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E. H. Carr

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n1-2ntai ,:•O!'a sotJ1·e la Revol ución n_1sa y por el libro ¿Qué es la <e
Histona :. edicaao y reeditado en nurnerosas 1enguas, fue tam-
bién un teónco de las Relaciones Interna ci ona les . La crisis de
La crisis de los veinte años 1
los veinte a110s (1 919-1 939), escrit o en 1939, cuando la Se- 1
gu nda Guerra Mundial se atisbaba en el horizonte y estaba claro (1919-1939)
que el orcle n diseñado en Versalles había fracasado , es un texto
fundador de esta disciplina. Preocupado ante t odo por el objeti-
vo ele alcanza r un cambio pacífico que asentara un nuevo orden
UNA INTRODUCCIÓN AL ESTUDIO 1
i
DE LAS RELACIONES INTERNACIONALES j
internacional , Carr realiza una implacable crítica del idealismo
wilsoniano que inspiró el pensamiento político internacional tras Prólogo de Esther Barbé
la Primera Guerra Mundial , rechaza los fundamentos libera les
del sistema económico y expone con admirable claridad y rigor
crilico sus tesis fundamentales: la concepción de la política
como conflicto de intereses y la necesidad de mantener en este
.
terreno una tensión entre el estudio de las realidades del poder
y la utopía emancipadora. Así, mientras que muchas obras de
los teóricos de los años cincuenta, sesenta y setenta se han
quedado obsoletas, ésta se mantiene firme a través de una
visión mundial de la justicia social que, aunque el propio aufur
la califique como utópica, trata de trasladar a la sociedad inter-
nacional el consenso moral conseguido en el marco doméstico.
La reciente Cumbre del Milenio de Naciones Unidas pone de
manifiesto que estos planteamientos son de plena actualidad.

E. H. Carr (1892-1982) se incorporó al Ministerio de Exteriores


británico en 1916. Fue asesor adjunto para las cuestiones de la i'!

Sociedad c1P 1\ 1"'" ;~ - '?r secretario en el Ministerio de Ex-


id Exterior del Ministerio de Informa-
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)46 fue editor adjunto de The Times.


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CATARATA
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CAPÍTULO 3
LOS ANTECEDENTES UTÓPICOS

LOS FUNDAMENTOS DEL UTOPISMO

La escuela moderna de pensamiento político utópico se remonta a la


quiebra del sistema medieval, que presuponía una ética y un sistema
político universales basados en la autoridad divina. Los realistas del
Renacimiento lanzaron el primer ataque a la primacía de la ética y
plantearon una forma de ver la política que convertía a la ética en un
instrumento de la política, siendo la autoridad de la Iglesia, de este
modo, sustituida por la autoridad del Estado como árbitro de la moral.
La respuesta de la escuela utópica a este desafío no era fácil. Hacía falta
un patrón ético que fuera independiente de cualquier autoridad exter-
na, eclesiástica o civil y se encontró la solución en la doctrina del
"derecho natural" secular, cuya fuente última era la razón humana
individual. La ley natural, tal y como fue planteada por los griegos, era
la intuición del corazón humano de lo que es moralmente bueno. "Es
eterna -dijo Antígona de Sófocles-, y ningún hombre sabe de dónde
procede". Los estoicos y los hombres de letras medievales identifica -
ron la ley natural con la razón y en los siglos diecisiete y dieciocho esta

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LA CRISIS DE LOS VEINTE AÑOS 11 919-1939)
E. H. CARR

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identificación fue restablecida de un modo nuevo y especial. En la
ciencia las leyes de la naturaleza eran deducidas mediante un proce -
La importancia de la contribución de Bentham fue doble . En pri-
mer lugar, al identificar el bien con la felicidad proporcionó una con -
;1 . ~:
so de razonamiento sobre la naturaleza de la materia a partir de los firmación plausible al supuesto "científico" de los racionalistas del
hechos observados . Mediante una sencilla analogía, los principios siglo dieciocho de que el hombre se adecuaría de forma infalible a la ley
newtonianos eran ahora aplicados a los problemas éticos. La ley moral de la naturaleza una vez se hubiera determinado su contenido
. " moral de la naturaleza podía ser establecida científicamente y la racionalmente . En segundo lugar. aun manteniendo el aspecto racio -
deducción racional de supuestos hechos de naturaleza humana ocupó nalista e individualista de la doctrina, logró darle una base más amplia.
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el lugar de la revelación o de la intuición como fuentes de moralidad. La doctrina de la razón en su forma dieciochesca era predominante -
La razón podía determinar cuáles eran las leyes morales universal- mente intelectual y aristocrática. Su corolario político era un despotis -
mente válidas y suponía que, una vez que estas leyes eran determina- mo ilustrado de los filósofos, de quienes se podía esperar que por sí
das, los seres humanos se someterían a ellas igual que la materia se solos tuvieran el suficiente poder de razonamiento como para descu -
somete a las leyes naturales de la física. La Ilustración fue el camino
real hacia el milenio .
brir el bien. Pero ahora que la felicidad era el criterio lo que se necesi -
taba era que el individuo entendiera dónde residía su felicidad . No sólo .
En el siglo dieciocho las líneas principales del pensamiento utó- se podía conocer el bien -como se había sostenido en el siglo diecio -
pico estaban firmemente establecidas. Era esencialmente individua- cho- mediante un proceso racional, sino que, además , este proceso
lista al convertir la conciencia humana en el último tribunal de -se añadió en el siglo diecinueve- no era una cuestión de especula -
apelación en cuestiones morales. En Francia este pensamiento estuvo ción filosófica abstrusa, sino de simple sentido común. Bentham fue el
asociado a una tradición secular; en Inglaterra, a una tradición evangé- primer pensador en elaborar la teoría de la salvación por la opinión
lica. Era esencialmente racionalista al identificar la conciencia huma- pública. Los miembros de la comunidad "pueden, con su capacidad
na con la voz de la razón. 1 Pero todavía tenía que experimentar agregada, ser considerados una especie de magistratura o tribunal, lla -
progresos idiportantes y fue Jeremy Bentham quien dio al utopismo mémoslo [. .. ] el Tribunal de la Opinión Pública". 3 Fue James Mill, discí -
del siglo diecinueve -cuando la revolución industrial trasladó el lide- pulo de Bentham, quien desarrolló el argumento más importante aún
r azgo del pensamien!O de Francia a Inglaterra- su forma característi- no formulado sobre la infalibilidad de la opinió n pública:
ca. Partiendo del postulado de que la característica fundamenté!,l de la Cada persona dotada de razón está acostumbrada a sope-
' naturaleza humana es buscar el placer y evitar el dolor, Bentham dedu - sar las evidencias y a estar guiada y determinada por su predo -
jo del mismo una ética racional que definía el bien con la famosa fór- minio. Cuando varias conclusiones son , según los hechos,
mula de "la mayor felicidad para el mayor número". Como se ha presentadas con el mismo cuidado y pericia, existe la certeza
señalado a menudo , "la mayor felicidad para el mayor número" ¡'
!
moral, aunque algunos puedan confundirse, de que la mayo ría
¡
desempeñaba la función, que la ley natural había desempeñado para la juzgará qué es lo correcto , y la fuerza may oritaria de los hechos,
generación anterior, de un patrón ético absoluto . Bentham creía fir -
memente en este patrón absoluto y rechazaba por "anárquica" la visión
l sea cual sea, producirá la impresión mayoritaria. 4

1
de que hay "tantos patrones de lo que es correcto e incorrecto como Este no es el único argumento mediante el cual se puede defender la
¡: hombres haya". 2 En efecto, "la ü;:ayor felicidad para el mayor número" democracia como institución política. Pero este argumento fue, de he -
,1
.. ,. era la definición decimonónica del contenido de la ley natural. 1 cho, explícita o implícitamente aceptado por la mayoría de los liberales
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:::Í 62.
LA CRISIS DE LOS VEINTE AÑOS (1919-1939)
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decimonónicos . El convencimiento de que se puede confiar en la a la guerra es "un gusto cultivado propio de los intelectuales ". Eligió un
opinión pública para juzgar correctamente cualquier cuestión que se le ejemplo convincente , basado en la asunción, propia de un pensador
presente racionalmente, combinado con la suposición de que actuará británico, de la belicosidad arraigada del mayor enemigo reciente de
de conformidad con este juicio correcto, es un fundamento esencial Gran Bretaña. "Rusia es un país guerrero - escribió- no porque sus
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del credo liberal. En Gran Bretaña el final del siglo dieciocho y el siglo habitantes sean inmorales, sino porque no son intelectuales. El fallo
diecinueve fueron especialmente la era de la oratoria popular y de la está en la cabeza, no en el corazón" .7 La opinión sobre que la extensión
oratoria política. Mediante la voz de la razón los hombres podían ser de la educación llevaría a la paz internacional era compartida por
persuadidos de salvar sus almas inmorales y de seguir el camino de la muchos contemporáneos y sucesores de Buckle . Su último exponente
ilustración política y el progreso. El optimismo del siglo diecinueve serio fue Norman Angell, quien intentó, a través de La gran ilusión y
estaba basado en la convicción triple de que la búsqueda del bien era otros libros, convencer al mundo de que la guerra nunca proporciona -
cuestión de un razonamiento correcto, de que la extensión del conoci- ba beneficios a nadie . Si pudiera establecer este razonamiento
miento pronto haría posible que todo el mundo razonara correctamen - mediante un argumento irrefutable, pensaba Sir Norman, la guerra no
te sobre esta importante cuestión, y de que cualquiera que razonara tendría lugar. La guerra era simplemente un" fallo de entendimiento".
correctamente sobre ella necesariamente actuaría de forma correcta. Una vez que la cabeza fuera purgada de la ilusión de que la guerra es
La aplicación de estos principios a las relaciones internacionales beneficiosa, el corazón podría cuidar de sí mismo. "El mundo de las
siguió, en'lo fundamental, la misma pauta. ElAhbé Saint-Pierre, quien Cruzadas y de la quema de herejes -decía el manifiesto de apertura de
planteó uno de los primeros esquemas para una Sociedad de Naciones, una revista mensual llamada War and Peace que comenzó a publicarse
"estaba tan seguro de lo razonable de sus proyectos que siempre creyó en octubre de 1913- [ ... ) no era un mundo de malas intenciones, sino
que, si eran considerados con justicia, las potencias dominantes no de malos pensamientos [ ... ) Lo superamos mediante la corrección de
podrían dejªr de adaptarlos". 5 Tanto Rousseau como Kant afirmaban un defecto de entendimiento; superaremos el mundo de la guerra polí-
que, ya que las guerras eran desencadenadas por príncipes en su pro- tica o de la paz armada de la misma manera". 8 La razón podía demos -
pio interés y no en el de sus pueblos, no habría guerras bajo un gobier- trar lo absurdo de la anarquía internacional y, con un conocimiento
no republicano. En este sentido, se adelantaron a la opinión de que la creciente, un número suficiente de gente estaría racionalmente con-
opinión pública, si se le permite hacerse efectiva, es suficiente para vencido de este absurdo como para ponerle fin.
prevenir la guerra. En el siglo diecinueve esta opinión alcanzó una
aceptación muy amplia en Europa occidental y tomó el cariz específi-
camente racionalista propio de la doctrina relativa a que el manteni - EL BENTHA.l\flSMO TRASPLANTADO
miento de creencias morales correctas y la realización de acciones
correctas puede ser asegurado mediante un proceso de razonamiento. Antes de finalizar el siglo diecinueve se habían suscitado serias dudas
Nunca ha habido un momento en el que se proclamara tan sin reservas desde distintos ámbitos sobre los presupuestos del racionalismo bent -
la supremacía del intelecto. ~Es la evolución intelectual -afirmó hamita. La creencia en la razón para promover una conducta correcta
Comte- la que determina ese9-cialmente el curso principal de los fue puesta en duda por los psicólogos. La identificación de la virtud con
fenómenos sociales. " 6 Buckle, cuya famosa History of Civilisation fue el interés propio ilustrado empezó a escandalizar a los filósofos. La
publicada entre 1857 y 1861, declaró de forma atrevida que la aversión creencia en la infalibilidad de la opinión pública había sido atractiva

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E. H. CARR LA CRISIS DE LOS VEINTE AÑOS (1919-1939)

ccn la hipótesis de los primeros utilitaristas de que la opinión pública industrial y comercial. Pero la visión de que la democracia liberal deci-
"'!: : era la opinión de hombres educados e ilustrados. Era menos atractiva , monónica estaba basada, no en un equilibrio de fuerzas propio del desa-
t, al menos para aquellos que se consideraban educados e ilustrados, rrollo económico del momento y de los países en cuestión, sino P. n
ahora que la opinión pública er2 la opinión de las masas. Ya en 1859, en determinados principios racionales a priori que sólo debían ser aplicaé.- ,·
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su ensayo Sobre la libertad, J. S. Mill se había preocupado por los peligros en otros contextos para producir resultados similares, era esencialmente
de la "tiranía de la mayoría". Después de 1900 habría sido difícil utópica. Y fue esta visión la que, con la inspiración de Wilson, dominó el
encontrar, en Gran Bretaña o en cualquier otro país europeo, ningún mundo tras la Primera Guerra Mundial. Cuando las teorías de la demo-
pensador político serio que aceptara los presupuestos benthamitas sin cracia liberal fueron trasplantadas, mediante un mero proceso intelec-
reservas. Sin embargo, ironías del destino, estos presupuestos deci- tual, a un período y a países cuyo estadio de desarrollo y cuyas necesidades
monónicos medio desechados reaparecieron en la segunda y tercera prácticas eran completamente diferentes a aquellas de la Europa occiden-
décadas del siglo veinte en el campo particular de la política interna - tal del siglo diecinueve, la esterilidad y la desilusión fueron la consecuen-
cional y se convirtieron en los pilares del nuevo edificio utópico. La cia inevitable. El racionalismo puede generar una utopía, pero no puede
explicación a esto puede radicar en que, después de 1914, las mentes de hacerla real. Las democracias liberales que se sembraron por el mundo
los hombres retrocedieron naturalmente, en busca de una nueva uto - mediante el acuerdo de paz de 1919 fueron el producto de la teoría abs-
pía, a aquellos fundamentos aparentemente firmes de la paz y la segu- tracta, no echaron raíces y se marchitaron rápidamente.
ridad decimonónicas. Pero un factor más decisivo fue la influencia de
los Estados Unidos, todavía en el apogeo de la prosperidad victoriana y
la creencia victoriana en el cómodo credo benthamita. Al igual que EL RACIONALISMO Y 1A SOCIEDAD DE NACIONES
Bentham un siglo antes había tomado la doctrina de la razón diecio-
chesca y la había remodelado según las necesidades de la nueva época, La más importante de todas las instituciones afectadas por este inte-
así ahora Woodrow Wilson, el admirador apasionado de Bright y lectualismo unilateral de la política internacional fue la Sociedad de
Gladstone, trasplantaba la fe racionalista decimonónica al terreno casi Naciones, que fue un intento de "aplicar los principios del liberalismo
virgen de la política ,internacional y, llevándosela consigo a Europa, la lockiano a la construcción de una maquinaria del orden internacio-
resucitaba. Casi todas las teorías de política internacional populares nal" .9 "El Pacto", observó el general Smuts, "[ ... ] simplemente intro-
1
entre las dos guerras mundiales fueron reflejos, vistos en un espejo duce en los asuntos mundiales esa visión de una sociedad democrática
estadounidense, del pensamiento liberal decimonónico. que es uno de los grandes logros del progreso humano". 10 Pero este
1
En un número limitado de países la democracia liberal decimo - trasplante del racionalismo democrático desde la esfera nacional a la
nónica había tenido un brillante éxito. Fue un éxito porque sus presu- 1 internacional estaba lleno de dificultades no previstas . El empírico
puestos coincidían con la fase de desarrollo alcanzada por los países en 1 trata cada caso concreto individualmente . El racionalista lo remite a un
cuestión. Fuera del conjunto de especulaciones del momento, los espí - principio general abstracto. Cualquier orden social supone una gran
ritus rectores de la época tomaron precisamente ese cuerpo de la teo- parte de estandarización y, por tanto, de abstracción; no puede haber
ría que se correspondía con sus necesidades, adecuando consciente e una regla distinta para cada miembro de la comunidad. Esa estandari-
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'.il;:· inconscientemente la práctica a el y él a la práctica . Utilitarismo y lais- zación es relativamente fácil en una comunidad de unos millones de
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sez-faire estuvieron al servicio, y dirigieron, del curso de la expansión individuos anónimos que se adecuan a tipos más o menos reconocidos.
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E. H. CARR

