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Alexander F. Cerón / Ángel A. Albarracín / Diego G. Rivero / Andrés F.

Marín
Patrología
Facultad de Teología
Universidad Pontificia Javeriana

SAN BASILIO DE CESAREA


I. BIOGRAFÍA

1.1. Sus orígenes, estudios e identidad cristiana


Basilio nació en Cesarea de Capadocia hacia el 329-330, en una familia cristiana,
rica y acomodada. Su madre, llamada Emelia, mujer de fe, hija de un mártir y Santa
Macrina; trajo al mundo diez hijos, tres de los cuales llegaron a ser obispos: San Basilio,
San Gregorio de Nisa y San Pedro de Sebaste, mientras que su hija mayor es conocida
como Santa Macrina, la joven, modelo de vida ascética. Basilio no parece haber recibido
el Bautismo en su edad temprana, ya que la costumbre de bautizar a los niños se había
perdido, pues el fervor de la época de las persecuciones se había enfriado. Su formación
elemental la recibió de su padre, Basilio, célebre retórico de Neocesarea del Ponto, hijo
de Santa Macrina la mayor.
Para cursar estudios superiores, el inteligente joven asistió a las clases de
retórica en su ciudad natal, Cesarea, más tarde en Constantinopla y, finalmente,
después del año 351, en Atenas, donde coincidió con Gregorio Nacianceno con quien
entabló una amistad que había de durar toda la vida.
Gracias a sus estudios asimiló profundamente la cultura clásica para cuando
vuelve a Cesarea, donde enseña retórica, sin embargo, se deja embriagar por la vida
mundana y el éxito. Su hermana vigila y le hace tomar conciencia de hasta qué punto le
ha cogido la vanidad, Basilio finalmente “se despierta como de un sueño profundo.
Cuenta él mismo: “percibí la maravillosa luz que difundía la verdad del Evangelio” (L.
223) Su primer paso fue recibir el sacramento del bautismo de manos del Obispo y
luego, hacia el 356, viaja con Eustacio de Sebaste por Egipto, Palestina, Siria y
Mesopotamia, con el deseo de relacionarse con los ascetas más célebres.
A su retorno distribuyó sus riquezas entre los pobres y poco después se
estableció como monje en Annesi, a orillas del Iris, en el Ponto, viéndose pronto rodeado
de compañeros que querían compartir su vida cenobítica, no obstante, esta vida austera
agrava su enfermedad de hígado y compromete definitivamente su salud.
Cuando le visitó Gregorio Nacianceno, el año 358, prepararon entre los dos la
Philocalia, una antología de las obras de Orígenes, y las dos Reglas monásticas que
tuvieron una influencia decisiva en la expansión de la vida monástica en común y le
valieron a Basilio el título de legislador del monaquismo griego.
En 362, el joven monje regresa para asistir a los últimos momentos del obispo
Dianio que le había bautizado. Su sucesor, Eusebio de Cesarea, hombre más rico en
bienes que en teología, sintió la necesidad de apoyarse en un auxiliar competente, por
tanto, hacia el año 364 persuadió a Basilio que se hiciera sacerdote. Este aceptó y fuera
ordenado.

1.2 Preocupado por la sociedad de su tiempo


Muchos eran los problemas que ocupaban su atención desde aquella época, la
cuestión social era particularmente grave: los terratenientes explotaban
vergonzosamente a sus colonos. En el tiempo del hambre de 368, fue terrible la miseria.
Frente a ella se desplegaba el lujo de los ricos, que era un insulto permanente a la
condición de los pobres. Basilio, que había dado ejemplo distribuyendo sus bienes, se
levanta, como lo hará durante toda la vida, contra una situación social que hería la
conciencia cristiana. En su predicación aclara los grandes temas sociales de la igualdad
radical de los hombres, de la dignidad de la condición humana y de la legitimidad de la
propiedad, pero dentro de unos límites. Su doctrina, equilibrada, no condena la riqueza
en sí misma, sino la pasión de poseer: “poseer más de lo necesario es privar al pobre,
es robar”, aceptar esa enseñanza es aceptar el Evangelio de los pobres.

