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NOTAS SOBRE

LA EVOLUCIÓN HISTÓRICA DEL PARLAMENTO
Y DE LA REPRESENTACIÓN POLÍTICA

Por ÁNGEL MANUEL ABELLAN

SUMARIO

I. LOS ANTECEDENTES HISTÓRICOS DEL PARLAMENTO Y DE LA REPRESENTACIÓN POLÍTICA.—
II. E L PARLAMENTO Y LA REPRESENTACIÓN POLÍTICA LIBERAL.—III. L A S TRANSFORMACIONES
DE LA REPRESENTACIÓN POLÍTICA, LOS PARTIDOS POLÍTICOS Y LA CRISIS DEL PARLAMENTO.

I. LOS ANTECEDENTES HISTÓRICOS DEL PARLAMENTO
Y DE LA REPRESENTACIÓN POLÍTICA

Sin duda, el Parlamento y la representación política han sido categorías muy re-
lacionadas a través de la historia. Es, por ello, aconsejable estudiar sus antecedentes.
Como es sabido, las Asambleas parlamentarias ya tuvieron notables precedentes
en la Europa medieval de los siglos xn y xm. Por medio de aquellos Parlamentos se
expresaba esencialmente la representación política y suponían, al menos, un campo
históricamente abonado para el futuro desarrollo del parlamentarismo liberal. Podría
afirmarse que éste se produjo con mayor efectividad en el área del mundo que co-
noció una sólida tradición parlamentaria de tipo feudal: son las experiencias inglesa
y continental europea. El caso inglés se caracteriza por un máximo de continuidad
evolutiva parlamentaria, y, por el contrario, en el continente se produce una ruptura
institucional entre las Asambleas feudales y los modernos Parlamentos (1).

(1) Vid. MAURIZZIO COTTA: «Parlamentos y representación», en G. PASQUINO, S. BARTOLINI,
M. COTTA y otros: Manual de ciencia política, Madrid, Alianza, 1988, pág. 276; GIOVANNI SARTORI:
«Parlamento», en Elementos de teoría política, Madrid, Alianza, 1992, págs. 188-189. Inciden en la tesis
de la ruptura histórica continental entre los Parlamentos medievales y los liberales CARLOS DE CABO
MARTÍN: «Algunos aspectos de la problemática "representación-partidos políticos"», en PEDRO DE VEGA
(ed.): Teoría y práctica de los partidos políticos, Madrid, Cuadernos para el Diálogo, 1977, pág. 43;

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Revista de Estudios Políticos (Nueva Época)
Núm. 92. Abril-Junio 1996

por otra parte. en aquel contexto de convulsiones histórico-políticas. (6) JOSÉ A. págs. Madrid. la futura construcción liberal representa- tiva (7). cit. 91. como un vestigio «momifi- cado». por tanto. 1991. pasaría ya a considerarse representante de todo el reino (6). (2) Vid. Después. en Revista del Centro de Estudios Consti- tucionales. pero no ha interrumpido su continuidad. COTTA: «Parlamentos y representación». Publicaciones del Congreso de los Diputados. formado por no- bles y cargos eclesiásticos. del parlamentarismo medieval (2). pág. si bien. 164 . JUAN J. es decir. en cuanto sig- nificaba la superación del concepto medieval sobre la misma. y ahí queda. formalmente intacto. La cuestión es que a fines de la Edad Media comenzó a abrirse paso la idea de que el Parlamento representa a todo el pueblo (4) y a lo largo del siglo xvi conse- guiría una capacidad de iniciativa legal que contrarrestaba y equilibraba los poderes del rey (5). J. 77. según la idea medieval. núm. Notable fue. la vieja Cámara de los Lores. SOLOZÁBAL: «Representación y pluralismo territorial». sino que ahora sólo hay masas. fortalecido. 1989. la posición del monarca se debilitó y el Parlamento. HANNA PITKIN: El concepto de representación. quien. 29. 50 (1986). en Revista de Estudios Po- líticos. en los sucesivos Parlamentos. fueron llamados los representantes de condados y burgos para recabarles asistencia económica (3). El elemento moderno de la formulación de Hobbes reside en que ya no existen. (4) Vid. (5) Ibid. el Parlamento inglés se ha transformado gradual y profunda- mente. pág. puesto que el soberano no tiene límites temporales ni materiales FRANCISCO CAAMAÑO DOMÍNGUEZ: El mandato parlamentario. pero lo cierto es que ésta desempeña un lugar central en el Leviatán. cit. 78. Madrid. ÁNGEL MANUEL ABELLAN Efectivamente. Ediciones Universidad de Salamanca. como no podía ser de otro modo. SOLOZÁBAL: «Representación y pluralismo territorial». Estas conceden su re- presentación como unidad al soberano. es un representante autori- zado o designado por la multitud para que ejerza el poder. Desde luego. la concep- ción teórica sobre la representación formulada por el filósofo Hobbes. M. págs. incapaces de organizarse a sí mismas. Hobbes está considerado como un teórico del absolutismo y no de la representación. pág. núm. 276. Centro de Estudios Constitucio- nales. (7) Vid. Sería en todo caso en Inglaterra en donde surgió el Parlamento. una vez superadas las pretensiones absolutistas con la victoria de los partidarios del constitucionalismo tradicional en las revoluciones inglesas del siglo xvn. Se ocupa de la evolución histórica de la representación y del Parlamento inglés RAFAEL DE AGAPITO SERRANO: Estado constitucional y proceso político. como consejo del monarca y para dictar justicia. pág. 1985. 164 y sigs. pág.. 10 (1991). Justamente este ejercicio del poder es el que niega y se contrapone al que después sería el concepto liberal de la representación. convocados por Simón de Monfort en 1265 y por Eduardo I en 1295. por ejemplo. los estamentos. J. Más tarde. pág. negaba.. 15 y sigs. (3) Vid. junto a la Cámara de los Comunes. sujetos singularizados. PORTERO MOLINA: «Sobre la representación». 79.

