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Instituto Tecnológico de Capacitación y Productividad

Curso: Variadores de Frecuencia


Instructor: Mario Tacan

Trabajo de Investigación: PWM y Tipos de Relés Térmicos

Juan Pablo Mazariegos López


Día: Domingo 8:00 a 16:00
Fecha: 22 de Abril del 2018
PWM

Hablamos de la función PWM como abreviatura de la modulación por ancho de pulsos, algo
que se ha convertido en una práctica habitual de los interruptores de potencia modernos,
controlando la energía de inercia. Esta acción tiene en cuenta la modificación del proceso
de trabajo de una señal de tipo periódico. Puede tener varios objetivos, como tener el
control de la energía que se proporciona a una carga o llevar a cabo la transmisión de
datos. La función requiere de un circuito en el cual hay distintas partes bien
diferenciadas entre sí. El comparador es lo que se convierte en el nexo, contando con una
salida y un total de dos entradas distintas. A la hora de configurarlo tenemos que tener en
cuenta que una de las dos entradas se centra en dar espacio a la señal del modulador. Por
su lado, la segunda entrada tiene que estar vinculada con un oscilador de tipo de dientes de
sierra para que la función se pueda llevar a cabo con éxito. La señal que proporciona el
oscilador con dientes es lo que determina la salida de la frecuencia. Es un sistema que ha
dado buenas demostraciones de funcionar, convirtiéndose en un recurso muy utilizado en
cuanto a la disponibilidad de recursos energéticos.

Cuando montamos un ordenador que deba poder ofrecer un rendimiento de primer nivel,
pensamos en incluir la mayor potencia de ventilación, para que en situaciones críticas estos
ventiladores puedan funcionar a toda máquina con el objetivo de evitar problemas en el
equipo. Pero esta configuración se desaprovecha en momentos como en el ejemplo citado
de la descarga de archivos. En estas situaciones no es necesario que el ventilador gire a
toda velocidad, sino que se puede mantener en los niveles mínimos. La función PWM es
una manera de regularlo. Para perfeccionar esto se le añadió un cable adicional que manda
una señal de la velocidad a la que está funcionando el ventilador. La placa base se encarga
de regular la velocidad a la que debe ir el ventilador en cada momento. Si el equipo se
calienta mucho, le dice con una señal que debe trabajar más. Para ello hay que configurar
el ordenador desde la bios siempre pensando en obtener los menores índices de ruido.

Para que la función PWM tenga más sentido y sea más completa, existen accesorios que
se encargan de llevar esa señal a otros ventiladores que también se puedan beneficiar de
ella. El objetivo común es mejorar lo máximo posible el rendimiento de estos equipos.
La modulación por ancho de pulsos es una técnica utilizada para regular la velocidad de giro
de los motores eléctricos de inducción o asíncronos. Mantiene el par motor constante y no
supone un desaprovechamiento de la energía eléctrica. Se utiliza tanto en corriente
continua como en alterna, como su nombre lo indica, al controlar: un momento alto
(encendido o alimentado) y un momento bajo (apagado o desconectado), controlado
normalmente por relès (baja frecuencia) o MOSFET o tiristores (alta frecuencia).

Otros sistemas para regular la velocidad modifican la tensión eléctrica, con lo que disminuye
el par motor; o interponen una resistencia eléctrica, con lo que se pierde energía en forma
de calor en esta resistencia. Otra forma de regular el giro del motor es variando el tiempo
entre pulsos de duración constante, lo que se llama modulación por frecuencia de pulsos.
En los motores de corriente alterna también se puede utilizar la variación de frecuencia. La
modulación por ancho de pulsos también se usa para controlar servomotores, los cuales
modifican su posición de acuerdo al ancho del pulso enviado cada un cierto período que
depende de cada servo motor.

Otra aplicación es enviar información de manera analógica. Es útil para comunicarse de


forma analógica con sistemas digitales. Para un sistema digital, es relativamente fácil medir
cuánto dura una onda cuadrada. Sin embargo, si no se tiene un conversor analógico digital
no se puede obtener información de un valor analógico, ya que sólo se puede detectar si
hay una determinada tensión, 0 o 5 voltios por ejemplo (valores digitales de 0 y 1), con una
cierta tolerancia, pero no puede medirse un valor analógico. Sin embargo, el PWM en
conjunción con un oscilador digital, un contador y una puerta AND como puerta de paso,
podrían fácilmente implementar un ADC.
Relé Térmico

Los relés térmicos son los aparatos más utilizados para proteger los motores contra las
sobrecargas débiles y prolongadas. Se pueden utilizar en corriente alterna o continua. Este
dispositivo de protección garantiza:

 Optimizar la durabilidad de los motores, impidiendo que funcionen en condiciones de


calentamiento anómalas.
 La continuidad de explotación de las máquinas o las instalaciones evitando paradas
imprevistas.
 Volver a arrancar después de un disparo con la mayor rapidez y las mejores
condiciones de seguridad posibles para los equipos y las personas.

