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Defensa y Justicia

EDICIÓN
GRATUITA

12
OCTUBRE
2014

Revista Institucional de la Defensoría Pública del Ecuador


CÓDIGO ISSN 1390-8707

La seguridad ciudadana
en un estado de derechos

Ecuador da un giro Los espejismos La militarización de la


humano a la política de la (in) seguridad seguridad ciudadana
criminal antidrogas jurídica en el Ecuador
P. 4 P. 6 P. 24

1
MISIÓN

“Defender gratuitamente a las personas en condición


económica, social y cultural de vulnerabilidad o en estado
de indefensión, garantizando su acceso a la justicia, a un
juicio justo y el respeto a los derechos humanos”.

VISIÓN

“Somos una institución que fortalece el ejercicio de los


derechos, exige el cumplimiento de las garantías del debido
proceso y promueve una cultura de paz”.

2
Editorial
E
ste mes, la Defensoría Pú- Penal, la propuesta de reforma cons- la seguridad jurídica, el significado de
blica del Ecuador pone en titucional y la situación de los adoles- las estadísticas sobre la inseguridad y
circulación la revista Defen- centes en conflictos con la Ley penal. la participación de la ciudadanía.
sa y Justicia número doce. Hemos En esta línea, la edición número Nuestra Revista académica ha teni-
cumplido dos años con este proyec- doce se centra en la seguridad ciuda- do una acogida positiva; se ha con-
to editorial cuyo propósito ha sido dana, un tema de profunda preocu- vertido en un espacio referente sobre
contribuir al debate nacional sobre pación para la sociedad sobre el cual el pensamiento jurídico del país. Con
los temas relacionados a la justicia y el Gobierno Nacional ha implemen- humildad agradecemos la confianza
a los derechos. Nuestra revista des- tado una política con varias aristas y, de los lectores y mantenemos nues-
de sus inicios ha analizado hechos además, ha considerado la integra- tro compromiso de continuar apor-
de coyuntura que están en el tablero ción de las Fuerzas Armadas al com- tando al debate con altura, con pro-
público. Ejemplo de ello son las pu- bate de la delincuencia. La Revista, puestas significativas y con críticas
blicaciones sobre la problemática de desde un enfoque de derechos y jus- constructivas que sirvan para la toma
drogas, el Código Orgánico Integral ticia, analiza este tema y otros como de mejores decisiones.

Defensa y Justicia es una revista de la


Defensoría Pública del Ecuador, dedica-
da al debate, análisis y reflexión sobre CARTA DE LA PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA
los temas de la justicia y del derecho. Agradezco el envío de estas revistas que se constituyen en una fuente de
Es de circulación gratuita y bimensual. información, análisis y reflexión sobre temas de la justicia y del derecho.
CÓDIGO ISSN 1390-8707
Pamela María Martínez Loayza
Ernesto Pazmiño Granizo Asesora Presidencial
Defensor Público General

Teresa Ovando
Subdirectora de Cooperación

Índice
y Comunicación

Amelia Ribadeneira
Directora Defensa y Justicia

Comité editorial:
Ecuador da un giro
Ernesto Pazmiño
Julio Ballesteros 4 humano a la política
Jorge Paladines criminal antidrogas.
Marlo Brito
Luis Ávila

Corrección editorial: “Los espejismos de la


Andrea Benalcázar 8 (in) seguridad jurídica
María José Lasso 4
Articulistas:
Jörg Alfred Stippel
JoffreMora
Lautaro Ojeda Segovia
María José Lasso 14 Participación social en
la seguridad ciudadana
Diseño:
Cristian Colina Velasco Seguridad ciudadana y defensa
Comunicación Defensoría Pública 11 de los privados de libertad

Fotografía Portada: 19 Estadísticas y mapas de


César Acuña Luzuriaga 14 seguridad/inseguridad:
alcances y limitaciones
Fotógrafías:
César Acuña
Eduardo de León “No se puede seguir pen-
(www.labarraespaciadora.com)
14 16 sando en la violencia sino
en las violencias”
Contáctenos
comunicaciondp@defensoria.gob.ec
“Justicia y seguridad:
Teléfono Quito: 02-3815270 22 significantes en conflicto
www.defensoria.gob.ec
Estado de excepción sin
Dirección
El Universo E8 - 115 y Av. De los Shyris 24 excepción: acerca de la
militarización de la seguridad
Quito - Ecuador pública en Ecuador

3
Fotografía: César Acuña

Ecuador da un giro humano a


la política criminal antidrogas
Ernesto Pazmiño Granizo

L
Defensor Público General del Ecuador

os procesos de resisten- Sustancias Estupefacientes y Psicotró- cesarios para el consumo, los cuales,
cia política en Améri- picas (Ley 108), cuya parte punitiva ha sin embargo, no se han despenalizado.
ca Latina significan la sido eliminada en virtud de la Disposi- Más del 40% de las cárceles están lle-
apuesta por una nueva ción Derogatoria Séptima del COIP. nas de personas consumidoras y micro-
política. Una política Esta disminución es particularmente traficantes de los sectores marginales
soberana y fundada en la participa- relevante toda vez que la Ley 108, que de nuestros países. Frente a esto, en el
ción social en todos los niveles. En era parte de la inducida y seductora COIP, el artículo más relevante en tér-
consecuencia, el 10 de febrero de política regional securitista de la fraca- minos de carga procesal y tasa de en-
2014, se publicó en el Suplemento sada “guerra contra las drogas” en las carcelamiento es el 220 del COIP (trá-
del Registro Oficial No. 180 el Códi- décadas de los ochenta y noventa, no fico ilícito de sustancias catalogadas
go Orgánico Integral Penal (COIP), el solo que contenía penas desproporcio- sujetas a fiscalización). Sin embargo, a
instrumento jurídico que concentra nadas y contrarias al debido proceso y pesar de que aún se encuentra subsu-
las normas sustantivas con las adje- los derechos humanos, sino que princi- mido el delito de tenencia o posesión,
tivas y ejecutivo-penales. palmente, permitía la criminalización se generan tres nuevas situaciones ju-
Uno de los avances más importantes del consumo –despenalizado en la rídicas que rompen con la dolorosa his-
de este cuerpo legal ocurre en la dismi- Constitución de 1998- en la infinidad toria de la Ley 108 y abren la esperanza
nución de la pena en todos los delitos de verbos rectores de los tipos penales, de una nueva política judicial de drogas
relacionados con el tráfico de drogas, especialmente respecto de la tenencia realmente revolucionaria:
que antes se encontraban en la Ley de y posesión de drogas que son actos ne- 1. En primer lugar, el artículo 220 del

4
COIP reconoce implícitamente los ro- personas de carne y hueso y se dis- septiembre de este mismo año ,en el
les dentro de la teoría de autoría y par- tinguen técnicamente las sustancias Senado de México, que a los consu-
ticipación criminal, es decir, esta dispo- y sus respectivas cantidades, lo cual midores se les trate como adictos, no
sición que sanciona a los instrumentos permite una mayor comprensión como delincuentes. Este informe fue
o partícipes de la producción o comer- socio-jurídica del fenómenos de las apoyado por los exmandatarios Er-
cialización del tráfico ilícito de drogas drogas de uso ilícito. nesto Zedillo (México), César Gaviria
y no los “confunde” con los autores o Este nuevo orden, aún insuficiente (Colombia), Fernando Henrique Car-
líderes del narcotráfico; de la política de drogas en Ecuador, doso (Brasil) y Ricardo Lagos (Chile);
2. Luego, el artículo 220 reconoce una forma parte de la nueva geopolítica de el exsecretario de Estado de EE.UU.,
mayor proporcionalidad en cuanto a la la seguridad, la democracia y los dere- George Shultz (1982-1989); el expre-
distinción de seis tipos de penas agru- chos humanos en la Región. Es plausi- sidente de la Reserva Federal esta-
padas en tres supuestos jurídicos: a) ble reconocer la decisión soberana del dounidense, Paul Volcker; la extitular
cuando el tráfico sea de la sustancia (4 Gobierno uruguayo, presidido por José del Alto Comisionado de la ONU para
escalas de castigo); b) cuando el tráfico Mujica, y las iniciativas del gobierno los Derechos Humanos, la canadiense
sea de precursores (1 pena); y, c) cuan- municipal de Bogotá, emprendidas Louise Arbour; y, los presidentes de
do se agrava la pena cuando la oferta por Gustavo Petro en Colombia. Colombia y Uruguay, José Miguel San-
se dirija a niñas, niños o adolescentes Tal como lo expresa el secretario tos y José Mujica;
(un agravante constitutiva del tipo); y, general de Unasur, Ernesto Samper, 2. El 31 de agosto de 2013, el Parla-
3. Finalmente, el artículo 220 del en su libro “Drogas, Prohibición o Le- mento uruguayo aprobó un proyec-
COIP reconoce cuatro nuevas escalas galización. Una nueva propuesta”, es to de ley que no solo despenalizó el
de castigo que diferencian los grados consumo de marihuana, sino que de-
de participación criminal en función de cidió que el Estado pase a gestionar
la actividad del agente como de la cali-
dad y peso de la sustancia.
“ La política de y regular la producción de la canna-
bis para uso recreativo, tolerando el
Esta modificación determina un nue- drogas dirige su autocultivo y poniéndolo de venta
vo estándar no solo para las personas
condenadas como consecuencia de la
impacto a las directamente en las farmacias. Aque-
llo tuvo una inmediata “advertencia”
Ley 108, sino también para quienes se
encuentran procesadas aún por ella.
sustancias y no sobre la posible violación de instru-
mentos internacionales sobre drogas
Por ello, la Defensoría Pública ha im- a las personas, del gobierno uruguayo, por parte de
plementado una política institucional
que obliga a defensoras y defensores
quienes reci- la Junta Internacional de Control de
Estupefacientes (JIFE), uno de los or-
públicos a accionar estratégicamente
el principio constitucional de favorabi-
birán las penas ganismos de la Organización de Na-
ciones Unidas que actúan con curiosa
lidad o de ley posterior más benigna en más proporcio- diligencia y autonomía;
beneficio de las personas privadas de
la libertad, sobre todo, en beneficio de
nadas”. 3. Luego, en Bogotá, en Buenos Ai-
res, Río de Janeiro y otras ciudades
quienes fueron víctimas invisibles de la de la Región, desde hace tiempo, se
anterior legislación de drogas. A su vez, necesario hallar políticas alternativas discute abiertamente sobre la posi-
la Resolución 002 CONSEP-CD-2014 al simple prohibicionismo neocolonial bilidad de implementar un régimen
creó los criterios que permiten distin- respecto de las drogas que ha impera- de consumo de drogas asistido por
guir y categorizar las escalas del tráfi- do en América Latina. En este sentido, la fuerza pública y otros funcionarios
co ilícito de drogas determinadas en el Unasur puede y debe ser el espacio e estatales, tal como ya existe en Ho-
artículo 220 del COIP que viabiliza las instrumento para dictar una nueva landa y otros países centrales; y,
acciones que por el principio de favora- política alternativa y liberadora a la to- 4. En el caso del Ecuador, desde el 21
bilidad estamos planteando. lerada por el orden hegemónico, que de mayo de 2013, está en vigencia la
Las definiciones técnicas para las es- ponga al ser humano por sobre el ca- resolución 001-CONSEP-CO-2013, que
calas del tráfico ilícito de drogas ema- pital y consolide los procesos políticos establece los “umbrales para la tenen-
nada por esta Resolución, sin duda, de la mano de las nuevas izquierdas la- cia o posesión de drogas ilícitas”. Mien-
son un avance en la reconstrucción tinoamericanas. En la Región, existen tras por su parte, el Ministerio de Salud
del destruido poder punitivo antidro- cada vez más voces críticas que pro- Pública considera que el Estado debe
gas y un esfuerzo importante de dotar ponen otro tratamiento al tema dro- dar cobertura de salud a las personas
a nuestro régimen jurídico una impor- gas. Unos ejemplos a continuación: consumidoras de drogas, privilegiando
tante dosis de proporcionalidad cons- 1. El 17 de mayo de 2103, la OEA las políticas de prevención por sobre
titucional. Ocurrió un cambio impor- propuso en un informe titulado “El las de represión punitiva.
tante en fines de la política de drogas: Problema de las Drogas en América” Entonces, se colige, que la región
dirige su impacto a las sustancias y no la despenalización del consumo de está liderando una política distinta,
a las personas, quienes recibirán las drogas en la región sobre la base de más humana y más justa con nuestra
penas más proporcionadas. Además, una nueva política de salud. Posterior- realidad, que no condene la pobreza ni
en este nuevo amanecer de la política mente, el Secretario de la OEA, José a los conusmidores, que castigue el de-
de drogas del Ecuador, importan las Miguel Insulza, dejó en claro el 27 de lito en proporción de los hechos.

