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EL INTERÉS SUPERIOR DEL NIÑO Y LA FUNCIÓN TUTIVA DEL JUEZ A

PROPÓSITO DE LA SENTENCIA EXPEDIDA POR EL TRIBUNAL


CONSTITUCIONAL EN EL EXPEDIENTE N.º 04058 2012-PA/TC

F*Mg. María Isabel Sokolich Alva


MILIA

El Principio del Interés Superior del Niño, enunciado por el artículo 3.º de la
Convención Sobre los Derechos del Niño y recogido por el artículo IX del Título
Preliminar del Código de los Niños y Adolescentes Peruano 1, debe ser identificado
por el Estado y la sociedad en su conjunto como vital en la toma de decisiones, de
tal forma que se anteponga lo “más beneficioso” para éste grupo humano
especialmente vulnerable sobre cualquier otro interés.

En la práctica judicial el Principio del Interés Superior del Niño es invocado y


aplicado mayoritariamente por los operadores de justicia al momento de resolver
una controversia en la cual se encuentra involucrado un niño, una niña o un
adolescente; sin embargo, la interrogante que surge es la siguiente: ¿cuál es el rol
que debe cumplir el operador de justicia a la luz del citado principio?.

Con el propósito de dar una respuesta a la interrogante planteada resulta


relevante aludir a diversas reflexiones sobre el tema:

>>> “(…) Generalmente se cree que el interés superior del niño es una directriz
vaga, indeterminada y sujeta a múltiples interpretaciones, tanto de carácter
jurídico como psicosocial, que constituiría una especie de excusa para tomar
decisiones al margen de los derechos reconocidos en razón de un etéreo interés
superior de tipo extra-jurídico. Por ésta razón diversos autores han puesto de
relieve que el carácter indeterminado de esta noción impide una interpretación
uniforme, en consecuencia permite que las resoluciones que se adopten
basadas en ella no satisfagan debidamente las exigencias de seguridad jurídica.
Existen quienes lamentan que la Convención lo recogiera, porque amparados en
el “interés superior” se permitiría un amplio margen a la discrecionalidad de la
autoridad y se debilitaría la tutela efectiva de los derechos que la propia
Convención consagra”2 .

1
* Fiscal Adjunto Supremo Titular, ex Fiscal Superior Penal Titular, ex Fiscal Provincial de Familia
Titular, Doctorando en Derecho, Magíster en Derecho Civil con mención en Derecho de Familia,
Docente de la Maestría de Derecho Civil con mención en Derecho de Familia de la Universidad
Femenina del Sagrado Corazón –UNIFE-, Maestría en Derecho de Familia de la Universidad San
Martín de Porres y Maestría de Derecho de Familia y de la Persona de la Universidad Católica
Santo Toribio de Mogrovejo. Autora del libro “Violencia Familiar” y de diversos artículos jurídicos;
expositora en diversos eventos académicos relacionados con el Derecho de Familia.

Artículo IX.- Interés superior del niño y del adolescente.- En toda medida concerniente al niño y al
adolescente que adopte el Estado a través de los Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, del Ministerio
Público, los Gobiernos Regionales, Gobiernos Locales y sus demás instituciones, así como en la acción de la
sociedad, se considerará el Principio del Interés Superior del Niño y del Adolescente y el respeto a sus
derechos.
2
CILLERO BRUÑOL, Migue (1988). El Interés Superior del Niño en el Marco de la Convención Internacional
sobre los Derechos del Niño” en García Méndez, Emilio, “Infancia, ley y democracia en América Latina.
Análisis crítico del panorama legislativo en el marco de la Convención Internacional sobre los Derechos del
Niño (1990-1998) Bogota: Ed. Temis
>>> “(…) la decisión sobre lo que en cada caso se ajusta al interés del menor se
deja al arbitrio judicial; no obstante, el juez no se encuentra ante un concepto
vacío, sino que a la luz de la anterior conceptuación, el contenido de las
resoluciones judiciales debe consistir en asegurar la efectividad de los derechos
fundamentales de los menores, quienes por sus condiciones de madurez no
pueden actuar por sí mismos, para ello el juez deberá valorar el conjunto de
circunstancias concurrentes, entre las que debe mencionarse la propia edad y
circunstancias personales del menor (familiares, sociales)(…); el interés del
menor actuará como criterio rector de la toma de decisiones cuando se suscite
un conflicto con otros intereses legítimos, especialmente el interés de los
progenitores. En estos casos el conflicto deberá resolverse siempre primando el
interés del menor”3.

