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Romanos 8:35 - 9:3

"¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, angustia, persecución,


hambre, desnudez, peligro o espada?"
Pablo mencionó aquí todas las circunstancias que uno podría imaginar. ¿Nos
separará acaso la "tribulación"? Es decir, ¿los problemas? ¿Es posible que el
sufrimiento nos separe? No, no nos puede separar porque Él no lo permitirá. "¿O
quizás la angustia?" Usted puede creer que Dios lo ha abandonado, pero no es
así. Y la angustia no lo separará de Él. Bueno, tal vez la "¿persecución?" Lo que
aquí indica es persecución legal. Quiere decir que hay personas que pudieran
llevar a cabo una campaña contra usted. Y eso no lo separará del amor de Cristo.
Bueno, tal vez el "¿hambre, o desnudez, o peligro, o espada?" Ésta es como una
breve biografía de la vida de Pablo. Por su propia experiencia él podía afirmar
que ninguna de esas circunstancias nos puede separar del amor de Cristo
"Como está escrito: Por causa de ti estamos expuestos a la muerte todo el
tiempo; somos contados como ovejas de matadero".
Pablo estaba citando aquí lo que dice el Salmo 44, versículo 22, donde leemos:
"Pero por causa de ti nos matan cada día; somos contados como ovejas para el
matadero". El principio general aquí es que si usted, adopta una actitud
comprometida del lado de Dios y de los principios establecidos en Su Palabra, le
va a costar algo, tendrá que asumir las consecuencias.
Es terrible observar la persecución que sufren algunos creyentes en el Señor en
algunos lugares. Y Pablo nos dijo que incluso estas circunstancias extremas no
nos separarían del amor de Dios.
"Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel
que nos amó".
Ahora, ¿Cómo puede una oveja de matadero ser más que vencedora? Ésta es
otra de las grandes paradojas de la vida cristiana. ¿Qué quiere decir ser "más
que vencedores"? Bueno, significa tener la ayuda de alguien que logra la victoria
por nosotros y no permite que suframos una derrota si nos encomendamos en
Sus manos ante la lucha. La victoria pertenece a Cristo, no a nosotros. La vida
victoriosa consiste en permitir que Él sea el Señor de nuestra vida, que Él
manifieste Su Voluntad y Su poder en nosotros.
"Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte ni la vida, ni ángeles ni principados
ni potestades, ni lo presente ni lo por venir, ni lo alto ni lo profundo, ni ninguna
otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús,
Señor nuestro".
" La Muerte", no nos puede separar, todo lo contrario, nos lleva a Su presencia.
Ésta es la esperanza que ha sostenido a los mártires cristianos cuando les
llevaron a la muerte y no digamos a nosotros. Nadie puede intimidar a personas
que tienen esta convicción.
"La vida", es más difícil hacerle frente a la vida que a la muerte. Nos referimos
a enfrentarse a la vida con sus tentaciones, con sus fracasos, desengaños,
incertidumbres y sufrimientos, pero no nos separa del amor que Dios.
"ángeles", deben ser los ángeles caídos, los que siguen al enemigo de Dios y
actúan en contra de Dios y los suyos. "Ni principados", los poderes espirituales
que se oponen a los creyentes, Efesios 6:12.
"ni lo presente", las circunstancias actuales. "Ni lo por venir", para enfatizar que
los acontecimientos futuros no podrán separarnos del amor de Dios.
"ni ninguna otra cosa creada", ninguna de las cosas creadas por Dios que
podamos mencionar "nos podrá separar del amor de Dios", y ese amor tiene su
centro en Cristo Jesús.

Hermano, la salvación es una historia de amor.


"Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero". A pesar de las peores
circunstancias y las condiciones más adversas, más extremas, en los mismos
límites de la resistencia humana, "no habrá separación" entre los creyentes y su
Señor. Usted hizo la decisión de seguir a Cristo y él lo respaldará hasta el fin.

Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida. Apocalipsis 2:10


He decidido seguir a Cristo, la cruz esta ante ti, el mundo atrás quedó, no vuelvo
atrás. No vuelvo atrás te escogemos a ti. Tu mano hasta aquí me ayudó, no
vuelvo atrás. Dios me ha traído hasta aquí, no vuelvo atrás, te seguiré.
El me eligió a mí para seguirlo a Él. Estaba en mis negocios hasta que le oí decir
sígueme, pare y deje todo atrás.
Cuatro cosas que Cristo hizo por nosotros, por las cuales, nadie nos puede
acusar. Cristo ha removido toda condenación y el creyente está seguro debido a
los siguientes aspectos de la obra de Cristo:
(1) Cristo murió por nosotros, fue entregado por nuestras ofensas;
(2) Fue resucitado de los muertos, para nuestra justificación;
(3) Está a la derecha de Dios, se encuentra allí en este momento. Es el Cristo
que vive. ¿No le necesita usted? ¿Por qué no recurre a Él? y
(4) Él también intercede por nosotros. ¿Oró usted esta mañana por usted
mismo? Debió haberlo hecho. Pero si usted dejó de hacerlo, Él no. Él oró por
usted.
Esta obra, que comprende estos 4 aspectos, es la razón por la cual nadie puede
acusar a los escogidos de Dios