1.3 Basilio, obispo de Cesarea


A la muerte de Eusebio, el año 370, Basilio, es el sucesor más indicado. La
elección fue laboriosa, los adversarios objetaban con su salud deficiente, pero estaba
en plena madurez intelectual y espiritual; por tanto, fue ordenado obispo de Cesarea,
metropolitano de Capadocia, donde creó un frente ortodoxo con el fin de restablecer la
unidad, la paz y el orden; también fue exarca civil del Ponto.
La actividad diaria del obispo era pesada en aquella época, pues, entre otras
cosas, prepara a los catecúmenos para el Bautismo y predica a su pueblo. Basilio, es
un modelo de pastor siempre dispuesto a sacar el aspecto práctico del mensaje
cristiano, de él nos quedan una serie de homilías, discursos y panegíricos, donde trata
las cuestiones teológicas con claridad, penetración y precisión.
Sabe conciliar los procedimientos de la retórica, en la que ha quedado como
maestro, con la claridad de pensamiento y la sobriedad de expresión. Formado en las
escuelas de la sofística, ha utilizado mejor que ningún otro Padre el artificio para el
servicio de la verdad.
Moralista en el noble sentido de la palabra, siempre ansioso por luchar contra los
vicios individuales y sociales y forjar las costumbres cristianas en la escuela del
Evangelio. No se contentó con predicar la justicia social, sino que dio ejemplo,
cambiando el sector de la miseria, en barrio de la caridad, organiza en los arrabales de
Cesarea una ciudad que el pueblo llamó Basilíada, en la cual había una hospedería y
un asilo de ancianos con un barrio reservados a las enfermedades contagiosas; en
medio de las construcciones se levantaba una Iglesia. Se hicieron también viviendas
para empleados y obreros. Finalmente, vino a ser una verdadera ciudad obrera con
comida popular. Basilio los anima a que hagan lo mismo en las zonas rurales. El
sufrimiento de los demás le llega a lo más profundo: llora con aquellos que lloran,
encuentra la palabra que no engaña y va al corazón porque parte del corazón.
Cuida la disciplina de sus sacerdotes y pone orden en los abusos y
excentricidades de los monjes, siempre con tacto y sin dureza.

1.4 Defensor de la unidad de la Iglesia


En su lucha contra el arrianismo, que gozaba del apoyo estatal, supo combinar
una actividad incesante con una gran sabiduría y prudencia. En sus relaciones contra el
emperador Valente no conoció el miedo ni la intimidación. En su conversación con el
prefecto Modesto, que, enviado por el emperador, le amenazó con la confiscación y el
exilio a fin de arrancarle una declaración firmada adhiriéndose a la causa arriana, se
mostró como un verdadero príncipe de la Iglesia: su impavidez y decisión hicieron tal
impresión al emperador, que abandonó la idea de avasallar al obispo y rescindió el
decreto de deportación. La preocupación principal de Basilio fue la unidad de la Iglesia,
la falta, casi total, de unidad entre los cristianos del Oriente y entre los obispos del Este
y del Oeste le movió a buscar el patronato de Atanasio en su empeño por mejorar las
relaciones entre Roma y el Oriente.
Para colmo de desgracias, un cisma desolaba la antigua cristiandad de
Antioquía. Para ponerle fin, Basilio, como apóstol de la unidad, escribe primero a
Atanasio y después se dirige al Papa Dámaso, al que le dirigió una carta en la que le
describía la terrible situación en que se encontraban las Iglesias del oriente y le rogaba
que viniera a visitarlas. Estaba convencido que la ortodoxia triunfaría únicamente el día
en que dejara de haber disensiones y derroche de energías entre los creyentes; por
desgracia, en el camino de la deseada armonía entre el Este y el Oeste surgía un grave
obstáculo, la disputa de Paulino y Melecio sobre quién de los dos era el legítimo obispo
de Antioquia. La apelación que hizo Basilio a Atanasio y a Roma para zanjar aquel cisma
fue rechazada, principalmente porque la jerarquía occidental se oponía a Melecio, a
quien el favorecía y reconocía a Paulino. El Papa Dámaso, engañado por un apolinarista
llamado Vitalis, no dio respuesta a la carta de Basilio, que se sintió profundamente
herido. Así es que las cartas que volvieron de Roma afirmaban la comunión en la fe,
pero no ofrecían ninguna ayuda. Sin embargo, vivió lo suficiente para ver, al menos, el
amanecer de días mejores, cuando el 9 de agosto del año 378 moría el emperador
Valente y las condiciones externas hacían posible el restablecimiento de la paz.
Consumido por las contrariedades y las austeridades, murió el 1 de enero 379,
a la edad de solo 50 años, sin ver la solución de la disputa antioquena del cisma
meleciano y de los pneumatómacos, que solo se logró en el I Concilio de Constantinopla
del 381, donde trajo orden y paz a la Iglesia el emperador Teodosio el Grande, abriendo
las puertas a todos los que se habían mantenido fieles a la fe de Nicea. No cabe duda
de que las bases para este gran momento de la historia de la cristiandad las había
puesto Basilio.