J.. 91-92. PORTERO: «Sobre la representación». POR- TERO: «Sobre la representación». desde una perspectiva ge- neral. 273-279. A. En algunos países (Suecia. que la representación es la voluntad del soberano representante que ha producido la unidad del pueblo (8). com- puesta por una pluralidad de sedes y niveles de autoridad. cit. Esto es lo que sucedió. Luego dejarían de reunirse entre 1614 y 1689. cit. por tanto. en España. pág. Se trataba de Asambleas que «hacían presente» de algún modo al «país» ante la instancia suprema de gobierno. (10) Sostiene SARTORI que los Estados Generales eran incluso simples asambleas de contribuyentes («Parlamento». cit. F. pág. de la que asimismo forman parte. (9) Vid. es comúnmente admitido la quiebra entre las Asambleas del medievo y los modernos Parlamentos liberales en la ma- yoría de los países europeos. 78. época de mayor esplendor de sus Estados Generales. COITA: «Parlamentos y representación». éstos se limitaban a exponer quejas y formular reivindicaciones (10). pág. entre otros). cit. sus Parlamentos estamentales. Polonia.. como (8) Para comentarios a la sugestiva aportación de Hobbes sobre la representación. por ejemplo.. pág. J. Hungría y los Países Bajos.. conforme a la estructura compleja de la sociedad política feudal. cit. (12) Vid. por tanto. J. cit. cit. NOTAS SOBRE LA EVOLUCIÓN HISTÓRICA DEL PARLAMENTO en su actuación ni se le puede exigir responsabilidades. aquellos Parlamentos medievales anteriores a los movimientos revoluciona- rios burgueses? Pues. y el rey se convirtió en soberano absoluto y único representante de la nación (11). M. J. 29. en definitiva. 165 . (14) lbid. si bien. vid. en los Estados tí- picamente absolutistas: casos de España y Francia. Los Parlamentos de los demás Estados continentales sólo se reu- nieron en ocasiones solemnes (12).. tampoco presentan la drástica ruptura del pleno absolu- tismo. pág. debido a las distintas y peculiares situaciones so- ciopolíticas (13). aunque no tan conti- nuos como en Inglaterra. al no consolidarse éste. (11) Vid. 165). No cabe afirmar. En Francia. A. Se entiende.. pág. Cabe entender en este sentido que el rey y sus estamentos (señores temporales y es- pirituales y caballeros) «son» el país —no sólo delegados— y. ¿Cómo eran y qué tipo de representación encarnaban. sino «ante» el pueblo. SOLOZÁBAL: «Representación y pluralismo territorial». que constituía la unidad del pueblo (14).. personificada en el monarca soberano. aquellos Parlamentos eran instituciones de «representación» que reflejaban de una manera relativamente fiel ese carácter fuertemente descentralizado del sistema. 276. pueden re- presentar su poder no para el pueblo. Es lo que Habermas llama la «publicidad representativa». que en Francia llegara a establecerse un «Par- lamento con funciones generales sobre todo el país» (R. aun en el siglo xvi. (13) Vid. DE AGAPITO: Estado constitucional y proceso po- lítico.. CAAMAÑO: El mándalo parlamentario. Así. 188). págs. págs. 78. Al margen de esta original teoría representativa de Hobbes y a diferencia del proceso evolutivo del parlamentarismo inglés. las viejas Cortes o los tradicionales Consejos Reales no pueden ser subsumidos en el con- cepto político liberal del parlamentarismo representativo (9).

