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INTRODUCCIÓN"

Estaban absolutamente absortos. Permanecía con la mano sobre la


pistolera y observaba los ojos marrones, fijos y sufridos: Iuchaba por
ellos. Eliminaría de su infancia todo lo que los había hecho miserables,
todo lo que era supersticioso, pobre y corrupto. No merecían nada más
que Ia verdad universo desocupado y un mundo refrescante, el de-
-un del modo que eligieran-. Estaba preparado para re-
recho de ser felices
alizar una masacre por ellos: primero la Iglesia y luego el extranjero y
luego el político y hasta su propio jefe tendría su turno. Quería que el
mundo volviese a comenzar junto con sus ojos, en un desierto.

Gnlneu GnEENE, El poder y la gloria


.:!,

El mundo que habitamos es de una abundancia que sobrepasa


nuestra imaginación más desatada. Están los árboles, los sueños,
las auroras; están las tempestades, las sombras, los rÍos; están las
guerras,las pérdidas, los amores; están las vidas de las gentes, los
dioses, las galaxias enteras. La acción humana más simple difiere
de una persona y de un momento a otro qué otra manera, si
no, reconoceríamos a nuestros amigos sólo
-¿de
por el modo en que ca-
minan, la pose, lavoz, y adivinaríamos sus cambiantes estados de
ánimo?-. Objetos estrechamente definidos como la teología pari-
sina del siglo xrrr, el control de las masas y el arte tardomedieval de
la UmbrÍa están repletos de dificultades y solpresas, probando de
esta manera que ningún fenómeno, no importa cuanto se le res-
trinja, tiene lÍmites. «Para é1», escribe Frangois Jacob de su maes-
tro Hovelaeu€, «s¡ hueso, tan simple en apariencia, como la claví-
cula se convierte en un paisaje fantástico cuyas montañas y valles
se pueden cÍttzar infinitamente. r, I

* Entre los papeles de Paul Feyerabend se encontraron tres versiones distintas


de esta introducción; la última incluía algunos párrafos incompletos e inconexos:
la introducción que aqul se ofrece es un collage de todo este material reunido por
el editor.
1. The Statue Within, Nueva York, Basic Books, 1988, pág. 94.
24 I'L MANUSCRITO INCONCLUSO rNlnouuccró¡l 25

Sólo una pequeña fracción de esta abundancia afecta nuestras turas enteras fueron erradicadas en un intento por crear un mundo
mentes. Esto es una bendición, no una desventaja. El organismo unili:rme no a causa de alguna desventaja de adaptación, o porque
superconsciente, en lugar de mostrar su inteligencia estaría parali- cstorbaran los planes de algún conquistadoq, sino porque sus con-
zado. Sherashevsky, un mnemotécnico cuya vida se describe en vicciones no se ajustaban a la verdad de una religión o filosofía
una fascinante monografía de A. R. Luria, era sólo un poco más particular.3 [...]
consciente de la existencia de matices que el resto de nosotros; y no La búsqueda de realidad que acompaña el crecimiento de la ci-
obstante se sentía obstruido en cada momento. «Son tan cambian- vilización occidental tuvo un importante papel en el proceso de
tes...», decía de los rostros humanos. «La expresión de una persona simplificación del mundo. Con frecuencia esta búsqueda se pre-
depende de su estado de animo y de las circunstancias en las que te scnta como algo en sí iiositivo, o como una empresa que conduce al
encuentres con ella. Los rostros de las personas cambian constan- dcscubrimiento de nuevos objetos, rasgos y relaciones. Se dice que
temente. Las diferentes formas de expresión me confunden y me amplía nuestro horizonte y revela los principios que yacen tras los
dificultan recordar los rostros.» Para crear un orden, Sherashevsky f'enómenos más comunes. Pero esta búsqueda tiene también un as-
decidió «...cortai con todo lo que no fuera esencial recubriéndolo pecto muy negativo. §o agepta los fen"ómeno-q.tal y como son,,los
en [su] mente con un gran lienzo».2 De manera consciente eliminó transforma, ya sea en el pensamiento (la.abstracción) o mediante
amplias secciones de su mundo. Ia interferencia activa en lps mismqs (el experimento). Ambas
A Sherashevsky le turbaban las percepciones y reconstruyó su transform ac i ones' entrañan si mpl i ficacioiié's. Las abstracc iones eli -
universo perceptivo. La mayoría de las personas cuentan con la minan los rasgos peculiares que distinguen a un objeto de otro, al
ayuda del propio mecanismo de percepción: buena parte del proce- igual que algunas propiedades generales, como el olor y el color.
so de bloqueo que modela nuestras vidas sucede con independen- Los experimentos i¡an más alláy eliminan, o intentan elimina4 los
cia de las intenciones y deseos humanos. Aun así, muchos se sien- vínculos que unen a cada proceso con su medio un am-
ten turbados no por las percepciones sino por los acontecimientos biente artificial, y en cierto modo empobrecido y exploran-crean sus pe-
de la naturalezay la sociedad, lo que determina su reacción: inten- culiaridades-. En ambos aspectos las cosas han sido separadas o
tan «fleqsear, lo que les molesta. Para ellos el mundo es aún de- obloqueadas» de Ia totalidad que nos rodea-,-Re*§ulta muy intere-
masiado complicado y quieren simplificarlo todavía más. sa"ié,q""hJ§:'ff [.s:fr rq#'§é-le'téñ6ññ;'it^..-r-?ih,esdecirquese
En realidad, existen situaciones que ponen en peligro la vida hu- c ons i dera co mo"algo. néS i mportante"..qO*]* pf gp_ le-.rea.liflpd. Ade-
mana y que se deben afrontar. Bacterias, virus, animales feroces, más, esta totalidad se describe como si estuviera formada por dos
todo tipo de enfermedades, adversas condiciones meteorológicas y partes: ún mundo real oculto y parcialmente distorsionado y un ve-
geológicas, por citar sólo algunos ejemplos. Este mundo no es un lo molesto que lo envuelve y oculta. La dicotomía se produce no só-
paraíso. La gente precisa de alimento, abrigo y protección contra lo en la filosofía y Ia ciencia occidentales: también se da en los con-
los elementos, y al tratar de obtenerlos cambian su ambiente. Por textos religiosos, donde se puede combinar con la dicotomía entre
desgracia esta necesidadrazonable de hacer la naturaleza y la so- el Bien y el Mal. [...]
ciedad más habitables sobrepasa con frecuencia lo que se precisa
para sobreviviq e incluso para la prosperidad. Los problemas eco-
lógicos ocasionados por los seres humanos, por ejemplo, comenza-
ron ya en tiempos antiguos. Pero la necesidad de interferir elimi- 3. Un ejemplo extremo lo proporciona el Deuteronomio 20,16,1S. «Las leyes
na4 omejorar, fue mucho más allá: penetró en el dominio de la de Moisés,, escribe Erich Voegelin al respecto (Order and History, vol.l, Israel and
Revelation, Baton Rouge, Louisiana State University Press, 1956, págs. 375 y sig.)
creencia y el ritual. Al aceptar deidades que castigaban las trans- oabundan en fantasías sangrientas respecto al exterminio radical de los gentiles
gresiones y premiaban la difusión de la fe, muchas comunidades en Canaán en general y de los habitantes de las ciudades en particular. Y la ley pa-
religiosas tendieron a imponer la conformidad. Poblaciones y cul- ra exterminar a los gentiles está motivada por la abominación que representa su
fidelidad a otros dioses distintos de Yahvé: en el Deuteronomio las guerras de Is-
rael son guerras de religión. La concepción de la guerra como instrumento de ex-
2. A. R. Luría,The Mindof a Mnemonist, Cambridge, Harvard University Press, terminio de toda persona visible que no creyera en Yahvé es una innovación del
1987, págs. 64,66. Deuteronomio... »
26 EL MANUSCRITO TNCONC,-USO INTRODUCCIÓN 27

