo que fuese caridad y
miedo para el enemigo, y en el jurar la mayor diligen misericordia.
cia para la vitoria),—enviaban sus hijos, doncellas y los Murió su padre; y en poca edad, habiendo ido á
niños á que se abrigasen con su santa oración y recogi Alcalá á estudiar, quedó por amparo de su casa. Vino
miento en casa desta señora. á consolar á su madre, que admitió (10) alivio de su
La crianza (4) del santo niño fué digna de talos pa soledad con ver en el temor del , celo del servicio do
dres, pues desde la cuna no vio ni oyó otra cosa que Dios. Dejóle su padre unas casas principales en Villa-
ejemplos de misericordia ; y asi pudo decir que creció nueva, y el santo niño luego dijo á su madre que se
con él. Su madre, en lugar de las voces mal formadas ria bien enviar á su padre al otro mundo las casas que
conque los niños se regalan ó piden alimento, le en- le liabia dejado, para que después de muerto viviese en
señóádecir Marta, nombre que desde los labios le ena ellas; y que esto, siendo cosa tan nueva , se podía hacer
moró de suerte el corazón, que no gorjeaba con otra dándolas para hospital de pobres, pues (11) no lu había,
palabra. Negocióle esta terneza de la Virgen nuestra y ocupando su madre su viudez en servirlos; y que
Señora tan favorecidos regalos, que no permitió que desta manera gozaría lo que había dejado, y podría pa
acción señalada de su vida sucediese sino en día de fes sar consigo á la otra vida sus casas. Hizolo asi la madre,
tividad suya: en el dia de su presentación al templo fué y boy en día es hospital la casa, donde vive su memoria
presentado este glorioso Santo en el templo, y tomó el arrimada á su caridad. Lucía Martínez de Castellanos
hábito de san Augustin; y en la Gesta de nuestra Señora asistiendo á los pobres pasó su viudez, obrando Dios
délas Nieves dio su consentimiento para (5) acetar el por ella infinitos milagros, creciendo el trigo en sus
arzobispado de Valencia , después de haberle rehusado, trojes, multiplicando las telas que gastaba en vestir los
como se verá; en el dia de su glorioso parto dijo la pri pobres, y sanando con la señal de la cruz muchas enfer
mera misa (o); y en el dia de su nacimiento murió en medades desesperadas del remedio humano.
^slencia, año de 1555, en edad de sesenta y siete años. Volvió el Santo á proseguir sus estudios en Alcalá,
Pusieron cuidado sus padres en que aprendiese á donde en letras y virtud se aventajó de suerte, que
!wr y á escribir , y enviáronle á la escuela , donde á su asegurados de que su modestia tenia muy lejos la vani
maestro yálo3 otros niños enseñó modestia y virtud; dad, los predicadores públicamente en los pulpitos de
pues fueron tales sus veras y entereza y religión , que cían á los estudiantes que por qué no imitaban y se
solo en el número de los años se conocía su edad. Tenia guían los pasos y manera de vivir de Tomás de Villa-
por dijes de niño y por (6) juguetes la imitación de los nueva. Leyó un curso <le artes, donde tuvo pordicipulos
oficios divinos, haciendo altares, ordenando procesio los mas doctos hombres que lia tenido España eu todas
nes, haciendo pulpitos de las sillas, predicando con las facultades (6). Últimamente fué colegial mayor en el
costumbres la dolrina que aun nb cabía en su lenguaje. insigne colegio de San Ildefonso, adonde entre los va
Pfdia c*n gran cuidado el almuerzo; y advertida su rones (12) excelentes, desde su tiempo está advertida
rorreen la solicitud con que le podía algunos dias, su vida y su dolrina, para memoria (13) y lustre de
'"« de una vez le hizo seguir, y halló que le llevaba á aquella universidad.
'«* pobres, ¿ quien daba los libros. Y no teniendo más
de siete años, dos veces vino desnudo do vestidos y (7) disciplina i y adelante, lo mimo, A. B. F. S.)
(8) con silencio : (5.)
i9) ejercitaba por devoción, lo que (id.)
I* te igsa (s.) (10) por alivio de su soledad el verle en el temor [Id.)
?' Allantábanse toólo a la necesidad de pedirles (Id.) illj no lo habla, ocupando {Id.)
5 "lojarse (M.) ib) El alio de 1515. De aquellos eran Domingo Soto, j Fer<
I* te este (M.) nando Encina filósofo y teólogo sutilísimo.
¡5 "tf1»T[S.) II excelentes Ae su tiempo, y esto advertida (A.)— tiempo
(• Un de 1S18. está advenida B. F. S.¡
6¡ i«*t»etes \.0. f.) (15) ilustre (K).
66 OBRAS DE DON FRANCISCO DE QUEVEDO VILLEGAS,
Llegó en estas cosas la voz de sus grandes partes á grimas por su despedida ? Jamás celebró, que al decir
Salamanca , y fué solicitado (t) con cudicra de aquella aquellas enamoradas palabras : Quia per incarnati
universidad, donde le ofrecieron por claustro la (2) verbi mysterium, no llorase con tal afecto y devoción,
cátreda de moral. Por mostrarse reconocido á la~ de que sin ser más en su mano , enternecía los oyentes.
mostración de aquella universidad, fué á Salamanca Después de profeso fué más novicio que antes en la
y leyó tres liciones; y en la postrera, donde fué oyente obediencia ; y después de superior se preció más de
el retor, leyó aquel misterioso salmo In cxitu Israel subdito : entendía como se debe entender la profesión
de Aegypto, despidiéndose del siglo con las palabras y los estatutos ; pues profesar un religioso no es para
de David , pues á otro dia tomó el hábito en el convento dejar de ser obediente y sujeto, sino para empezar á
de San Agustín. Diósele el padre fray Francisco de serlo con obligación y voto. Ser superior no ha de ser
la Parra prior del dicho convento, hombre insigne dignidad , autoridad , descanso ni diligencia; sino
en santidad y letras , uno de los muchos que ha produ trabajo y cuidado de ser tal , que mande más y pri
cido aquel religiosísimo convento. Entró en la religión mero con el ejemplo que con las palabras ; que los re
el año de 1516 en 24 de noviembre, y profesó año ligiosos obedezcan su vida, antes que sus órdenes ; que
de 1517 en 25 de noviembre, dia de Santa Caterina se trate de manera , siendo superior, que enseñe a ser
mártir-, como consta de su profesión, que va en la subditos á los demás. Esto hizo nuestro Santo de ma
Historia. nera, que su cama era tal , que para no dormir no era
Este es el nacimiento maravilloso de nuestro Santo. menester otra diligencia sino reclinarse en ella. Sa
Sus padres tales, que merecieron tener por hijo á quien vestido era limpio , pero tan modesto, que edificaba a
hoy la Iglesia por excelencia llama padre de los pobres. los otros más que le servía á. él. Dormía muy poco, por
Esta es la razón anticipada á la niñez, y la inocencia (3) dar todo el tiempo á la oración , teniendo en los oidos
la paz de perfección admirable. Esta, la mocedad ase aquellas palabras que dijo Cristo en el huerto á sus tres
gurada, y que conociendo lo que valen las horas, hizo dícípulos: «Velad, no entréis en tentación.» Su co
logro (4) de los instantes, y supo poner precio al tiem mida era un ayuno continuado , entreteniendo con ella
po. Estos fueron los estudios encaminados á verdadera la vida, no satisfaciendo el cuerpo. Amó el silencio
sabiduría, sin presunción ni vanidad, que tuvieron con tal extremo, qué nunca se detuvo en corrillos ni
por premio y dieron por fruto al santo estudiante co conversación de otros religiosos ni seglares, si no fue
nocimiento tan severo, que supo despreciar los títulos se tratando de caridad ó de obediencia , enseñando , ó
vulgares de las letras, y poner en la sagrada religión de consolando algún afligido. Su recogimiento fué tan
san Augustin en salvo sus vigilias y trabajos. santo , que entre la gente , estaba en el desierto. Mor
tificábase en salir de su celda , en dejar sus libros.
CAPITULO II. Alimentábase con la oración : decia que el buen reli
Crtrao supo ser subdito, y ensefló i ser superiores. gioso orando estudia, y estudiando ora. Molestas le eran
De sus milagros y predicación. las ocasiones que le sacaban del convento. Llamaba
peregrinación el caminar por la ciudad. En las enfer
Pasó el año del noviciado con tal ejemplo on todas merías asistía, diciendo que era la zarza, donde en es
virtudes, con tanta humildad y obediencia, que siendo pinas y fuego estaba Dios escondido. Era con su santi
novicio era maestro de profesos. Acabado el año, lue dad y diligencia, medicina y alivio de los enfermos;
go fué hecho catredático de teología (5) : cosa que os estudiaba en ellos el conocimiento de nuestra flaqueza,
de gran consideración en aquel convento, donde siem y eran sus enfermedades librería de su desengaño.
pre han resplandecido varones insignes en letras y Repartía su vida y los negocios della , y los de su
santidad. Y un año y medio después que profesó, le hi alma en cinco puestos : en el altar, celebrando ; en el
cieron prior del propio convento (a). Y se debe ponde coro, donde negociaba con la oración; en la celda,
rar por particular (6) perrogativa, que asan Juan de donde recogido se tomaba cuenta á sí propio , y se en
Sahagun, habiendo sido catredático de teología antes sayaba para la postrera, desembarazando con este exi
de tomar el hábito, no le hicieron prior hasta pasados men (7) cuotidiano el postrer dia ; en la librería, donde
cinco años después del noviciado. Y habiendo rehusado estudiaba para poder aprovechar i los que tuviesen
el ordenarse de sacerdote, parecióndole que no era ca necesidad de dotrina , y servir á la Iglesia católica y á
paz de tan alta dignidad, al lin se ordenó en edad de su religión ; en la enfermería, donde ejercitaba la ca
treinta y dos años; y cantó la primera misa el dia pri ridad. Todos los demás lugares decia que le eran cau
mero de Navidad (o). ¿Quién duda que considerando tiverio y prisión , y que no le importaban ; y que estos
aquel dia la venida del Señor en Belén , y la despedida eran patria donde descansaba su espíritu. Y si no fuera
en la Cena, no mezclaría el gozo del parabién con la por la obediencia, fué tal su recogimiento, que aun
de la puerta por donde entró en el convento no se acor
tí) con codicia (A. B. F. S.) dara. Decia que la ciudad y las calles no habían de ser
(i) cátedra, (M., que estampa siempre mis adelante , catedráti paseo para los religiosos , sino peregrinación ; y que en
co.)
tS) la pat de la perfección (A. B. F.)-j la pai de la perfec los religiosos el visitar nohabia de ser corresponden
ción [S.) cia ni cortesía, sino obediencia, caridad y celo. Si
(4) de instantes, (A. B. F. S.) habia en su casa alguna disensión , trabajaba por com
(5) del comento (V. A. B. F.) ponerla. Era la paz en todas partes donde se hallaba.
(a) Hfzose esta elección en el capítulo celebrado en Valladolid
a 14 de mayo de 1519. Era consuelo para todos los que tenían necesidad del, y
(6) prerogativa (B. F. S.)
(») Equivócase Qumoo. Tenia treinta anos el Santo cnando
cantó la primer misa. (7) cotidiano (S.¡
VIDA DEL BIENAVENfURADO PADR I FR \\ TOMÁS DE VILLANUEVA. Cl
ei maestro de los que deseaban aprovecharse. Fué de la vanidad (5) y tan despegados de la grandeza, co
priores Burgos, Valladolid y Salamanca; y en todas mo fray Tomás.»
Ble (Mides y conventos aprovechó con su dotrina, Tuvo espíritu tan encendido y razones tan eficaces,
simWara sus milagros y edificó con su vida. En que dice el maestro Porta que imperiosamente y con
Bór§ts bailó con alguna relajación las cosas del con- potestad movia (6) los corazones. Muchas veces con el
isujengran necesidad la casa; y reformó loque fervor y la devoción , arrebatado del celo apostólico, le
(«aba í la religión de suerte, que hoy se conservan vieron elevado en el pulpito, y esperó la gente con
■25 estatutos y reformaciones. En cuanto ala necesidad atención y reverencia á que volviese. Hizo milagros
ordinaria del convento, milagrosamente (i) lo reme tan grandes, que referirlos fuera crecer en gran volu
dió; de suerte que la devoción que toda la ciudad te men este cuaderno. Predicando hizo milagros en la du
nia coa el bendito Santo fué tan grande, que nunca se reza de las almas, en la obstinación de los odios, en la
i¡¿ aquel convento más bien socorrido de limosnas. Y porfía de los deseos, en la golosinado la codicia. Con
estando (como be dicho) la casa empeñada , algunas la conversación hizo milagros, disponiendo distrai
que daban de cantidad considerable , las repartía en mientos, y restituyendo los sentidos á hombres y mu
pobres (2) avergonzantes y hospitales. Murmuraban jeres enajenados de la razón por las persuasiones del
esto algunos religiosos, no alcanzando el celo y inten apetito. Hizo milagros con las palabras , con la misa,
ción de nuestro Santo; y como lo supiese, por ense con las cartas, con las manos, librando del demonio á
rarlos j atajar el escándalo, los mandó juntar, y les muchos, sanando enfermos sin esperanza de remedio.
dijo: tYodoy (3) lo que la devoción desta ciudad nos Dio vista á ciegos y pies á tullidos ; resucitó dos niños,
dj, i los pobres; porque los seglares no entiendan uno con llegar á su sepultura , yolro echándole encima
que, codiciosos, buscamos sus haciendas para nosotros tierra que tomaron della, en señal (7) que la caridad
; por nuestro provecho, y den crédito á que solo tene vive en aquellas reliquias, para resucitar los muertos.
mos codicia de sus almas. » Con esto los apaciguó. Era Tuvo don de profecía ; con que se adelantó ú la maña do
iin grande sn autoridad en todas paites, que su ruego los perdidos , anticipando los avisos á las ofensas do
acabó negocios de venganza , que se negaron á los hi Dios, y disponiendo con facilidad (8) disinios que, por
jos y i los padres. Cuando pasaba por las calles se ar otro camino corrieran, sin estorbo á perdición y rui
rodillaban todos , mortificando grandemente su verda na de los pueblos y ciudades donde vivía.
dera humildad. Siendo prior en el conventode Vallado- Dos veces fué provincial (6) ; y la postrera envió á las
lid, sucedió aquel caso tan sabido de los caballeros La Indias á predicar en Méjico aquellos valerosos soldados
sque por un delito condenó á degollar el Emperador; de Cristo (que tanta parte fueron de la conversión do
tu indignado con ellos, que habiéndose juntado los aquellas provincias con sus vidas, dotrina y milagros),
standes todos y pedidole el perdón , y viendo que se fray Cristóbal de San Martin, fray Pedro de Pamplona,
1<s negó; y hecho los deudos suyos y grandes tan fray Juan Crúzate, y por caudillo el santo fray Jeróni
iprelaáa diligencia con el principe don Felipe, que se mo Giménez; 6 quien el Santo profetizó el fruto que
moduló a su padre y se lo suplicó; y habiéndoselo hicieron, prometiéndoles de orar siempre por ellos , lo
negado i so hijo heredero,— persuadido de la caridad que ellos conocieron en los sucesos y confesaron por
por ruegos de los parientes, entró el Santo al Empera las cartas que se verá n en la Historia (9) . El año de 1 54 1 ,
dora pedir los perdonase. Á quien aquel glorioso prín en el capítulo que se celebró en Toledo, quiso el pa
cipe respondió: « Hágase luego lo que pedís ; á vos, fray dre (1 0) Si ri pando, general de la sagrada religión de San
Tomás, no os puedo yo negar nadu, conociendo que Agustín, hacerle provincial; y con este deseo, y el de
sois enviado del cielo por ministro de la caridad y ver tan santo religioso y tan docto , le mandó llamar.
miseñeordia (o).» El Santo , sospechando ó entendiendo que le quería
Fué predicador de su majestad del Emperador; á quien poner en esta dignidad , se excusó y entretuvo ; de
x con tanto gusto, que le tenia ordenado avisase dón suerte que llegó cuando ya era fuerza estar electo pro
de predicaba, porque quería oirle siempre que pudie vincial. Y consolóse con verle, recibiéndole con aque
se. Avisó que predicaba un dia en su casa en Vallado- llas palabras de la Virgen á su Hijo : Fili, quid fecisli
W; y el César, codicioso de oir al Santo, fué muy nobis sic? Ecce patcrtuus, et ego dolentes quaereba-
temprano; y á esperar la hora del sermón se entró con mus te. Y el afecto y reverencia con que este reverendí
tegrandesen el claustro, diciendo al portero : « Decidle simo general le tratase, conócese de las cartas que (1 i)
i fray Tomás que estoy aquí,que baje.» Fué el portero, le escribió, certificando no venia á España con otro de
I respondió con él el Santo á la mnjestad Cesárea que seo mayor que el de ver tan santo varón (c). Fué el
staba estudiando ; que si había de predicar, que no padre Síripando napolitano, caballero de seso, arzo
;*üa bajar; y que si bajaba, no predicaría. Pareció á bispo de Salerno por ruego y merced de Carlos V, y
'«queacompauaban al Emperador (4) despego y des creado cardenal por Pío IV para concluir el concilio de
cortesía, y diéronlo así á entender, obligando á que su
wajesiad dijese : « A ini me ha edificado lo que á vos-
'■'iKosha escandalizado; y quisiera yo mucho que to ¡5) y despegados, 'B. S.)
dos los predicadores y religiosos fueran tan desasidos (6) los corazones muchas veces. Con el fervor (O. A. B. F. S.)
(7) de que (5.)
(8) desinios (K. A. B. y lo mismo adelante.)
«I li !S.) (*) En 1527 y en 1534.
Bi wrgoamtes M. F. S.) (9) el afio de 1541. En el capitulo (O. V. A. B. F.)
(*i 1 los pobres lo que te devoción de esta ciudad nos da, por- (10) Seri pando (S. siempre.)
(11) tes escribid (O. V. A.)
¡5 ^a el Simo prior de Valladolid en los altos de 1541 y 1544. {c) La mas notable está fechada en Sevilla i 2C de Junio
W eespeio «j. y, a. B. F.) de 1541.
62 OBRAS DE DON FRANCISCO DE QUEYTDO VILLEGAS.
Tronío, donde murió; y está enterrado en el convento do de Valencia don Jorgede Austria tío del Emperador,
de la orden de San Agustín (a). y fué promovido por la santidad de Paulo III á la igle
¡Oh gran varón, en quien tantos dones suyos juntó sia de Legi, en Alemania. Dióse cuenta al César, que
el Espíritu Santo, que por tantos trabajos, estudios y se hallaba en Flándes, desta renunciación; y luego su
vigilias, á fuerza de méritos, anduvo repartido porto- memoria que solo atendía á proponerle semejantes va
dos los cargos de la religión ; pues fué tres veces prior, rones, lisonjeando su celo con estos recuerdos, le pu
dos provincial, tres catredático , una de lilosofia, otra so delante á nuestro santo. No puede tener ningua
de moral y otra de teología ; predicador del empera ministro cerca de si el buen principe que tan de im
dor Carlos V y consultor de los mas grandes negocios portancia le sea. como (3) memoria solicita de los mé
que se trataban en sus rmiios ; en quien Dios atesoró ritos y cuidadosa de los justos y santos. Este es minis
tantas grandezas y misericordias, para que su caridad tro que Dios puso tan adentro en todos, que está ave
las comunicase y repartiese con liberalidad en socorro cindado en el alma ; y cuando los reyes (4) tienen fuera
de las necesidades y ti abajos ! de sí y permiten que otro hombre haga el oficio que Dios
encargó á su memoria, achacosa (5) tienen la volun
CAPITULO III. tad y no con buena salud el entendimiento. No lo hizo
De romo renunció nn arzobispado y aceptó otro : romo fué ar •is! el glorioso Emperador, con quien dos veces hemos
zobispo sin dejar de ser fraile, y cómo fué pobre y padre de visto negociar su memoria en distancia que pudiera
pobres.
borrarla ó entretenerla. Despachó correo al príncipe
Fué amante tan amartelado de la observancia y re don Felipe su hijo, que estaba en Valladolid, con cé
tiramiento de su religión y su celda, que desdeñaba, dula y nombramiento desle arzobispado de Valencia
no solo con desprecio sino con asco, las dignidades y en persona de nuestro santo. Era entonces prior del
cargos. Estando la majestad Cesárea en Toledo en las convento de Valladolid. Envióle á llamar, y (Jijóle cuán
casas del conde de Melito, vacó el arzobispado de Gra to se holgaba, por el aprovechamiento de aquella igle
nada (b) ; y sus méritos, opinión y santidad y letras, sia, que su padre le hubiese nombrado arzobispo de
que no se apartaban jamás con solicitud verdadera de Valencia ; que en aceptarlo baria á su majestad servi
losoidos y memoria de aquel soberano príncipe, le cio y á él placer. Dio las gracias á su majestad con
propusieron para esta vacante con tal afecto, que co alegría y reconocimiento, y dijo : « Señor, si yo me ha
nociendo ser solicitud del cielo por aquellas ovejas su llara capaz, de poder hacer el servicio de Dios como
yas, le nombró y hizo merced de aquella iglesia. El conviene, hiciera á costa de toda mi inquietud esle
santo don Tomás , con el conocimiento que tenia de la servicio al Emperador nuestro señor, acetando este ar
paz de la religión y de la seguridad de la celda, y del zobispado ; mas hombre de pocas fuerzas en cargo se
cuidado que requería el negocio propio de su alma, y mejante no sirve sino de embarazarle. Yo, que conoz
que para su salvación se hubia menester todo , renun co mi insuficiencia, y de mí puedo saber para lo qué
ció el arzobispado con humildad tan reconocida, que soy, certifico á vuestra alteza que no soy para estos
edificó al Emperador, en vez de desabrirle; y dejando puestos. V asi, le suplico promueva á esta Iglesia uno
el oficio, se mostró más digno del. Muchas diligencias de muchos que en las religiones y universidades bas
se hicieron para que acetase, y á todos respondía con tan á gobernarse á sí y á otros; que yo soy para mí
modestia y humildad , culpando su insuficiencia ; y tan grande república, que gasto la vida en pedirá
montándose pnco capaz de tan gran puesto, decia á nuestro Señor me enseñe, esfuerce y socorra para la
todos : «Cayendo y levantando voy con el poco peso de administración que de mí mismo me encargó.» Edifi
mi religión y este hábito ; y veo vacilar mis fuerzas cóse su alteza de oírle ; y cada palabra con que renun
con solo el cuidado que de mí tengo en esta correa. ciaba el cargo era un mérito nuevo para hacérsele to
¿Cómo queréis que me atreva á repartir lo que en sí es mar por fuerza. Tornóle á replicar que lo mirase bien,
tan poco y apenas basta para mí, con tantos ? » Con es y que convenia acetase el arzobispado. Tornó á decir
tas cosas los predicaba, los respondía, se excusaba, y que las cosas de su alma las tenia miradas con la pos
daba á conocer la condición de los olidos , y cuánto trera resolución, y que estaba determinado á no acetar.
