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Organismo: nivel de organización superior en el cual las células, tejidos, órganos y aparatos

de funcionamiento forman una organización superior como seres vivos: animales, plantas,
insectos,...
Población: los organismos de la misma especie se agrupan en determinado número para
formar un núcleo poblacional: una manada de leones, o lobos, un bosque de arces, pinos...
Comunidad: es el conjunto de seres vivos de un lugar, por ejemplo, un conjunto de
poblaciones de seres vivos diferentes. Está formada por distintas especies.
Ecosistema: es la interacción de la comunidad biológica con el medio físico, con una
distribución espacial amplia.
Paisaje: es un nivel de organización superior que comprende varios ecosistemas diferentes
dentro de una determinada unidad de superficie. Por ejemplo, el conjunto de vid, olivar y
almendros características de las provincias del sureste español.
Región: es un nivel superior al de paisaje y supone una superficie geográfica que agrupa
varios paisajes.
Bioma: Son ecosistemas de gran tamaño asociados a unas determinadas características
ambientales: macro climáticas como la humedad, temperatura, radiación y se basan en
la dominancia de una especie aunque no son homogéneos. Un ejemplo es la taiga que se
define por las coníferas que es un elemento identificador muy claro pero no homogéneo,
también se define por la latitud y la temperatura.
Biosfera: es todo el conjunto de seres vivos y componentes inertes que comprenden el
planeta tierra, o de igual modo es la capa de la atmósfera en la que existe vida y que se
sustenta sobre la litosfera.
Ecología : Conceptos básicos
Introducción
Todos los seres vivos tienen una manera de vivir que depende de su estructura y fisiología y también del
tipo de ambiente en que viven, de manera que los factores físicos y biológicos se combinan para formar
una gran variedad de ambientes en distintas partes de la biosfera. Así, la vida de un ser vivo está
estrechamente ajustada a las condiciones físicas de su ambiente y también a las bióticas, es decir a la vida
de sus semejantes y de todas las otras clases de organismos que integran la comunidad de la cual forma
parte.(1)
Cuanto más se aprende acerca de cualquier clase de planta o animal, se ve con creciente claridad que cada
especie ha sufrido adaptaciones para sobrevivir en un conjunto particular de circunstancias ambientales.
Cada una puede demostrar adaptaciones al viento, al sol, a la humedad, la temperatura, la salinidad y otros
aspectos del medio ambiente físico, así como adaptaciones a plantas y animales específicos que viven en
la misma región.(2)
La ecología
Se ocupa del estudio científico de las interrelaciones entre los organismos y sus ambientes, y por tanto de
los factores físicos y biológicos que influyen en estas relaciones y son influidos por ellas. Pero las relaciones
entre los organismos y sus ambientes no son sino el resultado de la selección natural, de lo cual se
desprende que todos los fenómenos ecológicos tienen una explicación evolutiva.
A lo largo de los más de 3000 millones de años de evolución, la competencia, engendrada por la
reproducción y los recursos naturales limitados, ha producido diferentes modos de vida que han
minimizado la lucha por el alimento, el espacio vital, el cobijo y la pareja.(1)
También podemos definir el término ecología como el estudio de las relaciones mutuas de los organismos
con su medio ambiente físico y biótico. Este término está ahora mucho más en la conciencia del público
porque los seres humanos comienzan a percatarse de algunas malas prácticas ecológicas de la humanidad
en el pasado y en la actualidad. Es importante que todos conozcamos y apreciemos los principios de este
aspecto de la biología, para que podamos formarnos una opinión inteligente sobre temas como
contaminación con insecticidas, detergentes, mercurio, eliminación de desechos, presas para generación
de energía eléctrica, y sus defectos sobre la humanidad, sobre la civilización humana y sobre el mundo en
que vivimos.
La voz griega oikos significa “casa” o “lugar para vivir”, y ecología (oikos logos) es literalmente el estudio de
organismos “en su hogar”, en su medio ambiente nativo. El término fue propuesto por el biólogo alemán
Ernst Haeckel en 1869, pero muchos de los conceptos de ecología son anteriores al término en un siglo o
más. La ecología se ocupa de la biología de grupos de organismos y sus relaciones con el medio ambiente.
El término autoecología se refiere a estudios de organismos individuales, o de poblaciones de especies
aisladas, y sus relaciones con el medio ambiente. El término contrastante, sinecología, designa estudios de
grupos de organismos asociados formando una unidad funcional del medio ambiente. Los grupos de
organismos pueden estar asociados a tres niveles de organización: poblaciones, comunidades y
ecosistemas. En el uso ecológico, una población es un grupo de individuos de cualquier clase de organismo,
un grupo de individuos de una sola especie. Una comunidad en el sentido ecológico, una comunidad biótica
comprende todas las poblaciones que ocupan un área física definida. La comunidad, junto con el medio
ambiente físico no viviente comprende un ecosistema. Así, la sinecología se interesa por las numerosas
relaciones entre comunidades y ecosistemas. El ecólogo estudia problemas como quién vive a la sombra
de quién, quién devora a quién, quién desempeña un papel en la propagación y dispersión de quién, y
cómo fluye la energía de un individuo al siguiente en una cadena alimenticia. El ecólogo trata de definir y
analizar aquellas características de las poblaciones distintas de las características de individuos y los factores
que determinan la agrupación de poblaciones en comunidades.(2)

