Está en la página 1de 30

UNIVERSIDAD NACIONAL DE SAN LUIS

FACULTAD DE CIENCIAS ECONÓMICAS, JURÍDICAS Y SOCIALES

UNIDAD I- Principales Paradigmas de


Teoría Económica

Recopilación bibliográfica

Ing. Agr. Alberto E. Pérez

Carrera: ABOGACÍA
Asignatura: Introducción al Análisis Económico

-2017-
Introducción al Análisis Económico

1- La economía política y las ciencias sociales. Objeto de estudio


y método de la economía política. Carácter histórico de las
leyes y categorías económicas.
La economía política como ciencia social tiene por objeto el estudio del conjunto de
fenómenos que son relativos a la producción, la distribución y el consumo de los
bienes elaborados por una sociedad. Le corresponde el estudio de las necesidades
materiales de una organización social y su satisfacción, la organización de la
producción, la circulación de los bienes, la distribución de la riqueza, entre otros
fenómenos. También corresponde a este campo de conocimientos el sistema que
constituye el objeto de esta ciencia; dicho de otro modo, es la ciencia que estudia el
conjunto de leyes y tendencias que rigen la producción de mercancías y la acumulación
de las riquezas en una sociedad dada. Por lo tanto, es una disciplina que estudia las
relaciones sociales de producción y sus condicionantes, así como el conjunto de las
relaciones sociales que se llevan adelante con relación a los procesos productivos.
La economía es una ciencia social porque 1) sus leyes son empíricas, 2) porque los
hechos que selecciona para el análisis están cargados de teoría y 3) porque el
individualismo metodológico que se aplica en la investigación económica está
restringido por el proceso de socialización.
1) A diferencia de las ciencias experimentales, la economía se enfrenta a fenómenos
caracterizados por un menor grado de uniformidad o constancia, con los que es muy
difícil realizar experimentos controlados. Por ello, las leyes de la economía son leyes
empíricas: se basan en la experiencia y tienen un grado de generalidad menor que las
leyes de la física.
2) Dada la posibilidad de comprensión empática de los fenómenos económicos y la
confusión entre el sujeto observante y el objeto observado (se supone que los
economistas son seres humanos y que la economía se ocupa del comportamiento de
esa especie) la mera elección de una muestra de fenómenos, de entre un infinito
número de observaciones posibles, significa establecer una teoría, de tal manera que
los hechos están impregnados de conceptos, controlados por hipótesis que no
permiten posibles observaciones contradictorias, contaminados por valores estéticos,
morales, religiosos, políticos o ideológicos, y contaminados por los intereses
personales de los propios economistas.
3) Y mientras que en las ciencias experimentales se puede aislar a los individuos o
átomos de una sistema para, a partir de ellos, explicar la realidad, en la ciencia
económica este individualismo o atomismo metodológico está restringido por la
dificultad que supone aislar a los individuos de su contexto general, especialmente
debido al proceso de socialización o reproducción social por el que todos los humanos
pasan, mediante el aprendizaje de las normas sociales, por un largo período de
dependencia, primero biológica y luego económica, hasta convertirse en miembros
independientes de una sociedad.

Unidad I -2-
Introducción al Análisis Económico

Definición: La Economía Política es la ciencia de las leyes sociales que rigen la


producción y la distribución de los medios materiales que sirven para satisfacer las
necesidades humanas.
Llamamos ley a una conexión forzosa de los fenómenos, que surge de sus
peculiaridades fundamentales, es decir, de su esencia. Es una regularidad; es lo
estable, lo idéntico, lo que se repite siempre y cuando las condiciones sean las mismas.
Ahora bien, la acción del hombre no es una condición necesaria para que actúen las
leyes de la naturaleza; la tierra girará alrededor del sol aunque los hombres encarcelen
a Galileo. Las ciencias naturales descubren y estudian estas leyes. En cambio, las leyes
de la sociedad no pueden actuar por sí mismas y operan a través de la actividad
humana. Las ciencias sociales estudian las relaciones estables, obligadas que se
establecen entre los hombres en determinadas condiciones. Si las acciones del hombre
dependen de su conciencia y su voluntad, ¿Cómo pueden surgir de ellas leyes
objetivas, es decir, relaciones humanas necesarias, permanentes que existan aunque
nadie las conozca? Ello sucede porque, en esencia, las ideas de los hombres, sus
deseos, su voluntad, están condicionados por las circunstancias en que les toca vivir.
Su vida, su realidad, determinaran su conciencia, su actuación. Quiere decir que
mientras se mantengan ciertas condiciones materiales de existencia, ellas crean
respuestas regulares, estables en la conducta de los hombres. Ello da lugar a que
surjan las leyes sociales. De esta manera, las ciencias sociales- y la economía entre
ellas- tienen cierta especificidad frente a las ciencias naturales. Los fenómenos sociales
son históricos en el sentido de que son transitorios, perecederos. Así, las maneras en
que una sociedad desarrolla los procesos vitales de producir, distribuir y consumir
cambian con las distintas épocas históricas. Estas formas históricas de los procesos
sociales pueden modificarse por la acción humana. Desde este punto de vista, el
conocimiento económico o social puede provocar resultados importantes sobre la
acción transformadora, orientarla, delimitarla. Es decir, el conocimiento económico
puede tener incidencia sobre los conflictos sociales, sobre las prácticas sociales.
Método: El objetivo de toda ciencia es desentrañar las leyes que rigen los fenómenos
de la realidad, para lo cual debe desgarrar los velos que cubren su esencia, abandonar
la superficie e investigar lo profundo. Esta tarea es particularmente necesaria y difícil
en el campo de la economía porque, en sus dominios, es frecuente que la apariencia
oculte la esencia de los fenómenos, que aparenten ser lo contrario de lo que
realmente son. De ahí que sea imposible comprender, sin conocimientos previos, la
raíz de los problemas que se discuten a diario. Así, Con el fin de lograr su objeto que,
como dijimos, consiste en conocer las leyes económicas, su carácter, su alcance
histórico, la economía política recurre a una serie de medios cognoscitivos aplicados de
forma sistemática y determinada. Este conjunto de medios de conocimiento constituye
el método peculiar de esta ciencia. El economista que busca ir más allá de la respuesta
fácil producto de la inmediatez del conocimiento, aquel que pretende rebasar el
conocimiento espontáneo, recurre al análisis de los hechos a través de la abstracción.

Unidad I -3-
Introducción al Análisis Económico

Se enfrenta a lo concreto-inmediato, abstrae los datos esenciales, elabora conceptos y


categorías y retorna finalmente a lo concreto-inmediato. Abstraer significa captar los
rasgos esenciales y al mismo tiempo elaborar conceptos y figuras apropiadas para
caracterizarlos. Es un recurso del pensamiento que permite una toma de distancia del
investigador con respecto al objeto estudiado. El concreto originario, el del primer
encuentro, por su complejidad y diversidad se presentaba como caos y desorden; la
abstracción, a través de las categorías elaboradas, favorece una reconstrucción
ordenada, un modelo de lo real. La abstracción representa en economía política un
papel particularmente importante. Esto se desprende del hecho de que el proceso
económico es muy complejo. Únicamente recurriendo a la abstracción es posible
dilucidar el universo de acciones humanas propias de cada actividad (ej. El trabajo)
susceptibles de repetición, y descubrir las relaciones económicas que se establecen
entre los hombres y las regularidades que actúan en el caso considerado.
Categorías económicas: La economía política, como toda ciencia, ha formulado
una serie de categorías. Son conceptos generales que reflejan el desarrollo y las
propiedades fundamentales de los fenómenos económicos. Cada categoría es una
conquista, una profundización del conocimiento y la interpretación de la realidad
objetiva. Así, aplicando la abstracción científica en economía política, se crean
conceptos abstractos, que expresan propiedades generales, comunes a los elementos
del proceso económico que se manifiestan en determinadas condiciones; es decir,
expresan propiedades comunes a ciertos actos y relaciones económicas definidas
(pueden reducirse a actividades humanas continuamente repetidas). Estos conceptos
abstractos son designados con el nombre de categoría económicas. Se trata de
conceptos tales como trabajo, mercancía, valor, mercado, etc. La economía política
establece entre las categorías económicas ciertas relaciones que se manifiestan
constantemente en condiciones determinadas. De esta manera, surgen las Leyes de la
Economía Política, es decir, enunciados generales, abstractos, que muestran la acción
de determinadas leyes económicas. Por último, las leyes abstractas obtenidas de esta
manera son reunidas en una especie de sistema lógico. Estos sistemas los designamos
con el nombre de Teorías Económicas.
Es imposible adentrarnos en el estudio de la economía, sin esclarecer previamente el
significado de una serie de categorías: trabajo, objetos de trabajo, medios de trabajo,
medios de producción, fuerzas productivas sociales, relaciones de producción, base
económica, superestructura, modo de producción, formación social.
El punto de partida de toda investigación económica es un hecho que parece obvio; el
hecho de que el trabajo humano es el elemento fundamental e insustituible de la
producción. Así, el hombre que vive en una sociedad que se encuentra a un cierto nivel
de desarrollo histórico tiene necesidades de diversos órdenes (biológicos, culturales).
Para satisfacer tales necesidades son indispensables objetos materiales. Estos objetos
los denominamos bienes. El hombre los obtiene de la naturaleza que lo rodea. La
inmensa mayoría de los bienes que satisfacen necesidades se procuran de la

