Está en la página 1de 16

Resumen: Una niña llamada Ernestina

Sra Fresia: Amiga de la abuela en Maipú


Meiga: Asesora de la casa de la abuela
Srta Emilia: Profesora jefa.
Don Jorge : Bibliotecario
Flaquito Gomez: Compañero pobre
Mister Magu: Mateo del curso
Lautaro Ñancupil, Capitan Rojo: Compañeros de curso
Quico: Primo de Ernesto
Acordeon: Perro de Ernestina
Srta Emperatriz: Profesora de reemplazo
Mi compañera de banco
Se me ocurrió la idea de pasar en limpio algunos apuntes chamuscados de
cuando mi vida sufrió un cambio. No tienen fecha y a mi abuelita Mercedes le pedí
que corrigiera la ortografía ( ella también aparece en los apuntes), pues yo seré
astronauta y no escritor, así quede muy contento de poder contar como conocí a
Ernestina.

Cuando uno no ha crecido lo suficiente, los mayores no nos explican el porque de


las cosas, y siempre me culpan a mi como si mis 2 hermanas solteronas o el
jardinero no hicieran nada.

Fue así como todos, incluso el profe, decidieron que yo era el único responsable
de mi repitencia, aunque contradictoriamente me dijeron que era un irresponsable.
Me llamaron la atención como 3 días, con miradas y coscorrones de mi mamá,
pero el fantasma de mi repitencia se aparecía a cada rato. Mis padres se
lamentaban.

-¿Qué vamos a hacer con Ernesto?. Los curitas no admiten alumnos repitentes.
Y lo peor era que en otros colegios tampoco me aceptaban. Yo feliz, pues tendría
vacaciones perpetuas, pero nadie quería cuidarme todo el día y mas encima a mi
mamá y a mi papá los mandaron en Febrero como representantes de la empresa
a Alemania por 1 año. No sabían que hacer conmigo y le comente a mi abuelita
Mercedes; ella se quedó pensando y al otro día me avisan que me iría a Maipú
con mi abuelita y la Sra. Fresia me consiguió un colegio que queda cerquita de la
casa de mi abuela y no cobran ni un peso.

La 2ª semana de Marzo mi abuelita me fue a dejar al colegio, me llamó la atención


que nadie llegara en auto, además habían muchas niñas con jumper. Mi abuelita
me explicó que era un colegio mixto y que en la mañana asistían los de media y
en la tarde los de la básica ¿Cómo me iba a acostumbrar a tratar con niñas, si
siempre me he llevado mal con mis hermanas?

Tocaron la campana, mi abuelita se retiró y me dijo que a las 7 me vendría a


buscar. Me dio pánico, yo soy grande y me puedo ir solo a la casa.
Me forme y cante con toda la potencia de mi voz el himno nacional, de repente
una niña me empujo y me dijo ¡Oye , no grites tanto que no somos sordos¡
Después hablo el director y nos retiramos a la sala.

Yo fui el ultimo en llegar, la profesora me presento al curso y pregunto quien


quería sentarse conmigo.

-Creo señorita Emilia- hablo un chico con cara de mateo- que como se llama
Ernesto debe sentarse con Ernestina, pues son tocayos.

Todos rieron.

-¡Claro – grito una niña del fondo- que venga a sentarse conmigo¡
Me fui a sentar de mala gana. Se me ocurrió preguntar a la profesora donde
quedaba la oficina para guardar las cosa ,y un pelucón colorín dijo a toda voz:
-¡Miren “El Conde”, quiere tener oficina y estante!

Y todos se rieron.

Cuando salimos a recreo le pregunte a la Ernestina donde quedaba el gimnasio ,


ella me dijo que el patio era donde se hacia todo.
Varios me llamaron “Conde”, pero cuando me vi rodeado y provocado por un
grupo le lance un combo al flaco colorín y lo deje lona. El inspector me perdonó y
me gane el respeto, pero la Ernestina me retó.

-¿Cómo se te ocurre pegarle al Capitán Rojo? ¿no sabes que el me defiende


siempre?

Y me empujo, entonces la profesora la reprendió. Luego nos despacho a nuestras


casa y cuando íbamos saliendo vi con horror a mi abuelita que me venia a buscar,
como la Ernestina se dio cuenta me escondió en la biblioteca , allí un señor nos
echo y la Ernestina hablo con él:

-¡Ay don José¡ déjenos un ratito que si se enteran que la abuelita lo vino a buscar
se lo van a comer a tallas!.

Así me sentí comprometido con la Ernestina y le dije que yo ahora la iba a


proteger por que ella me había ayudado. Se puso colorada. Y así es como conocí
a la Ernestina, Tina para los amigos.

El barrio
Al principio quería colgar de un árbol a la Fresia por conseguirme matricula pero
ahora no, ya me acostumbre; 1º porque conocí a la Ernestina y 2º por aquí los
chiquillos son mas sencillos. El otro día fui a una cicletada y la pase disloque.
La casa es bonita y queda al lado del liceo , entonces mi abuelita escucha la
campana y sabe que debo llegar luego, por eso no he ido a dejar a la Tina que
dice que vive como a una legua y que hay hartas vacas.
Le conté a la profesora que vi a unos niños comprando cigarros en el kiosco y ella
nos hablo como 2 horas de los daños del cigarro y le pidió a la brigada del transito
que observaran esa esquina.

Yo no estoy en ninguna brigada, la Ernestina es “verde”, le gusta la ecología: usa


un distintivo en el brazo y denuncia al profe si alguien bota basura o quema hojas.

Yo el próximo trimestre puedo estar en una brigada, no se cual, tengo dotes de


caminante pero mi abuela no me deja recorrer el barrio.