QUE ES LA ECOLOGÍA?
Nadie sabe con certeza cuándo se acuñó la palabra ecología, pero el biólogo alemán Ernst Haeckel fue el
primero en definirla en el año 1869. La ecología es el estudio de las relaciones entre los seres vivientes y su
entorno. El término deriva de dos palabras griegas, oikos (que significa “casa” o “lugar para vivir”) y logos
(que significa “estudio”). Por lo tanto, la ecología estudia las “casas”, o entornos, de los organismos vivos,
es decir, todo su medio, incluidos el clima, el suelo y otros animales y vegetales.
Si bien la ecología es una ciencia nueva, los seres humanos estudiaron ecología y aplicaron sus
conocimientos ecológicos desde la más remota antigüedad. Los pueblos prehistóricos debían saber algo
de la ecología del trigo y del maíz para que pudieran cultivarlos y obtener buenas cosechas.
Teofrasto, antiguo botánico griego, suele ser llamado el “primer ecólogo verdadero” porque fue el primero
que escribió acerca de las plantas en función de su hábitat, es decir, del lugar donde viven, como el bosque
o el pantano. Los indios de las planicies norteamericanas sabían mucho de la ecología del bisonte, del cual
depende su existencia.
Hoy día utilizamos a menudo conocimientos ecológicos sin siquiera saberlo; por ejemplo, cuando queremos
tener una extensión de tierra cubierta de césped en un lugar sombrío plantamos semillas de una clase de
césped que crece bien a la sombra.
Sin embargo, la mayoría de la gente no piensa en términos ecológicos.
Cuando vemos un pájaro o una flor silvestre, lo primero que preguntamos es: “Qué clase de pájaro o de
flor es?” Casi todo el mundo se contenta con conocer los nombres de algunos de los organismos vivientes
que encuentra en la naturaleza que lo rodea. Quizás usted sea el tipo de persona que se interesa por
indagar algo más y pregunta: “Qué hace?” Acaso quiera conocer el papel del organismo en su medio, y
cómo afecta a otros organismos y es afectado, a su vez, por ellos. Los ecólogos se interesan por los mismos
problemas.
Aunque el hombre utiliza conocimientos ecológicos desde hace miles de años, la ecología es una de las
ciencias más nuevas. Durante muchos siglos, los científicos centraron sus esfuerzos en establecer la
nomenclatura de los animales y vegetales que descubrían y en describir los especimenes muertos que
coleccionaban. Gradualmente, a medida que resultaba más fácil responder al interrogante “Qué es?”,
empezaron a estudiar los efectos del medio sobre los organismos vivos.

