Está en la página 1de 18

la arqueología de la vida cotidiana: matices historia y diferencias

Author(s): marcio veloz maggiolo


Source: Boletín de Antropología Americana, No. 10 (diciembre 1984), pp. 5-21
Published by: Pan American Institute of Geography and History
Stable URL: http://www.jstor.org/stable/40977052
Accessed: 01-05-2018 04:27 UTC

JSTOR is a not-for-profit service that helps scholars, researchers, and students discover, use, and build upon a wide
range of content in a trusted digital archive. We use information technology and tools to increase productivity and
facilitate new forms of scholarship. For more information about JSTOR, please contact support@jstor.org.

Your use of the JSTOR archive indicates your acceptance of the Terms & Conditions of Use, available at
http://about.jstor.org/terms

Pan American Institute of Geography and History is collaborating with JSTOR to digitize,
preserve and extend access to Boletín de Antropología Americana

This content downloaded from 148.206.159.132 on Tue, 01 May 2018 04:27:40 UTC
All use subject to http://about.jstor.org/terms
mareio veloz maggiolo

la arqueología de la vida cotidiana:


matices historia y diferencias

La arqueología de la vida cotidiana: nivel de explicación hace énfasis en la profundidad


el marco teórico temporal y espacial, en base a postulados difusionis-
tas o funcional-evolucionistas construidos desde una
Para cuanto vamos a exponer en estas páginas vale perspectiva etnográfica y etnológica.
una breve introducción histórica que nos lleve a A partir de un mensaje teórico similar es de donde
entender el marco referencial del cual surge la idea surge una metodología arqueológica en concordancia
de la arqueología de la vida cotidiana como parte con el marco ideológico y teórico representado por
integral de la llamada Arqueología Social. las posiciones antes señaladas. Y es así como el
Hasta el advenimiento de las tendencias empiris- núcleo mismo de la metodología arqueológica se
tas, que surgieron en la arqueología americana enconfigura como instrumento principal del trabajo y
torno a las ideas originales de Frank Boas en el campo manejo del dato arqueológico, la tipología, de modo
de la etnografía, la arqueología en este continente tal que dejando de lado el principio de asociación y
estuvo básicamente conducida por etnólogos euro- el de superposición que son sometidos al manejo
peos interesados más en el rescate de la información tipológico, toda la preocupación arqueológica se
etnográfica, y con una perspectiva diferente de la quevuelca aJ definir el concepto de tipo y en construir
tenía la prehistoria europea del momento. tipologías para el rescate de secuencias culturales no
A partir de los trabajos Kroeber, en el área andina,analizadas, y en la dispersión de las mismas, con el
y los de lös investigadores de Yale en el área del establecimiento de "fronteras" y límites dados en
Caribe, se comenzó a diseñar un mensaje de la ar-cuadros y procesos encajonados sin posible interac-
queología en América Latina en donde el objetivoción.
fundamental se orientaba, casi exclusivamente, a Este manejo de la tipología induce a proponer que
resolver problemas cronológicos y de distribución la cultura en arqueología es nada más que la cohe-
especial, lo que determinó la formulación de las rencia y articulación de conjuntos de tipos. (Rouse,
secuencias y las áreas culturales como pauta de com- Willey y Phillips, etc.).2 Esto determina que el único
prensión de lo que era la arqueología.
Los resultados de esta etapa generalizada ya a
partir de los años treinta de este siglo encuentra2 Ver: Rouse, Irving. Prehistory in Haiti. A Study in Method. Yale
plasmación decidida en el Handbook of South Amer-University Publications in Anthropology. No. 21. New Haven.
ican Indians,1 que viene a ser un documento estruc- 1939. Culture of the Fort Liberté Region, Haiti. Yale Pub. in
Anthropology, No. 24, New Haven, 1941. Areas and Periods of
turado a partir de una concepción etnológica, enCulture in the Greater Antilles, South Western Journal of Anthropol-
donde la arqueología es sólo un soporte y un suple- ogy, Vol. VII. pp. 248-65, 1951. On the Use of the Concept of
mento que sustenta teóricamente una escuela cuyoArea Co-Tradition. American Antiquity. Vol. XIX, pp. 221-25. Salt
Lake City, 1954. Caribbean Ceramics: A Study in Method an
Theory, in Ceramics and Man. Frederick Matson Ed. Viking Pu.
In Anthropology. No. 41 Methuen y Co. Ltd., London, England,
1 Ver: Steward, Julian. Handbook of South American Indians. Bulle- 1965.
tin 143, Bureau of American Ethnology, Smithsonian Institution, Ver: Phillips, Phillip y Willey, Gordon. Method and Theory in
1946-1950. American Archaeology. An Operational Basis for Culture-Histori-

This content downloaded from 148.206.159.132 on Tue, 01 May 2018 04:27:40 UTC
All use subject to http://about.jstor.org/terms
6 BOLETÍN DE ANTROPOLOGIA AMERICANA • 10 DICIEMBRE 1984

campo de reflexión teórica al


ajenas a la interior
etnología tradicional yde propiasla propia
de otros
arqueología se reduzca a la camposdefinición, a la
de las ciencias sociales tales comoimportan-
la historio-
cia o mejor las variantes grafía,
de los tipos
la sociología, de artefactos
la economía, la ecología. Ello en
la historia de las culturas. dio por resultado la aparición de nuevas disciplinas
De ahí que la arqueología, tales como la bajo esta
etnohistoria, óptica,
o de la propia Antropología se
viese reducida a una Social
sucesión
conocida ahora comode tipos
el rescate que se
de la necesaria
resuelven en la formación articulación
de entre el Modo de Producción
categorías de Socieda-
explicativas
como las de "horizonte'',des "tradición",
Precapitai istas y su inserción "foco",dentro del Modo"fase",
etc. que no serían otra cosa Capitalistaque una transcripción
de Producción.
casi mecánica de las viejas Esto preocupaciones
explica por qué la antropología se teóricas vio preci-
de los etnógrafos para explicarse sada a retomar categorías históricamente
como la de Modo de Pro- el
comportamiento en el espacio (áreas
ducción, para entender culturales)
las nuevas formas y vertientes o en
el tiempo (tradiciones) de las generadas
históricas culturas estudiadas
por este proceso, y explica tam- de
manera etnográfica y nunca bién por histórica.
qué los sociólogos se vieron impelidos a
El resultado de esta situación acudir al estudioha sido de las sociedades
la implemen-autóctonas y
tación de una arqueología cuyos
nativas, y por quéindicadores
en conjunto, tanto sociólogos socio-
culturales se restringen a como dar antropólogos,
una informaciónya en función de historiadores tempo-
ral y espacial ajena a lasseposibilidades vieron en la necesidad de incorporar y necesidades
en sus deba-
que imponen las explicaciones tes, aún sin serhistóricas.
marxistas militantes, las ideas de
Convertida en ejercicioCarlos deMarx ajedrez, la arqueología
en las cuales se debatían o se presentaban
no "socializa", no "historiza" susimportantes
puntos teóricos resultados, sino
sobre las sociedades pre- que
los presenta como avances o retrocesos
capitalistas. De pronto la arqueología espaciales
tradicional per- y
cronológicos, que no explican dió su sentido elautónomo
fenómeno y esa utilidad vital
basada en que
los ha producido. cronologías y tipos.
Podríamos afirmar que en Es estelos años
el momento 60
en que un este modelo
grupo de arqueólo-
comienza a entrar en crisis. En estas condiciones la gos formados como antropólogos en los Estados Uni-
arqueología, inserta en el nivel académico dentro de dos de América y un grupo de arqueólogos latinoame-
postulados antropológicos más o menos clásicos, se ricanos comprometidos con los procesos históricos
encuentra incapacitada para tener una efectiva pre- explicativos de la historia general de sus pueblos, se
sencia dentro de las preocupaciones teóricas desarro- ven forzados a cuestionar la disciplina y sus alcances
lladas por la antropología, como consecuencia del tradicionales, punto también en el cual, en ambos
desarrollo de las ciencias sociales en su conjunto. Es casos, con más fuerza entre los latinoamericanos que
el momento en el que se genera una violenta contra- entre los norteamericanos, la lectura de los trabajos
diccón entre los arqueólogos con formación antropo- de V. Gordon Childe se convierten en motivo central
lógica y su propia práctica arqueológica. de reflexión sobre la dirección y la metodología que
La situación contradictoria tenía precisosorígenes debiera tener la arqueología, arribando en el caso de
en el proceso de descomposición de la vieja etnología un grupo de arqueólogos latinoamericanos a la con-
y su tránsito necesario hacia la antropología social, cepción de la arqueología como una ciencia social,*
fenómeno que comenzó a hacerse perceptible des-
pués de la Segunda Guerra Mundial.
La ampliación de los grandes sectores capitalistas s Ver el prólogo de Luis G. Lumberas a la edición revisada de la
internacionales, y el arropamiento de los mercados obra "La Arqueología como Ciencia Social" (Ediciones Peisa, Perú,
1981), en el cual el autor, al referirse a la primera edición de
de los países subdesarrol lados por los mismos, generó 1975, establece la línea política de la arqueología como ciencia
rápidamente la disolución irreversible de las comuni- social. Lumberas señala con razón que "la arqueología no es,
dades nativas autóctonas que habían sobrevivido al como no lo es ninguna ciencia, una etérea actividad académica
aislada de los problemas de la sociedad donde se desarrolla; es,
duro proceso colonial. El llamado Modo Capitalista
y siempre ha sido, un instrumento activo de la lucha social que
de Producción pasó al interior de esas comunidades, se ventila permanentemente; sirve para cohesionar y dar sustento
precipitándolas dentro de la mecánica de relaciones a la clase social que la utiliza. La Arqueología es arma de opresión
de producción capitalistas, de modo tal que a partir cuando sirve para justificar la explotación de los campesinos
de entonces tanto la metodología como las categorías indígenas de nuestros países, desarrollando Teorías que muestran
su inferioridad histórica frente a los invasores europeos y su pro-
explicativas de la etnología en boga fueron hacién- ductividad a la decadencia. Es arma de la opresión cuando saluda
dose cada vez más incapaces e insuficientes a la vez y engrandece el pasado para demostrar el presente, creando la
que menos operativas en su contenido colonialista, retrógrada convicción de que todo tiempo pasado fue mejor. Es
debido a que para entender a tales sociedades nativas arma de la opresión cuando se usa para crear el caos y el azar en
la historia anónima de los pueblos prehistóricos o agráfos. Es arma
fue necesario incorporar toda una serie de categorías de opresión cuando convierte en objeto al sujeto histórico. La
Arqueología en cambio, es arma de liberación cuando descubre
las raíces históricas de los pueblos, enseñando el origen y carácter
cal Integration. American Anthropologist, N.S. VoK 55, No. 5, de su condición de explotados; es arma de liberación, cuando
1953. Method and Theory in American Archaeology II: Historical muestra y descubre la transitoriedad de los estados y las clases
Developmental Interpretation. American Anthropologist. N.S., sociales, la transitoriedad de las instituciones y las pautas de
Vol. 57, No. 4, 1955. conducta. Es arma de liberación cuando se articula con las demás

