Está en la página 1de 9

¿Cómo

desarrollar
nuestro proyecto
de vida?
¿A qué nos queremos dedicar el
resto de nuestras vidas?
¿Qué es eso que nos gustaría seguir haciendo cuando lleguen los años grandes? ¿Lo
estamos haciendo? Y si no es así, ¿por qué? Si no tenemos sueños, no tenemos aspiraciones
reales y cualquier lugar será nuestro final, pero nunca sabremos a dónde vamos.

Si tenemos sueños e invertimos nuestro tiempo y energía en alcanzarlos, mientras


caminamos hacia ese mañana, sentiremos que avanzamos y experimentaremos un gran
sentido de realización.

No somos responsables por las decisiones que otros tomaron cuando éramos niños, pero
sí somos responsables por cómo vivimos a partir de ahora. Le invito a soñar y a desarrollar
un proyecto de vida que marque generaciones.

3
Le comparto algunas
sugerencias
1. Limpiemos el camino de recuerdos que nos afecten emocionalmente.
¿Cómo hacerlo? Perdonemos y soltemos el pasado. Decidamos que nada ni nadie nos
impedirá vivir a plenitud y alcanzar nuestra realización personal.

2. Aprendamos a escuchar, y de paso, a rechazar frases destructivas y negativas


Tales como: “no lo vas a logra” o “no se tienen los recursos”. Podemos escuchar cualquier
comentario, pero no debemos dejar que lo que nos roba las fuerzas o la esperanza
entre a nuestro corazón. Tenemos que ser selectivos en lo que leemos y escuchamos.
Discriminemos bien las ideas. Pensemos en lo que nos impulsa y anima, lo que nos ayuda
acrecer, lo amable y lo que nos estimule a dar lo mejor.

3. Hagamos una lista de las razones que tenemos para sentirnos altamente
motivados:
Enumere las metas alcanzadas, las circunstancias superadas, los logros más significativos.
Recuerde a los amigos que le han acompañado en el camino, y la forma en la que Dios le
ha extendido Su mano.

4
4. Utilicemos siempre un vocabulario estimulante y positivo cuando hablemos de
nosotros mismos y de los demás
Utilicemos palabras que edifiquen. Todo lo que decimos acerca de nosotros mismos
está siendo registrado por nuestras emociones, aún más importante, pasa a ser parte de
la imagen que tenemos de nosotros mismos.

5. Añoremos sabiduría, aprendamos de los demás y capacitémonos


Quien deja de aprender comienza a perder la ilusión. Tener hambre por aprender a vivir
nos llena de retos y amplía la perspectiva de la vida.

6. Procuremos rodearnos de personas extraordinarias, de la mejor gente:


Exitosa, optimista y ganadora, que viva de acuerdo a los valores y capacidades que
quisiéramos desarrollar. Para atraer a gente extraordinaria, debemos ser personas
apasionadas y visionarias.

5
7. Respondamos a la pregunta:
¿Cómo lo vamos a lograr? Tengamos claro qué queremos de la vida, y hacia dónde nos
dirigimos. La mayoría de las personas tenemos una idea, aunque sea ligera, de lo que
esperamos alcanzar algún día. Cuando sabemos lo que queremos, podemos planear los
pasos que tenemos que dar para lograrlo y, en ese momento, solo ahí, estaremos listos
para aprovechar las múltiples oportunidades que brinda la vida. Planificar, es anticipar y
eso requiere tiempo de reflexión, análisis, investigación, diseño y consulta.

8. Establezcamos nuestras propias metas


Quien sabe hacia dónde se dirige, tiene claro su destino. Hagamos una lista de nuestros
más grandes sueños. Seamos específicos, claros y realistas. Invirtamos tiempo, energía y
pensamiento en definir claramente las metas que deseamos alcanzar en la vida.

9. Actuemos:
Hagamos que los sueños tengan metas claras, acciones concretas y veremos buenos
resultados.

6
10. No adelantemos el tiempo, vivamos un día a la vez.
El presente es lo único que tenemos y debe ser aprovechado al máximo. Cada etapa es
fundamental para la que sigue. Nadie puede saltar los peldaños de la vida. Hagamos
del tiempo nuestro aliado para alcanzar las metas. Amemos las oportunidades que
tenemos, pues ellas no regresan, son únicas y nos permiten crecer, avanzar y madurar.

11. Arriesguemos.
Quien se da la oportunidad de arriesgar descubre que es capaz de ir más allá de lo
que ha hecho hasta ahora. Arriesgar no es sinónimo de ser irracional, imprudente o
irresponsable; arriesgar es dar un paso más, es imprimir creatividad y energía. Arriesgar
es levantarse y caminar, porque ninguno de nosotros hemos llegado, sencillamente,
somos caminantes que necesitamos ser creativos y superar los retos. John C. Maxwell
dijo: “Usted nunca va a cambiar su vida hasta que empiece a cambiar algo que hace
diariamente”.

12. Enfrentemos positivamente las circunstancias negativas.


Los momentos más difíciles despiertan en nosotros creatividad, desarrollan nuestro
carácter y son ocasiones para depender más de Dios. Decidamos disfrutar esos
momentos, sabiendo que pasarán y, al hacerlo, habrán dejado una buena enseñanza.
Seamos optimistas: el optimismo y las sonrisas son contagiosas. Hagamos de nuestro
proyecto de vida un desafío que nos haga más fuertes.
13. Disfrutemos la vida.
Disfrutemos el producto de nuestro trabajo, el comer, la familia, los amigos y cada logro.
Vivamos intensamente cada momento como lo es: único. Hagamos un compromiso con
la vida y dejemos que Dios nos sorprenda.

14. Decidamos llegar al final.


Que podamos decir: “He acabado la carrera, he peleado la batalla de la vida”. Que al
mirar atrás, podamos experimentar que vivimos dando siempre el mejor esfuerzo y, de
paso, dejamos un legado (así como otros nos marcaron, marcamos a otros).

15. Confiemos nuestro proyecto de vida a Dios.


No esperemos que la vida se vuelva fácil, oremos a Dios para que seamos capaces de
vivirla con mayor fortaleza, entereza y realización. Isaías 40:31 señala: “Pero los que
confían en el Señor renovarán sus fuerzas; volarán como las águilas; correrán y no se
fatigarán, caminarán y no se cansarán”.

Empecemos ahora, quizá mañana puede ser demasiado tarde. Steve Jobs expresó:
“Recordar que puedo morir pronto ha sido una herramienta muy importante para tomar
la decisiones más importantes en mi vida”.
La disciplina desarrolla nuestro potencial, y
aprender de los demás nos permite crecer.

Tener un sueño, y definir una


meta es la clave para construir
un proyecto de vida.
Si necesita un consejo:
Escríbanos al correo ayuda@enfoquealafamilia.com
o llámenos al +(506) 2216-9292