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15 La literatura de

vanguardia
1 Las vanguardias La modernidad artística
En las primeras décadas del siglo XX se desarrollaron movimientos artísticos
conocidos como vanguardias. La palabra, un término del ámbito militar, des-tacaba
el carácter innovador, rebelde y provocador de las nuevas tendencias. El conjunto de estas manifes-
taciones intelectuales y artísticas
constituye uno de los hechos distin-
Los vanguardistas reaccionaron contra los valores, las producciones tivos del decenio de los veinte, una
estéticas y la tradición literaria de la burguesía de la época. época prodigiosa, la única década de
paz entre dos terribles guerras
mundiales, un interregno feliz en que
1.1. Características generales parecía que el universo estaba
Entre las características comunes del arte y la literatura de vanguardia sobresalen definitivamente abierto al progreso y
las siguientes: a la evolución de la humanidad tanto
en los aspectos materiales como en
Tendencia a la formación de grupos, a la declaración de sus principios en
los referentes al espíritu. Es el
manifiestos y a la publicación de sus obras en revistas literarias.
momento en que aparece el
Oposición a la tradición artística y cultural anterior y afán de realizar un asombroso repertorio de ismos en
cambio total. que la actitud creativa de vanguar-dia
encuentra su acomodo y formas de
Rechazo de la imitación de la realidad, la verosimilitud (antirrealismo) y
expresión; en que proliferan los
proscripción, por tanto, de lo narrativo. La obra artística debía crear una
manifiestos con los que los jóvenes
nueva realidad, que tuviera valor por sí misma y no por semejanza. poetas, pintores, músicos, arqui-
Rechazo del sentimentalismo y la subjetividad en favor del vitalismo y el tectos, dramaturgos o cineastas se
juego. El afán lúdico, el rechazo de la lógica, la expresión de la interioridad por muestran capaces de arrumbar con
medio de los sueños y lo inconsciente llevaron a los poetas vanguardistas a las el arte viejo.
Darío VILLANUEVA
asociaciones arbitrarias, irracionales.
Imágenes de la ciudad
Voluntad de renovación y experimentación poética, que se expresa en los Universidad de Valladolid
siguientes rasgos: preferencia por las metáforas y las imágenes (asociaciones
entre términos sin relación con lo real) que se acumulan en un poema; ausencia
de rima, de enlaces sintácticos y de signos de puntuación; disposición
tipográfica especial del poema en la página, en la búsqueda de efectos visuales
y plásticos; creación abundante de neologismos.
En cuanto a los valores principales, destaca el entusiasmo por el mundo
moderno y la exaltación de la ciudad. A los artistas les fascinan los inventos de la
sociedad moderna, las máquinas: el automóvil, el teléfono, el telégrafo, la cámara
fotográfica, los tranvías, los aviones. El cine —uno de los grandes inventos del
siglo— influirá en la obra de vanguardistas y del grupo del 27. Fotograma de la película Metrópolis.
La ciudad moderna ofrece novedades
arquitectónicas, en especial, el rascacielos y
los ascensores; también las luces, las
estaciones, las muchedumbres que se
mueven a un ritmo frenético, las fábricas,
los puentes. Madrid y Barcelona se convier-
ten en ciudades cosmopolitas, se crean
grandes hoteles. Esta fascinación inicial
presentará posteriormente los aspectos
negativos del desarrollo del capitalismo,
como en la película Metrópolis (1927), de
Fritz Lang.
Los vanguardistas muestran también
predilección por los juegos, los deportes y
las nuevas diversiones: el tenis, el rugby,
la natación, el fútbol; el cabaret, el jazz, el
music hall.

183 15. La literatura de vanguardia y la generación del 27


2 Las vanguardias europeas
En el período que nos ocupa (1909-1929) surgieron en Europa numerosos
movimientos de vanguardia —también denominados ismos—.

2.1. El cubismo
El grito, por Edvard Munch.
Nace como una manifestación de las artes
plásticas (en 1907, con Las señoritas de Avignon, de
Picasso), que rompe con la noción tradicional de
perspectiva, yuxtapone planos y puntos de vista
y representa las figuras con formas geométricas.
El expresionismo
El expresionismo, como el cubismo, En literatura, destacó la creación de Guillaume
se desarrolló vinculado a la pintura. Apollinaire, que en sus obras Alcools (1913) y
Surgió en los países germánicos, en los Caligramas (1918) incorporó la superposición de
que en 1905 se constituyó el primer imágenes, sin desarrollo argumental, la técnica
grupo. Los temas se refieren a la del collage1 y la creación de poemas que confor-
angustia, el miedo, la opresión, el man un dibujo (el lenguaje y las imágenes no Espejo, caligrama de G.
Apollinaire.
mundo moderno, masificado e inhu- siempre coinciden en el contenido expresado).
mano. Se caracteriza por el uso de
imágenes intensas y violentas, por la El cubismo pictórico influyo a la literatura. De forma resumida, en la literatura el
deformación de personajes y de situa- cubismo se manifestó como la búsqueda de una expresión lirica pura pero de forma
ciones y por la insistencia en el poder radical: sin ideas, sin desarrollos o tramas, sin lógica. También trajo mucho
de lo irracional. dinamismo, temas modernos, como la tecnología y, notablemente, una estética
elemental.