>>> “(...) es necesario precisar que, conforme se desprende la Constitución, en


todo proceso judicial en el que se deba verificar la afectación de los derechos
fundamentales de niños o menores de edad, los órganos jurisdiccionales deben
procurar una atención especial y prioritaria en su tramitación. En efecto, como
uno de los contenidos constitucionalmente protegidos del artículo 4º de
la Constitución que establece que “La comunidad y el Estado protegen
especialmente al niño, al adolescente (...)”, se encuentra la preservación del
interés superior del niño y del adolescente como una obligación ineludible de la
comunidad y principalmente del Estado. Desarrollado tal contenido, el Código de
los Niños y Adolescentes ha precisado en el artículo IX que “En toda medida
concerniente al niño y al adolescente que adopte el Estado a través de los
Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, del Ministerio Público, los Gobiernos
Regionales, Gobiernos Locales y sus demás instituciones, así como en la acción
de la sociedad, se considerará el Principio del Interés Superior del Niño y del
Adolescente y el respeto a sus derechos” (resaltado agregado). Tal atención a
prestarse por los órganos jurisdiccionales, como se desprende de la propia
Norma Fundamental (artículo 4º), debe ser especial en la medida en que un niño
o un adolescente no se constituye en una parte más en el proceso, sino, una
que posee características singulares y particulares respecto de otras, por lo que
más allá del resultado del caso, debe procurarse un escrupuloso tratamiento y
respeto de sus derechos durante el proceso. Asimismo, tal atención debe
ser prioritaria pues el interés superior del niño y del adolescente tiene
precedencia en la actuación estatal respecto de aquellas decisiones judiciales en
las que no se encuentran comprometidos sus derechos fundamentales” 4.

>>> (…) el principio constitucional de protección del interés superior del niño,
niña y adolescente se constituye en aquel valor especial y superior según el cual
los derechos fundamentales del niño, niña y adolescente, y en última instancia
su dignidad, tienen fuerza normativa superior no sólo en el momento de la
producción de normas, sino también en el momento de la interpretación de ellas,
constituyéndose por tanto en un principio de ineludible materialización para el
Estado, la sociedad en su conjunto y la propia familia, incluidos claro está el
padre, la madre o quien sea el responsable de velar por su derechos
fundamentales”5.

3
MIRANDA ESTRAMPES, Manuel (2006). La Convención frente al desamparo del menor. Recogido en El
desarrollo de la Convención sobre los Derechos del Niño en España. Barcelona: Editorial Bosch.
4
Fundamento jurídico 5.º de la sentencia recaída en el Expediente N.º 03744-2007-PHC/TC.
5
Fundamento jurídico 10.º de la sentencia recaída en el Expediente N.º 02132-2008-PA/TC.
>>> (…) el hecho de que un niño o una niña tengan un padre, madre o
responsable de su tutela, no implica en modo alguno que la protección de su
dignidad o su desarrollo físico, psíquico o social se vean supeditados a la
voluntad de tales personas adultas. Ni el interés del padre, madre o responsable
de su tutela, ni aquellos intereses del Estado o de la sociedad pueden
anteponerse a aquellos derechos fundamentales de los niños, niñas y
adolescentes” 6.

Acorde a lo expresado podemos, determinar, prima facie, que el Principio del


Interés Superior del Niño implica lo siguiente:

a) Es un criterio rector en la toma de decisiones, que merece


precedencia en la actuación estatal.
b) Representa el espíritu de la Doctrina de la Protección Integral
materializado en el reconocimiento de los derechos humanos de la
infancia consagrados en la Convención sobre los Derechos del Niño.

c) Conforma el Bloque de Constitucionalidad a que se refiere el artículo


4.º de la Constitución Política del Estado 7, plasmado en el artículo
IX del Título Preliminar del Código de los Niños y Adolescentes, y,
supone la supremacía de los derechos de los niños, niñas y
adolescentes en caso de colisión con otros derechos o intereses.

d) Exige que los fallos judiciales se sujeten tanto en la forma como en el


fondo a los derechos de los niños, niñas y adolescentes recogidos en
la Convención sobre los Derechos del Niño y en el Código de los
Niños y Adolescentes.

e) Se antepone a cualquier otro derecho o interés en controversia y


constituye una norma sustantiva que tienen prevalencia sobre
cualquier norma procesal.