pág. cit. 1976. 203 (1975). edición espa- ñola Aguilar. habla en su nombre y actúa por él según los tér- minos del mandato. cit. 1973. respecto del clero. (16) Vid. 306. El punto álgido de esta concentración se pondría de manifiesto por medio de la cere- monia y fastuosidad de la corte del rey francés Luis XIV. 432-435. voz «Representación. 166 . (17) «Representación». (20) Vid. ÁNGEL MANUEL ABELLAN espectadores. cit. J. (15) Parafrasea aquí a Habermas FRANCISCO MURII. en Enciclopedia Internacional de las Ciencias Sociales. 230. II: Sis- temas de representación». págs. entendida en el sentido de que el mandatario sustituye la presencia del mandante. que expresaba así su re- presentación ante un pueblo constantemente a la expectativa (21). 44 (1985).. 74. págs. de la corporación o de la ciudad que los desig- naba. curso 1988-1989). J. pág. las Asambleas feudales operaban una representación por grupos.. 1981. Barcelona. JEIXINEK: Teoría general del Estado.. 9.. la representación medieval no estaba asociada al gobierno. 149-150. págs. PORTERO: «Sobre la representación». SOLOZÁBAL: «Representación y pluralismo territorial». 150. La transformación estruc- tural de la vida pública. sino que el Parlamento o cuerpo representativo era un canal mediador entre los mandatarios y el soberano: representaba a alguien ante algún otro (17). dentro de cuyos límites debían mantenerse y por los que debían rendir cuentas a sus mandantes. 75 y 77. los laicos. De cualquier forma. sin que hu- biera una verdadera participación de la Asamblea en las funciones políticas (16). debe rendir cuentas y puede ser revocado por el mandante (19). núm. que ejercían como mandatarios no de la universitas del pueblo. A. que están privados de dignidades (15).LO FERROL: «Publicidad parlamentaria». pág. 26. Los mandatarios trasladaban al rey las instrucciones recibidas en los cahiers (los cuadernos). que llevaban al Parlamento las tensiones particulares y localistas. en Re- vista de la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense (Madrid. Por estos motivos se ha considerado al man- dato medieval como imperativo y muy próximo a la representación iusprivatista del contrato de mandato. págs. págs. núm. pág. PORTERO: «Sobre la representación». pág. cit. J. cit. Frente a estos mandatarios. JÜRGEN HABERMAS: Historia y crítica de la opinión pública. núm. está claro que el Parlamento medieval actuaba como ins- tancia subordinada de consulta. En la práctica. (18) Vid. J. GG Mass Media. A. sino en nombre de los intereses particulares del estamento. SOLOZÁBAL: «Repre- sentación y pluralismo territorial». pero no su naturaleza interna. vol. TORRES DEL MORAL: «Democracia y representación en los orígenes del Estado consti- tucional». en Elementos de teoría política. asistencia y colaboración al monarca. pág. pág.. A. J. cit. los monarcas continentales acaban por centralizar todo el poder (20). Albatros. comunicán- dole quejas e intentando remedios antes de aceptar nuevas imposiciones. (19) Vid. Como afirma expresivamente Sartori. 47-49. PEDRO DE VEGA: «Significado constitucional de la representación política». en Reviita de Estudios Políticos. J. en Revista de Estudios Polí- ticos. (21) Vid. ANTONIO TORRES DEL MORAL: «Democracia y representación en los orígenes del Estado constitucional». 76-78.. 91. Buenos Aires. y los soldados rasos. 91. pudiendo ser revocados por éstos si habían sobrepa- sado el contenido del mandato e incluso respondían los mandatarios con sus propios bienes de los perjuicios causados (18). 463. en cuanto gestión de negocios. del que le separan sus fines con- cretos.

(24) Vid. ni. en sus nego- ciaciones. quien a través de la fórmula inglesa del trust (22) Vid. 29-39. Esta situación dio paso a una gran flexibi- lidad en la actuación del representante. DE CABO: «Algunos aspectos de la problemática "representación-partidos políticos"». cit. para pre- sionar a los restringidos mandatarios (27). cit. se llegó al mandato representativo por razones pragmá- ticas (como en tantas otras cosas). págs. CARRÉ DE MALBERG: Teoría general del Estado. DE AGAPITO: Estado constitucional y proceso político. que el proceso seguido después por los modernos Parlamentos liberales puede incluirse en el modelo británico um- versalmente reconocido durante el siglo xvm. 1948. cit. CAAMAÑO: El mandato parlamentario. En todo caso. 914 y sigs. 53. F. 167 y sigs. 14 (1982). ha desaparecido el elemento relacional propio del mandato imperativo y estamos en presencia de una relación de legitimidad representativa de carácter institu- cional (23). efectivamente. HANS KELSEN: Esencia y valor de la democracia. EL PARLAMENTO Y LA REPRESENTACIÓN POLÍTICA LIBERAL Hasta tal punto el Parlamento inglés ha ofrecido un máximo de continuidad desde las antiguas Asambleas feudoestamentales. se ha producido en el Estado constitucional liberal una auténtica desjuridificación del proceso representativo. ya que en la tensión entre rey y Parlamento cada vez se acusaba más la falta de maniobrabilidad y autonomía del mandatario (26). P. C. cit. págs. Editora Nacional. 167 . en particular el concepto de nación y su co- rolario el de soberanía nacional. la situación no resultaba cómoda al propio rey. pág. pág. que es el que conforma la re- presentación política liberal. movimiento revolucionario burgués y sobe- ranía nacional. son instituciones jurídicamente independientes respecto al pueblo o nación. (25) Sobre la conexión entre mandato representativo. vid. por un lado. Si. A. Como indica Caamaño.. 9. México. manifestada a través del sufragio censatario o restringido (25). F.. R. pág. TORRES DEL MORAL: «Crisis del mandato representativo en el Estado de partidos». 41. necesariamente conectados.. sino un mandato representativo (22). al recibir los ciudadanos electores no un mandato imperativo. aunque parezca paradójico. Para el papel que en este terreno desem- peña la Corona inglesa. (26) Vid. como en la época medieval. cit. núm. algunos y conocidos presu- puestos de la ideología liberal burguesa... cit.. el mandatario se encontraba constreñido.. DE VEGA: «Significado constitucional de la representación política». Estos Parlamentos modernos. En cuanto a Inglaterra. 27. págs. págs. México. parece conveniente señalar cómo el tránsito del mandato impera- tivo al representativo se produjo en épocas diferentes y por distintos motivos en Inglaterra y en el proceso revolucionario francés (24). por otra parte. en Revista de Derecho Político (UNED). 42-43. CAAMAÑO: El mandato parlamentario. 45 y sigs. cosa que no favorecía la agilidad y ex- pansión parlamentaria. Al hilo de esta sucinta exposi- ción irán apareciendo. ya sea el inglés o los que proceden de la Revolu- ción francesa. págs. en orden a la solución de los problemas. (27) Vid. II. pág. (23) El mándalo parlamentario. por las instrucciones del mandante.. 1974.

