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INSTITUTO NACIONAL JOAQUIN ERNESTO

CARDENAS

DOCENTE: maria…………………….

ASIGNATURA: orientación para la vida (OPV)

INTEGRANTES: Flor de María Ramos Franco.


Melvin Josué Parada Galán.

GRADO: segundo general

SECCION: ´´E´´

San miguel, 14 de abril del 2017


INFECCIONES DE TRANSMICION SEXUAL
Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) y las infecciones de
transmisión sexual (ITS) en general se contraen por contacto sexual. Los
organismos que causan las enfermedades de transmisión sexual pueden
pasar de una persona a otra por la sangre, el semen, el fluido vaginal u
otros fluidos corporales.

A veces, estas infecciones se transmiten por vías que no son sexuales; por
ejemplo, de madre a hijo durante el embarazo o el parto, por
transfusiones de sangre o agujas compartidas.

Es posible contraer enfermedades de transmisión sexual de personas que


parecen muy sanas y que, incluso, pueden no saber que tienen la
infección. Las ETS no siempre presentan síntomas; por esta razón, los
expertos prefieren el término «infecciones de transmisión sexual» en vez
de «enfermedades de transmisión sexual».

¿Cuáles son algunos tipos de enfermedades o


infecciones de transmisión sexual (STD/STI por sus
siglas en inglés)?
Se conocen aproximadamente 20 infecciones diferentes que se transmiten
por contacto sexual. Aquí hay algunas descripciones de algunas de las más
comunes y conocidas:

 Clamidia
 Gonorrea
 Herpes genital
 VIH/SIDA
 Virus del papiloma humano (HPV por sus siglas en inglés)
 Sífilis
 Vaginitis bacteriana
 Tricomoniasis
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Síntomas
Las infecciones de transmisión sexual (ITS) pueden presentar una
diversidad de signos y síntomas, o no manifestar síntomas. Por ese motivo
pueden pasar desapercibidas hasta que ocurre una complicación o se le
diagnostica la infección a la pareja. Entre los signos y síntomas que
podrían indicar la presencia de una ITS se encuentran:

 Llagas o protuberancias en los genitales o en la zona bucal o rectal


 Dolor o ardor al orinar
 Secreción del pene
 Flujo vaginal con mal olor u olor inusual
 Sangrado vaginal fuera de lo normal
 Dolor durante las relaciones sexuales
 Ganglios linfáticos inflamados y doloridos, particularmente en la
ingle, pero otras veces más generalizado
 Dolor en la parte baja del abdomen
 Fiebre
 Erupción cutánea en el tronco, manos o pies

Los signos y síntomas pueden aparecer a los pocos días después de haber
estado expuesto, o pueden pasar años hasta que se presenten los
problemas; depende de cada organismo.

Causas:
Las infecciones de transmisión sexual pueden provocarse por:

 Bacterias (gonorrea, sífilis, clamidiosis)


 Parásitos (tricomoniasis)
 Virus (papiloma humano, herpes genital, VIH)

La actividad sexual cumple una función en la propagación de muchos otros


agentes infecciosos, si bien es posible infectarse sin contacto sexual.
Algunos ejemplos son los virus de hepatitis A, B y C, y las bacterias shigela
y giardia intestinales.
Cómo se contagian las enfermedades de transmisión
sexual
Uno de los motivos del contagio de las enfermedades de transmisión
sexual es que las personas creen que solo pueden infectarse si mantienen
relaciones sexuales. Esta creencia es incorrecta. Algunas enfermedades de
transmisión sexual, como el herpes o las verrugas genitales, pueden
contraerse por el contacto piel con piel con un área infectada o una llaga.

Otro mito sobre las enfermedades de transmisión sexual es que no se


contagian a través del sexo oral o anal. Esto también es erróneo porque
los virus o bacterias que provocan las enfermedades de transmisión sexual
pueden ingresar al cuerpo a través de diminutos cortes o desgarros en la
boca o el ano, así como en los genitales.

Las enfermedades de transmisión sexual también se propagan fácilmente


porque es imposible saber si alguien está infectado. De hecho, algunas
personas con enfermedades de transmisión sexual ni siquiera saben que
están infectadas. Estas personas corren el riesgo de transmitir la infección
a sus parejas sexuales sin siquiera advertirlo.