5
Fotografía: César Acuña

“Los espejismos de la
(in) seguridad jurídica
Luis Ávila Linzán

1
Del oscurantismo del derecho
a la (in) seguridad jurídica.
El Derecho moderno
fue construido, en el con-
texto del optimismo de
la modernidad, sobre el ideal de la
certeza de las instituciones políti-
cas. Posiblemente, el Derecho fue
el paradigma por excelencia de
esta época. Esta característica del
Derecho moderno fue un imperativo
del liberalismo económico, puesto
que, al mismo tiempo que consolidó
la potestad de imperio del Estado
–asegurando el orden político capi-
talista-, impidió cualquier tipo de
cuestionamiento a las estructuras
de exclusión y dominación. La máxi-
ma del Derecho gira alrededor del
principio de “seguridad jurídica” de
todos los códigos civiles de pedigree
romano-germánico: “La ley obliga a
todos los habitantes de la República,
con inclusión de los extranjeros; y
su ignorancia no excusa a persona
alguna”. La Constitución de 2008, en
su artículo 82, establece una retórica
más amplia: “El derecho a la segu-
ridad jurídica se fundamenta en el
respeto a la Constitución y en la exis-
tencia de normas jurídicas previas,
claras, públicas y aplicadas por las
autoridades competentes”.
Así, la vigencia material de las leyes
en el derecho tradicional estuvo asegu-
rada normativamente en el entendido
de que la sola prohibición de ignoran-
cia, lo cual se consideró era suficiente evidente en la Europa de la segunda a los derechos como una concesión
para garantizar el cumplimiento cabal mitad del siglo XX, favorecida por ser arbitraria de aquel (Benavides, 2012:
de las leyes. Toda la realidad social se el Derecho una “ciencia de escaza 78 y 79). Todo esto permitió la hege-
intentó positivar debido al vacío ocu- visibilidad”. Aquello permitió separar monía de la cultura civilista tanto
rrido con el advenimiento de la ilustra- el conocimiento cotidiano y la cultu- en la práctica jurídica como en la
ción en el carácter sacro del derecho ra general del entendimiento de los burocracia estatal: “la enseñanza del
premoderno y la necesidad de certeza no especializados en el contexto de Derecho romano como propedéutica
ante la existencia de formas jurídicas la existencia natural, léase necesa- a la del Derecho Civil, la del Derecho
consuetudinarias contradictorias en el ria o espontánea del Estado-Estado Civil como propedéutica al resto de
contexto del auge de la creación de los persona- (Ferrajoli, 2010: 18-24), que las enseñanzas, y la del Derecho
estados-nación (Cárcova, 2006: 31). Al surgió de los postulados de la escuela Público como doctrina general del
mismo tiempo, fue emergiendo una alemana de Derecho Público del siglo Estado y culminación del conjunto”
cultura jurídica apolítica y totalmente XIX. De acuerdo a esto, se concibió a (Ferrajoli, 2010: 26).
neutra frente al vaciamiento político la constitución como una manifesta- En un plano más estructural todavía,
de la reflexión jurídica que se hizo ción de la personalidad del Estado y esta hegemonía jurídica conservadora

6
es el resultado de un proceso his- nacional entra en contradicción con con la promoción de los desaciertos
tórico de opresión desarrollado por espacio-tiempo global y local, lo cual estatales anteriores (retrospectiva),
la imposición violenta de un contra- genera que el Estado (burocracia) y en el ocultamiento intencional de
to social originario que reproduce no pueda responder a las exigencias las condiciones futuras (prospectiva)
por su propia naturaleza criterios de sociales de manera efectiva (Santos (Ejemplo: privatización de los servi-
exclusión, pues deja fuera a la natu- y García Villegas, 2001: 26). Aquello cios de justicia y el punitivismo).
raleza, a los no nacionales a través provoca el asalto de variadas formas Finalmente, tenemos el fascismo
del concepto de ciudadanía, y que de fascismo social como un régimen financiero que supone un conjunto
actúa solo en una esfera reducida de hegemónico en sí mismo (Santos y de estrategias para establecer reglas
lo público (Santos y García Villegas, García Villegas, 2001: 17). mínimas que legitimen la expansión
2001). Este orden de valores civiliza- El fascismo de apartheid social crea del capital especulativo mundial en
torios se funda sobre presupuestos comunidades civilizadas (castillos detrimento de los estados y las per-
metacontractuales: 1) el bien común neofeudales) frente a las salvajes sonas, y el sometimiento a aparatos
y la voluntad general; 2) un siste- (guetos sociales). Ejemplo de esto de resolución de conflictos no demo-
ma común de medidas que busca son la geopolítica elitista de las ciu- cráticos, donde los estados periféri-
homogenizar las relaciones sociales dades y las políticas de regenera- cos y semiperiféricos, mucho menos
(el dinero y las mercancías); y, 3) ción urbana en todas las ciudades las personas, no tienen voz ni voto
un espacio-tiempo nacional y estatal de nuestro país. Luego, tenemos el (Ejemplo: el Centro Internacional de
privilegiado, el concepto de nación fascismo del Estado paralelo, que Arreglo de Diferencias relativas a
en donde encuentran legitimidad permite que en determinados luga- Inversiones, CIADI).
todos los intereses, y la frecuencia de res opere su labor de seguridad y Al fascismo social hegemónico
la actividad estatal. Estos presupues- protección, y otros donde es depre- en las sociedades contemporáneas
tos deberían producir cuatro bienes corresponden formas igualmente
públicos fundamentales: legitimidad fascistas de Derecho que legitiman
del poder gubernamental, bienes- “El Derecho (...) las condiciones estructurales de
tar económico y social, seguridad e
identidad colectiva (Santos y García fue construido exclusión. Por esta razón, las orde-
nanzas municipales permiten la
Villegas, 2001: 13).
Los rasgos culturales que funda- en el optimismo construcción de los nuevos palacios
imperiales, totalmente protegidos y
mentan este proyecto civilizatorio
son cuatro: 1) secularización, por
de la moder- con todos los servicios y una que otra
banalidad monárquica, como mate-
tanto emergencia del Estado y sepa-
ración del poder de la Iglesia; 2) natu-
nidad, sobre el riales importados de Europa; mien-
tras, que las mismas órdenes permi-
ralización, que incluye la preocupa- ideal de la ten el desalojo de quienes “inexpli-
ción del funcionamiento real de la
naturaleza y sus componentes; 3) el certeza de las cablemente” decidieron apropiarse
de lo ajeno y vivir en donde no hay ni
racionalismo, que supone la confian-
za total en la razón como herramien- instituciones caminos para llegar. Curiosamente,
oscuras políticas estatales permiten
ta del conocimiento para dominar la
naturaleza, lo cual dará más poder
políticas”. el patrullaje y el control en los luga-
res urbanos donde viven “los buenos
a la burguesía en detrimento de la ciudadanos y gente de bien”.
historia y la proyección universal de dador y ejerce violencia legitimada No extraña a nadie que una empresa
la lógica; y, 4) el individualismo, que socialmente (Ejemplo: las cárceles y de teléfono celular tenga más poder
permitirá revalorizar al ser humano las zonas periféricas de las ciudades). que el Estado, ni que los poderosos
en sí mismo y se facilitará la interio- Posteriormente, tenemos el fascis- paguen directamente por una justicia
rización de las nuevas condiciones mo del Estado para-estatal, en el a su medida o, al menos, dilaten un
económicas del capitalismo (Peces- cual, actores más poderosos que el litigio para ganarlo por el cansancio
Barba, 1999: 119-133). estado usurpan funciones estatales, de los materialmente débiles. Todo
No obstante, por el desgaste de y puede ser contractual o territorial. esto sacralizado por normas jurídi-
los supuestos modernos de este En el primer caso, se refiere al afán de cas y la intermediación mercantil de
régimen y el devenir de una nueva la hegemonía de desregularizar los miles de abogados. Curiosamente,
geopolítica global luego de la caída contratos laborales hasta convertir- esto aparece como normal y hasta
del bloque soviético que llevó a la los en contratos civiles o en la imposi- justo: “seguro”.
implementación de condiciones eco- ción de condiciones de trabajo lesivas Para Latinoamérica, este proceso
nómicas abiertamente excluyentes, (Ejemplo: privatización de los servi- de civilidad de lo jurídico y alienación
el Consenso de Washington al final cios públicos). En el segundo, actores frente al fascismo social adquirió el
del siglo XX entra en crisis. En con- económicos regulan socialmente un contorno de un formalismo kelsenia-
secuencia, sus presupuestos meta determinado territorio aun contra el no apropiado por las clases dominan-
contractuales pierden legitimidad. La interés del estado (Ejemplo: empre- tes como fundamento ideológico del
fragmentación de la sociedad ya no sas de telefonía). Tenemos, además, derecho en la Región, tomando de él
se identifica con el sistema de valo- el fascismo de la seguridad que mani- aquello que permitiera mantener el
res, el sistema de medidas deja de ser pula la sensación de inseguridad de orden dominante (López, 2004) y que
homogéneo y entra en un fenómeno los ciudadanos(as) para generar la empatara con los patrones de la cultura
de escala social donde no se puede aceptación de condiciones contrac- jurídica que heredamos de la coloniali-
identificar claramente a la víctima tuales futuras inseguras, adversas y dad: escrituralidad, informalidad de la
y al agresor; y, el espacio-tiempo sin expectativas ciertas, lo cual ocurre organización judicial, y autoritaris-