pone sobre si quien los admite, y cuánto arriesga quien Fuóse, y tras él el comendador Francisco de los Co
los pretende. (I) Hiciéranse mayores diligencias con bos y el Condestable y otros muchos, persuadiéndole
censuras, para que acetara; mas no fué posible, por y importunándole que acetase. Despidiólos con agra
ser el Santo provincial entonces, la segunda vez que decimiento del celo que mostraban y la honra que le
lo fué ; y por el eitado de los negocios , no ser posible hacían. Fué al convento el cardenal Tavera, arzobispo
diferir la elección en prelado para las necesidades de de Toledo, á quien despidió con la propia resolución.
aquella iglesia. ¡ Cuánto mejor les están estos desdenes á las mitras
Después, (2) el año de 1344, renunció el arzobispa quo las solicitudes y diligencias! Viendo el príncipe
don Felipe que no era posible derribarle de su propó
do Morid i 11 de marzo de 1863 el cardenal legado Jerónimo sito, escribió al Provincial, que entonces estaba en To
Seripando, del titulo de Santa Susana. ledo, ordenándole con encarecimiento, por convenir
(*) Don Gaspar de Ávalus, sexto arzobispo de Granada, gobernó
aquella iglesia desde el alio de US) al de i'jii, en qae, a 12 de á su servicio y al de aquel reino de Valoncia, compe
febrero, pasó a la silla de Santiago. Tres meses después lomó liese con censuras á fray Tomás de Villanueva á que
posesión de la de Granada el presidente de la chancillcrla don acetase luego el arzobispado. Uízolo así el Provincial,
Fernando Niño de Guevara. Hay pues que referir a este medio
tiempo la renuncia de santo Tomas de Villanueva. Sus biógrafos
la lijan con error en los afios desde 153* i 1537. Fue pues en 134!. (3) la memoria (S.)
(1) luciéronse {A. B. F. S.) (*) le Uenen {Id.)
I»; el afio de 18&4 lid.) 15) tiene VV. A. B.)
VIDA DLL BIENAVENTURADO PADRE FRAY TOMÁS DE V1LLANUEVA. 6.1
píBiendole excomunión mayor, trina canónica moni- muchos años anduvo con el hábito (1) que profuso,
ii«*i [íaoníiso. Acetó por no incurrir. Fué consagra rolo y remendado; los jubones entretenía mudándo
do a Vttladolid en el convento de san Agustín por les las mangas ; él (3) propio se aderezaba ; y tenia
el cardenal Tavera. Fuese luego á Valencia , tan co hilo y agujas, para ahorrar gastos que pudiese excu
mo «obispo que no quería dejar de ser fraile , y sar con sus manos á la hacienda de los pobres. Lo*
t>o como religioso que tenia por más estrecho estado que son cristianos con melindre más que con fervor,
el de arzobispo ú que había ascendido, que se fué con tendrán esto por indignidad y excusado ahorro; mas
-jIo un fraile compañero, que se llamaba fray Juan no lo entendió asi san Pablo, cuando despidiéndose
Rincón, y un mozo de á pié. ¿Cómo se podrá pasar en de sus ovejas, protestando la integridad de su oficio,
el libro de la postrera cuenta á los obispos y arzobís- dijo que sus manos le dieron de comer ú él y á los que
pos, por los contadores de Dios, la partida de los fru con él estaban, como se lee en los Arlos de los após
tos de la Iglesia que se habían de gastar en almas, po toles. Aquellas son manos de obispo católico y ver
bres y necesidades, y Se han gastado en ínulas de acom daderamente padre de los pobres y pastor de sus ove
pañamiento, coches y literas? Bien lo entendió nuestro jas, que reparten entre los pobres la hacienda de los
sato de otra suerte; que fué ú ser tesorero de la ha frutos de la Iglesia; que trabajando excusan gastos y
cienda de los pobres, no dueño y señor. Recibióle el vanidad, tan culpable en los prelados. De dos camisas
reino y la ciudad con grandísimo contento y demos que no podían servir, hacia una que servia de silicio.
traciones; y el cíelo le hizo el recibimiento que más Dos veces se vistió do nuevo, y fue del paño más ba
pudo desear, que fué socorrer con agua en abundan rato que halló en Valencia ; y la última vez anduvo
cia la tierra, que estaba perdida de manera, que en con un remiendo en las espaldas tan grande, que mo
tró haciendo una limosna general de agua á los sem vió á los canónigos y cabildo á suplicarle se tratase
brados y á los pobres, para quien apenas el buen año como arzobispo en su persona y su casa , de manera
es bueno. Tomó posesión luego, acompañado de toda que le conociesen (4) por tal. Respondió que el ser
la ciudad j canónigos, y la primera estación que le arzobispo entendía él que era para tratar bien á los
dictó la misericordia fué ir á visitar las cárceles ecle pobres y mirar por ellos, y no por si ; que le dijesen el
siásticas; y viendo unos calabozos muy húmedos, hon hábito que, siendo pobre fraile y arzobispo, admi
dos y escaros, preguntó que si habían tenido allí al nistrador de hacienda ajena, pjdia traer ; que por dar
gún clérigo. Respondiéronle que para eso se habían les gusto le traería. Convencidos con su respuesta, re
hecho. Mostró sentimiento, y mandándolos terraplenar, plicaron que por lo menos trújese el bonetillo de raso.
dijo qoe de otra manera y con otros medios más de I Mu hizo; y con una risa muy humilde, puesto sobre
centes á la orden sacerdotal pensaba advertir á los la mesa, le señalaba y decía: «Veis allí mi arzobispa
clérigos sos travesuras ; y que nunca los delitos para do.» Quiso comprar un jubón ; pidióle el oficial tros du
el castigo le olvidarían de la dignidad, para disponer cados por él, y le dijo : «Llevaldo á vender á quien
■ fodo que con más efeto y decencia conviniese, pueda gastar tanto dinero en su persona ; que con tres
íratíaisecon tanta humildad y pobreza, que los ca- ducados puedo yo vestir un pobre de pies á cabeza, y
Dúigoi] io(j0 e| cabildo determinó de servirle con á mí no me está bien jubón que cueste más de och >
coaíro mil libras para que pusiese su casa y adornase ó diez reules. «Habiéndole persuadido un amigo se vis
sa persona. Lleváronselas don Jerónimo Carroz y don tióse de raja, y viendo que era mas cara que el paño
"norato Pellicer y otros canónigos. Recibiólos con basto de que se vestía, le dijo : «Compraldo vos, que
grawe reconocimiento ; y sin detenerlas una hora en sois señor de vuestra hacienda y os la dio el Señor;
*a poder, las mandó llevar para que reedificasen el que yo de la hacienda de los pobres no puedo gastar
Mspital general, que poco antes se había quemado. Y más de lo que bastare á cubrirme con honestidad y sin
«'jo á los prebendados : «Yo no he sábulo estimar me costa el cuerpo.» En la comida era tan abstinente, que
jor este regalo qoe empleándole en la cosa de mayor cosa regalada ni de precio no la consentía traer (3) á
necesidad para los pobres desta ciudad , y asi todos casa. Su cama era de campo, la madera de su color,
erremos parte ygozarémos deste dinero: los pobres las cortinas de bocací, la cuadra colgada de esteras
-l"ergándose, yo viéndolos socorridos, y el cabildo so delgadas, sin otra cosa. Servíase con barro; tenía unas
corriéndolos. ¿Cuánto mejor es fabricar la casa á los cucharas de plata para los que alguna vez convidaba,
pobres y en ellos á Cristo, que adornar la mia, cuando que las más era limosna, por ser á pobres y necesi
ai> *J f5 '¡cito ni necesario adorno que solo sirve de tados.
«rudad, (|) D¡ puedo mudar de traje ni de trato, pues Tuvo, como hemos referido, donde profecía y
""tra solo me obliga á nuevo cuidado de otras al- poder sobre los demonios tan grande, que libró con
jju¡, no á gastos excusados ; pues Dios ni el Papa la oración infinitas personas de espíritus que se ha
'el Emperador no me encargan palacios ni colgadu- bían, defendido á los exorcismos y diligencias. No
"•> meras ni coches, sino ovejas suyas ?» Con estas ra- dificultaba sus puertas con porteros ni las escondía
aDes d'ó gracias á los canónigos por el presente, y con canceles. Paseábase en la primer sala: en viendo
qemplo con el modo de distribuirle. al pobre le salía á recebir; si estaba ocupado con
'Hiló luego todas sus iglesias, y se partió á predi- personas graves y vía algún necesitado, con los ojoi
W en todos los pueblos de su diócesis, por pequeños le hacia señas y le halagaba. Sentaba ú todos consigo -
qoe fuesen.
Virio con tanta pobreza siendo arzobispo, que por (t\ con que profesó, (5.)
|5i proprio (V.)
(1) por tal ; i que respondió (S.)
(ÍJ Di puede (F. A. B.) (5) a su casa. {A. B. F. S.)
64 OBRAS DE DON FRANCISCO DE QUEVEDO VILLEGAS.
dejaba de comer por acudir á los que le liabian me verle; no quiso que entrase en Valencia, por excusar
nester. Muchas veces venian á buscar á su visitador, las visitas forzosas de señoras que vendrían á honrar
y le topaban en la escalera 6 en el paso ; y descono le. Recibióla en una aldea (8) cercana; íbala á ver,
ciéndole por la miseria y pobreza de su traje, le pre acaricióla, y lomas presto que pudo la envió á Villa-
guntaban por su visitador, y él iba (I) y se le lla nueva, pareciéndole que las visitas le embarazaban
maba, y los guiaba. Solía estar en visita de noche y divertían de su oficio. Vinieron, llamados de la dig
sobre algún negocio con alguna persona grave, y nidad y de la mejora de estado, muchos parientes
al irse la visita, por falta de pajes, (2) tomar el can suyos con disinio de alcanzar parte de la renta y vol
delera él propio, y sajia alumbrando. ¡ Tanto estaba ver ricos. Recibíalos con grande caridad y amor ¡re
mortificado, y tan poco atendía á la pompa en que galábalos hospedándolos en su casa (hospedaje que
piensan que consiste la dignidad los que tienen los tenía más de devoción que de comodidad, por lo poco
obispados por premio de servicios y trabajos; sien que cuidaba destas cosas), y á dos ó tres dias les de
do trabajo, que pasado bien, merece mayor premio ! cía que le dijesen con qué fin íiabian venido. Decla
Recelándose la cristiandad de la armada con que rábanle (9) su pretensión, y luego les daba por res
el turco bajaba á estas costas, y habiendo advertido puesta que nunca fué más pobre que agora, pues no
i su (3) majestad del Emperador, y habiendo por tenia por suyo sino el cuidado de repartir á (10) pobres
algunos avisos los de lbiza temido venia á apoderar la hacienda que Dios le encomendó. Valíanse desto,
se de aquella isla, pidieron á su majestad los ayuda y decíanle que, pues era hacienda que se había de dar
se para hacer un fuerte y ponerse en defensa. El á pobres, que entre los que lo eran tenían mejor lu
Emperador, conociendo el riesgo manifiesto y peligro gar, con más razón, sus hermanos y madre. Y á esto
que se seguia á todas las costas de España, trató de con gran terneza, y no sin lágrimas, les decía: «Es
hacerles este socorro ; y por estar empeñado (4) con ta hacienda es de los pobres de acá, donde se cogen
las continuas guerras y gastos, envió á pedir por el Vi- los frutos ; vosotros sois pobres del reino de Toledo.
rey á fray Tomás le diese de las rentas del arzobispa Arzobispo tenéis, que os dará vuestra hacienda; que
do veinte mil ducados para socorrer á lbiza. Respon yo no puedo quitarla á los pobres cuya es, (H)pof dar
dió el Santo. con aquella apostólica libertad, que Dios lo á los que no les toca por el repartimiento de la Igle
nuestro Señor no le había encargado á lbiza, sino (S) sia, ni en eso puedo dispensar yo.» Alargábase á dar
los pobres de Valencia. Sintió esta respuesta el Virey les tasadamente para volverse, encargándolos que no
por despegada, y advirtió al Santo que podría sen se cansasen otra vez y desengañasen á los demás pa
tirse della el Emperador; y respondióle : oPesárame de rientes, que unos lo eran del Santo y otros se hacian
desabrir á su majestad; pero advierto á vuestra ex deudos del oficio. (12) Ni hay cosa que mas parentela
celencia (y enséñesela) que aun me acompaño de la acarree que la prosperidad, pues por ella se enlatan
llave de mi celda, y cada dia el arzobispado me cre descendencias que nunca se pudieran por otra suer
ce los deseos de retirarme á ella.» Y mostróse en es te mezclar. Este modo de excusarse con sus parientes
to tan buen tutor y padre de los pobres, que por con repitió muchas veces : y creo que nunca acción más
cierto sobre libranzas acetadas le prestó diez mil du apostólica ni respuesta más severa dio ninguno da
cados, que se cobraron luego. No se cómo leerán este los que en la Iglesia de Dios han preciado» de luto-
suceso los que usan de otra manera de las rentas ecle. res .de los pobres (o).
siásticas. No castigaba los delitos de los eclesiásti Nunca quiso dosel ni sitial en la Iglesia, ni se re
cos tanto con las cárceles y grillos como con su vistió sentado, ni tenia pontifical si no se (13) le pres
ejemplo. Llamaba á unos ; y después (0) de haberles taba la Iglesia, ni cáliz en su capilla propia. Cuando
con gran blandura reprehendido su pecado, cerrado visitaba el arzobispado celebraba con los ornamentos
con ellos se azotaba de suerte, por su satisfacion y en de las pobres aldeas. No se detenia en estas ceremo
mienda, que castigados y confusos y arrepentidos nias y ornatos, que no pasan de lo exterior; su cui
volvían á sus casas á ser ejemplo á los otros. Orde dado estaba atento en el remedio de las almas, y des
naba, cuando llamaba á alguno para - reprehenderle, to no le divertía ninguna cosa.
que sus ministros viniesen tan apartados del , que Da casa salía pocas veces á recreación, (14) yáes-
no pudiese nadie notar si venia preso, por evitar el pnciarse ninguna. Decía que era persona pública y que
escándalo y amparar la reputación de los sacerdotes. aventuraba mucho en faltar un punto; pues (15) aquel
Fueron infinitos los casos que castigó, empezando por instante podía ocurrir necesidad, que por su ausen
sí mismo, sin qaeror que (7) la disciplina ni la pe cia, ó careciese de remedio ó se difiriese. Sucon-
na pasase de su persona, negociando con su peniten
cia la enmienda de las culpas ajenas.
(S) cerca ; (0. V. A. B. F.)
Conoció sus parientes cuanto bastó para mostratque (9 sus pretensiones, (A'.)
se honraba con los que en mayor miseria via ; y más (10) los pobres i/</.)
se holgaba con los que por más desvalidos y en más (11) por darla (li.)
humilde estado le podian mortificar. Vino su madre á (I i] No (A. B.F.S.)
(n En la solemnísima tiesta de la canonización del Sanio bi
náronse tres ni&as muy pobres sobrinas suyas. Eran bi/DieUsile
(i)y se les llamaba, (V.) Juan Bonillo, á quien su pariente santo Tomas de Villanuerase
. (4) tomaba (S.) alargo i socorrer con un par de muías, un carro j doscientos
(3) majestad el Emperador, (Id.) pesos, admitiéndole que con esto le ponía en situación da Iraba
(* en las i i'.i jar, y hacia más de io que debía hacer,
(Si a los pobres (S.) (t3i la (O. r.)
(6) de haberlos |M.) (14) ni (O. V. A. B. F.)
(l)Udiciplina(K.) (II) en aquel (S.)
VIDA DEL BIENAVENTURADO PADRE FRAY TOMAS DE VILLANUEVA. 63
Títañan no duraba más que lo necesario; porque si preguntó aparte por qué se liiVia enojado con aquel
ligan b quería llegar á entretenimiento, le decía: pobre. Dijole la cansa, y el >aiito Arzobispo le dijo:
•Eaestó negocio no son necesarias más razones, y el «¿Por eso os enojáis? ¿Qué sabéis vos si aquel pobre
tknjx) no es nuestro sinp cuando lo sabemos aprove tenia necesidad de dos raciones? Una vez le distes por
char.» Y con esto se retiraba, y despedía con adverten- vos, y os cansastes de darle otra por él. No es menos
c¡j el negociante. ¡ Oh monstruo de santidad, que su sabroso ejercitar la caridad muchas veces con uno
piste merecer los cargos, y despreciarlos y servirlos; que muchas veces con muchos. La segunda vez tuvo
i qoien fué martirio la mitra, afán el arzobispado, la necesidad de la ración y de vuestra paciencia, y esa
resta necesidad, los pobres hijos, y la grandeza, y os faltó luego. No lo hagáis otra vez, y dejaos engañar
dignidades mortificación : tan santo, que supiste for de los pobres, que es logro.» Con estas co«is quedaron
talecer la ciencia y dotrinade humildad; tan docto, tan bien dotrínados sus limosneros, que daban lo que
que bastaste á asegurar la dotrina y estudios con los les mandaba el santo Arzobispo y lo que tenían, y
tesoros de la misericordia ; tan rico, que socorriste apostaban en actos de piedad unos con otros ; y en solo
todos los pobres; tan pobre, que (1) tu desnudez, ni pa esto y la virtud y oración había competencia en aque
rientes no participaron de tu riqueza, porque acudiste lla casa. Tenia memoria de lodos los pobres (U) enver
antes á la parentela del Padre soberano, que está en gonzantes, y en papelillos les daba el dinero cuando
el cielo, que á la multitud, que se llega á los buenos salía de casa y cuando pasaba á decir misa. A otras
sucesos de la fortuna; solicitando el premio de los personas principales y de calidad , que él sabia que
trabajos desta vida para la patria, que es el cielo 1 tenían necesidad y vergüenza de pedir limosna, por (12)
excusarles algún sentimiento, los socorría engañando»
CAPITULO IV (2). los: enviaba á uno cincuenta ducados, á otro ciento,
Dt la disposición de las limosnas, con que previno la cnenla que y docientos y más, conforme era la necesidad, con
dio i Dios nuestro Señor en su glorioso j bienaventurado Un.
religiosos, diciendo que una persona que les tenia &
Repartió la renta del arzobispado de suerte, quoá cargo alguna hacienda les restituía aquella parte, y
i\ (3) no se le quedase otra cosa que el mérito de re que poco á poco iría satisfaciendo como mejor pudie
partirla 4 los mendigos. (4) Hacia cada dia el gasto, se (13). Y se desvelaba en ocultar su misericordia.
dándoles de comer y un dinero á cada uno ; y cada dia El año de 15S0 saqueó Dragut á Cullcra; y en sa
eran trecientos, cuatrocientos, y quinientos muchas biéndolo el Santo, envió«us limosneros á que rescata
Teces. Advirtióle un curioso de que los más de aque sen los cautivos y consolasen las viudas, y comprasen
llos tenían por oficio el mendigar, y que ahorraban bueyes y muías á los labradores; y todo se hizo con
la limosna dándoles de comer, y se hacían vagamun su limosna. ¡Cosa admirable y de efeto milagroso! Y
dos, y reacios en aquel estado; (5) que seria mejor (lis- por ser sin número las cosas que milagrosamente obró
tribuírio entre otro género de gentes. ¡Gran cosa, que en el socorro de los pobres, y no llegar á historia ol
no haya cosa buena sin mal comentador; y que hubo de epítome, solo referiré lo que le pasó con un jubetero
tener este de pretender enflaquecer aquella caridad tan que llamó para que le aderezase un jubón viejo. Dijo
valiente! Respondióle el Santo : « Creo que por nuestros que lo baria (14). Ordenó le dijese cuánto le había de
pecados habrá entre esos algunos mal éntremelos y llevar; el oficial dijo que era poca obra, que lo que
viciosos; mas eso no está á mi cargo: lo que me toca mandase. No quiso, sino que pusiese precio. Púso
es dar (6) la limosna á quien me la pidiere; socorrerle, le ; parecióle excesivo al Santo , siendo cosa de dos
no examinarle. Si toman muchas raciones, si piden sin reales. Regateólo tanto con el jubetero, que cansa
necesidad, si nos engañan, no es de daño para nosotros. do, le dijo lo aderezaría por lo que ordenaba; y fue
Lo qoe nos puede estar mal es engañar nosotros á los se, atribuyendo á miseria y escasez la providencia y
pobres, pues el pobre puede engañar mi inadverten religión del santo Arzobispo. Tenía dos hijas : de allí
cia á le doy dos veces por una ; pero no mi caridad, á algunos días pidiéndolas dos mancebos oficiales, y
qoe á todas las necesidades socorre, y todas las veces no efetuándose el casamiento por no tener dote que
qoe se le pone delante. Hacienda (7) es de Dios esta : él las dar, un amigo, viéndole desesperado, le dijo acu
envía estos que la cobren ; yo no tengo que introdu diese al santo Arzobispo, quo él se las dotaría y pon
cirme en calificar los cobradores que Dios elige; lleven dría en estado. El sastre, indignado, pensando se bur
lo que es suyo como quisieren y cuando vinieren.» Vio laba del, le dijo: «¿Cómo me ha de dar su hacienda
desde ana ventana, donde (8) siempre tenia por recrea á mí (15) hombre tan miserable, que se remienda los
ción el ver dar la limosna , que un criado suyo reñía jubones y regatea un dinero?» Tan bien supo el amigo
-ii un pobre, que habiendo recebído su ración, se persuadirle y desengañarle del error en que estaba,
tomó á mezclar con los que no habían (9) llegado, y no que fué al santo Prelado ; le dio cuenta del estado de
le quería dar. liando que le diese (10). Idos todos, le sus hijas. Ofreciólo remediárselas y darles trecientas
libras á cada una, que era lo que pedían (16) los mari
dos; dijo que le envíase su confesor. Informóse, del
(i) al to(S.) qué gente era, y á la mañana dijo al jubetero : alie
(i) Ttauo. (0. y. A. B.)
(3) so le quedase iA. B. F. S.)
ít Hádales (S.)
(Si y wria ild.) (il) vergoniantes, {B. S.)
*> limoso] (f.) (12) excusar [S.)
Hl de Dios es esta: (S.) (13i Asi se desvelaba (W.)
i,8 tenia siempre lid.) (14) v ordenó lid.)
19) Iterado, Ud.) (lo) un hombre [Id.)
110) i idos., Id.) (16) sus maridos ; [Id.)
Q-ii.
OBRAS DE DON FRANCISCO DÉ QUEVEDO VILLEGAS.
pensado esta noche en este negocio, y me lia parecido considerando las más urgentes necesidades, repartan
poco las trecientas libras á cada (I) una, que para esos cinco mil ducados que me quedan en mi poder;
poner tienda las habrán menester, y estarán alcanza y por reverencia de Dios no me vuelvan aquí con un
dos; y será bien dar cincuenta libras (2) á cada una, dinero solo, que en ese estará mi desconsuelo y angus
para que con (3) las veinte se puedan ayudar y entre tia. Y si boy no fuere posible acabarse, dispónganlo de
tener.» El hombre, confuso y admirado, se le echó á suerte, que mañana temprano me den este buen dia que
los pies, pidiéndole perdón; y el Santo dijo: «¿No sois deseo.» Enternecidos, y derramando lágrimas y dine
■vos quien me aderezó un jubón, y os eufadastes porque ros, socorrieron á toda la ciudad; y entendiendo la des
regateé el remiendo? Hicistes mal; que aquellas cosas pedida del santo Prelado, nadie en la limosna (con ser
en mi persona las regateo para poder tener con qué en universal la mayor que se lia visto) recibió tanto so
socorreros á vos y á otros : y estad cierto que cuando corro como desconsuelo. No fué posible por aquel dia,
