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FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIA POLITICA”

“ESCUELA ACADEMICA PROFESIONAL DE DERECHO”

TEMA:
ACCION DE AMPARO

CURSO:
DERECHO PROCESAL CONSTITUCIONAL

PROFESOR:
TOVAR POMA, PAUL FABIO

ALUMNOS:

 JORJE CASTRO KIMBERLY FIORELA


 TABOADA LA FUENTE, SKINNER
 QUISPE LAURENTE, ELVIS
 YUPANQUI ATAUCUSI, FREDY

AYACUCHO – PERÚ
2017
DEDICATORIA:

“A nuestros docentes que nos


inculcan el deseo de
superación y nos brindan sus
consejos y enseñanzas para
lograr alcanzar nuestras metas.

A nuestros familiares que nos


apoyan en nuestras decisiones y
nos ayudan a seguir adelante y
levantarnos de los tropiezos”
INTRODUCCIÓN

Se deduce que la protección es el rasgo fundamental de la Acción de Amparo y


que conduce a tipificarlo al interior de la Teoría General del Proceso, como un
gran proceso cautelar de Derechos Constitucionales.

La función o finalidad de la acción de Amparo es la protección de los derechos


constitucionales, quiere decir que, para que su manto protector se extienda
sobre ellos, es menester se cumpla la condición fundamental de su existencia
previa al acto u omisión cuyos efectos queremos anular. En otras palabras, se
requiere que el justiciable haya estado, previamente, gozando y ejerciendo en
forma efectiva dichos derechos, o hayan estado en la actitud de hacerlo con
dicho carácter.

No es suficiente que al interior de un proceso de Amparo, ante la exposición


del justiciable de ser el titular de un derecho o encontrarse en una situación
que le permita ejercer un determinado derecho constitucional, el juzgador deba
limitarse en forma única y exclusiva a verificar si el demandado ha obrado por
acción u omisión para impedir el ejercicio del supuesto derecho; si no que es
necesario e imprescindible -lo invoque o no el demandado- analice la real y
legal existencia de la aptitud o derecho que el demandante invoca se proteja.

El presente trabajo ha sido elaborado con el objetivo primordial de brindar


información de valioso contenido a los estudiantes de derecho y así mismo
para la colectividad en general; consideramos que el proceso de amparo es de
considerable relevancia para los ciudadanos, ya que es través de este que
podemos velar por nuestros derechos en caso de que estos hayan sido
vulnerados.
INDICE
CARATULA
DEDICATORIA
INTRODUCCION
CAPITULO I ..................................................................................................................... 1
1.1. ORIGEN:............................................................................................................... 2
1.2 EVOLUCIÓN EN EL PERÚ .................................................................................. 2
CAPITULO II .................................................................................................................... 4
2.1 CONCEPTO: ........................................................................................................ 5
2.2. NATURALEZA JURÍDICA: .................................................................................. 5
2.3. PRINCIPIOS PROCESALES: .............................................................................. 5
2.4. CLASES DE AMPARO: ...................................................................................... 6
CAPITULO III ................................................................................................................ 8
3.1. Marco legal ....................................................................................................... 9
ANEXOS……………………………………………………………………………....18
CONCLUSIONES…………………………………...………………………………..24
BIBLIOGRAFIA……………………………………………………………………….25
CAPITULO
I

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1.1. ORIGEN:
La Acción de Amparo nace en México. Fueron sus creadores Manuel
Crescencio Rejón y Mariano Otero. El primero lo incorporó en la Constitución
del Estado de Yucatán de 1841 y el segundo en el Acta de Reformas expedida
en 1847. Luego los constituyentes de 1856 lo consagraron definitivamente en
la Constitución Federal de México de 18 de febrero de 1857. (1)

1.2 EVOLUCIÓN EN EL PERÚ


El Decreto Ley 20554 del 13 de marzo de 1974, instituyó un llamado recurso de
amparo que tenía como objeto impugnar los decretos supremos que afectaban
la propiedad agraria. Es un error equipararlo al proceso de acción popular,
como sostiene un sector de la doctrina, pues ésta se interpone para impugnar
con efectos erga omnes la ilegalidad o inconstitucionalidad de normas
generales inferiores a la ley. El recurso de amparo que creaba este decreto, se
dirigía a atacar decretos supremos de expropiación que consistían en normas
auto aplicativas. El artículo 10del decreto ley 20554 disponía:
"Si un propietario estimare que no ha incurrido en causal de afectación o de
declaración de abandono, podrá interponer recurso de amparo ante el Tribunal
Agrario dentro del término de quince días computados a partir de la notificación
del correspondiente decreto supremo de expropiación o de extinción de
dominio, exponiendo los fundamentos de hecho y de derecho, sin cuyo
requisito será denegó. La interposición del recurso será puesta en
conocimiento del Poder Ejecutivo por intermedio de la Dirección General de
Reforma Agraria y Asentamiento Rural, dentro de dos días de recibida.
Mientras se resuelva el recurso de amparo, no se interpondrá la demanda de
expropiación de las tierras afectadas. Los decretos supremos que no sean
impugnados dentro del término señalado, causarán ejecutoria".
Como no se trataba en verdad de un amparo en estricto sensu, sino de una
suerte de proceso administrativo destinado a impugnar la expropiación de la
propiedad agraria a través de un decreto supremo, la derogada ley N° 23506,
dispuso en su artículo 43° tratarlo con el nombre de Recurso de Exceso de
Poder. "El instrumento procesal contemplado en el artículo 1° del Decreto Ley