This content downloaded from 148.206.159.132 on Tue, 01 May 2018 04:27:40 UTC
All use subject to http://about.jstor.org/terms
VELOZ MAGGIOLO LA ARQUEOLOGIA DE LA VIDA COTIDIANA... 7

como una disciplina histórico-cultural. Sin embargo,


es importante señalar que salvo raras excepciones
como las de Meggers, Fowler, Trigger, y contados
autores de los Estados Unidos de América, esta vuelta
a la arqueología social se ha ido consolidando más
que como una explicación histórica, como una aca-
démica disciplina antropológica.
A partir de estas modalidades del enfoque arqueo-
lógico se han generado dos grandes corrientes, una
autodefinida como New Archaeology, que retoma
conceptos y concepciones de Leslie White y Walter
Tylor y reclama la paternidad de V. Gordon Childe.
La otra que emerge de la vuelta al estudio de Childe
y de los modelos planteados a partir de las discusiones
de las Formaciones elaboradas por Marx (Formen)4
en torno a las sociedades precapitalistas, preclasistas.
La, New Archaeology ha tratado de negar el parti-
cularismo histórico, y ha rechazado la metodología
fuertemente inductivista que era dominante en la
arqueología vigente en los Estados Unidos. En tal
sentido, y resumiendo un poco sus contenidos, se
plantea la construcción de una arqueología científica
que adopta como nuevo el manejo de la deducción
y de la búsqueda de modelos generales del proceso
social a base de datos arqueológicos, tratando de
conseguir, al través de estos modelos la explicación
científica de los procesos y no sólo la descripción de
los fenómenos. Se puede considerar como principal
sustentador de esta corriente a Lewis Binford y a la
Universidad de Michigan. La característica funda-
mental de la New Archaeology es su aproximación
a la antropología desde una perspectiva
Estas aclaracionesneopositivista
son válidas, por cuanto los
de la ciencia,5 lo que conduce a esta
objetivos escuela
de la New Archaeologya yuna
la Arqueología
concepción en la que resulta más importante la expli-
Social son profundamente diferentes
cación estructural de la sociedad, que
Partiendo la síntesis
de esta forma como
explicativa que podría
esta sociedad se estructura.
quizás haber sido aún menor, nos gustaría ahora
Caso contrario es el de la Arqueología Social hacer un poco la historia del tratamiento que Sanoja,
latinoamericana, entre cuyos promotores han estado Vargas y Veloz Maggiolo han dado al concepto Modo
Luis G. Lumbreras, Mario Sanoja, Iraida Vargas y una de Producción, y asimismo la de como el concepto
nueva escuela de seguidores. Retomando el esquema emerge de una praxis que se complementa con el
dialéctico, se ha considerado como lo más importante trabajo de campo, hasta modificarse siempre bajo
la concepción de la arqueología como una ciencia una rúbrica experimental, empírica, en la que lo
histórica y la prehistoria como una historia estudiada primordial ha sido confrontar las ideas con resultados
con métodos diferentes a los utilizados por el "histo- de campo y no lo contrario, aplicar las pre-fórmulas
riador" tradicional. Por razones de caracter identifica-
y buscar coincidencias con la labor de investigación
torio e histórico, y porque las sociedades preclasistas arqueológica.
americanas son muchas veces la raíz fundamental de
La ciencia avanza rehaciéndose y reformulándose;
estos pueblos, la arqueología social es además de negándose y afirmándose. La famosa ley de la nega-
una actividad que busca cómo se estructura la socie- ción, de hondo contenido hegeliano, es inevitable:
dad, una metodología que completa el conocimiento lo experimental tiene como objeto completar lo exis-
de aquellos procesos de identidad histórica y nacional tente, aquello que se niega hoy en el nuevo hallazgo
que han conformado las poblaciones actuales. fue otra vez negado con un hallazgo anterior. Es una
cadena. Aquí es oportuno señalar que desde la apa-
ciencias sociales, las que se ocupan de los problemas de hoy, y rición del libro de Sanoja y Vargas sobre las Forma-
muestra la unidad procesal de la historia en sus términos generales ciones Venezolanas6 el concepto Modo de Produc-
y en sus particularidades regionales y locales". (Op. cit., pág. 6). ción buscó una aplicación práctica en arqueología,
ver: Marx, Karl y Hosbawm, trie. Formaciones Económicas Pre-
capitalistas. Editorial Grijalbo. España. 1979.
Ver: Bate, Cándara, Matos, Montane, Mora, Sanoja y Trigger.
Teorías, Métodos y Técnicas en Arqueología. Instituto Panameri- * Ver: Sanoja, Mario y Vargas Iraida. Antiguas Formaciones y Modos
cano de Geografía e Historia. México. 1982. de Producción Venezolanos. Monte Avila, Caracas, 1974.

This content downloaded from 148.206.159.132 on Tue, 01 May 2018 04:27:40 UTC
All use subject to http://about.jstor.org/terms
8 BOLETÍN DE ANTROPOLOGIA AMERICANA • 10 DICIEMBRE 1984

se hacía
ya que el libro de Luis G. Lumbreras más evidente
titulado en el nivel de las fuerzas
Arqueo-
logía como Ciencia Social7 planteabaproductivas y en la organización de la fuerza de
una metodolo-
gía llevadera al campo, una manera trabajo, puesto
teórica dequecómo
las relaciones de producción eran
menos distinguibles,
interpretar el dato de campo en cuanto ello era posi- y lo son, en el análisis del dato
arqueológico. Sarioja, Vargas y Veloz Maggiolo ha-
ble, para una reconstrucción histórica.
En 1975, aparece también un librobían
de utilizado el término Modo de Vida,12 para
gran interés,
Marxismo y Sociedades Antiguas,destacar
de RogerciertosBartra,
modelos dé adaptación humana, y
ál hacerlo,
con aguda crítica al sistema de tipos realmente, estaban señalando solo una
y clasificaciones
parte
espaciales.8 Es un libro en el que se de la de
trata praxis de un Modo de Producción. Desde
acoplar
este punto
con estudios ya realizados, el criterio dede vista, elde
Modo criterio Modo de Vida, utilizado
Producción, siendo útil como caminotanto porteórico,
Marx, como pero
por Ratzel y otros historiadores
bastante estéril en la aplicación dey un
geógrafos,
procesose hacía más perceptible, ya que lo que
espe-
cífico de praxis. se aislaba en el análisis arqueológico era una praxis
con particularidades
En 1976 publicamos el primer volumen de Me- que habían sido tomadas como
dioambiente y Adaptación Humana partes
en dela un modo de producción.
Prehistoria
Nosotros
de Santo Domingo9 y en 1 977 Luis Felipe Batehabíamos
publica partido de inferencias de
campo que,yevidentemente,
en México su estudio sobre Arqueología Materia- no podían reflejarnos
con claridad
lismo Histórico.10 Los trabajos y aportes deunas relaciones de producción específi-
Eduardo
Matos Moctezuma, Julio C. Montane, cas. La Diana
Reunión López,
de Oaxtepec nos permitió ver que
Manuel Gándara y Javier Guerrero aquello
entre que estábamos
otros, unidos llamando Modo de Produc-
ción era, realmente,
a los nuevos enfoques sobre concepciones el Modo de Vida en su expresión
dialécticas
presentados en relación con sociedades Campesinas,
más amplia, y podía ser interpretado como una forma
hecho por Héctor Díaz Polanco,11deconstituyen operatividad común hoy a todo modo de producción.
por hoy un sólido cuerpo de teoría Partiendo de este criterio, asumimos una revisión de
e investigación.
Sin embargo cuando nuestros libros nuestra
abrían viejael
postura.
camino Como por principio solo es
hacia una interpretación dialéctica demostrable
de la praxisque hay ar-
clases sociales donde existe la
queológica, no existía el actual nivel propiedad privada o clasista
de discusión ni de los medios de produc-
se habían clarificado importantes proposiciones ción, dimos por sentado
entre que en las sociedades pre-
los arqueólogos que manejaron y clasistas, manejan tribales, deberían aceptarse teóricamente
los con-
ceptos dialécticos y dicho enfoque doscientífico
Modos de Producción,
como tal y como lo postulaban
una manera correcta de enfocar la historia más anti- Lumbreras, Bate, Montane y Gándara.13 Un primer
gua. Modo de Producción usa los mecanismos de apropia-
Es evidente que un Modo de Producción está dado ción de la naturaleza como modelo de subsistencia
por la conjunción y entrelazamiento de fuerzas pro- (cazadores, recolectores y combinaciones) y un se-
ductivas y relaciones de producción. Sin embargo, gundo Modo parte de la agricultura, usando la repro-
llevados por las evidencias de campo que tanto Sano- ducción biológica de las especies con relaciones
ja, Vargas como Veloz, rotulamos con el nombre de basadas en el parentesco, a diferencia de la simple
Modo de Producción una expresión sociocultural relación de cooperación, contenida en las bandas
emergida de datos que nos permitían identificar cómo familiares sin nivel tribal.
una misma forma de sociedad se repetía, se había El concepto Modo de Vida ha sido utilizado por
organizado para la producción, y generaba sistemas muchos autores, pero no todos les han conferido el
productivos que parecían muy propios, pero que, mismo sentido. Marx, eh sus Formen, al plantear la
como vimos más tarde no eran universales. existencia como supuesto de la naturaleza, considera
En reunión celebrada en Oaxtepec, México, en un modo de hacerlo, no lo define como un modo de
1983, varios de los arqueólogos citados antes discu- vida, pero lo deja entrever. Dice "Puesto que pode-
timos el problema. Lo que nosotros llamamos Modo mos suponer que el pastoreo y en general el noma-
de Producción en base al dato arqueológico ya inter- dismo es la primera forma de modo de existencia, es
pretado, era en verdad, una parte operativa del mis- decir que la tribu no se asienta en un lugar determi-
mo, una praxis del Modo de Producción. Esa praxis nado, sino que va consumiendo el pasto a medida
que lo encuentra -pues los hombres no son por
naturaleza sedentarios (a menos que se encuentren
7 Lumbreras, Ibidem, 1975, y edición de 1981. en un entorno natural tan sumamente fértil que se
Ver: Bartra, Roger. Marxismo y Sociedades Antiguas. Juan Gnjalbo, puedan quedar como los monos sentados en un árbol;
Editor, México, 1975. de lo contrario están constantemente -reaming-
" Ver: Veloz Maggiolo, Marcio. Medioambiente y Adaptación Hu-
mana en la Prehistoria de Santo Domingo, 2 Vols. Universidad
Autónoma de Santo Domingo, Rep. Dominicana. 1976-1977.
10 Ver, Bate, Luis F. Arqueología y Materialismo Histórico. Ediciones 12 Ver: Sanoja y Vargas, Ibidem. Veloz Maggiolo, Marcio et al, Los
Culturp Popular. México, 1977. Modos de Vida Mellacoides. Museo del Hombre Dominicano.
1 ' Ver: Díaz-Polanco, Héctor. El Desarrollo Rural en América Latina. Santo Domingo, 1981.
Cuadernos del CMS No. 3, Centro de Investigación para la Integra- 13 Ver: Colección del Boletín de Antropología Americana, México,
ción Social, México, 1981. Nos. del 1 al 6, Nueva Epoca.