En general, los intelectuales se oponen al asesinato y al derra- pencllentes de ella, como un adicto lo es a su droga.»5 El éxito tecno-
mamiento de sangre. Muchos de ellos, perO en modo alguno todos, ló¡lcc¡ y social de la ciencia separó la intención de la materia, destru-
predican la tolerancia, y elogian el debate d,omo único medio acep- yó el animismo, e hizo de las personas unos adictos.
table de resolverlas controversias. Sin embafgo, sus acciones pueden Per«r este éxito es más bien un hecho tardío. No ayudó a los ato-
ser tan destructivas como la de sus conte[]poráneos más brutales. mlstas que predicaban la objetividad en la Antigüedad (en Occi-
Algunas aproximaciones a lo que ha sido ll¿1mado el problema de la dente) y se echaba todavía en falta en la época de Galileo y Descar-
reálidad pueden servir de ejernplo. Considérese el siguiente pasaje, tes, que dieron continuidad a dicha tendencia. Sin embargo, estos
que no habla de asesinato pero que aun así es notorio por su carga prlmeros científicos no se sintieron intimidados. Rodeados de co-
de violencia: metas que venían de no se sabe dónde, permanecían un tiempo, y
luego desaparecían,6 de nuevas estrellas, plagas, extrañas formas
Fríay austera... [escribe en un pasaje sltado con frecuencia Jac- ge«llógicas, enfermedades desconocidas, guerras irracionales, mal-
ques Monod, biólogo molecular, ganador ¿srl premio Nobel y político
revolucionario].proponiendo no una explícació-n sino imponiendo
formaciones biológicas, rarezas climatológicas y otros «mons-
una renuncia ascétiCa de todo alimento espíritual, esta idea [es decir, truos», afirmaron el carácter universal "inexorable e inmutable, de
la idea de que el conocimiento objetivo emplrico es la única fuente de las leyes básicas de la naturaleza.T
la verdadl no era del tipo que apacigua 1¿ ansiedad sino del que la Los antiguos pensadores chinos tomaban la variedad en un sen-
agrava. De un solo golpe preiendía barrer 1¿ gradición de cien mil años tido literal. Favorecieron la diversificación y coleccionaban ano-
que había llegado a identificarse con la proPia naturaleza humana. malías, en lugar de tratar de explicarlas directamente. Muchos va-
Éuso fin a l. átigrla alianzaanimista entie el hombre y la naturaleza, liosos relatos astronómicos e históricos son el resultado de su
sin dejar en lugai de esa preciada atadura 4ada salvo una búsqueda concentración en'lo concreto. Los- aristot(licoq e¡rfalizab1n el -c-*-
ansiosa en un universo helado de soledad. 6:on nada que la recomen- rácter local de las r-eg-ulariCadSp 9 in¡igtí4n en.una clasificación a
dara salvo una arrogancia puritana, ¿cómo pudo tal idea ser acepta- p lltir' ile ia3 müiiipiés el-encias "y tós. óórrespondientes accidentes.
da? No lo ha sido, tJdavÍa rio. Sin embargo, 5e ha ganado el reconoci- Lo natural es lo que sucede siempre o casi siempre, decía Aristóte-
miento; pero esto a causa, y sólo a causa, 6le su prodigioso poder de les.8 Científicos de idéntica inclinación empírica, §cho Brahe en-
realización.a
tre ellos, consideraban algunos acontecimientos anómalos de su
época como intervenciones divinas o, como podríamos decir hoy,
La destrucción que produce el progreso de la ciencia no se puede
se tomaban en serio las idiosincrasias cósmicas; otros, como Ke-
describir en términos más elocuentes. Pero, por supuesto, se supo-
pler, las atribuÍan a reacciones subjetivas del alma telúrica, mien-
ne que el progreso de la ciencia es algo positivo y-eminentemente
tras que el gran Newton, por razones tanto empíricas como religio-
humano. io que hay que preguntarse entonces es hasta qué punto
esa destrucción ayuda a la hurnanidad (o aurra parteprivilegiada de
ella), cuánto ha iido el daño ocasionado y cuál es el balance final.
Sería también interesante saber si Monod 6l¿scribe un proceso real 5. Ibíd., pág. 177.
y cómo es que éste comenzó. 6. Maestlin, el maestrode Kepler, fue uno de los pocos astrónomos que trató a
Ios cometas como objetos permanentes. Para §cho Brahe eran creaciones sobre-
Monod no habla de personas, sólo de ideas' De ideas "impues-
naturales. Galileo planteó objeciones al método habitual por el que se determina-
tas», no de grupos de póder industriales; de ideas que '.batrieronr, ban sus distancias (triangulación), el cual supone que los cometas son objetos sóli.
no de grupos de presión académicos; de ideas, y no de educadores, dos: triangular un arco iris es un absurdo.
de n5u prodigioso po-
"pusiéron fiñ, -¿y por qué?-. causa porla ciencia,
que A 7. Las malformaciones biológicas, las rarezas meteorológicas, etc., eran fre-
der dó realizaciónr. nModehdás en su conjunto üüen- cuentemente clasificadas como «monstruos» que, a su vez, se interpretaban como
do de sus productos, modernas] se han vuelto tan de- advertencias, o como los modos en que Dios mostraba su pode4, o como disfuncio-
flas sociedades nes de la naturaleza, o como acontecimientos legítimos cuyo mecanismo aún se
desconocía. Véase D. Wilson, Signs and Porteruls, Londres, Routledge, 1993. Galileo
hizo hincapié en el carácter "inexorable e inmutable, de las leyes naturales (carta a
4. Chanceand Necessity, Nueva York, Vintage Books' 1972, págs. 169-170 (trad.
Castelli, 21 de diciembre de l6l3), Descartes y otros. Newton estaba en desacuerdo.
cast. : El azar y la nec es idad, Barcelona, Tusquets, I 989). 8. De partibus animalium 633b27 y sigs.
28 EL MANUScRTTo TNcoNCLUSo rNrnoouccróu 29

