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LAS MEJORES PRÁCTICAS DEL PROFESOR PARA GESTIONAR LOS CONFLICTOS

EN EL AULA

6 abril 2015

En ocasiones, los docentes encuentran serias dificultades para mantener la


disciplina escolar y resolver los conflictos en el aula. La mayoría de maestros
coinciden en que en casi todas las clases coinciden dos o más alumnos o alumnas
con una personalidad complicada, a los que les cuesta mucho seguir las normas
de convivencia e intentan imponer sus formas de pensar a través de la fuerza,
ya sea verbal o física.

Hay que partir de la base de que gestionar los conflictos en cualquier grupo
humano, y más aún entre adolescentes y jóvenes, no es una cuestión fácil. El
conflicto forma parte de la vida humana como una manifestación de la
necesidad de tomar decisiones en algún aspecto. La necesidad de escoger un
camino de varios posibles, que en ocasiones son contradictorios, en ocasiones
genera situaciones de inevitable tensión.

Algunos consejos que ayudan a manejar los conflictos

No existe una fórmula mágica para la resolución de las situaciones conflictivas.


Ninguna estrategia ni método constituye la panacea para esta cuestión. No
obstante, el día a día ha llevado a identificar una serie de prácticas como
bastante eficaces y positivas.

 Adoptar el rol del mediador

Salvo en las situaciones de mucha gravedad, el profesor no debe erigirse en una


especie de juez ni emitir sentencias incuestionables. En realidad, debe adoptar
el papel de mediador en el conflicto, escuchando a todas las partes implicadas y
haciendo todo lo posible para que, finalmente, se alcancen acuerdos y
consensos.

Durante esta etapa de mediación el profesor tiene que:

Hacer todo lo posible por calmar los ánimos. Inclusive, separar a las
partes si fuera necesario.
Hacer ver a los alumnos que los gritos, las discusiones violentas y
acaloradas y mucho menos la violencia física no son aceptables, ni van a
servir para resolver nada.
Escuchar todas las posiciones existentes.
Aprovechar para enseñar a los alumnos a tomar las decisiones más
convenientes para todos.
Poner en marcha actividades educativas preventivas de resolución de
conflictos para que los alumnos puedan desarrollar las habilidades
sociales necesarias.
Aplicar la estrategia conocida como «Lluvia de ideas»
En cualquiera conflicto, todo el mundo puede ofrecer soluciones interesantes o
que, por lo menos, puedan aportar un grano de arena que ayude, sino a
resolverlo completamente, sí al menos a minimizar el problema. Para ganar
efectividad en estas aportaciones colectivas conocidas como lluvia de ideas, es
aconsejable seguir los siguientes pasos:

1. El profesor plantea el problema.


2. Los alumnos exponen lo que se les ocurra para resolverlo.
3. Se escuchan y anotan todas las ideas.
4. Se seleccionan la idea o ideas que, colectivamente y de forma
consensuada, se consideran las más adecuadas.
5. Un vez que se ha elegido la mejor solución, que incluso se puede votar
entre todos, llega el momento de su aplicación en el aula.

 Elaborar reglas y normas

Una buena forma de prevenir los conflictos antes de que se produzcan es


la elaboración de reglas y normativas de convivencia. Pero hay que tener en
cuenta que pierden mucha efectividad cuando se plantean desde una
perspectiva unidireccional. Por lo tanto, es necesario elaborar las reglas entre
todos, discutirlas tranquilamente, consensuarlas, recordarlas y revisarlas en
grupo.

La comprensión de problemas ajenos al aula y al contexto escolar, como


podrían ser los conflictos sociales e incluso las guerras y explicar a los alumnos
sus terribles consecuencias, puede ser también una buena forma de concienciar
a los chicos y chicas sobre la necesidad de resolver los conflictos sin violencia, y
de motivar a adquirir las habilidades necesarias para hacerles frente de forma
constructiva.

Tomado de: https://www.universidadviu.es/las-mejores-practicas-del-profesor-


para-gestionar-los-conflictos-en-el-aula/