This content downloaded from 148.206.159.132 on Tue, 01 May 2018 04:27:40 UTC
All use subject to http://about.jstor.org/terms
VELOZ MAGGIOLO LA ARQUEOLOGIA DE LA VIDA COTIDIANA... 9

Marx. Lala¡dea
como los animales salvajes) -entonces se completa aún más cuando señala
comunidad
tribal, la comunidad natural no quese "Estos colonizadores
presenta como están representados por tres
resultado, sino como presupuesto o cuatro
de la culturas", o sea que dentro de la expresión
apropiación
childeana, modo
(temporal) y de la utilización comunitaria delde suelo...
existencia, o un modo de
Cuando finalmente se establecen envida,
un puede contener
sitio, más de una cultura.
la mayor
o menor intensidad de la modificaciónCuando
deChilde
estapasa a definir las culturas de Star-
comu-
cevo,
nidad originaria dependerá tanto de de la cerámicacondi-
diferentes cardial y el ciclo danubiano,
señala
ciones extrínsecas, climatológicas, entonces los momentos
geográficas, físi-en los cuales la fuerza
de trabajo modificó
cas, etc., como de su particular disposición el medio como una respuesta,
natural,
de su carácter tribal".14 generando variantes en los modos de vida. Habla
entonces de numerosas
En este párrafo, salvo que es discutible que elculturas. Sin duda que el
pastoreo sea la primera forma denotable arqueólogo está
existencia, es aplicando
evi- el concepto mar-
dente que Marx está planteando xianoque
de modo
eldeModo
existencia,de
que es el modo de vida
tal y como
Existencia o lo que llamaríamos Modo delo Vida
habían enunciado
se da Marx y Engels en La
Ideología
al interior de unas similares relaciones deAlemana,17
producción cuando señalaron que: "El
modo como(que
y que el factor de organización interna, los hombres producen sus medios de
él llama
vida, depende,
tribal) es el que entra en contradicción con ante
eltodo, de la naturaleza misma de
medio
losadaptativo
para una organización del proceso medios de vida conqueque es
se encuentran y que se
trata de reproducir.
un supuesto obligado de la producción, y que Estedebe
modo de producción no debe
considerarse
ser parejo, decimos nosotros, con solamente en cuanto es la reproducción
una equilibrada
de la existencia
organización de la fuerza de trabajo. Dice física de los individuos. Es ya más
el autor
citado "la intensidad de la modificación de esta comu- bien un determinado modo de la actividad de estos
nidad originaria" depende de dos factores que son individuos, un determinado modo de manifestar su
las "condiciones extrínsecas" y la "organización inter- vida, un determinado modo de vida de los mismos.
na" (lo que llama disposición o su caracter tribal). Lo que coincide, por consiguiente, con su produc-
Tomando el criterio expuesto en éstas notas de Marx, ción, tanto lo que producen como con el modo cómo
el Modo de Existencia tiene como base la reorganiza- producen. Lo que los individuos son depende, por
ción de las fuerzas productivas, la orientación de las tanto, de las condiciones materiales de su produc-
mismas en respuesta a factores extrínsecos. La contra- ción". Dentro de un modo de producción, por tanto,
dicción hombre-naturaleza como elemento funda- hay otros modos (un determinado modo de actividad,
mental en sociedades sin clases está dada claramente de manifestar la vida, dicen Marx y Engels), esos
por Marx, lo que contradice a autores como Francisco modos conforman una praxis dentro de un modo de
Moscoso cuando señalan que la contradicción bási- producir, son el rhotor del proceso productivo, y por
ca, siempre, es hombre-sociedad.15 lo tanto constituyen la parte operativa de un modo
Veamos ahora como trata Childe el mismo con- de producción, conformándose dentro de unas mis-
cepto. El llama Modo de Existencia, con la misma mas relaciones de producción.
firmeza que Marx, a las modalidades adaptativas que El modo de vida, visto en la óptica ya descrita,
se revelan dentro de un Modo de Producción. Al dependerá entonces de la organización para la pro-
ducción, y de la orientación de la fuerza de trabajo
señalar la colonización de Europa por los Agricultores
iniciales, dice lo siguiente: "No cabe duda que las para coordinar los medios de producción y el objeto
bases del nuevo modo de existencia fueron introduci-mismo de la producción, siempre dentro de unas
das en Europa por grupos de agricultores y pastores mismas relaciones de producción. Solo a nivel de
emigrantes" (Subrayado nuestro). unas mismas relaciones de producción podríamos
Childe considera la agricultura como un "nuevo hablar de modos de vida y de culturas, dentro de un
modo de existencia". Aunque su concepto globaliza, Modo de Producción. No hay contradicción si deci-
hace una gran abstracción y parecería confundible mos que la organización del proceso productivo den-
con Modo de Producción, varios párrafos luego con- tro de unas similares relaciones de producción, da
firma su aserto de la manera siguiente: "Fueron estaslugar a un modo de vida. Las características de un
sociedades quienes empezaron a adaptar el medio modo de vida, aparte de esa inserción en relaciones
mediterráneo y de la Europa templada una economía de producción similares, parecen ser vistas las argu-
rural de climas más secos y más cálidos"16 (Subrayadomentaciones de sus iniciales sostenedoras, "un mismo
nuestro). La configuración Modo de Vida-relaciónmodo de actividad" (Marx), "un determinado modo
ecológica, surge en Childe como una confrontación de manifestar la vida" (Marx). Su ser, su esencia, es,
medioambiental, siguiendo, sin dudas, los rasgos de por lo tanto, su capacidad de praxis dentro de un
Modo de Produción, y en las sociedades iniciales u
originarias, su interior disposición a mejorar y mante-
ner
14 Marx, Karl. Formaciones Económicas Precapitalistas, Ibidem, relaciones productivas capaces de vencer y mane-
1979.
15 Discusión personal con F. Moscoso, 1979.
Childe, Gordon V. Los Orígenes de la Sociedad Europea. Editorial
17 Marx, Karl y Engels, Frederic. La Ideología Alemana. Grijalbo,
Ciencia Nueva, Madrid, 1958. México.

This content downloaded from 148.206.159.132 on Tue, 01 May 2018 04:27:40 UTC
All use subject to http://about.jstor.org/terms
10 BOLETÍN DE ANTROPOLOGIA AMERICANA • 10 DICIEMBRE 1984

Sobre este aspecto hemos de volver con algunos


ejemplos al analizar las inferencias y matices más
específicamente. Godelier, analizando las calidades
de las relaciones de producción, o lo que estamos
llamando "calidades", ha dicho con propiedad lo
siguiente al referirse a sociedades precapitalistas: "De
hecho, lo que define esencialmente a un modo de
producción son las diferentes formas de apropiación
de los recursos, de los medios de producción y del
producto. Puede haber, pues, diversas formas de
proceso de trabajo y de cooperación en el trabajo
que se combinen sobre la base de unas mismas formas
de propiedad".20 El párrafo permite plantear importan-
tes interrogantes, porque está, precisamente, seña-
lando que la praxis de un modo de producción es bien
diferente en sus combinaciones intrínsecas, aún den-
tro de unas relaciones de producción similares. Go-
delier, animado por esta idea ha señalado algo que
los arqueólogos hemos estado tratando de llevar a
cabo, cuando ha dicho: "Se puede adivinar todo lo
que el pensamiento podría sacar de un minucioso
análisis de los intensos materiales antropológicos e
históricos. Pero igualmente se puede ver que no se
ha dicho aún la última palabra sobre nociones abs-
tractas, como la de fuerza productiva, y que subsisten
inmensas zonas de sombra en el interior de estas
nociones que podrían ser puestas de manifiesto por
un análisis teórico".21
Analizados brevemente los criterios de modo de
vida y modo de existencia como categorías dialécticas
jar realidades "extrínsecas" posibles, y si
visto es
el usoque
en Marx nos
y Childe,acogemo
volvemos
a la ¡dea marxiana de los Formen. a la explicación y a la justificación de por qué acep-
Por tanto, dentro de un modo de vida están presen-tamos que nuestros Modos de Producción eran más
cónsonos con el criterio de Modo de Vida.
tes, en menor escala, los elementos que conforman
la base de un modo de producción. Sin embargo algo En la citada reunión de Oaxtepec llegamos a la
que destaca al modo de vida es la riqueza de susconclusión de que el modo de vida planteado teóri-
camente por Marx y Childe, había emergido en nues-
variantes para el logro de un tratamiento productivo
de la realidad. Así pues, cada modo de vida puede tra praxis y podría convertirse en una categoría ope-
generar en su interior formas autónomas de vencer rativa que como bien señalara recientemente Iraida
contradicciones con solo mejorar la calidad de sus Vargas22 revela una praxis general dentro de un Modo
relaciones intrínsecas, de las relaciones de produc-de Producción. Era evidente, y la reunión así lo
ción, sin que ello signifique un cambio en esas rela-confirmó, que la teoría de los dos pensadores señala-
ciones. Arqueológicamente estas formas, tanto en lo dos no había tenido una respuesta empírica en ar-
infraestructura I como en lo superestructura I, podríanqueología hasta que Sanoja, Vargas y Veloz la descu-
ser tratadas como culturas dentro de un mismo modo brieron cuando trataron de interpretar dialéctica-
mente los contenidos y "discursos" arqueológicos del
de vida, tal y como le ha hecho Childe y como lo ha
resumido con gran rigor Luis Felipe Bate al considerar
material excavado. El hallazgo práctico de índices
llamados ahora modos de vida confiere a la arqueo-
la cultura como una categoría que no es instrumental,
sino objetiva18 concluyendo que "la calidad esencial logía social una posibilidad de interpretación capaz
de analizar las movilidades interiores de un modo de
y general de la cultura es su singularidad, manifiesta
como integración de una multiplicidad de formas producción, sus tendencias, sus procesos de cambio
fenoménicas parciales que la configuran. Lo cual no interno y posiblemente su paso hacia otras relaciones
excluye el que, a nivel de los rasgos particulares de producción. El maestro mexicano Eli de Gortari,
correspondientes a los elementos y procesos del con-
tenido, vistos parcialmente, se compartan manifesta-
ciones fenoménicas similares con otras culturas".19 20 Godelier, Maurice. Infraestructuras, Sociedades, Historia. Revista
En Teoría, No. 2, julio-Septiembre de 1979. Madrid, España.
41 Goldeier, Ibidem, 1979.
11..B.. ft. ■« ti * • I ft A I I

18 Bate, Luis F. Sociedad, Formación Económico Social y Cultura. Iraida Vargas, en discusión personal, na resumido ei Moao ae
Ediciones de Cultura Popular, S.A., México, 1978. Vida, señalándolo como "una praxis" del Modo de Producción.
17 Bate, Ibidem, 1978. Vieques, Puerto Rico, 1984.

