Está en la página 1de 14

La participación femenina

en la economía familiar en
dos comisarías meridanas:
Komchén y San José Tzal
José A. Lugo Pérez
Lizbeth Tzuc Canché

INTRODUCCIóN participación femenina en la economía


La participación de la mujer campesina campesina y en la toma de decisiones al
en la economía de sus unidades domés- interior de las unidades domésticas de
ticas1 ha jugado un papel importante y las que forman parte, en dos comisarías
también, por qué no decirlo, primordial meridanas: Komchén y San José Tzal.
en las diferentes etapas del ciclo de Desde antes de la crisis hene-
su vida familiar, mismas que están quenera de 1970, la mujer tenía dos
determinadas por las características ocupaciones principales: una, estaba
estructurales por las que atraviesan y relacionada con las labores domésti-
que influyen de manera directa en su cas, y la segunda, se vinculaba con su
comportamiento social y económico. participación directa en las labores del
En este trabajo2 se considera específi- campo, principalmente en el cultivo y
camente a aquellas mujeres de la cohorte explotación del agave. A partir de la
José A. Lugo Pérez. Investiga- de 60-65 años en el entendido que ellas década de 1970, con la crisis heneque-
dor de la Unidad de Cien-
cias Sociales del Centro de participaron activamente en las labores nera, la importancia del trabajo feme-
Investigaciones Regionales del campo cuando el henequén era una nino se incrementa ya no como apoyo
Dr. Hideyo Noguchi de la
Universidad Autónoma de de las principales actividades producti- en las labores agrícolas sino principal-
Yucatán. vas y también porque fueron testigos, mente como proveedora de recursos
Lizbeth Tzuc Canché. Inves- junto con los varones, de los problemas monetarios, los cuales provenían de
tigadora de la Unidad de ocupacionales que trajo consigo la cri- diferentes fuentes, según las caracte-
Ciencias Sociales del Centro
de Investigaciones Regionales sis del agave de 1970. Con base en lo rísticas sociales y económicas de cada
Dr. Hideyo Noguchi de la anterior, se discute brevemente cómo una de las comisarías estudiadas, que
Universidad Autónoma de
Yucatán. fue el proceso de transformación de la a su vez estaban determinadas por las

84 • Revista de la Universidad aUtónoma de YUcatán


La participación femenina en la economía familiar en dos comisarías meridanas: Komchén y San José Tzal
U
políticas agropecuarias desarrolladas En la actualidad, las comisarías
en cada una de ellas. estudiadas cuentan con diversos servi-
cios: escuelas de preescolar, primaria,
ALGUNAS CARACTERíSTICAS secundaria y preparatorias (Colegio
DE LAS COMISARíAS de Bachilleres de Yucatán), clínicas del
ESTUDIADAS IMSS, talleres, teléfono, panaderías,
Komchén y San José Tzal son dos de tiendas, carnicerías, transportes colec-
las once comisarías o pueblos3 con tivos, etcétera. La apertura de diversos
los que cuenta el municipio de Mé- giros comerciales se fue incrementan-
rida, además de otras treinta y seis do a partir de 1980, cuando se genera
subcomisarías. La primera, localizada una mayor necesidad de mercancías
al norte, y la segunda al sur, distan debido a la menor dependencia de los
unos 17 km aproximadamente de la pobladores con respecto de la produc-
capital del estado. Ambas poblaciones ción agrícola de subsistencia, como lo
fueron importantes productoras de es la milpa y los productos cultivados
henequén, al igual que los municipios al interior de ella. De igual manera, el
ubicados alrededor de Mérida, mis- desarrollo de los medios de comunica-
mos que en la década de 1970 fueron ción favoreció, sobre todo a partir de la
considerados como "no redituables" década de 1980, la creciente migración
por su reducida contribución a la pro- pendular6 de hombres y mujeres a la
ducción total del agave4 en el estado5. ciudad de Mérida, al puerto de Pro-

