Está en la página 1de 7

Trueque

El trueque es el intercambio de bienes materiales o de servicios por otros objetos o servicios, y se


diferencia de la compraventa habitual en que no intermedia el dinero como representante del
valor en la transacción. Al contrato por el cual dos personas acceden a un trueque se le denomina
permuta. Según la corriente liberal de la economía fundada por Adam Smith, el trueque, como
intercambio libre entre individuos, es una práctica natural del ser humano para la cual debe existir
previamente el excedente (exceso de bienes que no necesitan consumirse) y la división del trabajo
(necesidad de un bien que no produce uno mismo), lo que desemboca en el concepto de
propiedad privada. Sin embargo, según diversos antropólogos, no se ha descrito ninguna
comunidad en la que el trueque existiera como el medio principal de acceso a bienes, lo que
desmiente la extendida concepción de que el trueque era una fase previa a la aparición del dinero.

Origen y evolución de la moneda


Según los últimos hallazgos, las primeras monedas que aparecieron se sitúan en la zona de Lidia
hacía el año 680 a.C. y en las representaciones aparece la figura del león, un elemento muy común
en dicha zona, pues es un animal relacionado con la realeza y con el poder. Sabemos que son
monedas y no sellos porque tienen un peso y unas dimensiones específicas, unos 4’75g y se
encuentran realizadas en electrum (una aleación que se encuentra en la naturaleza y que está
formada por oro y plata).
Desde ese momento, podemos decir que, gracias al comercio a gran escala, las monedas
comenzaron a ser necesarias en todos los lugares civilizados que había por aquel entonces,
llegando hasta Persia por un lado y a Grecia por el otro. De esa manera comenzaremos a
encontrar un sinfín de monedas con diferentes signos, dependiendo del lugar de donde
procedieran.

Funciones del dinero


Formas concretas en que se manifiesta la esencia del dinero como equivalente general. En la
economía mercantil desarrollada, el dinero cumple las cinco funciones siguientes: 1) medida del
valor, 2) medio de circulación, 3) medio de acumulación o de atesoramiento, 4) medio de pago y
5) dinero mundial. La función del dinero como medida del valor consiste en que el dinero (el oro)
proporciona el material para expresar el valor de todas las demás mercancías. Toda mercancía,
cualquiera que sea expresa su valor en dinero. De este modo resulte posible comparar
cuantitativamente entre sí mercancías diversas. El dinero puede cumplir su función de medida del
valor como dinero mentalmente representado o dinero ideal. Ello es posible porque en la realidad
existe una determinada correlación entre el valor del oro y el valor de la mercancía dada. En la
base de dicha correlación se encuentra el trabajo socialmente necesario invertido en la producción
de uno y otra.

Moneda divisionaria
La que equivale a una fracción exacta de la unidad legal.

Moneda de papel
Se denomina papel moneda o billete al trozo de papel (o, en ocasiones, de fibra sintética similar)
impreso que representa un valor fiduciario.1 Sustituye a la moneda metálica, que, especialmente
en grandes cantidades, resulta más incómoda de manejar. El término papel moneda hace
referencia a cualquier documento con valor fiduciario reconocido y no solamente el dinero de
curso legal. En España, se consideran papel moneda: el billete (de banco), el vale real, la obligación
al portador, el certificado provisional, el certificado de plata y algunos documentos semejantes. En
México, papel moneda es un término usado más en el ámbito de lo oficial, y billete más en el de lo
cotidiano.