This content downloaded from 148.206.159.132 on Tue, 01 May 2018 04:27:40 UTC
All use subject to http://about.jstor.org/terms
VELOZ MAGGIOLO LA ARQUEOLOGIA DE LA VIDA COTIDIANA... 11

en una discusión amigable en casa reunión


deJ de maestro
Oaxtepec.23 Cuando
José hemos hecho las
Luis Lorenzo, nos manifestó que seriaciones hemos visto como existen
la posibilidad de datos dialécti-
que tal descubrimiento se demostrase como discernibles.
cos perfectamente categoría Ejemplo: tipos cerá-
histórica, funcionaría para unamicos interpretación más para dar paso
y decoraciones que desaparecen
precisa del modo de producción a nuevas en todo que,
modalidades tipo a su de
vez son sustituidos
sociedad, siendo, posiblemente en un enlace,
un simpático un gozne
y persistente ritmo cronológico anun-
entre modo de producción y cultura. ciador de mentalidades nuevas y nuevos modos de
A esta altura de las ideas podríamos trabajo. decir que un
modo de vida debe siempre producirse Hemos ordenado
-en con su el método
escala no sólo la crono-
más amplia- como una expresión logía,
social
sino quedeusando
la elorgani-
gráfico inicial de seriación
zación de las fuerzas productivas también hemos dado sentido
en relación con alun sitio que ocupan los
medio específico, con vistas a la objetivación
instrumentos de producción deenla su creciente o decre-
producción, lo que genera sin dudas ciente presencia,
un enfoque
del mismo modo o que fauna, cons-
una respuesta cultural también trucciones, específica. Entonces,
flora, objetos ceremoniales, que ubicados
para el estudio de las sociedades a laprecapitai
vez horizontalmente istas permiten
la una visión total
noción modo de vida debe centrarse, en tiempo obligadamente
y espacio del desarrollo de un grupo social,
en el estudio de lo cotidiano, de ya quedeun
su modo vida, modo
de su modode de trabajo, y de su
vida preclasista se presenta de algún pertenencia modo
cultural.como
Enfocado una
así el método de seriar
o varias formas de conducta social sitios escogida o produ-
de basurero o residuarios se ha constituido para
cida por las diferentes etapas de nosotros en el más eficaz método
la organización del para el estableci-
trabajo. Cualquier cambio cualitativo en el nivel
miento de inferencias claras sobrede patrones culturales
las fuerzas productivas sin un en cambio
arqueologíacuantitativo
tropical.
mantiene el modo de vida dentro de unas mismas Tomemos nuestro libro Arqueología de Yuma24 y
relaciones de producción. Pero cualquier cambio hagamos un resumen de las dos fases vitales del sitio,
cuantitativo y cualitativo hacia un nivel mayor en el evitando que la palabra fase se entienda como un
desarrollo de las fuerzas productivas, podría estar simple valladar tipológico.
anunciando una ruptura en las relaciones de produc- Al revidar los dos asentamientos consecutivos del
ción, un paso hacia atrás que significarían a la vez, sitio Boca de Yuma (la llamada fase Atajadizo y la
los albores de un nuevo modo de producción, o un denominada fase Guayabal) existe un índice tipoló-
nuevo modo a secas, con los consecuentes modos gico que revela dos modos de hacer cerámica, pero
de vida transicionales. Si esto es así, seguir las formas aparte de ello, la fase más tardía, o sea Guayabal,
de praxis, las modalidades prácticas del modo de presenta un desarrollo negador de la mayoría de sus
vida, es seguir el movimiento interno del modo de tipos iniciales, así como del instrumental de la fase
producción. Atajadizo, anterior, presentando un manejo más ló-
Como puede colegirse de lo antes dicho, es dis- gico y controlado del medioambiente. Los tipos cerá-
tinto un desarrollo hacia más de las fuerzas produc- micos de la fase más temprana o fase Atajadizo, que
tivas, que una reorganización interna de las mismas se inicia hacia 830 o poco antes, son negados en
que capacita a la sociedad para una producción más parte y el instrumental adquiere calidades y cantida-
estable y un mejor modelo adaptativo, sin que se des que revelan un mejor dominio en la fase posterior.
quiebren las relaciones de producción. Puede haber, Hacia 1 200 Guayabal ha sustituido, negado a Ataja-
como lo hemos señalado anteriormente, un mejora- dizo, y es un poblado con montículos agrícolas,
miento de la calidad de las relaciones de producción. centros ceremoniales, plazas para juego de pelota,
El mejoramiento de esta calidad sólo llega a su cementerio, calzadas y representaciones superestruc-
climax cuando estalla un nuevo modo de producción turales relativamente complejas.
dentro del cual ese aspecto cualitativo anterior, es el Atajadizo, es un modo de vida diferente. Más
inicio de armas que tienden y superan las anteriores. temprano, sus habitantes fueron posiblemente arras-
Esta concepción, compartida con Sanoja y Vargas, trados por una nueva corriente cultural que mejoró
y discutida en Caracas en enero de 1 984, nos permite notablemente la calidad de las relaciones de produc-
ahora comprender la importancia de la praxis arqueo- ción. Fueron asimilados en parte, y confundidos en
lógica y de la posibilidad que brinda la dialéctica a un armónico desarrollo. Las dos fases son, realmente,
los estudios arqueológicos. consecutivas, y elementos de Atajadizo supervivieron
Como se ve, esta praxis es muchas veces: la soste-
nedora de nuevas formas de análisis y de nuevos
enfoques sociales. Al procesar una excavación hemos
23 En opinión personal expresada por Lumbreras, al discutir e' con-
usado casi siempre el método Ford para seriación de cepto Modo de Vida, en Oaxtepec, México, planteó muy clara-
cerámicas y otros artefactos. El método, considerado mente la seriación como un método que tiene características
por muchos como una manera de ordenar secuencias dialécticas, y que podría ser modelo de la ley de la negación -de
la negación. (Com. personal).
cronológicas y nada más, ha sido para nosotros una
Veloz Maggiolo, Marcio; Vargas, Iraida; Sanoja, Marcio y Luna
muestra clara de la ley de la negación de la negación, Calderón, Fernando. Arqueología de Yuma. Ediciones Taller,
como bien lo apuntara en 1983 Lumbreras, en la Santo Domingo, Rep. Dominicana, 1976.

This content downloaded from 148.206.159.132 on Tue, 01 May 2018 04:27:40 UTC
All use subject to http://about.jstor.org/terms
12 BOLETÍN DE ANTROPOLOGIA AMERICANA • 10 DICIEMBRE 1984

a Guayabal. ¿Qué ha pasado?: en forma


lasvertical,
fuerzas y el cementerio abarca todo el
productivas
y el trabajo, por ende, se noreste han de la ocupación. Existen de
organizado calzadas,
modoy formas
diferente dentro de un mismo preurbanas modo
evidentes.de 4. Losproducción,
instrumentos de pro-
superando un primer modo ducción de vida son estadísticamente
por mejoramientocrecientes, y cualitati-
de unas relaciones de producción vamente mejores queque los
hicieron
de la fase anterior.
posi-
5. Hay
ble un desarrollo más lógico. Al expresión
una mayor revisar materialla de clasifica-
la superestructura,
ción de materiales, los índices tanto en la estratigráficos y los
cerámica, cuyas formas son más abundan-
patrones horizontales, podemos tes y especializadas,
inferir como en queamuletos,
son pintaderas
dos
modos de vida por lo siguiente: o sellos, inhaladores, amuletos, etc.
En la fase Atajadizo: 1 . Es evidente
Guayabal es por tanto un modoel uso del
de vida diferente:
cultivo de roza (tala y quema el niveldel
de sus bosque),
fuerzas productivas siendo las
es mayor. Cualita-
formas y modo de trabajo tivamente agrícola las relaciones
similar de producción
al de son más
mu- efi-
chos grupos de la selva tropical caces, y aunque la sudamericana.
organización general está dentro 2.
Las casas parecen pertenecer a familias
de las relaciones tribales de laextensas y
fase anterior, la lógica
están presentes los enterramientos utilizada para vencer dentro de lasy vi-
los factores extrínsecos con-
viendas. 3. El instrumental productivo
vertirlos es porcen-
en aliados de la reproducción biológica es
tualmente menor y cualitativamente más racional. inferior al de la
fase Guayabal, lo que implica una
Los datos tecnología
transcriptos de manera resumidamenospermi-
acorde con los elementos extrínsecos. Los niveles ten hacer algunas inferencias:
decorativos de la cerámica revelan menos compleji- El patrón inicial fue el de un modo de vida bastante
dad étnica, menores rasgos superestructurales, siendosimilar al de la selva tropical sudamericana, con una
menor también la cantidad de formas, lo que indicaactividad comunitaria menos especializada y una
menor especialización en este tipo de instrumento de organización del trabajo que mantenía un nivel de
producción. 4. La organización espacial es débil,productividad bajo en relación con el crecimiento
no existen otros elementos que no sean el uso exten- demográfico del sitio. Las casas de familia extensa
sivo del terreno circundante para conucos. 6. Los podrían revelar las del modelo de los grupos de selva
instrumentos relaciónateles con la actividad ritual son tropical orinoco-amazónicos, con gran tendencia al
mínimos. 7. La producción agrícola y la recolec- segmentarismo, con patrones de autosubsistencia no
ción de caracoles de tierra (C. excelens y otras espe- permanentes, y por lo tanto con tendencia a la movi-
cies) tuvieron gran importancia, mientras que la reco-lidad permanente en su proceso de adaptación, en
lección marina de manglar y la pesca de alta mar el que existe, debido a la monorrítmica orientación
parecen estar ausentes, a pesar de la cercanía del de la fuerza de trabajo una mayor presión extrínseca,
mar, que es menor de un kilómetro. medioambiental dominada por los ciclos naturales.
La fase Guayabal, sin embargo, es un empalme En lo social es evidente la ausencia de estratos claros
con la fase anterior en el cual se niegan expresionesy una débil, si así puede llamársela, organización
anteriores, y fe mantienen algunas que sobreviven,espacial.
como es el caso de los tipos rojos en cerámica. Son En cambio las gentes de Guayabal podrían consi-
posibles gentes nuevas que absorben, según constaderarse como integrantes de un modo de vida que
en el registro arqueológico, parte de la población podría ser llamado, provisionalmente, como cacical,
anterior. Dentro del esquema tipológico tradicional -tal y como hemos acordado Vargas, Sanoja y Veloz
la gente de Atajadizo pertenecía a grupos relaciona-en Caracas, 1983- y que sería el anterior modelo
bles con la cerámica que I. Rouse ha denominado teocrático de Sanoja y Vargas y prototeocrático, de
como "estionoide", aunque es evidente que existenVeloz M.25
ciertas diferencias con los yacimientos guías estudia- Dentro de este modo de vida, también con relacio-
dos por este autor. nes tribales, la organización del trabajo se orienta
La expresión que hemos llamado Guayabal tienehacia una reproducción más rápida de la sociedad
otras características: 1 . Sin abandono total del cul- mediante mecanismos de reproducción biológica ta-
tivo de roza se va estableciendo como sistema el les como el montículo agrícola, el uso combinado
montículo agrícola, lo que genera una mayor produc- de sistemas agrícolas, el abono, etc. La elevación de
tividad, y por ende, un avance cualitativo de las montículos para fines agrícolas, así como la construc-
relaciones de producción. Existe pues, la intención ción de plazas y calzadas, revelan una mejor direc-
del uso concentrado de la tierra, en vez del uso ción de la fuerza de trabajo, el modo de trabajo,
extensivo. 2. La casa familiar es pequeña, lo que praxis del modo de vida que incide en la mejoría
evidencia núcleos de bohíos o viviendas de familia cualitativa de las relaciones de producción conserva
corta (nuclear) al rededor o cerca de los montículos una más lógica solución dialéctica de las necesidades
agrícolas. 3. Los enterramientos dentro de las vi- de supervivencia. Siendo la construcción de montícu-
viendas desaparecen, dando paso a una zona especia- los, plazas y calzadas una obra típicamente colectiva,
lizada como cementerio, en todo el norte de la ocu-
pación. Los montículos se han ubicado al sur, este y
oeste de una plaza central hecha de lajas de piedra 25 Veloz, Vargas, Sanqja y Luna, Ibidem, 1976.