II. ESCRITOS

En medio de todas las tareas que consumían su tiempo, él fue siempre un gran
teólogo, sus mismos escritos revelan un hombre de acción y una inclinación hacia los
aspectos prácticos y éticos del mensaje cristiano, mientras que los demás padres
griegos muestran una decidida preferencia por el lado metafísico del Evangelio. Sus
contemporáneos tuvieron en gran estima sus escritos tanto por su contenido como por
su forma, los leía gente culta y gente iletrada, cristianos y paganos. Su producción
literaria comprende tratados dogmáticos, ascéticos, pedagógicos y litúrgicos, además
de gran número de sermones y cartas.

2.1 Escritos dogmáticos

2.1.1 Contra Eunomio


Refutación, compuesta de tres libros compuesto entre 363-365, del pequeño
tratado Apología, que publicó hacia el año 361, Eunomio, uno de los jefes del ala
extrema del arrianismo, los anomeos. En el primero, refuta el argumento de que la
esencia de Dios consiste en su inascibilidad y que, por consiguiente, el Verbo no puede
ser verdadero hijo de Dios, porque es engendrado y simple criatura; en el segundo,
defiende la doctrina de Nicea de que el Verbo es consubstancial con el Padre y; en el
tercero y último, afirma con idéntico énfasis la consubstancialidad del Espíritu Santo.

2.1.2 Tratado sobre el Espíritu Santo


Escrita hacia el año 375, trata también de la consustancialidad de las dos divinas
Personas, del Hijo y del Espíritu Santo, con el Padre. Empieza explicando que le habían
criticado por haber usado en público la doxología: Gloria al Padre con el Hijo juntamente
con el Espíritu Santo, en vez de la fórmula corriente: Gloria al Padre por el Hijo en el
Espíritu Santo. Se considera la primera como una innovación. Basilio se justifica
diciendo que la primera es tan ortodoxa como la segunda e insiste en que la Iglesia usa
ambas. Siendo el Hijo y el Espíritu Santo de la misma idéntica sustancia del Padre, les
corresponde a los dos, igual honor que al Padre como lo prueban la Escritura y la
tradición. Por consiguiente, la primera fórmula es hasta más apropiada que la segunda,
porque establece la distinción de las Personas divinas, pero al mismo tiempo da claro
testimonio de la eterna comunión y perpetua conjunción que existe entre ellos. De esta
manera sirve para refutar el sabelianismo y al arrianismo a la vez.