7
mo. En consecuencia, el corazón del “1. Corresponde a toda autoridad les: (1) las leyes son la expresión de
formalismo jurídico civilista se con- administrativa o judicial, garantizar mayor legitimidad democrática, pues
tiene en la máxima ignorantia juris el cumplimiento de las normas y los son el resultado de la razón del legis-
non excusat. En primer lugar, como derechos de las partes.” lador, elegido como representante del
un llamado elitista mantenido desde El principio de legalidad es de rai- pueblo y depositario de sus intereses;
toda la vida y que se instrumenta en gambre liberal. En su momento (2) las leyes expresan la razón y el
el miedo que tienen las élites a las resultó un avance ante la omnipoten- espíritu universal en busca del bien
masas populares y a la cultura popu- cia desmedida del monarca. Aquel común; y, (3) las leyes son omnicom-
lar. Por eso, diferencian a quienes dis- principio fue el fundamento del esta- prensivas y totalizadoras, es decir, dan
ponen de la propiedad del saber y la do de derecho que nació en el siglo respuesta a todos los conflictos en la
técnica, de la chusma-pueblo que no XVIII de un doble proceso político: aplicación e interpretación de todo el
entiende sobre lo conveniente para el por una parte de la limitación del ordenamiento jurídico. En consecuen-
bien común; los unos predestinados poder mediante un orden jurídico (“el cia, la única fuente del derecho, y por
para gobernar: quienes están pre- gobierno de las leyes”) y por la otra, tanto de la legitimidad de los intereses
destinados para ordenar y obedecer del fraccionamiento del poder como individuales y colectivos, fue la ley
respectivamente (Platón, 1975). Este una manifestación del orden político (López, 2001: 11). Al mismo tiempo,
convencimiento y autoclausura está con el fin de tener un sistema políti- los jueces y las decisiones del mismo
inmerso profundamente en la cultura co fuerte, blindado de la injerencia poder ejecutivo estuvieron subordina-
constitucional. política externa (Tourraine, 1994). Al dos a los legisladores. Su legitimidad
Y al mismo tiempo, esta máxima mismo tiempo que se diferenció cla- es simplemente matemática, puesto
evidencia la indolencia del aparato ramente al estado de la sociedad, que “los representantes” tienen más
político hegemónico ante la supervi- también ocurrió que era clara la dis- votos en conjunto y mayor cercanía
vencia del fascismo social en todos tinción entre quienes gobernaban, regional o local; mientras que el eje-
los ámbitos de las relaciones interper- es decir, tomaban las decisiones en cutivo tiene un mandato disperso y
sonales. En este sentido, la opacidad los jueces son funcionarios técnicos
de la Constitución permite la existen- para resolver conflictos interpartes y
cia de una democracia insustancial, al
tiempo que defiende el orden elitista “Otro axioma sin ninguna relevancia para la dinámi-
ca del sistema político. La represen-
y la dependencia interna y global de
las sociedades latinoamericanas. Y,
sobre el que tación política en los gobiernos pre-
sidenciales refuerza este modelo en
de esta manera, el Derecho oscuran-
tista se cubre del ropaje del cono-
descansa la se- favor del orden.
Lo dicho tiene una consecuencia
cimiento cabal de las normas para guridad jurídica devastadora para la cultura consti-
sostener un orden social excluyente
bajo el espejismo de la modernidad, es que las nor- tucional, puesto que la Constitución
no se considera aún como una norma
el eficientismo judicial y los miedos
sociales promovidos por los medios mas están he- jurídica, sino como un simple docu-
mento de declaraciones líricas o de
de comunicación. Aquello permite
que la seguridad jurídica se presente
chas para ser visibilización coyuntural de ciertas
problemáticas sociales.
falsamente como un valor social, un
llamado al orden y a la paz, cuando
cumplidas”. Pero esta condición de subordina-
ción de fuentes a la ley fue, además,
en realidad es un velo que cubre la asegurada como estatuto social obli-
explotación de las clases dominantes gatorio y como parte de un proyec-
dentro de un orden social alienato- nombre y representación del colecti- to racional universal, puesto que “las
rio. Consecuentemente, el principio vo, y quienes eran gobernados; entre leyes, en su significación más extensa,
ignorantia juris non excusat deviene burocracia y usuarios. Aquello supu- no son más que las relaciones natura-
en un axioma que encubre la violen- so una ruptura histórica, puesto que les derivadas de la naturaleza de las
cia institucionalizada y la disciplina además se reconoció a la persona cosas; y en ese sentido, todos los seres
tolerada ante la crítica a este orden como un sujeto atribuido natural- tienen sus leyes…” (Montesquieu,
de miseria social. mente de derechos y no integrado sin 2010: 3). A partir de esto, surge el prin-
2. Las normas fueron hechas para más al colectivo. Se construyó así un cipio de legalidad, puesto que las leyes
no cumplirlas orden natural positivado: representa- son la manifestación de la voluntad
Otro axioma sobre el que descansa ción política y racionalización jurídica soberana, que manda, prohíbe o per-
la seguridad jurídica es que las nor- (Montesquieu, 2010: 5). mite. Con esta operación se sustituyó
mas están hechas para ser cumplidas, Pero, para el fin de lo que venimos el culto a las leyes divinas por el de las
que se resume en el frontispicio de tratando, el giro más importante hace leyes de los hombres bajo la máxima:
nuestra cultura civil y sobre la cual referencia a que el estado liberal es, “dura lex sed lex” (la ley es dura, pero
comienza nuestro adiestramiento además, un estado legislativo, pues es ley), que tiene mucho de canónico y
en las facultades de Derecho: “La halla su naturaleza nomogenética poco de racional.
ley es una declaración de la volun- en la ley. Esta afirmación, que pare- Pero este orden estaría asegura-
tad soberana que, manifestada en la ce obvia, incluso si vemos el estado do, además, por otros dispositivos
forma prescrita por la Constitución, actual de nuestra cultura jurídica en de control, como el prevaricato que
manda, prohíbe o permite. Son leyes Europa y Latinoamérica, represen- impide a los jueces fallar o procedie-
las normas generalmente obligato- ta, en realidad, uno de los dispositi- ren maliciosamente contra “norma
rias de interés común”. En el artí- vos políticos más sofisticados de las expresa”, “haciendo lo que prohíben
culo 76.1 se reafirma este modelo: democracias modernas en tres nive- o dejando de hacer lo que mandan”.

8
Y, al mismo tiempo, se pone al ser- lo cual se activa cada cierto tiempo el parte policial anticipado en que se
vicio de las leyes el casi ilimitado para movilizar los prejuicios apren- convierten las imágenes.
poder punitivo en cabeza de la Policía didos de las clases dominantes por El principio de legalidad es, en este
y no de los jueces, para tomar “las canales “democráticos”, que estiran sentido, cómplice silencioso de la
medidas adecuadas y oportunas la libertad humana hasta el máxi- barbarie, legitimando la violencia
para impedir la realización del hecho mo, en la producción de significantes de los poderosos, cohonestando el
penal, o su continuación, aun valién- vacíos. Consecuentemente, como lo autoritarismo y los abusos del poder
dose de la fuerza” (Art. 622 del ante- dice Sanín siguiendo a Laclau, las en la historia, y enquistándose en
rior Código Penal y 449.5 del actual luchas de hoy son, particularmente la conciencia social de la ciudada-
COIP: antes en manos de funciona- en América Latina –diríamos noso- nía, para constituirse en una barrera
rios del Poder Ejecutivo, ahora de la tros-, por la conquista de estos signi- invisible para toda transformación
Fiscalía General del Estado). ficantes (2009: 45). social, proceso que es mucho más
El principio de legalidad es el puen- Por esto, no es de extrañar que agresivo en el caso de Latinoamérica
te que permitió históricamente el cuando se anuncian decisiones como donde el estado laico ha sido un fra-
ingreso del Código Penal al estatu- la colectivización de la tierra, el acce- caso, y la moral de esclavo religiosa
to cultural (conformado, además, so al agua de los campesinos, la des- forma parte estructural de la socie-
por el Código Civil) de la población, penalización y descriminalización – dad y de las instituciones políticas.
asegurados y reproducidos por la entre aquello, el aborto y la eutana- El derecho tradicional civilista-penal
práctica autoritaria de los aparatos sia-, se experimente una resistencia se convierte así en un discurso de
ideológicos predilectos de las clases total, aun cuando la mayoría de la cierre, que fija un antes y un después,
dominantes: el sistema educativo, la población no tiene más que su prole olvidando el pasado, y tendiendo un
Iglesia y los medios de comunicación. y vestimenta. También, se entiende velo entre las estructuras profundas
Si estos dos cuerpos legales se con- el desplazamiento de la responsabi- y la vida cotidiana.
virtieron en la “Constitución liberal” En este orden, el constitucionalis-
y en el mandato cultural, no es de mo ha sido el instrumento político
extrañar que se convirtieran en ins-
trumentos para la defensa de la pro- “En este orden, excelente para sellar el pasado, para
que no regrese y los asesinos de
piedad privada-individual: el Código
Civil fijando los intereses de las cla-
el constitucio- la historia se muevan con impuni-
dad en el presente, en el contex-
ses dominantes y el Código Penal
aplicando el poder más extremo en
nalismo ha sido to de una ideología de dominación.
Latinoamérica ha sido prolífica en
una democracia, la violencia esta- el instrumento textos constitucionales e innova-
tal en forma de punición legalizada,
para proteger el despojo y tenencia político exce- ciones políticas de todo tipo. Aquí
se creó la acción de amparo y la
de la propiedad. John Locke, fun-
dador del liberalismo económico y lente para sellar constitucionalización de los dere-
chos sociales. En estas latitudes se
político, lo tenía claro: el Estado y
el Derecho solo deben existir en la
el pasado, para crearon los derechos colectivos y se
reconoció la pluralidad de sistemas
medida en que existan conflictos
para determinar la propiedad privada
que no regrese”. jurídicos, la plurinacionalidad, la
interculturalidad, la naturaleza como
(Locke, 1970). La agenda histórica sujeta de derechos; y, los sistemas
de sus epígonos ha sido esconder normativamente más sofisticados
con vergüenza la sinceridad de su del mundo de justicia constitucional
fundador, con tecnicismos como la lidad de los actos de resistencia de y control de la constitucionalidad. La
neutralidad valorativa del derecho o los sectores perjudicados por estas ideología constitucional de la domi-
el reduccionismo de las teorías de la posibles decisiones, a quien las pro- nación juega entre la imitación y la
modernización y la gobernabilidad. pone. Un ejemplo de esto ocurre con inestabilidad coyuntural de sus nexos
Paralelamente, el control policial de las presiones del mercado produci- con los intereses de grupos sociales
la propiedad fue entregado al ejecu- das por la llegada de mano de obra en conflicto, utilizando los procesos
tivo (Montesquieu, 2010: 147). colombiana. Quienes desmejoran las constituyentes como legitimadores
Aquella combinación, civilización y condiciones de existencia al despedir sociales de sus acuerdos y acomo-
violencia legitimada, crea una sen- mano de obra nacional y contratar dos: “las constituciones contienen las
sación de amenaza ante cualquier la colombiana por ser más barata, reglas esenciales para el progreso y la
cambio que operaría para ampliar no son los colombianos, sino quie- justicia social de los pueblos”.
la democratización de la sociedad nes administran estratégicamente los Bajo este presupuesto, todo gober-
o transformar las estructuras de factores de la economía a su favor, nante intenta desencadenar una
poder que excluyen a la mayoría, quedándose con la plusvalía de los situación de poder constituyente en
pues proyecta sobre la ciudadanía migrantes y del lucro cesante de los busca de su poder legitimador. Dos
un espejismo de inseguridad y de ecuatorianos. Por supuesto, el velo de consecuencias resultan de esta visión:
violencia sobre sus cuerpos y bienes, la ideología sembrada en la población en primer lugar, las constituciones son
que despierta los cucos hábilmente impide ver las cadenas, y la culpa es concebidas como cartas políticas para
sembrados por el imperialismo cul- indudablemente de los colombianos el futuro y no instrumentos jurídicos
tural en la historia y sus discursos quienes, además, son culpables sin para regular el presente y, en segundo
de dominación como “comunista”, más de la delincuencia, prostitución y lugar, dada la importancia y el detalle
“terrorista”, “inseguridad”, “auto- narcotráfico de acuerdo al prontuario de sus normas, las cuestiones consti-
ritario”, “libertad”, “populismo”…, diario de los noticieros, periódicos y tucionales resultan ser tratadas como

