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En estos tiempos presentes de crisis en el Mundo y en la Iglesia

Dios nos llama a ser santos


por el Padre Nicholas Gruner, S.T.L., S.T.D. (Cand.)
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Queridos amigos de Nuestra Santísima Madre del Cielo,

Cuando nosotros reflexionamos sobre el estado del mundo y de la Iglesia Católica,


emerge un cuadro desolador. Si nosotros no consideramos este tiempo como uno de esos en los
que Dios nos está llamando a ser grandes santos, podemos ser tentados al desaliento o incluso a
algo peor.

La virtud de la esperanza no consiste en no ser concientes de la realidad y no ver el mal y


su siempre presente y creciente amenaza hacia nosotros, a nuestras familias y sobre todo a
nuestras almas. Nosotros debemos reconocer que la apostasía está extendida hoy aquí y en todas
partes.

Cuando miramos a nuestro alrededor, nosotros vemos incluso sacerdotes y obispos y


Cardenales tratando de ocultar una respuesta plena a las promesas y pedidos de Nuestra Señora
de Fátima. Hay tantos sacrilegios y ultrajes cometidos contra el Santísimo Sacramento por el
clero católico y por los laicos!

Estos y muchos otros ultrajes contra Dios no pueden ser tolerados por El por más tiempo.
El Gran Castigo, anunciado en el Tercer Secreto, ya está sobre nosotros (Ver: “El inminente
Gran Castigo revelado en el Tercer Secreto de Fátima. Parte II” por el Padre Paul Kramer), pero
vendrá en plenitud en un futuro no distante, a menos que la conversión milagrosa de la
humanidad ocurra pronto.

Aunque Dios nos da tiempo, mientras El mismo contiene el castigo, nosotros debemos
hacer todo lo que podamos para obedecer y hacer que otros obedezcan a Nuestra Señora de
Fátima tan pronto cuanto humanamente sea posible. Que nadie nos desanime, no importando el
rango o el grupo al que afirme pertenecer; nosotros debemos obedecer a Nuestra Señora de
Fátima. (Ver “La obligación de la Iglesia de creer y obedecer a Nuestra Señora de Fátima”.)

Nosotros debemos recibir la Santa Comunión como es debido, de rodillas y en la lengua


(ver “La verdad sobre la Comunión en la mano” por John Vennari). Nosotros deberíamos
frecuentar el Sacramento de la Penitencia. Si alguno tiene un pecado mortal en su alma, debe en
primer lugar confesarlo y ser absuelto y proponerse no cometer otra vez un pecado mortal.

Por supuesto, a causa de la debilidad de nuestra naturaleza humana, necesitamos gracias


verdaderas para no ser vencidos por el pecado – nosotros necesitamos especialmente la
intercesión de la Santísima Virgen María. Nosotros debemos pedirle que ruegue por nosotros. Su
intercesión es necesaria para nuestra salvación. Nosotros debemos tener eso en cuenta y cultivar
nuestra devoción a Ella. (Ver en inglés “La necesidad de la intecesión de la Santísima Virgen
María para nuestra Salvación” por San Alfonso María de Ligorio.)

No debemos ser ganados con antiguos errores contra Nuestra Señora por los no-católicos
o incluso por sacerdotes, sin importar cuan píos o no parezcan ser. (ver en inglés “Respuestas
Católicas a equívocos protestantes”.)

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http://www.fatima.org/span/crusader/cr74/cr74pg03.pdf
Algunas veces nosotros podemos sentirnos impotentes o algo por el estilo; eso no puede
contar para nada. Así, nosotros podemos decidir no hacer nada, ya que el mundo marcha hacia el
abismo de la corrupción que parece inexorable. Un gran número de líderes de la sociedad y de la
Iglesia a menudo parecen desconocedores e incapaces de cumplir sus deberes y así alguno de
nosotros puede ser tentado a rendirse, a no hacer nada y decir “lo poco que yo pueda hacer es
apenas una gota en un cubo”.

Usted no debe pensar de esa manera. Usted debe revigorizar su Fe. Usted debe darse
cuenta que Dios lo ha elegido a usted personalmente para hacer un trabajo especial para El en
este tiempo. Usted debe hacer su parte para salvar su alma del infierno.

