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Estudios

de Seguridad
Ciudadana
Compilación 2010 - 2012

Por: OMSC

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Estudios
de Seguridad
Ciudadana
Compilación 2010 - 2012

Secretaría de
Seguridad y
Gobernabilidad
@ De la presente edición

Augusto Barrera
Alcalde
Municipio del Distrito Metropolitano de Quito
Lourdes Rodríguez J.
Secretaria de Seguridad y Gobernabilidad
Alejandro Vizuete
Director Observatorio Metropolitano de Seguridad Ciudadana (OMSC)

Autores
Basabe S., Santiago
Sistema de información, de administración y gestión de justicia para
la seguridad ciudadana en el Distrito Metropolitano de Quito

Dammert G., Manuel y Estrella, Carla


Dinámicas especiales del crimen en la ciudad y el barrio

Fernández, Jaime y Llano, Paúl


La medicina legal como un apoyo al estudio de la seguridad ciudadana.
Las causas de los homicidios en la ciudad de Quito

Herrera A., Johanna


Decisiones versus percepciones. La administración municipal de
Quito frente a la seguridad ciudadana

López M., Mercy


Metodología para la recolección continua de datos de femicidios en el
Distrito Metropolitano de Quito

Pontón, Daniel
Perfiles de los victimarios en el Distrito Metropolitano de Quito

Observatorio Metropolitano de Seguridad Ciudadana (OMSC)


Venezuela entre Chile y Espejo, Palacio Municipal, Segundo Piso.
Teléfono: 3952300 ext.17413
Quito-Ecuador
Email: omscuio@gmail.com
http://omsc.quito.gob.ec

ISBN: 978-9978-970-94-2
Coordinación editorial: Blanca C. Armijos V. - OMSC
Cuidado de la edición: Gilda Guerrero S.
Diseño de portadas e interiores: MANTIS COMUNICACIÓN
Imprenta: MANTIS COMUNICACIÓN
Quito, Ecuador, 2013-04-01
1ra. Edición: Abril 2013
ÍNDICE

Presentación.......................................................................................................................................7

Prólogo....................................................................................................................................................9

Dinámicas espaciales del crimen en la ciudad y el barrio


Por: Manuel Dammert Guardia / Carla Estrella............................................................................................20

La medicina legal como un apoyo al estudio de la seguridad ciudadana


Las causas de los homicidios en la ciudad de Quito
Por: Jaime Estuardo Fernández Romero / Christian Paúl Llano Robayo ...................................................47

Perfiles de los victimarios en el Distrito Metropolitano de Quito


Por: Daniel Pontón........................................................................................................................................68

Sistema de información, de administración y gestión de justicia para


la seguridad ciudadana en el Distrito Metropolitano de Quito
Por: Santiago Basabe Serrano……………………………………………………….........................................97

Decisiones versus percepciones


La administración municipal de Quito frente a la seguridad ciudadana
Por: Johana Herrera Albuja……………………...................................................…………………………….136

Metodología para la recolección continua de datos de femicidios en


el Distrito Metropolitano de Quito
Por: Mercy López Martínez ………………………………………………….........................................………160
Presentación

El Distrito Metropolitano de Quito (DMQ) está viviendo una importante transformación


en su historia; dentro de sus logros más importantes está el fortalecimiento de los canales de
comunicación directa entre la ciudadanía y la municipalidad, fortaleciéndose de esta manera el
tejido social de la ciudad.
La problemática de seguridad ciudadana representa uno de los ejes fundamentales dentro
de la agenda política que maneja ésta administración. Los lineamientos y estrategias en materia
de seguridad y convivencia ciudadana deben estar sujetos a una comprensión profunda de estos
fenómenos. Por ello hemos realizado investigaciones cualitativas y cuantitativas cuyos hallazgos han
permitido sustentar la formulación de políticas públicas locales.
En reconocimiento a todo el apoyo recibido por los habitantes del Distrito, presento el
libro Estudios de Seguridad Ciudadana – Compilación 2010 – 2012, un producto editorial del
Observatorio Metropolitano de Seguridad Ciudadana (OMSC), realizado a través de la Secretaría
de Seguridad y Gobernabilidad.
El texto reúne seis investigaciones que permiten hacer una contextualización, lo más fiel
posible, a las reales condiciones de seguridad ciudadana del DMQ; cada una de ellas está elaborada
con entradas teóricas y metodologías acordes a las situaciones conflictivas abordadas.
Los esfuerzos invertidos en el presente libro tendrán más realce cuando los ciudadanos, a
partir de su lectura, conciban una visión objetiva de cada una de las dinámicas sociales emergentes
en torno a las problemáticas de seguridad ciudadana suscitadas en el DMQ.

Augusto Barrera G.
Alcalde del Distrito Metropolitano de Quito

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Introducción

La Secretaría de Seguridad y Gobernabilidad del Municipio del Distrito Metropolitano de Quito


(MDMQ), a través del Observatorio Metropolitano de Seguridad Ciudadana (OMSC), ha impulsado
el desarrollo de distintos estudios relacionados con hechos de violencia y criminalidad emergentes
en el DMQ. La consolidación de estas investigaciones ha hecho posible desarrollar una aguda
comprensión de problemáticas puntuales de la ciudad, lo que se ha logrado mediante procesos de
reflexión que superan las meras aproximaciones superficiales y se orientan hacia la profundización
y entendimiento de las causas que las originan. Con éste objetivo se produjo el libro Estudios de
Seguridad Ciudadana, compilación 2010 – 2012.
Un aspecto importante que aborda el documento es la formulación y generación de
metodologías multidisciplinarias de estudios e investigación sobre la seguridad ciudadana, que
reflejan el esfuerzo de ésta Administración por comprender de mejor manera la problemática
social. En este sentido, el OMSC se ha convertido en un ente estratégico para el establecimiento de
políticas públicas; por una parte debido a la generación continua de información, pero también por
su rol en la creación de conocimiento en materia de seguridad ciudadana.
Las temáticas que se exponen en este libro amplían la comprensión de la seguridad ciudadana,
la cual el MDMQ atiende con programas y proyectos para mitigar la violencia en el Distrito. Cada
investigación da cuenta de las causas de la situación analizada; todas superan la idea de realizar
meros diagnósticos, y, como aporte fundamental, proponen estrategias de gestión municipal que
si en un momento se presentan en grupos diferenciados entre sí, su principal desafío estará en
su articulación integral que inicia en el campo de la seguridad pero va más allá de él. Se dice con
frecuencia que la mejor prevención en seguridad es tener una excelente política social.
A través de esta publicación el MDMQ demuestra algunos de los caminos existentes para
comprender las condiciones de seguridad ciudadana en el ámbito local. Los resultados de dichas
investigaciones han sido un aporte importante en la formulación de políticas urbanas. El enfoque
integral del libro Estudios de Seguridad Ciudadana, compilación 2010 – 2012 es un recurso significativo
que desde hoy está al alcance de la comunidad del Distrito.

Lourdes Rodríguez J.
Secretaria de Seguridad y Gobernabilidad del DMQ

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Prólogo 1
Por: Daniel Pontón C.

No existe un tema en la ciudad de Quito que en los últimos años haya adquirido tanto
protagonismo en la opinión pública como el referente a los problemas de violencia y criminalidad.
Si nos remitimos a encuestas de opinión entre oficiales y no oficiales, todas parecen coincidir en
el mismo patrón, lo cual pone a la seguridad por encima de temas tan preocupantes en la Capital
como la movilidad, la falta de servicios públicos, entre otros. De igual forma, a escala nacional, la
seguridad sigue siendo el principal problema de los ecuatorianos. Según Perfiles de Opinión (2012),
la delincuencia y la inseguridad fueron consideradas el principal problema que aqueja al Ecuador
por encima de temas como el desempleo y la crisis económica. Extrapolando este comportamiento
a escala internacional, miramos que esta matriz sigue manteniéndose intacta en la región. De
acuerdo a Latinobarómetro (2012), el 28% de los latinoamericanos declaró que la delincuencia y
la inseguridad son su principal problema. Esta situación nos hace presagiar que la cuestión de la
violencia y la criminalidad es el tema fundamental para el desarrollo y gobernabilidad de América
Latina de la última década. Incluso, hay quienes plantean que los problemas mencionados tienen
la misma relevancia que tuvieron la inequidad, pobreza y desempleo de los años 70.
Pero si de homogeneización se refiere, hay que hablar de las políticas adoptadas. Desde que
el Banco Interamericano de Desarrollo en la década de los 90 dictaminó que la violencia y la
criminalidad son uno de los más claros frenos y limitantes del desarrollo de los países (Londoño,
Gaviria, y Guerrero, 2000), el esquema de mirada y prioridad gubernamental al problema se ha
estandarizado en cada uno de los países de manera sistemática. En efecto, bajo el lema de que en
la “lucha contra la delincuencia no debe haber ideología política,” esta relevancia del problema
generó que exista una tendencia de replicar modelos de intervención pública bajo el paraguas
conceptual de la “seguridad ciudadana” y la “epidemiología” que ha incidido en reformas legales,
institucionales y en el diseño políticas públicas en la región.
Consecuencia de esto ha sido el diseño de un esquema de organización institucional para la
atención de los delitos en función de su complejidad: delito común, delincuencia organizada; y su
incidencia local, nacional y transnacional (como si el delito operara y entendiera de racionalidades
burocráticas). De la misma manera, se han creado recomendaciones de política pública que más
parecen un mosaico desarticulado de soluciones que van desde viejas estrategias policiales y
punitivas para el control de la criminalidad y la violencia, pasando por un rescate nostálgico de
estrategias de prevención social derivadas de visiones provenientes del welfarismo penal, hasta la
adopción de las nuevas tecnologías del control asociadas al concepto de prevención situacional
del delito. Todo esto, claro está, bajo el criterio tecnocrático del good governance (Payne, 2005;
Fontaine, 2010), que ha emergido de manera transversal en la política pública bajo la etiqueta de la
“participación ciudadana.”

1 Daniel Pontón C. Licenciado en Sociología por la Universidad Católica del Ecuador. Máster en Política Pública por la Facultad
Latinoamericana de Ciencias Sociales Flacso Sede Ecuador. Estudiante de Doctorado en Sociología por la Universidad Nacional del
Cuyo en Mendoza, Argentina. Ha sido investigador y consultor en temas de violencia, criminalidad y políticas de seguridad. Autor de
varios artículos relacionados a la temática de violencia, delincuencia organizada y policía. Se ha desempeñado en varios cargo públicos
de asesoría ministerial en Ecuador y actualmente se desempeña como Asesor de la Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo del
Ecuador en temas de seguridad.

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Procesos homogéneos también podemos encontrar con los resultados. Salvo poquísimas
excepciones (como en el caso de Colombia) que se explican más con manifestaciones de cambios
sociales y culturales de otro nivel, las políticas públicas de seguridad ciudadana han estado
sistemáticamente lejos de ser exitosas bajo la sensación permanente de crisis y la idea de que este
problema nunca se va a solucionar y va a tender a empeorar.2 A esto debe sumarse lo que en su
momento Garland (2005) identificó como cambios en el tono emocional de la política criminal que
ha privilegiado la emergencia de la “justicia expresiva” que muchos han denominado “populismo
penal” (mano dura, militarización, entre otras medidas).
Es posible que muchos digan que esta situación se da por el simple hecho de que el flagelo
de violencia y la criminalidad ha crecido de forma importante en la mayoría de los países de la
región, para lo cual no se han encontrado aún políticas efectivas definitivas por parte de los países.
Sin embargo, si bien puede ser cierta esta afirmación, esto no quiere decir que el problema de la
violencia y la criminalidad sea un fenómeno de una misma naturaleza que afecte con igual severidad
a cada uno de los territorios como para mantener patrones de opinión pública3 tan homogéneos,
ni estrategias erráticas tan similares. Esto es una demostración que el problema de la inseguridad
ciudadana está vinculada más a componentes estructurales más complejo que la simple escalada
delictiva como muchos auguran.
Por esta razón, la situación mencionada nos debe conducir más bien a otro tipo de reflexión,
producto de la mera sospecha que le nace a cualquier investigador cuando un elemento o situación
se hace extremadamente repetitivo y sistemático por tantos años y en tantos territorios. Es decir, no
es más valedero preguntarnos: ¿sería normal no pensar así en las últimas décadas en la región?, ¿qué
factor o factores podrían explicar esta situación?, ¿qué debemos esperar de las políticas públicas? De
pronto, este tipo de preguntas nos ayuda a plantearnos otro esquema de valoraciones, respuestas y
conclusiones frente al problema.
Lejos de querer tener respuestas causales holísticas que busquen explicarlo todo, la primera
conclusión que arrojarían estas preguntas de entrada sería el hecho de que en América Latina
hemos avanzado muchísimo en los diagnósticos, pero muy poco en mirar contenidos. Es decir,
se mira el qué sin saber por qué, o se mira el síntoma sin conocer todavía la enfermedad. En esto
hemos avanzado muy poco.
Frente a esto, autores como Nuñez (2011), han planteado a este problema como “la ideología
de la seguridad ciudadana”, justamente apelando al criterio de que no hay nada más ideológico que
lo que pretende ser no ideológico y al hecho de que solo la ideología puede explicar modelos tan
estandarizados y con tan pobres resultados. Mi explicación, por el contrario, no pretende ser tan
ambiciosa argumentando que la situación actual no se explica por la supremacía de una ideología
por otra, sino por la confluencia de procesos históricos diferenciados que le dan configuración al
proceso actual.

La violencia como herencia cultural


El primer proceso podría ser entendido desde el punto de vista cultural. Existe una expresión
en la jerga demográfica que indica que la proporción de las causas de mortalidad y morbilidad de

2 En la Encuesta de Perfiles de Opinión realizada en Ecuador en septiembre de 2012, el 64,4% de los encuestados respondieron que el
problema va a amentar en el futuro.
3 La explicación a esto estaría fundamentada en los mismos estudios de percepción de inseguridad efectuados a lo largo del continente,
los cuales nos demuestran que la valoración al delito de las personas es independiente a las variantes reales de la victimización en los
territorios.

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la población son una huella cultural que indica o muestra cómo la gente vive en realidad. En este
sentido, si se parte de que la violencia es una de las tantas causas de la mortalidad y morbilidad
de la población mundial, esta puede ser vista también como una huella histórica que nos indique
la forma de vivir de nuestra sociedad, consecuentemente fiel testigo de nuestro proceso histórico.
Visto de esta manera, a nivel comparado en 2008, según la Organización Mundial de la Salud
(OMS), la violencia intencional e inintencional en América Latina fue la tercera causa de muerte en
la población. Dentro de este grupo, América Latina se lleva el honroso primer lugar en el mundo en
el caso del homicidio con tasas que bordean los 25 por cada 100000 habitantes.4
Pese a ello, América Latina también coexiste con crecientes tasas de mortalidad producto de
enfermedades propias de la modernidad como lo son las muertes por enfermedades del corazón, el
cáncer y la diabetes. Si bien en el año 2008, según la OMS, las tasas de mortalidad por enfermedades
del corazón generales a toda la población representaban la mitad de los países de alta renta, este tipo
de mortalidad en la región muestra niveles crecientes en las últimas dos décadas.5 Lo dicho nos
hace presagiar que partiendo de la mortalidad de la población, América vive procesos yuxtapuestos
históricos donde sus altos índices de ciertos tipos de violencia (letal y no letal), rezagos tal vez de su
tardío desarrollo, convienen con problemas propios de las sociedades modernas. En otras palabras,
la violencia es la muestra de un proceso histórico/cultural que las mismas sociedades tienen el
desafío de resolver como señal de su proceso de modernización.
Por otro lado, el avance de los procesos de institucionalización y democratización de los
Estados y sus sistemas de información también han generado que violencias como la intrafamiliar,
de género, religiosa, étnica, entre otras se empiecen a visualizar en los contextos modernos. Aunque
no podemos inferir un crecimiento o decrecimiento de este tipo de violencias en el tiempo, su
presencia es muestra de legados culturales. Incluso la corrupción, que muchos atribuyen como
otros tipos de violencia, encuentra su origen o caldo de cultivo en sociedades de corte patrimonial y
clientelar propias de la cultura política latinoamericana. Pese a ello, estas teorías están lejos de tener
aportes importantes para entender la actual problemática de inseguridad.

La adaptación estructural defectuosa


Hay tipos de violencia y criminalidad que no pueden ser explicadas desde el punto de vista
de la dinámica cultural, pero que obedecen a conflictos sociales propios del proceso histórico-
socioeconómico de la región. Esta situación tiene que ver con los delitos de motivación económica,
los cuales parecen ser el factor de mayor afectación a las realidades locales y nacionales de cada país.
Las teorías que han sido usadas desde el punto de vista estructural de la emergencia de estos delitos,
son la teoría sistémica de “adaptación estructural defectuosa,” puesta en vigencia por autores como
Robert Merton citado por Garland (2005), que explica la delincuencia o la conducta desviada por la
poca correspondencia entre el sistema social (instituciones y mecanismos de acceso y oportunidad)
y el sistema cultural (valores, perspectivas de vida) que en la cultura del capitalismo se promueven
en base a la idea del éxito y lucro sin fin.
Adaptando esta perspectiva a la región, se puede decir que esta vive un proceso de doble vía
contradictorio. Por un lado, la región vive en un fuerte proceso de exclusión estructural, siendo esta

4 Más dramático aún es mirar esta estadística de homicidio para la población más joven en Latinoamérica El homicidio representa la
primera causa de muerte entre población de 15-49 años y de forma más aguda aún este fenómeno recae sobre población masculina.
América Latina presenta el doble de la tasa por cada cien mil habitantes de mortalidad general (todas las causas) entre 15-45 años
(182,9) si se compra con países de alta renta (92,6). Por esta razón, una disminución de la tasa de homicidios en América Latina tendrá
repercusiones directas sobre la reducción de la tasa de mortalidad en general. De aquí se desprende que la reducción en la tasa de
homicidio es un buen indicio.
5 Esto es señal también de un proceso de envejecimiento de la región, donde las enfermedades cardiovasculares, empiezan a ser
comunes en poblaciones con mayores de edad.

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una de las más inequitativas del mundo, con brechas o diferencias enormes en los ingresos, acceso
a recursos básicos y servicios que se ha venido agravando a lo largo del tiempo, y por otro lado, ha
sido colonizada por un fuerte proceso de inclusión cultural que tiene que ver en los patrones de
consumo propio de la expansión de la globalización (tecnología, bienes suntuarios) y los valores
de la economía del capital (éxito y reconocimiento sobre la base del lucro sin fin).Esta teoría de
la adaptación social defectuosa puede servir para explicar delitos menores (robo y hurtos), delitos
contra el patrimonio de mediana intensidad y delitos de mayor intensidad como la delincuencia
organizada local y transnacional, el narcotráfico, el lavado de activos, tráfico de personas, etc.
Existe, no obstante, un fuerte debate en la Criminología clásica que refuta contundentemente
estas aseveraciones otorgando poco valor al análisis de la estructura social defectuosa del delito,
debido a su poca capacidad predictiva. En otras palabras, este enfoque es muy poco satisfactorio para
explicar qué territorios, con mayor nivel de inequidad y pobreza a nivel micro, sean necesariamente
más propensos a ciertos tipos de delincuencia. Las visiones que critican esto han sido conocidas
como las teorías de la socialización deficiente, las cuales atribuyen a la ausencia de una adecuada
socialización en los microgrupos (familia, barrios, amistades) como el principal factor que explica
las conductas desviadas. Sostienen que una persona tendrá mayores posibilidades de delinquir
cuando los juicios positivos frente al comportamiento desviado en los microgrupos superan
cuantitativamente a los juicios negativos (Vásquez Gonzáles, 2003).
Pese a ello, América Latina presenta demasiadas coincidencias frente a un mismo problema
como para excluir el análisis estructural de la desigualdad. Por esto, una combinación de enfoques
estructurales con teorías socialización deficiente nos ayuda a una comprensión más adecuada de
la violencia y criminalidad en la región A estas teorías autores como Vásquez Gonzales (2003),
las han denominado como la Teoría de la desigualdad de oportunidades, la misma que admite
una profunda desigualdad social de ciertos grupos a la hora de acceder a la valoración de metas
socialmente aceptadas. Si al análisis estructural de la desigualdad se le cruzan limitaciones o fallas en
el proceso de socialización de los grupos (hábitos de vida, violencia, consumo de drogas entre otras
cosas) tenemos un escenario bastante predictivo que dé cuenta de este fenómeno en Latinoamérica.6
Es decir, la desigualdad es una condición necesaria (atributo constante) más no suficiente para
explicar la delincuencia.
Pero el análisis estructural también ha sido ampliamente cuestionado debido a su poca
capacidad de comprender el delito de cuello blanco. Al fin y al cabo, este enfoque es por demás
excluyente y discriminatorio, dado que termina etiquetando ciertas personas y lugares como
peligrosos en función de sus necesidades socieconómicas y no por la verdadera motivación del
delito proveniente de una obsesiva compulsión de las sociedades capitalistas del lucro sin fin, que
relativiza cada vez más los límites entre lo legal y lo ilegal. Por lo general, este tipo de enfoque se
utiliza para analizar a problemas de delincuencia organizada transnacional, que ha sido descrito
por autores como Andreas (2005) y Levi (2005) como el producto no deseado de la globalización
y la liberalización de capitales en el mundo actual. Lo dicho, claro está, aupado por condiciones
propicias de debilidad institucional (corrupción institucional a todo nivel, ausencia del control
territorial de los Estados, falta de equipamiento y modernización de las policías) que explican un
mayor arraigamiento de este problema en ciertos países de la región.
En consecuencia, pese a la diversidad de enfoques, la delincuencia y la criminalidad debe
ser entendida como una huella que se explica o deriva de la conflictividad producto del complejo
proceso socioeconómico que vivió, está viviendo y vivirá la región por muchos años más.

6 El tema del narcotráfico ha sido ampliamente debatido como el factor que explica o genera la escalada de violencia en la región. Sin
embargo, pese a que el narcotráfico puede gatillar ciertos escenarios de violencia, no es un factor que explica la violencia en sí mismo.
Existen países que han vivido con el problema del narcotráfico por años y no presentan crecimientos alarmantes de la violencia en su
territorio. Por el contrario, en contextos donde la violencia ha sido una herencia cultural, el fenómeno tiende a acentuarse de mayor forma.
Para ver más sobre esto, consultar Garzón (2010).

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La mirada geopolítica
El entendimiento del proceso geopolítico es otra de las entradas que nos permite entender
la situación actual de la región. En esta medida, si se entiende que el conflicto es parte inherente
a la sociedad y que la violencia es una forma de expresión de interacciones conflictivas, no existirá
sociedad que no evidencie violencia. La determinación de qué es lo que queremos ver como violencia,
sea esta en su más amplio sentido de la palabra: psicológica, estructural, física o institucional (según
algunas clasificaciones), estaría atravesada por juicios o apreciaciones dominantes. En este orden
de cosas, estas apreciaciones nos explicarían cómo América Latina es catalogada la región más
peligrosa según la tasa de homicidios, cuando en el mundo murieron en el 2008 782.014 personas
por suicidio (46% más de muertes que el homicidio) y donde países de alta renta superan tasa
de más de 20 suicidios por cien mil (la tasa promedio de suicidios en países de alta renta bordeó
las13,41 muertes por cada cien mil en 2008, mientras que en Latinoamérica este llegó 5,73).
Pero lejos de los estigmas que generan a las regiones estas apreciaciones dominantes, su
explicación fundamental está en los usos políticos que estas categorías aportan en función de
intereses geopolíticos. En este sentido, con el fin de la Guerra Fría y el fantasma del comunismo, el
tráfico de drogas, armas, material radioactivo, entre otras actividades ilícitas, se han constituido en
el esquema de nuevas amenazas que enfrenta la comunidad internacional. Un punto aparte juega
el periodo post 11 de septiembre de 2001, que mira a economías ilegales como la fuente financiera
que alimenta al terrorismo internacional. Por esta razón, se empezó a utilizar la categoría geopolítica
de “Estados fallidos” puesta en boga en el año 2005 por la revista Foreign Policy para clasificar países
bajo la etiqueta de: países críticos, en peligro, al límite, inestables y muy inestables (Santos, 2009).7
En esta dinámica, juega un papel importante América Latina por el tema del narcotráfico,
por ser la productora del 100% de la cocaína mundial (principal fuente ilegal de recursos en el
mundo) y un sitio de paso de este producto a los principales centros de consumo mundial (Estados
Unidos y Europa). El control de esta economía generó la proliferación de grupos delictivos
altamente organizados con una gran capacidad de infiltración y penetración en la estructura social,
económica y política de los países y con graves consecuencias humanitaria producto de la violencia,
miedo e indefensión que genera en la población. Por esta razón, apelando a la clasificación descrita,
la región ha sido clasificada como en situación crítica o en el límite (según el esquema de Estados
fallidos) y posicionada como un sitio de interés estratégico para el control in situ de la seguridad por
parte de las potencias dominantes.
Aunque las consecuencias del narcotráfico como la violencia, la corrupción y la proliferación
de otros tipos de economía ilegales es una realidad ineludible en la región, las perspectivas
dominantes o hegemónicas no toman en cuenta: la alta relación que tiene este tipo de economía
con el tipo de política que se aplica a ciertos problemas (prohibicionismo de drogas con resultados
paupérrimos), la demanda de su población, su capacidad de pago y el modus operandi que el delito
organizado tiene en la actualidad para la perpetración de sus actividades (utilización de economías
off shore, volumen de capitales). Todo esto hace muy difícil el tratamiento del problema en función
a su ubicación territorial, toda la vez que éste es una cuestión con una alta interrelación mundial
que atraviesa el esquema de Estados fallidos y Estados estables.
Por esta razón, el esquema territorial de intervención en la región sobre estas nuevas
amenazas, parece traspasar los fines de seguridad. Estas estrategias se han basado en la militarización
y criminalización de la problemática, altos niveles de cooperación técnica y financiera que implica

7 La etiqueta de Estados fallidos ha vendió a reemplazar a las categoría de desarrollo-subdesarrollo y centro-periferia en el esquema de
representación mundial. La revista Foreign Policy desde el año 2005 constituye su índice de Estados fallidos en función de 12 indicadores:
sociales, económicos, políticos, derechos humanos. Para ver más: http://www.fp-es.org/estados_fallidos_2010/index2010.html

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influencia institucional sobre los cuerpos de seguridad e Inteligencia, bases extranjeras, y una alta
injerencia en la opinión pública. En este sentido, anclados bajo la etiqueta de “zona crítica o al
límite”, la estrategia de intervención alcanzaría fines más allá de los propósitos planteados que
están ligados a intereses políticos, económicos y geoestratégicos del nuevo orden mundial. En un
esquema hegemónico de etiquetamiento como este, más allá de nuestras realidades de violencia
y criminalidad propias de nuestra región, no pensar en la seguridad como la principal demanda
ciudadana se hace prácticamente imposible.

Una nueva mirada al problema


La comprensión de la inseguridad ciudadana asociada a la violencia y la criminalidad, no
tendría sentido si no entendiéramos las variaciones en nuestra forma de mirar el problema. Estos
cambios tienen que ver, de igual forma, con grandes trasformaciones económicas, sociales y políticas
que han atravesado el mundo desde hace tres décadas y que han influido en las formas de gestión
y procesamiento social de los mencionados procesos sociales. Un primer personaje en advertirnos
estos cambios fue Ulrich Beck (2003), con su mirada a las sociedades del riesgo global. Esta tesis
sostiene que el paradigma de la seguridad social ante todo y contra todo propio de los Estados de
Bienestar europeos, es imposible debido a sus altos costos económicos y ambientales que implica
su sostenimiento, además de sus pretensiones totalitarias. Por esta razón, la noción del riesgo es
necesaria e intrínseca a la desregulación financiera y tecnológica del mundo, lo cual es sinónimo de
nuevas formas de reproducción del capital.
Pese a ser una tesis altamente rebatida en América Latina debido a la ausencia de modelos de
Estados de Bienestar parecidos a los europeos en la región, la tesis de Beck nos sirve para comprender
en cierta manera la emergencia del criterio de gestión del riesgo en el tratamiento de problemas
considerados marginales en las sociedades de bienestar, tales como la violencia, la criminalidad,
la polución, entre muchas cosas más. En efecto, partiendo de la postura de O. Maley (2006), que
indica que las sociedades actuales ya no buscan llegar a las causas de los problemas, sino controlarlos
a través de un adecuado control actuarial de los riesgos, se puede entender a autores como Garland
(2005), quienes explican los grandes cambios en la visión frente al problema del delito en nuestras
sociedades. Para este autor, el delito dejó de ser hace rato un problema de privación o ausencia de
atención social, para pasar a ser un tema de ausencia de control. Por ello, se explica el aumento de
las culturas punitivas, el control ambiental, los dispositivos de seguridad, las empresas de seguridad,
entre otras cosas; los cuales apuntan a disminuir la oportunidad de cometimiento de delitos antes
que atacar sus causas.
Pero más allá la política pública, esta nueva forma de mirar el tema tiene impactos en el
gobierno de nuestros problemas cotidianos. Autores como Simon (2006) sostienen que las sociedades
actuales no están experimentando una crisis del delito y el castigo sino una crisis de gobierno que les
ha llevado a priorizar al delito y el castigo como contextos para el ejercicio de ese gobierno. Esto en
la medida que el gobierno a través del delito ha visto en esta problemática una manera de solucionar
sus dificultades cotidianas y guiar las conducta de los otros. Por esta razón, una mirada apropiada
a la inseguridad ciudadana en América Latina es comprenderla en el marco de grandes cambios en
las dinámicas de gobierno y su articulación a los problemas sociales. Solo así se explica la amplia
organización social y adhesiones que generan temas negativos como la inseguridad en la gobernanza
política de las sociedades.

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Los mass media y las sociedades del miedo
La influencia de los procesos macroestructurales que atraviesa la región en las últimas
décadas, no podría ser entendida sin la fuerza avasalladora que brinda el despunte tecnológico de
los mass media a nivel mundial. En este sentido, valiéndonos de las múltiples investigaciones que
se han hecho respecto a la relación de medios de comunicación masiva en la sociedad, podemos
determinar la alta vinculación de estos en nuestra priorización de asuntos sociales, nuestra actitud
frente a las cosas, la construcción social o imaginario sobre el origen, el desenlace de problemas y
nuestras agendas para resolver las cuestiones cotidianas.
Por esta razón, es la globalización de los medios de comunicación y su poder lo que explicaría
cómo el riesgo como categoría de gobierno ha derivado en sociedades del miedo y con patrones
de opinión pública tan estandarizados. Son los medios de comunicación y su afán de lucro los
que explican también la espectacularización de la violencia como mercancía, haciendo de esta un
asunto de consumo popular cotidiano. Son los medios los que nos guían en nuestra valoración
espacial del mundo en función de las problemáticas sociales; es decir, nos hacen percibir problemas
ajenos a nuestra realidad como íntimos y viceversa. Los medios de comunicación condicionan
también nuestros juicios e intolerancia hacia lo diferente y son los medios los que influyen nuestras
valoraciones del pasado, presente y futuro de los problemas sociales.
En definitiva, si bien es un tema que ha ameritado y ameritará mayor comprensión e
investigación al respecto, no podemos de dejar de valorar su impacto estructural en las dinámicas
sociales actuales como la inseguridad y la violencia.

Sobre el libro
Probablemente muchos se preguntarán qué hace un análisis tan generalista como este cuando
lo que se busca es crear un preámbulo para la comprensión de un libro de seguridad ciudadana que
habla de la realidad social de una ciudad como Quito. En efecto, para una posición como ésta, las
pretensiones y oportunidades que una administración local tendría frente a problemáticas serían
limitadas, pues escapan considerablemente de su campo de acción.
Ahora bien, es un hecho a voces que el trabajo en seguridad es siempre creciente en cuanto a
su demanda y genera poca rentabilidad política respecto a los logros. Por esta razón, lo dicho podría
interpretarse fácilmente como un justificativo conformista y fatalista de que no hay nada más que
hacer en el tema y por tanto como se diría de manera coloquial: “apaguemos la luz y vayámonos a la
casa.” Sin embargo, pese a que el tema es complejo, no quiere decir que las autoridades públicas de
todo nivel no estén obligadas por todos los medios a buscar medidas para minimizar sus impactos
a la sociedad, ni que la gestión local no sea importante desde el punto de vista estratégico. Por ello,
es necesario el correcto entendimiento de los difíciles procesos culturales, sociales, económicos
y políticos que enmarcan la gestión pública con el fin de ubicar el alcance de la gestión local y
permitan descifrar los nuevos desafíos que se enfrenta la ciudad en esta materia.
Por lo general, la literatura sobre descentralización del Estado nos ha indicado que los
problemas locales es mejor resolverlos a instancias locales. Esto debido a la particularidad de los
asuntos territoriales que solo pueden ser vistos y percibidos a estas instancias debido a su grado de
cercanía de los gobiernos locales con la población, y el grado de comprometimiento que tiene la
ciudadanía con asuntos de interés cotidiano. Es decir, además de ser una herramienta más eficaz de
política pública, la mirada local implica un mejor ejercicio de gobernanza política frente a problemas
sociales. En este sentido, la seguridad ciudadana ha sido concebida en la última década como un
asunto de interés local (Ribeiro y Luciane, 2011; Sozzo, 2009; Millard, 2009; Mesquita Neto, 2008).

17
Frente a esto, el Municipio de Quito ha diseñado una institucionalidad en el tema que le ha
permitido ser un referente regional en el modelo de atención de seguridad a su población. Con la
llegada del alcalde Augusto Barrera en 2009, se creó la Secretaría de Seguridad y Gobernabilidad
con el fin de articular bajo un solo mando todos los servicios que tiene la ciudad de Quito en
seguridad como la Policía Metropolitana y el Cuerpo de Bomberos. De la misma manera, se hace
un manejo directo de la tasa de seguridad a través de la Empresa Metropolitana de Logística para la
Seguridad y Convivencia Ciudadana (EM-Seguridad Q), y establece un mejor nivel de coordinación
local con las instancias nacionales a cargo de este tema: la Policía Nacional y los servicios de justicia.
Más allá de su proceso de institucionalización, uno de los avances más importantes del
Municipio fue que le otorgó al país por primera vez una visión holística de la seguridad por fuera del
enfoque netamente policial. Por medio de esto, se logró articular un modelo de atención integral
de justicia, especialmente en temas de violencia intrafamiliar y de género en la ciudad, lo cual es
replicado con gran fuerza a nivel nacional en los momentos actuales. Por apoyo municipal, de igual
forma, se creó por primera vez la Central Metropolitana de Atención de Ciudadana (CEMAC)
que fue por largos años el único sistema unificado de llamadas de emergencia para una ciudad, y
qué hablar de la video vigilancia a través del Sistema de Ojos de Águila en Ecuador y las alarmas
comunitarias que son modelos de atención replicados con muchas fuerza en otras ciudades del país.
En materia policial, Quito, con apoyo municipal, fue pionero en desarrollar modelos de
policía comunitaria en Ecuador. Esta labor no se pudo lograr sin el aporte de la tasa de seguridad
y un adecuado nivel de planificación y articulación zonal y microzonal con las instancias policiales
en la ciudad. Actualmente, este modelo de desconcentración y articulación pretende ser replicado
a escala nacional a través del modelo de circuitos y distritos promovidos por el gobierno nacional y
sirve estratégicamente a la policía para recuperar la confianza ciudadana de sus servicios y mejorar
su modelo de gestión territorial.
Si de violencia hablamos, ha sido fundamental la labor municipal en generar conciencia
ciudadana a través de sus campañas hacia problemas como la violencia intrafamiliar, la violencia de
género en espacios públicos, la violencia contra la niñez, entre otras. Quito es una de las ciudades
pioneras en Ecuador en responsabilizarse directamente en la regulación del tránsito que le permitirá
sin duda, lograr importantes avances en materia de seguridad vial (tema fundamental en seguridad
ciudadana). Por el lado de los delitos, Quito mantiene tasas de homicidios estables y con tendencia
a la baja en los últimos años. Si el sólo hecho de mantener una tasa es positivo, bajarla más de
tres puntos en dos años es un logro importante en seguridad. Muchas veces la complejidad de
las situaciones impide ver los avances y logros importantes de la gestión que sin duda alguna han
servido a las ciudades a contener ciertas problemáticas en contextos adversos.
Pese a ello, los desafíos para la gestión Municipal aún son múltiples y se traducen en:
• Es importante seguir avanzando en políticas que le permitan superar a la ciudad
ciertos tipos de violencia y criminalidad producto de nuestra herencia cultural como el
consumo de alcohol, riñas, cultura de la ilegalidad, etc. La apuesta municipal en esta
temática es fundamental, estratégica, y debe ser promovida de manera emblemática en
un contexto donde las salidas al problema de inseguridad ciudadana se desenvuelven
en respuestas netamente policiales y represivas. Incluso temas de tránsito, y violencias
sociales invisibilizadas como la violencia étnica a personas de tercera edad y
discapacitados deben ser incluidas en este modelo de intervención.
• Un aspecto clave, que desde la gestión municipal se puede lograr, es la necesidad

18
de reducción de brechas en el acceso a recursos y servicios básicos a su población.
Más del 60% de los indicadores que conforman la pobreza por Necesidades Básicas
Insatisfechas (NBI) están claramente identificadas con responsabilidades directas de
los gobiernos locales. La inequidad es una condición propicia o caldo de cultivo para
la proliferación de conductas delictivas en la población. Se dice con frecuencia que la
mejor prevención en seguridad, es tener una excelente política social.
• Reducir la vulnerabilidad de los proceso de socialización de jóvenes a través de
campañas deportivas, culturales, empleo, junto a la creación de campañas y seguimiento
en las escuelas sobre consumo de alcohol y drogas son alternativas trascendentales
para profundizar a nivel de estrategias. La focalización en poblaciones en riesgo o
poblaciones inmiscuidas ya en el ámbito delincuencial es el desafío más importante de
toda política pública en seguridad.
• Seguimiento y coordinación junto con los procesos de modernización y reforma
institucional de la justicia, la policía y cárceles es un desafío aún en construcción.
Es necesario ajustar estos procesos con la gestión municipal, y velar por el buen
desenvolvimiento de estos servicios en la población. La veeduría constante municipal
en estos temas, pese a no tener responsabilidad directa, es necesaria para tener servicios
de calidad y evitar el ejercicio de la corrupción.
• Establecer un nuevo marco para la gobernanza local de la seguridad ciudadana es
un desafío también estratégico. En un contexto marcado por una alta politización
del tema, la labor municipal puede jugar un rol central para recuperar la confianza
y adhesiones ciudadanas frente a la problemática. Si bien es muy complicado que la
gente no sienta inseguridad, sí se puede lograr que la gente tengan una actitud más
optimista frente al tema.

Un punto aparte en la gestión local es el Observatorio Metropolitano de Seguridad


Ciudadana (OMSC). Desde hace 10 años, esta unidad trabaja en la producción y estandarización
de cifras confiables, oportunas, integrales y territorializadas para toma de decisiones en seguridad
ciudadana. La consolidación del Observatorio implicó también el desarrollo de talento humano
idóneo para la producción y análisis de información de violencia y criminalidad constituyéndose
en una experiencia ejemplar y a seguir en Ecuador y América Latina con amplio reconocimiento
por la comunidad experta en la temática. La opinión pública local, nacional e internacional toma
recurrentemente cifras de la Capital producidas por el Observatorio de Quito. El Observatorio
genera asimismo insumos de análisis ligado al conocimiento y problemáticas puntuales en la ciudad.
La diversidad de estudios, entre cuantitativos y cualitativos, nutrió el conocimiento de autoridades
para la toma de decisiones. Por esta razón, se ha visto la necesidad de poner a conocimiento del
público en general esta variedad de estudios con el único objetivo de contribuir al conocimiento
de la temática, aportar a los desafíos que la ciudad tiene en el tema y ser un aporte al debate a la
ciudanía en general.
El libro presentará resúmenes de investigaciones cuantitativas y cualitativas promovidas por
el OMSC en orden cronológico. Empezará con la investigación realizada por Manuel Dammert
y Carla Estrella en 2009 donde se hace un ejercicio geoestadístico de mirar las relaciones entre
violencia, delito y aspectos sociales de la ciudad de Quito. El texto se presenta desafiante por ser
el primer estudio en la Capital que pasa de la mera descripción geográfica del delito al verdadero
análisis geoespacial del tema, lo cual sin duda constituye su aporte más fundamental y un legado al
análisis delictual. El segundo texto fue escrito en 2010 por Jaime Fernández y Christian Paúl Llano

19
hace una perspectiva estadística de las causas de los homicidios en Quito a través de los árboles
de regresión y redes. El método, fundamentado en árboles comparados, tiene las ventajas de ser
más fácil de interpretar sobre todo cuando el conjunto de predictores contiene variables discretas
y continuas. Su meta es predecir el resultado de una variable de un conjunto de datos predictores.
El tercer resumen es una investigación cualitativa presentada en el 2010 por Daniel Pontón sobre
pequeña delincuencia, donde apoyándose de métodos etnográficos, establece perfiles delictuales
en función su contexto social, motivación de inicio, modus operandi, y carreras delictivas. La cuarta
investigación, por su parte, es un buen y útil instrumento de aporte municipal al seguimiento de
una de las áreas menos evaluadas en la seguridad ciudadana: la justicia penal. En este contexto,
Santiago Babase, a finales del 2010, hace una exposición clara de las fases del proceso penal y cuáles
son sus posibles métodos e indicadores de monitoreo. El texto de Johanna Herrera, presentado
en 2011, en cambio es una interesante articulación de los estudios cualitativos y los cuantitativos
aplicados a los análisis de seguridad. Así, por medio de entrevistas a operadores de seguridad, se
puede ponderar cuantitativa y geográficamente los problemas profundos de la ciudad en seguridad
y violencia y que no puede ser conocido por la producción estadística normal. Esto, sin duda, fue
una pieza sustancial en el conocimiento y comprensión de la inseguridad a nivel de barrio y una
potente herramienta de información y análisis. Por último, el estudio de Mercy López realizado en
2012, es un excelente investigación que nos traslada a comprender las múltiples manifestaciones del
problema del femicidio en la ciudad de Quito.

Estoy seguro que los estudios presentados serán de utilidad para los fines planteados.

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21
Dinámicas espaciales del crimen
en la ciudad y el barrio8
9 10
Por: Manuel Dammert Guardia y Carla Estrella

1. Introducción
En el debate sobre las violencias urbanas, una entrada de análisis no siempre problematizada
ha sido la variable espacial. Esto se debe a la predominancia de dos premisas que han dificultado
la comprensión de la relación entre espacio urbano y violencias urbanas: por un lado, la relación
causal que se establece entre ciudad y violencias; y por otro, el asumir el espacio como un contenedor
de las prácticas sociales (Carrión, 2009). Estos aspectos se relacionan con la importancia que han
alcanzado dentro de la región (América Latina) los discursos sobre prevención situacional y/o
ambiental, en donde se encuentran una forma de concebir el espacio en general y el espacio urbano
específicamente (ver: Herbert y Brown, 2006).
Estos debates poseen una gran importancia dado el carácter cada vez más fragmentado y
segregado de nuestras ciudades, donde –en última instancia- se encuentra en disputa el espacio
público como cualidad política de la ciudad y coyuntura especifica. Respecto a la criminalidad
e inseguridad, se podría plantear que estos fenómenos actúan –cada vez con mayor fuerza- como
organizadores del espacio urbano, influyendo directamente sobre su producción. Aspectos que se
expresan en el amurallamiento y creación de ciudades fortalezas (Caldeira, 2000), la estigmatización
de lugares urbanos debido a su supuesta concentración de actos criminales y los efectos de políticas
y discursos de criminalización de la pobreza (Wacquant, 2007), la expansión de un modelo de

8 Este texto es un resumen parcial del trabajo “Crimen y espacio urbano: estudio exploratorio en la ciudad de Quito” realizado por Manuel
Dammert Guardia y Carla Estrella el año 2009 por encargo del Observatorio Metropolitano de Seguridad Ciudadana (OMSC). Los datos
y cifras citadas en este texto corresponden al año de elaboración del trabajo, por lo que no se incluyen secciones completas, dado la
distancia con el año de los datos. Las opiniones expresadas son del autor y no reflejan necesariamente la posición del OMSC. Además, el
trabajo contó con el apoyo de la CAF (Corporación Andina de Fomento).
9 Manuel Damert Guardia. Docente contratado, Departamento de Ciencias Sociales, Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP).
10 Carla Estrella. Antropóloga de formación, ha cursado dos maestrías, una en Ciencias Sociales con mención en Antropología (FLACSO-
Ecuador) y otra en Estudios Sociales de la Ciencia y la Tecnología (Universidad de Salamanca-España). Las principales líneas de
investigación se centran en la antropología urbana: la cultura popular, el espacio urbano y el ámbito de la ciencia y la tecnología. Sus
investigaciones más importantes: “Evaluación de la Tasa de Seguridad”. Secretaría de Seguridad y Gobernabilidad- Municipio del Distrito
Metropolitano de Quito ( Agosto 2011 – Enero 2012) y “Estudio sobre las causas del homicidio en el Ecuador”. Ministerio de Gobierno,
Policía y Cultos- Subsecretaría de Seguridad Interna. ( Abril - Julio 2010).

22
ciudad neoliberal (Brown y Herbert, 2006; Brenner y Theodore, 2002), entre otros. Y a su vez,
estas transformaciones tienen relación con modelos de ciudad fragmentadas y segregadas, en donde
muchas veces las políticas urbanas promueven o permiten estas tendencias (Dammert y Oviedo,
2004). De esta manera, es necesario situar a las “violencias urbanas” como un eje central en la
producción del espacio urbano.11
Para introducirnos en estos debates, el objetivo central de la investigación es analizar
la relación entre espacio urbano y dinámicas de criminalidad e inseguridad a partir del estudio
cuantitativo y cualitativo de algunas zonas consideradas de “alto riesgo e inseguridad” de la ciudad
de Quito (Ecuador).
Con el fin de poder organizar un argumento al respecto, se decidió trabajar en dos escalas
de análisis: ciudad y barrio. En cada una se definieron diferentes estrategias metodológicas para
identificar la distribución espacial de la criminalidad en la ciudad y su relación con otras variables se
trabajó con tres bases de información: a) base de delitos denunciados a la propiedad, automotores,
homicidios y personas de los años 2006-2008 proporcionada por el Observatorio Metropolitano de
Seguridad Ciudadana (OMSC); b) el censo de población y vivienda 2001 – INEC; c) Encuesta de
victimización y percepción de inseguridad en el Distrito Metropolitano de Quito – CYMACIT. Para
procesar la información se utilizaron diferentes programas estadísticos y geográficos generales (Spss,
Excel, Arcview), así como especializados (CrimeStat). Esta información fue complementada con
entrevistas a expertos, autoridades locales, funcionarios de la policía y policía comunitaria, entre
otros.12 Estos son debates que involucran diferentes dimensiones de la condición urbana: por un
lado, los usos y desplazamientos que realizan los habitantes; y por otro lado, la relación entre hábitat
y construcción de lugares.13 Además, se realizó un análisis de correlación de variables provenientes
de estas tres fuentes.
A partir de estos resultados y en base a la información estadística disponible, se elaboró un
análisis multivariante con el fin de identificar clusters o conglomerados de barrios que permitieran
la selección del caso más representativo de cada grupo.14 Nuestro interés era seleccionar barrios
pertenecientes a grupos de estratos bajos y medio-bajos, que posean niveles diferenciados de
criminalidad e inseguridad, sean zonas de uso residencial principalmente, se ubiquen en diferentes
lugares de la ciudad (norte, centro, sur) y formen parte tanto de zonas urbano consolidadas como
periféricas. De esta manera, se seleccionaron cuatro barrios para estudios de caso. En cada uno de
ellos se realizó entrevistas semi-estructuradas con residentes, líderes barriales, policía comunitaria,
entre otros.15
El documento se organiza de la siguiente manera: 1) los principales rasgos de organización
socio-espacial de la ciudad de Quito; 2) las características de la geografía del delito en la ciudad de
Quito, centrándonos en tres tipos de delitos: homicidios, delitos a personas y delitos a domicilios;
3) la información cualitativa recogida en cada uno de los barrios seleccionados es discutida a través
de tres ejes: la construcción espacial del barrio como escala de análisis, la relación entre el barrio y
las organizaciones barriales, y los elementos presentes en la construcción espacial del miedo; 4) por
último, se presentan algunas reflexiones surgidas de este trabajo exploratorio.

11 Actualmente, las violencias urbanas actúan como productor y producto de las transformaciones en las ciudades (Caldeira, 2007;
Wacquant, 2007).
12 En total, se realizaron 13 entrevistas semi-estructuradas.
13 Entendemos el lugar como “la forma clave de comprender el espacio a partir de la experiencia del sujeto y con toda la carga de sentido
que dicha experiencia lleva consigo. El lugar es considerado como acumulación de sentidos” (Aguilar, Hiernaux y Lindón, 2006: 12-13).
14 Para la realización de este ejercicio se seleccionaron 23 variables de las tres bases de datos. El universo sobre el que se trabajo fue la
muestra de barrios utilizados en la Encuesta de Victimización (2008), dado que nos interesaba poseer la mayor cantidad de información
de cada barrio. El método utilizado fue el de k-medias.
15 Se realizaron 51 entrevistas semi-estructuradas a residentes de estos barrios.

23
2. Fuentes de información secundaria
Además de la información primaria recogida (a través de entrevistas semi-estructuradas,
fichas de observación, entre otros instrumentos), es necesario hacer una aclaración respecto a las
fuentes de información secundaria utilizadas. Dado el debate presente en la literatura respecto a las
fuentes de información utilizadas en los estudios sobre crimen e inseguridad, es necesario señalar
que las principales fuentes para el estudio y diseño de políticas públicas al respecto son los datos de
estadísticas oficiales sobre las denuncias de delitos y las encuestas de victimización –oficiales y no
oficiales-. Cada una de estas fuentes debe ser utilizada con ciertas precauciones, lo cual nos obliga a
explicitar los problemas que poseen.
Sobre las cifras “oficiales” de denuncias se han presentado críticas como su uso a veces
electoral, su carácter de manufacturación en muchos casos, y los problemas en el proceso de
producción de información. A esto se añade la cifra negra, es decir, la que solo da cuenta de la
dimensión del crimen (el hecho denunciado). Sobre las encuestas de victimización, se critican
sus limitaciones para cumplir su promesa fundacional (brindar luces sobre la “brecha negra” y la
situación de la criminalidad), a lo que se agrega que solo toman en cuenta algunos delitos; no suelen
basarse en definiciones legales, y no se realizan de forma sostenida y sistemática16.
Es decir, si bien la información de estas fuentes permite contextualizar y producir un
panorama de la situación criminal y de la inseguridad en la región, existen vacíos. Se deben repensar
las lecturas sobre la seguridad ciudadana y la violencia en la región e incorporar actores en estos
entramados sociales17. Igualmente, es importante repensar (Carrión y Espín; 2006) los supuestos
teóricos-metodológicos que existen en estas fuentes de información, para renovar y actualizar el
acercamiento y la comprensión de los fenómenos criminales en particular, y la violencia en general.

Quito: morfología social y territorial 18

El primer paso para intentar comprender las dinámicas espaciales del crimen e inseguridad
en Quito tiene que ver con identificar los principales rasgos de la ciudad. La organización socio-
económica de la ciudad es un componente central a la hora de preguntarnos sobre la espacialidad
del crimen y la seguridad.
El Distrito Metropolitano de Quito poseía una población de 1’842.201 habitantes para el
año 2001, de los cuales más del 75% vive en zonas urbanas.19 A lo largo del proceso de urbanización,
la ciudad se ha ido organizando a través de una estructura longitudinal (sur-norte) con el Centro
Histórico como espacio céntrico geográficamente; y posteriormente en las últimas décadas ha
adquirido mayor fuerza el proceso de expansión urbana hacia los valles de la ciudad.20
Actualmente, la ciudad presenta una tasa de crecimiento poblacional baja respecto a lo
ocurrido hasta 1980 con el proceso de migración campo-ciudad. Sin embargo, esto no ha significado
que la ciudad deje de crecer en términos de territorio. En esta línea, se pueden señalar tres procesos
principales de crecimiento y ocupación: “1) expansión urbana en Quito hacia los extremos norte-

16 Al respecto existe una amplia literatura. Por ejemplo, se puede consultar: Sozzo (2008, capítulo 1; 2009); Carrión y Espín (2009]); entre
otros. Para profundizar en el análisis y evaluación de los sistemas de información ver: Dammert, Ruz y Salazar, 2008.
17 Véase como ejemplo Carrión y Dammert Guardia, 2009a, donde se analiza la seguridad con los ejes: seguridad privada, cooperación
internacional, presupuesto nacional y locales, costos de violencia.
18 El contenido de esta sección y de la que presentaba los datos de denuncias y homicidios en la ciudad de Quito a nivel comparativo
con otras ciudades no se incluye en este documento. Al respecto, se pueden consultar los diversos informes actualizados elaborados por
el OMSC.
19 Es necesario señalar que en el periodo intercensal 1990 – 2001, el área de mayor crecimiento es la suburbana o rural con 4.8% frente
al 2.6% del área urbana.
20 Sobre el proceso de crecimiento urbano del DMQ ver: Carrión (1987).

24
sur, hacia los valles colindantes y un proceso de compactación de la ciudad central; 2) dispersión en
los valles suburbanos; 3) aislamiento de las áreas rurales (Instituto de la Ciudad, 2009: 174).
Siguiendo a Vallejo (2008) es posible identificar tres principales estructuras geográficas en
el DMQ. En primer lugar, la ciudad central, con un proceso de consolidación y densificación en
las últimas décadas (ha pasado de una densificación de 61 ha/Has. en 1990 a 91 en 2005), con
una estructura policéntrica en su interior gracias al desarrollo de diversos tipos de centralidades
(comercio, entretenimiento, entre otros) lo cual ha significado el cambio de usos principales de
suelo y una disputa entre los diferentes actores (industria, inmobiliario, comercio, servicios) por
el uso de los espacios, y con zonas que aún no poseen niveles de accesibilidad a servicios básicos.
En segundo lugar, el área suburbana (dispersa y sub-ocupada), la cual el producto del proceso
de periurbanización de carácter expansivo y difuso que empieza en la década de 1980 gracias a
la movilidad residencial de sectores medios y altos hacia los valles. En tercer lugar, las áreas no
urbanizables, dedicadas principalmente a actividades agropecuarias. Vale advertir, que para nuestro
análisis hemos considerado principalmente los dos grupos mencionados, dejando de lado las áreas
principalmente rurales.
En líneas generales, se puede plantear que el Distrito Metropolitano de Quito se encuentra
en un proceso de metropolización y de consolidación de un tipo de organización espacial, junto
con la consolidación de un modelo administrativo territorial iniciado a comienzos de la década de
1990 (R. Vallejo, 2008). En las últimas décadas el DMQ ha sido objeto de diversas transformaciones
urbanas que han redefinido su carácter (metropolitano), su modelo principal de expansión
(periurbana difuso) y la aparición de una estructura policéntrica en su interior bastante definida.
No nos vamos a detener en estos procesos. Nos interesa señalar las principales características de su
morfología territorial y social.
Si nos fijamos en los niveles socio-económicos de la población y hogares, se aprecia que
existe una importante cobertura de servicios básicos –favorecida en parte por la forma urbana poco
dispersa de la ciudad en su eje central-. Así, según datos del Censo 2001, el 78% de las viviendas
contaban con cobertura de al menos siete servicios básicos.21 Respecto a la pobreza, el 17.5% de
los hogares se encontraban en estado de pobreza (necesidades básicas insatisfechas) y 3.8% en una
situación de pobreza extrema.
Al mirar la situación del DMQ en perspectiva comparada a nivel nacional, se observa que
Quito presenta condiciones de vida superiores al resto del país. Como señala Larrea, “mientras
la pobreza nacional llegaba al 45% en 2006, el área urbana de Quito tenía únicamente un 20%
de su población pobre, con uno de los mejores promedios del país. Esta ventaja (señala el autor),
sin embargo, se relativiza al observar con mayor detalle la distribución espacial de la pobreza en la
ciudad” (Larrea, 2009: 103). Es decir, la situación “positiva” de la ciudad frente al resto de ciudades
del país esconde las diferencias y las formas de organización espacial socio-económica de la ciudad.
Este aspecto es relevante para nuestro trabajo en tanto nos permite contextualizar el espacio donde
se producen cierto tipo de dinámicas espaciales relacionadas al crimen y la inseguridad.
Respecto a la distribución socioeconómica de la población en la ciudad se puede señalar los
siguientes puntos22 En primer lugar, sobre la incidencia de pobreza en zonas censales, con base a la
información del Censo 2001 y la Encuesta de Condiciones de Vida 2006, se tiene una distribución
espacial con polos claramente identificables: por un lado, los espacios de mayor pobreza (las zonas
donde el total de habitantes, entre un 62.4% y 96% son pobres) se encuentran ubicados en el

21 Con la excepción de los siguientes servicios que presentan una cobertura menor: disponibilidad de servicio telefónico (58%) y servicio
ducha uso exclusivo (68%).
22 Para estos puntos nos basamos en el trabajo del Observatorio Socio-ambiental de la Universidad Andina Simón Bolívar.

25
extremo sur, extremo norte y la parte nor-occidental (áreas de relativa reciente urbanización). Y
por otro lado, los espacios de menor incidencia de pobreza (identificados con el color verde) se
concentran en el sector norte de la ciudad.
En segundo lugar, respecto al coeficiente Gini de desigualdad entre las zonas censales, se
tiene que el valor máximo que adquiere este coeficiente en Quito es de 0.492 y el menor de 0.247,
cifras que no son muy altas si se las compara a con otras ciudades de la región. Pese a esto, destaca
como mientras en la zona sur de la ciudad (eje central) se sitúan lugares con menores niveles de
desigualdad, es en las zonas de expansión como los valles (p.e. Cumbayá) y en zonas periféricas del
Norte (donde encontramos el desarrollo de diversas obras urbanas de vivienda bajo el modelo de
conjuntos cerrados destinados principalmente a sectores medios- altos y altos) donde se presentan
los mayores niveles de desigualdad.
En tercer lugar, respecto al modelo de ciudad, se puede plantear como hipótesis a ser
verificada en investigaciones posteriores, que nos encontramos frente a una ciudad con bajos niveles
de segregación (en crecimiento), pero fragmentada. Este último aspecto debe situarse dentro del
propio proceso de urbanización de la ciudad, donde el paso de una estructura concéntrica a una
longitudinal demarcó las diferencias entre un norte y un sur (diferencias que siguen presentando
vestigios en la distribución espacial de los grupos sociales, sino en los imaginarios urbanos que
participan en la construcción cotidiana de la ciudad); y este proceso se ha venido intensificando con
los procesos de periurbanización y una estructura policéntrica.
En cuarto lugar, y relacionado con lo anterior, existe cierto grado de concentración de
grupos sociales en determinados espacios de la ciudad. Espacios, que si bien no son reducidos a
pequeños anclajes sociales, marcan una pauta entre diferentes zonas de la ciudad (norte-sur, valles,
entre otros). Es en la parte norte de la ciudad central, donde se concentran los hogares con menores
niveles de pobreza de forma homogénea en un territorio amplio. En tercer lugar, las zonas de
crecimiento y expansión urbana dan cuenta de los bajos niveles de acceso a servicios básicos. Es en
estas zonas donde se concentran los mayores niveles de incidencia de pobreza.