Dinero bancario
Está constituido por el total de depósitos a la vista existentes en un momento determinado en los
bancos comerciales.
El Dinero Bancario es cuantitativamente más importante que los billetes y monedas en circulación,
por cuanto la mayoría de las transacciones se realizan por medio de cheques.
El Dinero mantenido en depósitos a la vista permite a los bancos otorgar préstamos utilizando
dichos depósitos, lo que hace aumentar la cantidad de dinero existente en la economía.
Técnicas monetarias
1. Braceaje: operaciones relativas a la fabricación de la moneda metálica.
2. Titulo o ley: Cantidad de metal fino que encierra la moneda, así se dice ley de Q.900 milésimas
para indicar que contiene 900 milésimos de metal fino
3. Modulo o diámetro: es la extensión de la moneda cualquiera que sea su forma, se aprecia en
milímetros
4. Poder liberatorio: es la facultad que tiene la moneda por medio de la cual un deudor puede
obligar a su acreedor a recibirla en pago de su adeudo, cualquiera que sea el monto de la deuda.
5. Moneda de curso legal limitado: es aquella cuyo poder liberatorio esta obligados a aceptarlo
como medio de pago sin limite
6. Curso legal: se dice que un billete tiene curso legal, cuando todos están obligados a aceptarlo
como medio de pago sin limitación
7. Curso forzoso: cuando un billete además de ser medio legal de pago es inconvertible

SISTEMA MONETARIO
Se llama sistema monetario al conjunto de unidades monetario con sus múltiplos, que existen en
un país
1. Monometalismo: el monometalismo simple o puro se caracteriza por el empleo de un solo
metal como moneda
2. Bimetalismo: el sistema de patrones paralelos o bimetalismo consiste en que el estado emite
monedas de los dos metales.

Patrones monetarios
• Patrón de circulación oro
Es un sistema que se ha practicado por alguno países se caracteriza porque en él la moneda de oro
no constituye sino una parte del circulante, componiéndose la otra parte, de billetes de banco
convertibles en oro.
• Patrón de lingotes de oro
Se caracteriza porque las piezas monetarias de otro no circulan, la moneda está íntimamente
ligada al oro y se define la cantidad de metal áureo de su contenido en la ley monetaria.
•Patrón de oro cambio
Sistema monetario que surge de la Conferencia de Génova de 1922 y cuya principal característica
era la no convertibilidad en oro de la moneda de un país de manera directa, sino que se fija un
valor constante para cada moneda con respecto al oro. Este nuevo sistema surgió debido al
inconveniente que tenía el sistema patrón oro consistente en que la cantidad de dinero en
circulación estaba limitada a la cantidad de oro existente y ésta era insuficiente para hacer frente a
los cobros y pagos derivados de las transacciones internacionales. La escasez de liquidez se intentó
solventar aumentando las cantidades de libras esterlinas en circulación pese a no tener respaldo
real en oro.

Moneda de los paisajes ligados al patrón de cambio de oro


Durante la primera guerra mundial, los estados beligerantes mantuvieron «aparentemente» el
patrón oro, pero el sistema monetario se desplomó. En Gran Bretaña, eje del sistema y potencia
hegemónica de la época, la sensación de preocupación por el futuro aumentó. En enero de 1918
se creó un comité específico con el objetivo de proponer políticas apropiadas para la transición de
la posguerra. Éste ha sido conocido como la Comisión Cunliffe. Su informe recomendaba a
Inglaterra la restauración del Patrón Oro y describía su funcionamiento en términos del
mecanismo de precios y flujos de dinero.4 Además, incorporaba el rol de las tasas de interés y los
movimientos de capital. Uno de los pocos críticos manifiestos con esta resolución fue el
economista inglés John Maynard Keynes.
En Europa hubo voces que se plantearon el rediseño del sistema monetario. Ello era debido a los
considerables problemas que implicaba esa reimplantación. En la base de los mismos se
encontraba en hecho que la inflación bélica hubiera provocado una disminución de la capacidad
de compra de las monedas (lo que implicaría una devaluación); y además, que ésta hubiera sido
distinta entre los países, por lo que sus tipos de cambio deberían modificarse. Esas dificultades son
las que permiten que, por primera vez, se celebren reuniones internacionales en aras a la
coordinación de las actuaciones nacionales, siendo las conferencias de Bruselas en 1920 y de
Génova en 1922, una muestra de ello.
En la conferencia de Génova, se consagró un sistema diferente: el Patrón Cambio Oro ('Gold
Exchange Standard'), que se había comenzado a utilizar a partir de 1918. Así, la moneda de cada
país ya no estaba vinculada directamente al oro, sino a una moneda central definida y convertible
en dicho metal. A partir de entonces, hubo dos monedas convertibles en oro, la libra esterlina y el
dólar, que fueron las que posibilitaron y ampliaron la base de los intercambios internacionales. En
consecuencia, ante ciertas dificultades las organizaciones habían decidido crear unas nuevas
instituciones que les permitieran un mejor funcionamiento.
La nueva institución era que las reservas de los países miembros no tuvieran que ser en metálico
(que escaseaba) sino en una combinación de las dos monedas que sí estarían respaldadas por el
oro: la libra y el dólar. Sin embargo, la resolución de un problema conducía a otro; el peligro del
Patrón de Cambios Oro radicaba en que la transmisión internacional de una crisis podría hacerse
de manera más rápida, fulminante y peligrosa que con el Patrón Oro puro, debido como se ha
analizado anteriormente, al rol multiplicador de la proporcionalidad.
Hay varias explicaciones de la voluntad de los gobiernos de esa época para volver al patrón oro. En
primer lugar, se podrían elaborar argumentos objetivos. Estos se centrarían en elementos que
habrían permitido el gran crecimiento durante la belle époque. Serían aspectos relacionados con
la estabilidad del sistema. Por esta razón, la adopción de paridades distintas de las de preguerra
implicaba una devaluación, y también significaba reconocer la no flexibilidad de precios y salarios
a la baja. Además, la peligrosidad de la devaluación estribaba en aspectos relacionados con la
moralidad y el crédito. El primero relacionado con la competencia desleal, el segundo con la carga
de los intereses.