Unidad I -4-
Introducción al Análisis Económico

naturaleza por vía de extracción, transformación, etc. La actividad humana


encaminada a la utilización de las fuerzas de la naturaleza con el fin de crear bienes, la
designamos con el término producción. Se trata de una actividad consciente e
intencional, que diferencia al hombre de los animales, y se compone de diversas clases
de acciones que llamamos Trabajo. El hombre en su trabajo se sirve de diversos
objetos materiales. Algunos de estos objetos son transformados en el curso del
proceso, y se denominan objetos de trabajo, ej. Riquezas naturales tales como: tierra,
arboles, etc., así como las materias primas tales como el trigo, algodón, etc. Un
segundo grupo de objetos materiales sirve para transformar, para modificar los
objetos de trabajo, y son los que se llaman medios de trabajo. Entre estos se cuentan
los instrumentos de trabajo (máquinas, herramientas). A estos instrumentos se le
suman otros que sin serlo, son necesarios por estar afectados al proceso de labor
(edificios, caminos, muebles, puertos, etc.). Los objetos de trabajo más los medios de
trabajo forman Los Medios de Producción. Los medios de producción no sirven
directamente para la satisfacción de las necesidades humanas; pero, no obstante,
sirven indirectamente para este fin, dado que son indispensables para la producción de
los bienes que constituyen los medios que satisfacen las necesidades. A fin de destacar
la diferencia entre los medios de producción, que no sirven sino indirectamente para la
satisfacción de las necesidades, y los medios que sirven directamente para este fin,
llamamos a los primeros Bienes de producción, y a los segundos, Bienes de consumo. La
producción de los medios materiales que sirven para satisfacer las necesidades tiene
carácter social, es siempre una producción social. El carácter social de la producción se
deriva del carácter social del trabajo. El trabajo en común de los hombres durante la
producción se llama cooperación, y el trabajo de uno hombres para otros se efectúa
bajo la forma de división del trabajo. Los productos son, de esta manera, el fruto del
trabajo social, y tienen igualmente un carácter social. Sirven –directa o
indirectamente- para satisfacer las necesidades individuales o colectivas de los
hombres que viven en sociedad. Precisamente con este fin se realiza la distribución de
los productos entre los miembros de la sociedad. Esta es una actividad humana que
exige la ejecución de un trabajo ej. El vendedor de un almacén, el repartidor de
productos, etc. Además, existen actividades humanas capaces de satisfacer
directamente las necesidades de los hombres, sin que antes sean creados objetos
materiales o bienes, ej. Artistas, educadores, etc. Todas las actividades ligadas directa
o indirectamente a la satisfacción de las necesidades humanas, pero que no sirven
directamente para la creación de objetos, las denominamos servicios.
En el proceso económico se establecen ciertas relaciones más o menos estables entre
los hombres, es decir, ciertas relaciones sociales. Las relaciones sociales que se anudan
en el curso del proceso económico se distinguen de otras relaciones sociales (ej.
Gobernante y gobernado, profesor y alumno) en que se establecen por intermedio de
los objetos materiales que sirven para la satisfacción de las necesidades. Estas
relaciones son llamadas relaciones económicas. Hay dos géneros de relaciones

Unidad I -5-
Introducción al Análisis Económico

económicas. Al primero pertenecen aquellas relaciones que aparecen en el curso del


proceso de la producción, y por eso las denominamos relaciones de producción; al
segundo pertenecen aquellas relaciones que se manifiestan en el proceso de la
distribución, y a las que llamamos relaciones de distribución. La característica principal
de Las Relaciones de Producción reside en que se establecen en el proceso de trabajo.
Las relaciones de producción son sencillamente el resultado del carácter social del
trabajo, el resultado del hecho de que, en el proceso de la producción, existen la
cooperación y la división del trabajo entre los hombres. De ello se desprende que las
relaciones de producción dependen de la relación entre el hombre y las cosas que
aparece en el proceso de la producción; esto es, dependen de la forma en que el
hombre influye sobre la naturaleza y la transforma. Las Fuerzas Productivas Sociales
son los métodos técnicos de producción, los medios de producción, y sobre todo los
instrumentos de trabajo, así como la experiencia de los hombres y su actitud para
servirse de los medios de producción, y en fin, los hombres mismos que poseen esta
experiencia y esta actitud. Dicho de otro modo, las fuerzas productivas sociales son el
conjunto de todos los factores que deciden de la productividad social del trabajo en
cada nivel del desarrollo histórico de la sociedad; estas fuerzas expresan, pues, el
“potencial productivo de la sociedad”.
Mientras que las relaciones de producción se modelan en función del nivel histórico de
las fuerzas productivas, es decir, en función de la forma en que se modela la relación
activa del hombre con respecto a la naturaleza, las relaciones de distribución
dependen, a su vez, de las relaciones de producción; la manera en que se opera la
distribución de productos en la sociedad está determinada por la forma en que los
hombres participan en el proceso social de la producción. Las relaciones de producción
son, pues, la base del conjunto de las relaciones económicas. La actitud activa del
hombre respecto de la naturaleza en el proceso social de la producción determina las
relaciones de producción, mientras que estas, a su vez, definen las relaciones de
distribución. En esto reside la clave que permite comprender las leyes que rigen el
proceso social de la actividad económica de los hombres; y la economía política se
propone precisamente investigar estas leyes.
La regularidad fundamental que la economía política encuentra, al estudiar las leyes
sociales que rigen la actividad económica de los hombres, es la dependencia de las
relaciones de producción con respecto a las fuerzas productivas sociales. Ahora bien,
con el fin de orientarse en el sistema delas relaciones sociales que aparecen en el
proceso de producción, es necesario seleccionar entre ellas algunas que son
esenciales, que determinan el carácter de toda la complicada red de relaciones entre
los hombres. La relación fundamental es la que se establece entre los hombres a partir
de la posesión de los medios de producción, posesión reconocida y garantizada por la
Ley, es decir, la propiedad. Así, la propiedad de los medios de producción es la relación
social sobre la que se basa todo el complicado sistema de relaciones humanas que
tienen lugar en el proceso de la producción. La propiedad de los medios de producción

Unidad I -6-
Introducción al Análisis Económico

decide, en efecto, la forma en que tales medios son utilizados y, en consecuencia,


determina las formas imperantes de cooperación y de división del trabajo. Además, la
propiedad de los medios de producción prejuzga igualmente la cuestión de la
propiedad de los productos y, por ello mismo, la de su distribución. Las relaciones de
producción, entonces, deben clasificarse según la propiedad de los medios de
producción. En este sentido, esta propiedad puede ser social o privada.
Las fuerzas productivas sociales (con un grado de desarrollo) y las relaciones de
producción ligadas a ellas constituyen en su conjunto lo que denominamos el Modo de
Producción. El modo de producción forma un todo interiormente equilibrado, en el
que las relaciones de producción y, sobre todo, su base –la propiedad de los medios de
producción- se adaptan a las exigencias del grado de desarrollo en que se encuentran
las fuerzas productivas sociales. Esto constituye una regularidad fundamental del
desarrollo de las relaciones de producción y se enuncia como:
Primera Ley fundamental de la economía política: Ley de la correspondencia necesaria
entre las relaciones de producción y el carácter de las fuerzas productivas.
Es evidente que las relaciones económicas no son las únicas relaciones sociales. Así
tenemos, relaciones políticas, originadas por la actividad de poder del Estado;
relaciones jurídicas, que resultan de las normas dictadas por el Estado para
reglamentar la actividad humana, etc. De esta manera, llamamos Superestructura de
un modo de producción dado a la parte de relaciones sociales (excluidas las relaciones
de producción) que es indispensable para que exista dicho modo de producción.
Designamos con el nombre de Formación Social o Sistema Social el modo de
producción acompañado de la superestructura correspondiente, mientras que las
relaciones de producción peculiares de una formación social dada constituyen lo que
llamamos su Base Económica o Estructura Económica. La superestructura no puede
ser arbitraria; está adaptada, por su naturaleza, a la base económica y, por ello mismo,
a todo el modo de producción predominante en una época histórica dada. Cuando
cambian las relaciones de producción esenciales la superestructura cambia también:
nace una nueva formación social. Esta regularidad se enuncia como:
Segunda Ley fundamental de la economía política: Ley de la correspondencia
necesaria entre la superestructura y la base económica.
Con el fin de comprender el proceso histórico por el que una sociedad humana pasa de
una formación a otra, necesitamos saber cuál es el factor que provoca la ruptura del
equilibrio interno de las formaciones sociales. Este factor está constituido por el
desarrollo de las fuerzas productivas. Así, todo proceso social consiste en una actividad
humana de un tipo determinado que se repite constantemente. La repetición
constante de una acción determinada origina el hábito, la rutina; es decir, la tendencia
a repetir esa acción como en el pasado. Al conjunto de las acciones que se realizan por
la fuerza del hábito, lo llamamos costumbre. Los hábitos y las costumbres se repiten a
lo largo del tiempo hasta que aparece un nuevo estimulo externo que pone fin a la
repetición y provoca un cambio en el género de la acción; el nuevo género de acción se

Unidad I -7-
Introducción al Análisis Económico

transforma a su vez en hábito y costumbre. Se desprende de esto que las relaciones


sociales, así como las ideas sociales que de ellas se derivan, tienden a hacerse
rutinarias, a transformarse en hábitos y costumbres sociales resistiéndose al cambio.
Sin embargo, existe un campo de la actividad social de los hombres en que los hábitos
y la rutina no pueden ser de larga duración, puesto que en este campo aparecen
constantemente nuevos estímulos externos que obligan a los hombres a cambiar su
comportamiento. Este campo de la actividad social se refiere al proceso de la
producción, a la acción del hombre sobre la naturaleza y –recíprocamente- de la
naturaleza sobre el hombre, que se produce en el proceso social del trabajo. El
carácter de esta acción recíproca está determinado por las fuerzas productivas
existentes y, por tanto, por los medios de producción, sobre todo, por los instrumentos
de trabajo así como por la experiencia y capacidad de los hombres que se sirven de
estos. En el proceso social del trabajo, el hombre transforma su medio material, se
crea un nuevo medio material, que se compone de los productos de su trabajo (casas,
ciudades, talleres, fábricas, medios de transporte, etc.). Este nuevo medio material
constituye un estímulo que provoca un cambio de comportamiento en el proceso
ulterior de la producción. Aparecen nuevos y mejores instrumentos de trabajo,
aumenta la capacidad y habilidad en el empleo de los instrumentos. El hombre se
rodea de un terreno artificial cuya complejidad crece incesantemente; este medio
material artificial refuerza el poder natural del hombre, por ello, refuerza y ensancha
su dominación sobre la naturaleza. Cada nueva acción humana crea sin cesar estímulos
externos que provocan nuevos cambios en el comportamiento de los hombres. De esta
manera se opera un desarrollo constante de las fuerzas productivas sociales. Así pues,
contrariamente a las relaciones sociales, a las ideas sociales, que se distinguen por su
carácter conservador, las fuerzas productivas están sometidas a cambios constantes,
se desarrollan sin cesar, conduciendo así el potencial productivo de la sociedad a un
nivel cada vez más elevado. Esta regla se enuncia como:
Tercera Ley fundamental de la economía política: Ley del desarrollo progresivo de las
fuerzas productivas.
La acción de la ley del desarrollo progresivo de las fuerzas productivas socava, tarde o
temprano, la conformidad entre las relaciones de producción y el carácter de las
fuerzas productivas. El desarrollo de las fuerzas productivas hace que al cabo de cierto
tiempo las relaciones de producción dejen de estar adaptadas a las nuevas exigencias
de dichas fuerzas. La armonía interna del modo de producción es perturbada; aparece
una contradicción entre las relaciones de producción y las nuevas fuerzas productivas;
el modo de producción deja de ser un todo internamente equilibrado. Pero la acción
de la primera ley restablece la correspondencia entre las relaciones de producción y las
nuevas fuerzas productivas: se produce una adaptación de las relaciones de
producción a las nuevas exigencias de las fuerzas productivas.
El cambio de las relaciones de producción compromete, sin embargo, la
correspondencia entre la superestructura y la base económica de la sociedad. Aparece,

Unidad I -8-
Introducción al Análisis Económico

en la formación social existente, una contradicción interna, una contradicción entre la


superestructura y las exigencias de la nueva base económica. La acción de la segunda
ley restablece la correspondencia entre la superestructura y las exigencias de la nueva
base económica. Se opera un cambio de superestructura, y esto da lugar a la aparición
de una nueva formación social.

