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Instituto Tecnológico de

Culiacán

23-10-2017

Ensayo Unidad IV
Ejecución de las Estrategias

Materia: Planeación Financiera

Maestro: Carmelina Inari Marú Valenzuela Gonzales

Grupo: J07

Hora: 10:00 – 11:00

Alumno: Jesus Enrique Almaral Gamez


Unidad IV: Ejecución de las Estrategias
4.1 Marco para ejecutar las estrategias
Ejecutar una estrategia requiere descifrar las técnicas, acciones y comportamientos
específicos necesarios para desarrollar una operación de apoyo estratégico sin
complicaciones, y después seguir llevando a cabo las cosas y presentar resultados. La idea
es hacer que esas cosas sucedan, y que sucedan correctamente. La primera medida en la
implantación de los cambios estratégicos es que la administración comunique el cambio
organizacional de manera tan clara y persuasiva a los miembros de la organización para
que los empleados asuman un compromiso decidido por encontrar la forma de aplicar la
estrategia, hacerla funcionar y cumplir con los objetivos de desempeño. Lo ideal es que los
gerentes despierten el suficiente interés por la estrategia para convertir el proceso de
implantación en una cruzada de toda la compañía. El manejo del proceso de implantación
de estrategias por parte de la administración se considera exitoso siempre que la
compañía alcance el desempeño estratégico y financiero planteado como objetivo y
muestre un progreso adecuado en cuanto a que su visión estratégica sea una realidad.

4.2 Principales componentes gerenciales del proceso de ejecución de estrategias


A pesar de la necesidad de confeccionar los enfoques de ejecución de la estrategia de una
compañía a las particularidades de su situación, se deben cubrir ciertas bases
administrativas independientemente de las circunstancias: diez tareas administrativas
básicas surgen una y otra vez en los esfuerzos de una compañía por ejecutar una
estrategia:

1. Contratar para la organización administradores y personal capaces de ejecutar


bien la estrategia.
2. Formar las capacidades organizacionales requeridas para ejecutar con éxito una
estrategia. 

3. Crear una estructura organizacional que apoye la estrategia. 

4. Asignar suficientes recursos presupuestales (y de otros tipos) para la ejecución de
una estrategia. 

5. Instituir políticas y procedimientos que faciliten la ejecución de una estrategia. 

6. Adoptar las mejores prácticas y procesos de negocios que impulsen la mejora
continua en las actividades de ejecución de la estrategia. 

7. Instalar sistemas operativos y de información que permitan al personal de la
compañía llevar a cabo de manera competente las funciones estratégicas. 

8. Vincular las recompensas y los incentivos directamente con el logro de los
objetivos estratégicos y financieros 

9. Inculcar una cultura corporativa que promueva una buena ejecución estratégica.

10. Ejercer el liderazgo interno necesario para impulsar la ejecución de la estrategia.

La forma en que los administradores lleven a cabo estas 10 tareas tiene un impacto
decisivo en un éxito espectacular, un fracaso rotundo o algo intermedio en la ejecución de
la estrategia.

4.3 Organización para ejecutar las estrategias


Crear una organización capaz de ejecutar bien una estrategia depende sobre todo de
garantizar que se cuente con los recursos y capacidades que sean la base de la estrategia,
listos para comenzar. Recuerde, del capítulo 4, que aquí entran las habilidades, talentos,
experiencia y conocimientos de los recursos humanos de la empresa (administrativo y de
otros tipos). La ejecución competente de la estrategia depende en gran medida del
personal capacitado de todo tipo, pero, debido a las abundantes tareas administrativas
implicadas y al papel del liderazgo en la ejecución de la estrategia, reviste especial
importancia armar un equipo administrativo fuerte.

Si la estrategia que se aplica es nueva, quizá la empresa necesitará agregar a su mezcla de


recursos y capacidades otros factores. Sin embargo, renovar, actualizar y revisar los
recursos y capacidades de la empresa forma parte del proceso de ejecución de la
estrategia, aunque ésta sea básicamente la misma, pues los recursos se deprecian y las
condiciones no dejan de cambiar. Así, aumentar y fortalecer las competencias esenciales
de la empresa y verificar que se ajusten a la estrategia en curso son altas prioridades
también.

Estructurar la organización y el esfuerzo es otro aspecto crítico de la creación de una


organización capaz de ejecutar bien una estrategia.

4.4 Administración de operaciones internas para la ejecución de estrategias


Un cambio de estrategia necesita casi siempre reasignaciones presupuestarias y
movimientos de recursos. Quizás haya que reducir de tamaño unidades que eran
importantes en la estrategia anterior pero que cumplen una función más modesta en la
nueva; las unidades que tendrán una función estratégica mayor pueden necesitar más
personal, nuevo equipo, instalaciones adicionales y aumentos superiores al promedio de
los presupuestos operativos. Implantar una nueva estrategia requiere que los
administradores sean activos y, en ocasiones, enérgicos al desviar recursos, al recortar
algunas funciones mientras que a otras las revalora, no sólo para otorgar más fondos a las
actividades con una función crucial en la nueva estrategia, sino también para evitar la
ineficiencia y alcanzar las utilidades proyectadas.