número 225 • segUndo trimestre de 2003 • 85


José A. Lugo Pérez-Lizbeth Tzuc Canché

greso y a las industrias maquiladoras rrollo Integral de Yucatán cuyo objetivo


cercanas, localizadas en el Polígono de era crear fuentes de ocupación para
Industrias no Contaminantes ubicada los ejidatarios que hasta ese momento
al norte de la capital. venían desempeñándose en el cultivo
La migración pendular fue favoreci- y explotación del henequén.
da principalmente por la construcción Como resultado del programa, en las
de caminos y carreteras durante los comisarías del norte de Mérida, como
primeros años de 1970 y por la intro- Komchén, predominaron las actividades
ducción del transporte colectivo que agrícolas: cultivo de frutales y hortalizas,
unía a las comisarías y subcomisarías mientras que en el sur, donde se ubica
entre sí y con las principales ciudades San José Tzal, fueron las pecuarias9.
como Mérida y el puerto de Progreso. Cabe destacar que en ambas poblacio-
La construcción de las vías de comuni- nes se desarrollaron proyectos agrícolas
cación se iniciaron paralelamente con y pecuarios, pero éstos no tuvieron el
los programas de desarrollo agrope- mismo interés entre los ejidatarios; así,
cuario y tenía como objetivo facilitar en Komchén predominó la producción
la comercialización de los diversos de hortalizas, mientras que en San José
productos del campo7. Tzal lo fue la ganadería. De ambas acti-
vidades productivas la horticultura es la
LA CRISIS HENEQUENERA que aún se mantiene como la más impor-
Y LOS PROGRAMAS tante entre los ejidatarios de la primera
AGROPECUARIOS población. En lo que concierne a San José
Las comisarías meridanas, ubicadas Tzal la ganadería ejidal fue abandonada
en el entonces corazón de la zona por los socios debido principalmente
henequenera, no quedaron fuera del a que no era una actividad redituable
impacto de la crisis del agave en la económicamente.
década de 1970. La pérdida del precio Los trabajos agropecuarios, de cual-
del henequén en el mercado interna- quier manera, fueron incapaces de rete-
cional como resultado de la aparición ner toda la fuerza de trabajo disponible,
de la fibra sintética y el surgimiento de por lo que a principios de la década de
otros países productores como Brasil y 1980 en las dos comisarías de estudio
Tanzania obligaron al gobierno federal se presentó una creciente vinculación
y al del estado de Yucatán a plantearse, de hombres y mujeres a las actividades
de manera conjunta, la necesidad de remuneradas fuera de sus poblaciones.
desarrollar diversas actividades agro- En Komchén, donde tuvo mayor im-
pecuarias, durante la primera mitad de portancia el programa agrícola (huertos,
19708. Para ello, se creó el Programa de hortalizas y flores) se observó que un
Diversificación Agropecuaria y Desa- número considerable de hombres de la

86 • Revista de la Universidad aUtónoma de YUcatán


La participación femenina en la economía familiar en dos comisarías meridanas: Komchén y San José Tzal
U
muestra estudiada del rango de los 60- a sus progenitores en las faenas realiza-
65 años, que en el momento de la crisis das en los planteles henequeneros, pero
henequenera contaban con 30 35 años algunas sí apoyaron a sus cónyuges en
aproximadamente, se dedicaron a la las labores relacionadas con la milpa
atención de sus parcelas, mientras que de subsistencia y las parcelas agrícolas,
las mujeres del mismo rango de edad estas últimas fomentadas en la década
mencionado se ocuparon de la comer- de 1970. Por el contrario, las mujeres
cialización de los productos cultivados de San José Tzal correspondientes al
por sus cónyuges o los adquiridos a los mismo rango de edad señalado (de una
agricultores locales. muestra de 30), se vieron íntimamente
En San José Tzal, donde se desarrolló involucradas en el trabajo de campo,
la actividad pecuaria cuya caracterís- sobre todo en los planteles heneque-
tica principal fue utilizar un número neros, apoyando a sus progenitores en
reducido de trabajadores, la migración primera instancia y, posteriormente,
masculina y la femenina en el mismo después de contraer matrimonio, a sus
rango de edad cobró mayor relevancia cónyuges. En este último caso, la ayuda
que en Komchén. Los ejidatarios que no de las mujeres se daba sobre todo en los
estaban adscritos al programa pecuario primeros años de la vida matrimonial
continuaron trabajando en los plan- hasta que empezaban a criar a sus hijos.
teles de henequén y en las milpas de El trabajo en los planteles era efec-
subsistencia, sin embargo, los ingresos tuado desde muy temprana hora para
obtenidos a través de estas actividades aprovechar el tiempo antes de que los
productivas, sobre todo a partir de 1980, rayos del sol hicieran más difícil su
no eran suficientes para satisfacer las ne- realización y concluía hasta las prime-
cesidades de subsistencia de sus unida- ras horas de la tarde. Los padres, para
des domésticas, por lo que la migración agilizar y aumentar el monto del corte
pendular cobró importancia como parte de las hojas de henequén, llevaban a
de las estrategias de supervivencia. sus hijos y en muchos casos a sus hijas,
quienes se encargaban de realizar las
LA PARTICIPACIóN FEMENI- tareas menos pesadas como lo eran:
NA EN LOS TRABAJOS DEL "desespinar" las pencas10, reunirlas,
CAMPO ANTES Y DESPUÉS DE atarlas y sacarlas a la orilla del camino
LA CRISIS HENEQUENERA para que fueran recogidas por las plata-
DE 1970 formas o camiones y ser transportadas
Las mujeres de Komchén, del rango de a las desfibradoras que se encontraban
60-65 años (de una muestra de 37) ma- en las haciendas circunvecinas.
nifestaron, en un porcentaje elevado de La participación femenina infantil en
los casos estudiados, no haber ayudado el trabajo de los planteles henequeneros

