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EXPEDIENTE Nº : 01673-2004

DEMANDANTE : Eufracio Teodocio García Romero


DEMANDADO : Municipalidad Distrital de Pocollay
MATERIA : Indemnización de Daños y Perjuicios

SENTENCIA DE VISTA

RESOLUCION Nº : 62

Tacna, veinticinco de Julio


Del año dos mil catorce.-

VISTOS: Interviniendo como ponente la señora Juez Superior Begazo De La


Cruz, en audiencia pública, el proceso laboral seguido por Eufracio Teodocio
García Romero, contra la Municipalidad Distrital de Pocollay, sobre
Indemnización de Daños y Perjuicios. Sin Informe Oral.--------------------------------

Objeto del recurso:

Es materia de revisión la sentencia del veinticuatro de enero del dos mil


catorce, corriente de folios doscientos sesentisiete a doscientos setentisiete,
que declara Fundada en parte la demanda interpuesta por Eufracio Teodocio
García Romero en contra de la Municipalidad Distrital de Pocollay, sobre
Indemnización por daños y perjuicios, así como por daños moral, en
consecuencia, se dispone que la demandada pague a favor del demandante la
suma de Dieciséis mil setecientos noventiuno con 67/100 Nuevos Soles
(S/.16,791.67) por concepto de daños y perjuicios por lucro cesante y la suma
de Tres mil nuevos soles (S/. 3,000.00) por concepto de daños y perjuicios por
daño moral. Decisión recurrida tanto por la parte demandante como por la parte
demandada.-----------------------------------------------------------------------------------------

CONSIDERANDO:

1.- Fundamentos de la pretensión impugnatoria.-------------------------------------

Conforme se desprende de los escritos de apelación que corren de folios


doscientos ochentiuno a doscientos ochentitrés y de folios doscientos
ochentiocho a doscientos noventidós, Eufracio Teodocio García Romero y Elfer
Rubén Laura Paniagua por la Municipalidad Distrital de Pocollay,
respectivamente, interponen recurso impugnatorio contra la sentencia
sosteniendo, en lo esencial:

a) Eufracio Teodocio García Romero, interpone recurso de apelación en el


extremo que señala una determinada suma de dinero por lucro cesante
y daño moral; que estamos ante un supuesto de responsabilidad
contractual , habiéndose producido el lucro cesante en el hecho que sin
causa justa se le privó de seguir laborando para la entidad demandada,
por lo que no se trata de que se le otorguen las remuneraciones dejadas
de percibir en su totalidad sino que éstas sean tomadas como referencia
al momento de determinarse el monto de la indemnización ya que no
solo dejó de percibir las remuneraciones sino otros conceptos como
gratificaciones por fiestas patrias y navidad, por día de Tacna,
escolaridad, por día del Trabajador Municipal, por lo que se debió
considerar dichos beneficios laborales de los que se vio privado, por lo
que debe fijar el lucro cesante en la suma de veintiún mil ciento
sesentiséis nuevos soles con sesentisiete céntimos; que respecto al
daño moral, en la sentencia no se ha valorado los argumentos
esgrimidos ni la documentación presentada ya que el recurrente, a
causa del despido intempestivo tuvo que retirar del colegio a su menor
hija, provocando que pierda un año de estudios, lo que le ha ocasionado
un daño moral, habiéndose quedado sin la capacidad de adquirir
préstamos, por lo que debe fijarse el daño moral en la suma de veinte
mil nuevos soles; que la sentencia le causa agravio porque le causa un
perjuicio económico. Peticiona se revoque el extremo impugnado.---------

b) Elfer Rubén Laura Paniagua, que la sentencia le causa agravio de


naturaleza procesal y patrimonial, toda vez que no se ha tomado en
cuenta los aspectos sustanciales y normas legales, violándose el debido
proceso al no haberse compulsado lo medios probatorios, violando el
principio de legalidad; que se evidencia de la sentencia la transcripción
de los fundamentos de la demanda, así como la incorporación de
apreciaciones doctrinarias sobre el daño moral y el lucro cesante y una
apreciación subjetiva de los hechos sin prueba alguna que de manera
objetiva pueda verificar y corroborar sus fundamentos; que la única
prueba se perenniza en haber tenido a la vista el Expediente N° 1359-
2001, no existiendo otra prueba objetiva y elemental con el que se
pueda determinar que se le ha causado daño moral, personal o
psicológico; que en cuanto al lucro cesante es exigible una
contraprestación por una labor efectivamente realizada, por lo que la
indemnización no puede ser calculada en base a los meses que ha
dejado de trabajar; que conforme al artículo 38 del Dec. Leg. 728, el
demandante solo tenía la opción de la reposición o indemnización lo que
no ocurre en el presente caso; no se ha establecido un actuar doloso o
culpo ya que al concluir el contrato se optó por no renovar el mismo; que
asimismo la acción del demandante ha prescrito conforme lo establece
el artículo 2001 inciso 4. Peticiona se revoque la sentencia apelada y se
declare improcedente o infundada la demanda.---------------------------------