Es importante destacar, que si bien acorde a lo antes expresado el Principio del


Interés Superior del Niño debe ser una guía, más aún en sede judicial; su sola
enunciación no constituye razón ni justificación suficiente de la decisión, peor aún,
no puede instituirse como herramienta de la arbitrariedad. En efecto, el fallo, en
principio, debe cumplir con la garantía constitucional de motivación de las
Resoluciones judiciales8; esto es, debe explicitar al justiciable, en forma lógica y
coherente, las razones fácticas y jurídicas de la decisión, pero su sustento debe
ser el beneficio del niño involucrado en la controversia.

Por tanto, aquellas decisiones que únicamente citan al Principio, no resuelven un


problema, sino, que lo agravan, por cuanto al constituir un vicio procesal que

6
Fundamento jurídico 11.º de la sentencia recaída en el Expediente N.º 02132-2008-PA/TC.
7
Artículo 4.- La comunidad y el Estado protegen especialmente al niño, al adolescente, a la madre
y al anciano en situación de abandono. También protegen a la familia y promueven el matrimonio.
Reconocen a estos últimos como institutos naturales y fundamentales de la sociedad.
La forma del matrimonio y las causas de separación y de disolución son reguladas por la ley.
8
Conforme a los artículos 139º numeral 5) de la Constitución Política del Estado, 12º del Texto
Único Ordenado de la Ley Orgánica del Poder Judicial y 122º incisos 3) y 4) del Código Procesal
Civil.
afecta el deber de motivación de resoluciones judiciales 9, acarrea la nulidad del
fallo.

Ahora bien, en relación al rol que debe cumplir el operador de justicia a la luz del
Principio del Interés Superior del Niño, es menester traer a colación el “III Pleno
Casatorio Civil” recaído en la Casación N.º 4664-2010 PUNO, por el cual con la
finalidad de uniformizar criterios respecto de la interpretación y aplicación del
segundo párrafo del artículo 345.º-A del Código Civil 10, la Corte Suprema de
Justicia de la República estableció como precedente judicial vinculante lo
siguiente:

>>> ”En los procesos de familia, como en los de alimentos, divorcio, filiación, violencia
familiar, entre otros, el Juez tiene facultades tuitivas y en consecuencia debe
flexibilizar algunos principios y normas procesales como los de iniciativa de parte,
congruencia, formalidad, eventualidad, preclusión, acumulación de pretensiones, en
atención a la naturaleza de los conflictos que debe solucionar, derivados de las
relaciones familiares y personales, ofreciendo protección a la parte perjudicada, de
conformidad con lo dispuesto en los artículos 4.º y 43.º de la Constitución Política
del Estado”.

El término “tuitivo (a)”, según la Real Academia Española, alude a una acción que
“guarda, ampara y defiende”; por tanto, la facultad tuitiva del Juez que
conoce temas de familia, más aún procesos vinculados con los derechos e
intereses de los niños, niñas y adolescentes, debe caracterizarse por una
actuación protectora de la parte procesal más débil, vulnerable o
perjudicada.

Es importante resaltar, que el ejercicio de la función tuitiva no implica en


modo alguno contravención del debido proceso o de la tutela procesal
9
Artículo 50.º del Código Procesal Civil - Son deberes de los Jueces en el proceso: (…) 6. Fundamentar los
autos y las sentencias, bajo sanción de nulidad, respetando los principios de jerarquía de las normas y el de
congruencia.