2- Corrientes del pensamiento económico


Las primeras corrientes del pensamiento económico moderno –el mercantilismo y la
fisiocracia- se desarrollaron en una época de grandes cambios políticos, económicos,
sociales, religiosos y geográficos. Esos cambios fueron socavando de manera paulatina
el mundo feudal, dando lugar al surgimiento de nuevos protagonistas y de nuevas
formas de organizar la producción y las relaciones sociales.
2-1- Mercantilismo
Marco histórico: La edad media, dominada por formas de organización política feudal
y un sistema económico señorial, autárquico y de escaso avance científico, empieza a
romperse con la apertura de las rutas comerciales con el extremo oriente y con la
intensa acumulación de metales preciosos de las naciones europeas con ocasión de la
conquista de América. La concepción mercantilista empieza en el siglo XVI, pero toma
fuerza en el siglo XVII y tiene características particulares en cada una de las naciones.
La característica principal del mercantilismo es la de ser el pensamiento económico de
la época en que se construyeron los mercados nacionales europeos aprovechando el
impulso que daba el incremento de la demanda externa generada por las nuevas rutas
comerciales. El mercantilismo aporta entonces los fundamentos teóricos que soportan
la construcción y el fortalecimiento del mercado interno, hecho que supone la
regulación del comercio internacional para ponerlo en función del desarrollo nacional.
Así, el mercantilismo -como pensamiento económico- se entiende como el conjunto de
ideas que dominaron durante la época en que se construyeron los mercados europeos,
en su fase previa a la revolución industrial. El mercantilismo transformó no sólo la
forma de producir y comerciar sino que cambió la sociedad, las instituciones y el
Estado, así como la forma en que éstas se insertan en un proceso de globalización
comercial. Esta inserción obligó a gobernantes y pensadores a tener una mirada menos
interesada en los feudos y más en el conjunto de un emergente Estado nación.
Durante su vigencia, impulsaron cambios que fueron claves para el crecimiento del
poder de la burguesía y para el desarrollo del capitalismo. Esta corriente de
pensamiento tuvo un gran impacto y durante unos trescientos años fue el
pensamiento económico hegemónico.
Principales temas:
Los mercantilistas no se preocuparon por explicar cómo y por qué funcionaba la
economía. No es una escuela bien definida ni con posturas teóricas unánimes. Sus
intereses eran de tipo práctico: cómo hacer para aumentar el poderío y el bienestar
del reino y, al mismo tiempo la ganancia de los mercaderes.

Unidad I -9-
Introducción al Análisis Económico

Una característica primordial de la literatura mercantilista es su convicción de que los


factores monetarios, más que los factores reales, son los determinantes principales de
la actividad y el crecimiento económico. Los mercantilistas afirmaban que una
adecuada oferta de dinero resulta particularmente esencial para el crecimiento del
comercio, tanto doméstico como internacional. Creían que los cambios en la cantidad
de dinero generaban cambios en el nivel del producto real. Así, basándose en la
importancia que los metalistas1conferían al atesoramiento de metales preciosos, los
mercantilistas privilegiaron el comercio exterior como forma de obtener dichos
metales. De esta manera, lo más relevante del mercantilismo es su idea acerca de la
riqueza. Conciben su origen en el comercio exterior, específicamente en las
exportaciones realizadas por un país. La riqueza consiste en la obtención de metales
preciosos mediante el excedente de exportación, lo cual se expresa como una balanza
comercial positiva. En este sentido es que la riqueza es igual al oro y la plata. En esta
estrategia, el Estado debía ocuparse de reglamentar las diferentes actividades
económicas, estimulando algunas, como los monopolios en el comercio exterior, y
prohibiendo otras, como la importación de determinados productos extranjeros, o la
salida de metales preciosos del reino.
Principales propuestas:
1. Proteger a la industria y el comercio de su país (“proteccionismo”)
2. Impulsar el comercio exterior del país
3. Desarrollar el comercio interior del país
4. Desarrollar la agricultura y la manufactura del país
5. Favorecer la acumulación de metales preciosos en el país
6. Fortalecer el poder del Estado (centralismo)
En resumen: ¿cuáles son las aportaciones del mercantilismo? Comenzar a ver a la
economía como un “problema” (serie de problemas) a estudiar, comenzar a verla
como un sistema en el que existe cierto tipo de interrelaciones. Asimismo son los
pioneros en el estudio del llamado sector externo y del sector monetario, explorando
los principales vínculos entre ambos: balanza comercial, dinero, etc.
2-2- Fisiocracia
La llamada Escuela fisiocrática surgió en Francia en el siglo XVIII. Presentó sus ideas
durante un período relativamente corto entre 1750-1780, aproximadamente. Se ha
dicho que nadie sabía de las ideas fisiócratas antes de 1750, y que después de 1780
sólo pocos economistas habían oído de ellas. No obstante fue de gran contribución a la
posterior formación de la economía clásica y por ende de la ciencia económica. Se
destaca especialmente por su noción de la riqueza y su visión del sistema económico.
Contemporánea del movimiento de La Ilustración, es partidaria del liberalismo

1
Entendían que la política más recomendable para un soberano era tratar de estimular el
atesoramiento de metales preciosos en grandes cantidades. Argumentaban que la acumulación de
riquezas aseguraba la fortaleza económica del reino.

Unidad I -10-
Introducción al Análisis Económico

económico y su principal contribución sin duda radica en la elaboración del primer


modelo o diagrama de flujo para representar el funcionamiento interdependiente del
sistema económico.
Su nombre proviene de una combinación de palabras griegas que significan “gobierno
de la naturaleza”. El origen de la denominación de esta escuela fue la importancia que
le dieron a la tierra y a la agricultura, pues para ellos la tierra era el único factor que
genera producto neto.
Los fisiócratas creían que la sociedad debía regirse por “leyes naturales” y que el
Estado no debía intervenir para modificarlas. Estas leyes surgían del análisis que
realizaban del funcionamiento de la economía francesa de ese momento, basada en
gran medida en la producción agraria. Así, sostenían que la única actividad humana
capaz de producir una nueva riqueza, es decir, agregar un nuevo valor, era la
agricultura. Los fisiócratas estaban convencidos de que el sistema impositivo francés
era ineficiente y propendían por una mejor forma de recaudar recursos; para ellos -
dada su creencia de que la tierra es el único medio de generar valor- creían que la
tierra esta debía ser grabada fuertemente. El contexto en el que se nutre esta escuela
francesa es la del capitalismo agrícola en el norte de Francia y de la agricultura
capitalista inglesa, cuya manifiesta superioridad productiva frente a la agricultura
tradicional es motivo de reflexión y propuestas de política económica por parte de los
fisiócratas a fin de promover su difusión en el resto de Francia.
En materia de comercio exterior, se oponían a la concepción mercantilista ya que no
consideraban la acumulación de metales preciosos como la clave para alcanzar la
prosperidad nacional. Por ese motivo, rechazaban las medidas proteccionistas y las
regulaciones del comercio exterior que trababan el intercambio. Además, no veían en
el desarrollo industrial un objetivo importante, y aconsejaban a los monarcas que
redujeran al mínimo la intervención estatal en la economía. La fisiocracia tuvo en
Francois Quesnay (1694-1774), médico de la corte de Luis XIV, su líder intelectual. A él
se le atribuye la frase “laissez faire, laissez passer; le monde va luimeme” (“dejar
hacer, dejar pasar; el mundo va por sí mismo”), sin duda la más distintiva del
liberalismo económico. En su libro: Le Tableau Economique (Tabla Económica),
publicado en 1758, Quesnay incluye un esquema que muestra como la riqueza
producida por los agricultores iba circulando entre las distintas clases sociales, que
consumían esa riqueza en diferentes proporciones.
En resumen, el análisis fisiocrático se puede caracterizar por sus nociones más claras
sobre la economía de mercado; sin llegar a temas profundos, propendieron por un
sistema sencillo de equilibrio general, el primero que se reconoce en los estudios
económicos.
2-3- La Economía Clásica
La corriente conocida como la Escuela Clásica (también llamada escuela clásica inglesa
y escocesa, liberales, librecambistas, partidarios del “laissez faire…”, etc.), es
considerada generalmente como la primera corriente de Economistas (o creadores de