3. Hacia una geografía del delito


Las características señaladas en la sección anterior, permitirán situar las dinámicas espaciales
del crimen e inseguridad. En los últimos años, presenciamos un mayor interés por relacionar la
variable espacial con dinámicas de delito, inseguridad y miedos.23 La entrada que se va a desarrollar
en esta sección tiene por objetivo señalar las principales dinámicas delictuales en Quito a partir del
uso de modelos estadísticos espaciales y la utilización de sistemas de información geográfica (SIG)24
a partir de la información disponible.25
Antes de continuar, es necesario detenernos en dos aspectos. Por un lado, se deben asumir
las limitaciones que presentan este tipo de estudios, principalmente por los problemas en la

23 A diferencia del contexto anglosajón donde este tipo de estudios y la introducción de métodos de geo-referenciación presenta una
trayectoria mayor. Para el caso de América Latina, dentro de la literatura sobre estos tres ejes (delito, inseguridad, miedos) y su relación con
el espacio urbano algunos ejemplos son: Dammert y Oviedo (2004); Rebotier (2009); Rodríguez, Rodríguez y Salas (2009); Rodríguez,
Rodríguez y Oviedo (2008); Silveira e Imanishi (2009), entre otros.
24 Sobre el uso de SIG en el estudio de la inseguridad y crimen algunos trabajos son: Anselin y otros (2000); Braga (2000); Departamento
de Justicia de Estados Unidos (2005); Fitzgerald y otros (2004); Moreno y otros (2001); Ratcliffe (2002, 2004); Wallace y otros (2006);
entre otros.
25 Es necesario señalar que la principal limitación de nuestro trabajo es la falta de información. Es necesario avanzar en la construcción
de indicadores espaciales sobre el delito, la inseguridad y las violencias urbanas. Algunos de estos indicadores podrían ser: gestión
territorializada de la seguridad (según Administraciones Zonales para el caso del Municipio y Unidades de Vigilancia para la Policía) donde
se incluya tanto las operaciones relacionadas al control y la prevención, la implementación de proyectos focalizados, entre otros aspectos.
Además, es necesario actualizar diversos registros como son equipamiento urbano, limites barriales, entre otros.

26
obtención y recolección de datos (delitos y encuestas de victimización). Es decir, depende en gran
medida de la calidad de los datos utilizados, por lo que los problemas en el registro producirán un
sesgo. A esto se suma la cifra negra o criminalidad sumergida (es decir, aquellos delitos cometidos
que no fueron denunciados).26 Y por otro lado, se debe señalar que para el caso de Quito y Ecuador
existen pocos estudios de este tipo. La principal iniciativa para desarrollar este tipo de trabajos
proviene del OMSC, aunque con serias limitaciones como la nula implementación de herramientas
de estadística espacial especializada, el poco seguimiento en términos de políticas públicas que se le
ha dado a estas iniciativas, entre otros.

3.1. Distribución espacial del crimen


Una premisa que cuenta con bastante respaldo en la literatura académica, tiene que ver con la
distribución desigual de los hechos delictivos en la ciudad. Es decir, que cada delito suele presentar
dinámicas de concentración, dispersión y desplazamientos particulares dentro del territorio de la
ciudad.
En esta línea, el Gráfico N°1 muestra la distribución territorial de delitos (contra la propiedad:
domicilios, personas, empresas) según las administraciones zonales en las que se encuentra dividida
administrativamente la ciudad para el año 2008. Se observa que la administración que concentra
la mayor cantidad de denuncias de estos tres tipos de delitos es la zona norte de la ciudad. Además,
según la información del mismo año se aprecia que esta zona concentra el 48.13% del total de
delitos contra la propiedad considerados (personas, propiedad, empresas).

Gráfico N°1: (DENUNCIAS) Distribución territorial de delitos a la propiedad a principales afectados en


Quito, según administración zonal y afectado (2008)

60%

50%
Domicilios
40% Personas
Empresas
30%

20%

10%

0%
CALDERÓN

CENTRO

ELOY ALFARO

LA DELICIA

LOS CHILLOS

NORTE

QUITUMBE

TUMBACO

Fuente: Observatorio Metropolitano de Seguridad Ciudadana del Distrito Metropolitano de Quito.


Fuente:Elaboración propia.
Observatorio Metropolitano de Seguridad
Ciudadana del Distrito Metropolitano de Quito
Elaboración propia

26 Según el Barómetro de las Américas (2008), frente a la pregunta ¿ha sido víctima de hechos delictivos en los últimos 12 meses? un
20.85% de los entrevistados en Ecuador respondieron que si, y de esos un 66.52 respondió que no denuncio el hecho.

Tabla de homicidios por cien mil habitantes por provincia 27


53,3

60
47,2

50 Tasa Homicidios por cien mil habitantes por provincia


,9
Si bien el conocimiento respecto a este tipo de concentración de los principales tipos de
delitos contra la propiedad en la Administración Norte es de conocimiento de diversos actores
públicos, nos interesó ampliar esto a partir de la utilización de otras medidas que permitieran
identificar otros matices de esta distribución espacial.
En primer lugar, se decidió calcular el nivel de delitos en relación a la población y hogares
de cada barrio de la ciudad. Nos interesaba ver si existían algunos barrios que presentaran mayores
niveles de concentración de denuncias. Sin embargo, los resultados no presentan una concentración
clara para los casos de homicidios, delitos sexuales y delitos contra la propiedad.27 Lo que se observó
en estos casos fue la aparición de ciertos barrios con mayores niveles de denuncia, pero no la
aparición de un conglomerado de barrios que presentan la misma situación.
Luego de realizado este primer ejercicio, un segundo paso fue identificar los lugares de mayor
incidencia del crimen tomando los años 2006-2008 y los siguientes tipos de delitos: propiedad,
personas y homicidios. La medida utilizada para identificar estos espacios fue la densidad kernel
(Box N°1).

Box N°1. Densidad de Kernel

Basada en un conjunto determinado de puntos, esta técnica calcula una superficie de


red cuyos valores de celda representan los valores de densidad relacionada con una medida de
la superficie determinada (por ejemplo, número de delitos por kilómetro cuadrado).Para este
propósito los algoritmos de la densidad de Kernel son superpuestos en un área de estudio con una
malla de tamaño de celda definible.3
gj = (1-t 2), I t I ≤ 1
En un segundo paso, los valores de 4 densidad para cada celda se calculan con la función de
3
= (1-t 2), I t I ≤ 1
densidad de Kernel. Para el análisis presentado en este documento, el Sistema degjinformación4
t = dij la función cuadrática de densidad de kernel
georeferenciada ArcGIS, versión 9.2, utiliza
h
t = dij
33
gjgj= = (1- t 2t),2), I tI It ≤I ≤1 1
(1-
44 h
gj
dijdij
Con t =t = , h como el ancho de la banda, i como la posición de la escena del crimen. El valor gj en
hh
cada cuadrícula de la malla con distancia dij de cada escena del crimen i es calculada con la sumatoria
de la función de distribución de Kernel en todos los puntos del conjunto de datos de eventos de la escena
dij
gjgj Por lo tanto, dos parámetros deben ser especificados para cada análisis de densidad de Kernel:
del crimen. i
tamaño de la celda y ancho de la banda. El primer parámetro define la resolución de la malla resultante y el
segundo parámetro define el radio de búsqueda i
dijdij

i i presentar los resultados de la aplicación de este método, se realizaron ejercicios para


Para
cada uno de los tres años de los que se posee información georeferenciada (2006-2008). Ademas, se
incluyó el tipo de usos de suelo con el fin de observar si producian variaciones. Es decir, mientras
por un lado se tomó el conjunto de la ciudad para el análisis, por otro lado se tomaron solo aquellos
hechos que sucedieron en áreas con uso de suelo residencial (los diferentes tipos, de acuerdo a lo

27 Pese a que se realizó un cálculo para delitos contra las personas, estos no se incluyen aquí dado que como veremos más adelante, las
principales zonas de concentración de este tipo de delito son espacios de alta confluencia y movilidad (p.e. sectores comerciales). Calcular
una tasa de acuerdo a los residentes de esos barrios sería introducir un sesgo.

28
establecido por la el Municipio de Quito).28 Vale advertir que no se diferenció el uso de suelo para
el caso de los homicidios. De acuerdo a la literatura sobre el tema, en la mayoría de estudios sobre
la espacialidad del crimen, se suelen identificar que las zonas de mayor incidencia de las denuncias
de delitos (principalmente delitos a las personas) se producen en zonas comerciales y/o con altos
niveles de afluencia de personas de otros lugares de la ciudad. Por este motivo, para poder ver cómo
sería la distribución del crimen sin tomar en cuenta estas áreas de atracción, se decidío realizar
el ejercicio solo para las zonas de uso residencial.29 A este se le sumó la utilización de otro tipo
de método estadístico para identificar las áreas de mayor concentración de cierto tipo de delitos
-personas, domicilios, homicidios: el método del vecino más cercano (Ver Box N°2)-. Para organizar
la presentación de los resultados se presenta de forma separada cada tipo de delito seleccionado.

Box N°2. Hot Spots

Los hot spots son concentraciones de incidentes dentro de un área geográfica delimitada.
Existen diferentes técnicas, típicamente conocidas en la estadística como análisis de conglomerados.
Todas estas técnicas dependen de optimizar varios criterios estadísticos, pero las técnicas difieren
una de otra tanto por la metodología como por el criterio de identificación utilizado.
Tipos de análisis cluster: Se ha desarrollado diferentes tipos de análisis de conglomerados, tales como:

1. Localización puntual. Este es el más intuitivo tipo de cluster que agrupa los incidentes de acuerdo
al número de incidentes ocurridos en una determinada localización. Las áreas con mayor número
de incidentes son los hot spots. El software CrimeStat utiliza dos técnicas de localización puntual:
Mode y Fuzzy Mode.
2. Las técnicas jerárquicas son como un diagrama de árbol en el cual, en un primer nivel, dos o más
incidentes son agrupados basados en algún criterio (por ejemplo el criterio del vecino más cercano).
Luego las parejas son agrupadas en un segundo nivel. Los grupos formados en el segundo nivel son
nuevamente agrupados según el criterio en un tercer nivel, el proceso se repite hasta que todos los
incidentes estén agrupados o ya no se cumpla el criterio establecido.
3. Técnicas de partición, frecuentemente llamada K-medias, que crea particiones de los incidentes,
en un número determinado de grupos generalmente especificados por el usuario. Así, los incidentes
son asignados a uno y solo un grupo.
4. Técnicas de densidad que identifica los grupos buscando la densidad de la concentración de los
incidentes. CrimeStat tiene un algoritmo para determinar las densidades usando la densidad de
Kernel.
Agrupación jerárquica por el Método del Vecino más Cercano: la rutina Agrupación jerárquica por el Método
del Vecino más Cercano en el CrimeStat identifica grupos de incidentes especialmente cercanos.

28 El tipo de uso de suelo no es exclusivo, es decir, existen compatibilidades entre usos de suelo residencial con otros.
29 Se elaboraron aproximadamente 40 mapas de distribución de los delitos utilizando distintas medidas. En el texto solo se incluyen
algunos mapas a manera de ejemplificar el trabajo.

29
Técnica de Agrupamiento Jerárquico

FOURTH-ORDER CLUSTERS

THIRD-ORDER CLUSTERS

SECOND-ORDER CLUSTERS

FIRST-ORDER CLUSTERS

INDIVIDUAL INCIDENTS

El software CrimeStat usa un método que define una distancia limite (umbral) y compara todas las distancias
entre cada par de puntos y el umbral. Solo los puntos que están muy cerca uno del otro y cumplen con el
criterio de la distancia límite son seleccionados en el grupo. Además, el usuario puede incluir el número de
incidentes por cluster. Solo los incidentes que cumplen con los dos criterios anteriores: estar más cerca que la
distancia límite y pertenecer a un grupo con un determinado número mínimo de individuos son incluidos
en un grupo en el primer nivel. La rutina continúa hasta conseguir un agrupamiento jerárquico.

3.1.1. Homicidios
Para el caso de los homicidios, entre los años 2006-2008 no se encuentra un patrón de desplazamiento
o concentración claro. En el 2006 se identificaron dos zonas de alta concentración ubicadas en las
administraciones centro y norte. Sin embargo, para los años 2007 y 2008 aparecen diversas áreas de
concentración en la ciudad. Esto da cuenta que no existe una distribución identificable para estos
años (Mapa N°1).
Mapa N°1

Fuente: Elaboración propia


30
En el Mapa N°2 se muestra los espacios de mayor concentración para los años 2006-2008
(método vecino más cercano). Las amplias áreas y su forma aleatoria de desplazamiento dan cuenta
de la dificultad de identificar un patrón espacial muy claro. Sin embargo, al tomar los tres años
como un solo grupo de estudio, se observa que en este tiempo los espacios de mayor concentración
de homicidios se ubican en la Administración Norte de la ciudad (Mapa N°2).

Mapa N°2

Fuente: Elaboración propia

3.1.2. Delito a personas


A diferencia de los resultados para el caso de homicidios, para el caso de delito a personas sí es po-
sible identificar un patrón establecido de concentración espacial. En el Mapa N°3, se observa que
para el año 2008 el área de mayor densidad se ubica en la Administración Norte de la ciudad. Al
respecto hay que señalar algunos puntos: como se mencionó en una sección anterior, dentro de la
estructura espacial de la ciudad, en la parte norte, se ubican un conjunto de centralidades urbanas
de servicios. Una de ellas es La Mariscal, un área donde en las últimas dos décadas se han venido
concentrando establecimientos de diversión nocturna y ocio (bares, discotecas, restaurantes, entre
otros), convirtiéndose en un centro de gran afluencia. Y es justamente esta área, así como sus alre-
dedores, las que presentan una de las mayores tasas de denuncias de delitos a personas en la ciudad.

En los siguientes mapas se observa el desplazamiento de las denuncias a los delitos a personas en la
ciudad de Quito. (Mapas N°3, N°4, N°5).

31
Mapa N°3.

Fuente: Elaboración propia

Mapa N°4.

Fuente: Elaboración propia

32
Mapa N°5.

Fuente: Elaboración propia

En los tres años de los cuales disponemos información (2006-2008), se observa una
constante en el área de mayor densidad, con la excepción del año 2007 en la cual el área de mayor
incidencia de delitos a personas comprende un espacio mayor. Eso también se comprueba al tomar
los tres años como un solo marco de análisis.
Dada las características de la zona de la Mariscal y alrededores que poseen un uso
principalmente de servicios y entretenimiento, se decidió discriminar las áreas de estudio a partir
de los usos de suelo estipulados por el Municipio de Quito. En este sentido, se utilizó la densidad
de kernel solo para áreas consideradas como residenciales. El resultado (Mapa N° 6) muestra
como para el año 2008 aparece otra área de alta densidad, pero ya no dentro de la administración
norte, sino en el Centro de la ciudad. Aparece una nueva área de discusión y desplazamiento
dentro de las dinámicas espaciales del delito a las personas. Este resultado se presenta de manera
similar para los otros años incluidos en el trabajo (2006, 2007).
Finalmente, si tomamos en cuenta los horarios en los que se producen estos delitos,
se observa que principalmente se concentran en los horarios tarde y noche (Mapa 07). Esto da
cuenta principalmente que la relación existente entre el tipo de centralidad ubicada en esta zona
de la ciudad (de entretenimiento) se relaciona directamente con la dinámica de criminalidad en
este espacio.

33
Mapa N°6

Fuente: Elaboración propia

Mapa N°07

Fuente: Elaboración propia

34
3.2.3. Delito a domicilios
Mientras en el caso de delitos a personas se encontraba una concentración espacial que se
mantiene en los tres años 2006-2008, para el caso de delitos a domicilios es posible identificar un
claro desplazamiento desde las zonas sur de la ciudad (Administración Eloy Alfaro y Centro) hacia
el norte (Administración Norte y la Delicia). El Mapa N°8, donde se incluyen las áreas de mayor
densidad para cada año, muestra este desplazamiento con bastante claridad así como la aparición
en 2008 de áreas de alta densidad en la zona de los valles de la ciudad (Los Chillos).
Mapa N°8

Fuente: Elaboración propia

Mapa N°9

Fuente: Elaboración propia

35
4. Crimen e inseguridad desde los barrios
Las dinámicas macro de espacialidad del crimen permiten identificar aquellas zonas donde
surge la necesidad de implementar políticas focalizadas de control y prevención en materia de
seguridad. Además, permite ubicar y debatir diversas hipótesis sobre este tipo de dinámicas. Sin
embargo, los patrones de concentración, desplazamiento y distribución de los delitos en la ciudad
invisibilizan dinámicas sociales a nivel micro en donde se reproducen lógicas de criminalidad e
inseguridad y formas específicas de producción del espacio.
Como se planteó en la introducción, un objetivo complementario de esta investigación
es aproximarnos al debate sobre la espacialidad del crimen y la inseguridad a través del estudio
cualitativo en algunos barrios de la ciudad de Quito. A diferencia de algunos estudios sobre
inseguridad y criminalidad en barrios específicos de una ciudad, nuestro trabajo no intenta generar
una descripción holística de cada uno de estos espacios; sino proponer algunos ejes de discusión y
entradas de trabajo a futuro. Se debe tomar en cuenta que se realizó el trabajo de campo en barrios
con características específicas: niveles altos y medios de criminalidad e inseguridad, de estratos bajos
y ubicados en sectores marginales de la ciudad. Por todo esto, los temas a problematizar parten de
la vida cotidiana y narrativas provenientes de estos espacios.
Por el contrario, centramos nuestra discusión en los siguientes temas. En primer lugar,
se intenta problematizar el carácter “natural” que se le otorga al barrio como escala de análisis
e intervención de políticas públicas. En segundo lugar, las organizaciones barriales en temas de
seguridad para el caso de Quito; identificando cómo se inter-relacionan con repertorios de acción
colectiva que tienen que ver con la historia de formación de barrios periféricos y/o marginales (en
sus orígenes), junto con el carácter de “reproductor” de la violencia de estas organizaciones.

4.1. Mi barrio: ¿límites imaginarios?


Al plantearnos realizar el trabajo de campo, se tenía en mente trabajar en estudios de caso
previamente seleccionados a través de distintas variables socio-económicas y espaciales (ubicación
en la ciudad). Si bien teníamos en claro que interesaba un análisis micro sobre las percepciones
de inseguridad y la forma en que los residentes se apropiaban y utilizaban el espacio en contextos
de alta criminalidad; no se había discutido adecuadamente qué significaba utilizar cierta “escala”
espacial de análisis en detrimento de otras posibilidades.
De manera casi natural, se planteó el “barrio” como unidad y escala de análisis. Como
preconceptos, asumíamos que el barrio –pese a los niveles generalizados de fragmentación y
debilidad de los lazos comunitarios en la ciudad- era una unidad identificable, con límites claros,
con personas que se reconocen como dentro de un grupo atribuido a un espacio, con ciertas
características y criterios de diferenciación frente a otras zonas, entre otros criterios.
Una vez iniciado el trabajo de campo en los cuatro barrios seleccionados, el primer
elemento que apareció como una “realidad objetiva” para los residentes sobre “su barrio” era una
crítica justamente a nuestras nociones sobre estos lugares. Para identificar los barrios, nos basamos
en los mapas y base de datos elaborados por el Municipio de Quito. Para las primeras visitas a los
barrios, se planteó hacer una identificación de la distribución y calidad de los espacios a partir de
elaborar un mapa conjuntamente con los residentes; lo cual fue retroalimentado por caminar por el
barrio señalando en el mapa como nosotros veíamos el espacio y ubicando los elementos centrales
(parques, calles, escaleras, espacios públicos, Unidades de Policía Comunitaria, entre otros). En
una de estas visitas, al preguntarle a un residente –a modo de validar el mapa entregado por el

36
Municipio- sobre los límites del barrio, nos respondió que no estaba seguro cuáles eran los límites
exactos, pero creía que el barrio llegaba “hasta la esquina y hasta la otra esquina”. Mientras en el
mapa de la municipalidad ese barrio abarcaba cerca de 5 manzanas (cada manzana se compone de
cuatro calles que conforman la cuadricula), para la persona entrevistada el barrio se componía de
3 calles. Este mismo dato se repetía al preguntar sobre las organizaciones barriales, frente a lo cual
recibíamos como contra pregunta: ¿Cuál de todas? ¿La de aquí o la de más allá?
Esta primera impresión sirvió para plantear diversas interrogantes sobre el barrio como
unidad de análisis. Lefebvre (1978) argumenta que existe un conjunto de prenociones sobre el
barrio, ligadas a ideales de comunidad y formas de “comprender” y planificar la ciudad. Frente a
esto propone: entender al barrio a partir de la lectura de la ciudad y por la forma en que “fuerzas
sociales” actúan sobre el espacio; no asumir el barrio como realidad dada y configurada, sino como
un espacio en constante proceso de configuración donde se producen interacciones sociales directas.
Es decir, asumir el “barrio como una forma de organización concreta del espacio y del
tiempo en la ciudad [(…); el barrio] sería la mínima diferencia entre espacios sociales múltiples
y diversificados, ordenados por las instituciones y los centros activos. Sería el punto de contacto
más accesible entre el espacio geométrico y el espacio social, el punto de transición entre uno y
otro; la puerta de entrada y de salida entre espacios cualificados y el espacio cuantificado, el lugar
donde se hace la traducción (para y por los usuarios) de los espacios sociales (económicos, políticos,
culturales, etc.) en espacio común, es decir, geométrico.” (Lefebvre, 1978: 200-201).
Si asumimos la premisa de que el barrio opera como el lugar donde el tiempo y espacio
confluyen y donde los residentes construyen los sentidos de su experiencia urbana; en los barrios
es donde se construye un espacio cualitativo de experiencia urbana, en donde se integran formas
específicas de uso, apropiación e identificación del lugar. Como señala un entrevistado, “Bueno
es que verá: el vivir en el barrio, toca amarle al barrio, porque estoy aquí. De salir, uno se va al
centro o por donde quiera, para hacer diligencia pero lo más primordial es que uno se sienta bien”.
(Entrevista a residente)
A lo que llama Lefebvre es a no tomar el barrio como unidad dada o natural, sino como
producto de una configuración económica, política, social que configura y articula lo urbano
como experiencia de los sujetos. Es a partir de estas interrogantes y del material recogido que nos
replanteamos la lectura sobre el barrio y la forma en que la criminalidad e inseguridad actúan como
agentes participes en la producción del espacio.
Un elemento central es considerar las características morfológicas territoriales y sociales de
la ciudad de Quito (tal como se hizo en la primera sección del documento). Es a partir de los
procesos de reestructuración de la ciudad que se pueden entender los patrones de asentamiento
y la formación de barrios marginales en las zonas periféricas. Además, se debe considerar que
los mecanismos de segregación urbana adquieren nuevos criterios en las últimas décadas (ver,
Caldeira, 2007), en donde el miedo, la inseguridad y la criminalidad adquieren mayor visibilidad
como elementos que configuran la segregación y organizan mental y simbólicamente el espacio
urbano. Es decir, de los criterios clásicos en los que se basaba la diferenciación y segregación; se
reconfiguran a través del miedo como un principio que adquiere cada vez mayor importancia. Si
bien siempre hubo “miedo” de parte de ciertos grupos sociales hacia otros, ahora podemos hablar
de una característica dominante de la vida urbana, donde –junto a la incertidumbre- la inseguridad
y miedo se convierten en criterios centrales de la experiencia urbana.
¿Cómo se establecen los límites al interior de los barrios seleccionados? Se podrían señalar
–a partir de las entrevistas- dos criterios utilizados por los propios habitantes para establecer estas
fronteras simbólicas. Por un lado, se encuentra la relación que se establece entre las personas que

37
participaron en los procesos de formación de los barrios y –en muchos casos- de la forma en que
colectivamente se hicieron mejoras en los barrios. Estos criterios de diferenciación se expresan en
la manera en que los habitantes explican el porqué de las diferencias materiales al interior de los
barrios. Así, las referencias a la participación en las mingas (formas de acción colectiva) para la
realización de tal actividad aparecen para señalar cómo se van formando grupos de habitantes.
Este primer criterio es utilizado con mayor frecuencia a la hora de narrar las divisiones al
interior de los barrios. “Mi barrio se concentra en mi calle” explica un residente. Son los residentes de
esta calle los que participaron en la construcción de la casa comunal y estuvieron activos, señala otro.
La acción colectiva que permitió el mejoramiento del barrio estableció diversos límites imaginarios;
los cuales se reforzaban o modifican con los discursos de organización de la población provenientes
del municipio. Este discurso barrial para organizar la acción colectiva permitía generar espacios de
articulación entre las demandas de los residentes por acceso a servicios y mejoramiento, con las
posibilidades de intervención y recepción de la autoridad local. En un nivel, el acceso a un bien
público (del barrio y la vivienda) articulaba la relación entre residentes y autoridad local; y en un
segundo nivel, la participación de los residentes permitía establecer diferencias al interior del barrio.
Este criterio será el dominante –a grandes rasgos- hasta comienzos de la década de 1990,
cuando gran parte de los barrios seleccionados logran una mayor consolidación urbana y acceso
a servicios básicos. Va a ser durante estos años donde en las narrativas de los residentes empieza a
aparecer con mayor fuerza la idea de fragmentaciones internas ya no surgidas por la participación
o no en las acciones colectivas, sino en la idea de cómo se inicia una “degeneración” del barrio en
términos de la seguridad.
Así, el segundo criterio utilizado por los habitantes para señalar los límites al interior de los
barrios tiene que ver con la inseguridad y el miedo. Por un lado, se establece una mayor diferencia
entre lo que constituye el espacio privado del espacio público del barrio. La casa, en tanto frontera
de lo controlable (vivienda) y lo inseguro (vía pública) adquiere mayor importancia. Y por otro
lado, se establecen diferenciaciones en el espacio público del barrio. Al pedirles a los residentes
que señalaran en un mapa aquellas zonas donde se desplazaban usualmente y las estrategias
que adoptaban respecto a los lugares considerados de “mayor riesgo”; un tema que se repetía
constantemente era el de clasificar estas zonas como externas al barrio.
La importancia de discutir la producción social del barrio desde la perspectiva de sus
residentes es que permite poner en sospecha las políticas de seguridad y los discursos oficiales
en donde se asume la preexistencia de estas unidades (los barrios) sobre los cuales intervenir. En
muchos casos, el no reconocimiento de las formas particulares en que se organizan la relación entre
los residentes y el espacio inmediato (barrio) dificulta y obstaculiza la implementación y desarrollo
de políticas de prevención y de control. Es a partir del reconocimiento de esta característica en los
barrios seleccionados, que se indagó respecto a la relación entre barrio y las organizaciones barriales
para temas de seguridad.

4.2. Ciudad y organización social


Un segundo eje de análisis se centra en las organizaciones para temas de seguridad a nivel
barrial presentes en la ciudad, como un actor central para entender las experiencias de seguridad/
inseguridad en los barrios. En Quito, existen un conjunto de instituciones que se encargan de
mantener un vínculo directo con la población y con las organizaciones en temas de seguridad, como
son el Municipio de Quito y la Policía.

38
En la última década, uno de los ejes centrales de la política local de seguridad en Quito ha
sido el generar estrategias para involucrar a la ciudadanía en temas de seguridad a partir de que se
organicen territorialmente, tomando como base el “barrio” como unidad de acción. El cambio del
enfoque de la seguridad pública a la seguridad ciudadana –la primera basada en el rol único de la
policía como actor que debe enfrentar el conjunto de amenazas internas- ha sido la base sobre la
cual se ha planteado esta importancia de la participación en temas de seguridad.30 Además, esto se
da en un contexto en el cual la seguridad se convierte en unos de los principales reclamos públicos
por parte de los ciudadanos (Pontón, 2009).
En el caso de Quito, este tipo de propuestas no se ha limitado al ámbito de la prevención,
sino también del control a partir de organizar “patrullas” civiles que impongan orden en barrios.
Se pueden señalar dos tipos principales de organización barrial para temas de seguridad. En primer
lugar, se encuentra las organizaciones promovidas desde la institución policial: las brigadas barriales.
A partir de un proceso de reorganización y replanteamiento de la Policía, se instalan en la ciudad
Unidades de Policía Comunitaria (UPC), las cuales tienen como principal función acercar a los
efectivos policiales a la comunidad y promover la organización y participación de esta.
Las UPC se organizan en torno a las Unidades de vigilancia de Quito (Mapa N°10) de la
Policía, las cuales no comparten los mismos límites territoriales que las administraciones zonales
(del Municipio), lo cual genera diversos problemas. En el Distrito Metropolitano de Quito existen
alrededor de 250 UPC. Considerando que cada UPC tiene un ámbito territorial a veces superior a
un solo barrio –llegando en algunos casos a comprender más de 20 barrios-, una de las misiones de
cada UPC es promover la creación de brigadas barriales las cuales tienen coordinación directa con
la Policía Metropolitana. La política de creación de brigadas barriales se inicia el año 1996.

Mapa N°10: Distribución de unidades de vigilancia en Quito (2009)

U.V. SUR

SOLANDA

U.V.
CENTRO
U.V. U.V.
24 DE MAYO AEROPUERTO

RQ-2

U.V.
QUITUMBE

U.V.
LOS CHILLOS U.V.
CARAPUNGO

U.V. NORTE
U.V. U.V. ZONA
ZONA TUMBACO COMITÉ DEL PUEBLO
CALDERÓN

Fuente: Boletín Ciudad Segura No. 34

30 Al respecto, ver Dammert (2007).

39
Entre las principales transformaciones de las brigadas barriales en este tiempo (1996-2009), se
puede mencionar la modificación de la propuesta inicial para que sean los residentes las personas
con la capacidad de producir control sobre un territorio específico al otorgarles mayores labores de
prevención, dado el riesgo que significaba tener colectivos capaces de ejercer el control a través del
uso legítimo de la violencia (práctica que aún no ha desaparecido)
Como una segunda forma de organización a nivel barrial, encontramos los comités de
seguridad impulsados por el Departamento de Seguridad Ciudadana del Municipio de Quito.
Estos comités tienen como principal función “Coordinar con la comunidad y crear organizaciones
comunitarias para el fortalecimiento del tema de seguridad”. En este caso, la coordinación se realiza
directamente con el Municipio.
¿Cómo se experimenta la presencia de diversas organizaciones a nivel barrial en temas de
seguridad? ¿Cómo influyen en la forma en que los habitantes de la ciudad usan y se apropian del
espacio? Tomando como punto de partida el trabajo en los barrios seleccionados y estas preguntas, es
posible plantear algunas líneas de problematización sobre la relación entre organizaciones barriales
en temas de seguridad, usos del espacio y crimen e inseguridad.
Según la Encuesta de Victimización del Distrito Metropolitano de Quito – DMQ
(CYMACIT, 2008) existe una mayor cantidad de barrios organizados en las administraciones Eloy
Alfaro, Centro y Norte. Sin embargo si se compara la cantidad de hogares organizados en relación a
la totalidad de hogares, por administración zonal, se puede ver que existe un bajo nivel organizativo.
Es importante notar que si bien este dato nos orienta en tanto si existe o no organización a nivel
barrial, no señala el propósito de las organizaciones que puede ser muy diverso (ligas barriales,
comités barriales, brigadas de seguridad, comités de seguridad). Según la misma encuesta del total de
hogares organizados en la ciudad, un 18,3% son brigadas barriales, un 14,3% comités de seguridad
y un 5,1% posee los dos tipos de organizaciones y el 0.9 % se refiere a otros tipos de organización.
Por lo tanto del total de hogares organizados sólo el 37.7% se encuentra organizado alrededor del
tema de la seguridad ciudadana.
Existen un conjunto de retos para una política comunitaria de seguridad en Quito. Retos,
que –en algunos casos- han sido dejados de lado por las instituciones correspondientes. En primer
lugar, se encuentra la idea de barrio como unidad espacial sobre la cual se asientan los tipos de
organización (una posible excepción, aunque en la práctica sea algo relativo, son las brigadas barriales
que responden a una UPC que comprende más de un barrio). En muchos casos, se encuentran
organizaciones barriales que “representan” a sectores o calles, y no abarcan el barrio en su totalidad
o se subdividen en varias organizaciones dentro de un mismo espacio territorial.

40
Mapa N°11. Unidades de Policía Comunitaria (2009)

Fuente: Elaboración propia

4.2.1. Repertorios de acción colectiva


Un proceso central en el proceso de producción del espacio urbano en ciudades como Quito
(y otras ciudades de América Latina) tiene que ver con las distintas formas de acceso a suelo para
vivienda y los mecanismos a través de los cuales grupos sociales se organizaron para alcanzar el
acceso a la tierra y luego para convertirse en un actor demandante frente a las autoridades públicas
para la mejora de la calidad urbana, acceso a servicios básicos, entre otros.
En gran medida, este actor político urbano (las organizaciones barriales) articulaba las
demandas, y se enmarcaba dentro de lo que se consideraba una “tradición colonial” que alcanzó
convertirse en Ley Municipal alrededor de 1950. Es decir, las “mingas” o el trabajo colectivo
respecto a un bien o servicio dentro de la “comunidad” constituían uno de los espacios centrales de
articulación política de la ciudad. Sin entrar al detalle respecto a estos procesos, lo que nos interesa
es señalar la existencia de este conjunto de organizaciones con demandas claras (adoquinado,
acceso a servicio de agua y desagüe, titulación, etc.) sobre las que actualmente se superponer las
organizaciones barriales en temas de seguridad impulsadas por el Municipio y la Policía.
De esta manera, es necesario señalar la existencia de un conjunto de repertorios de acción
colectiva que influyen sobre las formas en que actualmente las organizaciones para temas de
seguridad actúan. Como señala un entrevistado:

41
Es que antes [1950-1960] cuando necesitábamos por decir agua ya, por el agua por ejemplo
aquí está la llave presente hasta ahora pero yo era la dura no, de esta calle, yo le, yo le
quitaba los turnos si es que no salen a las sesiones, a las mingas, entonces así me vengan
con machete encima yo me paraba duro, una señora de acá abajo justamente me salió
con un machete dijo pues tiene que darme el agua, entonces le dije a manos lavadas no
se puede tener el agua solamente viendo la cara de los gran pendejos no cierto dígame
usted. Nosotros teníamos, siempre se va, se cortaba las mangueras por arriba y ya era
minga si ya, ya venía el agua sucia corre a, a vernos arriba, yo era haber salgan a las mingas
gritando, silbando vamos para arriba cuatro, cinco mujeres nos íbamos casi normalmente
los hombres como trabajan y nosotros en la casa yo ahora durante estos cuatro años tengo
la tienda, yo vivía acá abajo en mi departamento yo salía ya no había agua ya decían han
cortado por arriba por el monte […] a buscar a ver dónde está el daño, pero hay personas
así contaditas unas personas por abajo por acá ellos nos dan el quemeimportismo
entonces por [eso es la desigualdad […]. (Entrevista, Habitante 5, Barrio 3).

En los cuatro barrios seleccionados, este tipo de “anécdotas” respecto a la historia del barrio
se repiten con frecuencia. Sin embargo, al preguntar sobre la relación entre este tipo de acciones
(como el enfrentamiento cotidiano entre los residentes de dos barrios por el punto de acceso al
agua) y la actual dinámica organizativa respecto al crimen y la inseguridad, la respuesta común es
diferenciar ese pasado –donde los residentes si tenían capacidad de intervenir sobre sus demandas
especificas- con los problemas actuales de violencia urbana considerados como un problema
“externo” y que no puede encontrar solución dentro del espacio comunitario del barrio.
Al referirnos a externos, agrupamos el conjunto de narraciones respecto al “por qué” de la
inseguridad y la situación de elevada criminalidad en cada barrio. En estos discursos, la ciudad aparece
como el productor de la violencia y se mezclan un conjunto de “causas” sobre la criminalidad en tres
niveles: personal -el carácter cada vez más individualista y egoísta de los residentes-; socio-económico
-los barrios que mantuvieron niveles altos de precariedad urbana se convierten en espacios con altos
niveles de movilidad residencial, la importante presencia de extranjeros que satisfacen el estereotipo
estigmatizado de “criminal”, entre otros aspectos; y el espacial –una vez solucionadas en alguna medida-
las demandas respecto al inmobiliario y servicios urbanos–, el espacio se fragmenta para convertiré en
una disputa respecto a las residencias; si hablamos de fragmentación en la ciudad, es en los barrios
donde esta adquiere sus niveles más cotidianos al expresarse como una disputa entre los residentes por el
control de su espacio privado (la casa) frente a ese “otro” espacio sobre el cual se ha perdido el control.
Lo que nos llevan a un tema central –pese a que muchas veces ha sido dejado de lado- en
el debate sobre seguridad ciudadana: ¿Qué tipo de bien es la seguridad para las personas? Pese
a que esta interrogante apareció una vez terminado el proceso de recolección de información y
que aparece como tema transversal a muchas de nuestras interrogantes como se vio en la sección
anterior, se puede plantear que la seguridad –pese a que normativamente se sitúa como un derecho
garantizado por el Estado- aparece como un espacio ambiguo en la medida que articula estrategias
individuales (auto-protección, realizar cierto tipo de usos en el espacio), colectivas (expresadas a
través de las organizaciones) y de presencia estatal (policía comunitaria, Policía, entre otros).
En la narrativa de los entrevistados, el vínculo entre los tipos de acción colectiva empleados
durante los procesos de formación y demanda por acceso a servicios del barrio y las formas de acción
colectiva ligadas a la búsqueda de mayor seguridad, no logra articularse con claridad. Pese a que los
repertorios de acción colectiva se mantienen en muchos casos –expresado en la constante comparación
entre las mingas comunales y las acciones que debería cumplir las organizaciones en temas de

42
seguridad-, la ambigüedad respecto a si la seguridad debe ser algo individual o colectivo disminuye
las posibilidades de insertar explícitamente las organizaciones barriales en el tejido organizacional del
barrio. Sin embargo, como se verá a continuación, es una ambigüedad que logra ser resuelta por los
propios residentes a través de su participación en lógicas de reproducción de la violencia.

4.2.2. La organización barrial como reproductor de la


violencia cotidiana
Una perspectiva que hemos asumido en este trabajo se basa en la diferenciación entre violencia
como un conjunto de dimensiones articuladas en contextos específicos (Bourgois, 2009) y la criminalidad
(lo que el Estado y el conjunto de actores acepta como “delito” y se tipifica en un código penal). Esta
diferenciación permite ampliar el panorama centrado solo a los delitos y tratar de entender cómo se
organiza –para el caso de Quito y los barrios seleccionados- dinámicas de violencia particulares.
Además, preguntarnos acerca de la violencia cotidiana en estos barrios significó trascender
una mirada basada en la relación victima-victimario hacia una lectura que permite ver como los
sujetos productores de distintos tipos de violencia son al mismo tiempo receptores de violencia.
Las características de los residentes de estos espacios –marcados por la precariedad y la situación
de pobreza- y la ubicación del barrio deben entender como producto del juego entre las políticas
estatales, el mercado y dinámicas de nueva marginalidad (Wacquant, 2001). Es decir, como
receptores de formas de violencia estructural (por ejemplo, la pobreza). Pero al mismo tiempo, son
estos espacios los que reproducen otras formas de violencia (violencia cotidiana) a través de los altos
niveles de criminalidad y de inseguridad, de actores que poseen el control del espacio a través de
prácticas sistemáticas de violencia, entre otros.
Una de ellas tiene que ver con la pregunta sobre si en estos espacios (barrios) existen grupos
que poseen el monopolio de la violencia cotidiana (interpersonal, directa) y un control sobre el
espacio. Inicialmente, partimos de la premisa de la existencia de grupos informales articulados
de forma precaria e inestable a redes de criminalidad (robo, microcomercio de drogas, etc.). Sin
embargo, al empezar a identificar a aquellos actores que participan en la definición de los usos y
formas de apropiación del espacio, se pudo identificar que un actor clave son las organizaciones
barriales en temas de seguridad que existen en cada uno de estos espacios.
En relación con lo desarrollado en los anteriores acápites, otra línea de problematización
que nos interesa destacar tiene que ver con las formas en que las organizaciones barriales –sin
generalizar- se pueden convertir en grupos que participan activamente en la violencia cotidiana
produciéndola. En uno de los barrios seleccionados, nos interesó averiguar la trayectoria de los
líderes e identificar las motivaciones en las que basan su decisión de liderar una organización de este
tipo. Al respecto, un líder barrial nos comentó:

No, ellos, eh, el “Care pan” que yo le digo, el subía por acá también, pero a mí, a mi
me tienen como un, de apodo me dicen Chuck Norris, si, y él me tenía mucho respeto
porque yo si me enfrenté con él, con toda la banda de él me enfrenté yo solito, y le
saqué la, la, perdón la madre y, y el cogió y dijo a toditita la banda que eran como unos
30 o 40 de aquí, a este Chuck Norris le respetan, le saludan, y parece que eso sirvió
mucho [risas]. Mi mujer tenía un negocito, vendía unas habitas ahí afuera todo eso, y
ya venían a querer cobrarle el impuesto, y yo me paraba no, que fue Chuck y se iban y,
y ya después hablé con el Jefe, eh, mira en mi barrio no lo hagas, sí, en mi barrio no lo
hagas. (Org. Líder barrial seguridad, 3)

43
Como se muestra en la cita anterior, las formas de desempeño y “éxito” de algunas
organizaciones barriales, se basa en las posibilidades de poder ejercer formas de violencia cotidiana
dentro del barrio. Al interior de los barrios seleccionados, las organizaciones poseen un carácter
frágil dado la continua presencia de grupos ligados a actividades criminales. Grupos que muchas
veces pertenecen al mismo barrio, y que terminan enfrentando a personas que viven en casas
aledañas debido a desconfianza y/o realización de crímenes.
Regresando a la cita, el informante intenta explicar cómo logró convertirse en un líder
reconocido y respetado por el conjunto de residentes del barrio y de los barrios limítrofes. Como
se observa, es una historia atravesada por la posibilidad de poder ejercer violencia cotidiana, de ser
reconocido legítimamente en la lógica barrial como una persona capaz de llevar a cabo acciones
violentas. Si bien esta no es una historia común en todos los barrios; sí existe una constante en los
barrios seleccionados: las posibilidades legítimas de ejercer violencia por parte de los ciudadanos
organizados. ¿Qué implicaciones tiene esto para la vida cotidiana en el barrio? ¿Para la reproducción
de una dinámica de violencias urbanas? Ante esto, se puede señalar dos elementos.
En primer lugar, la disputa central para las organizaciones barriales tiene que ver con el
uso y apropiación del espacio. ¿Quién puede ocupar los lugares en determinados momentos? Por
ejemplo, la necesidad de “patrullar” por las noches y de definir qué usos son apropiados y qué
usos no, se convierte en un tema central en las discusiones de algunas organizaciones barriales.
Estas dinámicas incorporan usualmente periodos de violencia interpersonal y cotidiana, en donde
los que llevan a cabo la acción son las propias organizaciones. Esta situación, a diferencia de lo
que se podría suponer, es una forma de seguir normalizando la violencia al interior del barrio.
En algunos casos, la presencia de grupos ligados a actividades criminales (robo, venta de drogas) o
actividades ilícitas (consumo de drogas, entre otras) se convierte en una situación normalizada de
violencia. La presencia de las organizaciones barriales que se insertan en esta lógica, solo continúan
reproduciendo las formas de violencia, lo cual da cuenta de los límites posibles de políticas públicas
sobre seguridad basadas en la organización.
En segundo lugar, y no tan difícil de suponer, la disputa entre organizaciones y grupos
informales ubica a los residentes en un espacio vulnerable al interior del barrio. Las redes de
interdependencia formadas alrededor de actividades criminales (personas que dependen para su
sustento u otros fines de este tipo de actividades) generan formas espontáneas de organización que
–en algunos casos- logran incorporar a una mayor cantidad de residentes que las organizaciones
formales para temas de seguridad. Esta disputa no solo otorga vulnerabilidad a los miembros de las
organizaciones, sino a aquellos residentes que deciden no participar en ninguna forma de acción
colectiva. Para estos últimos, la vía pública deja de ser un espacio posible de apropiación en tanto
son altamente victimizados por los grupos criminales al ni siquiera poseer un grupo de sustento
como podrían ser las organizaciones barriales.

5. Apuntes finales
Este trabajo ha intentado plantear algunas líneas de discusión al interior de la literatura
sobre seguridad ciudadana que se viene produciendo en la región latinoamericana en los últimos
años. Específicamente, interesó proponer dos niveles de discusión que a nuestro juicio son
complementarias y deben ser objeto de investigaciones de largo plazo.
Por un lado, se realizó un ejercicio sobre dinámicas espaciales del crimen intentando
identificar los patrones de concentración y desplazamiento para el caso de la ciudad de Quito. Se
observa como la mayoría de delitos poseen patrones claros de concentración y desplazamiento, salvo

44
el caso de homicidios donde el patrón resulta disperso en la ciudad. Una posible hipótesis de trabajo
sería poder identificar cuáles fueron las causantes del homicidio, con el fin de identificar dinámicas
específicas. Y por otro lado, centrándonos en una escala micro (barrio), se discutieron algunos
elementos respecto a la configuración del barrio y de la experiencia de sus residentes relacionados a
temas de seguridad ciudadana como la organización barrial.
Así, se puede señalar –en líneas generales, la presencia de dos discursos: el discurso
proveniente de la situación de las denuncias de los principales delitos en la ciudad, que produce
cierto tipo de información que puede servir de base para la elaboración de políticas de control
y prevención que busquen reducir principalmente los robos “de oportunidad”; y los discursos y
prácticas presentes en los barrios seleccionados, en donde la criminalidad e inseguridad adquieren
una situación cotidiana e interpersonal y donde tanto víctimas y victimarios participan en la
reproducción de una situación de violencia normalizada.
Interesó destacar como un discurso centrando en el barrio y en la organización como
agente que interviene sobre el espacio y la comunidad mejorando la situación de seguridad, no
siempre produce los efectos esperados. El argumento que se puede plantear, es que en determinadas
situaciones, como algunos de los barrios donde se realizaron entrevistas, la participación de los
residentes en las organizaciones de seguridad produce mayores niveles de violencia y vulnerabilidad
de los residentes. Un eje central en el documento ha sido la forma en que desde el Municipio
se viene impulsando una política pública de seguridad ciudadana con un fuerte componente de
participación de la ciudadanía a través de organizaciones barriales. Aspecto similar a lo que viene
impulsando la Policía como las brigadas barriales. Se debe tomar en cuenta que pese a que la
participación ciudadana es un mecanismo importante de construcción, gestión y desarrollo de
políticas; a veces es un elemento que impide sus propios objetivos.
A manera de conclusión, se pueden plantear algunos comentarios generales que sirvan de
base para futuros trabajos. Respecto a la información disponible:
• Es necesario profundizar en estudios espaciales y de estadística espacial sobre la
criminalidad e inseguridad en el caso de Quito.
• La ausencia de información actualizada sobre equipamiento urbano no permitió
incluirlo como un tema de análisis respeto a la criminalidad. En esta línea, se podrían
plantear preguntas respecto a la cercanía-distancia entre tipos de equipamiento
urbano (colegios públicos, privados, entre otros) y la ubicación de las denuncias de los
principales delitos.
• Al intentar reconstruir información respecto al patrullaje o la presencia policial, se
encontró que la policía no mantiene un registro de tales actividades a largo plazo lo
cual dificulta el análisis.
• La información, en muchos casos, no es socializada entre las diversas instituciones
(Policía, Municipio, etc.) lo cual genera la existencia de registros paralelos, cruces de
información y vacíos en cada institución.
• La información socio-económica disponible es del Censo 2001, por lo cual resulta
complicado utilizarla para el año 2009. El censo a realizarse el año 2010 debe ser
una oportunidad para realizar una investigación que permita relacionar variables de
crimen, inseguridad y socio-económicas con mayor precisión.
• La Encuesta de Victimización (2008) a la cual se tuvo acceso tiene varias limitaciones
en el instrumento, y debido a diversas razones en los últimos años no se ha logrado
mantener una muestra y preguntas similares en las encuestas de victimización realizadas

45
en Quito. Esto dificulta las posibilidades de cruzar información de victimización con
la proveniente de la denuncia de delitos. Es ampliamente aceptado en la literatura
sobre criminalidad, que las denuncias solo representan un porcentaje del total de
delitos cometidos. Además, que el hecho de denunciar se encuentra influenciado
por las características socio-económicas de la víctima, la cercanía a locales policiales,
entre otros. Esta situación debe ser tomada en cuenta dado que influye sobre nuestro
análisis. Sin embargo, al no contar con información adecuada sobre victimización
resulta difícil identificar mayores pistas respecto a este panorama.

Finalmente, dado el carácter exploratorio, se pueden señalar las siguientes hipótesis de trabajo a
futuro:
• Es necesario evaluar periódicamente la incidencia en la reducción del delito y la
inseguridad que tienen políticas de prevención como la implementación de una
policía comunitaria. Al respecto, y dada la limitación de información, se podría
realizar un trabajo que busque relacionar las denuncias de delitos de diferentes años
con la implementación de UPC. Como se observa en el Mapa N°12, existe una alta
presencia de Unidades de Policía Comunitaria al sur de la ciudad. Para la Policía, una
explicación posible respecto al desplazamiento de las denuncias de delitos contra la
propiedad en el eje sur hacia norte, es la presencia e implementación de estas UPC.
Así, se podría dar seguimiento a cuáles son los efectos en la ubicación de los delitos
(a través de las denuncias) una vez implementada una unidad de policía comunitaria
en ese barrio. Además, esto permite discutir otro argumento constante en las críticas
a las políticas de prevención (Sozzo, 2008), la cual plantea que al construir “espacios
seguros”, se produce un efecto de desplazamiento y generación de nuevos espacios
donde se producen actos delictivos.
• El trabajo realizado en cada barrio posee un nivel general. Es necesario incorporar
variables sobre género, edad y étnicos. ¿Cuáles son las diferencias que se producen a
partir de cada uno de estos marcadores?

¿Cuáles son los mecanismos desarrollados por grupos de estratos socio-económicos bajos para
enfrentar la criminalidad e inseguridad? ¿Y cuáles son sus efectos en términos económicos? Existe
una literatura centrada en los costos generales de la violencia. Sin embargo, un tema no desarrollado
en este trabajo y que apareció constantemente en las entrevistas, tiene que ver con las estrategias y
costos que tiene la inseguridad y criminalidad para los grupos menos favorecidos. Esto se enmarca
en una discusión respecto a cómo la inseguridad y criminalidad pueden o no afectar de formas
diferenciadas a estratos sociales distintos. Además, como se pudo ver para el caso de Quito, sí existe
una política de seguridad diferenciada, en donde se pone énfasis en la “organización de los pobres”
como una estrategia valida y “natural”.

46
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48
La medicina legal como un apoyo al
estudio de la seguridad ciudadana
Las causas de los homicidios en la
ciudad de Quito
Por: Jaime Estuardo Fernández Romero
Christian Paúl Llano Robayo31

El presente estudio es una perspectiva estadística de las causas de los homicidios en Quito a través
de los árboles de regresión y redes. El método, fundamentado en árboles comparados, tiene las ventajas de ser
más fácil de interpretar sobre todo cuando el conjunto de predictores contiene variables discretas y continuas.
Igualmente, presenta la característica de que los resultados son invariantes a nuevas expresiones monótonas de
los predictores.
Este modelado de árboles de clasificación y regresión deja ver las estructuras de datos que tienen diversas
variables. Su meta es predecir el resultado de una variable de un conjunto de datos predictores. La herramienta,
que se explicará en el apartado correspondiente a la metodología, está diseñada para capturar comportamiento
no-aditivo. Además, permite interacciones más generales entre los predictores y puede modelar respuestas
categóricas con más de dos categorías32.

Introducción
El quehacer sobre los homicidios y su causalidad en Ecuador, y por lo tanto en el Distrito
Metropolitano de Quito (DMQ) aún no se ha ligado a profundidad con la participación de
los gobiernos locales y la comunidad, los cuales son estamentos importantes para enfrentar los
problemas de seguridad ciudadana que, cada vez más, tiene manifestaciones y consecuencias locales.

31 Este texto es una compilación del trabajo Estudios de causalidad sobre el fenómeno de homicidios en el Distrito Metropolitano de Quito
(2012), realizado por los autores. Las fechas y datos son del año de la elaboración. Las opiniones expresadas no reflejan necesariamente la
posición del OMSC.
Jaime Fernández Romero, ingeniero matemático de la Escuela Politécnica Nacional con postgrado en matemáticas aplicadas otorgado
por la Universidad San Francisco de Quito. Desde hace 5 años es Director Ejecutivo de la firma Innovar Consulting Services. Fue asesor
económico en el Ministerio de Coordinación de la Política Económica y en el Ministerio de Finanzas. Actualmente se desempeña además
como asesor de la Superintendencia de Economía Popular y Solidaria.
Christian Paúl Llano Robayo. Matemático graduado en la Universidad Friendships’ People University of Russia, Moscú, Federación de
Rusia (julio 2007) con Maestría en Matemáticas Aplicadas obtenida en la Universidad San Francisco de Quito (enero 2012) . Docente
en la Universidad de las Américas y en la Universidad San Francisco de Quito. Miembro de equipos de investigación y departamentos
de estadística en dependencias públicas tales como: CFN, EPPetroecuador, Ministerio de Salud Pública, Superintendencia de Bancos,
Superintendencia de Economía Popular y Solidaria.
32 Nota de la compilación.

49
¿Cómo se clasifica a una ciudad, país o jurisdicción como segura o insegura? La respuesta
está tradicionalmente en comparación con el porcentaje o tasa de homicidios que posee en
comparación a otros espacios territoriales. Por esto, en la región, uno de los esfuerzos más visibles en
el enfrentamiento a la inseguridad tiene un especial énfasis en esta materia. En Quito, las cifras son
preocupantes: se ha visto una tasa de 10,3 muertos por 100000 habitantes. Si tomamos los informes
entre 2005 y 2010 del Observatorio Metropolitano de Seguridad Ciudadana de Quito (OMSC), se
puede observar una baja mínima con respecto a años anteriores. La disminución debería ser más
visible, con cifras que muestren un trabajo efectivo de aplicación de política, coordinado con los
diferentes actores institucionales involucrados en materia de inseguridad y violencia en el Distrito
Metropolitano de Quito.
Por todo esto, es necesario identificar variables que, a la par de la delincuencia aumentan los
índices de evidencia, y clasificarlas de acuerdo a su afectación en la ciudadanía, estudiar los factores de
incremento y canalizar recursos educativos, de prevención, control, y políticas sociales que permitan
limitar y reducir los porcentajes de mortalidad e inseguridad, basados en los indicadores mencionados.

Homicidios, elementos para el análisis y enriquecimiento


del debate*
En el Código Penal ecuatoriano, el homicidio se conoce como un delito contra la vida, acción “con
intención de dar la muerte”. También existe la categoría “asesinato”, es decir, el homicidio dentro
de las circunstancias siguientes (Arts. 449 y 450):
1. Con alevosía;
2. Por precio o promesa remuneratoria;
3. Por medio de inundación, veneno, incendio, o descarrilamiento;
4. Con ensañamiento, aumentando deliberada e inhumanamente el dolor del ofendido;
5. Cuando se ha imposibilitado a la víctima para defenderse;
6. Por un medio cualquiera capaz de causar grandes estragos;
7. Buscando de propósito la noche o el despoblado para cometer el homicidio;
8. Con el fin de que no se descubra, o no se detenga al delincuente, excepto cuando el homicida sea
ascendiente o descendiente, cónyuge o hermano del delincuente al que se haya pretendido favorecer; y,
9. Como medio de preparar, facilitar, consumar u ocultar otro delito, o para asegurar sus resultados o
impunidad; o por no haber obtenido los resultados que se propuso al intentar el otro hecho punible.
(Código Penal ecuatoriano)
Esta definición, cargada de un enfoque jurídico, es la que más se utiliza, considerando que el
fin de la vida de una persona por una acción culposa o deliberada siempre se ha visto como “delito”
que tiene su pena condenatoria respectiva, de acuerdo al tiempo, cultura y valores tradicionales que
rodean al hecho. Según la Organización Mundial de la Salud en el mundo habrían muerto 520000
personas por homicidios durante el año 2000. La cifra descarta enfrentamientos bélicos y guerras
de cualquier tipo, sumado a esto un alto porcentaje de personas heridas y víctimas de traumatismos
a causa de intentos de homicidio. Todo esto determina que cerca de la sexta parte de muertes
por traumatismos (accidentes de tránsito, caídas, accidentes laborales, etc.) en el mundo estarían
vinculada a este tipo de muerte (OMS, 2003).

50
En el Segundo Encuentro Internacional de Observatorios de la Criminalidad, llevado a cabo
en Santiago de Chile a principios del 2009, se percibe en las presentaciones de los países europeos
una tendencia a mencionar la baja criminalidad (al hablar estrictamente de homicidios); de ahí que
se recalque que los países iberoamericanos mantienen una tasa de homicidios tres veces superior al
promedio de la tasa europea (26 muertes por cada 100000 habitantes). A partir de esta cifra y de este
enfoque se irán construyendo todos los imaginarios de seguridad e inseguridad en América Latina.
Jurídicamente, sobre el fin de la vida humana, surgen gran cantidad de derivaciones que
tienden a particularizar el hecho para que entre en la lógica del espacio jurídico. Por ejemplo
están el homicidio agravado, el asesinato propiamente mencionado, homicidio doloso, homicidio
involuntario o negligente, homicidio simple, cualificado, etc. Sin embargo, en el presente trabajo, a
continuación, se ha recogido la esfera general.