2.2. El surrealismo

El surrealismo propuso una nueva manera de concebir el mundo y


constituyó una verdadera revolución espiritual.

Fue la última vanguardia europea. También se le conoce menos frecuente


como: suprarrealismo o superrealismo.
En el Primer manifiesto surrealista (1924) André Breton, jefe espiritual, expuso los
principios de la tendencia: incorporar a la creación el funcionamiento real del
pensamiento, el mundo del subconsciente, que se expresa en los sueños, mediante la
escritura automática, es decir, lograr que aflore el mundo interior sin la intervención
reguladora de la razón, ajeno a toda preocupación estética y moral. El surrealismo se
Las señoritas de Avignon, por Pablo R. Picasso.
basó en principio en las obras de Freud, creador del psicoa-nálisis, por sus
.
investigaciones sobre el inconsciente.
Los creadores más relevantes del primer momento son Louis Aragon, Paul
Éluard, Robert Desnos, Philippe Soupault. Posteriormente los surrealistas, para
quienes la libertad es el bien supremo, manifiestan, influidos por el marxismo, su
preocupación política por la liberación social del ser humano.
La influencia del surrealismo se extendió a las artes plásticas y al cine, y se
expandió por Europa y por Hispanoamérica.
3 2.4. El ultraísmo
El Ultraísmo fue un movimiento literario de vanguardia que se definió fundamentalmente por su oposición al
modernismo y a la Generación del 98. El ultraísmo se desarrolló en España y Argentina, Pero fue en Argentina
donde se terminó de desarrollar. La poesía ultraísta tiende a alejarse de la vida objetiva para refugiarse en la
interioridad del poeta. Esta poesía quiere emoción pura y descolocaba al lector tradicional sorprendiéndolo con sus
imágenes tradicionales.
Las publicaciones más famosas del ultraísmo fueron las revistas Prisma, Proa y Martín Fierro.

En un país como España, de la misma manera que había sucedido en Italia, la modernización política y cultural se
convirtió en la principal obsesión de los intelectuales y artistas. Su pretensión se basaba en tres cuestiones: por un lado,
abogaban por el cambio estético hacia unos ideales artísticos distintos a los tradicionales. Por otro, tenían el afán de
cambiar la pasividad de la sociedad española en cuanto a su situación a partir de otros puntos de referencia como lo
moderno, la educación, la ciudad, el progreso. Y, además, querían sumarse a la cultura europea. Veían, cantaban,
pintaban y tomaban de tema y de inspiración elementos de la vida moderna, como el cine, la velocidad, la música, los
ruidos de la gran ciudad. Uno de los movimientos culturales que captó los estímulos que se ofrecían a la sociedad fue el
ultraísmo, de carácter literario y plástico. Muchos de los miembros de la Generación del 27, aparte de un gran número de
intelectuales y artistas se vieron inmersos en el Ultraísmo.
«Nuestro lema será ultra, y en nuestro credo cabrán todas las tendencias sin distinción, con tal anhelo de lo nuevo».

El viaducto madrileño de la Calle Segovia, era considerado como el símbolo de lo moderno. Fue un movimiento literario
al que se sumaron otras artes, como la pintura. Destaca la proliferación de revistas ultraístas, como Alfar, como
Cosmópolis o Ultra siendo esta última la gran revista del movimiento. Guillermo de la Torre fue su principal promotor.
En la parte gráfica de la revista colaboraron artistas como Barradas y Norah Borges. En la revista «Ultra» aparecían
escritas brevemente declaraciones de principios como: «Ultra es el reflector estético del bolcheviquismo» o «Los
ultraístas, que rehuimos las promiscuaciones de catálogos, sólo otorgamos nuestra amistad, entre la fauna circundante, a
los humoristas e individualistas» o «Los poetas ultraístas se confeccionan arrojando las palabras al azar sobre la plenitud
cósmica».
Las composiciones móviles, dinámicas, con un gran colorido, con alusiones permanentes a la ciudad, a los elementos de
su ambiente, como los ruidos, los carteles que inundan las paredes, el bullicio, la prisa traducida en velocidad la
sensación casi «fotogramática» y casi secuencial de las pinturas, caracterizan el ultraísmo. El movimiento conjuga la
vanguardia europea con la tradición hispana, a lo que se suma la visión que de la modernidad tienen los artistas como
Barradas o Bores.