Unidad I -11-
Introducción al Análisis Económico

la “Ciencia Económica”), propiamente dichos, en la medida en que buscaron una


explicación global y coherente de los hechos económicos y realizaron reflexiones
teóricas, políticas y filosóficas, centrándose en la economía. Sus planteamientos eran,
en gran medida, contrarios al mercantilismo todavía vigente en Inglaterra y en gran
parte de Europa, pero no se limitaron a proponer medidas económicas concretas, sino
que, sobre todo, se dedicaron a analizan el funcionamiento de la economía en su
conjunto, buscando “leyes” económicas y desarrollando modelos de validez generales,
e incluso se plantearon cuál sería la evolución y el futuro de la economía y de la
sociedad.
Marco histórico: Los orígenes de la escuela clásica pueden remontarse al último
cuarto del siglo XVIII, coincidiendo con la primera fase de industrialización británica,
con el auge del sector textil. Este comienzo de la Revolución Industrial abriría luego el
camino para el desarrollo de las industrias de base como el carbón, el hierro y el acero
hacia la primera mitad del siglo XIX.
Se considera que el período de la Economía Política Clásica abarca de1776 a 1870:
casi un siglo en cuyo transcurso tiene lugar el inicio de la Revolución Industrial y su
propagación por Europa occidental y Norteamérica. Es también la era que corresponde
al capitalismo de libre competencia, así como a la etapa de ascenso al poder político de
las burguesías estadounidense y francesa, al igual que las de otros países de Europa.
Principales temas:
1. Crear un estado de opinión favorable a la eliminación de algunas barreras al
comercio internacional.
2. Favorecer la consideración de la burguesía como la única clase social que es
productiva y que garantiza el progreso económico.
3. Impulsar desde el terreno económico las concepciones individualistas, frente a las
colectivistas (feudales y saintsimonistas –socialismo utópico-).
4. Impulsar la desregularización de la economía, eliminando los controles y
reglamentos mercantilistas.
5. Liberalizar el mercado de trabajo y eliminar los restos del modelo de protección
social feudal.
6. Impulsar el proceso de privatización de la tierra.
7. Ayudar a convertir los conceptos de “modernidad” y “progreso” en los mitos
sociales dominantes.
8. Elaborar un modelo, complejo y completo, de interpretación de la economía. Lo
hicieron aplicando el “método positivo”, que pretendía encontrar las leyes naturales y
permanentes, lo que les llevó a considerar sus análisis como “científicos” y a separar la
Economía de las consideraciones morales.
Principales propuestas:
1. Limitar el proteccionismo, de acuerdo a los intereses de la industria (moderarlo).
2. Reducir el papel del Estado en la economía a favorecer el marco legal e institucional
que permitiera el crecimiento del capital.

Unidad I -12-
Introducción al Análisis Económico

3. Favorecer que el funcionamiento de la economía se rigiera por la propiedad privada


de los medios de producción, la competencia y la división del trabajo a nivel del país (lo
que no era novedad, porque también lo planteaban los mercantilistas) y a nivel
internacional.
En cuanto a los principales exponentes de este pensamiento podemos decir que en un
primer nivel, de acuerdo a la trascendencia de sus obras, se ubican las ideas de Adam
Smith y David Ricardo. En un segundo nivel se encuentran las de Robert Malthus, Jean
Baptiste Say y John Stuart Mill.
Adam Smith (1723 – 1790)
Smith era escocés y se formó en las universidades de Glasgow y de Oxford. En la
primera fue profesor de Lógica y de Filosofía Moral. Es considerado el fundador de esta
escuela. En 1776 publica “Investigación acerca de la naturaleza y causas de la riqueza
de las naciones”, más conocido como “La Riqueza de las Naciones”, obra considerada
fundacional para la ciencia económica.
Sus principales planteamientos pueden resumirse en:
1. El principal “problema” económico es el crecimiento (“la riqueza”). Lo que no
constituye novedad, pues este era también el planteamiento mercantilista y el de los
fisiócratas.
2. La fuente de toda riqueza es la actividad humana a través del trabajo (no lo es el
suelo, el clima, la extensión territorial, el excedente agrícola, la cantidad de plata y oro,
el superávit de la balanza comercial...). Estas consideraciones eran argumentos contra
los fisiócratas, los mercantilistas y los terratenientes (a los que consideraba, junto a
otros sectores sociales, como “no productivos” y a los que acusaba de apropiarse de
un elemento de la naturaleza).
3. El crecimiento de la riqueza “en la sociedad moderna” viene por la división del
trabajo (que permite el aumento de lo que hoy llamamos la productividad) a todos los
niveles, incluidos el internacional (al contrario que los mercantilistas que querían
producirlo “todo” en su país).
4. La mejor organización de la economía se logra espontáneamente, defendiendo cada
uno sus intereses personales (“la mano invisible del mercado”). Este tipo de
organización coincide con la “naturaleza humana” (lo que puede interpretarse como
que A. Smith consideraba que el capitalismo es el estadio natural de las relaciones
sociales).
5. El gobierno debe dedicarse únicamente a:
- La defensa.
- Justicia y policía.
- Ciertas obras públicas.
Ya que los empresarios “no obtendrían ganancia” en estos terrenos.
6. El precio de los bienes oscila en torno al costo de producción (su “valor verdadero”).
El precio de los bienes viene determinado por la oferta (renta de la tierra, salario del

Unidad I -13-
Introducción al Análisis Económico

trabajo y beneficio del capital tienen sus “tasas naturales”). El trabajo mide el valor de
cambio de los bienes y ese valor es, por tanto, objetivo.
7. Consideraba que la economía llegaría a un “estado estacionario”, en la medida que
el incremento de las inversiones de capital llevaría al descenso progresivo de la tasa
(%) de ganancias, pero le parecía muy remota esa situación y no le preocupó mucho.
Hacía más hincapié en las posibilidades de expansión de la economía, que consideraba
prácticamente ilimitadas.
David Ricardo (1772-1823)
Hacia principios del siglo XIX, Inglaterra ya contaba con grandes ciudades fabriles, con
una industria desarrollada que abastecía de artículos a todo el mundo y con una
población numerosa que, en una gran proporción, estaba ocupada en la industria. En
este contexto vivió el segundo gran exponente de la Escuela Clásica, hombre de
negocios, financiero y parlamentario inglés, David Ricardo.
Su libro, “Principios de economía política y tributación”, (1817), destaca como una de
las grandes obras de la Economía en razón de su método abstracto de análisis,
especialmente en el abordaje o enfoque dado a los siguientes cuatro aspectos o
temas: la teoría del valor trabajo; la teoría de la renta diferencial en la agricultura (que
constituirá un antecedente para el estudio de los rendimientos decrecientes en la
economía); el modelo de la distribución del producto social en salario, renta y
ganancias conforme avanza la acumulación de capital y, por último; la teoría de las
ventajas comparativas como fundamento explicativo del comercio internacional y de
sus ventajas para las economías nacionales.
A diferencia de Smith se preocupó menos por las causas de la riqueza de las naciones y
centró su atención en la distribución del ingreso. Ricardo sostenía que el problema
principal de la economía política consiste en determinar las leyes que regulan esta
distribución. Siguiendo esta orientación elaboró su teoría de la renta diferencial. Así,
el problema que encontraba Ricardo era que, en las primeras etapas de la revolución
industrial, cada nueva superficie que se utilizaba para cultivar, era menos productiva
que la anterior porque no estaba normalmente dispuesta para dicha actividad,
requiriendo entonces un precio más alto del producto para hacer viable la ganancia de
estas tierras. Con el creciente aumento de la población surgió la necesidad de cultivar
más tierras que no estaban preparadas para el cultivo por ser de calidad inferior o por
estar mal situadas Cada alza de precio debida a la necesidad de usar tierra de calidad
inferior generaba una ganancia extra a las tierras más ricas: la renta del suelo. Del total
de lo obtenido de la venta de los granos, quedaba más en manos del terrateniente y
menos en poder de quien trabajaba la tierra. De esta manera, Ricardo demuestra la
existencia de conflictos entre las distintas clases sociales y desmiente así la idea de
armonía que Smith había establecido al decir que si crecía la riqueza de una nación se
beneficiarían todas las clases.
En cuanto a la teoría de las ventajas comparativas, la idea central es que los “países
exportarán los bienes que su trabajo produce de forma relativamente más eficiente e

Unidad I -14-
Introducción al Análisis Económico

importaran los bienes que su trabajo produce de forma relativamente más


ineficiente.” Así, al intercambiar bienes en los que tienen costos relativos más bajos,
las economías se especializan en la producción del bien en el que son más eficientes y
lo cambian por el bien en el que lo son menos. De este modo el comercio presenta un
método indirecto (y más eficiente) de producción que viene a abaratar el precio de los
bienes intercambiados y amplía las posibilidades de consumo.
Thomas Malthus (1766-1834)
Thomas Robert Malthus fue un economista, clérigo y demógrafo británico. Desde 1805
hasta su muerte fue profesor de historia moderna y economía política. Malthus logró
un lugar en la historia del pensamiento económico por su Ensayo sobre el principio de
la población (1798). Este ensayo fue una respuesta al libro del inglés William Godwin,
quien expresaba que la propiedad privada era la causa de la pobreza y de las malas
condiciones de vida de las clases bajas y pensaba que una reforma política y social
mejoraría dicha situación. Malthus intentó demostrar que la verdadera causa de la
pobreza se encontraba en una “Ley Natural” de acuerdo con la cual la población crece
más rápidamente que la cantidad de alimentos que es capaz de producir.
La idea básica de esta teoría es que el crecimiento de la población se halla limitado por
el volumen de los medios de subsistencia. Cuando estos aumentan, la población crece,
es decir que, a medida que aumenta la producción de alimentos, crece el número de
familias, pero lo hacen mucho más rápido que la producción, provocando de esta
manera, una insuficiencia de alimentos. Según Malthus, esta situación genera miseria y
hambre en la población, a menos que el crecimiento de esta última se impida por
algún medio. Así, para él existían frenos positivos y negativos al crecimiento
poblacional: los primeros eran la restricción moral que limitaba el coeficiente de
natalidad y los segundos, el hambre y las guerras que aumentaban el coeficiente de
mortalidad.
Lo que no es común leer sobre él es su crítica a la teoría clásica acerca de la
inexistencia de problemas de demanda. Para Malthus no siempre la oferta garantiza
su propia demanda y la demanda que efectivamente se produce en los mercados
(demanda efectiva) es en ocasiones insuficiente para la oferta existente. De esta
manera, Malthus combina una visión escéptica de largo plazo, en la cual la población
excede a los recursos disponibles, con una visión de corto plazo en donde puede existir
un exceso entre lo que la sociedad produce y lo que puede consumir.
2-4- La Economía Marxista
El pensamiento marxista en Economía nace en el siglo XIX ligado al naciente
movimiento obrero (sindicatos, grupos y partidos obreros) y a las corrientes de
pensamiento anticapitalistas (socialismo utópico, “socialismo científico” o comunismo,
anarquismo o comunismo libertario…) que se desarrollan en su seno y entre sectores
intelectuales. Los planteamientos marxistas son algo más que una Teoría Económica, y
constituyen “una concepción del mundo” que intenta analizar la realidad de la
sociedad capitalista desde varios puntos de vista convergentes (desde la Economía, la