muera no me hallarán dinero olvidado ni escondido. aunque lo procuraron, despachar todo el dinero. Vi
Y esto no hay que agradecérmelo, que hago lo que nieron á darle cuenta de lo que se había hecho, y cómo
debo; vuestro es loque os doy, que no mió.» habían sobrado mil y (7) docientas libras. Mostró gran
Por este camino aquella santísima alma fué ajus dolor de ver dinero de pobres en otro poder que en
fando sus negocios con Dios, y liquidando sus cuen el de la necesidad , y con lágrimas y suspiros dijo :
tas, para darlas antes que se las tomasen, y partir «Amigos, no me esté en casa este dinero esta noche :
deste mundo antes acreedor á los pobres que deudor búsquense otros pobres, déseles luego, que suyo es ; ó
dellos. Continuó esta diligencia hasta el año de 1555, llévese al hospital, y volvedme con la nueva de que
en que nuestro Señor fué servido de ordenar el des está repartido.» Por sosegarle dijeron que se diese 4
canso á su espíritu , y desencarcelar su alma de la pri las amas de los niños que él sustentaba; dijo que ya
sión del cuerpo y de los cuidados. Tenia determinado por dos años estaba eso proveído y situado. Tal prisa
el Señor, solicitada su justicia de los pecados de aque íes dio, que en durmiendo dos horas, tornaron á hacer
lla ciudad, castigarla (como lo hi/.o el año de 59) con su limosna y diligencias : y así volviendo á la mañana,
mortandad y peste, que sobrevino por los años de 57 víspera de nuestra Señora, á visitarle, le dijeron cómo
y 58; y como quien á su salvo quiere herir á uno le ya todo estaba dado á pobres, sin que hubiese sobrado
quita primero la defensa, así el Señor le quitó de de un dinero. Respiró, alegróse, alzó la voz, diciendo:
lante á nuestro Santo, para qjte no se divirtiese su ri «¡Oh cuánto habéis aliviado este espíritu y des
gor en sus oraciones y lágrimas. Enfermó á 29 de cansado mi postrer negociación ! Dios os dé el con
agosto de esquinencia, procedida de largos estudios suelo que de vuestras manos he recibido. » Y vuelto
y desvelos y penitencias. Sobrevínole una calentura; y á un crucifijo, que siempre tuvo consigo, donde se
viendo que perseveraba el mal, ó sabiendo, como se cifró su camarín y su recámara, le dijo con lágri
debe creer, que ya se llegaba lu hora de acabar de mas de gozo, en voces agradecidas, con un esfuerzo
morir en este inundo y de empezar á vivir en el otro, apostólico : « Estas ovejas , que tanto os costaron, me
ordenó que le trupseu en procesión, para ejemplo á encargas-tes; pedido os he con lágrimas favor para
todos, el Santísimo Sacramento. Recibióle de mano del poder y saber gobernarlas. Por ellas no me he excu
obispo Cebrian. Hizo una confesión general: previno sado de algún trabajo, ni me ha sido molesto ningún
la postrer hora con tantas diligencias quien toda la vida cuidado y persecución; de la hacienda suya, (8) de
gastó en facilitar este punto, y quien le salió á recibir, que he sido administrador, ni les soy á cargo nada,
como hemos visto, desde la cuna. Esto fué segundo ni en mi poder queda alguna cosa, ni se la he hecho
dia do setiembre. El jueves siguiente, tres dias antes desear, ni gastádola por mi albedrio, sino por la ne
del Nacimiento de nuestra Señora, le hallaron los mé cesidad suya. Infinitas gracias os doy, que por vuestra
dicos (4) mejoría; y con esta nueva resucitó la chiflad, misericordia puedo decir que muero pobre. » Borróle
que poco á poco iba desmayando con el dolor. Mas el un poco este contento el tesorero con decirle que aquel
Santo, á quien no quiso Dios nuestro Señor esconder dia había cobrado cierto dinero, y que los muebles
este último advertimiento, ordenó al obispo Cebrian de su casa estaban por dar. ¡Oh buen criado, que acor
y al canónigo don Miguel Vique y ¡í fray Pedro de daste mandas ú tu tuno, sabiendo que no habías de
Salamanca, que con su limosnero y tesorero se en ser partícipe deltas! El Santo, luego por apartar de ü
cargasen de cinco mil ducados que tenia en la sacris todo lo que le defendiese de morir en la mayor po
tía (5) del Aseo, diciéndoles : « Bien saben el amor que breza, oidenó que sus muebles se llevasen al retor
me deben, y yo confieso que siempre me han ayudado del colegio que había hecho: grande manda y pobre,
y consolado en todo aquello que como buenos "minis porque su mueble era el que he dicho. Dióles reli
tros del Señor y verdaderos hermanos se me ha ofre quias, que hoy veneran; no preseas. El poco dinero
cido. Hoy se me ofrece la última cosa de importancia que se Labia cobrado mandó repartir entre sus cria
y el mayor negocio de mi alma, y así se lo encargo: dos, que eran de Valencia y más pobres que todos.
llamen los limosneros de las parroquias; y con ellos Dio á un pobre la cama en que estaba; y acordándose
á toda diligencia, con todo cuidado y amor, guar de que por habérsela ya mandado no era suya , sino
dando el decoro á los pobres (6) enveryoiiiaules, y del pobre, le dijo: «Hermano, dadme licencia para
morir en esta cama vuestra; si no, bajáronte á morir
(1) ono, (0. r.) al suelo, y acercaréme más á la sepultura.» Fueron
fJ) mas a cada ana, (F. 8.) palabras estas que derritieron los corazones de todos.
(3) ellas te puedan (M.)
|4) mejor, (S.)
(5i de la Sen, IB. S.) (7) docientas (S.)
(6) vergonzante*, [S.) (8) que be «ido (0. Y. A. D. FJ
VIDA DEL BIEN AVENTURADO PADRE FRAY TOMAS DE V1LLANUEVA. 61
Dosdiu antes de su muerte vinieron de parte del de san Agustín. Preguntóles por qué le lloraban ; con
cabildo con igual sentimiento y devoción á suplicarle solólos con la vista y con las palabras, asegurándoles
se mandase enterraren su Iglesia, codiciosos de te de su descanso y gozo; y desapareció. El uno al otro
nerle siempre consigo; mas el santo religioso no lo se contestaron la aparición.
concedió, estimando mucho la caricia de sus hijos; y Otra vez, habiendo cuando murió cuidado de ajustar
«casóse diciendo que era fraile de San Agustín , y con los arrendadores de las rentas del arzobispado, que
gnejaque el arzobispado le había sacado de su con para tales plazos pagarían su débito, y habiendo toma
vento, quería que la muerte le restituyese á su re do palabra á uno que precisamente pagaría su resta para
ligión ; y así lo ordenó. Navidad , por convenir á la necesidad de los pobres así;
El sábado en la noche , víspera de nuestra Señora, y como después de muerto el Santo no lo cumpliese, —
habiendo estado un rato á solas tratando de su partida el dia de los Reyes le apareció, y le dijo que cómo se
con Dios, mandó le trujesen la extremaunción á las atrevía á usurpar la hacienda de los pobres por reme
diez déla noche. Él respondía á todo, y rezaba los sal diar sus tratos : que luego lo restituyese y pagase; don
mos con los eclesiásticos . de no , que Dios nuestro Señor lo cobraría con castigo
Domingo, dia del Nacimiento de nuestra Señora, digno de su enojo. No pagó; y el dia de la Purificación
llamó al obispo Cebrían y le dijo : «A mí me quedan de nuestra Señora, estando en su cama, tornó á apare-
pocas horas de vida ; despidámonos en la mesa que cerle, y con aspereza le riñó, diciendo : «¿Misericordia
Cristo se despidió de los suyos. Póngase un altar aquí, y os falta páralos pobres? (4) temé que os falte la de
oígase luego una misa.» Hízose así ; oyóla (i). Al decir Dios. Si pensáis que soy muerto , os engañáis ; que
Sanen», tenia ordenado que le alzasen la cabeza para nunca fui vivo sino ahora, y aun cuido de los pobres.»
poderverel altar. Cuando alzaron asistió con gran co Diciendo esto, mandó á un compañero que traía con
pia de ligrimas. Empezó luego á decir el salmo Inte, sigo le castigase : lo que hizo con una diciplina seve
Dmw, speravi, etc., «En lí esperé, Señor (2) ; » con ramente. El hombre pidió perdón y se emendó, y fué,
mocho espacio, siempre con abundancia de lágrimas, y depuso de su culpa y del castigo y aparecimien
llegó í decir el verso último , In manus lúas, Domine, to. (5) Viole una mujer en una gran necesidad, en que
wmmenio spiritum meum. Y cuando las acabó, que la socorrió, y después todos los dias se iba á rezar y
fué cuando el sacerdote acabó de consumir el Santísi llorar sobre su sepultura. Ni llegó pobre por socorro
mo Sacramento , espiró ; que parece que la muerte fué ni enfermo por salud, á quien desde el túmulo no so
aguardando con respeto á que él dijese que encomen corriese ; porque se vea que por premiar su celo per»
daba su alma en las manos del Señor , y que su vida y mite Dios nuestro Señor que el ejercicio de su caridad
la sangre de Cristo á un tiempo se consumiesen. no tuviese el limite común de la muerte.
Divulgóse (3) milagrosamente. Por la ciudad no se
oía otra cosa sino gritos, lloros y sollozos en todas per CAPITULO V.
cas y estados ; parecía haber llegado la ruina de la De los hijos espirituales que tuvo , y de sai virtudes en general,
cíodad. No hubo en todo el reino quien no perdiese pa y de su beatillcacion.
dre y maestro y amparo. Cerraron las puertas del palacio Luego que el bienaventurado Arzobispo nació á me
í»ra componer el cuerpo : vistiéronle do pontiflcal ; jor vida de entre las manos de la muerte , y puso Qu á
abrieron las puertas , y entraron por ellas toda la ciu su peregrinación y llegó á la patria (así se nombra el
dad, y avenidas de lágrimas sobre su cuerpo. Concur fin de tales varones, t orqiie en los justos y santos tiene
rieron más de ocho mil pobres que remedió, como á más corteses y consolados nombres la muerte) (a), los
otros entierros de prelados suelen concurrir pobres que hijos espirituales que instruía en la virtud vivo , los
hicieron. Nodejabun decir el oficio los pobres con gri confirmó muerto; de suerte que su voz y la de todos
te J alaridos; y con esto decían los pobres su oficio, no aguardó á las tardanzas y pereza del tiempo; sino
oiie labia sido verdadero arzobispo. Lleváronle á Nues- que luego, inspirados de Dios, le adelantaron la beati
lr> Señora del Socorro , donde se mandó enterrar en la ficación y la canonización que se esperaba. Fué tal el
«puliura ordinaria de los religiosos ; mas el cabildo concurso de gente á su sepultura, que parecía que la
ordenóqoe se pusiera en medio de la capilla mayor, en necesidad de los pobres estaba incrédula de que podía
frente de nuestra Señora, con un bulto suyo de piedra ; haber muerto (6) vida donde tan ardiente caridad res
wnde está atesorado aquel bendito cuerpo, que fué plandeció con admiración. Esta memoria, estos ruegos,
alojaniiento üe alma tan favorecida de Dios, y que tanto estas voces y lágrimas de los pobres (7) y huérfanas
co-üció para si, pites vivió de suerte, que en un ins fueron (8) el túmulo que su espíritu solicitó y edificó
ume que tardara en, morir, dejara de vivir más tiempo con trabajos y pobrezas, donde, como en cuna gloriosa,
que lulna vivi.ln. Allí está depositado, resucitando tornó á renacer. Encendiéronse los ánimos de todas las
nnierts, sanando ciegos, librando endemoniados, y iglesias, universidades y señores de España en devo
'frenando la raridad desde la sepultura y continuan- ción deste monstruo de humildad, de letras, de pobre
ilu la caridad de verdadero padre y prelado. Después za de espíritu , de oración, de milagros, que no cesa
de muerto se apareció al maestro Porta y al obispo Ce- ron de negociar con cartas su beatificación. Escribie-
Dr'an, que solos en una casa, cada uno en su aposento,
Btauau llorando su muerte. Viéronle vestido su hábito (4) temed (S.)
(5) Vióse (A. S. F. S.)
W Palabras que reprodujo Q divido al comenzar los iimki i*
1' TiliVtirrs.) quince días.
<t ton mucho espado siempre : con abundancia de lacrimas (6i una vida (5.)
«(ó li. B.i (7| y liuéi ranos (B. F. S.)
O, Büijtroiamente por la ciudad. No se ola (F. S.) 1.8) al túmulo (0. Y. A. B. F.)
68 . OBRAS DE DON FRANCISCO DE QUEVEDO VILLEGAS.
ron á Roma las más ciudades , muchos de los grandes Pintáronle vestido de pontifical, con una bolsa en la
señores, casi tudas las iglesias ; hicieron esfuerzo Sala mano, que es el báculo verdadero de pastor que apa
manca y Alcalá ; escribió el Rey nuestro señoral virey cienta ovejas , y donde mejor se puede arrimar un pre
de Ñapóles y al embajador de Roma. Y nadie hizo di lado para no tropezar por la senda estrecha de su ofi
ligencia que no fuese interesado en el suceso , y deu cio. La limosna es el báculo del buen obispo, donde se
dor de algun gran beneficio al santo Arzobispo; pues, arriman los pobres, (4) con que se sustentan los nece
como hemos dicho, su vida la repartió en ejemplo por sitados. Así que, el báculo arzobispal ha de sustentar i
todo el reino, en tan diferentes cargos y oficios y dig los pobres , no al arzobispo ; y por eso su santidad le
nidades, que los oficios que todos hicieron fuá deuda mandó pintar con mitra y bolsa, que es b;ictt lo de li
6 su ejemplo , santidad y dotrina. No necesitaba destas mosna, (5) con pobres alrededor; porque aun en' el pa
diligencias (1) la beatificación de aquel apostólico pre pel y en el dibujo tenga aquel gozo su bendita alma,
lado que trabajó en la viña del Señor con ventajas tan remediando, al parecer, necesidades. Tiene por titulo
conocidas , que llevó tras la memoria' de sus obras el al pié : El bienaventurado Tomás de Vdlanueva, por
aplauso y devoción de las gentes , y en quien la fe de glorioso titulo llamado el limosnero. Apellido es este
los necesitados no dudó cosa alguna para su remedio de limosnero que sabe mucho á la casa de Dios : tanto
temporal ó milagroso- El muerto alenló la esperanza y se arrima á su grandeza, que haciéndose padre de los
alimentó lá caridad. luciéronse las informaciones tan hijos de Dios, que son los pobres, se llega al último
fácilmente, tan copiosas, tan admirables, que se puede grado de parentesco con su Majestad. Prosigue el ti
creer disponía esto Dios nuestro Señor para mayor glo tulo : De la orden de los ermitaños de San Agustín,
ria suya. El principal testigo para ella fué el socorro de arzobispo de Valencia, excelentísimo predicador de la
lasnecesi lados, que depuso desde que nació en esta palabra de Dios. Y esto fué de tal suerte, que los
muerte temporal, hasta que murió en esta vida para sermones que hoy se leen suyos impresos (6) no de
vivir en la otra. Depuso la muerte de los que había res ben nada (¡ninguno de los santos doctores y padres
tituido ¿la salud; el cielo dijo y contó sus maravillas, antiguos; y para quien los supiere leer, y acompañare
que no por eso cesó de referir las de Dios, como dice el con espíritu la dotrina, hablan en ellos la agudeza
taimo; pues con un mismo lenguaje hablan de Dios de san Agustín y la profundidad y dulzura de otro
nuestro Señor y de sus santos las criaturas que tienen santo Tomás (6). Llámale luego la inscripción : llus
á cargo sus alabanzas.
Vio su santidad las informaciones, y determinó sn rnstro un poco moreno y agnilcflo, encendidas las mejillas, ojos
beatificación para consuelo de toda la Iglesia. Y el (2) larcos, semblante modesto y pió, mas lleno de gravedad uno ral;
no canonizarle todo junio, creo que lo remitió su san tuvo ingenio claro y sumo juicio y prudencia. Merced al deai
Francisco Roca, retratóle muerto el famoso pintor, y cabera de
tidad con particular providencia, viendo que la devo la escuela valenciana, Vicente Joánes para la colección de los pre
ción no echa menos nada en tan gran santo, y tam lados qnc adorna la sala capitular. Y por otra copia de igual nana
bién la dificultarían los gastos forzosos ; y (3) nuestro se hizo en Genova la estatua de su sepulcro.
santo, aun muerto, ahorra gastos en su persona y El encantador pincel de Murillo consagró su mayor lozanía,
desde los anos de 1670 a 1680, a reproducir tres pasajes de la
en su vida y en su muerte y en su canonización ; lo vida de este incomparable varón, dos de ellos para su altar, y
que no hiciera aun en la sepultura, si se tratara de otro para la celda del provincial en el convento de agustinos it
repartir con los pobres. Sevilla.
Hiciéronse luego velos y estampas por orden de su («i y con qne (S.)
(5) ycon pobres Id.)
santidad, donde quiso que sus armas publicasen lo que (6| no deben a ninguno (0. V. A.B. F.)
se preciaba de haber glorificado tan glorioso varón (a). tii Dejó por heredero de sus papeles i fray Juan de Mafia.
tones, quien no pudo, embarazado con la mitrado Segorbe, lo
mar sobre si la tarea de la publicación. Puesta i cargo de fray
(1) bestlovaeton <0. V. A. F) Pedro de Uceda y Guerrero, rector del colegio complutense de
3) canonizarle (S.) San Agustín, hizose en Álcali de llenares el ano de 1573, con es
Pj que nuestro santo lid.) te titulo :
(a) Fueron grabadas en Roma estampas chicas, medianas y gran Condona tacrae ¡llusMttimi ct rererendissimi D. D. Tornee *
des, con alguno di los principales milagros del Santo, y al pie Villanova, ex ordine Eremítai um díui Augutlini, Árehiepitrvpi F«-
esta letra: Icnlmi, et i* tacra Tkeologia magistri. Nmc pramm (a Jares*
B. Thomas á Villmova cognomento Eleemosynarius, Crd'tnii Ere. edita. Et cxcellentissimo prmeipí Gvnsalo Femando Coriniat, Sesa
mílcirum S. Auguatinl, Archiepücopas Valentinas, riinni veril Prae- Duci etc. nuncupalce. — Comptuti, Joanne» a Lequcrica excudebat.
iicator czrmius, miracnlis claras, snnetitate conspicuas, elecmosyms Amo 1573.
tr/a pavpera hteralmimus , Ecclesiaiticae líber tatis acérrima! Precede i la obra un snmario de la vida y hechos del Arzobis
propuqnator, obüt Valentiae auno Domtni 1555, ae latís saae&l, dic po, escrito por Mufiatones.
Nal. Bealae Virginia Marine. Igual portada tiene la segunda edición de Alcalá, salvo cnanto al
Hay también láminas de la canonización, eopiantlo los mita, impresor y el afio, porque fué aquel Fernando Ramirez.y este el
grosy triunfo del caritativo arzobispo, que en lienzo, tapices y de 1581. Ahora ¿quién podrí extrafiar, no habiendo visto la ante
estampas ostentó el arco triunfal levantado en el Vaticano el día rior don Nicolás Antonio, que esta .impresión le pareciese la pri
1.* de noviembre de 1658. Delineados y pintados por Juan Pablo
mera?
Scbor , estampólos en Roma Juan Jacobo Rossi , dedicándolos al Las prensas de Brescia, las de Colonia, en 1614, 1616, 1661 y
general de la orden de San Agustín, el padre Lanfranco. Forman 1685; las de Roma en 1659, de Ausburg, de Bruselas y de Ve-
un librito en folio menor, con quince laminas abiertas en cobre, necia, reprodujeron i poríia sus discursos; pero a todas las edi
demás apariencia que mérito ; y de ellas la primera tieuc este ciones pretendió sobrepujar la de Milán de 1760, hecha en dos
epígrafe, precediendo i una dedicatoria del grabador; gratules volúmenes por el impresor José Marello.coa no macBi&-
S. Tomae k Viluüova co retrato grabado por Mercoro.
EX AUGl'STlNIÍNO ORIHNE
La biblioteca de la universidad central de esta corte, heredera
Aacnieriscoei Vaisstuu
MlBACDU
de los restos del emporio complutense, guarda entre sus tesoros
III ACTIS CANONIZATIONIi APPB0»ATA autógrafas las obras del limosnero y piadoso arzobispo de Valen
n Vaticana ih basílica iiposita. cia, reliquia conservada hoy mny dignamente.
Fui ti padre Tomas de Villanueva de mediana disposición, «1 Es un grueso infolio coa suntuosas cubiertas de plata y oro,
VIDA DEL BIENAVENTURADO PADRE FRAY TOMAS DE VILLANUEVA. 69
(tuto en milagros, esclarecido en la santidad, li- pudo con la caridad) (1) ni tuvieron mas que desear
VTüImiüo en dar limosna á los pobres, acérrimo de- en este santo los pobres y necesitados, ni el cielo ma
fmnf k la libertad eclesiástica. Esto contiene la ins- yores honras que le hacer, ni su santidad mas demos
rrípeoa de su estampa. Digo yo: ¿qué otra honra ma traciones con que honrarle hasta su canonización; pues
yor s menester que esta inscripción de su santidad, por titulo de una estampa le pone una honra tan gran
k'Uife cada titulo puede colocar un varón apostólico de, conociendo que beatificaba á quien con Dios está
¡a el mayor grado de santidad? Y se conoce en todas negociando á su santidad vida y salud pata el próspero
!a> cosas deste bendito santo. y feliz gobierno de su Iglesia.
£a su vida y en su muerte (pues hizo todo lo que
(cr-riaoroslsinio trabajo, dondelrazó el buril virios milagros y lié aquí li historia del códice, Justificada en el ml«rao eon do
ntnti de la vida o%l Sanio. Las armas de la casa de Medina- cumentos irrecusables. Repugnando fray Pedro deUceda enviar i
etí resalía» cinco veces repetidas en otros tantos escudos de la imprenta los manuscritos originales, encargó que los copiase
era eaaaltados sobre cada una de las dos cubiertas. Divididas i un novicio. Quedóse este con ellos por devoción, conservándo
ti diferentes recuadros, representa la primera a fray Turnas ya los tuda sn vida. Pararon después en el convento de sin Agustín
ntfieaado leolosla, tomando el bibito de San Agustín, haciendo de Granada, de cuya biblioteca los sacó para la de Sevilla el
l r-.írfwn 6 ascendiendo a la silla arzobispal, ya volviendo i un provincial de Andalucía, fray Pedro Ramírez. Pero como los pi
fjíiiüco la salud, o 1 un muerto la vida. Grabó el arle en la se- diese por reliquia , y muy repetidamente, el duque de Alcalá , don
í.'.h alraaas santas ocupaciones y milagros del Prelado, y su Fernando, la comunidad se los recaló, no sin repugnancia de los
(¡arrasa nuerte. Tiene el tejuelo del libro esta Inscripción : religiosos mis ancianos. Vino en Un a adquirirlos mochos anos
Original te Lat Olrat de S. thomai Dnilltinut* después, por compra, de los bienes libres que fueron de don Fran
cisco Enrlquez de Ribera, elduquedeMedínacell. El cual, honra
R F son las Iniciales del grabador. Lis cubiertas pesan siete do con la beca del insigne colegio mayor de Sao Ildefonso de Álca
Jan * ,;.• plata y nueve onzas de oro. li de Henares, quiso, regalándole el códice regiamente aderezado,
Al principio del códice bay uoa estampa Infelizmente esculpida solemnizar cual principe las fiestas con que celebraba eu 1661
(tr Amfrade, val Un un pedazo de cierta obligación firmada por aquel centro de sabiduría la canonización de su colegí.
ti «Ustc. cu líi", para compiobar j auicuticar la letra de todo (1) Di mas que desear los pobres (0. V. A. S. F.)
■ '. litio.