sin embargo. 9. TORRES DEL MORAL: «Crisis del mandato representativo en el Estado de partidos». 94. Burke avanzaba un grado más en el concepto de representación al argumentar no sólo que el representante debía deliberar y actuar con independencia y según su libre juicio en el interés general de la nación. número de repre- sentantes. 27. como Sidney y Blackstone. Madison y Jay al apoyar la Constitución norteamericana. J. G. Otros autores in- gleses del siglo xvm. 93-94.. abundan en las mismas ideas de Burke sobre el mandato representativo (32). Se trataba. En la práctica. pág. pág.. SOLOZÁBAL: «Representación y pluralismo territorial». (32) Vid. (30) Vid. 28. P. (34) Para comentarios a estos aspectos. ya que Estados Unidos no tuvo que romper con un pasado medieval» (33). 1982... cit. DE VEGA: «Significado constitucional de la representación política». de garantizar que los intereses de los elec- tores no se verían traicionados por el Parlamento como órgano esencial de la repre- sentación (34). TORRES DEL MORAL: «Crisis del mandato representativo en el Estado de partidos». pág. II: Sistemas de representación». ya en 1653. 306. (29) Tomada la cita de A. P. (33) Vid. en base al texto de HAMILTON. J. DE VEGA: «Significado constitucional de la representación política». A.. (28) Vid. A. SARTORI: VOZ «Representación. 41. De todos modos habría que desembocar en el siglo xvm para que la auténtica ne- cesidad del modelo representativo burgués sea doctrinal y políticamente puesta de manifiesto por Edmund Burke en su famoso Speech to Electors of Bristol en 1744. (31) Vid. cit. J. en Elementos de teoría política cit. 9. cit. pág. en definitiva. cit. SARTORI: «Representación». si bien no enfatizaron tanto la di- mensión moral e intelectual de los representantes. contaba con la plena confianza del mandante (28). precisa en Estados Unidos —prolongación en tantos as- pectos del derecho e ideas anglosajones— ninguna prohibición expresa de las ins- trucciones imperativas por cuanto allí «los padres de la Constitución norteamericana no sintieron la necesidad de declarar lo que era obvio.. cit. Aun con todo. pág. etc. No sería. PORTERO: «Sobre la representación». MADISON y JAY: El Federalista. págs. México. En este discurso.. tamaño de las circunscripciones. en Enciclopedia Inter- nacional de las Ciencias Sociales. cit. el mandato representativo aparecería como realidad indiscutible cuando las Cámaras británicas consiguieron por completo el poder legislativo (30). vid. 79. conce- dieron gran importancia a todos los elementos configuradores del sistema electoral: periodicidad de las elecciones. pág. CAAMAÑO: El mandato parlamentario. cit. sino que esto había de ser así porque la legislación y el gobierno son cuestiones de juicio y de razón al alcance únicamente de la altura moral y formativa de los elegidos (31). En cambio. pág. 168 ... toda vez que estas cualidades no les libraban de actuar en su beneficio y en contra de la mayoría. cit. Fondo de Cultura Económica. A. pág. en la misma línea teórica británica se explicaron los redactores del El Federalista Hamilton. ÁNGEL MANUEL ABELLAN basado en la figura testamentaria del fideicomiso. F. PORTERO: «Sobre la representación». pág.. el Agreement ofthe People (Pacto del pueblo) daba «por supuesto que los representantes tenían la suprema confianza (trust) en orden al cui- dado del conjunto» (29). cit. G. J. 229.