Artículo 122º del Código Procesal Civil.- Las resoluciones contienen: (…)
3. La mención sucesiva de los puntos sobre los que versa la resolución con las consideraciones, en orden
numérico correlativo, de los fundamentos de hecho que sustentan la decisión, y los respectivos de derecho
con la cita de la norma o normas aplicables en cada punto, según el mérito de lo actuado;4. La expresión
clara y precisa de lo que se decide u ordena, respecto de todos los puntos controvertidos. Si el Juez
denegase una petición por falta de algún requisito o por una cita errónea de la norma aplicable a su criterio,
deberá en forma expresa indicar el requisito faltante y la norma correspondiente;(…)
La resolución que no cumpliera con los requisitos antes señalados será nula, salvo los decretos que no
requerirán de los signados en los incisos 3., 5. y 6., y los autos del expresado en el inciso 6.
10
Artículo 345-A. del Código Civil- Indemnización en caso de perjuicio
Para invocar el supuesto del inciso 12 del Artículo 333 el demandante deberá acreditar que se
encuentra al día en el pago de sus obligaciones alimentarias u otras que hayan sido pactadas por
los cónyuges de mutuo acuerdo.
El juez velará por la estabilidad económica del cónyuge que resulte perjudicado por la separación
de hecho, así como la de sus hijos. Deberá señalar una indemnización por daños, incluyendo el
daño personal u ordenar la adjudicación preferente de bienes de la sociedad conyugal,
independientemente de la pensión de alimentos que le pudiera corresponder.
Son aplicables a favor del cónyuge que resulte más perjudicado por la separación de hecho, las
disposiciones contenidas en los Artículos 323, 324, 342, 343, 351 y 352, en cuanto sean
pertinentes.
efectiva, pues éstas son garantías y principios de la Administración de
Justicia que deben observarse y respetarse en la tramitación de todo
proceso judicial.

En ese sentido, la Corte Suprema, tratándose del proceso de divorcio por la


causal de separación de hecho, establece algunos indicadores (más no los
únicos) que deben tenerse en cuenta al momento de identificar al cónyuge
realmente perjudicado con la separación, esto es, a aquel que ha sufrido las
consecuencias negativas de la interrupción de la vida matrimonial y el
truncamiento de su proyecto de vida conyugal.

Así, el despliegue de la función tuitiva en el proceso de divorcio se


materializará con la verificación de los siguientes aspectos: a) el grado de
afectación emocional o psicológica del presunto cónyuge perjudicado con la
separación; b) cuál de los cónyuges asumió la tenencia y custodia de hecho de
los hijos menores de edad y su dedicación al hogar, c) si dicho cónyuge tuvo que
demandar alimentos para él y sus hijos menores de edad, ante el incumplimiento
del cónyuge obligado; y, d) si el cónyuge que se considera perjudicado ha
quedado en una manifiesta situación económica desventajosa y perjudicial con
relación al otro cónyuge y a la situación que tenía durante el matrimonio; entre
otras circunstancias relevantes para cada caso en particular.

De otro lado, siendo los niños, niñas y adolescentes la parte más débil de
cualquier relación interpersonal, son quienes merecen especial protección por
parte del órgano jurisdiccional, dada su manifiesta vulnerabilidad.

En dicho contexto, es que procederemos a analizar los alcances de la sentencia


expedida por el Tribunal Constitucional en el Expediente N.º 04058- 2012-PA/TC:

1) Antecedentes:

Doña Silvia Patricia Lopez Falcón interpone demanda (Exp. N.° 2621-2010)
contra don Elvis Andy Uniga Ríos a fin que acuda a su hija S.M.Z.L. con
alimentos.

Se programó la audiencia única para el día 10 de febrero de 2011, fecha en la


cual la actora asistió en compañía de su abogada; sin embargo, no se llevó a
cabo la diligencia toda vez que la Juez se encontraba despachando en otro
juzgado por motivos de vacaciones. Dicha diligencia fue reprogramada para el
día 18 de febrero de 2011, a horas 12:00.
En aquella fecha la demandante asistió con dos minutos de retraso, luego del
llamado a las partes; no obstante, alcanzó a la secretaría judicial, a quien le
expresó las razones de su tardanza, solicitándole se tome en cuenta la
asistencia de la parte demandada, quien se encontraba presente, incluso
desde antes del llamado, a fin de no frustrar la audiencia. Asimismo, mediante
escrito solicitó la reprogramación de la diligencia justificando su tardanza en
atención al delicado estado de salud de su hija mayor.