LAUS DEO.

ísU abreviad» «toma he sacudo de mi historia que estoy escribiendo, de la qne i cumpllmlrnto de «n voto escribió
con mía piedad y diligencia y c- lo el docto y reverendo padre Salón, de la orden d S: n Agustín, pra que la no-
tieú entretenga informada con brevedad, basta que en mayor volumen vea el mundo lo más que se lia podido recoger
Insta atora (a).

U' Falta en todas lis ediciones posteriores i la de 1627 esta ad El maestro fray Buenaventura Fdster de Rlven liedlo lili nue
tricada de Qccvedo. vamente i luz en 1652, siendo el impresor Bernardo Nogués.
El ¿lira de la vida tanta y milagree del ilustritimo señor don Fray Benito de Asle corrió cou otra reimpresión en Madrid el
frv Temii de Villannera, aruiitpo de Valencia , de la orden de alio de 1670.
Sn Ayuna, compuesto por el padre Salón, imprimiólo en Valen Y fray Manuel Vidal, en Salamanca en 1737.
cia Pedro Patricio Mey, en *.*, alio de 1588. La última edición i|ue de esta obra nleresante bi llegado i mi
lis copioso y añadido por su autor lo publicó de nuevo, en la noticia, es de Madrid, ea la imprenta de li viuda é bijo de Marín,
i.jina ciudad i principios de «uewbre de 1620, en i.', Juan Cri- alio de 171)3.
tóKono Garriz.

rtü bf LA VIDA DEL BIENAVENTURADO PADRE FRAY TONAS DE VILLANUEVA.


EL MARTIRIO PRETENSOR DEL MÁRTIR,
EL ÚNICO Y SINGULAR MÁRTIR SOLICITADO POR EL MARTIRIO,

VENERABLE, APOSTÓLICO T NOBILÍSIMO

PADRE MARCELO FRANCISCO MASTRILI,


napolitano, hijo del tanto patriarca de la compañía de Jeras, el bienaventurado Ignacio de Lo jola.

AUTOR EL COMÚN SENTIR,


E.1 LA FLEMA DE UN DISCÍPULO DE LOS TRABAJOS (o~).

A LA SAGRADA RELIGIÓN DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS.

Oí el milagro de Ñapóles, tan raro, que entre otros se debe llamar milagroso. Hálleme en Ma
drid cuando el que hoy es glorioso mártir vino á llevar su vida á las más penosas prolijidades
de su muerte. Oi el desempeño de su promesa, afianzada en profecía, que despachó el cielo con
propio, y tan propio del cielo como el apóstol de" la India san Francisco Javier, con cuya predi
cación el Oriente mejoró de sol. Leí la misión apostólica que imprimió en Lisboa el muy docto
padre Ignacio Stafford, el año 1639 (b). Dióse á la estampa en Madrid , este año de 640 la misma
misión y historia con titulo de vida del venerable y apostólico varón Marcelo Francisco Mastrili,
en mayor volumen , y tan exactamente cuidadosa, como prometía el ser su autor el eruditísi-

(s) Opúsculo inédito. Además he tenido á la vista la copia que entre los
Borrajeó Qoevedo este fragmento en 1640. Fragmentos de obras que empezó á escribir do* Kbancis-
Eo la memoria que, de los libros y papeles que le ha- co, se baila en la colección formada por don Juau Isidro
bian ocultado en el tiempo de sus últimas persecucio- Fajardo, año de 1724, la cual existe en la fiibloleca Na
les, dejó de su letra Qoevedo, encuéntrase citado asi : cional, códice M. 276.
Vito y martirio del padre Marcelo Mastrillo, de la campa- (b) Conozco la versión italiana con este titulo: Istoria
ñiait Jesús. Tai rótulo parece referirse á un trabajo della celeste vocatione, missioni apostoliche, e gloriosa
concluido y completo. morte del P. Marcello Francesco Mastrilli Indiano felicis-
Del rasgo que hoy por vez primera ve la pública luz, simo della Compagnia di Giesit. Composta dal padrel¿n&-
baee justamente un siglo que era dueño el archivero de tio Stafford della medesima Compagnia in lingua Casti-
la primera secretaria del despacho universal de Estado, gitana, e dedícala al sig. Antonio Tellet de Silva (con fe-
don Benito Martínez Gómez Gayoso. Franqueóle tan cu- cha 21 de setiembre de 1659) , hora traspórtala in Italia-
rioso papel á don Tomás Antonio Sánchez ; y una esme- no, el dedicata all' illustrissimo sig. Cario Brancaccio. In
rada copia de este be disfrutado por la bizarría de mi tier- Viterbo, appresso Bermrdino Diotallevi. n.dc.xxxxii. Con
no amigo el señor don Agustín Duran, actual dignísimo licenza de' Superiortr
bibliotecario mayor de la Nacional. En hoja suelta, unida En 1645 se publicó en la misma ciudad de Viterbo otro
á ella, léese de puño de aquel otro erudito bibliotecario: libro con la inscripción de Vita, entorte del padre Mar-
• Adviértase que el original está dividido en dos par- cello Francesco Mastrilli della Compagnia di Giesit. Com--
tes. La primera contiene un cuaderno de ocho hojas, y de posta dal padre Leonardo Cinaini , della medesima Cam
ellas cinco están escritas enteramente, y allí concluye el pagnia.
razonamiento á la ciudad de Ñapóles. Y está puesto en Por los años de 1671 publicó en Ñapóles un compen-
limpio por el mismo Quevedo. dio de estos sucesos el provincial de capuchinos fray
» La segunda parte, que empieza: Nació el venerable y Juan Bautista Mastrilli, teniendo ala vista lo que de ellos
prodigiosopele. , es una hoja en borrador, tambieu de escribió en su historia de Asia el teatino Daniel Bartoli.
mano de don Francisco Quevedo.*
72 OBRAS DE DON FRANCISCO DE QUEVEDO VILLEGAS,
roo, muy ejemplar y piadoso padre Joan Eusebio Nieremberg (a). Retiro en su alabanza mis pala
bras , conociendo cuánto mejor cobro darán de ella sus obras. Y cuando debiera acobardarme
habiendo leido esta vida y muerte, repetida en dos tan graves autores, me arrojo á escribirla. La
devoción que me anima, cuando no me disculpe el nombre de temerario, me defenderá el de
fervoroso.
Sagrada y soberana religión , acreedora de tanto bien de las almas, que á un mismo tiempo
con tus hijos en todo el orbe de la tierra estás enseñando en cátedras y pulpitos la verdad de
la fe, y álo3 gentiles y herejes, con perpetuas, controversias, la mentira de sus errores; ru
bricando las conclusiones con la sangre de tantos y tan insignes mártires, que no solo llama
como la de Abel, sino que como réplica de lo que persuadía, convence como demostración ; tú,
á quien han hecho grande, como á la Iglesia, las persecuciones ; tú, que debes tanta fertilidad al
cuchillo, como á tí debe fecundidad la pluma ; tú, que te fabricas de las baterías y te renuevas
de los contrastes, sirviéndote de refuerzo tus enemigos,— triunfa gloriosa, pues siendo tu nom
bre el de Jesús, toda rodilla se te doblará. Di con David, psalm. 117 :
Omnes gentes circuierunt me : et in nomine Domini, quia ultus sum tn eos. (V. 10.)
Circumdantes circumdederunt me : et ín nomine Domini, quia ultus sum in eos. (V. 11.)
Circumdederunt me sicut apes, el ezarserunt sicut ignis in spinis: et in nomine Domini, quia ultus
sum in eos. (V. 12.) #
t Todas las gentes me cercaron, y en el nombre del Señor me vengué contra ellos.
«Cercándome cercáronme, y en el nombre del Señor me vengué contra ellos.
«Cercáronme como abejas y ardieron como fuego en espino, y en el nombre del Señor me
vengué contra ellos. >
No sin gran misterio se refieren tres venganzas de enemigos en el nombre del Señor, que li
teralmente, ó religión triunfante, pronuncia tu nombre. Y el referir la postrera que te cercaron
como abejas, que son armas del Pontífice (b), y que ardieron como fuego en espino, dice que
siendo zánganos ó abispas, que son como abejas, ardieron como fuego en espino que le abrasa en
breve y se acaba luego.
Cuáles fueron ó son estas tres venganzas que tomaste de tus enemigos, con soberana voz las
declaras: Salutem exinimicis nostris, el de manu omnium, qui oderunt nos, c Salud de nuestros
enemigos y de la mano de todos los que nos aborrecen. > Venganza canonizada volver en medi
cina el veneno, el mal en bien.
Paréceme que oigo á tu soberano fundador cuando, divino arquitecto, disponía el diseño de
tu excelsa hierarquía, tomar las palabras que para esta obra le dejó Isaías, cap. 34: Ecce ego
slernamper ordinem lapides tuos, et fundabo te in sapphiris, et ponam jaspidem propugnáculo- tua :
et portas tuas in lapides sculplos, et omnes términos tuos in lapides desiderabiles. Universos filios
tuos doctos a Domino; «Ves que colocaré por orden tus piedras y te fundaré en zafiros, haré de
jaspe tus murallas, y tus puertas en piedras labradas, y todos tus términos en piedras preciosas,
y todos tus hijos enseñados por el Señor.»
Concurrieron á tu fábrica todas las joyas : sola tu fortaleza es preciosa, por ser toda de piedras
preciosas puestas en orden ; y en tal orden , fundada en zafiros, para decir en los cielos ; tus mura
llas de jaspe, donde los colores de todas las virtudes compongan el iris que contra la disensión te
sea lozana promesa de la paz ; tus puertas en piedras labradas, que nada en ti ha de ser rudo ; tus
términos en piedras preciosas, para que tu precio no ienga términos ; todos tus hijos enseñados por
el Señor. Esto el mismo Señor nos lo enseña : lición desto es el venerable padre Marcelo Fran
cisco Mastrili, á quien del cielo envió la doctrina del martirio cuando tú cumplias de vida cien

(a) Hé aqui la portada y alguna noticia de este ya raro Con privilegio en Madrid, Por María de Quiñones.
libro: Ario m.dc.xxxx.
Vida del dichoso y venerable Padre Marcelo Francisco Protestación del autor el padre Juan Eusebio Nierem-
Mustrilli, de la Compañía de Iesus, que murió en el ¡apon berg.
por la Fé de Christo, sacada de los processos Auténticos de Licencia y privilegio. 10 marzo 1640.
su vida y muerte. Erratas. 4 mayo.
A sv Alteza del Serenissimo Principe nuestro Señor Don Tasa.
Baltasar Carlos. Aprobación del padre Nlseno. 17 efiero.
La dedica y mandé dar d la Estampa Don Gerónimo Otra del padre fray Juan Ponce de León. 3 febrero.
Valle de la Cerda y Villanueua, Cauailero de la Orden de (b) Urbano VIH. •
Calatraua.
VIDA Y MARTIRIO DEL PADRE MARCELO MASTRILLO. "?3
«ños: cíenlo si los cuenta la arismética ; si la estimación (admirada de tus doctores y de sus escri
tos, de tus predicadores y de su"s frutos, de tus sánelos y de sus milagros, de tus mártires y do sus
triunfos), el guarismo se hallará atajado. ¿Por qué pues te previene Dios por fiesta á tu cumpli
miento de años (1) el martirio de un hijo tuyo tan querido, con tales circunstancias, tan nunca
retís, que parece, digámoslo así, que Cristo le ruega con él? Fué esto animar al mundo ense-
íúdote finir, que de la muerte naces de nuevo, que eres parto de tus cenizas, que las catanas (a)
tí fertilizan con lo que eH tí cortan, que sabes hacer vientre y cuna de las llamas y de la sepul
tura; que los cien años que cumples (&) no los acabas, sino los empiezas ; que la vejez te ignora,
caiodo la antigüedad te califica; que cuentas los años, y no los padeces. No padecerás el ijltraje
de las edades, y serás gloria de todas.
Yo, que deseo mostrar el afecto que á este conocimiento debo, oso escribir este epitome,
que abultarán algunas consideraciones, no porque importa á la historia, sino á mi. Son hijos
tuyos los que han escrito de su hermano, pueden padecer la excepción de parle, y ocasionar
i los falsarios de la verdad que la agravien en ellos ; y padecerás por madre lo que ellos ga
nan por hijos tuyos. Hallóme, esto es confesar mi desdicha , apartado de ti. Conózcome indigno
de ser tuyo : esto es decir mis culpas. Escribo sin que puedan oponerme amor propio ni obliga
ción filial. Lastimosa calificación, que en mi sea solamente bueno para la vida de tan insigne
mártir lo que es malo para la mia. Sean, ó sagrada religión, de tí alabados tus dos escritores
doctísimos, que á mi me sobra para premio ser permitido; y aclamen tu natal estos versos (Vir
gilio, égloga 4.*) : , ...'.•
Atagnus ab integro seclorum nascitur ordo.
Jam nova progenies cuelo demittitur alto. .

A LA NOBILÍSIMA Y FIDELÍSIMA CIUDAD DE ÑAPÓLES,


POR EXCELENCIA GRANDE , RICA Y HERMOSA.

Ciudad honor de Italia, corona y cabeza de tan poderoso reino, la más favorecida de naturale
za por el sitio, la más admirada del mundo por el valor; tú, que has merecido el comercio del cie
lo, de donde invia en peregrinación á sau Francisco Javier, apóstol del Oriente, para que haga
oficio de médico en un hijo tuyo, dándole entre las ansias de la muerte salud milagrosa y dispo
niéndole á que con mayores ansias lleve la vida que recibe, ala muerte que desea (— cuando te le
aparta hijo, te le restituye padre): soberanas obligaciones carga sobre tu grandeza España; pues
el grande apóstol de la India san Francisco Javier, siendo español, prefiere para la corona de tan
insigne martirio tus hijos á los suyos. Inmenso amor le debe el Japón, pues navegó tantos mares
jperegrinó, viviendo, tantas provincias y regiones por ilustrarle; empero es incomparable fineza
la que por ti obró; pues viviendo, era peregrino y caminante en este mundo, que es venta; mas
estando glorioso en la patria, venir desde el cielo peregrino al colegio de la compañía de Jesús,
que te fertiliza con celestial doctrina, fué demostración de incomparable amor. No te fueran mal
quistas las quejas y la invidia nuestra, viendo que su elección te prefirió á nosotros, siendo nues
tro; ni dejará de serte agradable este recuerdo que de tan altos beneficios te hacemos. No eli
giendo por patrones (con los que tienes) tu hijo y nuestro padre, sino conociéndolos por dados de
la mano de Dios, si otros hiciste patrones para con Dios, estos recibes del. Tu blasón es la sangre
de san Genaro, milagro perpetuo, que cada año asistida de invisible corazón, líquida tiene hervores
de vida. La compañía de Jesús la da compañía en la sangre de tu hijo el glorioso mártir Marcelo
Francisco Mastrili, sangre en que se corona con laureola, por parentescos, toda la de tu nobleza.
Quien, como tú; pudo ser merecedora de tan raro milagro, afianza que sabrá ser agradecida
coalas demostraciones equivalentes, y decir con David en tus aprietos y trabajos, viendo den
tro de tus muros á san Francisco Javier de peregrino con bordón : « Virga tua el baculus tuus,
ipsame consolóla sunt, (Psal. 22, v. 4.).» Y vean los enemigos de la fe, pues somos hermanos en
armas y vasallos de un mismo monarca , que en can Francisco Javier y en Santiago tenemos los
napolitanos y los españoles patronos peregrinos. '
(1) en hijo tuyo {Los tres manuscritos.) de la compañía de Jesús, que en 1334 había fundado san
<") Catan ó catana es cierta especie de alfange indiano. Ignacio de Loyola, para predicar la palabra de Diosa los
Consiste comunmente en un palo ancho, labrado, sin cor- úneles, con absoluta dependencia del Papa en materias
ie, cojas dos extremidades so» mas gruesas y anchas que de religión, é instruir la juventud, especialmente la rus
el resto. tica, pobre y desvalida.
V») En 1540 aprobó Paulo III el instituto de los padres
FRAGMENTO.