Metodología: árboles de regresión y redes


Modelo de redes.
La idea del modelado mediante árboles de clasificación y regresión permiten descubrir
estructuras en datos que tienen muchas variables, la idea de esta técnica exploratoria es muy
simple. Queremos predecir el resultado de una variable o clase X de un conjunto de datos
predictores X1, X2,… X n, mediante un árbol binario (árbol en el cual cada nodo tiene como máximo
dos ramas), en cada nodo en el árbol aplicamos un “test” a un dato Xi. Dependiendo del resultado
del test, iremos a la sub-rama izquierda o derecha del árbol, eventualmente llegaremos a un nodo
“hoja”, donde hacemos una predicción, misma que agrega o promedia todos los nodos de “datos
intentados” que alcanzan esta hoja.
Estos métodos son útiles tanto para atacar problemas de clasificación y regresión:
Clasificación: Si y es una variable categórica entonces nos encontramos ante un problema de
clasificación y la metodología produce reglas del tipo:
“Si x1 2,5 y x 2 {A, b} entonces y posiblemente se encuentra en el nivel 5”
Regresión: Si y es una variable continua, entonces nos encontramos ante un problema de
regresión y las reglas de predicción se tienen la forma:
“Si x1 2,5 y x 2 {A, b} entonces el valor estimado de y es 3,71

El “test” que realizamos en cada nodo, que vendrían a ser las reglas de clasificación se lo
determina mediante un procedimiento llamado partición recursiva. Cada nodo terminal (o como lo
hemos llamado “hoja”) del árbol representa una celda de la partición y ha incluido en este nodo
un modelo simple el cual se aplica solamente en esa celda. Un punto x pertenece a una “hoja” si
x cae en la correspondiente celda de partición. Para saber en qué celda estamos, empezamos en
el nodo raíz del árbol y realizamos una secuencia de preguntas acerca de las características. Los
nodos interiores están prácticamente etiquetados con preguntas y las ramas (aristas) entre ellos
por respuestas. Qué pregunta realicemos en lo siguiente depende de la respuesta a las anteriores
x1por2ejemplo:
preguntas: ,5 x1 2,5, x 2 {A, b}, etc.x 2 {A, b}
Las variables pueden ser de cualquier combinación de tipos (continuas, discretas y ordenadas,
categóricas, etc.). Podríamos hacer más que preguntas “binarias”, sin embargo estas podrían

51
acomodarse como un árbol binario más largo. Responder preguntas acerca de muchas variables a la
vez, es equivalente a contestar preguntas acerca de variables simples.
Esto corresponde al proceso de partición inversa; pero, ¿qué sucede con modelos locales
simples? Para los árboles de regresión clásicos, el modelo en cada celda es simplemente una
estimación constante. Esto es, supongamos que los puntos (x1 , y1 ), (x 2 , y 2 ), ... , (x n , y n ) son
todas las muestras que pertenecen al nodo hoja l. Luego nuestro modelo para l es simplemente,
1 n que es la media muestral de la variable respuesta en esa celda.
yˆ = yi
n i =1

Justificación metodológica
Los predictores tales como la regresión lineal y polinomial son modelos globales, donde
una fórmula predictiva simple supone abarcar todo el espacio de datos. Cuando los datos tienen
muchas características que interactúan entre sí de manera no lineal, como es el caso del presente
estudio de causalidad de homicidios accidentales, ajustar un modelo global simple puede ser muy
difícil y probablemente muy confuso cuando logremos obtenerlo. Muchos de los suavizadores no
paramétricos tratan de ajustar modelos localmente para luego juntarlos, sin embargo, nuevamente
son difíciles de interpretar.
Un enfoque alternativo a la regresión no lineal es subdividir o dividir el espacio en pequeñas
regiones donde las interacciones son más manejables, luego subdividimos nuevamente, esto es
particionamos recursivamente como en una agrupación jerárquica, hasta que finalmente obtenemos
pedazos del espacio, los cuales son tan manejables que podemos ajustarlos mediante modelos
simples. Así, el modelo global tiene dos partes: la primera es simplemente la partición recursiva, y
la segunda es el modelo simple para cada celda producto del proceso.
Entre las ventajas de los métodos basados en árboles comparados con los modelos lineales
generalizados tradicionales podemos mencionar los siguientes:
• Son más fáciles de interpretar sobre todo cuando el conjunto de predictores contiene
variables discretas y continuas
• Los resultados son invariantes a re-expresiones monótonas de los predictores
• Están mejor diseñados para capturar comportamiento no-aditivo
•Permiten interacciones más generales entre los predictores
• Puede modelar respuestas categóricas con más de dos categorías

Estudio descriptivo
En Ecuador históricamente no se ha trabajado desde la perspectiva científica con los objetivos
claros orientados a bajar los índices de homicidios, de ahí que tanto el OMSC en Quito como el
departamento de análisis estadísticos de la Politécnica del Litoral en Guayaquil hayan oficiado
en el papel de registros en cuanto a la evolución de este tipo de criminalidad, llegando incluso
a la desagregación más detallada del problema (en el caso del DMQ). No obstante, aún las tasas
registradas hasta hace tres años reflejan un comportamiento estable que a la vez resulta un problema,
cuando observamos que en el resto de la región se trabaja intensamente en varios ámbitos:

52
•Tratar de comprender el problema de la violencia y delitos desde la perspectiva
académica para una interpretación particular de lo local, sin perder generalidades
o fenómenos globales que inciden en el aumento o disminución de la criminalidad.
• Crear una policía local subordinada a los gobiernos locales.
• La participación de la comunidad en el sentido no de apropiación de la lucha contra
la criminalidad, pero si dentro de un proceso de involucramiento para mejorar la
calidad de vida de los diferentes sectores.
• Realización permanente de trabajos de investigación alrededor de fenómenos de
violencia como: hot spots, conductas, fenómenos sociales, etc.
Gráfico N°1

Tabla de homicidios por cien mil habitantes por provincia


53,3

60
47,2

50 Tasa homicidios por cien mil habitantes por provincia


41,9

36,3

40
25,6

30
22,6

20,7

20,5

20,1

18,9

13,7

20
10,1

9,8

9,1

8,2

7,7

7,7

10
4,3

4,2

4,2

3,8

3,4
3,5

3,5

3,0
0
SUCUMBÍOS

STO. DOMINGO TSÁCHILAS

ESMERALDAS

LOS RÍOS

GUAYAS

EL ORO

MANABÍ

SANTA ELENA

ORELLANA

NACIONAL

PICHINCHA

CARCHI

MORONA SANTIAGO

NAPO

TUNGURAHUA

BOLÍVAR

PASTAZA

GALÁPAGOS

CHIMBORAZO

COTOPAXI

AZUAY

CAÑAR

ZAMORA CHINCHIPE

LOJA

IMBABURA

Fuente Policía Judicial


Fuente: Unidad de Ejecución Especializada del Ministerio de Gobierno
Policía Judicial periodo enero / diciembre, 2008. Datos sujetos a variación. Elaborado por Unidad de Ejecución Especializada
Período Enero-Diciembre 2008
Elaborado por Jaime Fernández y Christian Llano. Datos Sujetos a variación

Tomando en cuenta la información proporcionada por la Unidad de Ejecución Especializada


del Ministerio de Gobierno podemos ver que la distribución de tasas de homicidios a nivel provincial
presenta un comportamiento bastante diferente entre estas jurisdicciones, encabeza la lista de mayor
25000
tasa Sucumbíos con 53,3% muertes por 100.000 habitantes, mientras que la provincia de Imbabura
registra apenas 3,0% muertes por 100.000 habitantes; sin embargo en las frecuencias vemos que
las20000
ciudades como Guayaquil y Quito presentan los valores más altos a ser los centros urbanos más
densamente poblados, sin embargo aparecen en Guayas 25,6% y en Pichincha un valor de 13,7%
respectivamente,
15000 al extraer el valor nacional encontramos una tasaASESINATO
de 18,9% muertes por homicidio
por 100.000 habitantes. DE LA VIOLACIÓN
10000A partir de 2008 cobra fuerza políticas estatales como el Plan DE
Integral deDESeguridad
LOS DELITOS EXPLOTACIÓNCiudadana
SEXUAL y
Modernización de la Policía Nacional que articula las diferentes acciones del Gobierno central junto con la
EXTORSIÓN

Policía
5000 Nacional, procesos como el análisis e investigación (levantamiento de la información estadística);
HOMICIDIO
prevención y vigilancia; relación de la Policía con la comunidad y HOMICIDIO
servicios; el auxilio y respuesta; la
ININTENCIONAL
formación
0 y la especialización (sobre la Policía Nacional), y, finalmente, el bienestar
HOMICIDIO de la Policía.
PRETERINTENCIONAL
2005 2006 2007 2008 2009 2010

AÑO
53
Elaborado por el autor
53,3
60

47,2
50 Tasa Homicidios por cien mil habitantes por provincia

41,9

36,3
40

25,6
30

22,6

20,7

20,5

20,1

18,9

13,7
20

10,1

9,8

9,1

8,2

7,7

7,7
10

4,3

4,2

4,2

3,8

3,4
3,5

3,5

3,0
Los
0 homicidios en el DMQ
SUCUMBÍOS

STO. DOMINGO TSÁCHILAS

ESMERALDAS

LOS RÍOS

GUAYAS

EL ORO

MANABÍ

SANTA ELENA

ORELLANA

NACIONAL

PICHINCHA

CARCHI

MORONA SANTIAGO

NAPO

TUNGURAHUA

BOLÍVAR

PASTAZA

GALÁPAGOS

CHIMBORAZO

COTOPAXI

AZUAY

CAÑAR

ZAMORA CHINCHIPE

LOJA

IMBABURA
El comportamiento en Quito con respecto a los homicidios marca particularidades frente a
las demás ciudades en Ecuador; hasta el informe de seguridad ciudadana trabajado por FLACSO
sobre el comportamiento en los 90 (Informe de seguridad Ciudadana: Arcos y Palomeque – 2000)
existe una presencia de altos porcentajes para Pichincha con muertes relacionadas con asalto y robo,
ajustes de cuentas y, casi imperceptible, los escándalos públicos y peleas en el espacio público.
Fuente Policía Judicial
Elaborado por Unidad de Ejecución Especializada
Tabla N°1 Período Enero-Diciembre 2008
Datos Sujetos a variación
Evolutivo de muertes relacionadas con el homicidio 2006-2008

VARIACIÓN

MÓVIL / CAUSA 2006 2007 2008 ABSOLUTA PORCEPTUAL

2007/2006 2008/2007 2007/2006 2008/2007

ASALTO ROBO 57 68 48 11 -20 19,30% -29,41%

DELITO SEXUAL 6 5 0 -1 -5 -16,67% -100,00%

EN INVESTIGACIÓN 27 19 24 -8 5 -29,63% 26,32%

LINCHAMIENTO 2 1 2 -1 1 -50,00% 100,00%

OTROS 3 2 12 -1 10 -33,33% 500,00%

PROBLEMA PASIONAL 14 5 4 -9 -1 -64,29% -20,00%

PROBLEMA PSICOLÓGICO 3 0 0 -3 0 -100,00% #¡DIV/O!

RIÑAS 56 58 67 2 9 3,57% 15,52%

SIN DATO 8 16 23 8 7 100,00% 43,75%

VENGANZA 56 59 42 3 -17 5,36% -28,81%

VIOLENCIA FAMILIAR 8 10 15 2 5 25,00% 50,00%

TOTAL 240 243 237 3 -6 1,25% -2,47%

Fuente: Departamento Médico Legal Fuente: Departamento Médico Legal


Elaborado por: OMSC Elaborado por: OMSC

Vemos que en el evolutivo de los últimos tres años la mayoría


117 de las muertes violentas
relacionadas conFemenino
homicidios tienen que ver con: riñas, venganza, asalto y robo, cambiando de
alguna manera la Masculino
causa específica de ocurrencia del evento en los tres últimos años. Muchos de
los homicidios según información cartográfica mantienen un mismo sector de concentración a
lo largo de los últimos cuatro años de trabajo de levantamiento
70
de datos por parte del OMSC: las
administraciones zonales de Eloy Alfaro, Norte, La Delicia y Centro.
Pese a que existe una baja en el último año en el orden del 2,5%, la tasa del 2008 cierra en
11 muertes por homicidio por 100000 habitantes. El mantenimiento de la cifra y la desagregación
informativa que maneja el OMSC con esta información señalan que el proceso informativo no ha
sido empleado adecuadamente en el marco
13 de un plan local de intervención
14 urgente. (OMSC, 2008)
8 6
1 2 3 1 1 1

77... 61-67... 47-61... 31-46... 16-30... 0-15...

Fuente: Departamento de Medicina Legal


Elaborado por: OMSC

54

Número de homicidios por Administración


PROBLEMA PASIONAL 14 5 4 -9 -1 -64,29% -20,00%

PROBLEMA PSICOLÓGICO 3 0 0 -3 0 -100,00%


VARIACIÓN #¡DIV/O!

RIÑAS
MÓVIL / CAUSA 56
2006 58
2007 67
2008 2ABSOLUTA 9 3,57% 15,52%
PORCEPTUAL
SIN DATO 8 16 23 8 7 100,00% 43,75%
2007/2006 2008/2007 2007/2006 2008/2007
VENGANZA 56 59 42 3 -17 5,36% -28,81%
ASALTO ROBO 57 68 48 11 -20 19,30% -29,41%
VIOLENCIA FAMILIAR 8 10 15 2 5 25,00% 50,00%
DELITO SEXUAL 6 5 0 -1 -5 -16,67% -100,00%
TOTAL 240 243 237 3 -6 1,25% -2,47%
EN INVESTIGACIÓN 27 19 24 -8 5 -29,63% 26,32%
Gráfico N°2 Fuente: Departamento Médico Legal
LINCHAMIENTO 2 1 2 -1 1 -50,00% 100,00%
Elaborado por: OMSC
Rango de edad de homicidios 3
OTROS 2 12 -1 10 -33,33% 500,00%

PROBLEMA PASIONAL 14 5 4 -9 -1 -64,29% -20,00%


117
PROBLEMA PSICOLÓGICO 3 0 0 -3 0 -100,00% #¡DIV/O!
Femenino
RIÑAS 56 58 67 2 9 3,57% 15,52%
Masculino
SIN DATO 8 16 23 8 7 100,00% 43,75%

VENGANZA 56 59 42 3 -17 5,36% -28,81%


70
VIOLENCIA FAMILIAR 8 10 15 2 5 25,00% 50,00%

TOTAL 240 243 237 3 -6 1,25% -2,47%

Fuente: Departamento Médico Legal


Elaborado por: OMSC

13 14
8 6
1 2 3 1 1 1
117
77... Femenino 61-67... 47-61... 31-46... 16-30... 0-15...
Masculino
Fuente: Departamento de Medicina Legal Fuente: Departamento de Medicina Legal
Elaborado por: OMSC Elaborado por: OMSC

Los rangos de edad de los homicidios está entre7016 y 30 años en Quito, con un bajo porcentaje
del género femenino, sin embargo podríamos inferir que en ellas los casos estarían asociados con los
Número
“temas pasionales” de homicidios
(poco registran en el diagnósticopor Administración
de levantamiento del cadáver médico forense o
equipo técnico en medicina legal).

13 14
Algunas estadísticas desagregadas
300
8 6
1 2 3 1 1 1
250
En el77...
siguiente análisis
61-67...se ha utilizado
47-61... los datos 31-46...
de homicidios16-30...
obtenidos de Medicina
0-15... Legal,
que
200consta de 1820 homicidios ocurridos en el DMQ entre 2003 y 2010. La variable Administración
Zonal adquiere un comportamiento uniforme, con incidencia mayoritariaFuente: en Eloy Alfaro y menor
Departamento de Medicina Legal
incidencia
150 en Los Chillos Elaborado por: OMSC

Gráfico
100 N°3

50
Número de homicidios por Administración
0
LA DELICIA
NORCENTRAL
NOROCCIDENTE
CALDERÓN

CENTRO

ELOY ALFARO

LOS CHILLOS

NORTE

QUITUMBE

TUMBACO

300

250

200
Fuente: Medicina Legal
150 Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano

100

50

0
Número de homicidios por parroquia
LA DELICIA
NORCENTRAL
NOROCCIDENTE
CALDERÓN

CENTRO

ELOY ALFARO

LOS CHILLOS

NORTE

QUITUMBE

TUMBACO

100

80
Fuente: Medicina Legal. Fuente: Medicina Legal
Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano 55
Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano

60
0

LA DELICIA
NORCENTRAL
NOROCCIDENTE
CALDERÓN

CENTRO

ELOY ALFARO

LOS CHILLOS

NORTE

QUITUMBE

TUMBACO
Fuente: Medicina Legal
Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano

Gráfico N°4

Número de homicidios por parroquia


100

80

60

40

20

0
YARUQUÍ

TABABELA

SAN ISIDRO DEL INCA

RUMIPAMBA

PUEMBO

POMASQUI

PERUCHO

NAYÓN

MINAS

LLANO CHICO

LA MAGDALENA

LA ECUATORIANA

JIPIJAPA

GUAYLLABAMBA

EL QUINCHE

CENTRO HISTÓRICO

CONCEPCIÓN

CHIMBACALLE

CHECA

CALACALÍ

ALANGASÍ
Fuente: Medicina Legal. Fuente: Medicina Legal
Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano

En el Gráfico N°4, con respecto a la variable “parroquia”, encontramos picos de incidencia de


homicidios en Calderón (60), Chillogallo (55), Comité del Pueblo (64), Centro Histórico (100),
La Ferroviaria (51), San Juan (70), Solanda (58). En el Gráfico N° 5 el campo “arma blanca” el que
prepondera en la variable “arma medio” (809) seguido de “arma de fuego”.

56
Gráfico N°5

Número de homicidios por Arma Medio


Número de homicidios por Arma Medio
900
900
800
800
700
700
600
600
500
500
400
400
300
300
200
200
100
100
0
BLANCA

CONTUNDENTE

DE FUEGO

CAÍDA

ELECTROCUCIÓN

EN INVESTIGACIÓN

EXTRANGULACIÓN

INTOXICACIÓN

OTRAS

PRECIPITACIÓN

QUEMADURAS

DATOS

SOFOCACIÓN

SUMERSIÓN
0
BLANCA

CONTUNDENTE

DE FUEGO

CAÍDA

ELECTROCUCIÓN

EN INVESTIGACIÓN

EXTRANGULACIÓN

INTOXICACIÓN

OTRAS

PRECIPITACIÓN

QUEMADURAS

DATOS

SOFOCACIÓN

SUMERSIÓN
SIN SIN
ARMA

ARMA
ARMA

ARMA
ARMA
ARMA

Fuente: Medicina Legal. Fuente: Medicina Legal


Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano Elaborado por: Jaime Fernández
Fuente:yMedicina
Christian Legal
Llano
Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano
En la variable “móvil causa” tenemos por considerar que los homicidios se cometen en su mayoría
por riñas (356), asalto y robo (317) y venganza (253).

Gráfico N°6
Número de homicidios por Móvil Causa
Número de homicidios por Móvil Causa
400
400
350
350
300
300
250
250
200
200
150
150
100
100
50
50
0
ROBO

SEXUAL

EN INVESTIGACIÓN

LINCHAMIENTO

OTROS

PASIONAL”

PSICOLÓGICO

RIÑAS

VENGANZA

FAMILIAR

0
ROBO

SEXUAL

EN INVESTIGACIÓN

LINCHAMIENTO

OTROS

PASIONAL”

PSICOLÓGICO

RIÑAS

VENGANZA

FAMILIAR
ASALTO

DELITO

VIOLENCIA
ASALTO

“PROBLEMA
DELITO

VIOLENCIA
PROBLEMA
“PROBLEMA

PROBLEMA

Fuente: Medicina Legal


Elaborado por: Jaime Fernández
Fuente:yMedicina
Christian Legal
Llano
Fuente: Medicina Legal.
Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano

Número de muertes por ocupación 57


Número de muertes por ocupación
400
400
350
350
300
“PROBLEMA PASIO

VIOLENCIA FAMILIARVIOLENCIA FAMI


R
EN INVESTIGACIÓN EN INVESTIGA

PROBLEMA PSICOLÓ
DELITO SE

VENG
LINCHAMI

O
100

ASALTO
50

ASALTO ROBO

DELITO SEXUAL

LINCHAMIENTO

OTROS

“PROBLEMA PASIONAL”

PROBLEMA PSICOLÓGICO

RIÑAS

VENGANZA
Fuente: Medicina Legal
Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano

Gráfico N°7
Fuente: Medicina Legal
Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano
Número de muertes por ocupación
400

350

300
Número de muertes por ocupación
250
400
200
350
150
300
100
250
50
200
0
AGRICULTOR

COMERCIANTE

CONSTRUCCIÓN

DESEMPLEADO

EMPLEADA DOMÉSTICA

EMPLEADO

EMPLEADO PRIVADOEMPLEADO PRIVADO

EMPLEADO PÚBLICOEMPLEADO PÚBLICO

ESTUDIANTE

FUERZA PÚBLICA

GUARDIA DE SEGURIDAD

INFANTE

CENTRO DE RECLUSIÓN

OBRERO JORNALEROOBRERO JORNALERO

OTROS

PROFESIONAL

TRABAJADOR INDEPENDIENTE

TRANSPORTE
150

100

50

0
AGRICULTOR

COMERCIANTE

CONSTRUCCIÓN

DESEMPLEADO

EMPLEADA DOMÉSTICA

EMPLEADO

ESTUDIANTE

FUERZA PÚBLICA

GUARDIA DE SEGURIDAD

INFANTE

RECLUSIÓN

OTROS

PROFESIONAL

TRABAJADOR INDEPENDIENTE

TRANSPORTE
INTERNO CENTRO DEINTERNO

Fuente: Medicina Legal. Fuente: Medicina Legal


Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano

El Gráfico N°7 da cuenta, con respecto a la variable “ocupación”, de mayor incidencia de homicidios
en “trabajador independiente” (354), “empleado privado” (180), “construcción” (166), “estudiante”
Fuente: Medicina Legal
Número
(148) y “comerciante” (142). dedel
En los años homicidios porenaño
período analizado el Elaborado
presente estudio
por: Jaime la yserie
Fernández tiene
Christian Llano

el comportamiento que se muestra en Gráfico N°8.


300
Gráfico N°8

250 Número de homicidios por año


200

300
150

250
100

200
50

150
0
2003

2004

2005

2006

2007

2008

2009

2010

100

50
Fuente: Medicina Legal
Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano
0
2003

2004

2005

2006

2007

2008

2009

2010

Fuente: Medicina Legal. Número de homicidios por mes Fuente: Medicina Legal
Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano

170
58
160
Número de homicidios por mes

150
170
200
150

150
100

100
50

50
0

2003 2003

2004 2004

2005 2005

2006 2006

2007 2007

2008 2008

2009 2009

2010 2010
0

Se muestra en la Gráfico N°9 que en los meses de enero (159) febreroElaborado


(159)por:
y mayo (162)
Fuente: hay mayor
Medicina Legal
Jaime Fernández y Christian Llano
cantidad de homicidios, en el período comprendido entre 2003 y 2010. Fuente: Medicina Legal
Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano
Gráfico N°9

Número de homicidios por mes


Número de homicidios por mes
170

170
160

160
150

150
140

140
130

130
120
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12
120
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12
Fuente: Medicina Legal. Fuente: Medicina Legal
Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano
Fuente: Medicina Legal
Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano

Gráfico N°10
Número de homicidios por días
Número de homicidios por días
500

500
400

400
300

300
200

200
100

100
0
DOMINGO

LUNESLUNES

MARTES

MIÉRCOLES

JUEVES

VIERNES

SÁBADO

0
DOMINGO

MARTES

MIÉRCOLES

JUEVES

VIERNES

SÁBADO

Fuente: Medicina Legal. Fuente: Medicina Legal


Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano
Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano Fuente: Medicina Legal
Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano

Se muestra la cantidad de homicidios de acuerdo al rango de edad de los occisos:


Número de homicidios por rango de edad
Número de homicidios por rango de edad
1500

1500
1000

1000 59
500

500
0
0-15 16-30 31-46 47-61 61-77 77
DOMING

SÁBAD
LUN

MART

MIÉRCOL

JUEV

VIERN
Fuente: Medicina Legal
Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano

Gráfico N°11

Número de homicidios por rango de edad

1500

1000

500

0
0-15 16-30 31-46 47-61 61-77 77

Fuente: Medicina Legal. Fuente: Medicina Legal


Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano

En la siguiente página se presenta el histograma de las edades. Los datos parecen ajustarse a una
distribución log-normal con mayor concentración alrededor de los 23 años (moda de la distribución).
Gráfico N°12

Número de homicidios por edad

100

90

80

70

60

50

40

30

20

10

0
1 3 5 7 9 11 13 15 17 19 21 23 25 27 29 31 33 35 37 39 41 43 45 47 49 51 53 55 57 59 61 63 65 67 69 71 73 75 77 79 81 83 85

Fuente: Medicina Legal


Fuente: Medicina Legal. Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano
Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano

60

Número de homicidios por sexo


20

10

0
1 3 5 7 9 11 13 15 17 19 21 23 25 27 29 31 33 35 37 39 41 43 45 47 49 51 53 55 57 59 61 63 65 67 69 71 73 75 77 79 81 83 85
En el Gráfico N°13 se observa que las personas de género masculino mayoritariamente víctimas de
Fuente: Medicina Legal
homicidios (1565). Género femenino (220). Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano

Gráfico N°13

Número de homicidios por sexo


2000

1500

1000

500

0
FEMENINO MASCULINO SIN DATO

Fuente: Medicina Legal. Fuente: Medicina Legal


Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano
Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano

Estudios de Causalidad
Árbol 1 Examen solicitado
Se corre el modelo para homicidios con las variables móvil causa, edad y sexo
SÍ NO
1. Sexo Femenino (cualquier edad)
16%en su mayoría mueren por violencia intrafamiliar.
2. Hombres menores de 9,5 años también mueren por violencia intrafamiliar.
3. Varones menores de 38,5 años mueren en riñas. 84%
4. Varones mayores de 38,5 años mueren en asalto o robo.
Árbol 2
Se toma en cuenta las variables arma_medio con edad y sexo.
Fuente: Medicina Legal
1. Mujeres (sin importar edad como en el caso anterior) mueren porpor:
Elaborado medio de arma
Jaime Fernández blanca
y Christian Llano

2. Varones menores de 5,5 años a través de estrangulación

Tipo
3. Varones entre 5,5 años deaños:
y 23,5 examen solicitado
arma blanca. Entre 23,5 y 44,5: arma blanca
4. Varones 44,5 hasta 59,5 años: arma blanca y varones mayores de 59,5: arma contundente
97%
Árbol 3
Se relaciona móvil_causa contra sexo, arma medio, edad, ocupación1.
1. Violencia familiar es la causa más discriminante de muerte de mujeres (cualquier edad).
2. Se observa que la causa de muerte por homicidios en varones menores de 9,5 años es
debida a problemas psicológicos.
11%
5%
3%
3. Las riñas son la causa de muerte de varones menores de 43,5 años.
ALCOLEMIA CRIMINALÍSTICO OTROS TOXICOLÓGICOS

Fuente: Medicina Legal


Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano 61
4. Varones mayores de 43,5 años mueren en asalto o robo, como se mencionaba en modelo
anterior.
5. Para los homicidios en varones es común el arma blanca, arma contundente, precipitación
o sumersión para la causa de muerte por venganza.
6. Los más vulnerables para el asalto y robo son agricultor, construcción, desempleado,
empleado, empleado privado, empleado público, estudiante, guardia de seguridad, obrero-
jornalero, profesional, trabajador independiente.
Cabe indicar que en esta lista no aparece Fuerza Pública, infante, Interno de centro de
reclusión o Transporte.
7. Fuerza Pública, infante, interno de centro de reclusión, transporte mueren por el causal
venganza.
8. Quemaduras son el medio usado para la muerte por linchamiento.

Árbol 4
El modelo relaciona parroquia con edad, ocupación y móvil_causa
1. Hay evidencia que las ocupaciones: agricultor, empleada doméstica, empleado, estudiante,
Fuerza Pública, guardia de seguridad, infante, obrero-jornalero, transporte, son vulnerables a
homicidios en el sector de Calderón.
2. Las ocupaciones: agricultor, empleada doméstica, fuerza pública, infante, transporte son
vulnerables en el sector de Chilibulo y, por otro lado, empleada doméstica y fuerza pública
en el Centro Histórico.
3. Se observa que en el Centro Histórico son vulnerables también las ocupaciones de
comerciante, construcción, desempleado, empleado privado, empleado público, interno,
centro de reclusión (El penal se encuentra en este sector), otros, profesional, trabajador
independiente
4. En el sector de San Juan son vulnerables las ocupaciones: construcción, desempleado,
empleado privado, interno centro de reclusión
5. En promedio las muertes por homicidio en el Centro Histórico son personas menores a
37,5 años.
6. En la parroquia Belisario Quevedo son vulnerables las personas mayores de 37,5 años
cuyas ocupaciónes son: empleado privado, empleado público, profesional, trabajador
independiente.

Árbol 5
El modelo relaciona la variable móvil_causa con mes y arma_medio
Observación: la variable mes no es clasificatoria.
1. En riñas se ha clasificado arma blanca, arma contundente y precipitación, en venganza se
atribuye intoxicación, arma de fuego.

62
2. También en venganza se clasifica a los valores de arma_medio: en investigación
estrangulación, otras, sofocación, sumersión. El linchamiento se relaciona quemaduras.
Corrobora el análisis anterior.
Árbol 6
Se construye incluyendo los datos con valor cero en el campo Alcoholemia. El modelo relaciona
móvil_causa con edad, etnia, sexo, ocupación y arma_medio.
Observación: Vuelve a observarse mejor clasificación con respecto a los datos que incluyen el campo
Alcoholemia con datos distintos a cero.

Árbol 7
El modelo relaciona las variables móvil_causa con edad, etnia, sexo, ocupación y arma_medio.
Se filtra la variable móvil causa con campos distintos a “sin dato”.
Se evidencia preponderante muerte femenina por violencia familiar.
Aparecen nuevas variables en las ramas.

Árbol 8
Modelo: móvil_causa relacionada con edad, ocupación y administración zonal.

Árbol 9
El modelo no considera los registros cuyo campo parroquia tiene el valor “sin dato”. Se relaciona
la variable parroquia con edad, sexo, ocupación, arma_medio y móvil_causa.
Nuevamente se observa que el valor “sin dato” del campo parroquia no permite una buena clasificación.

Lo que dicen los archivos del Departamento de Medicina Legal


Las bases entregadas por el OMSC para el desarrollo del estudio de causalidad de homicidios
en el Distrito Metropolitano de Quito, han sido fundamentales para desarrollar el estudio.
Sin embargo, en los archivos del Departamento de Medicina Legal se encuentra información
exhaustiva de corte médico legal, y epidemiológico que se puede recabar del protocolo de autopsia y
el acta de levantamiento de cadáver respectivamente, las cuales se complementan para obtener una
información importante con el fin de generar indicios suficientes que se necesitan para reducir los
índices de violencia, en particular los homicidios.
El plus que arroja esta investigación, en comparación con el estudio de causalidad de
muertes accidentales, lo da la investigación que se realizó en el Departamento Médico Legal sobre
los expedientes, para lo que se desarrolló un diseño muestral para indagar exhaustivamente los
archivos concernientes a homicidios, el cual se presenta a continuación y que se fundamenta en el
muestreo aleatorio simple.

63
50

40

30

En primer lugar se define la población sobre la que se va a escoger la muestra, esta corresponde
a los20ingresos de cadáveres correspondientes a homicidios de los años 2009 y 2010 (mayo), debido
principalmente a que en base a esta muestra se podrá indagar más adelante en los archivos en Fiscalía,
y en este período se tiene un fácil acceso a los expedientes en esta entidad, según lo conversado
con 10
personal técnico del OMSC. En este período de tiempo se tiene un universo de 332 registros
catalogados como homicidios.
El cálculo
0 del tamaño de la muestra viene dado por la fórmula:
no
1 3 5 7 9 11 13 15 17 19 21 23 25 27 29 31 33 35 37 39 41 43 45 47 49 51 53 55 57 59 61 63 65 67 69 71 73 75 77 79 81 83 85

n= n
1+ No Fuente: Medicina Legal
Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano

Donde:
p(1-p)
no = 2
o
Número de homicidios por sexo
2 = 0,032
Con p=0,95,
2000
Entonces el tamaño de la muestra con un nivel de confianza del 95% y un error muestral
del
15003% es de 46.

1000

Resultados
500
del ejercicio
El desarrollo de este ejercicio se justifica en algunos resultados reveladores que se obtuvo de
la muestra
0 seleccionada de forma aleatoria los cuales se ponen a consideración:
FEMENINO MASCULINO SIN DATO
Se pudo observar que es posible ampliar la base de datos que maneja actualmente el OMSC
incorporando variables importantes que pueden dar mejores indicios sobre la problemática comoLegal
Fuente: Medicina es
el lugar donde se suscitó el hecho, solicitudes de exámenes solicitados y características del victimario.
Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano

Gráfico N°14

Examen solicitado
SÍ NO

16%

84%

Fuente: Medicina Legal. Fuente: Medicina Legal


Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano
Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano

Tipo de examen solicitado


97%

64
Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano
500

0
FEMENINO MASCULINO SIN DATO

Examen solicitado Fuente: Medicina Legal


Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano

SÍ NO

16%
Existen varios exámenes que solicita el médico legal de la autopsia respectiva. Sin embargo,
en el 84% de las autopsias no se piden. Según versiones de los entrevistados se pudo observar,
por ejemplo, que aproximadamente Examen
el 20% de solicitado 84% en los que se pidió realizar examen
los homicidios
de alcoholemia, se encontraban libando o en estado de embriaguez. No obstante, en las bases del
OMSC no se tiene ningún registro de presencia de alcohol en la muestra seleccionada, SÍ y se debe
NO
principalmente a que a pesar de existir la16%
petición del médico forense de realizar los exámenes, estos
no se dan por falta de dinero o porque los familiares se niegan.
Fuente: Medicina Legal
84% Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano
Gráfico N°15

Tipo de examen solicitado


97%
Fuente: Medicina Legal
Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano

Tipo de examen solicitado


97%
11%
5%
3%

ALCOLEMIA CRIMINALÍSTICO OTROS TOXICOLÓGICOS

Fuente: Medicina Legal Fuente: Medicina Legal


Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano

11%
5%
3%
La gran mayoría de los exámenes que solicitados son de alcoholemia; sería importante tener
ALCOLEMIA CRIMINALÍSTICO OTROS TOXICOLÓGICOS
un registro de los que realmente se realizan. Aunque se conocieran todos los exámenes que realmente
se realizan, la estadística ¿Se tiene
sobre la información
incidencia del alcohol en del lugar? no sería fehaciente debido
los homicidios
Fuente: Medicina Legal
a que no se realizan a todas las personas fallecidas dichas pruebas. Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano
SÍ NO

18%
Gráfico N°16

¿Se tiene información del


82% lugar?

SÍ NO

18%

82%

Lugar en donde se produjo el homicidio


36.1%
Fuente: Medicina Legal.
Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano
27.8%

Lugar en donde se produjo el homicidio


11.1%
8.3%
36.1% 5.6% 5.6%
65
2.8% 2.8%

27.8%
VÍA PÚBLICA DOMICILIO LOCAL DE... AUTOMÓVIL LOCAL LUGAR HOSTAL ENTERRADA
COMERCIAL ABIERTO
ALCOLEMIA CRIMINALÍSTICO OTROS TOXICOLÓGICOS

¿Se tiene información del lugar? Fuente: Medicina Legal


Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano

SÍ NO

18%

¿Se tiene información del


82% lugar?

Se puede asegurar con un grado de confianza del 95% que se puede obtener SÍ
entre
NO
el 79%
y 85% de la información sobre el lugar donde ocurrió el incidente. El incorporarlo representaría
18%
generar mejores indicios sobre la problemática y más aún si se cruza con la información que ya se
tiene levantada.
82%

Gráfico N°17

Lugar en donde se produjo el homicidio


36.1%

27.8%

Lugar en donde se produjo el homicidio


11.1%
36.1% 8.3%
5.6% 5.6%
2.8% 2.8%
27.8%

VÍA PÚBLICA DOMICILIO LOCAL DE... AUTOMÓVIL LOCAL LUGAR HOSTAL ENTERRADA
COMERCIAL ABIERTO

Fuente: Medicina Legal. 11.1% Fuente: Medicina Legal


Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano 8.3% Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano
5.6% 5.6%
2.8% 2.8%

VÍALa mayoríaDOMICILIO
PÚBLICA de los homicidios
LOCAL DE... seAUTOMÓVIL
dan en la víaLOCAL
pública, pero
LUGAR hay varios
HOSTALen elENTERRADA
hogar (en gran
COMERCIAL ABIERTO
parte por la violencia intrafamiliar y de género antes
¿Se tienen características del victimario? que por asaltos y robos a domicilios). Un
porcentaje importante muestran homicidios alrededor de lugares de tolerancia. Fuente: Medicina Legal
Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano
SÍ NO

Gráfico N°18
43%
¿Se tienen características
57% del victimario?
SÍ NO

43%
57% Fuente: Medicina Legal
Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano

Fuente: Medicina Legal. Tipo de características Fuente: Medicina Legal


Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano
Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano

89.5%

Se puede inferir sobre información de los victimarios, pero este tipo de información debe ser
sustentada y validada con registros que se obtenga en el departamento de delitos contra la vida de
la Fiscalía General del Estado. Tipo de características
26.3% 26.3%
89.5%

66
PROCEDENCIA RELACIÓN NÚMERO DE
VÍCTIMA VICTIMARIO VICTIMARIOS

Fuente: Medicina Legal


26.3% 26.3%
Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano
57%

Fuente: Medicina Legal


Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano

Gráfico N°19

Tipo de características

89.5%

26.3% 26.3%

PROCEDENCIA RELACIÓN NÚMERO DE


VÍCTIMA VICTIMARIO VICTIMARIOS

Fuente: Medicina Legal. Fuente: Medicina Legal


Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano Elaborado por: Jaime Fernández y Christian Llano

La información que se podría obtener con respecto a características de los victimarios radica
principalmente en la cantidad de personas que participaron del incidente, cabe decir que el espectro
de categorías aumentaría, si se pudiera conectar con la base de datos que maneja la Fiscalía General
del Estado.

Conclusiones
A nivel mundial se interpreta que una jurisdicción es segura o insegura en base a la tasa de
homicidios que está presente, pese a que en la actualidad el nivel de producción en materia de
seguridad y delitos es globalmente más accesible a través de observatorios e institutos de investigación
en materia de seguridad. El tema es ahora una línea de discusión política.
La modalidad de homicidios que ocurren en Ecuador no pueden abstraerse de la realidad
regional; muchas de las modalidades se replican en el país. La normativa ecuatoriana del homicidio
tiende a desagregar la problemática, lo cual dificulta la investigación, sobre todo cuando se siguen
casos de femicidios33.
Es necesario explotar más los archivos de Medicina Legal para que enriquezcan las bases que
maneja el Observatorio Metropolitano de Seguridad Ciudadana.
No se puede obtener una estadística fehaciente con respecto a la incidencia de alcohol en
los homicidios y en general en las muertes violentas, debido a que no se realizan los exámenes de
alcoholemia a todos los occisos, ni siquiera de los que se solicita.
Además de involucrarse en los archivos, se mantuvieron conversaciones con personal del
Departamento de Medicina Legal, los cuales revelan que hasta el 2008 se realizaban los diferentes
exámenes como son de alcoholemia, toxicológicos, criminalísticos, etc., en las instalaciones de
criminalística. No obstante, hasta al menos el año 2010 no se los realizaban ahí debido a que el
cromatógrafo se había averiado. En este sentido, se ve la necesidad de recomendar el cuidado de
la infraestructura que maneja el Departamento Médico Legal, como el exigir a las instituciones

33 Se entiende como femicidio a la violencia sistémica, la impunidad y, más específicamente, el “homicidio de mujeres por el simple hecho
de ser mujeres.”, según la Asamblea de Naciones Unidas. (Véase Asamblea General 2006, A/61/122/Add.1, párrafo 84).

67
competentes que den un mantenimiento periódico o por otra parte exista un posicionamiento del
gobierno local en este departamento, con lo cual garanticen obtener una información más precisa y
pertinente. Esto se complementa con los datos del Departamento de Delitos contra la Vida, sobre
todo sobre las denuncias en general.

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68
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http://www.seguridadciudadana.gov.ec/index.php?option=com_content&view=article&id
=102&Itemid=94

69
Perfiles de los victimarios en el
Distrito Metropolitano de Quito34
Por: Daniel Pontón35

Este trabajo presenta, por secciones, una metodología que une eficazmente lo cuantitativo y lo cualitativo
de la siguiente manera:36
Cuadro A

Secciones Objetivos Actividades Técnicas de


investigación
Perfil social de los Determinar el perfil Análisis, estadísticas, Cuantitativas
victimarios social de los victimarios revisión de bibliografía, preferentemente a
documentos, y través del análisis
entrevistas a personajes estadístico. Fuentes
claves primarias

Motivaciones delictivas Establecer las causa Entrevistas a Cuantitativas a través


motivacionales informantes calificados del análisis estadístico
delictivas y expertos. Revisión y cualitativas a través
de bibliografía sobre la de entrevistas a
temática informantes calificados.
Fuentes primarias y
secundarias
Estrategias de acción Establecer las Entrevistas a Cuantitativas
colectiva estrategias, informantes calificados preferentemente a
oportunidades y y expertos. Revisión través de entrevistas a
modalidades de de bibliografía sobre la informantes calificados.
operación temática Fuentes secundarias

Cursos de vida Establecer las Entrevistas a Cualitativas a través


trayectorias delictivas informantes calificados de entrevistas a
de los victimarios y expertos. Revisión informantes calificados.
de bibliografía sobre la Fuentes primarias y
temática secundarias
Elaborado por: Daniel Pontón

34 Compilado del texto. Pontón, Daniel (2010). Consultoría sobre perfiles victimarios. OMSC: Quito. Las opiniones vertidas por el autor son
de su responsabilidad y no reflejan necesariamente la posición del OMSC. Datos correspondientes al año del trabajo.
35 Daniel Pontón C. Licenciado en Sociología por la Universidad Católica del Ecuador. Máster en Política Pública por la Facultad
Latinoamericana de Ciencias Sociales Flacso Sede Ecuador. Estudiante de Doctorado en Sociología por la Universidad Nacional del
Cuyo en Mendoza, Argentina. Ha sido investigador y consultor en temas de violencia, criminalidad y políticas de seguridad. Autor de
varios artículos relacionados a la temática de violencia, delincuencia organizada y policía. Se ha desempeñado en varios cargo públicos
de asesoría ministerial en Ecuador y actualmente se desempeña como Asesor de la Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo del
Ecuador en temas de seguridad.
36 Nota de la compilación.

70
La inseguridad ciudadana producto de la violencia y la criminalidad se ha convertido en
uno de los factores de conflictividad social y de gobernabilidad en el planeta, frente a lo que se
deben establecer acciones de control, pues este problema afecta la calidad de vida. No obstante,
el impacto e incidencia del fenómeno en la población difieren de un lugar a otro. En el caso de
América Latina uno de los aspectos de mayor impacto en los últimos 25 años es el incremento de
la microcriminalidad, que cambió la cotidianidad de la región.37
A pesar de que este problema social se inserta y relaciona con delincuencia mayor y compleja
como el narcotráfico y el crimen organizado trasnacional, ha sido necesario incorporar modelos
de atención gubernamental que atiendan a la incidencia de la microcriminalidad. Así, las políticas
de seguridad ciudadana en América Latina incorporan a gobiernos locales para una correcta
planificación y ejecución de políticas de control, y se vuelven fundamentales para prevenir la estos
hechos38. Ecuador no se ha quedado al margen: desde mediados de los 90 el país vio el crecimiento
de las tasas de delitos contra la propiedad y las personas. Esto alarmó a la ciudadanía, lo que dio
como resultado la intromisión inédita de los gobiernos locales en esta temática desde los 2000 en
Quito, Guayaquil y Cuenca. La Capital, específicamente, ha experimentado en los últimos años un
crecimiento de los delitos contra la propiedad, los domicilios y los automotores; así como los delitos
contra la persona.39

Tabla N°1
Evolución del número de denuncias de algunos delitos contra la propiedad y las personas en el DMQ
2003- 2009
% Var.
% % % %
  2003 2004 2005 2006 % Var. 2007 % Var. 2008 2009 2003-
Var. Var. Var. Var.
2009
Domicilios 2138 -1,2 2113 84,4 3897 -14 3347 9,8 3675 16,76 4291 -47 2280 6,6

Personas 2541 -25,7 1887 204 5733 25,5 7195 21,24 8723 21,92 10635 -39 6490 155,4

Automotores 1867 -15,7 1574 34,3 2114 11,7 2362 -4,36 2259 25,14 2827 -4,7 2694 44,3

Fuente: OMSC.
Elaborado por: Daniel Pontón

Nota: En total, los delitos contra la propiedad y las personas crecen entre los año 2007 y 2008 (años
comparables metodológicamente) en un 13% y 22% respectivamente.

En el año 2009, entre el total de delitos contra la propiedad (4580) cometidos en Quito, el
valor más representativo se lo lleva el robo a domicilio. Así, como muestra el Gráfico N°1, el robo
a domicilio constituye el 50% del total, seguido del robo a empresas con un 41%. Entre estas dos
instancias se llevan el 91% los delitos contra la propiedad seguidos muy por debajo por las entidades
públicas con un 4%.

37 Se ha dado fenómenos tales como el crecimiento de la industria de la seguridad privada, el amurallamiento de los barrios y las casas,
la desconfianza interpersonal, la segregación y polarización social.
38 En este caso, el control punitivo de la microcriminalidad no se considera una estrategia adecuada para disminuir la incidencia; es más,
tiende a agravar el fenómeno: problemas tales como: “la cárcel como universidad del delito”, “la puerta giratoria.”, son las principales
críticas que se atribuyen a las salidas punitivas.
39 Es necesario destacar que en el año 2009, hubo una reforma al Código Penal ecuatoriano donde se pasó a considerar delitos de acción
pública los montos de robo superiores a más de 600 dólares. Todos los montos inferiores a esta cantidad pasaron a ser contravenciones de
acción privada; lo cual incidió en el descenso del número de denuncias presentadas en ese año. En el caso de delitos contra las personas
con violencia, estos también se consideraban contravenciones si la incapacidad física causada a la víctima no excedía de 30 días. Este
tipo de delitos los registran las comisarías nacionales; sin embargo, se cambió la reforma en marzo de 2010 debido a objeciones de la
opinión pública. A pesar de esto, en una mirada comparativa desde 2003 al 2008, los delitos contra los domicilios, automotores y las
personas crecen a niveles superiores a otros delitos. Por el contrario, el homicidio muestra comportamientos estables con un descenso
ligero en tu tasa por 100000h habitantes desde 2004.

71
Gráfico N°1

Delitos contra la propiedad en el año 2009

50%

41%

Delitos contra la propiedad en el año 2009 4%


1% 2% 2%

BANCOS CABINAS... CENTROS... DOMICILIOS EMPRESAS ENTIDADES...


50%
Fuente: OMSC
41% Fuente: OMSC
Elaborado por: Daniel Pontón Elaborado por: Daniel Pontón

Entre los principales perpetradores de este tipo de delitos se encuentran los estruchantes con
el 88,23%40 (delitos contra2%la propiedad). Destacan en la categoría de objetos robados
4% en el 2009
1% Objetos robados
2%
en el DMQ 2009
(DMQ) los enseres (49%), dinero (28%), joyas (20%) y computadoras y laptops con 21% y 19%
BANCOS
respectivamente. En losCABINAS...
delitos contraCENTROS...
la persona,DOMICILIOS
se subraya al EMPRESAS ENTIDADES...
dinero (47,5%), los documentos
47%
personales (43,3%), 43.3%
los celulares
41.4%
(41,4%), documentos comerciales (24,21%), laptop (22,9%) y las
Fuente: OMSC
cámaras fotográficas (13,4%). (Gráfico N°2) Elaborado por: Daniel Pontón

22.5% 24.1%
Gráfico N°2
13.4%
12.7%
Objetos robados en el DMQ3.4%2009
5.5%
9.3% 9.9%

1.9% 2.5% 1.4%


47%
DINERO

ENSERES

OBJETOS Y
DOCUMENTOS
PERSONALES

CELULARES Y...

VEQUIPOS
DE OFICINA

LAPTOP

VITUALLAS

CÁMARAS...

ARMAS DE FUEGO

COMPUTADORAS

PARTES DE
AUTOMOTORES

PRENDAS
DE VESTIR

DOCUMENTOS
COMERCIALES

43.3% 41.4%

22.5% 24.1%

13.4% Fuente: OMSC


12.7% Elaborado
9.9% por: Daniel Pontón
9.3%
5.5%
2.5% 3.4%
1.9% 1.4%
DINERO

ENSERES

OBJETOS Y
DOCUMENTOS
PERSONALES

CELULARES Y...

VEQUIPOS
DE OFICINA

LAPTOP

VITUALLAS

CÁMARAS...

ARMAS DE FUEGO

COMPUTADORAS

PARTES DE
AUTOMOTORES

PRENDAS
DE VESTIR

DOCUMENTOS
COMERCIALES

Detenidos en el DMQ 2009 por tipo de robo


35.0%

30.0% OMSC
Fuente: Fuente: OMSC
Elaborado por: Daniel Pontón Elaborado por: Daniel Pontón
25.0%

20.0% Igualmente, se demuestra un aumento del nivel de violencia de los delitos en el DMQ.

En el año 2008,Detenidos
las agresiones en el DMQel2009
representaban por tipo
57% mientras de robo
que para el año 2009 subieron al
15.0%

10.0%
40 35.0%
Tipo de robo contra la propiedad y la persona que utiliza la fuerza para perpetrar el robo.

5.0%
30.0%
72
25.0%
0.0%
VARIOS
OBO / ASALTO
ENCIA ARMAS
BO PERSONA
DE VIOLACIÓN
S / LESIONES
BO DOMICILIO
TO HOMICIDIO
IACIÓN ILÍCITA
ALSIFICACIÓN
O ASESINATO
BO VEHÍCULO
ESTAFA
ROBO LOCAL
EXTORSIÓN
TROS ROBOS
ASESINATO
ENERGÉTICO
HURTO
HOMICIDIOS
ACCESORIOS
REBELIÓN
ALTO BANCOS
DOCUMENTOS
ROBO MOTO
E CONFIANZA
AMENAZAS
E FUNCIONES
PLAGIO
DE BLANCAS
COSO SEXUAL
N DETENIDOS
NIO/PERJURIO
FLAGELO
ABIGEATO
APREMIO
COHECHO
DESACATO
IACIÓN ILÍCITA
DO AL PUDOR
N IMPUESTOS
PECULADO
ÓN IDENTIDAD

20.0%
71% (OMSC, 2009). Respecto al robo a automotores41, estos se encuentran con un crecimiento
sostenido en los últimos años en cuanto número absolutos. Es importante destacar, que dentro de
esta modalidad delictiva en el 2009 el robo ocupa el 81%, mientras que el asalto y robo a vehículos
es el 19% del total de este tipo de delitos. (Ver Tabla N°2).42

Tabla N° 2
FRECUENCIAS PORCENTAJES
TIPO DE DELITO
2007 2008 2009 2007 2008 2009
Asalto y Robo 316 477 511 14% 17% 19%
Robo 1943 2350 2183 86% 83% 81%
TOTAL 2259 2827 2694 100% 100% 100%

Fuente: OMSC
Elaborado por: OMSC

En conclusión, si tomamos en cuenta los delitos que han mostrado una tendencia creciente
en el DMQ en los últimos seis años, se puede establecer que el robo a domicilio, el robo y
asalto a personas con violencia y el robo a automotores en la vía pública son los tres delitos más
representativos. Así, se presentan como los principales perpetradores de estas acciones estruchantes
que asaltan a las víctimas o que fuerzan seguridades de domicilios. En el caso del robo a vehículos,
lo que prima es la lógica del robo organizado del vehículo.
Para este trabajo se establecen las siguientes preguntas de investigación: ¿Qué características
sociales, motivacionales, operativas y tipos de vida muestran los victimarios que actúan sobre el
asalto y robo a personas, robo a domicilios y el robo a vehículos en el DMQ? ¿Se puede establecer
un perfil? El objetivo central de este documento consiste en determinar ése perfil social de los
victimarios en el DMQ, comprender las causas motivacionales delictivas, analizar estrategias de
operación delictual, y determinar sus trayectorias delictivas.
Ahora bien, pocos son los estudios realizados en Ecuador y en el DMQ respecto al perfil de
los victimarios que cometen delitos de microcriminalidad. La mayoría estudian la incidencia de
la criminalidad sobre el análisis de los delitos relacionados a una criminalidad mayor que afecta
a la frontera norte: narcotráfico, trata de personas, sicariato, entre otros. Muchos de estos delitos
asociados a la influencia de la criminalidad organizada trasnacional tienen alta influencia en la
seguridad del Estado y la opinión pública; no obstante, su nivel de exposición a la experiencia
cotidiana no es muy significativo43 Este trabajo focalizará sus esfuerzos a lo que se ha denominado
el análisis de los perfiles de victimarios de la microcriminalidad. Para efectos explicativos, se ha
dividido los tipos de criminalidad en niveles: macro, meso y micro44.

41 Se excluye de esta categoría el robo de autopartes por tener un amplio subregistro. Cuando se habla de robos a automotores se refiere
al robo de vehículos y motos enteros.
42 El robo se entiende cuando el automotor ha sido sustraído sin el uso de fuerza y amenaza contra la persona. Por asalto y robo se
entiende la sustracción del automotor con el uso de fuerza y amenaza.
43 Si bien, este tipo de criminalidad mayor es asociada también como mecanismo que genera inseguridad ciudadana en la población, su
influencia parece estar más condicionada por la cobertura mediática que por la vivencia real y objetiva de la población. Esto no quiere decir
que se desestime la influencia real de este tipo de criminalidad a la estabilidad social, económica y política de un determinado territorio o
país. Es más, se considera también al nivel subjetivo o de “percepciones” ciudadanas como un factor objetivo debido a que la vivencia y
el sentimiento de inseguridad es real en la población.
44 Se ha procedido a utilizar este esquema de categorías para una mejor organización del trabajo. En este sentido, el Código Penal
tipifica más de 200 tipos de delitos, lo cual hace muy complicado diferencia sus múltiples facetas, lógicas y manifestaciones entre un tipo
y otro. De todos modos, toda clasificación es arbitraria y sujeta a discusión.

73
Cuadro N° 1

TIPOS DE CRIMINALIDAD

Estrategias de
Nivel de
Tipo Organización Incidencia control más Tipos de delitos
intervención
adecuada
Crimen organizado
(narcotráfico, sicariato, trata
Internacional/ de personas, de patrimonio
Macrocriminalidad Compleja Punitivo Gobierno Nacional
Nacional cultural y natural, delitos
cibernéticos, hidrocarburos,
etc.)
Asalto y robos en carreteras,
Mesocriminalidad Moderada Regional Punitivo robo a autos, robo a bancos, Gobierno Regional
amenazas, extorsiones.
Robos simples, robos
agravados. Asalto y robos,
Microcriminalidad Simple Local Preventivo Gobierno Local
robos a domicilios, robo a
automotores, etc.

Elaborado por: Daniel Pontón

Para la clasificación de estos niveles se procedió a considerar la incidencia, la organización,


las cuantías y el impacto del acto criminal (individualmente hablando), su influencia, el tipo de
delitos, el tipo de respuestas gubernamentales y los niveles de intervención. De esta forma, se
entiende por criminalidad menor un tipo de delito cuyo nivel de organización es nulo o muy simple
-redes o estructuras de actividad son, sobre todo efímeras-. No se descartan niveles de organización
mayor y relaciones de criminalidad más compleja. De igual forma su influencia e impacto no va
más allá del nivel local que puede ser una ciudad, parroquia o barrio. Asimismo su impacto en la
opinión pública es directamente proporcional a la experiencia cotidiana de la ciudadanía con este
tipo de hechos.45 Por su parte, se excluye de este tipo de análisis algunos delitos de tipo organizativo
moderado o con mayor complejidad, debido a la alta movilidad de los victimarios; lo cual genera una
influencia más regional.46 Debido a que este trabajo pondrá un énfasis especial en los victimarios
por encima de las víctimas, es necesario adoptar una metodología adecuada a esta problemática sin
caer en estereotipos ni etiquetas.

Sobre la definición y los distintos enfoques:


delitos y victimarios
Se puede partir considerando al delito como una expresión jurídica con causas y efectos sociales
complejos. No obstante, definir los delitos desde una perspectiva jurídica puede ser problemático
para analizar perfiles delincuenciales. Al respecto, los estudios han estado anclados al análisis del
concepto sociológico de la desviación. Según Higgins y Butler (1982),47 “podría entenderse como
aquellas conductas, incluso ideas o atributos, que una sociedad, o parte de ella, considera malas,
extrañas, repulsivas o inmorales(...)” ¿El extremo? son las que alteran o dañan la convivencia social. Para
cuestiones prácticas de este trabajo, esta definición padece tres fallas fundamentales: 1) La variedad de
conductas desviadas es enorme; 2) Es un grupo social o la sociedad la que decide qué tipo de conductas
son las desviadas; 3) Por más que las normas sociales jurídicas traten de ir a tono a estas conductas
denominadas “desviadas” no siempre existe una correspondencia sincrónica entre estos niveles.

45 No obstante, este tipo de crímenes tiene una alto cubrimiento mediático hoy en día.
46 Los casos más emblemáticos a estos problemas son las bandas de asalto y robo a carreteras y automotores.
47 Citado por Mirón y Otero (2005: 17).

74
Este trabajo centrará su análisis en aquellas conductas que hayan transgredido a las leyes
penales ecuatorianas; sin embargo, la visión legalista elude la dimensión del fenómeno que configura
el problema de la delincuencia entendida como conducta o como rol social; algo presente al analizar
los perfiles delincuenciales. Por otro lado, está el inconveniente que Pavarini (2003) denomina
el Labelling Aproach o la teoría del etiquetamiento. Por lo general, la delincuencia se explica en
fallas en el proceso de socialización de personas incapaces de aprender de normas de conductas
civilizadas, lo cual genera la transgresión de norma y la sanción penal de la sociedad. Esto etiqueta a
grupos específicos y sesga la mirada hacia grupos sociales de escaso nivel socioeconómico y cultural,
perdiendo así de vista los denominados “delitos de cuello blanco”.
Una salida a este entrampamiento puede ser el asumir a los delincuentes como sujetos iguales,
lo que atribuye la conducta de la ruptura de las normas a temas como la oportunidad, la tentación,
o la presión de grupo por fuera del grupo social o socioeconómico. Este planteamiento, da una
mirada más amplia. Empero, ya que el objetivo principal es analizar los perfiles delincuenciales de
ciertos delitos magnificados a nivel local, vuelve el “etiquetamiento”, pues el problema se asocia a
poblaciones con déficits socioeconómicos y culturales.48
Con esta limitante, es importante reconocer un sesgo ideológico, pero hay que tener un
criterio de discriminación positiva para identificar grupos sociales en riesgo, observados como
generadores de violencia y criminalidad, que en el caso del DMQ serán centrados en el análisis de
victimarios de microcriminalidad. Este factor apoya la toma de decisiones.
En lo que respecta al tema de los perfiles delincuenciales, la mayoría de estudios están anclados
en la influencia de la Criminología clásica que busca estudiar los perfiles sociales y psicológicos de
los criminales. Este hecho está anclado en el debate sociológico/político de la “anomia” (Durkheim)
y posteriormente rescatado por Robert Merton con el concepto de desviación social.
Así se registraron posturas provenientes de Estados Unidos: a) el delito era producido por
desajustes estructurales de la sociedad; b) la conducta delictiva proviene de fallas en los proceso
de socialización e institucionalidad de pequeños grupos sociales que influyen en los criminales
hasta convertirse en culturas del delito. La otra vertiente viene de Europa donde la causa del delito
estaba en los perfiles de conducta y personalidad de los individuos. Todas estas vertientes fueron el
combustible teórico para lo que se denominó el “welfarismo penal”.
A pesar de esto el enfoque destinado a encontrar las causas tiene algunas limitantes, pues
cada postura reclamaba para sí la autonomía exclusiva de la explicación causal del delito generando
una pérdida de visión de otras dimensiones, con peligro de esencialismos. Así mismo, la crisis de
la Criminología, producto de cambios sociales, políticos y económicos de los años 80, hicieron que
las preocupaciones ya no estén dadas a las causas del delito. Así, la causalidad no era viable debido
a los costos de eliminar los orígenes del delito con programas sociales universalizados. De hecho,
no siempre eran efectivos y eran criticados con visiones más conservadoras. Esto determinó que
se administraran factores de riesgo con intervenciones para controlar ambientes y situaciones en
territorio; así como programas sociales más focalizados.
Para evitar sesgos y estereotipos, no se hablará de causas para determinar los perfiles de
victimarios sino de factores que se asocian o relacionan a la actividad. Así, se analizarán cuatro
contextos en los que se observará a la actividad delictiva individual de personas inmersas en
acciones de microcriminalidad: aspectos sociales del victimario; aspectos motivacionales, estrategias,
oportunidades y modus operandi; carreras y trayectoria delictivas de los victimarios.

48 Actualmente, existen algunos factores que hacen que las políticas públicas estén dando mayor preponderancia a la neutralización de
conductas delictivas que han sido magnificadas por la sociedad como problemáticas. Entre los factores que dan preponderancia a este tipo
de enfoque tenemos a: 1) aspectos ideológicos/políticos (nuevas formas de legitimidad política que busca establecer réditos a través de la
identificación de individuos peligrosos diferentes al seno de la sociedad y que tienen nombre, cara y personalidad); 2) psicológicos (al ser
los responsables directamente percibidos y asociados mecánicamente); 3) prácticos (por ser los responsables más fáciles identificarlos,
culparlos y sancionarlos); y 4) técnicos (más barato intervenir, medir y combatir).
Por otro lado, el déficit socioeconómico y cultural no puede ser considerado en absoluto como un factor causal de la delincuencia (esto
estigmatiza a grupos enteros por su condición). No obstante, es una constante que los victimarios de microcriminalidad sean personas
con altos niveles de exclusión social, y carencia de socialización adecuada en sus vidas, por lo que se podría afirmar que el déficit
socioeconómico y cultural es un factor suficiente, pero no necesario para explicar el fenómeno delictivo.