sas, vefa en ellos la mano de Dios.e Los defensores de la objetivi- La éticacientÍfica del conocimiento, dice Monod, nno se impone
dad, por otra parte, no podían citar a su favor ni hechos, ni pro- clla misma al hombre; por el contrario, es él quien se la prescribe a sí
ductos, como tampoco al uprodigioso poder de interpretación»; te- tnismo»>.t3 Pero en la empresa científica de hoy día, ¿dónde están
nían que encontrar ayuda en otra parte y la encontraron en la los agentes que eligen libremente una u otra forma de conocimien-
teología. Resulta fascinante observar cuántas ideas modernas sa- to, o para utilizar la terminología de Monod, qué es libre de deter-
lieron de minuciosos, y más bien complejos, debates teológicos.ro minar la ética del objetivismo, "la condiciónaxiomática de autenti-
¿Por qué su debate fue tan influyente? cidad de todo discurso o acción, (cursivas del original)? Lo que
Monod se da cuenta de que el empirismo no puede explicar el encontramos, con muy pocas excepciones, son líderes intelectuales
origen de la ciencia moderna. En esto estaba ala cabezi de mu- que repiten consignas que no pueden explicar y que con frecuencia
chos de sus contemporáneos. El conocimiento libre, dice, no es el infrigen, esclavos ansiosos que siguen sus huellas e instituciones
resultado de la evidencia, sino una elección que precede a la acu- que ofrecen o retiran dinero según las modas del momento. Ade-
mulación de evidencias y al inicio de la interpretación.il Forma más, ¿a quién se le ocurre que una mera decisión, a la manera de
parte de una ética que ues la única ética compatible con [el mundo un informe de algún comité, puede destruir visiones del mundo,
moderno], la única capaz, urra vez entendida y aceptada, de guiar crear ansiedad, y luego prevalecer? ¿Y quiénes fueron los agentes
su evoluciónr,.l2 Pero ahora habremos de preguntarnos nosotros que tomaron la decisión, qué los llevó a dar ese paso extraordinario
mismos si existe esa cosa llamada "el mundo modernor, es deci4 y qué poderes utilizaron para que surtiera efecto? Monod no da
un modo uniforme de pensar y vivir que se extiende desde la Uni- ninguna respuesta.
versidad de Harvard hasta los campesinos peruanos, y si existe, si Además, si el nnlundo moderno, fue en realidad el resultado de
es lo suficientemente maravilloso como para que reafirmemos las una decisión ética que destruyó los efectos de ucien mil años, de exis-
decisiones que, según se afirma, lo produjeron. Además, ¿cómo era tencia humana, talvezpuede que entonces desaparezcan algunos
posible qué una ética que, de aplicarse de manera rigurosa, habría de sus considerables males con sólo revisar esa decisión. Y si las
eliminado las ciencias incipientes, se aceptara junto con las ideas decisiones son demasiado débiles para producir un cambio por sí
cuya eliminación exigía? solas, entonces debemos buscar un apoyo dentro y fuera de la cien-
Otro problema es el siguiente. Monod dice que la «interpreta- cia del mismo modo que Galileo buscó apoyo dentro y fuera de la
ción" nos obliga a prestar atención al objetivismo. ¿eué tipo de in- Iglesia romana. Y si nuestros actos han de entrar en conflicto con
terpretación tiene en mente? El moderno ,,universo de soledadr, di- nla evidencia», bástenos recordar que grandes secciones de la cien-
ce, crea «ansiedad», incluso la oagravar. Hace que la gente dependa cia surgieron de un modo similal pasando por encima de hechos
de los «productos científicos, como un «¿dis1s, depende de su dro- hostiles con la promesa de que las cosas pronto parecerían diferen-
ga. En cuanto a estos importantes aspectos, se interpreta bastante tes incluso sin necesidad de ninguna promesa.
mal, al menos según Monod. Hay también otros efectos colaterales, -o acontecimientos que describe Monod son un episodio pasa-
Los
entre los cuales se cuenta la degradación del medio ambiente. ¿cuál jero de una tendencia mucho más amplia que ordena los fenóme-
es el balance? y ¿hubiera podido una conservación parcial de ul,a an- nos en una jerarquía que va de Ia orealidad, sólida y digna de con-
tigua alianza animista entre el hombre y la naturaleza, o,para usar fianza, pasando por existencias más efímeras, hasta llegar a los
términos menos complejos, una mayor armonía entre las empresas sucesos totalmente espurios.
humanas y la naturaleza, prevenir un desarrollo como éste?
Casi todo el mundo admite que existen los sueños, las auroras,
las ppd-ldá§,"Io§ á§eiiñaiosi !óé éirófes -_y muchls otras cosas-.
9. Óptíca,cuestión 31. iódoi e.tor .r."sos son reales é-n é1 §eiltido de que acaecéq,.sq+
10. Esta observación no resuelve el problema de cómo se pudieron aceptar los percibidos, y causan efectos. Tienen también distintas propieda-
presupuestos contrainductivos, pero muestra dónde se podrían encontrar las. solu-
des y cbnsécüencias en circunstancias diferentes (por ejemplo, los
ciones en un plano histórico.
1 l, J. Monod , Chance and Necessity, obra cit., pág. 176.
12. Ibfd., pás. 177. 13. Ibíd., cursivas en el original.
EL MANUSCRITO TNCONCLUSO rNrnonucclóN 3l