Nació el venerable y prodigioso mártir Marcelo Mas- hijo de san Ignacio ; hijo de un marqués para serlo ds
trili, año 1603, en la ciudad de Ñapóles. Su gloria cor- dos tan grandes santos. Yo lo escribo, y su padre tem
rige mi pluma, mejor digo que empezó á nacer el año poral lo atestigua con haberle ofrecido á la Compañía
de 603, y que nació en el Japón el de 637, del vientre en naciendo.
de su muerte (a), que fecunda (entre los tormentos y Son tan endiosados los árboles desta genealogía,
el cuchillo , la sangre y el fuego) , no se desfiguró de que, como otros dice el encarecimiento que llegan con
parto bien alumbrado con liberalidad de celestiales las ramas al cielo, dice la verdad que estos llegan con
luces. los troncos. Proverbio es, que un padre basta para mu
Fué hijo de don Jerónimo Mastrili, marqués de san chos hijos; no muchos hijos para un padre. Todo es
Marzano, y de la marquesa doña Beatriz Carachola, su prodigios Marcelo, pues fué hijo que bastó para mu
legítima mujer; casas que en aquella nobilísima ciu chos padres, y sobró para el natural. Tres veces nació
dad se cuentan entre las de más esclarecida antigüe de tres padres: al mundo, á la religión y al martirio.
dad. Escribo verdad, empero no cabal. Y para que lo Tiempo es de que se lean sus tres vidas. Yo escribo la
sea, escribiré un nuevo género de misteriosa descen historia de tres hijos en uno. El natural me da la oca
dencia. sión para escribir ; los dos soberanos me alcanzarán la
Su padre engendró á nuestro mártir para hijo del gracia para qne escriba.
glorioso patriarca san Ignacio. San Ignacio le acetó por Nació el año 1603. En este año se observó la conjun
hijo de su sagrada religión, para que lo fuese de san ción máxima de cuyas influencias tan poderosas y
Francisco Javier en el martirio. Veisle aquí nieto y magníficas promesas (ó amenazan ó blasonan las ob
servaciones astronómicas) de todo su poder se desem
(a) Después de haber este apostólica varón padecido los atro peñó en este parto : con él desempeñó todas las pre
císimos tormentos del agoa y de la coeva dio , por Cristo , sa ca
beza al tercer golpe del cochillo en Nangasaqui , ciudad del Ja- sunciones de máxima.
pon, a 17 de octubre de 1637.
LA CUNA Y LA SEPULTURA,
PABA EL CONOCIMIENTO PROPIO Y DESENGAÑO DE US COSAS AJENAS [a).
POR

DON FRANCISCO DE QUEVEDO VILLEGAS,


caballero de la orden de Santiago, tenor de la villa de la Torre de Joan Abad.

DEDICATORIA.

(Estéril toda mi diligencia por haber á las manos el ejemplar de Madrid de 1634, donde únicamente se encuentra,
ule fallo de este primor el presente libro : debo la noticia de que existe a la comedia del Retraído de Jáuregui.
Imaginóme que tal dedicatoria ba de ser la carta á don Tomas Tamayo de Vargas , que bailara el lector en el
Epistolario.)

(a) Estaba concluido el discurso en 13 de noviembre jueces, buscando no la corrección ni la enmienda, sino la
de 1613 , en cuyo dia lo remitió su autor al cronista don afrenta y estrago de los que airado acusaba. Llamó á esta
Tomas Tamayo de Vargas. discurso ol Libro de las confesiones de Quevedo, riéndose
>o bahía pensado por entonces Qcf.vedo en otra cosa de que las hubiese publicado antes de convertirse, cuan
que en bosquejar un introito para la traducción de Epic- do los santos las escribieron siempre después de conver
Ií'o, ren aprisionar (valiéndose de la razón) el entendi tidos. Burlábase de que pudiese creer Dos Francisco
miento de aquellos hombres distraídos con quienes puede (según se veía por la advertencia A los doctos) que muerto
poco la autoridad, por tener los sentidos y potencias más él, buscarían é imprimirían sus obras los libreros; y do
de parte Je lo que ven que de lo qne se les promete. Años líase, en fin, de perder el tiempo en desmenuzar un escrito
adelante (en la primavera #del de 1633) bizo de esta obra menguado, cuando podía solazarse con la censura de la
moral y filosófica una cristiana y ascética, perfeccionando Política de Dios, obra donde se contiene, á su juicio, la
y iistiendo aquellos áridos consejos de humana filosofía más perniciosa doctrina.
con el bálsamo dulce y suavo de la religiou del Hijo de Como bija de enconadas pasiones, la sátira de Jáurepui
Dios. carece de sólidos fundamentos ; y como ni el chiste ni el
Del primitivo trabajo no he llegado i ver edición ante gracejo fueron dones concedidos al excelente traductor
rior á la de Zaragoza de 1630, con titulo de Dotrina mo del Aminla. — á pesar de haber echado mano hasta de las
ral del conocimiento propio y del detengaño de las cota» erratas de imprenta para hacer cargos á Quevedo , su li
ajena». belo es insulso, necio y desmazalado. ¡Qué distancia eniro
La refundición de 1633 se imprimió al año siguiente en El Retraído y La Perinola! Únicamente es racional ia cri
Madrid, por Maria de Quiñones, tal vez á costa del mer tica de Jáuregui, hombre en verdad de gusto esquisítoy
cader de libros Pedro Coello. claro entendimiento , cuando nota los paralogismos y so
Distingüese en ella con el rótulo de Cuna y vida lo mis fisterías que se bailan alguna vez en el presente opúsculo,
antiguo del discurso, y lo nuevo con el de Muerte y se y cuando señala aquelbs vicios de estilo, inseparables
pultura. A lo primero añadió su autor un tratado sobre el del autor de los Sueños, como son tal cual bajeza y extra
Modo de resignarse en la voluntad de Dios nuestro señor. vagancia, no pocos descuidos é impropiedades, y en mu
Lo segundo se comprendió bajo el epígrafe de Üotrina chos periodos falta de gala y de buen aire en el decir.
para morir; cuyo rasgo, habiendo llegado á noticia del La Cuna y la sepultura ba sido impresa muchas veces.
doctor Juan Pérez de Montalban, fué anunciado en el Pa Publicada en Madrid en 1634, reprodujéronla al punto
ro-toaos en 1633 , con ei nombre de Prevención para la las prensas de Sevilla ; en el año inmediato las de Barce
muerte, como una de las obras que merecían ver la pú lona y Valencia ; en el de 1649 las de Madrid nuevamen
blica lux. te, desde cuya época va siempre incluida en colección.
Contra La cuna y la sepultura escribió el famoso don Cúmpleme dar noticia de los ejemplares que he tenido
loan de Jáuregui en 1631 la comedia del Retraído, porque i la vista para fijar mi texto , y de las letras con que in
decía que no se preciaba tanto nnestro autor de ningún dico al pié las variantes.
otro libro suyo. Afirmó que en su tarea, disfrazándose con Z. Edición de Zaragoza de 1630, de muy escaso mérito,
velo de piedad el satírico y maldiciente, se había propuesto aunque de suma rareza. Anoto aquí tan solamente sus más
como fin único tirar piedras furiosas á ios ministros y principales diferencias, porque hallándose entonces el dis-
70 OBRAS DE DON FRANCISCO DE QUEVEDO VILLEGAS.

A LOS DOCTOS, MODESTOS Y PIADOSOS.


Siendo bastantes mis ignorancias para culparme , la malicia ha añadido á mi nombre obras
impresas y de mano que nunca escribí ( algunas impresas antes de mi prisión, con nombres de
bus autores). No deja de ser nota mia el ser tal, que se me puedan achacar semejantes tratados.
He tenido aviso que prosiguen en esta persecución, por dar los riesgos de su intención á mi
persona. Y viendo cuan impíamente han perseverado en esta maldad los envidiosos de las obras
de don Luis de Góngora, sin hartarse de venganza en la primera impresión , (1) añadiéndole en
esta postrera cosas que no hizo, he determinado de imprimir lo que he escrito todo.
Conténtense con el mal que me hacen en obligarme á padecer la penitencia de mis yerros,
imprimiéndolos de miedo de que no me los aumenten, escogiendo por mejor el padecer su re
prehensión vivo que su venganza muerto. Y protesto que nada-es mió, sino (2) lo que yo, pi
diendo licencia para imprimir, sacaré á luz. Y todo lo escribo debajo de la corrección de la
santa Iglesia romana y de sus ministros.
Don Francisco de Quevedo Villegas.

PROEMIO.
AL DOCTÍSIMO Y REVERENDÍSIMO PADRE FRAY CRISTÓBAL DE TORRES,
RELIGIOSO DEL GLORIOSO PATRIARCA .SANTO DOMINGO, VERDADERO DICiPULO DE LA SANTA D0TRINA
DEL ANGÉLICO DOCTOR SANTO TOMÁS, PREDICADOR EVANGÉLICO DE LA MAJESTAD DEL REY NUESTRO
SEÑOR (a).

Son- la cuna y la sepultura el principio de la vida y el fin della ; y con ser al juicio del diverti
miento las dos mayores distancias, la vista desengañada no solo las ve (3) confines, sino juntas
con oficios recíprocos y convertidos en sí propios: siendo verdad que la cuna empieza á ser se
pultura, y la sepultura cuna á la postrera vida.
Empieza el hombre á nacer y á morir ; por esto cuando muere acaba á nn tiempo de vi vir y de
morir. Yo, que de las horas á que me prestó la cuna he sido desperdicio y "no logro, por desqui
tar mi culpa escribo dotrina, para que otros no me imiten, y me sobrescribo como peligro que
todos deben evitar. Y ya que no escribo lo que he obrado para el ejemplo público, escribo lo que
he dejado de hacer para el escarmiento : que la virtud, tanto se vale para su crédito de lo que
padece el malo que no la sigue, como de lo que goza el bueno que la obedece. Y como en mi he
reconocido la dolencia de los perdidos, determiné de escribir este tratado breve , porque no
amedrente con prolijidad el gasto de muchas horas.
Y considerando cuan poco puede con los hombres distraídos la autoridad, por estar los sen-

curso en bosquejo, y habiéndose dado á la estampa con B. La de aqut mismo, por La Bastida, 1658.
bario descuido, sus lagunas son muebas, muchos los des- L. La segunda edición que publicó este librero en
atinos , irreverencias y absurdos. En esla impresión no 1664.
tienen epígrafes los capítulos, ni al discurso precede pro- F. La de Bruselas de 1670. Plagada de yerros y des
logo ni advertencia. aliños. Talla de renglones enteros, y despojada compléta
la. La de Barcelona de 1633, muy limpia de erratas. mente de los antiguos preliminares.
Lástima que el impresor Lorenzo Deu no reprodujese la S. La de Sancha , 1790.
dedicatoriay preámbulos del ejemplar de Madrid de 1634. (i) añadiendo leen en esta postrera cosas que no hizo.
V. La de Valencia, de 1633 también, menos correcta y Hé determinado ( Errata manifiesta del ejemplar de la-
esmerada, aun cuando muy apreciable por tener en los lencia.)
principios, ya que no la dedicatoria , los dos prólogos de (2) que yo , pidiendo licencia para imprimir, lo saca-
Quf.vedo, que no he visto en otra impresión ninguna. ré (V.)
Debo el haberla disfrutado al señor don Pascual Ga- (a) En I C38 era arzobispo del nuevo reino de Granada,
yangos, á quien no cesaré do rendir gracias por su des- en las Indias,
prendimiento y bizarría. (3) con Unes ( V.)
A. La de Madrid de 1630, costeada por Alfoi.
LA CUNA Y LA SEPULTURA. 77
tidos y potencias humanas más de parte de lo que ven que de lo que se les prometo (de don
de nace caudalosa la licencia en las culpas), he querida (viendo que el hombre es racional,
y que destono puede huir), valiéndome de la razón, aprisionarle el entendimiento en ella. Y
para fabricar este lazo, en que consiste su verdadera libertad, me he valido en los cuatro pri
meros capítulos de la dotrina de los estoicos. Y siguiendo á santo Tomás, que en ellos cristiana
y religiosamente impugnó el principio de la insensibilidad de afectos (lo que en la gentilidad ha*
Lian hecho Aristóteles y Plutarco), tomo otro principio en que se acomoda bien su dotrina, en lo
demás útil y eficaz y verdaderamente varonil y robusta, y que aun en la idolatría animó con es
fuerzo hazañoso las virtudes morales : dotrina que en aquel siglo, que no había amanecido Jesu
cristo nuestro señor, Dios y hombre verdadero, tuvo por séquito las mayores almas que vivie
ron aquellas tinieblas. Y porque los filósofos no usurpen con sus estudios la gloria de alguna ver
dad que escribieron (siendo cierto que la verdad, digala quien la dijere, es del Espíritu-Santo
y del viene y se deriva), afirmo que Zenon y (i) Epicteto la mendigaron del libro sagrado de Job;
trasladándola y haciendo sus preceptos de sus obras y palabras. Y si bien á la prueba universal
desto, me remito al libro que tengo escrito sobre Job, cuyo título es, Themanites rcdivivusin
Job (a), por prenda desta opinión mía la verifico dcsta manera.
En el manual de Epicteto el cap. 15" dice estas palabras (b) :
c Nunca digas que perdiste nada, sino que lo volviste. ¿Murió tu hijo? di que le pagaste.
¡Hurtáronte la hacienda? ¿por ventura no dirás que la pagaste? Dirás que no, porque es malo
quien ¿o hurtó; ¿qué te tocaá tí calificar las personas por quien cobra loque te hadado el que te
lo dio? Solo te toca gozarlo como ajeno el tiempo que te lo concediere su dueño.»
¿Quién será tan impío y tan ignorante que no confiese este precepto, que es la llave de toda
la enseñanza estoica, por hurto literal de la principal acción de la historia de Job ? En el capítulo
primero dice el texto sagrado que vino un mensajero ú Job, y le dijo que estando banqueteán
dose sus hijos y sus hijas en casa de su hijo primogénito, vinieron los sábeos y los robaron, y de
gollaron los criados. Otro vino, hablando este, y dijo: c Fuego cayó del cielo y abrasó tus ganados
y tus pastores.» Y antes que este acabase de hablar, vino otro y dijo : i Los caldeos en tres escua
drones acometieron á tus camellos y los llevaron, y pasaron á cuchillo los que los guardaban.» Y
estando hablando este , vino otro y dijo : t Estando en la casa de tu hijo mayor tus hijos y tus
hijas comiendo y bebiendo, de repente se arrojó un huracán de la región del desierto; y acome
tiendo los cuatro ángulos de la casa, la derribó, y con ella enterró tus hijos.»
Aquí se ven á la letra los sucesos que en su capitulo especifica Epicteto: muerte de hijos,
y hacienda robada por los ladrones. Y Job respondió las mismas palabras que Epicteto manda
que se respondan : «Dios me lo dio, Dios me lo quita; como Dios quiere ha sucedido : sea el nom
bre de Dios bendito. > No dice que lo pierde, sino que lo paga ; que Dios que lo dio, lo cobra. Y lo
mismo que responde al fuego que bajó del cielo y al viento que derribó la casa, responde á los
ladrones que le robaron la hacienda y los ganados. Conoció Job y enseñólo á Epicteto y á
Zenon, que no toca al hombre calificar sus cobradores á Dios. Y que como lo es el fuego y el
huracán, lo es el ladrón. Y esto, que es en lo que Epicteto hace fuerza, lo dice Job clarisi-
mamente en el cap. 19, vers. 12 : Simul venerunt latrones ejus, et fecerunt sibi viam per me , et
obsederunl in gyro tabemaculum meum; « Juntos vinieron sus ladrones , y se hicieron camino por
mí, y sitiaron en torno mi tabernáculo. >
Aquí hablando con Díos, dice que usa su providencia de los ladrones para cobradores, como
del fuego y de la tempestad; y los llama suyos. Y pomo hacer libro este proemio, no verifico todo
el manual de Epicteto, remitiéndome á mi impresión; pues este lugar, que es el mayor, da
promesa de grande crédito para los demás.
Por estas razones hallé calificada la dotrina estoica, para gastar en ella los cuatro capítulos que
con el quinto y postrero, perGciono en la verdad cristiana con la poquedad y mengua de mi do-
trina.
El tratado de la Sepultura, previniendo los riesgos de la postrera hora, he dividido en dos dc-
(1) Epitecto ( Dicen siempre la* ediciones de Madrid y (í) Jáuregui critica á nuestro antor por no citar bien el
Valencia.— Sobre este yerro de imprenta hizo graves car- capitulo deque se trata, ó por no haber advertido que no
gos Jáuregui á Qokvedo.) era posible darlo con fijeza, puesto que la obra de Epic-
(o) Don Juan de Jáuregui, en la comedia del Retraído, teto llegó á nosotros maltratada de la antigüedad, y cada
probó que era desalmado este epígrafe. intérprete ó editor la ba dividido á su auiojo.
78 OBRAS DE DON FRANCISCO DE QUEVEDO VILLEGAS.
fensas, de que á mi parecer necesita el hombre , que en poco rato abrevia cuenta de muchos
años. *
El i.' es, que no desconfie por sus pecados de la misericordia de Dios, fiando en ella y en su
sangre, y intercesión de los santos.
El 2.a, que no se con fie en algunas buenas obras que á su parecer ha hecho, porque no le con
dene la presunción propia, asegurada en sí.
Yo puedo asegurar á vuestra paternidad reverendísima que mi intento en este libro, bueno es,
si le acompaña pobremente mi ignorancia : esta confesión, ya que no lo mejora , me disculpa.
Suplico á vuestra paternidad reverendísima lleve á cuenta de su humildad, con la modestia ejem
plar que tiene, esta mortificación de verse nombrado en este proemio mió, y perdone con cari
dad lo que se baja por lo que me autoriza. Y dé Dios á vuestra paternidad reverendísima larga
vida con buena salud, como deseo y ha menester la voz de la verdad y la dotrina verdadera para
las mejoras de la conciencia. Madrid, 20 de mayo 1633.

Don Francisco de Queveoo Villegas.


CUNA Y VIDA,

CAPITULO PRIMERO. la prestan y™n qué condiciones , hallarás que no (9)