Ambos sostienen la libertad e independencia de los represen- tantes elegidos para tomar iniciativas y discutir los asuntos públicos.. J. La soberanía de la nación se consagraba en el artículo 3 de la Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789.. PORTERO: «Sobre la representación».j pág. (39) Vid. cit. como ésta no tiene por sí misma voluntad. o sea... Centro de Publicaciones del Ministerio de Justicia. en aquella época. vol. 10. (40) Vid. cit. cit. Lally-Tollendal y Barere— la vinculación representativa con la doctrina burguesa de la soberanía nacional (36). de la Consti- tución francesa de 1791. P.. pág. 174-175. J. TORRES DEL MORAL: «Democracia y representación en los orígenes del Estado consti- tucional». La primera reside en que. A.. J. pág. págs. al predicarse la totalidad y homogeneidad de la nación. DE AGAPITO: Estado constitucional y proceso político. 159-160. vid. págs. es verdad que el concepto de representación se aplica con mayor conciencia y sistema que en Inglaterra por ra- zones histórico-políticas frente al Antiguo Régimen. ÁNGEL MANUEL ABELLÁN: «La representación política y la publicidad par- lamentaria frente al secreto referidas al derecho de participación». El artículo 7 de la Constitu- ción francesa de 1791 declaraba: «Los representantes nombrados en los distritos no representan a un dis- trito particular. pero las ¡deas básicas son pare- cidas y han legitimado el marco teórico y jurídico del mandato representativo en el constitucionalismo actual como una de sus piezas esenciales (35).. pág. 30. cit. sino de toda la nación como colectividad (37). A. También se recogía en el artículo 1.» (37) En este sentido. París. La otra consecuencia es que. Desde estos presupuestos se desprenden dos consecuencias de máximo interés.. (36) Vid. cit. pág. más bien la creación de cuerpos aristocráticos (39). DE VEGA: «Significado constitucional de la representación política». cit. en Los derechos fundamentales y li- bertades públicas. A. 40 y sigs. LALUMIERE y A. 98. DEMICHE: Les régimes parlamentares européens. cit. II (XIII Jornadas de Estudio). ésta se entiende formada por individuos y la representación tiene un carácter indivi- dualista (38). J. J. Tanto Montesquieu como Sieyés son exponentes clásicos de la teoría francesa sobre la representación. cit. SOLOZÁBAL: «Representación y pluralismo territorial». sin que quepa la formación de grupos intermedios o partidos en la Asamblea. apartado 2. pág. si bien sobre todo Sieyés formula más acabadamente —junto a otros grandes revolucionarios como Talleyrand-Perigord. en tanto que miembros de la Asamblea re- presentan y expresan la voluntad no de sus electores concretos (por medio del su- fragio restringido). págs. 95. TORRES DEL MORAL: «Crisis del mandato representativo en el Estado de partidos».» (38) Vid. NOTAS SOBRE LA EVOLUCIÓN HISTÓRICA DEL PARLAMENTO En lo concerniente al proceso revolucionario francés. 10. Madrid. los diputados o representantes.. R. CAAMANO: El mandato parlamentario. cit. SOLOZÁBAL: «Representación y pluralismo territorial». cit. 1187-1188. DE VEGA: «Significado constitucional de la representación política». el Tercer Estado (excluidos los estamentos privi- legiados). Como quiera que la nación la forman sólo los ciudadanos. En este punto conviene pun- (35) Vid. 84. cit. título 3.. PORTERO: «Sobre la representación». F. que decía: «La soberanía pertenece a la nación y ninguna fracción del pueblo ni ningún individuo puede atribuirse su ejercicio. pág. J. si bien se afirma que los re- presentantes manifiestan en la Asamblea la voluntad de la nación. 29. pág. SOLOZÁBAL: «Representación y pluralismo territorial». A. 1966. sino a toda la nación. que cita aquí a P. Con esto se pretendía evitar. J. pág. págs. J. 81. P. 83. 169 . en realidad son los representantes los que constituyen y crean libremente esa voluntad que antes no existía (40). 1993.

