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1.

Quitar la enseñanza pública

Hay que abolir la enseñanza pública, es un desastre y nos está llevando al fracaso total. La educación es algo
demasiado importante para dejarlo en manos del Estado. Que sea privada no quiere decir que los pobres
no puedan estudiar. Hay muchas maneras de financiar la educación para los que no pueden pagarla. Hasta
Suecia está virando hacia la educación privada en todos los niveles.

2. Empezar a educar en el hogar

En el mundo desarrollado la educación es pública y gratuita. La educación privada no hará de los hogares
argentinos algo similar al sueco. La educación es tan importante que debería empezar en el hogar.

3. Que el Estado se ocupe de la educación

El Estado debe ocuparse con seriedad de pagar bien a los profesores, de construir buenas escuelas y de legislar
para que sea obligatorio el estudio secundario. Así poder contar con una población instruida y capaz de
hacer cosas buenas para el país y para el mundo, dejará así de ser un país subdesarrollado.

4. Terminar con la política en las aulas

La educación no debería ser privada totalmente, porque es fuente de igualdad de oportunidades. Sí hay que
terminar con las rencillas políticas. Las instituciones educativas son un lugar de estudio, no de partidos
políticos.

5. Aumentar la participación directa

La problemática del país sí tiene solución, y dentro de un sistema democrático. La participación directa de los
ciudadanos en las instituciones del Estado, previa renuncia al individualismo que nos caracteriza, permitiría
buscar metas comunes y privilegiar los intereses colectivos sobre los partidarios, dejando para después la
superación de las diferencias.

6. Elegir jueces y fiscales por voto popular

En la medida en que el mayor problema es la corrupción estructural, la justicia no es independiente, y es el único


poder sin representación popular. Una solución sería que los fiscales generales fueran elegidos por voto
popular y no formaran parte de la carrera judicial. De esta manera no estarían sometidos por el ejecutivo ni
por sus compañeros de carrera.

7. Poder Judicial por votación

Proponer que los jueces de la Corte, los federales y provinciales sean elegidos por la ciudadanía de la misma
manera en que elegimos a presidentes y legisladores. El sistema podría ser que cada juez que desee
integrar la magistratura presentara sus antecedentes en público y luego rindiera examen. Con esa nota se
formarían ternas (aquellos de mejores antecedentes, trayectoria y mejor calificación), y despues de esto los
ciudadanos elegiríamos cuál de los tres nos parece idóneo para ocupar el cargo. La elección se haría en año
par, que no coincida con las elecciones de legisladores y presidentes. Deberían durar en sus cargos 4 o 5
años con la posibilidad de ser reelegidos indefinidamente si es que el pueblo lo confirma con sus sufragios.

8. Pasar la recaudación del IVA a las provincias

Así, cada gobernador podría bajarlo o subirlo según su buena administración y competir con las otras provincias
para captar inversiones.

9. Respetar al prójimo
Lo primero que hay que mejorar es el respeto hacia los demás. Vivimos en un país donde nadie respeta las
normas de tránsito, las de convivencia. Lo único que le importa a cada uno es salvarse a sí mismo. Nos falta
mucho como personas para poder lograr algo.

10. La educación debe ocupar buena parte del presupuesto nacional

Educación debería ocupar el primer renglón del presupuesto nacional, y no sólo una educación enciclopédica,
sino formativa y global desde la niñez. De esta forma podremos solucionar problemas de salud, justicia,
convivencia y calidad de vida.

11. Justicia

Si se aplicara, no seríamos un país fuera de la ley, como habitualmente nos sentimos. Con justicia la corrupción y
cualquier delito serían penados, no importa dónde se cometan, y nos obligaría como sociedad a respetar
las normas que nos hemos impuesto y hoy no cumplimos.

12. Implementar la enseñanza en educación cívica

Para que los jóvenes sepan qué es la Constitución Guatemalteca hay que enseñar otra vez educación cívica en la
escuela. Eso permitirá aprender las leyes necesarias para la convivencia y el respeto a la libertad del otro
(tránsito, basura, ruidos molestos, comportamiento urbano). Todo lo demás viene por añadidura.

13. Recrear el Fonavi

Para posibilitar la construcción de viviendas –e intentar no repetir errores que han desvirtuado un buen sistema
para solucionar el problema habitacional– habría que recrear el Fonavi (Fondo Nacional para la Vivienda) y
combinarlo con un plan de ahorro y préstamo previo de un año, que asegure al beneficiario el acceso a su
vivienda.

14. Cambiar el sistema de voto

Para que los diputados sean más sensibles a la gente que los votó deberían elegirse por distritos pequeños (tipo
partido o municipio) y no por provincia completa. Eso daría más representatividad a la Cámara baja y
eliminaría las listas sábana.

15. Una idea de Ameghino para la producción de energía

Recuperar las estaciones abandonadas con generadores de energía eléctrica y etanol a partir de leña de
plantaciones aledañas, principalmente en regiones anegadizas. La antigua idea de Florentino Ameghino de
profundizar las lagunas y plantar árboles en vasta escala para que los paisanos no estuvieran de holgazanes
en los boliches.