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N° 20554, se denominará "Recurso de Exceso de Poder" y continuará
tramitándose conforme lo establece dicho Decreto Ley. La nueva Ley Orgánica
del Poder Judicial contemplará la nueva denominación de este recurso".
La Constitución de 1979 constitucionalizó el amparo y le otorgó carta de
naturaleza. El articulo 295°de este Código Político señalaba en su segundo
párrafo: "La acción de amparo cautela los demás derechos reconocidos por la
Constitución que sean vulnerados o amenazados por cualquier autoridad,
funcionario o persona".
La ley N° 23506 desarrolló su trámite. Posteriormente, el Congreso de la
República aprobó la Ley N° 25398 con el objeto de complementar algunos
vacíos y deficiencias que se hicieron ostensibles en la praxis judicial.
La Constitución de 1993 conservó el amparo. Pero incorporó reformas que
perfeccionaron su configuración actual. Estableció que no procedía contra
normas legales ni contra resoluciones judiciales emanadas de procedimiento
regular. Dispuso su regulación por ley orgánica y declaró que su ejercicio no se
suspende durante los estados de excepción, en cuyo caso el juez deberá
evaluar la razonabilidad y proporcionalidad de los actos de ejecución contra
derechos restringidos o suspendidos, sin que le competa pronunciarse sobre la
oportunidad de la declaración del estado de emergencia o de sitio.
La ley N° 28237 que aprobó el Código Procesal Constitucional, regula
Actualmente el amparo .Las líneas maestras de su concepción procesal se
detallan a continuación.

3
CAPITULO
II

4
2.1 CONCEPTO:
El amparo es un derecho humano de naturaleza procesal que puede interponer
cualquier persona, para demandar ante el órgano jurisdiccional competente la
protección o el restablecimiento de cualquiera de sus derechos constitucionales,
con excepción de la libertad corpórea, la integridad y seguridad personal, el acceso
a la información pública y del derecho a la autodeterminación informativa.
También protege los derechos lesionados contra cualquier persona u órgano
público o privado, que ejerciendo funciones de carácter materialmente
jurisdiccional, adopta resoluciones con violación de la tutela procesal efectiva.

2.2. NATURALEZA JURÍDICA:


 Inalienable: No puede transmitirse a terceros.
 Irrenunciable: Por tratarse de un derecho humano no puede celebrarse un
acto jurídico unilateral o bilateral, por medio del cual se renuncie a la acción
específica del amparo.
 Universal: Todo ser humano tiene derecho de amparo, sin importar su
nacionalidad, sexo, edad, raza, ideología, orientación sexual, capacidad civil,
ni cualquier otra circunstancia.
 Inviolable: No se suspende ni se restringe por ningún motivo, ni siquiera
bajo los estados de excepción.
 Eficaz: Es un recurso idóneo, en el sentido que debe ser capaz de proteger
los derechos constitucionales de modo efectivo. No basta un proceso con el
nombre de amparo para cumplir con la obligación de su reconocimiento
como derecho humano fundamental, sino que tiene que ser un recurso que
cumpla con su finalidad en todos los casos de violación o amenaza de los
derechos que forman parte de su ámbito de protección.
 Jurisdiccional: Es un proceso que se tramita y se decide por órganos
jurisdiccionales.

2.3. PRINCIPIOS PROCESALES:


 Principio de celeridad: se tramita y resuelve en el tiempo más corto que
sea posible.