1915. basadas de modo principal en P. 43 (1985). que reclamaban la absoluta libertad del diputado. A. GARRORENA (ed): El Parlamento y sus transformaciones actuales (Jornadas organizadas por la Asamblea Regional de Murcia). 1887. en Revista de las Corles Generales. ÁNGEL GARRORENA MO- RAI. cit.2: «Los miembros de las Cortes Generales no estarán ligados por mandato im- perativo. vid. 170 . 1990. con publicidad. en Revista de Estudios Políticos. Succia. págs. Dinamarca. M. en Elementos de teoría política. J. que cobran sentido en relación con la Declaración de 1789: «La sobe- ranía nacional pertenece al pueblo. ABELIÁN: El esta- tuto de los parlamentarios y los derechos fundamentales. Holanda. en Enciclopedia Internacional de las Ciencias Sociales. la voluntad de los diputados en la Asamblea. pág. pág. cit. Nuestra vigente Constitución española de 1978 preceptúa en su artícu- lo 67. Es de anotar aquí la diferencia entre estas prevenciones suscritas por Sieyés y las posiciones extremas sostenidas por un Burke o un Condorcert. J. 1866.» En cambio. PORTHRO: «Sobre la representación». 1992. imponen el re- presentativo que. 1831. cuando ésta fuera conocida (41). 193-196. los valores e intereses colectivos de la opinión pública bur- guesa (43). muy relacionado con el principio de la soberanía de la nación. «El Par- lamento como órgano de expresión de la opinión pública: la publicidad parlamentaria frente al secreto». (41) Para exposición y comentarios sobre las advertencias de Sieyés. (43) Son ideas expuestas con mayor amplitud en los siguientes trabajos de A.ES: «Apuntes para una revisión crítica de la teoría de la representación». por ejemplo. Prusia. aunque la ejerciese contra la voluntad de sus electores. ÁNGEL MANUEL ABELLAN tualizar cómo el abate Sieyés. Al margen de estas precisiones y en síntesis. II: Sistemas de repre- sentación». pág. 98. (42) Así se establece en las Constituciones de la mayor parte de los países europeos en los siglos xix y xx: Bélgica.. 1871 y 1949. 230. 83. págs. se extiende y pasa a formar parte del constitucionalismo liberal y democrático poste- rior (42).. págs.» Tomado de G.. Tecnos. cit. resultan ambiguas las fórmulas de las Constitu- ciones francesas de 1946 y 1958. cit. 1848 y 1947. núm. pág. 227. cit. 1850. pág. «La representación política y la pu- blicidad parlamentaria frente al secreto referidas al derecho de participación». tales como la renovación anual por tercios de los representantes y su imposibilidad de reelección inmediata.» Por otra parte. 110-111. 1188. que equivalía a la de la nación. en Elementos de teoría política. 1867. pág. reproducido en «Representación». el tema radica en cómo las ideas li- berales prohiben el antiguo mandato imperativo y. 54. a su vez. 18 (1989). 306. también en este sentido. 52-54.. SAR- TORI: «Representación». cit. no cabe olvidar en el discurso de la asociación inescindible entre Parlamento y representación. Tecnos. DE VEGA: «El principio de publicidad parlamentaria y su proyección constitucional». La transformación estructural de la vida pública. SARTORI: VOZ «Representación. Es expresivo. SOLOZÁBAL: «Representación y pluralismo territorial». a sensu contrario. en ANGEI. Madrid. como histórica e ideológicamente. el artículo 67 de la Constitución italiana de 1947: «Cada miembro del Parlamento representa a la nación y cumple su larca sin estar vinculado por ningún mandato. Madrid. Italia. J. G. cit. aun partiendo de la libertad de los diputados. Ideas. Ale- mania.. págs.. reflejaba públicamente. pág.. 1920 y 1945. Austria. JÜRGEN HABERMAS: Historia y crítica de la opinión pública. núm. advierte sobre el peligro de la formación de un espíritu de cuerpo entre ellos y de su excesiva independencia respecto del sentir general de la nación. 139-141. Para evitar estos riesgos pro- pone establecer tanto los adecuados canales de intermediación como ciertas má- ximas preventivas.

. conforme a la gran ley rectora de la naturaleza humana. como dice Portero Molina. MACPHERSON: La democracia liberal y su época. cabe ahora entender la representación como reflejo de la variedad de voluntades indivi- duales. Es casi obvio decir que esas leyes encajaban para los utilitaristas en el gobierno representativo y responsable de la Inglaterra del siglo xix (47). a las cuales.» (48). expresada por unos diputados moralmente superiores. J. (45) Vid. 223. pág. que se materializan bien por sujetos personales o bien por grupos. MACPHERSON: La democracia liberal y su época. parece oportuno referirse después... ¿en qué consistiría la representación para los utilitaristas? Pues en conseguir la con- gruencia de interés entre el gobierno y la comunidad (49). (49) Sobre la representación en el utilitarismo. 39. Pero como. 99. B. las opiniones de éste cobran un valor y una importancia extraordi- naria (51). De aquí a considerar que la razón universal ya no puede residenciarse en la vo- luntad de la nación. NOTAS SOBRE LA EVOLUCIÓN HISTÓRICA DEL PARLAMENTO Estas categorías liberales (representación. pág. págs. cit. vid. 227. (51) Ibid. no hay más que un paso. serán las que produzcan la mayor felicidad para el mayor nú- mero (46). Alianza. H. que habría de servir seguramente para facilitar y adecuar la concepción liberal de la representación y de la publicidad al desarrollo y profundización de la democracia representativa y parla- mentaria. De donde deriva que los gobernantes habrán de perseguir los verdaderos intereses del pueblo (50) y. pág. 1982. (47) Ibid. (46) Ibid. 37. PITKJN: El concepto de representación. no sin antes tender un breve puente de enlace. B. durante los siglos pasado y presente. los gobernantes y las escasas personas con influencia son enemigos de los muchos que están sometidos. págs. En este sentido.. 171 . Según afirma ilustra- tivamente Bentham: «Con la única excepción de una democracia bien organizada.. aun sobradamente conocidas. PORTERO: «Sobre la representación». Ahora bien. 49. De modo diferente a la representación clásica. profundas transformaciones. cit. A. 219-231. siendo cada uno de éstos una unidad en la felicidad total neta de una comunidad (45). el cambio y adecuación del modelo representativo caminaría de la mano del pragmatismo utilitarista inglés. por un lado. pág.. Por otra parte. las que mejor distribuyan los dere- chos y obligaciones. por otro lado. (48) Citado por C.. pág. únicamente las mejores leyes. Parlamento y publicidad) han experi- mentado. Del utilitarismo de Bentham y Stuart Mili interesa sobre todo su criterio racional del bien social como la mayor fe- licidad del mayor número de individuos. en con- secuencia. intereses e ideologías específicos. siquiera sea a grandes rasgos. pág. pág. 228-229.. esp. cit. «va tomando (44) Vid. (50) Ibid. Madrid. que ofrece la novedad de ir desmitifi- cando el principio de la soberanía nacional (44). C. 47. preguntado de modo más concreto.. los individuos son egoístas y buscan el poder sobre otros.