Durante el siglo XIX, por ejemplo, los hombres de ciencia investigaron los efectos de la duración del día
sobre la migración de las aves y la influencia de la humedad sobre el desarrollo de los insectos. Se
publicaron centenares de libros acerca del comportamiento animal y de la distribución de los animales y
vegetales sobre la superficie del planeta.
Empero, el interés se centraba en los organismos individuales. Sin embargo, en las postrimerías del siglo
XIX y comienzos del siglo XX los científicos empezaron a estudiar ecología puede ayudarnos a aprender las
“reglas de la naturaleza” de las que depende nuestra supervivencia.
Los seres recurren cada vez más a la ecología y a los ecólogos en busca de consejo e información acerca
de la manera de convivir junto a la naturaleza, sin destruir nuestro vivificante entorno. Pero muchas veces
no hay respuestas o éstas sólo son parciales.
La ecología es una ciencia nueva y los ecólogos saben muy poco acerca de la mayoría de las partes de
nuestro planeta especialmente los trópicos y los océanos. Algunos de los principios ecológicos aceptados
durante muchos años ahora son cuestionados y sufren profundos cambios.
Uno de los ejemplos más conocidos es la clásica historia de la manada de ciervos de Kaibab que podemos
encontrar en casi todos los textos de ecología. Según cuenta la historia, en 1907 vivían cerca de 4000 ciervos
en la Meseta de Kaibab, en el Estado de Arizona.
Los habitantes de la región exterminaron a la mayoría de los lobos, pumas y coyotes que devoraban a los
ciervos. La manada de ciervos aumentó enormemente, y hacia 1924 ascendía a 1 00.000 animales. Los
ciervos destruyeron o causaron daños a la mayor parte de sus reservas alimentarias y en dos inviernos
sucesivos más de la mitad de ellos murieron de hambre. Su número disminuyó aun más en los años
siguientes, hasta estabilizarse finalmente en unas 10.000 cabezas.
La historia de la manada de ciervos de Kaibab se citaba frecuentemente como un buen ejemplo de lo que
sucede cuando se eliminan los controles naturales sobre el número de ejemplares de ciervos vivos. Sin
embargo, en 1970 un zoólogo neozelandés llamado Graeme Caughley publicó en la revista Ecology un
articulo en el que cuestionaba los hechos y las conclusiones del caso de Kaibad.
En lugar de aceptar lo que leyó en los libros, Caughley investigó los informes originales de los observadores
de Kaibab y llegó a la conclusión de que las estimaciones acerca del número de ciervos eran inconsistentes
y poco confiables. La cantidad de ciervos disminuyó efectivamente en algún momento del lapso de 1924 a
1930, y la declinación fue precedida probablemente por un período en que se registró un aumento del
número de animales. “Cualquier conclusión adicional es especulativa”, escribió el doctor Caughley.
Señaló, además, que el incremento del número de ciervos, cualquiera que haya sido, coincidía con una gran
disminución de las cabezas de ganado vacuno y lanar autorizadas a pastar en la Meseta de Kaibab. A causa
de la menor cantidad de cabezas de ganado, había más alimento para los ciervos. Este factor, por sí solo,
puede haber producido un incremento del número de ciervos. No hay ninguna prueba de que el aumento
se haya debido a la reducción del número de lobos, pumas y coyotes.
Nunca se conocerán los hechos reales del caso de la Meseta de Kaibab, y por ello es preciso desecharlo
como un ejemplo aparentemente adecuado de una idea ecológica. En la ciencia rápidamente cambiante
de la ecología muchas otras ideas fueron refutadas y revisadas. Sin embargo, hay algunos descubrimientos
acerca del modo de “funcionamiento” de la naturaleza que probablemente no cambiarán mucho con el
tiempo. Al conocer algunas ideas básicas de este funcionamiento se empezará a comprender que los seres
humanos, junto con todo el resto de la naturaleza, se hallan unidos por los hilos de una compleja pero
fascinante telaraña. La ecología estudia precisamente ese admirable tejido.
AMPLIACIÓN DEL TEMA:
A veces, una especie animal o vegetal depende tanto del ambiente en el que vive que no podría existir
fuera de ese lugar.Por ejemplo, los koalas australianos únicamente comen hojas de una especie de eucalipto
rojo que se encuentra en algunas partes de ese continente. Como no comen otra cosa y los eucaliptos rojos
crecen nada más que en Australia, los koalas no pueden vivir sino allí. Así, la naturaleza es como una gran
cadena , formada por muchísimos eslabones.
Y si uno de esos eslabones se rompe, es el equilibrio en el que viven las distintas especies el que se está
rompiendo. -Por ejemplo, con el avance de la agricultura algunas aves llegaron a convertirse en una plaga
en muchas partes del mundo. Fue el caso, hace unos quince años, de los gorriones en Marruecos y es el
caso de las palomas en Inglaterra o en la provincia de Córdoba, en la Argentina.
En este último lugar había monte y pastizales, que eran el medio natural en el que vivían estas aves. Pero,
al talarse gran parte del monte y desaparecer los pastizales para poder cultivar, las palomas quedaron
viviendo en lugares muy reducidos y con el nuevo alimento —los granos— a poca distancia, juntándose en
bandadas para ir en su busca.
Lamentablemente, la acción del hombre, que provoca que el equilibrio se rompa, trae consecuencias
gravísimas. Eso ocurrió hace algunos años en Brasil, cuando se pensó que la inmensa selva amazónica
podría utilizarse como zona de cultivo. Se talaron miles y miles de árboles, uno tras otro. Hasta que pudieron
realizarse las primeras pruebas.
Sin embargo, el experimento no resultó, porque el suelo —bajo la primera capa de desechos orgánicos
formada por las hojas en descomposición— no era fértil. Y además de no poder cultivar, el hombre
comprobó otra cosa: había destruido un sector importante de una gran reserva natural que hace las veces