sueños regios han conducido al asesinato y la carnicería). Algunos de religión, y otras formas de vida bien entronizadas y efectivas en
sucesos engañan: lo que a primera vista parece una persona extra- un sentido prácticols se construyen precisamente de esta manera.
ña y repulsiva resulta ser una imagen especular de la preciosa per- C o n t i e ne n onf ol ogÍass uül;ggf.$s-3r;"tls ghggs qu e i n c I uye n e s p íri -

sonalidad de uno mismo. Los griegos antiguos sumaion divinida- tus, dioses, animales, batallas, arco iris, dolores, etc. Cada entidad
des. Para ellos las acciones de Zeus, Atenea, Hermes o se comporta de una manera compleja y característica que, aunque
Afrodita eran
tan ureales)) como los sueños y los arco iris, lo que quiere decir conforme a una pauta, no deja de revelar nuevos y sorprendentes
quq.g¿istía1fr tenían propiedadls distintivas, e ináuían en su me- aspectos y, por tanto, no se puede captar mediante una fórmula.
diq. Nó cibitante, no éxisie úria gran diéótomía enrré una iealidaá Afecta y es a su vez afectada por otras entidades y procesos consti-
iüli¿", fiable y genuina, de una larte, y las apariencias engañosas tuyendo un variado y rico universo. E*.,"-.9.-g.giygf
de otra. El examen cuidadoso y libre de prejüicios de los fenóme- .ggmS é,stAs no.quentan sJ-
e9_,9.9-f. -es í.r-9'A,1-?-,-o--(tqÉ*q--a--*^c-U-e--§tj-qne,.§
nos (err oposición a las opiniones sobre ellos) no permite mante- quiera como preg!+n--t?"§."g.!llipaS,;. El problema es qué sucede, en
ner tal división. coriéxién con qué, quién fue, es, o puede ser engañado por el suce-
La noción de iealidad tiene un sentido excelente cuando se apli- so y cómo.
ca con discreción y en un contexto apropiado. por ejemplo, tiene
sentido la distinción entre los sueños y los sucesos del estádo de vi- P__qf-gjt? pe*"__gn§9_-rlt_{e¡q-o*sj-!qs-erup._q;*m,3s disímile-s impli.c-a-
gilia. Por supuesto, un sueño es algo, puede afectar a nuestras vi- dot éñ-uñá ubús,que.da.de I,a rea]t-dad-¡r" Tal. bú.squeda üene sentidp
das. Pero los efectos de un suceso soñado difieren de los efectos de qéI-o-"si la,.qqe es re"al se."pr"esupongoculto,, no rnanifiestp. Ahora
un suceso percibido alaluz del día. Algunas culturas expresan esta bien, hay muchas cosas en este mundo que nos están ocultas; los
diferencia refiriendo los sucesos a diferentes niveles de realidad.,o rumores sobre nue'.stros propios actos y costumbres pueden servir
Noobstante,.uup_1q9iÉ*_4ergelided-_gll_"--f pggle-!3def iaicjén$e de ejemplo. Pero uue-búsqwda de la- alida¿presupoae-que-tnehf:
líTitg§ "enfre.-sucesos-¿isriilo.-ñó se puedé éxpiic ar con una s i mpre so los sucesos habit
detinición. Un arco iris parece se. un fenómeno perfectamert" iL- ,llffi -Tíi," s."s"ns
i.ue" yt'qi d". B s t a p re s un ci ón e s el vín cul 0
al. Se puede ve4 pinta6 fotografiar. Sin embargo, no podemos co- que une a movimientos tan distintos como el gnosticismo, la física
rrer hacia é1. Esto sugiere que no es como u.ra mesa. Tampoco es clásica y los diversos aforismos que produjeron muchos caballeros
burgueses de cuello duro y corbata que intentaron revolucionar la