Pero presenta infinitas complicaciones cuando se aplica a sesenta


1! LA CRISIS DE LOS VEINTE ANOS (1919-1939)

ya sea en Ginebra o en los ministerios de exteriores, una especie de


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Estados conocidos que difieren ampliamente en tamaño, poder y desa -
.¡ fichero de acontecimientos o. mejor aún, de ' situaciones'. y que cuando
~"' . rrollo político, económico y cultural. La Sociedad de Naciones, al ser
el primer intento a gran escala de estandarizar los problemas políti -
el acontecimiento o la situación tienen lugar, un miembro del Consejo o
un ministro de Exteriores puede reconocer ese acontecimiento o situa -
ft,
,J cos internacionales, era especialmente propensa a estos apuros. ción y dirigirse al índice para ver los archivos donde se recoge la acción
De hecho, los fundadores de la Sociedad, algunos de los cuales eran apropiada" . 14 Hubo esfuerzos decididos para perfeccionar la maquina-
hombres con experiencia política y entendimiento político, habían ria, para estandarizar el procedimiento, para tapar los "huecos" del Pacto

admitido los peligros de la perfección abstracta. "La aceptación de los mediante un veto absoluto a toda guerra y para hacer que la aplicación de
hechos políticos del presente -observaba el Comentario Británico ofi- las sanciones fuera "automática". El Borrador de Tratado de Asistencia
cial al Pacto presentado en 1919- ha sido uno de los principios sobre Mutua, el Protocolo de Ginebra, el Acta General, el plan para incorporar
los que la Comisión ha trabajado", 11 y este intento de tener en cuenta el Pacto Briand-Kellogg en el Pacto y la "definición del agresor" fueron
las realidades políticas distinguió al Pacto no sólo de previos esquemas todos hitos en el peligroso camino de la racionalización. El hecho de que
sobre el papel relativos a la organización mundial, sino también de esos los platos utópicos preparados durante esos años en Ginebra fueran difí-
proyectos meramente utópicos como la Fuerza Policial Internacional, el ciles de digerir por los principales gobiernos involucrados era un sínto-
Pacto Briand- Kellogg y los Estados Unidos de Europa. El Pacto tenía la ma de la creciente separación entre teoría y práctica.
virtud de contener algunas imperfecciones teóricas. Pretendiendo tra- Incluso el lenguaje propio de los círculos de la Sociedad delataba
tar a todos los miembros por igual, aseguró a las grandes potencias una la impaciencia creciente por evitar lo concreto en favor de las genera -
mayoría permanente en el Consejo de la Sociedad. 12 No pretendía lizaciones abstractas. Cuando se deseó establecer que el Borrador de
prohibir del todo la guerra, pero limitaba las ocasiones en las que podía Tratado de Asistencia Mutua pudiera entrar en vigor en Europa sin
recurrirse legítimamente a ella. La obligación impuesta a los miem - esperar al resto del mundo, se introdujo una cláusula que señalaba que
bros de la Soéiedad de aplicar sanciones al que incumpliera el Pacto no podría entrar en vigor "por continentes" - una condición que tenía
estaba libre de vaguedad. vaguedad que había sido discretamente consecuencias absurdas para todo continente salvo para Europa-.
reforzada mediante una serie de resoluciones "interpretativas" apro- Empezó a usarse una terminología convencional, que servía de mone-
badas por la Asamblea en 1921. La crudeza de la garantía territorial da de cambio para los delegados en Ginebra y para los entusiastas de la
establecida en el Artículo 10 del Pacto fue suavizada en una resolución Sociedad en otras partes y que, mediante la repetición constante,
que consiguió casi el voto unánime de la Asamblea en 1923. Por el pronto perdió cualquier contacto con la realidad. "No puedo recordar
momento parecía como si la Sociedad pudiera alcanzar un compromi- ningún momento - dijo el Sr. Churchill en 1932- en el que la distan-
so efectivo entre utopía y realidad y convertirse en un instrumento efi- cia entre el tipo de palabras que usaran los estadistas y lo que pasara
caz de la política internacional. realmente en muchos países fuera tan grande como es ahora". 15 El
Lamentablemente, los políticos europeos más influyentes recha- borrador de Pacto Franco - Soviético, que era una alianza defensiva en
zaron la Sociedad durante sus años críticos de formación. La partida la contra de Alemania, fue redactado de tal forma que pareciera un ins-
ganó el racionalismo abstracto y desde aproximadamente 1922 en ade- trumento de aplicación general y fue descrito como un ejemplo bri-
lante la corriente en Ginebra sig'f.üó con fuerza la dirección utópica. 13 llante del principio de "seguridad colectiva". Un miembro de la
Se llegó a creer, en palabras de un crítico perspicaz, "que puede existir, Cámara de los Comunes, cuando se le preguntó en el debate sobre las
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E. H. CARR
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i LA CRISIS DE LOS VEINTE AÑOS (1919- 1939)

sanciones en junio de 1936 si él correría el riesgo de entrar en gue- Los primeros intentos de invocar a la opinión pública como fuer-
rra contra Italia, respondió que estaba preparado para hacer frente za dentro del mundo internacional se hicieron en Estados Unidos. En
a "todas las consecuencias que se derivaran de forma natural de hacer
1909 el presidente Taft desarrolló un plan para la conclusión de trata-
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.!-'. cumplir el Pacto a una nación agresora" . 16 Estas contorsiones lingüís- dos sobre el arbitraje obligatorio de las disputas internacionales entre
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r.! ticas estimulaban la frecuente falta de distinción entre el mundo de la los Estados Unidos y otras grandes potencias. Pero, surgió la pregunta,
razón abstracta y el mundo de la realidad política. "Los metafísicos, ¿cómo se haría cumplir el fallo del tribunal arbitral? Taft la abordó con
como los salvajes -señala el Sr. Bertrand Russell-, están capacitados total alegría. Nunca había observado que en una democracia como los
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para imaginar una conexión mágica entre las palabras y las cosas". 17 Estados Unidos el cumplimiento de las sentencias tuviera ninguna
Los metafísicos de Ginebra consideraron difícil de creer que una acu - dificultad y se declaró "muy poco preocupado" por este aspecto de la
mulación de textos ingeniosos que prohibieran la guerra no constituía cuestión. "Después de que hayamos llevado las cuestiones al tribunal y
una barrera en contra de la misma. "Nuestro propósito -dijo el Sr. se haya tomado una decisión y de que, de este modo, se hayan elabora-
Benes al presentar el Protocolo de Ginebra ante la Asamblea de 19~4- do determinados juicios que consten en una declaración solemne,
era hacer que la guerra fuera imposible, acabar con ella, aniquilarla. pocas naciones querrán hacer frente a la condena de la opinión públi-
Para conseguirlo teníamos que crear un sistema". 13 El Protocolo era el j ca internacional y desobedecerán el fallo." 19 La opinión pública. como
"sistema". Esa presunción sólo podía provocar su Némesis. Cuando 1
1 en los países democráticos, estaba abocada a prevalecer; y, como decían
dentro de los círculos de la Sociedad se empezó a creer que la salvación 1
1
1 los benthamitas, se podía confiar en que la opinión pública siempre se
podía encontrarse en un fichero perfecto y que el fluir indisciplinado j
posicionaría en el bando correcto. El Senado de los Estados Unidos
de la política internacional podía ser canalizado mediante una serie de
fórmulas lógicas impregnadas de abstracción inspiradas por las doc-
i rechazó la propuesta del presidente, así que no se dio la oportunidad ele
poner a prueba a la "opinión pública internacional". Cuatro años más
trinas de la democracia liberal decimonónica, estuvo próximo el final tarde, Bryan, el primer Secretario de Estado de Wilson, presentó otra
de la Socieda'd como instrumento político efectivo. serie de tratados. En los tratados de Bryan el arbitraje dio paso a la

conciliación. Su rasgo más novedoso y significativo era la determina-
ción de que sus partes no recurrirían a la guerra hasta que hubieran
LA APOTEOSIS DE LA OPINIÓN PÚBLICA pasado doce meses desde el comienzo de la disputa. En caliente, pare-
cían admitir los tratados de Bryan, los hombres no escuchan la voz de
No iba a tener mejor suerte el intento de trasplantar a la esfera inter- la razón. Pero una vez que el tiempo hubiera enfriado sus pasiones, la
nacional la fe democrática liberal en la opinión pública. Y aquí se daba razón, en forma de opinión pública internacional, reanudaría su poder
una doble falacia. La creencia decimonónica en la opinión pública se de convicción. Algunos de estos tratados fueron de hecho firmados
basaba en dos presupuestos: primero (y en las democracias esto era, entre los Estados Unidos y otras potencias - algunos de ellos, por una
con algunas reservas, cierto), la opinión pública tiende a prevalecer a curiosa ironía, en los primeros días de la Primera Guerra Mundial-.
i largo plazo; y segundo (esta era la visión benthamita) , la opinión
.., "El resumen y la sustancia" de estos tratados, dijo Wilson en octubre de
¡;li pública siempre es correcta. Ambas creencias, no siempre distingui-
."ji:
1914. era "que siempre que surgiera algún problema brillaría la luz
1¡, bles la una de la otra, fueron repr'oducidas sin crítica en la esfera de la sobre él durante un año antes de que se hiciera nada. Y mi predicción
J.¡
¡t política internacional. es que. después de que la luz haya brillado sobre él durante un año, no
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',¡ LA CRISIS DE LOS VEINTE AÑOS (1919-1939)
E. H. CARR ..~,
será necesario hacer nada ; que después de que sepamos qué paso , ." "Salvo que la Conferencia esté preparada para seguir las opinio-
nes de la humanidad -dijo de camino a París-, y para expresar el
sabremos quién tenía razón y quién no". 20 'i!, .
La creencia en el poder de convicción de la razón, expresado a tra - deseo del pueblo más que el de los líderes de la Conferencia, nos vere-
vés de la voz del pueblo, era especialmente agradable para Wilson.
¡1': !
;';¡ mos inmersos en otra desintegración del mundo. "23
Cuando entró en política en 1910 como candidato a Gobernador de ~; Estas consideraciones jugaron, de hecho , un papel notable en el
'! trabajo de la Conferencia. Cuando los delegado s italianos se mostra-
Nueva Jersey, su campaña se basó en un llamamiento "al pueblo" fren- .,1
te a los dirigentes políticos y demostró "una fe casi mística en que el ~M ron recalcitrantes en sus reclamaciones de Fiume y de la costa
pueblo le seguiría si pudiera dirigirse a una cantidad suficiente de ciu - Adriática, Wilson mantuvo su convencimiento de que si podía apelar al
dadanos". El resultado de esta campaña le ratificó en su creencia en la "pueblo" en contra de los "líderes" -si sólo (como en las elecciones de
potencia de la voz de la razón hablando por su boca. Gobernaría Nueva Jersey) "pudiera dirigirse a una cantidad suficiente de ciudada -
mediante la persuasión de la razón actuando sobre una opinión públi- nos" - la voz de la razón prevalecería de forma infalible. El comunica -
ca todopoderosa. "Si los dirigentes lo impedían, él sólo tenía que ape - '¡ do al pueblo italiano, y la retirada de la delegación italiana de París,
fueron el resultado de esta convicción. El problema del armamento fue
lar al pueblo [ ...] el pueblo quería grandes cosas, cosas justas, cosas '
verdaderas". 21 ,,i enfocado con el mismo espíritu. Una vez que las potencias enemigas
La entrada de Estados Unidos en la guerra no supuso la modifica- i hubieran sido desarmadas por la fuerza, se podría confiar en que la voz
!l de la razón, manifestándose a través de la opinión pública, desarmaría
ción de la' fe de Wilson en lo acertado del juicio popular. Abordó la
cuestión en uno de los discursos en los que discutió las condiciones .• ¡ a los Aliados. Tanto Wilson como el Sr. Lloyd George "sintieron que, si
futuras de la paz:
""ii
!I
el ejército alemán era limitado, Francia tendría que seguir su ejemplo
Es peculiaridad de esta gran guerra que, mientras los 1 y no podría mantener fácilmente un ejército inmenso bajo esas cir-
'
cunstancias". 24 Y si alguien se hubiera parado a preguntar en base a
estadistas parece que han tratado de encontrar definiciones
para sus propósitos y parece que a veces han cambiado sus ! qué obligación Francia se tendría que desarmar, la única respuesta
motivos y sus puntos de vista, el pensamiento de la mayoria de 1 habría sido un llamamiento a la fuerza racional de la opinión pública.
los hombres, que se supone los estadistas deben instruir y diri - Lo más importante de todo es que toda la concepción de la Sociedad de
gir, se ha hecho cada vez más despejado, cada vez más seguro Naciones estuvo desde el principio ligada a la doble creencia en que la
de por qué están luchando . Los objetivos nacionales han ido opinión pública iba a prevalecer y en que era la voz de la razón. Si los
quedando cada vez más en un segundo plano y el objetivo "convenios abiertos alcanzados de forma abierta" podían convertirse
común de la humanidad ilustrada los ha sustituido. Los con- en norma, se podía confiar en que la gente normal viera que sus conte-
sejos de los hombres corrientes se han hecho en todos los casos nidos se adecuaban a los requerimientos de esa razón que era la más
más simples y directos y más unificados que los de los sofisti- alta moralidad. El nuevo orden debe estar basado no en" convenios de
cados hombres públicos, quienes todavía tienen la impresión de egoísmo y compromiso" entre los gobiernos, sino en "el pensamiento
estar jugando un juego de poder y de que corren apuestas muy de la gente normal aquí y en todas partes del mundo, la gente que no
altas. Por eso he dicho que e; una guerra del pueblo, no de los tiene privilegios y que tiene unos patrones muy simples y no sofistica -
estadistas. Los estadistas deben seguir el claro sentido común o dos de lo bueno y lo malo". 25 Debe "ser mantenido por la opinión
desaparecer. 22 organizada de la humanidad". 26

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E. H. CARR
LA CRISIS DE LOS VEINTE AÑOS (1919-1939)