de “pulmón” del continente, ya que los árboles liberan oxígeno. Y se produjeron cambios climáticos en
otras zonas del sur de América porque una parte de la selva amazónica ya no existía. Así ocurre que el
hombre, a veces, por tratar de obtener un beneficio económico, destruye la naturaleza y termina
destruyéndose a sí mismo.
La contaminación: el agua y el aire en peligro
Hay otros casos en que la falta de responsabilidad de los seres humanos es todavía mayor: eso ocurre, por
ejemplo, cuando se utiliza un río para arrojar residuos industriales o sustancias químicas, porque se
contaminan las aguas. Entonces, los peces que viven en ese río mueren. Y es mayor el trabajo que tienen
que hacer las bacterias para poder descomponer la inmensa cantidad de peces muertos por intoxicación.
Eso hace que la población de bacterias aumente y consuma el oxígeno del agua. Por fin, estas bacterias
también terminan por morir. Entonces les toca el turno a otras bacterias, que no necesitan oxígeno y se
comen a las anteriores, pero que son, al mismo tiempo, causantes de muchas enfermedades. También el
aire se contamina con el humo que arrojan las chimeneas de las fábricas o los caños de escape de los
vehículos.
Sin embargo, en la actualidad, una ciencia —la ecología— ha empezado a despertar el interés de muchas
personas y, afortunadamente, cada vez son más las que comprenden que el desequilibrio de un ecosistema
puede tener consecuencias a veces irremediables y que contribuir al equilibrio es f una manera de ayudar
a que la vida sobre la Tierra siga siendo posible.
CONCEPTOS BÁSICOS DE LA ECOLOGÍA:
COMPONENTES BIÓTICOS:
Es el conjunto de seres vivos (animales y vegetales) que viven en un lugar común, formando parte de un
ecosistema. Cuando un conjunto de estos seres vivos influye sobre otro (ya sean animales o plantas) se dice
que han intervenido componentes bióticos (biótico viene del griego bios: vida). Por ejemplo, una
determinada clase de maleza que creciera arrasando y haciendo desaparecer otro tipo de vegetación, o
aves que exterminaran a cierta clase de peces.
Pero también los componentes bióticos pueden actuar sobre el suelo. Un ejemplo lo constituyen los
organismos que carcomen las rocas y forman el suelo. (A las componentes bióticos se los llama también
BIOCENOSIS o COMUNIDAD BIOLÓGICA.)
Abiótico es una palabra que proviene del griego (a es una partícula negativa y faíos significa vida). Por lo
tanto, son componentes abióticos aquéllos que “no tienen vida”; en otras palabras, son los factores físicos
que influyen sobre los seres vivos. Son componentes abióticos la temperatura, los vientos, la humedad, el
calor, el fuego, la presión atmosférica y las precipitaciones. Si los componentes abióticos cambian, los
organismos pueden adaptarse, emigrar o morir.
La ecología es la ciencia que estudia las relaciones que existen entre los seres vivos, vegetales y animales y
el medio o ambiente (suelo, temperatura, lluvias, presión, humedad, etc.) en el que éstos se desarrollan. La
ecología forma parte de las Ciencias Biológicas. Ecología proviene de la palabra griega OlKOS, que quiere
decir casa. Significaría pues, la cosa de la naturaleza.
ECOSISTEMA: Es el conjunto formado por la biocenosis y los factores abióticos que actúan sobre ella. Un
bosque, un lago, son ejemplos. Los organismos encuentran en el ecosistema, del que forman parte, todos
los elementos necesarios para cumplir su ciclo biológico (nacimiento, desarrollo, reproducción y muerte).
En los ecosistemas hay una estrecha relación entre todos sus componentes: los animales dependen de las
plantas o de otros animales, las plantas del suelo y ambos de los factores físicos.
POBLACIÓN: El conjunto de animales o vegetales de la misma especie que se desarrolla en un lugar
determinado recibe el nombre de población. A veces también se habla de población cuando los individuos
considerados pertenecen al mismo grupo zoológico (por ejemplo, los mamíferos de determinada región).
COMUNIDAD: Una comunidad biótica (también llamada BIOCENOSIS) es el conjunto de seres vivos
(animales y vegetales) que conviven en un lugar interrelacionándose. En el desierto, por ejemplo, la
comunidad de vida o biocenosis está formada por animales y plantas que resisten sequías extremas. En una
laguna, en cambio, la comunidad biótica está formada por plantas acuáticas, peces, algas, caracoles, etc.
AMBIENTE: Es el conjunto de los componentes bióticos (seres vivos, vegetales o animales) y de los
componentes abióticos (luz, aire, temperatura, humedad, etc.) potencialmente capaces de influir sobre un
organismo. Es decir que el ambiente es todo lo que nos rodea.
BIOTOPO: Es el lugar/espacio o territorio donde vive se desarrolla y se interrelaciona una comunidad de
vida.
Puede ser tan grande como el océano o tan pequeño como una gota de agua, todo depende del organismo
para quien el océano o la gota de agua constituya su biotopo. Por ejemplo, el Biotopo de una ballena es el
océano, y una gota de agua puede ser el biotopo de algas y bacterias.
HABITAT: Es el lugar o espacio donde vive/ se desarrolla, se reproduce y muere naturalmente un ser vivo.
Podríamos decir que el habitat es su casa. Puede ser tan grande como el desierto del Sahara o tan pequeño
como el intestino de un mamífero; todo depende del individuo para quien el desierto o el intestino sean su
habitat. En un mismo habitat pueden vivir más de un animal o planta. Son ejemplos de habitat una laguna,
un bosque, el mar, la corteza de un árbol, una roca, la sangre o la piel de los animales o del hombre, etc.
POBLACIÓN DOMINANTE: Las poblaciones dominantes son aquellas especies con mayor número de
individuos. Por ejemplo, en un bosque de “roble-nogal” son las especies de roble y de nogal las dominantes.
En un lago, puede ser la trucha la especie dominante, aunque existan otros peces, y esto es porque tiene
la población con mayor número de individuos.
IDEAS FUNDAMENTALES