16. Reinsertar a los excluidos

Es fundamental trabajar en la reinserción social de los excluidos, a través fundamentalmente de la educación, la


capacitación laboral, y los microemprendimientos. El rol de las ONG en esta problemática y la participación
de voluntarios y sponsors deben ser ampliamente difundidos y alentados. Todos deberíamos involucrarnos.

17. Respetar la Constitución Nacional

Sólo un renglón. Respetar las reglas de juego que fija la Constitución Nacional y no correrse ni un centímetro. Lo
demás son sólo instrumentos que irán modificándose según evolucionemos.

18. Transparencia
Construir un sitio web donde todo proyecto de gobierno de alcance municipal, provincial o nacional pueda ser
publicado con antelación para que la gente vote a favor o en contrar, sugerir modificaciones de ciertos
puntos y que a su vez sean votadas y discutidas. En otro sitio web deberían divulgarse las finanzas del
Estado y verse de manera gráfica el avance o retroceso en áreas clave de la economía, la salud, la
educación, como si fuera una tabla de posiciones.

19. Políticos inteligentes

Hacen falta hombres y mujeres que piensen el país como una unidad y se pongan objetivos, más allá de las
diferencias, que nos permitan ver hacia qué país vamos y que los diferentes gobiernos le puedan dar
continuidad al camino elegido, más allá de los diferentes matices políticos.

20. Nuevos políticos

Que los graduados en ciencias políticas, en vez de crear consultorías, ingresen a la política con ideas renovadas y
sin herencias ni acomodos a sus espaldas.

21. Prevención del delito

Promover la difusión de los perfiles de los delincuentes por robo reiterado, portación de armas de guerra,
violación, homicidio, tortura y privación de la libertad y cualquier otro delito aberrante: las caras y la
historia de estas personas deben ser reconocidas por la comunidad entera.

22. Respetar valores

Lo primordial es la educación, pero no académica sino en valores esenciales y comunes a todos los que
conforman la Nación. Respeto y tolerancia deberían encabezar el top ten. Desactivar la frivolidad y el
facilismo y acompañar estos principios con el ejemplo de cada uno de nosotros. Solo hace falta la voluntad
política de todos los responsables de los medios de comunicación y de los políticos que deben pensar en el
largo plazo y no en la próxima elección.

23. Cumplir con el decálogo de los países ricos

Al estudiar la conducta de las personas en los países ricos se descubre que la mayor parte de la población cumple
las siguientes reglas (cuyo orden puede ser discutido): 1. Lo ético como principio básico. 2. El orden y la
limpieza. 3. La integridad. 4. La puntualidad. 5. La responsabilidad. 6. El deseo de superación. 7. El respeto a
las leyes y los reglamentos. 8. El respeto por el derecho de los demás. 9. Su amor al trabajo. 10. Su esfuerzo
por la economía y acometimiento. En los países pobres sólo una mínima parte de la población sigue estas
reglas en su vida diaria. No somos pobres porque a nuestro país le falten riquezas naturales o porque la
naturaleza haya sido cruel con nosotros. Simplemente somos pobres por nuestra actitud. Nos falta carácter
para cumplir estas premisas básicas del funcionamiento de la sociedad.

24. Controlar la violencia en el aula

Educar con todo: basta de tomas de colegios, universidades o de alumnos de 15 años que les pegan a los
profesores y están a punto de ser padres. Hay que educar también a los padres en el tema, porque muchas
veces son ellos quienes fomentan estas actitudes.

25. Cambiar la cultura política

Empezar por formar pensadores críticos desde las aulas, para elegir con criterio y votar al mejor, no al menos
malo. Cambiar la ley electoral: que no se pueda ser presidente con menos del 51% de los votos y el primer
mandatario tenga formación en ciencias políticas. Que cualquier persona que aspire a ser político o
funcionario presente una lista de méritos personales y laborales. Exigir que el gobierno presente cada tres
meses informes de su trabajo, realizado en sesiones abiertas, televisadas y con posibilidades de preguntar.
Mision

Contribuir a lograr que el Congreso de la República sea percibido y funcione como la principal entidad
representativa del país, institucionalmente fortalecida, eficiente en el cumplimiento de sus funciones
constitucionales y con capacidad de garantizar las condiciones de estabilidad política, social y económica
que favorezcan el crecimiento sostenido y el desarrollo del país, en un clima de libertad y orden. La
democracia es una forma de gobierno, de organización del Estado, en la cual las decisiones colectivas son
adoptadas por el pueblo mediante mecanismos de participación directa o indirecta que le confieren
legitimidad a los representantes. En sentido amplio, democracia es una forma de convivencia social en la
que los miembros son libres e iguales y las relaciones sociales se establecen de acuerdo a mecanismos
contractuales.

Facilitar el intercambio de ideas y experiencias para fomentar la colaboración entre las fuerzas democráticas de
todo el mundo, a través de una red proactiva de promotores de la democracia y defensores de los derechos
humanos.

Impulsar la utilización de las más avanzadas tecnologías de información y comunicación para romper los
monopolios de información que imponen los regímenes autoritarios y para conectar entre sí a las fuerzas
democráticas dentro y fuera de sus respectivas naciones.