Unidad I -15-
Introducción al Análisis Económico

Historia, la Filosofía, la Sociología, la Política, la Antropología, etc.), aunque en general


se reconoce que el núcleo de los planteamientos marxistas se encuentra en su análisis
de la economía y en su concepción de la lucha de clases y el papel de ésta en la
historia.
Marco histórico: Su análisis crítico sobre el capitalismo lo realizó durante el desarrollo
y expansión de la Segunda Revolución Industrial, con clases obreras crecientes y
mecanismos de explotación de la fuerza de trabajo muy particulares de la época y con
condiciones de vida de extrema pobreza para las grandes mayorías. El descontento por
los males que causaba la industria capitalista y la sensación de que los industriales eran
sus explotadores fueron para los obreros elementos fundamentales para la
construcción de una identidad común, es decir, para su identificación como clase
social.
Karl Marx (1818-1883)
Nació en Alemania en el seno de una familia de la alta clase media. En 1867 se publicó
el primer tomo de su obra económica por excelencia, “El Capital”. Los tomos restantes
serán publicados después de su muerte.
En el prólogo al primer volumen Marx especifica que su objetivo es investigar el
régimen capitalista de producción y las relaciones de producción y circulación que a él
corresponden. La finalidad última de su obra es, entonces, descubrir la ley económica
que guía el movimiento de la sociedad moderna, la sociedad capitalista.
Marx, utilizó la revisión histórica para controvertir las tesis de los autores clásicos y
resaltar la injusticia inherente al proceso industrializador que ya habían advertido los
―socialistas utópicos‖, como el propio Marx los llamó. La revisión histórica del proceso
de desarrollo económico lo condujo a identificar dos elementos: las fuerzas
productivas y las relaciones sociales de producción, los que se convirtieron en la base
del materialismo histórico, que es como denominó su sistema de pensamiento.
Así, en el pensamiento filosófico alemán la vertiente de la filosofía de la historia ocupa
un lugar central durante el siglo XVIII e inicios del XIX. La respuesta a interrogantes
tales como: ¿Qué es la historia? ¿Únicamente una sucesión de hechos y
acontecimientos sin conexión y dirección alguna? ¿Cuál es el sentido de la historia de
la humanidad? ¿Qué fuerzas o factores “mueven las ruedas” de la historia? encuentra
en pensadores como Kant y Hegel una explicación idealista. En el caso concreto de
Hegel existe una visión dialéctica, que remarca la contradicción y el antagonismo como
el factor que impulsa el movimiento histórico a lo largo de una serie de etapas de
evolución. Marx retoma esta tradición filosófica al tiempo que le imprime un giro
materialista. La historia no está determinada por la voluntad o la acción de ninguna
providencia, espíritu absoluto o ente metafísico, sino por las condiciones materiales y
sociales de existencia de los hombres. Así, el fundamento del materialismo es que
somos seres vivos con necesidades materiales. En tanto el hombre es un sujeto
histórico en un contexto social y económico, la base de la historia es su actividad
práctica, esto es, la producción. Los sistemas de ideas son reflejo de la estructura

Unidad I -16-
Introducción al Análisis Económico

socioeconómica de la que emergen. De tal manera, son las circunstancias materiales


las que determinan los hechos históricos. Así, la historia es el resultado del modo en
que los seres humanos organizan la producción social de su existencia. El hombre
actúa sobre la naturaleza a través del trabajo. Esta interacción entre el hombre, la
naturaleza y lo social supone una dialéctica, un cambio continuo que se erige en la
marcha de la historia, siendo su fuerza propulsora: las contradicciones. “…La dialéctica,
en su “figura racional”, plantea que la historia no es otra cosa que el interminable
despliegue de las contradicciones sociales. Si en Hegel estas quedan encapsuladas en
el plano de las ideas, en Marx el “hogar” de las mismas se sitúa en la sociedad civil. Allí
tropezamos con las clases y sus irreconciliables antagonismos y las contradicciones
entre las fuerzas productivas y las relaciones sociales de producción…” (Boron,
2006:42). De esta manera, en cada coyuntura histórica se presentan situaciones como
las descriptas que impulsan el desarrollo. ¿Cómo es esto en el capitalismo? El hombre,
para satisfacer necesidades básicas, actúa sobre la naturaleza a través del trabajo. En
esta dinámica cimenta vínculos con otros seres humanos. A través de dichos vínculos
aparece la primera célula social, esto es, la familia. La aparición de nuevas, y mayores,
necesidades suscita la producción de otras relaciones sociales que trae aparejado el
concepto de División del Trabajo. A partir de esta forma de organizar el trabajo se
generan múltiples consecuencias. De estas, es importante particularizar en una, de
enorme importancia en el análisis de Marx: la formación de las Clases Sociales. Las
mismas se van a definir en función de aspectos de índole económico. Así, la sociedad
capitalista se caracteriza por la existencia de 2 (dos) clases sociales: Burguesía y
Proletariado. Estas nunca se dan en forma pura y están en relación con el espacio
ocupado en el sistema de producción y la propiedad de los medios de producción. De
esta manera, la burguesía detenta la propiedad privada de los medios de producción y
controla al proletariado a través de la compra de su fuerza de trabajo. El proletariado,
ajeno a la posesión de los medios de producción, vende su fuerza de trabajo a cambio
de un salario en función de su necesidad de supervivencia. “La fuerza de trabajo es,
pues, una mercancía que su propietario, el obrero asalariado, vende al capital. ¿Para
qué la vende? Para vivir” (Marx, 1891:11). Esto se da en función de que toda
producción es social. Los hombres establecen relaciones para producir. En este punto
aparecen dos conceptos importantes: Relaciones sociales de producción (RSP) y
Fuerzas productivas sociales (FPS). “…las relaciones de producción son sencillamente
el resultado del carácter social del trabajo, el resultado del hecho de que, en el proceso
de la producción, existen la cooperación y la división del trabajo entre los
hombres….dependen de la forma en que el hombre influye sobre la naturaleza y la
transforma, a la vez que se modela a sí mismo en el curso de esta acción…” (Lange,
1966:19). “…la manera y los medios empleados por el hombre para actuar sobre la
naturaleza en el proceso de producción, así como la automodelacion del hombre que
lleva implícita esta acción, han sido designadas por Marx con la expresión fuerzas
productivas…” (Lange, 1966:19). Entre estos dos factores (RSP y FPS) se producen

Unidad I -17-
Introducción al Análisis Económico

contradicciones en el Modo de Producción que van a provocar cambios a lo largo de la


historia. En el caso concreto de la sociedad capitalista, las RSP están en función de dos
elementos: el capitalista y el obrero. El primero, dueño de los medios de producción
explota al obrero que solo posee su fuerza de trabajo y que debe vender para subsistir.
Entonces, en el modo de producción del capitalismo prevalece una contradicción de
clase, esto es, la clase de los capitalistas y la clase obrera.
Otro concepto que se desprende como consecuencia de la división del trabajo es el de
Alienación. En el estudio social de Marx, es un fenómeno que implica la enajenación
del hombre y el producto de su trabajo. “…El obrero ni siquiera considera el trabajo
parte de su vida; para él es más bien un sacrificio de su vida. Es una mercancía que ha
adjudicado a un tercero. Por eso el producto de su actividad no es tampoco el fin de
esta actividad. Lo que el obrero produce para sí no es la seda que teje ni el oro que
extrae de la mina, ni el palacio que edifica. Lo que produce para sí mismo es el salario;
y la seda, el oro y el palacio se reducen para él a una determinada cantidad de medios
de vida, si acaso a una chaqueta de algodón, unas monedas de cobre y un cuarto en un
sótano. Y para el obrero que teje, hila, taladra, tornea, construye, cava, machaca
piedras, carga, etc., por espacio de doce horas al día, ¿son estas doce horas de tejer,
hilar, taladrar, tornear, construir, cavar y machacar piedras la manifestación de su vida,
su vida misma? Al contrario. Para él, la vida comienza allí donde terminan estas
actividades, en la mesa de su casa, en el banco de la taberna, en la cama. Las doce
horas de trabajo no tienen para él sentido alguno en cuanto a tejer, hilar, taladrar, etc.,
sino solamente como medio para ganar el dinero que le permite sentarse a la mesa o
en el banco de la taberna y meterse en la cama…” (Marx, 1891:11).
Ahora bien, retomando el concepto de contradicción y explotación de clase en el
capitalismo: ¿cómo se produce tal explotación? El objetivo central en el capitalismo
conduce a la idea de lucro. La ganancia y posterior acumulación del capital no se
produce en la instancia del intercambio sino que se da hacia el interior del proceso de
producción. Marx sostiene que del total de horas trabajadas por el obrero a lo largo
del día, supongamos 8 (ocho) horas, una cantidad menor (ej.4 (cuatro) horas) se erigen
en el tiempo necesario para asegurar su reproducción. De tal manera, el salario
pagado por el capitalista no es por las ocho horas sino solo por cuatro. Este es el
tiempo socialmente necesario. El tiempo restante, trabajado por el obrero, es el
tiempo excedente del que se apropia el capitalista. Este es el núcleo del concepto de
Plusvalía usado por Marx para explicar la explotación de clase en el capitalismo. Es
decir, el plusvalor que surge en la instancia del trabajo que no es pagado al obrero y
del cual se apropia el capitalista. La producción de plusvalor reconoce dos formas
características. Una se conoce como producción de plusvalía absoluta y se origina en
la prolongación de la jornada de trabajo o también en el incremento del ritmo de
trabajo. La otra, conocida como plusvalía relativa, surge del acortamiento del tiempo
que requiere el trabajador para crear el valor abonado bajo la forma de salario.