75
El objetivo de este trabajo es establecer perfiles de victimarios en las cuatro categorías. No
obstante, la palabra perfil es complicada pues conduce a simplificar y homogenizar una realidad
compleja. Si bien este trabajo utilizará ciertas estadísticas que buscarán establecer inferencias
universales49, el objetivo no es generalizar el trabajo con análisis de ciertos casos. Esto es importante
en el uso de estadísticas cualitativas de entrevistas a victimarios. Lo que se quiere hacer es analizar
cómo ciertos puntos de vista son referentes de un contexto que interactúa con ellos (se consultará a
expertos). El método es inductivo empírico (bibliografía y fuentes complementarias para redondear
el análisis, junto con técnicas cuantitativas y cualitativas).
En el caso del análisis cuantitativo las denuncias delictuales tipifican hechos concretos y
no indican las características sociales de los victimarios; sin embargo, para el análisis de perfiles
de victimarios se usarán estadísticas de detenidos de la Policía Judicial (PJ) en el DMQ. No
obstante, estas personas detenidas, sin sentencia, no pueden ser consideradas delincuentes. Hay
que reconocer, en esto, el sesgo de que esta población se detuvo por delitos flagrantes; pues en los
números presentados se puede cometer el error de involucrar gente inocente. Se excluirá a quienes
incurrieron en contravenciones que eran consideradas delitos antes de la reforma penal de 2009
por no tener registro de estos datos. La estadística analizada es del año 2008 y 2009.
Se analizará la información del Censo Carcelario (2008, Ministerio de Justicia y la Defensoría
Pública), así como los expedientes legales y fuentes documentales de la Dirección Nacional de
Rehabilitación Social.50 En cuanto al análisis cualitativo, se harán entrevistas a informantes
calificados y victimarios que han pasado por selección, determinando un perfil adecuado previa
consulta con expertos. En el caso de los victimarios se procederá a hacer entrevistas a mayores
de edad involucrados en delitos como robo y asalto callejero, robo a domicilio y automotores.
Se harán dos entrevistas a personal de la Policía Judicial del Ecuador de la Sección de en Delitos
contra la Propiedad y las Personas y a una oficial a cargo de la DINAPEN (Dirección Nacional
de Policía Especializada para niños, niñas y adolescentes) para el tema menores. En el caso de
los victimarios se procederá a hacer cinco entrevistas a personas involucradas en delitos contra la
propiedad (microcriminalidad) distribuidas de la siguiente manera:

Cuadro N° 2
VICTIMARIOS
  Edad Delito de especialización Lugar de
actual entrevista
Robo a domicilio asalto y tráfico de
VICTIMARIO 1 - Néstor 25 años Calle
estupefacientes
VICTIMARIO 2 - Xavier 25 años Robo de vehículos CRSV# 3
VICTIMARIO 3 - Juan
32 años Asalto a locales comerciales y bancos CRSV# 3
Carlos
VICTIMARIA 4 - Cristina 23 años Principiante, asalto a buses CRSM
VICTIMARIA 5 - Angélica 39 años Robo por estafa CRSM

Elaborado por: Daniel Pontón

49 En la mayoría de casos se analizarán estadísticas de detenidos de la Policía Judicial; la misma que está atravesada por los sesgos
de la política criminal.
50 Se utiliza el censo carcelario. Si bien fue realizado en 2008, el perfil social de los victimarios no debe haber variado en este periodo
de tiempo.

76
4%
1% 2% 2%

BANCOS CABINAS... CENTROS... DOMICILIOS EMPRESAS ENTIDADES...

Fuente: OMSC
Elaborado por: Daniel Pontón

El perfil social de los victimarios en el DMQ


Para ver el perfilObjetos
social de robados en el
los victimarios, DMQ 2009
se utilizarán estadísticas de la Dirección
Nacional de Policía Judicial (DNPJ), la Dirección Nacional de Policía Especializada
47%
para Niñas, Niños43.3%
y Adolescentes (DINAPEN), y el Censo Carcelario efectuado por el
41.4%
Ministerio de Justicia y Derechos Humanos (2008). Aunque el objetivo es ver los perfiles
de victimarios de microcriminalidad, se observarán a los detenidos de la PJ para conocer
cuál es el delito más registrado en número 22.5%de presos y su perfil social. Se observará luego
24.1%

a los detenidos por delitos contra la propiedad, el perfil


13.4%
de las bandas delincuenciales; el
12.7%
perfil de los adolescentes infractores y el perfil social de los recluidos 9.3% en9.9%
los Centros de
5.5%
Rehabilitación Social –desde 1.9%
ahora2.5%sinónimo1.4%de las siglas CRS- y Centro de Detención
3.4%

Provisional de Quito –desde ahora sinónimo de CDP-(2008) por delitos contra la


DINERO

ENSERES

OBJETOS Y
DOCUMENTOS
PERSONALES

CELULARES Y...

VEQUIPOS
DE OFICINA

LAPTOP

VITUALLAS

CÁMARAS...

ARMAS DE FUEGO

COMPUTADORAS

PARTES DE
AUTOMOTORES

PRENDAS
DE VESTIR

DOCUMENTOS
COMERCIALES
propiedad. Según la Policía Judicial, el total de detenidos en los años 2008 y 2009 en el
DMQ fue de 2788 y 2478, respectivamente. Con el orden de esos años se tiene 951 y 970
por delitos contra la propiedad, 314 y 278 por delitos contra las personas, 117 y 106 por
delitos sexuales, entre otros.
Fuente: OMSC
Elaborado por: Daniel Pontón

Gráfico N°3

Detenidos en el DMQ 2009 por tipo de robo


35.0%

30.0%

25.0%

20.0%

15.0%

10.0%

5.0%

0.0%
VARIOS
ROBO / ASALTO
TENENCIA ARMAS
ROBO PERSONA
TENTATIVA DE VIOLACIÓN
HERIDAS / LESIONES
ROBO DOMICILIO
INTENTO HOMICIDIO
ASOCIACIÓN ILÍCITA
FALSIFICACIÓN
INTENTO ASESINATO
ROBO VEHÍCULO
ESTAFA
ROBO LOCAL
EXTORSIÓN
OTROS ROBOS
ASESINATO
DELITO ENERGÉTICO
HURTO
HOMICIDIOS
ACCESORIOS
REBELIÓN
ASALTO BANCOS
USO DOLOSO DOCUMENTOS
ROBO MOTO
ABUSO DE CONFIANZA
AMENAZAS
USURPACIÓN DE FUNCIONES
PLAGIO
TRATA DE BLANCAS
ACOSO SEXUAL
EVASIÓN DETENIDOS
FALSO TESTIMONIO/PERJURIO
FLAGELO
ABIGEATO
APREMIO
COHECHO
DESACATO
TENENCIA Y APROPIACIÓN ILÍCITA
ATENTADO AL PUDOR
EVASIÓN IMPUESTOS
PECULADO
SUPLANTACIÓN IDENTIDAD

Fuente: Policía Judicial Fuente: Policía Judicial


Elaborado por: Daniel Pontón Elaborado por: Daniel Pontón

Del total de detenidos registrados en la PJ en el año 2009 en el DMQ, se pueden


concluir que las edades que predominan
Detenidos según en los perfiles
rango de edadde victimarios
y sexo está concentrada en
población joven entre 16 a 35 años (70,2% en hombres y 74,6% en mujeres) (Gráfico N°4).
400
718
633 MASCULINO
300
77
NÚMERO

FEMENINO
345
200

229
100
92 116
52 19
ESTA
ROBO / ASAL

ASOCIACIÓN ILÍCI

TENENCIA Y APROPIACIÓN ILÍCI


ABUSO DE CONFIAN
INTENTO ASESINA

ASESINA

ABIGEA

DESACA
ROBO VEHÍCU

ACOSO SEXU

FLAGE
HERIDAS / LESION

ROBO LOC

USURPACIÓN DE FUNCION
HUR

ROBO MO
TENENCIA ARM

AMENAZ

TRATA DE BLANC
VARI

OTROS ROB

HOMICIDI
ACCESORI

ASALTO BANC
USO DOLOSO DOCUMENT

EVASIÓN DETENID

EVASIÓN IMPUEST
ROBO PERSO

SUPLANTACIÓN IDENTID
DELITO ENERGÉTI
TENTATIVA DE VIOLACI

FALSIFICACI

EXTORSI

REBELI

ATENTADO AL PUD

PECULA
COHEC
ROBO DOMICI
INTENTO HOMICI

FALSO TESTIMONIO/PERJU
PLA

APRE
Fuente: Policía Judicial
Elaborado por: Daniel Pontón

Gráfico N°4

Detenidos según rango de edad y sexo


400
718
633 MASCULINO
300
NÚMERO

FEMENINO
345
200

229
100
92 116
52 19
0
16-25 26-35 36-45 Más de 45

Fuente: Policía Judicial Fuente: Policía Judicial


Elaborado por: Daniel Pontón
Elaborado por: Daniel Pontón

Al mirar los detenidos por nacionalidad vemos que la nacionalidad ecuatoriana es la que
predomina con 91,9%. Le siguen los colombianos 4,9%, los cubanos 0,6%, peruanos 0,6% y
Internos
venezolanos 0,2%. Porhacinados
el objetivo delpor centro
trabajo, deanalizar
hay que rehabilitación,
a los detenidos 2008
por delitos como
robos, asaltos y tentativas de robos. Así, en el año 2009 existieron 705 detenidos por delitos de esta
naturaleza lo cual representa el 28% del total de detenidos. De estos, el 33,6% fueron detenidos
por 180
asalto y159
160
robo y el 27,2% por robo. Del total de detenidos por este tipo de delitos, el 93,5%
son 140
ecuatorianos, el 5,4% colombianos y el 1% peruanos. Así, no habría gran incidencia de la
inmigración
120 extranjera en la seguridad del DMQ, con representación baja (Tabla N°3).
100
84
80
60
Tabla40N° 3 42
31 29
17
Detenidos
20 por delitos contra la propiedad en el DMQ 2009 8 3
0
Rótulos de fila COLOMBIANA ECUATORIANA PERUANA VENEZOLANA Total general
CDP QUITO 1

CRS VARONES 1
QUITO

CRS FEMENINO
QUITO

CRS VARONES 2
QUITO

QUITO

CASA DE CONFIANZA 1

CASA DE CONFIANZA 2
CRS VARONES 3

QUITO

QUITO

CRS VARONES 4
QUITO

Accesorios   15     15
Asalto a bancos 1 8     9
Asalto y robo 16 218 3   237
Asalto y robo carreteras   1     1
Hurto 1 27 1   29
Otros robos   32 1 1 34
Robo 12 179 Penitenciario 2008.
Fuente: Censo 1 Ministerio de Justicia
  y Derechos Humanos
192
Elaborado por: Daniel Pontón (Diagramación: hacinados en vez de asinados)
Robo (ten-robo)   2     2
Robo domicilio 6 64     70
Robo local   30     30
Robo moto   9     9
Robo vehiculo   34 1   35
Porcentaje de la población penitenciaria
Robo/asalto a bancos   según 3 nivel  de instrucción,   2008 3
Robo/asalto de accesorios   6     6
Robo/asalto
60.00 domicilios 56.84 2 15     17
Robo/asalto local comercial   6     6
50.00
Robo/asalto motocicletas   2     2
40.00
Robo/asalto vehículos   7     7
31.64
Ten-robo(domicilio)
30.00   1     1
Total
20.00
general 38 659 7 1 705
Fuente: Policía Judicial. 7.51
10.00
Elaborado por: Daniel Pontón 2.41
1.34 0.27
0.00
78
PRIMARIA

SECUNDARIA

UNIVERSIDAD

SUPERIOR
O UNIVERSITARIO

POST GRADO

NINGUNO
Detenidos en el DMQ 2009 por tipo de robo
35.0%

30.0%

25.0%

20.0%
Las edades de los detenidos por microcriminalidad están entre 18 y 35 años con
15.0%
el 72% del total, siendo el rango de mayor representación la edad entre 18 a 25 años
(Policía
10.0% Judicial, 2009). En cuanto a adolescentes, según la DINAPEN las infracciones más
registradas son robo y delito de drogas (15,7% y 9,4%). Se ve falta de educación sexual en
5.0%
el 8% de detenidos por violación.
0.0%N° 4
Tabla
VARIOS
ROBO / ASALTO
TENENCIA ARMAS
ROBO PERSONA
TENTATIVA DE VIOLACIÓN
HERIDAS / LESIONES
ROBO DOMICILIO
INTENTO HOMICIDIO
ASOCIACIÓN ILÍCITA
FALSIFICACIÓN
INTENTO ASESINATO
ROBO VEHÍCULO
ESTAFA
ROBO LOCAL
EXTORSIÓN
OTROS ROBOS
ASESINATO
DELITO ENERGÉTICO
HURTO
HOMICIDIOS
ACCESORIOS
REBELIÓN
ASALTO BANCOS
USO DOLOSO DOCUMENTOS
ROBO MOTO
ABUSO DE CONFIANZA
AMENAZAS
USURPACIÓN DE FUNCIONES
PLAGIO
TRATA DE BLANCAS
ACOSO SEXUAL
EVASIÓN DETENIDOS
FALSO TESTIMONIO/PERJURIO
FLAGELO
ABIGEATO
APREMIO
COHECHO
DESACATO
TENENCIA Y APROPIACIÓN ILÍCITA
ATENTADO AL PUDOR
EVASIÓN IMPUESTOS
PECULADO
SUPLANTACIÓN IDENTIDAD
Adolescentes infractores en Pichincha 2009 según causas
  Masculino Femenino Total % Masculino % Femenino % Total
Violación 45 0 45 10,3% 0,0% 8,0%
Lesiones 26 6 32 5,9% 4,9% 5,7%
Drogas 20 33 53 4,6% 27,0% 9,4%
Robo 70 18 88 15,9% 14,8% 15,7%
Asalto y Robo 13 1 14 3,0% 0,8% 2,5%
Fuente: Policía Judicial
Homicidios 2 0 2 0,5% 0,0% Elaborado 0,4%
por: Daniel Pontón
Audiencias 134 29 163 30,5% 23,8% 29,1%
Delitos varios 87 24 111 19,8% 19,7% 19,8%
Intimidación 21 10 31 4,8% 8,2% 5,5%
Detenidos
Tenencia ilegal de armas 8 según0 rango 8 de1,8%edad y sexo 0,0% 1,4%
Agresión 3 1 4 0,7% 0,8% 0,7%
Asesinato
400 10 718
0 10 2,3% 0,0% 1,8%
Total 633 439 122 561 100,0% 100,0% MASCULINO100,0%
300
NÚMERO

Fuente: DINAPEN FEMENINO


Elaborado 345
200 por: Daniel Pontón

La edad de los adolecentes infractores se ubica mayoritariamente entre 229


los 16 y 17 años de edad
100
con el 73,5 % del total92(DINAPEN). Sobre el perfil social de los52victimarios de microcriminalidad,
116

se usó 0el Censo Penitenciario (2008, Ministerio de Justicia y Derechos Humanos);19 el delito más
registrado en cantidad
16-25 de personas en 26-35
el DMQ fue el relacionado
36-45 a las drogas con el4543,3%, seguido
Más de

del delito contra las personas (18,6%). El delito contra la propiedad estuvo en tercer puesto con el
Fuente: Policía Judicial
16,5%. La información sobre el perfil de los reclusos o detenidos por delitos contra la propiedad
Elaborado por: Daniel Pontón
es un consolidado de todos los Centro de Rehabilitación y Centros de Detención Provisional que
existen en el DMQ (Ver Gráfico N° 5).
Gráfico N°5

Internos hacinados por centro de rehabilitación, 2008

180
160 159
140
120
100
84
80
60
42
40 31 29
20 17
8 3
0
CDP QUITO 1

CRS FEMENINO
QUITO

CASA DE CONFIANZA 1
QUITO

CASA DE CONFIANZA 2
CRS VARONES 1
QUITO

CRS VARONES 2
QUITO

CRS VARONES 3
QUITO

QUITO

CRS VARONES 4
QUITO

Fuente: Censo Penitenciario 2008. Ministerio de Justicia y Derechos Humanos.


Elaborado por: Daniel Pontón Fuente: Censo Penitenciario 2008. Ministerio de Justicia y Derechos Humanos
Elaborado por: Daniel Pontón (Diagramación: hacinados en vez de asinados)
79
180
160 159
140
120
100
84
80
60
42
40 31 29
20 17
8 3
0

CDP QUITO 1

CASA DE CONFIANZA 2
CRS VARONES 1
QUITO

CRS FEMENINO
QUITO

CASA DE CONFIANZA 1
CRS VARONES 2
QUITO

CRS VARONES 3
QUITO

QUITO

QUITO

CRS VARONES 4
QUITO
En el consolidado de detenidos y recluidos por delitos contra la propiedad en el DMQ en
el año 2008, el 87% eran hombres y el 13% mujeres. Dentro del grupo de ecuatorianos el 37,27%
proviene de Quito, el 5,90% de Guayaquil, el 5,09% de Esmeraldas, el 3,75% de Portoviejo, el
3,41% de Quevedo, el 2,68% de Ibarra y el 2,41% de Chone. Las demás ciudades eran marginales
(Censo Penitenciario 2008. Ministerio de Justicia y Derechos Humanos). El 31,64% de la población
recluida y detenida declaró haber cursado la primaria como grado de instrucción mientras que el
56,84% tenia educación secundaria. Las personasFuente:
con Censo
un Penitenciario
nivel superior no dealcanzaron
2008. Ministerio elHumanos
Justicia y Derechos 12%;
Elaborado por: Daniel Pontón (Diagramación: hacinados en vez de asinados)
es decir, que el 88,48% de los censados por delitos contra la propiedad en el DMQ no tuvieron
oportunidad de tener educación universitaria (Gráfico N° 6).
Gráfico N° 6

Porcentaje de la población penitenciaria según nivel de instrucción, 2008


60.00 56.84

50.00

40.00
31.64
30.00

20.00

10.00 7.51
1.34 0.27 2.41
0.00
PRIMARIA

SECUNDARIA

UNIVERSIDAD

SUPERIOR
NO UNIVERSITARIO

POST GRADO

NINGUNO

Fuente: Censo Penitenciario 2008. Ministerio de Justicia y Derechos Humanos


Fuente: Censo Penitenciario 2008. Ministerio de Justicia y Derechos Humanos
Elaborado por: Daniel Pontón Elaborado por: Daniel Pontón

El estado civil de unión libre y la soltería son las que más predominan dentro de este tipo de
población recluida. Ambas llegan al 67,2% del total, mientras que los casados solo llegan al 24,7%
del total (Censo Penitenciario 2008). La composición racial de este tipo de población recluida y
detenida está compuesta principalmente por mestizos con el 61% del total, le sigue el grupo de
blancos (16%), negros (11%),por
Bandas mulatos
tipo(8%)
de edelito
indígenas
en (4%) (Censo Penitenciario
Pichincha, 2009 2008). El 71%
de los censados recluidos o detenidos por delitos contra la propiedad declararon recibir ayuda
económica
43 externa de la familia (Censo Penitenciario 2008).

El perfil motivacional
16
12 11
Esta sección estará
8 destinada
6
a indagar el perfil motivacional de los victimarios
5 5
de microcriminalidad en el DMQ. La4 motivación 3 2 2 son1 los1 aspectos
1 1 psicosociales
1 1 1 que
condicionan la decisión del victimario para entrar al mundo delictivo. Dado que los
ROBO / ASALTO PERSONAS

TENENCIA ILEGAL ARMAS

ROBO DOMICILIO

ASOCIACION ILÍCITA

VARIOS

FALSIFICACIÓN

ROBO DE VEHÍCULOS

ROBO / ASALTO BANCOS

ROBO ACCESORIOS VEHÍCULOS

ROBO / ASALTO LOCALES

ESTAFA

ROBO MOTOS

EXTORSIÓN

HOMICIDIO

TENTATIVA DE ASESINATO

ROBO / ASALTO CARRETERAS

TENTATIVA DE VIOLACIÓN

VIOLACIÓN

HURTO

resultados de las entrevistas efectuadas a los mismos en el DMQ nos demuestran trayectorias
ligadas a carreras delictivas que se han ido agravando con el tiempo y la edad, es necesario
diferenciar el perfil motivacional de estos sujetos antes de ingresar al mundo del hampa,
durante su ciclo o trayectoria delictiva.

80 Fuente: Policía Judicial


Elaborado por: Daniel Pontón
Ahora bien, según Sozzo existen dos posturas fuertes que explicarían las motivaciones
de la microcriminalidad: 1) La perspectiva del “déficit cultural” donde los individuos
no han incorporado en su proceso de socialización reglas sociales fundamentales sobre
el bien y el mal o no tienen la capacidad de autolimitarse. 2) El “déficit material”
que mira la criminalidad de la calle como producto de la exclusión social y la falta
de oportunidades laborales. (Sozzo, 2008). Estas dos premisas son importantes al
analizar entrevistas. Sobre esto último, la mayoría de victimarios están en posiciones
de desventaja socioeconómica; no obstante, dos de los entrevistados no le dan un
peso importante a este tema ni tampoco le atribuyen a problemas de desestructuración
familiar el origen de su entrada al mundo delictivo.

Néstor: No, mi madre luchó por darme lo mejor sino que yo, me gustó la vida que
estaba, me gustó el ambiente libertino que tenía, podía hacer y decir lo que a mí me
dé la gana, a la hora que pueda y todo eso. Yo a esa edad ya tenía deseos de matarles
a mis viejos, me daba ganas de matarles para que me dejen en paz porque mucho me
reprimían, trataban de que no salga. (…) Escapé de apuñalar a mi madre cuando yo
tenía unos 14 años.

Xavier: Como te explico, mi familia es una familia bien, de posibilidad, mi papá


incluso fue concejal de la provincia donde yo vivo. Ellos, viven normal en una
situación económica estable (…) él tenía su carro, era director de un colegio, él es
rector y profesor, rector de un colegio en la Sierra y él tenía todo, yo tenía todo (…).

Si bien uno de los entrevistados reconoce la falta de la figura paterna, sus razones son ciertas
carencias económicas y el dinero fácil.

Juan Carlos: Desde los 15 años, robaba, arranchaba gorras. Mi vida era muy triste
porque digamos mis padres se separaron a muy temprana edad, me gustó el dinero,
conocí el dinero a la temprana edad y cuando no tenía el dinero me sentía mal, me metí
al vicio de las drogas y las drogas me ponían en otro mundo, sin drogas estaba mal, me
sentía mal, no tenía dinero me iba a robar, arranchaba, robaba, delinquía mucho (…).

Una característica fundamental de estos tres personajes es que atribuyen un peso muy
importante a las ventajas y libertad del dinero. Al contrario, la situación del déficit económico en
las mujeres es un factor importante: se determina en la necesidad de manutención de hijos. Ser
madres solteras a corta edad es para estas mujeres un problema fuerte que las motiva a entrar al
mundo delictivo. También se observa la presencia de abuso masculino de parejas o familiares.

Angélica: No, de tres, de tres hijos. Y entonces él no me daba así de comer, yo veía
que mis niños aguantaban hambre, pasaban hambre entonces una amiga me dijo:
“Angélica, ¿por qué no comenzamos a robar para que nuestros hijos no aguanten
hambre?” y yo le dije: “¿Cómo?” y ella me decía que nos vamos a coger ropa, nosotros

81
la cogíamos, la vendíamos a lo que nos pagaban, eso yo fue en Colombia cuando me
fui para allá, si en Colombia ahí viví, y luego es que cuando me abusó mi tío me fui
a Colombia, y entonces como éramos en la calle entonces yo ya tuve mi niño de 14
años, tuve mi hijo el mayor y entonces el padre de mi hijo me maltrataba, después tuve
mi otro hijo que recién falleció, mi hija Anita y luego yo empecé así en la calle, nos
cogíamos las cosas pa venderlas, pa que no aguanten hambre, entonces yo mire que
ellos ya no sufrían por comida, que no sufrían por ropa ni por nada, entonces dije “yo
voy a seguir así mi vida” (…).

La segunda entrevistada pone como una de sus motivaciones principales para ingresar
en carreras delictivas la influencia de su novio quién la introdujo en el delito de asalto a buses
interprovinciales. En esta entrevista se observa la relación entre madre joven soltera, carencias
socioeconómicas, prostitución, afecto y criminalidad.

Cristina: Qué te digo medio año si quiera, cuando …….* mi ex esposo que se dedicaba a
eso y con él vine a aprender eso, a asaltar y todo eso pero nunca imaginé caer detenida,
porque nunca había caído pero bueno así es la vida no… Era trabajadora sexual, me
dedicaba a ser bailarina y cuando salían personas que pagaban lo hacía, pero cuando
conocí el asalto pensé que no me iba a, o sea nunca iba a caer detenida pero como
dicen por ahí se me durmió el diablo y caí… Primero asaltamos así mismo porque él
siempre asaltaba transportes que venían de Guayaquil a Quito o Guayaquil a otro lado
(…).

Un factor importante en los varones es el proceso de socialización que se tuvo en la infancia


y la adolescencia temprana lo cual parece haber marcado la conducta delictiva de estas personas.

Xavier: Ya, escucha yo era un muchacho que estudiaba, estudié hasta cuarto curso,
fui transferido de colegios de Tulcán acá a Quito, pensaban, mi familia pensaban
que ese colegio era mejor, que uno iba a estar mejor entre comillas, pero no yo ahí
conocí personas que incluso al colegio ya llevaban armas ya, entonces a mí me fascinó
la idea de llegar a tener las cosas más rápido, de llegar a tener mi carro, mis cosas, mi
departamento, mis cosas, así rapidito y me fui involucrando en esas cosas; conocí a
personas que se dedicaban a este tipo de actividades y ya pues me involucré con ellos.
(…) A los 17 años me involucré ya en robo, en robos menores como asalto, asalto a
gasolineras, a centros comerciales, así locales.

Por otro lado, un factor adicional a falta de una adecuado proceso de socialización de
estas personas en la infancia y la adolescencia temprana se debe al influjo de compañeros y
primos en el inicio del consumo de drogas. Nótese la violencia intrafamiliar en la historia:

Juan Carlos: Desde los 15 años comencé a delinquir, a robar, a los 17 años comencé
a probar marihuana, me gustó porque tenía otro vuelo, me reía y fumaba marihuana.
Un amigo llegó una vez a la casa con trago y me sacó de la casa y dice “Carlos vamos

82
por acá”, me llevó, fuimos a robar y me dice en la noche que nos tomamos un trago
me hizo probar droga y me gustó y me hacía los maduros en la casa51… Me sentía en
otro mundo, pero a muy temprana edad conocí la plata, mi mamá era muy pobre, no
tenía a veces ni para comer, yo me daba cuenta y digo “no mi mamá está con hambre y
mi hermana está con hambre, voy a robar”, pero robaba por necesidad también, pero
también porque me gustaba el dinero, me gustaba vestirme bien (…). Es muy triste
mi vida porque mi papa también fue malo, fue un señor responsable digamos en los
estudios, pero le pegó mucho a mi mamá, tomaba mucho. Cuando tenía 15 años él
buscó otra pareja. Dejó a mi madre por otra señora. Nos sentíamos solos sin comer
por eso yo me iba a robar.

Del mismo modo, Néstor nos muestra cómo el consumo de alcohol se fue agravando por
el influjo de amistades y parientes hacia el consumo de drogas fuertes. Este factor, según este
individuo, parece ser la razón fundamental de su entrada al mundo de la delincuencia.

Néstor: Mi nombre es Néstor …, tengo 25 años, soy de la provincia de Loja, vivo en


la capital más o menos unos 16 años, de los cuales dos años en Loja fueron mi inicio
en el alcoholismo por mi abuela que tenía una cantina…… Sí, mi bisabuela tenía
una cantina, de la cual yo vine para acá a Quito por esos problemas (…) el primer
día que yo llegué aquí ya fue mi primera amanecida con alcohol, conocí lo que era la
marihuana, el cemento de contacto….. Yo vine a vivir acá con mi mamá primero, sino
que mis primos vinieron a vivir con nosotros, primero fue uno, después fue otro y ellos
fueron los conductos que me llevaron a mí a conocer gente en la calle, a consumir,
el alcohol. Con ellos fueron mis primeras bebetorías, mis primeras borracheras, mis
primeras amanecidas. De ahí yo me separé de ellos porque ya no me gustó seguir el
mismo rumbo de ellos, que de cierta forma ellos eran muy poco en la calle y comencé
a conocer más, a conocer más drogas, comencé a conocer algunos alucinógenos, las
pepas que llamamos las pastillas (…), comencé a conocer las inyecciones. (…) De ahí
estuve con el cemento de contacto aproximadamente cuatro años consumiéndola.
Como en mi casa no me faltaba nada, solamente pedía dinero y me daban. Después
ya comencé a salir más, comencé a interesarme por la música rock, comencé a salir a
conciertos, todo eso, comencé a ver... Tenía unos 12 o 13 años…. Vine a Quito a los 8
años…Ya, de ahí comencé a consumir vuelta lo que era la base de cocaína, el polvo, eso
se me hizo una rutina diaria hasta que comenzó a ser una necesidad, había momentos
en que ya no teníamos plata y tocó así robar, muchas veces... me tocó a puñaladas a
bastantes personas porque a veces no se dejaban, golpearlas (…). A veces era sangre
mía, a veces no, mi madre también ya se acostumbró a verme así, simplemente decía
“ya no tienes componte”, ya no me decía nada más. Mi papá se murió.

A pesar de esto, según el Censo Penitenciario del 2008, los internos en los CRS y
CDP en Quito, no muestran una tendencia al uso de alcohol y otras drogas. No es un
consumo generalizado; no obstante surge la interrogante de saber si realmente se respondió
con sinceridad o se ocultó la verdad. Según las drogas utilizadas, los detenidos y recluidos
por delitos a la propiedad estaban en un 11,80% relacionados al alcohol, en un 13,40%

51 Mezcla de base de cocaína con marihuana.

83
relacionados a la marihuana, en un 5,36% relacionados a la base, en un 3,49% relacionados
a la cocaína, en un 2, 95% a la heroína, y en un 2, 14% a las denominadas “pepas” o pastillas.
Mery Cózar, la Directora Nacional de la DINAPEN a la fecha de este trabajo ratifica
lo dicho, e indica que la entrada a la actividad criminal en jóvenes varones es temprana.

Directora: Bueno, de la experiencia y de la información que maneja DINAPEN yo


puedo decir que los adolescentes y las adolescentes que están inmersos en este tipo
de delitos comunes como son a veces el robo, el hurto, generalmente son chicos de
estratos sociales bajos, donde no han tenido la oportunidad, muchos de ellos, de
terminar su instrucción escolar, hay demasiada deserción escolar, que son de hogares
desestructurados, disfuncionales, que emigran también de algunas provincias de la
Costa y de la Sierra, que viven hacinados en determinados sectores de la ciudad donde
igual sus padres no tienen oportunidades de trabajo, de tener unos buenos ingresos
para la manutención de su familia, de que de pronto en esta disfuncionalidad ellos
optan por unirse a estos grupos, muchos de ellos de pandillas, en el que ya tienen
ciertas adicciones también, sea al cigarrillo, alcohol o droga, y lógicamente, pues,
requieren dinero para esto y también para su vestimenta, su supervivencia, porque
ellos quieren estar igual que sus padres, son adolescentes no cierto, bien vestidos, con
cosas de marca y al no tener de pronto sus padres que les puedan proveer de esto ellos
buscan estas formas de delinquir para satisfacer esas necesidades de ellos.

En cuanto a las motivaciones de los victimarios una vez ya empezada su carrera


delictiva destaca la presencia de pandillas como en el caso de Néstor.

Néstor: O sea, en todas, yo pienso que en todas partes hay grupos clasificados. En
mi caso había un grupo ahí en el Camal que se llamaba Birapers, que era el grupo al
que yo pertenecía…Sí, unión de raperos llamaban ellos, y era extraño porque yo era
rockero. De ahí, en ellos había de todo, personas abstemias, personas que ni siquiera
tomaban, como personas que realmente era de la gente, como se dice… malos, …y
entre ellos, yo siempre he tenido esa mala maña de siempre meterme con las personas
que son a veces hasta más peligrosas (…). No sé, tal vez, trataba de ser, de parecerme,
de congeniar con ellos. Conocí a bastantes personas que eran sicarios, yo me llevaba
bastante con ellos, me gustaba porque me comenzaban a enseñar armas, a disparar y
todo eso…. No, en ningún momento, en ningún momento les llegué a temer porque
en cierta forma ellos tenían un respeto hacia mí porque, yo a pesar de la corta edad
que tenía yo demostraba que podía hacer bastantes cosas; así que con ellos como que
me hice más frío. (…). Ya, ya, ya se me perdió el miedo.

Esta motivación no parece ser la característica de Xavier, para quien el hecho de


tener independencia y reconocimiento a corta edad marcó la razón por seguir en la carrera
delictiva. En este entrevistado la razón es económica.

Xavier: No, cuarto curso y luego ya me gusto mas, ya empecé a tener mis cosas, ya tuve
mi carro y empecé a tener cosas y, imagínate que a mis 17 años ya tenía mi carro ya, me
acuerdo un carro; ¡ucha!, mi sueño era tener un carro, ya pues tenía, tenía mi dinero,
mi plata complete y seguí robando… Ya, en mis primeros delitos fueron robos así
menores como asaltar locales, locales de celulares, almacenes, al quieto llegas y tú dices

84
“quieto” y se lo roba, pero también me gusta la adrenalina que uno se siente cuando
coges una, coges un arma y pasa al quieto y te llevas la plata (…)Ya pues, eso robaba a
veces dos, tres veces a la semana, cuando a mí me gustó ya robar carros porque como
mi papá tiene facilidades, a los 15 años me sacó mi licencia profesional con garantía,
tenía mi licencia profesional que yo podía manejar cualquier carro, podía pasarme de
Tulcán a Ibarra, de Ibarra a Quito y así, entonces por ahí hubo un pana que me dijo:
“Oye tú sabes manejar?”, le digo: “Sí, yo tengo mi licencia”, me dice: “Yo tengo un
camello bueno para ti” me dice, le digo “¿Cuál?”, “Vamos a robar carros (…)” , “Y ¿Qué
tal volante eres?”, le digo: “Buen volante, buen chofer”; y así me fui involucrando en
el robo de carros.
En conclusión, las carencias socioeconómicas y la mala socialización en el hogar, sobre todo
en varones, fueron pauta para el inicio de la vida delictiva, lo que se agravó con el consumo de
drogas y alcohol, junto con el influjo de amigos y parientes. Los motivos de las mujeres están
en carencias económicas, baja socialización en sus hogares, violencia de pareja y abuso sexual. Lo
económico es eje (necesidad familiar en mujeres, independencia y estatus en hombres). Solo en un
caso la violencia es mecanismo de administración de poder en los grupos que los rodean.
Cuadro N° 3
PERFIL SOCIAL DE LOS VICITMARIOS ENTREVISTADOS

Nacionalidad Condición Estado Otros


  Edad
o procedencia
Sexo Situación Laboral
Social Civil
Hijos Educación
temas

VICTIMARIO 1 Estrato 2do.


- Néstor
25 Loja Hombre Pintor Casado 2 Curso
 
bajo
VICTIMARIO 2 Está sentenciado, Estrato No
- Xavier
25 Tulcán Hombre
no tiene trabajo
Soltero 5to. Curso  
medio tiene
VICTIMARIO 3 Está sentenciado, Estrato
- Juan Carlos
32 Huaquillas Hombre
no tiene trabajo
Casado 2 No dijo  
bajo
Esperando Madre
VICTIMARIA 4 Estrato
- Cristina
23 Guayaquil Mujer sentencia, era Separada 4 No dijo a los 14
trabajadora sexual bajo años

Madre
VICTIMARIA 5 Vendedora Estrato
- Angélica
39 Ibarra Mujer
ambulante
Separada 4 Analfabeta a los 14
bajo años
Elaborado por: Daniel Pontón

Cuadro N°4

PERFIL MOTIVACIONAL
Consumo Consumo Presión de Necesidad Presión de la Presión de la Oportunidades
  Diversión
de drogas de alcohol los amigos económica pareja familia delictivas

VICTIMARIO 1 - Néstor Sí Sí Sí Sí No No No Se involucró


por primos

VICTIMARIO 2 - Xavier No No Sí Sí No No No Se involucró


por amigos
VICTIMARIO 3 - Sí Sí Sí Sí Sí No No Se involucró
Juan Carlos por amigos
VICTIMARIA 4 - No No No No Sí Sí No Se involucró
Cristina por pareja
VICTIMARIA 5 - No No No Sí Sí No No Se involucró
Angélica con amiga
Elaborado por: Daniel Pontón

85
NO UNIVERSIT
PRIM

SECUND

UNIVERS

SUPE

POST G

NIN
Fuente: Censo Penitenciario 2008. Ministerio de Justicia y Derechos Humanos
Elaborado por: Daniel Pontón

Gráfico N° 7

Bandas por tipo de delito en Pichincha, 2009


43

16
12 11
8 6 5 5 4 3 2 2 1 1 1 1 1 1 1
ROBO / ASALTO PERSONAS

TENENCIA ILEGAL ARMAS

ROBO DOMICILIO

ASOCIACION ILÍCITA

VARIOS

FALSIFICACIÓN

ROBO DE VEHÍCULOS

ROBO / ASALTO BANCOS

ROBO ACCESORIOS VEHÍCULOS

ROBO / ASALTO LOCALES

ESTAFA

ROBO MOTOS

EXTORSIÓN

HOMICIDIO

TENTATIVA DE ASESINATO

ROBO / ASALTO CARRETERAS

TENTATIVA DE VIOLACIÓN

VIOLACIÓN

HURTO
Fuente: Policía Judicial Fuente: Policía Judicial
Elaborado por: Daniel Pontón Elaborado por: Daniel Pontón

Como se puede ver en el Gráfico N°7, las bandas son la característica organizativa
fundamental del grupo delincuencial, estrategia reconocida por policías y victimarios en entrevistas.
Los integrantes de estas bandas son por lo general constituidas por ecuatorianos; no obstante,
la presencia de ciudadanos colombianos es importante (37 integrantes de bandas delincuenciales
frente a 434 nacionales en Pichincha, durante el 2009, según la Policía Judicial. Ese año se registraron
también 1 de Estados Unidos y 4 de Malasia).

Robo y asalto a vehículos


El robo a vehículos es una de las actividades más lucrativas que los victimarios cometen
para maximizar sus beneficios económicos. Según el Teniente Santiago Pérez, Jefe de la Unidad
de Automotores de la Policía Judicial de Pichincha, la mayoría de estos delitos los cometen bandas
delictivas; pero la venta de autopartes, con menos riesgo, es la actividad principal.

Teniente: Existen varias bandas delincuenciales que se dedican al robo de vehículos


aquí en la ciudad de Quito. Algunas si se les ha podido coger en delito flagrante, por
ende se encuentran detenidas. Generalmente estas personas se dedican a este tipo de
robo por un fin lucrativo, es decir, roban el vehículo, venden a una tercera persona en,
hablemos, ejemplo un automóvil lo venderán en unos 1500, 2000 dólares y a su vez
esta otra persona o bien adultera la identificación del vehículo o lo vende en piezas,
entonces es un tipo de delito que es bien lucrativo (…) Existen tipos de bandas que
se roban vehículo completo, y accesorios, es decir aros, llantas, espejos, radios que
al fin y al cabo igual venden en el mercado negro para que sean comprados por los
propios propietarios inclusive…. El robo de accesorios es más común porque no es tan
peligroso como robarse un vehículo completo, ya que puede ser que alguna persona le
vea al delincuente y comunique inmediatamente a la Policía (…).

86
Según este especialista de la Policía Nacional las personas que se dedican a esta actividad son
accesoristas que trabajan estratégicamente en bandas individuales; ven la posibilidad de tener una
organización más compleja que las agrupe.
Teniente: Hay diferentes tipos de personas que se dedican a esta actividad. Por ejemplo
hay el tipo de personas, los extranjeros que vienen a robarse los vehículos aquí, más
que nada los que son de ensamblaje parecido a los del país de ellos, por ejemplo el
vehículo colombiano que se llevan igual a su país y allá lo alteran o le ponen placas
de un carro de ese país mismo, es igual comúnmente ellos pasan los vehículos acá a
Ecuador y les ponen placas ecuatorianas y adulteran documentos (…). Otro perfil es
más arriesgado una persona (…) ingresa al vehículo, saca los accesorios, la segunda que
está custodiando alrededor del vehículo viendo de que nadie le esté verificando lo que
está haciendo la primera persona, y el tercero, comúnmente le dicen el campanero,
que está en la otra esquina viendo si es que algún patrullero, algún policía está cerca
del lugar (…) Obviamente que algún rato tienen algún nexo entre ellos no, pero se
tiene conocimiento que sean bandas separadas (…).

Al analizar el relato de Xavier, su estrategia preferida parece haber estado direccionada al asalto
y robo de vehículos en circulación; los cuales eran allanados cuando estaban parados en los semáforos.

Xavier: Ya, entonces yo tenía otro panita, a mí nadie me enseño a decir “Ve esto es al
quieto y se coge así” nada, yo ya tenía mi pistola y por ahí yo tenía otros dos panitas
más que los manes no eran de autos, eran de robo conmigo así de asaltar locales así
(…)otro panita yo tuve que enseñarle, yo tuve que enseñar a robar carros, entonces
algo para que tú puedas llevar un carro no era llegar y abrir el carro, porque hay
muchas veces que los carros no se prenden y tienen bloqueo alguna, hay carros que
toca prender las intensas para que se prendan, toca prender un direccional para que se
prendan, entonces uno no sabe porque va a la ciega, entonces yo pensé que era mejor
coger el carro al quieto cuando va andando el carro, en los semáforos, y así empecé,
ahí conseguimos otro carro, me acuerdo una de marca de lujo, negra, una 2200. Esa la
robé en la panadería, el man era panadero y bajo a entregar el pan y “¡Quieto!” y la cogí
en Cayambe, me la traje acá a Quito con otros papeles (…) El pelado Juan Carlos el
del colegio, él me dijo “Yo tengo un camello bueno para ti” y empecé asaltar, entonces
yo me contacté con él y al principio como dos carros me hizo comprar el pelado,
pues, pero nos daban basura, nos daban 2000 dólares, no pues yo quise hablar con él
personalmente, con el que compra pues y me dio el contacto y entonces el man me dijo
“sabes que tu pelado parece que eres un man sabido y ya pues quiero hablar contigo
personalmente”, el man me llamaba y empezamos a trabajar. El primer carro me pidió
un auto, me dice: “Quiero un auto preferible en blanco (…). Me acuerdo me fui en mi
carro a mirar pues uno y en la Kennedy había el carro así igualito blanco (…) justo ahí
bajando en la parte Rumiñahui hay un semáforo…

Xavier: Había personas que al momento de robarles se relegan, no quieren, no


quieren meter marcha ya pues se le parte la cabeza de una, le partía la cabeza en cinco
minutos con el cacho de la pistola. Entonces ya pues empecé a robar carros así, luego

87
me empezó a pedir camionetas. Igual aquí en Quito robé bastante por el Sur, por la
Armenia, empecé a robar bastantes carros por acá. Ya te cuento, como yo ya contacté al
dueño, al propio que me compraba los carros me pagaba 3000 dólares por camioneta
robada, entonces como éramos tres nos tocaba a 1000 dólares, a veces me robaba tres
camionetas en la semana, tres carros en la semana, me metía 3000 dólares semanales,
no robaba un mes, dos meses hasta que se me acabe la plata (…).

Robo y asalto a domicilios


El robo y asalto a domicilios es una de las actividades que más promueve delitos debido a
sus altas expectativas económicas. Según el Suboficial Manuel Arévalo, Investigador de la Sección
Delitos contra la Propiedad de la Policía Judicial de Pichincha, grupos organizados de personas
o bandas realizan estos actos y organizan el trabajo funcionalmente a través de una organización
racional. Mujeres y menores de edad están en la estructura. Ellas son el “enganche”: timbran, golpean
o distraen a las personas mientras sus cómplices actúan. Los menores entran a la combinación al
no ser juzgados o sentenciados.
Lo dicho es ratificado por Juan Carlos quién se atribuye como especialidad delictual el robo
a domicilios. En este relato se detalla el trabajo de la mujer dentro de estas bandas.

Juan Carlos: No, entre varios (...). Mujeres también. Claro mujeres, ahora se roba con
mujeres, mas elegancia para robar con mujeres porque las mujeres digamos como uno
dice el fruto del hombre, usted con una mujer que está parada el hombre se emociona,
el hombre dice “ve esa mujer, esa mujer linda” y no sabe que es una delincuente (…)
El papel de la mujer que yo le ponía para que se pare en una puerta, haga visaje (…).

Según el Suboficial de Policía, este delito cada vez está más especializado debido a la presencia de
extranjeros en estas bandas los cuales influyen con sus nuevas tácticas y enseñanzas que en la mayoría
de casos son impartidos desde los centros penitenciarios. No obstante, esto no ha sido ratificado por
los victimarios para quienes el robo no distingue nacionalidades sino es que una cuestión de amistad y
conocimiento. Juan Carlos reconoció que el conocimiento, el saber “que el otro también era ladrón”,
y la experticia del otro creaba los lazos.
Lo dicho por el victimario en cuanto al conocimiento y experticia en el robo de casas, es
ratificado por el Suboficial de Policía, para quién las bandas aplican una sofisticación mejor en su
conocimiento y estrategia a través de la Inteligencia y Contrainteligencia. “Ellos también hacen
Inteligencia”. De hecho, la delincuencia golpeaba a la Policía cuando pasaban lista (7h30, 2h45,
6h30). En cuanto a la organización de las bandas, el Suboficial de Policía, atribuye a la presencia
jefes al interior de las estas; las mismas que están condicionadas por el nivel económico de los
victimarios. Es decir, el que más recursos (logísticos, incluso) pone al servicio del delito, es por lo
general quien está al mando, aunque esto recae también en el experto. Cabe anotar que el delito no
solo es económico, sino también emocionante:

Juan Carlos: Sí…no, en la delincuencia no digamos yo no tengo jefes, somos amigos,


pero siempre hay una hay un cerebro. Yo mismo dentraba, yo rompía el “coco”, a la
hora de patear la puerta y ya quieto, yo rompía, yo cogía la gente, el otro se ponía en

88
la puerta a mirar, se ponía como de guardián ahí, el otro compañero se ponía como
de guardián en la puerta. Había otro como nosotros le llamamos el cobrador, (…) la
función de él es cobrar todo el dinero (…). Por lo general los que robamos somos entre
tres a cuatro con el chofer, o se roba en moto también; es bonito delinquir... O sea es
emocionante porque la adrenalina se te sube. Pero si te pones nervioso te matan (…).

Robo y asalto a personas


En lo que respecta al robo y asalto a personas,52 según el Suboficial Arévalo, estos se realizan
en los lugares de mayor concentración poblacional donde se destacan los centros comerciales. El
artículo más robado es los celulares y las laptops (robo en colegios y universidades). También hay
delitos “donde hay aglomeración de gente, o sea en buses, en los mercados, centros comerciales”
–La Carolina y La Marín, por ejemplo-. Se añade al panorama la formación de bandas en las
correccionales, sobre todo de menores:

Suboficial: No, no, no, es el Virgilio Guerrero, o sea en la correccional. Ahí los menores
suelen ir muchas veces por drogas, por consumo de estupefacientes o inhalarlo, esa
pega de contacto, todas esas cosas, entonces van allá. De ahí comienzan ya a conformar
grupos, bandas y como ahí a los dos, tres días salen porque ellos no pueden ser
sentenciados, no pueden ser juzgados (…).

En los delitos de robo y asalto a personas existen varias modalidades. Según el Suboficial
Arévalo, van cambiando de acuerdo a la situación; no obstante, estas se caracterizan por la presencia
de bandas o grupos de personas que se organizan para cometer los hechos. Esto se ratifica en
las entrevistas: Néstor indica que no hay un solo tipo de modalidad delictiva de robo y asalto a
personas. Esta fue mutando de acuerdo a las necesidades.

Néstor: Caminábamos, veíamos a alguien, le poníamos el brazo encuellándoles, es


decir, le poníamos el brazo alrededor del cuello o simplemente iba de una y les
metía la puñalada, caían al piso y les quitaba todo. La mayoría de veces robábamos
así cuando estábamos drogados o cuando estábamos alcoholizados. La mayoría de
tiempo pasaba con la cabeza en otro lado porque desinterés total. Cuando ya veíamos
que robar así a los transeúntes era muy monótono, comenzábamos a robar taxis
(…) le encuellábamos, le amarrábamos, atrás a la cajuela, nos íbamos llevando el
carro, íbamos por ahí, hacíamos los otros robos y lo botábamos. También hacíamos
robos exprés a personas que tienen poder, como decir un presidente del barrio, o
simplemente era para ir atropellar a los que eran nuestros enemigos o para huir
cuando les entrábamos a bala a ellos. Era así. Utilizábamos solamente para eso. A
veces era más por diversión. A los taxistas les robábamos la plata, las llantas, radios,
memorias. Nos hicimos accesoritas. Eso fue hasta que una vez me cogieron los
taxistas a golpearme, pero yo en ese tiempo como era un poco más ágil, entrenaba
boxeo y todo eso avanzaron a apuñalarme en el brazo y hacerme un montón de
huecos en el antebrazo y en la muñeca. De ahí la persona que estuvo conmigo
asimismo le corté el brazo porque él me había dejado botado (…).

52 Entre estos tenemos varias clasificaciones utilizadas por la Policía Nacional como lo son: el arranche y el lanzerismo para denominar
el robo y asalto a personas.

89
Una estrategia develada por el Suboficial de Policía es el mecanismo de pasarse la evidencia
del delito entre varias personas para evadir el control de los gendarmes y el del sistema de justicia.
En un tipo de robo suelen trabajar tres personas o más de acuerdo al delito. Uno siempre se va con
la evidencia si son interceptados. Por eso, eso en las audiencias “el trabajo de la Policía se retrocede
a cero”, pues el juez indica que no hay pruebas.
Para la Policía, antes la delincuencia operaba de forma más sectorizada y estática por lo cual era
más fácil su control. Hoy en día las bandas operan en uno y otro lugar y con modalidades delictivas
distintas de manera más impredecible. De hecho, el Suboficial indicó que la sectorización era muy
marcada (La Mariscal, por ejemplo, en Quito). Incluso, conocían los nombres de las personas que
trabajaban en los sectores; hoy en día los liderazgos de banda se alternan rápidamente y son de
difícil control, en el pasado incluso se controlaban mutuamente, conociendo y denunciando por
protección, a las actividades de otro grupo.
A pesar de esto, el territorio sigue siendo un factor importante para los victimarios. La lucha
por el mismo genera violencia. Los lugares ahora son más acotados y por lo tanto generadores de
más violencia entre bandas.

Néstor: Por el sur, Villaflora, San Bartolo, Argelia, Calzado. En Solanda no podía
porque eran zonas que ya tenían, como quien dice dueño, en esos lugares muchas
veces me sacaron a bala porque habían unas bandas llamadas Ducs, Patos Locos, y
nosotros les teníamos ley, había una que era de los Mimados y había un integrante con
el mismo apodo que yo.

Además existe la cachinería, donde van a parar los productos de robos y asaltos a personas,
vehículos y domicilios, señalada por el Suboficial. La Policía Nacional pide más control y dureza
sobre el tema, mientras que los victimarios ven al tema como algo que no se puede erradicar. A veces
trabajan a pedido de los dueños de los mencionados establecimientos.

Néstor: O sea nosotros ya teníamos gente que ya sabía de la movida, los típicos
cachineros que decimos nosotros, que solamente les avisábamos que teníamos tal cosa,
que queríamos tanto. El iba veía, decía quiero esto, esto, esto, esto, se iba. Nosotros
íbamos solamente a avisarles y ellos iban a verificar las cosas que teníamos. Cachinerías
hay en todo lado, en todo lado, a lo menos en el sur hay en cualquier lado. En las ferias
mismas, Chillogallo, el Camal, Mayorista, (...) ellos, ellos compran cosas robadas.

Asalto y robo en carreteras


El asalto y robo en carreteras, como se ve en relato de Juan Carlos, parece ser una modalidad de
amplios horizontes económicos y con matrices de organización igual a otras modalidades criminales.
Se opera en bandas y con mercado cautivo que promueve estas prácticas a través de compradores. El
asalto a camiones parece ser un tema más planificado. En el asalto a bus la selección del objetivo es
más azarosa y el modus operandi es más predecible. El botín es más grande para los asaltos a camiones.
Juan Carlos: También me dediqué a asaltar en las carreteras. A camiones; para lo cual,

90
utilizábamos un derrotero. O sea el sapo, como uno dice, nos sopla cuando hay un
buen derrotero. No dice: “Oye ve pana yo tengo aquí un señor que tiene cigarrillos,
cigarrillos de una marca específica, un carro de cigarrillos que se va para tal lado,”
él va solito sin custodia sin nada solo, va solito el chofer, no lleva arma, no lleva
nada entonces el carro va regaladito, entonces dice “Muchachos pilas que va un carro
por ahí, que hay un derrotero bueno.” Entonces yo digo… ¡¡Cigarrillos!!... ¡¡Vamos
a robarle!!, ahí ya tenemos el cachinero quien nos compra, todo y ahí vamos y lo
robamos. Le ponemos el carro al quieto, o sea como va corriendo el carro, nosotros le
ponemos otro carro adelante y si no se quiere parar se le mete plomo y se le roba todo,
todo, todo, se lo deja amarrado ahí.

Estafas
Las estafas por su parte se presentan como una alternativa al robo y asalto con violencia a
personas, domicilios y automotores. Estos delitos a diferencia de otros no involucran la fuerza sino
el convencimiento.
Néstor: Lo que sí trataba de cuidar mi forma de hablar, eso siempre he tratado de
cuidar, nunca me ha gustado hablar en coba como hablan o sea los, así como raros
mismo. Claro, trataba de inculcar más mi mente así con palabras un poco más, no sé,
elegantes, tratar de hablar, como siempre me ha gustado la lectura, me ha gustado la
poesía, yo pasaba de imprevisto, había gente que ni siquiera se ponía pilas de que yo
era drogadicto.

Además este trabajo es mejor visto dentro de los mismos victimarios por aplicar en nivel
mayor de inteligencia y sofisticación en el engaño.

Angélica: Eso fue viviendo acá en Ecuador, yo le vendí a una señora un pedazo de
lotería, yo le dije: “Señora yo me gané ese pedazo de lotería” y me dijo “¿Cuánto se
ganó?”, le dije “Vaya a mirar en el boletín.”… entonces la señora me dijo “Yo le doy
4800 dólares,” el premio de ahí era de 300000 dólares, entonces con mi amiga le
dijimos que bueno y le vendimos. Ella dice que le dimos escopolamina y era mentira,
entonces por eso yo estoy acá, por eso no me dieron ni fianza, nada para salir, me
condenaron a un año (…).

En conclusión, las estrategias delictivas varían de acuerdo al delito; pero tienen en


común la presencia de bandas organizadas o grupos delictivos. La violencia, último recurso,
está mediada por la droga y el alcohol: hay racionalidad en los actos. Las cachinerías es el
sitio de artículos robados. Se evidencia una organización social de trabajo, roles y labores
de Inteligencia/Contrainteligencia. Mujeres y niños tienen también roles específicos.

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Cuadro N° 5

ESTRATEGIAS
Formas de operar Modus Operandi Lugar donde
Armas o venden los
  Horas Días
Bandas Grupos Individuos instrumentos Organización artículos
utilizados robados
VICTIMARIO 1
X     Cualquiera Cualquiera Pistola Sí En todo lado
– Néstor
VICTIMARIO 2
  X   Día Cualquiera Pistola Sí En todo lado
– Xavier
VICTIMARIO 3
X     Cualquiera Cualquiera Pistola Sí En todo lado
– Juan Carlos
VICTIMARIA 4
  X   Noche Cualquiera Pistola Sí En todo lado
– Cristina
VICTIMARIA 5
    X Cualquiera Cualquiera Sin arma No En todo lado
– Angélica

Elaborado por: Daniel Pontón

Trayectorias de vida
Un importante punto de análisis en los perfiles delincuenciales son las trayectorias delictivas.
Es poco común encontrar victimarios con una sola modalidad delictiva ya que moldean sus
actividades de acuerdo a una carrera de perfeccionamiento que agrava el problema y que solo se
termina por muerte, cuando hay una decisión existencial que marque un retiro o cuando la cárcel
les hace pagar condenas. Se hará el análisis desde una perspectiva criminal, entendida esta como
una actividad y rol del ser humano en la sociedad. Esto marcará un enfoque de intervención
distinta a la política pública.
Ahora, bien, un punto de inflexión aquí es el asunto de la cárcel. Si bien puede cortar las
trayectorias delictivas a través de un adecuado sistema de rehabilitación y régimen interno, también
tiene el potencial de ser un problema al transformarse en la “Escuela del delito”, en donde los
victimarios entran y aprenden nuevas técnicas. Estos sitios tienen una alta rotación sobre todo en
delitos de microcriminalidad hasta el punto de producirse el fenómeno de la “puerta giratoria;” es
decir una entrada y constante de personas. Igualmente, las cárceles son consideradas el epicentro de
la actividad delictivas en la cuidad y el país debido a carencia de políticas claras de régimen interno
de seguridad, convirtiéndolas en los centro de administración del delito.
El sistema carcelario o de detención provisional también nos sirve de indicador para ver
cómo el fenómeno de la reincidencia se reproduce. Así, como se muestra en los delitos contra la
propiedad se pude ver que el 81,1% de los victimarios han sido detenidos53 una sola vez, el 4% dos
veces y el 2% tres veces. Existe un caso donde al victimario se lo ha detenido 12, 13 y hasta 24 veces
por estos delitos. Al respecto, en 2009 y según la PJ, el delito donde más se reitera en las detenciones
es el asalto y robo: 32% de los detenidos por más de una vez son por este tipo de hechos; seguido el
robo (29,4%), el robo a domicilio (10,4%) y robo a vehículos (5,4%) (Policía Judicial, 2009).

53 No se pude hablar de reincidencia con número de detenciones anteriores debido a que esta se produce solamente cuando el detenido
ya ha sido sentenciado; sin embargo, este puede considerarse como un buen indicador que nos muestra una proximidad a la problemática
mencionada.

92
En lo que respecta a la carrera delictiva de Juan Carlos, se puede observar un comienzo
delictivo en menores a los 15 años de edad. Esta carrera delictiva se agrava por la droga y amistades
que le permitieron acceder a delitos más complejos. Ahora, una de las corrientes que explican el
delito es la Teoría de la elección racional, la cual concibe al delincuente o victimario como un
sujeto que elige racionalmente (costo/beneficio) su opción por entrar a mundos delictivos. Ahora,
el relato de Juan Carlos parece agregar un aditamento especial a esta teoría como la del estímulo
afectivo de sentirse bueno para algo, como en cualquier actividad humana.

Juan Carlos: Primero empecé con gorras, de ahí con alhajas, aretes, con las cadenas,
de ahí me metí a estruchar las casas, una vez casi me matan, casi me quitan la vida
por robar. Comencé a los 15 años… Después me compré un revolver, y ya me gustaba
encañonar (...). Yo primero nervioso pues no robaba yo era chofer entonces yo ponía
mi carro y los aguantaba en mi carro para que vengan a robar, después no me gustó
porque me daban poca plata, luego yo dije “Yo voy a entrar de pecho a robar”, partir
cabezas, un ignorante por el dinero… De ahí me compré una pistola, también me metía
a robar bancos, blindados quería robar, no robé blindados porque caí preso, pero sí
casas bancarias. Las asaltaba con pistola y me disfrazaba de ejecutivo de cualquier
empresa y me metía. (...) Me hice conocido de la ley porque muchas veces caía por
atracos, asalto a bancos, salía en la prensa… Yo era también comerciante de frutas de El
Oro acá a Tulcán al mayorista y traía la droga también camuflada ahí y vendía y cogía
mucho dinero, me iba a divertir con las mujeres, no me importaba el dinero sino que
era diversión, no le paraba bola a mi esposa, a mis hijos, pero era muy responsable en
mi hogar, todas las semanas les compraba su comida.... yo era bueno en lo que hacía
por eso mis amigos tenía confianza en mí sobre todo cuando asaltábamos casas….
Asalté camiones en la carreteras para robarles la mercadería (…)

De igual forma Xavier asume roles autocalificándose como bueno en su actividad. Claro está
siempre con la constatación objetiva de sus logros delincuenciales y económicos.

Xavier: El pelado Juan Carlos el del colegio, él me dijo “Yo tengo un camello bueno
para ti” y empecé asaltar, entonces yo me contacté con él y al principio como dos
carros me hizo comprar el pelado, pues, pero nos daban basura, nos daban 2000
dólares, no pues yo quise hablar con él personalmente, con el que compra pues y
me dio el contacto y entonces el man me dijo “Sabes que tu pelado parece que eres
un man sabido y ya pues quiero hablar contigo personalmente”, el man me llamaba y
empezamos a trabajar.

