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La Fe Pública

El Estado por el poder soberano que recibe, tiene la potestad de investir de fe pública a los
particulares para que exista la creencia de que ciertos hechos y actos son evidentes sin que
sea necesaria la investigación de los mismos. La función específica del poder del Estado es
de carácter público, y consiste en garantizar de forma indudable la veracidad de determinados
hechos y actos y su función es la de investir a una persona natural de fe pública e instituir la
objetivación de esa fe pública cualquiera sea su naturaleza en el documento público.

La fe pública es cuando una afirmación contenida o no en un instrumento se tiene como


verdad frente a todas las personas, y la fe pública más conocida es la notarial, sin embargo,
no es la única, sino que se trata de un tema bastante amplio.

La Fe Pública como potestad otorgada por el Estado:

Es evidente que no existe uniformidad en el campo doctrinal respecto de si debe considerarse


o no al Notario como funcionario público, o bien, si es sólo un "delegado" de la fe pública
del Estado; sin embargo, de manera genérica, al tomar en cuenta la actual redacción del
artículo primero del Código de Notariado de Guatemala, puede válidamente sostenerse que,
el Notario público es una persona que con sujeción a normas jurídicas realiza, de manera
autónoma, una función pública que originalmente corresponde al Estado y que se traduce,
fundamentalmente, en autenticar hechos o actos jurídicos con fuerza de fe pública.

La función notarial es de orden público. En Guatemala corresponde al Ejecutivo, ejercerla


por conducto de su administración. Y al ser el titular de la fe pública el Ejecutivo, la puede
delegar en forma parcial, a los funcionarios y empleados que forman parte de su
administración.

Concepto genérico de la Fe Pública:


La fe pública deriva de la voz latina “Fides”, que significa la creencia que se le da a las cosas
por la autoridad del que las dice o representa; asimismo, “Fides” es creencia, fidelidad, lealtad
y promesa que se hace con cierta solemnidad seriedad y seguridad; a su vez, es aseveración
de que una cosa es cierta y existe por medio de un documento firmado y este certifica la
vedad de lo que se dijo. Por otra parte, también se puede decir que fe es la inspiración que da
una persona y representa sinceridad, seguridad, veracidad y sobre todo credibilidad.

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Definición

Para Guillermo CABANELLAS la fe pública es “la veracidad, confianza o autoridad legítima


o atribuida a notarios, secretarios judiciales, escribanos, agentes de cambio y bolsa, cónsules
y otros funcionarios públicos, o empleados y representantes de establecimientos de igual
índole, a cerca de actos, hechos y contratos realizados o producidos en su presencia; y que se
tienen por auténticos y con fuerza probatoria mientras no se demuestre su falsedad. El mismo
autor precisa que como expresión laudatoria de esa prerrogativa está la inscripción que
ostentan los notarios en medalla peculiar: “Nihil prius fide” (nada antes que la fe)”

Definimos la fe pública como aquella manifestación del estado público delegada en ciertos
funcionarios, los que una vez en posesión de sus cargos, tienen la facultad de dotar de
autenticidad y fuerza legal a los instrumentos que autorizan.

Así mismo, el concepto jurídico de la fe pública es: “Es un atributo del Estado que tiene en
virtud de ius imperium (poder jurídico para imponer normas y organizarse, imponer
sanciones, hacer expropiaciones, imponer tributos, y administrar los recursos, y ejecutar
actos administrativos) y es ejercida a través de los órganos estatales”.

Las definiciones son concurrentes en el punto de considerar a la fe pública como una verdad
impuesta coactiva o imperativamente por el Estado, que obliga a los habitantes dar por ciertos
o veraces determinados instrumentos o hechos. Los mismos deberán estar intervenidos o
firmados por funcionarios, en cumplimiento de un marco de formalidades legales que
garanticen su autenticidad.

Para otros autores la fe pública es la garantía que da el Estado de que son ciertos determinados
hechos que interesan al derecho.

Fundamentos de la fe publica

La fe pública, al igual que todas las instituciones que integran la publicidad jurídica o
satisfacen sus necesidades, se producen involuntariamente en la sociedad para la realización
normal del Derecho que es uno de los fines del Estado. Al observar la evolución histórica de
la institución se comprueba la dificultad de separar las manifestaciones embrionarias de la fe
pública, imposición de creencia de aquellas otras manifestaciones que son el germen de la
publicidad en su sentido Registral y cuya finalidad no es imponer o justificar hechos, sino
garantizar facultades de los titulares.