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 Principio de bilateralidad: aun cuando el artículo 7° del Código Procesal
Constitucional establece que la no participación del demandado no afecta la
validez del proceso, a diferencia del hábeas corpus, el amparo es un
proceso bilateral. En consecuencia, no es posible excluir al demandado
quien tiene derecho a hacerse oír por el juez.
 Principio de preferencialidad: se tramita y se resuelve antes que cualquier
otro proceso judicial.
 Principio de iniciativa o instancia de parte: el legitimado para interponer
la demanda es solo el afectado. Salvo la legitimación procesal extraordinaria
a cargo de la Defensoría del Pueblo.
 Principio de definitividad: el amparo no procede si no se ha agotado la vía
previa.
 Principio de agravio personal y directo: sólo procede contra lesiones
ciertas, concretas, palmarias, objetivamente personales, no ilusorias.
 Principio de procedencia constitucional: el amparo sólo se dirige a
proteger el contenido constitucionalmente protegido del derecho invocado.
 Principio de prosecución oficiosa: interpuesta la demanda, el proceso no
cae en abandono. Se impulsa de oficio. Sólo está permitido el desistimiento.
 Principio de no simultaneidad: la demanda es declarada improcedente si
el agraviado ha recurrido previamente a otro proceso judicial para pedir
tutela respecto de su derecho constitucional. No proceden las vías paralelas
 Principio de tramitación escrita y de defensa cautiva: la demanda se
presenta por escrito con los requisitos señalados en la ley y debe ser
autorizada por abogado.
 Principio de primacía del fondo sobre la forma: tanto los jueces como el
Tribunal constitucional tienen la obligación de adecuar las formalidades
procesales al logro de los fines del proceso.

2.4. CLASES DE AMPARO:


 Amparo contra resoluciones judiciales: procede contra resoluciones
judiciales firmes son dictadas con manifiesto agravio de la tutela procesal
efectiva, que comprende el acceso a la justicia, el debido proceso y su
actuación adecuada y temporalmente oportuna.

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 Amparo contra particulares: se interpone cuando la lesión del derecho
constitucional proviene de persona natural o jurídica de derecho privado.
También si el autor del agravio es una empresa estatal con personería
jurídica de derecho privado.
 Amparo contra leyes: la Constitución establece que no procede el amparo
contra normas legales. Sin embargo, el Tribunal Constitucional, siguiendo en
este punto a la doctrina tanto nacional como extranjera, ha extendido la
cobertura del amparo contra las leyes de naturaleza auto aplicativa. Es decir
frente a aquella clase de normas que por su sola expedición lesionan un
derecho constitucional sin necesidad de un acto de ejecución por la
autoridad, funcionario o persona.

7
CAPITULO
III

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3.1. Marco legal
Artículo 37.- Derechos protegidos
El amparo procede en defensa de los siguientes derechos:
1) De igualdad y de no ser discriminado por razón de origen, sexo, raza,
orientación
Sexual, religión, opinión, condición económica, social, idioma, o de cualquier
otra índole;
2) Del ejercicio público de cualquier confesión religiosa;
3) De información, opinión y expresión;
4) A la libre contratación;
5) A la creación artística, intelectual y científica;
6) De la inviolabilidad y secreto de los documentos privados y de las
Comunicaciones;
7) De reunión;
8) Del honor, intimidad, voz, imagen y rectificación de informaciones inexactas
o agraviantes;
9) De asociación;
10) Al trabajo;
11) De sindicación, negociación colectiva y huelga;
12) De propiedad y herencia;
13) De petición ante la autoridad competente;
14) De participación individual o colectiva en la vida política del país;
15) A la nacionalidad;
16) De tutela procesal efectiva;
17) A la educación, así como el derecho de los padres de escoger el centro de
educación y participar en el proceso educativo de sus hijos;
18) De impartir educación dentro de los principios constitucionales;
19) A la seguridad social;
20) De la remuneración y pensión;
21) De la libertad de cátedra;
22) De acceso a los medios de comunicación social en los términos del artículo
35 de la Constitución;
23) De gozar de un ambiente equilibrado y adecuado al desarrollo de la vida;
24) A la salud; y
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25) Los demás que la Constitución reconoce
Artículo 38.- Derechos no protegidos
No procede el amparo en defensa de un derecho que carece de sustento
constitucional directo o que no está referido a los aspectos constitucionalmente
protegidos del mismo.

CAPÍTULO II
PROCEDIMIENTO
Artículo 39.- Legitimación
El afectado es la persona legitimada para interponer el proceso de amparo.
Artículo 40.- Representación Procesal
EI afectado puede comparecer por medio de representante procesal. No es
necesaria la inscripción de la representación otorgada.
Tratándose de personas no residentes en el país, la demanda será formulada
por representante acreditado. Para este efecto, será suficiente el poder fuera
de registro otorgado ante el Cónsul del Perú en la ciudad extranjera que
corresponda y la legalización de la firma del Cónsul ante el Ministerio de
Relaciones Exteriores, no siendo necesaria la inscripción en los Registros
Públicos.
Asimismo, puede interponer demanda de amparo cualquier persona cuando se
trate de amenaza o violación del derecho al medio ambiente u otros derechos
difusos que gocen de reconocimiento constitucional, así como las entidades sin
fines de lucro cuyo objeto sea la defensa de los referidos derechos.
La Defensoría del Pueblo puede interponer demanda de amparo en ejercicio de
sus competencias constitucionales.