Unidad I -18-
Introducción al Análisis Económico

Proviene de un aumento de la productividad social del trabajo (modificación de los


instrumentos, las herramientas, introducción de progreso técnico, etc.
Los cambios en la productividad del trabajo que el capitalismo impulsa, obligan a una
modificación en las condiciones de producción. Cada vez más, los trabajadores son
desplazados por la introducción de nuevas maquinarias que al mismo tiempo que
producen más bienes requieren una menor cantidad de trabajo vivo. El resultado es
que el capitalista se ve obligado, para mejorar sus posibilidades competitivas ante los
demás capitalistas, a destinar una parte mayor de su inversión a la compra de
máquinas, instrumentos, herramientas y materias primas y a gastar una porción menor
en fuerza de trabajo vivo. Los efectos de este mecanismo constituyen un problema
para el capital en la medida en que resulta desplazada de la producción, la fuente
misma del valor y del plusvalor, esto es, la capacidad viva de trabajo. Una menor
cantidad de trabajadores puestos en movimiento implica, por un lado, el aumento en
la explotación del trabajo y, por el otro, un incremento de la disputa competitiva entre
los capitalistas. En este punto Marx insiste en la presencia de múltiples factores de
tensión y desequilibrio en el sistema, tales como la brecha entre producción y
consumo dada la poca capacidad de compra del proletariado, y las
desproporcionalidades y ritmos de crecimiento diferenciados de los sectores
industriales. Esto conduce a que En el capitalismo sean inevitables las crisis
económicas y la tendencia al estancamiento, lo que llevará políticamente a la
destrucción del capitalismo (que será sustituido por el socialismo o comunismo): “La
burguesía produce sus propios sepultureros”.
En definitiva, la idea como percibe Marx a la sociedad capitalista es como un edificio
cuya base material (Infraestructura) va a estar dada por las RSP y las FPS. Estas están
vinculadas y deben ser acordes. Sobre esta estructura se levanta la Superestructura, es
decir, el edificio jurídico-político que legitima la explotación. De esta manera, la
superestructura va a estar determinada por la infraestructura manteniendo ambas una
coherencia tal para conservar la sociedad, o sea, el modo de producción que es la
unidad de análisis usada por Marx. “…La división de la sociedad en una reducida clase
fabulosamente rica y una enorme clase de asalariados que no poseen nada, hace que
esta sociedad se asfixie en su propia abundancia, mientras la gran mayoría de sus
individuos apenas están garantizados, o no lo están en absoluto, contra la más
extrema penuria. Con cada día que pasa, este estado de cosas va haciéndose más
absurdo y más innecesario. Debe ser eliminado, y puede ser eliminado. Es posible un
nuevo orden social en el que desaparecerán las actuales diferencias de clase y en el
que —tal vez después de un breve período de transición, acompañado de ciertas
privaciones, pero en todo caso muy provechoso moralmente—, mediante el
aprovechamiento y el desarrollo armónico y proporcional de las inmensas fuerzas
productivas ya existentes de todos los individuos de la sociedad, con el deber general
de trabajar, se dispondrá por igual para todos, en proporciones cada vez mayores, de

Unidad I -19-
Introducción al Análisis Económico

los medios necesarios para vivir, para disfrutar de la vida y para educar y ejercer todas
las facultades físicas y espirituales…” (Marx, 1891:8).
2-5- La Economía Neoclásica
La corriente neoclásica surgió a finales del siglo XIX, principalmente en Austria, Suiza e
Inglaterra, en ambientes académicos y desde entonces, hasta la crisis de los años 30
del siglo XX (1929), se convirtió en la interpretación oficial de la Economía. Tras dicha
crisis, sus planteamientos perdieron influencia, tanto en las universidades como en la
actuación de los gobiernos. A finales del siglo XX (tras la crisis de los años setenta), sus
planteamiento volvieron a ser retomados, siendo actualmente este modelo el que, casi
en exclusiva, se estudia en los medios académicos.
Marco histórico: En las últimas décadas del siglo XIX la economía capitalista basada en
la industria se había consolidado considerablemente. El sistema industrial mostraba
toda su capacidad de producir riqueza. Se formaban grandes empresas industriales,
cuya producción no solo alcanzaba para abastecer la demanda local, sino que sobraba
para ser vendida en otros países. Así, los países europeos más industrializados pasaron
de la expansión industrial de la producción de consumo a la de producción de bienes
de capital y la acumulación de excedentes financieros que permitieron exportar las
inversiones hasta los territorios de ultramar a donde llegaban sus políticas de
expansión colonizadora, ocupando territorios en diversos puntos de África, Asia y
Oceanía, de los cuales extraían los recursos necesarios para aumentar su producción.
El sistema económico mundial estaba organizado de acuerdo con las necesidades de
los países más poderosos, sobre la base de la llamada “división internacional del
trabajo”: cada país producía (y exportaba) aquello que podía hacer de la manera más
eficiente, en tanto que importaba otro tipo de bienes.
Paralelamente, se estaban incrementando las luchas de los trabajadores. Así, con el
crecimiento de la economía industrial se había constituido una importante clase
obrera, que tendía a agruparse en sindicatos y partidos para expresar sus demandas
frente a una economía que no tenía en cuenta sus derechos y necesidades. En este
marco, se daba una creciente influencia política entre los trabajadores de los
planteamientos marxistas. Planteamientos que también alcanzan un peso importante
entre sectores de intelectuales con los que debatían los neoclásicos.
Con la muerte de Ricardo en 1823 dejaron de producirse aportes importantes al
pensamiento económico y el de los clásicos empezó a sufrir un desgaste por su
incapacidad para dar respuesta a los cambios ocurridos en las siguientes tres décadas
en las que el cambio técnico aumentó la productividad, se expandió la producción y el
consumo, la producción trascendió a bienes de capital, se generaron excedentes
financieros, se concentró la propiedad productiva y financiera, las luchas obreras
reclamaron mejores salarios y condiciones de trabajo. Así, el ambiente europeo
liderado por Inglaterra era propicio entonces para que se iniciara una discusión de los
fundamentos de la ciencia económica dentro de dos líneas de desarrollo, por un lado
aquella cuyo propósito fuera justificar y dar luces al sistema imperante y en expansión,

Unidad I -20-
Introducción al Análisis Económico

y por otro la que desnudara sus dificultades y vislumbrara una alternativa. Como era
de esperarse, ambas partieron del estado en que Ricardo dejó la ciencia económica;
Marx tomó la vía de la crítica, mostró la crueldad de la forma como se había llegado al
estado de la economía, describió su funcionamiento así como sus puntos críticos y
anunció que tal sistema era incapaz de sobrevivir. Fue un ataque de gran profundidad
que no podía ser eludido y debía ser enfrentado con argumentos sólidos y
sistemáticos. La respuesta de la línea de defensa fue extensa y de largo aliento. Los
nuevos autores como Jevons (1835-1882), Walras (1834-1910) y Menger (1840-1921)
expusieron la utilidad (el grado de satisfacción) como la fuente del valor, hicieron
énfasis en la libertad individual y defendieron el derecho no sólo de exportar sus
productos y obtener renta de sus capitales sino también de usufructuar los bienes
ajenos existentes más allá de sus fronteras. Luego, Alfred Marshall (1842-1924)
integro los conceptos de esta nueva corriente con la de los pensadores clásicos. Si se
tiene en cuenta que la economía clásica había recibido un duro golpe con la
publicación de los textos de Marx: Contribución a la crítica de la economía política
(1859) y El Capital (1867), en los que había descrito las principales características del
capitalismo, mostrado sus fallas y anunciado su derrumbe, la tarea de los nuevos
autores no sólo era innovar sino además demostrar que era posible alcanzar el
beneficio general profundizando el liberalismo económico. Sus promotores formaron
una corriente a la que se le reconoció haber logrado una revolución en la ciencia
económica, la revolución marginalista, la que fue recibida como un gran alivio.
Principales temas: La utilización del término neoclásico pretende mostrar una
continuidad entre los primeros grandes pensadores económicos (Smith, Ricardo, etc.) y
los nuevos autores que, si bien utilizaban otros instrumentos analíticos, pretendían
retomar los principales conceptos de sus antecesores. Sin embargo, esta continuidad
se parece más a una ruptura. Así, los clásicos orientaron sus preocupaciones hacia las
preguntas básicas de la economía, esto es, entender el mundo de la producción y de la
distribución de la riqueza. De esta manera, podrían implementar las mejoras políticas
para fomentar el bienestar de la gente. La corriente neoclásica, por su parte, orientó
sus preocupaciones en una dirección muy diferente. El centro de atención pasó de la
producción al intercambio, y de los grandes grupos sociales como los capitalistas, los
terratenientes, los trabajadores, a los individuos. Es decir, sus pensadores se
preocupaban por entender los comportamientos microeconómicos (individuo,
empresa) dejando de lado las preocupaciones macroeconómicas. Se procuraba fundar
una ciencia económica desvinculada de apreciaciones subjetivas, políticas. Una ciencia
económica pura, que utilizara, como herramientas, métodos matemáticos. En vez de
una disciplina influida por los conflictos sociales, de intereses históricos, se pretendía
establecer un método neutral. Se impone así, la ciencia llamada Economía,
amputándosele la palabra política. Así, los marginalistas reinventan la ciencia
económica alejándola de cualquier referencia al conflicto social. La idea imperante es
la armonía social, la no existencia de intereses opuestos entre capitalistas y