El irritante problema de las sanciones materiales fue abordado de


En su mayor parte [dijo a la Cámara] no hay un intento
mala gana por la parte estadounidense. y casi igualmente por la parte
de depender de algo como un superestado, ni hay un intento de
británica. Al igual que Taft, la opinión anglosajona estaba "muy poco
depender de la fuerza para llevar a cabo una decisión del Consejo
preocupada" por este aspecto de la cuestión ya que el reconocimiento
o de la Asamblea de la Sociedad. Eso es casi impracticable tal
de la necesidad de las sanciones era en sí mismo una derogación de la
y como están ahora las cosas. De lo que dependemos es de la
doctrina utópica de la eficacia de la opinión pública racional. Era
opinión pública [. . .] y, si nos equivocamos sobre ella, todo es
impensable que un veredicto unánime de la Sociedad fuera desafiado;
erróneo. 29
e incluso si desafortunadamente el veredicto no fuera unánime, "pro-
bablemente se realizaría un informe mayoritario y este [ ... ] ", sugirió
Al hablar ante la Conferencia Imperial de 19~3 sobre el tema de la
Lord Cecil durante los debates de París, "seguramente tendría mucho
Sociedad, Lord Cecil explicó que" su método no es [ ... ] el método de un
peso sobre la opinión pública del mundo". 27 El Comentario Británico
gobierno coercitivo: es un método de consentimiento y su instrumen-
oficial al Pacto mostró el mismo punto de vista: ... ¡
to ejecutivo no es la fuerza, sino la opinión pública". 30 Y cuando se reu-
La Sociedad [declaraba] debe continuar dependiendo, en
nió la primera .Asamblea de la Sociedad, Lord Cecil, como deJ.eg:1do
último caso, del libre consentimiento de sus estados constituti-
vos. Este presupuesto es obvio en casi todos los artículos del Pacto, -.. británico, manifestó desde el estrado la misma filosofía:
Es completamente cierto que, con mucho, el arma más
los cu'ales deben obtener la última y más efectiva sanción de la r ~·
poderosa cor:i, la que cuenta la Sociedad de Naciones no es el arma
opinión pública del mundo civilizado. Si las naciones del futuro
'''i económica o militar o cualquier otro arma de fuerza material.
son principalmente egoístas, avaras y guerreras, ningún instru-
:j Sin duda el arma más fuerte que tenemos es la de la opinión
mento o maquinaria podrá detenerlas. Sólo es posible establecer
pública. 31
una organización que haga fácil y, por tanto, habitual, la coope-
ración p·acífica y confiar en que la influencia de la costumbre
Incluso el más escéptico y sofisticado Balfour, al explicar la
moldee la opinión pública. 1·l ausencia de sanciones en los acuerdos de Washington de 19~1, declaró
Las cláusulas sobre sanciones fueron introducidas de for:ma poco ,,
¡' que "si en el futuro alguna nación se separa deliberadamente de la
.1 acción colectiva que hemos tomado en Washington en este año de gra -
contundente, medio disculpándose y con un epílogo consolador:
cia, será condenada ante el mundo" ;32 y era uno de los presupuestos
La parte no menos importante de la presión será ejercida por
de la democracia liberal que dicha condena sería eficaz. Pero el argu-
la publicidad estipulada para ello en el procedimiento de resolu -
mento de que la opinión pública es un arma fundamental tiene dos
ción. Los temas oscuros de los que se derivan las disputas inter-
,i caras y, en 193~, durante la crisis de Manchuria, el ingenioso Sir John
nacionales serán sacados a la luz del día y se permitirá la l
Simon lo utilizó para demostrar que cualquier otro tipo de acción era
creación de una opinión pública informada. 28
superflua. "La verdad es que -dijo a la Cámara de los Comunes-
cuando la opinión pública, la opinión mundial, es lo suficientemente
Cuando la Cámara de los Comunes debatió la ratificación del
;1·¡'i unánime como para pronunciar una condena moral firme, no se
Tratado de Versalles, Lord Cecil fue el principal ponente del Pacto de la
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•Ji necesitan sanciones". 33 Dadas las premisas benthamitas y wilsonia-
Sociedad:
ll nas, esta respuesta era irrefutable. Si la opinión pública no había

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E. H. CARR LA CRISIS DE LOS VEINTE AÑOS (1919-1939)

frenado a Japó n , entonces - como hab ía dicho Lord Cecil en 1919- de forma más directa por la crisis internacional esta vis ión consolado -
"todo es erróneo". ra ya no consiguió más partidarios y la incorporación continua a la
misma de los estadistas estadounidenses era vista como una señal de
la falta de voluntad de Estados Unidos de recurrir a armas más poten-
LA NÉMESIS DEL UTOPISMO tes . Ya en 1934 el Sr. Churchill se burló de la Sociedad de Naciones
acusándola de "credulidad resignada e inagotable por seguir predican-
La Némesis del utopismo en política internacional llegó casi de re - do este credo desfasado. 39 Pronto el grupo de intelech1ales que una vez
pente. En septiembre de 1930 el presidente de la Universidad de puso el énfasis en la relativa falta de importancia de las armas "mate -
Columbia, el Dr. Nicho las Murray Butler, aventuró la "predicción riales" de la Sociedad empezó a insistir con fuerza en las sanciones
razonablemente segura de que la generación siguiente observará un económicas y militares como piedras angulares de un orden interna -
creciente respeto hacia los principios y el punto de vista de Cobden y cional. Cuando Alemania se anexionó Austria, Lord Cecil preguntó
un continuado y creciente esfuerzo por ponerlos en práctica en mayor ,,. indignado si el primer ministro "sostiene que el uso de la fuerza ma -
medida en las políticas públicas". 34 El 10 de septiembre de 1931 Lord terial es impracticable y que la Sociedad debería dejar de intentar
Cecil contó a la Asamblea de la Sociedad de Naciones que "casi no ha imponer ·sanciones' y limitar sus esfuerzos a aplicar la fuerza moral" . 40
habido nu,nca un periodo en la historia del mundo en el que la guerra ·:,; La respuesta bien pudiera haber sido que, si realmente Neville
parezca menos probable que ahora" .35 El 18 de septiembre de 1931 't Chamberlain mantenía esta postura, podía haberla aprendido de las
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Japón inició su campaña en Manchuria y, al mes siguiente, el último t propias declaraciones anteriores de Lord Cecil.
'$' Además , el escepticismo no sólo atacó la premisa de que la opi-
país importante que seguía observando el principio de libre comercio
dio los primeros pasos hacia la introducción de un arancel general. nión pública prevalece con seguridad, sino también la de que la opinión
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Desde este momento en adelante una rápida sucesión de aconte - pública es con toda seguridad correcta. En la Conferencia de Paz se
cimientos obligó a todos los pensadores serios a reconsiderar aquellas <
había observado que los estadistas a veces eran más razonables y
premisas que se estaban separando cada vez más de la realidad . La cri- moderados en sus demandas que la opinión pública que se suponía
sis de Manchuria hábía demostrado que la "condena de la opinión debían representar. Incluso el propio Wilson una vez usó -sin duda,
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pública internacional", invocada por Taft y por otros muchos después con toda sinceridad- un argumento que contradecía directamente su
de él, era de poco fiar. En los Estados Unidos esta conclusión fue acep- tradicional tesis de que la razón puede hacerse prevalecer apelando a
tada con muchísima resistencia. En 1934 un secretario de Estado esta - "la gente corriente a lo largo de todo el mundo". En la Comisión de la
dounidense todavía mantenía cautelosamente que "la sanción de la Conferencia de la Sociedad de Naciones los japoneses habían plantea-
opinión pública puede convertirse en una de las sanciones más poten- do la cuestión de la igualdad racial_ "¿ Cómo puede tratarse por separa-
tes del mundo" .36 En septiembre de 1938 el presidente Roosevelt basó do en esta tranquila sala - preguntó el presidente- una cuestión que
su intervención en la crisis checoslovaca en la creencia del Gobierno }j no será tratada por separado cuando salga de aquí?" 41 La historia más
de Estados Unidos en la "fuerza moral de la opinión pública"; 37 y en tarde proporcionó muchos ejemplos de este fenómeno. Se hizo habi-
,11 abril de 1939 el Sr. Cordell Hul.J..,anunció una vez más la convicción de
q tual para los estadistas de Ginebra y de otras partes explicar que ellos
que "una opinión pública, la fuerza más potente para la paz, se está mismos tenían todos los deseos de ser razonables, pero que la opinión
haciendo más fuerte eri todo el mundo". 38 Pero en los países amenazados pública de sus países era inexorable y, aunque esta disculpa era a veces
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E. H. CARR LA CRISIS DE LOS VEINTE AÑOS (1919-1939)

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un pretexto o una maniobra táctica, normalmente había debajo de ella un rotundamente incapaz de alcanzar el bien racional, ha debido de ser o
sólido sustrato de realidad. En consecuencia, el prestigio de la opinión porque ha sido demasiado estúpida como para entender ese bien
pública decayó. "No ayuda al conciliador, al árbitro , al policía o al juez o porque ha sido demasiado perversa como para perseguirlo. El profe-
-ha escrito recientemente un conocido partidario del League of Nations sor Zimmern apoya la hipótesis de la estupidez, repitiendo casi palabra
Union- estar rodeado de una multitud emitiendo vítores furiosos por palabra el argumento de Buckle y Sir Norman Angel!:
o exultantes". 42 Los "hombres corrientes a lo largo del mundo" de El obstáculo en nuestro camino [. ..] no se encuentra en la
Woodrow Wilson, portavoz del "propósito común de la humanidad esfera moral, sino en la intelectual[. . .] No es porque los hombres
ilustrada", se habían transformado en una multitud desordenada que estén poco dispuestos por lo que no pueden ser educados en una
emitía ruidos incoherentes y de ninguna ayuda. Parecía innegable que, conciencia social mundial. Es porque ellos, seamos honestos y
en los asuntos internacionales, la opinión pública estaba normalmen - digamos "nosotros", somos seres de carácter conservador e inteli-
te tan equivocada como era impotente. Pero cuando tantos presupues - gencia limitada .
tos de 1919 estaban desmoronándose, los líderes intelectuales de la
escnela utópira sF. mantuviF.ron en sus trece y en Gran Bretaña y los El intento de construir un orden mundial ha fracasado no debido al
Estados Unidos -y en menor medida en Francia- la lucha entre teoría "orgullo , la amb1c10n o la cod1c1a , smo debido al .. pensamiemo confu-
y práctica adquirió dimensiones alarmantes. Los estudiosos de sillón so". 44 Por otra parte, el profesor Toynbee ve como causa del fracaso la
,. de las cuest10nes internacionales fueron unánimes sobre el tipo de maldad humana. En un volumen de la Survey of lntemational Affairs,
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política que debía seguirse, tanto en el terreno político corno en el eco- acusa a Italia de un" egoísmo positivo, fuertemente decidido y agresivo",
nómico. Los gobiernos de muchos países actuaron justamente en el a Gran Bretaña y a Francia de "egoísmo negativo, poco decidido y cobar-
sentido inverso a sus consejos y recibieron la aprobación de la opinión de", a la Cristiandad occidental en su conjunto de un crimen "sórdido"
pública en las ½rnas. y a todos los miembros de la Sociedad de Naciones. excepto a Abisinia,
de" codicia" o" cobardía" (la elección se la deja a ellos), mientras que la
actitud de los estadounidenses es simplemente "bastante criticona y
EL PROBLEMA DEL OIAGNÓSTICO perversa" .45 Algunos escritores combinaron la acusación de estupidez
y de maldad. Muchos comentarios sobre las cuestiones internacionales
La explicación lógica a tales desastres es obvia. Un hábil historiador de se hicieron tediosos y estériles debido a que se ceñían incesantemente a
la Internacional Comunista ha señalado que, en la historia de dicha una realidad que se negaba a adecuarse a las fórmulas utópicas.
institución," cada fracaso -no un fracaso objetivo, sino que la realidad La simplicidad de estas explicaciones parecía casi ridículamente
no se adecue a la utopía- supone que hay un traidor". 43 El principio desproporcionada a la intensidad y complejidad de la crisis interna-
tiene una aplicación amplia y toca resortes ocultos de la naturaleza 1 cional .46 La impresión del hombre corriente fue recogida de forma
humana. L0s estadistas de más de un país han sido ridiculizados por los más precisa en abril de 1938 en ciertas palabras del Sr. Anthony Eden:
:i utópicos decepcionados al llamarles destructores del orden interna - Es completamente fútil imaginar que estamos inmersos en
una crisis europea que puede pasar igual que vino. Estamos inmer-
l; cional. Los pocos miembros de la e~cuela que han intentado ir más allá •. \
sos en una crisis de humanidad en todo el mundo. Estamos vi -
rn de esta mera explicación antropomórfica dudan entre dos diagnósticos ;¡
alternativos. Si la humanidad en sus relaciones internacionales ha sido "..
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viendo uno de esos grandes períodos de la historia que inspiran un
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de un utop1smo que era ant11ndmdualista e 1rrac1onal. Estas cualidades ya estaban


