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BREVE ANALISIS Y COMENTARIO DE LA LEY ORGANICA DEL PODER EJECUTIVO

(LEY 29158)
CAPITULO II – ARTICULO 4º COMPETENCIAS EXCLUSIVAS DEL PODER EJECUTIVO

Con la aprobación de la Ley Marco de Modernización de la Gestión del Estado en enero del año
2002, se dio inicio a un largo y complejo proceso de reforma del Estado teniendo como objetivo
principal la obtención de mayores niveles de eficiencia del aparato estatal, dejando de lado la
imagen del Estado Centralista y excluyente.

Uno de los hitos más importantes en este proceso fue la promulgación de la Ley Orgánica del
Poder Ejecutivo (LOPE), porque completa el marco legal de los tres niveles de gobierno,
estableciendo las competencias del Poder Ejecutivo y exigiendo la reforma del gobierno a una
estructura unitaria y descentralizada.

La LOPE (Ley Orgánica del Poder Ejecutivo) es un instrumento importante para el proceso de
descentralización y para llevar adelante la reforma del Estado. En ese sentido se debe promover
un amplio debate nacional que involucre a los diversos niveles de gobierno, así como a los
principales actores políticos, sociales y económicos. La voz de las autoridades y dirigentes
regionales debe hacerse sentir y debe ser tomada en cuenta por el Congreso, que es la instancia
que tiene hoy la responsabilidad de definir el sentido y las características de esta importante
norma.

La LOPE estableció los principios y las normas básicas que determinan cómo se organiza el Poder
Ejecutivo para poder cumplir de manera adecuada y con mayor claridad sus nuevas
responsabilidades. Sin embargo, esto solo representa un marco legal general y principios
básicos, por lo que el cumplimiento de sus disposiciones, así como la necesidad de regular la
estructura y organización de las entidades del Poder Ejecutivo y de la Administración Publica,
demandaban el desarrollo y la aprobación de una norma complementaria.

A la vez, si bien las reglas que la LOPE establece permiten ordenar y mejorar la creación y el
funcionamiento de las entidades públicas a futuro, es indudable que aquellas ya existentes
deberán adecuarse a los criterios técnicos de este marco legal.

Del espíritu de la LOPE se deprende que la reforma del Estado exige un ordenamiento de la
administración pública con reglas modernas de organización, con clara delimitación de
competencias y asignación de funciones, acompañada de la necesaria articulación concertada
de los tres niveles de gobierno: nacional, regional, y local.

La población demanda históricamente un Estado que reaccione rápido, sin mayores trabas
burocráticas, que use adecuadamente los recursos públicos y que solucione eficaz y
eficientemente los problemas del país. En ese sentido, la LOPE responde a esa expectativa
popular y pretende ordenar al Poder Ejecutivo en cuatro niveles de acción:

a) Los principios y las normas básicas de organización, competencias y funciones del Poder
Ejecutivo, como parte del Gobierno Nacional.
b) Las funciones, atribuciones y facultades legales del Presidente de la Republica y del
Concejo de Ministros;
c) Las relaciones entre el Poder Ejecutivo y los gobiernos regionales y locales;

MAESTRIA EN GESTIÓN PÚBLICA – UNPRG – UNIDAD I CARLOS ENRIQUE TORRES SÁNCHEZ


d) La naturaleza y requisitos de creación de las entidades públicas y los sistemas
administrativos y funcionales que regulan y organizan las acciones de la administración
pública, promoviendo su eficacia y eficiencia.

Efectivamente con la LOPE, se impulsó el gradual y continuo proceso de modernización de


la gestión pública. Se da paso a cambios normativos establecidos por la propia ley, dirigidos
a la renovación de la estructura del Gobierno Nacional (ministerios y entidades públicas
adscritas), así como otros cambios orientados a profundizar la aplicación del principio de
servicio al ciudadano.

MAESTRIA EN GESTIÓN PÚBLICA – UNPRG – UNIDAD I CARLOS ENRIQUE TORRES SÁNCHEZ