Unidad I -21-
Introducción al Análisis Económico

trabajadores. Entonces, el análisis marginalista deja de lado los grupos sociales y se


centra en el individuo. La sociedad aparece como un conjunto de átomos sociales. Sin
importar los tiempos históricos el sujeto siempre tiene necesidades a satisfacer y
recursos insuficientes. Los procesos económicos se explican a través de razones
sicológicas de los hombres que actúan en función de maximizar utilidades y ganancias.
La representación de esta idea es la figura del Homo economicus, sujeto que siempre
elige de manera racional, guiado por su propio interés, que necesidades satisfacer en
función de sus recursos.
Principales propuestas:
- La posibilidad de formular leyes universales, en función de la existencia ahistórica de
necesidades ilimitadas y recursos escasos, que se cumplan en todo tiempo y lugar.
- Establecer modelos ideológicamente neutrales a través del uso de herramientas
provenientes de la química, la física y las matemáticas. El problema que subyace es la
distancia entre estos modelos y la realidad (ej. Competencia perfecta)
- Competencia perfecta: el pensamiento neoclásico ve a los mercados, si no interviene
el Estado o los sindicatos, en esta situación. En este mercado, ningún empresario, ni
consumidor tiene poder para modificar los precios.
- Teoría subjetiva del valor: desplaza la formación del mismo desde la producción al
ámbito del intercambio. El valor depende del juicio del consumidor acerca de la
utilidad de los bienes. Así, en la concepción marginalista no hay nada objetivo en las
mercancías que determine su precio. Agregan, además, que el precio de las cosas
útiles varía de acuerdo a su escasez. En cuanto a la utilidad, lo importante para el
consumidor no es su utilidad total sino la utilidad marginal, es decir, la que brinda la
última porción del producto y no su totalidad. En donde el producto está disponible en
abundancia, su utilidad marginal es baja. Si, por el contrario, su disponibilidad es
escaza, la utilidad marginal es alta.
- Distribución del ingreso: El pensamiento marginalista elimina de esta discusión la
categoría clases sociales. Todos los hombres son iguales ante la ley de la oferta y la
demanda. Los factores de la producción (tierra, trabajo, capital) se venden en el
mercado como toda mercancía. Sus precios (rentas, salarios, ganancias) surgen de la
oferta y la demanda. El mercado, es entonces, el que determina cuanto le
corresponde a cada uno en función de su aporte a la producción. Para el caso concreto
del factor trabajo, la oferta y la demanda se igualan a un determinado precio que es el
salario de equilibrio. Es imprescindible que el Estado no participe dejando en manos
del mercado la función de asignar recursos. Así, el mercado encuentra el equilibrio, la
oferta y la demanda se igualan y la distribución del ingreso es justa. No hay razón para
el desempleo porque las empresas siempre encontraran un precio en el que les
convenga contratar mano de obra.
2-6- La Economía Keynesiana
La corriente keynesiana surgió en Europa y en Estados Unidos a principios del siglo XX.
Sus iniciadores eran, en general, economistas neoclásicos que empezaban a rechazar

Unidad I -22-
Introducción al Análisis Económico

algunos aspectos de ese modelo, en la medida que les parecía que no reflejaba la
realidad económica, que impedía pensar en políticas económicas adaptadas a las
nuevas situaciones y que condenaba a los gobiernos a una “ortodoxia” económica que
les impedía actuar en situaciones económicas críticas.
Marco histórico: Luego de terminada la Primera Guerra Mundial se debilitó el papel
hegemónico que había desempeñado Gran Bretaña en los siglos anteriores, al mismo
tiempo que otros países como los Estados Unidos y Japón incrementaban su
participación en la producción mundial de productos manufacturados. Así, la economía
norteamericana comenzó a disfrutar de un liderazgo absoluto, ocupando un lugar
destacado en las finanzas mundiales. Sin embargo, hacia fines de los años 20,
comenzaron a advertirse en los Estados Unidos los primeros síntomas de
estancamiento económico: se frenaron la producción agrícola y la construcción. A
pesar de esto, las industrias seguían produciendo bienes a un ritmo superior a las
posibilidades de consumo de la mayoría de la población. Mientras tanto, en la bolsa de
Wall Street, en Nueva York, que recibía inversiones de todo el mundo, una ola
especulativa provocó que la cotización de las acciones subiera de manera pronunciada,
dejando de guardar relación con la economía real. Cuando se difundió la noticia de los
problemas por los que atravesaba la economía, los inversores trataron de recuperar
los capitales invertidos en la bolsa vendiendo sus acciones. La corrida financiera
provocó el derrumbe de la bolsa de valores de Nueva York. La crisis arrastró a todos los
sectores económicos. Como consecuencia de esta situación, millones de asalariados
perdieron sus empleos, sus ahorros. Debido al peso de la economía norteamericana, la
crisis se extendió al resto de los países de occidente. Se puso en duda, por primera vez
desde la Revolución Industrial, la capacidad del sistema capitalista para su desarrollo
espontáneo y equilibrado.
John Maynard Keynes (1883 - 1946)
Keynes fue el economista que dio nombre a esta corriente, su principal imagen pública
es la de una persona cuyos planteamientos gozaron de gran influencia en vida y, más
aun, después de su muerte. Fue profesor universitario, funcionario de alto nivel del
Reino Unido, especulador con divisas, asesor de empresas, presidente de una
compañía de seguros, accionista de un periódico, Lord, Barón, etc. y apoyó
políticamente al partido liberal británico.
Su educación económica fue neoclásica y durante años impartió clases de economía
desde ese punto de vista y defendió este modelo. Pero le tocó vivir en su país el
llamado “socialismo de guerra” durante la primera guerra mundial (que consistió en la
intervención del Estado en muchos aspectos de la economía, para ponerla al servicio
de la estrategia de guerra) y también la crisis de 1929 que dio por tierra con los
planteamientos de los neoclásicos y que motivaron sus cambios de planteamientos y
sus enmiendas al modelo neoclásico. Los planteamientos políticos que presidieron sus
teorías partían de la necesidad de reformar el funcionamiento de la economía
capitalista, para salvarla de las crisis y de la amenaza revolucionaria. Sus ideas las

Unidad I -23-
Introducción al Análisis Económico

vuelca en su principal obra “La teoría general de la ocupación, el interés y el dinero”


(1936).
Principales temas: Keynes se opone a la tesis marginalista sobre el desempleo
involuntario solo de manera transitoria. En efecto, afirma que este puede ser
permanente como consecuencia de que la demanda efectiva es insuficiente.
Es preciso entender, que para el pensamiento marginalista el movimiento de la
economía se asienta en la oferta de bienes. En este sentido, la Ley de Say lo explica
concretamente al referir que toda oferta crea su propia demanda. Keynes lo que hace
es invertir esta ley asegurando que es la demanda la que crea la oferta. Es
absolutamente posible que la oferta de bienes no sea consumida debido a una
demanda insuficiente.
La demanda de bienes tiene dos motivos: consumo e inversión. Keynes dice que los
factores que determinan la demanda de unos y otros bienes son distintos.
Está claro que el consumo depende del ingreso de las familias, es decir, los salarios de
los trabajadores, las rentas de los propietarios de la tierra y las ganancias de los
capitalistas. Pero a medida que el ingreso crece, el consumo no lo hace en la misma
medida (es menor ya que parte se destina al ahorro). La proporción en que variará el
consumo a medida que varía el ingreso se denomina propensión marginal a consumir.
De esta manera, en sociedades donde existe una alta concentración del ingreso en las
capas sociales más alta el consumo tiende a caer (por el ahorro). Por ello la necesidad,
según Keynes, de una política de redistribución del ingreso en beneficio de las clases
sociales más vulnerables.
En cuanto al otro componente de la demanda, esto es, la demanda de bienes de
inversión depende de las expectativas de los capitalistas acerca de las futuras
ganancias. Estas previsiones se enfrentaran con la incertidumbre y los riesgos. Así, en
un contexto recesivo, donde las expectativas de ventas son cada vez menores, los
empresarios decidirán disminuir el nivel de inversión. Esto implica la eliminación de
puestos de trabajo, y con ello una caída en el consumo que irá profundizando la
recesión. Entonces, la espiral recesiva puede no tener fin. De esta manera, permitir
que la economía se mueva de acuerdo a las expectativas del empresario es someterla
a constantes oscilaciones.
Principales propuestas:
La teoría Keynesiana plantea la necesidad de cambiar las políticas económicas. Dado
que los mercados no ajustan automáticamente al pleno empleo, es necesaria la
intervención del Estado para conducir la economía por la mejor senda posible.
Así, para combatir el desempleo, sostiene Keynes, el Estado debe impulsar la
Demanda efectiva. Si esta aumenta, los empresarios estarán impulsados a invertir y
así, contratarán más trabajadores revirtiendo la espiral recesiva.
El Estado cuenta con dos herramientas para impulsar la demanda efectiva: Política
Fiscal y Política Monetaria.

Unidad I -24-
Introducción al Análisis Económico

La política fiscal abarca el manejo del gasto público y los impuestos. Así, con el
aumento del gasto público dirigido a la obra pública, el Estado reemplaza al
componente inversión de la demanda sustituyendo la inversión privada. Los
trabajadores contratados disponen de un ingreso que potenciará el otro componente
de la demanda, es decir, el consumo. Además, puede disponer del gasto social también
en función de favorecer el consumo. Por otra parte, el Estado puede favorecer la
redistribución del ingreso a través de una política impositiva progresiva.
La política monetaria: el Estado puede intentar otros mecanismos para recuperar el
consumo y la inversión productiva. El más importante es la tasa de interés, ya que si la
autoridad monetaria logra reducirla habrá crédito más barato para consumir y se
activarán planes de inversión no rentables con tasas altas. Según Keynes, los
empresarios saben calcular cuánto es el rendimiento de una inversión adicional en su
negocio (la eficacia marginal del capital, EMK) y en la medida en que ese rendimiento
sea superior a la tasa de interés (TI) estarán dispuestos a correr el riesgo de una
inversión productiva. Cuánto más alta debe ser la EMK sobre la TI para correr ese
riesgo depende de las señales de la economía y del clima de negocios.
¿Cómo puede el Estado manejar la tasa de interés en la economía?
A través de la política monetaria. Como en el corto plazo la demanda de dinero por
parte de la gente y las empresas está relativamente dada, el principal instrumento del
Estado para influir en la tasa de interés es el manejo de la oferta monetaria:
emitiendo, incluso mediante el déficit fiscal, el Estado podría lograr que la tasa de
interés interna baje, estimulando así el consumo y la inversión privados.
2-7- La Economía Estructuralista
En los años cuarenta del siglo XX, en América Latina nació un pensamiento que
cuestionaba la teoría neoclásica en su interpretación del comercio y desarrollo
económico. Esta nueva corriente del pensamiento recibió el nombre de
estructuralismo latinoamericano o escuela estructuralista del desarrollo. Para Lustig
(1988), se suele atribuir las raíces del estructuralismo a dos fuentes principales que
derivaron en dos tradiciones diversas: una tradición radical asociada con el marxismo y
otra vertiente reformista vinculada con el keynesianismo y el institucionalismo. Ambas
coinciden en que el capitalismo no es un sistema armónico sino inherentemente
conflictivo y que su desarrollo se produce a través de grandes saltos, generándose
importantes desequilibrios.
Esta escuela estructuralista fue encabezada por el economista argentino Raúl Prebisch,
desde la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). Posteriormente,
se incorporan figuras como Celso Furtado, Aníbal Pinto, Osvaldo Sunkel, etc. Las
propuestas de estos intelectuales cepalistas, se convirtieron en el modelo de
desarrollo a seguir por los gobiernos de la región sobre la base de los programas de
desarrollo industrial y medidas económicas más allá de las fuerzas del mercado.
El fundamento de la propuesta cepalista fue desarrollado por Raúl Prebisch en 1949,
en su artículo seminal “El desarrollo económico de la América Latina y algunos de sus

