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COMERCIO INTERNACIONAL

Globalización y crecimiento económico

La globalización y sus efectos se han convertido en un objeto de debate cada vez más frecuente,
en gran medida debido a la extensión y militancia de los movimientos surgidos en su contra.
Entre otras cosas, éstos expresan una preocupación por las enormes y persistentes
desigualdades en los niveles de renta per cápita observables entre países que es difícil no
compartir. Pero se basan en una premisa que no sólo resulta innecesaria para la defensa de los
objetivos de equidad que persiguen, sino que hasta donde sabemos, situándonos en el ámbito
de la economía, posee pocos fundamentos teóricos y carece de evidencia favorable: que la
globalización engendra desigualdad y pobreza.

Sorprende que algunos de los participantes en el debate apoyen esta afirmación, haciendo caso
omiso no ya de las teorías económicas más extendidas, sino de los resultados de su
contrastación empírica, mostrando así escaso aprecio por los esfuerzos de un buen número de
economistas que desde el comienzo del decenio de 1970 se han preocupado por investigar las
relaciones entre la apertura de los mercados de un país a la competencia internacional y los
resultados obtenidos en términos de crecimiento de su PIB. En muchos casos, esta actitud revela
simplemente la raíz ideológica de las posturas antiglobalización que se defienden. En otros,
probablemente los menos, expresa el carácter de mal genérico que se pretende dar al proceso
de globalización, expresión acabada del capitalismo, multifacético y complejo, al punto que
resulta incluso difícil de definir.

LOS COSTOS DE LA GLOBALIZACIÓN: PRESIÓN AMBIENTAL

Medio Ambiente

Los problemas ambientales originados por el sistema económico, político y social actual no han
dejado de aumentar desde la revolución industrial, aunque el deterioro ambiental no ha sido el
mismo en todos los lugares, ya que el nivel de agresión ambiental ha cambiado a lo largo del
tiempo. Esto, basado en diversos estudios que comprueban como algunos de los diferentes
problemas ambientales, como la calidad del agua corriente, y ciertos tipos de contaminación
como el dióxido de azufre mejoran evidentemente al crecer el nivel económico a partir de un
cierto nivel e históricamente, desde el inicio de la era industrial. Sin embargo, problemas como
la generación de residuos y las emisiones de dióxido de carbono (CO2), principal gas de
invernadero parecen crecer considerablemente; el consumo de recursos aumenta también de
manera visible con la prosperidad.

Se ha logrado producir una sustitución de recursos a lo largo de la historia, lo que ha evitado el


agotamiento de varios de ellos como la madera, al ser sustituida en los países desarrollados por
el carbón, y éste al ser sustituido por otros combustibles, como la energía nuclear, es evidente
que la base de recursos es finita, y que también lo es la capacidad de sustitución de unos
recursos por otros. El uso de los nuevos recursos ha provocado a su vez problemas ambientales
muy graves.

Efectos negativos

La globalización en base al capitalismo, genera un gran número de efectos negativos para el


medio ambiente, debido a diferentes factores entre los cuales se encuentra el hecho de que los
mercados internacionales constantemente generan un aumento en gran escala de los recursos
energéticos y como consecuencia se incrementa la emisión de sustancias contaminantes, las
cuales producen a su vez el cambio climático y el calentamiento global, que actualmente
representa una amenaza para el desarrollo humano y afecta a todos los habitantes de todos los
países.

Otra problemática se presenta en los países más pobres que se ven en la posición de
sobreexplotar sus recursos naturales, debido a las altas demandas generadas por los
consumidores y de igual forma por la necesidad de cubrir diversas deudas externas que han
adquirido con los países ricos, ya que son estos quienes se encargan de explotar los recursos
generando mayores beneficios para estas compañías extranjeras.

Muchos países han abusado de sus recursos para lograr maximizar su producción, al grado que
si no existe una moderación estos pueden llegar a ser explotados hasta ser agotados. Ejemplos
claros de esto son la deforestación y la sobreexplotación de los bancos de peces en aguas
patrimoniales e internacionales.

LOS COSTOS DE LA GLOBALIZACIÓN: CAMBIO CLIMÁTICO

¿Hay alguna relación entre la globalización y el cambio climático? Sobre el cambio climático ya
hemos hablado profusamente en artículos anteriores del blog, así que no merece la pena incidir
más en ello. Sin embargo, creo que sobre la globalización podemos profundizar un poco más. La
globalización es un proceso fundamentalmente económico, que consiste en la integración de las
economías nacionales en un único mercado capitalista mundial.