Por su parte, la trayectoria de Néstor, a diferencia de los otros victimarios, está marcada por
la presencia de violencia, atribuida en gran medida al abuso de drogas y el alcohol hasta el punto de
asumir él mismo trastornos psíquicos profundos. No hay deleite ni humor en su relato; pero sí una
continua autoreflexión, lo que hace presagiar signos de personalidad múltiple.

Néstor: (…) Vivía con unos amigos de Galápagos que tenían bastante plata y yo
traficaba con ellos, mandaba marihuana de aquí a Galápagos a una isla llamada

93
Santa Cruz, mandábamos por libras en computadoras (…) Entonces a mí nunca me
cogieron…… No me gustaba que me controlaran, eso me produjo deseos de apuñalar
a mi familia. Una vez me escapé de apuñalar a mi madre cuando yo tenía unos 14
años. Me atreví solamente a alzar el puñal pero nada más. Ya a los 14, 15 años ya
comencé a cogerme las cosas de la casa, me llevaba el tanque de gas, en ese tiempo el
VH, sabía desvalijar mi casa. Después los cambios repentinos de mi carácter y después
comencé a ver que mi mente comenzó a distorsionarse, comencé a tener deseos
así, deseos como que realmente hacer daño, como de descuartizar, no sé, matar a
alguien….. Y, después de eso ya comencé, como dije, a hacerme una persona como
que un poco temida y comenzaban más a buscarme como para quererme matar……
Primero fui un ladrón casero (….) Caminábamos, veíamos a alguien, le poníamos el
brazo encellándoles. Cuando ya veíamos que robar así a los transeúntes era muy, como
que muy monótono, comenzábamos a robar taxis, hasta que una vez. Sí, básicamente
nos hicimos accesoritas. Les robábamos todo a los taxis….. De ahí más me puse es
a vender droga, a vender polvo, la marihuana, me puse a descambiar billetes falsos,
todo eso. (…) Sí. Me acuerdo que el segunda corona de nosotros, como quien dice el
segundo jefe, le robamos al dueño de una discoteca que hay acá atrás, en el puente
del guambra (…), con las chicas que andábamos en esos tiempos, creo que le habían
drogado a él, le habían asaltado, pero en ese entonces recién estaba comenzándose a
dolarizar sacamos como 25.000 dólares. (…) Yo por eso ahora veo bastantes reflejos en
la calle y a veces me pongo a recordar en las formas en las que yo estaba, pero si me
pongo mal porque veo por el alcohol, por las drogas yo casi mato a mi bisabuela, yo
le entré a palazos en la cabeza, la amarré, la bajé para la bala, estaba cavando la tumba
de ella y vi que respiraba, la comencé a ahorcar….Yo solamente me acuerdo que le dije
algún pecado grave has de ver cometido en esta vida que te tocó, que me pusieron en
tu camino para cobrarte, me acuerdo que le dije. Era como que me creía una especie
de ángel salvador. Me acuerdo que incluso llegué a violarla. De ahí me habían visto, de
ahí me metieron preso, le había roto en tres partes el hueso del oído….

El paso por el Sistema Penitenciario de Néstor fue efímero; sin embargo este sistema tiende
a agravar el problema antes que mejorarlo.

Néstor: Claro, la típica, no había denuncia, la típica, hasta cuando venía acá a veces
por robo, asimismo me cogían por robo, me traían a la PJ, pasaba dos días, a lo mucho
una semana, me iba. O sea, era la típica siempre cuando nos cogían en la calle así
drogándonos y tanta cosa, podíamos ir tranquilos porque máximo una semana nos
tenían. Y si nos cogían con droga simplemente éramos consumidores y punto. O
sea no era nada de temer. Cuando nos querían meter denuncia había gente que se
encargaba acá afuera. O sea yo podía estar adentro y la gente se encarga acá afuera de
que me quiten la denuncia (…). Hubo contactos, gente que comenzó a pagarme para
que haga daño a otros y comencé a vivir eso.

Otra explicación importante en las trayectorias de vida se podría derivar de lo que autores
como Pavarini (2003) denominan el “enfoque encasillador”, el cual no acepta una explicación
autodeterminista de la criminalidad (desviación, locura, estructura social); sino que la entiende
desde las interacciones: el criminal ha estado en proceso de criminalización social. Si la sociedad me
mira como criminal, me comportaré como tal:

94
Angélica: Sí me gusta ser independiente porque yo trabajé igual, imagínate yo me salí
de la casa a los 9 años y me fui a trabajar en una casa de familia trabajando un año
Hizo eso por no pagarme. Ella me trajo a pasear y cuando yo le dije señora yo ya estoy
un año págueme para yo irme donde mi abuelita a verle y llevarle algo, yo tenía unos
11 años por ahí, me dijo, me pegó, dijo “Qué te voy a pagar si…”, me llevó, me llevó
a la Policía y dijo que yo le había robado y yo sin haberle robado, entonces eso fue mi
idea para decir si alguien dice que uno le roba hay que robarle para que, o sea a uno
le dañan los sentimientos así..

En conclusión, las trayectorias de vida son un buen elemento que nos permite establecer
perfiles interesantes sobre el inicio de las actividades delictivas de los victimarios y su paso a otras
modalidades. Son carreras que se inician con delitos menores, pero que se tienden a agravar con el
perfeccionamiento hacia otro tipo de delitos mayores. Esto está marcado por el interés económico
de las actividades delictivas y sus roles en el hampa. El sistema penitenciario es más bien visto como
un problema. La violencia puede considerarse como consustancial a ese mundo y también tiende
a complejizarse en situaciones cada vez más problemáticas. Otro tema importante es el proceso de
criminalización social de este tipo de personas que se constituye en un proceso presente durante su
trayectoria delictiva como mecanismo de interacción con la sociedad.

95
96
Cuadro N°6

Esquema de historias de vida


Edad de Edad Delito con el Delitos Delito de Expectativas
  inicio en Formas como operan Encarcelamientos de vida a Observaciones
delincuencia actual que empezó cometidos especialización futuro
Robo en el hogar, Dejó de robar
hace dos Tiene miedo a
arranche en la Ha sido detenido
calle, asalto a Siempre en grupo entre tres años, está en recaer, aconseja
Robo a domicilio varias veces
VICTIMARIO 25 robo a y 4 personas, perteneció a alcohólicos prevención a
11 años Robo a familiares taxis,
domicilios, tráfico asalto y tráfico de una banda “Be rapers” en
pero nunca fue anónimos. Desea
1 - Néstor años niños y jóvenes
de estupefacientes, estupefacientes el sector de el Camal condenado. Está recuperarse, contra consumo
homicidios, en libertad. trabaja como
violación de estupefacientes.
pintor.

Operaba entre tres Desea salir de Aconseja la


personas. Uno asaltaba el la cárcel y cree realización
vehículo mientras estaba en Fue detenido que va a volver a de programas
Asalto a locales
VICTIMARIO 25 Asalto a Robo de circulación, dos se llevaban una vez y está delinquir por un que permitan
17 años comerciales, asalto al conductor hasta entregar tiempo cuando el desarrollo
2 - Xavier años supermercados vehículos sentenciado en la
y robo a vehículos el vehículo a quien los salga, hasta tener creativo de jóvenes
cárcel.
llevaba a Colombia. Luego dinero para su para evitar que
soltaban a conductor. propio negocio. delincan.

Operaba con 3 o 4 No volver a


Robo y asalto personas más, él dirigía los Fue detenido delinquir y Cometió un
Asalto a locales trabajar para su
VICTIMARIO 32 Robo de gorras a locales asaltos. Uno maneja, otro muchas veces, está homicidio en
15 años comerciales y familia, no sabe
3 - Juan Carlos años en la calle comerciales, entra a asaltar, otro cuida sentenciado en la en qué trabajar defensa propia en
bancos la puerta, otro recoge el cuando salga en
bancos, homicidio cárcel. pelea callejera.
dinero. libertad.

Asaltaban buses Fue detenida en


interprovinciales entre 4 su tercer asalto Es trabajadora
personas, viajaban como Volver al trabajo
VICTIMARIA 23 Principiante, pasajeros y en medio a buses, está sexual y nunca sexual, su última
22 años Asalto a buses Asalto a buses camino asaltaban a los más involucrarse
4 - Cristina años asalto a buses detenida en la pareja la involucró
viajeros. Luego se bajaban en delitos.
del bus y se subían a un cárcel sin sentencia en asalto a buses.
carro que los iba siguiendo. 7 meses.

Desea trabajar
Ha estado varias en algo propio, Fue abusada por
Robo en un negocio, pero
VICTIMARIA 39 Robo en Estafaba siempre con otra veces en la cárcel, su tío a los 9 años,
Adolescencia mercados, tiendas Robo por estafa no tiene dinero.
5 - Angélica años mercados amiga mujer. está en la cárcel No sabe qué hará por lo que huyó a
y estafa a personas cuando salga en
actualmente. vivir en la calle.
libertad.
Elaborado por: Daniel Pontón
Resultados
La microcriminalidad es uno de los factores principales que afectan a la inseguridad ciudadana
en el DMQ; en la cual los delitos como el robo y asalto a personas, robo a domicilio y robo a
automotores se destacan. Los estudios sobre el tema en la Ciudad se han limitado a interpretar datos
estadísticos sobre denuncias, las mismas que tiene un enfoque muy direccionado a las víctimas. El
análisis estadístico de denuncias efectuado produce frecuencias y variables de contexto que nos
permite establecer control preventivo de la delincuencia desde una visión epidemiológica.
El delito y la violencia deben entenderse como relación social donde queda muy bien definido
el rol de los victimarios y el rol de las víctimas. No se han realizado estudios a profundidad sobre
victimarios de microcriminalidad en el DMQ, pero al analizar sus perfiles no necesariamente nos
estamos refiriendo a aquellas acciones de individuos que han transgredido las leyes penales; sino más
bien a aquellas conductas desviadas que generan un fuerte rechazo social. La poca correspondencia
entre ley y conducta en los análisis de delincuentes es un tema metodológicamente complejo,
discutido por las distintas ramas penales y criminológicas.
El enfoque, por lo tanto, presenta restricciones, uno de los temas más discutidos es el Labeling
Approach o “etiquetamiento” social que genera fuertes críticas por los procesos de criminalización y
estigma a poblaciones marginales. Se usó un mecanismo de discriminación positiva para el análisis
sobre políticas preventivas e incluyentes de seguridad ciudadana.
Queda claro que un perfil social de los victimarios de microcriminalidad en el DMQ, según
las estadísticas obtenidas por las distintas fuentes, es principalmente el de jóvenes hombres entre
18 y 20 años de edad. En menores de edad la etapa más problemática está entre los 16 a 17 años.
El delito de microcriminalidad que más significación tiene según las detenciones es el asalto y
robo a individuos, seguido del robo a domicilio y el robo a vehículos. En los menores de edad las
contravenciones más frecuentes según detenciones son el robo, la violación y las lesiones. En las
bandas desarticuladas, el robo y asalto a personas, seguido de la tenencia ilegal de armas son los
delitos que mayor desarticulación han tenido.
La nacionalidad de los detenidos por microcriminalidad es principalmente la ecuatoriana
seguida de la colombiana, lo cual desmitifica la creencia de que la delincuencia es producida
por ciudadanos extranjeros.54 De igual forma, de las bandas desarticuladas en el DMQ, el 90,8%
son ecuatorianos y solamente el 7,7% son colombianos seguidos de cubanos con el 0,4%. En
cuanto al lugar de procedencia de ecuatorianos recluidos en los Centros de Rehabilitación Social
y Centros de Detención Provisional acusados y sentenciados por delitos contra la propiedad
(mayoritariamente generadores de microcriminalidad), la ciudad que más predomina es Quito con
el 37,27%, Guayaquil (5,9%), Esmeraldas (5,095%), Portoviejo (3,75%) y Quevedo (3,41%). Po su
parte, el 88,48% de la población recluida por este tipo de delitos no tiene educación universitaria y
el 31,64% solamente alcanzó a completar la escuela.
La adolescencia es crítica. La falta de una socialización adecuada en la escuela, barrio y otros
espacios, es el tema que influye en la conducta delictiva de una persona. Esto se agrava con ciertas
condiciones sociales (sin querer caer en etiquetamiento), violencia intrafamiliar, patrones sicológicos
y el alcohol y las drogas. En cuanto a las motivaciones más personales, aparece el dinero fácil como
móvil del delito, asociado con la independencia, el reconocimiento, el poder y la diversión, a veces
ligado al uso de drogas. No siempre hay violencia, pero en uno de los entrevistados el consumo de

54 Si promediamos el número de detenidos por nacionalidad para el número de población existente de la misma nacionalidad en un
determinado territorio o país es muy probable que la tasa de detenidos extranjeros sea igual o superior a la de nacionales. Esto tampoco
pude ser prueba de una influencia de la inmigración en la microcriminalidad, como afirman ciertos policías; esto se explica por el sesgo
de la política criminal cotidiana.

97
alcohol y estupefacientes está unido al tema. En las mujeres, la necesidad económica, asociada a la
maternidad a corta edad, abandono familiar, número de hijos e influencia de la pareja son motivos
para entrar a círculos delictivos. La prostitución y el abuso intrafamiliar cuentan.
Como estrategia, es constante la presencia de bandas para delinquir. Llama la atención la
presencia de mujeres y menores de edad al interior de esos grupos. Las cachinerías son importantes,
puesto que muchas bandas o grupos delincuenciales operan bajo pedido expreso de estas estructuras,
presentes en toda la ciudad. En cuanto a la estafa, queda claro que estos delitos adquieren nuevas
modalidades. Los relatos muestran que las estrategias utilizadas consisten en la persuasión minuciosa
de las víctimas sobre sentimientos como la pena. De igual forma aparece el uso de la escopolamina,
para el convencimiento de la víctima, como se evidenció en las entrevistas.
En las trayectorias de vida, es claro que las carreras delictivas sobre todo en los relatos de
los hombres empezaron a edad temprana y con delitos menores. Esto fue la génesis de carreras
delictivas que tienden a especializarse y perfeccionarse en delitos más complejos y de más rédito. Es
poco común que un victimario se haya concentrado en un solo tipo de delito. La cárcel es parte de
las carreras delictivas, como parte dinámica del agravamiento. En mujeres, las trayectorias se anclan
a un tipo de delito perfeccionado.
Los relatos de los victimarios reflejan que, mayoritariamente, no existe remordimiento,
hasta el punto de ser considerado una actividad que despierta adrenalina. Hay un principio de
justificativo moral de la delincuencia ante una sociedad criminaliza y al mismo tiempo los victimiza.
Lo dicho hace pensar que en las carreras delictivas no solamente esté presente el hecho motivacional
de la economía o la habilidad, sino el hecho afectivo, de sentirse bien, bueno y capaz en lo que se
hace: hay un deseo de reconocimiento social. Tal vez, este es el único espacio de reconocimiento
y trascendencia que tienen los jóvenes de orígenes marginales en esta sociedad. Por lo tanto,
si juntamos estos dos factores, rédito económico y estimulo afectivo ligado al reconocimiento y
capacidad, tenemos un buen elemento que nos puede explicar con mayor certeza el por qué del
perfeccionamiento del delito en una sociedad.

BIBLIOGRAFÍA
Mirón, Lourdes; Otero López, José Manuel (2005). Jóvenes delincuentes. Barcelona: Ariel.
Merton, Robert (1957). Teoría y estructuras sociales. México: FCE.
Pavarini, Massimo (2003). Control y dominación. Buenos Aires: Siglo XXI
Sozzo, Máximo (2008). “Gobierno local y prevención del delito en Argentina”. Revista
URVIO. N°6. Enero: 58-73.
Estadísticas del Observatorio Metropolitano de Seguridad Ciudadana. Dirección Nacional
de Policía Judicial, la Dirección Nacional de Policía Especializada para Niñas, Niños y Adolescentes
(DINAPEN), y el Censo Carcelario efectuado por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos
(2008).
Entrevistas citadas.

98
Sistema de información, de administración
y gestión de justicia para la seguridad
ciudadana en el Distrito Metropolitano
de Quito
Por: Santiago Basabe Serrano55

Uno de los objetivos de la Secretaría General de Seguridad y Gobernabilidad del Distrito


Metropolitano de Quito (SGSG) es fortalecer y mejorar su toma de decisiones en políticas de
seguridad ciudadana; para esto, un sistema de información sobre los desempeños de la administración
de justicia en delitos relacionados es imprescindible. Con la medida se puede controlar, monitorear
y evaluar los desempeños de esta esfera de gestión pública e identificar puntos neurálgicos para
influir en la variación de los indicadores de seguridad ciudadana. Así, este trabajo ofrece insumos
para alcanzar este objetivo.
En primer lugar, se elaborará la metodología para la elaboración de los indicadores de
administración y gestión de la justicia en el Distrito Metropolitano de Quito (DMQ). Se discuten
aspectos relacionados con la selección de las unidades de análisis - delitos - y con las características
de la muestra considerada. Se delinean las estrategias para obtener información, los limitantes
en el acceso a fuentes y la relación entre la calidad y fiabilidad de los datos de las instituciones
públicas responsables de la indagación, prosecución y determinación de responsabilidades penales
en los delitos que forman este trabajo.
En la segunda parte se ofrecen los lineamientos de un sistema de información sobre los
rendimientos institucionales del Poder Judicial y de la Fiscalía en el campo del presente estudio.
Se ofrecen indicadores que abarcan dos dimensiones de la acción judicial: la administración de
los recursos materiales y humanos dentro de las dos instituciones antes mencionadas; y la gestión
efectiva de jueces y fiscales en cuanto al procesamiento y resolución de la conflictividad relacionada
con cuestiones de seguridad ciudadana que les llegan. Para operativizar los concretos hallados
tras los indicadores, se realizaron pruebas empíricas a través de datos reales obtenidos en
dependencias oficiales. El período considerado para tal ejercicio varió entre los años 2005 y el
primer semestre de 2010.
El acceso a la información para crear indicadores fue crítico. Por ello, se especificará sobre
la descripción de las instituciones públicas que poseen la información y la valoración de la calidad
y fiabilidad de los datos. Además, se enumeran las estrategias de acceso a la información utilizadas

55 Compilado del estudio del mismo título realizado por el autor en diciembre de 2010 para el OMSC. Los datos y referencias son del año de
elaboración. Las opiniones expresadas no reflejan necesariamente las opiniones de la Institución.
Santiago Basabe-Serrano (Doctor en Ciencia Política por la Universidad Nacional de San Martín, Buenos Aires-Argentina). Profesor
Investigador del Departamento de Estudios Políticos de FLACSO Ecuador. Sus temas de investigación se relacionan con el funcionamiento
de las legislaturas, el presidencialismo y las relaciones entre política y cortes de justicia. Algunos de sus trabajos han sido publicados en
revistas especializadas como Political Research Quarterly, Journal of Latin American Studies, Politics & Policy y Revista de Ciencia Política.

99
y las autoridades clave para proveer tales datos. Se presenta una propuesta para la construcción
de una base de datos que refleje los rendimientos institucionales del Poder Judicial y la Fiscalía
señalados. Algunas sugerencias en torno a la periodicidad y difusión del producto antes citado
cierran el presente informe.

Metodología y algunos apuntes teóricos


Como antecedente a la metodología, hay que identificar cuál es el procedimiento legal que se
verifica cuando un delito se comete. Se busca establecer los vínculos e interacciones que se generan
entre las instituciones públicas intervinientes en la prosecución y juzgamiento de los hechos
delictivos relacionados con la seguridad ciudadana. Con ello, se describen los delitos considerados
para la elaboración de los indicadores, proveyéndose a la par una justificación teórica de su inclusión
como hechos relacionados con la seguridad ciudadana. Ciertos delitos han sido excluidos por
estar fuera del alcance del presente trabajo. Luego, se identifica el corte temporal y geográfico, junto
a apuntes sobre la selección de los juzgados de garantías penales considerados. El acápite concluye
tanto con la descripción de las estrategias para acceder a la información y su calidad.

Instituciones y actores involucrados en el juzgamiento de


delitos relacionados con la seguridad ciudadana
En términos generales, es posible argumentar que el procedimiento judicial y prejudicial
para resolver la conflictividad derivada de los delitos es complejo. Esto se relaciona con la
diversidad de actores e instituciones, así como con la noción básica de que el Derecho Penal
es, por excelencia, restrictivo y garantista. En otras palabras, y a diferencia de conflictos en las
áreas civil, comercial o administrativa, en el campo de la persecución de un hecho delictivo, una
decisión definitiva por parte del Poder Judicial requiere la comprobación real de la existencia del
delito; y, el absoluto convencimiento por parte del juez de que la persona tiene responsabilidad en
la reproducción del hecho.
Como consecuencia de lo dicho, y a diferencia de otro tipo de procesos judiciales, los
relacionados con el juzgamiento de delitos no terminan necesariamente en una sentencia. En
efecto, si en la fase de investigación el fiscal considera que no se encuentran indicios suficientes
de la existencia del delito y de la intervención del procesado, el juicio llega a su fin. Pasa algo
parecido con la valoración que hace el juez de garantías penales al decidir sobre la continuidad o
no del juicio penal. Inclusive en la etapa del juicio propiamente dicho, ante uno de los tribunales
de garantías penales, es posible que tal juzgado colegiado se abstenga de dictar sentencia por
razones legales que van desde la nulidad procesal hasta la devolución del proceso por cuestiones
procedimentales. Para recrear los distintos desenlaces del proceso judicial en materia penal, el
Gráfico N°1 identifica tanto las etapas formalmente establecidas en el Código de Procedimiento
Penal como las consecuencias del abanico de decisiones que tienen jueces y fiscales.

100
Gráfico N°1
INDAGACIÓN
PREVIA
hasta 1 año

INSTRUCCIÓN ARCHIVO ARCHIVO ETAPA DE INSTRUCCIÓN FISCAL


FISCAL PROVISIONAL DEFINITIVO

90 días
AUDIENCIA
DE FORMULACIÓN
DE CARGOS

AUDIENCIA PREPARATORIA DE JUICIO ETAPA INTERMEDIA

15 días RATIFICACIÓN AUTO DE


DE ABSTENCION SOBRESEIMIENTO
DICTAMEN ABSTENCIÓN CONSULTA AL
ACUSATORIO (del Fiscal) FISCAL SUPERIOR
(del Fiscal) NUEVA AUDIENCIA
REVOCATORIA
PREPARATORIA
DE ABSTENCIÓN
DEL JUICIO
JUEZ DE GARANTÍAS
PENALES RESUELVE
PROVISIONAL DEL IMPUTADO
Y DEL PROCESO
DECLARATORIA DE AUTO DE DEFINITIVO DEL IMPUTADO
AUTO AUTO DE
INCONSTITUCIONA- LLAMAMIENTO Y DEL PROCESO
DE NULIDAD SOBRESEIMIENTO
LIDAD DE PRUEBAS A JUICIO
DEFINITIVO DEL IMPUTADO
Y PROVISIONAL DEL PROCESO

AUDIENCIA DE
JUZGAMIENTO EN TRIBUNAL ETAPA DEL JUICIO
DE GARANTÍAS PENALES

SENTENCIA SENTENCIA
CONDENATORIA ABSOLUTORIA

AUTO DE SOBRESEIMIENTO ETAPA DEL IMPUGNACIÓN

NULIDAD AUTO DE APERTURA A JUICIO

SENTENCIA

AUTO DE INHIBICIÓN POR COMPETENCIA

AUTO DE NULIDAD

AUTO DE PRESCRIPCIÓN DE LA ACCION


RECURSOS APELACIÓN
AUTO DE SOBRESEIMIENTO

AUTO DE APERTURA A PLENARIO (Derogado)


1. En proceso simplificado
SENTENCIA 2. En proceso abreviado
3. Que condena o absuelve

CASACIÓN SENTENCIA

REVISIÓN SENTENCIA EJECUTORIADA

Elaboración del autor

101
Como un corolario del Gráfico No 1, es posible argumentar que la ausencia de una
sentencia no es razón suficiente para afirmar que existe inacción de parte del Poder Judicial o la
Fiscalía en la persecución del hecho delictivo. Como se dijo, por la propia naturaleza del Derecho
Penal, una sentencia condenatoria se verifica si y solo si, previamente se han cumplido de forma
irrestricta una serie de presupuestos legales que implican, entre otras cosas, la imposibilidad de
que el juez pueda aplicar criterios de analogía con casos o normas similares. Los jueces no son
otra cosa que operadores de justicia que cumplen normativas diseñadas dentro de la legislatura o
la esfera administrativa, que les resultan ajenas al momento de dictar leyes, reglamentos y demás
instrumentos legales.
Lo dicho es importante pues permite establecer un criterio objetivo para valorar rendimientos
institucionales de jueces y fiscales en la investigación y sanción de delitos relacionados con la
seguridad ciudadana. Más allá de la intencionalidad del aparato de justicia en perseguir el hecho
delictivo, si no existen pruebas suficientes materiales y si se carece de prueba legítimamente actuada
que lleve al convencimiento del juez de que existe responsabilidad del o los imputados, no es posible
llegar a una sentencia condenatoria. Luego, existen factores relacionados con el funcionamiento
eficiente de la Policía Judicial y de otras instancias de apoyo, como los peritos, decisivos en valorar
el desempeño de jueces y fiscales.
Por otro lado, existen otros operadores que ejercen influencia sobre la resolución de los
casos conocidos por el Poder Judicial y la Fiscalía: se cita esencialmente a los abogados en libre
ejercicio profesional. Ellos se encuentran incentivados, positiva o negativamente, por las leyes
y disposiciones legales con las que realizan su actividad de patrocinio. Luego, en el caso de los
abogados interesados en defender los intereses de personas imputadas penalmente, cualquier
herramienta legal que sirva para obtener la libertad de su defendido es valiosa. Más allá de
juicios éticos o morales, la realidad de los hechos es esa: los abogados juegan, al igual que jueces y
fiscales, con las reglas diseñadas ex ante.
Lo dicho sirve de antecedente para una reflexión en torno a los casos que no llegan a
sentencia por la vigencia de la disposición constitucional que impide la prisión preventiva por un
período de tiempo mayor de seis meses o un año, dependiendo de si el delito que se persigue es
sancionado con penas de prisión o reclusión, respectivamente. En efecto, la naturaleza garantista
del Derecho Penal en general, la legislación ecuatoriana en particular y la diversidad de
actores e instituciones en este tipo de proceso judicial, tornan sesgado el análisis que atribuye
la salida de las personas de los centros de rehabilitación en función de la caducidad de la
prisión preventiva (art. 77, numeral 9 Constitución Política) como una consecuencia de la falta de
gestión de los jueces solamente. Aunque este no es el lugar para plantear una valoración específica
de las variables que explican dicho fenómeno, lo que sí es posible señalar es que tal fenómeno
tiene una relación directa con el juego de incentivos institucionales frente a los que los actores
no hacen más que modelar su conducta o modelar las reglas de forma tal que resulten lo más
beneficiosas a sus intereses.
De esta forma, si los jueces y fiscales tienen una función específica que cumplir,
los abogados en libre ejercicio profesional también la tienen y, en muchas de las ocasiones, las
búsquedas de unos y otros resultan contradictorias. Allí se encuentra el hilo conductor de
las dinámicas observadas en el manejo de la caducidad de la prisión preventiva. Mientras el
espíritu del constituyente ha sido proteger los derechos humanos básicos de las personas privadas de

102
la libertad, garantizando que la prisión preventiva no se convierta en una sentencia anticipada, dicha
herramienta garantista ha sido usada por los abogados defensores para dilatar los procesos para
que la medida cautelar se convierta en una sentencia acotada, indistintamente del delito cometido.
La situación del presente estudio parece llevar a una tensión entre derechos. De un lado, aquellos
que se protegen a través de la caducidad de la prisión preventiva; y, de otro, los de la ciudadanía
en general que asume tal disposición como dañina en la búsqueda de mayor seguridad ciudadana.
La discusión nos lleva a formular, en el numeral destinado a la elaboración de
indicadores, propuestas que valoran los rendimientos de jueces y fiscales a partir de las formas
de resolución de los conflictos - delitos - relacionados con la seguridad ciudadana. En ese plano,
se analizan los tipos de decisiones asumidas por la Fiscalía cuando la denuncia se presenta.
Además, se observan los resultados de la etapa intermedia; es decir, de aquella en la que el juez
de garantías penales se pronuncia sobre la prosecución o no del juicio. Posteriormente, se valora la
actuación de los tribunales de garantías penales, instancia en la que se decide sobre la inocencia o
culpabilidad de los imputados. Finalmente, se dedica especial atención a las posibles variaciones
al estatus de las personas involucradas como consecuencia de la interposición de recursos de
apelación y/o nulidad. Para ello, las decisiones de las Salas de lo Penal, Tránsito y Colusorio de la
Corte Provincial de Pichincha constituyen la fuente de información.

Delitos considerados para el análisis en función de la relación


mantenida con la noción de seguridad ciudadana
Una vez que se han establecido los resultados institucionales del enjuiciamiento penal, el
siguiente paso fue delimitar el tipo de hechos delictivos que tienen relación con la temática
de la seguridad ciudadana. Se remitió el trabajo a la visión de la seguridad ciudadana
como un fenómeno urbano en el que existen ciertos delitos que aumentan la percepción
de los actores respecto a los índices de violencia y delincuencia común. Así, la primera decisión
metodológica fue seleccionar los bienes jurídicos protegidos penalmente que guardan relación con la
temática anotada. Tomando como base el Código Penal, se agruparon tales bienes alrededor de
las siguientes categorías de delitos: contra la seguridad del Estado (Título I), contra las garantías
constitucionales y la igualdad racial (Título II), contra la seguridad pública (Título V), contra
las personas (Título VI), aquéllos relacionados con la rufianería y la corrupción de menores
(Título VIII); y, los cometidos contra la propiedad (Título X).
Puesto que no todas las figuras delictivas contenidas en las categorías descritas tienen una
vinculación directa con la noción de seguridad ciudadana anotada, posteriormente se escogieron
los delitos específicamente sujetos a análisis. Así, del Título I se tomó en cuenta la tenencia de
armas (art. 162 CP); del Título II, el plagio (art. 182 CP); del Título V, el tráfico de migrantes (art.
440.2.1 CP); del Título VI, el homicidio (art. 449 CP), el asesinato (art. 450 CP) y las lesiones (art.
463 y ss. CP); del Título VIII, la explotación sexual a menores (art. 504.1 CP), la violación sexual
(art. 512 CP) y el rapto (art. 529 CP); y, del Título X, el hurto (art. 547 CP), el robo (art. 550 CP),
el robo agravado (art. 552 y ss. CP) y la estafa (art. 563 CP). La Tabla No 1 resume los delitos
seleccionados y el bien jurídico protegido que se encuentra tras la descripción del hecho delictivo.

103
Tabla N° 1
Bienes jurídicos protegidos y delitos relacionados con la seguridad ciudadana

Bien jurídico protegido Delitos relacionados a la Base legal en función


seguridad ciudadana del Código Penal
Seguridad del Estado Tenencia de armas Art. 162
Garantías constitucionales Plagio Art. 182
e igualdad racial
Seguridad Pública Tráfico de migrantes Art. 440.2.1
Personas Homicidio, Asesinato, Lesiones Arts. 449, 450; y, 463
Rufianería y corrupción de Explotación sexual a menores, Art. 504.1, 512; y, 529
menores Violación sexual, Rapto
Propiedad Hurto, Robo, Robo agravado, Estafa Art. 447, 450, 452; y,
563
Elaboración del autor

Se deben aclarar las razones por las que algunas de las unidades de análisis han sido excluidas.
En primer lugar, quedan al margen del presente estudio las contravenciones y delitos de tránsito
terrestre. Aunque en determinadas circunstancias, como en el caso de colisiones masivas con
muerte, este tipo de hechos inciden sobre las percepciones de las personas respecto a la violencia
e inseguridad en las carreteras, en general estas son infracciones no se consideran producto de la
delincuencia común. La diferenciación anotada se fundamenta en la idea de que los delitos y
contravenciones de tránsito son, por principio, hechos culposos y no dolosos.
Por otro lado, quedan excluidas las contravenciones relacionadas con actos de violencia
intrafamiliar o de género. Sin desestimar su impacto, se consideró que capturar estos delitos es una
aproximación de este fenómeno pues se asume para el análisis hechos en los que se demuestra un
mayor grado de violencia de parte del agresor. Dado que por disposición legal expresa aquellos actos
de violencia física o sexual relacionados con la ley contra la violencia a la mujer y la familia, que
constituyan delito, deben ser sometidos al juzgamiento en la esfera de la justicia penal ordinaria,
el proxy anotado goza de suficiente justificación (Art. 23 de la Ley contra la violencia a la mujer y
la familia).
Este trabajo se abstrae de formular indicadores de justicia relacionados con la comisión de
delitos por parte de menores. La cuestión sobrepasa el estudio y tiene un carácter excepcional
de la legislación que implica valores de responsabilidad diferentes de los asumidos en la esfera
penal común. De esta forma, las reglas procedimentales también son diversas a las halladas en el
Código de Procedimiento Penal, con lo que la posibilidad de homologar criterios en búsqueda de
un sistema integrado de información se dificulta.

Corte temporal y geográfico


El corte temporal considerado va de enero de 2007 a julio de 2010. Para aquéllos indicadores
en los que ha sido factible capturar información previa - los años 2005 y 2006 - se hace una
mención. La muestra varía entre indicadores por las dificultades halladas al momento de obtener
la información de las fuentes oficiales, y por los problemas sobre la calidad de la información.
Respecto al corte geográfico, se considera solamente el DMQ. No obstante, existen algunos

104
indicadores en los que la información esta agregada a nivel de la provincia de Pichincha. Esto se da
por el tipo de almacenamiento de información en las dependencias oficiales y, específicamente,
por la Fiscalía.
Como consecuencia del corte geográfico se aparta la información de los juzgados de garantías
penales que ejercen en el resto de cantones de Pichincha. Se prescinde para la evaluación de los
juzgados de garantías penales con turnos en la Policía Judicial de Pichincha, pues son competentes
para delitos cometidos en flagrancia. Esta característica distorsiona los tiempos del procedimiento
penal y sesgaría los indicadores ofrecidos. Se omitió la falta de homogeneidad e la información.

Fuentes, estrategias de acceso y calidad de la información


obtenida
Para la elaboración de los indicadores de justicia se recurrió a fuentes de información primaria
en los archivos de: Fiscalía General del Estado, Consejo Nacional de la Judicatura, Tribunales
de Garantías Penales de Pichincha, Salas de lo Penal, Tránsito y Colusorio de la Corte Provincial de
Justicia de Pichincha; y, Ministerio de Finanzas. A continuación se plantea una pequeña síntesis
de los pasos seguidos para obtener información en ellas. Se indican herramientas y personas que
fueron contacto, esto para implementar un sistema de información sobre administración y gestión.

Fiscalía General del Estado


Luego de un intento fallido de acceder de forma directa a los libros de ingresos de
denuncias de la Fiscalía provincial de Pichincha, se contactó al Jefe del Departamento de Estadística
y Documentación Procesal de la Fiscalía General, que direccionó la entrega de información al
Departamento de Gestión de la Información y Estudios, donde se dieron los datos base para
los indicadores relacionados a los rendimientos institucionales en la etapa de indagación previa
e instrucción fiscal. Aunque la entrega tardó varias semanas y es parcial respecto a lo solicitado,
la información es valiosa en virtud de que, junto al número de denuncias recibidas, se apunta
también el número de casos resueltos en función del tipo de decisión asumida por la Fiscalía
y la forma cómo se inició la causa.
Así, se registran tanto las denuncias desestimadas como las que dieron lugar a
la formulación de una instrucción fiscal o las que propiciaron indagaciones previas. Además,
se establece el número de casos en los que la Fiscalía concluyó la etapa intermedia, ante el juez
de garantías penales, emitiendo un dictamen acusatorio o absolutorio. Por otro lado, se halla
información relacionada a la dirección de la decisión del juez de garantías penales al resolver
la citada etapa intermedia, sea llamando a la etapa del juicio o declarando el sobreseimiento,
provisional o definitivo, del imputado. Se registran sentencias absolutorias y condenatorias de
los tribunales de garantías penales. Aunque estos últimos datos son valiosos, s e toman aquellos
del Poder Judicial y el Consejo Nacional de la Judicatura como sustento sobre indicadores
relacionados a la actividad de los jueces.
Dentro de la información proporcionada por la Fiscalía, no se ve evidencia del número de
indagaciones previas que terminaron en instrucciones fiscales. Así, la valoración de la efectividad
de aquella fase de investigación, en tanto sus resultados sean base para el inicio formal del proceso
judicial, queda anulada. Una deficiencia adicional de estos datos es que se encuentran agregados
por años, lo que dificulta un trabajo más analítico; no obstante, existe la posibilidad de que las

105
personas que sirvieron de contacto puedan ofrecer cortes mensuales de la actividad de la Fiscalía.
La información proporcionada es de Pichincha, y los resultados ofrecidos están sobrestimados en
relación al DMQ. En un proyecto mayor se podría ver la posibilidad de acceder a información
por cantones.

Consejo Nacional de la Judicatura, tribunales de garantías


penales y juzgados de garantías penales
Antes de recurrir a la institución, se intentó obtener la información de forma directa
en los juzgados de garantías penales con jurisdicción en el DMQ. No obstante, el acceso a los
“libros de ingresos de causas” es difícil, pues en la mayoría de los juzgados no existe la información
en digital, por lo que hay que recurrir a la obtención de copias fotostáticas. Existe una casi nula
predisposición de los funcionarios a colaborar. Adicionalmente, un problema que se verificó no
sólo en juzgados sino también en tribunales de garantías penales e inclusive en las Salas de lo Penal,
Tránsito y Colusorio de la Corte Provincial de Pichincha es que no existe uniformidad de criterios
en los datos de los libros. Así, mientras en algunas judicaturas se especifica claramente el tipo de
delito que se juzga en otras solamente se ponen generalidades - por ejemplo, en algunos casos se
indica que el delito que se persigue es “homicidio” mientras que en otros la referencia es “muerte”.
Ante lo expuesto, se enviaron comunicaciones tanto al Presidente del Consejo de la
Judicatura como al Director Provincial de Pichincha de esa institución. Del primero se obtuvo, a
través de la Jefe del Departamento de Registro y Control de Procesos Penales con detenidos (e),
información relevante para elaborar indicadores de eficiencia en el procesamiento de los casos en
los que, por hallarse él o los imputados detenidos, debería constatarse mayor celeridad. Del
segundo funcionario mencionado se obtuvo un memorando circular - No DPP-CY-742-10 -
en el que se solicita a los presidentes de los tribunales de garantías penales y a los jueces de esa
materia de la provincia de Pichincha que brinden las facilidades para obtener la información que
se requería.
La derivación efectuada por el Director Provincial se debe a que en el Consejo de la Judicatura,
distrito Pichincha, no existe información consolidada respecto al presente estudio. Por eso se
volvió a las secretarías de tribunales y juzgados de garantías penales y a la estrategia de obtener
copias fotostáticas de los “libros de ingresos de causas”. Eso requiere costos, tiempo, asistentes y la
colaboración de un funcionario. A pesar de tener autorización expresa del órgano administrativo
y financiero del Poder Judicial, la accesibilidad a la información tiene muchas restricciones.
Igualmente, la información es deficitaria. Cada juzgado o tribunal tiene reglas de operación
propias y si bien en alguna medida siguen el esquema del Reglamento sobre arreglo de procesos
y actuaciones judiciales, en lo de fondo existe autarquía de cada dependencia para organizar su
exposición de información y la información de acceso público. Por ejemplo, mientras en algunos
tribunales de garantías penales se anota cuál es la dirección del auto o sentencia por ellos dictada;
es decir, si en el primer caso es confirmatorio o revocatorio del auto de apertura a juicio o del
de sobreseimiento dictado por el juez de garantías penales o, en el segundo caso, si el fallo es
absolutorio o condenatorio, en otros esa información es omitida. Se debe en ese caso observar
de proceso a proceso las decisiones asumidas. Con el volumen de trabajo de las dependencias,
capturar información es algo costoso.
En las Salas especializadas de lo Penal, Tránsito y Colusorio de la Corte Provincial de
Pichincha las falencias regresan. Junto a los recelos, existe el problema real de que cada una de
las Salas tiene su lógica para llevar los “libros de ingresos de causas”. Lo dicho, junto a la ausencia

106
de uniformidad en la tipificación de los delitos, conduce a que el proceso de sistematización sea
complejo y los datos arrojados poco fiables. No sólo en las dependencias anotadas sino también
en los juzgados y tribunales de garantías penales se cree que mientras la información es pública,
la agregación en los “libros de ingreso de causas” no lo es y que eso constituye un patrimonio
de la judicatura, de la Secretaría o del funcionario encargado de los libros.
Para la elaboración de los indicadores de administración se requirió el desglose por grupo
de gasto del presupuesto asignado al Consejo de la Judicatura a un funcionario del Departamento
Financiero del Distrito de Pichincha. Dicha información consta en versión digital y, en lo futuro,
la persona indicada puede apoyar a crear el sistema de información. En este mismo tema, la
información relacionada a la asignación presupuestaria del Ministerio de Finanzas al Consejo de
la Judicatura se la obtuvo de la página web de dicha Cartera de Estado56. El conjunto manejo
financiero del Poder Judicial es quizás la información más clara y fácilmente obtenible para el
presente trabajo.
En resumen, hay dificultad para elaborar indicadores, sobre todo de gestión de justicia, por
la precariedad de encontrar información. La falta de sistematización de los datos y la carencia
de una estructura uniforme de almacenamiento de datos entre Fiscalía, juzgados y tribunales de
garantías penales tornan agreste el panorama planteado. Se suma la falta de colaboración de
los funcionarios y la falta de herramientas digitales. La muestra debe ser leída con estas
consideraciones señaladas.

Indicadores de gestión y administración de justicia. Una


línea de base sobre los delitos relacionados con la seguridad
ciudadana
A continuación se presentan los indicadores de justicia en la esfera de gestión y en la
administrativa, relacionados a la seguridad ciudadana. Se discuten los indicadores relacionados
a los desempeños institucionales de jueces y fiscales, acorde al Gráfico N° 1. Aquí se encuentra
el foco de interés pues de allí se nutre la propuesta del sistema de información. Posteriormente, se
presentan algunos indicadores de administración y que guardan relación con el manejo financiero
y de erogación de recursos económicos desde el Gobierno Central hacia el Consejo de la Judicatura
y, como consecuencia de ello, a juzgados y demás tribunales relacionados con la persecución de
hechos delictivos.
Cabe recordar las decisiones metodológicas para elaborar los indicadores de gestión ya
indicadas. Considerando el sombrío panorama que constituye el manejo de la información al
interior del Poder Judicial del país, los datos ofrecidos constituyen una buena aproximación a
la realidad. Como respaldo de la discusión que a continuación se ofrece, se acompañan las bases
de datos creadas para sustentar y viabilizar los indicadores de gestión y administración de justicia
en seguridad ciudadana para el DMQ.

5 6 h t t p : / / e a p p 4 0 . e s i g e f . m e f . g o v. e c : 7 7 7 8 / d i s c o v e r e r / a p p / g r i d ? e v e n t = d i s p l a y D a t a & s t a t e S t r = e N q F U 0 2 P m z A Q / T
MOamU1woR0mwOHVaFSpW4Vqd1zZGzTOAHbazsY8us7fBxQN6IHeMzI773xzIDC1Z092iQpb0/cAW6
Sz2$1OzWbhOw3u7y4CHZjUit8tMLdzE04T62k2yP9Q7nGz$pGa/zr9WXBi9d435VkEij/Eu9AJEDMGwxc
X C g v O e X C b X P h m J V m 1 H r l t F o Yp W t G X 4 X 1 s p L s X Z X m N I v j w Q $ e 5 6 q q E g A S $ 4 U 4 W R X X / J E 2 1 Q F Y F a 2 d
G C L 7 t o i q B o K u q R c W y b p F Y 6 x u B J T 6 v s 3 9 3 O b V b s 3 Z h e F u z TA X r VA P h 9 r 9 b 6 g 5 9 R Q f t V T Q w C $ w R Y f F U B $
W C Z F l s A g a D n L u W m H H U Q x r C K / u $ o k 0 N Ya s A 7 N 7 I N s 4 4 G v f 8 R a X 9 B 4 g Y O 4 e k n 3 o O 8 N w C w f C p e 8 u v I W 2
pAEunM5NT2s2rjTI$nJV2Jd9V0pX$wHYWQ$qo$icvIxHQMJQSxt3nn6VNLTDByExmYof84gpFLXMZ6
7lEVPXjFUnShKCqEHDfSu4K2A9gZtAsQn5kEaiMzWKnMkipbnIyFM0DMdnkKeKR9B2L7IP5PAxslr7L I5C6bMEGSs5Kn4UL8XP3/sdGZ
Y4$UZScnhCzPcGtVIEYf8Cr71Reg== Enlace visitado en 2010.

107
Indicadores de gestión de la Fiscalía
Indicador de conflictividad social
Este indicador valora la demanda de la población ante la Fiscalía como consecuencia del
presunto cometimiento de delitos relacionados con la seguridad ciudadana en un período temporal
específico y que, para este informe, se ha fijado en años. En términos operativos, el valor del
indicador surge del número de denuncias presentadas y discriminadas por delitos, y que constan
bajo el membrete “Noticia del delito” en la base de datos No 1. Como se dijo previamente, hay
que considerar que los datos que ofrece el indicador se refieren a la provincia de Pichincha, por lo
que existe una sobrevaloración de lo ocurrido en el DMQ. Con un mayor espacio de tiempo es
posible requerir a la Fiscalía información más discriminada de cara a excluir del indicador a los
cantones no relevantes para los efectos del caso.
El indicador anotado cubre la totalidad de denuncias presentadas ante la Fiscalía de
Pichincha por los delitos seleccionados, entre el año 2005 y septiembre de 2010. Por la calidad de
la información este es un referente para medir la variación en la denuncia - no en el cometimiento-
de los hechos delictivos que guardan relación con la seguridad ciudadana. El indicador deja
comparar los cambios en la intensidad con la que se cometen unos delitos frente a otros. La Tabla
N° 2 presenta los resultados del indicador.

Tabla N°2

INDICADOR: CONFLICTIVIDAD SOCIAL


Definición Valora demanda de la de la población a Fiscalía por delitos cometidos.
Objetivo Monitorear los cambios en la comisión de unos delitos respecto a
otros.
Utilidad Comprar cambios en el tiempo en el cometimiento de delitos.
Etapa judicial: Instrucción fiscal
Medición: fórmula
( )
n
i = 1 Dj x100
ICS = DT

Unidad de medida Casos registrados por tipo de delito


Definición de
DT: Total de casos registrados en la Fiscalía
Variables para la
Dj: Casos registrados por tipo de delito
medición
Desagregación real Tipo de delito
Desagregación ideal Mensual
Periodicidad real Anual
Periodicidad ideal Semestral
Fuente de información Fiscalía
Observaciones

Elaboración del autor

108
Tabla N° 2.1
Líneas de base

Codificación de 2005 2006 2007 2008 2009 2010


delitos estipulados
en la ley y altamente
relacionados con
seguridad ciudadana CASOS ICS CASOS ICS CASOS ICS CASOS ICS CASOS ICS CASOS ICS

Asesinato 274 66,0% 263 0,9% 665 3,1% 295 0,90% 168 0,80% 208 1,20%

Tabla de homicidios
De la violación 1289 310,6% por
1071 cien
3,8% mil
388habitantes
1,8% por provincia
720 2,20% 740 3,52% 543 3,12%

De los delitos de
explotación sexual 13 3,1% 89 0,3% 24 0,1% 35 0,11% 53 0,25% 3 0,02%
53,3

60
47,2

Extorsión 203 48,9% 205 0,7% 169 0,8% 205 0,63% 171 0,81% 187 1,08%
50 Tasa homicidios por cien mil habitantes por provincia
41,9

36,3

Homicidio 1174 282,9% 1370 4,8% 701 3,2% 1163 3,56% 304 1,45% 144 0,83%
40
Homicidio Inintencional 18 4,3% 13 0,0% 2 0,0% 0,00% 0,00% 0,00%
25,6

30
22,6

20,7

20,5

20,1

18,9

Homicidio
13,7

20
Preterintencional 5 1,2% 6 0,0% 0,0% 0,00% 0,00% 0,00%
10,1

9,8

9,1

8,2

7,7

7,7
10

4,3

4,2

4,2

3,8

3,4
Hurto 2539 611,8% 2493 8,8% 3559 16,5% 3473 10,63% 819 3,90% 1556 8,95%

3,5

3,5

3,0
Lesiones0 4167 1004,1% 3179 11,2% 3177 14,7% 2367 7,25% 867 4,13% 1004 5,78%
SUCUMBÍOS

STO. DOMINGO TSÁCHILAS

ESMERALDAS

LOS RÍOS

GUAYAS

EL ORO

MANABÍ

SANTA ELENA

ORELLANA

NACIONAL

PICHINCHA

CARCHI

MORONA SANTIAGO

NAPO

TUNGURAHUA

BOLÍVAR

PASTAZA

GALÁPAGOS

CHIMBORAZO

COTOPAXI

AZUAY

CAÑAR

ZAMORA CHINCHIPE

LOJA

IMBABURA
Plagio 458 110,4% 569 2,0% 744 3,4% 768 2,35% 209 0,99% 182 1,05%

Rapto 288 69,4% 354 1,2% 572 2,6% 214 0,66% 85 0,40% 77 0,44%

Robo 19757 4760,7% 18569 65,2% 11508 53,2% 23212 71,06% 17541 83,50% 13406 77,14%

Tenencia de armas 168 40,5% 168 0,6% 0,0% 205 0,63% 44 0,21% 61 0,35%

Tráfico de migrantes 415 100,0% 120 0,4% 107 0,5% 9


0,03% 5 0,02% 8 0,05%
Fuente Policía Judicial
Elaborado por Unidad de Ejecución Especializada
Total general 30768 7414,0% 28469 100,0% 21616 100,0% 32666 100,00% 21006 100,00%
Período 173792008
Enero-Diciembre 100,00%
Datos Sujetos a variación
Elaboración del autor

25000

20000

15000 ASESINATO

DE LA VIOLACIÓN
10000 DE LOS DELITOS DE EXPLOTACIÓN SEXUAL

EXTORSIÓN
5000 HOMICIDIO

HOMICIDIO ININTENCIONAL

0 HOMICIDIO PRETERINTENCIONAL
2005 2006 2007 2008 2009 2010

AÑO

Elaborado por el autor


Elaboración del autor

109
Indicador de capacidad incriminatoria
Este indicador valora la capacidad de la Fiscalía para hallar las presunciones suficientes
para pronunciar un dictamen acusatorio. Este indicador resulta de dividir el número total de
dictámenes, absolutorios más acusatorios, para aquéllos acusatorios. En la medida que el indicador
se acerca más a 100 se entiende que la Fiscalía tiene mayor capacidad de incriminar respecto a un
delito específico mientras que la relación inversa denota una menor efectividad en la actividad
de indagación de esa institución. La información de estas variables consta bajo los membretes “dic.
abs.” y “dic.acus” hallados en la base de datos No 1. Al igual que en el caso anterior, el indicador
cubre el período 2005 – 2010 e incluye lo ocurrido en toda la provincia de Pichincha.
El indicador permite observar las variaciones en la atención que otorga la Fiscalía a la prosecución
de unos delitos respecto de otros. Se parte del supuesto de que existe cierta homogeneidad entre
delitos en cuanto a la accesibilidad que tiene la Fiscalía para la obtención de las pruebas suficientes
y para formar un criterio respecto a la existencia material del hecho delictivo y a la responsabilidad
del imputado. La Tabla No 3 recrea el indicador aquí descrito.

Tabla N°3

INDICADOR: CAPACIDAD INCRIMINATORIA


Definición Valora la capacidad de la Fiscalía para hallar las presunciones
suficientes para pronunciar un dictamen acusatorio.
Objetivo Identificar capacidad de Fiscalía para presentar acusaciones en
delitos .
Utilidad Observar las variaciones en la atención que otorga la Fiscalía a la
prosecución de unos delitos respecto a otros.
Etapa judicial: Instrucción fiscal

( DAi DAC ) 100


Medición: fórmula n DAC
ICJ : =1
+

Unidad de medida Casos registrados por tipo de delito


Definición de DA: Dictámenes absolutorios
variables para la DAC: Dictámenes acusatorios condenatorios
medición
Desagregación real Tipo de delito
Desagregación ideal Mensual
Periodicidad real Anual
Periodicidad ideal Semestral
Fuente de Fiscalía
información
Observaciones
Elaboración del autor

110
Tabla N° 3.1
Líneas de base

Codificación de delitos ICI


estipulados en la ley y
altamente relacionados con
seguridad ciudadana
2005 2006 2007 2008 2009 2010
Asesinato 88,9% 87,2% 89,7% 87,1% 86,1% 83,3%
De la violación 73,6% 69,6% 41,2% 75,6% 74,7% 75,9%
De los delitos de explotación
Sexual 50,0% 85,0% 100,0% 75,0% 0,0% 60,0%
Extorsión 20,0% 80,0% 83,3% 55,6% 75,0% 80,0%
Homicidio 75,5% 79,6% 74,2% 83,9% 42,9% 55,6%
Homicidio Inintencional 100,0% 50,0%
Homicidio Preterintencional
Hurto 36,9% 56,9% 55,0% 56,7% 47,8% 40,0%
Lesiones 54,2% 66,4% 71,7% 65,4% 68,9% 62,1%
Plagio 70,0% 80,0% 77,8% 66,7% 100,0% 90,9%
Rapto 0,0% 55,6% 41,2% 100,0% 0,0% 60,0%
Robo 44,8% 56,1% 33,4% 63,9% 65,3% 70,5%
Tenencia de armas 59,5% 59,5% 63,4% 80,0% 83,3%
Tráfico de migrantes 48,1% 94,1% 81,1% 66,7%
Total general 53,0% 63,7% 48,3% 66,5% 68,4% 71,1%
Elaboración del autor

Índice de eficacia de prueba


Este índice valora la capacidad de los fiscales para convencer a los jueces de garantías penales
de la calidad de las pruebas aportadas durante la instrucción fiscal; es el resultado de la media
obtenida de dos indicadores. El primero resulta de dividir el número de casos que reciben auto de
sobreseimiento para el número de dictámenes absolutorios dictados por el fiscal. Así, cuando
el indicador se acerca más a 1 se expresa que la actuación del fiscal es eficaz en torno a
conseguir una decisión judicial absolutoria, mientras que si es menor o superior a 1 se refleja la
situación contraria. La información para este indicador surge de las variables “sobres.” y “dic. abs.”,
halladas en la base de datos N° 1. El indicador cubre los años 2005 a 2010 y abarca Pichincha.
El segundo indicador resulta de la división del número de autos de apertura a la etapa del
juicio para el número de dictámenes fiscales acusatorios. Cuando el valor se acerca más a 1 se
puede hablar de una actividad fiscal eficaz en términos de capacidad de llevar la decisión del juez de
garantías penales acorde a la orientación dada por la Fiscalía. Por el contrario, cuando el valor del
indicador se acerca más a 0 o se extiende por encima de 1, la lectura es la contraria. La información
para este indicador surge de las variables “llam. Juic.” y “dic. acu.”, halladas en la base de datos No
1. El indicador se refiere al período 2005 – 2010 y comprende la circunscripción de Pichincha.

111
Con el valor obtenido para cada indicador, discriminado en función de los delitos de interés,
posteriormente se obtuvo la media de ellos, integrándose así el índice de eficacia de la prueba. Respecto
al índice propuesto hay que puntualizar que se parte del supuesto de que los jueces de garantías
penales consideran como el elemento principal de su decisión - sobreseimiento o apertura a juicio - a la
prueba recopilada por el fiscal durante la etapa de instrucción. Aunque el criterio del juzgador podría
variar durante la audiencia de formulación de cargos, a propósito de la intervención del abogado
del imputado y de la propia declaración de éste, gran parte del criterio asumido en dicha decisión
debería basarse en lo actuado por la Fiscalía. Por otro lado, el índice asume que los fiscales actúan
profesionalmente y que las pruebas recopiladas se encuentran recogidas respetando los principios y
garantías procesales básicas de los imputados, por lo que son legalmente actuadas.
La utilidad fundamental de este índice deja capturar la interacción entre el Poder Judicial,
a través de los jueces de garantías penales, y la Fiscalía provincial en términos de defensa de la
seguridad ciudadana. Si la instrucción fiscal genera altos rendimientos sobre dictámenes acusatorios,
manteniendo constantes otras variables y bajo los supuestos mencionados en el párrafo anterior,
una actividad judicial responsable debería marcar una relación similar de autos de apertura a juicio.
Bajo esta lógica y supuestos, si los dictámenes fiscales son mayoritariamente absolutorios, los jueces
no tendrían mayores elementos de juicio para ordenar la prosecución del proceso penal. Así, el
índice deja valorar la capacidad real de jueces y fiscales para juzgar y sancionar delitos relacionados
con la seguridad ciudadana. La Tabla N° 4 presenta el índice discutido.

Tabla N°4

ÍNDICE DE EFICACIA DE LA PRUEBA


Definición Valora la capacidad de los fiscales para convencer a los jueces de garantías
penales de la calidad de las pruebas aportadas durante la instrucción fiscal.

Objetivo Capturar vínculos entre Poder Judicial y Fiscalía.


