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Origen y Evolución de los Partidos Políticos

Los partidos modernos tuvieron su origen remoto en el siglo XVII, evolucionaron durante el XVIII y
se organizan, en el pleno sentido del término, a partir del XIX y, concretamente, después de las
sucesivas reformas electorales y parlamentarias iniciadas en Gran Bretaña en 1832. Los partidos
modernos, aunque son producto de la peculiar relación de los grupos políticos con el parlamento,
fueron condicionados por los procesos de formación de los Estados nacionales y por los de
modernización, que ocurrieron en el mundo occidental durante los siglos XVIII y XIX.

Internacional

Los primeros movimientos políticos en el mundo comenzaron a partir de la Revolución Industrial


en Inglaterra, la ilustración en Francia y el expansionismo en España.El siglo XIX represento un
gran cambio ideológico debido al inicio de un ambiente de ideas revolucionarias, de cambios
profundos de estructura, de un desligamiento del pasado y de una proyección al futuro.

El maquinismo surgido en Inglaterra transformo el orden económico y social, y la mano de obra


fue desplazada por la máquina, generando desempleo y empobrecimiento. Debido a ello empezó
a surgir descontento y la actitud en defensa del empleo convirtió a los trabajadores en un
movimiento político denominado “ludismo”, derivación del nombre de su líder, Ned Ludd. Los
ludistas constituyeron el primer grupo de presión política en Inglaterra lo que los hizo trascender
de tal forma que lograron implantar el sufragio universal y por consecuencia incidir en la forma de
integración del Parlamento de Inglaterra.

En Francia existía mucha insatisfacción debido al sistema capitalista y los excesos de este sistema
para lograr una organización social. Estos excesos generaron la críticas de un grupo de pensadores
que fueron llamados utopistas, debido a sus detractores quienes sostenían que era idealismo. Fue
encabezado por Robert Owen, Claude de Saint Simon y Carlos Fourier, influenciados por Thomas
Locke, para demandar otras formas de gobierno ajenas a la explotación. De ahí empezó a tener
auge una corriente de pensadores revolucionarios.

Mientras tanto, imbuidos por el pensamiento universal un grupo importante de colonizadores


gestó la decisión de alcanzar independencia de América de la corona británica. Los
independentistas norteamericanos elaboraron su plataforma ideológica y concluyeron en la
redacción de la Declaración de los Derechos del Hombre, que más tarde sería el estandarte de los
revolucionarios franceses. Las monarquías francesa y española apoyaron a los insurgentes
estadounidenses, hasta que éstos alcanzaron que, en 1783, Inglaterra aceptara la libertad de
Estados Unidos, al signarse el Tratado de Paz de Versalles. El apoyo brindado a los insurgentes,
costó a la corona francesa la estratosférica suma de 500 millones de francos, lo que generó en el
país galo graves conflictos financieros que no tardaron en producir desajustes y crisis. La
bancarrota de Francia obligó a sus monarcas a aplicar medidas fiscales que el pueblo no soportó;
tomó las armas y el 14 de julio de 1789 triunfó la Revolución Francesa, con la "Toma de la Bastilla".

Simultáneamente, a las invasiones de Austria y Prusia en los asuntos de Francia, sobrevino la


división entre los revolucionarios triunfantes. Se gestaron dos partidos de la burguesía francesa;
los "girondinos", de la alta burguesía industrial y comercial, encabezados por el matemático
Condorcet, y que buscaban reformas moderadas, ,y el de los "jacobinos", proveniente de la baja
burguesía, que luchaba por el establecimiento del régimen republicano y que eran liderados por
Danton, Robespierre y Morat. Todo esto genero un antecedente en el mundo debido a las ideas
revolucionarias que se irían compartiendo e influenciando en diferentes gobiernos del mundo.1

México

En el México Independiente a nació la unión por lo fundamental, la libertad de los mexicanos lo


cual después genero la creación de dos grandes concepciones, entre las que debería debatirse la
forma de integrar el Estado mexicano: los conservadores y los liberales. En su denominación era
clara la tendencia que uno y otro grupo perseguían. Los monárquicos consideraron que una
fórmula de gobierno, diferente a la que el pueblo sojuzgado tuvo con la corona española, era difícil
de implantar; pero a la vez, sostenían torpemente que era el mecanismo adecuado para que los
beneficiarios de la Colonia pudieran conservar, a pesar de la independencia, sus privilegios. Los
republicanos, fueron radicales en sus planteamientos, puesto que señalaban que conservar
cualquier forma de gobierno o vestigio de monarquía, era mantener las ataduras de un pueblo
esclavo. Era lo mismo servir al imperio español que a uno mexicano. Asimismo, la corriente

1
FEMAT RAMIREZ, Roberto. Los partidos políticos: antecedentes, Joaquín Porrúa Editores, México, 1980,
pg. 9-12
republicana propuso la integración de un Estado federalista y democrático. Sin embargo, no
existían grupos políticos integrados, con una estructura y una organización definida; las tendencias
políticas existentes, actuaron secretamente, a veces en la clandestinidad.

