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1. Sac Muyal.

Es la historia de un guerrero que buscaba en el bosque a su amada que había sido robada por Sac Muyal,
en el camino se encontró con una serpiente que le dijo lo que debía hacer para encontrar a la joven, luego
fue una mujer la que le indico lo que tenia que hacer, mas tarde un venado le indico el camino que debía
seguir, también lo hizo el águila y el escarabajo, así es como llega a una cueva en la que se encuentra a
todos los que anteriormente lo ayudaron, cada uno le dijo que hiciera algo diferente para recuperar a la
muchacha, pero a él simplemente se le nubló la visión, le hizo caso a todos y se despertó como de un
sueño con su amada en brazos y lejos del Sac Muyal que la había robado.

2. El colibrí maya.
Hubo un día en que los Dioses estaban formando en barro a todos los animales e insectos de la tierra, de
pronto se les acabo el material y decidieron seguir con una piedra de jade, moldearon una pequeña y fina
flecha, le dieron vida y al instante salió volando, así se formó el colibrí, era bello en todos los sentidos,
el sol hacia que sus plumas brillaran, pero el hombre lo quiso atrapar y los Dioses se enojaron diciendo
que si alguien lo atrapaba, entonces el colibrí moriría, desde entonces nunca nadie se atrevió a intentarlo,
solamente se les deja volar tranquilamente y hacer su trabajo en paz, dejando a los hombres admirar su
belleza y rapidez.

3. El hombre que vendió su alma.


Esta leyenda habla de un hombre que pensó en vender su alma, para eso invoco al demonio Kizín y le
dijo que le iba a entregar su alma a cambio de obtener 7 deseos, uno para cada día de la semana antes de
irse, como el siempre había sido un buen hombre el diablo acepto. Su primer deseo era dinero, el
segundo era salud, al tercer día fue poder, el cuarto quería comida, el quinto deseo fue viajar, el sexto día
pidió mujeres y el séptimo, cuando ya solo le quedaba un deseo, le dijo a Kizín que quería que lavara
unos frijoles negros hasta que se pusieran blancos, comenzó a hacerlo, pero los frijoles nunca cambiaron
de color, es por eso que desde ahí para que no vuelva a suceder esto existen frijoles negros, blancos,
rojos y amarillos.

4. El perro y Kaskabal.
Había un perro al que su dueño siempre le pegaba, por eso Kaskabal que era el espíritu del mal quiso
aprovecharse de la circunstancia para llevarse un alma consigo, le dijo al perro que se escapara de los
malos tratos de su amo porque seguramente no lo quería de verdad, el perro se negó diciendo que no
cometería tal traición pero el espíritu insiste hasta convencerlo y para eso el perro le tendría que dar el
alma para irse, a cambio de eso le pide un hueso por cada uno de los pelos que tiene en su cuerpo, le
ordeno a Kaskabal que comenzara a contar. Contó hasta que el perro se acordó de su amo y salto para
que perdiera la cuenta diciendo que no aguantaba las pulgas, de esta forma hizo que Kaskabal contara
cien veces hasta que le dijo al perro que ya estaba cansado y que era mejor que se quedara con su alma.
Kaskabal aprendió la lección de que era mas fácil hacer tratos con humanos para llevarse sus almas que
con los animales.

5. La leyenda de Dziú y el maíz.


Una vez el Dios del agua quiso junto con el Dios del fuego incendiar todos los cultivos que había para
que todo volviera a crecer desde cero y las tierras volvieran a ser fértiles, pero antes le pidieron a las
aves que recojan una parte de cada cultivo para volver a plantarlo después, así lo hicieron todas las aves,
pero Dziú solo junto algunas y se echo a dormir, cuando el incendio comenzó se dio cuenta que ya
estaban acabando por completo con el maíz y arriesgando su vida se tira para poder salvar la plantación,
sus ojos quedaron rojos y con las plumas todas quemadas, el Dios en modo de reconocimiento determino
que de ahí en mas, todos los Dziú tendrían ojos rojos y las alas con el color de las cenizas.
6. La tristeza del maya.
Se trataba de un hombre maya que siempre estaba triste, un día los animales se le acercaron y le
preguntaron que era lo que quería, su respuesta fue que quería ser feliz, la lechuza le dijo que hablara de
cosas que pudieran entenderse y realizarse, que ellos harían lo que fuera para verlo feliz, entonces el
menciono que deseaba poder saber cuando vendrían las lluvias, el ruiseñor se comprometió a avisarle,
quería conocer todas las plantas medicinales y la serpiente le dijo que ella se las marcaría con su paso, el
zopilote le dio la buena vista que el hombre deseaba, tampoco quería cansarse y el venado le dijo que le
regalaría su energía, pidió ser fuerte y fue el jaguar quien le dio su fuerza, quería ser inteligente y el
zorro se ofreció a enseñarle, por ultimo quería trepar los arboles y la ardilla le ofreció sus garras. El
hombre se fue y la lechuza le dijo a los animales que aunque el supiera y pudiera hacer mas cosas
siempre estaría triste.

7. La paloma torcaz.
Existía una vez un guerrero valiente y muy apuesto, le gustaba la caza, con frecuencia iba por los
bosques persiguiendo a los animales. En una de sus aventuras de cacería llego hasta un lago donde vio a
una mujer muy bella en una canoa. El guerrero cayo enamorado al instante, tanto que muchas veces
volvía al lugar solo para verla pero fue inútil pues no la encontraba Acudió a una hechicera para pedirle
un consejo quien le dijo que no la volvería a ver a menos que aceptara convertirse en un palomo y que si
lo hacia no recuperaría su forma humana nunca. Sus ganas de volver a verla eran tantas que hizo que la
hechicera le clavara una espina en el cuello que lo transformaría en palomo, lo primero que hizo fue
volar hasta el lago y posarse en una rama, al poco rato llego la mujer, emocionado se echo a sus pies y le
hizo mil arrumacos. La mujer lo tomo entre sus manos y al acariciarlo le quito la espina que tenia en el
cuello, al instante el guerrero cayo muerto. Al ver esto, la mujer desesperada se clavo la misma espina y
se convirtió en paloma. Desde entonces llora la muerte de su bello palomo.