EL valor del dinero y los precios


Una unidad monetaria tiene su denominación impresa, conocida como el "valor nominal", pero
sólo tiene valor tangible en relación con lo que una persona puede comprar con ésta. Éste es
llamado el "poder adquisitivo". Si con US$1 puedes comprar un panecillo, dos huevos o tres
bolígrafos, entonces el valor de US$1 = un panecillo + dos huevos + tres bolígrafos. El poder
adquisitivo de una moneda cambia con el tiempo, debido a las variaciones en la oferta y la
demanda, pero la tendencia general es de una pérdida lenta de valor a medida que el nivel de
precios sube.
En contraste con el valor del dinero, que está expresado en unidades (por ejemplo, el valor de
US$1, US$20, US$100, etcétera), el nivel de precios es un valor total. Como es difícil, confuso y casi
imposible promediar con exactitud todos los precios para todos los bienes y servicios en una
economía, el nivel de precios es analizado principalmente mediante el valor de una colección
teórica de productos y servicios. El nivel de precios aumenta inevitablemente con los años debido
a la inflación, aunque en la mayoría de economías este incremento es gradual.

El poder adquisitivo de la moneda


El valor manifiesto del dinero está relacionado con su poder adquisitivo, es decir con la cantidad
de bienes y servicios que permite adquirir en un momento dado. Tenemos que estar, por tanto,
más interesados en la cantidad de bienes y servicios que podemos comprar que en la cantidad de
dinero que poseemos.
De esta forma, si los precios de los bienes y servicios aumentan, el valor del dinero se reduce,
mientras que una disminución en los precios provoca el efecto contrario. El poder adquisitivo del
dinero está por tanto estrechamente ligado a la evolución de los precios de los bienes y servicios,
ya que en el mercado encontramos tantos precios como variedad de bienes y servicios, ya que en
el mercado encontramos tantos precios como variedad de bienes y servicios ofrecidos. El poder
adquisitivo del dinero dependerá del bien o servicio que intentemos comprar. Y esto es así porque,
generalmente, los precios de los bienes y servicios no varían ni con la misma frecuencia ni con la
misma intensidad.
Supongamos por ejemplo que disponemos de un euro que queremos utilizar para comprar patatas
o panecillos. Si sabemos que actualmente un kilogramo de patatas cuesta un euro, y un panecillo
0,20 euros, con la cantidad de dinero que disponemos podemos comprar o un kilogramo de
patatas o cinco panecillos.
Si a continuación el precio de las patatas aumenta a dos euros el kilogramo, mientras que el precio
de un panecillo permanece invariable, el poder adquisitivo del dinero para comprar patatas
disminuye a la mitad, porque con un euro sólo podremos comprar medio kilogramo de patatas,
mientras que el poder adquisitivo del dinero para comprar panecillos no varía, ya que con el euro
podremos comprar siempre la misma cantidad de panecillos.
Y viceversa, si el precio de las patatas desciende a medio euro el kilogramo y suponiendo que el
precio de los panecillos permanezca invariable, en este caso el poder adquisitivo del dinero para
comprar patatas se dobla, ya que con nuestro euro ahora podemos