Utilidad Permite capturar de forma eficiente la interacción entre el Poder Judicial, a
través de los jueces de garantías penales, y la Fiscalía.
Etapa judicial Instrucción fiscal
Medición: fórmula
IASS : (TDAi )
ASSi 100

i : tipo delito
( AAi )
IAA : TDAi ∗100
i : tipo delito
IEPi : (IASS+IAA)/2
Unidad de medida Casos
Definición de variables ASS: Autosobreseimiento
para la medición TDA: Total de Dictámenes Acusatorios
AA: Autos de Apertura
Desagregación real Tipo de delito
Desagregación ideal Tipo de delito
Periodicidad real Anual
Periodicidad ideal Anual
Fuente de información Fiscalía
Observaciones
Elaboración del autor

112
Tabla N°4.1
Líneas de base
Codificación de delitos IEP
estipulados en la ley y
altamente relacionados
con seguridad 2005 2006 2007 2008 2009 2010
ciudadana
Rótulos de fila IASS IAA IEP IASS IAA IEP IASS IAA IEP IASS IAA IEP IASS IAA IEP IASS IAA IEP

Asesinato 0,2 0,4 0,3 0,1 0,5 0,3 0,0 0,7 0,3 0,1 0,6 0,4 0,3 0,0 0,2 0,5 0,0 0,3
De la violación 0,4 0,5 0,4 0,1 0,6 0,3 0,9 1,6 1,2 0,2 1,1 0,6 0,6 0,0 0,3 0,5 0,0 0,3
De los delitos de
explotación 0,0 0,0 0,0 0,0 0,3 0,1 0,0 0,0 0,0 0,7 1,7 1,2 1,0 0,0 0,5
sexual
Extorsión 0,8 0,5 0,6 0,1 0,4 0,3 0,4 0,2 0,3 0,7 0,5 0,6 1,1 0,0 0,6 0,8 0,0 0,4
Homicidio 0,1 0,7 0,4 0,2 0,6 0,4 0,3 1,0 0,7 0,1 0,7 0,4 1,7 0,0 0,8 1,4 0,0 0,7
Homicidio Intencional 0,0 2,0 1,0 0,0 0,5 0,3
Homicidio Preterintencional
Hurto 1,1 0,4 0,7 0,6 0,4 0,5 0,6 0,2 0,4 0,9 0,6 0,7 2,5 0,0 1,2 2,5 0,0 1,3
Lesiones 0,6 0,6 0,6 0,2 0,7 0,5 0,1 0,5 0,3 0,4 0,5 0,5 1,3 0,0 0,7 0,8 0,0 0,4
Plagio 0,3 0,3 0,3 0,0 0,5 0,3 0,0 0,1 0,1 0,3 0,5 0,4 0,0 0,0 0,0 0,3 0,0 0,2
Rapto 0,8 0,8 0,8 0,1 0,1 0,1 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0 0,0
Robo 0,9 0,6 0,7 0,6 0,5 0,5 1,3 0,8 1,0 0,7 0,5 0,6 1,1 0,0 0,5 0,7 0,0 0,4
Tenencia de armas 0,5 0,3 0,4 0,5 0,3 0,4 0,4 0,5 0,5 0,9 0,0 0,4 0,5 0,0 0,2
Tráfico de migrantes 0,6 0,5 0,5 0,2 0,4 0,3 0,2 0,9 0,6 2,8 0,8 1,8
Total general 0,6 0,5 0,6 0,4 0,5 0,4 0,7 0,6 0,6 0,5 0,6 0,6 1,0 0,0 0,5 0,7 0,0 0,3

Elaboración del autor

Indicadores de gestión del Poder Judicial


Indicador de conflictividad judicial
Este indicador valora los delitos relacionados con la seguridad ciudadana que reciben una
atención prioritaria por parte del Poder Judicial en virtud de que existen personas privadas de
la libertad. A diferencia del indicador de conflictividad relacionado a la gestión de la Fiscalía,
que sirve como referente de lo que efectivamente ocurre con la seguridad ciudadana, el
propuesto captura casos en los que existe una mayor probabilidad de que fiscales y jueces
cumplan sus funciones de investigar y sancionar delitos. Lo expuesto parte del supuesto de que
la instrucción fiscal y aún la intervención del juez de garantías penales puede ser más fructífera en
cuanto a recopilación de pruebas y demás indicios de responsabilidad cuando se ha garantizado la
inmediación con el proceso penal de quienes, se presume, guardan cierto grado de responsabilidad
en la perpetración de los delitos perseguidos.
Operativamente, el valor de este indicador surge del número de procesos penales en los
que existe al menos una persona detenida en alguna de las etapas del enjuiciamiento.
La información para la elaboración de este indicador consta en la base de datos N° 2 y fue
proporcionada por el Consejo de la Judicatura, a través de la Jefe del Departamento de Registro y
Control de Procesos Penales con detenidos (e). Por otro lado, el indicador cubre los años 2005 a

113
2010 y contiene información exclusivamente del DMQ. Para efectuar dicha selección se filtraron
los datos enviados en función de los juzgados de garantías penales con competencia dentro de
esta ciudad. Luego, información relacionada a los juzgados de esa materia e identificados con los
números: 6, 11, 16, 17 y 19 quedaron excluidos del análisis. La Tabla No 5 ejemplifica el indicador
ya discutido.
Tabla N°5

INDICADOR: CONFLICTIVIDAD JUDICIAL


Definición Valora los delitos relacionados con seguridad ciudadana que reciben
una atención proritaria por parte del Poder Judicial al hallarse personas
privadas de la libertad.
Objetivo Identificar los casos en los que existe una mayor probabilidad de que
fiscales y jueces cumplan sus funciones de investigar y sancionar delitos.
Utilidad Captura selectividad de fiscales y jueces para tramitar los procesos penales
Etapa judicial: Instrucción fiscal

( ) 100
Medición: fórmula n
i = 1 Dj
ICJ : DT

Unidad de medida Casos registrados por tipo de delito


Definición de variables para la DT: Total de casos registrados en las judicaturas
medición Dj: Casos registrados por tipo de delito
Desagregación real Tipo de delito
Desagregación ideal Mensual
Periodicidad real Anual
Periodicidad ideal Semestral
Fuente de información Consejo de la Judicatura
Observaciones
Elaboración del autor

Tabla N°5.1
Línea de base
Codificación de delitos AÑO
estipulados en la ley y 2005 2006 2007 2008 2009 2010
altamente relacionados Casos ICJ Casos ICJ Casos ICJ Casos ICJ Casos ICJ Casos ICJ
con seguridad ciudadana
Tenencia de armas (art.162) 62 15,6% 55 13,6% 101 15,2% 97 15,5% 59 9,7% 37 10,2%
Robo (art. 550) 97 24,4% 140 34,6% 252 37,8% 227 36,3% 263 43,0% 182 50,3%
Robo agravado (art. 552 y ss) 26 6,5% 13 3,2% 51 7,7% 64 10,2% 57 9,3% 19 5,2%
Tráfico Migrantes 17 4,3% 14 3,5% 16 2,4% 19 3,0% 0 0,0% 0 0,0%
Plagio (art.188) 11 2,8% 1 0,2% 10 1,5% 10 1,6% 22 3,6% 26 7,2%
Homicidio (art.449) 24 6,0% 23 5,7% 34 5,1% 28 4,5% 21 3,4% 8 2,2%
Asesinato (art.450) 55 13,9% 46 11,4% 75 11,3% 71 11,3% 86 14,1% 35 9,7%
Lesiones (art.463) 23 5,8% 17 4,2% 12 1,8% 20 3,2% 26 4,3% 6 1,7%
Explotación sexual a
menores (art 504.1) 1 0,3% 7 1,7% 2 0,3% 4 0,6% 7 1,1% 4 1,1%
Violación (art.512) 58 14,6% 76 18,8% 97 14,6% 68 10,9% 63 10,3% 33 9,1%
Rapto (art.529) 3 0,8% 1 0,2% 2 0,3% 1 0,2% 1 0,2% 0 0,0%
Hurto (art.547) 20 5,0% 12 3,0% 14 2,1% 17 2,7% 6 1,0% 12 3,3%
Total 397 100,0% 405 100,0% 666 100,0% 626 100,0% 611 100,0% 362 100,0%
Elaboración del autor

114
AÑO

Elaborado por el autor

300 TENENCIA DE ARMAS (art.162)


ROBO (art. 550)

250 ROBO AGRABADO (art. 552 y ss)


TRÁFICO MIGRANTES
200 PLAGIO (art. 188)
HOMICIDIO (art. 449)
150 ASESINATO (art. 450)
LESIONES (art. 463)
100
EXPLOTACIÓN SEXUAL A MENORES (art. 504.1)
VIOLACIÓN (art. 512)
50
RAPTO (art. 529)
0 HURTO (art. 547)
2005 2006 2007 2008 2009 2010

AÑO

Elaboración del autor Elaborado por el autor

Indicador de eficiencia terminal


TENENCIA DE ARMAS (art.162)
Este indicador revela la efectividad del Poder Judicial para llegar
90 ROBOa(art.
la conclusión,
550) vía sentencia,
de los 80
procesos penales. Si se considera que de acuerdo a la legislación ecuatoriana no es posible
ROBO AGRABADO (art. 552 y ss)
dictar 70una sentencia penal en contra de una persona ausente, tomar para la valoración de
TRÁFICO MIGRANTES
este indicador el conjunto de denuncias presentadas es poco real. Por lo tanto, para extraer los
60 PLAGIO (art. 188)
valores de este indicador se divide el número de sentencias dictadas para el número de juicios
HOMICIDIO (art. 449)
50
iniciados. Se considera el período 2005 a 2010 y se seleccionan solamente los delitos propios de
ASESINATO (art. 450)
40
la seguridad ciudadana. Al igual que en el indicador anterior, laLESIONES
información ofrecida se limita
(art. 463)
al DMQ 30 - excluyendo a los juzgados de garantías penales Nos 6, 11, 16, 17 y 19. La base de datos
EXPLOTACIÓN SEXUAL A MENORES (art. 504.1)
N° 2 contiene
20 la información anotada y los insumos fueron proveídos por la misma funcionaria
VIOLACIÓN (art. 512)
mencionada
10 en el indicador anterior.
RAPTO (art. 529)
Una
0 limitante de este indicador y que debe ser tomada en HURTO cuenta es que solamente valora
(art. 547)
2005 2006 2007
la conclusión del proceso penal vía2008 2009
sentencia, 2010
condenatoria o absolutoria. No obstante, es posible
AÑO
que los casos lleguen a una resolución previa a través de los autos de sobreseimiento provisional
del imputado y del proceso, definitivo del imputado y del proceso; y definitivo del imputado
Elaborado por el autor
y provisional del proceso. Lamentablemente, la precariedad de la información disponible a nivel de
Consejo de la Judicatura, juzgados y tribunales de garantías penales impiden realizar un indicador
que valore la forma de terminar el proceso judicial ya anotada.
En todo caso, el indicador aquí discutido
IEPPsirve como un referente empírico de la eficiencia
terminal del Poder Judicial. Además, se debe considerar que los casos catalogados como sentenciados
consideran solamente la decisión asumida por el tribunal de garantías penales, pudiendo existir
casos que luego hayan sido recurridos ante la Corte Nacional de Justicia en recurso de Casación
12,00
o, desde el 2009, ante la Corte Provincial de Pichincha, en recurso de apelación. La Tabla N°6
10,00 el indicador aquí discutido.
presenta
8,00
IEPP ANUAL
6,00
MESES

4,00 115
2,00

0,00
INDICADOR:
Tabla N°6 EFICIENCIA TERMINAL
Definición Casos resueltos con declaratoria de responsabilidad.
Objetivo Identificar la efectividad que tiene el sistema de la Judicatura para culminar
los procesos.
Utilidad Identificar la capacidad que tiene el sistema de justicia para llevar a término
de resolución los casos de personas detenidas.
Etapa judicial Juicio

Medición: fórmula IET: ( CSACSACSCCSCCSS ) 100%


+
+
+

Unidad de medida Casos


La variable dentro de la sistematización del Consejo
de la Judicatura se denomina DATOS SOBRE
Definición de variables SENTENCIA. Esta variable tiene las siguientes categorías:
para la medición CSA: Casos con sentencia absolutoria
CSC: Casos con sentencia condenatoria
CSS: Casos sin sentencia
Desagregación real Tipo de delito
Tipo de delito
Desagregación ideal
Sexo
Periodicidad real Anual
Periodicidad ideal Anual
Fuente de información Consejo de la Judicatura
Observaciones El año que se toma como referencia es de la detención.

Elaboración del autor

Tabla 6.1
Línea de base AÑO
Codificación de delitos
estipulados en la ley y 2005 2006 2007 2008 2009 2010
altamente relacionados casos IET casos IET casos IET casos IET casos IET casos IET
Tenencia de armas (art.162) 29 46,80% 35 63,60% 35 34,70% 25 25,80% 22 37,30% 5 13,50%
Robo (art. 550) 49 50,50% 53 37,90% 69 27,40% 78 34,40% 85 32,30% 26 14,30%
Robo agravado (art.552 y ss) 14 53,80% 9 69,20% 35 68,60% 40 62,50% 27 47,40% 5 26,30%
Tráfico Migrantes 9 52,90% 9 64,30% 9 56,30% 2 10,50% 0 0,00% 0 0,00%
Plagio (art.188) 10 90,90% 1 100,00% 10 100,00% 7 70,00% 12 54,50% 7 26,90%
Homicidio (art.449) 18 75,00% 16 69,60% 23 67,60% 19 67,90% 10 47,60% 2 25,00%
Asesinato (art.450) 39 70,90% 31 67,40% 43 57,30% 36 50,70% 56 65,10% 6 17,10%
Lesiones (art.463) 10 43,50% 9 52,90% 2 16,70% 3 15,00% 8 30,80% 2 33,30%
Explotación sexual a menor 1 100,00% 5 71,40% 1 50,00% 2 50,00% 3 42,90% 1 25,00%
Violación (art.512) 49 84,50% 55 72,40% 52 53,60% 34 50,00% 43 68,30% 8 24,20%
Rapto (art.529) 1 33,30% 0 0,00% 2 100,00% 1 100,00% 0 0,00% 0 0,00%
Hurto (art.547) 12 60,00% 6 50,00% 7 50,00% 11 64,70% 4 66,70% 0 0,00%
DESAGREGACIÓN
241 60,70% 229 56,50% 288 43,20% 258 41,20% 270 44,20% 62 17,10%
ANUAL

116
VIOLACIÓN (art. 512)
50
RAPTO (art. 529)
0 HURTO (art. 547)
2005 2006 2007 2008 2009 2010

AÑO

Elaborado por el autor

Elaboración del autor

TENENCIA DE ARMAS (art.162)


90 ROBO (art. 550)
80 ROBO AGRABADO (art. 552 y ss)
70 TRÁFICO MIGRANTES

60 PLAGIO (art. 188)


HOMICIDIO (art. 449)
50
ASESINATO (art. 450)
40
LESIONES (art. 463)
30
EXPLOTACIÓN SEXUAL A MENORES (art. 504.1)
20 VIOLACIÓN (art. 512)
10 RAPTO (art. 529)

0 HURTO (art. 547)


2005 2006 2007 2008 2009 2010

AÑO

Elaboración del autor Elaborado por el autor

Indicador de direccionamiento de la sentencia


Este indicador valora la dirección de IEPP
las sentencias dictadas por los tribunales de garantías
penales. Esencialmente, el indicador constata la frecuencia con la que se dictan sentencias
condenatorias
12,00 o absolutorias en los delitos relacionados con la seguridad ciudadana. Si se considera
que para llegar el proceso judicial hasta los tribunales de garantías penales se ha declarado
la existencia
10,00 de graves presunciones de responsabilidad de los imputados y la existencia material
del delito, debería ser más probable que los fallos definitivos sean condenatorios. No obstante, no
8,00 dejar de mencionar que es en los tribunales de garantías penales donde se presentan una
se debe
serie de pruebas que podrían modificar la situación procesal, laIEPP ANUAL
cual mantienen los imputados
6,00
MESES

penalmente. No existirían razones jurídicas para que exista una relación lineal entre los juicios
que llegan a la etapa del juicio y el número de sentencias absolutorias.
4,00
La utilidad de este indicador radica en que permite valorar si la idea generalizada de que los
2,00
problemas de seguridad ciudadana radican en la falta de decisiones por parte del Poder Judicial
se verifica empíricamente. Nuevamente, vale la pena recalcar que aquí no se consideran aquellos
casos0,00
en los2005
que una
2006decisión
2007 del 2008
juez de 2009
garantías penales, como es el auto de sobreseimiento,
2010
da término al proceso judicial.AÑO En el plano operativo, para extraer los valores de este indicador,
del total de sentencias dictadas por cada delito se obtuvo el porcentaje de fallos condenatorios
y absolutorios. La fuente de acceso a la información requerida y que consta en la base depordatos
Elaborado el autor
N° 2 fue el Consejo de la Judicatura a través de la funcionaria mencionada en los indicadores
precedentes. Los datos consignados revelan la situación del DMQ exclusivamente. La Tabla N° 7
contiene el indicador descrito previamente.

80,0%

70,0%

60,0%

50,0%

40,0%

30,0%
117
AUTO DE SOBRESEIMIENTO DEFINITIVO
20,0%
AUTO DE SOBRESEIMIENTO PROVISIONAL
10,0% CADUCIDAD

0 REVOCATORIA DEL AUTO DE PRISIÓN


Tabla N°7

INDICADOR: DIRECCIONAMIENTO DE LA SENTENCIA


Definición Valora la dirección de las sentencias dictadas por los tribunales de
garantías penales.
Objetivo Constatar la frecuencia con la que se dictan sentencias condenatorias o
absolutorias en los delitos relacionados con la seguridad ciudadana.
Utilidad Valorar la capacidad de tomar decisiones condenatorias por parte del
poder Judicial.
Etapa judicial: Juicio
Medición: fórmula
IDSc : ( CSACSCCSC ) 100
+

IDSa : ( CSACSC
CSC )
+
100∗

Unidad de medida Casos


Definición de variables para la La variable dentro de la sistematización del consejo del Consejo de la
medición Judicatura se denomina DATOS SOBRE SENTENCIA. Esta variable
tiene la siguientes categorías:
CSA: Casos con sentencia absolutoria
CSC: Casos con sentencia condenatoria
Desagregación real Tipo de delito
Desagregación ideal Tipo de delito
Sexo
Periodicidad real Anual
Periodicidad ideal Anual
Fuente de información Consejo de la Judicatura
Observaciones El año que se toma como referencia es el de la detención.
Elaboración del autor

118
Tabla N° 7.1

Línea de base

Codificación de delitos AÑO


estipulados en la ley y 2005 2006 2007 2008 2009 2010
altamente relacionados con
seguridad ciudadana Indicador
Casos IDS Casos IDS Casos IDS Casos IDS Casos IDS Casos IDS
Tenencia de armas (art.162) IDSa 6 20,7% 6 17,1% 6 17,1% 8 32,0% 2 9,1% 1 20,0%
IDSc 23 79,3% 29 82,9% 29 82,9% 17 68,0% 20 90,9% 4 80,0%
Robo (art. 550) IDSa 8 16,3% 29 54,7% 11 15,9% 27 34,6% 12 14,1% 4 15,4%
IDSc 41 83,7% 24 45,3% 58 84,1% 51 65,4% 73 85,9% 22 84,6%
Robo agravado (art. 552 y s s ) IDSa 1 7,1% 2 22,2% 7 20,0% 0 0,0% 2 7,4% 0 0,0%
IDSc 13 92,9% 7 77,8% 28 80,0% 40 100,0% 25 92,6% 5 100,0%
Tráfico Migrantes IDSa 2 22,2% 4 44,4% 5 55,6% 0 0,0% 0 0,0% 0 0,0%
IDSc 7 77,8% 5 55,6% 4 44,4% 2 100,0% 0 0,0% 0 0,0%
Plagio (art.188) IDSa 0 0,0% 0 0,0% 0 0,0% 0 0,0% 2 16,7% 2 28,6%
IDSc 10 100,0% 1 100,0% 10 100,0% 7 100,0% 10 83,3% 5 71,4%
Homicidio (art.449) IDSa 5 27,8% 3 18,8% 1 4,3% 3 15,8% 1 10,0% 1 50,0%
IDSc 13 72,2% 13 81,3% 22 95,7% 16 84,2% 9 90,0% 1 50,0%
Asesinato (art.450) IDSa 6 15,4% 2 6,5% 12 27,9% 6 16,7% 9 16,1% 1 16,7%
IDSc 33 84,6% 29 93,5% 31 72,1% 30 83,3% 47 83,9% 5 83,3%
Les iones (art.463) IDSa 1 10,0% 2 22,2% 1 50,0% 0 0,0% 0 0,0% 0 0,0%
IDSc 9 90,0% 7 77,8% 1 50,0% 3 100,0% 8 100,0% 2 100,0%
Explotación sexual a menores IDSa 0 0,0% 0 0,0% 0 0,0% 1 50,0% 0 0,0% 0 0,0%
(art 504.1) IDSc 1 100,0% 5 100,0% 1 100,0% 1 50,0% 3 100,0% 1 100,0%
Violación (art.512) IDSa 8 16,3% 13 23,6% 9 17,3% 8 23,5% 12 27,9% 1 12,5%
IDSc 41 83,7% 42 76,4% 43 82,7% 26 76,5% 31 72,1% 7 87,5%
Rapto (art.529) IDSa 0 0,0% 0 0,0% 2 100,0% 0 0,0% 0 0,0% 0 0,0%
IDSc 1 100,0% 0 0,0% 0 0,0% 1 100,0% 0 0,0% 0 0,0%
Hurto (art.547) IDSa 1 8,3% 0 0,0% 0 0,0% 5 45,5% 0 0,0% 0 0,0%
IDSc 11 91,7% 6 100,0% 7 100,0% 6 54,5% 4 100,0% 0 0,0%
DESAGREGADO GENERAL IDSa 38 15,8% 61 26,6% 54 18,8% 58 22,5% 40 14,8% 10 16,1%
IDSc 203 84,2% 168 73,4% 234 81,3% 200 77,5% 230 85,2% 52 83,9%
Elaboración del autor

90,0%
80,0%

70,0%

60,0%

50,0%

40,0%

30,0%

20,0%

10,0% IDSa

0 IDSc
2005 2006 2007 2008 2009 2010

AÑO

Elaboración del autor

119
Indicador de tiempo efectivo de prisión preventiva
Este indicador permite observar la duración del ciclo de vigencia de la medida cautelar de
prisión preventiva. Para evitar problemas de sesgo, se excluye de la medición procesos judiciales
en los que existe una sentencia condenatoria pues en esa circunstancia la privación de la libertad no
tiene como fundamento la medida cautelar mencionada. Para la medición se considera la diferencia
de días existentes entre la fecha en la que la persona fue detenida y aquélla en la que recuperó
la libertad. El indicador considera solamente los delitos cometidos en el DMQ y cubre el espacio
temporal de 2005 a 2010. La fuente de la que se extrajo la información es el Consejo Nacional de
la Judicatura, a través de su departamento especializado en el tema en cuestión.
Dada la naturaleza de los delitos relacionados con la seguridad ciudadana, la prisión preventiva
es una de las pocas medidas cautelares - quizás la única - que permite garantizar la inmediación del
imputado con la causa penal. De hecho, luego de una exploración realizada entre abogados,
jueces y otros operadores de justicia, existe el criterio respecto a que en ciertos delitos, una vez que la
persona recupera su libertad las probabilidades de que el hecho juzgado llegue a su esclarecimiento
se tornan casi nulas. Con ello, la utilidad del presente indicador está en que captura de forma clara
el tiempo promedio en el que el Poder Judicial mantiene el control real de los procesos penales
iniciados en los temas que motivan este informe. Allí se encuentra, precisamente, la justificación
para excluir del indicado propuesto a los procesos penales que concluyen en sentencia condenatoria.
La Tabla N° 8 presenta el indicador mencionado en este numeral.

Tabla N°8
INDICADOR: TIEMPO EFECTIVO DE PRISIÓN PREVENTIVA
Definición Observa la duración del ciclo de vigencia de la medida cautelar de prisión
preventiva.
Objetivo Medir el ciclo de la prisión preventiva.
Utilidad Capturar el tiempo promedio con el que el Poder Judicial mantiene el
control real de los procesos penales iniciados.
Etapa judicial: Instrucción fiscal, intermedia, juicio.
Medición: fórmula IEPPi= Promedio (FLi-FSi)
IEPP= Promedio (FL-FS)
i : tipo delito
Unidad de medida Meses
Definición de variables para la FECHA DE SENTENCIA
medición FECHA DE LIBERTAD
Desagregación real Tipo de delito
Desagregación ideal Tipo de delito
Sexo
Periodicidad real Anual
Periodicidad ideal Anual
Fuente de información Consejo de la Judicatura
Observaciones Cabe recalcar que para el cálculo del identificador se filtró – excluyó-, de
la variable “datos sobre sentencia” los casos de sentencia condenatoria.
Elaboración del autor

120
250 ROBO AGRABADO (art. 552 y ss)
TRÁFICO MIGRANTES
200 PLAGIO (art. 188)
HOMICIDIO (art. 449)
150 ASESINATO (art. 450)
LESIONES (art. 463)
100
EXPLOTACIÓN SEXUAL A MENORES (art. 504.1)
VIOLACIÓN (art. 512)
50
RAPTO (art. 529)
Tabla N°8.1
0 HURTO (art. 547)
2005 2006 2007 2008 2009 2010
Línea de base
AÑO
Codificación de delitos estipulados AÑO
en la ley y altamente relacionados 2005 2006 2007 2008 2009 Elaborado2010
por el autor
con seguridad ciudadana
IEPP IEPP IEPP IEPP IEPP IEPP

Tenencia de armas (art.162) 10,29 8,94 5,81 5,32 3,91 2,41


Robo (art. 550) 9,16 8,51 5,53 5,62 3,65 0,94
TENENCIA DE ARMAS (art.162)
Robo90agravado (art. 552 y ss) 6,25 7,04 8,39 4,44
ROBO (art. 550)
3,58 1,63
Tráfico
80 Migrantes 11,78 10,28 9,06 ROBO3,49
AGRABADO (art.**552 y ss) **
Plagio
70(art.188) ,39 . . 4,68
TRÁFICO MIGRANTES 5,82 3,44
Homicidio
60 (art.449) 10,56 13,25 9,98 5,25
PLAGIO (art. 188) 4,02 3,92
Asesinnato (art.450) 17,40 12,03 9,20 HOMICIDIO
7,81 (art. 449) 5,57 2,08
50
ASESINATO (art. 450)
Lesiones
40 (art.463) 18,69 15,23 6,31 2,03 2,66 3,04
LESIONES (art. 463)
Explotación
30 sexual a menores ** ** 37,16 11,53 4,92 2,69
EXPLOTACIÓN SEXUAL A MENORES (art. 504.1)
(art 504.1)
20 VIOLACIÓN (art. 512)
Violación (art.512) 14,41 12,41 8,81 6,82 6,83 2,97
10 RAPTO (art. 529)
Rapto (art.529) 6,59 8,48 9,22 . -1,38 .
0 HURTO (art. 547)
Hurto (art.547)
2005 2006 2007 20089,44 2009 12,02
2010 3,24 8,08 1,38 1,95
IEPP ANUAL AÑO 11,26 9,96 6,81 5,69 4,11 1,54
** No registran casos con sentencia absolutoria o sin sentencia
Elaborado por el autor
Elaboración del autor

IEPP

12,00

10,00

8,00
IEPP ANUAL
6,00
MESES

4,00

2,00

0,00
2005 2006 2007 2008 2009 2010

AÑO

Elaborado por el autor


Elaboración del autor

80,0%
121
70,0%

60,0%

50,0%
Indicador de resolución de prisión preventiva
Este indicador permite observar el comportamiento asumido por el Poder Judicial en el
tratamiento de la medida cautelar de la prisión preventiva. Específicamente, el indicador da cuenta
de los mecanismos por los que las personas imputadas dentro de proceso penales relacionados con
la seguridad ciudadana recuperan su libertad. Al igual que en el caso anterior, se excluye del análisis
los juicios que reciben sentencia condenatoria dado que en dichas situaciones la pérdida de
libertad no obedece a la medida cautelar anotada. La diferencia entre prisión preventiva y
pena, por tanto, no sólo es una distinción eminentemente jurídica sino que implica también
consecuencias al momento de valorar los desempeños de la administración de justicia.
A fin de extraer la información para el indicador anotado se consideraron todos los juicios
que entre 2005 y 2010, tuvieron personas detenidas en alguna fase del proceso. Con dicha población,
se obtuvo la información respecto a los motivos de la recuperación de la libertad de los imputados.
Los datos provienen del Consejo de la Judicatura, cubre el período 2005 – 2010 y se circunscribe al
DMQ. Este indicador facilita evaluar el comportamiento de jueces y tribunales de garantías penales
en diferentes dimensiones. De ellas, una de las más trascendentes guarda relación con el manejo
otorgado a la figura constitucional de la caducidad de la prisión preventiva. En efecto, se esperaría
que, acorde a la opinión ciudadana y de algunos medios de comunicación, la citada justificación
jurídica sea el motivo por el que la personas imputadas en procesos penales recuperen su libertad.
No obstante, otros medios para que quede sin efecto la prisión preventiva son la revocatoria de la
medida y el auto de sobreseimiento.
A propósito de los dos tipos de decisiones judiciales últimamente mencionadas, el
indicador discutido permite valorar también la frecuencia con la que la discrecionalidad de los
jueces de garantías penales lleva a disponer la libertad de las personas detenidas bajo la prisión
preventiva. En los delitos de interés para este informe, si el juez no encuentra las presunciones que
lo hicieron decidir sobre la prisión preventiva de una persona, puede ordenar su libertad o mutar
dicha medida cautelar por otra de carácter real - fianzas, prendas o hipotecas - o por mecanismos de
control disminuido, como el arresto domiciliario o la disposición de presentarse ante la autoridad
periódicamente.
Por lo tanto, y a diferencia de la caducidad de la prisión preventiva en la que existe un
mandato constitucional expreso que cumplir, en el caso de la revocatoria hay una valoración
directa del juzgador de cara a disponer el cese de dicha medida cautelar. Así, en términos prácticos,
este indicador en su conjunto resulta útil pues permite contrastar los motivos reales por los que se
interrumpe el ciclo de duración de la prisión preventiva. Por otro lado, deberá considerarse que
el auto de sobreseimiento es otra forma de dejar sin efecto la prisión preventiva.
Técnicamente, cuando la prisión preventiva queda sin efecto como consecuencia
de esta decisión judicial es posible suponer que existió un juicio más valorado del juez de garantías
penales. Lo dicho se funda básicamente en que el auto de sobreseimiento es el desenlace de las
etapas de instrucción fiscal e intermedia, con lo que al momento de dictarlo el juez tiene a su
disposición un mayor número de evidencias y presunciones que le orientan a tomar una decisión
más informada. La Tabla N° 9 plasma en datos el indicador aquí discutido.

122
TENENCIA DE ARMAS (art.162)
90 ROBO (art. 550)
80 ROBO AGRABADO (art. 552 y ss)
70 TRÁFICO MIGRANTES

60 PLAGIO (art. 188)


HOMICIDIO (art. 449)
Tabla N°9
50
ASESINATO (art. 450)
40
INDICADOR: RESOLUCIÓN DE LA PRISIÓN PREVENTIVA
LESIONES (art. 463)
30
Definición Observar el comportamiento asumido por el Poder Judicial en el tratamiento de la prisión
preventiva. EXPLOTACIÓN SEXUAL A MENORES (art. 504.1)
20 Establece los mecanismo por los que las personas imputadas dentro
VIOLACIÓN (art.de proceso penales recuperan
512)
Objetivo su libertad.
10 RAPTO (art.
Permite contrastar los motivos reales por los que se interrumpe 529) de duración de la prisión
el ciclo
Utilidad preventiva.
0 HURTO (art. 547)
Etapa judicial2005 2006 Instrucción
2007 fiscal, intermedia,
2008 2009 juicio.
2010

AÑO
IRPPrappi : (RAPPi ASPi
RAPPi
+ASDi Ci )
+
100
+

Elaborado por el autor


i : tipo delito
(
IRPPci : RAPPi+ASPi+ASDi+Ci
Ci
) 100

i : tipo delito
Medición: fórmula
IEPP
( ASPi
IRPPaspi : RAPPi+ASPi+ASDi+Ci ) 100

i : tipo delito
( ) 100
12,00 ASDi
IRPPasdi : RAPPi+ASPi+ASDi+Ci ∗

10,00 i : tipo delito


Unidad
8,00de medida Casos
La variable dentro de la sistematización del Consejo deIEPP
la Judicatura
ANUAL se denomina MOTIVO DE
LA LIBERTAD. De esta variable interesan las siguientes categorías:
6,00 de variables para la
MESES

Definición C: Caducidad
medición RAPP: Revocatoria de auto de prisión preventiva
ASP: Auto de sobreseimiento provisional
4,00 ASD: Auto de sobreseimiento definitivo
Desagregación real Tipo de delito
2,00 Tipo de delito
Desagregación ideal Sexo
Periodicidad
0,00 real Anual
2005 2006 2007 2008 2009 2010
Periodicidad ideal Anual
AÑO
Fuente de información Consejo de la Judicatura
Observaciones El año que se toma como referencia es la de la detención Elaborado por el autor

Elaboración del autor

Línea de base

80,0%

70,0%

60,0%

50,0%

40,0%

30,0%
AUTO DE SOBRESEIMIENTO DEFINITIVO
20,0%
AUTO DE SOBRESEIMIENTO PROVISIONAL
10,0% CADUCIDAD

0 REVOCATORIA DEL AUTO DE PRISIÓN


2005 2006 2007 2008 2009 2010 PREVENTIVA

AÑO

Elaborado por el autor


Elaboración del autor

123

180,0%

160,0%
TENENCIA DE ARMAS
Codificación de delitos estipulados en la AÑO
ley y altamente relacionados con seguridad 2005 2006 2007 2008 2009 2010
ciudadana Casos IRPP Casos IRPP Casos IRPP Casos IRPP Casos IRPP Casos IRPP
Auto de Sobreseimiento Definitivo 1 4,2% 5 29,4% 2 3,6% 1 1,9% 1 6,7% 0 0,0%
Auto de Sobreseimiento Provisional 5 20,8% 6 35,3% 19 33,9% 20 37,0% 11 73,3% 4 50,0%
Tenencia de armas CADUCIDAD 0 0,0% 1 5,9% 2 3,6% 0 0,0% 0 0,0% 0 0,0%
(art.162) Revocatoria del Auto de Prisión
18 75,0% 5 29,4% 33 58,9% 33 61,1% 3 20,0% 4 50,0%
Preventiva
Total 24 100,0% 17 100,0% 56 100,0% 54 100,0% 15 100,0% 8 100,0%
Auto de Sobreseimiento Definitivo 2 5,9% 5 8,5% 6 4,4% 3 4,1% 8 9,3% 2 8,0%
Auto de Sobreseimiento Provisional 3 8,8% 27 45,8% 51 37,8% 25 34,2% 47 54,7% 13 52,0%
CADUCIDAD 0 0,0% 0 0,0% 5 3,7% 0 0,0% 1 1,2% 0 0,0%
Robo (art. 550)
Revocatoria del Auto de Prisión
29 85,3% 27 45,8% 73 54,1% 45 61,6% 30 34,9% 10 40,0%
Preventiva
Total 34 100,0% 59 100,0% 135 100,0% 73 100,0% 86 100,0% 25 100,0%
Auto de Sobreseimiento Definitivo 2 25,0% 2 100,0% 1 12,5% 2 12,5% 0 0,0% 1 33,3%
Auto de Sobreseimiento Provisional 0 0,0% 0 0,0% 2 25,0% 4 25,0% 6 54,5% 2 66,7%
Robo agravado (art. CADUCIDAD 0 0,0% 0 0,0% 1 12,5% 0 0,0% 0 0,0% 0 0,0%
552 y
ss) Revocatoria del Auto de Prisión
6 75,0% 0 0,0% 4 50,0% 10 62,5% 5 45,5% 0 0,0%
Preventiva
Total 8 100,0% 2 100,0% 8 100,0% 16 100,0% 11 100,0% 3 100,0%
Auto de Sobreseimiento Definitivo 0 0,0% 0 0,0% 1 20,0% 0 0,0% 0 0,0% 0 0,0%
Auto de Sobreseimiento Provisional 1 16,7% 4 100,0% 1 20,0% 1 33,3% 0 0,0% 0 0,0%
Tráfico Migrantes Revocatoria del Auto de Prisión
5 83,3% 0 0,0% 3 60,0% 2 66,7% 0 0,0% 0 0,0%
Preventiva
Total 6 100,0% 4 100,0% 5 100,0% 3 100,0% 0 0,0% 0 0,0%
Auto de Sobreseimiento Definitivo 0 0,0% 0 0,0% 0 0,0% 2 66,7% 0 0,0% 0 0,0%
Revocatoria del Auto de Prisión
Plagio (art.188) 1 100,0% 0 0,0% 0 0,0% 1 33,3% 6 100,0% 2 100,0%
Preventiva
Total 1 100,0% 0 0,0% 0 0,0% 3 100,0% 6 100,0% 2 100,0%
Auto de Sobreseimiento Definitivo 1 25,0% 0 0,0% 0 0,0% 1 16,7% 0 0,0% 0 0,0%
Auto de Sobreseimiento Provisional 1 25,0% 2 66,7% 1 20,0% 1 16,7% 2 33,3% 2 100,0%
Homicidio (art.449) CADUCIDAD 0 0,0% 0 0,0% 2 40,0% 0 0,0% 0 0,0% 0 0,0%
Revocatoria del Auto de Prisión
2 50,0% 1 33,3% 2 40,0% 4 66,7% 4 66,7% 0 0,0%
Preventiva
Total 4 100,0% 3 100,0% 5 100,0% 6 100,0% 6 100,0% 2 100,0%
Auto de Sobreseimiento Definitivo 0 0,0% 0 0,0% 3 13,0% 0 0,0% 1 8,3% 1 33,3%
Auto de Sobreseimiento Provisional 2 28,6% 7 53,8% 6 26,1% 7 31,8% 8 66,7% 1 33,3%
CADUCIDAD 1 14,3% 3 23,1% 5 21,7% 1 4,5% 0 0,0% 0 0,0%
Asesinato (art.450)
Revocatoria del Auto de Prisión
4 57,1% 3 23,1% 9 39,1% 14 63,6% 3 25,0% 1 33,3%
Preventiva
Total 7 100,0% 13 100,0% 23 100,0% 22 100,0% 12 100,0% 3 100,0%
Auto de Sobreseimiento Definitivo 2 18,2% 1 50,0% 0 0,0% 1 9,1% 0 0,0% 0 0,0%
Auto de Sobreseimiento Provisional 2 18,2% 0 0,0% 4 80,0% 7 63,6% 4 40,0% 1 100,0%
CADUCIDAD 2 18,2% 0 0,0% 0 0,0% 0 0,0% 0 0,0% 0 0,0%
Lesiones (art.463)
Revocatoria del Auto de Prisión
5 45,5% 1 50,0% 1 20,0% 3 27,3% 6 60,0% 0 0,0%
Preventiva
Total 11 100,0% 2 100,0% 5 100,0% 11 100,0% 10 100,0% 1 100,0%
Auto de Sobreseimiento Provisional 0 0,0% 0 0,0% 0 0,0% 0 0,0% 2 66,7% 1 100,0%
Explotación sexual a Revocatoria del Auto de Prisión
0 0,0% 0 0,0% 0 0,0% 0 0,0% 1 33,3% 0 0,0%
menores (art 504.1) Preventiva
Total 0 0,0% 0 0,0% 0 0,0% 0 0,0% 3 100,0% 1 100,0%
Auto de Sobreseimiento Definitivo 2 25,0% 1 6,3% 2 5,4% 1 4,5% 0 0,0% 0 0,0%
Auto de Sobreseimiento Provisional 4 50,0% 6 37,5% 15 40,5% 7 31,8% 2 25,0% 2 100,0%
CADUCIDAD 0 0,0% 1 6,3% 10 27,0% 0 0,0% 0 0,0% 0 0,0%
Violación (art.512)
Revocatoria del Auto de Prisión
2 25,0% 8 50,0% 10 27,0% 14 63,6% 6 75,0% 0 0,0%
Preventiva
Total 8 100,0% 16 100,0% 37 100,0% 22 100,0% 8 100,0% 2 100,0%
Auto de Sobreseimiento Provisional 0 0,0% 1 100,0% 0 0,0% 0 0,0% 0 0,0% 0 0,0%
Revocatoria del Auto de Prisión
Rapto (art.529) 2 100,0% 0 0,0% 0 0,0% 0 0,0% 1 100,0% 0 0,0%
Preventiva
Total 2 100,0% 1 100,0% 0 0,0% 0 0,0% 1 100,0% 0 0,0%
Auto de Sobreseimiento Provisional 3 60,0% 2 40,0% 2 33,3% 1 100,0% 0 0,0% 0 0,0%
CADUCIDAD 0 0,0% 1 20,0% 0 0,0% 0 0,0% 0 0,0% 0 0,0%
Hurto (art.547) Revocatoria del Auto de Prisión
2 40,0% 2 40,0% 4 66,7% 0 0,0% 0 0,0% 0 0,0%
Preventiva
Total 5 100,0% 5 100,0% 6 100,0% 1 100,0% 0 0,0% 0 0,0%

Auto de Sobreseimiento Definitivo 10 9,1% 14 11,5% 15 5,4% 11 5,2% 10 6,3% 4 8,5%


Auto de Sobreseimiento
IRPP 21 19,1% 55 45,1% 101 36,1% 73 34,6% 82 51,9% 26 55,3%
Provisional
DESAGREGACIÓN
CADUCIDAD 3 2,7% 6 4,9% 25 8,9% 1 0,5% 1 0,6% 0 0,0%
ANUAL
Revocatoria del Auto de Prisión
76 69,1% 47 38,5% 139 49,6% 126 59,7% 65 41,1% 17 36,2%
Preventiva

Elaboración del autor


124
Indicador de duración de la sentencia
Este indicador permite visualizar los tiempos promedio que los tribunales de garantías penales
consideran óptimo para sancionar los delitos que se estudian en este trabajo. La información que
deja ver el indicador es clave si se considera que para cada delito el Código Penal no establece una
pena única sino un rango a decisión del juez. Dicho rango está pensado para que se consideren
circunstancias atenuantes o agravantes verificadas durante las distintas facetas de la comisión
del delito - lo que en Criminología se conoce como el iter criminis o vida del delito -, al final hay una
valoración personal de juez dentro del cuerpo normativo ya citado. Este juicio de valor refleja la
opinión que dicho operador de justicia tiene respecto a la gravedad del delito y a sus circunstancias.
Para capturar la información necesaria para el presente indicador se recurrió a la obtención
de copias fotostáticas de los “libros de ingreso de causas” de los tribunales de garantías penales de
Pichincha antes de la última reforma penal denominados simplemente tribunales penales. A
pesar de la autorización del Director Provincial de Pichincha del Consejo de la Judicatura, obtener
los datos necesarios fue un ejercicio complicado por las trabas de los funcionarios y las presiones
de diferente orden durante la búsqueda.
Adicionalmente, y esto aún más grave que lo anteriormente descrito, se constató la
deficiente calidad de la información hallada en los tribunales de garantías penales. Por un lado, no
existe una sistematización del tipo de delito que se juzga, lo que dificulta la tabulación de los hechos
delictivos que interesan al presente informe - v.g. mientras en algunos casos y tribunales se indica
en el registro que se trata de un “homicidio” en otros se describe el hecho como “muerte”. Junto a
ello, un problema adicional es que no todos los tribunales penales informan las mismas variables
en sus libros de ingresos, lo que torna poco viable un trabajo extensivo y con una muestra más
amplia. Por e jemplo, mientras en los cuatro primeros tribunales se indica en el registro comentado
la dirección de la sentencia dictada - condenatoria o absolutoria - y la pena impuesta en caso de
fallo condenatorio, en los tribunales de garantías penales recientemente creados - del número 5
al 9 - dicha información o está segmentada - solamente se indica la dirección de la sentencia - o
simplemente no existe incorporada al libro de ingreso de causas por lo que se debe recurrir
a otro archivo en el que constan copias fotostáticas de las sentencias.
Las imágenes relatadas constituyen, por tanto, una gran traba para conseguir información de
calidad y de forma eficiente. No obstante, se pudo capturar una muestra de 601 sentencias - n=601
- dictadas por los tribunales de garantías penales de Pichincha y que van desde el año 2005 al 2010.
Los fallos han sido discriminados por el tipo de delito y por el juzgado de garantías penales del que
proceden. Así, el indicador propuesto se refiere exclusivamente a los hechos delictivos ocurridos y
juzgados en el DMQ. Los primeros cuatro tribunales de garantías penales existen desde 1983 - con la
promulgación del Código de Procedimiento Penal de esa época - mientras que los restantes son una
creación reciente y están en pleno funcionamiento desde el segundo semestre del año 2009.
Del primer tribunal de garantías penales se recabó la integridad de la información desde el
año 2005 hasta el 2010. Respecto al segundo y cuarto tribunales, la información o fue proporcionada
tardíamente o hasta el momento de elaboración de este informe no fue entregada, con lo que tales
dependencias fueron excluidas del análisis. Del tercer tribunal se incorporaron los casos resueltos
en el año 2007 y hasta el tercer trimestre de 2008. De los tribunales quinto, séptimo y octavo, con
poco tiempo de funciones, no existe información por los inconvenientes ya relatados. Finalmente,
de los tribunales sexto y noveno se capturó toda la información que disponen, aunque en ella no
consta el tiempo de pena impuesta. Con las salvedades anotadas, para la elaboración del indicador
se seleccionaron las sentencias condenatorias y la pena impuesta, todo lo cual consta en la base de
datos N° 3. Para homogeneizar la información se transformaron todas las penas en meses.
Finalmente, cabe señalar que el indicador incluye solamente la información relacionada al DMQ y el
período temporal de 2005 a 2010. La Tabla N° 10 explicita el indicador discutido.

125
Tabla N°10
INDICADOR: DURACIÓN DE LA SENTENCIA
Definición Visualiza los tiempos promedio que los tribunales de garantías penales consideran
óptimo para sancionar la comisión de delitos.
Objetivo Capturar la opinión del juez respecto a la gravedad del delito y a sus
circunstancias .
Utilidad Identifica el tiempo promedio que se impone como sentencia por la comisión de
delitos de interés.
Etapa judicial Juicio
Medición: fórmula
IDSmi= TS / TCASOS
i : tipo delito
Unidad de medida Meses
Definición de variables para la TS: Tiempo de sentencia condenatoria
medición TCASOS: Total de casos registrados
Desagregación real Tipo de delito
Desagregación ideal Tipo de delito
Periodicidad real Anual
Periodicidad ideal Anual
Fuente de información Consejo de la Judicatura
Observaciones Cabe recalcar que para el cálculo del indicador incluyó solo cuando el
direccionamiento de la sentencia es condenatorio, el resto fue excluído
Elaboración del autor

Tabla 10.1
Línea de base
IDSm: ÍNDICE DE DURACIÓN DE LA SENTENCIA
Codificación de delitos estipulados
(MESES)
en la ley y altamente relacionados con
seguridad ciudadana 2005 2006 2007 2008 2009 Total general
Tenencia de armas 12,0 16,2 38,5 7,9 24,7 21,1
Plagio 42,0 60,0 51,0
Homicidio (art.449) 124,0 168,0 144,0 72,0 102,0 120,0
Asesinato (art. 450) 48,0 126,6 140,6 108,0 116,8 122,5
Lesiones (art.463) 33,8 12,0 26,5 1,9 0,5 17,1
Violación (art.512) 164,7 117,6 102,0 112,8 168,0 131,3
Hurto (art. 547) 12,0 40,2 5,0 1,0 25,5
Robo (art. 550) 19,5 10,7 27,4 5,6 6,0 11,2
Robo agravado (art. 552 y ss) 16,8 4,0 8,5 9,5 15,1 12,3
Tráfico de migrantes 24,0 36,0 4,0 21,3
Elaboración del autor
Observaciones: El año 2010 no registra información.

126
AUTO DE SOBRESEIMIENTO DEFINITIVO
20,0%
AUTO DE SOBRESEIMIENTO PROVISIONAL
10,0% CADUCIDAD

0 REVOCATORIA DEL AUTO DE PRISIÓN


2005 2006 2007 2008 2009 2010 PREVENTIVA

AÑO

Elaborado por el autor

180,0%

160,0%
TENENCIA DE ARMAS
140,0% PLAGIO
120,0% HOMICIDIO (art. 449)

100,0% ASESINATO (art. 450)


LESIONES (art. 463)
80,0%
VIOLACIÓN (art. 512)
60,0%
HURTO (art. 547)
40,0%
ROBO (art. 550)
20,0% ROBO AGRAVADO (art. 552 y ss)

0 TRÁFICO DE MIGRANTES
2005 2006 2007 2008 2009

AÑO

Elaboración del autor Elaborado por el autor

Indicador de eficiencia del tribunal de garantías penales


para la resolución de conflictos
Este indicador refleja el período de tiempo que demora en resolverse un proceso penal desde
que llega al tribunal de garantías penales hasta que la sentencia se dicta. A pesar de que en los
tribunales de garantías penales se presenta la prueba en sus diferentes formas y los alegatos de los
abogados defensores y del fiscal, los plazos establecidos para la evacuación de estas diligencias son
bastante cortos. Por ello, lo que se esperaría es que los resultados del indicador anotado reflejen
dicha lógica.
Para la elaboración de este indicador se consideraron las fechas de llegada de los casos al
tribunal de garantías penales y las de sentencia en esa instancia. La fuente fue el “libro de ingresos
de causas” sistematizado en la base de datos N° 3 y se partió de la selección anotada cuando se
discutió el indicador anterior. Además, en los casos en los que las fotocopias resultaron ilegibles o
los datos no tenían la suficiente claridad se optó por eliminar el registro. La Tabla N° 11 da cuenta
del indicador.

127
Tabla N° 11

INDICADOR: EFICIENCIA DEL TRIBUNAL DE GARANTÍAS PENALES PARA LA RESOLUCIÓN


DE CONFLICTOS
Definición Verificar la eficiencia de los tribunales penales para dictar sentencias.
Objetivo Valorar el desempeño del Poder Judicial en la etapa de juicio.
Utilidad Medir el tiempo utilizado por los tribunales de garantias penales en la
resolución de casos.
Etapa judicial: Juicio
Medición: fórmula IETGPrc= Promedio (FRi-Fli)
i : tipo delito
Unidad de medida Meses
Definición de variables para la FECHA DE INGRESO
medición FECHA DE RESOLUCIÓN
Desagregación real Tipo de delito
Desagregación ideal Tipo de delito
Sexo
Periodicidad real Anual
Periodicidad ideal Anual
Fuente de información Tribunal de Garantías Penales
Observaciones
Elaboración del autor

Tabla N° 11.1
Línea de base

Codificación de delitos IETGPr (MESES)


estipulados en la ley y
altamente relacionados con
seguridad ciudadana 2005 2006 2007 2008 2009 Total general
Tenencia de armas 6,3 9,9 6,5 2,5 13,4 8,4
Plagio 19,5 7,0 3,9 11,4
Homicidio (art.449) 16,8 6,5 6,2 8,7 3,8 8,1
Asesinato (art. 450) 8,8 14,4 9,1 7,2 3,6 7,7
Lesiones (art.463) 8,4 4,1 7,0 14,9 1,6 7,2
Violación (art.512) 1,4 1,4
Hurto (art. 547) 18,4 15,3 8,3 8,1 3,6 11,0
Robo (art. 550) 5,0 1,0 7,1 1,4 4,4 5,0
Robo agravado (art. 552 y ss) 8,6 9,6 5,4 4,6 3,3 5,6

Tráfico de migrantes 10,1 9,0 13,0 10,7


Total general 10,3 9,9 7,1 7,5 4,3 7,6

Elaboración del autor

128
25,0

20,0

15,0 TENENCIA DE ARMAS


PLAGIO
10,0 HOMICIDIO (art. 449)
ASESINATO (art. 450)
5,0 LESIONES (art. 463)
VIOLACIÓN (art. 512)

0,0 HURTO (art. 547)


2005 2006 2007 2008 2009

AÑO

Elaboración del autor Elaborado por el autor

Índice de calidad de decisiones de los jueces de garantías


ICDJGP
penales
Este índice permite valorar la calidad de las decisiones asumidas por los jueces de garantías
0,70al momento de resolver la etapa intermedia. La calidad de tales decisiones las juzga alguna
penales
de las
0,60tres Salas de lo Penal, Tránsito y Colusorio de la Corte Provincia l de Pichincha pues
se parte del supuesto de que, por ser un juzgado colegiado - integrado en este caso por tres jueces
0,50
- y por hallarse en una instancia superior a la de los jueces - en términos de la pirámide del Poder
Judicial
0,40
-, sus decisiones son de mayor calidad que las de sus inferiores jerárquicos. El índice valora,
por tanto, la frecuencia con la que las decisiones de la Corte Provincial
ICDJGP
revocan o confirman
0,30
las decisiones de los jueces de garantías penales. Luego, se infiere que si las revocatorias son
mayoritarias el trabajo de los encargados de sustanciar la etapa intermedia es deficiente; y, en
0,20
el caso contrario, la inferencia será en sentido opuesto.
0,10
Un dato adicional que se desprende del índice discutido es la frecuencia con la que la Corte
Provincial
0,00 deja sin efecto un auto de llamamiento a juicio lo que, en otras palabras, implica el
término del proceso
2006 penal. Además,
2007 en determinadas
2008 ocasiones tal revocatoria implicaría la libertad
de las personas imputadas dentro
AÑOde la causa; no obstante, no todos los casos que llegan hasta la
Corte Superior por impugnación del auto citado tienen personas privadas de la libertad, por lo
Elaborado por el autor
que la inferencia anotada no puede ser asumida de forma abierta. Lamentablemente, no existe
información en las Salas de lo Penal, Tránsito y Colusorio de la Corte Provincial de Pichincha
en las que conste si los autos de apertura a juicio que llegan tienen tras de sí la orden de prisión
preventiva para alguno de los imputados.
Para la formulación de este índice se recurrió a las tres Salas especializadas de la Corte Provincial
de 50,0
Pichincha. Allí se obtuvo la información de los “libros de ingresos de causas” recurriendo a la
técnica de las copias fotostáticas. Adicionalmente, la falta de uniformidad en la información
40,0 estuvo presente en esta dependencia judicial; de hecho, solo en una de las tres Salas existía
también
la información respecto a la dirección de la decisión allí tomada. Problemas de trabas burocráticas
y presiones
30,0 fueron latentes. TENENCIA DE ARMAS
PLAGIO
20,0 HOMICIDIO (art. 449)
ASESINATO (art. 450)
129
10,0 LESIONES (art. 463)
EXPLOTACIÓN SEXUAL A MENORES (art. 504.4)
VIOLACIÓN (art. 512)
0,0
2005 2006 2007 2008 2009
Con las consideraciones previas, el índice citado se conformó de dos indicadores
que valoran el recurso de apelación. El primer indicador surge de dividir el número de autos de
sobreseimiento revocados para el número de autos de sobreseimiento llegados vía apelación. El
segundo indicador es el resultado del mismo ejercicio pero en relación a los autos de apertura
a juicio. En uno y otro caso, en la medida que el valor se acerca más a 1 se entiende que la
calidad de las decisiones de los jueces de garantías penales es menor mientras que en cuanto el
indicador se acerca más a 0 denota una mayor coherencia en la opinión de las dos instancias de la
administración de justicia y, concomitantemente, que la calidad de las decisiones del juez es
mayor. Finalmente, la media de los dos indicadores arroja el índice expuesto.
Por los problemas hallados en las fuentes de información, el índice propuesto valora solamente
a la Primera Sala de lo Penal, Tránsito y Colusorio de la Corte Provincial de Pichincha y captura
el período 2006 a 2008 puesto que reformas legales posteriores modificaron las dinámicas
del recurso de apelación y además la forma de registrar los casos en el “libro de ingreso de causas”
de la Sala. Dado que en el registro indicado consta el juzgado de origen fue posible seleccionar
aquellas judicaturas con competencia en el DMQ, por lo que el indicador se refiere a esta ciudad en
particular. No obstante, la muestra ofrecida es representativa y da cuenta del ejercicio propuesto
para la medición de la gestión de la administración de justicia. La Tabla N° 12 resume el índice,
cuyos valores constan en la base de datos N° 4.

Tabla N°12

INDICADOR: CALIDAD DE DECISIONES DE LOS JUECES DE GARANTÍAS PENALES


Definición Valora la cantidad de las decisiones asumidas por los jueces de garantías
penales al momento de resolver la etapa intermedia.
Objetivo Capturar la relación positiva o negativa entre las decisiones de diferentes
instancias judiciales.
Utilidad Medir la congruencia de las decisiones judiciales dictadas por diferentes
judicaturas.
Etapa judicial Intermedia, juicio
Medición: fórmula irev= REV/ ASD +ASP + ASDsyp
ireva= REV/ AAJ

ICDJGP : (irev+ireva)/2
Unidad de medida Casos
Definición de Variables para la De la variable AUTO IMPUGNADO se considera las siguientes categorías:
ASD= sobreseimiento definitivo de proceso y sindicado
medición ASP= sobreseimiento provisional de proceso y del sindicado/ IMPUTADO
ASDsyp= sobreseimiento definitivo del sindicado y provisional del proceso
AAJ= apertura a juicio / auto llamamiento de juicio o plenario
De la variable DIRECCIÓN DE LA RESOLUCIÓN se considero la categoría
Revoca
Desagregación real Anual por la dificultad de validar la información registrada
Desagregación ideal Tipo de delito
Periodicidad real Anual
Periodicidad ideal Anual
Fuente de información Corte Provincial de Justicia
Observación Cabe recalcar que para el cálculo del índice se filtró-incluyó solo los
casos que se encuentran con recurso de apelación. La variable filtrada es
RECURSO.
Elaboración del autor

130
25,0

20,0

15,0 TENENCIA DE ARMAS


PLAGIO
10,0 HOMICIDIO (art. 449)
Tabla 12.1
ASESINATO (art. 450)
Línea de
5,0 base LESIONES (art. 463)

INDICE 2006 2007 2008 VIOLACIÓN (art. 512)


HURTO (art. 547)
irev 0,0 2005
0,71 2006
0,92
2007
0,58
2008 2009
ireva 0,20 0,34
AÑO 0,21
ICDJGP 0,46 0,63 0,39
Elaborado por el autor
Elaboración del autor

ICDJGP

0,70

0,60

0,50

0,40
ICDJGP
0,30

0,20

0,10

0,00
2006 2007 2008

AÑO

Elaborado por el autor


Elaboración del autor

Indicador de eficiencia de Corte Provincial para la resolución


de conflictos
Este indicador mide el tiempo que demora en resolverse un proceso penal llegado a la Corte
50,0
Provincial por interposición de recursos a decisiones de los jueces y tribunales de garantías penales.
Aun cuando el trámite en esta instancia es sumarísimo, la necesidad de revisar todo lo actuado en el
40,0
proceso conlleva a que, en principio, las decisiones requieran cierto tiempo antes de ser asumidas.
Queda por ver la frecuencia con la que en esta instancia se cumplen los plazos que llevan a que la
30,0 de la prisión preventiva opere. La única posibilidad de
caducidad inferir
TENENCIA de algún modo tal
DE ARMAS
fenómeno sería si es que el indicador arroja tiempos de duraciónPLAGIO del proceso penal en la Corte
20,0 que sean superiores a seis meses en los delitos de prisiónHOMICIDIO
Provincial o un año en los de reclusión.
(art. 449)
ASESINATO (art. 450)
Para la elaboración de este indicador se consideraron los recursos de apelación y nulidad
10,0 LESIONES (art. 463)
llegados a la Primera Sala de lo Penal, Tránsito y Colusorio de la Corte Provincial de Pichincha en
EXPLOTACIÓN SEXUAL A MENORES (art. 504.4)
el período 2006 – 2010. Las estrategias asumidas y las fuentes recurridas son las mismas relatadas
VIOLACIÓN (art. 512)
en el 0,0
índice 2005
del numeral
2006
anterior
2007
y que constan
2008
en
2009
la base de datos N° 4. Específicamente, se
tomó en cuenta las fechas de ingreso de las causas y las de resolución de las mismas. Al
AÑO
respecto, la Tabla No 13 resume el indicador propuesto en esta parte del informe.
Elaborado por el autor

131

2,000
Tabla N° 13

INDICADOR: EFICIENCIA DE LA CORTE PROVINCIAL PARA LA RESOLUCIÓN DE


CONFLICTOS
Definición Eficiencia de Corte Provincial en resolución de recursos
Objetivo Establecer el tiempo que dura la resolución de la etapa de impugnación
Utilidad Capturar el ciclo temporal que media entre el recurso y la decisión
judicial.
Etapa judicial: Impugnación
Medición: fórmula IECPsc= Promedio (FRi-Fli)
i : tipo delito
Unidad de medida Meses
Definición de variables para la FECHA DE INGRESO
medición FECHA DE RESOLUCIÓN
Desagregación real Tipo de delito
Desagregación ideal Tipo de delito
Sexo
Periodicidad real Anual
Periodicidad ideal Anual
Fuente de información Corte Provincial de Pichincha
Observaciones
Elaboración del autor

Tabla N° 13.1

Línea de base

Codificación de delitos estipulados en IECPsc (MESES)


la ley y altamente relacionados con
seguridad ciudadana 2005 2006 2007 2008 2009
Tenencia de armas 15,7 8,3 2,5 2,1 2,1
Plagio 19,4 -3,9 1,0
Homicidio (art. 449) 8,0 3,5 2,0 2,2 0,0
Asesinato (art. 450) 13,6 5,6 1,2 2,0 1,3
Lesiones (art.463) 25,4 11,8 4,6 1,9 2,2
Explotación sexual a menores
(art. 504.1) 10,4 1,7 1,8
Violación (art.512) 14,6 4,6 3,8 1,1 1,2
Rapto (art. 529) 0,3
Hurto (art. 547) 16,1 2,9 7,6
Robo (art. 550) 18,9 10,4 4,2 2,1 1,5
Robo agravado (art. 552 y ss) 9,2 2,6 2,2 1,1 1,8
Tráfico de migrantes 41,9 3,4
ANUAL IECPsc 16,6 6,9 3,2 2,0 1,5
Elaboración del autor

132
0,10

0,00
2006 2007 2008

AÑO

Elaborado por el autor

50,0

40,0

30,0 TENENCIA DE ARMAS


PLAGIO
20,0 HOMICIDIO (art. 449)
ASESINATO (art. 450)
10,0 LESIONES (art. 463)
EXPLOTACIÓN SEXUAL A MENORES (art. 504.4)
VIOLACIÓN (art. 512)
0,0
2005 2006 2007 2008 2009

AÑO

Elaboración del autor Elaborado por el autor

Indicadores de administración
Los indicadores de administración de justicia se refieren a la asignación y manejo
2,000
presupuestario del Poder Judicial. Para el efecto, el Consejo de la Judicatura, a nivel nacional,
y sus respectivas Direcciones
GOBIERNO en la esfera provincial, son las instancias encargadas del manejo
CENTRAL
administrativo y presupuestario de los juzgados y tribunales cantonales. No ha sido posible aislar
1,500
únicamente al DMQ para el análisis de los indicadores. Por otro lado, puesto que es el Consejo de
la Judicatura es el que realiza los pagos de nómina, previa elaboración de los listados por parte de
las direcciones provinciales, los datos se hallan agregados a nivel nacional, lo que dificulta realizar
1,000
indicadores sobre dicho rubro.
Con las consideraciones previas, los indicadores de administración que siguen se
BOMBEROS
concentran en los rubros relacionados a ,500
bienes y servicios, inversión y compra de mobiliario.
Las fuentes de información fueron el Ministerio de Finanzas y el Departamento Financiero de la
Dirección Provincial de Pichincha del Consejo de la Judicatura. La información capturada cubre
MUNICIPIO POLICÍA NACIONAL
el período 2008 a 2010 en virtud de que los,000
datos del Sistema de Información Financiera (SIGEF)
solo se-1,500
reportan desde dicho año.-,500
-1,000 ,000 ,500 1,000 1,500

POLICÍA
-,500 METROPOLITANA

Indicador de asignación de presupuesto ACTORES


DE LA SOCIEDAD

Este indicador busca identificar la proporción del presupuesto nacional que recibe la
-1,000
Dirección Provincial de Pichincha del Consejo de la Judicatura en relación a las otras provincias del
país. Para ello, se excluye el rubro destinado a la Planta Central del ConsejoElaborado
de la por:
Judicatura,
Johana Herrera del
Albuja
que el 96% es destinado a pago de nómina. La Tabla N° 14 da cuenta del indicador mencionado.

