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Tema: Introducción a la psicopatología infantil, (salud- enfermedad infantil)

Bibliografía: Carlos Almonte V., Ma Elena Montt S. (2012). Psicopatología infantil


y de la adolescencia. Mediterráneo.

Desarrollo psicológico del bebé y del prescolar:

El niño no es siempre fácil, a lo largo de la evaluación se producen inevitablemente


crisis y conflictos en los que la gran movilidad de estructuras neuropsiquicas
posibilita la emergencia de conducta la interacciones entre el individuo y el medio
se extienden más allá del comportamiento, modelando la estructura y
funcionamiento del sistema nervioso. La vieja controversia entre lo innato y lo
adquirido, lo biológico y lo social, lo genético y lo ambiental, se ha superado y
actualmente se considera el desarrollo evolutivo como una epigenesis interacciónal.

Leyes del desarrollo:

Secesión: el desarrollo sigue un orden determinado, según el cual cada etapa debe
preparar para la siguiente.
Discontinuidad en el ritmo del crecimiento: se refiere a los cambios de velocidad
del proceso de crecimiento y desarrollo biológico, psicológico y social.
Crecimiento asincrónico o ley de alternancia: la discontinuidad del ritmo del
crecimiento no es homogénea para todos los sistemas y subsistemas, por ejemplo,
el cuerpo no crece en su totalidad al mismo tiempo, si no que a diferentes y en
momentos distintos.
Diferenciación: en el ser humano, al comienzo del proceso de gestación, es
sencillo e inarticulado, por el contrario el recién nacido muestra ya todos los órganos
miembros específicos del hombre.
Principios del desarrollo:
Céfalo-Distal: esto se refiere a que el extremo cefálico se desarrolla primero,
mientras que las partes inferiores del cuerpo se organizan en periodos ulteriores del
desarrollo prenatal y también posnatal.
Próximo-Distal: después del nacimiento, el niño utiliza la mano entera, como
unidad, antes de poder controlar los dedos.
Motivación de competencia: es la disposición natural del niño para conocer y
descubrir que lo conduce a la realización de actos novedosos.
Ambivalencia del crecimiento: el niño se mueve entre impulsos progresivos que
lo inducen a explorar e impulsos conservadores de no cambio e incluso regresión a
conductas anteriores.
Según Brazelton este autor distingue otros cuatro estadios que se sobreponen en
la estructuración evolutiva a saber:
1. Estadio de la vinculación entre los 2 y los 7 meses: él bebe establece una
relación emocional específica con su figura de apego.
2. Estadio de diferenciación somatopsíquica y comunicación intencional: en la
medida que se crea el vínculo emocional él bebe entre 3 y 10 meses puede
organizar su experiencia sensorial y utilizarla en la comunicación.
3. Estadio de organización comportamental e interiorización: entre los 9 y los
18 meses de vida.
4. Estadio de elaboración y discriminación de la capacidad representativa: que
comprende tres fases: capacidad representacional, la diferenciación y la
consolidación.

Capacidades sensoriales del recién nacido:

Visión: esta capacidad es funcional y vincular desde el nacimiento a una distancia


optima de 25 cm, el recién nacido muestra preferencia por objetos contrastados, se
orienta por lo tanto preferentemente al rostro humano.
Tacto: la piel es el órgano más extendido del niño, presenta mayor superficie
corporal que en el adulto y es estimulada frecuentemente cada vez que se manipula
al bebé.
Audición: constituye un parámetro para evaluar la relación materno-fetal en su
dimensión conductual a partir del 5to mes de edad gestacional, el bebé se orienta
preferentemente a la voz materna, sin embargo, la voz del padre, por su tonalidad
grave, es mejor percibida en el útero.
Olfato: altamente desarrollado, muestra preferencia por los olores que lo ayudan a
adaptarse; les molesta el alcohol y el vinagre y son atraídos por olores dulces como
la leche.
Gusto: son capases de reconocer diferencias tenues de sabor, el agua salada
provoca disgusto y resistencia en los bebés normales producto de una gestación
normal.
Una interacción armónica presenta las siguientes características observables:
Sensibilidad: se refiere a que la madre esta alerta a los signos, tanto de malestar
y bienestar, que puede expresar el bebé.
Contingencia: es aquella donde la madre rápidamente reacciona frente a los signos
sea tanto de angustia del bebé (expresión del llanto) como necesidad de interacción
placentera.
Calidez: se puede observar una postura corporal y facial positiva, en los dos
integrantes, la madre suele mostrar expresiones faciales de relajo felicidad y calidez.
Él bebe se observa calmado y como en presencia de la madre.
Reciprocidad: se produce cuando uno observa que tanto la madre como el bebé
están conectados en una misma frecuencia emocional.