This content downloaded from 148.206.159.132 on Tue, 01 May 2018 04:27:40 UTC
All use subject to http://about.jstor.org/terms
VELOZ MAGGIOLO LA ARQUEOLOGIA DE LA VIDA COTIDIANA... 13

ción, mejora o empeora


se percibe entonces una concentración delde trabajo
acuerdo con la calidad
planificada que revela, sin dudas un nuevo
de las relaciones de producción. uso del
El modo de trabajo,
"poder", organizado ahora en la estructuración
es, por tanto, la praxis principal de un eco-
modo de vida,
nómica y hasta ideológica de laensociedad,
e incluye su seno, que varía encomo función con el
proceso a humano.
mecanismo que beneficia al grupo que se relaciona, losLa aspectos
mar- prácticos y
culturales que se consideran
cada presencia de viviendas nucleares, en contrapo- fundamentales para el
mejoramiento
sición a las familias extendidas, hace pensar de esa calidaden de lasuna
relaciones de
casi ausencia de semi-nomadismoproducción. Enque es las
tal sentido debida a
variables culturales de
un mismo en
la transformación de la naturaleza modo medio
de vida, es decir, las distintas cultu-
produc-
tivo más acorde con el propio ras,
desarrollo.
están íntimamenteLa sedenta-
ligadas a la funcionalidad de
rización parece acomodarse con unade mayor
los modos trabajo y esta produc-
funcionalidad no es otra
ción, que es a la vez más variada. La
que el tipo ritualización,
de calidad al que alcanzan las relaciones
soporte del proceso productivo de en
producción
su en faseel proceso reproductivo total de la
ideológica,
está presente en los tipos de ofrenda sociedad. y en su cantidad
en la zona de cementerio. La modificación de un
ámbito de la ecología como lo es el poblado conLa arqueología de la vida cotidiana
todas sus estructuras productivas es reveladora de queInferencias y matices
el modo de vida podría presentarse con estamentos
sociales, rangos, especialismos incipientes y volunta-Cuando uno revisa los textos relacionados con la
des que ejercen un mando coordinador y organizadorarqueología de las que han sido llamadas "altas cul-
por encima del grueso de la población. En tal sentidoturas" ve de inmediato que se ha impuesto una dife-
estamos, posiblemente, acercándonos mediante el rencia fundamental entre el método de estudio de
estudio de los restos arqueológicos a zonas de análisisaquellas y el de las culturas de grupos preclasistas
en la que sería posible iniciarei estudio de los elemen- que no arribaron siquiera al estadio urbano.
tos cotidianos que sirven para inferir el tránsito de La realidad impone muchas veces a los arqueólo-
una sociedad comunitaria típica, hacia otra en dondegos el lugar por donde inician una investigación. Ante
las esferas de poder comienzan a integrarse. los monumentos mayas o incaicos, el investigador ha
Me parece reveladora la posición de M. Godei ier sentido muchas veces el llamado de lo grandioso,
cuando analiza este aspecto del surgimiento de las abandonando el estudio de los grupos humanos de
relaciones de dominación de una sociedad sin clases o estamentos sociales más bajos, respondiendo
clases. La realidad arqueológica parece revelar que así a lo más "destacable" en el espacio arqueológico
ciertamente para que se consolide el dominio inicialpero no en el tiempo histórico. Todavía en un país
de un grupo sobre los medios de producción, habría como México, las culturas pre-agricultoras de la cos-
primero una aceptación general de tal dominio, queta, las de los recolectores marinos, permanecen into-
luego, con el desarrollo social, podría convertirse en cadas, porque la mayoría de los investigadores con-
típica relación de dominación hasta llegar a la socie- sideran que los enormes centros y las zonas monu-
dad de clases. Señala Godielier, a manera de hipótesis mentales son realmente el blanco y la parte "impor-
que "para formarse en el seno de las sociedades sin tante" del pasado histórico. La idea, por ejemplo, de
clases y para producirse de forma duradera, las rela- estudiar lo monumental sin analizar la base humana
ciones de dominación y explotación debieron de que hizo posible tales sociedades, ha sido una cons-
presentarse como un intercambio y como un inter- tante en este tipo de investigación.
cambio de servicios. Esto pudo hacerlos aceptables Durante muchos años la investigación de las lla-
y provocar el consentimiento pasivo o activo de losmadas "altas culturas" sé ha producido desde los
dominados. Emitimos también la hipótesis de que,restos arqueológicos que revelan el tope social de la
entre los factores que pudieron provocar la diferencia-
organización humana, y no desde los orígenes mis-
ción interna de las posiciones sociales y la formaciónmos del proceso que con el desarrollo culminó en
más o menos lenta de nuevas jerarquías basadas en"alta cultura". Los pueblos que generaron con su
divisiones en órdenes o estamentos, en castas, en fuerza de trabajo y su sacrificio esas sociedades han
clases, está el hecho de que los servicios de lossido olvidados en su aspecto cotidiano, sin el cual
dominantes afectaran ante todo a realidades y fuerzases imposible explicar todo lo demás.
invisibles que controlaban (en el pensamiento de La llamada arqueología tropical, per otra parte,
estas sociedades) la reproducción del universo y deimpone una tipología de estudio que fuerza a la
la vida debió de desempeñar un papel esencial".26 búsqueda del hecho mínimo, del dato escaso. Es una
Vistos así, como esquemas los modelos de Ataja-arqueología en la cual el esfuerzo del investigador
dizo y Guayabal, saltan a la luz dos consideraciones deberá estar dotado de paciencia y lentitud ante la
importantes: escasez de lo que abunda, a simple vista, en las
El modo de vida, como praxis del modo de produc-

27 Veloz Maggiolo, Marcio et al. Los Modos de Vida Meliaco ides,


26 Godelier, M. Ibidem, 1979. Ibidem, 1981.

This content downloaded from 148.206.159.132 on Tue, 01 May 2018 04:27:40 UTC
All use subject to http://about.jstor.org/terms
14 BOLETÍN DE ANTROPOLOGIA AMERICANA • 10 DICIEMBRE 1984

expresiones de las altas culturas: arqueológica"


el dato de quienes poseen recursos para la
sobresalien-
te. Por estas razones las investigaciones investigación no ha de idolos
más allá de los criterios
grupos
selváticos marginales, o de las sociedades
monumentalistas del sigloagrícolas
XIX.
incipientes, o bien de los grupos No se de nivel
explicarán tribal
las grandes o altas aún
culturas mien-
sin estamentos clasistas, resultan tras no seinvestigaciones
establezcan los mecanismos que de la vida
necesitan del estudio de la parte cotidiana más
y cómo ésta estructuró, a través
cotidiana del de modos
quehacer vital de esos pueblos. de trabajo
En yla modos
vidade vida, el afinamiento de las
cotidiana
está la explicación de sus quehaceres, relaciones productivas
su que organiza-
hicieron posible altos ni
ción, sus modos de trabajo, sus veles demodos
productividad, degenerando
vida.concentración
La de
representación superestructural poder y quecambiosmuchas
hasta el logrovecesde la sociedad de
significa el templo o el gran clases. Lo dicho esmonumental
conjunto aplicable al área maya, al área
no es común en este tipo de andina, e incluso al tipolos
arqueología: de sociedad
indica- transicional que
tivos son cacharros, trozos defloreciera sílexeloSureste de los Estadosrestos
de hueso, Unidos, en donde
de fauna, artefactos no perecederos hubo desarrollos
que cacicales
dieron comparables
forma a los de las
a otros perecederos, manchas llamadas
sobre"altas culturas".
el terreno que
revelan unidades de habitación Deseamos hacer hincapié en que
y movimientos un estudio de
inter-
nos dentro de un mismo ritmo vida cotidiana, es entonces, fundamental
de hogar, así como para enten-
formas superestructurales contenidas der el modo de en vida, la manera como
vasijas, obje- la gente se
tos de trabajo, adornos, ídolos y para
organizó expresiones
sobrevivir dentro dedondeunas mismas rela-
se confunde el trabajo de supervivencia ciones de producción y con
en un el
niveltípica-
similar de fuerzas
mente ritual. productivas.
La escasez de estudios arqueológicos Al hacer un análisis de cómo sevida
sobre desarrollan los
cotidiana en los centros llamados de "alta cultura" aspectos fundamentales de la vida cotidiana, debe-
evidencia que todavía en muchos casos la "ideología mos tener en cuenta que todo hecho social está

This content downloaded from 148.206.159.132 on Tue, 01 May 2018 04:27:40 UTC
All use subject to http://about.jstor.org/terms
VELOZ MAGGIOLO LA ARQUEOLOGIA DE LA VIDA COTIDIANA... 15