número 225 • segUndo trimestre de 2003 • 87


José A. Lugo Pérez-Lizbeth Tzuc Canché

era igual de importante que la de los mayores de 30 años, tampoco tenían


varones. Además, las mujeres, madres como un objetivo asistir a la escuela,
e hijas, tenían como tareas principales su interés se fincaba en apoyar a sus
la atención del hogar, que consistía en la padres en las labores del campo. Bajo
preparación de los alimentos, lavado de esta mentalidad se fue perfilando la
ropa, el aseo de la casa y el cuidado de los personalidad de los pobladores de
niños. En ambas comisarías, los padres Komchén y San José Tzal, cuya vida
no estaban interesados en enviar a sus cotidiana giraba en torno al trabajo en
hijos —hombres y mujeres— a la escuela, el ejido henequenero, en la milpa de
porque no lo consideraban necesario, subsistencia, en la ganadería de libre
para que en el futuro aquéllos tuvieran pastoreo y la fabricación de carbón
mejores condiciones de vida y empleo; vegetal que vendían principalmente
esta idea obedecía a que su "mundo" en la ciudad de Mérida y en el puerto
económico y social se basaba principal- de Progreso. Sin embargo, a partir de
mente en el cultivo del henequén y de la la crisis henequenera, la organización
milpa de subsistencia; además de otras familiar sufre importantes cambios en
ocupaciones, como la fabricación de su estructura, sobre todo en las comu-
carbón y la cría de ganado. nidades en donde el cultivo del agave
Un número considerable de los va- era la principal fuente de trabajo y de
rones entrevistados correspondientes al recursos económicos.
rango de 60-65 años, mencionó que sus En este sentido, para los poblado-
papás no los dejaban asistir a la escuela res de las comisarías de Komchén y
porque éstos consideraban que no les San José Tzal, a partir de 1970 surgen
iba a dejar nada de provecho. Para ellos nuevas perspectivas ocupacionales
era mejor que sus hijos aprendieran relacionadas con el fomento de acti-
a trabajar en las diversas labores del vidades agropecuarias con fines de
campo para que en el futuro pudieran comercialización, además de las ya
mantener a sus respectivas familias. El tradicionales como la producción he-
caso de las mujeres era similar, algunas nequenera y la milpa de subsistencia.
mencionaron que iban a la escuela de La comisaría de Komchén fue objeto
vez en cuando, porque el trabajo del de un importante programa agrícola,
campo y de la casa no les dejaba tiempo además de otros pecuarios que tam-
para asistir regularmente, asimismo, sus bién alcanzaron relevancia al inicio,
padres les decían "que para qué querían siendo el primero en el que hasta la
estudiar si al cabo se iban a casar y serían actualidad un porcentaje considerable
mantenidas por sus esposos". de las unidades domésticas estudiadas
De igual manera, los hijos de es- se abocan como una de sus principales
tos últimos, que en la actualidad son fuentes de trabajo y de ingresos.