9
cuestiones políticas ordinarias y por lo de la ley y como norma coyuntural de esquema ideológico-constitucio-
tanto adquieren una naturaleza flexi- aplicación directa cuando exista una nal enfrentado al civilista-penal, la
ble (…)” (Santos, 2001: 77). contradicción insubsanable. Constitución es, como lo estable-
Un constitucionalismo estructural y En todo caso, la legalidad se vuelve ciera Lassalle, el resultado de la
crítico, sin embargo, ha surgido de los relativa, pues para los casos concre- correlación de factores reales del
procesos constituyentes regionales, tos se pudiera establecer una subre- poder realmente existentes. No es
evidenciados en las constituciones de gla especial que brinde un trato dife- lo que sobra, una “hoja de papel”
Brasil (1980), Colombia (1991), Perú renciado desde la interpretación de (Lassalle, 1997), sino que está ins-
(1993), Argentina (reformas 1994), la Constitución, lo que quiere decir crito en un proceso de actores con
México (reformas 1994), Venezuela que para establecer las diferencias intereses y con diversas capacidades
(1999), Ecuador (1998 y 2008), y Bolivia se debe partir de la idea de que no es en la lucha por la hegemonía. De
(2009) que guardan un hilo en común: posible realizar diferencias de facto, acuerdo a esta visión materialista
la democratización de las institucio- sino de manera valorativa (Alexy, de la Constitución, la nueva ideolo-
nes, el acceso sustancial a la justicia, 2008: 351-359). El punto de partida gía constitucional progresista que se
un estatuto progresivo e intangible es valorar la posible arbitrariedad de contrapone a la ideología tradicional
de derechos que surgen de la sobe- los hechos que se someterían a una civilista-penal no tiene otros canales
ranía popular, y la supremacía y nor- comparación de igualdad frente a los que esos factores reales del poder: la
matividad constitucionales y del esta- criterios de desigualdad que se con- clase política, las clases sociales y su
tuto de los derechos humanos. Este sideran discriminatorios (valoración jerarquización y la hegemonía de los
constitucionalismo, denominado por formal). Si la valoración no se agota grupos económicos, la propiedad de
Gargarella como “nuevo constituciona- en lo formal, entonces, es necesario los medios de producción en pocas
lismo regional” (Gargarella, 2008: 14) o valorar si existen razones racionales manos (incluso los contemporáneos,
en nuestra perspectiva como “nuevo que no signifiquen una “distinción, como la tecnología, las técnicas pro-
constitucionalismo latinoamericano” personal o colectiva, temporal o per- ductivas, el internet, la propiedad
(Ávila Linzán y Valle, 2011), es la con- manente, que tenga por objeto o marcaria e intelctual y el know how);
tinuación del constitucionalismo social y, el control de los aparatos ideoló-
que sirvió de freno a las tendencias gicos (educación, religión y comuni-
patrimonialista del constitucionalismo
liberal y de instrumento para las luchas
“Nuevas cons- cación). Estos canales son como las
máquinas de casino, independiente
sociales de nuestra América, aquellas
que no fueron contadas por los libros
tituciones de de quien la use, generan una falsa
impresión de éxito en quien está des-
de historia oficial. requieren nue- tinado a perder, pero favorece única-
Nuevas constituciones requieren
de nuevos dispositivos ideológicos vos dispositivos mente al dueño de aquellas. Quien
usa las máquinas le echa la culpa a
que morigeren y relativicen el prin-
cipio de legalidad sin que lo nieguen ideológicos que su suerte, y el dueño a la impericia
del jugador. La legalidad funciona
completamente o que al menos lo
convierta en subsidiario cuando
morigeren y así como un espejismo en favor del
orden de dominación.
exista la posibilidad de una viola-
ción de derechos que contravenga
relativicen el Los factores reales del poder escenifi-
la Constitución. La Carta Magna de
2008, en su artículo 76.1, lo considera
principio de can un rol importante en la compresión
de las ideologías jurídicas emergentes
como una garantía del debido pro- legalidad (...)”. frente a las hegemónicas, enturbiando
el agua e impidiendo ver el fondo: los
ceso, que obliga a las autoridades, beneficios del nuevo orden que está
administrativas o judiciales, a garan- resultado menoscabar o anular el detrás de la nueva ideología consti-
tizar el cumplimiento de las normas y reconocimiento, goce o ejercicio de tucional. Responsables de la turbie-
derechos de las partes, y no a los ciu- los derechos”. Esto se puede lograr dad del agua son en el entendido de
dadanos(as) a un ciego cumplimien- mediante un análisis de necesidades la gente, quienes quieren afectar sus
to. Concomitantemente, la norma básicas para el ejercicio de derechos vidas y bienes con la propuesta de
constitucional adquiere supremacía y de capacidades para el cumpli- transformación y cambio, pues no es
y se impone automáticamente cuan- miento de los deberes (valoración posible ver el rostro de quien está al
do una norma inferior la contradiga material) (Peces-Barba, 1999: 290- otro lado del agua ni la mano invisible
de acuerdo a lo establecido en el 292). Esta valoración material debe del mercado y el consumismo entur-
artículo 424 de la Constitución. Con de ser de tal entidad que no existan biándola. Esta turbiedad es favorecida
esto se pasa del principio de legali- razones suficientes (núcleo esencial por los espejismos de un derecho que
dad absoluto al principio de legalidad del principio de igualdad) para un está prohibido de ser desconocido y
constitucionalmente condicionado, trato desigual, en la medida que: a) debe ser aplicado implacablemente
es decir, coexisten la norma legal y el no exista una razón suficiente para y con violencia por un orden jurídico
principio de supremacía y normativi- la permisión de un tratamiento des- civilista-penalista que se justifica por
dad constitucional como un principio igual, entonces se está ordenando un la impostura de un principio de segu-
de constitucionalidad condicionante tratamiento igual; o, b) sí existe una ridad jurídica totalmente ajeno a la
de la legalidad. razón suficiente para la permisión de realidad social de nuestros pueblos.
De esta manera, en el Estado cons- un tratamiento desigual, entonces
titucional coexiste la ley para la vida se está ordenando un tratamiento
cotidiana, y la Constitución como desigual (Gaviria, 2002: 65). Luis Ávila Linzán es constituciona-
mandato permanente de referencia No obstante, la apuesta por este lista y profesor de posgrado.

10
Seguridad ciudadana y defensa
de los privados de libertad

S
Jörg Stippel

i vemos la cárcel desde la consultar algo que le urge, puede llamar defensor. A pesar de ello, la mayoría de
perspectiva de las personas por teléfono a su defensor. Los reclamos los países a nivel internacional aún pro-
que están en su interior, llegan sin filtro o, mejor dicho, sin censu- híben el uso de celulares en las cárceles.
podemos imaginar que no es ra previa, a los oídos del defensor, quien Uruguay es una excepción.
fácil hacer respetar sus dere- luego puede acordar la estrategia de  Para hacer posible el contacto tele-
chos y el ejercicio de su defensa desde defensa con su defendido por la misma fónico con familiares y representantes
este espacio. Son múltiples los obstácu- vía. La posibilidad de efectuar llamadas legales, se han instalado teléfonos públi-
los que tiene que superar una persona telefónicas en cualquier momento es cos en los patios exteriores. Es un hecho
privada de libertad antes de movilizar un instrumento efectivo que permite que en vez de superar el problema de la
recursos jurídicos. Vamos a referirnos garantizar una representación adecua- incomunicación, ha generado nuevos
a ellos desde la perspectiva del nuevo da. Estoy consciente de las denuncias de obstáculos para la defensa. Ahora los
modelo de gestión penitenciaria, ya que abusos cometidos, desde la cárcel, por recluidos ya no pueden llamar directa-
forma parte integral de la política crimi- medio de celulares clandestinos que, mente a su defensor, si quiren hacerlo
nal ecuatoriana. El propósito es abrir un por cierto, son las mismas denuncias tienen que pedir permiso para que el
debate desde la óptica de las políticas que hacen en Guatemala, Chile u otros guía les deje salir de su pabellón. En
públicas en justicia, con perspectiva de países. Al parecer, son estas denuncias caso de que el recluso sea considerado
criminología crítica, para ir más allá de  las que conllevaron a que en el nuevo conflictivo o frente a una denuncia de
las respuestas aportadas por un cierto ilegalidades cometidas por los mismos
populismo penal y una seguridad ciuda- funcionarios penitenciarios, queda al cri-
dana de corte represiva.
No haremos mayor referencia a otros
“El primer obs- terio de estos últimos permitir o no  que
se efectúe la llamada. Existe el riesgo de
modelos que garantizan la seguridad
ciudadana, más que al nuevo modelo de
táculo se pre- una selección previa y así de una censura
respecto a las denuncias o reclamos.
gestión carcelaria y el COIP. Solo quere- senta cuando el Si nos fijamos en el Protocolo de uso
mos recordar que ya las Reglas Mínimas
para el tratamiento de los reclusos, recluso requiere de cabinas telefónicas para los centros
de rehabilitación social, vemos que
adoptadas en 1955, conocían estableci-
mientos abiertos (Regla 63, numeral 2), conversar con las personas que corren más riesgo de
ser víctimas de abuso son las que tie-
instituciones que no existen en el COIP
ni en el nuevo modelo de gestión peni-
su defensor, nen menos acceso a dichas cabinas.
Estipula el artículo 4 de dicho protoco-
tenciaria. Las Reglas Mínimas señala-
ban, además, que era “(…) conveniente
quien, general- lo, lo siguiente: “Las personas privadas
de libertad tendrán acceso a realizar
evitar que en los establecimientos cerra-
dos el número de reclusos sea tan eleva-
mente, no está llamadas telefónicas según el pabellón
en el que se encuentren de acuerdo
do que llegue a constituir un obstáculo en la cárcel.”. a la siguiente distribución: pabellón de
para la individualización del tratamien- mínima seguridad, dos llamadas sema-
to”.  Planteaban que “en algunos países sistema de gestión penitenciaria, las nales; pabellón de mediana seguridad,
se estima que el número de reclusos en autoridades hayan puesto mayor énfa- una llamada semanal; pabellón de máxi-
dichos establecimientos (cerrados) no sis en evitar el ingreso de los teléfonos ma seguridad, una llamada quincenal;
debe pasar de 500 (Regla 63, numeral celulares a las cárceles. Si vemos esta pabellón de máxima seguridad espe-
3)”. Entonces, podemos preguntarnos, prohibición desde el enfoque de la segu- cial, una llamada cada tres semanas”. Es
¿cómo se puede entender, desde esta ridad ciudadana, habría que preguntar- decir, las personas privadas de libertad
recomendación internacional, que toda- se si ¿no sería preferible permitir que se en un pabellón de máxima seguridad
vía, en el año 2014, se estén inauguran- realicen las llamadas telefónicas a fin de especial, solo pueden llamar una vez
do cárceles como el CRS de Latacunga interceptarlas y conocer las redes? Las cada tres semanas a su abogado defen-
que albergará más de 4 000 reclusos? revelaciones de Edward Snowden sobre sor, pero si lo hacen, ya no pueden con-
Es así que el primer obstáculo se pre- las actividades de la NSA (National versar con su familia.
senta cuando la persona privada de liber- Security Agency) son lo suficientemente En esa línea, el artículo 5 señala que
tad requiere conversar con su defensor, elocuentes para dejar en evidencia que “el tiempo autorizado por llamada tele-
quien generalmente no está presente se puede interceptar casi cualquier celu- fónica es de cinco minutos”. Una perso-
en la cárcel. Por ello, tiene que buscar lar, sea ese el de la Canciller alemana o na privada de libertad, en un pabellón
formas de comunicarse con él. Todos de millones de ciudadanos de cualquier de máxima seguridad especial, tiene
sabemos que en las cárceles, que aún no otro país. En este sentido parece deba- entonces cada tres semanas la posibili-
responden al nuevo modelo de gestión tible que la prohibición de usar celulares dad de comunicarse por teléfono por el
penitenciaria, existen celulares clandes- pueda contribuir a mejorar la seguridad lapso de cinco minutos con su defensor,
tinos y a veces no tan clandestinos en ciudadana. Lo que efectivamente logra, hecho que claramente afecta la garan-
su interior. Cuando una persona privada es dificultar el contacto de las personas tía de “contar con el tiempo y con los
de libertad tiene un problema o quiere privadas de libertad con su familia y su medios adecuados para la preparación