Compensados:

La curvatura que adoptan las biláminas no sólo se debe al recalentamiento que provoca la
corriente que circula en las fases, sino también a los cambios de la temperatura ambiente.
Este factor ambiental se corrige con una bilámina de compensación sensible únicamente a
los cambios de la temperatura ambiente y que está montada en oposición a las biláminas
principales. Cuando no hay corriente, la curvatura de las biláminas se debe a la temperatura
ambiente. Esta curvatura se corrige con la de la bilámina de compensación, de tal forma
que los cambios de la temperatura ambiente no afecten a la posición del tope de sujeción.
Por lo tanto, la curvatura causada por la corriente es la única que puede mover el tope
provocando el disparo.
Los relés térmicos compensados son insensibles a los cambios de la temperatura ambiente,
normalmente comprendidos entre –40 °C y + 60 °C.

Sensibles a una pérdida de fase

Este es un dispositivo que provoca el disparo del relé en caso de ausencia de corriente en
una fase (funcionamiento monofásico). Lo componen dos regletas que se mueven
solidariamente con las biláminas. La bilámina correspondiente a la fase no alimentada no se
deforma y bloquea el movimiento de una de las dos regletas, provocando el disparo. Los
receptores alimentados en corriente monofásica o continua se pueden proteger instalando
en serie dos biláminas que permiten utilizar relés sensibles a una pérdida de fase. Para este
tipo de aplicaciones, también existen relés no sensibles a una pérdida de fase.

Rearme automático o manual

El relé de protección se puede adaptar fácilmente a las diversas condiciones de explotación


eligiendo el modo de rearme Manual o Auto (dispositivo de selección situado en la parte
frontal del relé), que permite tres procedimientos de re-arranque:

 Las máquinas simples que pueden funcionar sin control especial y consideradas no
peligrosas (bombas, climatizadores, etc.) se pueden re-arrancar automáticamente
cuando se enfrían las biláminas en un determinado lapso de tiempo.
 En los automatismos complejos, el re-arranque requiere la presencia de un operario
por motivos de índole técnica y de seguridad. También se recomienda este tipo de
esquema para los equipos de difícil acceso.
 Por motivos de seguridad, las operaciones de rearme del relé en funcionamiento
local y de arranque de la máquina debe realizarlas obligatoriamente el personal
calificado.

Graduación en “amperios motor”

Visualización directa en el relé de la corriente indicada en la placa de características del


motor. Los relés se regulan con un pulsador que modifica el recorrido angular que efectúa el
extremo de la bilámina de compensación para liberarse del dispositivo de sujeción que
mantiene el relé en posición armada. La rueda graduada en amperios permite regular el relé
con mucha precisión. La corriente límite de disparo está comprendida entre 1,05 y 1,20
veces el valor indicado.
Curvas de disparo:

Los relés térmicos se utilizan para proteger los motores de las sobrecargas, pero durante la
fase de arranque deben permitir que pase la sobrecarga temporal que provoca el pico de
corriente, y activarse únicamente si dicho pico, es decir la duración del arranque, resulta
excesivamente larga. La duración del arranque normal del motor es distinta para cada
aplicación; puede ser de tan sólo unos segundos (arranque en vacío, bajo par resistente de
la máquina arrastrada, etc.) o de varias decenas de segundos (máquina arrastrada con
mucha inercia), por lo que es necesario contar con relés adaptados a la duración de
arranque. La norma IEC 947-4-1-1 responde a esta necesidad definiendo tres tipos de
disparo para los relés de protección térmica:

• Relés de clase 10: válidos para todas las aplicaciones corrientes con una duración de
arranque inferior a 10 segundos o menos al 600% de su corriente nominal

• Relés de clase 20: admiten arranques de hasta 20 segundos de duración o menos al


600% de su corriente nominal.

• Relés de clase 30: para arranques con un máximo de 30 segundos de duración o menos
al 600% de su corriente nominal.