f v.1;rfla+rrt*'****i*.+*t;,**m*
como una nube, pues una nube no cambia de posición con él movi-
poesía, el arte, el teatro, y la política.
Los científicos y filósofos occidentales no sólo especificaron es-
ta presunción, sino que formularon varias versiones de ella. La ver-
nubes con una explicación de las peculiaridades de los arco iris, y sión que me gustaría debatir se contiene en las siguientes tres afir-
de este modo hace que éstos retengan al menos algo de la realidad dá maciones:
las nubes. Las :tr,hdlyS!"glpS, como la subdivisión reaVirreal,
nara"d;piáüJas co*plejidadei dá nuestro
1) los elementos importantes del mundo están ocultos;
mundgr.Exislón rr-"Sfr,"s- tinos distintos de ,r"áro"§, y ei conce.pig de 2a) los ingredientes ocultos forman un universo coherente cu-
yos elementos y movimientos subyacen a algunos fenóme-
lplica,t_r¡9j-g*f"3_1gr; g-99 9 o y,al
nrealidad, se apli
no de manera absoluta.
abr
al género;i q"" É;;fu:, nos, mientras que otros fenómenos son totalmente produc-
el'§éntiao"ór"ñ (Jsentido común tribal, el uso de nociones tos nuestros;
comunes en los lenguajes modernos, etc.), los tipos tradicionales
15. Para los ingleses, véase J. L. Austin, Sense and Sensibilia,Oxford, Claren-
14. Los sueños se pueden subdividir a continuación en los que tienen signifi- donPress, 1962,págs.3,62y sigs. (trad. cast.:Sentidoypercepción, Madrid,Tec-
cación y otros que son sólo nfantasías de la cabeza,. La distinción se encuentra en- nos, 1981). La distinción entre formas de religión "tradicionales, y nracionaliza-
tre los llamados primitivos (fuentes en L. Ler,y-Bruhl, primitive Mentality, Boston, das, se debe a Max Webec Wirstschaft und Gesellschaft,"tubinga, Mohr, 1925 (trad.
Beacon Press, 196ó, cap. 3), como también entre algunos seguidores de ireud. cast.: Economíay socieilad, Madrid, FCE, 1993).
32 EL MANTJSCRITO INCONCLUSO
/ ¡¡ttRooucc¡ó¡¡ 33
'\t 2b) a causa de una expricación verdadera de este universo y
2a,
" /r' de la realidad ha de sár coherente y uniforme; que se obtiene de estas manipulaciones compensa con creces las
// 3) los seres humanos tienen p"p.í í" están direc-
pérdidas que entraña la eliminación de los esiratos no científicos.
/l ""
tamente vinculados a la realidad "fi*".á;
y.ro pueden
carece de peso la objeción de que las entidades y reyes por las qr" ,"
"u*biu.l.. vinculan son «reales»^y que nos debemos adaitar u Lilur, sin que
Esta presunción se encuentra en ra ciencia y lmporte cuán catastróficas sean las consecuencias. De no haber áh-
la filosofía, así co- minado los estratos no científicos, ellos nos habrían influido de la
mo en varios movimientos religiosos: gnosúÁ_"rlfe""* pá_
sajes de los upanishads, Demócrito praán, !l misma manera en que ahora estamos bajo la influencia de lo que
v ros físi-
cos realistas como,planck y Einstéin, todos"i;;;;i;o, It¡s ha reemplazado. t...1
convicción de que el mundo manifiesto,
.á*parten la
"ffo,
"r -rráo;ü;.
ros seres La diversidad M
humanos viven, actúan,-se alegran, sufren,-y _r"r"ar,-rienen algu_ oonxierfe._en*obj,eto_de.u¡r
nas de las propiedades de un s=ueño o una illsión. análisis-ácañemño.- pito lá culpa de los u"ude*i"ñCualquie_
físicos convencidos,, escribe Einsrein, "pár. nosotros, ". de una enigmática secuenciá de
ra que rntente exfraer un sentido
distinció;;;;r" el pasa-
d9, el presente y el futuro ,o ti"rá-otro"lasentido que acontecimientos, que incluye a sus propios actos, se verá obligado
er de una ilu- ¿t introducir ideas que no están en l,os acontecimientos
sión, si biert tenaz.', 6 1
en sí,iino
Esta presunción sugiere que podemos penetrar que muestran a éstos en perspectiva. cada descubrimiento de una
en los
ocultos, aparrarlos y tirvez clesiionarlo, táái-""t":l;. niveres estructura inmanente implica un cambio de escenario, ya que los
cientÍfi_ hechos-como-son y los hechos-de-los-que-se-conoce-la-éstructura
cos, los artistas y los renovadores rerigiosos son
en cierta manera no afectan a las personas del mismo *ádo. No hay escapatori a:_e,tn..
como los arqueólogos que, habiendo e"rimin-adol;;ñ;.
de suce_ tenderutz-eb-ieJpsi&ifu e."tr.mfurm«rJa*s,a-*rJa-l*i".áái"*"t**
sos engañosos, aburri{os o m3fi8nos, encuentran
tesoros sorpren_
dentes e inesperados. Las entidáes que ra
á"."rtierra pa- lale ips"s-Ltellg p+ un m-qAeio,.en unateoría o.en,un r.elato p.oérieo
d"l_I*¡smp. Pero un tipo de transformación puede .". *"jo. qr"
recen tener una ventaja adicional: como están "i"""iu
relacionadas unas
con otras a partir de leyes, pueden ser manipurudu. otro en el sentido de que permite o incluso lo que para otra
o fi.decidas ""pli"u
transformación sigue siendo un enigma indescifrable.'
mediante el uso de esas y producirse nuevas
naciones entre ellas quearr--u,leyes,
combi_ Hasta la simple intención de escribir puede arrojar un velo de
den-l ,gai a otras entidades a nivel feno_ ..
ilusión sobre el mundo. un ejemplo de esto lo encoritramos en los
menológico. pero estas entidad-es resurran ñ;;;;;;s
sólo si er relato-s de los viajeros y naturaliitas del siglo xvrrr, los cuales dis-
mundo a que dan lugar es placentero para vivi¡, y
si la ganancia gregaban y reducían lo que encontraba.r, á lu par que retenían
el
lenguaje de la observación directa.lz Aquí las coias .rir*., parecen
16. Co*espondance av_ec Michéle Besso, p. Speziali (comp.), parís, señalar hacia'un nivel más intrincadb y profundo pero támbién
pág- 3r2; véase también pág. 292 (trad. Hermann,
1979
' cast.: correspondencia con Michere más [...1
Besso,.Barcelona, Tusquets, rgg4). Er problema es que "objetivo".
Einstein era también un
empirista. Pero ¿cómo pueden los expérimentos, que son procesos
por lo tanto, temporares y, El mundo de los niños, los adolescentes, los adultos y, a este res-
"ilusiones»,-info.marnos sobre la naturaleza de un mundo .real,
de la ilusión? Max planck reparó en el problema. ol-as dos ufi._u"ior"r,,
libre pecto, el mundo de todas las cosas vivas, contiene ya lal restriccio-
o"Fxiste un mundo real exterior q,re escribe, nes y estructuras necesarias para una existencia con sentido. En rea-
no se puede conocer directamente", "rird"porai".*
¿"1"r"i."1; ili.," mundo
forman en conjunto la base de toda la física. lidad podemos deciq, de manera un tanto simplista, que gran parte
No obstante ambas se contradicen hasta cierto punto y
por lo tanto reveran er ele_
mento irracional inherente a la física y cualquier otra
ciencia,, «positivismus und
reale Au*enwelt», en U"n:1r: und Erinneringen, Darmstadt, 17. El proceso de aislamiento y simplificación científicos surge ya al nivel, en
Buchhandtung, r94s, pág.235. De isual Wissenschaftliche apariencia poco complejo, de la descripción. Algunas descripcioná áe viaje,
twraleza de cristo conciernen a la distancia-u.r"á 1". d"b;;;.;rági"á". ."t.. l" rr_ be Mary Louise Pratt en su fascinante libro liperial Eyes, Londres y
escri-
entre una realidad ,;;;";;, Dios, y er ñrreva york,
mundo de los seres humanos. La doctrina de ]as dos Routledge, 1992, parecen emerger del ojo incoipóreo éolectivo que "contempla
naturalezas intenta reducir es_ un
ta dista¡rcia mientras que er adopcionismo o la idea paisaje uinhabitado, no poseÍdo, ahistórico, que ni siquieru o"*.pá., lo. propios
d" ;;;¿.;; uurotrtu_ jeros" (51). La, descripción de las plantas qrá hu"" Li.rn"o .o*p" via-
mente divino y no sufrió de verdaá, la incrementan. "iu de laLisma ma-
nera con el hábitat de éstas.
34 EL MANUSCRITo TNCoNCLUSo rurnoouccróu 35

