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EL SISTEMA EDUCATIVO NACIONAL

La nueva Ley Nacional de Educación define en el Artículo 14 que el Sistema Educativo Nacional
es el conjunto organizado de servicios y acciones educativas reguladas por el Estado que
posibilitan el ejercicio del Derecho a la Educación. Es decir que el Sistema Educativo Nacional
lo integran no solamente las instituciones educativas sino también las acciones educativas con
regulación estatal. Debe interpretarse en contrario que todas las actividades educativas que no
posean regulación del Estado no integran el sistema educativo nacional.

En este sentido este texto le agrega una precisión de la que la derogada Ley Federal de
Educación adolecía. En efecto dicha Ley no definía qué era el Sistema sino directamente
quienes lo integraban. Además la idea de conjunto y organización le otorga una perspectiva de
mayor cohesión en los objetivos.

Al respecto de la integración la nueva Ley señala que lo integran los servicios educativos de
gestión estatal y privada, gestión cooperativa y gestión social, de todas las jurisdicciones del
país, que abarcan los distintos niveles, ciclos y modalidades de la educación.

En este sentido el detalle halla su antecedente en el Artículo 7 de la derogada Ley Federal de


Educación, debiendo destacarse que respecto de la tradicional división entre servicios de
gestión estatal y de gestión privada agrega dos nuevas categorías, a saber, la gestión
cooperativa y la gestión social.

Estas dos categorías institucionales se incluyen en el detalle que la Ley realiza en el Artículo 13
aparentemente subsumidas en las de gestión privada. No obstante la redacción del Artículo 14
pareciera concederles otra entidad. Esta situación abre ciertos interrogantes en referencia a la
caracterización jurídica que poseen.

Es que si no son consideradas privadas ni públicas, la alternativa de caracterización jurídica que


quedaría sería la de entidades públicas no estatales. Las entidades públicas no estatales son
entes que no pertenecen al Estado pero ejercen funciones administrativas y se regulan por
normas de Derecho Público y son creadas y organizadas por Ley.

La Corte Suprema de Justicia ha dicho que los entes públicos no estatales son entidades
intermedias entre las personas públicas estatales y las personas privadas no estatales
(21/8/73, ED, 59-292). Pero debemos advertir que esta interpretación es una posibilidad.

La Ley no brinda mayores precisiones al respecto y la única mención acerca de las referidas
entidades es en el Artículo 141 que establece que el Consejo Federal de Educación acordará
los criterios generales y comunes para orientar, previo análisis y relevamiento de la situación
en cada jurisdicción, el encuadramiento legal de las referidas instituciones educativas de
gestión cooperativa y social y las normas que regirán su reconocimiento, autorización y
supervisión.

Es decir que la Ley destaca una preexistencia categorial pero delega el encuadre legal con lo
cual se desconoce a priori el mismo.
El Artículo 15 establece que el Sistema Educativo Nacional tendrá una estructura unificada en
todo el país que asegure su ordenamiento y cohesión, la organización y articulación de los
niveles y modalidades de la educación y la validez nacional de los títulos y certificados que se
expidan.

Se imprime con fuerza la idea de unión, para superar las críticas que la Ley derogada sufrió en
cuanto a que fomentaba la fragmentación del Sistema. Es que su Artículo 9 proponía que el
Sistema Educativo debía ser flexible y abierto prospectivo y orientado a satisfacer las
necesidades nacionales y la diversidad regional lo que al momento de las interpretaciones en
la gestión concreta del mismo contribuyó a diversificaciones que menguaron la idea de
cohesión.

Para redondear la idea de Sistema el Artículo 12 de la nueva Ley establece que el Estado
nacional, las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, de manera concertada y
concurrente, son los responsables de la planificación, organización, supervisión y financiación
del Sistema Educativo Nacional.

La idea de responsabilidad como aparece planteada no supera a la que de la misma manera se


había introducido en la Ley derogada y por ello acredita las mismas críticas que esa referencia
legal recibió. El texto confunde competencia con responsabilidad moral o de otra naturaleza.

La competencia de los Órganos del Estado es el conjunto de facultades y obligaciones que


puede y debe ejercer legítimamente. En cambio la responsabilidad jurídica es una situación
sobreviviente, es tener que soportar las consecuencias de un acto ,y hacerse cargo de la
obligación asumida. Por ello la responsabilidad surge cuando no se cumplió con el Deber de
competencia, o sea cuando, en este caso, no se cumplieron las acciones descriptas para
mejorar la Educación.