eres señor de un momento, y que todo te has menester
híorma el juicio de la opinión qne ha de tener de todas las co-
ui ; alambra el conocimiento propio ; y amanece con el desen
para dar (10) buena cuenta de ti.
file la noche de la presunción. Es, pues, la vida un dolor en que se empieza (II)
el de la muerte, que dura mientras dura ella. Considé
Dos cosas traes encargadas, hombre, cuando naces: ralo como el plazo que ponen al jornalero, que no tiene
de la naturaleza la vida , y de la razón la buena vida. descanso desde que empieza, sino es cuando acaba. A
Aquella primera (1) te solicitan y acuerdan las necesi la par empiezas á nacer y á morir , y no es en tu mano
dades del cuerpo , y esta postrera los deseos (2) del al detenerlas horas; y si fueras cuerdo, no lo habías de
na. Advierte que cu lo necesario no contradice una á desear; y si fueras bueno, no lo habías de temer. Antes
otra jantes al vivir de aquella añade esta que sea bien. empiezas á morir que sepas qué cosa es vida, y vives
Solo son contrarias cuando la una quiere para vivir lo sin gustar della, porque (12) se anticipan las lágrimas
supérfluo, que la parte del alma contradice porque em á la razón. Si quieres acabar de conocer qué es tu vida
barazan con la (3) vanidad su pretensión, que es lo y la de todos, y su miseria, mira qué de cosas desdi
mas importante. (4) Debes según esto , lo primero, chadas ha menester para continuarse. ¿Qué yetbecilla,
considerar antes que uses dcstas dos cosas, para qué qué animalejo, qué piedra, qué tierra, qué elemento
te fueron dadas; y tomar firmemente la opinión que (S) no es parte ó de tu sustento, abrigo, reposo ó líos pe
aellas conviene. Y si lo miras, tu principal parte es el daje? ¿Cómo puede dejar de ser débil, y sujeta á muer
alma, qne el cuerpo se te dio para navio desta navega te y miseria la que con (13) muertes de otras cosas vi
ción, en qne vas sujeto á que el viento dé con él en el ve? Si te abrigas, murió el animal cuya lana vistes; si
bajío de la muerte. V déntele como instrumento, que comes, el que te dio sustento. Pues advierte , hombre,
figne la condición de los demás que sirven á algún mi que (14) tienen tanto de recuerdos y memorias como
nisterio ; pues cuando tú no (6) lo gastes con el uso, él de (15) alimento. Por otra parte, mira cómo en todas
se consumirá con sa propia composición , que encierra esas cosas ignoras la muerte que recibes ; pues los
maerte y nació della. Dentro de tu propio cuerpo, por manjares con que (á tu parecer) sustentas el cuerpo (y.
peqneño qne te parece , peregrinas ; y si no miras bien es así), en su decocción, por otra parte, gastan el calor
por dónde llevas tus deseos, te perderás dentro de tan natural (que es tu vida) con el trabajo de disponerlos.
pequeño vaso para siempre. Has de tratarle , no como Vela eres : luz de la vela es la tuya, que va consumiendo
quien vire por él, que es necedad, ni como quien tomismo con que se alimenta; y cuanto más apriesa
fi'e para él, que es delito; sino como quien no pue arde, más apriesa te acabarás.
de vivir sin él. Trátale como al criado : susténtale y Considera que (16) sin los venenos las mismas cosas
lístele y mándale ; que seria cosa fea que te mandase saludables te traen muerte : un airecillo , si te coge el
quien nació para servirte, y que nació confesando con cuerpo destemplado; un jarro de agua, si sudas ; el ba
Grimas su servidumbre; y muerto, dirá en la sepul ño, la comida, si es demasiada ; el vino, el movimien
tura que por (7) sí aun eso no merecía. to, si te cansas; el sueño prolijo. En ninguna cosa tie
Bien permite la razón que vivas con el cuerpo, y nes segura (17) salud ; y es necedad buscarla, pues no
lo (8) ama; mas no se halla con caudal de sustentar puede dejar de estar enfermo (18) quien siempre en su
sus apetitos; que esos, como hijos de la vanidad, te misma vida tiene mal de muerte. Con este mal naces,
p<Urán todo el caudal , y desperdiciarán los tesoros con él vives, y del mueres. Dejo de contar los venenos
del entendimiento.
v si bien conocieres lo que os la vida, y para qué te (91 él es (F.)
(10) cuenta (Z.)
(11) de la muerte, (F.)
(1 te solicita y acuerda (Z.) (1!) te anticipan \V. D. á. B. í. F. S.)
■* 'le la alma. «Z. O. A.B.L.S.)
(13) muerte de otra cosa (Z.)
9i *eciadal (Z.) (Mi tienes Z. S.)
* neke (Z. (f.) (13) alimentos. (Z.)
£>«cUotZ.)-delle<F.) (I6i son los venenos las mismas cosas saludables ; y te trata la
|Ci iu «ajíes 2 ; muerte un airecillo, {Id-j
IT) n (M.) (17) la salud, {Id.)
9)aat»;(f.s.) (18 el que \V.)
80 OBRAS DE DON FRANCISCO DE QUEVEDO VILLEGAS.
y cosnsqnc la naturaleza crió contra tu vida : las sier su lugar, ni contenta. Obedeces al cuerpo, y hállase
pe», víboras, animales y pnces, yerbas y piedras, ó mi indigno con lo que no es suyo; y al cabo, como ruinen
nerales , que ó mordido dellas ó tocado mucres. Do- honra, se ensancha y da en tirano, y levántase con
jo los sucesos desdichados que el decreto del cielo todo. El alma oprimida padece, y atiende á sufrir la
y su providencia permite : la rtiinade las (1) casas, los que había de ocuparse en gobernar; y cuando llega la
rayos, el fuego repentino, los ladrones, la muerte vio hora postrera, que es forzoso apartarse el uno del otro,
lenta, los diluvios, las guerras, los castigos, las trai hallas que el cuerpo te deja, y que tu mejor parte es el
ciones : cosas que no puede prevenir nuestro juicio, y alma ; y para pena tuya conoces entonces que te dej iste
que las sabemos y pagamos (2) ú un punto. Y estas co á tí viviendo por lo que es mortal y ceniza, y ves tu
sas, que no esl.ín en tu mano, no las debías sentir (3) cuerpo, causa de tus delitos y de tus culpas y yerros,
ni quejarte dellas. Tu mayor miseria no es sino que en que depositado en tierra y en poder de gusanos, des
tre lodus los animales tú solo naciste contra tí mismo- engaña la estimación en que le tuviste: Un feo y dis
¿Qué enemigo tienes mayor de tu vida y quietud que forme, que la memoria de haber vivido en él te castiga.
tú , pues de las cosas ajenas te congojas ? Si el otro an Todo lo crió Dios para que te sirviese : así lo dijo él; .
da de espacio, te enfadas ; si habla inucUo , te enojas! mas como te dio razón con que entendieses, también
si le suceden desdichas, te deshaces en Mima ; si tie te mandó juntamente que era para que le sirvieses tú
ne prosperidad, te carcomes (4) con invidia ; si te di con todo. Hizo el primer hombre como que no le había
cen una mala palabra ó te dan un golpe, te afrentas y entendido, y costónos á todos caro; y aun no escar
deshaces; y no teniendo tú culpa de que el otro sea mentamos, que después vivió el hombre de suerte, qne
desvergonzado, si no te puedes vengar, te mueres de ni bastó fuego del cielo, diluvios, ni confusiones para
coraje. Y toda la vida le mueres de miedo de morirte, darle ú entender que no re mandaba solo que se sirviese
ó vives tan solicito do las cosas de acá , y con tanto tra de todo, sino que también que con todo sirviese á su
bajo como si no fueras mortal, y esta vida perecedera. Dios; y esto por el interés de los hombres, pues así lo
¿Cuál animal, por rudo que sea (escoge el más tor logran, y si no, lo pierden. Y viendo que aun se daban
pe), es causa de sus desventuras, tristezas y enferme por desentendidos, por atajar su malicia , dando la ley
dades , sino el hombre? Y esto nace de que ni se cono- ¡ él mismo, lo primero que mandó fué que amara á Dios
cé á si , ni sabe qué es su vida , ni las causas dolía , ni I sobre todas las cosas. Mal te gobernaste, hombre, pnes
para qué nació. No te ensoberbezcas, ni creas que has aguardado á que sea precepto lo que había de ser
fuiste criado para Otro negocio que para usar bien de lo agradecimiento.
que te dio el que te crió. Vuelve los ojos, si piensas Mira bien cuan diferentes consideraciones de estas
que eres algo, á lo que eras antes de nacer; y hallarás cosas, con que te ensoberbeces, son las que debes ha
que no eras, que es la última miseria. Mira que eres el cer de las que haces , y cuan diferente fruto tienen
que há poco que no fuiste, y el que siendo eres poco, y unas de otras ; lo que debías considerar para conocer
el que de aquí á poco no serás : verás cómo tu vanidad te, y conocer tu miseria: cómo fuiste engendrado del
se castiga y se da por vencida. deleite del sueño, el modo de tu nacimiento, el reci
¡Grandes cosas caben en el entendimiento del hom bimiento que te hizo la vida. Desla suerte nacieron
bre! ¡Gran dignidad es la suya, pues tiene alma seme los reyes y los (7) tiranos, los poderosos, que pien
jante á Dios , inspirada del , y eterna ! Mucho le favore san que nacieron para destruir los menores , y que
ce Dios, pues le dijo que todo lo criaba para que le crió Dios para alimento suyo á los que menos pueden,
sirviese á él lodo, y que lodo lo ponia debajo de sus habiéndolos criado para su cuidado. ¡Oh si considera
pies. ¿Quién cabrá con el hombre ni se averiguará sen cuan pequeñas y viles cosas pudieron ser cansa
con él, cierto destas cosas, que cuando se desvanece de que no fueran ni vivieran! pues el humo de un
le dejan tan divertido, que no tiene razón para consi pávilo, nn golpe, un susto, una pesadumbre, el an
derarlas como (5) deban ser, y entenderlas como se las tojo de una legumbre, el miedo de un ratoncillo, pu
dieron? do hacer mover á sus madres ; y aun estuviera mejor
Pues siendo cierto que caben grandes cosas en el en no haber sido que no ser tales como debían ser.
tendimiento del hombre , es más cierto cuan pequeñas Empieza pues , hombre , con este conocimiento, y
son las que (6) se le embarazan con la eslima de las co ten de tí firmemente tales opiniones: que naciste para
sas que solo merecen desprecio. Alma eterna semejante morir y que vives muriendo; que traes el alma en
á Dios tiene ; mas no la tiene ni la trata como á seme terrada en el cuerpo, que cuando muere, en cieita
janza de Dios ni como á eterna, mientras la hace se forma resucita ; que tu negocio es el logro de tu alma;
guir al cuerpo y la olvida por cualquier apetito. Todo que el cuerpo sirve á esa vida prestada que gastas;
lo haces al revés, hombre : al cuerpo, sombra de que es tan frágil como ves, tan perecedero como pa
muerte, tratas como á imagen de vida ; y al alma eter rece, y que es más feo que parece, y que en breve
na dejas como sombra de muerte. Ysueédcle dcsto lo tiempo lo estará más ; que tu cuidado es tu alma, y
que á la república donde reina esclavo, que se pierde y que solas (8) sus cosas son tuyas, y las demás ajenas;
asuela. Nada te está bien á tí, que eres compuesto de que no debes trabajar en otras, sino en esas, por estar
cuerpo y alma , pues no tienes cosa bien puesta, ni en á tu cargo ; que has de dar cuenta dellas al que te
las dio, y que se las agradeces solo con dársela bue
(1) cosas, (2. V.) na ; y que el premio ó el castigo (9) se te aguarda á
(?) en un panto. (F. S.)
(S) y quejarte tK. ü.)
(4) de invidia ;(Z.) (7) lítalos ; los poderosos , {A. D.L.F. S.)
(5| deben (F. S.) (8) lus cosas ;ü. L. F. S.)
¡6) se embaulan (¿. D.) — le embarazan (F. S.) (9) te (guarda (S.)
LA CUNA Y LA SEPULTURA. 81
ü; y que pues será forzoso morir para tí , y á tu ries á los otros en oficios y dignidades, estimados y respe
go, es razón que vivas para tí, y a tu provecho (a).. tados, mandando el mundo, y que te ves despreciado
y abatido y sin que hagan caso de ti; y dices qno
CAPITULO II. no puedes dejar de desear la comodidad que el otro
Ortaa el tribunal de las potencias del alma, para que (11 preceda tiene, para tí, que te debes más amor. Dices bien en
es todas las acciones su consulta. Desarreboza los disfraces eso solo, y engañaste en lo demás. De verdad te digo,
coa que la hipocresía introduce enmascarados los vicios. hombre, que no tuvieran los hombres vanos deseos
Asegurado con las (2) opiniones dichas, debes consi si usaran del entendimiento como debían ; no los ven
derar y disponer todas las cosas del mundo que (3) cieran las apariencias de las cosas, no por cierto, ni se les
codician tus deseos, para servicio luyo, por el de atrevieran. Si de todas las cosas que to faltan y ves en
creto que hicieren las potencias de tu alma, que sen otro (") hicieras tal examen, en voz de" desearlas, tu
entendimiento, memoria y voluntad. Y no hagas lo vieras lástima ú quien tienes envidia. Debías consi
que muchos, que no tienen sino la potencia de la derar para qué cosas te hace falta & ti, cuál es en sí
voluntad, y pierden las otjas dos; porque, aunque se la cosa, y qué provecho da su uso al dueño dclla.
acuerdan y entienden, no se acuerdan sino de lo que ¿Ves la mujer hermosa, y al mancebo poseído de su
quieren. Y ha de ser al revés : que te debes acor belleza? Mira primero para qué te hace falta: para un
dar de lo que te conviene y entender lo que te está breve contento, á quien da prisa un dolor fjrzoso y
bien á ti , y luego querer eso. De otra suerte an natural, á quien precede una vergüenza enterada de
duviera el mundo si los hombres usaran destas tres su horror, y un menoscabo de las fuerzas y virtud
potencias como se las dieron y para lo que se las natural y.de la vida; pues engañada con el placer la
dieron. La memoria, de loque fueron y cómo nacie salud, sin dejar saber á los más qué es vejez, los llega
ron y para lo que nacieron, es necesarísima para no á la muerte.
entender que son mas de aquello, y que antes de Pues si miras en sí qué es la hermosura, que te
macho serán menos. Y así, estas dos potencias pre aparta de toda paz y de todo bien, verás que es un
vendrán que la voluntad no quiera la vanidad ni la cautiverio de tus sentidos, donde tu memoria, en
locura, sino la medicina y el provecho. tendimiento y voluntad padecen servidumbre de vi
No tienes memoria si no te acuerdas de tu mise cios, á quien da imperio sobre tí el regalo y amor y
ria; ni entendimiento, si no entiendes que pues tú pasión.
la mejor criatura de todas, eres tan miserable, ¿qué Verás acreditadas todas tus desdichas en las causas
serán las demás , por quien á veces te olvidas de tí porque las padeces, de manera que para tu vida aun
mismo? sea peligroso el desengaño, si no fuere imposible, por
Ni tienes voluntad si no quieres lo que por sí es ama tener hondas raíces; que las echa tales en poco tiempo,
ble ; y si mortal , no quieres lo eterno ; y si pobre, el apetito desordenado.
no quieres (4) la riqueza y tesoro; y si inquieto, no Verás un ¡dolo que solo tiene bueno para tí el en
quieres la paz; y fatigado, el descansó; y (5) menti gaño de parecerlo, ufano con la idolatría de tu alma
roso, fa verdad. eterna, y haciendo triunfo y pompa de tu perdición,
Y al fin, cuando no fuera por deuda y pnr tu in ocupado solo en aparejarte desagradecimientos. Esto
terés, por razón natural debes querer solo á Dios. Y verás; porque si miras qué es la mujer que al otro
es asi, que en el mundo inferior y superior, gene- codicias, no es otra cosa. Y no te quejarás de que en
ralisimamente dividido, no hay sino Criador y cria otras no lo (8) ha enseñado el ejemplo y el suceso que
turas: Criador, que cria todas las cosas para ti, y á es así. Si quieres ser dichoso, sé sabio con el ajeno
tí para si. Luego de las unas debes usar, y al otro peligro; y si eres sabio, sé escarmentado con el tuyo;
debes querer: por sí, que es el sumó bien; por tí, que solo el necio tiene al trabajo por solo trabajo,
que le debes todas las cosas; por todas las cosas, que pues no le sirve de otra cosa ; que en los demás es
secretamente queriéndole y alabándole, te enseñan maestro.
eso mismo. Si quieres ver qué provecho da el uso dclla á su
Dirás que los deseos te arrastran; que ves la mu galán, considera, lo primero, cómo se echa menos á sí
jer hermosa, y tienes (6) concupiscencia; que ves el mismo para todo lo que le conviene, pues no se halla
palacio suntuoso, y estás en el campo sin abrigo; que cuando se ha menester; mira su salud sirviendo al
ves oro, perlas y riquezas, y andas desnudo; que ves deleite deuna ramera y gastada en alimentar su ape
tito ; su vi'da aventurada cada punto por un gusto quo
(«1 Coa este mismo pensamiento terminan los últimos Tersos solo le deja tarde un arrepentimiento (9) porfiado; ves
■•-.-. dicto QiEvtDO poco antes de su muerte:
Cánsate ya, mortal, de fatigarte
la hacienda despendida en vanidades, banquetes y
En adquirir riquezas y tesoro; galas, que solo sirven de facilitarle la perdición; mira
Que últimamente el Uempo ha de heredarte, la honra peligrosa en este estado, sujeta á lo quo una
Y al fin te ha de dejar la plata y oro. mujercilla la necesitare; mira la religión y entereza
Vive para U solo si pudieres, de costumbres llegada del olvido al desprecio; mira
Pues solo para ti, si mueres, mueres.
U) proceda, (f.) vuelto con la costumbre naturaleza el pecado, y acre
r» cosas dichas (D. T. A. B. L. F. S.) ditado el delito con el poder. Y tras todo esto, con
(D codicien (B. L. F. S.) sidera cuan caro te cuesta el dolor, pues todo lo que
:t) s« riqueza y tesoro de virtudes, (Z.) — las riquezas y teso
ros; (S->
(Sf mentira, la verdad. (Z. D. V. A. B. L.F.,v tegim Jáuregui, (7) hiciera (V.)
U tdictou orifintí, Madrid, 1634.) (8) han enseñado (Z.)
(«) eoneopieencla ; (D. f.) — concupiscencia; {A.) (9) porQador de la hacienda despendida en vanidades [ti.)
Q-u. 0
82 OBRAS DE DON FRANCISCO DE QUEVEDO VILLEGAS
das por él habías de dar por no tenclle ; — y es cierto j es así, ¿"por qué no tasas tus deseos y los vas alami
que no te hallarás capaz de otra cosa que de lástima. I no, y tomas pues es lícito lo que has menester, que
Ño por esto pretendo apartar los hombres de sus le- j es (9) con lo que te está rogando naturaleza francamen
gítimas mujeres; pues antes que filósofo, me mos te, que loque te escondo y dificulta es lo supérfluo?
trara enemigo de la naturaleza , pues al amor deltas Injusto eres, pues quieres que á tí te sobre lo que á
correspondido debe el mundo el ser habitado, y nos otros falta, y quieres más tener ociosos los dineros en
otros el ser. No quiero severo reprehender el amor tu cofre, que (10) alimentando al necesitado. ¿Dejá
que se les tiene y se les debe, sino la (1) concupis ronte tus padres hacienda ? No te dejaron rico por eso:
cencia y el apetito. dejáronte con que lo puedas ser, gastándola bien. Si la
Querer á las mujeres permite la naturaleza, y la tienes y no la gastas, es como si no la tuvieses, pues
ley de gracia enseña cómo sea sin delito ; pero ado no tienes provecho della. Si la gastas, no la tienes:
rarlas y sujetará ellas el alma no lo aconseja sino luego forzosamente se colige que es bueno tenella
el deleite y vicio, que es tan poderoso, que persua para no tenella. Dirás que tienes hijos y que los quie
de tales cosas ; y no sé si lo atribuya tanto á sus fuer res aventajar. Doy que (1 1) te afanas por dejallos más
zas como á nuestra flaqueza. (2) De la mujer, como ricos, y estos á tus nietos, y tus nietos á los suyos: ¿dón
de las otras cosas, usa ; pero no (3) te fies. de ha de parar esto, que todos dejan unos á otros, y
Vives (4) pobre casa , sea cabana ; ves al podero todos lo dejan acá? Los bienes y posesiones no son
so ( á lo menos al que nos pretende hacer creer que firmes, y particularmente de nadie ; son de la sace-
lo es) en grandes palacios, ¡cosa es digna de risa! sion y la suerte. Aunque tienes tú hoy tal hacienda
¿qué te falta á tí en la cabana , que le abriga y te y tales posesiones, ellas no le conocen (12) ni respetan
cubre todo? ¿Puede el rico ocupar del palacio con por dueño, ni te tratan como á tal ; saben que has de
su cuerpo más que tú con el tuyo? No por cierto. pasar por ellas, y siempre aguardan de la mano del tiem
Pues ¿de qué le sirve lo que le sobra ó lo que no le po nuevo señor. Bajo y vil eres, pues amas tantoáquien
sirve ó lo que sirve á otros? Sin razón te quejas de la tanto te desprecia, y tienes fe con quien ninguna ley
casilla, que te da todo lo que tiene y lo que has me te guarda. ¿ Hallaste pobre? No te aflijas, que lodos lo
nester y te basta. Si tuvieras muchos cuerpos y tu son por más que tengan; y solo (13) diferencian de
grandeza te necesitara de mayores espacios, perdo- tí en que no lo quieren parecer; y (li) les llevas de
nárate los sentimientos; mas siendo uno solo, tal, que ventaja el no tener trabajo de fingir lo que es imposi
no hay aposento tan estrecho adonde no sobre habi ble disimular. ¿Con qué agradecerás á la pobreza el ha
tación, ¿qué envidias y qué lamentas? Digote de ver certe exento de aduladores que, alzándose con tus oí
dad que ni el fuego tiene hambre de las cabanas y dos, te trajeran ignorante de la verdad, y te los escon
chozas y alquerías, ni las hacen sospechosas los la dieran á la reprehensión y advertencia? Las artes que
drones, ni las amenazan las guerras ; porque los que la pobreza enseña, más las debe al miedo con que
no las perdonan, las desprecian : y en cierto modo va vive y al cuidado con que habla (cierta de que no la
el cuerdo ensayando el cuerpo para la sepultura, que guardarán respeto), que al estudio continuo. Y lo que
hecho á tales hanitaciones , no se le hará angosto el en los poderosos parece privilegio que no se les atre
ataúd ni le espantará el forzoso hospedaje de la va nadie ni les contradigan, es desdicha, pues eso
muerte. les causa ignorancia; y quien los hace libres de repre
Pobre estás, y seguro de lo que no lo están los ricos ; hensión, los niega poder saber; y la verdadera dotri-
vayase lo uno por lo otro. Ves largas rentas en tu ve na en el temor de Dios (dice el Espíritu Santo) em
cino, (5) gran cantidad de hacienda y posesiones, co pieza y la sabiduría del alma ; y en el temor de las
pia ¡numerable de oro y joyas: dime ¿qué otra cosa gentes, la de las cosas desta inferior república. Asi
es eso que desigual carga al que aun desnudo camina que, en temor empieza toda sabiduría, y quien no (15)
cargado de si propio? Sin duda (6) irá con poca como tiene temor, no puede saber.
didad, ajeno de descanso y temeroso. Veamos : este ¿ Sabes los privilegios de la pobreza ? Pues yo le
quelo tiene, ¿hade pasarlo desta vida?No. ¿Puede go los diré : nadie sino ella los ha merecido. Todas las co
zarlo en esta? Tampoco, si no lo da á los que lo han sas están sujetas á leyes; sola la necesidad libre care
menester, pues para eso lo tiene en depósito y admi ce de ley : así lo dice el proverbio.
nistración. Estás pobre, pero seguro de que la honra que se te
Puede gastarlo en su sustento y abrigo? No, que hiciere se hace á tu persona ; y tienes consuelo en la
es mucho menos lo que lia menester. ¿Qué- será pues que no te hacen, pues es cierto te la quita la fal
desto, que forzosamente (7) ha de dejar ? Gran locura ta del oro, de quien se dejan comprar y á quien cau
es, siendo esto así, gastar la vida toda en juntar cosas telosamente se venden los falsos amigos. Tan seguro
para (8) dejarlas con ella. ¿Crees que aprovecha al di estarás de ladrones, que antes te temerán por testigo
funto algo lo que dejó al otro que lo gasta ó des y huirán de tí por estorbo, que te acecharán por el
perdicia? No serás tan necio que lo creas. Pues si esto provecho.
«Esto tiene malo la pobreza» (dijo (a) un súbio), «.que
(1) concuplccncla(Z>. V.) — concupiscencia í,A. B.) (9) lo que (V.)
(2) Vives en pobre casi, sea cabana; (Z.) (10) alimentar (S.)
(3) des. (7.) (11) afanas (V.)
(1) en pobre (Z. F.) (12) por dueüo, IB. L. F. S.)
(5! grande (Y.) (13) se diferencian (Z. S.)
(6) ii.is W.i (14) asi le llevas (S.)
(7) dejare? (id.) (15) temer no puede*(B. L. F. S.)
(8) dejar con ella, (Z. D, r. A, B. L. F.) (a) el SMiv se lee, con yerro escandaloso, «a todas las «dicio
LA CUNA Y LA SEPULTURA. „
hiee ridiculos á los hombres.» Engañóse ; que la po ingratitud, es bastante á contrastar tus fuerzas- y es
brera no los hace ridiculo», sino la opinión que della tás con esto tan ufano, que por gloria y con soberbia
(ciegamente) tienen los que la desprecian. respeto de los muchos que te siguen, puedes contar
Vero hagámosle esta lisonja: concedámosle que los los pocos que te desprecian, y alabarte de que aun
hice ridiculos, que es decir que se rien todos dellos. esos, si te dejan, es no menos que por Dios.
¿Qué culpa tiene la pobreza santa, agradecida y segu Y lo que (5) esmás de considerar es que, aunque por
ra, de que el otro sea necio y de que no tenga en la prodigalidad, por el ladrón dejas á muchos, y por
tendimiento para conocerla como es, persuadido del otros casos tan feos, ninguno ó pocos dejas que se que
»ro(o)? De verdad, dice el pobre, ridiculo me hace la den ; todos se van tras tí, y por ver si te pueden co
pobreta, mas á (i te hace lamentable el dinero, que brar, trabajan de nuevo, sin perdonarse en el mar y
desde que le tienes andas inquieto con el pleito eter la tierra alguna peregrinación ó naufragio.
no sobre quién ha de ser dueño de quién, y al cabo Pasemos á las honras, oficios y dignidades que
por tener al oro le vienes á tener por señor. Tú le sir tanto codicias, en compañía de todos. ¡Oh, cómo te
ves, tú (I ) le desentierras, tú le guardas, y él aun no gobiernas mal ! Vayan delante los decretos del enten
te halla digno de algún agradecimiento, pues se apo dimiento y de la-memoria; no acompañes la voluntad
dera de las noches con el cuidado y del dia con la con los apetitos y deseos, que son apasionados. ¿Qué
solicitud. Y si mueres, él es el primero que le pesa opinión tienes de esas grandezas, que así mueres por
de que te lloren, pues luego enjuga las lágrimas á alcanzallas? Yo lo diré por tí, si tienes vergüenza.
quw'u te hereda. ¡Y que viendo esto, haya heredero Gran cosa es mandar, ser reverenciado, que todos
que se alegre con posesión que es tirana de la vida me hayan menester, y yoá nadie; poder hacer lo que
y de la muerte del que la tiene ó la sirve ! ¡ Fuerza quisiere, y al Gn gozar en este mundo todo lo que él
de hechizo tiene tu precio, (2) oro! pues con ma puede dar.
las obras y mal tratamiento granjeas sin ningún pro- El dia que tal creíste, (6) ese dia no le quedó á la
Techo voluntad tan enamorada. Considerado he que ignorancia qué vencer en tí. Todas las prevenciones
donde te crias haces inútiles los montes, intratables y reparos del entendimiento quedaron por suyos.
al ganado, ásperos , desnudos y sin yerba y estériles ¿Quién bastará á entenderte, si todo tu deseo y pre
i todas las sazones del año; que en tí gastas todo el tensión es (así lo dices) ser libre, que todos te obe
caudal de la naturaleza. De costumbre lo tienes: no dezcan, y tú á nadie ; y lo primero que haces es cau
olvidas esa condición aun fuera de las entrañas de tivarte del oficio, del cargo, de la dignidad? Mírate
los (3) cerros, pues lo mismo haces con el hombre que con atención, y quizá acertarás á conocer tus dispara
le busca y te posee. ¡ Qué estéril es de buenas obras tes, que para que tú los abomines no les falta sino es
el rico avaden lo ! No da fruto. Menos provechoso es tar en otro. Bien empiezas, pues para no estar sujeto
que el monte donde estabas; propiedad es tuya la es á nadie tomas por (7) medio hacerte esclavo de la co
terilidad. dicia y de la ambición de lo que pretendes, y alcan
i Quién bastará á entender al avariento? Para te zado de la vanidad y soberbia. Da licencia que los
nerte, cava y te desentierra; y en teniéndote, por (4) otros se rian de lo que te rieras tú si lo advirtieras en
no tenerte (que es por no gastarte), toma á cavar, y un furioso. La culpa tiene el amor propio, de que re
te entierra otra vez. prehendamos por vicioso en el vecino lo que en nos
¿Cómo pnede ser bueno quien, como tú, oro pode otros presumimos ser digno de imitación.
roso, se parece tanto á los males y enfermedades, que Gran cosa dices que es mandar ; tú me ayudas á con
lo mejor dellos y de los malos humores es gastallos? vencerle. Quede por todos quc4a cosa mejor es man
Y si no, ellos gastan la vida, y tú en gastalla eres dar. Pues dime, ¿en qué te fundas para dejar que en tí
más pródigo que ellos. manden los vicios bestiales ( siendo tu alma la mayor
Ves aquí tu mayor poder, que ni la experiencia del provincia que Dios crió en este mundo), por mandará
mal que haces en vida, pide la poca lealtad que guar otro en lo que no importa? Y al cabo lú no mandas en
das en muerte, ni el acreditado conocimiento de tu el otro, sino en las acciones suyas ; y en lo de fuera y
en tí no hay vicio que no tenga imperio.
«es, feen de I» de Zaragoza 1(30, y Barcelona 1033 ; viniendo Todas las cosas que para ti codicias, si no son de
»sl i estamparse una blasfemia , que eitrafio cómo no repararon
los caüncadores, puesto qne el Sabio, que es Dios hablando por provecho para tí, desatinado eres.Doyte que tu volun
•ota de Salomón, no pnede engallarse ni engallamos. La frase tad sea ley de todos los otros que te obedecen y es
que censura Qcevido babia de ser de un escritor profano, j lo es tán á tu disposición. Si ordenas cosas justas, ¿qué so
tu efecto: de Juvenil, sátira m, verso 153:
Kil kaoet infeliz paupertas durius in se,
berbia es la tuya? ¿No ves que la fundas en la virtud
Quim quoi ridiculos nomines fácil... ajena del observante y religioso? Y si juez en solo el
W) Hesiodo llamó a la pobreza dádiva de los dioses inmortales. nombre, lo que mandas es injusto, ¿"qué otra cosa eres
Juan de Mena en sus Trecientas (sexta orden de Júpiter) can sino disculpa y abono del que no te obedece? Y del que
to asi : ' oprimido y amenazado de tu tiranía te obedece, eres
O vida segura la mansa pobreta,
Dadiva santa desagradecida. martirio. Saca pues destas cosas lo que mejor te está ;
Rica se llama, no pobre, la vida verás cuan ajenas son de lo que pretendes.
JJel que se contenta vivir sin riqueza. Si piensas que es dignidad el mandar á los otros, y
La bienaventurada Teresa de Jesús llamó también sania i la
pobreta en el Camino de la Perfección. (5) mas es de considerar qne (Z.) — mis es de considerar (V. A.
l\)\o(V.A.B.) B. L. F.) — mis de considerar es (S.)
(SjóotoUF.) (6) podra ser no le quedó (Z.)— podía serque 00 le quedó (K.) —
(3¡ montes, pu«« (Z. S.) podía ser no le quedó (O. A. B. L )
(1) remedio (VJ
8i OBRAS DE DON FRANCISCO DE QL'EVEDO VILLEGAS.
que lo mereciste al cielo por ti, respóndeme si naciste Lo segundo es, que en ese estado y lagar estis cui
de otra suerte que los que llamas subditos? Si tu vi dadoso de conservarte y de adquirir.
da tiene algunos fueros diferentes, enséñame los pri Lo tercero, que andas solícito de nuevas honras.
vilegios particulares de tu naturaleza. Por más que Lo cuarto, temeroso de desgracias.
se desvele tu vanidad, no lia de hallar alguno. Luego Lo quinto, que el rato que todo esto consideras ser
cierto es que por tí no lo alcanzaste, y que el cielo asi, te hallas peligroso. Dime, ¿cuál trabajo se iguala
que te permite en tal oficio, -siendo malo, te escogió al tuyo? Si atiendes á tus negocios propios, eres teni
para azote de los que gobiernas; y tú, que no lo entien do por codicioso; si á los ajenos, eres desdichado,
des, vives ufano con tu castigo y haces majestad de la pues sirves á los demás de la república. Si das el car
miseria ajena, y llamaste juez, siendo á los ojos de go al benemérito, no te le agradece, diciendo que le
Dios verdugo. pagaste y que le diste lo que merecía y era suyo ; si
Querrás decir que no deja de tener majestad poder al indigno, ofendes á tres en un punto: áDios con la
dar muerte y destruir, y que ese poder sin duda es sinrazón, al cargo con el mal ministro, y áti con el
digno de estima. Traído has tu discurso á mi conclu mal nombre que cobras. Esos que te acompañan con
sión. Yo te lo confieso; pero advierte que lo mismo ruido y polvo por las calles, esforzando (4) tu diver
hace una yerba y una víbora y un veneno y un susto y timiento con lisonjas, y comprando tu favor con men
un aire y una piedra, y que á ninguno destos les es tiras, no pasan de tu oficio, cargo ó privanza las lison
de alabanza quitar una vida, que no tiene con que re jas; y si no, descuídate y véante sin ellos, verás por
sistirse y que ayuda contra si misma, y que su ruina quién lo hacían (5). No es dichoso aquel á quien la
consiste más en su flaqueza que en el poder dellos. fuituna no puede dar nada más, sino aquel á quien
Condenas 4 muerte al delincuente; ¿piensas que haces no puede quitar nada. (6) A la estatua pequeña no
aliio nuevo? No, que ya le tenia sentenciado la natu la hace mayor el pedestal grande, ni (7) á la men
raleza, y desde que nació empezó á sentirla ejecución gua de tu espíritu la grande basa de tu puesto. Apren
de esa sentencia.. Condenas en el pleito al pobre : quí- de de un caballo, que cargado en su propio adorno de
tasle lo que no era suyo, no le agravias; y si le quitas inmensa cantidad de oro, desea que le descarguen, y
lo que con justicia poseía, ¿tu oficio y el del ladrón, no que le alaben. Al revés lo entiendes todo, pues
dime, en qué se diferencian, pues entrambos quitáis tienes soberbia de los méritos ajenos y que no son
los bienes al dueño dellos? Y considerado, solo os di tuyos. Necio eres si andas ufano y haces grandeza, de
ferenciáis en que el ladrón hurta para sí y por su pro la humildad del que te ha menester, y no entiendes
vecho, y vosotros robáis para terceras personas. Por que (astuto, conociendo tu vanidad) hace el acompa
honra eres recto, y ¿haces pompa de juzgar á los otros? ñamiento y la visita y la cortesía cautela contra tu
Oye á San Pal. lo cuando dice severo, y advertido en presunción mal prevenida.
la soberbia, por lo cual no tienes excusa : « Todo, hom
bre que juzgas, con tu juicio te condenas (a).» ¡Gran CAPITULO III.
cosa es tu (ficio! ¿quiéreslo ver? Que en habiendo paz Descifra los miedos de la opinión vulgar j desarma las amenius
y hermandad, vaca, y no es menester; y lodo hombre de la credulidad ignorante. Morlillra y dotrina la esüoieíoa
cuerdo está fuera de tu jurisdicción y dominio; pues propia. Desembaraza de espantos la muerle: no solo prael»
solo el litigioso y el malo da que hacer á los tribuna que no es Tea, sino que es hermosa. Y allrnia la paz interior ea-
camtnando los afectos.
les. Dirás tú que también se defiende el bueno y jus
to en ellos. Dígote de verdad, y Dios te lo enseñó, que Dirás que (8) bien quo este conocimiento repri
el que lo es de todo njinto, aun acusado no se defien ma los deseos y dé seguridad y paz al alma que le
de. Mira á Cristo en las audiencias, cómo desprecia cree y estima, que deseas componerte con las opinio
con suma sabiduría y con elocuente silencio los jue nes de las cosas , las cuales las hacen terribles, y con
ces dellas, y siendo inocentísimo , quiere más la pena la persuasión bestial de las pasiones del cuerpo; y de
que la defensa y altercación. seas cuerdamente. Conviene que te certifiques deque
Dejemos esta parte, y vamos á la que más agrado la opinión hace (9) medrosos muchos casos que no lo
tiene con la codicia de los hombres. ¿Es tuya la vo son ; sea por todos el de la muerte. ¿Qué cosa más ter
luntad de tu rey? Privado eres, á tí miran todos, de tí rible, asi representada, más fea ni más espantosa'! Y
penden los negocios. ¿Dichoso te sueñas por eso? Pues si dejas la opinión que dolía tiene el pueblo, veris
despierta y mira cómo lo han pasado otros que en el que en sí no es nada de eso, y antes hallarás que hace
mundo lo han sido. Habla con sus fines, y verás que mucho por hacerse amable, y aun digna de desprecio
escarmientan y no incitan. antes quo de miedo.
Lo primero has do confesar y creer que estás en Lo primero, el ser forzosa, la excusa de prevenciones
vidiado de todos los que son vanos y desean lo (1) y diligencias ; pero advierte que es forzosa porquees
mismo : si eres bueno, te aborrecen los malos ; si eres necesaria. Dime, ¿qué descanso tuviera la vida, qué
malo, los buenos ; tu dia postrero todos (2) le desam libertad el espíritu, qué quietud el puerpo, qué fui lis
paran. Si no eres culpable, serás inocente, mas por esto molestias de la vejez, aborrecida de sí misma, si no
más envidiado ; y debes (3) considerarlo.

