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Mejores Técnicas De Estudio

Subrayar, releer y resumir: la ilusión de saber

Pero, ¿por qué estos métodos no valen? Entre otras razones, por lo que la Universidad de
Harvard ha bautizado como el ‘efecto de la ilusión de saber’. Se refieren a que cuando una
persona estudia una materia con estos métodos o con una combinación de los mismos (la más
frecuente es el subrayado con el resumen), empieza a sentir una gran familiaridad con el objeto
de estudio que da paso a una ilusión: la de creer que domina un tema que, sin embargo, no está
asentado. De hecho, es frecuente entre quienes aplican estas técnicas que se las vean y se las
deseen cuando se les pide que desarrollen ese contenido que creían tener más que aprendido.

Estos procesos pueden verse impulsados gracias al uso de técnicas de estudio que favorecen y
mejoran su funcionamiento y hacen más sencillo el procesamiento de la información, estimulando
la codificación, almacenamiento y recuperación de la información.

Por todos estos motivos, es muy recomendable que empleemos técnicas cuando estemos
estudiando para hacer un examen. Si estás preparándote para un examen importante, es
esencial que optimices tu tiempo de estudio y lo aproveches al máximo. Para conseguirlo es muy
aconsejable que aprendas algunos métodos o trucos que pueden mejorar tu capacidad de
estudio ¿Quieres saber cómo aprobar un examen? Estos consejos te ayudarán a dar lo máximo
de ti.
1. Centra tu atención en lo que haces:

Para que la información procesada pueda pasar de la memoria a corto plazo a la memoria a largo
plazo, es necesario que nos concentremos en esa información. La atención es uno de los
componentes más importantes de la memoria y por eso cuando estamos estudiando es
imprescindible que nos encontremos en un lugar en el que no haya distracciones que dispersen
nuestra atención.

Técnica de estudio: Encuentra un lugar tranquilo en el que puedas concentrarte, puede ser la
biblioteca, tu habitación… Pon fuera de tu alcance elementos que te puedan distraer como los
dispositivos electrónicos, y ponlos en silencio. Evita los ruidos. Puedes usar tapones para los
oídos si el ruido es inevitable.
2. Divide tu tiempo de estudio en sesiones regulares:

Está demostrado que las personas que estudian regularmente retienen mucho mejor la
información que los que han hecho maratones de estudio unos días antes del examen. Si lo dejas
todo para última hora sobrecargaras a tu mente y le dificultarás el procesamiento de la
información. Un estudio breve pero regular permite al cerebro a consolidar la información y
retenerla a largo plazo.

Técnica de estudio: Estudia un poco cada día y el día antes del examen sólo repasa lo
aprendido. Crea una rutina de estudio para que te sea más fácil. Puedes usar recordatorios para
acordarte de cuando tienes que estudiar. Bien puede ser una alarma o recordatorios que actúan
como pistas, es decir, si decides estudiar todos los días después de comer, la comida es la pista
que te llevará al estudio. Si por el contrario dices “estudiaré un rato por la tarde”, no tendrás
ninguna pista que te lleve a estudiar y es más probable que se te olvide.
3. Organiza y estructura tus apuntes:

Los científicos han demostrado que organiza la información en grupos que se relacionan entre
sí nos ayuda al aprendizaje.

Técnica de estudio: Redacta tus apuntes de forma estructurada. Agrupas los conceptos que
son similares entre ellos. De esta manera, a tu mente le resultará más sencillo asociar la
información que esté relacionada.