2.- Marco normativo general de la indemnización.------------------------------------

Constituye principio que informa nuestro derecho el genérico deber de no dañar


(neminem laedere); es decir que, de manera general, nadie está autorizado a
generar un daño ni en la persona ni en el patrimonio de otro. Sólo
excepcionalmente, cuando la ley expresamente lo autoriza, es posible tal
afectación (así, por ejemplo, cuando se trata del ejercicio regular de un derecho
que acarrea inexorablemente un daño o un perjuicio). Es en atención a dicho
principio que nuestro ordenamiento Civil reconoce dos grandes sistemas de
responsabilidad: la extracontractual, que tiene su expresión paradigmática en
el artículo 1969 del Código Civil (“Aquél que por dolo o culpa causa un daño a
otro está obligado a indemnizarlo”), y la contractual, derivada de la inejecución
de las obligaciones (cuya regulación se halla contenida de los artículos 1314
a1332 del mismo cuerpo normativo). Ahora bien, desde el punto de vista teórico
la distinción entre una y otra resulta sencilla, en atención a que la
responsabilidad contractuatiene su presupuesto en el incumplimiento (o en el
cumplimiento parcial, tardío o defectuoso) de obligaciones derivadas de un
contrato, en tanto que la responsabilidad extracontractual tiene como
presupuesto la causación de un daño sin que entre dañante y dañado medie
una relación contractual previa, o preexistiendo ésta, el daño es por completo
ajeno al ámbito que le es propio. Sin embargo, según ha resaltado mayoritaria
doctrina (confróntese FERNANDO REGLERO CAMPOS. Tratado de Responsabilidad Civil
Tomo I. Segunda edición. Editorial Thomson – Aranzadi. España - dos mil tres. Página
existen supuestos fronterizos entre ambos tipos de
ciento veintiocho y siguientes)
responsabilidad, tales como los derivados de daños precontractuales,
postcontractuales o paracontractuales; o cuando preexiste una relación jurídica
entre las partes de diferente naturaleza a la contractual pero análoga a ella o la
llamada zona mixta o fronteriza entre ambos tipos de responsabilidad, como
el caso en que mediando una previa relación contractual entre las partes (así,
por ejemplo, un contrato de naturaleza laboral), una de ellas sufre daños de
naturaleza corporal, moral o patrimonial, como consecuencia del
incumplimiento de algunas de las obligaciones derivadas directa o
indirectamente del contrato.-------------------------------------------------------------------
3.- Responsabilidad civil frente al despido incausado.-----------------------------

3.1.- Es preciso acotar que en materia laboral, si bien es cierto que la


obligación principal del empleador, con respecto del trabajador, es el pago de la
remuneración; en tanto que la de éste, la prestación de sus servicios; sin
embargo, también lo es que resultan accesorias, entre otras, la obligación de
seguridad, de debido proceso, sea que se trate del proceso disciplinario, sea
que se trate de la interrupción del vínculo laboral, etcétera. Que, bajo tal
contexto, cuando el cese de la relación laboral resulta del quebrantamiento de
normas de protección (resultando por tanto antijurídico) así como de las reglas
que rigen el propio contrato (derecho a la continuidad laboral en caso de
contratos de trabajo a plazo indeterminado), causándose con ello daño
patrimonial o a la persona (en cualquiera de sus aspectos) y atribuible al
empleador; entonces, concurren perfectamente los elementos de la
responsabilidad civil y, en consecuencia, surge a favor de la parte que sufre el
daño la facultad de exigir su resarcimiento. Ahora bien, tal supuesto constituye
una zona mixta o fronteriza, de allí la dificultad teórica para discriminar el tipo
de responsabilidad, estimando este Colegiado que los mismos constituyen
supuestos más propios de la responsabilidad civil contractual, toda vez que si
bien se produce una ruptura del vínculo laboral (al cesarse, por ejemplo,
incausadamente a un trabajador), ésta ruptura (cuando es antijurídica) deriva
del quebrantamiento una condición propia del contrato (esto es, la continuidad
del vínculo laboral en tanto no concurran los supuestos legalmente previstos
para ponerle fin a la relación contractual), siendo por tanto aplicables, en lo
pertinente, las normas de la responsabilidad contractual señaladas en el
considerando precedente.-----------------------------------------------------------------------