Artículo 41.- Procuración Oficiosa


Cualquier persona puede comparecer en nombre de quien no tiene
representación procesal, cuando esta se encuentre imposibilitada para
interponer la demanda por sí misma, sea por atentado concurrente contra la
libertad individual, por razones de fundado temor o amenaza, por una situación
de inminente peligro o por cualquier otra causa análoga. Una vez que el
afectado se halle en posibilidad de hacerlo,

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deberá ratificar la demanda y la actividad procesal realizada por el procurador
oficioso.
Artículo 42.- Demanda
La demanda escrita contendrá, cuando menos, los siguientes datos y anexos:
1) La designación del Juez ante quien se interpone;
2) El nombre, identidad y domicilio procesal del demandante;
3) El nombre y domicilio del demandado, sin perjuicio de lo previsto en el
artículo 7 del presente Código
4) La relación numerada de los hechos que hayan producido, o estén en vías
de producir la agresión del derecho constitucional;
5) Los derechos que se consideran violados o amenazados;
6) El petitorio, que comprende la determinación clara y concreta de lo que se
pide;
7) La firma del demandante o de su representante o de su apoderado, y la del
abogado. En ningún caso la demanda podrá ser rechazada por el personal
administrativo del Juzgado o Sala correspondiente.
Artículo 43.- Acumulación subjetiva de oficio
Cuando de la demanda apareciera la necesidad de comprender a terceros que
no han sido emplazados, el juez podrá integrar la relación procesal
emplazando a otras personas, si de la demanda o de la contestación aparece
evidente que la decisión recaer en el proceso los va a afectar.
Artículo 44.- Plazo de interposición de la demanda
El plazo para interponer la demanda de amparo prescribe a los sesenta días
hábiles de producida la afectación, siempre que el afectado hubiese tenido
conocimiento del acto lesivo y se hubiese hallado en posibilidad de interponer
la demanda. Si esto no hubiese sido posible, el plazo se computará desde el
momento de la remoción del impedimento.
Tratándose del proceso de amparo iniciado contra resolución judicial, el plazo
para interponer la demanda se inicia cuando la resolución queda firme. Dicho
plazo concluye treinta días hábiles después de la notificación de la resolución
que ordena se cumpla lo decidido.
Para el cómputo del plazo se observarán las siguientes reglas:
1) El plazo se computa desde el momento en que se produce la afectación, aun
cuando la orden respectiva haya sido dictada con anterioridad.
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2) Si la afectación y la orden que la ampara son ejecutadas simultáneamente,
el cómputo del plazo se inicia en dicho momento.
3) Si los actos que constituyen la afectación son continuados, el plazo se
computa desde la fecha en que haya cesado totalmente su ejecución.
4) La amenaza de ejecución de un acto lesivo no da inicio al cómputo del
plazo. Sólo si la afectación se produce se deberá empezar a contar el plazo.
5) Si el agravio consiste en una omisión, el plazo no transcurrirá mientras ella
subsista.
6) El plazo comenzará a contarse una vez agotada la vía previa, cuando ella
proceda.
Artículo 45.- Agotamiento de las vías previas
El amparo sólo procede cuando se hayan agotado las vías previas. En caso de
duda sobre el agotamiento de la vía previa se preferirá dar trámite a la
demanda de amparo.
Artículo 46.- Excepciones al agotamiento de las vías previas
No será exigible el agotamiento de las vías previas si:
1) Una resolución, que no sea la última en la vía administrativa, es ejecutada
antes de vencerse el plazo para que quede consentida;
2) Por el agotamiento de la vía previa la agresión pudiera convertirse en
irreparable;
3) La vía previa no se encuentra regulada o ha sido iniciada innecesariamente
por el afectado; o
4) No se resuelve la vía previa en los plazos fijados para su resolución.
Artículo 47.- Improcedencia liminar
Si el Juez al calificar la demanda de amparo considera que ella resulta
Manifiestamente improcedente, lo declarará así expresando los fundamentos
de su decisión. Se podrá rechazar laminarmente una demanda
manifiestamente improcedente en los casos previstos por el artículo 5 del
presente Código. También podrá hacerlo si la demanda se ha interpuesto en
defensa del derecho de rectificación y no se acredita la remisión de una
solicitud cursada por conducto notarial u otro fehaciente al director del órgano
de comunicación o, a falta de éste, a
Quien haga sus veces, para que rectifique las afirmaciones consideradas
inexactas agraviantes.
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Si la resolución que declara la improcedencia fuese apelada, el Juez pondrá en
conocimiento del demandado el recurso interpuesto.
Artículo 48.- Inadmisibilidad
Si el Juez declara inadmisible la demanda, concederá al demandante tres días
para que subsane la omisión o defecto, bajo apercibimiento de archivar el
expediente. Esta resolución es apelable.
Artículo 49.- Reconvención, abandono y desistimiento
En el amparo no procede la reconvención ni el abandono del proceso. Es
procedente el desistimiento.
Artículo 50.- Acumulación de procesos y resolución inimpugnable
Cuando un mismo acto, hecho, omisión o amenaza afecte el interés de varias
personas que han ejercido separadamente su derecho de acción, el Juez que
hubiese prevenido, a pedido de parte o de oficio, podrá ordenar la acumulación
delos procesos de amparo.
La resolución que concede o deniega la acumulación es inimpugnable.
Artículo 51.- Juez Competente y plazo de resolución en Corte
Son competentes para conocer del proceso de amparo, a elección del
demandante, el Juez civil del lugar donde se afectó el derecho, o donde tiene
su domicilio el afectado, o donde domicilia el autor de la infracción. Si la
afectación de derechos se origina en una resolución judicial, la demanda se
interpondrá ante la Sala Civil de turno de la Corte Superior de Justicia
respectiva, la que designará a uno de sus miembros, el cual verificará los
hechos referidos al presunto agravio.
La Sala Civil resolverá en un plazo que no excederá de cinco días desde la
interposición de la demanda.
Artículo 52.- Impedimentos
El Juez deberá abstenerse cuando concurran las causales de impedimento
previstas en el Código Procesal Civil. En ningún caso será procedente la
recusación.
El Juez que intencionalmente no se abstiene cuando concurre una causal de
impedimento, o lo hace cuando no concurre una de ellas, incurre en
responsabilidad de naturaleza disciplinaria y pena
Artículo 53.- Trámite