11
de la defensa” (Art. 76 núm. 7. b), espe- para ahorcarse o estrangular a otros, y ya en su página 5, que el modelo se
cialmente, porque “nadie podrá ser pri- sin esferos que pudieran convertirse fundamenta en los siguientes principios:
vado del derecho a la defensa en nin- en armas letales y sin libros que quizás “(…) de Normalidad.- El régimen de pri-
guna etapa o grado del procedimiento” puedan ser armas para incendios, pre- vación de libertad debe procurar reducir
(Art. 76 núm. 7. a.), ni en la etapa de la senta menos riesgos: el desnudo es el las diferencias que existen entre la vida
ejecución de la pena. Pensemos solo en preso perfecto. Quiero usar este ejem- en privación de libertad y la vida en
el caso de una persona privada de liber- plo para que discutamos qué concepto libertad”. Por lo menos, en este punto
tad, en un pabellón de máxima segu- de ser humano constituye el trasfondo en particular se ha recogido parte de lo
ridad especial, que tras haber hablado de estos miedos. Es un ser humano con- que estipulan las Reglas Mínimas para el
con su esposa, es maltratada por un siderado como enemigo de la sociedad, tratamiento de los reclusos en el sentido
funcionario penitenciario o por otro bestializado, significado como carente de que “el régimen del establecimiento
recluso: ¿debería esta persona esperar de humanidad, un otro que requiere ser debe tratar de reducir las diferencias que
tres semanas antes de poder denunciar inhabilitado para no causar daños. Falta puedan existir entre la vida en prisión y
los hechos por teléfono a su defen- recordar, que esta  no es la corriente la vida libre en cuanto estas contribuyan
sor? Las restricciones del mencionado de pensamiento criminal que inspira la a debilitar el sentido de responsabilidad
protocolo son cuestionables desde la Constitución. Las personas privadas de del recluso o el respeto a la dignidad de
perspectiva constitucional y afectan el libertad constituyen un grupo de aten- su persona” (Regla 60, numeral 1).
derecho a la defensa. ción prioritaria que, entre otros, tiene el Comparto plenamente la necesidad
Otro obstáculo: cuando la persona pri- derecho a la comunicación (Art. 51 núm. de que el principio de normalidad inspire
vada de libertad busca apoyo de una 2) y a la atención de sus necesidades el nuevo modelo de gestión peniten-
defensa y quiere explicar su situación educativas y culturales (Art. 51 núm. 5). ciaria, pero para nombrar tan solo la
en una carta. No quiero referirme aquí Es difícil imaginarse como se pueden contradicción más evidente, me surge la
a las diferencias sociales (capital social cumplir estos postulados constituciona- duda siguiente: ¿cómo se justifica obli-
y cultural) que van a incidir en que per- les sin que  los detenidos tengan acceso gar a las personas privadas de libertad
sonas más desposeídas a menudo no se a esferos, papel y libros. de vestir uniformes color naranja bajo
atreven a dirigirse por escrito a “docto- esta premisa?
res” y así a representantes de un estrato Otra limitación al derecho a la repre-
social que posiblemente se podría burlar “Como abo- sentación se genera a raíz de otros pro-
de sus falencias gramaticales u ortográ-
ficas. Es un problema que requiere de gados siempre tocolos del nuevo sistema de gestión
penitenciaria. Es el caso de algunos
acciones de acercamiento y de promo-
ción de un entendimiento mutuo entre esperamos que artículos del protocolo de visitas. La
Constitución no estipula limitación al
los funcionarios y la población recluida.
Aquí quiero resaltar un problema que
nuestra tinta sea derecho de la defensa, todo lo contrario,
lo garantiza de manera íntegra. Prohíbe,
no se conocía en Ecuador antes de la
implementación del nuevo modelo de
un arma para entre otras, ser interrogado “por una
autoridad policial o por cualquier otra,
gestión penitenciaria. Las autoridades luchar contra las sin la presencia de un abogado parti-
penitenciarias están restringiendo el
acceso de papel y de esferos a los pabe- injusticias y por cular o un defensor público” (art. 76,
numeral 7, e.). Si ahora leemos bajo esta
llones. De hecho, cada vez que los fun-
cionarios de la Defensoría visitan el CRS los derechos de premisa lo que estipula el artículo 29
del mencionado protocolo, hay dudas.
de Latacunga, un gran número de per-
sonas detenidas pide encarecidamente
los defendidos”. “Art. 29.- El Equipo de Tratamiento y
Educación organizará la visita legal
que se le deje papel y esfero. (abogado defensor), y de otros profe-
Se teme que los esferos puedan con- Los jóvenes que leen estas líneas sionales de atención especializada que
vertirse en armas y que esto podría pueden considerar que es un des- requiera la persona privada de libertad
poner en peligro la vida de otros reclu- pilfarro la utilización de papel y esfe- previa justificación escrita”.
sos. De hecho, algunos abogados ros si hay computadoras e internet. Es decir, la persona privada de libertad,
podrían preguntarse si deberían que- Lamentablemente, las personas pri- según esta norma, debe entregarle al
darse en calidad de presos en el CRS, vadas de libertad en los nuevos cen- Equipo de Tratamiento y Educación una
luego de ingresar con esferos y papel tros de reclusión y en el siglo XXI, ni justificación escrita si quiere reunirse
a los pabellones, ya que el artículo 718 siquiera tienen enchufes en sus celdas. con un defensor. Exigir una justificación
COIP prohíbe ingresar a los centros con Si pretendemos rehabilitar socialmen- equivale a realizar un interrogatorio.
“cualquier instrumento que atente con- te a las personas mediante el encie- En ambos casos se obliga a la persona
tra la seguridad”. Pero si los defensores rro (así lo dispone el artículo 201 de la a revelar las razones que le llevaron a
no ingresaran con esfero y papel, ¿cómo Constitución), no les deberíamos acos- buscar defensa. ¿Queremos de verdad
podrían anotar las peticiones de las per- tumbrar a condiciones que en nada se que en el futuro los equipos técnicos del
sonas privadas de libertad?   parecen a lo que algún día les espera centro de reclusión sean los que deci-
Como abogados, siempre esperamos en situación de libertad. Se habla del dan si una persona privada de libertad
que nuestra tinta sea un arma para “principio de normalidad” que debería puede presentar su reclamo o no? De
luchar contra las injusticias y por los inspirar el sistema carcelario y es inte- esta manera, el mismo centro de reclu-
derechos de nuestros defendidos, pero resante ver que, por lo menos en lo que sión pudieral filtrar las quejas que se
de ahí a considerar que cada esfero sea se ha declarado, el nuevo modelo de ventilan “fuera de los muros”, situación
una posible arma letal, hay un mundo gestión penitenciaria estaría recogiendo que difícilmente coincide con los postu-
de distancia. Seguro es que una perso- este principio. Estipula el documento lados de un Estado democrático y social
na sin nada, sin ropa que pudiera usar del Ministerio de Justicia, en tercer lugar de derechos. Peor aún, el protocolo limi-

12
ta el tiempo de la defensa contrario a la a posibles arbitrariedades. Se trataría los funcionarios de la Defensoría Pública
Constitución (artículo 76, numeral 7, b), de  jueces con conocimiento de dere- intervinieron básicamente en trámites
dispone que: “Art.31.- El tiempo de visita cho administrativo, constitucional y de de carácter administrativo, a eso tam-
legal o de otros profesionales es de una ejecución de penas. En la actualidad, y bién se debe el nombre que se dio al
hora, dentro de los horarios hábiles de debido a unas resoluciones discutibles subproceso (administrativo penal). Los
08h30 a 12h30 y de 14h00 a 17h30, de del Consejo de la Judicatura, son los defensores actuaron en la obtención de
lunes y viernes”. Además, que “las visitas jueces de garantías penales los funcio- copias certificadas de sentencias, parti-
legal o de otros profesionales  se lleva- narios que asumen el rol de jueces de ciparon en audiencias disciplinarias y en
rán a cabo una vez por semana en las garantías penitenciarias. Son enton- otras actividades que nunca trascendie-
áreas de observación, mínima, mediana ces los mismos jueces que resolvieron ron las paredes de las cárceles. Desde
y máxima seguridad” (artículo 32). enviar a las personas a prisión, quienes que entró en vigencia el COIP, este rol ha
Podemos cuestionarnos si la defen- reclaman a los CRS la violación de los cambiado radicalmente. Según la visión
sa constituye un producto, como una derechos de los detenidos. del legislador, ahora la persona privada
gaseosa que se consume en un deter- A su vez, son jueces penales, siendo las de libertad o su defensor o defensora,
minado momento y por un tiempo pre- cuestiones que generalmente se resuel- pueden presentar cualquier petición,
fijado. No lo es. Un caso puede ameritar ven en materia penitenciaria de orden reclamación o queja relacionada con la
una conversación de varias horas y en de derecho administrativo y constitucio- ejecución de la pena o la vulneración
varios días, como también otros pueden nal. Cada acto de la administración peni- de sus derechos ante el juez de garan-
requerir de una sola conversación de tenciaria limita y puede restringir indebi- tías penitenciarias (véase artículo 670,
pocos minutos. Todo depende de las damente los derechos constitucionales párr. 2, COIP). Es decir, cada acto de
características de cada caso en singular. de las personas privadas de libertad. la administración penitenciaria, como
Es justo por ello, que no se estandarice Son precisamente estas las normas que por ejemplo, una resolución que otor-
el tiempo y día de la atención.   deberían servir de base para las decisio- gue acceso a actividades laborales, la
Los obstáculos prácticos no se agotan nes judiciales y no el derecho penal. participación en eventos culturales, la
en las dificultades de comunicación con Ya hemos visto que la falta de especia- protección de la salud, etc. pueden ser
el exterior, vemos que muchas veces el cuestionados ante la instancia judicial.
hecho de asumir la representación de En este sentido, el COIP representa una
una persona privada de libertad genera “El COIP estipu- gran oportunidad para lograr que las
reacciones abusivas que perjudican los
derechos de los afectados y la defensa. la, en el art. 668, condiciones carcelarias se adecuen a los
estándares del Estado democrático.
Estos abusos estan documentados en
diferentes estudios que tratan el acceso reglas claras Pero el COIP no solo crea nuevas posi-
bilidades de acceso a la justicia para per-
a la justicia de personas privadas de
libertad que no vamos a profundizar.
para los trasla- sonas privadas de libertad, la normativa
exige, además y de manera obligatoria,
Otro problema frecuente en la defen-
sa es la falta de procedimientos admi-
dos, cada reso- que muchas decisiones que antes se
tomaban en el ámbito administrativo,
nistrativos uniformes. En vez de regular lución debería ahora requieran de la intervención de
detalles sobre el uso de la ducha (y el
nuevo modelo dedica todo un proto- indicar qué nor- un juez. Es el caso específico de los
beneficios penitenciarios o también de
colo con seis considerandos y un total
de ocho artículos a este tema), hubiera ma y qué hechos la apelación de decisiones de traslada.
Es un cambio positivo, pero a su vez de
sido importante uniformar los procedi-
mientos administrativos estableciendo
la justifican”. alta exigencia para la instituciones. Ya
el poder judicial ha percibido un incre-
reglas generales para ello. Si la admi- mento explosivo de la carga laboral
nistración penitenciaria no fundamenta lización de los jueces de garantías peni- de los jueces que actúan como jueces
por escrito las actuaciones que implican tenciarias genera problemas. Hay reso- de garantías penitenciarias. En el caso
una posible afectación de los derechos luciones que confunden los requisitos de de la Defensoría Pública ha ocurrido
legales y constitucionales de los reclu- las rebajas con aquellos necesarios para lo mismo. Está frente a una avalancha
sos, se crea un ámbito de arbitrariedad pedir la prelibertad. Existen algunas de trabajo nuevo, no considerado en la
de difícil control. El COIP estipula, en el resoluciones dictadas en el marco de la asignación de recursos humanos. Solo
artículo 668, reglas claras para los tras- aplicación del principio de favorabilidad, desde marzo hasta agosto de este año,
lados, cada resolución debería indicar que exhiben un desconocimiento de la Defensoría Pública ha judicializado
qué norma y qué hechos la justifican. las garantías constitucionales. Existen cientos de casos de beneficios peniten-
De igual manera queda una duda en fallos donde jueces aplican el principio ciarios. Ha sentido la escasez de per-
cuanto al artículo 668, ¿cómo se puede de favorabilidad bajando la pena priva- sonal que pudiera atender estos casos.
implementar una norma que estipula tiva de libertad y subiendo a su vez la Fruto de la falta de recursos humanos
el derecho de pedir el traslado para vivir multa. Por ello creo que sería convenien- son las demoras innecesarias en la aten-
cerca de la familia, si a su vez se cons- te, y que urge, que se retome el desafío ción de los usuarios, esto a su vez causa
truyen centros regionales de reclusión, de crear una judicatura especializada en descontento y frustraciones en la pobla-
cerrando aquellas cárceles que estaban materia penitenciaria.       ción recluida, situación que a lo largo
ubicadas cerca de los núcleos familiares Antes de concluir, quisiera referirme podría convertirse en un grave proble-
de las personas privadas de libertad?  al nuevo rol que cumplen los defenso- ma de seguridad ciudadana.
Si Ecuador contara con jueces de res públicos. Con la entrada en vigencia
garantías penitenciarias, tal como lo del COIP cambió radicalmente la carga
exige la Constitución, tendría a espe- laboral y el rol de los defensores públi- Jörg Stippel es penalista
y docente universitario
cialistas capacitados para dar respuesta cos. Previamente al cambio normativo,