Grupo de comunidades autosuficientes, interactuantes e


Biosfera independientes, que incluyen el ambiente físico.

Ecosistema Ecosistemas de la Tierra interactuando con el ambiente físico.

Poblaciones de diferentes especies que ocupan un área


Comunidad particular.

Un grupo de individuos de una especie de organismos que se


Población cruzan entre sí y están en un mismo lugar.

Los factores que interactúan en un ecosistema son los bióticos, es


decir, los seres vivos, y los abióticos —agua, Sol, suelo, viento,
Factores bióticos sustancias químicas, entre otras.

Un ambiente físico está determinado por el tiempo atmosférico y


el clima. Estos dos se ven en términos de lluvia, Sol, viento y
Factores abióticos nubosidad.

Factores ambientales
Es la influencia del medio ambiente tanto de factores abióticos (Clima, presión atmosférica, estado de la
luna, vientos, etc.) como de factores bióticos (Densidad poblacional, enemigos naturales, vegetación, etc.)
así como las interrelaciones ecológicas influye en el ser vivo, no sólo en su comportamiento y
alimentación sino también en las adaptaciones.

Los factores abióticos


Son aquellos que no tienen vida. Se subdividen en tres factores: los factores sidéricos, factores
ecogeográficos y factores físico-químicos.
Factores sidéricos
Son todas aquellas características de la tierra, el sol y de los satélites que tienen significado ecológico.
Entre ellos se cuentan la gravedad, la presión atmosférica, duración del día. Ejemplo de factores sidéricos
son:

• La aceleración de la gravedad en la superficie: 982 cm. / seg.


• Presión atmosférica en la superficie: 760 mm. / Hg.
• Composición de la atmósfera: N2 = 78%, O2 = 21%, CO2 y gases nobles = 1%.
• Duración del día (Rotación ecuatorial): 23 h. 56`

Factores ecogeográficos
Son todas aquellas características de un lugar, en el cual cada factor tiene un campo de acción, aún más
grande en cuanto que influye paisajes colindantes.