.l• temor reverencial por sus responsabilidades y por sus consecuencias. latentes en los aspectos utópicos del leninismo -y tal vez del marxismo-.
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t Las fuerzas formidables son fuerzas huracanadas desatadas.47 2. Bentham , Works. ed. Bowring, 1., p. 31.
i 3. Ibíd ., viii., p. 561.
j 4. James Mil!. The Libertyof the Press. p. 22-3.
No es cierto, como cree el profesor Toynbee, que hemos estado 5. J. S. Bury. The ldeaof Progress, p. 131.
viviendo en una época de maldad excepcional. Tampoco es cierto, como 6. Comte, Co11rs de Philosophie Positive, Conferencia LXI.
7. Buckle . HistoryofCivilisation (ed. World's Class1cs). i. pp . 151 -2.
sugiere el profesor Zimmem, que hemos estado viviendo en una época 8. Citado en Angell, Foundations of lntemational Polity. p. 244. Evidencias internas
de estupidez excepcional. Es aún menos cierto, como sugiere de forma sugieren que el pasaje fue escrito por el propio Norman Angel!.
9. R. H. S. Crossman en J. P. Mayer. Political 1ho11ght , p . 202.
más optimista el profesor Lauterpacht, que lo que hemos estado experi - 10. Emisión de la Víspera de Año Nuevo de Radio-Nations. Ginebra: The Times, 1 de
mentando es "un período transitorio de retroceso" que no deberíamos enero de 1938 .
11. The Covenant of the League of Nations anda Commen.tary Thereon., Cmd. 151 (1919). p.
permitir que influyera excesivamente en nuestro pensamiento. 48 Es una 12. "La mayor fuerza de l Pacto - dijo el Gobie rno británico algunos años más
evasiva sin sentido pretender que hemos presenciado, no el fracaso de la tarde- reside en el grado de discrecionalidad que permite al Consejo y a la
Asamblea a la hora de hacer frente a contingencias futuras que pueden no tener
Sociedad de Naciones, sino sólo el fracaso de aquellos que se negaron ningún paralelo en la historia y que, por tanto, no pueden ser en su totalidad pre -
a hacerla funcionar. El fracaso de los años treinta fue demasiado abru - vistas con anterioridad" (League of Nations: Officio.l Jou.rnal , Mayo 1928. p. 703).
mador como para ser explicado meramente en términos de acción o 12. La defección de los Estados Unidos alteró este equilibrio y dejó a cuatro grandes
potencias enfrentadas a cuatro menores. Los incrementos posteriores en el núme -
inacción individual. Su desmoronamiento supuso la bancarrota de los ro de miembros. que habían tenido lugar a intervalos regulares desde 1923. dieron
postulados 1sobre los que se basaba. Los propios fundamentos de las una preponderancia permanente a las potencias menores . El Consejo, al hacerse
más "representativo", perdió mucha de su efectividad como instrumento político .
creencias decimonónicas están bajo sospecha. Puede ser no que los La realidad fue sacrificada a un principio abstracto. Debería añadir que el pruden -
hombres fracasaran estúpida o malvadamente al aplicar principios jus - te delegado suizo previó este resultado cuando se planteó la primera ampliación en
1922 (League of Nations: ThirdAssembly, Primer Comité. pp . 37-38).
tos, sino que los propios principios fueran falsos o inaplicables. Puede 13. Por una curiosa ironía esta evolución fue fuertemente promovida por un grupo de
no ser cierto que si los hombres razonan correctamente sobre la políti - intelectuales estadounidenses y algunos enh.lsiastas europeos imaginaron que.
siguiendo este camino, favorecerían la opinión estadounidense. La lucha entre la
ca internacional también actuarán correctamente, o que el correcto razo - teoría de los intelectuales y la práctica del gobierno. que tuvo lugar en Gran Bretaña
namiento sobre los intereses de uno mismo o de la propia nación es el de 1932 en adelante, empezó en Estados Unidos en 1919.
camino hacia un paraíso internacional. Si los presupuestos del liberalis- 14. J. Fischer-Williams . Some Aspects of the Covenant of the League of Nations, p. 238.
15 . Winston Churchill. Arms and the Covenant, p. 43.
mo decimonónico son'en realidad insostenibles, no debe sorprender- 16. Citado en Toynbee, Su.rveyof lntemationalAffairs. 1935, ii., p. 448.
nos que la utopía de los teóricos internacionales tuviera tan poca 17. B. Russell enAntlantic Monthly, clix. (Febrero 1937). p. 155.
18 . League of Nations: FifthAssembly. p. 497.
impresión sobre la realidad. Pero si son insostenibles hoy, también ten - 19 . W. Taft. The United States and Peace. p. 150.
dremos que explicar por qué alcanzaron una aceptación tan extendida e 20 . The Pu.blic Papers of Woodrow Wils on, The New Democracy. ed. R. S. Baker. i., p. 206.
21. R. S. Baker, Woodrow Wilson: Life andLetters. iii .. p . 173.
inspiraron logros tan espléndidos en el siglo diecinueve. 22. The Pu.blic Papers of Woodrow Wilson: War and Peace , ed. R. S. Baker, i., p. 259.
23. lntimate Papers of Colonel Hou.se. ed. C. Seymour, iv., p. 291.
24 . D. Lloyd George, The Tru.th abou.t the Treo.ties , i., p. 187.
NOTAS 25. The Pu.blic Papers of Woodrow Wilson: War and Peace. ed. R. S. Baker. i .. p . 133.
f 26. Ibíd .. i., p. 234.
1. Aunque esta es la forma de utopismo que ha sido predominante en los últimos tres 27. Miller, The Draftingof the Covenant , ii ., p. 64.
siglos, y todavía prevalece (aunque cada vez con menos fuerza) en los países ,~·. 28. The Covenant of theLeague of Nations with a CommentaryThereon, Cmd. 151 , pp . 12. 16 .
de hahla inglesa, seria precipitado afirmar que el individualismo y el racionalismo ! 29. Cámara de los Comunes, 21 de julio de 1919 : Official Report , cols. 990, 992.
4.
i', son atributos necesarios del pensamiento utópico . El fascismo contenía elementos JI, 3o. Imperial Con.ference of 1923, Cmd. 1987. pp . 44 .
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31. League of Nations, FirstAssembLy, p. 395.

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32. Citado en Zimmern, The League of Nations an.d the Rule of Law. p . 399 .
33. Cámara de los Comunes . 22 de marzo de 1932, Officia! Report , col. 923 .
34. N . M. Butler, The Path to Peace . p. xii .
CAPÍTULO 4
LA ARMONÍA DE INTERESES
35. League of Nations, TwelfthAssembly. p. 59.
36 . Sr . Stimson al Council of Foreign Relations el 8 de agosto de 1932 (New York: Times.
"·/ . -· 9 de agosto de 1932).
;~ 37. "Creyendo. como lo hace este gobierno . en la fuerza moral de la opinión pública
[ ... )" (Sumner Welles en State Department Press Releases. 8 de octubre de 1938. p.
237) .
38 . The Times, 18 de abril de 1939.
39 . Winston Churchill. Arms an.d the Covenant. p. 36 .
40. DailyTelegraph. 24 de marzo de 1938 .
41. Miller, 71,e Draftin.gofthe Covenant, ii. , p. 701.
42. Lord Allen of Hurtwood , The Times, 3o de mayo de 1938 .
~r3 . F. Borkenau, The Commun.ist ln.temation.a! , p. 179 .
44 . Neutrality an.d Collective Security (Conferencias de la Harris Foundation, Chicago,
1936) . pp. 8. 18.
45. Survey of In.temationa!Affairs. 1935. ii . pp. 2. 89, 96. 219-220. 480.
40 . Como ha d icho recientememt w1 t..~l.1itu1 ~ul.ae los racionalistas franc,..sc~ dP! •ig' o
dieciocho , "su superficialidad reside en una escandalosa exageración de la simpli-
cidad del problema" (Sabine,A Historyof Political Theory, p. 551).
47. Anthony€den, Foreign.Affairs, p . 275.
48 . Jn.temation.a! Affairs, xvii. (septiembre - octubre 1 938) , p. 712 .
LA SÍNTESIS UTÓPICA

Ninguna sociedad política, nacional o internacional, puede existir


salvo que la gente se someta a ciertas normas de conducta. El proble-
ma de por qué la gente debe someterse a dichas normas es el problema
fundamental de la filosofía política. Aparece insistentemente tanto en
una democracia como en otras formas de gobierno y tanto en la políti -
ca internacional como en la nacional, ya que tal fórmula como la de "el
mayor bien para el mayor número" no da una respuesta a la pregunta
de por qué la minoría, cuyo mayor bien no es ex hypothesi perseguido,
debería someterse a las reglas hechas en interés del mayor número. En
general, las respuestas dadas a esa pregunta se dividen en dos catego-
rías, que se corresponden con la antítesis, discutida en el capítulo
anterior, entre aquellos que consideran la política una función de la
ética y los que consideran la ética una función de la política.
¡ Aquellos que afirman la primacía de la ética sobre la política

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mantendrán que es deber del individuo someterse por el bien de toda
la comunidad, sacrificando su propio interés al interés de otros que

84 83
E. H. CARR

í CAPÍTULO 5
pasado, aunque es posible afirmar (como hace Bertrand Russell, Which Way Peace 7)
que sí es verdadera respecto de la guerra moderna. Si se acepta, esta opinión con - LA CRÍTICA REALISTA
duce, por supuesto, al pacifismo absoluto, ya que no hay razón para suponer que es
más verdadero para la guerra" defensiva" que para la" ofensiva" (asumiendo que la
distinción entre ellas sea válida).
7.7. DailyTelegraph, 7.6 de agosto de 1938 .
7.8. League of Nations: C.E.I. 44. p. 7.1 (énfasis en el original) .
7.9. League of Nations: C.48, M.18, 1933, ii. p. 6.
3o. Report [. ..] on the Possibility of Obtaining a General Reduction of the Obstacles to
lntemational Tra.de, Cmd. 5648.
31. League of Nations: C.144, M.45, 1931 , vii. p. 3o.
37. . lbCd. p. 31.
1 33. lbCd. p. 37..
34. Discurso emitido por el Columbia Broadcasting System, EE.UU., el 19 de septiem-
l bre de 1937 y publicado en Talks, octubre 1937.

't 35. Discurso ante el Economic Council of the German Academy, 7.9 de noviembre de
1938.
36. Winston Churchill, World Crisis, p. 7.6.
37. Las mismas condiciones estimularon el crecimiento del sionismo; así, el sionismo,
como señaló la Palestine Royal Commission en 1937, "en su lado negativo es un
credo del éxodo" Cmd. 5479, p. 13.
t 38. "La existe:icia de refugiados es un síntoma de la desaparición del liberalismo eco-
i nómico y político. Los refugiados son el subproducto de un aislacionismo econó-
mico que prácticamente ha detenido la migración libre" (J. Hope Simpson, LOS FUNDAMENTOS DEL REALISMO
Refugees: Preliminary Report of a Survey, p. 193).
Por las razones explicadas en el capítulo anterior, el realismo entra en
la disciplina mucho después que el utopismo y como reacción a él. La
tesis de que la "justicia es el derecho del más fuerte" era, en realidad,
familiar en el mundo helénico. Pero nunca supuso nada más que la
protesta de una minoría sin influencia, que no entendía la divergencia
entre la teoría política y la práctica política. Bajo la supremacía del
Imperio romano, y después de la Iglesia católica, el problema difícil-
mente podía surgir ya que el bien político, primero del Imperio, des-
pués de la Iglesia, podía ser considerado idéntico al bien moral. Sólo
con la ruptura del sistema medieval la divergencia entre teoría política
y práctica política se hizo aguda y desafiante. Maquiavelo es el primer
realista político importante. ·
El punto de partida de Maquiavelo está en la revuelta contra el
utopismo del pensamiento político del momento:
Siendo mi intención escribir algo que sea útil para aquel que
i lo perciba, me parece más apropiado seguir la verdad real de una

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LA CRISIS DE LOS VEINTE AÑOS (1919-1939)


E. H. CARR

cuestión que la imaginación sobre ella, pues muchos han imagi - Bodino y Hobbes, escribe el profesor Laski, fue "separar la ética de la
nado repúblicas y principados que en realidad nunca se han visto política y completar a través de medios teóricos la división que
ni conocido, porque cómo se vive está tan lejos de cómo se debería Maquiavelo había hecho en el terreno práctico". 5 "Antes de que los
vivir que el que niega lo que se ha hecho por lo que debería haber- nombres Justo e Injusto puedan tener cabida", dijo Hobbes, "debe
se hecho logra antes su ruina que su preservación. existir algún poder coercitivo". 6 Spinoza creía que los estadistas prác-
ticos habían contribuido más al entendimiento de la política que los
Los tres pri:qcipios fundamentales implícitos en la doctrina de teóricos "y, sobre todo, más que los teólogos" , ya que "ellos se han
Maquiavelo son los pilares fundamentales de la filosofía realista. En situado en la escuela de la experiencia y, por tanto, no han enseñado
primer lugar, la historia es una secuencia de causa y efecto, cuyo nada que no tenga que ver con nuestras necesidades prácticas" .7
transcurso puede ser analizado y comprendido mediante un esfuerzo Anticipándose a Hegel, Spinoza declara que "todo hombre hace lo que
intelectual, pero no (como creen los utópicos) dirigido por la "imagi- hace de acuerdo con las leyes de su naturaleza y para el bien más eleva -
nación". En segundo lugar, la teoría no crea (como suponen los utópi - do de la naturaleza". 8 El camino, así, está abierto al determinismo y la
cos) la práctica, sino la práctica la teoría, En pah.bns de M1quiwel-.,, ética se convierte, en último término , en el estudio de la realidad.
"los buenos consejos , vengan de quien vengan, surgen de la sabiduría El realismo moderno difiere, no obstante, en un aspecto impor-
del príncipe, y no la sabiduría del príncipe de los buenos consejos". En tante de aquel de los siglos dieciséis y diecisiete. Tanto el utopismo
tercer lugar, 1~ política no es (como pretenden los utópicos) una fun- como el realismo aceptaban e incorporaban en sus filosofías la creen -
ción de la ética, sino la ética de la política. Los hombres "se mantienen cia dieciochesca en el progreso, con el resultado curioso y en cierto
honestos a la fuerza". Maquiavelo reconocía la importancia de la mora- sentido paradójico de que el realismo se hizo en apariencia más "pro-
lidad, pero pensaba que no podía haber una moralidad efectiva donde gresista" que el utopismo. El utopismo injertaba su creencia en el pro-
no hubiera una ;¡.utoridad efectiva. La moralidad es el producto del greso en su creencia en un patrón ético absoluto, el cual permanecía ex
poder. 1 hypothesi estático. El realismo, al no tener tal anclaje, se hizo cada vez
El extraordinario vigor y vitalidad del desafío de Maquiavelo a la más dinámico y relativista . El progreso empezó a formar parte de la
ortodoxia puede ser atestiguado con el hecho de que, más de cuatro esencia interior del proceso histórico y la humanidad avanzaba hacia
siglos después de que él escribiera, la forma más concluyente de desa - un fin que no se definía, o era definido de forma distinta por distin-
creditar a un adversario político sigue siendo describirle como discí - tos filósofos . La "escuela histórica" de los realistas tuvo su sede en
pulo de Maquiavelo .2 Bacon fue uno de los primeros en elogiarle por Alemania y su desarrollo se remonta a los grandes nombres de Hegel y
"decir abiertamente y sin hipocresía lo que los hombres tienen la Marx. Sin embargo, ningún país en Europa occidental, y ninguna rama
costumbre de hacer, no lo que deberían hacer". 3 De ahí en adelante de pensamiento, fue inmune a su influencia a mediados y a finales del
ningún pensador político podría ignorarle. En Francia, Bodino, en siglo diecinueve y este acontecimiento, aunque ha liberado al realismo
Inglaterra, Hobbes y, en los Países Bajos, Spinoza declararon encon- del tinte pesimista conferido por pensadores como Maquiavelo y
trar un compromiso entre la nueva doctrina y la concepción de una "ley Hobbes, ha reforzado su carácter determinista.
de la naturaleza" que constituía un p<!,trón ético supremo. Pero los tres La idea de la causalidad en la historia es tan antigua como la propia
eran en lo esencial realistas y, en época de Newton, por primera vez escritura de la historia. Pero mientras prevaleció la creencia en que
concibieron la posibilidad de una ciencia de la política. 4 El trabajo de los asuntos humanos estaban sujetos a la supervisión continua y a la
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LA CRISIS DE LOS V!:INTE AÑOS (1919-1939)