Por resolución N.° 06, de fecha 18 de febrero de 2011, se declaró la


conclusión del proceso y ordenó el archivamiento definitivo de los actuados.

Por resolución N.º 11, de fecha 26 de abril de 2011, se confirmó la resolución


de primera instancia.

2) Historia Procesal:

Con fecha 4 de mayo de 2011, la actora interpone demanda de amparo contra


la Juez de Familia de la Provincia de Barranca, doña Patricia Maura De La
Cruz, solicitando la nulidad de la resolución N.° 11, de fecha 26 de abril de
2011, mediante la cual se confirmó la resolución N.° 6, de fecha 18 de febrero
de 2011, que declaró la conclusión del proceso y ordenó el archivamiento
definitivo de los actuados.

El Primer Juzgado Civil de Barranca de la Corte Superior de Justicia de


Huaura, con fecha 29 de diciembre de 2011, declaró fundada la demanda, por
considerar que no resulta razonable aplicar al proceso de alimentos, que se
rige por el Código de los Niños y Adolescentes, el tercer párrafo del artículo
203.° del Código Procesal Civil, referido a la conclusión del proceso por
inasistencia de las partes.

La Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Huaura, con fecha 18 de julio


de 2012, revocando la apelada, declaró infundada la demanda, por considerar
que pese a que no se analizó los medios de prueba a fin de justificar la
inasistencia a la audiencia única, tampoco se ha probado en los autos lo dicho
por la demandante sobre lo acontecido el día de la audiencia programada, por
lo que los jueces han aplicado debidamente la Ley pertinente a la situación
procesal generada.

Mediante recurso de agravio constitucional de fecha 17 de agosto del 2012, la


demandante denunció que las resoluciones judiciales aludidas habían
transgredido su derecho a la tutela jurisdiccional efectiva y al debido proceso.
3) Temas jurídicos relevantes a examinar:
Consideramos que los temas trascendentes y vinculados al caso así expuesto
son los siguientes:
a) El deber-derecho de motivación de las resoluciones judiciales.
b) La naturaleza jurídica del proceso de alimentos.
c) El Principio del Interés Superior del Niño.
d) El rol tuitivo del Juez en los procesos en los que están involucrados
derechos e intereses de niños, niñas y adolescentes.

a) El deber-derecho de motivación de las resoluciones judiciales:


Conforme lo expresa el propio Tribunal Constitucional, “(…) éste es un
principio básico que informa el ejercicio de la función jurisdiccional, y, al
mismo tiempo, un derecho de los justiciables de obtener de los órganos
judiciales una respuesta razonada, motivada y congruente con las
pretensiones oportunamente propuestas”

Acorde a dicho deber, el operador jurídico está pues en la obligación de


brindar a las partes en litigio una respuesta justificada; esto es, debe transmitir
en forma clara y precisa las motivaciones fácticas y jurídicas que sustentan la
decisión; en otras palabras, la resolución judicial debe por sí misma traslucir el
proceso mental que determina el sentido del fallo.

En el caso en comento, el Tribunal Constitucional expresa que está acreditado


en autos la afectación del derecho a la motivación de las resoluciones
judiciales, por cuanto la Juez de la causa a pesar que la actora presentó
oportunamente un escrito justificando las razones de su tardanza a la
diligencia reprogramada, resolvió declarar concluido el proceso, aplicando
supletoriamente el artículo 203.° del Código Procesal, sin merituar el referido
escrito, ni avizorar las implicancias de su decisión; por el contrario, aplicó de
forma tangencial las normas procesales, a pesar que se trataba de los
derechos alimentarios de una niña.

Asimismo, se señala que si las justificaciones vertidas por la demandante no


eran suficientes, la autoridad judicial estaba facultada a requerir a la
demandante los medios probatorios que acrediten su tardanza.

Vale decir, que se determina que el auto que declaró la conclusión del
proceso no satisfizo la exigencia constitucional de motivación de las
resoluciones judiciales por cuanto, además de no emitirse pronunciamiento
respecto del escrito presentado por la actora (lo que implica vulneración del
principio de congruencia procesal 11), se incurrió en lo que en doctrina se
denomina como “motivación aparente”, por cuanto no se dio cuenta de las
razones mínimas que sustentaban la decisión, como tampoco se respondió a
las alegaciones de las partes del proceso.