Como factores ecogeográficos tenemos:

• Factores geográficos: latitud, longitud, altitud, presión atmosférica, estaciones y duración del día.
• Orográficos: relativo a los relieves de la corteza terrestre, es decir montañas, colinas, llanuras.
• Geológicos: relativo al estudio de la corteza de la tierra, la materia que la compone, su mecanismo de
formación, los cambios o alteraciones que está ha experimentado desde su origen, la textura y estructura
que tiene su superficie en el actual estado.
• Edáficos: relativo a la composición y naturaleza de los suelos.
• Limnológicos: relativos al estudio de los ecosistemas acuáticos continentales, es decir lagos, lagunas,
ríos, marismas, estuarios.
• Glaciológicos: Fenómenos actuales y pasados, relacionados con la extensión, distribución, causas,
características, procesos, dinámicas, clasificaciones e implicancias del agua en estado sólido, en todas las
manifestaciones que puede presentarse en la naturaleza (Glaciares, hielo, nieve, granizo, etc..
• Oceanográfico: procesos que se dan en los mares y océanos.
• Meteorológicos: Temperatura, precipitación, humedad, nubosidad, viento, etc.

Factores físico-químicos
Son aquellos factores que determinan una parte importante de las relaciones ambientales:
• Químicos: El aire, el agua, el pH, la salinidad, etc.
• Fisicos: las heladas, los vientos, los derrumbes, deshielos, relámpagos, catástrofes, corrientes marinas,
etc.).

Todos estos factores influyen en el comportamiento, distribución y adaptación del ser vivo. Por ejemplo la
salinidad en el mar es diferente al de los lagos, humedales y ríos por lo que peces de la costa como el
pejerrey esta adaptados a cierto tipo de salinidad y calidad de agua muy diferente al de las cochas de la
selva donde vive el pez Doncella y la Carachama y viceversa. La planta suculenta de los humedales,
Salicornia fruticosa exuda la sal por sus hojas y tallos que absorben de los suelos de los humedales como
mecanismo adaptación.

LOS FACTORES BIÓTICOS

Conformado por seres vivos que influyen en el comportamiento, alimentación, distribución, etc. otros
seres vivos (Animales, vegetales, microorganismos, protozoarios, etc.). Entre los principales factores
podemos citar:

• La vegetación
• Las relaciones entre los organismos.
• La densidad poblacional.
• El Hombre

La vegetación o cobertura vegetal


Sirve como lugar de refugio, descanso y alimentación para los animales. Solo en zonas con cobertura
vegetal puede existir vida animal. Cuando la cantidad y diversidad de estas disminuye, afecta la
abundancia y diversidad de los animales. Por ejemplo existen aves que viven en el interior de los bosques
y que al fragmentarse el bosque por diferentes razones (como la apertura de un camino o vía) estos no
son capaces de cruzar el bosque, reduciendo su posibilidad de reproducción, alimentación.

En los ambientes acuáticos las plantas proveen oxigeno, gran parte del cual se disuelve en el agua para la
supervivencia de los animales acuáticos.

La densidad poblacional
Es decir el numero de individuos de una especie, se mantiene óptima en un determinado espacio y bajo
ciertas condiciones ambientales, meteorológicas y de controladores (Predadores, parásitos, competidores,
etc.). Sí desaparecen sus depredadores naturales y controladores, la tasa de crecimiento de esta especie
puede desbordarse produciendo inestabilidad en el ecosistema.

Cuando existe exceso de población se producen ciertos fenómenos conocidos como el desarrollo lento,
disminuye la fertilidad, aumenta la mortandad. También pueden influir factores químicos en el
autocontrol de la población, como la acumulación de sustancias de desecho, especialmente en los
animales acuáticos y terrestres de poco desplazamiento.

Las relaciones entre los organismos


Los enemigos naturales conformado por los depredadores, agentes parásitos y agentes patógenos, etc.
son de gran importancia para mantener el equilibrio natural. Se denomina depredadora cualquier animal
o insecto que mata en forma violenta y se alimenta de otro animal o presa. Cuando aumenta el número
de las presas mejoran las condiciones alimenticias de los depredadores, aumentando a su vez el número
de éstos por una mayor reproducción e inmigración de zonas cercanas. De este modo, el número de
presas disminuye nuevamente recuperando sus anteriores niveles poblacionales.