Denuncias de violencia intrafamiliar en comisarías de Quito

15.000 MUJERES
133
HOMBRES

10.000
Tabla N°14

INDICADOR: NIVEL DE ASIGNACIÓN DE PRESUPUESTO


Definición Nivel de asignación de presupuesto
Objetivo Establecer la proporción del presupuesto que recibe la Provincia de
Pichincha para la Función Judicial.
Utilidad Permite identificar el nivel de presupuesto asignado en relación a las
demás provincias del país.
Medición: fórmula IAP= PAp/PAtp
Unidad de medida Dólares
Definición de variables para la PAp: Presupuesto asignado a la provincia
medición PAtp: Presupuesto asignado al total de las provincias del país.
Desagregación real Ninguna
Desagregación ideal Ninguna
Periodicidad real Anual
Periodicidad ideal Anual
Fuente de información Dirección Provincial del Consejo de la Judicatura
Observaciones Se excluye de este cálculo el rubro destinado a la Planta Central del
consejo de la Judicatura.
Elaboración del autor

Tabla N°14.1

Línea Base
INDICADOR 2008 2009 2010
IAP 35,0% 35,5% 10,1%
Elaboración del autor

134
Nivel de ejecución presupuestaria
Este indicador identifica el nivel de ejecución presupuestaria que Pichincha en lo referente al
Poder Judicial, y sirve como referente para la aprobación de los presupuestos de los siguientes años.
La Tabla N° 15 recrea los mecanismos utilizados para la elaboración del indicador en mención.

Tabla N°15

INDICADOR: NIVEL DE EJECUCIÓN PRESUPUESTARIA


Definición Nivel de ejecución de presupuesto.
Objetivo Establecer la proporción del presupuesto que ejecuta la Provincia de
Pichincha para la Función Judicial.
Utilidad Permite identificar cuan eficiente es la Provincia de Pichincha en el
manejo de su presupuesto.
Medición: fórmula IEP= PEp/PAp
Unidad de medida Dólares
Definición de variables para la PAp: Presupuesto asignado a la Provincia de Pichincha
medición PEp: Presupuesto ejecutado de la principal

Desagregación real Ninguna


Desagregación ideal Ninguna
Periodicidad real Anual
Periodicidad ideal Anual
Fuente de información Dirección Provincial de Pichincha del Consejo de la Judicatura
Observaciones Se excluye de este cálculo el rubro destinado a la planta central del
Consejo de la Judicatura
Elaboración del autor

Tabla N°15.1
Línea de base
INDICADORES 2008 2009 2010
EP 24,0% 24,1% 66,4%
Elaboración del autor

135
Sugerencias para la articulación del sistema de información
sobre administración y gestión de justicia para la seguridad
ciudadana en el DMQ: propuestas en torno a la periodicidad
y forma de difusión de la información

Con los indicadores y la línea base ofrecida, se puede articular un sistema de información
relacionado a la seguridad ciudadana en el DMQ. Para que sea sostenible, factible, capaz
de funcionar de acuerdo a los recursos del OMSC, se deben tomar en cuenta los siguientes
limitantes:

Acceso y calidad de la información


Se ha visto que no existe sistematización en los datos del Poder Judicial. Como consecuencia
se debe acudir de forma autónoma a las instancias a cargo del proceso penal. Para recabar la
información hay que visitar juzgados de garantías penales, tribunales de garantías penales; y Salas
Especializadas de la Corte Provincial. Debe considerarse que en la mayoría de e s a s dependencias
la información no está digitalizada; por eso son necesarios tiempo y dinero para obtener las copias
de los “libros de ingresos de causas”.
Como consecuencia de lo dicho en el párrafo previo, será necesario destinar un contingente
de funcionarios del OMSC para la recolección de la información, su tabulación y procesamiento
en una base de datos. Al respecto, el paquete SPSS o STATA son las mejores opciones. Se considera
que por la algidez del tema, el acceso a las fuentes puede tornarse difícil. Tanto en la Fiscalía como
en el Consejo de la Judicatura y el Poder Judicial hay temor por las repercusiones institucionales
que se podrían derivar de la exposición pública de las dinámicas halladas en las instancias encargadas
del juzgamiento de delitos relacionados con la seguridad ciudadana
En cuanto a la calidad de la información, se observa la deficiencia del país en ese aspecto. Ir
más allá de los indicadores propuestos supone un alto costo de personal; debería considerarse que
por la naturaleza de la información que se requiere los funcionarios implicados deben tener un
mediano conocimiento de la normativa penal.
Ante dicho panorama una opción es establecer espacios de comunicación con los actores
involucrados en las distintas etapas del proceso penal a fin de homogeneizar las formas de
sistematizar los datos, fundamentalmente, en formato digital. Específicamente, quienes estarían en
capacidad de colaborar con ese emprendimiento son el Consejo de la Judicatura y la Fiscalía. No
obstante, mientras en la segunda de las instituciones mencionadas el procesamiento y registro de
la información es factible de realizar, en el caso del Poder Judicial dicho ejercicio es complejo pues
requiere la coordinación del Consejo de la Judicatura con un número elevado de actores – jueces,
miembros de tribunales penales y jueces de Corte Provincial – que se encuentran orientados por
lógicas diferentes. Existe también la resistencia a lo digital en funcionarios judiciales, pero si
hubiera un mejor registro, esto tendría relación directa con la disposición de estos individuos
para proveer al OMSC de datos. Las negociaciones sobre seguridad ciudadana deben unificar
criterios y ser tomadas en altas esferas, con funcionarios de alta capacidad política.

136
Periodicidad y formas de divulgación
de la información sugeridas
Partiendo de las limitantes ya detalladas en este informe y de la complejidad natural del
proceso penal, una sugerencia es que la periodicidad en la divulgación de la información contenida
en los indicadores entregados sea de seis meses, lo cual es logísticamente y estratégicamente
adecuado. En cuanto a los medios de divulgación, la página web del OMSC o del DMQ daría
publicidad al sistema de información. Eso garantiza acceso masivo y democrático a la información,
así como la consolidación del Observatorio como referente en la elaboración de indicadores de
justicia en seguridad ciudadana. Es posible también pensar en una revista semestral del OMSC.

Algunas recomendaciones adicionales


para el sistema de información
Un elemento valioso para dar seguimiento a la conflictividad generada por la inseguridad
ciudadana es la constatación de la opinión pública. Para ello, la elaboración de un indicador
permanente de las percepciones de operadores de justicia y ciudadanos podría ser útil. Esta
herramienta con los indicadores de este informe podría crear un sistema innovador. La idea es
viable con la recurrencia de instrumentos cuantitativos y cualitativos que configurarían un índice de
opinión pública capaz de dar al Municipio del DMQ herramientas para diseñar políticas públicas
orientadas a la disminución de la conflictividad y para monitorear las preferencias ciudadanas.
De otro lado, una investigación sobre las dinámicas y lógicas de operación de los abogados
que asumen la defensa profesional de personas involucradas en delitos relacionados a la seguridad
ciudadana podría ser otro elemento fundamental de cara a conocer las razones por las que los
indicadores de justicia se comportan de la manera como lo hacen. Esto ayudaría a crear políticas
municipales.
Incluir indicadores que monitoreen el ingreso y salida de personas de los centros de detención
provisional o definitiva del DMQ sería un valioso insumo para generar procesos de triangulación de
información entre dicha esfera administrativa y las distintas instancias del Poder Judicial, la Fiscalía
y la propia Policía Nacional. Dadas las deficiencias estructurales, las ideas de este informe podrían
ser puntos en una agenda para investigar a la seguridad ciudadana en Quito.

Referencias (al año de realización del documento)


Constitución Política del Ecuador
Código Penal
Código de Procedimiento
Código Orgánico de la Función Judicial
Ley contra la violencia a la mujer y la familia
Reglamento sobre arreglo de procesos y actuaciones judiciales

137
Decisiones versus percepciones
La administración municipal de Quito
frente a la seguridad ciudadana57
58
Por: Johana Herrera Albuja

En este estudio se hace un análisis cuantitativo de tres etapas para diagnosticar la problemática local de
seguridad, por administración zonal, a través del trabajo con un grupo de actores específicos –los tomadores de
decisión sobre seguridad ciudadana de cada administración zonal del Distrito Metropolitano de Quito (DMQ).
Estas etapas mencionadas son:
1. Análisis descriptivo por administración sobre la seguridad, delitos, factores de incidencia, horas y días en los
que se cometen con frecuencia delitos, junto a la observación de espacios públicos vulnerables, lo que permite
tener un primer panorama de la problemática.
2. Análisis multivariante, por el cual en un análisis de encuestas se generan hipótesis tomando en cuenta la
afectación que producen ciertas variables sobre otras. Para esto se ha estudiado la concordancia de los actores
que intervinieron en el estudio, así como la correspondencia en acciones realizadas con el tema de seguridad.
Se utilizó entonces el análisis factorial de correspondencia múltiple que se hace entre preguntas
cualitativas y cerradas. Esta técnica busca transformar la tabla de datos en una tabla código por lo que es
necesario codificar las modalidades de cada una de las preguntas; a esta tabla se la conoce también como tabla
lógica o tabla Z; de esta manera el AFCM (Análisis factorial de correspondencia múltiple) se convierte en un
AFC simple de la tabla Z.
Los resultados son el diagnóstico sobre la toma de decisiones para el accionar diario frente a la
inseguridad de cada zona, y el nivel de coordinación entre actores involucrados en el tema. También se señala
la concordancia entre actores sobre la identificación o priorización de los problemas de seguridad.
3. Análisis espacial, utilizando dos tipos de técnicas de representación geográfica. La primera basada en una
clasificación jerárquica de las frecuencias relativas sobre las respuestas al enunciado: se identifican las cinco
zonas más inseguras (y se nombran en orden de peligrosidad). Según la estructura de la pregunta, cada persona

57 Este texto es una compilación del trabajo: Herrera Albuja, Johana (2011). Diagnóstico de la problemática local de seguridad por
administración zonal en el Distrito Metropolitano de Quito. Quito: OMSC. Las opiniones vertidas son responsabilidad de la autora y no
están necesariamente en línea con las posiciones del OMSC. Adicionalmente, las cifras y datos mencionados en el texto corresponden
al año 2011.
58 Johana Lorena Herrera Albuja. Licenciada en Sociología aplicada a las Ciencias Políticas, trabajó en el Ministerio del Interior del Ecuador
(Programas de Seguridad Ciudadana con énfasis en prevención de violencias sociales), en la Secretaría de Seguridad y Gobernabilidad
de la Alcaldía de Quito (Construcción de Metodologías y Estrategias para la producción de información sobre violencia y seguridad
ciudadana), en el Consejo de Seguridad Ciudadana del cantón Cuenca (Construcción del Componente de Seguridad Ciudadana para
el Plan Especial del Centro Histórico de Cuenca), y, actualmente en la Fiscalía General del Estado (Mejoramiento de estadísticas de
seguridad y análisis de información).

138
entrevistada podría seleccionar hasta cinco zonas que consideran peligrosas, pero siempre manteniendo un
orden jerárquico de peligrosidad, ubicando también la problemática específica de cada zona nombrada. Por la
estructura de la pregunta se ubicó cada área dentro de una unidad espacial determinada: el barrio.
Una vez identificados los barrios más complejos para poder representarlos geográficamente, se ponderó
por el orden de peligrosidad, es decir los que se ubican en el primer lugar tendrían un peso relativo de 5 y así
sucesivamente hasta ponderar los de la quinta posición con un peso relativo de 1; Las frecuencias absolutas de
respuestas de cada barrio en cada posición se multiplicaron por los pesos relativos respectivamente, para luego
crear un listado de los barrios que son considerados como los más peligrosos. Después de esto, para representar
en el mapa, se agrupó en tres niveles de peligrosidad: alto, medio y bajo.
La segunda técnica es la Agrupación jerárquica por el método del vecino más cercano, fundamentada
en información georeferenciada sobre los principales delitos que se denuncian en la Fiscalía y que se generan
en el Observatorio Metropolitano de Seguridad Ciudadana (OMSC). La rutina de agrupación jerárquica se
realizará en el software libre CrimeStat, creado por el Departamento de Justicia de la universidad de Chicago59
que identifica grupos de incidentes especialmente cercanos. El CrimeStat usa un método que define una
distancia límite (umbral) y compara todas las distancias entre cada par de puntos y el umbral. Solo los puntos
que están muy cerca uno del otro y cumplen con el criterio de la distancia límite son seleccionados en el grupo.
Además el usuario puede incluir el número de incidentes por clúster. Solo los incidentes que cumplen con los dos
criterios anteriores -estar más cerca que la distancia límite y pertenecer a un grupo con un determinado número
mínimo de individuos- son incluidos en el conjunto del primer nivel. La rutina continúa hasta conseguir un
agrupamiento jerárquico60.
Estos dos tipos de técnicas permiten relacionar de manera empírica los resultados de la encuesta aplicada
y la información de denuncias de delitos del OMSC. De esta manera se puede realizar una comparación de
datos por administración zonal y verificar si la percepción que tienen los actores encuestados está ligada a la
información que recoge el OMSC sobre lo que ocurre en los escenarios locales.61

La inseguridad ciudadana y la violencia que vive Ecuador son cuestiones que han saltado de
las páginas académicas al ambiente político, al ser elementos que generan miedo y que, por supuesto,
afectan la calidad de vida y el bienestar de los y las quiteñas. Las contravenciones a las normas de
la mayoría, las leyes y reglamentos sociales, se han convertido en una cuestión cotidiana, que afecta
a las libertades y derechos de los ciudadanos. Este problema, por supuesto, no es patrimonio de la
Capital ecuatoriana, sino que se ha vuelto un problema global.
Frente a esta situación, el presente trabajo hace un diagnóstico de la seguridad como
problemática local en las ocho administraciones zonales de la ciudad de Quito62. Esta -diversidad
administrativa se traduce también en una diversidad de localidades, por lo que los delitos se
especifican en unas zonas más que otras. No obstante, las cifras actuales son limitadas, ya sea por
el miedo y/o falta de cultura hacia la denuncia que viven los quiteños - lo que produce las cifras
negras, es decir aquellos delitos no denunciados, pero que los actores de toma de decisiones son
capaces de calcular y caracterizar-. A esto se añade la tipificación legal del Código Penal en el que
situaciones adversas a las seguridad (como riñas y amenazas, entre otras), son tipificadas solamente
como contraversiones.

59 Se puede descargar el software de: http://www.icpsr.umich.edu/crimestat. En general se usarán estas herramientas informáticas para
poder determinar las zonas de mayor vulnerabilidad o riesgo y las relaciones con el espacio urbano y las dinámicas sociales
60 Véase el texto de Manuel Dammert y Carla Estrella, publicado en el presente libro.
61 Nota de la compilación
62 Al Sur la Administración Zonal Quitumbe y la Eloy Alfaro; en el Norte está la Administración La Delicia, Calderón y Eugenio Espejo;
en la parte nororiente está la Administración Zonal Tumbaco y Los Chillos. Adicionalmente está la Administración Zonal Centro. Para este
trabajo se tomó la Gerencia Mariscal.

139
En este sentido, y frente a este escenario, se decidió implementar encuestas a los verdaderos
actores de los hechos, es decir, a los ciudadanos que toman decisiones frente a las cuestiones de
seguridad en la Municipalidad (desde este momento estos actores son un sinónimo de encuestados).
Este análisis permitió registrar y georeferenciar para observar los hechos violentos y los factores
que inciden en los mismos, todo esto con el propósito de delinear posibles acciones con el fin de
enfrentar y superar la problemática.
Así la multicausalidad de la delincuencia en Quito se presenta como un elemento innovador
de investigación y comprensión, capaz de dar insumos para la creación de políticas públicas. A través
de encuestas se llegó a administradores zonales, jefes de seguridad zonal, comandantes de unidades
de vigilancia, policía comunitaria encargados de las diferentes zonas, jefes de la Policía Metropolitana
zonal, jefes del Cuerpo de Bomberos zonales, actores de los Comités de Seguridad Barrial. También
este trabajo llegó a juntas parroquiales, tenencias políticas, comisarios, asociaciones, directores de
los Centros de Equidad y Justicia, y de a las ligas barriales63. Esta diversidad de actores dio los datos
necesarios para el presente estudio, lo cual quitó el sesgo de la percepción (comprensión del delito,
vivencia de la seguridad subjetiva) y, hasta cierto punto, el de las cifras negras.
A través de 20 encuestas por cada administración zonal, se determinaron como objetivos el
conocimiento de la realidad local, los delitos más relevantes, los conflictos y ubicación territorial de
los mismos, los factores determinantes o desencadenantes, los niveles de coordinación institucional,
la concordancia del conocimiento de la problemática de los actores, los problemas en la toma de
decisiones y la comparación con los datos del OMSC. Con todo esto se realizó un diagnóstico
comparativo de la problemática de seguridad en cada zona y se analizaron los conflictos y delitos no
registrados para proponer nuevos indicadores y fuentes de información.

Analizando a la Seguridad Ciudadana: lo dicho y lo no dicho


El OMSC tiene como trabajo el obtener, analizar y mantener cifras de seguridad ciudadana
en el DMQ. Las diferentes zonas muestran una alta percepción de inseguridad, y la gran mayoría
de actores concuerdan con el OMSC en sus análisis; no obstante la percepción de algunos delitos
(riñas callejeras y violencia doméstica), así como ciertas visiones geográficas de la criminalidad
varían entre la mencionada institución y los tomadores de decisiones.

Una mirada al sur: la Administración Quitumbe


Los actores de esta administración, en un 60%, enmarcaron a la zona como poco segura y
tomaron al consumo de alcohol como el principal factor de desencadenamiento de los delitos de
violencia intrafamiliar y de situaciones de amenaza como son las riñas callejeras. Estos hechos son
los que se vivirían en mayor recurrencia la zona de Quitumbe: de una escala de 0 al 10 los actores
señalan que estos hechos violentos ocurren con una frecuencia de 7,81 –violencia intrafamiliar - y
6,76 -riñas.
Factores de servicios, convivencia y la formación de grupos delincuenciales son otros
elementos que aumentan la sensación y vivencia de la inseguridad: precario alumbrado público,
venta de drogas, lugares de diversión, pandillas juveniles, espacios públicos inadecuados, grupos
de delincuentes, centros de tolerancia, patrullajes no continuos, pocos uniformados, peleas,

63 Se excluyó dentro de la metodología a actores como representantes de los comités de seguridad barrial, actores de las asociaciones
y ligas barriales que no son sujetos activos o que no tuviera participación en el Consejo de Seguridad zonal. Tampoco se levantó
información a todos los policías comunitarios de las zonas, pues se tomó una muestra representativa para avalar resultados.

140
escándalos y falta de programas de prevención son los que determinan varios tipo de delitos que
cotidianamente suceden en esta zona. De hecho, el robo y asalto a individuos tiene una frecuencia
de 6,19; el asalto y robo a domicilios tiene una escala de 4,83 y el robo y asalto a locales de comercio
llega a una frecuencia de 3, 18.

Escenarios de la violencia en Quitumbe: las noches y los


fines de semana
Los días de fin de semana hay más delitos, según los encuestados en Quitumbe, especialmente
los viernes y los sábados debido a la feria de autos que se realiza en el área y la constante venta de
alcohol. El evento implica asimismo robo y estafa. Los domingos no son días de descanso para
la delincuencia: se consideran inseguros por los altos niveles de violencia intrafamiliar y por el
consumo de bebidas alcohólicas. Otro evento (feria libre de comercio) que se da los martes, genera
una alta concurrencia que también provee un escenario para el robo y asalto a personas.
Los actores señalan tiempos en los que se concentran los hechos criminales, los cuales van
a los extremos del día. A partir de las 19h00 hasta las 23h00 se reportan crímenes, especialmente
en los fines de semana. No obstante, más del 20% de los encuestados señalan horarios de entre
semana durante la mañana, es decir, desde las 7h00 hasta las 12h00. En este rango de tiempo las
víctimas son personas que se trasladan a sus actividades laborales y estudiantes de colegio al salir de
clase. El 20% de los encuestados también involucran los horarios de 13h00 a 18h00 como lapsos de
asalto y robo a individuos que regresan de clases y trabajos.
Se nota que la inseguridad se “activa” en momentos de gran afluencia de gente. De hecho,
el 80% de los encuestados considera a los mercados un sitio de concentración no solo de personas,
sino también de delitos, mientras que el 60% observa a los parques, las calles secundarias y las
afueras de los centros comerciales como los lugares de peligro.
De acuerdo a opiniones de actores determinados, los sitios más peligrosos en Quitumbe son
Chillogallo (la Plaza Cumandá, un sitio conocido como “Caballito” que está a las afueras de un
conocido supermercado de la capital), sitio con la mencionada afluencia de personas que “ayuda”
a los ladrones. Igualmente en esta Administración sectores como La Ecuatoriana, Matilde Álvarez y
Turubamba presentan una fuerte conflictividad –violencia intrafamiliar y riñas callejeras-, así como
robos y asaltos a casas y a individuos, todo ligado a la venta de alcohol y de estupefacientes, así como
la falta de alumbrado público.
El sector entre la Av. Sucre y Amaruñan, estaría especificado en el asalto a personas
particulares, pues en este perímetro se encuentra el nuevo Terminal Terrestre y un centro comercial
del Sur (zona de alta concurrencia). Adicionalmente, en la parte del parque industrial (Turubamba
de Monjas), y barrios como El Beaterio, Nueva Aurora, El Girón, San Francisco del Sur, Pueblo solo
Pueblo hay zonas deshabitadas, con falta de iluminación, y concentración de venta de alcohol, las
cuales, por sus características se transforman en “teatros” de la violencia cotidiana.
Se realizó un análisis comparativo, como se puede observar en el mapa, de la percepción
que tienen los actores involucrados en el tema de seguridad sobre barrios o lugares más peligrosos,
con la información del OMSC sobre robo/asalto tanto a personas como a domicilios (trabajo que
se repite en el resto de Administraciones) y se pudo comprobar que la información que se levantó
a través de la encuesta se cruza con la información que recoge el organismo municipal indicado. La
visión de los actores involucrados en el tema de seguridad está ligada a la problemática de seguridad
y a los criterios del Observatorio Metropolitano de Seguridad Ciudadana.

141
Mapa N°1

Barrios más inseguros según encuesta a autoridades en seguridad


Administración Zonal Quitumbe

Fuente: OMSC/Diciembre de 2010


Elaborado por: OMSC

142
La Administración Eloy Alfaro: pandillas juveniles e inseguridad
En la Administración Zonal Eloy Alfaro, más del 70% de los actores de seguridad la enmarcan
como una zona poca segura y más del 20% la definen como una zona nada segura. Existen factores
de incidencia cercanos al caso Quitumbe (drogas y alcohol) que generan peleas y escándalos, los
cuales han terminado en homicidios. Adicionalmente, más del 40% de los actores señalan la
falta de alumbrado público como un elemento de inseguridad. A esto se añade la existencia de
centros diversión y de tolerancia, espacios públicos inadecuados con pocos policías en patrullaje
(en relación al tamaño de la zona), y grupos delincuenciales y pandillas juveniles. Frente a estos
problemas, la comunidad no cuenta con programas de prevención dirigidos hacia ellos o creados
desde sus instancias.

El crimen organizado y el asesinato amenazan durante las


horas nocturnas
La noche es el momento del día en que hay más inseguridad en el área, según la mitad de los
actores encuestados, sobre todo a partir de las 19h00 hasta las 23h00 (más del 50% de encuestados).
Desde el día jueves se da esta tendencia. Los homicidios mencionados se dan por las riñas callejeras.
Robos y asaltos a personas, domicilios y locales comerciales se dan en esta franja, así como casos de
violencia intrafamiliar. En la tarde (13h00 a 18h00), la salida de los colegios y los trabajadores que
vuelven a sus hogares implican también un aumento de delitos en contra de la propiedad (20% de
los encuestados).
Las riñas callejeras por el consumo de alcohol y drogas se alzan como el delito predominante
en una escala de 0 a 10 (7,00). La violencia intrafamiliar se nota en un 6, 07. Cabe anotar que
las pandillas son un problema de alta densidad en Eloy Alfaro y se registran espacios públicos
inadecuados, junto a lugares de diversión y tolerancia. El robo y asalto está en 6,19 en la escala 0-10
–individuos-, mientras que el robo y asalto a negocios está en un 5,30 y 3,70. Según la opinión de
los entrevistados (un 40% de los actores de seguridad), existiría una vinculación de extranjeros con
la estafa, la extorsión y las amenazas (estarían relacionados con la venta de drogas y el prestamismo).
En esta zona las canchas deportivas (más del 40% de los encuestados), así como otros
espacios públicos como parques, avenidas y calles secundarias (más 50% de los encuestados) se han
transformado en espacios vulnerables para el delito. Los sitios se han vuelto lugares de consumo de
alcohol, mientas que las avenidas tienen lugares de diversión que llaman a la inseguridad. El robo y
asalto en calles secundarias poco iluminadas se ha vuelto cotidiano.
Según el OMSC, el homicidio en esta zona tiene un alto nivel en comparación al resto de la
Capital; en un escala de 0 al 10 se cataloga con un 2,70. Estos hechos se relacionan al consumo de
bebidas y estupefacientes que terminan en riñas y violencia. De hecho, la Ferroviaria, barrio de la
Administración, se considera ya como zona roja pues sufre el embate del expendio y consumo de
drogas y alcohol. Hay grupos delincuenciales y pandillas juveniles, así como espacios inadecuados
que han incidido en la ejecución de varios delitos en este lugar.
Santa Rita, barrio adyacente al sector de Chillogallo, presenta alta inseguridad. Solanda, en
la parte de la Michelena, la calle J y el parque lineal Solanda tiene una zona de pandillas y grupos de
jóvenes ligados al consumo de psicotrópicos. Se los percibe como violentos por su forma de vestir
y hablar, así como por su agresividad. Su modus operandi es de andar en grupo y protagonizar riñas.
Aspectos como pandillas, zonas de tolerancia y diversión, falta de alumbrado público y la

143
venta de drogas y alcohol se repiten en los alrededores de un centro comercial de la Administración.
Esos males aquejan también a los sectores Villaflora, Chimbacalle, Guajaló, Yahuachi, Chilibulo,
La Argelia, San Bartolo, La Mena, Lucha de los Pobres.
Finalmente, se puede señalar que la percepción de los encuestados está en eje con los
lineamientos de seguridad ciudadana del OMSC, sobre la peligrosidad de barrios en la zona.
Mapa N°2

Barrios más inseguros según encuesta a autoridades en seguridad


Administración Zonal Eloy Alfaro

Fuente: OMSC/Diciembre de 2010


Elaborado por: OMSC

144
La Administración Centro:
inseguridad ligada a la prostitución callejera
Más del 80% de los actores encuestados delimitan a la zona Centro, como una zona poco
segura, mientras que resto la consideran insegura. Los asaltos y robos a personas se darían en una
frecuencia de 7,58 en la escala 0 a 10, donde 0 es ausencia. La violencia intrafamiliar llega al 6,84,
las riñas callejeras a 6,37, y los robos/asaltos a domicilios y locales a 4,53 y de 3,74 respectivamente.
Más del 60% de los encuestados indican que la venta de alcohol y drogas están ligados a la
delincuencia, mientras que la prostitución callejera (junto a las peleas, los lugares de tolerancia,
los grupos de delincuentes y la falta de prevención comunitaria) se señala en más del 40% de los
tomadores de decisión.

El delito en el Centro es pan de cada día


La delincuencia tiene una ocurrencia diaria en la Administración Centro, pero los fines
de semana (viernes y sábado) se señalan especialmente (más del 70% de encuestados). El 40% de
tomadores de decisión también indican a los jueves y martes como jornadas de especial atención.
La noche, de 19h00 a 23h00, es el horario más inseguro, junto con el de las 7h00 a 12h00, pues esta
zona tiene en el horario una alta cantidad de población flotante64, que aumenta con los trabajadores
y estudiantes del lugar.
Más del 40% de los encuestados señalan como sitios de peligro a los parques en mal estado
con nada de iluminación, donde se consume alcoho y drogas. Las calles secundarias son escenarios
de venta de psicotrópicos, de lugares de diversión, locales de tolerancia y prostitución callejera. Los
mercados, por su concentración de gente, también son de cuidado.
Según la percepción de los actores los barrios más inseguros o donde se cometen cotidianamente
delitos y hechos violentos son: San Roque; mencionan que a las afueras del mercado de ese sector, por la
gran cantidad de gente que se concentra, se dan normalmente robo/asalto a personas. Lo mismo ocurre
en el sector de La Marín, pues el grupo de encuestados señala la venta de alcohol, drogas, delincuentes,
lugares de tolerancia y de diversión de manera clandestina, poca y deficiente iluminación, etc.
San Sebastián, San Juan y San Marcos son barrios que se califican como peligrosos, en donde se
repiten los delitos de robo, asalto, riña callejera, violencia intrafamiliar, así como los factores de ventas
de drogas y alcohol; presencia de lugares de tolerancia, falta de iluminación, delincuentes, y espacios
inadecuados. Toctiuco, la Colmena, El Panecillo y La Loma poseen los mismos factores, y se repiten
el robo, asalto y riña callejera. Drama semejante es parte de la cotidianidad de El Tejar, El Ejido; La
Vicentina, Jardín del Valle (Monjas), Lomas de Puengasí y el sector de Julio Moreno (El Dorado).
El sector de la González Suárez (Centro Histórico) tiene como rasgo la población flotante,
ese grupo de personas que transitan en el sector aumenta la delincuencialidad, pues esta población
junto a la prostitución callejera, la venta de drogas, la venta de alcohol, espacios inadecuados,
lugares de tolerancia, iluminación deficiente, convierte a este sector en una zona apta para todo
tipo de delitos.
En el análisis comparativo que se realizó en el mapa donde se georeferencia la percepción de
los actores se puede inferir que la apreciación que tienen sobre el problema de inseguridad de la
zona está ligado a los criterios que el OMSC maneja respecto a esta problemática.

64 Se debe tomar en cuenta que en este sector se presenta mucha población flotante, especialmente en el Casco Colonial lo que genera
que las cifras de los delitos se inflen o aumenten en ciertos días u horarios y en relación a otras zonas.

145
Mapa N°3

Barrios más inseguros según encuesta a autoridades en seguridad


Administración Zonal Centro

Fuente: OMSC/Diciembre de 2010


Elaborado por: OMSC

La seguridad en las parroquias rurales, el caso de la


Administración Zonal Los Chillos
La ruralidad de la zona de Los Chillos deja observar delitos específicos a esta particularidad.
La venta de alcohol en las parroquias rurales hace que más del 90% de los encuestados consideren

146
a la zona poco segura (esto sobre todo en fiestas y en fines de semana). Hay que señalar que la
frecuencia de la violencia intrafamiliar en la escala 0 a 10 es de 8 en este contexto, y que la riña
callejera tiene una cotidianidad de 6,38.
Más del 60% de los encuestados subraya que estas zonas rurales, al tener poco o ningún
alumbrado y lugares deshabitados, son más sensibles al delito. Más del 40% hablan de la existencia
de lugares de tolerancia, drogas, poca vigilancia, poca prevención y migración externa e interna que
contribuyen a los asaltos y robos a personas (frecuencia 5,33) y a domicilios y locales comerciales
(5,48 y 4,29 respectivamente).
La inseguridad también se percibe en los accidentes de tránsito, que se dan por las avenidas
rápidas que cruzan la Administración, con una frecuencia de 5,86. El consumo de alcohol y el
exceso de velocidad están ligados a este hecho, sobre todo en la avenida General Rumiñahui, la vía
Intervalles y las vías hacia las parroquias del Tingo, Píntag y Amahuaña.

Temporalidades y lugares problemáticos en Los Chillos


Como en el resto de administraciones, se señala especialmente a los fines de semana como los
escenarios donde hay mayor violencia. El 90% de los actores vinculados al tema y más del 20% de los
mismos también señalan al domingo, especialmente en las zonas rurales, ya que se dan riñas callejeras
y violencia intrafamiliar y los hechos aumentan en días festivos por el consumo de alcohol y la afluencia
de gente.
Robos y asaltos a locales comerciales y a personas, así como riñas callejeras y violencia intrafamiliar
suelen darse en la mañana, a partir de las 7h00 hasta las 12h00. Los asaltos y robos a domicilios se dan
en los sectores residenciales a esas horas, cuando sus ocupantes van a sus trabajos o centros educativos.
Calles secundarias (desoladas y con problemas de iluminación), junto con los parques (espacios
de consumo de estupefacientes y alcohol) se han transformado, según el 60% de encuestados sobre
esta Administración, en espacios públicos vulnerables. Más del 40 % señalan a los mercados y avenidas
principales, especialmente señalados por el robo y asalto. Cabe anotar que en el caso de las avenidas, se
registran también accidentes de tránsito y sustracciones de bienes en los locales de comercio.
Conocoto es una de las parroquias que presenta un alto nivel de peligrosidad, con su concentración
de venta de drogas y alcohol. Presenta: zonas deshabitadas, lugares de tolerancia y diversión, alumbrado
público deficiente, con las consecuencias que se han podido advertir en otras zonas. El sector tiene la
particularidad, según los encuestados, de la presencia de, supuestamente prestamistas extranjeros que
al momento de cobrar con un interés elevado generan amenazas. En Guangopolo (Hospitalaria) se da
robo y asalto de personas tanto por la falta de iluminación como por la falta de seguridad en puentes
peatonales. En el sector de la Armenia que es un lugar residencial perteneciente a la parroquia de
Conocoto, existe frecuencia de robo/asalto a personas y a domicilios.
En las parroquias rurales -Amahuaña, El Tingo, Píntag y la Merced- se cometen delitos ligados
al consumo de alcohol como: violencia intrafamiliar y riñas callejeras. En el sector de Miranda y Santa
Isabel en la parroquia de Amahuaña se presenta el robo/asalto a personas. Alangasí es uno de los sectores
donde más se registran asalto y robo a domicilios, ya que es un sector residencial en su mayor parte.
En este sentido, es importante señalar que los datos del OMSC y la percepción de autores están
de acuerdo, con excepción de la violencia intrafamiliar y las riñas callejeras de los sectores rurales (no se
denuncian), esto porque hay algunas zonas que no se cruzan con la georeferenciación de los delitos que
maneja el mencionado organismo municipal.

147
Mapa N°4

Barrios más inseguros según encuesta a autoridades en seguridad


Administración Zonal Los Chillos

Fuente: OMSC/Diciembre de 2010


Elaborado por: OMSC

148
Administración Tumbaco, otro escenario rural
La zona de Tumbaco se considera poco segura (más del 80% de encuestados) se observa una
alta frecuencia de violencia intrafamiliar (7,06 dentro de la escala del 0 al 10), riñas callejeras en
una frecuencia de 6,56 y robo/asalto de personas y domicilios (5,39 y 5,06 respectivamente). Los
factores de incidencia de delitos que se cometen en esta zona son la venta de alcohol (más del 80%
de encuestados); y más del 40% habla de factores como la migración (interna y extranjera), la venta
de drogas y la existencia de zonas deshabitadas.
Al igual que en Los Chillos, las zonas rurales tienen el problema del consumo de alcohol
elevado, especialmente durante los feriados y fines de semana, lo cual es el factor de mayor
incidencia para el cometimiento de delitos como: violencia intrafamiliar y riñas callejeras. En
cambio, en zonas residenciales de Cumbayá y Tumbaco, se dan asaltos y robos a domicilios. La
frecuencia de accidentes de tránsito es de 5,00 en la escala de 0 a 10, nuevamente por el consumo
de alcohol y velocidad en la conducción, a través de las vías rápidas.

Turismo y fines de semana en la delincuencia


La mayoría de delitos se darían los días viernes y sábados, y más del 40% de los actores señalan
que el consumo de alcohol en las parroquias rurales, durante los domingos, apoya a la generación
de violencia intrafamiliar y riñas callejeras. Los horarios o las horas donde más se producen delitos
o se registran incidentes son en la noche a partir de las 19h00 hasta las 23h00, según más del 50%
de los actores.
Los espacios públicos vulnerables a los delitos son las avenidas principales (60% de los
encuestados) por la presencia de accidentes de tránsito, y los parques, donde hay consumo de
bebidas alcohólicas y estupefacientes sumado a su mal estado y poca iluminación, factor que se
repite en las calles secundarias.
La población flotante de la Administración Zonal es sobre todo turística en la Parroquia
de El Quinche, especialmente en fines de semana y feriados, lo que hace que sea un espacio
apto para que se den robos/asaltos a personas y además, por el consumo de alcohol, se registran
casos de violencia intrafamiliar y riñas callejeras. El consumo de bebidas alcohólicas se repite en
Pifo, Yaruquí; Checa, Puembo, Guayllabamba, un contexto en que se dan varios casos de violencia
intrafamiliar y riñas callejeras; los accidentes de tránsito se dan con frecuencia en las vías que
conectan estas parroquias.
La parte residencial de Cumbayá es marco para el robo y asalto de domicilios. La zona
comercial es un sitio que conlleva delitos como el robo/asalto a personas, riñas callejeras y robo/
asalto a locales comerciales; el mismo caso se da en Tumbaco, donde la venta de bebidas alcohólicas
y drogas también genera escándalos públicos. La incidencia de accidentes de tránsito en las vías
rápidas y la falta de iluminación y mantenimiento de calles secundarias y parques vuelve a presentarse
con los mismos problemas de seguridad.
Los datos de percepción de esta Administración coinciden con los del OMSC. Sin embargo,
la violencia intrafamiliar, el robo y asalto a personas y las riñas callejeras no están tomados en el
registro porque no se denuncian, pero los actores los perciben en su cotidianidad.

149
Mapa N°5

Barrios más inseguros según encuesta a autoridades en seguridad


Administración Zonal Tumbaco

Fuente: OMSC/Diciembre de 2010


Elaborado por: OMSC

150
Menor conflictividad comunitaria y familiar: la Administración
Eugenio Espejo (Norte)
El robo y asalto a personas entra en Eugenio Espejo en el 6,44 de la escala, mientras que el
asalto robo a domicilios y a locales comerciales es de 5, 39 y 4,89 respectivamente. En la zona, la
percepción de violencia intrafamiliar y riñas callejeras es menor.
A pesar de que la percepción de violencia familiar y comunitaria es leve; el 70% considera
a la zona poco segura por los factores de locales de diversión, venta de alcohol, drogas, lugares
de diversión. Más del 40% de los encuestados señalan a espacios públicos poco adecuados y, de
acuerdo a su visión, migración interna y externa. Lugares de tolerancia, mal alumbrado y grupos
delincuenciales completan el cuadro que entra en la tendencia de las otras administraciones.

El Norte frente a la delincuencia


La frecuencia de delitos se da los viernes y sábado, sin olvidar el asalto y robo a domicilios,
personas y locales comerciales entre semana; esto se da sobre todo de 7h00 a 12h00, en horario
laboral y de planteles educativos; más del 20% de los encuestados registran robo y asalto –locales y
personas- y riñas callejeras entre las 19h00 y 23h00.
Los espacios públicos, que más del 80% de los actores responsables e involucrados en el tema
de seguridad señalan como vulnerables, son los parques y en menos porcentaje pero, sin dejar de
ser importante, indican también a las vías secundarias y las avenidas principales –tienen lugares
de diversión, tolerancia, estupefacientes y consumo de etílicos-. El consumo de psicotrópicos en
el espacio público y la falta de alumbrado son los factores mencionados para la vulnerabilidad de
estos lugares.
Los actores encuestados señalan diversos barrios que, según su percepción se podrían
catalogar como los más peligrosos de la zona, pues mencionan que en estos lugares es donde
cotidianamente se registran delitos y actos violentos. Con gran énfasis nombran todo el sector que
rodea a la Universidad Central, ya que se dan cotidianamente robo/asalto a personas y a domicilios,
pues existe una dinámica de varios factores en este lugar como venta de alcohol, drogas, grupo de
delincuentes, lugares de diversión al igual que lugares de tolerancia clandestinos y prostitución.
También mencionan los sectores de la Plaza de Toros, La Carolina, La Florida, La Prensa,
la Concepción, el sector del Pinar Alto y Bajo, el sector del conocido hospital oncológico y sus
alrededores, San Isidro del Inca, La Floresta, el sector de la Mariscal desde la Colón hasta La Patria
-desde la 12 de octubre hasta la 10 de Agosto-; los alrededores del Estadio y del centro comercial
aledaños como lugares donde ocurren asalto/robo a personas, a domicilios y a negocios. Señalan
además el sector de Cochapamba Sur como un barrio donde hay mucho consumo de alcohol y
drogas que desencadenan delitos como violencia intrafamiliar, amenazas y riñas callejeras, saca
pintas (robo en cajeros) entre otros.
La percepción de los actores sobre algunos sectores no se cruzan con los datos del OMSC,
pero globalmente la realidad del último tiene que ver con la visión de los primeros.

151
Mapa N°6

Barrios más inseguros según encuesta a autoridades en seguridad


Administración Zonal Norte

Fuente: OMSC/Diciembre de 2010


Elaborado por: OMSC

152
Administración La Delicia: alrededor del límite norte de la
ciudad
La venta de licor en La Delicia es mencionada como uno de los factores de mayor incidencia
para el delito, y es considerada como zona poco segura (más del 80% de los encuestados). El mismo
porcentaje señala a las drogas como factor de incidencia, así como zonas deshabitadas, existencia
de espacios públicos inadecuados, pocos policías en relación a la extensión de la zona y la falta de
alumbrado público.
Los delitos que registran los actores de seguridad con una frecuencia de 5,24 son violencia
intrafamiliar y riñas callejeras (frecuencia de 5,00). El asalto/robo a personas y a domicilios
presentan una frecuencia dentro de la escala de 0 a 10 de 5,33 y 4,43 respectivamente.
La Delicia considera a los días más inseguros como el viernes y el sábado (más del 70%
de los encuestados), pero también señalan que ocurren delitos con mayor porcentaje en los días
domingos, especialmente por la venta y consumo de alcohol. Esta administración también tiene
zonas rurales, en donde este hábito genera violencia intrafamiliar y riñas callejeras.

Cotocollao como zona conflictiva


En este espacio se trastocan los horarios de frecuencia de delitos, si bien la noche está siendo
tomada en cuenta por más del 30% de los encuestados, más del 50% de los actores señalaron
el periodo de las 13h00 a las 18h00, es decir, salidas de actividades diarias. Más del 60% de los
encuestados señalan a las avenidas principales como sitios de delito, mientras que parques, mercados
y calles secundarias están indicados en más del 40% de los actores. Se dan robos/asaltos a personas
fuera y en los alrededores de los mercados y centros comerciales por la gran afluencia de gente. Los
parques se vuelven vulnerables debido a que es uno de los lugares donde hay mucho consumo de
drogas y alcohol. La iluminación pública vuelve a ser un problema.
Dentro de esta zona es importante mencionar ciertos sitios de alta conflictividad, como
es el parque de Cotocollao y sus alrededores, también toda la calle Lizardo Ruíz y la Avenida 25
de Mayo. Aquí se puede ver nuevamente la combinación de robo y asalto a personas y domicilios
junto a riñas callejeras, venta de alcohol y drogas, lugares de diversión, grupos de delincuentes,
pocos uniformados y lugares inadecuados. Adicionalmente, está el sector de La Ofelia, con la feria
libre y el supermercado cercano, donde se registra toda clase de robos, riñas callejeras y violencia
intrafamiliar. La aglomeración de gente, así como la venta de drogas, hace a esta área de alta
peligrosidad. El robo y las riñas callejeras se encuentran también dadas por el estadio y el centro
comercial que están en las cercanías. Se dan robos a personas y domicilios en la parte residencial
de Los Cipreses.
En los sectores de Pisulí, La Bota, Mena del Hierro y La Roldós, existe otro tipo de actos
delictivos ligados al consumo de alcohol y drogas (riñas callejeras, amenazas y violencia intrafamiliar).
En el Comité del Pueblo, a parte de registrarse delitos como violencia intrafamiliar, amenazas, riñas
callejeras se da el asalto/robo a personas.
Señalan que en el sector de la Quito Norte y Colinas del Norte también son lugares donde
generalmente se cometen delitos al igual que en el sector de la Panamericana Norte en los barrios
de Santa Lucía, Monge Donoso y Ponciano Bajo. Este último sector presenta por un lado zonas de
tolerancia y diversión con alta venta de alcohol y drogas y, por otra parte, espacios residenciales que
se ven afectados por este hecho.

153
Carcelén Bajo es uno de los barrios más peligrosos de la zona, pues la venta de drogas y de
licor; la presencia de grupos de delincuentes, espacios públicos en mal estado, pocos uniformados,
entre otros factores, han hecho de este lugar una zona donde se registran varios delitos como
violencia intrafamiliar, amenazas, riñas callejeras, robos y asaltos. Estos acontecimientos no se
suelen denunciar. ¿Qué diferencia hace este hecho? Esto implica que hay ciertas circunstancias y
situaciones delictuales que se generan en lugares específicos, pero que en varias y muchas ocasiones
no son denunciadas por la ciudadanía, por lo que no se registran en la información del OMSC.
Son las cifras negras señaladas al inicio de este capítulo. No obstante, la percepción de zonas de
inseguridad de los actores y la del OMSC están ligadas.
Mapa N°7

Barrios más inseguros según encuesta a autoridades en seguridad


Administración Zonal La Delicia

Fuente: OMSC/Diciembre de 2010


Elaborado por: OMSC

154
Las invasiones en la Administración Zonal Calderón
Los encuestados vieron a Calderón como área poco segura en más del 80%, relacionado
esto nuevamente a las sustancias psicotrópicas, mientras que más del 60% concuerdan en factores
como: lugares de diversión, no hay alumbrado público en algunas áreas, existe migración (interna
y extranjera), existen pandillas y pocos policías igualmente. Los delitos que los encuestados
consideran que ocurren cotidianamente dentro de esta zona son: violencia intrafamiliar y robo/
asalto a personas con una frecuencia de 6,84 y 6,63 respectivamente; también señalan que se dan
otros delitos aunque con menos frecuencia pero que no dejan de ser importantes como son el
asalto/robo a domicilios con una frecuencia de 5,79, riñas callejeras con 5,05 y asalto/robo a locales
comerciales que con una frecuencia de 4,00. Se ha indicado que las invasiones, especialmente de
migrantes, habrían generado delitos de extorsión, amenazas y riñas relacionado a este factor.

Tiempos y lugares delincuenciales en Calderón


La inseguridad vuelve a ser un elemento de las noches de viernes y sábados en Calderón
(19h00-23h00). Más del 70 % de la muestra de población considera esto, pero los antisociales
también suelen preferir el espacio vespertino de las 13h00 a las 18h00 (casi el 30% de encuestados).
Las precauciones se piden en este periodo por la aglomeración de gente que sale de sus estudios y
de sus labores.
La iluminación es deficiente en los parques y avenidas secundarias, por lo que la vulnerabilidad
de estos sitios se señala en más del 60% de los casos. En las avenidas, por el expendio de drogas y
bebida, se generan riñas callejeras y violencia intrafamiliar. En esta zona el sector de Carapungo,
San José de Morán y el barrio Central son los sitios que se entienden como más peligrosos, donde
se registran robos y asaltos tanto a personas particulares como a firmas comerciales.
En la Tola, San Juan de Calderón y Bellavista se da el robo a domicilios por, sobre todo, la
deficiencia de alumbrados. En Oyacoto, Llano Chico y Llano Grande la delincuencia está ligada al
alcohol, y son actos no denunciados, en la mayoría de los casos, los referentes a las riñas públicas y
a la violencia doméstica.
Las vías principales (Marianitas y Panamericanas) son espacios en los que locales, domicilios
y personas se ven expuestos a los asaltos y robos. Zabala, con su ocupación ilegal de tierras y, según
encuestados, su migración interna y externa, es un núcleo de riñas, la violencia doméstica, la venta
de alcohol, la extorsión y la amenaza.
El análisis concordó con el OMSC, en cuanto a barrios inseguros, con los actores, pero hay
zonas indicadas que no están denunciadas, por lo que la institución no las registra.

155
Mapa N°8

Barrios más inseguros según encuesta a autoridades en seguridad


Administración Zonal Calderón

Fuente: OMSC/Diciembre de 2010


Elaborado por: OMSC

156
“La Zona”: la Gerencia La Mariscal
La Mariscal, conocida como “La Zona” en la jerga juvenil por su concentración de centros
de diversión, merece un análisis independiente. Este sector jurisdiccionalmente pertenece a la
Administración Norte. El barrio es pequeño con alrededor de 1900 predios que comprenden desde
la Avenida Orellana por la parte norte hasta la Avenida Patria al Sur y desde la 10 de Agosto por
el Oeste hasta la 12 de Octubre por el Este. Tiene una mezcla de sitios de tolerancia, locales de
esparcimiento, restaurantes, hoteles, instituciones públicas, centros educativos y bancos.
Al igual que su composición, las opiniones sobre La Mariscal son variadas: más del 30% de
los actores encuestados definen a esta zona como una zona bastante insegura, otro 30% la define
como una zona poco segura y el resto de los actores la enmarcan como una zona nada segura. Se
dice también que el robo y asaltos a personas es el crimen de mayor frecuencia, 8,28 en la escala, y
las riñas callejeras con una frecuencia de 8,33. También hay en frecuencia media de delitos como
el robo/asalto a locales comerciales (5,67), amenazas y robo/asalto a domicilios con una frecuencia
de 5,94 y 5,04 respectivamente.
“La Zona” tiene la lamentable particularidad, casi diaria, de los homicidios, asesinatos,
estafas, saca pintas y extorsión. La complejidad del sitio, junto con la población flotante hace a
La Mariscal uno de los lugares más peligrosos y vulnerables dentro del problema de seguridad del
Distrito Metropolitano de Quito.

Mafias y microtráfico: la noche de La Mariscal


Los factores con mayor incidencia y que se confabulan para propiciar un ambiente violento
son la venta de alcohol y drogas. Existirían, según los encuestados, mafias conformadas por familias
enteras. Se señalan a extranjeros que están vinculados con los estupefacientes y sicariato. Hay
además prostitución callejera, lugares de diversión donde se expende drogas y alcohol, grupos
de delincuentes, y no hay los suficientes programas de prevención. Las riñas callejeras, por la
intoxicación, suele terminar en homicidios.
Al ser una “zona rosa”, con varios locales de diversión y tolerancia, La Mariscal presenta
escenarios violentos sobre todo los jueves, viernes y sábados. Las horas donde se registran
cotidianamente delitos se dan a partir de las 18h00 a las 23h00; la madrugada no se salva: hay
delitos, con menor frecuencia, entre las 24h00 y las 6h00. También hay hechos en las tardes,
cuando se abren los locales de diversión y cuando hay salida de los estudiantes y trabajadores que
se concentran en el sector.
Todos los actores señalan la vulnerabilidad de las calles secundarias, por su falta de iluminación
y afluencia de gente. Estos lugares presentan centros diversión y tolerancia, prostitución callejera,
venta de alcohol y drogas, así como robos y asaltos a individuos, peleas, amenazas, asesinatos y
extorsión, etc. Más del 30% de los encuestados señalan también a las avenidas principales y los
parques como espacios vulnerables o sensibles a los delitos. Se repite ahí la venta de sustancias
alcohólicas y psicotrópicas, deficiencia de alumbrado, peleas, prostitución callejera y la cercanía de
los locales de entretenimiento y tolerancia.
La Plaza Foch, centro vital de “La Zona” no sería el lugar de actos violentos: es la periferia
de este sitio donde se genera la delincuencia, no solo por la falta de alumbrado público, sino por
el menor control policial. Las vías secundarias y las avenidas principales son los centros de ventas
de drogas y alcohol y escándalos. También se notan grupos de delincuentes. Al respecto, se indica
que las calles Calama, Pinto, Lizardo García, Juan León Mera, Avenida Patria, Baquedano, Roca y

157
Tamayo, Carrión, Veintimilla, Avenida Colón, Wilson, Cordero, Avenidas 10 de Agosto y Patria,
Reina Victoria, Santa María y Juan León Mera, Rábida y la Niña, son áreas dónde hay robo/asalto
a personas, a domicilios, a locales comerciales, homicidios, riñas callejeras, asesinatos, saca pintas,
sicariato, etc. Los estudiantes son vulnerables a los robos y asaltos. Frente a esto actores y OMSC
concuerdan en que La Mariscal es de alta peligrosidad. Las percepciones de los actores están ligadas
al criterio de la institución sobre la seguridad de la zona.
Mapa N°9

Barrios más inseguros según encuesta a autoridades en seguridad


Gerencia La Mariscal

Fuente: OMSC/Diciembre 2010


Elaborado por: OMSC

158
50,0

40,0

30,0 TENENCIA DE ARMAS


PLAGIO
20,0 HOMICIDIO (art. 449)

Apuntes metodológicos sobre coordinación


ASESINATOde acciones
(art. 450)
10,0 LESIONES (art. 463)
Se realizó también un análisis multivariante de información para relacionar las variables y
EXPLOTACIÓN SEXUAL A MENORES (art. 504.4)
dar indicios de la correspondencia que tienen las respuestas de los miembros de las instituciones
VIOLACIÓN (art. 512)
0,0 Este análisis tuvo las variables de ocupación (en zona administrativa),
escogidas. planificación de
2005 2006 2007 2008 2009
toma de decisiones / criterios AÑO
de diseño de acción; junto con las acciones para reducir la violencia.
Se encuestaron a los actores de la sociedad y la Policía Metropolitana / Municipios, Bomberos y
Policía Nacional, a miembros del Gobierno Central y Municipio de Quito. Elaborado por el autor

Gráfico N°1

Nivel de correspondencia que tiene cada grupo de actores

2,000

GOBIERNO
CENTRAL
1,500

1,000

BOMBEROS
,500

MUNICIPIO POLICÍA NACIONAL


,000

-1,500 -1,000 -,500 ,000 ,500 1,000 1,500

POLICÍA
-,500 METROPOLITANA
ACTORES
DE LA SOCIEDAD

-1,000

Elaborado por: OMSC Elaborado por: Johana Herrera Albuja

Según los resultados del análisis múltiple, se puede decir que los actores de la sociedad y la
Policía Metropolitana, así como la Policía Nacional, Bomberos y el personal que trabaja en temas
de seguridad del Municipio, concuerdan con las respuestas acerca del criterio para diseñar el accionar diario
y las acciones que se realizan antes de implementar un plan para reducir la violencia.65 Por otro lado, las
Denuncias
personas que fueronde violencia
encuestadas y queintrafamiliar
se les identificó comoen actores
comisarías de Central
del Gobierno Quitoen los
que se encuentran principalmente los tenientes políticos y miembros de las juntas parroquiales, no
concuerdan
15.000 con ningún otro grupo de personas que fueron clasificadas por su ocupación. MUJERES

Además, el personal encuestado de la Policía se fundamenta en las estadísticas HOMBRES y


georeferenciación de su institución y en la información del OMSC para diseñar sus planes y
10.000

estrategias diarias. En cambio, los funcionarios del Municipio trabajan en zonas administrativas,
mientras
5.000 que los bomberos se fundamentan en un diagnóstico de zona y priorización de problemas
sobre estadística y georeferenciación. Por otro lado, la Policía Metropolitana, y los miembros de
comité de0
seguridad y dirigentes barriales principalmente socializan con la comunidad para reducir
2009 2010 2011
65 Cursivas usadas por la autora para enfatizar

Fuente: Informes de Seguridad Ciudadana del OMSC años 2009 al 2011


Elaborado por: Mercy López Martínez
159
la violencia. Tienen criterios de observación y diagnóstico para diseñar el accionar diario dentro
de la zona.
Los actores de parte del Gobierno central como tenientes políticos, comisarios o miembros
de la junta parroquial se basan en otros criterios diferentes a los que se encuentran categorizados:
experiencia profesional, reuniones comunitarias, etc. para diseñar el accionar diario. Si bien
hay atención al tema, no se toman en cuenta la coordinación con las autoridades competentes y
las denuncias de la comunidad de manera significativa en ningún grupo. No hay, entonces, una
organización con autoridades antes de implementar una planificación orientada a reducir la violencia.
Sobre las repuestas de valoración de delito por zona (del 0 al 10) y el nivel de la seguridad de
las mismas, se ha inferido que la mayoría de personas encuestadas catalogan a la zona como nada
segura o bastante insegura y también ubican a los delitos de asalto y robo a personas, homicidios y
riñas callejeras entre las escalas más altas de peligrosidad, lo cual muestra un nivel de concordancia
adecuado con los que responden. Cabe anotar que la violencia intrafamiliar no se asocia como
delito para definir la zona como insegura. El resto de delitos entra en la caracterización mencionada.

Conclusiones
La investigación ha involucrado actores de toma de decisiones a través de encuestas y
entrevistas, permitiendo contar con una información amplia, detallada y completa sobre la realidad
de cada zona en el tema de seguridad; ésta metodología además ha permitido realizar un diagnóstico
profundo y minucioso sobre el problema de seguridad que enfrentan cada localidad.
El trabajo amplía la labor del OMSC sobre hechos como muertes por causas externas
(homicidios, suicidios, muertes por accidentes de tránsito y muertes accidentales), delitos contra
la propiedad, a personas, a domicilios, locales comerciales, a empresas, delitos sexuales, violencia
intrafamiliar y de género que sin lugar a dudas sirven como herramienta de apoyo técnico para el
diseño de estrategias y toma de decisiones.
Sin embargo, si bien se ha mostrado un escenario de la violencia en Quito, no hay forma de
evidenciar, en este trabajo al menos, la verdadera problemática que sucede en cada localidad, ya que
la ciudadanía en muchas ocasiones no denuncia varios actos violentos y delitos. Adicionalmente,
el asunto no solo tiene como núcleo los hechos que ocurren: hay que recordar que estos problemas
están determinados por factores que se presentan de acuerdo a la particularidad de cada lugar.
Según la percepción de los actores encuestados los actos delictivos que con mayor frecuencia
suceden en Quito son las riñas callejeras, uno de los mayores indicadores de intolerancia y que en
su mayoría llegan a ser la causa de los homicidios. La magnitud de la violencia intrafamiliar no se
ha podido constatar, pero se señala con vehemencia, ya que esto no se suele denunciar. Este es un
delito invisibilizado.
Por otra parte, se concluye que los factores de mayor incidencia en el cometimiento o
determinación de los delitos en todas las zonas administrativas son la venta de alcohol y de drogas.
Aunque el Gobierno Central ha priorizado políticas públicas, endurecimiento de las penas e
intensificación de controles frente a esta problemática, se constata que aún son los factores que más
inciden en la ejecución o realización de actos delincuenciales.
Es importante mencionar que dentro del análisis multivariante se concluye que la
coordinación entre actores de seguridad no es un indicador preponderante, lo que implica que
no existe la organización adecuada entre éstos al momento de realizar actividades y planes frente
a la inseguridad local. Esto genera actividades aisladas de acuerdo a la óptica y percepción de cada

160
actor. Así se duplican esfuerzos sin conseguir objetivos relevantes, y sin generar actividades con sus
respectivos responsables. Al final, esto evita las acciones coordinadas y los resultados eficientes.
Otra importante conclusión es que no existe una correspondencia o concordancia entre los
actores sobre la problemática de seguridad dentro de cada zona, es decir que no todos identifican
al mismo problema de seguridad como prioritario, lo cual permite deducir que la identificación
de la problemática de seguridad en cada zona o la priorización de los problemas de seguridad se
encuentra ligado al indicador coordinación.
En el análisis múltiple sobre este indicador, el nivel de coordinación que se da entre actores
no tiene un peso significativo, lo que nos permite tener un panorama de que generalmente se da
un trabajo aislado, donde cada uno prioriza los problemas de seguridad de acuerdo a su percepción,
sin realizar un diagnóstico y un trabajo conjunto en el que se desarrolle una jerarquización de
problemas y un diseño de estrategias y acciones coordinadas y direccionadas en el tema de seguridad.