intervención ocasional de una Divina Providencia, ninguna filosofía convencimiento en las revoluciones socialistas venideras en Europa
de la historia basada en una relación normal de causa y efecto pudo como "una predicción científica". 14
desarrollarse. La sustitución de la Divina Providencia por la razón per- En la hipótesis "científica" de los realistas la realidad es, por
mitió a Hegel producir, por primera vez, una filosofía basada en la con- tanto, identificada con el curso completo de la evolución histórica,
cepción de un proceso histórico racional. Hegel. aunque presuponía cuyas leyes son algo que el filósofo debe investigar y revelar. No puede
un proceso normal y ordenado, se contentó con encontrar su fuerza haber realidad fuera del proceso histórico. "Concebir la historia como
motriz en una abstracción metafísica: el Zeitgeist. Pero, una vez que la evolución y progreso", escribe Croce, "implica aceptarla como ne cesa -
concepción histórica de la realidad se había establecido, supuso un ria en todas sus partes y, por tanto, negar validez a los juicios sobre
pequeño paso sustituir el abstracto Zeitgeist por alguna fuerza material 15
ella". La condena del pasado en términos éticos no tiene sentido ya
concreta. La interpretación económica de la historia no fue inventa- que, en palabras de Hegel, "la filosofía transforma lo real que parece
da, pero sí desarrollada y popularizada, por Marx. Aproximadamente 16
injusto en racional" . Lo que fue es justo. La historia no puede ser juz-
en el mismo momento Buckle presentaba una interpretación geográ- gada salvo por patrones históricos. Es significativo que nuestros jui-
fica de la historia que le convencía de que los asuntos humanos eran cios históricos, salvo aquellos relacionados con un pasado que
"permeados por un glorioso principio de regularidad universal y no podemos recordar como el presente, siempre parecen comenzar con el
desviada" 9 y esto ha sido revivido en forma de una ciencia de la presupuesto de que las cosas no podrían haber sido de otra forma.
Geopolitik, cúyo inventor describe la geografía como "un imperativo Consta que Venizelos, al leer en la History of Europe de Fisher que la
categórico político" . 10 Spengler creía que los acontecimientos están invasión griega de Asia Menor en 1919 fue un error, sonrió irónica-
determinados por leyes cuasi-biológicas que gobiernan el creci- mente y dijo, "Toda empresa que no tiene éxito es un error". 17 Si la
miento y declive de las civilizaciones. Pensadores más eclécticos rebelión de Wat Tyler hubiera tenido éxito, sería un héroe nacional
interpretan la ~istoria como el producto de una variedad de factores británico. Si la Guerra de la Independencia Americana hubiera sido un
materiales y la política de un grupo o nación como el reflejo de todos desastre, los Padres Fundadores de los Estados Unidos serían breve-
los factores materiales que constituyen el interés nacional del grupo mente recordados por la historia como una banda de fanáticos turbu-
o de la nación. "Las poµticas exteriores", dijo el Sr. Hughes cuando lentos y sin escrúpulos. Nada tiene más éxito que el éxito. "La historia
era Secretario de Estado estadounidense, "no se construyen sobre mundial", en la famosa frase que Hegel tomó prestada de Schiller, "es
abstracciones. Son el resultado del interés nacional que surge de el tribunal mundial". La famosa paráfrasis "quien tiene el poder deter-
alguna exigencia inmediata o que se destaca vívidamente en una mina lo que es justo" es errónea sólo si le damos un significado muy
perspectiva histórica". 11 Tales interpretaciones de la realidad, ya restrictivo a la palabra "poder". La historia crea los derechos y, por
sean en términos de un Zeitgeist, o de economía o geografía, o de tanto, lo justo. La doctrina de la supervivencia de los más aptos prueba
"perspectiva histórica", son en último término deterministas. Marx que el superviviente era, de hecho, el más apto para sobrevivir. Marx
(aunque al tener un programa de acción, no podía ser un determinis- no parece haber mantenido que la victoria del proletariado era justa en
ta rígido y consecuente) creía en "las tendencias que conducen con otro sentido más que en el de que era históricamente inevitable.
una necesidad férrea hacia un fin inevitable". 12 "La política", escribió Lukacs fue un marxista coherente, aunque tal vez imprudente, cuando
Lenin, "tiene su propia lógica objeti.;a independiente de las prescripcio- basó lo "justo" del proletariado en su "misión histórica" .18 Hitler creía
nes de este o aquel individuo o partido" . 13 En enero de 1918 describió su en la misión histórica del pueblo alemán.
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E. H. CARR

Y ahora, ante otro giro de los acontecimientos , cuando la gente


1A RElATMDAD DEL PENSAMIENTO
tiene libertad para hablar, surge una nueva serie de conceptos:
El impresionante logro del realismo moderno , no obstante, ha sido ahora la obediencia pasiva es un completo error y , en lugar de ser
revelar no sólo los aspectos deterministas del proceso histórico, sino un deber sufrir la opresión, es un acto glorioso resistirse a ella y.
también el carácter relativo y pragmático del propio pensamiento. En en lugar de que las injurias sean reparadas por Dios, tenemos un
los últimos cincuenta años, gracias principalmente, aunque no com - derecho natural a liberamos nosotros mismos. 20
pletamente, a la influencia de Marx, los principios de la escuela histó -
rica han sido aplicados al análisis del pensamiento y se han establecido En la época moderna el reconocimiento de este fenómeno se ha
las bases, fundamentalmente por pensadores alemanes, para una generalizado bastante. "La opinión, y para hablar con justicia, la opi -
nueva ciencia llamada" sociología del conocimiento". Así, se le ha per- nión honesta", escribió Dicey sobre la división de opiniones en torno
mitido al realista demostrar que las teorías intelectuales y los patrones a la esclavitud en el siglo diecinueve, "era en gran parte el resultado no
éticos del utopismo, lejos de ser la expresión de principios absolutos y de un argumento, ni siquiera de un interés propio directo, sino de las
rior., están históri.c:imentP rnndirirrn;:inos . siendo ambos producto circunstancias[ ... ] L:is rirrnnst:i.ncia<; son las rrF"ador:is de las opinio-
de circunstancias e intereses y de armas concebidas para fomentar nes de la mayoría de los ho!!"'...bres". 21 Marx redujo este concepto algo
intereses . "Las nociones éticas", como ha señalado el Sr. Bertrand vago al declarar que todo pensamiento estaba condicionado por el
Russell, "pocas• veces son causa, sino casi siempre efecto; un medio de interés económico y por el estatus social del pensador. Esta visión era
reivindicar la autoridad legislativa universal de nuestras propias pre- tal vez excesivamente restrictiva. En particular Marx, que negaba la
ferencias, no, como nos gusta imaginar, el terreno real de dichas existencia de intereses "nacionales", subestimaba la potencia del
preferencias". 19 Este es, con mucho, el ataque más importante al que nacionalismo como fuerza que condiciona el pensamiento del indivi -
el utopismo se ha.. tenido que enfrentar ya que las mismas bases de sus duo. Pero la especial concentración que aplicó al principio sirvió para
popularizarlo y para hacerlo comprensible. La relatividad del pensa -
creencias son socavadas por la crítica realista.
En líneas generales, la relatividad del pensamiento ha sido reco- miento según los intereses y circunstancias del pensador ha sido
nocida hace tiempo. Ya en el siglo diecisiete el obispo Burnet expuso la mucho más extensamente reconocida y comprendida desde que Marx
visión realista tan convincentemente, si no tan acremente, como Marx: escribió.
En cuanto a las úitimas Guerras Civiles, es bien sabido qué El principio tiene un campo de aplicación extremadamente
conceptos de gobierno fueron corrientes en esos días . Cuando la amplio . Se ha hecho habitual decir que las teorías no determinan el
monarquía iba a ser subvertida sabíamos qué era necesario para curso de los acontecimientos, sino que son inventadas para explicar-
justificar este hecho y, entonces, porque convenía a ese fin , era los. "El imperio precede al imperialismo". 22 La Inglaterra diecioches -
indudablemente cierto según la propia naturaleza de las cosas ca "puso en práctica la política del laissez -faire antes de que encontrara
que el gobierno tenía su origen en el pueblo y que el príncipe era una justificación, o al menos una justificación aparente, en la nueva
sólo su fideicomisario [. . .] Pero después, cuando la monarquía doctrina" 23 y" el eventual fracaso del laissez-faire como cuerpo doctri-
recuperó su posición [. ..] otro co¡icepto de gobierno se puso de nal [ .. .] ha seguido, no precedido, al declive del laissez-faire en el
moda. Entonces el gobierno tuvo su origen completamente en Dios mundo real". 24 La teoría del "socialismo en un solo país" promulga -
y el príncipe sólo era responsable ante nadie más que ante Él [. . .] da en la Rusia soviética en 19'.44 era manifiestamente un producto de

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la incapacidad de los regímenes soviéticos para establecerse en otros frivolidad e inmoralidad de la vida francesa era un dogma arraigado en
la Gran Bretaña decimonónica, que todavía recordaba a Napoleón.
países.
Pero el desarrollo de una teoría abstracta normalmente es "Cuando era joven", escribe el Sr. Bertrand Russell, "los franceses
influenciado por acontecimientos que no tienen ninguna conexión comían ranas y eran llamados ·gabachos', 26 pero aparentemente aban -
esencial con ella. donaron esta práctica cuando firmamos nuestra entente con ellos en
En la historia del pensamiento político [escribe un pensa- 1904 -en todo caso no volví a oír mención a ello desde esa fecha-". 27
dor social moderno] los acontecimientos han sido tan potentes Algunos años después, "el pequeño y galante japo" de 1905 sufrió una
como los argumentos. El fracaso y el éxito de las instituciones. las metamorfosis y se convirtió en "el prusiano del este". En el siglo
victorias y derrotas de los países con ciertos principios. han dado diecinueve era opinión británica habitual que los alemanes eran efi -
repetidamente nueva fuerza y resolución a los partidarios y cientes e ilustrados y los rosos, atrasados y bárbaros. Hacia 1910 se
detractores, según sea el caso, de estos principios en todos los terri- estableció que los alemanes (que resultaron ser en su mayoría prusia -
torios [. ..] La filosofía tal y como existe en la tierra es la palabra nos) eran ordinarios, brutales y estrechos de miras y que los rusos
de los filósofos, quienes, nos dice la autoridad, sufren tanto de tenían un alma eslava. La moda de la literatura rusa en Gran Bretaña,
dolor de muelas como el resto de los mortales y están, como el resto, que empezó aproximadamente en la misma época, era un resultado
abiertos q, la impresión de los acontecimientos cercanos e impactan - directo del rapprochement político con Rusia. La moda del marxismo en
25 Gran Bretaña y Francia, que empezó a modesta escala después del éxito
tes y a las seducciones de la moda intelectual.
de la revolución bolchevique en Rusia, rápidamente cobró fuerza,
El dramático ascenso al poder de Alemania en los años sesenta y especialmente entre los intelectuales, después de 1934, cuando se des-
setenta del pasado siglo fue lo suficientemente impresionante como cubrió que la Rusia soviética era un aliado militar potencial en contra
para hacer de 1.os principales filósofos británicos de la generación de Alemania. Es sintomático que la mayoría de la gente, cuando es
siguiente -Caird, T. H. Green, Bosanquet, McTaggart- ardientes puesta en duda, niegue de forma indignada que forma sus opiniones de
hegelianos. Después, el telegrama del Káiser a Kruger y el programa esta forma, ya que, como observó Acton hace tiempo, "pocos descubri-
naval alemán extendió 1~ convicción entre los pensadores británicos de mientos son más irritantes que aquellos que desenmascaran la genea-
que Hegel era peor filósofo de lo que se había supuesto y desde 1914 logía de las ideas". 28 El condicionamiento del pensamiento es
ningún filósofo británico reputado se ha atrevido a navegar con la ban- necesariamente un proceso subconsciente.
dera hegeliana. Después de 1870, Stubbs y Freeman presentaron la
historia antigua inglesa con una sólida base teutónica, mientras que, IAAD.APTACIÓN DEL PENSAMIENTO AL PROPÓSITO
incluso en Francia, a Fustel de Coulanges le fue muy difícil defender
los orígenes latinos de la civilización francesa. En los últimos treinta El pensamiento no sólo es relativo a las circunstancias e intereses del
años, los historiadores ingleses se han dedicado furtivamente a hacer pensador, también es pragmático, en el sentido de que está dirigido al
pasar los orígenes teutónicos de Inglaterra tan desapercibidos como sea cumplimiento de unos propósitos. Para el realista, como lo ha expre-
sado un ingenioso escritor, la verdad "no es más que la percepción de
posible. ,
No sólo los pensadores profesionales están sometidos a dichas la experiencia discordante pragmáticamente adaptada a un propósito
influencias. La opinión popular no está menos dominada por ellas. La particular y momentáneo~ .29 La naturaleza intencional del pensamiento