Los parásitos
Son organismos que se alimentan durante alguna etapa de su vida o toda su vida de otros seres vivos, sin
que el huésped muera inmediatamente. Los parásitos desarrollan una serie de adaptaciones como
ventosas, ganchos garfios, etc. en las extremidades y órganos de fijación, mientras que otros órganos se
atrofian.

La necesidad de depredadores, parásitos, bacterias, hongos protozoarios, insectos vectores de


enfermedad se hacen evidentes en el caso de la introducción de especies exóticas a zonas donde no
existen sus enemigos naturales. Estas especies llegan a multiplicarse constituyendo un peligro para el
equilibrio natural del ecosistema.

Las enfermedades infecciosas, a menudo mortales son frecuentes y se producen en todos los seres vivos
(Plantas, animales, insectos y el hombre). Los agentes son los virus, las bacterias, los hongos, protozoarios,
etc. responsables de muchas enfermedades, algunos de los cuales tienen influencia decisiva en el control
de las poblaciones.

Todos estos factores ponen en evidencia la existencia de un sistema de control en la naturaleza, cuyo
objetivo es mantener el Equilibrio Natural. Sin embargo, cuando el hombre interviene en los ecosistemas
modificándolos, estos mecanismos de control también se alteran y no logran mantener el equilibrio.

Para cada factor ambiental es posible dividir los organismos en dos categorías:

Organismos estenoicos: aquellos que presentan una tolerancia restringida a un determinado factor
ambiental.
Organismos eurioicos: aquellos que presentan mayor tolerancia a un determinado factor ambiental.

Asociaciones e interacciones entre organismos


Cuando dos especies de un ecosistema tienen actividades o necesidades en común es frecuente que
interactúen entre sí. Puede que se beneficien o que se dañen o, en otros casos, que la relación sea neutra.
Los tipos principales de interacción entre especies son:

a) Competencia.

Cuando ambas poblaciones tienen algún tipo de efecto negativo una sobre la otra. Es especialmente
acusada entre especies con estilos de vida y necesidades de recursos similares. Ejs.: poblaciones de
paramecios creciendo en un cultivo común o escarabajos de la harina y el arroz.

Hay un principio general en ecología que dice que dos especies no pueden coexistir en un medio
determinado si no hay entre ellas alguna diferencia ecológica. Si no hay diferencias una acaba desplazando
a la otra.
Efectos alopáticos

Algunos organismos eliminan a sus competidores por medio de sustancias químicas tóxicas. A esto se le
denomina alopatía. Así tenemos hongos que usan antibióticos, como la penicilina, para eliminar las
bacterias que podrían crecer a su alrededor. El brezo o el nogal también impiden, con venenos, que otras
plantas crezcan en sus proximidades. El Tamarix enriquece en sal el suelo en el que se asienta por lo que
las plantas no adaptadas a suelos salinos mueren.

b) Depredación.

Se da cuando una población vive a costa de cazar y devorar a la otra (presas). En el funcionamiento de la
naturaleza resulta beneficiosa para el conjunto de la población depredada ya que suprimen a los individuos
no adaptados o enfermos y/o previenen la superpoblación. El guepardo es depredador de las gacelas de
Thomson o las águilas de los conejos.

c) Parasitismo.

Es similar a la depredación, pero el término parásito se reserva para designar pequeños organismos que
viven dentro o sobre un ser vivo de mayor tamaño (hospedador o huésped), perjudicándole.

La forma de vida parásita tiene un gran éxito; aproximadamente una cuarta parte de las especies de
animales son parásitas. Son ejemplo de esta relación las tenias, los mosquitos, garrapatas, piojos, muérdago,
lampreas, etc.

d) Comensalismo.

Es el tipo de interacción que se produce cuando una especie se beneficia y la otra no se ve afectada. Así,
por ejemplo, algunas lapas que viven sobre las ballenas. La lapa tiene un lugar seguro para vivir y facilidad
para alimentarse de plancton, mientras que la ballena no se ve ni perjudicada ni beneficiada.

e) Cooperación.
Se da cuando dos especies se benefician una a otra pero cualquiera de las dos puede sobrevivir por
separado. Sería el caso de las esponjas que viven sobre la concha de moluscos marinos.

f) Mutualismo.

Es el tipo de relación en el que dos especies se benefician entre sí hasta el extremo de que su relación llega
a ser necesaria para la supervivencia de ambas especies. Las abejas, por ejemplo, dependen de las flores
para su alimentación y las flores de las abejas para su polinización.