13
una canasta básica, la infraestructura
básica era casi inexistente, la red vial
no permitía una fluida circulación de
las personas y los productos para su
comercialización; en términos educati-
vos, eran zonas rezagadas en compara-
ción con sectores urbanos.
Esto permitía palpar que existía una
evidente exclusión, mayor aún a las
existentes en los cinturones urbano –
marginales que se iban conformando

Participación social
por la migración de estas mismas po-
blaciones rurales que tomaron la deci-
sión de acercarse a las grandes urbes

en la seguridad
en búsqueda de acceder a servicios
que en sus propios terruños no tenían.
Estos procesos de asentamientos irre-

ciudadana
gulares dificultaron que los gobiernos
locales pudieran planificar sus inter-
venciones para la prestación de sus

E
obligaciones, derivando esto en la
Joffre Mora consolidación de lugares altamente
vulnerables en los que únicamente
se perseguía la sobrevivencia y en al-
l ingreso a un siste- sión o forma de acumulación material. guna medida lo único que obtuvieron
ma democrático en el Las acciones que emprendían para fue un traslado y agravamiento de los
Ecuador avizoró una el establecimiento del sistema demo- problemas que tenían en la ruralidad.
promesa de justicia so- crático incidieron, también, en que se En su defecto, las grandes urbes que
cial junto a una oferta hiciera poco por algunos grupos pobla- caminaban hacía la implementación
de rectificación a las arbitrariedades cionales, fundamentalmente, los que de programas de desarrollo local ob-
de las instituciones que se erigían moraban en los sectores rurales, devi- servaban la necesidad de constituir,
como las únicas administradoras de niendo de aquello el nacimiento de un en su seno, grupos de policía muni-
la cosa pública. Una expresión del modo de autogobiernos comunitarios cipales que les permitieran organizar
paso que daba el sistema era consti- en los que no solo se pretendían orga- al comercio ambulante y el cobro de
tuir al estado con la representación nizar a la sociedad civil para exigir la los tributos para que los campesinos
de la sociedad civil, para que desde atención y la inserción en la represen- pudieran acceder a los centros de co-
esa novísima institucionalidad no solo tación política, sino que también se ge- mercialización de sus productos. Era
se edificará la democracia electoral y neraban potencialmente agrupaciones normal observar que varios mercados
representativa sino que se advirtiera que permitían atender sus demandas contaban con espacios determina-
del trabajo más importante para la de control para evitar el aparecimiento dos para embodegar los productos
permanencia de este logro social que del abigeato en sus territorios. que fueron incautados y otros muy
estaba en manos de políticos nuevos. Es así como surgen las autodenomi- semejantes a celdas en las que se en-
En esta tarea se debían cimentar y nadas juntas de defensa del campesi- carcelaba a los campesinos hasta que
delimitar las responsabilidades de las nado, que a la larga tuvieron la urgencia alguien se acercara a cancelar la multa
instituciones llamadas a proteger a la de asociarse entre ellas para plantear que se le había impuesto.
ciudadanía (seguridad interna) y las mecanismos de cooperación que per- Así se constituía el nuevo “estado
otras al territorio nacional (seguridad mitieran tener mayor efectividad en democrático” con una competencia
externa). Acciones impostergables que sus cometidos. Se constituyeron gran- de todos por aportar a la seguridad
se evidenciaban como una consecuen- des organizaciones que en su interior ciudadana, cada uno desde su óptica,
te expresión a la lucha popular y un re- tuvieron a militantes, con algún nivel y autoconvencidos que su doctrina, for-
sarcimiento a los innumerables hechos de formación, en actividades de segu- ma de actuar y responsabilidad con la
de violencia a los que fueron sometidos ridad contituyéndose en referentes, in- sociedad eran las correctas. Se podría
los habitantes de aquellas épocas que cluso, para solucionar problemas entre decir que todos desde su concepción se
debieron asistir a políticas represivas las personas, ya no con el afán disuasi- encontraban cumpliendo el rol que la
que se justificaban con la lucha por la vo, por el contrario, se convirtieron en sociedad demandaba.
seguridad o la necesidad de encami- agentes represivos. Lo lamentable de A pesar de que sus procedimientos,
narse al desarrollo, incluso, en desme- estas prácticas fue que se las efectua- acciones y territorialidad eran distintos,
dro de algunos derechos de las perso- ban en las territorialidades en las que el sus prácticas fueron muy semejantes y
nas, pero siempre pensando en la sola nivel de desarrollo humano era el más se mostraban partidarios de un fin: la
protección de la propiedad y la garantía bajo el país, la población no contaba privación de la libertad de la persona
que debía brindar el país a toda inver- con ingresos suficientes para cubrir que para su juicio se había alejado de la

14
legalidad, buen comportamiento, nor- pensamiento a la prisión como el único sometimiento a los sistemas penales.
mas de desarrollo urbanístico, buena mecanismo de resarcir el cometimien- Es por ello que en poco tiempo deberá
vecindad, es decir, de todo lo que a su to de alguna acción antijurídica. En debatirse sería y científicamente el uso
juicio riñiera con la sociedad. su lugar, concurrieron las agencias de de la prisión preventiva, como una res-
Peligrosamente se caminaba por sen- seguridad, algunos políticos y los me- puesta al requerimiento ciudadano de
deros en los que la violencia se trataba dios de comunicación para exacerbar seguridad, ya que en los hechos supone
con más violencia y para que la socie- el sentimiento de inseguridad funda- un castigo anticipado y, además, con
dad ratificará estas acciones a través mentalmente en los delitos pequeños un costo muy elevado para el fisco. Ha-
de los medios de comunicación se per- y de tenencia de drogas, incluso, para cer que la prisión preventiva sea efecti-
suadía de su necesidad para obtener el consumo, para de una manera dejar de vamente el último recurso es una deci-
aplauso de la colectividad. Es entonces lado a los delitos de los poderosos. sión indispensable de justicia, pero para
que los tratamientos de seguridad pa- Esta presión dañina puede dar paso ello la población debe saber cómo van a
saron a ser parte de los discursos políti- a que el uso irreflexivo de la prisión – funcionar las medidas alternativas y el
cos considerándolos como una atracti- preventiva y definitiva– para atender la sistema debe confiar en los individuos y
va herramienta para captar votos. seguridad ciudadana, conduzca al co- en la sociedad organizada para que de
En aquel entendido de seguridad ciu- lapso de las cárceles que se alejarán de esta forma puedan cumplirse todas las
dadana, la justicia era un actor secun- una política de reinserción social, con la investigaciones y procesos judiciales
dario, no cumplía un papel de garantis- consiguiente germinación de personas que se encuentren sustanciándose. El
ta sino, por el contrario, era la instancia en búsqueda de venganza con la socie- objetivo final será contar con un siste-
que posteriormente a lo actuado por dad, para el momento de su liberación. ma de justicia penal que funcione me-
los prestadores de servicio de seguri- Las instituciones de seguridad y jus- jor y que proteja los derechos de todos
dad formalizaban esas actuaciones y lo ticia deberán nuevamente buscar los los involucrados, para lo cual es indis-
hacían con las demoras características pensable tener un régimen de prisión
de un sistema burocrático inhumano. preventiva más sensato y justo.
El abandono sufrido por estos habi-
tantes también se reproducía en los
“Las institucio- Por otro lado, las políticas referentes
a seguridad deben tener su nido en la
centros de privación de libertad, en nes del estado, participación ciudadana promovida
los que se seguía reproduciendo la in-
sipiente atención del estado. Se podía en las que se desde el Estado debiendo, primero,
vigorizar y organizar a la sociedad civil
observar que en estos lugares no exis-
tían servicios básicos; la alimentación
incluyen al sec- para fortalecer sus espacios democráti-
cos. Segundo: generar una convivencia
a más de ser escasa y de mala calidad tor justicia (...), de buena vecindad para así permitir
se obtenía luego de tortuosos vejá-
menes; las celdas hacinadas de forma deben sufrir una que los aparatos estatales que coad-
yuvan en las políticas de seguridad in-
alarmante, entre otras características
que denigraban al ser humano. Lo
orientación de- gresan a apoyar las decisiones que se
deban tomar para la autoregulación y
realmente trágico es que existía una mocrática de su buenas relaciones interpersonales en-
grosera similitud a sus formas de vivir
en el sector rural o urbano marginal, actuación”. tre los moradores. Sería un craso error
permitir que las instituciones que cum-
porque son precisamente estos seg- plen funciones de seguridad interna y
mentos poblacionales los que se en- mecanismos de seguir reteniéndolos externa sean las que promuevan la par-
cuentran en estas instalaciones. aislados. Este círculo vicioso arrastra ticipación para la seguridad.
Los procesos sociales que se dieron a las agencias de defensa de derechos Las instituciones del estado en las
dentro del sistema democrático, per- humanos a un inminente desborda- que se incluyen al sector justicia, la
mitieron que se desarrollaran varias miento de su capacidad operativa y policía y los centros de privación de
constituciones con el común denomi- de atención para los habitantes que ya libertad deben sufrir una orientación
nador de la progresividad en derechos. están dentro del sistema penitenciario democrática de su actuación, para
En ese transcurrir de hechos políticos en conjunto con la gran cantidad de garantizar la inserción de los secto-
se ubica a las personas como sujetos personas que ingresaran a este. Por res populares en la dinámica de de-
de derechos y al estado como garante estas razones es importante el monito- sarrollo de cada una de sus jurisdic-
de ellos. La justicia en alguna medida reo permanente de la carga laboral de ciones territoriales. Esto permitirá
toma el papel de administrar justicia y las defensorías públicas y el estado de que existan buenas relaciones entre
se crean instituciones que velan por el bienestar mínimo de las personas apre- la gente, sin que ello quiera decir que
cumplimiento efectivo de procesos en sadas, y en caso de que se obtengan la institucionalidad sea la que defina
los que el estado debe ser el responsa- datos adversos es imperiosa la evalua- como se deben desarrollar las rela-
ble de probar la acusación que se efec- ción y revisión de los planes de seguri- ciones interpersonales.
túa en contra de una persona, para de dad incluyendo la exploración del uso
esta forma evitar el cometimiento de de la prisión preventiva.
excesos durante el proceso judicial. Las sociedades modernas están de- Joffre Mora es doctor en audi-
toría y abogado de los tribunales
Pero todo esto no bastó para inaugu- mostrando que la solución a los proble- de justicia.
rar una sociedad que excluyera de su mas de convivencia ya no pasan por el

15
“No se puede seguir
pensando en la
violencia sino en
las violencias”
María José Lasso
Fotografía: César Acuña