88 • Revista de la Universidad aUtónoma de YUcatán


La participación femenina en la economía familiar en dos comisarías meridanas: Komchén y San José Tzal
U
En lo que concierne a la comisaría y en menor medida al de "La casa del
de San José Tzal, al igual que en las pueblo", este último localizado en la
otras poblaciones del sur de Mérida, ciudad de Mérida.
el principal programa productivo Las vendedoras argumentaron que
que se desarrolló para dar ocupa- en el puerto de Progreso tienen más
ción a las familias fue la instalación facilidades de ubicarse en el mercado
de unidades pecuarias, relacionadas o en las calles aledañas al mismo, pa-
con la ganadería mayor. Además, se gando al ayuntamiento sus respectivos
sembraron extensiones de cítricos que derechos de mesa y de piso. En el caso
posteriormente fueron abandonados de las que acuden a Mérida, el proble-
debido a que hasta los cinco años es ma se complica porque no todas las
cuando se obtiene la primera cosecha, vendedoras tienen derecho de mesa y
lo que para los ejidatarios adscritos a además las autoridades no les permi-
este programa resultaba poco viable ten instalarse en los alrededores, por
debido a la urgente necesidad de contar lo que para evitarse problemas se ven
con recursos económicos. Los distintos obligadas a recurrir a los revendedores
proyectos productivos desarrollados a quienes les rematan su mercancía.
en ambas poblaciones dieron lugar a La otra vía de comercialización se rea-
comportamientos particulares en lo liza al interior de la misma población
que respecta a la participación de las de Komchén donde los productores
mujeres en las actividades económicas. agrícolas venden sus frutas, hortalizas
En Komchén, la comercialización y flores a comerciantes, generalmente
de productos frutícolas, hortícolas y mujeres, quienes a su vez se encargan
de flores se consolidó principalmente de llevarlas al puerto de Progreso o a
entre las mujeres mayores de 50 años Mérida, como ya se ha dicho.
como su principal actividad producti- En otras palabras, los hombres, cón-
va. Por otra parte, el cultivo de dichos yuges de las vendedoras, son los que se
productos agrícolas ha estado a cargo dedican a las labores del campo y por lo
de los cónyuges de las vendedoras, general no contratan jornaleros, lo que
pero también hay casos en que éstas les permite maximizar los ingresos ob-
compran la mercancía a otros produc- tenidos por sus mujeres y por la venta a
tores de la localidad. La comercializa- las intermediarias locales. Además de las
ción de los frutales, hortalizas y flores hortalizas, frutales y flores, en algunos
se efectúa a través de dos vías: una, casos, las mujeres con la colaboración
cuando las mujeres de los propios de sus hijas casadas y pertenecientes
productores son quienes se desplazan a a otras unidades domésticas, pueden
vender su mercancía principalmente al llevar a vender otros productos elabo-
mercado del vecino puerto de Progreso rados por estas últimas, como tortillas

número 225 • segUndo trimestre de 2003 • 89


José A. Lugo Pérez-Lizbeth Tzuc Canché

para panuchos11, tortillas hechas a mano, Estas estrategias productivas que


pepita molida12, tamales y manjar blanco realizan madres e hijas son de pri-
o "cremitas"13, entre otros. mordial importancia, sobre todo para
Las hijas se ocupan de elaborar aquellas unidades domésticas cuyos
dichos productos, en ocasiones con ingresos son limitados. Lo anterior
materia prima, aportada por sus proge- obedece, en algunos casos, a que en
nitoras, a cambio de recibir alimentos dichas unidades domésticas los cón-
que resultan de mucha ayuda para yuges varones no tienen trabajo, o
el sustento de sus familias. En otras en su defecto sufren de algún tipo de
palabras, las progenitoras pueden ser padecimiento físico que les impide
las responsables de proporcionar los involucrarse activamente y de manera
recursos que se destinan para la ali- estable en alguna actividad productiva,
mentación de sus familias y las de sus ya sea al interior o al exterior de la co-
hijas, o bien, pueden adquirir víveres munidad. En el caso de San José Tzal
en los lugares donde van a vender su la situación es completamente diferente
producción, mismos que distribuyen a la observada en Komchén, esto se
entre sus respectivas unidades domés- debe a que las actividades agrícolas
ticas. Lo anterior significa que pueden comerciales no se presentan como una
darse relaciones de ayuda mutua entre alternativa económica para hombres
mujeres de diferentes familias que y mujeres mayores de edad y menos
guardan algún tipo de parentesco. en el caso de los jóvenes. En dicha