2.2 Escritos ascéticos

2.2.1 Moralia
Colección de 8 reglas o instrucciones morales, cada una de ellas respaldada por
citas del Nuevo Testamento, que contiene una vigorosa exhortación en favor de la vida
ascética, donde sostiene que la púnica obligación peculiar del monje es la virginidad.

2.2.2 Las dos Reglas monásticas:


Son fruto de preguntas hechas por los monjes a quienes visitaba Basilio. En su
forma actual, la primera, titulada Reglas detalladas, discute los principios de la vida
monástica, la segunda, las Reglas breves, su aplicación a la vida cotidiana de una
comunidad monástica. Las dos están dispuestas en forma de pregunta y respuestas, y
se fundan en notas de conversaciones pastorales sostenidas por Basilio con miembros
de sus monasterios, tal como las copiaron los taquígrafos
La legislación de San Basilio ha sobrevivido en Oriente hasta nuestros días en
la Regla monástica más importante de la Iglesia griega. Los basilianos son la gran Orden
del Oriente, pero la influencia de estas constituciones fue de largo alcance aun en el
Occidente. Allí enseña que la dirección espiritual es importante al igual que la
moderación y la prudencia, sin olvidar que el monje debe trabajar, manual e
intelectualmente, y orar.

2.3 Escritos de educación

2.3.1 Ad adolescentes
Exhortación a los jóvenes sobre la manera de aprovechar mejor los escritos de
los autores paganos. A la literatura clásica le señala un lugar muy por debajo de la
Sagrada Escritura, pero no prohíbe su uso porque puede ser de provecho si se hace
una buena selección de las obras de los poetas, historiadores y retóricos, y se excluye
todo lo que pudiera ser peligroso para las almas de los estudiantes.
La exhortación está escrita con un aprecio extraordinario de los valores
permanentes de saber helenístico; su actitud abierta ha ejercido una enorme influencia
en la postura de la Iglesia ante la tradición clásica.

2.4 Homilías y sermones


Se distingue de sus contemporáneos en que no escribió ningún comentario
científico sobre los libros de la Sagrada Escritura. Su habilidad exegética la demuestra
en numerosas homilías ya que en ellas desplegó los artificios de la retórica antigua.
Emplea generosamente los recursos de la Segunda Sofística, la metáfora, la
comparación, el paralelismo, como era moda en su tiempo, sin embargo, nunca
considera estos refinamientos como el elemento principal de sus sermones, sabiendo
combinar el aparato retórico con la simplicidad de pensamiento y la claridad de
expresión, no queriendo agradar a sus oyentes, sino mover sus conciencias.

2.4.1 In Hexaemeron
Puesto de honor corresponde a las nueve homilías sobre la narración de los seis
días de la creación contenida en Génesis 1,1.26. Se propone dar una concepción
cristiana del mundo en contraste con las nociones paganas antiguas y con el
maniqueísmo, mostrando al Creador tras la creación. Traza un cuadro lleno de colorido
de la belleza de la naturaleza y describe las maravillas del cosmos en un sorprendente
alarde de ciencia natural y filosofía, que solo puede hacer quien está al corriente de la
investigación y de las ciencias contemporáneas.

2.4.2 Homilías sobre los salmos


Se atribuyen a Basilio unas 18 homilías sobre los salmos, que recogen lo que
hay de más aprovechable en todos los demás libros de la Biblia: anuncia el futuro,
recuerda el pasado, dicta las leyes de la vida, nos enseña nuestros deberes. No parece
que son auténticas más que 13. Su intención es edificar y hacer aplicaciones, más que
dar una interpretación exegética del texto.

2.4.3 Comentario sobre Isaías


También el extenso comentario a Isaías 1-16 copia considerablemente del
Comentario sobre los Salmos y del Comentario sobre Isaías del mismo Eusebio. Hoy
predomina la opinión de que la obra no es auténtica.
2.4.4 Otros sermones
Hay unos 23 sermones más que bien pueden considerarse como auténticos. De
contenido misceláneo, revelan mejor que los otros sermones el aspecto pastoral de la
actividad de Basilio, algunos son sobre las fiestas del Señor o de los mártires. La mayor
parte tratan de los deberes del cristiano, del ayuno, del recto uso de las riquezas, del
amor fraterno.