3.2.- Al respecto, la Sala de Derecho Constitucional y Social Permanente de la


Corte Suprema de Justicia de la República, en la Casación Laboral N° 7697-
2013-TACNA, de fecha diez de marzo del dos mil catorce, en el fundamento
décimo que “ (…) siendo dicha excepción de incompetencia manifiestamente
infundada, toda vez que la pretensión de indemnización por daños y perjuicios es de
competencia de los jueces laborales, por cuanto son de naturaleza contractual al
derivar de una relación laboral, conforme lo sostiene el A quo en la sentencia (…).------

4.- Contenido de la responsabilidad.------------------------------------------------------

Bajo el marco jurídico señalado precedentemente, en estos casos no rige el


principio de integralidad de la reparación (propio de la responsabilidad civil
extracontractual), toda vez que, conforme prescriben los artículos 1321 y 1322
del Código Civil (aplicables supletoriamente) el resarcimiento comprende tanto
el daño emergente como el lucro cesante, únicamente en cuanto sean
consecuencia inmediata y directa del incumplimiento, además del daño
moral, cuando éste se irroga. Siendo esto así, siendo la consecuencia más
inmediata y directa de un cese laboral es el que se deje de percibir la
remuneración, este elemento resulta ser un referente para poder cuantificar el
daño; es decir que, si bien no se trata de sumar las remuneraciones dejadas de
percibir (pues de lo contrario estaríamos, no ante un supuesto de
responsabilidad, sino de pago de remuneraciones, lo cual no resulta correcto) y
en función de ello determinar el quantum; sí se trata de encontrar un referente
objetivo a efectos de evitar la aplicación de criterios subjetivos al momento de
determinar el lucro cesante. De más difícil cuantificación resulta el daño moral.
Ahora bien, el citado artículo 1322 del Código Civil reconoce un supuesto
especial en el que el daño moral se constituye en una categoría de daño
susceptible de ser indemnizado, distinto del daño a la persona (cuya notas
comunes, empero, son el ser de orden extrapatrimonial y el no poder ser
mensurados económicamente, lo cual no impide atribuirle una significación
económica, como hace nuestro ordenamiento civil), considerándose aquél (es
decir, el daño moral) como el dolor que sufre una persona ante una trasgresión
de algún derecho (JUAN MORALES GODO: El daño a la persona una categoría
jurídica innovadora frente a una tradición limitante. En La responsabilidad civil y la
persona en el siglo XXI. Tomo II, Editorial IDEMSA, Lima – dos mil diez. Página mil treinta
y uno). La significación económica del daño moral se traduce en la posibilidad
de su resarcimiento, y para lo cual debe recurrirse a aspectos objetivos como el
interés que se afecta de la víctima o la relevancia de la pérdida sufrida para su
entorno más inmediato (por ejemplo la sensación dolorosa que acarrea el no
poder atender las necesidades básicas de la familia por la pérdida capacidad
adquisitiva). La jurisprudencia, la cual no es vinculante pero sirve para
uniformizar criterios y otorgar seguridad jurídica ha señalado que “En nuestro
sistema de responsabilidad civil, la reparación del daño moral debe abarcar el
proveniente del incumplimiento de cualquier obligación, siendo así el interés
del reclamante puede ser patrimonial o no, cuestión que no debe confundirse
con el carácter pecuniario de la prestación, ya que la ley protege no solamente
los intereses patrimoniales sino también los de naturaleza extrapatrimonial, sea
que se cause perjuicios económicos o no”. (Casación N° 1125-95-Arequipa,
publicada en el Diario Oficial el Peruano, 05-07-1998, p.1389.------------------------

5.- Caso de autos.--------------------------------------------------------------------------------