90 • Revista de la Universidad aUtónoma de YUcatán


La participación femenina en la economía familiar en dos comisarías meridanas: Komchén y San José Tzal
U
población, las principales actividades por varias causas, ya no pueden vin-
productivas que realizan los hombres cularse al mercado de trabajo, como lo
mayores de 60 años son aquellas rela- vinieron haciendo en años anteriores,
cionadas con la milpa de subsistencia por lo que permanecen en la población
y el cultivo y explotación del henequén donde únicamente cuentan con los
en pequeñas extensiones14. En la medi- ingresos provenientes de su jubilación
da que estas actividades agrícolas no y, en algunos casos, de la venta de su
eran redituables, como en el caso de reducida producción de henequén.
Komchén, un porcentaje considerable Cabe aclarar que esta última actividad
de la muestra seleccionada empezó a ya no la realizan directamente sino que
alternar los trabajos de campo con las son sus parientes quienes se ocupan
labores remuneradas fuera de la po- de estas labores y les dan una parte
blación desempeñándose en diversas proporcional por la explotación de los
ocupaciones, como conserjes, en aseo henequenales. Está de por más decir
urbano, veladores y jardineros, entre que los beneficios económicos aporta-
las más importantes. dos por la explotación henequenera no
En la actualidad un porcentaje re- son suficientes para sufragar las nece-
ducido de la muestra de individuos sidades de las unidades domésticas.
mayores de 60 años, que sufren di- En la medida que en la comunidad,
versos padecimientos físicos (hernias, los programas agropecuarios desa-
dolores lumbares, artritis) provocados rrollados por el Estado a partir de la

número 225 • segUndo trimestre de 2003 • 91


José A. Lugo Pérez-Lizbeth Tzuc Canché

crisis henequenera no tuvieron el éxito frutícola y hortícola y, el segundo, por


esperado, sino que por el contrario, la instalación de unidades pecuarias
fueron abandonados a los pocos años que emplean poca fuerza de trabajo
de ser implementados, no hubo un y donde las mujeres permanecieron
impacto económico favorable para las al margen. Esto dio lugar a dos tipos
unidades domésticas ni tampoco las de comportamientos, uno, en lo que
proveyeron de fuentes de ocupación se refiere a la participación femenina
estables para hombres y mujeres, en en las actividades económicas, y otro,
este sentido, la migración pendular15 como proveedoras de ingresos para sus
masculina y femenina se instituyó unidades domésticas.
como un fenómeno social permanente De igual manera, el desarrollo de
en la población. Como se ha dicho, las actividades agrícolas comerciales
la agricultura de subsistencia y en en Komchén también favoreció a que
especial el cultivo de henequén, que las mujeres que se han dedicado a esta
por décadas fueron actividades que actividad presenten un mayor grado
proporcionaron trabajo y recursos de autoridad y de autonomía en la
económicos a los ejidatarios, pasaron a toma de decisiones ante los proble-
ser secundarias y, por consiguiente, de mas cotidianos, así como también han
menor importancia en cuanto fuente legado a sus descendientes actuales la
de ocupación y de ingresos. idea de lo importante y necesario que
La vinculación de las mujeres de es el que la mujer trabaje y se supere.
San José Tzal al mercado de trabajo se Así, las mujeres en Komchén, además
dio preferentemente como servidoras de las labores del hogar, tienen que ir
domésticas en la ciudad de Mérida. a vender sus frutas, hortalizas, flores
Los ingresos económicos obtenidos y otros productos, dejando parte de
por ellas jugaron en ese momento un sus ocupaciones a sus hijas mayores o
papel importante en la economía de las realizarlas para cuando regresan a la
unidades domésticas y en ciertos casos población por la tarde. Esto significa
resultaron trascendentales pues fueron que las mujeres están sometidas a una
la base sobre la que se sustentaba la re- doble jornada de trabajo, una, como
producción de las familias, sobre todo vendedoras, y otra, como amas de
en aquellos casos en que los cónyuges casa con todo lo que esto implica. Sin
de las trabajadoras no pudieron inser- embargo, ellas están convencidas de lo
tarse al mercado de trabajo urbano por importante que es su trabajo y lo que
diversos motivos. Como se ha podido significa para la subsistencia de sus
ver, en Komchén y San José Tzal se pre- unidades domésticas.
sentan dos procesos diferentes, el pri- En ambas comisarías de estudio
mero fue propiciado por el desarrollo se aprecia que las mujeres han estado