En la esquina esta el almacén “La Gloria”, mi abuelita compra allí el pan amasado,
la gente pide fiado, por lo tanto no usan tarjeta de crédito. Como 5 cuadras mas
allá esta la cancha de futbol, allí trabaja el Capitán Rojo, John González y Lautaro
Ñancupil cuidando la ropa de los futbolistas y después se la lleva a su mamá para
que la lave y le paguen. También hay una botica bien limpia y pintada celeste, allí
trabaja el Juanito Castro que hace el aseo, lava frascos , pesa hierbas, etc. Varios
compañeros trabajan, algunos en la feria descargando camiones o ayudando con
carretillas, algunas niñas trabajan cuidando guaguas y haciendo aseo. La
Ernestina dice que trabajaría pero con todo lo que tiene que hacer en la casa no le
alcanza el tiempo.

El diarero viene los fines de semana, es un cojito y le dicen “Zancadilla”, también


viene don Pedro el cartero que me trae las cartas de mis papas del extranjero.
Cuando lleve un sobre al colegio todos lo admiraban y la Ernestina dijo:
-Yo sabia desde el principio ( que mis papas estaban en Alemania) , y el Ernesto
me regala las estampillas.

Yo jamás le había regalado una, pero ahora le voy a dar las repetidas.
Lo mejor es que desde cualquier parte se ve el Templo Votivo, que es muy
importante pues esta construido donde se gesto la independencia de Chile.
Todo esto hace que no me acuerde de mi antiguo barrio, aunque cuando me dicen
“Conde” me la recuerdan.

Yo le conté a la Ernestina , con la condición de que no le dijera a nadie , pero me


siento muy contento aquí.

La hija del aventurero Juan Francisco


Mis esfuerzos por pasar desapercibido fueron imposibles. Mis ojos azules, mis
pecas, mi pelo rubio , hasta mi apellido gringo llama la atención de todos mis
compañeros. Hasta que por fin sucedió algo , la nueva profesora de ingles se dio
cuenta que yo no tenia idea de ingles y para reforzarme me puso al Magu de
monitor. Era bien tonto el chato, pero se las daba de detective y me seguía a todos
lados , entonces con la Ernestina buscamos un lugar donde el mateo del curso no
me siguiera.

La Tina lo encontró debajo de los pilotes de las salas de párvulos, así cuando
tocaban la campana para recreo la Tina y yo nos perdíamos rápidamente entre
1000 alumnos y nos metíamos debajo de las salas.

La Tina se preocupo de llevar cosas al refugio como servilletas, vasos, cucharas,


manteles pláticos y diarios para cuando lloviera , lo que estuvo muy bueno por que
cuando llovió en Ed. Física nos fuimos al refugio y sentíamos los pasos y voces de
los párvulos, mezclado con el ruido de la lluvia. Estando allí la Tina me confidencio
algo:

-Porque tu debes saber Ernesto , que yo soy escritora, todavía no se lo he contado


a nadie , pero llevo escrita como 100 páginas de una novela muy buena y
entretenida, mejor que Robinson Crusoe y Viernes.

-¿Y por que mejor?

-Es mejor porque es una historia verdadera , yo solo cuento las historias de mi
papá.

Quede boqui abierto y le pregunte como era tener un padre aventurero.


Me hizo prometer que no le contaría a nadie lo de su padre, hasta el 29 de febrero.

-Para que tu sepas mi papá se llama Juan Francisco y es muy grande, cuando
estuvo en China aprendió Karate, habla muchos idiomas, es poli…. Poli…

-Es policía . Político. Polígamo.

-Es plo-li-glo-ta , habla ingles mejor que Miss Martha y muchos otros idiomas mas
pero nadie lo sabe : solo tú.

-¿Dónde anda tu papá?

-Mi papá debe estar en Austria o en Australia guiando elefantes grises, echa sobre
sus lomos sedas y sube a turistas y le pagan mucha plata, en dólares, pero como
es bueno se lo da a los indiecitos pobres. Aunque ahora debe estar en el Arizona,
ese rio que es más grande que el rio Mapocho.

Sonó la campana y nos fuimos a clases de matemática.


En el camino me di un porrazo que quede sangrando y todo embarrado. Me
llevaron a la casa y mi abuela corría con el alcohol, el algodón, luego me
acostaron pues con el chapuzón estornude, ya en la tarde tenía fiebre y el doctor
me dejó en cama. Al otro día la Ernestina me llevo las tareas y antes de irse me
paso un cuaderno.

-¡Escóndelo! ¡Léelo solito, que no te vea nadie! ¡Chao!

Como soy investigador, abrí el libro. Eran como 50 páginas escritas y en la tapa un
dibujo de un hombre con casco y rifle. Estaba escrito: NOVELA: “HISTORIAS
MARAVILLOSAS” ESCRITA POR “LA HIJA DEL AVENTURERO JUAN
FRANCISCO”

La separación
La novela de Ernestina me atrajo tanto que ya no pedía la tele ni revistas a mi
abuelita. Ella me preguntó a que me estaba dedicando y le conté que estaba
leyendo una buena historia, y me pidió que no dejara mis deberes del colegio a un
lado, yo pensé que era una perdida de tiempo estudiar materias archi sabidas y
las tareas me las prestaba el Flaquito Gómez, con la Ernestina nos seguimos
juntando en La Gruta, allí le preguntaba las dudas que tengo sobre la novela, así
me aclaró que su papá había sido boyscout , minero y que por eso había podido
viajar a donde él quisiera, pero lo que más me gustó fue cuando me contó que don
Juan conoció a unos pigmeos transparente y venían cada 100 años(años de ellos)
y como don Juan era simpático, si él quería lo vendrían a buscar a él y a su
familia, yo le pedí que me llevara, ¿pero como lo haría con mi familia.?
-¿Y por que te haces problema? . Lo mas probable es que los pigmeos dejen en tu
casa un doble y nadie sabrá que andas en otros mundos.

