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Diana Lorena Lambuley García

El espacio mental del género en Coraline y la puerta secreta

Coraline (2009) es una película dirigida por Henry Selick, basada en el libro del mismo nombre escrito por
Neil Gaiman. Coraline es una niña que se ha mudado a una casa antigua con sus padres, quienes le prestan
más atención a su trabajo que a su propia hija. Ella encuentra una puerta secreta, en uno de los cuartos de la
casa, hacia un mundo paralelo en donde todo parece ‘color de rosa’.

Jule Selbo (2010) en ‘The constructive use of film genre for the screenwriter: mental space of film genre –
first exploration’, distingue entre 3 áreas del espacio mental: el conocimiento esquemático, el conocimiento
especifico y el conocimiento relevante. En la película Coraline se pueden encontrar estos tres tipos de
conocimientos.

En la primera escena de la película, una bonita muñeca de trapo flota hasta entrar por una ventana, donde unas
manos con dedos de agujas la reciben y transforman en una muñeca distinta que después se va flotando desde
la misma ventana. Selbo (2010) cuando sugiere que ‘the film’s frame is its overriding genre’, lo que quiere
decir es que el cuerpo de la película o el marco de creación de una cierta historia (Género), define cuáles serán
los personajes y la trama, o lo mismo, como deben mostrar las escenas y secuencias, a estos. Al iniciar con
una muñeca volando y un personaje con manos de agujas, Coraline es inmediatamente percibida como una
película de fantasía. En otra escena, Coraline, la protagonista, camina hacia un pozo, topándose con un niño
enmascarado y un gato. El pozo se muestra como algo inexplorado y peligroso, el niño como raro y el gato
como sospechoso. Lo anterior llama la atención de la niña. En cuanto se guarda una información respecto de
algo y se despierta un interés en descubrir lo escondido por parte de la protagonista, el género misterio viene a
la mente.

Mas tarde, cuando la niña encuentra la puerta secreta y conoce a su ‘otra madre’, una mujer igual a su madre,
pero con botones en vez de ojos. Se encuentra un misterio mayor detrás de la perfección del otro mundo, que
produce desconfianza.

Es en el momento en que Coraline descubre las intenciones de su ‘otra madre’ y su identidad de monstruo,
que el panorama es terrorífico. Los padres de Coraline desaparecen y tiene que sí o sí enfrentar a la bruja,
como en la trama clásica de este género. La diferencia yace en la protagonista, quien tiene posibilidades de
derrotar a la bruja.

Selbo (2010), al describir el conocimiento esquemático, cita a Fauconnier y su ‘modelo cognitivo idealizado’
o ‘ICM’, el cual se entiende como algo construido a partir de la narrativa de la película, pero también del
género y su comprensión por parte de la audiencia. En base a lo mostrado en la película no nos es incoherente
que haya personas con botones en los ojos o gatos que hablen y por lo ya conocido del género, acciones y
personajes nos son familiares.

Respecto del conocimiento especifico, la audiencia que origina el ICM de la historia de Coraline son niños.
¿Quién es la protagonista? Coraline, una niña activa, aventurera, valiente, decidida e inteligente. ¿Qué se
muestra? Personajes extravagantes y caricaturescos que despierten la atención de los niños, espacios y
situaciones que parezcan sacados de un cuento infantil, que muestren los más profundos deseos y temores de
los niños.

Uno de los elementos utilizados dentro de la narrativa es la comida. K. Keeling y S. Pollard (2012) dedican
todo un artículo a ello, diciendo:

‘It instrumentalizes Coraline’s journey. It clarifies her relationships to her parents and to the other
mother in terms of her acceptance or denial of foods adults offer, as well as her own developing
sense of self in what foods she rejects from adults and those that she chooses for herself’
Es así, que la comida, su aceptación o negación, es en la historia, como en la audiencia, una pista, un
elemento decisivo que representa el deseo y la satisfacción.

La película es creada con un estilo gótico fantástico que suscite oscuridad, pero en animación, para que
parezca ‘más amable’, permitiendo un distanciamiento con la vida real y, por lo tanto, de ser una experiencia
traumatizante para un niño.

¿Cómo concluye Coraline? Selbo (2010) cita a Moine, quien menciona: ‘audience’s desire for the comfort
that follows when experiencing a reaf-firmation of normative social values’; La postura moral de Caroline
hace presencia a lo largo de toda la película. ¿Es bueno o malo?, ¿Lo hago o no lo hago? En este caso es
inclinada la balanza hacia lo correcto, conociendo que los niños están en pleno desarrollo de su conciencia y
su postura ética.

Sin importar cuanto se debata si los niños disfrutan o no del terror y si este tipo de película sea un detrimento
para ellos, Coraline obtuvo la clasificación PG, a lo que Selick respondió: ‘We can keep putting kids in that
artificial shell, but eventually they're going to find a way out. And if they're unprepared to take on those dark
places, they may end up going too far’.

El conocimiento relevante es definido por Selbo (2010) como el que: ‘reflects the concerns, functions and
connections with the contemporary social systems of the audience and its desires, as well as an acceptance
of types of film narrative shaped by specific film genres’. En Coraline, para la época en que fue creada, se
pensaba en niños más libres que salían sin sus padres y ensuciaban sus manos con barro, sin embargo, se
conocía lo que más detestaba un niño, las verduras y lo que más quería, diversión (el circo de ratones
acróbatas y el auditorio de las hermanas). También se alude a la creación de la computadora personal y el
tiempo dedicado al trabajo que disminuía el tiempo para compartir con la familia. El color azul, verde, blanco
y negro en la ropa de los padres de Coraline tiene un sentido gracias al sistema social contemporáneo, en
donde se entienden como aburridos, neutros y opacos; contrastando con el amarillo y naranja en la ropa de
Coraline. El que Coraline tenga un amigo de otra etnicidad, nos muestra también conexión con el sistema
social inclusivo de la época.

Se reflejan los miedos de los niños, de quedarse solos, de crecer y de ser lastimados, miedos de las brujas y de
los fantasmas. Aquellos miedos pueden cambiar según el lugar donde se viva y la sociedad de la que se hable,
en este caso, se habla de una hija única, que vive con su padre y madre en una gran casa localizada en un
pueblo de Estados Unidos, a quien lo único que le falta es la atención de su familia.

Bibliografía

Selbo, J. (2010), ‘The constructive use of film genre for the screenwriter: mental space of film genre –
first exploration’, Journal of Screenwriting 1: 2, pp. 273–289, doi: 10.1386/josc.1.2.273/1

Keeling, K. y Pollard, S. (2012). The Key Is in the Mouth: Food and Orality in Coraline.Children's Literature,
40(1), pp.1-27.

Lester, C. (2016). The children’s horror film: Characterizing an “Impossible” Subgenre. The velvet light trap,
78, pp. 22-37.

Referencias

FilmAffinity. (n.d.). Coraline. [online] Disponible en: https://www.filmaffinity.com/co/film629275.html

Vigil, D. (2009). Animated 'Coraline' aims for a real-life feel. [online] SFGate. Disponible en:
https://www.sfgate.com/entertainment/article/Animated-Coraline-aims-for-a-real-life-feel-3251645.php