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Estudiante: Gerardo Hormazábal Robles

Cátedra: Teoría Sociológica IV


Carrera de Sociología
Facultad de Ciencias Sociales
Profesor: Juan Miguel Chávez
Ayudante: Mario Fergnani Sepúlveda

Ficha n°1: Problemas de legitimación en el capitalismo tardío.

Desde la escuela de Frankfurt, el desarrollo de la teoría crítica fue incesable. El análisis


social profundo basado en los escritos de Marx sobre la evolución social y el desarrollo del
capitalismo, junto a una fuerte visión crítica sobre el mismo dió origen a una vasta
bibliografía que contienen paradigmas para el estudio de la sociedad en las ciencias
sociales.

En esta ocasión, describiremos la obra de Jürgen Habermas ​‘’Problemas de legitimación en


el capitalismo tardío’’ en su primer capítulo ​‘’Un concepto de crisis basado en las ciencias
sociales’’​, de manera sintéticamente, señalando los aspectos principales de este.

Es menester destacar que la obra reúne un análisis sobre formaciones sociales en términos
marxistas y utilizando la teoría de sistemas para la comprensión de ellas. Estas formaciones
sociales son tres: ​Anterior a las altas culturas​, ​De las altas culturas y ​Postmodernas​. De
las cuales las pertenecientes ​de las altas culturas son sociedades de clases1, y encontramos
las formaciones sociales ​Tradicionales​, ​Moderna​, ​Capitalista (Liberal ​y de Organización),
y ​Postcapitalista​.

Habermas reconoce en Marx las formaciones sociales como el principio fundamental de la


organización donde se inscriben las posibilidades del cambio social (p. 29). Por lo que
describe la constitución de los sistemas sociales como procesos de apropiación social de la
naturaleza exterior2 y la naturaleza interior3; entendidas como ​acciones instrumentales y
acciones comunicativas respectivamente (p. 32, 33). Habermas explica esto en términos de
la teoría de acción comunicativa, por lo que establece que la reorganización del ser humano
sobre sus relaciones interpersonales están mediadas por operaciones cognitivas y motivos
de acción por un lado e intersubjetividad lingüística por otro (p. 33), lo que explica la
estructura doble de la comunicación lingüística.
Los dos procesos de apropiación social descritos anteriormente tienen su asidero en los

1
Revisar esquema en Habermas, J.: ​Un concepto de crisis basado en las ciencias sociales.​ En Problemas de
legitimación en el capitalismo tardío. P. 44.
2
A través de las fuerzas productivas (p. 32).
3
A través de estructuras normativas (p. 33).
paradigmas de ​mundo-de-vida y ​sistema​. Los cuales organizan la sociedad entorno a
estructuras normativas para ​mundo-de-vida​, y mecanismo de autogobierno en el ​sistema​.
En este contexto, Habermas describe la evolución social en tres dimensiones: el despliegue
de fuerzas productivas, el incremento de autonomía sistémica (poder) y la transformación
de estructuras normativas (p. 26), enmarcando dentro de la teoría de sistemas el
acrecimiento de poder por reducción de la complejidad del ambiente (p. 27). Por lo tanto la
evolución social da paso al carácter acumulativo del progreso técnico y científico.

Sin embargo, Habermas reconoce en la teoría del lenguaje que al proceso de socialización
como el proceso de individualización y en él se puede identificar el mecanismo
fundamental de la evolución social: el automatismo del no-poder-dejar-de-aprender que se
describe a sí mismo como la racionalidad del hombre (p. 41). No obstante, esta capacidad
de constante aprendizaje del individuo se define en función de los niveles de desarrollo de
las fuerzas productivas de una sociedad y así mismo de sistemas de interpretación que
garanticen la identidad su identidad. Estos son los principios de organización para
Habermas, que a su vez delimitan el posible incremento de las capacidades de autogobierno
(p. 42). En intermitencia con Marx, encontramos que estos principios organizadores de la
sociedad son las relaciones de producción, los cuales son ​regulaciones abstractas que
definen los campos de posibilidad (p. 43) en un sistema. Finalmente, para Habermas, este
principio de organización decide qué sistema de una sociedad presidirá la evolución social.