Esa noche releí la historia y soñé que viajaba con la Ernestina en una nave
espacial, pero el encuentro no fue con los seres de cristal, fue con el jefe de
estudios quien me cito a su oficina y me dijo que con las notas y anotaciones que
tenia me iba derechito a la repitencia y me tendría que ir del colegio, yo me
imaginaba en otro lugar sin la Tina y la tanda que me esperaba en la casa.
Después llamaron a la orientadora quien me dijo que cuando yo decidiera firmaría
un compromiso donde me comprometía a estudiar y realizar mis tareas y cuando
demostrara que los había logrado , ella pondría una anotación “Ernesto cumplió
con lo convenido”.

Me gusto la orientadora pero la señorita Emilia no, me cambio de puesto junto con
la Rosita que es muy estudiosa y calladita, disimulé la pena y le dije
silenciosamente a la Tina que nos juntáramos en el recreo en la Gruta. Lo peor fue
que el Capitán Rojo quedo sentado con la Tina y yo casi me tiro sobre él.
Luego nos toco ingles con Miss Martha y con la mala suerte me saco al pizarrón a
escribir los pronombres, yo me pregunto ¿Cómo me los voy a saber en ingles, si
no los conozco en mi propia lengua? Me puso un 1.

Cuando me reuní en la Gruta con la Tina, ella se puso a llorar.


-Yo tengo la culpa de lo que esta pasando, yo te he distraído con mis historias y
no nos vamos a juntar más en la Gruta hasta que los 2 subamos las notas.
Trate de convencerla que nos siguiéramos juntando en la Gruta, pero solo para
estudiar, pero esa niña delgadita tenia una voluntad a toda prueba, le ofrecí
regalos y todo, pero nada .Me dejó la novela pero no me prestaría la 2º parte hasta
subir las notas.
Fue así que en clases tome mas atención que nunca, hasta levante la mano para
indicar el meridiano de Greenwich, pero la Tina no me miraba.
Al retirarnos me acerque a ella pero me dijo con la voz temblorosa que nos
debíamos separar y volver a reunir en la Gruta Encantada cuando fuéramos los
mejores alumnos , se fue corriendo y llorando yo creo, por que le vi los ojos
brillosos, o serían los míos, pues unas lágrimas varoniles querían salir. Así fue
como Ernestina y yo nos separamos.

La novela de Ernestina
Durante semanas me dedique a ponerme al día en los estudios y trabajos,
logrando reputación de responsable. Por el frío me acostaba temprano entonces
leia la novela de la Tina y copie los capítulos más interesantes:

El encuentro con los extraterrestres

Estaba mi papá por el norte de Chile buscando una veta de oro en el desierto,
cuando empezó a hacer frio se montó su poncho, comió algo y se tapo con la
manta para disponerse a dormir, pero los luceros del cielo se lo impidieron con su
maravillosa belleza. El siempre me aconseja que “no me acueste son mirar el
cielo, sin mirar la tierra al levantarme porque Dios ha hecho crecer alguna
yerbabuena, alguna flor para mí.”

Se quedó observando el lucero rojo del cielo, cuando noto que este descendía ,
luego se poso en la arena, era un globo transparente de un extraño material
delicado. Una lonja se desprendió y salieron varias figuras diminutas traslucidas
que observan en 360º, podían agrandarse y achicarse a voluntad. Se
comunicaban telepáticamente y se sentaron alrededor de mi padre, él les pregunto
de donde venían y que deseaban.

-Es la 1ª vez que encontramos a un hombre…. Venimos de un planeta hecho de


cristales puros, al igual que nosotros, cristales poderosos dotados de muchas
cualidades y regidos por la voluntad Suprema de un Dios único. Nos duele ver su
planeta contaminado, que haya guerra, miseria, odio y que solo unos pocos se
preocupan de la naturaleza ,la civilización sin el amor de Dios y todo lo creado por
Él solo logrará desaparecer. Tu que viajas tanto haz tu aporte: actúa bien, cuida la
naturaleza y siembra alegría.

Para él eso era fácil, pues el amaba todo lo creado por Dios. También le
informaron que ellos andarían cerca y cuando èl lo deseara podrían venir a
buscarlo a él y su familia y llevarlo a su planeta donde habitaban y que dejarían
unos dobles para que nadie se diera cuanta. Así se achicaron y se metieron en su
nave y se fueron velozmente.

Así comprendí que los extraterrestres podían aparecerse en la casa de la


Ernestina en cualquier momento y llevársela a pasear, le pedí que hablara con
ellos para que también me llevaran, ella les diría que yo era su mejor amigo y
seguro que accederían. Así espero tranquilo emprender mi ansiado viaje espacial.
La Tina escribe muy entretenido y se preocupa de la ortografía y de no repetir las
palabras , además tiene técnicas para colocar la puntuación. Ser novelistas en
muy trabajoso.

Otra aventura que me gusto mucho es la de los aparecidos


“El encuentro con las almas en pena” : Después de celebrar el cumpleaños nº 7 de
su hija , don Juan Francisco se acuesta. A la media noche escucha unos quejidos
y pensando que era un vecino asaltado, se levanto en puntilla, se puso su poncho
y agarro la escopeta, salió a la calle y sigue los quejidos que eran ahora de varias
personas. Así se fue alejando de la casa, cuando observo un resplandor
blanquecino de donde venían los gemidos, corrió pensando que era un accidente.
Por suerte don Juan Francisco era muy valiente, porque cuando llego al lugar de
los quejidos vio que eran mujeres sin carne, solo calaveras con lágrimas, con los
brazos alzados buscaban a sus hijos. Don Juan se acercó a una mujer y le
preguntó que deseaban…

-Somos las madres de los soldados muertos el 5 de abril de 1818. Ellos eran
realistas pero nunca volvieron a España, en cada aniversario volvemos del mas
allá a buscarlos, pero no los hemos encontrado.