Al respecto, es menester agregar que, en efecto, estamos ante un claro caso


de trasgresión del debido proceso, por cuanto era deber de la Juez,
previamente a resolver, merituar el escrito presentado por la actora, a partir de
lo cual estaba en condiciones de tomar una decisión válida respecto de la
continuación del proceso o su conclusión.

En éste punto, es importante hacer notar dos hechos trascendentes que se


desprenden del recuento de la tramitación del proceso de alimentos
(fundamento jurídico 3.º de la sentencia recaída en el Exp. 04058- 2012-
PA/TC):
1) Que, para la primera fecha de audiencia (10 de febrero de 2011)
la accionante concurrió al local del Juzgado en compañía de su
abogada; sin embargo, la diligencia no se realizó por causas
ajenas a ésta, y de entera responsabilidad del órgano judicial,
como el hecho de que “la juez se encontraba despachando en
otro juzgado por motivos de vacaciones”.

2) Que, el día de la diligencia reprogramada (18 de febrero de


2011), si bien la accionante no estuvo presente al momento del
llamado de la secretaria judicial, al haber concurrido el
emplazado, entonces, resultaba de aplicación el tercer párrafo
del artículo 203.º del Código Procesal Civil, según el cual “si a
la audiencia concurre una de las partes, esta se realizará solo
con ella”.

Conforme a la norma procesal aludida, la fecha fijada para la audiencia es


“inaplazable”, de tal forma, que si a la audiencia concurre una de las partes,
ésta debe realizarse con aquella y solo en caso de que no concurran
ambas partes, el Juez está facultado a dar por concluido el proceso;
empero, conforme al relato de los hechos, el proceso de alimentos debió
continuar tanto por la concurrencia del demandado a la diligencia de
audiencia, como por el propio pedido de la demandante; máxime si se tiene
en cuenta que, conforme así también se ha dejado sentado por el III Pleno
Casatorio Civil, es deber de los Jueces “flexibilizar los principios y

11
Dicho principio obliga al órgano de fallo a emitir pronunciamiento, bajo sanción de nulidad,
respecto de todo lo peticionado por las partes, sin omitir, alterar o exceder dichas peticiones.
normas procesales en atención a la naturaleza de los conflictos que
debe solucionar”

Flexibilizar, supone, que el Juez se aparte de la rigurosidad de los principios


que rigen el proceso civil en aras de la solución integral y efectiva de la
controversia sometida a su conocimiento, más aún si se trata de temas
relacionados con la familia, niñez y adolescencia que deben tener el
tratamiento de “problemas humanos”, en los que ocupa un sitial
preponderante el “Principio del Interés Superior del Niño”.

b) La naturaleza jurídica del proceso de alimentos:


Como sabemos, el ser humano al nacer es un ser dependiente e incapaz de
satisfacer por sí mismo sus necesidades, por lo que requiere de asistencia y
cuidados especiales que garanticen su derecho a la “vida”.
En principio, biológica y legalmente los llamados a brindar dicha asistencia son
los “padres” y una de las formas en que se materializa éste deber es a través
del cumplimiento de la obligación alimentaria.
La obligación alimentaria a favor de los hijos tiene como fuente legal la
Constitución, el Código Civil y el Código de los Niños y Adolescentes 12; su
finalidad es la satisfacción integral de sus necesidades a fin de garantizar su
pleno desarrollo; de tal forma que ante la omisión o renuencia de su
cumplimiento, el representante legal del hijo (niña, niño o adolescente) está
legitimado a acudir al órgano jurisdiccional a fin de requerir el pago de una
pensión.

12
Artículo 6.º de la Constitución Política del Estado. –
La política nacional de población tiene como objetivo difundir y promover la paternidad y
maternidad responsables. Reconoce el derecho de las familias y de las personas a decidir. En tal
sentido, el Estado asegura los programas de educación y la información adecuados y el acceso a
los medios, que no afecten la vida o la salud.
Es deber y derecho de los padres alimentar, educar y dar seguridad a sus hijos. Los hijos
tienen el deber de respetar y asistir a sus padres.
Todos los hijos tienen iguales derechos y deberes. Está prohibida toda mención sobre el estado
civil de los padres y sobre la naturaleza de la filiación en los registros civiles y en cualquier otro
documento de identidad.