como predicaba el liberalismo.. 100). pág. como ha subrayado Kelsen. O dicho de otro modo. cit. F. en el que los intereses pri- vados pudieran reconducirse a un interés común. cit. vid. 49-50... paradigmáticamente. se comprende que el esquema represen- tativo liberal quedara distorsionado. 1189. ABELLÁN: El estatuto de los parlamentarios y los derechos fundamentales. 172 . cit. 34-35. ya que los partidos se habían convertido en me- diadores imprescindibles para canalizar la voluntad plural de la sociedad (56). en estas importantes funciones: la de educación polí- tica. págs. cit. cit. También los siguientes trabajos de A. Aquellos acontecimientos produjeron fuertes desajustes so- ciales y pusieron históricamente de manifiesto la imposibilidad de considerar la na- ción como un todo homogéneo. como hábito y espíritu de discusión. págs. J. (53) «El principio de publicidad parlamentaria y su proyección constitucional». A. los partidos obreros. Se- rían. SoiX)ZÁBAJ_: «Representación y pluralismo territorial».. sin duda. pág. P. la voluntad colectiva sólo con- sistirá en la resultante que de la transacción entre aquéllos hagan los partidos polí- ticos en los que el pueblo se articula (55). los intereses sociales se desvelaron antagónicos y el concepto de nación se desenmascaró como servidor de la burguesía e inoperante. págs. «La representación política y la publicidad parlamentaria frente al secreto referidas al derecho de participación». (54) Entre la abundante literatura sobre el tema.. vid. según Pedro de Vega. los que se posicionaron como verdaderas alternativas políticas populares y chocaran (52) Para comentarios y consecuencias de la filosofía utilitarista respecto a la representación. cit. J. (55) Esencia y valor de la democracia. cit. PORTERO: «Sobre la representación». 51-52. Muy al contrario. M. págs. págs. la de moralización de la vida pública y la de ruptura de la separación entre representados y representantes.. organizados y disciplinados. De acuerdo con el nuevo planteamiento. J. 141-145. la representación y el Parlamento liberales comenzaron a experi- mentar notables cambios en su significación ya desde las actuaciones proletarias de 1830 y 1848 en Francia. como conjunto real y plural. moral y supraindividual. a fin de que éstos puedan conocer los verdaderos deseos y aspira- ciones de aquéllos (53).. dentro de los intereses en pugna. pág. habría de encontrarse luego el partido socialdemócrata alemán. 99-100 (cita literal. con su deseo de participación y democratización del sistema (54). DE VEGA: «Significado constitucional de la representación política». Sería el pueblo. CAAMAÑO: El mandato parlamentario. cit. la significación democrático-parlamentaria del principio de publicidad podría resu- mirse. 95-96. (56) Vid. En claro paralelismo con la evolución del concepto representativo descrito. ÁNGEL MAMUF. III. la de control frente a los diputados. LOS PARTIDOS POLÍTICOS Y LA CRISIS DEL PARLAMENTO Efectivamente. quien a través principalmente de los partidos políticos de masas y de los sindicatos ostentará la auténtica voluntad política. 43. LAS TRANSFORMACIONES DE LA REPRESENTACIÓN POLÍTICA.L ABELLAN cuerpo la idea de la responsabilidad política del representante frente a la confianza ilimitada en su capacidad intelectual y su superior rectitud moral» (52).. entre los que. págs.