-Señoras- dijo don Juan Francisco tratando de ayudar- ustedes deben descansar
en paz, sus hijos murieron como héroes. Miren, ese gigantesco templo fue alzado
para conmemorar a sus caídos en la Batalla de Maipú. ¡Dios vela por sus hijos,
solo recen¡

Los esqueletos se juntaron alrededor de don Juan y rezaron el ave María, y se


fueron desvaneciendo, solo una quedo porque no rezo, y dicen que hasta hoy el 5
de abril se escucha su llanto.

La Ernestina me contó que en el colegio también han escuchado sus llantos y que
arrastraban huesos en las salas. Ahora a mi me da julepe.

El primer trimestre
Todo el colegio estaba convulsionado con el fin de trimestre. Los profes corren
para todos lados revisando pruebas e informes.

La profe de ingles le coloco un 7 al Magu por ser mi monitor y a mi apenas me


puso un 3,5. En casi todos tuve entre un 4 y un 4,8, menos en Ed. Física que tuve
un 7. Aunque me esforcé como beduino para tener buenas notas. La cuestión no
salió bien por que tenia muchos 4 y yo me imaginaba la cara que pondría mi
abuela cuando le entregaran el informe de notas.

Logre convencer a la Tina que fuera a tomar once a mi casa, y en el camino le


mostré mis habilidades como saltar en un solo pie. Antes de llegar nos
encontramos con mi abuelita que iba a la reunión, me llamó la atención que fuera
con paragua si no tenia cara de lluvia, pero la Tina como es mas fijada me explicó
que el paraguas era solo un adorno pues le hacia juego con los ojos y el abrigo.
-Si yo tuviera un paraguas – siguió la Tina- me gustaría que fuera con flores así
me sentiría que estoy en primavera bajo la lluvia y me convinaria con cualquier
traje.

Hablamos tranquilamente, luego le conté que con las notas que tenia la Srta.
Emilia no me volvería a mi lugar de origen.

-Porque yo te echo de menos Tina y lo peor es que tu no quieres juntarte conmigo


en la Caverna Encantada y hace tiempo que no nos juntamos a conversar…

-¿Y no estoy aquí conversando contigo?. Si a mitad del 2º trimestre veo que los 2
vamos muy bien en los estudios, todo volverá a ser como antes. Pero ahora debo
irme.

Fuimos con la Meiga a Dejarla.


-¿Tu mamá esta en la reunión?¿como se llama? – pregunte.

La note turbada y se detuvo.

-Déjame aquí ¡gracias por la once Sra. Meiga! Chao Ernesto.

La Tina solo hablaba de su padre ¿Acaso don Juan Francisco seria viudo?. Algún
día la Tina me contaría que le había pasado a su mamá.

Cuando llegó mi abuelita estaba preocupado y me llamó a su dormitorio, se veía


triste.

-Ernesto, ¿me crees capaz de enviarle estas notas a tus padres?


Me dio mucha pena. Entonces tomo un lápiz, firmo el informe y me lo entrego.

-Toma Ernesto. Entrégaselo a la Srta. Emilia mañana, tienes el resto de la noche


para aprenderte de memoria las calificaciones obtenidas y meditar en lo que puso
el Consejo sobre ti.

Me fui a acostar apenado. La opinión de los maestros decía “Es un alumno


altamente capacitado que desperdicia sus condiciones”

Quede avergonzado, mi promedio era 4,4, hasta podía repetir a fin de año.
Al otro día llego la orientadora a la sala a felicitar a los mas esforzados y llamo al
Castrito, a la Ernestina, al José ya ¡a mi!

-Pido aplausos para sus compañeros y un reconocimiento especial para Ernesto


que esta tratando de superarse.

Nunca me había sentido tan estimulado, siempre me han tratado de flojo y me


gusto estar con la Ernestina y que la orientadora reconociera mi esfuerzo.
Me concentre como nunca en clases. En recreo convencí a la Ernestina que nos
juntáramos mañana en la Caverna y aceptó. Pero cual fue mi sorpresa cuando la
Tina faltó por primera vez a clases.

Pensé muchas cosas pero llegue a la conclusión de que la Tina estaba enferma,
delirando, y temí que contara lo de la Gruta, pero al día siguiente llegó a clases,
entregó su libreta a la profesora y se sonrojo. Luego en Ed. Física no uso buzo y
no hizo ejercicios, deduje entonces que la verdadera Ernestina andaba en el
planeta de los hombrecitos de cristal. Me las arregle para que le llegara un
papelito que decía “ Tina: Sé la razón por la que faltaste a clases, pero te juro que
nadie lo sabrá. Tu amigo Ernesto” . Cuando le llegó se puso muy colorada y así
supe que ella no era mi amiga, sino su doble. Y según la novela solo sabría por
telepatía cuando ella regresara.

El regreso
Han pasado muchas cosas , por ejemplo mi abuelita esta eufórica pues obtuve el
2º lugar del curso y la otra Ernestina el 1º lugar pues nadie puede con los
extraterrestres.

Antes de salir de vacaciones del 18 de septiembre celebramos los cumpleaños de


los que hasta el 30 de septiembre cumplieron años , entre apoderados y alumnos
armamos una linda convivencia.

La noche previa a la actividad me asome por la ventana y oí un res quebramiento


de hojas y luego vi un ser pequeño como de 2 centímetros, sobre una planta.
Supuse que era un ser del planeta de cristal, pero no recibí ningún mensaje
telepático. Luego mire al cielo y vi caer una estrella fugas rojiza para el lado de la
casa de la Ernestina.

No tuve dudas: la Ernestina había vuelto a la tierra.