conformado por niveles de cotidianidad El uso de la guáyiga -llamada en Puerto Rico ma-
interactuan-
do. Así, cuando se habla de una runguey-
tradiciónconstituye cultural,
un paso diferente en la alimen-
o bien de un sistema de explotación tación. Sabemos
ecológica,que en else valle
ha del Cibao no hay
de pensar en numerosos hechos guáyiga y que por lo confor-
cotidianos tanto los burenes o budares
mando un cúmulo de experiencias habrían aplicables
sido utilizados para la confección de casabe
como
parte de las fuerzas productivas de de yuca.
un Nogrupo
hay otra explicación;
humano. ahora bien, el paso
La capacidad energética del grupo hacia la costahumano
norte, y la presencia
para de la Zamia debilis
transformar la naturaleza y "su" significó un cambio para el
naturaleza, nopatrón
es productivo, un
sólo de origen tecnológico, es reajuste del modo dede
también trabajo, y en fin de cuentas una
origen
intelectual. El grupo puede variar reorientación
su uso del modo de vida. Veamos: la Zamia
tecnológico
para hacer más rica la fluenciadebilis o guáyiga puede procesarse con el instrumen-
de energía.
Las alternativas y elecciones tal deque lasevida
usa para el procesamiento de la yuca al
cotidiana
determinan, por tanto, el rumbo convertirla en casabe. La enten-
de la cultura, descripción que hace Fray
dida ésta como algo operativo y Bartolomé
singular; de las Casas
pero paraestas
la parte este de la isla
alternativas y elecciones son elementos de Santo Domingo30 es bien precisa: la guáyiga o
dialécticos
que se producen en el proceso Zamia debilis tiene, lo mismo que la yuca amarga,
de contradicciones
hombre-medio u hombre-sociedad, Mehihot esculenta,
como un una alcaloide
leydañino en su estado
que habrá de generar siempre una natural,respuesta
pero domeñablesocial. por el fuego o la fermenta-
Cuanto mayor es la importancia ción; esdeunala especie de palmerilla, cuya raiz almido-
experiencia
cotidiana, mayor es la posibilidad nácea, de
rica en glúcidos, y por lo tanto utilizable como
supervivencia.
Cuanto menor es la experiencia una o fuente natural de carbohidratos.
la retención de Según Las Casas
experiencias anteriores mayor los aborígenes
sería del este de la isla
el desajuste del de Santo Domingo
hombre con su entorno, y por oende, Española, hacían bollos
menor de la masa, dejándola
su capa-
cidad de supervivencia. pudrir hasta que apareciesen gusanos en la misma,
El estudio de algunos gruposy precolombinos entonces hacían bollos que enasaban en los budares
las Antillas envuelve interesantes o burenes, constituyendo
ejemplos. Más los mismos,
ade- por la cantidad
lante haremos alguna comparación. de larvasEs y gusanos,
preciso verdaderos
decir "panes" ricos en
que todo aspecto cotidiano termina proteínas y carbohidratos.
convirtiéndose
en una "familiaridad" del hombre con su entorno No tenemos precisas noticias del procesamiento
-que es un entorno natural y social-. Por tanto, esta de la guáyiga en el sitio Río Joba, en la costa norte,
"familiaridad", esa relación de conocimiento entre en donde los mellacoides emigran hacia 840; pero
hombre y medio, solidifica y procede mejores proce-
sos de organización social. La red social es una red
Berna, en donde fueron recuperados restos de este vegetal entre
"familiar", por ejemplo, en el caso de las sociedades
fogones de cenizas. El hallazgo fue informado en Arqueología
tribales, en donde el elemento ciánico garantiza la de Cueva de Berna, Marcio Veloz Maggiolo et al. Universidad
experiencia cotidiana en mecanismos de segmenta- Central del Este, San Pedro de Macorís, Rep. Dominicana, 1977.
ción que reproducen la sociedad inicial y repiten un 30 Dice Las Casas que "por todas las dichas mesas de lajas o peñas
y entre ellas en la costa de la provincia de Higúey se crian unas
proceso de mitosis conocido, en un medio también
raíces que no las hay en toda la isla... Las raíces son como
conocido, reajustando patrones de conducta, pero cebollas gruesas, las ramas y hojas salen fuera de la tierra de
nunca variándolos del todo. ellas; obra de dos o tres palmos, parescen algo como de palmitos
Cuando hicimos el estudio de las llamadas "socie- de los que hay en Andalucía, puesto que son más angostos y más
lisas y delicadas de los palmitos" . . . "Nace desta manera, conviene
dades mellacoides" en la isla de Santo Domingo, nos a saber, que en unas piedras ásperas como rallo, las rallan como
dimos cuenta de que un mismo grupo humano, con quien rallase un nabo o zanahoria en un rallo de los de Castilla...
una misma experiencia, al manejar ambientes dife- I sale masa luego blanca, y hacen delias unos globos o bollos
rentes, sin abandonar totalmente el cultivo de yuca redondos tan grandes como bola, los cuales ponen al sol, y luego
pónese de color de unos salvados o afrechos. Están al sol uno y
o mandioca, varió sus técnicas y aún su tipo de dos y tres días, i al cabo del los se hinchen de gusanos como si
producción general al reajustarse a un medio mari- fuese carne podrida i quedan eso mismo tan negros poco menos
no.27 Frente al terreno intermontano y de valle los que una tizne, como un negro algo deslavado que tira a pardillo. . .
grupos "mellacoides" o macorijes28 del Valle del Ci- Después ya están en la dispusición, negros i hirviendo de gusanos
tan gordos como piñones, hacen unas tortillas dedos que ya es
bao respondieron con el cultivo en la várzea de arena masa en cuanto a la blancura i ser correosa como la de nuestro
limosa de ciertos ríos del centro de la isla; en la costa trigo, i en una como cazuela de barro que tienen ya sobre unas
norte de la isla, el mismo grupo, teniendo río y piedras i fuego debajo, caliente, ponen sus tortillas, i desde un
várzea, prefiere el cultivo en conucos y la pesca, rato que están cociendo, caliente, de un lado las vuelven del
usando esta vez como alimento un recurso silvestre otro donde bullendo gusanos, con el calor se fríen y mueren i
así se quedan allí fritos. I este es el pan de aquella tierra i
de gran riqueza en carbohidratos, la Zamia debilis o provincia". ... "I si se comise antes que se parece prieto y no
guáyiga.29 estuviese lleno o con algunos o muchos gusanos, los comedores
morirían". En la Apologética Historia de las Indias, Las Casas
llama guallagas a estas raíces . El pueblo dominicano les deno-
28
2Q
Veloz,ñMaggiolo
* *
etàal, *
Ibidem,
ñ
19Ö1.
à .« » ■ . ■
mina hoy guayigas, y se usan en la extracción de almidones con
La guayiga na siao documentada en sitios pre-agncoias, y espe- los que se confeccionan algunos alimentos populares casi ya en
cialmente entre 2000 y 1 800 antes de Cristo en el sitio Cueva de desuso.

This content downloaded from 148.206.159.132 on Tue, 01 May 2018 04:27:40 UTC
All use subject to http://about.jstor.org/terms
16 BOLETÍN DE ANTROPOLOGIA AMERICANA • 10 DICIEMBRE 1984

actividad demas
la evidencia de que los niveles recolección y pesca. La proyección
tardios presentande
polen de dicha planta, y varios
no siglos
asídelos acciónmás
cotidianatempranos,
relacionable con la
tecnología de la yuca,
revela que la Zamia fue cultivada o se truncó de pronto con unde
aprovechada
manera silvestre. impulso extrínseco que propició nuevas formas de
Para nosotros, que hemosenfrentarencontrado
la realidad, haciéndola más positiva. Hay
guáyiga
como alimento en grupos precerámicos
posiblemente, del en
aquí, cierto avance cualitativo 1800
las
relacionesde
antes de Cristo la permanencia de producción del grupo, como
este alimento es de
como
suponer. Aunque la y
dieta importante parece evidente, yucasu
no sea descartable
paso del todo las
hacia
como alimento,
poblaciones agrícolas revela, quizás, las evidencias arqueológicas señalany
interacciones
contactos entre modos de vida diferentes
que la dedicación al cultivo de en un ser
yuca debió mo-
muy
baja, no así la de las La
mento histórico no determinado. otras labores, ahora incremen- de
experiencia
tadas. Verde (mellacoides) que
los pobladores del sitio Río
pasan a la costa norte tenía Esto como
explica un poco
baseaquello el
de lascultivo
alternativas y y
procesamiento de la yuca.contradicciones
El cultivo de la yvidaprocesamiento
cotidiana a las que me
referí en otro momento.
como tales son formas milenarias Entre las alternativas se utiliza en
representadas
el continente más allá del año 1200 antes de nuestra aquella que conlleva una respuesta dialéctica más
era.31 Responden, portanto, a formas culturales basa- estabilizante, menos riesgosa, y más funcional. El
das en una larga y comprobada experiencia cotidiana; descubrimiento de un aporte dietético no sujeto a la
una experiencia de día a día. En tal sentido un reajuste siembra, a las plagas, a las estaciones y al cuido,
de esa experiencia sería -y este podría ser un modelo- produce una respuesta dialéctica, positiva, porque el
dejar parcialmente la yuca y colectar la guáyiga (Za- viejo modelo dietético entra en contradicción con el
mia) haciendo con ella el mismo proceso destinado nuevo.

a la tecnología de la yuca. Los análisis revelan que Es así como una comunidad portadora
la Zamia debilis fue creciendo en el sitio, pues el proceso tradicional específico y hasta milenari
informe de Luis Fortuna sobre la presencia de polen su sistema de producción al momento de una
así lo comprueba. El citado informe advertía la pre- dicción que beneficia la supervivencia y la h
sencia de gran cantidad de esporas de heléchos y llevadera.
polen de mangle (Rizhopra mangle, Avicennia níti- Ahora bien, en todo proceso cotidiano de cambio,
da), lo que evidenciaba, según él, un alto índice de en todo proceso que modifica un modo de trabajo
humedad para la zona. Este tipo de ambiente es el hay factores individuales que se hacen colectivos. El
más común para la guáyiga en su aspecto silvestre. grado de individualidad de una idea cotidiana se
Un paso hacia el uso de la guáyiga, usando la meto- presenta como parte de un conocimiento que debe
dología de procesamiento de la yuca, parece que hacerse colectivo. No todas las ideas individuales en
constituyó un fenómeno de gran interés en ese mo- una sociedad tribal, por ejemplo, tienen éxito; lo
delo de comunidad indígena. tienen aquellas que resisten el embate de lo tradicio-
Tenemos entones que hacia 840 los mellacoides nal, y en tal sentido, es importante que la arqueología
o macorijes del valle del Cibao pudieron, al segmen- nos ayude a establecer cómo y dónde se han produ-
tarse establecer un modelo vital en la costa norte de cido ajustes y reajustes que determinan una modali-
la isla, en donde una reorganización del proceso dad nueva de aplicación y modificar los conocimien-
productivo se produjo gracias a una incitación extrín- tos tradicionales.
seca de los medios naturales de producción. En vez En toda sociedad, por pequeña que sea, existen
de sembrar yuca en cantidades similares a las anterio- grados de individuación, grados de identidad que van
res, pudieron recolectar guáyiga, y por lo tanto de lo personal a lo colectivo; los grados de individua-
pudieron dedicar gran parte de su fuerza de trabajo ción pueden captarse al través de características bio-
a labores de recolección y pesca que modificaron el lógicas que trasponen hacia la evidencia instrumen-
patrón de asentamiento: en vez de cultivo en la tal, o hacia evidencias decorativas ciertas caracterís-
várzea, casas altas al borde del río y en las cercanías ticas particulares dadas una vez individualmente y
del manglar. luego colectivizadas.
El mecanismo utilizado para seguir creando algo Es muy preocupante que muchos arqueólogos no
parecido al casabe, o quizás más rico, -si es que la hayamos puesto suficiente interés en la vida cotidiana
fórmula que Las Casas describe era la misma en estos como motor de la historia misma. Como bien ha
momentos- en base a la guáyiga, generó una mayor señalado Heller32 "La vida cotidiana no está fuera de
liberación de fuerza de trabajo que se incorporó a la la hisotria, sino en el centro del acaecer histórico: es
la verdadera esencia de la sustancia social. Las gran-
des hazañas no cotidianas que se reseñan en los libros
31 Polen de guáyiga ha sido identificada en El Porvenir, sitio de de historia arrancan de la vida cotidiana y vuelven a
recolectores del 1250 antes de Cristo, y en El Caimito, entre
recolectores con cerámica ubicables entre el 1 75 antes de Cristo
y el 125 después. Ver: Veloz Maggiolo, Marcio, Las Sociedades
Arcaicas de Santo Domingo, Museo del Hombre Dominicano, 32 Ver, Hellef, Agnes. Historia y Vida Cotidiana. Ediciones Crijalbo.
Santo Domingo, 1980. Barcelona-México, 1972.