Artículo 472.º del Código Civil.-


Se entiende por alimentos lo que es indispensable para el sustento, habitación, vestido y
asistencia médica, según la situación y posibilidades de la familia.
Cuando el alimentista es menor de edad, los alimentos comprenden también su educación,
instrucción y capacitación para el trabajo

Artículo 474.º del Código Civil.- Se deben alimentos recíprocamente:


1.- Los cónyuges.
2.- Los ascendientes y descendientes.
3.- Los hermanos.

Artículo 92.º del Código de los Niños y Adolescentes.- Definición.-


Se considera alimentos lo necesario para el sustento, habitación, vestido, educación, instrucción y
capacitación para el trabajo, asistencia médica y recreación del niño o del adolescente. También
los gastos del embarazo de la madre desde la concepción hasta la etapa de postparto.
No está demás resaltar el carácter prioritario del deber alimentario, y, en
consecuencia, el tratamiento preferente que debe tener por parte del operador
de justicia.
En el presente caso, el Tribunal Constitucional puntualiza que si bien los
procesos de alimentos se tramitan según lo establecido por el Código de los
Niños y Adolecentes, mediante el proceso único, en el cual está prevista la
realización de la audiencia única, supletoriamente se rigen por lo dispuesto por
el Código Civil y el Código Procesal Civil, como así lo establecen en forma
taxativa los artículo VII del Título Preliminar y 182.º del Código de los Niños y
Adolescentes; por ende, la aplicación del artículo 203.º del Código Procesal
Civil13 resulta procedente.
No obstante, se enfatiza que en atención a los siguientes aspectos: a) la
naturaleza del proceso de alimentos, b) el pedido de la accionante, quien en
todo momento dio muestras de diligencia y preocupación por la tramitación del
proceso, c) el rol tuitivo del Juez que conoce procesos como éste, y, d) el
Principio del Interés Superior del Niño, la decisión de la juzgadora debió
apartarse de la aplicación de la aludida norma procesal y privilegiar la
continuación del proceso en aras de garantizar una pensión alimenticia a la
infante.
En el caso en particular, la declaración de conclusión del proceso postergó
innecesariamente la fijación de una pensión de alimentos a favor de una niña,
toda vez que su progenitora se vio en la imperiosa necesidad de interponer
nueva demanda, la que finalmente concluyó con una sentencia que amparó en
parte su pedido y que al momento de ser resuelta por el Tribunal Constitucional
incluso se encontraba en ejecución de sentencia.

e) El Principio del Interés Superior del Niño y el rol tuitivo del Juez en los
procesos en los que están involucrados derechos e intereses de niños,
niñas y adolescentes:

En relación al tema, el Tribunal Constitucional establece como doctrina


jurisprudencial vinculante de obligatorio cumplimiento, conforme al artículo VI
del Título Preliminar del Código Procesal Constitucional 14, los criterios

13
Artículo 203.- Citación y concurrencia personal de los convocados
La fecha fijada para la audiencia es inaplazable y se realizará en el local del juzgado. A ella
deberán concurrir personalmente las partes, los terceros legitimados y el representante del
Ministerio Público, en su caso. Las personas jurídicas y los incapaces comparecerán a través de
sus representantes legales. Las partes y terceros legitimados pueden concurrir con sus abogados.
Salvo disposición distinta de este Código, sólo si prueba un hecho grave o justificado que impida
su presencia, el Juez autorizará a una parte a actuar mediante representante.
Si a la audiencia concurre una de las partes, esta se realizará sólo con ella.
Si no concurren ambas partes, el Juez dará por concluido el proceso.
14

Artículo Vl.- Control Difuso e Interpretación Constitucional


Cuando exista incompatibilidad entre una norma constitucional y otra de inferior jerarquía, el Juez
debe preferir la primera, siempre que ello sea relevante para resolver la controversia y no sea
posible obtener una interpretación conforme a la Constitución.
contenidos en los fundamentos 10.º, 11.º, 19.º y 25.º de la sentencia recaída en
el Exp. N. º 04058- 2012-PA/TC que a continuación se glosan:

