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El machismo de las mujeres

Lina Alonso Castillo

“Para que la mujer llegue a su verdadera emancipación debe dejar las ridículas
nociones de que ser amada, estar comprometida y ser madre son sinónimas de
estar esclavizada o subordinada”.

Emma Goldman.

No hay nada más machista que una mujer. No hay nada más peligrosamente
machista que esa mujer. Estoy hablando de esa mujer que es la cruda unión de un
feminismo venido a menos, desinformado y panfletizado y de un machismo cada
vez más degenerado. Hablo de esa mujer que juzga, ofende, ataca e invisibiliza a
otras mujeres sin argumentos, sin criterio y sin posibilidad de diálogo.

Aquí el problema, el de mi texto, no es el acoso, el abuso o el supuesto machismo
de esta sociedad supuestamente masculina (cuando las mujeres han estado, con o
sin reconocimiento). El asunto es que veo en algunas mujeres la razón y la causa
de que las mismas mujeres no puedan ser plenamente mujeres. Perdón por el
estribillo.

Ignoremos la victimización empobrecida de prejuicios y pacatería con la que
ciertas féminas aun escudan su relación con los hombres. Ignoremos que en la
calle, en ciertos ambientes íntimos o entre muchas mujeres se sigue viendo el
sexo como una forma de abuso social en los tratos con los hombres, por ejemplo:
que si un hombre te invita a comer es porque tú tienes que devolver el favor con
sexo y eso se ve mal, que si el hombre invita es poerque eres una alienada
económica o que tu norientación sexual es mira y . En pleno siglo XXI el sexo
sigue cargando la mala perspectiva de las cosas. ¿Y él qué tiene de malo? ¿Por
qué el deseo se reviste de tanta carga moral aún en tiempos de “liberación”?
Ignoremos que de igual forma se ve mal entre tus conocidas que seas la mujer
que saca a bailar al hombre, que corteja, que hace las declaraciones de amor y a
la que le terminan. De paso, ignoremos que las que somos hijas de una
generación de madres católicas y conservadoras hemos tenido el beneficio, a
pesar de todo, de distinguir entre las represiones evidentes y las represiones
rebuscadas que buscan algunas para victimizarse sin razón de peso.

Lo que si no vamos a ignorar es que en Colombia, huérfana de juicio y
originalidad legal, la pena máxima para un violador es de catorce años, y
recapacitando que si las penas fuesen mayores nuestro sistema penitenciario

desde donde fuese. Yo creería que en lugar de ello podríamos comenzar a redistribuir y visibilizar las actitudes que dañan a la actitud. por su vida sexual agitada o nula. No entiendo el afán de las mujeres en reclamar y hacer ruido por un lugar que perfectamente tienen y podría mejorar. fluctuantes en el deseo y en el miedo como toda la humanidad. Se reafirman como ídolos de mármol actitudes y posiciones que intentan sustentar a la mujer entre las otras mujeres. Los feminicidios y los ataques con ácido aumentan. por ejemplo) para dar una aparente solución al problema. se crean más y más leyes (Ley Natalia Ponce. No. la competencia. blanca. no son cuestiones de género. Y aún así no podría dejar de pensar en lo patético que me parece que todavía se hagan festivales femeninos de poesía. por parecer lo más anormal (fuera de la norma). el otro asunto aquí es que hay un temor a no tener lugar en el mundo. antologías de poesía de mujeres. Soy de las que cree que la poesía. tampoco vamos a ignorar que es un país que mata a sus mujeres mientras feminicidas gobiernan y crear debate sin reparo alguno. atiborrarnos de leyes no es la salida. Solo quiero plantear una falencia muy latente en las relaciones humanas. de que la entera comprensión entre unos y otros solo es posible si uno es el amuleto o la muletilla del otro. esa necesidad de plantearse en un lugar para ser reconocidas. No trato de condensar nada. Sumado a esto. . reina en el panorama ético actual. hétero. Frágiles y perecederas como toda la humanidad. una falencia que sobrevive en muchos espacios y en diferentes situaciones. ahora. y mucho menos la escritura. Afirmar su gozo por las compras. y con ello me refiero a la obrera. concursos de poesía para mujeres. Desde su total naturalización y no desde su recalcitrante exclusión. la poesía no necesita reivindicarse en un lado u otro para poder tener más valía estética. de lucir o de hablar. y esa “poesía” fuese algo diferente y determinado cuando está en manos y bocas de ellas. No hablo de lucha ni de integridad. Solo pienso. así creo que debería entenderse un poco las cosas. ¿Me equivoco? Tal vez. Es algo así como volver a separarse y aún así volver a reclamar unión. como si ese “ser mujeres” fuese una sola cosa.colapsaría. a todas con todas sus variantes. lesbiana. hablo de seguir pensando que la amistad entre hombres y mujeres no puede generarse. negra. Ahora. el afecto y la disposición de hombres y mujeres en la cotidianidad. Hablo de que actitudes como considerarse enemigas entre mujeres y causantes del maltrato hacia ellas mismas. que al final derivan en espectáculo para algunas damas. el sabotaje y la falta de hermandad no dejan plantear los verdaderos problemas a los que tiene que enfrentarse la mujer en el siglo XXI. por su forma de vestir. empresaria. Como agente económico e ideológico. que el rencor. la resistencia se hace discursiva y no efectiva.

como mujeres. Un ejemplo: dejar la actitud inquisitiva y represiva entre las mismas mujeres. El reto es dejar de lado la quimera de la igualdad.más empoderado en algunos continentes. Y con sustento hablo de las condiciones materiales y éticas con las que unas se manifiestan ante otras. Sabemos que en estos tiempos de difícil colectividad ya no se rastrean luchas en común. ¿Por qué pretender que hombres y mujeres somos iguales? ¿Es necesario que seamos iguales? ¿Cuál es el temor a confrontar esa diferencia. a respetarla? ¿Se debe asumir un rol masculino para validar e integrar. tenemos que entendernos”. Emma Goldman. solucionado y reforzado. y fortalecer espacios de debate. más discursos a la formulación de un pensamiento sobre los asuntos que nos interesan? Sólo me resta terminar con quien empecé esta nota: “Antes de que podamos perdonarnos unos a otros. El “nosotras también podemos” está más que claro. . integración y crecimiento de la producción intelectual y cultural de las mujeres para el mundo. la mujer ahora no podría arriesgar las luchas pasadas por la pobre actitud de no sustentarse unas y otras.