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Se pueden mencionar dos fundamentos primordiales de la fe pública:

1. la realización normal del derecho;


2. la necesidad que tiene la sociedad de dotar a las relaciones jurídicas certeza.

La realización normal del derecho: La fe pública, al igual que todas las instituciones que
integran la publicidad jurídica o satisfacen sus necesidades, se producen fatalmente en la
sociedad para la realización normal del Derecho que es uno de los fines del Estado (Gimenez
– Arnau).

La necesidad que tiene la sociedad de dotar a las relaciones jurídicas certeza: El


fundamento de la fe pública se halla en la necesidad que tiene la sociedad para su estabilidad
y armonía, de dotar a las relaciones jurídicas de fijeza, certeza y autoridad, a fin de que las
manifestaciones externas de estas relaciones sean garantía para la vida social y jurídica de
los ciudadanos y hagan prueba plena ante todos y contra todos, cuando aquellas relaciones
jurídicas entran en la vida del derecho en su estado normal (Enrique Giménez – Arnau).

Clases de Fe Pública
Por ser la realización de derecho uno de los fines fundamentales del Estado, es al Estado a
quien compete la reglamentación de las diversas funciones que pueden distinguirse en el
amplio concepto de la fe pública. Como el Estado es sociedad de fines totales y como los
hechos humanos fácilmente entran en el campo de los hechos jurídicos, puede asegurarse que
la mayor parte de las actividades humanas, lo mismo cuando se desenvuelven en los cauces
normales del negocio jurídico que cuando actúan normalmente en la realización de hechos
ilícitos, tienen contacto o relación con los órganos de la fe pública y provocan o pueden
provocar la intervención y el amparo de ésta.

La fe pública se encuentra encargada a los Notarios y a funcionarios públicos y no es igual


en todos los casos, es decir que la fe pública es distinta, conforme esté encargada a
determinados funcionarios, por lo cual podemos hablar de fe pública notarial, fe pública
administrativa, registral, judicial y consular, entre otras.

1) Fe pública judicial
Es la investidura que se da a las autoridades del poder judicial de acuerdo a la jerarquía y
atribuciones emanadas del poder soberano del Estado y determinadas por la ley de Organización
Judicial, objetivizada en las sentencias, autos, ordenes, resoluciones, mandamientos,
certificaciones y otros, de acuerdo a las instancias, la competencia y la jurisdicción.

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El ejercicio de esta fe pública corresponde en nuestro país a la Corte Suprema de Justicia, las
Cortes Superiores de Distrito, los juzgados y otras autoridades jurisdiccionales designadas para
el efecto.

También podemos decir que es la que dispensan los funcionarios de justicia,


especialmente los secretarios de juzgados, quienes dan fe de las resoluciones, autos y
sentencias de los jueces o tribunales en los cuales actúan. La fe pública judicial compete
esencialmente al Secretario de los Tribunales, cuya función autenticadora es muy
parecida a la del Notario y se diferencia únicamente en los modos de intervención.

2) Fe pública administrativa
Tiene por objeto, dar notoriedad y valor de autenticidad a los actos realizados por el
Estado o por las personas de Derecho Público dotadas de soberanía, de autonomía o de
jurisdicción. Esta fe pública administrativa se ejerce a través de documentos expedidos
por las propias autoridades que ejercen la gestión administrativa en los que se consignan
órdenes, comunicaciones y resoluciones de la Administración.

De ahí la necesidad de la intervención notarial en la contratación administrativa en la que


el Notario, aun es funcionario, actúa con plena y total independencia y constituye eficaz
garantía de los derechos de los administrados.
Dentro de la fe pública se encuentra en el Presidente de la República y los ministros de Estado y
sus dependencias, cuya función es la de aplicar lo que la ley ordena y la hacer cumplir en cada
ámbito de su función y de acuerdo a la naturaleza del área de su competencia, expidiendo
decretos, resoluciones y ordenes convenientes para el efecto que hacen fe. Estas tienen valor,
certeza y fuerza ejecutiva con que el Poder estatal ha dotado a los actos unilaterales de la
administración fundamentalmente porque estos actos por los cuales la administración manifiesta
su voluntad, deben estar dirigidos a proteger intereses colectivos.

3) Fe pública registral
Es la que poseen los registradores, para certificar la inscripción de un acto que consta en
un registro público, el cual tiene autenticidad y fuerza probatoria desde que fue inscrito,
por ello extienden certificaciones de las inscripciones dotadas de fe pública.

El documento auténtico se hace público por medio de otro que lo copia para desplegar la
autenticidad, su fuerza probante del acto a favor o en contra de cualquier interesado,
desde la fecha de su inscripción.