92 • Revista de la Universidad aUtónoma de YUcatán


La participación femenina en la economía familiar en dos comisarías meridanas: Komchén y San José Tzal
U
sujetas a una doble jornada de traba- PARTICIPACIóN DE LA MUJER
jo; antes de la crisis henequenera, y EN LA ECONOMíA FAMILIAR
también después de ésta, aunque a Las mujeres entrevistadas, corres-
finales de 1970 y principios de 1980 la pondientes a la cohorte de edad
participación femenina de Komchén estudiada, afirmaron que antes de
y San José Tzal toman sentidos dife- casarse estaban, como se ha visto, bajo
rentes. Si bien es cierto que en ambas la autoridad del padre, quien era el
localidades el empleo como servidoras responsable de la economía y la toma
domésticas ha sido una constante, es de decisiones al interior del hogar.
un hecho que en la primera comisa- Después de contraer matrimonio, la
ría la comercialización de productos mujeres pasaban a depender de la au-
agrícolas marcó una gran diferencia. toridad de sus cónyuges y su posición
En Komchén, las mujeres desempeñan al interior de sus unidades domésticas
de manera preferente una actividad continuaba siendo parecida a la que
autónoma en el sentido de que ellas tenían en el hogar paterno; atendían
mismas organizan su trabajo y por las labores del hogar y apoyaban a
decirlo de algún modo son sus propias sus maridos en las faenas del campo.
empleadoras. En San José Tzal, las Los matrimonios recién conforma-
características del trabajo femenino dos permanecían en el hogar paterno
son diferentes porque son las propias del esposo, donde éste, junto con su
mujeres quienes venden su fuerza de cónyuge, continuaba apoyando a sus
trabajo a sus empleadores en la ciudad progenitores en las labores del campo
de Mérida. a la vez que realizaba sus propias tareas
La participación femenina en las en el ejido, por lo que recibía sus ingre-
actividades económicas ha sido rele- sos correspondientes aportados por el
vante porque no sólo ha contribuido a Banrual. Por su parte, la posición de la
la aportación de ingresos adicionales nuera quedaba subordinada a la au-
a las unidades domésticas, sino que toridad de su suegra, quien era la que
también, en no pocos casos, ha sido decidía cómo distribuir las tareas del
la base principal sobre la que recae hogar entre las mujeres de la unidad
la subsistencia familiar. Esto significa doméstica. Cabe aclarar que los ingre-
que algunas mujeres de la muestra sos obtenidos por los hijos casados eran
han enfrentado los problemas eco- administrados por la madre, quien era
nómicos, sobre todo a partir de la la que se responsabilizaba de los gas-
crisis henequenera, y también han tos efectuados al interior de la unidad
contribuido, en algunos casos, a apo- doméstica.
yar la educación escolar de sus hijos, La organización patrilocal impedía
principalmente de los varones. que los matrimonios jóvenes pudieran

número 225 • segUndo trimestre de 2003 • 93


José A. Lugo Pérez-Lizbeth Tzuc Canché

hacerse responsables del manejo de se desplazaban a Mérida en busca de


sus ingresos y por ello se generaban ocupación para contribuir al sustento
conflictos al interior de las unidades familiar.
domésticas. En este proceso, las jóvenes En la actualidad, en Komchén, la
esposas jugaban un papel importante cuota de autoridad ejercida por las
pues eran las que pugnaban por orga- mujeres trabajadoras de la cohorte
nizar sus ocupaciones domésticas y por estudiada es similar a la del hombre,
ser las administradoras de los recursos y en algunos casos es superior, hecho
aportados por sus cónyuges. Los con- que se manifiesta en el respeto que los
flictos generados al interior de las uni- hijos y los cónyuges tienen hacia ellas
dades domésticas por esta manera de por su labor como proveedoras de re-
organización patrilocal es lo que daba cursos económicos para la satisfacción
lugar a que los matrimonios jóvenes de las necesidades de subsistencia de
decidieran separarse y establecerse de sus unidades domésticas. En el caso de
manera independiente. San José Tzal, las mujeres de la cohorte
Se presentaron algunos casos en los referida que se han desempeñado como
que las entrevistadas afirmaron que servidoras domésticas o que realizan
antes de casarse estuvieron trabajando alguna actividad económica al interior
como servidoras domésticas en la ciu- de la comunidad también tienen cierta
dad de Mérida, sobre todo en lo que autoridad al interior de sus unidades
se refiere a las mujeres de la comisaría domésticas.
de San José Tzal. Una vez casadas, sus La participación de las mujeres en
cónyuges les prohibían trabajar fuera actividades económicas remuneradas
de la población por diversas razones, les ha permitido tener mayor presencia
una de las principales era evitar "los en cuanto a la administración de los re-
comentarios de la gente del pueblo" que cursos obtenidos por ellas mismas; por
se generaban en torno a este hecho. A otra parte, ha contribuido a generar en
este respecto, se decía que las mujeres la población una nueva percepción en
que trabajaban fuera era porque sus cuanto a la importancia económica de
cónyuges no eran capaces de mante- su inserción en el mercado de trabajo.
nerlas, lo que disgustaba a los primeros. En la actualidad, las jóvenes, solteras
A pesar de ello, las mujeres después de y casadas, están más dispuestas a inte-
tener uno o más hijos, debido a lo apre- grarse a alguna actividad productiva
miante de su situación económica como y ya no encuentran tanta resistencia
consecuencia de la crisis henequenera de sus padres y cónyuges. Por el con-
de 1970 y la consecuente reducción de trario, esta opción la ven como una
las "tareas"16 en los planteles, y aún en alternativa que contribuye a mejorar
contra de la autoridad de sus cónyuges, la situación económica de las familias,

