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Crítica Cultural

Prof. Ana López Dietz

Ricardo Sepúlveda Segura

L. en Historia Vespertino

Informe de lectura

 Aproximaciones teóricas para el estudio de procesos de racialización y


sexualización en los fenómenos migratorios de Chile

El texto de María Tijoux y Simón Palominos busca profundizar el análisis sobre las
experiencias migratorias en Chile, recurriendo a la conceptualización y descripción de las
nuevas características asociadas a estos fenómenos. Lo que da cuenta de los cambios
culturales y sociales respecto a los mismos y permite ampliar el grado de conocimiento
existente sobre las implicancias de los procesos de migración entre países, buscando sus
consecuencias y motivaciones en causas estructurales y no únicamente en la capacidad de
una u otra persona para cambiar su situación geográfica.

Las categorías propuestas por los autores consisten en la racialización y la sexualización de


los fenómenos migratorios, estos conceptos, profundizan en los vínculos entre el racismo,
el sexismo y la migración, dando por resultado una serie de revaloraciones y aspectos a
considerar que, según lo planteado en el texto, han sido históricamente invisibilizados por
la historiografía asociada al tema.
En una primera parte del texto, se desarrollan conceptualmente las ideas de racialización y
sexualización. Bajo la idea de civilización y barbarie, se funda una nueva manera de ejercer
división racial por parte de las sociedades modernas, las que, a diferencia de las antiguas
sociedades, institucionalizan este racismo siendo piedra angular de su concepción de la vida
y el mundo. De esta forma es que “desde el siglo XV, y con particular fuerza a partir del
siglo XVIII, que el racismo se convierte en una doctrina política y cultural utilizada en la
construcción de un correlato simbólico para el desarrollo de las naciones europeas”1,
asociando así a la sociedad moderna europea como los herederos de la civilización griega y
quienes traerían el desarrollo y la civilización a un mundo salvaje. Esta situación, sumada al
desarrollo de la ciencia positivista, culminó en un determinismo racial que dio forma a la
visión, aún presente en las sociedades, de que lo europeo o blanco era símbolo de progreso
mientras que el indio o negro, se asocia a un supuesto menor desarrollo intelectual y
cultural, únicamente por su condición de “no europeo”.

Por otra parte, para introducir el concepto de sexualización, se comenta sobre las
investigaciones realizadas por Michel Foucault enfocadas en el control de la burguesía
sobre la reproducción de la población, lo que muestra uno de los primeros estudios
asociados al rol asociado en las sociedades modernas a los distintos sexos que habitan en
ellas. Con el desarrollo del feminismo, y principalmente con Simone de Beauvoir “se
inaugura la comprensión de que la categoría de mujer es un constructo social a través del
cual se ubica a las mismas en posiciones de subordinación en tanto sexo “secundario”,
planteamiento que lleva a desnaturalizar las características que culturalmente se le
atribuyen a la mujer”2, lo que da pie al desarrollo de la idea de la mujer como construcción
de la sociedad, la que asocia determinadas características a la condición de mujer, mientras
que el feminismo demuestra cómo estas características se inscriben en los cuerpos de las
mujeres para justificar la situación de opresión y dominación existente en las sociedades
modernas.

1
M. Tijoux y S. Palominos, Aproximaciones teóricas para el estudio de procesos de racialización y
sexualización en los fenómenos migratorios de Chile, (Santiago, Revista Latinoamericana N° 14, 2015), pág.
251.
2
Ídem, pág. 253.
Estos dos conceptos se encuentran en los procesos migratorios, y se explican bajo la idea de
la “interseccionalidad de las relaciones de poder”3, lo que se define como la relación
existente entre las categorías de raza, género y clase al momento de analizar los fenómenos
migratorios. La interseccionalidad, demuestra cómo estos procesos están atravesados en
todas sus capas por distintos fenómenos asociados a las relaciones de poder (raza, género,
clase), dando cuenta de una mayor complejización a la hora tanto de comprenderlos en su
plenitud, como también a la hora de levantar proyectos reivindicatorios.

En una segunda parte del texto, se analiza la bibliografía relacionada con los temas
migratorios bajo las categorías de análisis ya mencionadas, dando cuenta como en la
práctica se pasan por alto estas concepciones, impidiendo una comprensión más detallada
sobre el tema.

Se mencionan tres etapas relacionadas con los fenómenos migratorios en el país. La


primera, comprende el período entre el siglo XIX y mediados del siglo XX y consiste
principalmente en migración europea-blanca, fomentada por el Estado chileno por varias
razones, entre las que se cuentan la racista idea de lo blanco como sinónimo de desarrollo y
civilización, y la invasión propiciada por el Estado al instalar colonos extranjeros en
territorio mapuche a modo de “civilizar” y traer el progreso a estos territorios robados. En
esta etapa, la migración es socialmente aceptada, siempre y cuando se trate de países
europeos desarrollados.

Un segundo periodo migratorio se inicia junto con la dictadura llevada a cabo por el
ejército chileno. Desde 1973 hasta 1990, la migración hacia Chile disminuye de manera
considerable. Esto se explica por la implementación de políticas represivas respecto de la
inmigración, bajo la idea de la seguridad nacional y la guerra contra el marxismo, lo que se
sustenta en la promulgación de la Ley de Extranjería en 1975. En este periodo Chile se
transforma en un polo expulsor de gente hacia otros países, principalmente por la represión
ejercida por la dictadura frente a quienes se oponían a ella. La historiografía de la época,
busca rescatar y describir la experiencia de la migración por razones políticas.

3
Ibídem, pág. 254.
El último periodo caracterizado en el texto se inicia en la década de 1990 y se extiende
hasta nuestros días. Consiste en un período que denota cambios en los patrones
migratorios, dando por resultado una migración conocida como sur-sur, que se da entre
países del mismo hemisferio, a diferencia de la migración tradicional entre periferia y
centro, aquí se migra entre países periféricos. Esta etapa surge en un periodo de recesión
económica en varios países de América Latina, mientras que en Chile se daba un aumento
de la economía, lo que convierte al país en el foco de las migraciones en busca de mejores
oportunidades económicas. Es en este punto donde se produce un aumento en las
investigaciones asociadas al tema, generando una mayor amplitud respecto de los
fenómenos a investigar. En esta línea, surgen los primeros estudios sobre la racialización y
la sexualización, demostrando, por ejemplo, como los migrantes se asocian a nivel cultural
con determinados problemas sociales, tales como la pobreza, la delincuencia, la
disminución de plazas laborales, entre otros, mientras que, la misma condición de migrante
de color, sería la que determinaría el “futuro” esperable para un migrante en nuestro país.

Es posible concluir, que la historiografía relacionada con la inmigración ha dejado


conscientemente fuera de su análisis los conceptos de racialización y sexualización,
situación que está cambiando recientemente, y debido a la implicancia cada vez mayor que
tienen los fenómenos migratorios en el desarrollo de las naciones. Por esta razón, se hace
imperante profundizar en aquellos aspectos que han sido “olvidados” por la historia oficial,
posibilitando una comprensión amplia y cabal sobre el tema.