Al día siguiente la espere a la entrada, me acerque y le dije:

-Que bueno que llegaste: te estaba echando mucho de menos. Tendrás que
hablarme sobre el planeta de cristal ¿Qué te parece que después de la fiesta nos
juntemos en La Gruta a conversar?

Dijo que bueno y nos fuimos a la sala, allí me senté con ella y la atendí mucho,
algunos actuaron como el Magu que imito a Michael Jackson. Después la señorita
Emilia habló de lo importante de cumplir un año más y el esfuerzo que debemos
colocar. Fueron palabras muy bonitas que casi nos hicieron llorar.
Al día siguiente llegue a la escuela con el regalo para la Ernestina , que compre
con mi mesada y un préstamo de la Meiga: era el paraguas más lindo que se
puede uno imaginar, celeste de fondo y rociado de flores blancas, rosadas y lilas.
No lo quiso abrir en el colegio y quedamos de juntarnos en La Gruta.
Allí me agradeció el paragua-quitasol y que lo estrenaría pronto en el paseo a
Cartagena.

La señorita Emilia nos volvió a sentar juntos pues tenia la confianza en que
seguiríamos siendo estudiosos y responsables.

Volvimos a juntarnos en los recreos en La Gruta y allí ella me contaba sus


aventuras en el planeta de cristal:

“La noche antes del día que falte a clases, un hombrecito de cristal apareció en la
ventana de mi pieza y telepáticamente me contó que mi papá estaba en su planeta
y quería verme, yo le dije que me gustaría ir a su planeta y plum, me vi viajando en
una nave espacial. Luego me metió en una cosa como refrigerador y al tiro salió
una doble que envió en una capsula a Maipú. Le dije que debía volver para
buscarte, pero no me dejó pues mi papá solo había pedido verme a mi, para otra
vez será Tito. Supe que hay galaxias para las personas que se mueren y los
separan en planetas, por ejemplo los que has sido malos en un planeta y como
entre ellos la pasan mal, solitos han decidido portarse bien. Me puse los lentes
cono que son muy poderosos y los observe a todos ustedes en clases y también
aproveche de mirar para mi casa. Así me di cuenta de el poder que tiene Dios, ya
que él con una sola mirada puede saber hasta lo que piensa el presidente de
EE.UU.”

Tanto conversamos que no nos dimos cuenta cuando sonó la campana y nos
asustamos tanto porque no podíamos entrar a clases tan tarde. Entonces se me
ocurrió ir donde la orientadora y contarle lo que pasó para que nos ayudara a
entrar a la sala.

Ella muy sonriente nos pregunto de que estábamos hablando y la Tina le explicó:
-Yo le contaba a Ernesto del viaje que hice en una nave intergaláctica para ir a
visitar a mi papá a un planeta habitado por seres de cristal, y para que no nos
pillaran nos fuimos a La Gruta Encantada….

-Esta bien , no sigan, entiendo lo que paso pero espero que no se vuelva a repetir.
Yo los acompañaré a la sala…

Así sin mentir volvimos a clases.


Fue asi como con el regreso de la Tina nos dimos cuenta que como ella no hay
otra ni en Maipú ni en Chile.

Sacó 42 votos para salir mejor compañera, yo saque 1 voto y el Juanito 4, seguro
que la Tina voto por mí y eso me hizo sentir muy orgulloso.

El fin de curso
Cuando vino mi tía con mis hermanos a visitarnos me di cuenta que ya estaba
terminando el año, pero no fue un buen día ya que mi abuelita contó que como yo
ahora era un excelente alumno mis padres me llevarían de vacaciones a
Alemania, yo quede petrificado.

Afortunadamente llegó un día fantástico, el paseo a Cartagena. Nos fuimos


sentados de a 3 para que todos cayéramos. Fue un viaje agradable y me llamó
mucho la atención que la mayoría no conocía el mar. Cuando avistamos la costa a
la Ernestina se le agrandaron sus inmensos ojos negros. Como el día estaba frio
organizaron un concurso de edificios en arena con el premio de $500. Las niñas
se apartaron y construyeron su edificio secretamente y yo reuní a los cabros
(Capitán Rojo, Magu, Ubilla) y construimos una ciudad espacial. El profe con 3
personas que iban pasando nos dieron como vencedores, pues la base era la más
original, el Magu recibió los $500 y dijo que el grupo que él dirigía donaba la plata
a la Teletón. Todos nos aplaudieron, cuando divise a la Ernestina que caminaba
sola , me acerque a ella y le dije que no estuviera triste por que no siempre se
gana, ella se enojo, pero después me pidió perdón y me dio la razón, estaba a
punto de llorar cuando una ola nos mojó los jeans y nos dio mucha risa.

Por fin despejó el día y nos autorizaron a meternos al agua. La Tina me esperaba
sentada en la arena con el quitasol-paragua que le regalé.
Devuelta , aunque estábamos cansados no paramos de cantar.

Todo el colegio se entero de los $500 que donamos a la Teletón y también


decidimos no hacer fiesta y donar la plata a los inválidos. Así solo recitamos y
escribimos saludos en los cuadernos de todos.

Yo no quise contarle a la Tina sobre mi viaje a Alemania , para no echarle a perder


la pascua.

Nos reunimos en la caverna y la Tina la desmantelo para que no sospecharan de


nuestra presencia. Le pedí su dirección para escribirle durante las vacaciones,
pero no quiso, además no estaría en la casa porque posiblemente su padre la
vendría a buscar para llevarla a algún lugar muy lejano.
Le pregunte si su mamá también iría, pero solo calló.

-Ernesto- me contestó- yo no tengo mamá.

-¿murió?