5.1.- En el presente proceso se tiene que conforme se desprende del escrito


que corre de folios once a dieciséis, Eufracio Teodocio García Romero,
interpone demanda, en contra de la Municipalidad Distrital de Pocollay, sobre
Indemnización de Daños y Perjuicios (Despido Arbitrario, Daño Moral y Pago
de Derecho y Beneficios Laborales). Sostiene como fundamentos fácticos de
su pretensión que con fecha treinta de junio del dos mil uno, fue despedido
indebidamente, motivando que tenga que interponer una acción de amparo por
lo que con fecha 13 de agosto del 2002 fue repuesto a su centro de trabajo;
que como consecuencia de haber sido despedido injustamente el recurrente ha
tenido que sufrir diferentes perjuicios que deben ser resarcidos ya que ha
dejado de percibir haberes mensuales, gratificaciones por Fiestas Patrias y
Navidad, Bonificación por el día de Tacna y por el Día del Trabajador Municipal,
lo que hace una suma de S/. 21 125.00 nuevos soles; que por culpa de la
entidad demandada, se ha tenido que endeudar no pudiendo cumplir con sus
obligaciones de padre, viéndose en la necesidad de dejar de estudiar a sus
hijos por no contar con los medios económicos necesarios para solventar sus
gatos; que una persona despedida sufre la afrenta moral de la ciudadanía que
piensa que ha sido despedido por inmoral o trabajador inservible, sufriendo un
daño moral que tiene que ser indemnizado, habiéndose visto imposibilitado
además de aportar al seguro y AFP, sufriendo un daño económico y moral
ascendente a la suma de S/. 40 000.00 nuevos soles.----------------------------------

5.2.- Por su parte, la entidad demandada, al contestar la demanda (folios ciento


noventisiete a doscientos uno), sostiene que el actor lo que pretende es el
cobro de remuneraciones y beneficios dejados de percibir, por lo que su
pretensión no tiene sustento fáctico jurídico; que conforme al artículo 40 del
D.S. N° 003-97-TR solo procede el pago de remuneraciones en los casos de
nulidad de despido y conforme al artículo 34 del mismo cuerpo legal, en casos
de despido arbitrario procede indemnización; que nadie está obligado a prestar
trabajo sin retribución, cabiendo solo el pago remunerativo al trabajador por
una contraprestación debidamente realizada, pretendiendo el actor un pago
que procedería cuando se está ante una suspensión laboral imperfecta de
acuerdo al artículo 11 y 12 del mismo cuerpo legal, pero conforme a las
pruebas y fundamentos de la demanda, no se tiene precisión de causal alguna,
en todo caso, si es que alega despido arbitrario, su pretensión habría
caducado; que no se ha probado el daño moral, solo existe sustentos
jurisprudenciales que son distintos al presente caso, habiéndose actuado en el
ejercicio regular de un derecho, al cesar en sus labores a un trabajador; que la
acción indemnizatoria está prescrita, por lo que la demanda resulta
Improcedente.---------------------------------------------------------------------------------------

5.3.- El señor Juez, al momento de fallar declara fundada en parte la demanda,


mandando a pagar la suma de dieciséis mil setecientos noventiuno nuevos
soles con sesentisiete céntimos de nuevo sol por lucro cesante y la suma de
tres mil nuevos soles por daño moral. Para el lucro cesante considera en primer
lugar, los elementos que configuran la responsabilidad civil (fundamento
quinto). Bajo tal premisa estima que la conducta antijurídica se halla acreditada
con la sentencia de segunda instancia que confirma la sentencia apelada y
dispone que la entidad demandada efectué la reposición en sus labores
habituales u otras similares (fundamento octavo primer párrafo), estimando que
el lucro cesante se encuentra acreditado debido a que el proceder antijurídico
de la demandada de extinguir sin una causa justa la relación laboral, se privó
al demandante de seguir laborando en dicha entidad demandada evitando que
siga percibiendo lo que le correspondería por sus servicios (fundamento octavo
segundo párrafo), dándose la relación de causalidad, precisamente por el
hecho del despido del que fue objeto el actor dejó de percibir ganancia
(fundamento octavo tercer párrafo), concurriendo un factor de atribución,
presentándose el dolo, en la medida que la extinción del vínculo laboral fue en
forma dolosa (fundamento octavo cuarto párrafo), concluyendo que se han
configurado los elementos de la responsabilidad civil y por lo tanto la
demandada se encuentra en la obligación de indemnizar al demandante por el
lucro cesante que le ha generado el despido. Con relación a su cálculo toma
como criterio de referencia la suma de mil doscientos cincuenta nuevos soles
(que era lo que percibía el demandante antes de su cese), obteniendo la suma
que él considera referencial. Para el daño moral considera que si bien es de
difícil probanza, pero el hecho de haber quedado sin trabajo, se presume que
existe un sufrimiento moral del demandante por la preocupación de quedar sin
ingresos para solventar sus gastos alimentación de él y de su familia, que el
daño moral presenta ciertos problemas, el referido a la forma de acreditarlo y el
referido a la manera de cuantificarlo y ante la enorme dificultad de la prueba del
daño moral, la jurisprudencia peruana ha optado por presumir en determinados
casos, por ello considera que no revierte mayor dificultad en determinar que en
el caso de autos se evidencia la existencia de daño moral causado al
demandante. Con relación a su cálculo toma como base el principio de
equidad, razonabilidad y proporcionalidad y la facultad prevista en el artículo
1332 del Código Civil (fundamento).----------------------------------------------------------