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En la resolución que admite la demanda, el juez concederá al demandado el
plazo de cinco días para que conteste. Dentro de cinco días de contestada la
demanda, o de vencido el plazo para hacerlo, el juez expedirá sentencia, salvo
que se haya formulado solicitud de informe oral, en cuyo caso el plazo se
computará a partir de la fecha de su realización. Si se presentan excepciones,
defensas previas o pedidos
de nulidad del auto admisorio, el Juez dará traslado al demandante por el plazo
de Código Procesal Constitucional 16 dos días. Con la absolución o vencido el
plazo para hacerlo, quedan los autos
Expeditos para ser sentenciados. Si el Juez lo considera necesario, realizará
las actuaciones que considere indispensables, sin notificación previa a las
partes. Inclusive, puede citar audiencia única a las partes y a sus abogados
para realizar los esclarecimientos que estime necesarios. El Juez expedirá
sentencia en la misma audiencia o, excepcionalmente, en un plazo que no
excederá los cinco días de concluida ésta.
Si considera que la relación procesal tiene un defecto subsanable, concederá
un plazo de tres días al demandante para que lo remedie, vencido el cual
expedirá sentencia. Si estima que la relación procesal tiene un defecto
insubsanable, declarará improcedente la demanda en la sentencia. En los
demás casos, expedirá sentencia pronunciándose sobre el mérito.
Los actos efectuados con manifiesto propósito dilatorio, o que se asimilen a
cualquiera de los casos previstos en el artículo 112 del Código Procesal Civil,
serán sancionados con una multa no menor de diez ni mayor de cincuenta
Unidades de Referencia Procesal. Dicha sanción no excluye la responsabilidad
civil, penal o administrativa que pudiera derivarse del mismo acto.
Artículo 54.- Intervención litisconsorcial
Quien tuviese interés jurídicamente relevante en el resultado de un proceso,
puede apersonarse solicitando ser declarado litisconsorte facultativo. Si el Juez
admite su incorporación ordenará se le notifique la demanda. Si el proceso
estuviera en segundo grado, la solicitud será dirigida al Juez superior. El
litisconsorte facultativo ingresa al proceso en el estado en que éste se
encuentre. La resolución que concede o deniega la intervención litisconsorcial
es inimpugnable.