This content downloaded from 148.206.159.132 on Tue, 01 May 2018 04:27:40 UTC
All use subject to http://about.jstor.org/terms
VELOZ MACCIOLO LA ARQUEOLOGIA DE LA VIDA COTIDIANA... 17

ella. Toda gran hazaña histórica concreta se hace


particular e histórica precisamente por su posterior
efecto en la cotidianidad".
Parafraseando a Heller podría decirse que las
grandes culturas, así consideradas por su efectismo
monumental, son grandes hazañas no cotidianas que
arrancan de la vida cotidiana, y que por lo tanto
tienen, para su explicación, que volver a ella.
Los modelos de herencias cotidianas, o de tradicio-
nes cotidianas, son numerosos en la arqueología. Si
sabemos encontrarlos tendremos explicaciones con-
cretas del destino de ciertos grupos humanos, de
ciertas sociedades y hasta de ciertas contradicciones
biológicas que afectaron tanto los modos de trabajo
como los modos de vida.
Cuando en 1978 estudiamos gracias a una ayuda
de National Geographic Society los grupos precerá-
micos de la provincia de Pedernales, en la parte sur
occidental de la República Dominicana, pudimos
completar bastante la visión de lo que Cruxent y
Rouse habían considerado como "cultura Barrera-
Mordán".33 En el sitio Cueva Roja localizamos restos
humanos de más de cien individuos. Estos restos,
muy fragmentados, se asociaban a varios tipos de
semillas, artefactos de sílex variados y hogueras de
cremación, lo que evidenciaba la característica se-
cundaria de tales enterramientos. Por los artefactos
encontrados en Cueva Roja, asimilables a Río Peder-
nales y Barrera-Mordán, consideramos que se trataba
de la misma gente que pobló la zona hacia el 2600
antes de nuestra era. Las evidencias patológicas,
estudiadas por Fernando Luna Calderón, eran, sin
embargo totalmente nuevas para este tipo de cultura.
Se trataba de una población de individuos con frac-
turas traumáticas muy específicas: casi siempre en
piernas y brazos. Una evidencia de caries laterales
ubicadas en los intersticios de las piezas dentarias vegetales, aunque toda población recolectora las
era característica, con ausencia, sin embargo de des- consume. En un clima tropical tórrido, la falta de
gaste oclusal. No había, por tanto, en este grupo un calorías pudo ser una limitante en desequilibrio con
alto consumo de carbohidratos y sí, al parecer, un el alto consumo de proteínas. Las evidencias revelan
continuado uso de carnes, producidas, sin dudas, por que hubo un desgaste rápido de la vida.
la alta recolección de mariscos. La evidencia coti- cuando se analiza la monorritmica producción
diana era reveladora de un desajuste entre el medio de los barreroides, se concluye pensando que su
y el hombre. A una excesiva actividad motora -capaz instrumental procedía de viejas líneas de factura con-
de efectuar traumáticamente las extremidades- una tinental, ya que se asemeja más al de cazadores que
pobre dieta en carbohidratos, necesarios para la for- al de recolectores. Uno piensa en la posibilidad de
mación de glúcidos fundamentales en el trabajo mus- que estos navegantes que llegaron a las Antillas hacia
cular. Podría decirse que los hombres de la cultura el 3000 antes de nuestra era, hayan traído un instru-
Barrera-Mordán que habitaron el área de Río Peder- mental o una tecnología instrumental funcional en su
nales tenían una dieta para intelectuales y no para medio específico de procedencia, e infuncional en
trabajadores del músculo. Ningún miembro de la el nuevo medio antillano. En tal sentido pudieron
población superó los 35 años, y la media de vida no haber sido navegantes costeros del oeste de la isla de
superó los 15. Santo Domingo y asiduos visitantes del pie de monte
Las poblaciones de características barreroides no central de la misma, pero no se desplazaron nunca
fueron, por tanto, consumidores de grandes reservas de manera definitiva y como asentamiento al este de
la isla, concentrando su actividad en los lugares
cercanos a minas del material que constituyó su
33 Ver: Cruxent, J.M. y Rouse, Irving. El Hombre Primitivo en las
Indias Occidentales, Revista Dominicana de Arqueología y Antro-
fuente de materia prima instrumental primaria.
pología. Universidad Autónoma de Santo Domingo, No. 1 , pp. El caso de los barreroides podría ser un modelo
151-163, 1971. de estancamiento por dificultades para respuestas

This content downloaded from 148.206.159.132 on Tue, 01 May 2018 04:27:40 UTC
All use subject to http://about.jstor.org/terms
18 BOLETÍN DE ANTROPOLOGIA AMERICANA • 10 DICIEMBRE 1984

cotidianas a contradicciones diferentes a las de ori- parte de la cultura, socializable, sancionable social-
gen. Si llegaron a la isla de Santo Domingo y parte mente. No es lo mismo sembrar que recolectar; no
de Cuba hacia el 3000 antes de Cristo y lo hicieron es lo mismo además, sembrar para otro que sembrar
con una tecnología de caza marina y otro tipo depara uno; no es igual sembrar para uno que para
cacería, debieron resolver su contradicción objeti- todos. En cada una de estas formalidades simples del
vando un medio en el que la cacería era lo menostrabajo se contienen relaciones de producción que
abundante y la recolección lo más. La tecnología del las inducen y medios de producción que las motori-
sílex se orientó entonces más hacia la fabricación de zan. En tal sentido el modo de trabajo es una forma
instrumentos de madera: posibles recipientes como genérica de producir riqueza, de organizarse para
bateles, lanzas, lanzaderas, corte de lianas y ramajes ello y la producción de estas riquezas, según sea el
para construcciones, etc. Los barreroides fueron de- destino y uso de las mismas, contorneará y modificará
cididos recolectores de bivalvos de arena, predomi- la vida del propio productor.
nando el género Arca, pudiendo quedar atrapados En las sociedades pre-clasistas de la arqueología
por un sistema tecnológico de explotación que no se del Caribe, el modo de trabajo es o podría ser una
producía del todo como una respuesta concreta al parte autóctona del propio proceso social. Las socie-
nuevo medioambiente. En tal sentido su superviven- dades tribales tienen modos de trabajo no impuestos
cia pasó a depender de un alto consumo de proteínas sino generados por una relación parenteral que norma
procedentes de la recolección marina. Aunque resol- el sistema económico de la comunidad, así como el
vieron sus contradicciones básicas no generaron una sistema de creencias o superestructura. Los modos
acción capaz de responder de otro modo a su es- de trabajo no son oficios, son las maneras de hacer
quema tradicional. en relación con la sociedad global, y el caso de Río
Mientras los mellacoides agricultores resolvieron joba, en donde se cambia de la yuca a la Zamia, es
sus col isiones entre modo de trabajo y fuerzas produc- bien preciso, por cuanto el modo de trabajo pasó
tivas mejorando la calidad de las relaciones de pro- hacia un sistema de producción alimenticia que cu-
ducción, los barreroides orientaron su modo de tra- bría las necesidades sin riesgo de cuidar y preparar
bajo hacia formas recolectoras que parecían no con- campos de cultivo. Así, que el modo de trabajo es
cordar con el tipo de instrumental originario, el que también una parte del orden que adquieren las fuerzas
luego adaptaron a un modelo cotidiano que mantuvo productivas y a la vez un valor que norma lo cotidia-
la similaridad de sus condiciones vitales. no, repitiéndose como piedra angular de todo proceso
Como la vida cotidiana "no está fuera de la histo- productivo. Iraida Vargas, en reunión celebrada por
ria", como bien señala la Heller, la historia de muchos la Fundación Arqueológica del Caribe, en Vieques,
pueblos sin héroes ni grandes hazañas está dada por Puerto Rico, en junio de 1984, lo definió como "la
hechos como los arriba apuntados. Heller ha dicho praxis de un modo de vida*, definición que conside-
igualmente, y así lo creemos, que "nadie consigue ramos acertada, porque resume en ese aspecto nues-
identificarse con su actividad humano-específica tras ideas.
hasta el punto de poder desprenderse de la cotidiani- Vistos estos rasgos generales, expuestos como una
dad.34 Es muchas veces la cotidianidad de usos con- forma de búsqueda dialéctica de los hechos mínimos
suetudinarios lo que frena un proceso de avance dentro de una posible interpretación en arqueología,
social. Ahora bien, como se ha visto, la cotidianidad consideramos posible partir hacia un modelo de inter-
está contenida en muchos actos diarios, en numerosas pretación de lo que tanto Sanoja y Vargas, como
formas de experiencias y conducta socializadas y Veloz hemos llamado Modo de Vida.
fundamentalmente en una repetición aceptada de lo El Modo de Vida emerge del sistema o del conjunto
tradicional. Pero hemos visto también que la cotidia- de modos de trabajo de una sociedad y es por lo
nidad puede quebrarse positivamente por un proceso tanto una manera de vivir bajo un sistema coordinado
dialéctico como el contenido a los pobladores de Río de explotación o producción en el que la forma
Joba, costa norte de la isla de Santo Domingo. laboral, o sea el ordenamiento de las fuerzas produc-
Quería señalar que hemos venido usando el tér- tivas frente al objeto mismo de la producción, deter-
mino marxiano modos de trabajo y que el mismo, mina la respuesta al medio y los resultados socio-cul-
para mí, contiene todo el sentido de la actividad turales.
cotidiana. Un modo de trabajo, como praxis de un Al aceptar, como ya hemos dicho, que resulta
modo de vida, es la forma en que la persona o el difícil establecer cuáles son las relaciones de produc-
grupo humano desarrolla su relación con el medio ción específicas dentro de una sociedad por vías de
de trabajo, dentro las relaciones de producción ya la arqueología, encaramos el problema partiendo de
supuestas. Así cada persona tiene, aún dentro de la la organización y nivel de las fuerzas productivas, las
globalidad específica, modos de trabajo. El modo de que son sin dudas, un reflejo de las propias relaciones
trabajo va de lo individual a lo colectivo, y es como de producción.
El Modo de Producción es el resultado del ordena-
miento entre fuerzas productivas y relaciones de pro-
ducción; por tanto una sociedad para producir debe
34 Heller, Ibidem, 1972. organizar sus modos de trabajo, orientar su fuerza

This content downloaded from 148.206.159.132 on Tue, 01 May 2018 04:27:40 UTC
All use subject to http://about.jstor.org/terms
VELOZ MAGGIOLO LA ARQUEOLOGIA DE LA VIDA COTIDIANA... 19