l\ que niega la realidad. Aunque sus representantes más dest/a4os


delaabundanciaquenosrodeaenlatierrasurgióenelintentopor
examinaré
a la propia abundancia' En el presente
ensayo se esforzaron en separarse de su medio, sus ideas estaban oilcula-
"orárrirtut que intentaron complementar este das al medio de muchas maneras. Existen situaciones oue rnues-
i;;i.;¿;;"irairrid"". v grupos propias conscientes'
o divino) con decisiones tran rasgos de la uniformidad que los primeros filósofoi-clntífi-
;;;i;árr..l consi-
Los individ"o, Vl*pos a los que melef iero rechazaron cos atribuían al «mundo realr. En política grupos ¿ls{actos
en mismo evidente. Negaron habían sustituido a las vecindades (y lás relaciJnes concre¡rÍs ele
a"á. tu abundanciu""oriro un valór sí
el
;;;;ñ;"á; fu".. tá., 'i"o, el conocimiento tan completo'yvlas las caracterizaban) como unidades de acción política (clís10nes.).
comportami"rrto tÁliü." to*o el sentido común' las artes En economía, el dinero y la noción abstracta dá valor u 61 u"aliada
de articu-
á.""i.iut religiosas de su tiempo presuponía1' Al,qatar tipo reayapa-
habían reemplazado al trueque que prestaba atención 11 .o1rte1to
lar su negación irrt.áá"Í".or, árü. dióotomías del
Los primitivos
y el detalle. Las relaciones entrelosJefes militares y sus soJ/a$os
rente, conocimiento/opinión, correcto/pecaminoso' se hicieron mucho más impersonaleJ. Los dioses locales ," 6rndie-
que el
irforátát v ci"ntificos griegos, "" putii"t'lar' presup"l',3" era simple' uni-
ron en el curso de los viajes, y las idiosincrasias tribales y cultr[ales
«mundo real» que áir"Jt*Zruuu" á" esta manera se nivelaron con el comercio, la política y otros tipos dá inteFaT-
era el mismo para bios internacionales. Partes impórtantes-de la vidá se reblandecie-
fárÁ", estaba sometido a principios estables',y nuevos méto-
todos. No carecía de estructura, pero se emplearon groseras para ron y se volvieron descoloridas y, por consiguiente, los tér/ilos
á;;-pr* determinar esta estructura, v conocimiento y la realidad
alternativas vinculados a las especificidades perdieron én contenido, e[ iT-
seoararla d"l r"rto.*i;;ó;;bt;*ur á"t portancia o simplemente desaparecieron. Los filósofo5le gglDrali-
ilffi,ffi;;:;;;;l;u.'q,," han sobrevivido hasta hov- no tue- zaron estos aspectos, aumentaron el reblandecimiento (o Para
cuando
ron el fruto de *"Já. r"firrádo, de pensamiento; surgieron describir la situación de un modo más halagador para ro. rt,i.tg-
toscas y se descubrió fos, la
se comparu.or, -r*ias delicadu.-"o., ideas "elevación al dominio de las ideasn)ñ que irabía invdido
que a uqreltu.les faltaba tosquedad' If largas áreas de la civilización antigua, y llamaion al resulta/o un
A veces podemos explicar cómo es que las
ideas t"::Í-t prevale- ll «mundo realr.
cen: grupos particulará quieren "'"ut ""u
nueva identidad tribal o Ésta fue una afirmación muy sorprendente. podemos dal por
en medio de un paisaje cultural sentado qué las nuevas vías, adaptadas a los procedimientos nlevos
;;;:ilJ;ria iae.rti¿ad áxistente del paisaje e in-
Ii"" lr.iiuao; pu*-átiá ,.bloquean, largas partes orealid.ad,, o declaran
v más bien abstractos, tuvieron un mérito ionsiderable. el djnero
;ffi iljrñ; ñáUi". sobre éi, o niegan su
gnásticos todo el «mundo mate-
produjo un incremento del comercio, la colaboración intern n ional
estimuló las transferencias de los descubrimientos materialese in-
á"" á. tár.lmente malo." Para los maligno' Las
rial, (en sí una g.*"tu simplificación) era un enga-ñg
(limitado) éxito social y
telectuales, la democracia propició la incorporación d" ,r"rrr
".-
ideas tosca. .orrar"L,, aun tratos a la vida política. No obstante los detálles no dejaron por eso
"o''f'""""ncia
.t:"}"" i":L*pr", Áodernos: eI éxito deestimulala cuanrificación en la as- de existi4 del mismo modo que una persona no piérde .u f,u.i,
físicas); esto a sus promotores cuando se pesa. Pero esto fue exactaménte lo qr" uigrros filórofbs
;á;;; y ciencias
; ;;-tu;;r" "riu.
Ááalá" ;;;;. i;' áeri.cadeza ontoló gica cuenta po- i l
o grupo religioso' ii
i ¿rf irmaron: los detalles decían (o querían decir) ,ro úri.rtr"t -1,
"iu., 1o ..,rd"ti- ll
co cuando t. rrrp"tuirácia de una tribu' nación juego'
La irreleuantes para éste o aquel propósito, eranirreare.r