F
ernando Carrión, acadé- la seguridad ciudadana que no es otra ¿Cuál es la relación?
mico e investigador so- cosa que el derecho que tienen las per- Hay al menos dos componentes de
bre seguridad ciudada- sonas a vivir bajo normas que les den esta reforma que conducen a este
na de la Flacso, analiza cierta protección, es una reivindicación hecho. Por un lado, el proceso de
la política de seguridad que tiene la ciudadanía frente al Esta- privatización que hace que también
aplicada en el Ecuador. do. Entonces, el primero es un pro- la seguridad se privatice. En el Ecua-
¿Cuáles son las nociones básicas blema de soberanía, el segundo de dor y en América Latina no teníamos
de seguridad ciudadana que todo la estabilidad pública y el tercero es guardianía privada de la manera que
gobierno debe tener en mente? un asunto de convivencia, de las rela- tenemos hoy en día. Ahora, en Amé-
Hoy en día hay, una profusión de de- ciones interpersonales regidas por el rica Latina uno de cada tres policías
finiciones de seguridad, de manera que marco jurídico estatal. es público, dos de cada tres son pri-
uno podría incluso llegar a decir que la ¿Dónde empieza el proceso de cons- vados. En otras palabras, la seguri-
seguridad es un concepto polisémico, trucción de seguridad ciudadana? dad de las personas no está bajo la
porque hay distintos sentidos que se Uno puede decir que es consustan- égida del Estado, sino de un negocio;
le asigna a esta palabra. Pero hay un cial a la existencia del ser humano, por eso el que tiene capacidad eco-
común denominador para encontrar pero se pueden encontrar momentos nómica de acceder a ese mercado es
tres o cuatro diferencias básicas: pri- determinados a lo largo de la historia. el que tiene seguridad y el que no, no
mera, la seguridad nacional que tiene Por ejemplo, en América Latina du- tiene seguridad. Aquí se ha trastoca-
que ver básicamente con defender la rante estos últimos 20 o 25 años, ha do el principio de ciudadanía, pues
soberanía, ahí actúan principalmente habido un incremento significativo el ciudadano se ha convertido en
las Fuerzas Armadas. La segunda es de la violencia, que se expresa en el consumidor. Lo mismo ocurre con la
la seguridad pública que se relaciona aumento de las tasas de homicidios, privatización de armas, no es el caso
con el orden estatal interno, es decir, el de los delitos contra la propiedad, se- del Ecuador, pero sí de otros países
control de lo que los teóricos llaman “el xuales, de secuestros, etc. y esto tiene del mundo. En la actualidad Latinoa-
enemigo interno”. Y la tercera, que ha que ver básicamente con un hecho mérica está inundada de armas. En
cobrado fuerza durante los últimos 20 que se desarrolla en general en Amé- el Ecuador también existe una can-
años en América Latina y el mundo, es rica Latina: la reforma al Estado. tidad considerable, producto de los

16
Fotografía: César Acuña
cional, que es la necesidad de poner que el incremento de policías pue-
ciertos diques en el espacio público de ayudar en el tema de seguridad?
para que no se cometan los hechos En América Latina la primera de-
delictivos. Pero ¿qué es lo que ocu- manda que existe es la de seguridad
rre? Si bien los hechos delictivos se y la lógica que tiene la ciudadanía es
siguen cometiendo en el espacio pú- la “mano dura”. Detrás de ella hay
blico, no son los lugares fundamenta- por lo menos dos elementos claves:
les donde suceden. Como los robos a Uno, desde la perspectiva policial,
los bancos que ya no se hacen en el que es poner más policías y es para-
banco, sino en el espacio virtual. dójico porque en muchas encuestas
Esa estrategia o línea de la preven- que se han hecho, lo primero que
ción situacional nació en Inglaterra dice la gente es que el problema de
hace muchos años y ha llegado a la seguridad es la policía y la solución
América Latina desde Chile, creyen- para la violencia es la policía.
do que esta es la panacea. Yo creo El segundo elemento clave o de-
que, a lo sumo, lo que podrá mejorar manda que tiene la población es lo
son percepciones de seguridad, pero que se ha llegado a denominar el
no reducir las tasas de delitos, por lo populismo penal. Entonces la “mano
menos yo no conozco evidencias de dura” tiene por un lado más presen-
que eso haya sucedido en ningún lu- cia policial y por otro lado una mayor
gar del mundo. tipificación del delito, una baja de la
La segunda forma de prevención edad de imputabilidad penal (que
es la social, que tiene que ver con cada vez se sancione a personas que
las políticas, principalmente, mejo- tienen menos años) y el incremento
rar educación, salud, etc. Eso me da de penas. Lo que ocurre es que nues-
la impresión de que en un momento tros gobernantes de alguna manera,
determinado pudo haber tenido sen- de acuerdo a las encuestas de satis-
tido, pero actualmente, cuando uno facción pública que hacen, tienden a
mira cómo operan los mercados ile- satisfacer estas demandas. Pero esta
gales, por ejemplo alrededor del nar- práctica, por lo menos de lo que yo
cotráfico, y vemos que existe gente conozco, no ha servido para amino-
con un nivel de preparación profe- rar o detener el crecimiento de vio-
sional altísima, empezamos a dudar lencia en la región.
también de este tipo de prevención. Si existen más policías en las calles
mercados negros que se desarrollan ¿Por qué? uno pensaría que probablemente exis-
justamente gracias al proceso de pri- Porque el delito que tenemos en tirán más personas privadas de libertad.
vatización. la actualidad no es el que tradicio- No necesariamente, pero lo que sí
Por otro lado, en esta misma co- nalmente se cometía antes, que era ocurre es que, por ejemplo, en el caso
yuntura, está el proceso de globali- básicamente en el espacio público, del Código Orgánico Integral Penal se
zación que conlleva a un desarrollo en la noche, en la oscuridad. Hoy día ataca las dos demandas que tiene la
científico tecnológico nunca antes es el crimen organizado, la red de re- población, pero el sistema penal tie-
experimentado a escala planetaria, des que operan a través de holdings, ne tres patas: la Policía, la Justicia y la
en todo lo que tiene que ver con la re- y que funcionan con un nivel de ca- cárcel, que generalmente es invisibili-
volución científico-tecnológica en el lificación impresionante. Hay casos zada. Para la población, mientras más
ámbito de las comunicaciones. como el de la mafia Ndrangheta de años les tengan presos o si les pueden
¿Cómo ha afectado este desarro- Italia, en el que ellos tienen una uni- hacer desaparecer a los responsables
llo a la seguridad? versidad (la de Messina), financiada de los delitos, mejor. Entonces ¿qué
Eso ha hecho que ciertos delitos por ellos. Ahí califican y forman sus es lo que ocurre? Si la Policía es más
que existían antes, crezcan, por propios cuadros. También hemos eficiente, va a haber más gente presa;
ejemplo los mercados ilegales; y por visto como los hijos de los grandes si la justicia es más efectiva va a haber
otro lado también ha influido en la capos del narcotráfico están en las gente presa por más tiempo. Lo que
aparición de los delitos informáticos, mejores universidades del mundo. ocurre es que de estas dos etapas de
vinculados a la tecnología. Entonces, a ese tipo de políticas eficiencia, los responsables de los de-
Se habla mucho de que se puede de prevención hay que relativizarlas litos terminan en la cárcel y hoy día
construir seguridad desde el espa- un poco por el nivel y estado de la lo que tenemos en América Latina es
cio público. ¿Qué tan real es esa violencia que tenemos este rato en una crisis, francamente impresionan-
perspectiva? O, ¿es realmente una Ecuador y en América Latina. te, del sistema carcelario.
visión muy romántica? En nuestro medio escuchamos ¿Cómo es esta crisis?
Dentro de la tesis de la prevención todo el tiempo que la gente pide En general, en América Latina las
hay dos líneas principales: la prime- más policías en las calles para sen- políticas carcelarias básicamente han
ra, denominada la prevención situa- tirse más segura ¿Qué tan real es estado destinadas a construir cárce-

17
les, en otras palabras, supuestamente ¿En qué medida el COIP será un ¿Cómo aportará la incorporación
resolver el principal problema que es importante instrumento para fre- de las Fuerzas Armadas a las políti-
el hacinamiento. Pero este problema nar la delincuencia? cas de seguridad ciudadana?
no se produce por los pocos metros de En el ámbito legislativo, creo que Hay una confusión entre lo que es
construcción que hay, sino por el tipo han habido algunos problemas. Uno, seguridad nacional y seguridad ciu-
de policía y de justicia que tenemos. es el Código Orgánico Integral Penal dadana, porque la logística es distin-
¿Qué piensa de la política de se- (COIP). Me parece que está inspirado ta, la formación es distinta. El militar
guridad ciudadana del Ecuador? en el populismo penal. Hay muchísi- está formado en la guerra, en la de-
En términos generales, hay cosas mas infracciones que hoy terminan fensa; y el policía está formado en
muy interesantes. Uno de los gran- en la cárcel. Por ejemplo, las infrac- la convivencia, en la relación inter-
des problemas que ha tenido histó- ciones de tránsito o aquellas de la se- personal. Me parece que está bien el
ricamente el Ecuador es el Ministerio guridad social. Entonces, ¿qué es lo marco constitucional, pero el marco
de Gobierno. Esta Secretaría de Esta- que está ocurriendo? Que todos los jurídico está enfocado hacia otro tipo
do era básicamente un ministerio de caminos terminan en la cárcel y eso de instituciones.
la política y lo que hacía es manejar la en un plazo relativamente corto va a ¿Cómo construir seguridad en el
relación con el Congreso dejando de ser un problema mucho más compli- espacio privado para frenar la vio-
lado todo el tema policial y de segu- cado de lo que es en la actualidad. lencia intrafamiliar y sexual?
ridad. El hecho de haber separado la Pero hay una política carcelaria. En primer lugar, hay que establecer
política del tema de seguridad, es de- La política de cárceles es muy ne- que ya no es un espacio privado, es un
cir, construir el Ministerio del Interior, cesaria, sobre todo, en cuanto a crear espacio público porque hay normas
fue una decisión muy buena. nuevas infraestructuras, no obstan- jurídicas bajo las cuales, los hechos de
También me parece interesante te, aún falta desarrollar un modelo, violencia que se cometan en el espacio
que hayan creado el Ministerio de doméstico, que no es privado, son ac-
Justicia. Eso significa, de alguna ma-
nera, tener una instancia de alto nivel “La violencia de tos públicos. Uno de los problemas que
existe en general en América Latina y
que vele por el tema de las cárceles
y eso creo que está dando resultados
género es bá- también en particular en el Ecuador, es
que todavía no tenemos políticas clara-
interesantes. Haber creado el Minis- sicamente una mente definidas para los tipos de deli-
terio de Coordinación de la Seguri-
dad también me parece que es inte- asimetría de po- tos. Un ejemplo: no tenemos políticas
frente a la violencia del fútbol, que es
resante, porque da la posibilidad de
que varios ministerios puedan coor-
der en términos una violencia distinta a la violencia de
género. La violencia de género es bá-
dinar en el ámbito de las políticas culturales que sicamente una asimetría de poder en
públicas. En otras palabras, la cons-
trucción, reconstrucción o el nuevo ha sido cons- términos culturales que ha sido cons-
truida históricamente, la del fútbol es
diseño del marco constitucional me
parece que ha sido acertado.
truida histórica- un problema de identidades y esta es
distinta a la violencia juvenil, donde lo
¿Y medidas como la política de mente” que tenemos básicamente es una asi-
detención de “Los Más Buscados”? metría de relaciones generacionales.
El crimen es fundamentalmente un sistema donde se clasifiquen a los La violencia juvenil, además, es dis-
organizado, porque un celular que presos por tipos de delitos. tinta a la violencia escolar (que también
nos roben aquí y ahora, en unos dos Creo, además, que esas cárceles es de jóvenes) y a la violencia pandillera.
o tres días estará en la calle, lo cual tan grandes no son buenas por lo Las pandillas son distintas, porque tam-
implica que hay un circuito de comer- que se ha visto ya históricamente en bién incluye un problema muy fuerte
cialización y hay una articulación. Este América Latina. Pues hay un consen- de identidades, se trata de un momen-
ejemplo que pongo es para evidenciar so entre los técnicos de que las cár- to específico de la vida de una persona
que los delitos de robo o hurto están celes no deberían ser para más de cuando está definiendo su sexualidad,
vinculados a razones económicas y 500 personas, porque manejar una su sentido profesional, sus gustos, su
para que haya una economía ilegal, se población carcelaria de esa magnitud relación con la familia, etc.
necesita actores de ese hecho. es muy conflictivo. La experiencia No se puede seguir pensando en “la
Frente a ello, lo que está ocurriendo brasileña, chilena y venezolana nos violencia” sino que hay que pensar en
con “Los Más Buscados” es que se ha muestra justamente ese hecho. “las violencias” y en ese sentido me da
convertido en una política del marke- En la construcción del sistema car- la impresión de que la violencia no solo
ting. No se sabe cuántos son, ni quié- celario es donde se está fallando, que va cambiando históricamente, sino
nes son; por ahí aparece cualquiera porque no hay rehabilitación ni rein- que la violencia es plural y entonces,
y resulta que ha estado en la lista de serción. Incluso, en el modelo carce- para cada tipo de violencia hay que
los más buscados. La población rei- lario lo más importante es la reinser- tener políticas específicas.
vindica que a alguien se le ponga en ción, porque si ese preso no puede
la lista de los más buscados, porque reinsertarse al medio del cual salió, lo María José Lasso es periodista,
comunicadora y defensora de los
generalmente los más buscados son que va a ocurrir es que a la vuelta de
derechos humanos y de la naturaleza.
los más encontrados. la esquina regresará a la prisión.

