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MITOS Y TEMORES

Los médicos estamos acostumbrados al medio hospitalario porque pasamos gran


parte de nuestra vida en él y no reconocemos el significado que para otras personas
tiene la hospitalización Un individuo que ingresa al hospital se encuentra
súbitamente en un medio extraño y muy poco familiar, el personal le dice lo que
puede y no puede hacer; una enfermedad lo amenaza y en consecuencia tiene
pensamientos y temores, que pueden estar influidos por las experiencias suyas o
de sus familiares cercanos.
Los temores más asociados a la enfermedad, el tratamiento y la hospitalización son:
• Temor por amenaza a la integridad básica, pues al remover algún órgano o dejar
alguna cicatriz, se altera la imagen corporal.
• Miedo a la lesión corporal o a la mutilación.
• Miedo a la muerte
• Miedo a no despertar, «ansiedad de la narcosis». Algunos pacientes temen más a
la anestesia que a la cirugía. En la anestesia general hay una completa pérdida de
control y de la conciencia, lo que en algunos evoca la idea de muerte, también
surgen temores de pasividad, dependencia, decir algo secreto o vergonzante.
• Miedo a que se descubra un cáncer en la cirugía.
• Temor a estar expuesto a personas extrañas.
• Temor de perder la aprobación o el afecto de las redes cercanas.
• Temor a la pérdida de independencia y autonomía.
• Temor a la reactivación de sentimientos de culpa o vergüenza.
• Temor al dolor, que se constituye en una fuente importante de estrés psicológico
y se puede encontrar en todas las anteriores categorías.
• Temor a factores no específicos comunes a la experiencia hospitalaria como la
separación de la familia y del trabajo.
Algunas cirugías dan origen a te mores más específicos:
• La de los ojos y de oídos pueden dar lugar a ansiedades de pérdida de la visión y
la audición.
• Las que se realizan en o cerca de los órganos genitales generan ansiedad, como
en el caso de las hernias inguinales y de la próstata. En el sexo femenino es de
especial significación la histerectomía y la mastectomia, las cuales pueden producir
reacciones emocionales severas por la imagen y el rol femenino, especialmente si
no ha existido una preparación prequirurgica adecuada.
• Las amputaciones siempre alteran la imagen corporal.
• Ciertas formas de cirugía plástica traen consecuencias psicológicas positivas y
negativas. Si el paciente tiene una personalidad estable, una intervención quirúrgica
de esta naturaleza puede ayudarle a mejorar su imagen corporal y a crecer
emocionalmente. En cambio si la persona tiene conflictos psicológicos y
expectativas ilógicas acerca del procedimiento quirúrgico, será un candidato de mal
pronóstico para tales procedimientos.
• De la vida y el amor se generan reacciones emocionales importantes tanto en los
pacientes como en su familia
• Las cirugías de masas tumorales siempre despiertan el temor relacionado con
que el acto quirúrgico "despertará el cáncer" y la muerte se desencadenará en forma
rápida

Bibliografía:
http://psiquiatria.org.co/web/wp-content/uploads/2012/07/aspectos-psicologicos-
del-paciente-quirurgico.pdf