Los siguientes son algunos de los factores que aumentan las posibilidades
de que una persona contraiga una enfermedad de transmisión sexual:

o La actividad sexual a temprana edad. Cuanto menor es la edad en la que


se comienza a mantener relaciones sexuales, mayores son las
probabilidades de una persona de contraer una enfermedad de
transmisión sexual.
o Numerosas parejas sexuales. Las personas que tienen contacto sexual (no
solamente relaciones, sino cualquier forma de actividad íntima) con
muchas parejas diferentes corren un mayor riesgo que quienes
permanecen con la misma pareja.
o Sexo sin protección. Los condones de látex son el único método
anticonceptivo que reduce el riesgo de contraer una enfermedad de
transmisión sexual y se deben usar siempre. Los espermicidas, diafragmas
y demás métodos anticonceptivos pueden contribuir a prevenir el
embarazo, pero no protegen contra las enfermedades de transmisión
sexual.
Prevención y tratamiento de las enfermedades de
infecciones de transmisión sexual
Al igual que en el caso de muchas otras enfermedades, la prevención es
fundamental. Prevenir las enfermedades de transmisión sexual es mucho
más fácil que tratarlas. La única forma de prevenir totalmente las
enfermedades de transmisión sexual es abstenerse de toda clase de
contacto sexual. Si una persona va a tener relaciones sexuales, la mejor
manera de reducir la probabilidad de contraer una enfermedad de
transmisión sexual es utilizar siempre un condón (o un protector bucal de
látex al practicar sexo oral a una mujer).

Quienes estén pensando en mantener relaciones sexuales deben


someterse a exámenes ginecológicos o urológicos. Esto es por dos
motivos. En primer lugar, estos exámenes ofrecen a los médicos la
oportunidad de educar sobre las enfermedades de transmisión sexual y la
protección personal. En segundo lugar, los exámenes periódicos brindan a
los médicos más oportunidades de detectar las enfermedades de
transmisión sexual mientras se encuentran en los primeros estadios, más
fáciles de tratar.

Para que estos exámenes y consultas sean de utilidad, es necesario decirle


al médico si se está pensando en mantener relaciones sexuales o si ya se
ha comenzado a hacerlo. Esto es aplicable a toda clase de sexo: oral,
vaginal y anal. Informa a tu médico si alguna vez has tenido algún tipo de
contacto sexual.

No dejes que la vergüenza de pensar que tienes una enfermedad de


transmisión sexual te impida buscar atención médica. La demora en
consultar al médico puede permitir que la enfermedad avance y provoque
más daños. Si piensas que es posible que tengas una enfermedad de
transmisión sexual o si has tenido una pareja que podría tener una, debes
visitar al médico inmediatamente.
¿QUE ES EL VIH SIDA?
El VIH es el virus que causa el SIDA. Este afecta el sistema unitario,
haciendo que te enfermes más fácilmente. El VIH se propaga en las
relaciones sexuales, pero los condones ayudan a que te protejas.

¿Cómo se contagia la infección por VIH/SIDA?


El VIH es transportado en el semen, las secreciones vaginales, la sangre y
la leche materna. El virus ingresa en el cuerpo a través de cortes o heridas
en la piel y a través de las membranas mucosas (como el interior de la
vagina, el recto y la abertura del pene). Puedes contraer VIH por:

 Tener sexo vaginal o anal


 Compartir agujas o jeringas para drogarse, hacerse perforaciones en
el cuerpo, tatuajes, etc.
 Ser punzado con una aguja que tiene sangre infectada con el VIH
 Tener heridas o ampollas abiertas que entran en contacto con
sangre, semen (esperma) o secreciones vaginales infectadas con
VIH.
Las señales o síntomas del SIDA incluyen:
 Aftas (un revestimiento espeso y blanco en la lengua o la
boca)
 Dolor de garganta
 Infecciones graves por hongos
 Enfermedad pélvica inflamatoria crónica
 Infecciones graves recurrentes
 Cansancio persistente, mareos y aturdimiento
 Dolores de cabeza
 Pérdida brusca de peso
 Formación de hematomas con más frecuencia de lo normal
 Diarrea, fiebre, o sudores nocturnos durante mucho tiempo
 Glándulas inflamadas o duras en la garganta, las axilas o la
ingle
 Episodios de tos seca y profunda
 Sensación de falta de aire
 Protuberancias violáceas en la piel o en la boca
 Sangrado de la boca, la nariz, el ano o la vagina
 Erupciones de la piel
 Adormecimiento de las manos o los pies, pérdida del control
sobre los músculos y los reflejos, incapacidad de movimiento
y pérdida de fuerza muscular.