Los requisitos de financia- miento de una nueva estrategia deben señalar cómo
asignar
 el capital y cuál es el monto
 del presupuesto de cada unidad. Dar menos
fondos a las unidades y a las actividades esenciales para el éxito estratégico entorpece la
ejecución
 y el impulso por la excelencia operativa.

El presupuesto operativo de una empresa debe obedecer a la estrategia (con el fin de


financiar con generosidad el desempeño de actividades clave de la cadena de valor) y
también ser esbelto (con el fin de operar de la manera más rentable posible)

4.5 Políticas y procedimientos para la ejecución de estrategias


Las políticas y los procedimientos de una compañía son a veces un apoyo o un estorbo
para la buena ejecución de estrategias. Cada vez que una compañía actúa para establecer
nuevos elementos estratégicos o mejorar las capacidades de ejecución de su estrategia,
por lo general se requieren algunos cambios en las prácticas laborales y en la conducta del
personal. Así, lo más aconsejable es que los administradores examinen si las políticas y los
procedimientos en curso apoyan dichos cambios y revisen con cuidado o descarten los
que ya no funcionen.

 Proporcionan una guía descendente respecto de la forma en que hay que hacer las
cosas. Las políticas y procedimientos ofrecen al personal un conjunto de guías para
desempeñar ciertas actividades, efectuar aspectos diversos de las operaciones,
resolver problemas cuando surjan y llevar a cabo algunas labores. En esencia,
representan un repertorio de conocimientos organizacionales o administrativos
sobre formas eficientes y eficaces de hacer las cosas. Aclaran la incertidumbre para
proceder en la ejecución de la estrategia y alinear las acciones y conducta del
personal con los requerimientos de una buena ejecución de la estrategia; además,
ponen límites para la acción independiente ineficaz, cuando se ajustan bien a los
requerimientos del plan de aplicación de la estrategia, canalizan los esfuerzos de
los individuos a lo largo de una ruta que apoya al plan y facilita una buena
ejecución de la estrategia; cuando las formas de hacer las cosas no se alinean con
las iniciativas de ejecución de la estrategia, deben alterarse las acciones y las
conductas.

 Ayudan a garantizar la consistencia en el desempeño de actividades cruciales para


la estrategia. Las políticas y procedimientos sirven para estandarizar la manera de
desempeñar actividades y fomentan el apego estricto al planteamiento
estandarizado. Esto es importante para garantizar la calidad y confiabilidad del
proceso de ejecución de la estrategia; también contribuye a alinear y coordinar los
esfuerzos de ejecución de la estrategia de individuos y grupos en toda la
organización, característica particularmente benéfica cuando hay unidades
operativas diseminadas geográficamente. Por ejemplo, eliminar diferencias
significativas en las prácticas de operación de diversas plantas, regiones de ventas,
centros de servicio a clientes o de las sucursales de una cadena ayuda a la
compañía a dar una calidad constante a sus productos y al servicio a clientes. La
buena ejecución de estrategias casi siempre entraña la capacidad de repetir la
calidad de los productos y la medida del servicio a clientes en todos los lugares
donde la compañía hace negocios; algo menos que eso diluye la imagen de la
compañía y reduce la satisfacción de los clientes. 


 Promueven la creación de un ambiente de trabajo que facilita la buena ejecución


de las estrategias. Las políticas y procedimientos de una empresa contribuyen a
marcar la pauta del clima laboral y a un entendimiento común sobre la forma en
que se hacen las cosas en esa compañía. Como descartar políticas y
procedimientos antiguos en favor de nuevos altera invariablemente el ambiente
interno de trabajo, los administradores aplican un proceso de cambio de políticas
como palanca poderosa para cambiar la cultura de la corporación a modo de tener
una correspondencia más fuerte con la nueva estrategia. Aquí el truco está en
seleccionar una nueva política que atrape de inmediato la atención de toda la
organización, que cambie pronto sus actos y comportamientos y que se incorpore
a la manera de hacer las cosas. 


4.6 Adopción de las mejores prácticas y búsquedas de la mejora continua


La mejor práctica es una técnica para realizar una actividad o proceso de negocios que
entrega resultados manifiestos constantemente superiores en comparación con otros
métodos. Para que una técnica sea calificada como mejor práctica legítima, debe tener un
historial comprobado de que reduce significativamente los costos, mejora la calidad o el
desempeño, acorta los requerimientos de tiempo, fortalece la seguridad o proporciona
algún otro resultado operativo altamente positivo. Así, las mejores prácticas identifican
una vía a la excelencia operativa. Para que una mejor práctica sea valiosa y transferible,
debe demostrar su éxito con el paso del tiempo, arrojar resultados cuantificables y muy
positivos y ser repetible.
Bibliografía:

Arthur A. Thompson, J. E. (2012). Administración Estratégica . McGraw-Hill.