94 • Revista de la Universidad aUtónoma de YUcatán


La participación femenina en la economía familiar en dos comisarías meridanas: Komchén y San José Tzal
U
que se traduce en la adquisición de Mérida y en el puerto de Progreso.
víveres, en la educación de los hijos y En el caso de San José Tzal, la
hasta en la reparación o construcción crisis henequenera y la consecuente
de las viviendas. reducción de los ingresos de los ejida-
tarios, así como la falta de programas
CONCLUSIONES productivos en los que se involucra-
Las mujeres de las comisarías rurales ran a las mujeres, como en el caso de
del municipio de Mérida, Komchén y Komchén, ocasionó que éstas princi-
San José Tzal, por décadas desarrolla- piaran a incurrir al mercado de trabajo
ron las mismas actividades productivas urbano en donde se desempeñaban
relacionadas con el trabajo de campo, como empleadas domésticas. Tanto en
apoyando a sus padres primero y sus Komchén como en San José Tzal, las
esposos después, y también se han ocu- mujeres ganaron cuotas de autoridad,
pado de las tareas referentes al hogar. A sobre todo en las unidades domésticas
partir de 1970, con la crisis henequene- en las que los cónyuges varones por
ra y la puesta en marcha del Programa padecer algún tipo de enfermedad,
de Diversificación Agropecuaria, las incluyendo el alcoholismo, no estaban
mujeres de ambas poblaciones mani- en condiciones de involucrarse en el
festaron comportamientos económicos mercado de trabajo. Esto significa que
diferentes debido a las características el papel de las mujeres campesinas ya
de los proyectos productivos imple- no se restringía a apoyar a sus cónyuges
mentados en cada una de las poblacio- en el trabajo agrícola y a ocuparse de
nes mencionadas. En Komchén, donde las labores domésticas, sino que tomó
preferentemente se instalaron parcelas una nueva vertiente: como proveedoras
de frutales, hortalizas y flores, las mu- directas de recursos económicos que en
jeres, en un porcentaje considerable de ciertos casos han sido fundamentales
la muestra estudiada, tomaron parte para la subsistencia de sus respectivas
activa al convertirse en las personas unidades domésticas.
encargadas de la comercialización de En Komchén, la implementación
los diversos productos agrícolas, ya de proyectos agrícolas como parte del
sea cultivados por sus cónyuges o por Programa de Diversificación Agro-
otros ejidatarios de la propia población pecuaria de 1970, a diferencia de San
a quienes se los compraban, es decir, José Tzal, no sólo proporcionó recur-
las mujeres, aunque sus cónyuges no sos económicos para la subsistencia
tuvieran parcelas en producción o no de las unidades domésticas, sino
se dedicaran a esta actividad, podían que también contribuyó, en algunos
avocarse a la comercialización de casos, a conformar un capital con el
productos agrícolas en la ciudad de cual las mujeres pudieron iniciar el fo-