5.4.- El examen efectuado por el señor Juez respecto al lucro cesante, resulta
medularmente correcto, toda vez que, conforme se desprende de la copia de la
Sentencia recaída en el Expediente signado con el número 2001-01359 (folios
tres y cuatro), sobre amparo, seguido precisamente por Eufracio García
Romero con la Municipalidad Distrital de Pocollay, aquel interpone demanda
constitucional para que se le reponga en su centro de trabajo, el cual culmina
con la Sentencia de Vista estimatoria citada del veinte de mayo del dos mil dos.
Importa destacar que dicha sentencia constituye cosa juzgada y, por lo tanto,
sus efectos resultan vinculantes para las partes; bajo tal premisa, la
interrupción del vínculo laboral, al violentarse derechos constitucionales, fue
antijurídico; resulta evidente que dicho cese supuso un costo patrimonial por la
pérdida de remuneraciones (no existiendo en autos ningún elemento que
permita suponer que el demandante tuvo otros ingresos) aspecto patrimonial
que resulta indemnizable; en este punto, resulta evidente que en rigor no se
determinó el monto cuál si se tratasen de remuneraciones dejadas de percibir;
habiéndose tomado únicamente como referencia un monto que señala la
señora Juez para establecer objetivamente una cifra (no pasando
desapercibido que si se tratase de remuneraciones caídas se hubieran
integrado otros conceptos, lo cual no ocurrió).---------------------------------------------

5.5.- En cuanto al daño moral, se debe tener presente que el simple hecho de
que el demandante haya sido despedido acarrea como consecuencia la
inestabilidad económica, al no percibir un ingreso mensual, llevando a
angustias, preocupaciones, respecto de qué forma va a sustentarse y
sustentar a su familia, afectándose la calidad de vida moral de una persona, ya
que la calidad mínima de vida es consustancial al ser humano, irrenunciable e
insustituible y no está emparentada con el disfrute de bienes materiales, sino
espirituales. Si bien como se determina en la sentencia venida en grado, el
daño moral es difícil de probarse, la jurisprudencia peruana ha optado por
presumirlos en determinados casos. “Siendo necesario recurrir a las
presunciones e indicios que permiten demostrar la existencia de ese daño
moral, presunciones que -claro está- admiten prueba en contrario” (Conf.
KRIEGER, La presunción del daño moral, L.L. t. 2008-A, p. 776.). El daño
moral, sea que tenga su origen en una obligación contractual, no se presume,
sino que la demostración podrá hacerse mediante indicios y presunciones
judiciales, que son un medio de prueba indirecto, tal como ocurre en el
presente caso con el proceso de amparo que acredita el hecho lesivo producto
del despido inconstitucional, pero medio de prueba al fin, lo que genera
afectaciones emocionales no sólo para la persona que sufrió tal despido, sino
para su familia, por consiguiente, el daño moral se encuentra acreditado. Ahora
respecto de la estimación de la concreta cuantía en la reparación de daño
moral ha de ser razonada, puesto que el Magistrado dispone de libertad para
fijar el quantum indemnizatorio y para ello deberá ponderar el valor de la cosa o
del daño que se trata de reparar, creyendo el Colegiado adecuada la suma que
el A quo señaló en la sentencia apelada.----------------------------------------------------

5.6.- Ahora bien, en cuanto a los argumentos de la apelación formulada por el


demandante, respecto al quantum de la indemnización por lucro cesante en
donde se ha excluido los demás beneficios que le corresponden por ley, tal
como se ha indicado en el considerando cuarto de la presente sentencia, en
materia de responsabilidad contractual, el resarcimiento comprende tanto el
daño emergente como el lucro cesante, en cuanto sean consecuencia
inmediata y directa del incumplimiento, siendo la consecuencia más inmediata
y directa de un cese laboral, el dejar de percibir la remuneración, elemento que
resulta ser solamente un referente objetivo para poder cuantificar el daño, pues
estamos ante un supuesto de responsabilidad más no de pago de
remuneraciones caídas y beneficios sociales. Respecto al quantum del daño
moral, conforme se indicó en el numeral quinto, la cuantía de la reparación del
daño moral ha de ser razonada, teniendo el Juez la libertad de fijar el quantum,
habiéndose establecido en forma objetiva el hecho de que al ser despedido el
demandante trajo como consecuencia, su inestabilidad económica, lo que de
por sí lleva a angustias, preocupaciones, insistiendo una vez más que el
resarcimiento comprende el daño moral en cuanto sea consecuencia inmediata
y directa del incumplimiento.--------------------------------------------------------------------