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Artículo 55.- Contenido de la Sentencia fundada
La sentencia que declara fundada la demanda de amparo contendrá alguno o
algunos de los pronunciamientos siguientes:
1) Identificación del derecho constitucional vulnerado o amenazado
2) Declaración de nulidad de decisión, acto o resolución que hayan impedido el
pleno ejercicio de los derechos constitucionales protegidos con determinación,
en su caso, de la extensión de sus efectos;
3) Restitución o restablecimiento del agraviado en el pleno goce de sus
derechos constitucionales ordenando que las cosas vuelvan al estado en que
se encontraban antes de la violación
4) Orden y definición precisa de la conducta a cumplir con el fin de hacer
efectiva la sentencia. En todo caso, el Juez establecerá los demás efectos de
la sentencia para el caso concreto.
Artículo 56.- Costas y Costos
Si la sentencia declara fundada la demanda, se interpondrán las costas y
costos que el Juez establezca a la autoridad, funcionario o persona
demandada. Si el amparo fuere desestimado por el Juez, éste podrá condenar
al demandante al pago de costas y costos cuando estime que incurrió en
manifiesta temeridad.
En los procesos constitucionales el Estado sólo puede ser condenado al pago
de costos.
En aquello que no esté expresamente establecido en la presente Ley, los
costos se regulan por los artículos 410 al 419 del Código Procesal Civil.
Artículo 57.- Apelación
La sentencia puede ser apelada dentro del tercer día siguiente a su
notificación. El expediente será elevado dentro de los tres días siguientes a la
notificación de la concesión del recurso.
Artículo 58.- Trámite de la apelación
El superior concederá tres días al apelante para que exprese agravios.
Recibida la expresión de agravios o en su rebeldía, concederá traslado por tres
días, fijando día y hora para la vista de la causa, en la misma resolución.
Dentro de los tres días siguientes de recibida la notificación, las partes podrán
solicitar que sus abogados informen oralmente a la vista de la causa. El
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superior expedirá sentencia dentro del plazo de cinco días posteriores a la vista
de la causa, bajo responsabilidad.
Artículo 59.- Ejecución de Sentencia
Sin perjuicio de lo establecido en el artículo 22 del presente Código, la
sentencia firme que declara fundada la demanda debe ser cumplida dentro de
los dos días siguientes de notificada. Tratándose de omisiones, este plazo
puede ser duplicado.
Si el obligado no cumpliera dentro del plazo establecido, el Juez se dirigirá al
superior del responsable y lo requerirá para que lo haga cumplir y disponga la
apertura del procedimiento administrativo contra quien incumplió, cuando
corresponda y dentro del mismo plazo. Transcurridos dos días, el Juez
ordenará se abra procedimiento administrativo contra el superior conforme al
mandato, cuando
corresponda, y adoptará directamente todas las medidas para el cabal
cumplimiento del mismo. El Juez podrá sancionar por desobediencia al
responsable y al superior hasta que cumplan su mandato, conforme a lo
previsto por el artículo 22 de este Código, sin perjuicio de la responsabilidad
penal del funcionario.
En todo caso, el Juez establecerá los demás efectos del fallo para el caso
concreto, y mantendrá su competencia hasta que esté completamente
restablecido el derecho.
Cuando el obligado a cumplir la sentencia sea un funcionario público el Juez
puede expedir una sentencia ampliatoria que sustituya la omisión del
funcionario y regule la situación injusta conforme al decisorio de la sentencia.
Para efectos de una eventual impugnación, ambas sentencias se examinarán
unitariamente.
Cuando la sentencia firme contenga una prestación monetaria, el obligado que
se encuentre en imposibilidad material de cumplir deberá manifestarlo al Juez
quien puede concederle un plazo no mayor a cuatro meses, vencido el cual,
serán de aplicación las medidas coercitivas señaladas en el presente artículo.
Artículo 60.- Procedimiento para represión de actos homogéneos
Si sobreviniera un acto sustancialmente homogéneo al declarado lesivo en un
proceso de amparo, podrá ser denunciado por la parte interesada ante el juez
de ejecución.
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Efectuado el reclamo, el Juez resolverá éste con previo traslado a la otra parte
por el plazo de tres días. La resolución es apelable sin efecto suspensivo.
La decisión que declara la homogeneidad amplía el ámbito de protección de
amparo, incorporando y ordenando la represión del acto represivo
sobreviniente.