-No lo se, supongo. Mi papá salió a buscarla por todo Chile y luego por todo el
mundo. Yo creo que no está viva, porque alguna vez me abría echado de menos y
me hubiera venido a buscar para verme o llevarme con ella.
Y lloro calladita. Esa esa pena callada me dolió el alma y le pregunte ¿Por qué no
le has pedido ayuda a los seres de cristas? Dijo que era una buena idea y nos
despedimos. Pensé que nos volveríamos a ver antes de navidad, pero no fue así.
Al otro día mi abuela me subió a un taxi y llegamos a mi casa en Las Condes, allí
mi papá y mi mamá me esperaban y me puse muy contento de poder abrazarlos y
besarlos y que me quisieran tanto.

Nos fuimos a la casa de la playa 3 meses y mi mamá me dijo que seguiría en el


mismo colegio un año más.

Le escribí 3 cartas a la Tina a la casa de mi abuelita pero nadie supo ubicar a la


Ernestina.

Mis papas regresaron a Alemania y yo como nunca esperaba ansioso que llegara
marzo para entrar a clases. Al mirar el mar recordaba el paseo a Cartagena y
estaba atento a algún mensaje de mi amiga, pero nada más pasó eso verano.

De nuevo juntos
Ese día de marzo fue muy distinto. Habíamos crecido , el Magu estaba muy alto y
delgado , y la Rosita había bajado como 20 Kg.

Nos saludamos y la Srta. Emilia nos contó que ahora solo sería profesora jefe y de
castellano. El horario era de mañana y estábamos solo con niños grandes. La
Ernestina no ha llegado y ya sonó la campana. Cantamos el himno nacional, la
Ernestina apareció dando un discurso representando a los alumnos que pasaban
a la nueva jornada, sacó muchos aplausos. Después pasamos a la sala, nos toco
la misma del año anterior, y me senté donde siempre, pero la Tina se sentó
adelante. La Srta. Emilia nos reubico, para seguir siendo responsable me volvió a
sentar con la Ernestina.

La Tina quedo encantada con el profe de francés, matemática y ciencia naturales


y me pidió que fuéramos los mejores en sus clases, es que según el Quico las
niñas ven en los profesores como una proyección de su afecto paterno.
La Tina sigue igual físicamente, aunque menos comunicativa y con un aire de
tristeza y con ansias de destacar en todo.

Pensé mucho en lo de su mamá, pero nunca se lo comenté a nadie, y cuando nos


juntábamos en la Gruta solo hablábamos de su novela y aunque le insistía , no me
quería prestar los nuevos capítulos porque tenia que revisarlos, como si yo fuera
la editorial.

Se me olvido el cumpleaños de la Ernestina y le pedí plata a mi abuelita pero ella


dijo que los regalos tenían más valor si eran con esfuerzo y no me prestó plata.
Entonces decidí regalarle mi colección de tarjetas postales que yo quería mucho,
la forre con papel de regalo y le puse una cinta roja “a la Pinta” y le metí las cartas
que le había enviado desde la playa a mi casa.

Mi abuelita me pidió que invitara a la Tina a tomar té y ella haría una torta.
Lo pasamos súper porque llegaron los niños y niñas más amigas de la Ernestina y
bailamos rocanrol, le llevaron regalos y ella se puso de todos los colores, y cuando
le entregue el mío con la mirada se veía que estallaría en lágrimas. Decidimos no
contar en el colegio la parranda que tuvimos a costa del cumpleaños de la
Ernestina.

En la escuela desfilamos en 5 de abril y salimos en la tele. Con el profe de artes


plásticas fuimos a visitar la galería del Templo y vimos muchas obras manuales.
Una manía de la tina era participar a cuanto concurso había y le hice ver que eso
no estaba bien, y me explico:
-Mira Ernesto , en Cartagena yo aprendí que no se debe ir tras el premio con la
sola intención de ganar. La Srta. orientadora nos explicó que todos tenemos dotes
y la manera de descubrir que es lo que más va conmigo es participando en estos
concursos.

Ella como siempre tenia razón, pero nunca espere que ganara el 2º lugar del
concurso de “Naturaleza viva”.

Su cuadro era de un medio metro y representaba a un hombre con todos los


rasgos formados por vegetales, achicoria, dientes de ajo, cascaras de zapallo,
hojas de acelga, etc. , pero se estaba pudriendo y le sacaron una foto para la
posteridad.

Así fueron los días y para terminar el 1º semestre el Magu me gano por 0,2 y
empate con la Tina con un 6,5 promedio final, mis papas se deben haber puesto
muy contentos cuando les llegaron las cartas con mi
informe, y me llamaron por teléfono para felicitarme y contarme que en enero
nacería una hermanita, yo desee que fuera varón.

Cambios importantes
En vacaciones de invierno se me ocurrió ir a ver a la Ernestina y mi abuelita me
dio permiso. Me fui por el camino de la Victoria y preguntando llegue donde ya no
habían casas hasta que divise una casa de madera y un perro blanquinegro salió
a ladrarme.

-¡Callare Acordeón, ven para acá!

Era la Ernestina que me vio desde dentro.

-¿Quien es Ernestina?¿que desea?- pregunto una señora.

-Es un compañero tía

-¡Que pase entonces, no se quede ahí como los pavos!

Entramos a una pequeña pieza con piso de tierra y una viejita sentada, y me
convidaron a tomar té con sopaipillas, como la Ernestina seguía muda se me
ocurrió mentir y le pedí el cuaderno de ingles. Después nos sentamos en la mesa
y comiendo sopaipillas, me contaron las 3 niñas que vivían allí , que a la Tina le
habían celebrado su cumpleaños unos compañeros muy cariñosos y casi me
atore, me mostraron los regalos que le dimos.

Luego de charlar me retiré y supe que sería la última vez que iría a esa casa con
tantos misterios. La Ernestina apenas se despidió.