Llegado a este punto, debemos esclarecer que Habermas -en este capítulo- posiciona el
concepto de ​crisis como el elemento central para la evolución social. Sin embargo, este
concepto lo toma a partir de la ​crisis sistémica descrita por Marx. Por su parte, Habermas
aplica en su análisis de las formaciones sociales, el concepto de ​crisis propuesto por la
teoría de sistemas que en estricto rigor ‘’son perturbaciones que atacan la integración
sistémica’’ (p. 21). Diferenciando de este modo, la ​integración social como el
mundo-de-la-vida y la ​integración sistémica como el ​sistema​. En este último se localizan
las capacidades de autogobierno, en la cual reside el problema estructural en una crisis.
Agrega Habermas, que en sociedades diferenciadas se puede encontrar el sistema político
en una posición ​‘’supraordinaria respecto de los sistemas sociocultural y económico’’ (p.
26).

Tras haber expuesto el concepto de crisis, el cual es fundamental para comprender la


evolución social, Habermas se encarga de precisar los principios de organización, indicar el
campo de posibilidades que abre a la evolución social e inferir el tipo de crisis que admiten
las formaciones sociales correspondientes a la ​anterior a las altas culturas4, ​tradicionales5

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Páginas 45-46
5
Páginas 47-49
y ​capitalista liberal6.

Más que resumir, es importante afirmar que la ruptura del proceso de acumulación forma
problemas de autogobierno y lleva a la crisis sistémicas en todas las formaciones sociales,
-exceptuando a la ​anterior a las altas culturas ​que responde a principios de organización
con límites en el sistema de parentesco (p. 46)-.

Es en el ​capitalismo liberal donde se presenta la crisis ​‘’en forma de problemas


económicos de autogobierno no resuelto, lo que justifica que se hable de crisis
económica’’ (p. 55). Esta situación es amenazante para la integración social. Lo anterior se
explica porque en esta formación social es el mercado quien carga con la integración social,
así este se transforma en el sistema de autogobierno diferenciado (p. 56). Habermas incluye
el análisis marxista sobre las contradicciones, el cual es reconstruido por la teoría de
sistemas (p. 62) para describir la crisis del capitalismo liberal, caracterizando el proceso de
acumulación como la contradicción en los modos de producción. Los modos de producción
conllevan un crecimiento económico que desarrollan en él la contradicción de intereses de
clases (p. 58). Esta sería la contradicción fundamental en el principio de organización del
capitalismo liberal.

La construcción de este tipo de análisis es fundamental no solo para la sociología, si no


para todas las ciencias sociales, ya que permite estudiar y comprender a través de una
perspectiva sistémica, procesos históricos de las sociedades universales. El desarrollo de la
teoría de sistemas obtiene su entramado desde el estructuralismo, pero que incluye factores
ignorados hasta ese entonces y proyecta la comprensión de la sociedad en dimensiones que
hacía falta cubrir, como es la comunicación, piedra angular de la teoría de sistemas.

Lo interesante en este texto es que aborda los procesos de contradicción descritos desde
primeramente por Hegel, hasta la concepción de Marx sobre estos. Resulta que es un
complemento importante -bajo la perspectiva sistémica- para la bibliografía sobre el
análisis de contradicciones en los países que han logrado la revolución proletaria a través de
la historia. Desde el estructuralismo tenemos a Althusser que ha ayudado a comprender este
proceso, pero la reformulación de Luhmann de conceptos básicos de la sociología para la
teoría de sistemas, ha transpuesto los problemas de validez en problemas de
comportamiento (p. 27). De esta manera, podemos intentar encuadrar procesos
revolucionarios actuales en un análisis de contradicciones, e incluso comprender por qué en
algunos países no se ha dado dicho proceso pero se encuentra en una suerte de acumulación

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de contradicciones que aún no pueden desencadenar la complejidad de un proceso
revolucionario.

Si bien, como estudiante es difícil posicionarse aún desde una perspectiva, siempre
existirán lugares donde uno se sienta más cómodo al momento de desarrollar la
imaginación sociológica. Es necesario comprender que todas las teorías tienen limitaciones
pero también tienen alcances que quizás puedan lograr complementariedad entre sí. Sin
embargo, debo admitir que el trabajo de Luhmann -respecto a la teoría de sistemas- tiene un
vasto alcance que logra penetrar en varias dimensiones de la sociedad, especialmente para
el campo que me gustaría desarrollar -religión y cultura-.

Bibliografía:

1. Habermas, J.: ​Un concepto de crisis basado en las ciencias sociales en: Problemas
de legitimación en el capitalismo tardío. Ediciones Cátedra, Editorial Teorema.