5.7.- Con respecto a los argumentos de la apelación formulada por la entidad


demandada, cabe precisar, en primer lugar, que los conceptos reclamados sí
tienen amparo jurídico, según se desprende de lo expuesto en el segundo
considerando de la presente, sustentado en el citado principio jurídico que
prohíbe causar daño (neminem laedere), de allí que no deba equipararse al
pago de las remuneraciones a que se refiere el artículo 36 y artículo 40 del
Decreto Supremo número 003-97-TR, tratándose de supuestos distintos,
teniendo en consideración que la presente demanda tiene por objeto la
indemnización por el daño causado por el tiempo que dejó de laborar el
demandante supuesto que es totalmente diferente al pago de remuneraciones
dejadas de percibir en caso se configure un despido nulo. Ahora bien, en
cuanto a lo alegado de que no se ha acreditado el daño moral, conforme se
señaló precedentemente, este Colegiado considera que con el proceso de
amparo que acredita el hecho lesivo producto del despido inconstitucional, se
encuentra demostrado el daño moral, haciendo hincapié que, conforme se ha
señalado precedentemente, no es materia de controversia el pago de
remuneraciones, sino la indemnización por el daño sufrido el demandante a
consecuencia de la interrupción del vínculo laboral. De otro lado, tampoco
resulta exacta la afirmación de que el demandante pretende cobrar
remuneraciones no percibidas (en cualquier caso se trata tan sólo de un
término de referencia), por lo que no resulta de aplicación la regla de que sólo
se retribuye por labor efectivamente realizada; en efecto, conforme se
desprende del texto de la demanda, lo que se busca es indemnizar los daños y
perjuicios ocasionados con ocasión del cese laboral, supuesto que es
totalmente diferente al reintegro de remuneraciones. Respecto a que la acción
ha prescrito, habiéndose determinado que nos encontramos ante un supuesto
de responsabilidad contractual, la presente acción no ha prescrito, de manera
que este argumento tampoco resulta amparable.-----------------------------------------

5.8.- De otro lado, es necesario precisar que en el proceso de amparo se


estableció la desnaturalización del contrato de trabajo sujeto a modalidad, por
lo que resulta irrelevante analizar la finalidad de los procesos constitucionales,
así como la naturaleza jurídica de la relación existente entre las partes, por
cuanto, el proceso de amparo constituye cosa juzgada, debiéndose tener en
cuenta que, de acuerdo al texto de la demanda, lo que se busca es indemnizar
los daños y perjuicios ocasionados con ocasión del cese laboral, por lo que
sentencia apelada se encuentra dictada en mérito a lo actuado y a derecho,
debiéndose desestimar las pretensiones impugnatorias.--------------------------------

Por tanto, al amparo de las normas acotadas y en mérito de las


consideraciones expuestas y de conformidad con el artículo 42 del Texto Único
Ordenado de la Ley Orgánica del Poder Judicial: ----------------------------------------

CONFIRMARON la sentencia apelada, veinticuatro de enero del dos mil


catorce, corriente de folios doscientos sesentisiete a doscientos setentisiete,
que declara Fundada en parte la demanda interpuesta por Eufracio Teodocio
García Romero en contra de la Municipalidad Distrital de Pocollay, sobre
Indemnización por daños y perjuicios, así como por daños moral, en
consecuencia, se dispone que la demandada pague a favor del demandante la
suma de Dieciséis mil setecientos noventiuno con 67/100 Nuevos Soles
(S/.16,791.67) por concepto de daños y perjuicios por lucro cesante y la suma
de Tres mil nuevos soles (S/. 3,000.00) por concepto de daños y perjuicios por
daño moral, con lo demás que contiene. Y lo devolvieron. Tómese Razón y
Hágase Saber.--------------------------------------------------------------------------------------

SS.
ARMAZA GALDOS
BEGAZO DE LA CRUZ
AYCA GALLEGOS