(a) O homo, omnis qui judi.-as. In quo enira judicas alternni, (4) tus disparates con lisonjas, (Z.)
teipsuin condenas : cadem cnira agís quae judicas. (£>. ai (5) todos. Al revés lo entiendes lodo, pues tieaes, ete.(W.)
Rom., n, 1.) (6) La estatua (S.)
(1) mismo. Lo segundo, que en este estado y lugar (Z.) (1) la mengua \ld.)
(2) le <S.) (8) es bien iA: B. L. F. S.)
13) considerar, {Y.) (9j medrosas muchas cosas (Z.)
LA CUNA Y LA SEPULTURA. 83
hnbiera muerte? Dirás que es dolorosa y llena de con y las cosas del cielo de los astrólogos, no (8) aprende
gojas y (I) parasismos. Pues dime, si eso no hubiera rás el modo de vivir y morir de los filósofos y buenos?
enla muerte, siendo tan desdichada la vida, ¿quién ¡Cosa extraña, que creas de los vivos que es temerosa
no U tomara por sus manos? Prevenida la naturaleza la muerte, (6) no sabiendo lo que es! Los experimen
!i cercó de congojas, y la hizo parecer temerosa, para tados gozan, tras su quietud y paz, de eterno silen
que los hombres viviesen algnn tiempo. Y si bien lo cio (7). Por esto Sócrates dijo que la muerte es un
consideras, llevando á todos y no exectando á nadie, secreto reservado y una conjetura triste.
on razón ninguno puede estar quejoso. Querer tú vi Dirás que el ánima teme la muerte : por si no, que
vir siempre, fuera hacer agravio á los que murieron es inmortal; sí por su cuerpo. Sentir el dolor de su
para que (2) vivieses, y á los que aguardan que te va enemigo, excusada piedad es, y seria sentir que el
yas para venir; que ella llevando á unos, da lugar á cuerpo sea lo que es y para lo que nació, y en lugar
otros. Y asi es ley, y no pena, la muerte. de ser piadoso, seria desagradecido á quien le da li
Si has vivido contento y todo te ha sucedido bien, bertad ; y si él teme verse libre, mucho ama sus gri
harto de vida despídete delta (a). Y si todo te ha llos, mucho su cárcel.
sucedido mal, ¿para qué quieres añadir cada dia más ¿ De dónde viene este miedo de la muerte, que ha
trabajo? Vete enfadado. Y si te ha sucedido unas ve crecido tanto arrimado á la ignorancia, que aun oiría
ces mal y otras bien, no hay más que experimentar; nombrar no quiere alguno, como si por el oido secreta
cánsate de repetir una misma cosa. Poca honra tienes, mente se le entrara? Pues esté cierto el más recatado
pues sabiendo que te ha de dejar á tí la vida, aguar que presto padecerá la que ahora no quiere oír ; y que
das ese desprecio delta, y no la dejas antes, pudiéndolo en aquel estrecho , la voz nunca oida y la opinión siem
hacer. pre rehusada y la memoria que (8) se despreció, y ella
Oido habrás decir muchas veces que no hay cosa misma , se harán mas ásperas ; que sin duda, prevenida
máscierta que la muerte ni más incierta que el cuán y imaginada y creída, no lo fuera.
do. Digote que no hay cosa más cierta que el cuándo, Díme, ¿para qué guardas tu memoria, ó de qué to
pnes no hay momento que no mueras ; y que (de ver puede servir mejor que de acordarte de ti mismo? Si á
dad) siempre está 'llegando este cuándo que dices tú tí te olvidas, eres como si no fueras , y ninguna memo
que no (3) se sabe, y acertaras si dijeras que no se ria sino la de la muerte acuerda al hombre juntamente
cree. ¿Para cuándo, guardas la risa, pues no te ries lo que es y lo que ha de ser. Si tomas mi consejo y el del
del que se está muriendo y dice : Quién pensara que Sabio, que dice : «Mejor es ir á la casa donde hay lágri
yo me muriera en dos dias desta manera? Y cuando mas que á la del convite , y mejor es el dia de la muer
dicen • Fulano murió en dos dias», mienten y no lo te que el del nacimiento (6) ; » tú oirás de buena gana y
entienden, que cualquiera (aunque mue/a en. un ins buscarás las conversaciones donde se tratare de la muer
tante) muere en, tantos dias como ha vivido, y tantos te, y asólas no te acompañarás de otra cosa que de su
dias había que estaba enfermo como había que nació. memoria : y asi verás que la mucha conversación en ella,
¿Tú piensas que pasan en balde los dias? PuSs digote como en otras cosas, será causa de menosprecio. Di
que no hay hora que pase por tí, que no vaya sacan choso serás y sabio Inbrás sido, si cuando la muerte
do tierra de tu sepultura. venga no te quitare sino la vida solamente ; que en los
Pues ¿quién entenderá tan grande confusión como necios no solo quita la vida , sino la confianza necia, el
esta? Tú temes la muerte, y tu mayor deseo es que descuido bestial, el amor de las cosas temporales; todo
ie llegue. ¿Quiéreslo ver? ¿En qué otra cosa gastas la lo cual habrás tú dejado antes , y así aliviarás mucho la
'ida que en desear, siendo niño, verte mancebo y que postrera hora. ¡ Dichoso aquel que en su fin da á la
llegue el tiempo de verte mayor, y luego de verte muerte lo que pide, y desdichado del que se defien
hombre? ¿Qué verano hay que no desees que (4) se de (9) á ella, y la niega lo que la debe y ha de cobrar 1
P»se, y que llegue el invierno? Y siempre suspiras Por este modo, pues, debes apartar todas las cosas
porque llegue el dia venidero ; que no me negarás que de las opiniones que las afean y hacen espantables , y
en todo deseas tu fin, pues no puedes desear que anteponer á todo la paz de tu alma, y no tener por pre
tras este instante venga otro, sin desear que se acer cioso lo que no sirviere á la quietud y libertad de tu es
que un paso más tu muerte- ¿De qué sirve pues huir píritu.
de loque deseas , y temer el llegar adonde á toda di ¿Quieres ver cuan desdichado te haces, no lo siendo;
ligencia caminas y te llevas á ti mismo? ¿Por qué que á tí mismo y á tus imaginaciones y pensamientos
tienes miedo á la última obra de naturaleza? Lo me debes todas tus inquietudes y desasosiegos? Si oyes que
nos de la muerte temes'que es aquel punto, y lomas dicen malas cosas de tí en tu presencia, te enojas; y
della (que fué toda tu vida) pasaste riendo. afrentándote porque dices que es perderte el respeto
¿Por qué, como para saber navegar te llegas á los decírtelo en la cara, aventuras tu vida y riñes. ¿ No mi
marineros, y aprendes el arte militar de los capitanes, ras que si son verdad las cosas que te dicen, era justo
enojarte contigo, porque haciéndolas diste ocasión al
otro de decirlas; y que siendo así, habías de agradecer
(1) parasismos. (F.)
Si ti «rieses, \Z.)
W Eo este pasaje traduce Qaevcdo i Tilo Lucrecio Caro, De (5) aprendes (Z.)
fnm Miara, lib. m, «re. 9.49 : (G) y no sabiendo (F.)
Htm ti grata fnit Ubi vilo anlfteti), priorqne. ' (7) y no dicen nada. De aquí nace que la muerte ei un secre
Cv un, utyknus vitae conviva, receáii! to (Z.)
(8) despreció, {Z) — *e desperdició , (L. S.)
(3) lo sabes. (Z.) (*¡ Ecelesiastes vil 2 7 3 .
(») pase, (M.) (9) de ella,/.,
80 OBRAS DE DON FRANCISCO DE QUEVEDO VILLEGAS,
tor reprehensión ló que aborreces (1)? Dirás que aun te enseña sino lo que está bien puesto ; y este solo sirve
que las cosas son así verdad, que él ñolas dice porque de que te desvanezcas con él , pues lo que está como ha
de enmiendes, sino con celo de (2) afrentarte. Pues por bía de estar, no era necesario verlo, si te miras para solo
eso, pudiendo escoger , por no darle venganza á tu ene ordenarlo que no estuviere así. En el otro ves (13) solas
migo , no habías de hacer lo que él desea , que es que te las cosas desaliñadas y mal puestas y las faltas que tie
afrontes ; sino enmendarte (3) , que es lo que te está nes. Dime , ¿ este no es el que te conviene solamente, y
bien, y tú dices que él no pretendía. Si te enojas, ya el otro el que te sobra? Pues así debes entender que
salió con su intento; tú fuiste de su parte. truecas los nombres y los oficios de las cosas.
Muchas veces dirás que dicen con mal intento lo que Pero demos que sea tu enemigo un hombre en cosas
no es verdad y lo que presumen maliciosos; y que así, de veras; más fácil es perdonarle y más justo quererle
es necesario responder por tí. Y es excusado, porque no que aborrecerle y vengarte.
sirve de nada ; que quien dice y afirma la cosa que no (14) Fonseca, doctísimo español, predicando, dijo:
es ni hiciste, no se ha de convencer con tus razones. «No solo es mejor perdonar al enemigo que vengarse,
Y si dices que ya que ese no sea, servirá la pendencia sino más fácil y más acomodado. Asi lo mandó Cristo :
de castigo ; — lo primero , eso no está á tu cargo ; lo se Amad á vuestros enemigos. Rigurosa y desabrida co
gundo, no es ese (4) el que se le ha de dar, porque sa fuera y llena de peligros, si te mandara vengar de
igualmente le padecéis entrambos con la inquietud y tus enemigos , salir á media noche (ó solo, cargado de
desasosiego. (5) El que es bueno se venga de su enemi armas, ó acompañado, de amigos) á acecharle, y al ca
go no dejándolo de ser; y el que es malo, siendo bueno. bo procurar su muerte. ¿Cuánto mejor es perdonarle,
Y en cuanto á decir que te perdió el respeto en decir- cosa que puedes hacer cenando y en tu casa y acostado y
telo en la (6) cara, declárate : si te lo dicen en la cara, con todo tu descanso? (a) »
lo llamas desprecio; si en ausencia, dices que es trai Y digote que la venganza solo es de Dios : por eso le
ción. ¿Ves cómo de ninguna suerte quieres que te digan llaman Dios de las venganzas. El solo puede castigar las
nada, y cómo son achaques para vivir á solo tu gusto? almas, que son las que con sus intenciones ofenden;
Pues ten por cierto que nunca habrás sido mejor, ni que el cuerpo solo sirve á esta composición. Quítate
tendrás necesidad de ser más santo, ni habrás tenido uno la honra, y vengaste tú en su vida, que no te ofen
más maestros para serlo, que cuando tuvieres muchos dió. Dijo uno mal de tí ; no digas tú mal del , siquiera
enemigos, cuyo miedo te traiga cuidadoso y adverti por no parecerte á él y por no imitarle. Dirás que quién
do (7). Dichoso serás cuando de los enemigos supieres podrá acabar consigo esto. Respondo que cualquiera
sacar provecho, y sabio cuando dieres lugar áque to que conozca que no hay mayor venganza del que hace
dos te digan lo que sintieren de tí ; que entonces (libre mal, quesufrille con paciencia, que lo que pretendía
de lisonjas) tus faltas serán advertidas. No dormirán tus era acabártela; y del que dice mal , desmentirle con las
vicios con descuido, y tu presunción tendrá desengaño obras. Y hazte capaz de que no te es posible vengarte
y tu ignorancia remedio. A nadie deben tanto los hom en la cosa que te ofende, y que es mal hecho ofender la
bres como á la reprehensión ; aquel es perfecto en toda cosa que* no tiene culpa, como es. la vida, la salud y el
buena filosofía, que la reprehensión no sola la oye, sino cuerpo del otro.
la agradece. ¡ Extraña locura se ha acreditado con los hombres,
De aquí debes colegir cuan agradecida cosa es amar. que crean que si uno les ha cortado las narices, con
(8) á los enemigos, quetú aborreces tanto. Y en realidad cortarle las orejas ó matarle estáu satisfechos ! ¡ Ex
ile verdad ni tú sabes cuál es tu amigo ni cuál es tu traña cosa ! Dime, ¿remedióse tu herida con la del otro
enemigo ; antes lo entiendes todo al revés. Llamas ami ó con su muerte (t 5) ? No por cierto. Pues ¿qué resultó
go al que te presta (9) para el juego , al qnejte acompa de ahí? Que sepan que tú sabes hacer tan bien ó mejor
ña en casa de la ramera , al que te divierte y entretiene, insultos que el otro : que yo aquí no hallo nada reme
al que comey cena contigo, (10) al que le hace espaldas diado, sino ofendidos entrambos, y los odios más vi
y al que te alaba (H); y enemigo llamas al que, no ha vos, y recien nacida la pendencia y más encendida la
ciendo nada desto, dice mal de ti y te reprehende y va guerra; y tú, que antes solo estabas lastimado, vives
á la mano en todo : siendo al revés , que este es amigo receloso y inqnjeto y con cuidado y miedo de mayor
tuyo, pues es amigo de tu alma, que eres tú, y el otro mal. Y al fin os Weis el uno al otro espectáculo á la
esenemigo tuyo y amigo de tu hacienda, apetito y per gente , como fieras ó condenados á muerte.
dición. Y sin duda para el provecho al enemigo solo has Y porque las desgracias todas nacen de la ira , quiero
menester; y al otro para la locura (12), entretenimiento decirte lo que es, y (16) adveróte de los malos sucesos
y vanidad solamente. Haz cuenta que tienes dos espe que á ella andan arrimados , para que sepas prevenirte
jos, y que el uno (aunque tengas muchas fealdades) no contra sus repentinas y no pensadas tiranías.