Unidad I -25-
Introducción al Análisis Económico

principales problemas”, que sería bautizado por el economista estadounidense Albert


Hirschman (1968), como el “manifiesto latinoamericano”. En este documento, Prebisch
presenta su clásica división del sistema económico mundial en centro y periferia, dos
regiones con distintos niveles de desarrollo y caracterizadas por una diversa difusión
del progreso técnico. El centro, estaba constituido por aquellas economías en las
cuales penetraron primero las técnicas capitalistas de producción; mientras que la
periferia, estaba constituida por aquellas que permanecían rezagadas en términos
tecnológicos y organizativos.
Para Prebisch, esta división centro-periferia había causado una repartición inequitativa
de las ganancias del comercio, generando un cuestionamiento sobre la vigencia de la
teoría ortodoxa del comercio internacional, basada en los supuestos de la ventaja
comparativa como había sido propuesta por David Ricardo.
En la teoría ortodoxa o clásica del comercio internacional, se señalaba que la
especialización y apertura comercial de los países termina generando bienestar a la
población y que cada país debería producir aquel producto en el cual tuviese una
“ventaja comparativa”, es decir, aquel cuyo costo de oportunidad por producir un bien
fuese mejor. Esto debería acompañarse por la decisión racional de producir aquellos
bienes en los cuales un país tuviese una mejor dotación de factores. El optar por el
libre comercio significaba un incremento en el bienestar tanto de cada país como del
mundo en su conjunto, en el marco de una lógica de ganar-ganar, que tendría efectos
incluso en el sistema político internacional, pues lo países que promueven el libre
comercio lograrían alcanzar elevados niveles de interdependencia que haría que el
conflicto o la guerra entre ellos fuese poco probable.
Sin embargo, para Prebisch la evolución del sistema económico internacional
demostraba que el comercio internacional funcionaba de una manera distinta a la
prevista por la teoría ortodoxa. Según Prebisch, sólo en el centro había tenido lugar un
incremento creciente de la competitividad, mientras que la división internacional del
trabajo y las limitaciones estructurales propias de las economías de la periferia, habían
impedido que esta última obtuviese los beneficios del progreso técnico.
En la teoría centro-periferia, se evidenció la contraposición a la teoría neoclásica del
comercio internacional y la falacia de aplicar a los países en desarrollo la tesis de que el
fruto del progreso técnico del mundo industrializado tiende a repartirse parejamente a
toda la colectividad. Prebisch, señalaba que el centro era donde penetraban las
técnicas capitalistas de producción y la periferia aquella cuya producción permanecía
rezagada tecnológicamente, lo cual se proyectaba en el deterioro de los términos de
intercambio.
Todo esto indicaba que contrario a la teoría clásica del comercio internacional, se
estaba generando una mayor diferenciación entre los ingresos reales medios entre el
centro y la periferia, y por lo tanto, una concentración en el centro de los beneficios
que generaba el progreso técnico. Las economías de la periferia tenían estructuras
productivas especializadas y heterogéneas, mientras que las del centro eran

Unidad I -26-
Introducción al Análisis Económico

diversificadas y homogéneas. Esto consolidaba a los países de la periferia como


productores y exportadores de materias primas y a los del centro como productores y
exportadores de bienes industriales.
En consecuencia, la dicotomía centro–periferia sería un rasgo estructural del sistema
de comercio mundial, una de cuyas consecuencias es haber especializado a los países
del centro en la producción de bienes industriales, mientras que la periferia lo había
hecho en recursos naturales (Prebisch 1996, versión original en 1949). Sin embargo,
como ha explicado Octavio Rodríguez, es equivocado limitar la distinción entre centro
y periferia, sólo al patrón de intercambio arriba mencionado. Esa diversidad “se
asienta en una diversidad básica de sus estructuras productivas: la especialización y
heterogeneidad signan la estructura periférica, en contraste con la diversificación y
homogeneidad del centro”.
La especialización existente indica que la oferta exportadora de la periferia se
compone de materias primas. De acuerdo con los estructuralistas, la especialización en
bienes primarios constituye un problema para las economías periféricas, debido a que
los frutos del progreso técnico se han concentrado en la industria. Sin embargo, el
progreso técnico, que se expresa en una mayor productividad y en una caída de los
precios, no causó una reducción de los precios de los bienes industriales que fuera
mayor a la de los bienes primarios. En palabras de Prebisch, “si los precios hubieran
descendido en armonía con la mayor productividad, la baja habría tenido que ser
menor en los productos primarios, que en los industriales: de tal suerte, que la relación
de precios entre ambos hubiera ido mejorando persistentemente a favor de los países
de la periferia conforme se desarrollaban la disparidad de productividades”. En otras
palabras, señala el autor, si los frutos del progreso técnico se hubiesen propagado de
forma semejante en el centro y la periferia, se hubiese confirmado la validez del
sistema clásico de división del trabajo planteado por la teoría clásica del comercio
internacional y, en consecuencia, “América Latina no tendría ventaja económica alguna
en su industrialización”.
Sin embargo, observaba Prebisch que desde los años sesenta del siglo XIX hasta los
años anteriores a la segunda guerra mundial, la relación de precios se movió
constantemente en contra de la producción primaria. Este fenómeno sería conocido
como el deterioro de los términos de intercambio, expresión que describe un
menoscabo en la relación de precios entre las manufacturas y los bienes primarios.
Así, Citando de nuevo a Prebisch: “en los años treinta [del siglo XX], sólo podía
comprarse el 63 por ciento de los productos finales de la industria que se compraban
en los años sesenta del siglo pasado [siglo XIX], con la misma cantidad de productos
primarios; o sea que se necesitaba en término medio el 58.6 por ciento más de
productos primarios para comprar la misma cantidad de artículos finales de la
industria.
La segunda característica estructural de la periferia, es la heterogeneidad. Esta se
refiere a que en los países periféricos coexisten actividades en las cuales la

Unidad I -27-
Introducción al Análisis Económico

productividad del trabajo es elevada, como por ejemplo el sector primario exportador,
con otras en las cuales la productividad es reducida. Esta heterogeneidad estructural
era consecuencia del hecho de que las ventajas del progreso técnico y la mayor
productividad se concentraban sólo en el sector agro-minero exportador, sin
difundirse al resto del sistema económico. Como se señaló en el Estudio Económico de
América Latina de 1949: “el progreso técnico sólo prende en exiguos sectores de su
ingente población, pues generalmente no penetra sino allí donde se hace necesario
para producir alimentos y materias primas a bajo costo, con destino a [los] grandes
centros industriales” (CEPAL).
En consecuencia, para el estructuralismo cepalista, el centro y la periferia se
constituyen históricamente según la forma como el progreso técnico se propaga en la
economía mundial. Como señaló Celso Furtado, la estructura centro–periferia suponía
una división internacional del trabajo que “había surgido primordialmente para servir a
los intereses de los países que se habían puesto a la vanguardia en el proceso de
industrialización”. Este patrón de desarrollo de la periferia se denominó “modelo
exportador primario” o “desarrollo hacia afuera”, y se entendía que la superación del
subdesarrollo latinoamericano implicaba el reemplazo de este modelo por uno de
“crecimiento hacia adentro”, cuyo núcleo debía ser la promoción de un proceso de
industrialización con sustitución de importaciones.
Sin embargo, en los análisis estructuralistas, el problema del desarrollo
latinoamericano no obedecía solamente a variables vinculadas al sistema económico
mundial. El pensamiento estructuralista considera que las características estructurales
de una sociedad determinan su funcionamiento. Entre éstas se pueden señalar la
distribución del ingreso y la riqueza, los regímenes de tenencia de la tierra, el tipo y
grado de especialización del comercio exterior, la densidad de las cadenas productivas,
el grado de concentración de los mercados, el control de los medios de producción por
distintos tipos de actores (el sector privado, el Estado o el capital transnacional), el
funcionamiento de los mecanismos financieros, la penetración de la innovación
tecnológica, así como factores sociopolíticos asociados con el grado de organización de
la clase trabajadora y de otras clases o sectores influyentes, la distribución geográfica y
sectorial de la población, y el nivel de la calificación de ésta. La extensión de este
trabajo no permite un mayor análisis de este conjunto de variables, pero se considera
necesario su mención para rechazar el supuesto “externalismo” o tendencia de
responsabilizar a factores externos del retraso económico latinoamericano por parte
del análisis estructuralista. Este último otorga una gran relevancia a estos factores
externos, pero también relaciona a éstos con estructuras políticas y económicas
vinculadas a los Estado-nación, que coadyuvan en el subdesarrollo de América Latina.

Unidad I -28-
Introducción al Análisis Económico

Bibliografía:
 Barber W. (2005). Historia del pensamiento económico. Editorial Alianza

 Burkún, M. y Spagnolo, A. (1985). Nociones de Economía Política, Editorial


Zavalía, Bs.As.
 Lange, O. (1966). Economía Política, Editorial Fondo de Cultura Económica,
México.
 Isacovich, M. (1980). Introducción a la Economía Política, Editorial Cartago,
México.
 CEPAL (1998). Cincuenta años de pensamiento en la CEPAL: textos
seleccionados. Fondo de Cultura Económica Chile S.A. Santiago, Chile

Unidad I -29-
Introducción al Análisis Económico

Unidad I -30-