En clases apenas hablábamos de las tareas y se me escapaba, ya no nos


juntábamos en la Gruta. ¿Por qué nunca me contó que tenia 3 hermanas
mayores?¿Que harían?. En fin si ella no me quiere contar , tendría sus razones. El
último viernes me fui a descansar sobre los diarios de La Gruta y el lunes la
Ernestina me espero afligida en la entrada.

-Tito , fíjate que hay un montón de trabajadores sacando malesa y registrando


nuestra gruta…

Nos acercamos al auxiliar que observaba los trabajos y le pregunté que pasaba.
-Yo cuido el liceo de noche y anoche y antenoche sentimos ruido aquí, debajo de
la sala de parvulitos, vine a revisar y sentí llorar una mujer y las perros ladraban
locos de espanto. Avise a la dirección y piensan que algún vago duerme aquí,
pero yo creo que están penando.

Con la Tina estábamos para adentro y en clases ella lloraba en silencio, por suerte
la profesora no se dio cuenta. Nos quedamos a ordenar la sala y le pregunté
porque ella ya no visitaba La Gruta, no me hablaba desde que fui a su casa, que
yo no le había dicho a nadie de sus hermanas y porque no me había contado.

-Tito, yo nunca deje de ir a La Gruta, siempre iba en el 3º recreo, y ellos no son


mis hermanas y no me preguntes más por favor.

Yo no le pregunte nada para que no se pusiera mas triste.


La Srta. Emilia ya no seguiría con nosotros, pues estaba embarazada y el doctor
le recomendó descansar. En su reemplazo llegó la Srta. Emperatriz que es
profesora de castellano, es gorda , vieja y sin rouge, pero le tomó mucho cariño a
la Tina por sus análisis sobre la ortografía, creo que se dio cuenta que ella tenia
un cerebro fuera de lo común

Yo me entretenía leyendo los nuevos capítulos de la novela de la Tina y para


conversar pedíamos permiso para ir a la biblioteca, donde leíamos y
comentábamos la novela.

Así recuperamos la posibilidad de comunicarnos aunque nada reemplazará a La


Gruta Encantada.

De hiel y miel
Estaba muy entusiasmado por conocer a mi hermanito cuando naciera, entonces
aconsejado por la Tina, espere en las noches a los seres de cristal para pedirles
que me duplicaran y así poder ir a Alemania y estar con mi familia. Una noche vi a
los extraterrestres en el patio y para que mi vieran encendí un fosforo y le hice
señas, pero la cortina en un segundo se empezó a incendiar y luego la pieza. Solo
atine a gritar y llamar al 132.

Los bomberos lograron impedir que se quemara toda la casa, pero luego recordé
que en la pieza estaba la novela de Don Juan Francisco, me coloque un paño
húmedo en la cabeza y me metí en la casa, pero los bomberos no me dejaron
pasar, aunque yo lloraba rogándoles que me dejaran entrar.

No dormimos y pude ver la generosidad de todos los vecinos. Al día siguiente tuve
que declarar frente al capitán de los bomberos y como siempre yo era el culpable
dijo que debía dar gracias de no estar quemado o muerto. Mi abuelita se
desmorono y se puso a llorar.

Cuando llego la Tina con los profesores sentí que la novela no se podía rehacer
como la casa y le dije llorando :

-¡Ernestina , Ernestina!… Se quemó por culpa mía , tu novela, no quedo nada,


nada…

Vi como el rostro de mi amiga se llenada de dolor y me remordió hasta las


entrañas , yo había destruido su trabajo de años , había matado a la escritora.
-Suénate mejor- me dijo- y no te preocupes por los cuadernos…..¡Tenía miedo
que hubieras estado quemado o muerto…..
Ella hablaba mucho y yo sentía su dolor, entonces recordé las copias que había
de los mejores capítulos de la novela y que guardaba en una caja metálica dentro
de una maleta en el closet.

Un bombero lo busco, allí estaban las copias y se las entregue a la Tina que las
recibió muy emocionada.

Siento que deje de ser un niño y pase a ser un hombre responsable y prudente.
Para fiestas patrias la Tina ganó un concurso de $5.000.- por una canción para los
párvulos. Le avise a mi primo para que grabara pues televisaron la premiación.
Cantó tan entonada y un guitarrista la acompaño.

Después mi abuelita invito a la Tina a ver la grabación que era de una minutos en
el noticiero.

La Srta. orientadora felicito a la Ernestina y nos dijo algo que nunca olvidare.

-Aquí tengo 5 vasos de distinta capacidad, los voy a llenar cada uno con la misma
cantidad de agua, algunos quedaron llenos, pero otros solo hasta la mitas, con
esto nos podemos dar cuenta que Dios nos ha dotado a todos de distintas
capacidades y nosotros debemos aprovecharlas al máximo hasta colmar nuestra
medida.

Recordé cuando era tan flojo y lo tenia todo, pero la Ernestina tenia inteligencia de
sobra pero le faltaba el amor de sus padres.

Cuando estábamos en la biblioteca se escucho el ruido de un choque, y al otro día


nos enteramos que el hermano menor del Ñancupil había muerto en el accidente,
pues 2 micros echando carrera lo habían atropellado.

Se hizo una colecta, todos estábamos muy triste. El día del funeral al pasar la
carroza por el colegio los niños en silencio arrojaron pétalos y sonó la campana
lastimeramente hasta que la fila de deudos se perdió camino al cementerio.

El comienzo del adiós


La primavera se detuvo ese año, último que compartí con la Ernestina. Después
de conocer el dolor, creo que todos maduramos y nos unimos más, en especial
con el Lautaro Ñancupil , hasta el Juanito Castro le consiguió trabajo en la
farmacia.

Para decidir lo que haríamos con los 185 pesos que teníamos ahorrados, la srta
Emperatriz hizo que cada uno escribiera en un papel lo que deseaba hacer con el
dinero.