Usted debe ayudar a otros, por sus oraciones, por su ejemplo y por sus sacrificios y sus
ofrendas a Dios y a Nuestra Señora, para ganar las gracias necesarias para la conversión de los
pecadores, para la santificación de los sacerdotes y obispos y Cardenales. Usted debe rezar
mucho y sacrificarse para que el Papa obedezca pronto a Nuestro Señor y a Nuestra Señora en
todos Sus pedidos hechos en Fátima, especialmente la Consagración de Rusia tal como fue
pedida.

Lo que un alma puede hacer, una pequeña alma como la suya, está expuesto en la vida y
en las enseñanzas de la Pequeña Flor. Usted también puede alcanzar las alturas de la santidad
siguiendo el ejemplo de Santa Teresita. Haga lo que haga, hágalo bien, y hágalo por el amor de
Dios.

Si usted hace grandes cosas, pero sin amor de Dios, eso es vacío y es nada. Si usted hace
pequeñas cosas (o incluso grandes cosas) por el amor de Dios, entonces usted está haciendo
maravillas, pues a la vista de Dios, nada es pequeño si está hecho por amor de El.

El ‘pequeño caminito’ de Santa Teresita también fue enseñado a los tres niños de Fátima.
San Miguel les dijo que “los Sagrados Corazones de Jesús y de María están atentos a la voz de
vuestras súplicas”. Cuando él les dijo que ofrecieran oraciones y sacrificios al Altísimo, Lucía le
preguntó como debían hacer ellos sacrificios.

El Angel dijo: “Haced de todo lo que hagáis un sacrificio, pero sobre todo, aceptad todos
los sufrimientos que Dios os envíe como un sacrificio”. Santa Teresita y los niños de Fátima nos
muestran el camino. (Ver en inglés “Saint Thérèse of Lisieux” por Bernardette Vesco.)

En la última visión de Nuestra Señora de Fátima en Tuy, cuando Ella vino en presencia
de la Santísima Trinidad, Jesús estaba en la cruz, sobre el altar. Dios Padre recibió Su sacrificio y
el Espíritu Santo dió gracias como resultado del sacrificio. Al lado de Jesús, como resultado de
Su sacrificio, apareció el Santísimo Sacramento.

Esa visión muestra a Nuestra Señora acompañando a Su Divino Hijo en la cruz y dando
un mensaje a la humanidad. “El momento ha llegado en que Dios pide al Santo Padre que haga y
ordene hacer a todos los obispos católicos del mundo la consagración de Rusia a Mi Inmaculado
Corazón, prometiendo Dios salvar a Rusia por este medio”. (Ver foto de nuestra pintura
representando la Visión de Tuy.)

Esa visión es una invitación a todos a rezar y especialmente a asistir devotamente al


Santo Sacrificio de la Misa, ofreciendo especialmente nuestros sacrificios en unión con el Santo

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http://www.fatima.org/span/crusader/cr74/cr74pg03.pdf
Sacrificio de la Misa, que es el mismo sacrificio de Jesús en la cruz. Es la re-presentación del
sacrificio de Jesús en el Calvario.

Cómo asistir a Misa más efectivamente, más eficazmente, está resumido en el artículo, en
inglés “El más perfecto acto de culto” por Marie Corpe.

Hagamos entonces nuestra parte. Atraigamos los méritos infinitos de Jesús y de María.
Unámos nuestros sacrificios con Su sacrificio para hacer nuestras ofrendas dignas a la vista de
Dios ofreciéndolas de manos de la Santísima Virgen María en unión con el Santo Sacrificio de la
Misa.

Y nunca olvidemos la poderosa intercesión de Nuestra Señora del Rosario. Estos tiempos
a través de los que estamos viviendo son críticos, muy críticos. Una gran crisis en el mundo y en
la Iglesia está profetizada en el Tercer Secreto y pronto puede acontecernos. (Leer lo que el
Padre José Santos Valinho – sobrino de la Hermana Lucía – dijo recientemente a la TV nacional
italiana; ver en inglés “El sobrino de Sor Lucía revela algo del Tercer Secreto”.) Decídase a
agregar un Rosario diario más para fortificarse para sobrevivir, sobre todo espiritualmente, en los
días por venir. Rece el Rosario también por sus seres queridos y por aquellos que encuentre en su
camino a la santidad. Rece por la gracia de la perseverancia final y pida las gracias que usted
necesita para ayudar a alcanzar el triunfo de la Santísima Virgen María de Fátima.

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http://www.fatima.org/span/crusader/cr74/cr74pg03.pdf