116 ¡ 11 y

1-.
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ha sido discutida en un capítulo anterior y bastarán aquí algunos ejem - El diagnóstico es exacto y perspicaz. Pero resulta extraño que una
plos para ilustrar la importancia de este fenómeno dentro de la políti- mente tan aguda como la de Crowe no haya percibido que él mismo
ca internacional. estaba llevando a cabo a su vez, ante una audiencia limitada de estadis-
Las teorías destinadas a desacreditar a un enemigo o a un enemi- tas y altos funcionarios a los que tenía acceso, precisamente la misma
go potencial son una de las formas más comunes de pensamiento operación de la que acusaba al Gobierno alemán, ya que un examen de
intencional. Definir a los enemigos o a las posibles víctimas de uno sus memoranda y actas del período revela un intento hábil. pero trans -
como seres inferiores a los ojos de Dios ha sido una técnica familiar al parente, de "crear un sentimiento de odio intenso y sagrado" hacia el
menos desde los días del Antiguo Testamento. Las teorías raciales, futuro enemigo de su propio país. Un ejemplo curioso de nuestra rapi -
antiguas y modernas, pertenecen a esta categoría , ya que el gobierno de dez para detectar el carácter condicionado o intencional del pensa -
un pueblo o clase sobre otro siempre se justifica mediante la creencia miento de los demás mientras que presumimos que el nuestro es
en la inferioridad mental y moral del gobernado . En dichas teorías la completamente objetivo.
anormalidad sexual y las ofensas sexuales son comúnmente atribuidas Lo contrario a esta propagación de teorías diseñadas para desa -
al grupo o raza desacreditada. La depravación sexual es atribuida po rn•ditar a 1m enPmigo PS la propagarión dP tPnríac; quP otorgan rré-
los estadounidenses blancos a los negros, por los surafricanos blancos dito a uno mismo y a las propias políticas. Bismarck señala la
a los cafres, po,r los angloindios a los hindúes y por los alemanes nazis a los observación que le hizo Walewski, el ministro de Exteriores francés ,
judíos. El más popular y absurdo de los cargos dirigidos en contra de en 1857, de que era cosa del diplomático disimular los intereses de
los bolcheviques en los primeros días de la revolución rusa era el su país con el lenguaje de la justicia universal. Más recientemente, el
de que defendían la promiscuidad sexual. Las historias de atrocidad, de Sr. Churchill dijo ante la Cámara de los Comunes que "debe haber
entre las que predominan los delitos de carácter sexual. son un pro - una base moral para la política exterior y de rearme británica". 32 No
ducto conocido de la guerra. En vísperas de su invasión de Abisinia los obstante, resulta raro para los estadistas modernos expresarse con
italianos publicaron un Libro Verde oficial sobre las atrocidades abisi - esta franqueza y en la política británica y estadounidense contempo -
nias . "El Gobierno italiano", como observó correctamente el delegado ránea la influencia más poderosa ha sido ejercida por aquellos esta-
abisinio en Ginebra, "habiendo resuelto conquistar y destruir Etiopía, distas más utópicos que están sinceramente convencidos de que la
empieza dando a Etiopía una mala reputación". 30 política se deduce de principios éticos, no los principios éticos de
Pero el fenómeno también aparece en formas menos crudas que a la política. No obstante, el realista está obligado a descubrir la vacui-
veces le permiten no ser detectado. La cuestión fue bien señalada por dad de esta convicción. "La justicia -dijo Woodrow Wilson ante el
Crowe en un acta del Ministerio de Exteriores de marzo de 1908: Congreso de los Estados Unidos en 1917- es más valiosa que la
33
El Gobierno alemán (antes prusiano) siempre se ha desta - paz". "La paz está antes que todo - dijo Briand diez años después
cado de forma notable por las molestias que se toma en crear un ante la Asamblea de la Sociedad de Naciones-, la paz está incluso
sentimiento de odio intenso y sagrado hacia un país con el que se antes que la justicia" . 34 Considerados como principios éticos, ainbos
plantea la posibilidad de una guerra. Indudablemente es de esta pronunciamientos contradictorios son sostenibles y podrían reunir
forma como el odio frenético haó.a Inglaterra como monstruo de ..:t·, un apoyo considerable. ¿Debemos creer, por tanto, que nos estamos
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egoísmo y codicia personificados y de absoluta inconsciencia que ;?! enfrentando a una lucha de patrones éticos y que si las políticas de
ahora anima a Alemania ha sido cuidado y alimentado. 31 .i Wilson y Briand diferían era porque se deducían de principios
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: opuestos? Ningún estudioso serio de la política mantendría esta La idea de considerar los propios armamentos imprescindibles
opinión. El examen más superficial muestra que los principios se como defensivos y beneficiosos y aquellos de las otras naciones co -
deducían de las políticas, no las políticas de los principios. En 1917 mo ofensivos y perversos demostró ser especialmente fructífera.
Wilson había decidido la política de guerra con Alemania y procedió Exactamente diez años después, tres comisiones de la Conferencia de
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' a vestir esa política con la conveniente prenda de la justicia. En 1928 f,.. Desarme invirtieron muchas semanas en un vano esfuerzo por clasifi-
Briand temía los intentos de perturbar un acuerdo de paz favorable car los armamentos en "ofensivos " y "defensivos ". Los delegados de
a Francia hechos en nombre de la justicia y no tuvo más dificultad todas las naciones mostraron una ingenuidad extraordinaria al inven -
que Wilson para encontrar la fraseología moral que se ajustaba a su tar argumentos, supuestamente basados en la pura teoría objetiva, para
política. Sería irrelevante discutir esta supuesta diferencia de prin - probar que los armamentos con los que contaban principalmente eran
cipios en términos éticos. Los principios simplemente reflejaban defensivos mientras que aquellos de los rivales potenciales eran esen -
distintas políticas nacionales formulados para adecuarse a distintas cialmente ofensivos . Actitudes similares han sido adoptadas en rela-
condiciones . ción a los "armamentos" económicos. En la última parte del siglo
El doble proceso de desacreditar moralmente la política de un diecinueve -y en menor medida hasta 1931- los aranceles proteccio -
enemigo potencial y justificar moralmente la propia puede ser abun- nistas eran habitualmente considerados inmorales en Gran Bretaña.
dantement~ ejemplificado con las discusiones sobre desarme de Después de 1931 los aranceles directos recuperaron su inocencia, sin
entreguerras. La experiencia de las potencias anglosajonas, cuyo pre- embargo los acuerdos de permuta, las cuotas industriales (aunque no
dominio naval había sido amenazado por el submarino , proporcionó las agrícolas), los controles de cambio y otras armas empleadas por los
una gran oportunidad de denunciar la inmoralidad de esta nueva arma. estados continentales seguían siendo tachados de inmorales. Hasta
"La civilización exige -escribió el asesor naval de la delegación esta-
'I 1930 las sucesivas revisiones del arancel estadounidense habían sido
dounidense en la Conferencia de Paz- que la guerra naval sea situada casi invariablemente al alza y los economistas estadounidenses, en
en un plano superior" mediante la abolición del submarino. 35 otras cuestiones partidarios incondicionales del laissez -faire, habían
Desafortunadamente, el submarino era considerado un arma conve- considerado casi invariablemente los aranceles legítimos y loables.
niente por las más débiles armadas francesas, italianas y japonesas y Pero el cambio en la posición de Estados Unidos de potencia deudora a
esta particular exigencia de la civilización, por tanto, no podía ser acreedora alteró el panorama y la reducción de las barreras arancela -
satisfecha. Una distinción de carácter más amplio fue establecida por rias ha pasado a ser comúnmente identificada por los portavoces esta -
Lord Cecil en un discurso ante el General Council of the League of dounidenses con la causa de la moralidad internacional.
Nations Union en 1922:
La paz general en el mundo no será asegurada sensible-
EL INTERÉS NACIONAL Y EL BIEN UNIVERSAL
mente mediante un. mero desarme naval[. . .] Si todas las poten-
cias navales se desarmaran, o si limitaran drásticamente sus El realista no debería pararse, sin embargo, a hacer estos agujeritos a
armamentos, no estoy para nada seguro de que ello no aumenta - través de las hendiduras de las defensas utópicas. Su tarea es derribar
ría el riesgo de guerra en lugar de reducirlo, ya que el arma naval la estructura de cartón del pensamiento utópico mediante la exposi -
es principalmente defensiva, la ofensiva debe ser en buena medi- ción de la vacuidad del material del que está construido. El arma de la
da el arma militar. 36 relatividad del pensamiento debe ser usada para demoler el concepto

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'
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Sólo tengo un gran objetivo en este mundo y es mantener la
utópico de un patrón fijo y absoluto mediante el cual las políticas y las grandeza del Imperio. Pero , aparte de mi sentimiento John Bull al
acciones pueden ser juzgadas. Si las teorías se revelan como un reflejo respecto , creo firmemente que, al hacerlo, trabajo por la causa
de la práctica y los principios de las necesidades políticas, este descu- general de la Cristiandad, de la paz, de la civilización y de la feli-
brimiento se aplicará a las teorías y principios fundamentales del cidad de la raza humana. 39
credo utópico y no sólo a la doctrina de la armonía de intereses que es
su postulado principal . "Sostengo que somos la primera raza del mundo -escribió Cecil
No será difícil mostrar que el utópico, cuando proclama la doctri- Rhodes- y que cuanto más mundo habitemos, mejor para la raza
na de la armonía de intereses , está adoptando inocente e inconscien- humana". 4º En 1891 el periodista más popular y brillante del momen -
temente la máxima de Walewski y está revistiendo su propio interés to , W. T. Stead, fundó la Review of Reviews . "Creemos en Dios, en
bajo la apariencia de un interés universal con el fin de imponerlo al Inglaterra y en la Humanidad", establecía el manifiesto editorial en su
resto del mundo. "Los hombres llegan a creer fácilmente que los primer número. "La raza de habla inglesa es uno de los agentes princi -
acuerdos que les resultan agradables son beneficiosos para otros", pales elegidos por Dios para llevar a cabo mejoras futuras para toda la
como ob5ervó Di1.1::y,'\ 7 y las teorías del bien púhlico . que cuando son humanidad".41 Un catedrático de Oxford estaba convencido en 1912 de
examinadas resultan ser un disfraz elegante de algún interés particu - que el secreto de la historia británica estaba en que "al luchar por su
lar, son ta11 habituales en los asuntos internacionales como en los propia independencia ha estado luchando por la libertad de Europa y
nacionales . El utópico, por muy ansioso que pueda estar por establecer en que el servicio así prestado a Europa y a la humanidad ha estado
un patrón absoluto, no mantiene que es el deber de su país, de confor- acompañado de la posibilidad de ese mayor servicio al que damos el
midad con ese patrón, poner el interés del mundo en general por nombre de Imperio" .42
delante de su propio interés, ya que sería contrario a su teoría de que el La Primera Guerra Mundial llevó esta convicción a un grado de
interés de todos coincide con el interés de cada uno . Mantiene que frenesí emocional. Un simple catálogo , extraído de los discursos de los
lo que es mejor para el mundo es lo mejor para su país y entonces da la estadistas británicos , de los servicios que la beligerancia británica
vuelta al argumento entendiendo que lo que es mejor para su país es lo estaba prestando a la humanidad llenaría muchas páginas . En 1917
mejor para el mundo,-5iendo las dos proposiciones, desde el punto de Balfour dijo ante la Cámara de Comercio de Nueva York que "desde
vista utópico. idénticas. Y este cinismo inconsciente del utópico con- agosto de 1914 la lucha ha tenido como objetivo conseguir las más altas
temporáneo ha demostrado ser un arma diplomática mucho más efec- ventajas espirituales de la humanidad, sin un pensamiento o ambición
tiva que el cinismo deliberado y consciente de un Walewski o un mezquinos". 43 La Conferencia de Paz y sus secuelas temporalmente
Bismarck. Los escritores británicos de la segunda mitad del siglo pasa- desacreditaron estas afirmaciones y lanzaron alguna duda pasajera
do han sido partidarios especialmente elocuentes de la teoría de que el sobre la creencia en la supremacía británica como uno de los activos
mantenimiento de la supremacía británica es la ejecución de un deber morales de la humanidad. Pero el período de desilusión y modestia fue
hacia la humanidad. "Si Gran Bretaña se ha convertido en una carbo- corto . Los momentos de tensión internacional, y especialmente los
nera y en una herrería - señalaba ingeniosamente The Times en 1885- momentos en los que aparece en el horizonte la posibilidad de la
38 '
¡
es por el bien de la humanidad asj como por el propio" . El fragmen - 1
\ guerra, siempre estimulan esta identificación del interés nacional
to siguiente es típico de entre una docena que podría ser extraída de las con la moralidad . En el apogeo de la crisis abisinia, el arzobispo de
memorias de los hombres públicos del período: \
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122
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f E. H. CARR LA CRISIS DE LOS VEINTE AÑOS (1919-1939)

Canterbury reprendió al público francés a través de una entrevista en en la política exterior de Gran Bretaña que en la de los Estados Unidos .
í un periódico parisino: Theodore Roosevelt, quien creyó más firmemente que cualquier
'/
Estamos animados por consideraciones morales y espiri- presidente estadounidense previo en la doctrina de L 'état, c 'est moi,
tuales. No creo que me separe de mi papel contribuyendo a la llevó el proceso un paso más allá. El curioso diálogo siguiente tuvo
aclaración de este malentendido[. .. ]. lugar en un interrogatorio al que se le sometió durante una acusa -
No es [. ..] el interés egoísta lo que nos lleva hacia delante, y ción por calumnias instada en su contra por un dirigente tammany 49
ninguna co.nsideración de intereses debería mantenerles a uste- en 1915:
des detrás. 44 Pregunta, ¿Cómo supo que se había hecho justicia?
ROOSEVELT: Porque sí, porque ... Lo hice lo mejor que pude. ·
Al año siguiente el profesor Toynbee fue capaz de descubrir una Pregunta, Quiere deeirque, cuando usted hace algo, se hace
vez más que la seguridad del Imperio británico "era también el inte- justicia.
rés supremo de todo el mundo". 45 En 1937 Lord Cecil habló ante el ROOSEVELT: Sí. Cuando hago algo, lo hago para hacer jus-
General Council ofthe League ofNations Union de "nuestro deber ante ' ticia. Eso mismo quiero decir. so
nuestro país, ante nuestro Imperio y ante la humanidad en su conjun - l

to" y citó: Woodrow Wilson era menos ingenuamente egotista, pero estaba
1
Not once or twice in our rough island story más profundamente seguro de la identidad entre la política estadouni-
:1
The path of duty is the way to glory. 46 1
dense y la justicia universal. Después del bombardeo de Veracruz en
1914 aseguró al mundo que "los Estados Unidos han bajado a México
Un inglés, como observa el Sr. Bernard Shaw en The Man of
., para servir a la humanidad". 51 Durante la Primera Guerra Mundial
Destiny, "nuns;a olvida que la nación que deja que su deber se sitúe en aconsejó a los cadetes de la armada estadounidense que "no sólo pen -
el lado opuesto de su interés está perdida". No sorprende que un críti- saran siempre primero en Estados Unidos, sino que, también siempre ,
co estadounidense haya descrito recientemente a los británicos como pensaran primero en la humanidad" -una proeza convertida en algo
"jesuitas perdidos pa:va el reino teológico pero ganados para el políti- bastante menos difícil con su explicación de que los Estados Unidos
co" ,47 o que un antiguo ministro de Asuntos Exteriores italiano hicie- habían sido "fundados para el beneficio de la humanidad" -. 52 Poco
ra comentarios, mucho antes de estas manifestaciones previas, sobre antes de la entrada de los Estados Unidos en la guerra, en un discurso
"ese precioso regalo concedido al pueblo británico, la posesión de ante el Senado sobre los objetivos de la guerra, estableció la identifica -
escritores y clérigos capaces, con perfecta buena fe, de proporcionar ción aún más categóricamente: "Estos son principios estadouniden-
las más altas razones morales a la acción diplomática más concreta, con ses, políticas estadounidenses [ ... ] Son los principios de la humanidad
un beneficio moral inevitable para Inglaterra".
48 y deben prevalecer". 53
En los últimos tiempos, el mismo fenómeno se ha hecho endémi - Se observará que las declaraciones de esta naturaleza procedían
co en Estados Unidos. La historia de cómo McKinley rezó para obtener casi exclusivamente de los estadistas y escritores anglosajones. Es
el consejo divino y decidió aneX}onar las Filipinas es un clásico de la cierto que cuando un nacionalsocialista prominente afirmaba que
historia moderna estadounidense y esta anexión fue la ocasión para "cualquier cosa que beneficie al pueblo alemán es correcta, cualquier
una explosión popular de aprobación moral hasta ahora más conocida cosa que dañe al pueblo alemán es errónea" 5 4, simplemente estaba
i1
144 145
¡
L
T-
J
-~... LA CRISIS DE LOS VEINTE AÑOS (1919-1939)