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La Fe pública registral es la que brindan los Registradores Públicos que se aplica cuando
los Registradores Públicos expiden copias literales del archivo registral, es decir, se
refiere al publicidad formal por la cual se garantiza que toda persona acceda al
conocimiento efectivo del contenido de las partidas registrales.

4) Fe pública notarial
Denominada también Extrajudicial, es la facultad del Estado otorgada por la ley al
Notario. La fe del Notario es pública porque proviene del Estado y porque tiene
consecuencias que repercuten en la sociedad.

Se la define como “la potestad que el Estado confiere al Notario de Fe Pública para que
a requerimiento de parte y con sujeción a determinadas formalidades, asegure la verdad
de hechos y actos jurídicos que le constan, con el beneficio legal para sus afirmaciones
al ser tenidas por auténticas mientras no se impugnen mediante querella de falsedad”.
Para Martínez Segovia.... “es la autoridad que la ley acuerda al Notario para dar valor
jurídico a todo o parte del documento notarial y a su contenido de hecho entre partes y
con respecto a terceros, autoridad de plena fe que sólo puede ser vencida por querella de
falsedad”.

El Código de Notariado establece en su artículo 1º. “El Notario tiene fe pública, para
hacer constar y autorizar actos y contratos en que intervenga por disposición de la ley o
requerimiento de parte”.

Características de la fe Pública Notarial:


 Única: solo él la tiene;

 Personal: no necesita de ninguna otra persona para ejercitarla;

 Indivisible: no puede dividirla o fraccionarla;

 Autónoma: en el ejercicio de las funciones y responsable conforme la ley, porque en


su aplicación el Notario no depende de superior jerárquico;

 Imparcial: no debe inclinarla a favor de ninguna de las partes; y

 No delegable: no la puede compartir con ninguna otra persona, ni mucho menos


delegar en otro su función.

Las actuaciones notariales no tienen instancia ni revisión superior, toda su función, inicia y
finaliza ante el Notario.

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La garantía de autenticidad y legalidad, de los instrumentos autorizados por Notario,
devienen del respaldo de la fe pública, ella hace que el instrumento público sea autentico y
legal, esta garantía le da plena validez.

Como se puede apreciar, la fe pública notarial es diferente a las demás fe públicas en cuanto
en las fe públicas no notariales no es necesaria la percepción real y personal del fedatario,
porque puede dar fe de las declaraciones emitidas en su presencia, pero no de la autenticidad
de las mismas; si los hechos relatados no son percibidos por sus propios sentidos no es
relevante, y en cuanto a conclusiones racionales sobre hechos que le permiten establecer
silogismos, sirven como declaración de la lógica inferencia inductiva o deductiva o de
ciencia, pero no como fe pública notarial porque ésta última constituye derecho y es
imprescindible la percepción de la voluntad de los intervinientes con sus sentidos.

Fases de integración de la fe notarial:


Es necesario describir las fases en las cuales se integra la fe pública notarial en la función notarial y
en la ficción y autorización del instrumento público notarial.

 La Fase de evidencia. En esta fase el fedatario, notario o persona pública autorizada, como
autor del instrumento, solo tiene conocimiento directo de evidencia de lo que allí se celebra.
El notario no recibe la Fe, DA LA FE.

 La Fase de Solemnidad, Para que el acto de evidencia reciba la garantía de la Fe pública debe
producirse en un acto ritual es decir, con las solemnidades requeridas por la ley.

 La Fase de Objetivación, el acto de evidencia, con el ritual y las solemnidades


correspondientes y conformadas se objetiva en su dimensión material, transcrita al él, en
cuanto el acto narrado toma cuerpo en el instrumento público (objetivación de la fe
pública).

 La Fase de la evidencia, la solemnidad del acto y su corporeidad en el momento han de


producirse en un solo acto, coetáneamente. La Fase de evidencia proporciona criterios
clasificadores de Fe pública notarial en sus vertientes básicas: Fe Pública originaria (principio
de autoridad) y Fe pública derivada.

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Fuentes Bibliográficas

 Introducción al Estudio del Derecho Notarial, Dr. Nery Roberto Muñoz, Decima
Octava Edición, Julio 2017 (Págs. 87 – 96)
 La Fe Pública del Notario de Guatemala, Flor de María Elena Morales Santizo
Universidad Rafael Landívar, Julio 2014 (Págs. 9 – 17)
 Torres Manrique Fernando Jesús. (2010, agosto 30). Fe pública: definición, tipos,
clasificación, jurisprudencia. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/fe-
publica-definicion-tipos-clasificacion-jurisprudencia/