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El "solfège francés" y el "solfeggio italiano" se derivan en última instancia de los nombres de

dos de las sílabas usadas: sol y fa. El equivalente en español de esta expresión, "sol-fa",
también se utiliza, especialmente como verbo (solfear un pasaje es cantarlo en solfeo).

La palabra solmisación se deriva del latín medieval solmisatiō, y en última instancia de los
nombres de las sílabas sol y mi. La solmisación es frecuentemente usada como sinónimo
de solfeo, pero es técnicamente un término más genérico; es decir, el solfeo es un tipo de
solmisación —no obstante, es casi universal en Europa y América.
El solfeo es un método de entrenamiento musical utilizado para
enseñar entonación durante la lectura de una partitura. También busca entrenar la lectura
veloz de la partitura.
Consiste en entonar mientras se recitan los nombres de las notas de la melodía,
respetando las duraciones (valores rítmicos) de las notas, la
indicación metronómica (tempo), y omitiendo nombrar cualquier alteración, con el fin de
preservar el ritmo, mientras se marca con una mano el compás.
El objetivo del estudio del solfeo es permitir al músico determinar mentalmente la altura de
las notas en una pieza musical que esté leyendo por primera vez, y ser capaz de cantarlo.
También permite mejorar el reconocimiento auditivo de los intervalos musicales (quintas
justas, terceras mayores, sextas menores, etc.) y desarrollar una mejor comprensión de la
teoría musical.
Existen dos métodos de solfeo aplicado: do fijo, en el cual los nombres de las notas
musicales siempre corresponden a la misma altura, y do movible, en el que los nombres
de las notas se asignan a diferentes alturas según el contexto.