Evolución de la Moneda
El hombre siempre ha hecho lo posible por cubrir sus necesidades. Una forma de conseguir cosas
de las que carecía era el trueque, que consiste en cambiar una mercancía por otra. Esta práctica es
posible porque alguien tiene un excedente de un bien y puede intercambiarlo por otro producto
que posea otro individuo o grupo. Así, se cambiaba lana por un tipo de arma, o pescados por trigo.
Sin embargo, si alguien deseaba vender una mercancía, pero en ese momento no necesitaba
ninguna otra a cambio, el trueque resultaba un sistema poco práctico que siempre hacia dudar del
valor de los productos a intercambiar. Se buscó entonces un elemento que fuera generalmente
aceptado en los procesos de intercambio. Era importante que fuera divisible, para permitir
intercambios pequeños, y que resultara fácil de almacenar y trasladar.
Si aceptamos la versión del historiador Herodoto, podemos decir que las primeras monedas
surgen en el Asia Menor sobre el siglo VII a.C. Se mandaron hacer para facilitar la recaudación de
los impuestos, aunque es muy probable que aparecieran mucho antes en cualquier otro lugar. El
León de Lidia es la moneda oficial acuñada más antigua que se conserva; se encontró en Turquía
sobre el año 650 a.C. Se fabricaron por orden del rey Alyattes como medio legal de intercambio, y
estaban hechas de oro y plata. Hubo otras para las que se usaron metales como el cobre, el bronce
y el hierro, pero se preferían las primeras por su escasez y su incorruptibilidad, ya que no se
estropeaban aunque se almacenaran mucho tiempo. En el actual Pakistan se han encontrado
monedas que datan del 2900 a.C., pero quizás las más antiguas provengan de China y sean
anteriores al 5000 a.C.
El uso de las monedas se fue extendiendo e incluso el gran Alejandro Magno aparece ya en ellas.
Se hizo frecuente estamparlas con el rostro de un soberano, la figura de un dios o algún otro
símbolo. Estos sellos garantizaban su pureza y el peso del material con que se había acuñado la
moneda.
El mayor problema de las monedas era su transporte y almacenamiento. Por eso, ya en el año 845
a.C. los monarcas de la dinastía Tang emitieron un papel estatal, con un valor material muy
inferior al que representaba. Sin embargo, su valor equivalía, por decreto, a una determinada
cantidad de oro o plata. Sin embargo, la plata aún continuó teniendo protagonismo en las
transacciones. En España, Jaime de Aragón emitiría papel moneda en el año 1.250 Jaime de
Aragón, pero su valor dependía de los tesoros de oro que tuviera el país. El papel moneda se iría
haciendo popular en el siglo XVIII, y los bancos privados fueron reemplazados para la emisión de
papel moneda por los bancos centrales, hasta que a finales del siglo XIX se establece un patrón
internacional de paridad con el oro. En la actualidad, tanto las monedas como el papel moneda
(billetes) carecen de un valor intrínseco. Su aceptación existe por la confianza que tiene la gente
en que otros lo aceptarán a cambio de bienes y servicios.

Valor interno y externo de la moneda


El valor interno de una divisa o moneda se refiere a su capacidad de compra real en un mercado
nacional, digamos a lo que puedes comprar en un país.
El valor externo se refiere a la relación de esa divisas con otra, y es la más importante, las
economías y las monedas nacionales pueden estar sub o sobre valuadas por los gobiernos que
manejan el tipo de cambio, pero la que vale es la relación internacional.