2.5 Cartas
Nos descubren, mejor aún que sus homilías, su fina educación y su gusto
literario. Son sus cartas la mejor fuente de información acerca de su vida - nos muestran
las cualidades del hombre, la rectitud y el equilibrio de su juicio, su visión realista de las
situaciones, su sentido de responsabilidad, así como su firmeza y su sensibilidad -, y de
su tiempo - es un almacén bien surtido y valiosísimo de información para la historia de
la Iglesia oriental en el siglo IV, y en particular de la de Capadocia-, de sus muchas
actividades e influencia vastísima, especialmente de su personalidad y carácter.

2.5.1 Cartas de amistad


Sentía gran inclinación a la amistad, a la fidelidad, por esta razón son
particularmente numerosas las cartas destinadas a amigos para un intercambio de
ideas, para consolar, animar y aconsejar. Se muestra siempre ansioso de saber noticias
de sus amigos y con frecuencias les pide que escriban.

2.5.2 Cartas de recomendación


Dispuesto siempre a ayudar, dirigió gran número de cartas a la autoridad y a
personas ricas para recomendar a los pobres y afligidos, para interceder en favor de
ciudades y aldeas, en favor de parientes y amigos.

2.5.3 Cartas de consuelo


Expresiones de condolencia dirigidas a padres o esposos que sufrían por la
pérdida de algún ser querido; a obispo, sacerdotes y monjes que vivían deprimidos; a
iglesias privadas de sus pastores; a sacerdotes y fieles atacados por los herejes.

2.5.4 Cartas canónicas


Con el único fin de restablecer el orden dondequiera que hubiera desórdenes o
que el derecho canónico hubiera caído en desuso. Contienen normas eclesiásticas
detalladas sobre disciplina penitencial y son importantísimas para la historia de esta
institución.
2.5.5 Cartas ascético-morales
Muchas de las cartas dirigidas al clero, a los seglares y a los religiosos se
proponen promover la moral y la vida ascética, asimismo, invita a los que han caído a
volver a la grey y a una nueva vida; exhorta a obispos y sacerdotes a cumplir sus
deberes concienzudamente; muestra distintos medios y caminos para alcanzar la
perfección y ensalza la vida monástica con gran entusiasmo.

2.5.6 Cartas dogmáticas


La mayoría trata directamente de aspectos diversos de la doctrina trinitaria, del
Credo niceno y de la defensa de la consustancialidad del Hijo y del Espíritu Santo, en
contra de los arrianos, eunomianos, sabeiianos y apolinaristas.

2.5.7 Cartas litúrgicas


Son importantes para la historia de la liturgia. Entre otras, la Epístola 207, dirigida
al clero de Neocesarea y escrita a finales del verano del 375, nos da una excelente
descripción del oficio vigilar y la Epístola 93 recomienda la comunión diaria.

2.5.8 Cartas históricas


Constituyen una fuente de primer orden para la historia del Imperio y para las
condiciones de la Iglesia y del Estado, para las relaciones entre el Oriente y el Occidente,
para las controversias entre la ortodoxia y la herejía.

2.6 La liturgia de San Basilio


Una tradición que es universal en el Oriente le atribuye la llamada Liturgia de
San Basilio, que todavía se usa en las iglesias de rito bizantino los domingos de
cuaresma (a excepción del Domingo de Ramos), el Jueves Santo, en la vigilia pascual,
en las vigilias de Navidad y de Epifanía, el 1 de enero y en la festividad de San Basilio,
ya que los demás días se sigue la liturgia de San Juan Crisóstomo que es más breve.
Sin embargo, investigaciones hechas recientemente han demostrado que Basilio no fue
su creador, sino el que la revisó desde el punto de vista teológico, no abreviando, sino
más bien ampliando el original. La prueba de la vasta influencia fue su adopción por la
sede patriarcal de Constantinopla y su rápida expansión en todo el Oriente y hasta en
Sicilia y en Italia.
III. LA TEOLOGÍA DE SAN BASILIO

