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II.

CULTURAS DE AMÉRICA EN LOS TIEMPOS PREHISPÁNICOS {Falta aclarar


de donde proviene el término de Áreas Culturales y las Fronteras Culturales}

Tomado de: Fajardo, Carmen Julia. “Culturas de América en los Tiempos Prehispánicos”. En Historia de Honduras General.
Compilado del Claustro de profesores de Historia de Honduras. UNAH. Tegucigalpa.

Para el entendimiento de los tiempos hispánicos, América seguirá dividido en Áreas


culturales. Se comprende bajo el término de América Nuclear, la súperárea que alberga tres
áreas culturales: Mesoamérica, Área Andina y Área Intermedia; esta última con influencias
de las dos primeras mencionadas.

“A todas estas culturas que evitaron en América fueron comunes muchas costumbres, entre
ellas la utilización de ornaentos confeccionados en piedra, diversos huesos y metales, lo
mismo que la utilización de diversos instrumentos musicales.” (Agurcia Fasquelle 1979)

En particular, Honduras, por ubicación geográfica, culturalmente está entre Mesoamérica


y el Área Intermedia. La primera se extiende al Occidente y la segunda al Oriente dividiendo
en dos a nuestro territorio. “A estas regiones les corresponden formas de vida o culturas
distintas en cuanto a sus rasgos materiales y organización social.” (Agurcia Fasquelle 1979)

Antes de enunciar los elementos culturales que caracteriza a cada uno de ellos, se hace
necesario entender que el concepto de Frontera Cultural no es una línea divisoria fija, ya
que las fronteras fluctúan por distintas causas, pero sobre todo por migraciones
poblacionales a través del tiempo.

MESOAMÉRICA: concepto de territorio culturalmente unificado propuesto por primera vez


por Paul Kirchoff en 1943, se extiende desde el extremo noroccidental de México
comprendiendo totalmente la República de Guatemala, El Salvador y Belice, la parte
occidental y central de Honduras; occidente de Nicaragua y Costa Rica.

Ha sido caracterizada: Por una economía agrícola del maíz, el frijol y el cacao; por una
agricultura intensa con cultivo del Chaían y su uso (como bebida aceite); el cultivo del
maguey (para bebida, Como el agua miel para arrope, pulque y pajel).

La producción agrícola rendía un excedente que permitía una división compleja del trabajo,
propiciando la especialización de artesanos, comerciantes, curanderos, guerreros,
escribas y sacerdotes así como un nivel socio cultural bastante complejo con el uso de
madera, con hojas de pedernal y obsidiana, uso de espejos (de pirita); gran desarrollo
urbanístico con pirámides escalonadas revestidas de estuco al igual que los pisos; con
anillo para juego de pelota; escritura jeroglífica; libros en forma de biombo (códices);
calendario con un año de 18 meses, meses de 20 días; combinación de 20 signos y 13
números para formar un periodo de 260 días; uso ritual de papel y del hule; uso de
sacrificios humanos y autosacrificios (con sangrado en las orejas, lengua y órganos
sexuales). Se practicaba el juego del palo volador, el 13 como número ritual y prácticas
alrededor de varios conceptos religiosos y deidades; en el beber el agua en que se lavó al
pariente muerto y la existencia de mercados especializados.
Mesoamérica en Honduras puede ser dividida en: Área central, con los grupos étnicos como
los Lencas y los Jicaques y con sitios arqueológicos importantes investigados, como:
Travesía (Departamento de Cortes) Cerro Palenque (Departamento de Yoro); la
Guacamaya (Departamento de Yoro); Los Naranjos, Gualjoquito (Santa Bárbara);
Yarumela (Departamento de La Paz); Tenampua y Salitrón Viejo en Comayagua, entre
otros. En el área occidental se identifican los Mayas (Chortís, Chol y Chontales) con sitios
hasta ahora investigados como: Ruinas de Copán, Los Higos, El Puente y Roncador.

ÁREA INTERMEDIA: Termino planteado por Wolfgang Haberland en 1957, es usado para
referirnos a la región que abarca el Oriente de Honduras, la Costa Atlántica y el centro de
Nicaragua, Costa Rica sin la península de Nicoya, y Panamá, la mitad occidental de
Colombia, occidente de Venezuela y Tierras Altas y la costa de Ecuador.

Entre las características denunciadas para la tradición cultural del Área Intermedia,
podemos reiterar lo señalado por Willey en 1971 en ARQUEOLOGIA AMERICANA, como
los rasgos más destacados: El cultivo y uso de la yuca y, muy tardíamente, el maíz; el uso
del sistema de terrazas, de parcelas y de la irrigación. Los asentamientos más comunes
fueron las aldeas, las comunidades sociopolíticas tendieron a ser pequeñas, dándose
comunidades autónomas simples hasta estados territoriales menores. En muchas partes
del área se dieron sitios o centros ceremoniales, algunos incorporados a otros
asentamientos dispersos.

En cuanto la producción de cerámica, presenta técnicas y formas que se relacionan áreas


culturales vecinos, ya sea con Mesoamérica o con el Área Andina, como ser: Vasijas con
soportes trípodes con pinturas negativa y decoración al pastillaje. “…Las técnicas
metalúrgicas incluyendo la fundición, la coloración, la soldadura, la aleación y el repujado
del oro, la plata y el cobre o de amalgamas de estos metales son un rasgo prominente de
la tradición del área intermedia. La aplicación de estas técnicas se limita a ornamentos o
pequeñas herramientas. (…) La afiliación lingüística le da alguna unidad histórica al área
intermedia, Si bien de carácter más bien remoto sólo tres familias lingüísticas principales
están representados la chibcha, la Paez y la Macrocaribe.” (Costemla Umaña:1991, 7).

El área intermedia en Honduras es la región oriental del país, los grupos étnicos
identificados son: Los Pech o Payas, Sumus y Misquitus. Agurcia Fasquelle (1989: 10)
Menciona que en esta área son muy características las clases matrilineales, El cultivo de la
coca, de palmera, tubérculos y el uso de armas envenenadas.

Para terminar creemos válida la conclusión del arqueólogo Agurcia en su artículo “Una
síntesis de la Arqueología de Honduras¨, donde enfatiza que “…falta mucho por hacer en
la arqueología de Honduras a pesar de los enormes avances de las últimas décadas.
Siguen habiendo muchas lagunas en nuestro conocimiento. En particular, carecemos (…)
de datos arqueológicos del Oriente y Sur del país. Se han reportado sitios de gran tamaño
en un Olancho, Colón y Gracias a Dios….”