El proceso de globalización acelera, en última instancia, el proceso de convergencia de unas y


otras economías, de manera que los países menos desarrollados alcanzan más rápidamente un
avance que se acerca al de los países del primer mundo. Este proceso de convergencia y de
aumento del nivel de vida tiene como consecuencia un incremento de la demanda de todo tipo
de productos y servicios en general, y de la demanda energética, en particular.

LOS COSTOS DE LA GLOBALIZACIÓN: TODAS LAS FORMAS DE CONTAMINACIÓN

Ante la eliminación de barreras comerciales se crea un mercado global, que ha generado un


incremento importante del consumo de recursos energéticos como consecuencia de las
mayores distancias que recorren las materias primas o los productos manufacturados en países
donde la mano de obra es más barata.

Dado que la demanda de consumidores ahora es mayor, puesto que el ámbito de


comercialización de productos es internacional, los países más pobres deben sobrexplotar sus
recursos (bosques, recursos agrarios o pesqueros…etc). Igualmente deben utilizar estos recursos
cuando la deuda externa les obliga a hacerlo, por no tener otra posibilidad de poder hacer frente
a la misma.

Otro aspecto importante y que afecta directamente a la gestión ambiental es el importante


aumento de la competitividad, como consecuencia de la globalización. Al enfrentarse a mayores
niveles de exigencia, en numerosas ocasiones las empresas y organizaciones reducen sus
estándares ambientales para poder disminuir sus costes de producción. Por esta razón muchas
multinacionales sitúan sus fabricas en países donde la mano de obra es más barata, la legislación
ambiental es menos exigente y en definitiva, los costes disminuyen considerablemente,
haciendo al producto más competitivo.
Además, es obvio pensar que la globalización, con todo lo que ello conlleva, ha incrementado
el consumismo a niveles insospechados e injustificados generándose nuevamente una
sobrexplotación de recursos para poder cubrir la demanda que se genera.

Como consecuencia del deterioro ambiental que se produce, muchos países están tratando de
establecer soluciones a medio y largo plazo que permitan que se genere un crecimiento
sostenible y que las consecuencias negativas de la globalización para el medioambiente puedan
quedar minimizadas.

Existen algunos aspectos que son clave para tratar de minimizar los efectos nocivos de la
globalización sobre el medioambiente:

– Educación ambiental: Resulta fundamental poder concienciar a todos los individuos desde el
inicio de su desarrollo a cerca de su responsabilidad sobre el entorno y las consecuencias que
sus acciones tienen sobre éste. La Educación ambiental y su aplicación sobre la sociedad suele
ser proporcional al grado de desarrollo de un país, por ello resulta fundamental que aquellos
países con mayores recursos, destinen una parte de los mismos a promover la educación no solo
en su propio territorio, sino también en aquellos que son más pobres y difícilmente pueden
hacerlo de manera independiente.Al fin y al cabo todos vivimos en el mismo planeta y su
protección es una responsabilidad compartida.

– Normativa armonizada. En ámbitos como el europeo, se crean políticas que establecen


objetivos comunes para los países afectados por las mismas. Desde hace más de 20 años se
trabaja en el establecimiento de requisitos de aplicación y de obligado cumplimiento para
aquellos países que desean pertenecer a una Europa Única. En los últimos años se está
trabajando en la integración de Directivas Europeas que se interrelacionen modelando un
proceso de fabricación del producto que cumpa todos los objetivos relacionados con la
protección ambiental. Un ejemplo es el paquete de medidas de Economía circular que se está
trabajando actualmente en Bruselas y que promueve la fabricación sostenible de productos
tomando en cuenta aspectos como el ecodiseño, eficiencia energética, gestión del residuo…etc.

Promover el desarrollo sostenible es fundamental para proteger nuestro medioambiente. La


promoción de valores que estimulen patrones de consumo dentro de los límites que permite la
correcta gestión de nuestro entorno es la clave para evitar poner en peligro a los ecosistemas
naturales que constituyen la base de la vida en la tierra.

Siendo como es el fomento del desarrollo sostenible una clara solución al problema de la
globalización, surgen claras dudas sobre como potenciar el mismo. ¿Como promover que las
diferencias económicas entre países afecten de la menor manera posible al desarrollo
sostenible? ¿Como tratar de armonizar a nivel mundial unos estándares medioambientales que
tengan semejante repercusión sobre los diferentes modelos económicos existentes en nuestro
planeta para así evitar que se produzcan situaciones ventajosas dependiendo de donde se
desarrollen los procesos de fabricación?

A día de hoy el ser humano todavía no ha resuelto una de las claves necesarias para proteger su
propia supervivencia, el reto del siglo XXI sin duda es lograr la “globalización medioambiental” y
conseguir que cada punto de nuestro planeta goce del mismo nivel y medidas de protección
independientemente de la localización del mismo.