E. H. CARR
.i y reducida a la indefensión después de 1918, ha permanecido por estas
presentando la misma identificación de in:erés nacional y bien uni - l
razones fuera del atractivo círculo de creadores de moralidad interna -
versal que ya había sido establecida por los países de habla inglesa a
cional. Tanto la opinión relativa a que los pueblos de habla inglesa son
través de Wilson, el profesor Toynbee, Lord Cecil y muchos otros . Pero
los monopolizadores de la moralidad internacional como la opinión
cuando la pretensión es traducida a un idioma extranjero, el comenta- _J
relativa a que son unos hipócritas internacionales consumados puede
rio parece forzado y la identificación poco convincente, incluso para '1 -t
reducirse al simple hecho de que los cánones actuales de la virtud
los pueblos implicados. Normalmente se dan dos explicaciones a esta '
curiosa discrepancia. La primera explicación, que es popular en los .' internacional han sido fundamentalmente creados por ellos mediante
un proceso natural e inevitable .
países de habla inglesa, es que las políticas de las naciones de habla
inglesa son de hecho más virtuosas y desinteresadas que aquellas de los
estados continentales , así que Wilson, el profesor Toynbee y Lord Cecil LA CRÍTICA REALISTA A LAARMONÍA DE INTERESES
tienen razón, en general, cuando identifican los intereses nacionales ,ti
estadounidenses y británicos con los intereses de la humanidad. La La doctrina de la armonía de intereses se deja vencer fácilmente por un
::,tgunda c:x.-plicación, quP P'- popnl ,:ir e.n los p aíses continentales, es que
análisis basado en este principio . Es el presupuesto natural de una
i' los pueblos de habla inglesa son antiguos maestros en el arte de disi - clase próspera y privilegiada, cuyos miembros tienen una voz domi -
¡
mular su in~erés nacional egoísta con la apariencia de un bien general nante en la comunidad y, por tanto, son naturalmente propensos a
y que este tipo de hipocresía es una peculiaridad especial y caracterís-
identificar el interés de esta con el suyo. En virtud de esta identifica -
tica de la mente anglosajona. ción, a cualquier agresor de los intereses del grupo dominante se le
Parece innecesario aceptar ninguno de estos heroicos intentos de
rechaza por agredir el supuesto interés común de toda la comunidad y
deshacer el nudo. La solución es simple . Las teorías sobre moralidad
se le dice que al llevar a cabo este asalto está atacando sus intereses más
social son sieuipre el producto de un grupo dominante que se identifi-
ca a sí mismo con la comunidad en su conjunto y que posee recursos
denegados a los grupos o individuos subordinados para imponer su
J altos . La doctrina de la armonía de intereses sirve, así, como un recur-
so moral ingenioso invocado, con toda sinceridad, por grupos privile -
giados con el fin de justificar y mantener su posición dominante. Pero
visión de la vida sohre la comunidad. Las teorías sobre moralidad
es necesario señalar una cuestión más . La supremacía dentro de la
internacional son, por la misma razón y en virtud del mismo proceso , comunidad del grupo privilegiado puede ser, y normalmente es, tan
el producto de naciones o grupos de naciones dominantes . Durante los
abrumadora que, de hecho, en un sentido sus intereses son los de la
últimos cien años , y más especialmente desde 1918, los pueblos de
comunidad, ya que su bienestar necesariamente conlleva cierto grado
habla inglesa han formado el grupo dominante en el mundo y las teo -
de bienestar para otros miembros de la comunidad y su colapso supon-
rías actuales sobre la moralidad internacional han sido diseñadas para
dría el colapso de la comunidad en su conjunto. Hasta aquí , por tanto,
perpetuar su supremacía y han sido expresadas en su idioma particu-
ya que la supuesta armonía natural de intereses tiene cierta realidad, es
lar. Francia, al retener algo de su tradición dieciochesca y recuperada
creada por el poder arrollador del grupo privilegiado y es un ejemplo
',. su posición de dominio durante un corto período después de 1918, ha
excelente de la máxima maquiavélica de que la moralidad es producto
jugado un papel menor en la cr~ación de la moralidad internacional
del poder. Algunos ejemplos aclararán este análisis de la doctrina de la
actual. fundamentalmente mediante su insistencia en el papel del armonía de intereses.
derecho en el orden moral. Alemania, nunca una potencia dominante
1~7
1~6
1
LA CRISIS DE LOS VEINTE AÑOS (1919-1939)

E. H.CARR

estúpidamente la suya, por lo que su comportamiento era inmoral y


En el siglo diecinueve el fabricante o comerciante británico,
alocado. A ojos británicos, estaba irrefutablemente probado que el
habiendo descubierto que el laissez -faire promovía su propia prosperi- comercio internacional era un todo único y florecía o se hundía de
dad, estaba sinceramente convencido de que también promovía la forma conjunta. No obstante, esta supuesta armonía internacional
prosperidad británica en su conjunto. Esta supuesta armonía de inte - de intereses parecía una burla a aquellas naciones desfavorecidas cuyo
reses entre él mismo y la comunidad no era totalmente ficticia. El pre - estatus inferior y participación insignificante en el comercio interna -
dominio del fabricante y el comerciante era tan abrumador que en un cional eran consagrados por ella. La revuelta en su contra destruyó esa
sentido la identidad entre su prosperidad y la prosperidad británica en
abrumadora preponderancia británica que había proporcionado una
su conjunto podía ser afirmada correctamente. Desde aquí sólo había base plausible para la teoría. Económicamente, Gran Bretaña en el
que dar un pequeño paso para afirmar que un obrero en huelga, al
siglo diecinueve era lo suficientemente dominante como para adoptar
dañar la prosperidad del fabricante británico, dañaba toda la prospe -
una postura audaz que impusiera al mundo su propia concepción sobre
ridad británica y, por tanto, dañaba la suya propia, así que podía ser la moralidad económica internacional. Cuando la competición de
acusado plausiblemente por los predecesores del profesor Toynbee de todos contra todos sustituyó a la dominación del mercado mundial por
inmoral y por los predecesores del profesor Zimmern de alocado . Es una sola potencia las concepciones sobre la moralidad económica
más, había un sentido en el que este argumento era perfectamente internacional necesariamente se volvieron caóticas.
correcto. N q obstante, la doctrina de la armonía de intereses y de la Políticamente, la supuesta comunidad de interés en el manteni -
solidaridad entre clases debió de parecer una burla amarga al traba-
miento de la paz, cuyo carácter ambiguo ya ha sido discutido, es capi -
jador desfavorecido, cuyo estatus inferior y su participación insigni- talizada de la misma manera por una nación o grupo de naciones
ficante en la "prosperidad británica" eran consagrados por ella. Y en dominante. Al igual que la clase dirigente de una comunidad pide la
este momento era lo suficientemente fuerte como para forzar al aban -
paz doméstica, que garantiza su propia seguridad y predominio, y
dono del laissez-faire y su sustitución por el" estado del servicio social", denuncia la guerra de clases, que podría amenazarla, la paz internacio -
lo cual implícitamente niega la armonía natural de intereses y propone nal se convierte en un especial interés particular de las potencias pre -
crear una nueva armonía por medios artificiales. dominantes. En el pasado el imperialismo romano y británico fueron
El mismo análisis puede aplicarse a las relaciones internaciona-
presentados ante el mundo bajo la apariencia de la pax Romana y de la
les. Los estadistas británicos decimonónicos , habiendo descubierto pax Britannica. Hoy, cuando ninguna potencia es lo suficientemente
que el libre comercio promovía la prosperidad británica, estaban sin-
fuerte como para dominar el mundo y la supremacía se confiere a un
ceramente convencidos de que, al hacerlo, también promovía la pros - grupo de naciones, los lemas como "seguridad colectiva" y "resistencia
peridad del mundo en su conjunto. El predominio británico en el
a la agresión" sirven al mismo propósito de proclamar una identidad
comercio mundial era en ese momento tan arrollador que existía cier-
de interés en el mantenimiento de la paz entre el grupo dominante y el
ta armonía innegable entre los intereses británicos y los intereses del
mundo en su conjunto . Además, como en los ejemplos que acabamos
mundo. La prosperidad británica fluía hacia otros países y un colapso
de tener en cuenta, mientras la supremacía del grupo dominante sea lo
económico británico habría supuesto la ruina mundial. Los librecam - .. suficientemente grande, en un sentido esta identidad de intereses
bistas británicos podían afirmar... y de hecho lo hacían, que los países existe. "Inglaterra", escribió un catedrático alemán en la década de
proteccionistas no sólo estaban dañando de forma egoísta la prosperi -
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~! los veinte, "es la única potencia con un programa nacional que, aun
dad del mundo en su conjunto, sino que además estaban dañando
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LA CRISIS DE LOS V8NTE AÑOS (1919-1939)
E. H. CARR
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completamente egotista. al mismo tiempo promete al mundo algo que entre las clases mediante el énfasis constante en los mínimos intere-
1 55
j el mundo desea apasionadamente: orden. progreso y paz eterna" ses que tienen en común", 59 la dedicación a la guerra de las potencias
Cuando el Sr. Churchill declaró que " el destino del Imperio británico y insatisfechas era la" reacción cínica nahual" ante la sentimental y dt><= -
56
su gloria están inseparablemente unidos al destino del mundo" , esta honesta repetición de tópicos por parte de las potencias satisfec1 ?.2
afirmación de hecho tenía precisamente el mismo ftmdamento que la afir- sobre el interés común en la paz. Cuando Hitler se negó a creer "que
mación relativa a que la prosperidad de los fabricantes británicos en el Dios ha permitido a algunas naciones primero adquirir el mundo por
siglo diecinueve estaba inseparablemente unida a la prosperidad bri- la fuerza y después defender este robo con teorías moralizan tes", 60
tánica en su conjunto . Además, el propósito de las afirmaciones era simplemente se hacía eco en otro contexto de la negación marxista de
exactamente el mismo, a saber, establecer el principio de que la defen- una comunidad de intereses entre "los ricos" y "los pobres", de la
sa del Imperio británico, o la prosperidad del fabricante británico, era exposición marxista de la naturaleza interesada de la "moralidad bur-
una cuestión de interés común para toda la comunidad y que cualquie- guesa" y de la exigencia marxista de expropiación de los expropiadores.
ra que lo atacara era, por tanto, o inmoral o alocado. Es una táctica La crisis de septiembre de 1938 demostró de forma llamativa las
familiar para los privilegiados la de desacreditar moralmente a los des - implicaciones políticas de la afirmación de un interés común por l;i
! favorecidos representándolos como perturbadores de la paz y esta tac - paz. Cuando Briand proclamó que "la paz está antes que todo", o el Sr.
j
tica es fácilmente aplicada tanto internacionalmente como en la Eden que "no hay disputa que no pueda ser solucionada por medios
comunidad nacional. "La ley y el orden internacional", escribe el pro- pacíficos", 61 la afirmación subyacente a estos tópicos era que, mien-
\1 fesor Toynbee sobre una crisis reciente, "eran verdaderamente intere - tras se mantuviera la paz, ningún cambio desagradable para Francia
1 ses de toda la humanidad [ ...] mientras que el deseo de perpetuar la o Gran Bretaña podría hacerse en el statu gua. En 1938 Francia y Gran
l atmósfera de violencia en los asuntos internacionales era un deseo
antisocial que no estaba siquiera entre los últimos intereses de los ciu -
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Bretaña quedaron atrapadas en los lemas que ellas mismas hab5.::r, c:,;ado
en el pasado para desacreditar a las potencias insatisfechas y Alemania
dadanos del puñado de estados que oficialmente profesaron este credo se había hecho lo suficientemente dominante (como Francia y Gran
trasnochado y anacrónico". 57 Este es precisamente el argumento, Bretaña lo habían sido hasta el momento) como para transformar el
compuesto de tópico y falsedad en partes casi iguales, que se utilizó en deseo de paz en su propio beneficio. Aproximadamente en la misma
todas las huelgas en lÓs primeros días de los movimientos obreros bri- época tuvo lugar un cambio significativo en la actitud de los dictado -
tánico y estadounidense. Era estilo común de los patrones , apoyado res alemán e italiano . Hitler representaba apasionadamente a
por toda la prensa capitalista, denunciar la actitud "antisocial" de los Alemania como un baluarte de paz amenazado por democracias que se
líderes sindicales, acusarles de atacar la ley y el orden y de introducir dedican a la guerra. La Sociedad de Naciones, declaró en su discurso en
"el reino de la violencia", y declarar que los intereses "verdaderos" y el Reichstag el ~8 de abril de 1939, es una "lianta promotora de proble-
1 "últimos" de los trabajadores residían en la cooperación pacífica con mas", y la seguridad colectiva supone un "peligro continuo de guerra".
1
1 los patrones . 58 En el campo de las relaciones sociales el carácter falso Mussolini tomó prestada la fórmula británica sobre la posibilidad de
de este argumento ha sido reconocido hace mucho tiempo. Pero, al solucionar todas las disputas internacionales por medios pacíficos y
igual que la amenaza de una guerra de clases por parte del proletario es declaró que "no hay ahora en Europa problemas tan grandes y activos
"una reacción cínica natural ante'1os esfuerzos sentimentales y desho- como para justificar una guerra que, como conflicto europeo, se con-
nestos de las clases privilegiadas de ocultar el conflicto de intereses vertiría naturalmente en universal". 62 Tales palabras eran síntomas de

131
130

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E. H. CARR LA CRISIS DE LOS VEINTE AÑOS (1919-1939)