número 225 • segUndo trimestre de 2003 • 95


José A. Lugo Pérez-Lizbeth Tzuc Canché

mento de algún tipo de negocio como NOTAS


1 La unidad doméstica es un grupo de indi-
tiendas, molinos de granos, etcétera. viduos que comparten una misma unidad
La participación de las mujeres de San residencial por lo que tiene una connotación
espacial y se relaciona casi siempre con
José Tzal como servidoras domésticas vínculos familiares y con una economía
también ha sido relevante para la compartida. La unidad doméstica se trata de
una familia con un núcleo central (completo
obtención de recursos económicos y o incompleto) o más de una (igualmente
la satisfacción de las necesidades de completo o incompleto); y también puede
haber allegados con algún parentesco o co-
subsistencia básicas. Cabe destacar rresidentes —no parientes— que comparten
que un porcentaje considerable de la una vivienda (Margulis, 1988: 21-25).
2 La información en la que se basa este trabajo
muestra estudiada actualmente ya no proviene del informe final de investigación
está en condiciones, por cuestiones de "Las estrategias de supervivencia de las
unidades domésticas en dos comisarías del
salud, de continuar trabajando fuera municipio de Mérida: Komchén y San José
Tzal", mismo que se concluyó en 2001 en la
de la población, pero sí de atender
Unidad de Ciencias Sociales de la UADY.
a sus nietos por parte de sus hijas, 3 Además de las dos ya mencionadas están:
Cosgaya, Dzununcán, Sierra Papacal,
mientras éstas se emplean en Mérida Caucel, Molas, Sitpach, Cholul, Dzityá y
en el servicio doméstico, como de- Chablekal.
4 Cabe aclarar que a finales de 1970 y prin-
pendientas de mostrador, costureras cipios de 1980 aún quedaban comisarías
en las maquiladoras de ropa y en la y subcomisarías que estaban dedicadas
de manera preferente a la producción de
elaboración de piñatas, entre las acti- henequén. Algunas alternaban la siembra
vidades más importantes. de hortalizas y frutales con el agave.

96 • Revista de la Universidad aUtónoma de YUcatán


La participación femenina en la economía familiar en dos comisarías meridanas: Komchén y San José Tzal
U
5 Diario de Yucatán, diciembre 1974: 2. 15 Se entiende por migración pendular al mo-
6 Se entiende al movimiento diario de vimiento diario de ida y retorno que realizan
hombres y mujeres que se desplazan a sus los pobladores de su comunidad a su centro
centros de trabajo fuera de la población y de trabajo.
retornan después de concluir sus labores. 16 Son las actividades a realizar en el ejido
7 Diario de Yucatán, febrero 1970: 2. henequenero dispuestas por las autoridades
8 Diario de Yucatán, julio 1975: 2. del Banco de Crédito Rural.
9 Lugo Pérez, 2001: 57-63.
10 Consiste en cortar las espinas que se en-
cuentran en ambos costados a lo largo de
las hojas. BIBLIOGRAFíA
11 Es una tortilla que al momento de cocerse Lugo Pérez, José A. (2001) "Las estrategias de
se le desprende un costado para que ahí se supervivencia en dos comisarías del muni-
le introduzca frijol seco previamente cocido. cipio de Mérida", Informe final de investiga-
12 La pepita es la semilla de la calabaza que ción, Unidad de Ciencias Sociales, CIR Dr.
una vez tostada se procede a molerla. Hideyo Noguchi, Mérida, Yucatán, México.
13 Es un postre que se prepara con coco, leche, Margulis, Mario (1988) "Cultura y desarrollo
maicena, vainilla, canela y azúcar. en México. Reproducción de las unidades
14 Han fomentado con apoyos del gobierno del domésticas" ENAH, INAH, Cuaderno de
estado extensiones de una hectárea o tienen Trabajo núm. 6, México, D.F.
en usufructo pequeños planteles de donde Villanueva, Erik (1993) Ejidos y reformas en la
obtienen en promedio dos cortes anuales de agricultura mexicana 1977-1992, FCA, UADY,
3,000 hojas cada uno, lo que les da un ingre- CEDRAC, Mérida, Yucatán, México.
so aproximado de $ 150.00 cada semestre.
Los ingresos que perciben los henequeneros
se ven reducidos porque tienen que pagar el HEMEROGRAFíA
transporte de las pencas a la planta desfibra- Diario de Yucatán, 2 de febrero de 1970, pág. 2.
dora, además que en ocasiones les evalúan Diario de Yucatán, 19 de diciembre de 1974,
su producción a un precio menor al que les pág. 2.
corresponde de acuerdo con su calidad. Diario de Yucatán, 18 de julio de 1975, pág. 2.

número 225 • segUndo trimestre de 2003 • 97