161
Metodología para la recolección
continua de datos de femicidios en
el Distrito Metropolitano de Quito66
67
Por: Mercy López Martínez

Este trabajo hace un exhaustivo análisis documental y brinda importantes datos sobre el femicidio en la
ciudad de Quito. El proceso también propone una metodología para la recolección continua de estos hechos,
que se realizó a través de la búsqueda y registro de este tipo de asesinatos en el aparato judicial ecuatoriano,
en diarios, en certificados de defunción, en medios de comunicación, web especializadas institucionales y
en entrevistas. El presente trabajo muestra también la labor del Observatorio Metropolitano de Seguridad
Ciudadana (OMSC) para actualizar sus datos frente al femicidio, por lo que se convertiría en pionero a nivel
de los sistemas de archivos de este tipo.68
Esta metodología se desarrolla para posicionar el tema y mostrar sus cifras, evitando la invisibilización de
esta clase de violencia en contra de la mujer. Adicionalmente, se realiza para combatir la impunidad al mostrar
la no judicialización y la falta de sentencias ejecutadas sobre casos de femicidio. Así, los obstáculos para acceder
a la información sobre el tema, los problemas de mantenimiento de archivos, y la poquísima digitalización de
documentos se unen al desconocimiento real de las cifras e identidades de las mujeres asesinadas, y al nulo
conocimiento de los maltratos que vivieron antes de su fallecimiento69. Por lo tanto, el registro también ayuda
a mostrar con diversas evidencias cómo el patriarcado aún es un elemento de trascendencia del hombre sobre la
mujer. Una cuestión de vida o muerte.
Además de las fuentes ya señaladas, la autora recurrió a espacios como los Centros de Equidad y
Justicia (CEJ) ubicados en las ocho administraciones zonales del Municipio de Quito -cuentan con servicios de
atención legal/sicológica y social a casos de violencia-. Se usaron también los registros de ingresos de casos de
las fiscalías que están ubicadas en los CEJ. Se accedió a la Ficha No. 008 del Ministerio de Salud Pública,
utilizada en todas las salas de emergencia de los hospitales públicos en Quito y que posee un casillero, que
corresponde al CIE 10, en donde se registran los incidentes de violencia de la paciente. Igualmente, los partes
oficiales de la Policía Nacional, responsable del levantamiento de cadáveres, y la base de datos de Medicina
Legal en Fiscalía y en la Policía Nacional fueron herramientas necesarias.
Además de solicitar que actores policiales, judiciales, municipales y de trabajadores de la salud tengan
conocimiento sobre el femicidio para su registro a futuro en sus diferentes labores, la autora propuso variables, en
adecuación al sistema de registros del OMSC, con tres categorías: femicidios (homicidios en contexto de la violencia
en contra de la mujer, VCM), sospecha de femicidios; y tentativa de homicidios ligados a VCM. Las variables se
proponen desde la autora Ana Carcedo (2010)70:

66 Este texto es una compilación del trabajo con el mismo título (OMSC, 2012), realizado por Mercy López Martínez. Las cifras y datos
corresponden al año de elaboración. Las expresiones vertidas en este texto no reflejan necesariamente la posición del OMSC.
67 Mercy López Martínez. Abogada de profesión con especialidades en Políticas Públicas, Género y Derechos Humanos de las Mujeres
otorgadas por FLACSO- Ecuador y el Centro de Derechos Humanos de la Universidad de Chile. Actualmente consultora independiente,
en su última investigación definió los protocolos para la atención a víctimas de violencia a ser utilizados en las nuevas Unidades Judiciales
Especializadas para la atención de la VIF. Directora durante 13 años de Servicios Legales Alternativos para mujeres de Escasos Recursos
Económicos de CEPAM Guayaquil, coordinadora del programa Justicia y Derechos Humanos del ex-Consejo Nacional de las Mujeres,
coordinadora del Proyecto de Defensoría Pública de Fundación Esquel, Asesora de temas de Justicia y DH de las mujeres para la
Secretaría de Inclusión Social del Municipio de Quito. Ha colaborado en importantes investigaciones sobre derechos humanos de las
mujeres y en la elaboración de informes temáticos para diversos Comités de Naciones Unidas. Entre su último trabajo está el haber
colaborado en la redacción de la Observación General N. 22 sobre el Derecho a la Salud Sexual y Reproductiva del Comité del PIDESC.
68 Texto en cursivas es nota de la compilación.
69 Véase al respecto el texto Paradigma para el análisis de la violencia de género” de Graciela Atencio, 20 de diciembre del 2010. Visita
en: http://www.feminicidio.net/index.php?option=com_content&view=article&id=67&Itemid=8
70 Capacitó en 2010 a un grupo de profesionales ecuatorianas en metodologías para investigar femicidios.

162
Cuadro A
Variables propuestas para registro de femicidios en Quito
VARIABLES
1.- Nombres y apellidos
2.-Edad
3.- Nacionalidad
4.- Ocupación/lugar de trabajo
5.- Estado Civil
Datos de la víctima de femicidio 6.- Número de hijos/as y las edades de los hijos
7.- Relación con el homicida al momento de la muerte
8.- Embarazada (Sí) (No)
9.-Fecha de la muerte
10.- Lugar donde ocurrió la muerte, si la muerte se produjo en el domicilio, es
conveniente especificar: domicilio de la occisa, domicilio de convivencia con el
femicida, domicilio de los padres de la occisa o domicilio de familiares del femicida o
de la occisa.
11.- Nombre del homicida/femicida.
12.- Edad.
13.- Nacionalidad.
Datos del presunto femicida 14.- Ocupación/lugar de trabajo
15.- Estado Civil
16.- Nacionalidad
17.-Esposo/ex esposo
18.-Conviviente/ex conviviente
19.-Padre/Padrastro
20.-Otra familia (especificar)
Vínculo con la víctima 21.-Compañero de trabajo
22.-Amigo
23.-Enamorado/novio
24.-Desconocido
25.-Acuchillamiento
26.-Golpes
27.-Disparo de bala
Modalidad del femicidio
28.-Precipitación
29.-Asfixia/estrangulamiento
30.-Quemadura
31.-Otro
Motivos supuestos (son los motivos que 32.-Celos
da el asesino para matar a la mujer, esta 33.-Negación a continuar en la relación de pareja
información se puede recabar a través de la 34.-Venganza
lectura de los testimonios que constan en 35.-Victima decide separarse
el proceso judicial). 36.-Víctima inicia una nueva relación de pareja
37.-Víctima inicia demanda/denuncia

38.-Tortura
39.-Violación
Agravantes del femicidio 40.-Asesina a los hijos o familiares
41.-Se suicida el agresor
Antecedentes de violencia (Para recabar
42.-Intento de asesinato
esta información se debe utilizar los
43.-Violencia física, sicológica, sexual
registros de las Unidades Especializadas 44.-Amenazas constantes a ella y/ o familiares
de Violencia Intrafamiliar o de las notas 45.-Otros
periodísticas, radio y /o televisión).
Medidas de protección legal que utilizó la 46.-Denuncia a Comisaría Mujer y Familia
víctima 47.-Juicio penal por tentativa de homicidio
48.-Detenido ( sin sentencia)
Situación de la persona agresora después
49.-Prófugo
del asesinato/femicidio 50.-Sentenciado/pena impuesta
Otras víctimas Información de los femicidios por conexión1.

Fuente y elaboración: Mercy López Martínez

163
A más del uso de variables, se sugirió armar un archivo de las notas periodísticas para ampliar cada caso. Esto
se filtrará con las categorías de femicidio íntimo, no íntimo y por conexión, categorías que se señalarán en este estudio.
La impunidad y la brutalidad de los crímenes de las mujeres son las características más
comunes de los homicidios71 y asesinatos72, ocurridos en Quito, entre los años 2009 al 201173.

El cuerpo de la occisa fue descuartizado. La cabeza y las extremidades superiores fueron


halladas en matorrales del parque Itchimbía y las piernas en un terreno baldío de
San Antonio de Pichincha; se hallaron evidencias de que fue violada antes de morir.
(Mujer de 22 años asesinada en el 2010 por el primo, levantamiento de información
sobre femicidios, 2012).

La violencia contra la mujer, constituye la denegación del derecho a la vida, uno de los
principales derechos humanos de las personas, en la Declaración Universal de Derechos Humanos y
en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (ambos aprobados y ratificados por nuestro
país).Los crímenes intencionales y violentos hacia las mujeres, niñas y adolescentes son parte del
continuum de violencia que ellas sufren en sus vidas y que es la mayor expresión de desigualdad y
discriminación en su contra.
El primer estudio de casos de femicidios74, así como el segundo levantamiento de información
realizado en esta ciudad (2012) confirmaron que la violencia contra las mujeres, niñas y adolescentes
ha persistido sin disminución durante estos cinco años75, provocando efectos devastadores en sus
vidas y la de sus hijos. Los actos de tortura que las mujeres tuvieron que soportar como paso
previo a la muerte, fueron crueles, degradantes y dolorosos. De hecho, en el levantamiento de
información se observaron casos de mujeres golpeadas, acuchilladas, quemadas vivas, mordidas,
mutiladas previamente a su muerte.

A lo que subo veo que él le estaba ahorcando a mi prima por la espalda, a lo que vi
que estaba haciendo eso cogí y bajé a la parte de abajo, yo me quedé como tonto, no
sabía qué hacer, después de unos quince o veinte minutos volví a subir y a lo que subo
él la estaba violando, estaban en el piso, ella estaba tranquila, sin hacer bulla, con una
funda de almohada color amarillenta con flores en la cabeza, se me mete el diablo y
yo también salgo violando a mi prima, después cogí y bajé a la parte de abajo a coger
un vaso con agua, a lo que bajé a la parte de abajo escuché un golpe, subí y vi que
él le estaba ahorcando a mi prima en el piso y le arrastró a la ducha, pero ya estaba

71 Art. 449 (Código Penal ecuatoriano).- “El homicidio cometido con intención de dar la muerte (…) es homicidio simple y será reprimido
con reclusión mayor de ocho a doce años.”
72 Art. 450 (Código Penal ecuatoriano).- “Es asesinato será reprimido con reclusión mayor extraordinaria, de doce a dieciséis años, el
homicidio que se cometa con alguna de las circunstancias siguientes: Con alevosía; por precio o promesa remuneratoria, por medio de
inundación , veneno, incendio o descarrilamiento, con ensañamiento, aumentando deliberada e inhumanamente el dolor del ofendido,
cuando se ha imposibilitado a la víctima para defenderse, por medio cualquiera capaz de causar estragos, buscando de propósito la noche
o el despoblado para cometer el homicidio, con el fin de que no se descubra, o no se detenga el delincuente, excepto cuando el homicida
sea ascendiente o descendiente, cónyuge, o hermano del delincuente al que se haya pretendido favorecer y como medio de preparar,
facilitar, consumar u ocultar otro delito, o para asegurar sus resultados o impunidad, o por no haber obtenido los resultados que se propuso
al intentar otro hecho punible.
73 Fechas seleccionadas por el Observatorio Metropolitano de Seguridad Ciudadana (OMSC) para realizar el segundo levantamiento
de información sobre femicidios. El primer estudio de casos fue realizado en Quito en el año 2007; sus hallazgos indican que de los
204 homicidios de mujeres ocurridos entre el 2000 y 2006 el 41% fueron femicidios, siendo la mitad cometidos por hombres cercanos
a las víctimas (femicidios íntimos) y la otra mitad por otros hombres (femicidios no íntimos) y en el 35% del total, hubieron femicidios
perpetrados con actos de violencia sexual
74 Este estudió determinó que en la ciudad de Quito, entre los años 2000 al 2006 se registraron un total de 82 femicidios producto de la
violencia extrema de género. 50% fueron femicidios no íntimos, 43% femicidio íntimo y 7 % femicidios por conexión.
75 En el 2007 se realiza el primer estudio de femicidio y el segundo en el 2012.

164
muerta, bajé nuevamente, tras mío bajó él y cogió un cuchillo pequeño negro, subió y
yo subí atrás para ver qué iba a hacer, cuando subí ella ya estaba muerta, no sangraba,
estaba con la cara roja, estaba puesta una media en la boca(…) (Levantamiento de
información sobre casos de femicidio, 2012)

Aspectos conceptuales
Los homicidios y asesinatos intencionales, violentos y crueles, donde el perpetrador siempre
es un hombre que ha utilizado el ensañamiento y la alevosía para matar, se denominan femicidio.
No todos los asesinatos u homicidios de mujeres pueden considerarse como femicidios, sino
aquellos en los que se identifique la existencia de relaciones desiguales de poder entre hombres y mujeres.

El asesino es el ex-conviviente, la asfixia y la hunde en el pozo de la lavandería, antes


la golpea y luego llama a vecinos indicando que la encontró muerta; tenía 20 años
de relaciones maritales. La testigo afirma que la Señora había denunciado en otras
ocasiones la violencia ejercida por su pareja: en el expediente penal constan copias
certificadas de la denuncia presentada en Comisaría. Este señor le obligaba a tener
relaciones sexuales, y si ella no le permitía le intentaba matarla sujetando su cuello con
las manos. (Mujer de 63 años asesinada en el 2010 por el ex conviviente, levantamiento
de información sobre femicidios, 2012).

Hay muertes producidas por accidentes de tránsito, por accidentes laborales, por actos
delictivos o muerte natural, situaciones que afectan a hombres y mujeres; sin embargo, hay un tipo
de muerte que no afecta a los hombres porque ellos la producen: son, entre otros, los asesinatos
ligados a relaciones de pareja y relaciones familiares violentas, a delitos sexuales, sicariato, pandillas,
y redes de narcotráfico76.

Los gritos aterrorizados de una mujer que pedía auxilio despertaron a los vecinos que
viven en el sector de Carapungo. Por temor al peligro no salieron de sus casas y solo
miraron por detrás de las cortinas de los ventanales lo que sucedía en la calle. Uno
de los moradores expresó que al escuchar el escándalo se levantó de la cama, salió del
dormitorio, fue a la ventana de la sala que da a la calle y observó discutir a una pareja,
luego de lo cual la mujer cayó al piso, mientras que un sujeto que vestía una chompa
amarilla salía corriendo hacia la calle principal del sector. La desconocida víctima
recibió quince puñaladas en su cuerpo, la mayoría en el tórax, que le quitaron la vida”.
(Mujer colombiana, trabajadora sexual de 45 años asesinada en el 2011 por un cliente.
Levantamiento de información sobre femicidios, 2012).

Jill Radford y Diana Russell77 (1992), hablan de feminicidio y lo conceptualizan como


“crimen de odio contra las mujeres”78, pero ¿cómo se produce esta misoginia u odio contra las
mujeres?, lo explicitan así:

76 Redes de narcotráfico donde las mujeres son el objeto para la tortura, para el placer, para el intercambio de favores, para la iniciación
o pertenencia a un grupo; para ser “mulas” del tráfico, o para el trabajo sexual, etc.
77 Autoras del libro Femicide: The Politics of Woman Killing; una antología sobre el femicidio en distintos lugares del mundo, en donde se
sistematiza y teoriza la problemática.
78 Véase http://www.ciudaddemujeres.com/articulos/Feminicidio. Visita el 4 de noviembre del 2012.

165
(…) consideran que el feminicidio se conforma en una violencia social contra las
mujeres; en la sociedad se acepta que haya violencia contra las mujeres79, la sociedad
ignora, silencia, invisibiliza, desvaloriza, le quita importancia a la violencia contra las
mujeres y a veces las comunidades (familia, barrios, cualquier forma de organización
social) minimizan la violencia y tienen mecanismos violentos de relación y trato con
las mujeres. La sociedad está organizada de tal manera que la violencia forma parte de
las relaciones de parentesco, de las relaciones laborales, de las relaciones educativas,
de las relaciones en general de la sociedad. La cultura refuerza de una y mil maneras
esta violencia como algo natural, hay un refuerzo permanente de imágenes, enfoques,
explicaciones que legitiman la violencia, estamos ante una violencia ilegal pero
legítima, esta es una de las claves del feminicidio (Radford y Rusell, 1992).

Ana Carcedo, feminista y teórica costarricense, también conceptualiza el término, pero ella no
habla de feminicidio sino de femicidio:

Toda muerte derivada de la subordinación femenina, que abarca tanto los homicidios
como los suicidios originados por la violencia o las condiciones de discriminación, así
como las acciones u omisiones que teniendo ese mismo origen terminan provocando
la muerte de alguna mujer o niña (Carcedo, 2006: 5).

Hace una diferencia entre conceptos y lo explicita así:

El origen del concepto de feminicidio es jurídico, se quería tipificar algo que fuera
diferente al homicidio. Por tanto el término tiene que ver con la impunidad y la
responsabilidad Estatal, solo hay femicidio cuando hay impunidad. El concepto de
feminicidio tiene límites, pues no incorpora al concepto que el asesinato de mujeres
se produce “por ser mujeres”.

Los femicidios se constituyen en el “riesgo mortal que las mujeres viven por el hecho de ser
mujeres”.

Cuando vio a la mujer de 27 años, ambos comenzaron a discutir y luego de un


forcejeo, él la lanzó contra una de las butacas que rodea la pista de baile. Luego,
sacó un arma de la cintura y, a sangre fría, abrió fuego contra la humanidad de
la jovencita que se disponía a ganarse los primeros dólares de la noche. (Mujer
de 22 años asesinada por su proxeneta en un Club nocturno. Levantamiento de
información sobre femicidio 2012).

Los crímenes de las mujeres ocurridos en Ciudad Juárez, así como en Nicaragua, Salvador,
Guatemala y los más recientes acaecidos en Perú, Colombia y Chile, son los casos más evidentes de
violencia contra las mujeres. Los asesinatos ocurridos en México se han convertido en paradigmáticos,

79 Estas negritas y el resto de las mismas en el estudio son colocadas por la autora para enfatizar (Nota de la edición).

166
no solo por el número de mujeres asesinadas, sino por la brutalidad, ensañamiento, la tolerancia
social de los hechos y la impunidad del Estado frente a estos casos, que han merecido incluso
sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos como la del caso Campo Algodonero80
y la protesta permanente de las activistas de derechos humanos para que no haya más impunidad.
En Ecuador, en la última investigación sobre femicidio realizada por Ana Carcedo, se describe los
siguientes hallazgos:

En 80 homicidios de mujeres ocurridos entre los años 2005 al 2007 en Cuenca,


Guayaquil, Esmeraldas y Portoviejo se constata que 62 corresponden a femicidios
(77.5%) y surgen 13 sospechas de femicidio (16,3%), resultando que sólo 5 del total
(6,3%) son en realidad homicidios donde la condición de subordinación de género
no fue la causante . Esta categorización efectuada de las muertes estudiadas permite
visibilizar que los femicidios constituyen la gran mayoría del conjunto de los homicidios
cometidos contra mujeres. (Femicidios en Ecuador, 2010).

Si bien en Ecuador no existe una situación parecida a Juárez o Guatemala, es preocupante que
se cometan estos crímenes contra las mujeres, en un país que se ha declarado constitucionalmente
como un Estado Social de Derecho, donde el respeto y garantía de los derechos humanos es un
punto principal y de importancia para la agenda del gobierno actual.

El femicidio como parte del continuum de violencia que


viven las mujeres.
Los crímenes cometidos contra las mujeres en cualquier escenario y contexto, se convierten
en situaciones violatorias de derechos humanos. Liz Kelly (1988) denomina a este proceso un
“continuum de violencia contra las mujeres”. Al respecto el Comité de la CEDAW también resalta
que la violencia de género, incluyendo los asesinatos, secuestros, desapariciones y las situaciones
de violencia doméstica e intrafamiliar “no se tratan de casos aislados, esporádicos o episódicos de
violencia, sino de una situación estructural y de un fenómeno social y cultural enraizado en las
costumbres y mentalidades” y que estas situaciones de violencia están fundadas “en una cultura de
violencia y discriminación basada en el género.”.81
La violencia contra las mujeres es el camino de una “muerte anunciada” hacia el femicidio82,
no solo por las dinámicas crecientes de los golpes que reciben, sino por las amenazas continuas de
quienes las asesinan, convirtiéndose en una forma de mantener el control a través del terror.

Amputación de extremidades superiores, varias heridas en el cuello y abdomen, fue


encontrada en zona boscosa de El Cisne, muere por hemorragia externa debido a
penetración de arma corto punzante. En los interrogatorios el individuo aceptó

80 México es demandado ante la CIDH por “la desaparición y ulterior muerte” de las jóvenes Claudia Ivette González, Esmeralda Herrera
Monreal y Laura Berenice Ramos Monárrez cuyos cuerpos fueron encontrados en un campo algodonero de Ciudad Juárez el día 6 de
noviembre de 2001. Se responsabiliza al Estado por “la falta de medidas de protección a las víctimas, dos de las cuales eran menores
de edad; la falta de prevención de estos crímenes, pese al conocimiento de la existencia de un patrón de violencia de género que había
dejado centenares de mujeres y niñas asesinadas; la falta de respuesta de las autoridades frente a la desaparición […]; la falta de debida
diligencia en la investigación de los asesinatos […], así como la denegación de justicia y la falta de preparación adecuada.” Ver contenido
de la sentencia de la CIDH en el siguiente link: http://www.corteidh.or.cr/docs/casos/articulos/seriec_205_esp.pdf
81 CIDH (2009). Sentencia caso Gónzalez y otras (Campo Algodonero) vs. México. 16 de Noviembre.
82 Ibíd.

167
haber asesinado a su ex conviviente en el bosque, quien ahora solo espera cumplir su
condena, para acabar además con quien sería el amante de la mujer. (Mujer de 50 años
asesinada por su ex conviviente. Levantamiento de información sobre femicidio 2012.)

Las mujeres mueren en los casos más extremos de violencia, sin embargo existen algunas
mujeres que logran sobrevivir (tentativas de homicidios), pero para Marcela Legarde estas acciones
se constituyen también en femicidio:

Por lo tanto el feminicidio no sólo comprende los asesinatos, sino que abarca el conjunto de
hechos violentos contra las mujeres, muchas de las cuales son supervivientes de atentados
violentos contra su entorno, sus bienes, contra ellas mismas; encontramos pues, supervivientes
83
del feminicidio

Cuando oímos las noticias sobre una mujer asesinada por su esposo, pareja, novio, vemos
la “punta del problema” y quizás nos sensibilizamos ante la magnitud de la violencia, pero según
Legarde las supervivientes de violencia, representan la problemática en toda su dimensión:
¿Cuántas de estas mujeres que logran sobrevivir, no acabarán asesinada? Toda víctima de violencia
se convierte en una potencial víctima de femicidio.

El asesino era ex-conviviente, porque había sido expulsado del domicilio por lo
hijos de la occisa con la que tenía 20 años de relaciones maritales, acostumbraba a
agredirle físicamente y desde la separación la tenía amenazada de muerte, la señora
había denunciado ante la Comisaría de la Mujer y de la Familia, en otras ocasiones la
violencia ejercida por su pareja, en el expediente penal en contra del asesino constan
copias certificadas de la denuncia y la boleta de auxilio en contra del procesado. En
el sector de la lavandería él la ha insultado y amenazando que la iba a matar con un
palo, manifestándole que ella es un “animal y que los animales sólo así entienden y
que ella también solo así entendería”; La señora le contaba sus vecinos lo siguiente:
“Él la maltrataba a diario, porque ella no quería tener relaciones sexuales, cuando
ella no se lo permitía, la ahorcaba y le intentaba matar sujetando su cuello con
las manos.”(Mujer de 63 años asesinada por su ex conviviente. Levantamiento de
información sobre femicidios 2012.)

Causas que originan el femicidio


El reconocimiento de que la violencia en contra de la mujer (VCM) es una forma de
discriminación y por tanto una violación de los derechos humanos; nos permite entender las causas
de la violencia y los factores de riesgo existentes “por el hecho de ser mujeres”.
Es decir, “La violencia hacia la mujer es una práctica aprendida, consciente y orientada, de
una organización social entramada sobre la base de la desigualdad de género. Es resultado de las
relaciones estructurales de poder, dominación y privilegio establecidas entre hombres y mujeres
en la sociedad.84”. Se socializa y ubica a las mujeres en una posición de inferioridad social, política
y económica, genera una estructura de poder y dominación, que se llama patriarcado, estructura

83 Información tomada de web: http://www.ciudaddemujeres.com/articulos/Feminicidio


84 Véase el texto Derechos de las Mujeres a una vida libre de violencia (ONU MUJERES, 2001).

168
social y jerárquicamente construida, en la cual los hombres pueden cometer impunemente actos de
violencia contra las mujeres, como el femicidio85. El ejercicio de este poder ubica a las mujeres y a los
hombres en posiciones y condiciones diferentes, a los cuales les corresponde valoración desventajosa
para todo lo que representa al género femenino. Sin esto no sería posible la sostenibilidad de la
violencia y la discriminación sistémica86.
La VCM es el control que se ejerce sobre la vida de las mujeres en función del orden patriarcal,
hay control sobre sus cuerpos, sus tiempos, sus decisiones. Los mecanismos de control son varios:
los hijos, las hijas, los gritos, amenazas, el insulto, la vergüenza, la humillación.

Algunos casos
A las mujeres las castigan y las matan “porque los hombres creen que les pertenecen”, hay
tolerancia y permisividad ante la transgresión, con tal de no perder el control y poder sobre esa
mujer, todo es permitido incluso hasta la muerte.

La occisa había salido de compras con su hermana, retornan en un bus y a la bajada del
bus, se encontraba el ex marido esperándolas, las dos echan a correr y él les dispara, a la
una la hiere y a la otra la mata. Fugó y huyó a Guaranda. (Mujer de 20 años asesinada
en el 2009 por el ex cónyuge, levantamiento de información sobre femicidios, 2012).

La violencia contra las mujeres es un recordatorio de esta dominación y toma las formas de
la tortura, en cuanto a agresión sistemática y continua.

La asesina en el Hotel (...) Los cuerpos de la pareja quedaron sobre un charco de


sangre. La dueña del hostal los encontró a las 22:00 del pasado miércoles, al abrir la
puerta de la habitación la mujer de 22 años, estaba muerta, mientras que el asesino
agonizaba. Los médicos legistas hallaron cortes en el cuello, las muñecas y los brazos de
la joven. Las investigaciones policiales indicaron que la pareja arrastraba conflictos por
celos, él no murió a pesar de la gravedad de las heridas. (Mujer de 22 años asesinada en
el 2009 por el novio, levantamiento de información sobre femicidios, 2012).

Cuando no se juzga, no se actúa, se silencia, se es cómplice de la impunidad.

Mujer de 34 años asesinada con arma de fuego…en el acta de levantamiento de


cadáver se encuentra lo siguiente: La occisa realizó denuncia en la Comisaría Tercera
de la mujer en contra de su esposo por continuos maltratos (adjunto copia)…..y luego
en el expediente judicial se halla una providencia que dice: “en virtud de que no
existen méritos suficientes para proseguir con la investigación, cuanto más, al no
existir casillero judicial señalado por la parte denunciante, se ordena el archivo de la
causa, firma la providencia Jueza temporal el 29 de Abril del 2010.”.(Mujer de 34 años
asesinada en el 2009,levantamiento de información sobre femicidios, 2012).

85 Derechos de las mujeres a una vida libre de violencia (ONU MUJERES, 2001).
86 Violencia estructural de género, una categoría necesaria de análisis para los derechos humanos de las mujeres.

169
La dependencia social, económica y psicológica de las mujeres, las ata y determina que les
resulte difícil apartarse de la situación de violencia, lo cual las hace más dependientes y mina su
autoestima y capacidad de acción87.

Días antes del crimen, los familiares de la occisa recibieron varias amenazas e insultos
por parte de Gómez. Su padre relató en la audiencia que el asesino siempre trató de
manera despectiva a su hija e incluso una vez llegó a su casa diciendo: “Te entregó a la
p... de tu hija, allí la dejó, porque si no la voy a matar.”. El preocupado padre pidió a
su hija que se quedara, pero la mujer manifestó amar a su esposo y regresó a su hogar
para tres días más tarde no volver jamás. (Mujer de 40 años asesinada en el 2009 por
el cónyuge, levantamiento de información sobre femicidios, 2012).

Formas de femicidios88 y escenarios en los que se producen


Varias expertas y teóricas89 del tema han clasificado a los femicidios en tres tipos: femicidio
íntimo, femicidio no íntimo y femicidio por conexión. La investigadora mexicana Julia Monárrez,
realizó una subcategoría del femicidio no íntimo: femicidio sexual sistémico y femicidio por
ocupaciones estimagtizadas90.

a) El femicidio íntimo: se presenta en aquellos casos en los que la víctima tiene (o había tenido)
una relación de pareja con el homicida, que no se limita a las relaciones en las que existía un vínculo
matrimonial sino que se extiende a los convivientes, novios, enamorados y parejas sentimentales.
En el femicidio íntimo también se incluyen los casos de muerte de mujeres a manos de un miembro
de la familia.

Con el denunciado procreamos una niña, El 24 de diciembre del 2009, a eso de las
21h00 aproximadamente en el domicilio que tengo arrendado con la agresión habitual
me sacó a la fuerza y con la bebe en mis brazos, me embarcó en un vehículo y me llevó
con rumbo desconocido… luego paró y me manifestó que era el puente CHICHE,
nuevamente me agredió físicamente y me arrebató a mi bebé, dejándome golpeada
en el vehículo bajo amenazas que de bajarme del mismo matará a cualquier familiar.
Al cabo de unos dos minutos, regresó solo sin nuestra hija y al preguntarle sobre ella,
me dijo YA LE VENGO BOTANDO, al reclamarle, me volvió a agredir, para luego
dejarme en mi domicilio. (Testimonio de la madre de una niña que fue asesinada por
su padre. Levantamiento de información sobre femicidio 2012).

b) El femicidio no íntimo: ocurre cuando el homicida no tenía una relación de pareja o familiar con
la víctima. En esta categoría se incluye la muerte perpetrada por amigos, vecinos o por desconocidos.

87 Derechos de las mujeres a una vida libre de violencia. (ONU MUJERES, 2001).
88 Los conceptos tomados corresponden a Villanueva Flores, Rocío (2010). Registro de Feminicidio del Ministerio Público del Perú (Véase
Bibliografía).
89 Ana Carcedo y Monserrat Sagot en Costa Rica, Marcela Legarde en México. Todas ellas fundamentales investigadoras sobre género
y violencia hacia las mujeres en América Latina
90 La autora de esta subcategoría del femicidio no íntimo es Julia Mónarrez, investigadora mexicana, quién se ha dedicado durante
una década a levantar información sobre la muerte de mujeres en Ciudad Juárez.

170
Encontraron a una mujer de 34 años de edad, quien resultó asesinada en su propia
vivienda, situada al norte de Quito, los agentes de Criminalística y de la Brigada
de Homicidios de la Policía Judicial (PJ) retiraron el cadáver del departamento que
habitaba, fue hallada boca abajo y con un cable con el que la estrangularon hasta
dejarla sin oxígeno, todas las pistas conducen a que el hombre que vieron merodear
hace una semana por el sector es el asesino (Mujer de 34 años asesinada en el 2011.
Levantamiento de información sobre femicidio 2012).

Femicidio sexual sistémico


El femicidio sexual es el asesinato de mujeres que son secuestradas, torturadas y violadas. Sus
cadáveres, semidesnudos o desnudos se arrojan en tiraderos, zonas desérticas, etc. Se divide en las
subcategorías de organizado y desorganizado y toma en cuenta a los posibles y actuales victimarios.

El 4 de enero del 2010 a eso de las 10H00 aprovechando el hoy procesado que la hoy
occisa, una menor de edad, se encontraba sola en su domicilio, inmueble que tiene
su entorno deshabitado con escasa circulación vehicular y peatonal. Aprovechando
que los padres habían salido a trabajar y sus hermanitos salían temprano a estudiar,
aprovechando que la niña se encontraba sola e indefensa el hoy procesado, éste ingresa
al domicilio y haciendo uso de la violencia física procede a violarla salvajemente y para
evitar que la niña lo identifique por ser vecino del lugar procede a estrangularle con su
propia bufanda El procesado en calidad guardia de seguridad trabajaba a pocos metros
donde se produjo el execrable hecho, por lo que desde días anteriores estaba vigilando
los movimientos de la familia y acechando a la niña es búsqueda del momento preciso.
(Acusación realizada por fiscal de delitos sexuales, información contenida en acta
de levantamiento de cadáver del 27/01/2010. Levantamiento de información sobre
femicidios 2012).

c) Femicidio por conexión: son las mujeres asesinadas en la línea de fuego de un hombre tratando
de matar a una mujer, siendo este el caso de mujeres parientes, niñas u otras mujeres que trataron
de intervenir o que simplemente fueron atrapadas en la acción del femicida (Cardedo, 2010).

Testigos contaron que las chicas que eran hermanas salieron de los condominios
El Inca, donde habitaban, y a pocos metros dos sujetos, cada uno con casco rojo,
se acercaron a bordo de una motocicleta color blanco y las acribillaron. Primero le
dispararon a una joven en la pierna. La mujer cayó al piso y uno le descargó más
tiros para asegurarse de que muriera. La otra corrió unos 30 metros y fue alcanzada
por los motociclistas y la mataron. Luego del hecho, los pistoleros fugaron. (Mujeres
colombianas asesinadas en el 2010, una de ellas tenía una relación sentimental con
uno de los sicarios de la otra banda delictiva. Levantamiento de información sobre
femicidio 2012).
d) Feminicidio por ocupaciones estigmatizadas: Hay mujeres asesinadas por la ocupación o el
trabajo desautorizado que desempeña, como aquellas que trabajan en bares y en centros nocturnos. 

171
Ellas son las bailarinas, las meseras y las trabajadoras sexuales.
Las trabajadoras sexuales, por los disparos que hacía el cliente corren despavoridas y
se refugian en la Hostería ubicada a unos 100 metros, el ciudadano con el arma de
fuego continuaba persiguiendo a dichas señoritas, para de manera apresurada y luego
de que ingresan al interior de dicha hostería, pese a haber estado cerrada la puerta de
calle proceder a empujar e ingresar parte de su cuerpo y disparar al aire y luego bajar
el brazo a la altura de la cabeza de una de las trabajadoras sexuales y disparar, para con
un tiro certero llegarle en la nuca, la misma que cae e inmediatamente pierde la vida
a causa del disparo, luego de este hecho, el ciudadano coge su vehículo y procede a
ausentarse del lugar. (Trabajadora sexual de 22 años asesinada por un cliente del bar
en el que trabajaba. Levantamiento de información sobre femicidios, 2012).

e) Sospecha de femicidio: Son muertes de mujeres que tuvieron lugar en circunstancias que
hacen sospechar que se trató de un femicidio.
Mujer de aproximadamente 20 años fue encontrada desmembrada dentro de unas
fundas en una quebrada ubicada a 100 metros de la Av. Simón Bolívar, a la altura del
sector de Santa Rosa, sur de Quito, la cabeza estaba en una funda, el dorso desnudo
en otra funda y los miembros superiores en el interior de otra funda, decapitada,
descuartizada, la descuartización es a nivel de las cuatro extremidades con ausencia de
miembros inferiores. Según el fiscal de flagrancia, el cuerpo de la mujer poseía cortes
perfectos, por lo que se presume que el victimario conocía del tema. (Información
contenida en acta de levantamiento de cadáver. Del 6/11/2011. Levantamiento de
información sobre femicidios 2012).

Familiares refieren que fue secuestrada y aparece a las 14h00 del 27 de Enero; ella
desaparece al amanecer, la empiezan a buscar y la encuentran con claras huellas de
violencia extrema y de haber sido abusada sexualmente. (Información contenida en
acta de levantamiento de cadáver del 27/01/2010. Levantamiento de información
sobre femicidios 2012).

f) Homicidios que no constituyen femicidios: La diferencia entre femicidios y homicidios, según


Carcedo (2010) radica en aquellos en los que no median las razones de género como causa de
asesinato: pueden ser las muertes que ocurren en robos o asaltos, en actos de terrorismo o por
ajustes de cuentas, entre otros.

Escenarios en los que se producen los femicidios


Según Ana Carcedo, los escenarios de femicidio son definidos como:
(…) los contextos socioeconómicos, políticos y culturales en los que se producen o
propician relaciones de poder entre hombres y mujeres particularmente desiguales,
y que generan dinámicas de control, violencia contra las mujeres y femicidio que
adoptan o incluyen características propias. (Carcedo, 2010: 15).
Los escenarios son múltiples y expresan la existencia de los diversos rostros que tiene la VCM,
ningún escenario es “puro”, más bien se entrelazan entre sí, lo que demuestra que “la violencia

172
contra las mujeres siempre encuentra formas de afianzarse y expresarse con una gran capacidad de
adaptarse a nuevos contextos, manteniendo a la vez viejas dinámicas” (Carcedo, 2010).
Los escenarios en los que se producen los femicidios han variado debido a los problemas
emergentes de la sociedad moderna: alcoholismo, drogadicción, tráfico de drogas, pandillerismo,
turismo sexual, etc., estas diversas formas de violencia, contribuyen a agudizar la discriminación, en
particular las mujeres, los y las niñas, los y las indígenas91.

Algunos escenarios
1.- Las relaciones de pareja actuales o previas aun cuando hayan sido esporádicas o no se
hayan producido relaciones sexuales.
2.-Muertes violentas de mujeres, por hombres que no son sus parejas, en contexto de
relaciones familiares, incluyendo parentesco por afinidad.
3.- Muertes violentas de mujeres, resultado de la violación, acoso sexual por parte de hombres
conocidos, vecinos, compañeros de trabajo.
4.- Muertes violentas producidas a mujeres ligadas al comercio sexual.

Nuevos escenarios del femicidio


Los cambios socioeconómicos y políticos actuales, hace que surjan nuevos escenarios, nuevos
contextos y dinámicas sobre el femicidio: 1) redes de trata y explotación sexual, 2) pandillas, 3)
sicariato, 4) venganza, 5) redes internacionales delictivas.

Algunos casos del levantamiento de información,


según tipo de escenarios
En el levantamiento de información realizada, se encontraron los siguientes escenarios:

Escenario de las relaciones de pareja


Caso 1
El cadáver de una mujer de 23 años, se encontró el miércoles pasado sepultado en un
terreno vacío en San Antonio de Pichincha.
Una moradora del sector dijo: “El domingo 24 de febrero, a las 10h00 aproximadamente,
me trasladé hasta mi terreno para quemar basura y sembrar maíz. Ya en el sitio, me
percaté de que la tierra estaba removida, por lo que solicité ayuda a unos vecinos, los
que junto con la Policía excavaron y encontraron a una mujer enterrada”.
Minutos más tarde, llegó el vecino y se identificó como el esposo de la occisa, llegó y
contó a la Policía lo sucedido: “Teníamos problemas con mi esposa, yo quería separarme
y ella, no. El día de su muerte, regresé del trabajo y me fui a jugar fútbol. Cuando la

91 CIDH (2009). Sentencia caso González y otras (“Campo Algodonero”) vs. México. 16 de Noviembre.

173
volví a ver, estaba muy enojada y nos fuimos a la casa, ella empezó a tratarme mal e
insultarme. Se metió al baño y no salía. Fui a verla y me recibió con un botellazo y me
golpeó en los testículos con la rodilla. Caímos al suelo los dos. Ella quedó encima de
mí y comenzó a ahorcarme, yo alcé mis manos para sostenerla y, de pronto, cayó en mi
pecho….estaba muerta…luego, la puso en una carretilla, la llevó al terreno y la enterró…
El sitio está a 50 metros de la casa donde vivía la pareja”. Diario Hoy del 2 de Marzo
del 2009, ver noticia en el siguiente link: http://www.hoy.com.ec/noticias-ecuador/
un-hombre-ahorca-a-su-esposa-y-la-entierra-336233.html (Información contenida en
noticias del Diario Hoy. Levantamiento de información sobre femicidios 2012).

Caso 2
Mujer de 27 años fue asesinada por su conviviente, el 15 de marzo del 2009. El esposo
es un hombre de 31 años, el día del asesinato llegó borracho a la casa de su pareja
a reclamarle por una supuesta traición. Minutos después, los vecinos del sector de
Monteserrín (norte de Quito) lo vieron huir. Días después, la hermana de la occisa
fue a buscarla. No la encontró y nadie sabía de su paradero.
En compañía de la hija menor de la agraviada, la hermana decidió ir nuevamente a
la vivienda de la desaparecida para forzar las cerraduras y entrar a la casa. Hermana e
hija lograron ingresar, pero nunca se imaginaron encontrarse con un macabro cuadro:
“la mujer estaba atada de pies y manos, boca abajo y estrangulada con una soga en el
cuello, las lágrimas de los familiares rodaban por su rostro y solo hallaron culpabilidad
en su conviviente, quien la maltrataba permanentemente”. Diario Hoy del 31 de agosto
del 2009, ver noticia en el siguiente link: http://www.hoy.com.ec/noticias-ecuador/
una-mujer-fallece-estrangulada-365579.html (Información contenida en noticias del
Diario Hoy. Levantamiento de información sobre femicidios 2012).

Escenario del ámbito doméstico o familiar


Niña de 11 años muere el 9 de septiembre del 2009, el examen médico legal refiere lo
siguiente: “Hematoma, hemorragia, fractura de cráneo. Desnutrición. Tenía cicatrices
por todo el cuerpo”. La conviviente dice, que el padre de la niña hace 8 meses había sido
detenido por maltrato infantil y hace una semana le había pegado con correa por todo
el cuerpo. La niña se puso mal el día 9 de septiembre y la llevaron al doctor donde se
constató su fallecimiento.”. (Información recabada acta de levantamiento de cadáver y
protocolo de autopsia. Levantamiento de información sobre femicidios 2012).

Escenario de la violencia sexual


El 4 de enero del 2010 a eso de las 10h00 aprovechando que la hoy occisa una menor
de edad se encontraba sola en su domicilio y aprovechando que los padres habían
salido a trabajar y sus hermanitos salían temprano a estudiar, este hombre ingresa al
domicilio y haciendo uso de la violencia física procede a violarla salvajemente y para
evitar que la niña lo identifique por ser vecino del lugar, procede a estrangularle con
su propia bufanda. (Niña de 15 años asesinada por el guardia de una finca en el 2010.
Levantamiento de información sobre femicidios 2012).

174
Marco legal de responsabilidades del Estado
A nivel internacional
Ecuador ha aprobado y ratificado algunos convenios internacionales que conceptualizan a
la VCM como un problema de derechos humanos y de discriminación, algunos de estos convenios
son los siguientes:
Convención para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra La Mujer
(CEDAW)
(…) toda distinción, exclusión o restricción basada en el sexo, que contenga por objeto
o por resultado menoscabar o anular el reconocimiento, goce o ejercicio por la mujer,
independientemente de su estado civil, sobre la base de la igualdad del hombre y la
mujer, de los derechos humanos y las libertades fundamentales en las esferas política,
económica, social, cultural y civil o en cualquiera otra esfera92.

La Recomendación General No. 19 (1994), elaborada por el Comité de CEDAW, incluye


la violencia basada en el sexo, o sea la violencia contra la mujer, porque es mujer o que la afecta
en forma desproporcionada; comprende actos que infligen daños o sufrimientos de índole física,
mental o sexual, amenazas de cometer esos actos, coacción y formas diversas de privación de la
libertad. En este sentido, la Recomendación General define la violencia contra la mujer como
una forma de discriminación que impide gravemente que goce de derechos y libertades en pie de
igualdad con el hombre93.
La Declaración de la Violencia Contra la Mujer94, contribuyó a definir los distintos tipos
de violencias y elaboró un amplio catálogo de daños, lesiones, violaciones, entre las que figuran
las cometidas al interior de la familia, como las vinculadas a la herencia y la violación conyugal, el
acoso sexual y la explotación y la trata de mujeres, entre otras formas de violencia. Además, en el
texto de la Declaración se destaca la vulnerabilidad de ciertos grupos, como las mujeres desplazadas,
las de comunidades indígenas, las refugiadas, las migrantes de zonas rurales pobres y las mujeres
en prisión. El preámbulo de la Declaración de 1993 urge a los Estados parte a tomar las medidas
necesarias para garantizar a las mujeres los derechos humanos: seguridad, dignidad, integridad,
libertad e igualdad.
La Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra
la Mujer95, adoptada en Belém do Pará, y en vigor desde 1995, condena todas las formas de esta
violencia ejercidas tanto por el Estado como por individuos, en el hogar, en el mercado laboral y
en otros espacios públicos. La Convención explicita el reconocimiento de la violencia extrema que
causa la muerte de las mujeres por el hecho de ser mujeres. Esta Convención también nos ayuda a
identificar diferentes ámbitos de ocurrencia y de agresores.

92 Información tomada de: http://www2.ohchr.org/spanish/law/cedaw.htm. Visita el 20 de noviembre de 2012.


93 ONU Mujeres (2011). Femicidio en México. Aproximación, tendencias y cambios, 1985-2009. ONU Mujeres.
94 Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer, Resolución de la Asamblea General 48/104 del 20 de diciembre de
1993, ver contenido en el siguiente link: http://www.unhchr.ch/huridocda/huridoca.nsf/(Symbol)/A.RES.48.104.Sp?Opendocument
95 “La violencia contra la mujer es cualquier acción o conducta, basada en su género, que cause muerte, daño o sufrimiento físico, sexual
o psicológico a la mujer, tanto en el ámbito público como en el privado; incluye la violencia física, sexual y psicológica: a. que tenga lugar
dentro de la familia o unidad doméstica o en cualquier otra relación interpersonal, ya sea que el agresor comparta o haya compartido el
mismo domicilio que la mujer, y que comprende, entre otros, violación, maltrato y abuso sexual; b. que tenga lugar en la comunidad y sea
perpetrada por cualquier persona y que comprende, entre otros, violación, abuso sexual, tortura, trata de personas, prostitución forzada,
secuestro y acoso sexual en el lugar de trabajo, así como en instituciones educativas, establecimientos de salud o cualquier otro lugar, y
c. que sea perpetrada o tolerada por el Estado o sus agentes, dondequiera que ocurra” (Art. 2). Visita 20 de noviembre de 2012 en: http://
www.oas.org/juridico/spanish/tratados/a-61.html

175
Los convenios internacionales, definen que la VCM es una “violencia sistémica” porque se
encuentra en “todo el tejido social y en las diferentes manifestaciones de la producción del saber
humano (Medicina, Política, Derecho, etc.). y también en la cotidianidad de las relaciones humanas
que impacta en la vida y derecho a la ciudadanía plena de las mujeres96.
En nuestro país, el reconocimiento jurídico de la violencia contra las mujeres como problema
a ser atendido por el Estado, se realiza a partir de la promulgación de la Ley 103 contra la Violencia
a la Mujer y a la Familia promulgada el 29 de Noviembre de 1995 y publicada en el R.O No. 939,
del 11 de Diciembre del mismo año, esta ley garantiza y protege a las mujeres de las situaciones de
violencia intrafamiliar, pero además el Municipio del Distrito Metropolitano de Quito reconociendo
a la violencia como un problema social de género y de salud pública expide la ordenanza No. 04297
en el 2000 que establece las políticas tendientes a erradicar la violencia intrafamiliar y de género en
el DMQ; convirtiéndose en pioneros a nivel de país en trabajar en políticas públicas locales que
garanticen el derecho a una vida libre de violencia.

A nivel nacional
En el 2007, Ecuador declara como política de Estado el Plan Nacional de Erradicación
de la Violencia de Género hacia niñez, adolescencia y mujeres98, para dar cumplimiento al
Decreto Ejecutivo, se conforma una Comisión de Coordinación Interinstitucional integrada
por: Ministerio de Salud Pública, Ministerio del Interior, Ministerio de Justicia, Ministerio de
Inclusión Económica y Social, Educación y los Consejos de la Niñez e Igualdad de Género, con el
objetivo de generar e implementar acciones y medidas que integren mecanismos de coordinación
y articulación interinstitucional en todos los niveles del Estado para fortalecer el acceso a justicia,
el sistema de protección integral, el cambio de patrones socioculturales, el sistema de registro y la
institucionalización de esta política a todo nivel. En el 2008,el país fue declarado constitucionalmente
como un Estado de Derecho, dando a las personas el derecho a vivir a una vida libre de violencia
en el ámbito público y privado (Art. 66.3b).

Entre los años 2009 al 2012:


• Ministerio de Salud Pública: como rector de políticas de salud y al ser uno de los actores
claves del Plan Nacional para erradicar la violencia contra las mujeres, niñez y adolescencia y desde
la creación de esta política pública ha invertido aproximadamente $ 800000 de fondos fiscales y ha
gestado $ 400000 de recursos provenientes de organismos internacionales para desarrollar proyectos
y programas de atención integral a las víctimas de violencia, para fortalecer capacidades técnicas y
entrenar al personal de salud en el conocimiento y el uso y manejo de la Norma y Protocolos de
Atención Integral de la Violencia. Diseñó e implementó 15 espacios de atención especializada para
víctimas de delitos sexuales y de violencia intrafamiliar en hospitales públicos para el tratamiento de
víctimas y la toma de evidencias médicas legales en delitos sexuales, intentando articular su trabajo
con las otras instituciones del sistema de protección de derechos, en especial con la Fiscalía General
del Estado.

96 Referencia:Arroyo, Roxana. Violencia estructural de género, una categoría necesaria de análisis de los Derechos Humanos de las
mujeres. Pensamiento Jurídico Feminista. 1. Contenido de ponencia, visita en http://www.cidem-ac.org/PDFs/bibliovirtual/VIOLENCIA%20
CONTRA%20LAS%20MUJERES/Violencia%20Estructural%20de%20Genero%20contra%20las%20Mujeres.%20%20Dra.%20
Roxana%20Arroyo.pdf
97 Ver contenido en el siguiente link: http://www.plenasexualidad.org.ec/archivos/ORDM-042.pdf
98 Decreto No. 620 del 10 de septiembre del 2007, ver contenido en el siguiente link: http://sgdatabase.unwomen.org/uploads/
Documento%20-%20Plan%20for%20the%20Eradication%20of%20Gender%20Violence%20to%20Children,%20Adolescents%20
and%20Women%202007.pdf

176
• Ministerio de Inclusión Económica y Social crea la red de albergues y centros de protección
de derechos a nivel nacional, espacios para la atención integral a las víctimas de violencia donde
reciben apoyo, legal, social y sicológico.
• Ministerio de Educación, crea la nueva Ley Orgánica de Educación Intercultural y su
reglamento que sanciona con suspensión o destitución a aquellos maestros/as y directivos que
atenten contra la integridad de los educandos.
• Fiscalía General del Estado aumenta el presupuesto destinado a la Dirección Nacional de
Protección a Víctimas y Testigos, clave para sostener las denuncias penales en este tipo de casos, de
$90.000 en el 2009 a casi $1000000 de dólares en estos últimos años.
Desde el 2007 al 2012 se han emprendido reformas de largo alcance en términos de protección
de derechos de las víctimas de violencia, esto va de la mano del proceso de reformas que algunas
instituciones del Estado que trabajan para garantizar y proteger los derechos de las mujeres, sin
embargo el miedo y la inseguridad que ellas viven aumenta.

A nivel local
El Distrito Metropolitano de Quito interviene desde hace varios años en acciones focalizadas
para la atención de la problemática de violencia contra las mujeres, niñez y adolescencia. El
mantenimiento de programas para erradicar esta situación señala la voluntad política de las
autoridades municipales a nivel nacional.

Logros
1. Creación de Centros de Equidad y Justicia99 “Tres Manuelas”-CEJ-, espacios de atención
integral y denuncia de la violencia contra las mujeres en el ámbito de la familia.
2. Aprobación de Ordenanzas Municipales No. 042, 246, 286, 202, 271 y 287 de protección
y garantía de derechos de mujeres, niñas y adolescentes.
3. Creación de la Casa de Movilidad Humana con servicios especializados de acogida,
asesoría legal social, asistencia humanitaria y sicológica a personas emigrantes, inmigrantes
y sus familiares.
4. Centro de Medidas Alternativas de Conflictos, creado en 2005 para brindar: asesoría legal,
difusión, sensibilización, capacitación, formación y asistencia técnica a otros centros a nivel
nacional.
5. Juntas de Protección de Derechos de Niñez y Adolescencia.

Las estrategias utilizadas por los CEJ, Centro de Mediación, Casa de Movilidad y juntas
de protección de derechos son coincidentes en sus intervenciones, todo los servicios trabajan en
prevención, atención legal/sicológica/ social y fortalecimiento del tejido social para garantizar los
derechos de las mujeres, niñas y adolescentes víctimas de violencia en el ámbito de la familia.

99 Creados para cumplir con responsabilidades estatales: prevenir, garantizar, investigar/castigar y reparar, por eso en su intervención
y en estructura física se cohesiona con otros actores estatales responsables de administrar justicia: Fiscalía, DEVIF (Departamento de
Violencia Intrafamiliar), DINAPEM (Dirección Nacional de Policía Especializada en Menores), Policía Judicial y Comisarías de la Mujer y
de la Familia

177
VIOLACIÓN (art. 512)
0,0
2005 2006 2007 2008 2009

AÑO

Elaborado por el autor

Cifras
2,000
La Encuesta Nacional de Relaciones Familiares y Violencia de Género Contra las Mujeres
GOBIERNO
(INEC, 2007)100indicaCENTRAL
que en Ecuador 6 de 10 mujeres son violentadas y 1 de 4 mujeres ha
vivido violencia sexual. Los informes de Seguridad
1,500 del Observatorio Metropolitano de Seguridad
Ciudadana (OMSC) del DMQ, en el capítulo referido a Violencia Intrafamiliar y de Género, dan
cuenta que en las tres Comisarías de la Mujer y la Familia (Quito), reciben un promedio anual de
14.000 a 15.000 denuncias. 1,000

Tabla N°1 BOMBEROS


,500
Tasa de denuncias de violencia intrafamiliar y de género por c/10 mil habitantes.

2009 ,000 2010


MUNICIPIO POLICÍA2011
NACIONAL

Mujeres 13.840 14.384 14.143


-1,500 -1,000 -,500 ,000 ,500 1,000 1,500
Hombres 872 778 875
POLICÍA
Total 14.712 -,500 METROPOLITANA15.162 15.018
ACTORES
DE LA SOCIEDAD
Fuente: Informes de Seguridad Ciudadana del OMSC años 2009 al 2011
Elaborado por: Mercy López Martínez -1,000

Elaborado por: Johana Herrera Albuja

Gráfico N° 1
Denuncias de VIF en Comisarías de la Mujer y la Familia

Denuncias de violencia intrafamiliar en comisarías de Quito

15.000 MUJERES

HOMBRES

10.000

5.000

0
2009 2010 2011

Fuente: Informes de Seguridad Ciudadana del OMSC años 2009 al 2011. Fuente: Informes de Seguridad Ciudadana del OMSC años 2009 al 2011
Elaborado por: Mercy López Martínez
Elaborado por: Mercy López Martínez

Muertes de mujeres por año


228
230
223
100 Encuesta en: http://www.inec.gob.ec/sitio_violencia/. Visita 20 de noviembre de 2012.
220

210
178 204
200

190
2009 2010 2011
Las cifras indican la existencia de un 94,33% de mujeres que han sufrido algún tipo de
violencia en relación al 5,66% de hombres que son agredidos; el 79% de las agresiones contra las
mujeres son producidas en el domicilio de la víctima, siendo el principal perpetrador el cónyuge,
conviviente o ex conviviente. Las personas más afectadas por la violencia, siguen siendo las mujeres,
convirtiéndose el ámbito de las relaciones de pareja en un escenario de alto riesgo para sus vidas.

Las responsabilidades del Estado frente a los derechos de


las víctimas de violencia
El Estado es jurídicamente responsable por las violaciones a las obligaciones internacionales
de derechos humanos que sean atribuidas o imputables al mismo. Incluso si las instituciones con
competencia para investigar no lo hacen de forma adecuada, rápida y diligente cuando la mujer
denuncia actos de violencia, “no hay respuesta institucional para atender adecuadamente a esas
mujeres, dar seguimiento al proceso tanto de atención psicológica, como de apoyo y sustento
económico, social, jurídico, legal”101. Así, si el caso queda impune, esto genera la inmediata
responsabilidad del aparataje estatal.

No hay, no hay ese tiempo para estudiar los casos y prepararse a las audiencias,
igualmente solo es la experiencia, esa mística lo que a uno le permite tomar el expediente
e ir a sustentar una audiencia, solo por la experiencia, pero una investigación requiere
el estudio, el espacio suficiente para irse bien preparado, mientras el abogado del
procesado tiene un mes dos o tres meses para preparar un solo caso, nosotros tenemos
que afrontar dos, tres y hasta cuatro a cinco audiencias de juzgamiento, de sustitución
de medidas, de ir terminando diligencias investigativas, esto es una locura…. (Entrevista
realizada a Fiscal de Unidad de Personas y Garantías de Pichincha. Levantamiento de
información sobre femicidios 2012).

Al respecto, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en la sentencia por homicidio


de mujeres por razones de género (femicidios) instaurada contra México, estableció que el Estado
tiene las obligaciones de prevenir, investigar, sancionar, reparar y que las responsabilidades estatales
deben ser cumplidas en función de las particulares necesidades de protección que requieran las
mujeres víctimas de violencia.

Esto es difícil, no sé cuántos casos de homicidios de mujeres llevo, la secretaria


lleva el registro de casos. Nosotros tenemos una gran limitación de tiempo porque
tenemos que asistir a audiencias, formular dictámenes recolectar inclusive evidencias
posteriores a los hechos, tenemos que reconstruir los hechos a más de ello tenemos
casos graves que causan conmoción social aunque todos causan conmoción social
lógicamente, pero algunos causan grandes escándalos, yo tengo 3 casos del 30 de
septiembre en donde nos quema cualquier cantidad de tiempo esas investigaciones.
(Entrevista realizada a Fiscal de Unidad de Personas y Garantías de Pichincha.
Levantamiento de información sobre femicidios 2012).

101 Legarde, Marcela (2006). “Feminicidio”. En Ciudad de Mujeres (Revista Digital). Visita 20 de noviembre de 2012 en http://www.
ciudaddemujeres.com/articulos/Feminicidio

179
Otras de las responsabilidades está relacionada con su institucionalidad: el Estado está
obligado a organizar todo el aparato gubernamental y, en general, todas las estructuras a través de
las cuales se manifiesta el ejercicio del poder público, de manera tal que sean capaces de asegurar
jurídicamente el libre y pleno ejercicio de los derechos humanos de las mujeres víctimas de violencia.

Si por supuesto, la sobrecarga de trabajo eso es lo más grave que tenemos, además de
la falencia en el número de investigadores en temas tan pero tan sensibles, apenas
3 policías nos han asignado para la Unidad, el número de casos es altísimo y somos 2
fiscales con una cantidad de crímenes atroces que suceden en Quito y la provincia, eso