que Alemania e Italia ya estaban esperando el momento en el que, otro acontecimiento, dio a Gran Bretaña el derecho a la supremacía
como potencias dominantes, adquirirían los intereses particulares en mundial, el príncipe consorte habló emotivamente de "ese gran fin al
la paz recientemente disfrutados por Gran Bretaña y Francia y serían que [ ... ] se dirige toda historia: la realización de la unión de la huma -
capaces de hacerse camino ridiculizando a los países democráticos nidad"66 y Tennyson loaba "el parlamento del hombre, la federación
como enemigos de la paz. Estos acontecimientos pueden haber hecho del mundo". Francia eligió el momento de su mayor supremacía en la déca -
más fácil apreciar la ingeniosa observación de Halévy sobre que "la da de los veinte para lanzar un plan de "Unión Europea" y poco después
propaganda en contra de la guerra es en sí misma una forma de propa- Japón desarrolló la ambición de proclamarse líder de un Asia unida.
ganda de guerra" . 63 Fue sintomático del predominio internacional creciente de los Estados
Unidos que, a finales de la década de los treinta, alcanzara una popula -
ridad muy extendida un libro de un periodista estadounidense parti -
LA CRÍTICA REALISTA AL INTERNACIONALISMO dario de una unión mundial de democracias en la que los Estados
Unidos tendrían el papel preeminente. 67
El concepto de internacionalismo es una forma especial de la doctrina Al igual que las peticiones de "solidaridad nacional" en la políti -
de la armonía de intereses. Se deja vencer ante el mismo análisis y ca doméstica siempre vienen de un grupo dominante que puede usar
existen las mismas dificultades en considerarlo un patrón absoluto esta solidaridad para reforzar su propio control sobre la nación en su
independiente de los intereses y políticas de aquellos que lo promul- \" conjunto, las peticiones de solidaridad internacional y de unión mun -
gan. "El cosmopolitismo -escribió Sun Yat-sen- es lo mismo que la dial vienen de aquellas naciones dominantes que pueden esperar ejer-
teoría china del imperio mundial de hace dos mil años [. .. ] Una vez ,·• cer un control sobre un mundo unificado. Los países que están
China quiso ser el señor soberano de la tierra y situarse por encima de luchando para abrirse paso a través del grupo dominante naturalmen -
todas las de~ás naciones, así que defendió el cosmopolitismo" .64 En te tienden a invocar el nacionalismo en contra del internacionalismo
el Egipto de la Decimoctava Dinastía, según Freud, "el imperialismo se de las potencias preponderantes. En el siglo dieciséis Inglaterra opuso
reflejaba en la religión como universalidad y monoteísmo" .65 La doc- su naciente nacionalismo al internacionalismo del Papado y del
trina de un único estado mundial, difundida por el Imperio romano Imperio. En el siglo y medio pasado Alemania opuso su naciente
y después por la Iglesia católica, era el símbolo de una pretensión de :/ nacionalismo al internacionalismo, primero de Francia y después de
!
dominio universal. El internacionalismo moderno tiene su génesis en Gran Bretaña. Esta circunstancia la hizo inmune a aquellas doctrinas
la Francia del siglo diecisiete y dieciocho, cuando la hegemonía fran - universalistas y humanitarias que fueron populares en la Francia die-
cesa en Europa estaba en su apogeo. Este fue el período que dio lugar al ciochesca y en la Gran Bretaña decimonónica y su hostilidad hacia el
Grand Dessin de Sully y al Projet de Paix Perpétuelle delAbbé Saint- Pierre internacionalismo se agravó más después de 1919, cuando Gran
(ambos, planes para perpetuar un statu qua internacio·nal favorable a la Bretaña y Francia se esforzaron en crear un nuevo "orden interna -
monarquía francesa), que vio nacer las doctrinas humanitarias y cos - cional" como baluarte de su propio predominio. "El término 'internacio-
mopolitas de la Ilustración y que estableció el francés como lengua nal"', escribió un corresponsal alemán de The Times, "hemos llegado
universal de las personas educadas. En el siglo siguiente el liderazgo a entender que es una noción que coloca a otras naciones en ventaja
68
pasó a Gran Bretaña, que se comirtió en la sede del internacionalismo. sobre nos.otros". No obstante, existían muy pocas dudas de que
En vísperas de la Exposición Universal de 18·51 que, más que ningún Alemania, si obtuviera la supremacía en Europa, adoptaría lemas
13'.4 133
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E. H. CARR .,
·': LA CRISIS DE LOS VEINTE AÑOS (1919-1939)
"
internacionales y establecería algún tipo de organización interna- sino reflejos inconscientes de la política nacional basados en una
cional para reforzar su poder. Un ex - ministro laborista británico interpretación particular del interés nacional en un momento deter-
defendió en algún momento la supresión del Artículo 16 del Pacto de la minado. En un sentido la paz y la cooperación entre las naciones, o clases,
Sociedad de Naciones sobre la base inesperada de que los Estados tota - o individuos, es un fin común y universal al margen de los intereses y
litarios podían algún día tomar la Sociedad e invocar ese artículo para 'J. políticas en conflicto. En un sentido existe un interés común por el
justificar su uso de la fuerza. 69 Parecía más probable que intentaran ,,,.t: mantenimiento del orden, sea el orden internacional o "la ley y el orden"
transformar el Pacto Anti-Comintern en algún tipo de organización dentro de la nación. Pero en cuanto se intentan aplicar estos principios
internacional. "El Pacto Anti-Comintern", dijo Hitler en el Reichstag supuestamente abstractos a una situación política concreta, se revelan
el 3o de enero de 1939, "tal vez se convierta algún día en el punto de como los disfraces transparentes de intereses creados egoístas. La
cristalización de un grupo de potencias cuyo fin último no sea otro que bancarrota del utopismo no reside en que no viva de acuerdo con sus
eliminar la amenaza a la paz y a la cultura mundiales instigada por una principios, sino en la revelación de su incapacidad para proporcionar
aparición satánica". "O Europa alcanza la solidaridad", observó un ningún patrón absoluto y desinteresado para la dirección de los asun-
periódico it;:ili;mo ca~i en f'l mismo momento , "o el 'eje' la impon- tos internacionales . El utópico, enfrentado al colapso de los patrones
drá".7º "Europa en su totalidad -dijo Goebbels- está adoptando un cuya naturaleza interesada ha sido incapaz de interpretar, se refugia en
nuevo orden y una nueva orientación bajo el liderazgo intelectual de la la condena de una realidad que se niega a conformarse a estos patro-
",·
Alemania riacionalsocialista y de la Italia fascista". 71 Estos eran sínto- vtf,: nes. Un pasaje escrito por el escritor alemán Meinecke después de la
mas no de un cambio de idea, sino del hecho de que Alemania e Italia .7:
1'";
I:',
Primera Guerra Mundial es el mejor juicio anticipado del papel deuto-
sentían que se acercaba el momento en el que se harían lo suficiente- J pismo en la política internacional del período:
mente fuertes como para propugnar el internacionalismo. El "orden
internaciona.1:_" y la" solidaridad internacional" siempre serán lemas de
-~'

'1
El profundo defecto del tipo de pensamiento del derecho
natural occidental era que, cuando era aplicado a la vida real del
-:
aquellos que se sienten lo suficientemente fuertes como para impo- Estado, quedaba en papel mojado, no penetraba en la conciencia
nerlos sobre otros . de los estadistas, no impedía la hipertrofia moderna del interés
La exposición d~ la base real de los principios pretendidamente estatal y, por tanto, llevó. o a quejas sin sentido y a postulados
abstractos invocados habitualmente en la política internacional es la ...
doctrinarios, o a falsedad interna y a hipocresía. 72
parte más corrosiva y más convincente de la crítica realista al utopis-
mo. La naturaleza de la acusación frecuentemente es malentendida por Estas "quejas sin sentido", estos "postulados doctrinarios", esta
aquellos que intentan refutarla. La acusación no es que los seres huma - ~falsedad interna e hipocresía" serán familiares para todos los que
nos sean incapaces de vivir según sus principios. Poco importa que hayan estudiado lo que se escribió sobre política internacional en los
Wilson, que pensaba que lo justo era más preciado que la paz, y Briand, países de habla inglesa entre las dos guerras mundiales.
-6¡
que pensaba que la paz estaba antes incluso que la justicia, y el Sr. ;;
Eden, que creía en la seguridad colectiva, fueran incapaces ellos mis- ~¡ NOTAS

¡~
]
mos, o fueran incapaces de inducir a sus ciudadanos, de aplicar estos
r: principios coherentemente. Lo "'que importa es que esos principios
:.
,, 1. Maquiavelo, The Prince, caps. 15y23 (trad. ingl.. Everyman's Library, pp. 121. 193) .
Pueden citarse dos ejemplos recientes curiosos. En el capítulo de la Survey of
li
1
supuestamente absolutos y universales no eran para nada principios, ...
2.
In.temational Affairs dedicado a la revolución nazi, el profesor Toynbee declara que
.
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', 134 .":¡
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E.H.CARR LA CRISIS DE LOS VEINTE AÑOS (1919-1939)

el nacionalsocialismo es el" cumplimiento de los ideales [ ... ] formulados [ ... ] por 32. Cámara de los Comunes, 14 de marzo de 1938: Official Repor,, cols. 95-99.
Maquiavelo"; y reitera esta opinión en dos pasajes de longitud considerable en el 33. The Aiblic Papers of Woodrow Wilson: War and Peace. ed. R. S. Baker, i. p. 16.
mismo capítulo (Su.rveyof IntemationalAJJairs. 1934-, pp. 111. 117-119, 126 -128). En 34. Leag,.,eof Nations, NinthAssembly, p. 83.
el juicio a Zinoniev, Kamenev y otros en Moscú en agosto de 1936 , el fiscal. 35. R. S. Baker, Woodrow Wilson and World Settlement, iii. p. 120. Hay un precedente
Vyshinsky, citó un fragmento de los escritos de Kamenev en el que Maquiavelo era decimonónico divertido. "La acción de los corsarios", escribió la reina Victoria en
elogiado como "un maestro del aforismo político y un dialéctico brillante" y acusó el momento de la conferencia de París en 1856, "es un tipo de piratería que des -
a Kamenev de haber "adoptado las reglas de Maquiavelo" y de "haberlas desarrolla- honra a nuestra civilización. Su abolición a lo largo de todo el mundo sería un gran
do hasta el nivel más alto de falta de escrúpulos e inmoralidad" (The Ca.,e of the paso adelante". No nos sorprende leer que "el corsario era, entonces, como el sub-
Trotskyite-Zinovievite Centre, pp. 138 - 139). marino de los tiempos modernos. el arma de la potencia naval más débil" (Sir
3. Bacon, On theAdvancement of Leaming, vii. cap. 2. William Malkin. British Year Book of lntemational Law, viii. pp . 6, 3o).
4. El esquema dé Hobbes, • en la te o ria no había espacio para ninguna nueva fuerza o 36. Publicado como Leagu.e of Nations Union Pamphlet n° 76, p. 8. La propia palabra
principio más allá de las leyes motrices encontradas en los comienzos; eran sim- "militarismo" tiene para la mayoría de los lectores ingleses la misma connotación
plemente casos complejos de causalidad mecánica" (Sabine, History of Political de la peculiar maldad de los ejércitos. Quedó para un historiador estadounidense,
Thou.ght, p. 458) . el Dr. W. L. Langer, acuñar el equivalente "navalismo", que ha obtenido una acep-
5. Introducción a A Defen.ce of Liberty against Tyrants (Vindiciae contra Tyrannos), ed. tación significativamente pequeña.
Laski, p. 45. 37. Dicey, Law and Opinion in England (2ª ed.), pp. 14-15.
6. Hobbes, Leviatán. cap. rv. 38. The Times, 7,7 de agosto de 1885 .
7. Spinoza, Tractatus Poüti.cu.s, i. pp. 2-3. 39. Mauríce and Arthur, The Lije of Lord Wolseley , p. 314.
8. Ibíd. Introducción. 40. W. T. Stead, The Last Will and Testament of Cecil]. Rhodes, p. 58.
9. Las palabras que concluyen Historyof Civilisation de Buck.le. 41. Reviewof Reviews , 15 de enero de 1891.
10. Kjellen, Der Staat als Lebensform, p. 81. Comparar con las palabras de apertura del 42. SpencerWilkinson, Govemment and the War, p. 116.
famoso :¡nemorándum sobre política exterior británica de Crowe, "El carácter 43. Citado en Beard, The Rise ofAmerican Civilisation, ii. p. 646.
general de la política exterior británica está determinado por las condiciones 44. Citado en Manchester Guardian, 18 de octubre de 1935.
inmutables de su situación geográfica" (British Docu.ments on the Origin of the War, 45. Toynbee, Surveyof IntemationalAJJairs, 1935, ii. p. 46.
ed. Gooch and Temperley, iii. p . 397). 46. Headway, noviembre 1937.
11. Intemational Conciliation, n° 194, enero 1924. p. 3. Ni una ni dos veces durante nuestra. du.ra historia insular
12. Marx, Capital, Prefacio a la 1ª ed. (trad. ingl., Everyman's Library, p. 863). El camino del deber ha sido el camino hacia la gloria
13 . Lenin, Obras (2ª ed. rusa), x., p. 207. 47. Carl Becker, Yale Review, xxvii. p. 452.
14. Ibíd. xxii, p.• 194. 48. Conde Sforza, ForeignAffairs, octubre 1927, p. 67.
15. Croce, Storia della storiografi.a italiana, i., p. 26. 49. Tammany es el nombre de una facción del Partido Demócrata que llegó a controlar
16 . Hegel. Philosophie der Weltgeschichte (ed. Lasson's) , p. 55. dicho partido durante algunas décadas del siglo XIX y XX. Esta organización nació
17. Conciliation Intemationale, n° 5-6, 1937, p. 520. en la ciudad de Nueva York en 1789 como sociedad benéfica, tomando su nombre
18. Lukacs, Cerschichte u.nd Klassenbewu.sstsein, p. 215. de un jefe indio de Delaware. Fue conocida por su corrupción, si bien también des-
19 . Proceedings of the~telian Society, 1915-1916, p. 302. tacó por su ayuda a la población inmigrante -especialmente irlandesa- de la ciu-
20. Burnet, Essay u.pon Govemment, p. 10. dad (N. de la T.).
21. Dicey, Law and Opiruon (ed 1905). p. 27. 50. Citado en H. F. Pringle, Theodore Roosevelt, p. 318.
22. J. A Hobson, Free Thou.ght in the Social Sciences, p. 190. 51. Pu.blic Papers ofWoodrow Wilson, The New Democracy. ed. R. S. Baker, i. p. 104.
23. Halévy, The Growth of PhiLosophic Radicalism (trad. ingl.), p. 104. 52. lbíd .. i., pp. 318-19
24. M. Dobb, PoliticalEconomyand Capitalism. p. 188. 53. Ibíd. ii .. p. 414.
25. L. T. Hobhouse, The Uni.tyof Western Civilisation, ed. F. S. Marvin (3ª ed.), pp. 177- 54. Citado en Toynbee, Surveyof IntemationalAffairs, 1936, p. 319.
178. 55. Dihelius, England , p. 109.
26. El autor utiliza aquí la expresión "froggie" que literalmente significarla" ranita". La 56. Winston Churchill,Arms in the Covenant, p. 2.72.
forma despectiva de denominar a los franceses, por tanto, tiene que ver con esta 57. Toynbee, Surveyof lntemationalAffairs, 1935, ii. p. 46.
práctica culinaria (N. de la T.).
2.7. Bertrand Russell, Which Way Peace? p. 158. ..;;;
58. "Rezad de todo corazón para que el bien pueda triunfar", dijo el representante de
los propietarios de las minas de carbón de Filadelfia en una temprana huelga orga-
2,8. Acton, History of Freedom, p. 62.
29. Car] Becker, Yale R.evíew, xxvii, p. 46i.
q¡ nizada por los United Mine Workers , "recordando que Dios Todopoderoso todavía
reina y que Su reino es de ley y orden y no de violencia y crimen" (H. F. Pringle,
3o. Leagu.e of Nations, Offici.al]ou.mal, noviembre 1935, p. 1140.
g¡ Theodore Roosevelt, p. 267) .
J,
.,
31. British Docu.ments on Origin.s of the War, ed. Gooch and Temperley, vi, p. 131. te 59. R. Niebuhr, Moral Man and lmmoral Society, p . 153.
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E. H. CARR
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1 60 . Discurso en el Reichstag, 3o de enero de 1939 . CAPÍTULO 6
j
61. Leagu.e of Natioris : Eighteenth Assembly. p. 63 . LAS LIMITACIONES DEL REALISMO
\
1 62. The Times, 15 de mayo de 1939.
¡ 63. Halévy.A Historyof the English People in 1895-1905 (trad. ingl.) , i. Introducción, p. xi.
64 . Sun Yat-sen, San Min. Ch.u 1 (trad . ingi.), pp . 68 - 9.
65 . Sigrnund Freud, Mases and Monotheism, p. 36 .
1 66 . T. Martín, Life of the Prince Consort, iü. P. 247.
67. Clarence Streit, Union. Now.
¡ 68. The Times, 5 de noviembre de 1938 .
69 Lord Marley e.n la Cámara de los Lores, 3o de noviembre de 1938 : Official Report ,
i col. 258.
70 . Relazion.i lntemazionali. citado en The Times. 5 de diciembre de 1938 .
71. Volkischer Beobachter, 1 de abril de 1939.
72. Meinecke. Straatsrason . p. 533 .
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La revelación por parte de la crítica realista de la vacuidad del edificio
1 utópico es la primera tarea del pensador político . Sólo cuando la farsa
ha sido derribada puede haber alguna esperanza de levantar una
estructura más sólida en su lugar. Pero, en última instancia, no pode -
mos encontrar un lugar de descanso en el puro realismo, ya que el rea-
lismo, aunque lógicamente es abrumador, no nos proporciona el
impulso para la acción que es necesario incluso para la actividad del
pensamiento . De hecho, el mismo realismo , si lo atacamos con sus
propias armas, a menudo resulta que en la práctica está tan condicio-
nado como cualquier otro modo de pensamiento . En política la creen-
cia en que ciertos h echos son inalterables o en que ciertas tendencias
son irresistibles habitualmente refleja una falta de deseo o falta de
interés en cambiarlos o resistirlos . La imposibilidad de ser un realista
coherente y minucioso es una de las lecciones más acertadas y más
~!'

curiosas de la ciencia política. El realismo coherente excluye cuatro


;· i cosas que parecen ser ingredientes necesarios de todo pensamiento
. J.;.
político efectivo: un objetivo finito, un atractivo emocional, un dere -

,,¡ cho a un juicio moral y un terreno para la acción.

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