á1. ."p"t.ción de una profesión respetable está en G-::tli


vos» para usar un término más tardío) y debían ser desecha,la.. 4l l'
El surgimi""t" á"lilif"sofía v lá ciencia en la antig5 vÍa' lal\' igual que los gobernantes del 1984, de orwell, declaraban qrle Io
á:"ñpf. fascinante y bien documentado de la segunda
". ""
. 19. Enseguida identificaré a algunos de los individuos a los que me ,"fie/. Yo.
cl rn,mento los denominaré ofilósofos, sin que quiera decir queiodo. to, iilotofot
l8.LaprimeravíacaracferizaalsurgimientodelmonoteísmodespuésdeMoi- t¡uc vivieron durante el período en cuestión mantuvieran los puntos de vist¿ y los
19ó1;la
sés, Y.Kaufm unr.,rn"ñf,tif,i;;;ll**¡'iondtes' George Allen and'unwin' ¡rr'occdimientos que aquí se describen.
por el Deuteronomio (véase nota 3, sa-
tercera fue utilizada, de má.reras distintas,
contienen muchos ejemplos
.29. G' w. F. Hegel, vorlesungen über die Geschichte der phirosoph¡e, rra-nDf?rt,
pra) y porsan pablo «l-Cá.i"ti.r 10,20). Lai ciencias srr1r'kamp, I97 l,tomol,pág.290(trad.cast.: Introducciónalahistoriaaitlfit"'
i";i; d" la primera vla como de la segunda' rrrl/a, Madrid, AIba, 1998).
INTRODUCCIÓN 37
EL MANUSCRITO INCONCLUSO
que se adapta a ideas rnás recientes: ¿cómo p":d."." los
seres
ffiSyquelomásnoexistía.Éstafuelamáscínicane- 'h;;;¿;;pu'ti"',aá
lación
posición cultural
jamás', á; ;;'p"cífica (v limitada)
gación de la abundancia que sehaya proferido r^ r^^
-rrr de *;i;;íá)v u*att¿á." t^"t dotes áspecíficas (v muy limitadas)
para efectuar esta negáción los-filósofos fueron más allá las iy ", en términos
religiosas y sociales: utilizaron argumentos.-T as perso- ío s¿to traicender a .*b.s sino describir sus logros como «nacl-
prohibiciones
-"u.-tu" El proceso, que veces se denomina
empleadó arguinentos mucho antes de que los lógicos co- "o-pr"rtibles? -a
enverdad de forma muy
menzaran a pensar en-el asunto. La argumentación, como el lenguaje, -f"ía áa racionalismo», no;e desarrolló
lenguaje, o el arte' o el ritual'
racional.
^-'-p;;;
es universal; y
Liurt", o
"l.iturl, "o-otl se desarrolló y tuvo resultados. La ciencia occidental,
tiene muchas formas. Un simpie gesto, incluso un gruñido'
puede de- y
los participantes, a" B""fi¿"t y ftoto*"o, pasando por Galileo' Newton Darwin'
,rn debate para satisfacción de algunos de t..O f. biologia moleculai se erige á partir de la dicotomiareaUapa-
"idi,
mientras otros necesitan largas y floridas arias para convencerse.
Pe-
ae la abirndáncia y la inversión de valores
y luego utlliza- rente. La vieja t
;;ilq;; üi fit¿rotos y cienlÍficos griegos inventaron "gu"iO"
il"iá" ";"tig" i"i*r"¿o perceptible en el que hacemos planes'
,á" páru defender sus puntos de viitas no fue precisamente el argu- áÁu*o., odiañros, sufrimos, y las-artes qlre tratan de afrontar este
*"rio. Fue una forma-especial y estandarizada de argumentar que' mundo, se sitúan pf.irt inferior áe realidad respecto a las
segri., pensaban algunos de ellos, era independientede la situación
en "" ""
construccior", uUrtru"iu§ á" la teología' la filosofía-y lal ciencias)
y cuyos-resultados tenían validez universal. de el1a' al resto del
á,i"-'t afectóa Ia civilizaciOn occidental y, for medio
Esta^'Ui.
creencia se equivácaba en tres aspectos. E, primer lugal
"cántecído, de los modos de vi-
mundo. Incluso to.-*ar decididos-aáversarios
no existe una sola for^ma de argumentar, hay muchas (me refiero á"-"""ia""tales admiten que la ciencia ofrece puntos de vistas sor-
;ñ";; sólo a la lógica). Una importante forma primitiva de argu-
prendentes y nuevas vías para aliviar la escasez y el sufrimiento'
;;;;;tó" , la redíctio ab absuidum, no fue puesta en d¡da hasta ipartarse dál sentido y la experiencia común para penetrar venta-
en un
Pero estas
mundo de nociones abstractás tiene sus ventajas.
l;.&;"áo t.rgur,la uniformidad del Mundo ReaI, o del Ser, podía jas se torcieron y se convirtieron en una amenazapor la incoheren-
*r sólo si una uniformidad correspondiente había pe-
tiu bári"u del proyecto. [...]
las premisas (véase el capítulo 2, sección 5, y el capítulo 3
"áil.Uoradá
netrado
prt. De este modo, lo más qu€ se puede decir es que los
Tras estos comentarios retomo mi problema original' ¿Cómo
es
argumentos que trataban de establecer la uniformidad formaliza-
"¡"t"plos).
q"";J;;;;". ¿" que reducen la abundancia y devalúan Ia
ü;"";;..ceso histórico, no lo iniciaron. En tercer lugar, todo el "i.ü,
existencia humana pued"n adquirir tanto poder? ¿Qué
procesos les
que es re-
enfoque^era esencialmente incoherente' ¿Cómo-puedelo ;;;á;;tu".ru V fá. t u"en városímiles? lCómo l.r.emo¡ de enfren-
;ú ";;.nifiesto descubierto, o corroborado, mediante lo que las proposi-
tarnos a esta verosimilitud? ¿cómo podemos explicar
ser
es"manifiesto e irreal? ¿cómo puede una realidad objetiva que no ciones radicales de Parménides, Einstein y algunos
bióIogos mole-
á. ¿uau ser explorada cán la ayuda de las apariencias (pensamien- sólo
;;l;;;";.ra los ""at"t toda la vida humanay-aburrdalf es una ilusión?
tos, percepcioires, recuerdos) q," tott dadas, pero que son idiosin- que el mundo rico, colorido que nos
crásicas yengañosas?2l ¿Cómo puede la información que es un
re- ;óá; sucedió dominios, el que
aludir a hechos li"áu ¿" tantas fo.-ur i" dividió en dos grandes