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ANEXOS

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EXP.Nº01846-2005-PA/TC
HUANCAVELICA
MARIA ISABEL
PAREDES TAYPE
SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
En lima, a los 20 días del mes de febrero de 2006, la Sala Segunda del
Tribunal Constitucional, integrado por los magistrados García Toma, Gonzales
Ojeda y Vergara Gotelli, pronuncia la siguiente sentencia
ASUNTO
El recurso de agravio constitucional interpuesto por doña María Isabel
Paredes Taype contra la sentencia de la Sala Mixta de la Corte Superior de
Justicia de Huancavelica, de fojas 109, su fecha 6 de enero de 2005, que
declaro infundada la demanda de amparo.
ANTECEDENTES
Con fecha 21 de abril de 2004, la recurrente interpone demanda de
amparo contra el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (RENIEC),
solicitando que se deje sin efecto la carta Nº 125-2004-JEF/SGRH, de fecha 29
de enero de 2004 (mediante la cual se le comunica que el plazo de su contrato
ha vencido ) y que , en consecuencia, se ordene su reposición en el cargo de
reposición en el cargo que venía desempeñando, por considerar que ha
vulnerado su derecho al trabajo.
Manifiesta que se ha desempeñado como terminalista en la sede de
Huancavelica desde diciembre de 1999 hasta abril de 2003, y como
administradora del punto de Atenciones de la sede de Acobamba del Reniec
desde mayo de 2003 hasta enero de 2004, por lo que, al haber trabajado
ininterrumpidamente por más de cuatro años, sus contratos civiles sean
desnaturalizado y se han convertido en contratos de trabajo, pues sus labores
han sido ejecutadas en forma subordinada.
El procurador público a cargo de los asuntos judiciales del Registro Nacional de
Identificación y Estado Civil propone la excepción de incompetencia y contesta
la demanda manifestando que la demandante ha ingresado a prestar servicios
mediante contrato de locación de servicio, por lo que, al vencimiento de su
último contrato y ante la decisión de no renovársele su contrato, se le comunico
mediante la carta cuestionada que su relación se había extinguido.
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El juzgado especializado Civil de Huancavelica, con fecha 25 de junio de 2004,
declaro infundada la excepción deducida e infundada la demanda, por
considerar que la demandante no ha acreditado haber trabajado en forma
subordinada como terminalista en la sede de Huancavelica de la Reniec desde
diciembre de 1999 hasta enero de 2004. La recurrida confirmo la apelada por
los mismos fundamentos.
FUNDAMENTOS
1. De acuerdo a los criterios de procedibilidad de las demandas de amparo
en materia laboral individual privada, establecidos en los fundamentos 7 a 20
de la STC Nº 0206-2005-PA/TC, que constituyen precedente vinculante en
virtud de lo dispuesto en el artículo VII del Título Preliminar del Código Procesal
Constitucional, este Tribunal considera que, en el presente caso, resulta
procedente evaluar si la demandante ha sido objeto de un despido arbitrario.
2. la demanda tiene por objeto que se deje sin efecto la carta Nº125-2004-
JEF/SGRH, de fecha 29 de enero de 2004, mediante el cual el Sub Gerente de
Recursos Humanos del Registro Nacional de Identificaciones y Estado Civil le
comunica a la demandante que su “contrato de locación de servicios vence el
31 de enero del presente año y que no será renovado.”
3. la demandante argumenta que los contratos de locación de servicios
que ha suscrito con el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil han
dado origen a una relación jurídica que en los hechos tiene el carácter laboral,
por la subordinación y dependencia con que ha prestado sus labores, por lo
que al haber sido despedida sin expresiones de causa, ha sido objeto de un
despido arbitrario.
4. en tal sentido para dilucidar la controversia planteada, habrá que
determinar primero que tipo de relación hubo entre la demandante y la
emplazada; esto es, si hubo una relación laboral de “trabajador subordinado” o
una relación civil de “locador independiente y no subordinado”, para tal fin es
necesario hacer una primera distinción entre lo que es un contrato de trabajo y
lo que es un contrato de locación de servicios, y cuáles son los elementos que
le son propios y disimiles.
5. con relación al contrato de trabajo, este Tribunal considera necesario
precisar que se presume la existencia de un contrato de trabajo cuando
concurre tres elementos; la prestación personal de servicios, la subordinación y
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la remuneración (prestación subordinada de servicios a cambio de una
remuneración). Es decir, el contrato de trabajo presupone el establecimiento de
una relación laboral permanente entre el empleador y el trabajador, en virtud de
la cual este se obliga a prestar servicios en beneficio de aquel de manera
diaria, continua y permanente, cumpliendo un horario de trabajo.
6. por su parte el contrato de locación de servicio ha sido definido en el
artículo 1764º del Código Civil como aquel acuerdo de voluntades por el cual el
locador se obliga, sin estar subordinado al comitente, a prestarle sus servicios
por cierto tiempo o para un trabajo determinado, a cambio de una retribución.
Es evidente que de la definición dada por el Código Civil, el elemento esencial
de este contrato es la independencia del locador frente al comitente en la
prestación de sus servicios.
7. De lo expuesto se aprecia que el elemento determinante, característico
y diferenciador del contrato de trabajo en relación con el contrato de locación
de servicio es el de la subordinación del trabajador con respecto al empleador,
lo cual le otorga a este ultimo la facultad de dar órdenes, instrucciones o
directrices a los trabajadores con relación al trabajo por el que se les contrato
(poder de dirección), así como la de imponerle sanciones ante el
incumplimiento de sus obligaciones de trabajo (poder sancionador o
disciplinario).
8. Así, en caso de que se acredite la existencia de un trabajo subordinado
o dependiente consistente en la actitud por parte del comitente de impartir
órdenes a quien presta el servicio, o en la fijación de un horario de trabajo para
la prestación del servicio, entre otros supuestos, indudablemente se estará ante
un contrato de trabajo así se le haya dado la denominación de contrato de
locación de servicios. Es decir que si es la relación civil se encuentran los tres
elementos citados, estaríamos indefectiblemente en presencia de una relación
laboral; más aún, si se aprecia que el comitente ha ejercido los poderes que le
son inherentes al empleador, como son el poder de dirección y el poder
sancionador, se estará ante una relación laboral que ha sido encubierta como
un contrato de naturaleza civil, por lo que es en este caso de aplicación el
principio de primacía de la realidad.
9. en relación al principio, de primacía de la realidad, que es un elemento
implícito en nuestro ordenamiento jurídico y, concretamente, impuesto por la
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propia naturaleza tuitiva de nuestra constitución, este tribunal a precisado, en la
STC N°1944-2002-AA/TC, que mediante este principio “en caso de
discordancia entre lo que ocurre en la práctica y lo que fluye de los
documentos, debe darse preferencia a lo primero; es decir, a lo que sucede en
el terreno de los hechos” (Fund.3.)
10. En relación al referido principio, este Tribunal, es criterio que comparte,
reitera lo señalado por la corte constitucional colombiana, en su sentencia C-
154/97, en un caso en que se cuestionaba la constitucionalidad de la ley que
dicto el estatuto de contratación administrativa, señalo que el principio de
primacía de la realidad “agota su cometido al desentrañar y hacer triunfar la
relación del trabajo sobre las apariencias que hayan querido ocultarla. Y esta
primacía puede imponerse tanto frente a particulares como al estado mismo”.
11. En el presente caso, con el certificado de servicios CNP N° 067-2004, de
fecha 16 de noviembre de 2004, obrante a fojas 127, se acredita que la
demandante presto servicios a la jefatura regional de Huancayo, de la gerencia
de operaciones de la Reniec, desde el 1 de junio del 2000 hasta el 31 de enero
de 2004, servicios que ha prestado en forma personal y subordinada, ya que
con el memorándum N° 0065-2003-GO/JR3-JUN-ADS, se prueba que la
demandante estaba sujeta a un horario de trabajo previamente establecido por
su empleadora, pero en caso de que hubiese acumulado tres tardanzas
injustificadas durante un mes se le resolvería su contrato, según se dispone en
el oficio circular N°0004-2003-DRH/RENIEC, obrantes a fojas 22.
12. Por lo tanto, habiéndose determinado que la demandante, al margen de
lo consignado en el texto de los contratos de locación de servicios suscritos por
las partes, a desempañado labores en forma subordinada y permanente, es de
aplicación el principio de primacía de la realidad, en virtud del cual queda
establecido que entre las partes ha habido una relación de naturaleza laboral y
no civil; por la que la demandada, al haber despedido a la demandante sin
haberle expresado la causa relacionada con su conducta o su desempeño
laboral que justifique dicha decisión, ha vulnerado su derecho constitucional al
trabajo, pues le ha despedido arbitrariamente.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le