Entre control
laboral. Es lo que hicieron los pobladores y poder se estable
mellacoides
o macorijes citados antes. la tecnología, y es ella la que defi
del control es
El Modo de Vida, por su característica, al una
poder. 'Tecnología e
forma emergente y diferenciable puede deaplicarse,
organizaciónsin forzarlo, a tod
social en función del nivel de sushombre
fuerzaspor
de cambiar
trabajo. y convertir
medio
Por lo tanto los niveles cualitativos ambiente en
de relaciones de objetos de uso.
tante definen
producción genéricamente similares, del medioambiente
los mo- es la soc
el hombre
dos de vida. Existe pues un proceso debe
dinámico, también adaptarse
perma-
Al hacerlo,
nente, actuando a nivel de esa afinación muchas veces, camb
o desafina-
miento
ción de las relaciones de producción, ypara
este que concuerde con el d
proceso
buena parte
se centra en el manejo que la sociedad del hacer
pueda tiempo trata de logr
de sus capacidades para generar tamiento
y manejar de los demás concuerde
energía.
Es el control, en el sentido endeseos.
que lo En
usageneral
Newbold el hombre no tra
como objetos ni
Adams, el que determina el mejoramiento deles aplica tecnolog
las
capacidades o modos de trabajo reconoce
en un como
modo seres
de humanos pen
encontrar
vida.35 La diferencia entre control y poder formas
planteada de convencerlo
por este autor, parece establecerse al menos
cuando de unimpedirles
modo el recha
de vida que controla su medio Para lograrlo
comienza utiliza su control sobr
a sociali-
zarse y a ser promovido por ambiente,un sectorque son que
social valiosas para los
manipula
intenta la socialización y su sanción como elmodelo
medioambiente, pr
aceptable. demás concuerden racionalmente
para ellos, cuando hace esto no ejer
sobre ellos; más bien está ejercien
Esta
35 Ver: Newbold Adams, Ricard. La Red de idea de Humana.
la Expansión Newbold, completa e
Ediciones La Casa Chata, México, 1978.
cita de Godei ier llevándola a un estado más elemen-

This content downloaded from 148.206.159.132 on Tue, 01 May 2018 04:27:40 UTC
All use subject to http://about.jstor.org/terms
20 BOLETÍN DE ANTROPOLOGIA AMERICANA • 10 DICIEMBRE 1984

su radio
tal, y por ello casi originario de uso
que podría territorial,
abocarnos a
concebir las primeras formas larvadas
proceso de poder
productivo como
diferente.
la búsqueda de sanciones para ciertos
Todas las hechos
sociedadescotidia-
en este e
nos aceptables por el grupo social.
sociedades recolectoras que pro
El desarrollo de las formas de control,
la calidad de susllevarían,
relaciones de
a través de mejorías cualitativas
nizaron de las
en relaciones
grupos de
ciánicos. Ell
producción, a formas de poder.
dad a distancia, la transmisión
La energía, es pues, elemento fundamental de
el mantenimiento en un
el contr
quehacer de un modo de vida, y en tal sentido
un intercambio el
en épocas de
modo de vida acepta teóricamente el membrete
determinando de
un permanent
praxis de modo de producción.ayuda. Como bien señala Buch
Partiendo de estos criterios nuestro esquema
sociedades tribales ante-
"un altruis
rior se altera y se mejora. Aceptamos la existencia
obligatoriedad, decimosde nosot
un Modo de Producción un Universal
poder en que no usa la
ciernes.
reproducción biológica de las Siespecies
aceptamosy que
que durante
hubo un m
muchos milenios se basó en relaciones
con la captación de los
como las est
recursos naturales, dentrollamarlo,
de unas relaciones tentativamente, comu- com
nitarias. Tribal o Tribal/Agropecuario,
A este modo de producción lo llama Montane36
provisionalmente Sanoja, Var
Apropiador. La característicapartiendo teórica de sería un uso de M
los estudios
directo de medios instrumentos
ras y otros. de producción Así el Modo sin de P
presencia de la propiedad privada.
había No existeypor
sido apuntado sugerid
tanto ningún estrato social, coso ninguna posibilidad de
como Tribal-Tributario-
que la fuerza de trabajo sea utilizada
terior, diversosen beneficiomodos de de vida,
un grupo humano específico. El objeto
desarrollo dede sus trabajo
modos esde tr
la naturaleza, y las relaciones Dentrodedel Modo de Producción Tribal se
producción destacantan
son
colectivas como necesarias entonces:
para ella Modo de Vida aldeano, y el Cacical
supervivencia delo
grupo. Dentro de este modo comode producción
quiera llamársele. Ambos son se ubican,
resultado de una
en el caso del ámbito tropical, y de
organización otro
tribal dentro tipo el modo
de sociedades preclasistas
de vida de los cazadores típicas,
y el quede losdentro
se manejan recolectores.
de similares relaciones
Para depredar un tipo específico
de producción, unas decualitativamente
naturaleza hay
más funciona-
que organizarse laboralmenteles que y otras. Dentro de estos
ejercer modos de
cierto vida, sin
"con-
trol" dentro de unas mismas embargo,relaciones
hay creencias, formasde produc-
de sustentación ideo-
ción, por eso cazadores y recolectores
lógica y respuestas generadas por presentan
modos de trabajo
modos de trabajo y modos que de sonvida
reajustesdiferentes,
del propio modo de vida. ya que
el objeto de la producción -naturaleza-
Durante muchos años los es variable.
arqueólogos funcionalis-
En el caso de la aparicióntas
de y loslas primeras
idealistas han tratado de socieda-
usar la decoración
des ciánicas o tribales, quecomo
son posteriores
un recurso para describir la histórica-
cultura. Un caso
mente a las sociedades apropi
típico esadoras,
el de I. Rouse sequienha estructu-
basándose en las llama-
rado otro tipo de organización de la fuerza
das "series arqueológicas" laboral;
ha estructurado, (como lo
el objetivo que es la agricultura
hiciera Bulleny y elotrosobjeto
arqueólogos,de trabajo
incluidos noso-
que es la naturaleza, van hacia la reproducción
tros) una secuencia de ritmos decorativos que bio-revelan
lógica de bienes de consumo. Pormodelos
importantes lo tanto las relacio-
superestructurales dentro de un
nes de producción se tornan mismo modo de vida.
diferentes: aunque no
exista la propiedad privada Veamos:
de los medios
es evidente dedel
que dentro produc-
Modo de Vida
ción, ni del instrumental, si existe
aldeano aceptando el una término relación
propuesto por I. de Var-
derechos de uso, consentido pormuchos
gas, existen el grupogrupos con humano,
expresión cultural
que ha convertido definitivamente
diferente. Subrayamos el control enpara
la palabra cultural unadeno-
forma inicial de poder. Las tarrelaciones
un uso especial de lade misma.parentesco,
Para muchos arqueó-
no utilizadas en la sociedadlogos anterior,
una cultura es sólo son ahora
un conjunto las
de artefactos
relaciones básicas de la producción.
en un lugar específico, Elque surgimiento
pueden tener o no relación
de este tipo de sociedad que necesita
con otro conjunto de asentarse
artefactos. Al compararen las
un lugar para controlar suexpresiones
producción materiales dealastravés
culturas que de la
se mueven
reproducción biológica, o dentro
quedeaún un mismo modo de vida
siendo nos damos cuenta
nómada,
como es el caso de las tribus
de quede pastores,
son singularidades dentroestablecen
del mismo. Muchas
de ellas se han ido organizando infraestructuralmente
de acuerdo con contradicciones muy específicas,
generando modos de trabajo, respuestas laborales,
6 Montane, Julio C. Sociedades Igualitarias y Modo de Producción.
En Teoría, Métodos y Técnicas en propias, lo que a su Instituto
Arqueología. vez las ha convertido
Paname- en singu-
ricano de Geografía e Historia. lares conjuntos
México, diferenciables. Las respuestas son
1982.

This content downloaded from 148.206.159.132 on Tue, 01 May 2018 04:27:40 UTC
All use subject to http://about.jstor.org/terms
VELOZ MAGGIOLO LA ARQUEOLOGIA DE LA VIDA COTIDIANA... 21

pues, también culturales. Así, por ejemplo,


reajustes dentrocomunes al modo de
y contradicciones
de las culturas de selva tropical -modo depor
trabajo, razón vida al-
la cual, pueden ser confundidos
deano- tenemos los grupos que han sido
con modos de denomina-
vida, cuando son en realidad conteni-
dos barrancoides, los llamados saladoides-insulares,
dos del modo de trabajo.37
o los ostionoides de las Antillas, queQuizás
en principio sonde trabajo y su inci-
un estudio del modo
sociedades tribales con muy pocadencia diferencia en culturales
en las diferencias sus y más amplia-
relaciones de producción, pero mente con en muchas
los modos deen vidael
sea llevar el problema
aspecto de la organización de sushaciamodos de trabajo
una microscópica disección para muchos injus-
dentro de estas relaciones de producción
ta. Sin embargosimilares.
pensamos que siempre la globalidad
Las respuestas singulares determinanes más una
que un concepción
índice, un resultado y que sin perspec-
de pormenores y contradicciones tivacotidianas diferen-
hacia el interior del hecho cotidiano será impo-
tes. El proceso de identidad étnica esentender
sible diferente y la
esa globalidad.
producción ideológica también, aunque Aunque estas ideas
existan parezcan una ruptura con
simi-
litudes en la base económica. En unamuchos palabra, y cony necesiten de una sana
criterios establecidos
relación a todo el proceso: crítica, quieren ser un aporte para la enmarcación
teórica de un tipo de arqueología que busque más
/ . Los modos de trabajo son concordantes, pero
resultados en la praxis que en la simple disquisición
su contenido es diferente. filosófica.
2. Los modos de creer y de interpretar la realidad
son los mismos, pero el contenido de las creencias
es diferente.
37 La categoría Modo de Trabajo, fue utilizada por Marx para ana-
lizar en las Formen las características del Modo de Producción.
El veía el MT siempre como trabajo familiar y a menudo colectivo.
Nuestra intención es relacionar la expresión supe-
Veamos: "La unidad originaria entre una forma particular de
restructural con un sistema de creencias que diferen- comunidad (la organización tribal) y la propiedad conexa con
cia gentes de un mismo modo de vida en singularida- ella de la naturaleza, o la relación con las condiciones objetivas
des que están dadas por el modo de trabajo y su de la producción como existencia natural, como existencia obje-
contenido, es decir, por el contenido mismo de la tiva del individuo mediada por la comunidad -esta unidad que
por una parte se presenta como la forma particular de la propie-
vida cotidiana. Nuestra intención es suponer que dad- tiene su realidad viva en un modo de producción determi-
cada Modo de Vida tiene variantes culturales, como nado, un modo que se présenta tanto en cuanto relación de los
culturas en sí: la cultura saladoide, la barrancoide, individuos entre sí como en cuanto relación activa determinada
la salado-barrancoide, la ostionoide, dentro del modo del individuo con la naturaleza inorgánica, como modo de trabajo
(que siempre es trabajo familiar y a menudo trabajo colectivo).
de vida aldeano: o las variantes chicoide, mellacoide, Como la primera gran fuerza productiva aparece la comuidad
quiboroide, dentro del modo de vida cacical, por misma; para clases particulares de condiciones de producción
sólo poner unos ejemplos. (por ejemplo, cría de ganado, agricultura) se desarrollan métodos
de producción y fuerzas productivas particulares (subrayado nues-
Ahora bien, dentro de esas singularidades que son tro), tanto subjetivas que se presentan como características de los
las culturas, las cuales pueden durar mucho en tiempo individuos, como objetivas". Marx, Karl. Formaciones Económi-
y espacio histórico, se producen ajustes y desajustes, cas Precapitalistas. Ibidem, 1979.

This content downloaded from 148.206.159.132 on Tue, 01 May 2018 04:27:40 UTC
All use subject to http://about.jstor.org/terms