2.4. El estridentismo

El estridentismo inició en México la renovación más drástica y escandalosa de la historia de


la poesía y la literatura mexicana. El movimiento irrumpe los últimos días de diciembre de
1921 con la aparición de la hoja volante Actual número I, redactada y firmada por Manuel
Maples Arce. Sobre el hecho, Germán List Arzubide recuerda: "Una mañana aparecieron en
las esquinas los manifiestos y en la noche se desvelaron en la Academia de la Lengua los
correspondientes de la Española haciendo guardias por turno, se creía en la inminencia de un
asalto". Esta antología, preparada por Luis Mario Schneider, reúne de manera cronológica
los principales textos de este periodo y nos sumerge dentro de aquella atmósfera efervescente
de los novedosos e increíbles telegramas sin hilos o los vertiginosos 80 km/h, con olor a
bencina, por el Paseo de la Reforma, de tal suerte que, al estilo de las mejores novelas,
devoramos las últimas páginas resistiéndonos a aceptar su inminente fin.
El estridentismo emergió de una sociedad aún desorganizada por la Revolución mexicana; la inconformidad y el duelo
eran comunes luego de algunos años en conflicto. Las vanguardias artísticas comenzaban a tener relevancia más allá del
viejo continente, y en poco tiempo los intelectuales mexicanos crearon una vanguardia propia.

La corriente fue iniciada por literatos y escritores de la época, pero pronto varios artistas plásticos se unieron.

Su presencia en varias ciudades fue notable, pero el caso de Xalapa, capital de Veracruz, fue particular, ya que fue
adoptada por los militantes del grupo para rebautizarla como «Estridentópolis».
Germán List Arzubide, Salvador Gallardo, Arqueles Vela y Miguel Aguillón Guzmán fueron los escritores principales
que militaron en el grupo. A ellos se sumaron varios más, volviéndose una de las corrientes literarias mexicanas más
importantes.

Sus primeras manifestaciones fueron poemas, relatos y burlas que convocaban a una revolución poética a través de la
exaltación del maquinismo del nuevo siglo; locomotoras, puentes, fábricas, muelles, trasatlánticos, en un intento de
expresar la belleza del nuevo mundo.

4 Las vanguardias en España


En el surgimiento y evolución de las vanguardias hay que tener en cuenta rasgos culturales de la época, como la
europeización y las iniciativas culturales liberales, y el papel fundamental de algunos escritores.
Los poetas españoles viajaron, sobre todo a París, y entraron en contacto con los nuevos artistas europeos de las diferentes
vanguardias, de quienes reci-bieron fuertes influencias. Además, en Barcelona (1912) y en Madrid (1915) se realizaron
exposiciones de pintores cubistas, y se publicaron poemas de autores franceses.

Una figura fundamental para las vanguardias en España fue Ramón Gómez de la Serna, quien en 1909 publica en la
revista Prometeo, que él dirigía, el Manifiesto futurista; y en 1910, la Proclama futurista a los españoles, escrita por
Marinetti para dicha publicación. De 1909 es también su discurso El concepto de la nueva literatura, considerado por
algunos el primer manifiesto del vanguardismo español.

En 1918, llegó a Madrid procedente de París el poeta chileno Vicente Huidobro. Su presencia fue muy importante por la
influencia que tuvo sobre los ultraístas y, sobre todo, porque fue el fundador del creacionismo.

3.1. Ramón Gómez de la Serna


Su papel de promotor y guía de las vanguardias fue reconocido por muchos poetas. A partir de 1915 desarrolló esta
labor desde la tertulia que organizaba en el Café Pombo y de su revista Prometeo, tal como hemos señalado. Participó en
numerosas reuniones y homenajes y organizó en Madrid la primera exposición de pintores cubistas. Compartió con las
vanguardias españolas el gusto por las metáforas e imágenes, el humor y el juego.
Su estética particular se manifiesta en sus Greguerías (1914, primera edición); el mismo escritor definió este género
nuevo como metáfora más humor. Generalmente breves y concisas, las greguerías ofrecen una visión insólita de los objetos y
la vida cotidiana mediante asociaciones sorprendentes.
Las greguerías se basan en comparaciones (El Coliseo en ruinas es como una taza rota del desayuno de los siglos); metáforas
e imágenes (El arco iris es la bufanda del cielo; El agua se suelta el pelo en las cascadas); paronomasias y aliteraciones (Un
tumulto es un bulto que le sale a las multitudes); parodias de frases hechas (Nunca es tarde si la sopa es buena); falsas
etimologías (El panegírico parece alimenticio pero no lo es); juegos de palabras (En la vida se pierden hasta los imper-dibles), y
metonimias (Las moscas son los únicos animales que leen los periódicos).
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