confiere la Constitución Política del Perú.
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HA RESUELTO
1. Declarar FUNDADA la demanda; en consecuencia nula la carta N° 125-
2004-JEF/ SGRH, de fecha 29 de enero de 2004.
2. Ordenar reponer a doña María Isabel Paredes Taype como trabajadora
en el cargo que venía desempeñando, o en otro similar de igual nivel o
categoría al que venía ocupando al momento de ocurrir la violación a su
derecho constitucional al trabajo.

Publíquese y Notifíquese.

SS.

GARCIA TOMA
GONZALES OJEDA
VERGARA GOTELLI.

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CONCLUSION

 El amparo, institución procesal de origen mexicano, se introduce en el


ordenamiento jurídico peruano en la constitución de 1979 y se mantiene
en la carta vigente de 1993 (artículo 200, inciso 2). Ha sido concebido
como una garantía constitucional destinada a proteger los derechos
constitucionales distintos a la libertad individual, vulnerado o amenazado
por cualquier autoridad, funcionario o persona.
 Durante la vigencia del amparo peruano, breve si la comparamos con
experiencias como la mexicana o argentina para referirnos a dos países
que le sirvieron de fuente de inspiración, se han suscitado diversos
problemas en su funcionamiento que lejos de flexibilizar su tramitación y
acercarla a los justiciables la han tornado lenta y distante. De ahí que
sea necesario pensar en una necesaria reforma legislativa que
contribuya a dotarlo de la cuota de agilidad y eficacia que requiere una
institución de esta naturaleza.

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BIBLIOGRAFIA

 CODIGO PROCESALCONSTITUCIONAL (Art. 37 al Art.60)

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