(1) por consejo. IAdición manuscrita en la eiie. de Z.) (13) solo las cosas desalmadas y mal puestas , (Z.)
(2) ofenderte y afrentarte. (Id.) (14) El padre maestro Fonseca, 1M.1
(5) de tu mala vida y costumbres, {Id.) (a) El agustino fray Cristóbal de Fonseca nació según anos en
(4) al que (K.) Maqneda, y según otros en Santa Olalla, el año de 1566. Fué docto
(5) Y en cuanto i decir (i.) en letras humanas y teólogo profundo. Obtuvo lis primeras digni
(6) cara. Declárale, (Z. D. V.) dades de su orden , y era entre los predicadores del Rey estimado
(7) en todo cnanto hicieres y dispusieres. (V.) como el mis sabio y elocuente. Murió en 1612 ó en 1616. Escribió
(8) los enemigos, (Z.) La vida de Críelo, Del «mor de Dioe, Sermonee de Cuaresma, y Ser
(9) dinero para jugar, (Id.) mone» para loe dominicas.
(101 al que te acompaña, (Id.) (15) y perdición ! \Z.)
(lli ylisonjea;(M.l (16) advierte (V.) — advierte délos males suyos y peores su
(12) y vanidad. Solamente hai cuenta (0. V.A.B. F. S.) cesos (Z.)
LA CUNA Y LA SEPULTURA. 87
No dividamos la ira, pues masó menos, cualquiera á ser gula, ó la modestia insolencia, ó la (5) humildad
«dañosa y por sí aborrecible. La mansedumbre es (i) soberbia , ó la mansedumbre ira , — todo está pertur
el medio acerca de la ira, y ella' en si no tiene medio. bado, y los que fueron compañeros son enemigos, y
Digámoslo que es, antes que la consideremos. todo es guerra y violencia contra la naturaleza.
La ira es una breve locura y repentina , un olvido de Veamos ahora qué principios tiene la ira, porque
]j razón, y si dura, un desprecio della, un afecto re- sepamos dónde se podrá con más facilidad atajar ; y
beldeal entendimiento y un motin de la sangre y una aunque son los principios varios, todos son por un
soberbia inconsiderada. Es enfermedad del corazón, camino y de una condición, pues vienen de afuero.
peligro de la vida, confusión de sí misma , temeridad ¡Gran locura que cosas ajenas sean poderosas á qui
acreditada y valentía de cobardes y flacos. Y porque no tar la paz propia! ¿No hace el criado lo que yo le
parezca que bablámos como en causa ajena, oigámosla mandé, ó hace más de lo que yo le mandé, ó no tan
á ella misma lo que dice y confiesa de sí. Que es locura presto? Enojóme y la ira me despeña. ¡Triste cosa,
j furor y todo lo dicho (2) vedlo en un airado en el cen alma mal prevenida y poco estimada; pues el que te
tellear de los ojos, en el (3) temblor de los labios, en el tiene permite que hasta su criado pueda," todas las
ceño de la frente , en la color perdida,.en el movimien veces que quisiere, perturbarla y herirte : si lo hizo
to y dificultad de la lengua y porfiada repetición de las adrede, por la malicia ; si erró por descuido, porque
palabras. No solamente no te conocerás airado, pero te no miró lo que hizo ; y (6) si pensando acertar, por
tendrás miedo. Dame un león ferocísimo y un tigre que lo miró demasiado ! Y al fin son tantas las cau
horrendo y manchado y un jabalí espantoso ; enójense: sas de la ira ajena, cuantos pueden ser los descuidos
míralos airados y verás que no hay (4) fiereza tan y malicias ajenas , (7) aprendidas de la presunción y
grande , donde la ira no halle y añada nuevo horror. ignorancia propia, la cual enciende la sangre y arma
Así que es vicio tan feo como dañoso. ¿Qué hombre con ella el corazón descuidado. Según esto, paréceme
leerá esto, que no tenga alguna queja della; que no que fácilmente hallarás camino para defenderte dclla
llore alguna desgracia por su causa? Soy de parecer y apartar de tí tan dañoso afecto.
qoe en esto sin argumentos nos hemos de convencer Ten firmemente por cierto que á ti no te toca per
unos á otros con los sucesos propios y ajenos, con lo que turbación de lo que otros hicieren ó dijeren mal ó
hemos visto y oido. Aírase uno: dice y hace cosas aje bien ; que eso es á su cargo, aunque el mal ó bien
nas de toda razón; después vergonzosamente, como te toque á tí ó á tus cosas : porque lo que no está en
para otro. que era entonces, diferente del que ya es, tu mano y está fuera de tu poder, solo to toca, si
reducido á mansedumbre, pide perdón. lo previenes, evitarlo; si lo padeces, sufrirlo, y pro
Que no es natural la cólera prueba Séneca. Más curar remediarlo para no padecerlo. Vana cosa es que
mostramos nosotros, que es contra naturaleza, no tan rer tú que el otro no haga lo que quiere hacer, y
agudamente, pero con más facilidad. más vana querer que no haya hecho lo que ya está (8)
Solas aquellas cosas debemos llamar naturales, que hecho, que es lo que procura la ira ciegamente. ¿No
son para la conservación de la compostura y orden le quitó uno el sombrero, dióte un golpe, tratóte
deste compuesto de cuerpo y alma, y contranatu mal? Dimc, ¿el ser descortés y desvergonzado es malo?
rales las que procuran lo contrario. Claro está que Dirás que sí. Pues respóndeme: Si el otro es malo
las ponzoñas y venenos no son naturales para el hom del vicio ajeno, ¿por qué te perturbas y te enojas, de
bre, pues le acaban. Lo mismo la ira, pues su efeto biendo á la caridad (9) fraterna tenerle lástima? Cierta
no es otro que la alteración de todos los sentidos, per cosa es que si tú quieres que los otros hagan todo
turbación y fealdad de todos los miembros, inobe lo que tú deseas ó te está bien, así como lo deseas 6
diencia del alma á la razón y al entendimiento. Cierto mandas, y crees que mereces tú esto, que cualquiera
es que en los compuestos de cosas diferentes la uni cosa que te sucediere de otra suerte te (10) perturbará
dad, que forzosamente requiere el gobierno acertado y sacará de juicio.
y seguro, no es la de una de las partes, sino la que Bien cierto estoy que sabes que eso es imposible,
de la templanza é igualdad de todos resulta; porque' y que no puedes quitar la malicia de los hombres,
en los tales, luego que una parte prevalezca y do niel descuido; lo que te es posible y fácil es quitar
mine mis que las otras, es tirania y enfermedad, y de tí la presunción y opiniones erradas y la igno
no hay composición. rancia, para que no sintiendo nada de lo que no está
Así se ve en el cuerpo, donde la salud y conser en tu mano ó sucede (11) no por tu culpa, sean y las
vación de la vida consiste en la amistad y igualdad hayas como si no las (12) hubiese, y tengas en paz tu
de los humores y calidades; y la muerte , disolución y ánimo. Si ves á uno lleno de enfermedades corpo
enfermedad, consiste solo en que uno de los humores rales, te compadeces y no te enojas. Dime,¿porqué
predomine sobre los otros, como el mucho frió ó mu con aquel que tiene vicios y pecados , que son enfer
cho calor. Lo mismo es en los afectos que tienen las medades del alma, te airas y no te apiadas?
potencias nuestras, que igualmente corregidos de la Andará el mundo cuerdo y en paz cuando cada uno
razón, naturalmente conservan la paz del alma; mas el
día que la templanza crece (a) y, saliendo de sí, llega (5) vanidad soberbia, (D. V. A. B. 1. F. S.)
(6) pensando (Z>. A. B. L. F. S.)
(7) aprendidos (F.)
(1 ) vedio (F.) (8) hecho. ¡No se te quitó uno el sombrero (Z.)
C2l «uto (H.) (9) fraternal (H.)
(3) temblar (Z.) (10) perturbara y sacara (V.)
(A) tieru (F.) (11) por tu culpa, sean y las baya (D. F. A. B. L. S.)
(«} ¡itnfü con razón (obrada tachó de Impropia esta frase. (lt) hubiese. Andará el mundo cuerdo (Z.)
88 OBRAS DE DON FRANCISCO DE QUEYEDO VILLEGAS.
sinliere solas sus culpas, y no las ajenas, y aun ten Ten por cierto que bien puedes tú ir con ira car
drá enmienda. gado de armas, mas que las armas van sin tí y sin
¿Hay ladrones? Guárdate y apártate dellos; pero si dueño que las rija; y' que yendo airado, tendrás más
te robaren, escarmienta para otra vez, que así cas razón de temerte tú á tí mismo que el contrarío de
tigarás tu descuido. Y no te enojes con el ladrón por temerte á tí, viendo que vas enojado. Y es sin duda
que lo es, que eso no está á tu cuenta, que ya cas que peligras en tí más y peor.
tigaste con el escarmiento el descuido que lo estaba.
Si dos cosas apartases de tu ánimo, tanto por da CAPITULO IV.
ñosas como por inútiles, serás buen ignorante. La Cura el seso mal informado, eon el desengaño de su ignorinci);
primera es no entristecerte en las desdiebas, y la sé- dispónele i ser sabio con ensenarle que no lo es. Adviértele
cual estudio le conviene, y en qué (4) lección le asegura, y cial
funda, no airarte ni encolerizarte en las ocasiones. debe ser la lección.
Si se te muere tu padre ó tu mujer ó tu bijo, ¿de
quien te quejas sino es del, pues él se va, que aca Resta ahora desengañarte del estudio vano y de
bó ya el camino que bacia ; que ni le lleva la fortu la presunción de la ciencia , y enseñarte cómo es
na ni otra cosa? ¿Muérestotú, y lloras y quejaste tle ninguna tu sabiduría, y ninguna cosa es más verda
lo poco que lias vivido? Advierte el disparate : que te dera de las dichas, ni más clara, ni más dificultosa
mueres tú, y te quejas y entristeces de lo mismo que de arrancar de tu estimación propia, donde tiene tan
tú haces en tí mismo. tas (5) raices. ¿Quién duda que ninguna cosa sentirás
¿Dirás que no se puede quitar este sentimiento pro tanto como que te llamasen ignorante de todas las
pio de la naturaleza? Engañaste. ¿Qué hicieron del, cosas ? Mira quién eres : y no sientes el serlo, ni aun sa
si sabes, aquellos filósofos antiguos que ó codiciaban bes que lo eres. Pues ¿qué sabrá ó podrá saber de
la muerte ó la despreciaban; aquellos soldados que las otras cosas quien de si mismo no alcanza á saber
no bailaron en ella cusa fea ni temerosa , y se ofrecie eso que es verdad?
ron ú ella y la buscaron? ¡Cuántos millares de valero Lástima tengo á la niñez que gastas en estudios me
sos mártires, soldados católicos, la pasaron con risa y nos provechosos que los juguetes y dijes, porque estos
contento ! ¿Qué te parece? Pues en estos naturaleza divierten y entretienen, y aquellos embarazan y per
humana habia, mas tenían diferente opinión de la suaden á lo que después no (6) admito sin gran di
vida y de la muerte que tú ; que si no piensas que ficultad desengaño. Quien te ve fatigaren silogismos
eres eterno tú y los que ( 1 ) te tocan y quieres bien, y demostraciones, no pudiendo , sí no eres matemáli-
sientes que no los traten como si lo fueran, y que les co, hacer (7) alguna; fatigarte en lógicas mal dis
suceda lo que es forzoso y necesario. Perdiste el dine puestas y monos importantes ; y en filosofía natural
ro, cayósete la casa, engañóte el logrero ; ¿de qué sir (así la llaman ellos, siendo fantástica y soñada); y
ve llorar y entristecerte? Dime, después que te has en las burlas de que se ríe Per.sio cuando dice que
desliedlo en lágrimas, y consumido el corazón con «andan los (8) afanosos Solones cabizbajos, horadanJo
sentimientos, y secado el celebro con imaginaciones, el suelo con los ojos, (9) royendo entre sí con mur
y fatigado la lengua con quejas, ¿bailas edificada la murio rabiosos silencios, (10) pesando con hocicólas
casa, y restituido el dinero, y deshecho el engaño? No. palabras, meditando suuñosde( ti) enfertnode muchos
Pues ¿de qué sirve ayudar al que te quiso hacer nial, días, como si dijésemos: De nada se engendra nada;
(2) y darle pesadumbre, y gastar el tiempo mal, pu en nada, nada se puede volver. ¿Por esto amarillas?
diendo la diligencia, ó recobrar algo ó socorrerlo? Así ¿Esto es por lo que alguno no come? Estos son (dice
que, lo que en las desdichas debes hacer es consolar Persio) (12) los que ríe el pueblo». Y yo te digo que
te contigo ó con los otros, así con el desprecio ó cono estos son los que hoy estima, (13) y los que debia des
cimiento de la cosa en que sucedió, como con el cono preciar (a).
cimiento y desengaño del daño que trae el dolor de
loque ya se hizo, y cuan inútil es. ■ (l! elección ifdespués lo mismo, B. L. F. S.)
Para la segunda cosa, que es no airarte en las pen (5) y tan diversas raíecs. ¿Quién duda que ninguna eo?s i»
dencias ó ocasiones, desprecios, malicias ó descuidos, cuantas te pueden decir sentirlas tanto (Z.)
á lo dicho solo añadiré que para la cosa que todos (61 admiten (V. A. B. L. F. S.) - admiten (sin gran diíeulüdj y
los hombres desean y alaban la ira, es para el cas desengaño. (D.)
(7) ninguna; fatigarse 11.)
tigo de su contrario y para la venganza de su agra (8) afrentosos solos, iZ.) — afrentosos, solo (V. A. B. 1. T.)
vio ; y en nada vale menos ni es más dañosa. Porque, afrentosos Solones iD.) — filósofos solo cabizbajos, (S.)
dime, ¿qué cosa quiere más entendimiento y discur (9, riendo (Z.í,. F.S.) — riyendo [D.Y.A.B.)
(10; pensando (V. A. B L. F.S.)
so, astucia y consejo, que hacer esto y salir bien (11 1 enfermos (Z. D. V. A. B. L. F. S.)
dello? Porque si no, cuando te vengas del otro y H2 de los que rieiZ.)
te sucede mal, tú le vengas juntamente de ti, y él (13) los que d.ebia de reir. [ld.\
sobra donde tú estás con ira, pues eres contra tí. [a) lie aquí los versos del 'satírico :
Veamos ahora: ¿parécete bien, (3) según esto, ir non ego euro
Esse quod Areesilas, aerumnosique Solones,
á la venganza y al castigo, ciego y sin razón ni en Obslipo enfile, el figenles lamine terrón,
tendimiento ninguno, ajeno de tí mismo cuando más Mármara cum team, el rabiosa silenlia rodunl,
te babias menester ? Alone aporréelo Irutinantur terba tabello,
Aegroli veleris meditantes somnia : gigni
De nihilo nihil, in nihilnm nil poste merü.
(1 ) tocan (V.) Hoc est, quod palles? Cur quis non ¡irandeal, hoc etlf
(!) pudiendo la diligencia, [A. B. L. F. S.) Bic populas ridet,
(3) que según esto es bueno ir á la venganza (Z.) (Peral!, sat. ni, 78.)
LA CUNA Y LA SEPULTURA.
La mayor hipocresía y más dañosa y sin fundamento, y que la muerte y la perdición dijeron : «Oímos su fu
eb de la sabiduría; porque la del dinero fundase en ma ; nuevas tenemos delta (o). »
que le hay , y que tiene alguno el que se trata como si Esto confirma que la sabiduría no llega á oidos do
tariaa mucho. La de la virtud, hayla tamliien, y la del nadie, sino de la muerte y de los trabajos. Dirás que es
i;kr;pero la de la sabiduría, cuino no hay ninguna, temeridad y manifiesta locura decir que no supieron
sase funda sino solo en presunción. nada tantos antiguos filósofos. Y si lo miras bien, el ijuo
Parece que se han concertado los hombres, y por (3) los dio tal nombre (porque tú los llamas sabios) los
consolarse desta ignorancia se creen unos á otros lo qno trató do ignorantes;