>>> 10. Al respecto, se debe puntualizar que los procesos de alimentos se tramitan
según lo establecido por el Código de los Niños y Adolecentes, mediante el
proceso único, en el que está prevista la realización de la audiencia única
(tachas excepciones, defensas previas, medios de pruebas, saneamiento
procesal, conciliación, y sentencia), estableciéndose en el artículo 170° del
código citado que:
"Contestada la demanda o transcurrido el término para su
contestación, el Juez fijará una fecha inaplazable para la
audiencia. Esta debe realizarse, bajo responsabilidad, dentro de
los diez días siguientes de recibida la demanda, con intervención
del Fiscal.
En los procesos de violencia familiar no hay audiencia de
conciliación".

>>> 11. Asimismo, se debe tener en cuenta que de la lectura del artículo antes citado
no se aprecia sanción alguna respecto de la situación sobreviniente por la
inasistencia de las partes a la audiencia programada; sin embargo, el artículo
182° del código en mención establece la regulación supletoria, al indicar que:
"Todas las cuestiones vinculadas a los procesos en materias de
contenido civil en las que intervengan niños y adolescentes,
contempladas en el presente Código, se regirán supletoriamente
por lo dispuesto en el Código Civil y en el Código Procesal Civil."
De lo que se desprende que toda aquella situación de vacío que en términos
sustantivos y procesales se presente en la tramitación de los procesos
contenidos en el Código de los Niños y Adolescentes, debe ser regulada tanto
por el Código Civil como por el Código Procesal Civil.

>>> 19. De lo antes descrito se tiene que el principio constitucional de protección del
interés superior del niño, niña y adolescente presupone que los derechos
fundamentales del niño, niña y adolescente, y en última instancia su dignidad,
tienen fuerza normativa superior no sólo en el momento de la producción de
normas, sino también en el momento de la interpretación de ellas,
constituyéndose por tanto en un principio de ineludible materialización para el
Estado, la sociedad en su conjunto y la propia familia, incluidos claro está el
padre, la madre o quien sea el responsable de velar por sus derechos
fundamentales.

>>> 25. En dicho contexto, conviene subrayar que el principio del interés superior del
niño, comprende, entre otras cosas, una actuación tuitiva por parte de los
operadores jurisdiccionales, a quienes corresponde la adecuación y
flexibilización de las normas y la interpretación que de ellas se realice, a fin de

Los Jueces no pueden dejar de aplicar una norma cuya constitucionalidad haya sido confirmada
en un proceso de inconstitucionalidad o en un proceso de acción popular.
Los Jueces interpretan y aplican las leyes o toda norma con rango de ley y los reglamentos según
los preceptos y principios constitucionales, conforme a la interpretación de los mismos que resulte
de las resoluciones dictadas por el Tribunal Constitucional.
lograr la aplicación más favorable con el fin de dar solución a la controversia
reclamada, siendo de especial importancia este principio toda vez que se trata
niños, niñas y adolescentes, que tienen especial cuidado y prelación de sus
intereses frente al Estado.

En consecuencia, por mandato del Tribunal Constitucional corresponde a la


administración de justicia en general asumir lo siguiente:
a) El principio constitucional del interés superior del niño, niña y adolescente
y los derechos fundamentales de éste grupo humano tienen fuerza
normativa superior al momento de la producción e interpretación de las
normas.
b) El principio del interés superior del niño, niña y adolescente es de
obligatorio cumplimiento para el Estado, la sociedad en su conjunto y la
propia familia (incluso por encima de los intereses de los padres).
c) El principio del interés superior del niño, niña y adolescente exige un rol
tuitivo por parte de los operadores jurisdiccionales, a quienes
corresponde que la adecuación, flexibilización e interpretación de las
normas se realice en función a lo más favorable para aquellos.
d) El principio del interés superior del niño, niña y adolescente debe ser el
fundamento de todos los fallos judiciales en materia de infancia.
e) Los operadores de justicia tienen la obligación de hacer suya la línea
hermenéutica del Tribunal Constitucional en el sentido de privilegiar
sobre cualquier circunstancia el interés superior del niño.