sultado de acántecimienios históricos accidentales
ol.r .lguná vida y el que carece de casi todas las propie-
O, para emplear una formu-
v f#t i"¿ependientes de la historia? clades"onti"rre
y sucesos que hacei"'"ttt' existencia importante?22
Alenfrentatt"upt"g",'tutto-oéstas'muchosfilósofoseluden
2l.Unodelosprimerospensadoresoccidentalesenafirmarlaparadojafue l, hil;,iu I r" r"ruliui "r, consideraciones usistemáticas'' NQ"se
Demócrito. Habiendo afirmado Die Fragmente der vorsokratiker, Diels-Kranz nresuntan cómo irr" s-prg¡ó e-s!adr§-qtp-r-EÍ@s
i"o.np..), Zurich, 1985 (trad. cast.: ¿os fltasofos presocrdtic-os'
Madrid' Gredos' ", k";t prefacio a sus Prote-
é§"riuá en su
\sgsi pág 580), que uPor convención', dice en efecto, odulce"' por convención ñ';üd;il;,fi¿;¡;i,
pero'
o.u.gt, [o..orrá.r"1ón caliente, por convención frío' por convención calor;
el
."álidud, átomos y vacío», continúa (según Galeno' que preservó pasaje: la causa' porque surgió y
22. Nótese que el éxito empírico no,pudo haber sido
"n
Diels-Kranz, fragmento 125), Mentes miserables que tras tomar tus creencias
de no-
t'ohró importaniia sólo mucho más tarde'
solros, nos rechizos (sc. los sentidos); nuesffo rechazo es tu ruina'
38 EL MANUScRTTo TNcoNCLUSo rrurnoouccrór.¡ 39
gomena:
"Hay eruditos para los que la historia de la filosofía (tanto (véase-ca-pítulo l), la distinción surge de
un complicado proceso so-
la antigua como la moderna) es ya de hecho /¿ filosofía. Los pre- cial y la formuló un participante iñvoruntario. É;;;i;J*ltado
sentes prolegómenos no se han escrito para ellos. Han de esperar de
una presión, no de un argumento. En el segundo caso (véanse
hasta que aquellos que intentan hacer uso de larazónmisma como capí-
tulos I y 3) la distinciónlatrazó un indiviáu. q";;;.p-ii"r"i.l,
fuente hayan concluido sus consideraciones y más tarde podrán in- defendía sólo por medios intelectuales. Mostráré que'ei
formar al mundo de estos sucesos». primero los pensadbres pien- segundo
caso contiele al primero, y que hablar de ,rprogrest
san, luego los historiadores relatan lo que ellos hicieron. Esto es objetivo, no
tiene sentido en ninguno de éilos. Mi próximo é¡"r"pt" para
poner la carreta delante de los bueyes. Pues la pregunta no es qué ilus-
trar los problemas de.la realidad y er cámbio ."1il;.i;;Jviene
es lo verdadero para un pensador en particulaa iino qué hace a una der
arte (véase-capítulo 4)- Er ejempró ha sido u"utirrJo u'Áphamente
figura histórica creer en sus ideas y por qué éstas ion efectivas. y se han relacionado con el mismo varias conjeturas,
Ad_emás, de compararse con la rrrazónmismar, muchos pensadores qr-" .or"i"r-
nen a preguntas de tipo muy variado. He empreado algunas
influyentes piensan bastante mal. Según Leucipo el vaiío es el no de las
o.bras relevaltes, pero extrayendo mis propiai conclusiones.
ser y el vacío existe,23 un sinsentido evidente desde un punto de vis- El úr-
timo capítulo resume las observacionls y ras transil;; en una
ta moderno. Y sin embargo, el sinsentido fue compróndido y dio simple historia.2s La historia restringe el pápel
lugar a un movimiento que no sólo duró más de doi mil años sino de la
teoría y amplía la función epistemor,ógicá ail u.i""piri";;bgico
p".o,.ii atr.se a
que también produjo «conocimiento real» menos según aque- los conceptos de ninguno de enos. Eñgenerar *ilu¡áii"o
llos que ahora utilizan la rrrazóncomo una -al fuenter-. peio si efco- tarme de las tendencias generarizadoras que están prlsentes
es apar-
nocimiento se produce de esta manera, entonces la cuestión de su no só-
Io entre los estudiesos iino también entre el público en general,
validez se debe vincular al problema de su aceptación mucho más después de siglos de decididos intentos y de oeducu.iOrr,,
de lo que la rrrazón misma, puede permitir. y áquí hemos de estar en Occi_
dente v en-todas parres. La historia también,";p;;á;;rá, p."grr-
preparados para toda clase de sorpresas. «Nos ocupamos del t¡íncu- tas formuladas en la página 37 en el párrafo nf.u,
lo y el desarrollo de las ideas; no de curiosidades inter"santes», es- .orn"rr,u_
rios retomo mi problema original...r. ".á,
cribe Ernst Mach en el prefacio a su wrirmelehre.2a ¿córno sabe él
que el
"desarrollo, de las ideas no se ve afectado pór ,.curiosida-
desr? En verdad no deberíamos ponernos límites antes de comen-
zar- Para ver cómo es que esto oculre estudiaré en el primer capí-
t-ulo u¡ episodio que se puede ver como un ejemplo párticular áel
descubrimiento y/o invención de la dicotomía real/aparente. [...]

En los ensayos que siguen realizaré una exploración de las ob-


bervaciones hechas aquí y trataré de darles un sentido. Mi procedi-
miento será histórico y episódico. Describiré algunos aconteci-
mientos y desarrollos que he seleccionado de la historia del sentido
común, la filosofÍa, las ciencias y las artes; analizaré el resultado y
fi,,.alizaré cada descripción y análisis con algunas observaciones dá
carácter general.
Comenzaré describiendo dos vías diferentes por las que se in-
trodujo la distinción entre apariencia y realidad. tn el p.ime, caso

23. Aristóteles, Metaflsica 985b.


24. E. Mach, Die Principien der wdrmelehre, Leipzig, Johann Ambrosius Barth,
I 896, págs. v-vi; las cursivas son suyas. 25. El último capítulo que aquí se menciona no fue escrito.