En el siglo XIX México arribo con grandes dificultades debido a las amenazas de ser intervenido por
Estados Unidos y ciertos estados del país inestables donde poco o casi nada podía hacerse para
defender la integridad del país. Las arcas se encontraban virtualmente vacías y el clero,
enemistado con el gobierno, en plenitud, basada en su influencia doctrinal y política, y su firmeza
financiera. Sólo las ideas liberales podían combatir a la sinrazón. EL liberalismo, con remarcadas
tésis de renovación, libertad política, de tolerancia ideológica y religiosa, así como con
planteamientos modernos de democracia, triunfó. Con ello se estableció en el poder político de
México una etapa venturosa en la historia nacional y definitiva en la dinámica del país. Fue creada
la República democrática, representativa y federal, luego de la lucha contra el conservadurismo y
aprestándose para hacer frente victorioso a la acechanza del extranjero que amenazaba con
invadir México.

En 1862, Francia intervino bélicamente al país y logró instalar a Maximiliano como monarca,
abrogando toda legislación liberal lograda. No obstante, bajo la bandera de del constitucionalismo
y las leyes de Reforma, las cuales representaban toda la ideología liberal, se encabezo tres años en
combate bajo el nombre de la Guerra de Reforma. El país, luego de la lucha, quedó seriamente
lesionado, pero con un movimiento liberal enaltecido y triunfante. Los liberales, en forma natural,
tuvieron la oposición de la corriente conservadora, pero ésta fue fatalmente combatida y el clero
severamente quebrantado, como consecuencia de la expedición de las Leyes de Reforma. Sin
embargo, posteriormente comenzaron a surgir diferencias y fracciones dentro de los liberales.

Benito Juárez, Sebastián Lerdo de Tejada y Porfirio Díaz eran, las cabezas visibles de las distintas
corrientes liberales. Los dos primeros, civilistas, eran parte de la facción ministerial y Díaz, militar,
se convirtió así en la oposición, y posteriormente llegó al poder en 1876 empezando el Porfiriato.

De esa manera, Díaz mantuvo el poder político y la hegemonía los años subsecuentes, hasta que,
ante las voces cada vez más silentes de la oposición, decidió darle mayor formalidad a sus
reelecciones, y permitió que en 1888 se formara el Partido Antirreeleccionista y la Unión Nacional,
apoyada ésta por el presidente y que engañaba con ser declarativamente la consecuencia
histórica del Partido Liberal de Juárez.
México vio el estallido del movimiento revolucionario y nuevamente las diferentes corrientes
ideológicas fueron desarticuladas en principio, para luego dar paso a una conciencia nacional para
restablecer el orden, la legalidad y el país del futuro.

El 9 de julio de 1911, dos meses después de que el general Díaz renunciara la presidencia, Madero
anunció que el Partido Antirreleccionista y designo un comité para que se encargara de fundar el
Partido Constitucional Progresista y señalaba que "la revolución alteró el orden de continuidad del
Partido Antirreeleccionista, por cuyo motivo, en los actuales momentos, ninguna agrupación
política puede pretender legítimamente ser reconocida como centro directivo. Habiéndome
reservado la jefatura del partido emanado de la revolución, al hacer la renuncia de la presidencia
provisional de la República, me parece conveniente reorganizar el antiguo antirreeleccionista
sobre bases nuevas"2

El primero de agosto de 1918 Carranza expidió la primera ley electoral que México hubiese
conocido, lo que permitía el inicio de una organización cívica, para que en los años subsecuentes
se crearan los primeros cuatro partidos políticos que, junto con el Antirreeleccionísta, fueron los
precursores de los que actualmente existen. El primero en organizarse plenamente, en función de
la nueva ley, fue el Partido Liberal Constitucionalista que surgió a fines de 1916, que se constituía
en defensa de las revoluciones maderista y constitucionalista.

2
FEMAT RAMIREZ, Roberto.Op. Cit. p. 42