Al contar los votos, la gran mayoría decidió donarlo a los abuelitos, pero un voto
pedía el dinero para comprarle un regalo a su mamá y este saco aplauso. Se
decidió la minoría y aunque no sabíamos de quien era el papel, sospechamos que
era del Ñancupil para ayudar con un regalo a su mamá a pasar la pena.
También estábamos pensando en lo que queríamos ser cuando grande, la Tina
me sorprendió diciendo que quería ser matrona.

-Mira Tito, lo he venido pensando desde que la Srta. Emilia estaba embarazada
¿Cómo sería de bello y de maravilloso contribuir a que un pequeño nazca?

El día de pago de los profesores, salimos antes y yo invite a la Ernestina 2


chocolitos en el liceo para que conversáramos y nos fondeamos bajos los pilotes
del parvulario, que ahora estaba desmalezado pero el declive evitaba que alguien
nos viera.

Allí conversamos sobre los seres de cristal y de concentrarnos en la noche para


pedirles un deseo a las 12:00

-Dime Tito ¿Qué es eso que te gustaría tanto pedir?

-Pues bien: Deseo que regrese tu papa, por que tú lo necesitas, lo echas de
menos y por que yo deseo conocerlo y deseo felicitarlo por lo valiente que ha sido
y sobre todo por tener una hija como tú….

No dije nada más por que la Tina tenia la cara inundada de lágrimas.

-Perdona Tito que sea tan llorona, esta noche pide para que yo tenga una mamá y
un papá y yo pediré lo mismo para ti.

Esa noche, después de muchos problemas, logre estar a las 12:00 en punto
despierto y le pedí a los seres de cristal mi deseo para la Ernestina.

Los días corrieron y supe que debía viajar a Alemania. La Tina vino a despedirse
pues debía viajar al norte con su tía, y le di mi dirección de Alemania para que me
escribiera y algunas estampillas para que no gastara dinero.
Luego la encaminamos.

-Déjame hasta aquí… te deseo un feliz viaje. Has sido el mejor amigo del mundo y
nunca, nunca me olvidaré de ti, te lo juro.

Para comunicarnos telepáticamente buscamos una estrella cerca de las tres


Marías y la llamamos “La Comunicadora”.

Nos despedimos, La Comunicadora era algo concreto, el medio mas bello para
que la Ernestina y yo nos pudiéramos mirar sin vernos, para pedirle a Dios que
cumpliera nuestros buenos deseo, para tomarnos las manos en la distancia
infinita.

La carta
Cuando partí yo no sabia que tendría que radicarme en Alemania, quizá fue mejor,
pues no hubiera soportado la despedida definitiva a mis compañeros, mis vecinos
y sobretodo a la Ernestina, a la que trate de ubicar con La Comunicadora.
Nació el nuevo integrante de la familia y fue niñita; abrace a mi papá y mamá
disimulando la desilusión, además que la encontraba bastante feíta.
Al momento de bautizarla me preguntaron mi opinión ya que mis abuelas nunca se
pusieron de acuerdo.

Conteste:

-Me gustaría que se llamara Ernestina, así seriamos casi tocayos y celebraríamos
el santo el mismo día y además se que mi hermanita será tan buena e inteligente
como la Tina, y es un nombre poco común y bien chileno.
Aceptaron y el 4 de Abril (el mismo día del cumpleaños de la Tina) la bautizaron.

Yo le digo Tini.

En mayo llego la anhelada carta:


Ernesto: Te escribo desde la Serena, es muy bonito y cuando camino por la playa
recuerdo el paseo a Cartagena. El cielo es diáfano y cuando busco La
Comunicadora se que tu ya la has mirado y eso me hace sentir que la verdadera
amistad se mantiene a través del tiempo, del espacio y de la distancia. ¿Por qué
ya no vivo en Maipú? Sucede que el deseo que tú pediste se hizo realidad, ahora
tengo un papá y una mamá que me han adoptado. Porque la verdad es que mi
madre me abandono en una institución cuando recién naci, como nadie me adopto
me colocaron donde “la tía” y ella recibía pago por cuidarnos. Pero luego de
mucho papeleo tuve la suerte gracias a tu deseo de ser adoptada. Mi papá es
norteamericano y valiente como mi otro papa, mi mamá es chilena y pronto viajaré
a conocer mis abuelos a California, mi papá es astrofísico y trabaja en el Tololo.
Un día ubique La Comunicadora en el telescopio ¿y sabes? nuestra estrella es
donde habitan nuestros amigos de cristal. No tengo duda. Estudio en el liceo de
acá y pronto le escribiré a mis compañeros, a la Srta. Emilia y a la Meiga.
Supongo que ya tendrás un hermanito, pero yo creo que es niñita.
Te envió una foto del observatorio que según mi papá John son los cielos mas
puros y luminosos del planeta. Quizá pasen muchos años antes de que nos
volvamos a ver, y para que nada de lo que tuvimos se pierda he empezado a
escribir “ La maravillosa historia de Ernesto y Ernestina”.

Abraza por mi a tu abuelita, a tus papas y hermanas y – sobre todo- besa a la


guagüita, que debe ser muy linda. Me despido de ti.

PD: Te enviaré las fotocopias de la nueva novela.

Como aquí hay mucho sol, uso el paragüitas que me regalaste a diario y todos me
envidian.

Releí la carta no se cuantas veces y me alegre mucho por ella y me hizo recordar
los gratos momentos que pase esos 2 años. Mi abuelita al verme pensativo me
sugirió que revisara los bultos de la bodega que habían llegado de Chile y lo hice,
encontré la maleta donde guardaba la novela de Ernestina, y en su interior halle
apuntes que escribí cuando repetí por 1º vez de curso.

Los lleve a mi cuarto y en la noche empecé a leer y a revisar aquellos días en que
Dios quiso que un niño llamada Ernesto conociera a una niña llamada Ernestina.

FIN