La doctrina de San Basilio gira en torno a la defensa de la doctrina de Nicea


contra los distintos padres arrianos. La amistad que le unió con Atanasio durante la vida
se fundaba en la causa común que defendían ambos, su gran mérito está en haber
contribuido en sumo grado a aclarar la terminología trinitaria y cristológica.

3.1 Doctrina trinitaria


Su contribución más importante fue haber atraído a la Iglesia nuevamente a los
semiarrianos y el haber fijado de una vez para siempre el significado de las palabras
ousia e hypostasis. La primera, la asoció a aquella entidad esencial que tienen en común
el Padre, el Hijo y el Espíritu, la bondad, divinidad o cualquier atributo parecido.
Hypostasis, en cambio, hace referencia a la existencia en una forma particular, la
manera de ser de cada una de las Personas, la que contemplamos en la propiedad
especial de Paternidad, Filiación o el poder de santificar. En Dios habrá por tanto, una
ousia y tres hypostasis. De esta manera Basilio hizo avanzar la doctrina trinitaria, y en
particular su terminología, en una dirección que acabó desembocando en la definición
del concilio de Calcedonia

3.2 El homoousios
Contribuyó a que el homoousios niceno fuera adoptado universalmente y
triunfara en el concilio de Constantinopla (381) la postura de los Capadocios. San Basilio
afirmó muy enfáticamente la unidad numérica de Dios, a su vez estaba interesado en
evitar el peligro del politeísmo como el del sabelianismo.

3.3 Espíritu Santo


Si bien es cierto que Basilio nunca llama explícitamente Dios al Espíritu Santo,
enseñó implícitamente en sus escritos la divinidad y consustancialidad del Espíritu
Santo, aun cuando no empleara nunca, hablando de la Tercera Persona de la Trinidad,
el homoousios to patri. San Basilio sostiene abiertamente, con la mayoría de los Padres
griegos, que el Espíritu Santo procede del Padre por medio del Hijo, pero no por
generación, como el Hijo: es el hálito de su boca, pero al mismo tiempo la bondad
natural, la santidad inherente, la dignidad real que del Padre; a través del unigénito se
extiende al Espíritu.
3.4 Eucaristía
Uno de los documentos más notables acerca de la Eucaristía y de la historia de
la sagrada comunión es la Ep.93 de Basilio, dirigido a la matrona patricia Cesaría el año
372 atestigua la costumbre de reservar el sacramento en las casas de las personas
particulares para su uso privado, la costumbre de comulgar diariamente y la fe en la
presencia del cuerpo y de la sangre del Señor.

3.5 Confesión
En su Regla, el monje tiene que descubrir su corazón y confesar todas sus
ofensas, aún sus pensamientos más íntimos, a su superior o a otros hombres probos
que gozan de la confianza de los hermanos. En este caso, el puesto del superior
(sacerdote o no) puede ocuparlo alguno que haya sido elegido representante suyo.
Basilio inauguró lo que se conoce bajo el nombre de confesión monástica, pero no así
la confesión auricular, que constituye una parte esencial del sacramento de la
penitencia. La expiación consistía en la separación del penitente de la asamblea
cristiana durante sus funciones litúrgicas.

BIBLIOGRAFÍA:

 Altaner, Berthold. Patrología. ESPASA CALPE S.A, 1956.


 Quasten, Johannes. Patrología Tomo II. La edad de oro de la literatura patrística
griega. Biblioteca de autores cristianos (BAC), 1960.
 Patiño, Jose Uriel. Los padres de la Iglesia. Una tradición como búsqueda teológica.
Editorial San Pablo, 2005.

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