el pueblo en su diversidad. en In- glaterra y Francia) las leyes electorales. al tiempo que los partidos irrumpen en el proceso social y político. págs. sino que quebraría la misma base de la construcción liberal. cit. DE CABO: «Algunos aspectos de la problemática "representación-partidos políticos"». el partido ejerce en la práctica un mandato imperativo sobre el diputado (Teoría de la Constitución. de tal suerte que no sólo cambiaría el sujeto a representar. M. págs. Debido a la incidencia partidista surgen. 55-56. Kohlhammer.. DE CABO: «Algunos aspectos de la problemática "representación-partidos políticos"». al votar. GARRORENA: «Apuntes para una revisión crítica de la teoría de la representación».... F. ANGELA FIGUERUELO BU- RRIEZA: «Opinión pública. cit. Respecto a la primera. y la representación cambia. Los partidos devienen de este modo en el centro de dirección política del Estado tanto desde el funcionamiento in- terno del Parlamento cuanto por su función de control de otros órganos estatales y. La segunda vinculación representativa. y en este sentido afectan al nexo institucional representativo parlamentario a través de la mayoría gubernamental en el Parlamento (60). pág. la de diputado o representante-partido. (62) Según CARL SCHMITT. 53-54. Pueden verse comentarios al respecto en C. cit. porque aquél pierde su libertad de actuación y en lo sucesivo queda sometido al interés y disciplina del partido (62). al decir de Leibholz. ABELLÁN: El estatuto de los parlamentarios y los derechos fundamentales. págs. que amplían el sufragio a millones de ciuda- (57) Ibid. F. P. cit. C. W. en particular. 173 . (61) Vid. los electores. CAAMAÑO: El mandato parlamentario. NOTAS SOBRE LA EVOLUCIÓN HISTÓRICA DEL PARLAMENTO frontalmente con el anterior modelo de representación (57). principio de publicidad y garantías parlamentarias». lo fue en la práctica de un Parlamento clientelar y de notables. del Ejecutivo (61). pasa a ofrecer una visible condición imperativa. que residía en la relación directa entre electores y elegidos. entre otros. (59) Trata. Partidos y sindicatos pasan así a un primer plano y representan intereses distintos y contrapuestos en la vida social y política. cit. págs. en Revista de las Cortes Generales. J. se van reformando paulatinamente (por ejemplo. 48-50. dos tipos nuevos de relación representativa: la del elector-partido y la de diputado-partido (59). (60) GERHARD LEIBMOLZ se ocupa del cambio de la representación liberal de los diputados en Ver- fassungsstaat und Verfassungsrecht. 54. 14 (1988). como el partido ha sustituido al representante o diputado. 35. 1982. pág. Cabe advertir en este punto que nunca el representante liberal. C. Alianza. (58) Vid. pág. 15-17. J.. 142.. cit. 50-53. Por lo demás.. cit. pág. 306). A. independiente y «neutral» en teoría.. 46-47. opciones de gobierno. págs. articulada en torno a los partidos polí- ticos (58). Madrid. pág. cit. págs. SOLOZÁBAL: «Representación y pluralismo territorial». DE CABO: «Algunos aspectos de la problemática "representación-partidos políticos"». 96... CAAMAÑO: El mandato parlamentario. DE VEGA: «Significado constitucional de la representación política». núm. cit. el re- presentante expresará la voluntad del elector. esta doble relación A. por tanto. (63) Vid. Stuttgart-Berlín-Colonia-Maguncia. 46-49. «plebiscitan». ya no será éste (el ele- gido o diputado) el que constituya la voluntad del representado. elegido por sufragio censitario y defensor de los intereses comunes de los ilustres y propietarios (63). sino viceversa. págs.

174 . A. MURILI. 466. pág. 102. en Strukturprobleme der Demokralie. página 51. Comentan las ideas de Leibholz al respecto J. (69) Vid. págs. pág. cit. y se trata de ofrecer una imagen popular de los diputados con vistas elec- torales. SOLOZÁBAL: «Representación y pluralismo territorial». pág. PORTERO: «Sobre la representación». Si a esta situación se añade cómo el gobierno se controla a sí mismo en la Asamblea por medio del grupo o grupos que integran su mayoría obtendremos una perspectiva bastante cercana al fin del primitivo dogma de la separación de poderes (68). ABEI. págs. 466. cit. cit. Todo ello ha trastornado a fondo la mecánica parlamentaria (69) y ha dado lugar a la tópica denominación de «crisis del Parlamento». (66) Vid. MURILLO FERROL: «Publicidad parlamentaria». cit. Lo esencial es. pág. La prueba está en que los partidos dominan las instituciones estatales y al propio Parla- mento (65). ABELLÁN: El estatuto de los parlamentarios y los derechos fundamentales. M. a los efectos de nuestro interés. como muestra de la variedad social que debe ser integrada en el Parla- mento (64). A.. en cuyo seno se hace imposible una verdadera deliberación y contraste de opiniones. «para la galería» de público y periodistas. LEIB- HOLZ: «Strukturwandel der modernen Demokratie».. 142. por cuanto las posturas y los discursos no son más que la ratificación y resonancia de las decisiones tomadas de antemano fuera de las Cámaras por sus fracciones partidistas (66). cit. Karlsruhe. A. Alianza. cit. (64) Vid.0 FERROL: «Publicidad parlamentaria». Madrid.. cit. J. (67) Vid. 94ysigs.. GARRORENA: «Apuntes para una revisión crítica de la teoría de la representación». A. piénsese en lo que supone la transmisión por televisión a todo el país de las intervenciones de los principales líderes políticos en un debate parlamentario (67). DE VEGA: «Significado constitucional de la representación política». 143-144. F. GARRORENA: «Apuntes para una revisión crítica de la teoría de la representación». LEIBMOLZ: Verfas- sungsstaat und Verfassungsrecht. Se ocupa del tema del Estado de partidos MANUEL GARCÍA PELA YO: El Estado departidos. Se habla con publicidad. 1958.IÁN: El estatuto de los parlamentarios y los derechos fun- damentales. (68) Vid. 1986. A. M. (65) Destaca la influencia de los partidos en las instituciones del Estado G.. cit. cit. págs. La instrumentalización del Parlamento en manos de los partidos se encuentra muy bien expuesta de modo general por G. P. ÁNGEL MANUEL ABELLAN danos.. 50. pág.. que los partidos cobran una rele- vancia política y jurídica central para el sistema democrático hasta el punto de que el Estado de nuestro tiempo ha recibido el nombre de Estado de partidos. pág. 95. F. cit... J. 34-35.