18
Fotografía. César Acuña
Estadísticas y mapas de
seguridad/inseguridad:
alcances y limitaciones

L
Lautaro Ojeda Segovia

os mapas georreferen- con dos tipos de lógicas: locacional que, criterios de selección y priorización de
ciales de seguridad/ en el caso de los delitos, busca relacio- delitos de gran connotación criminal,
inseguridad se han nar los delitos con el territorio en forma que excluyen los delitos menores y,
convertido, en las dos estructural; y coyuntural, que pretende en especial, la violencia social como
últimas décadas, en el identificar de manera temporal y perió- aquella que atenta contra relaciones
referente más destacado para identi- dica los delitos de mayor connotación familiares; los delitos producidos por
ficar y establecer la relación entre los territorial (Freile 2010:69). riñas y venganzas que son mínima-
delitos de mayor connotación y el te- Entre los objetivos de estos mapas mente denunciados, por múltiples
rritorio; y, a la vez, en una herramienta destacan los siguientes: reflejar, en for- motivos, y otros factores culturales;
para el diseño de planes de seguridad ma fiel, una realidad “objetiva”; ofrecer el alto nivel de subregistro y la conse-
de los gobiernos locales y nacionales. la posibilidad de determinar zonas de cuente cifra negra (Freile 2010).
Para Rossana Reguillo (2006), los riesgo delimitadas por la intensidad de La comparación entre las estadís-
mapas juegan un papel fundamental, algunos delitos sobre los que se podría ticas de victimización con las de per-
en especial, los mapas georreferen- conocer la probabilidad de que ciertos cepción, que la población construye
ciales en la construcción de los mie- hechos ocurrieran en un determinado sobre la mayor o menor peligrosidad
dos: “en tanto que prescribe y pros- momento; constituirse en herramienta de determinados espacios, y el papel
cribe prácticas e itinerarios. El mapa cartográfica que busca estudiar la evo- o influencia que tienen los medios de
permite controlar el efecto de proxi- lución de estos delitos, en función del comunicación, los rumores, contri-
midad ante el daño inminente por espacio y, de esta forma, contribuir al buyen a la construcción de imagina-
medio de la hibridación de realidades conocimiento funcional para la gestión rios de miedo. Dos tipos de lecturas
ficticias con mitologías que provienen de la inseguridad (Freile 2010). y consecuencias pueden producir los
de fuentes diversas” (p. 49). A partir Estos objetivos se enfrentan con un mapas del delito georreferenciados:
del pensamiento de Foucault, Regui- conjunto de problemas: la ausencia de como instrumentos de localización y
llo (2006) desarrolla un esquema ana- indicadores y estudios dirigidos al co- prevención; como información que
lítico que permite trabajar la relación nocimiento de un marco institucional produce temor o inhibición de acudir
entre miedo y espacio, y sus impactos y su desempeño; la ausencia o sub- a los sitios o espacios identificados
en las formas de sociabilidad urbana. valoración del contexto en los que se como concentradores de los delitos,
Estos mapas operan básicamente producen los hechos registrados; los por tanto, desconfiables y peligrosos.

19
Alcances y limitaciones de las es- No obstante, es fundamental acla- mirse en dos ámbitos: la construcción
tadísticas y mapas de seguridad/ rar que el dato no tiene sentido por sí orientada a fines operativos y de de-
inseguridad mismo, aunque puede ser un punto de cisiones coyunturales, en detrimento
Las estadísticas y, en especial, los nú- apoyo del conocimiento, una pista para del conocimiento real del fenómeno
meros gozan, por lo general, de buena dimensionar la magnitud de los delitos y su complejidad; y, criterios de prio-
reputación, pues dan la sensación de y la localización territorial. Pero para rización de los hechos/eventos de vio-
exactitud y objetividad. Por ello, suelen que los números adquieran sentido es lencia (delitos), para lo cual se recurre
ser manejadas por políticos y comu- necesario que estos sean pensados, prioritariamente a dos instrumentos
nicadores como una estrategia per- interpretados en el contexto en el cual clásicos: el registro de denuncias ob-
suasiva para informar especialmente se produjeron, en búsqueda de las po- tenidas en los organismos de control
situaciones y fenómenos que muestran sibles interacciones, nexos y relaciones (policía y sistema judicial), y las en-
descenso. La utilización de la georrefe- con otros aspectos de la realidad. cuestas de victimización.
renciación, entendida como una técni- Las estadísticas y mapas de se- Entre las limitaciones de las estadís-
ca de posicionamiento que define la lo- guridad/inseguridad son un insumo ticas y mapas de seguridad/inseguri-
calización de un objeto o hecho, en este importante del hecho delictivo, sin dad se destacan las relacionadas con
caso hechos delictivos y fenómenos de embargo, no permiten por sí solos la diversidad de definiciones y clasi-
violencia, es, sin duda, un instrumento explicar los motivos y razones que lo ficación de los hechos delictivos, los
que facilita la identificación de lugares, causaron. A falta de información que problemas de carácter técnico y me-
espacios (zonas, barrios) problemáti- facilite contextuar los hechos, los po- todológico, la calidad y confiabilidad
cos, peligrosos y, por tanto, no reco- sibles nexos y las relaciones que tie- de las fuentes de datos, los mecanis-
mendables. En caso de tener que tran- nen con otros aspectos de la realidad, mos de recolección, manejo x y siste-
sitar por ahí, deben tomarse las debidas estos se vuelven datos muertos. matización de la información
precauciones. Se trata de lugares en los Otra limitación, como fuente de co-
que habitan o se concentran no solo el
mayor número de hechos delictivos, La sobreapari- nocimiento de la cuestión criminal, se
refiere a la “cifra negra” o la denomina-
sino también de delincuentes.
Si bien el tratamiento geográfico de
ción de zonas (...) da por el profesor argentino, Máximo
Sozzo, “criminalidad sumergida” de
la información permite complementar específicas en las estadísticas oficiales. La expresión
las estadísticas, a la vez, genera o po-
tencia percepciones de mayor temor. la cobertura de representa el conjunto de conductas
realizadas efectivamente en la vida
Es decir, el conocimiento de estos ma-
pas georreferenciales, sin el pertinente
noticias sobre social que se presumen asociadas con
las tipificaciones contenidas en la ley
análisis causal, puede eventualmen- violencia puede penal, pero no han sido registradas y
te convertirse en un instrumento de
temor o miedo; de allí que no resulta contribuir a la es- oficializadas por las agencias estatales
competentes, instituciones policiales e
atrevido plantear que estos mapas ali-
mentan o profundizan la creación de
tigmatización de intuiciones judiciales” (2008: 37).
Es necesario subrayar que si bien las
imaginarios de peligro y de miedo, aso- ciertos sectores. estadísticas son esenciales en la narra-
ciados con la delincuencia y la violencia. ción de la violencia, hay que tener pre-
La sobreaparición de zonas y barrios Los aspectos positivos de las esta- sente que estas se construyen según a
específicos en la cobertura de noticias dísticas y mapas de seguridad/inse- modelos explicativos que, por lo gene-
sobre violencia y delincuencia puede guridad deben ser contrastados con ral, no corresponden a nuestras reali-
contribuir a la estigmatización de cier- algunos elementos controversiales, dades y preocupaciones teóricas. Ade-
tos sectores, lo que no necesariamente como los posibles efectos de los mapas más, ningún indicador, tasa o índice es
contradice con el nivel de ocurrencia de en la estigmatización territorial y de la neutro o carente de referentes teóri-
estos delitos en esos lugares, sino más población que habita en él; el oculta- co-metodológicos, y ninguna fuente de
bien, con una opción de los diarios por miento o no registro de la violencia y información es neutra.
seleccionar los hechos ocurridos. delincuencia, ocasionada por los delin- La brecha existente entre crimina-
El temor a los lugares “peligrosos” cuentes de “cuello blanco”; el papel que lidad real y criminalidad aparente es
suele reforzarse a través de experien- desempeña la guardianía privada en la otro problema vinculado con las esta-
cias de victimización, sean personales seguridad; “el desconocimiento del pai- dísticas de inseguridad. Esta situación
o de gente cercana o del medio social. saje entendido como expresión formal limita la confiabilidad de las estadís-
El miedo a estos lugares se nutre tam- de procesos naturales y antrópicos que ticas oficiales, la motivación de los
bién por la percepción de eficiencia se producen en un espacio geográfico, ciudadanos para denunciar el hecho
policial o judicial. En ese sentido, una como fiel expresión de las condiciones presuntamente delictuoso, y el costo
política de seguridad construida solo de habitabilidad y como un indicador de llevar adelante el trámite admi-
a partir de los mapas tiene un alcance sintético del grado de sustentabilidad nistrativo. De igual manera, agudiza
limitado, porque su durabilidad de- y equidad social, que reúne un lugar o la falta de confianza en la policía, la
pende exclusivamente del temor, y no territorio” (Gudiño,2012:33). ineficiencia y hostilidad en el trámite
de la búsqueda de cohesión social y de Los principales problemas de cons- de las denuncias; la desconfianza en
cultura de la prevención. trucción de los datos pueden resu- el sistema judicial; la sospecha de que

20
la víctima pueda tener algún grado de rigidos al conocimiento del marco ins- los planes y acciones gubernamentales
involucramiento en el hecho presun- titucional y su desempeño; subvalora- de seguridad y en especial en el indica-
tamente delictuoso; y, el miedo de la ción del contexto en el que se genera la dor que sintetiza el grado de seguridad.
víctima de potenciales represalias. delincuencia y violencia; debilidad por La magia de los números se mantiene
Estas precisiones explican la poca uti- no decir omisión del análisis interpreta- con de buena reputación, pues dan la
lidad de coleccionar datos o indicado- tivo; exclusión del debate académico, sensación de exactitud, de allí que es-
res si estos no son interpretados a la luz político y social sobre la problemática tas estadísticas sean utilizadas y ma-
de la totalidad de la que forman parte. de la inseguridad y sus consecuencias nejadas por políticos y comunicadores
En otros términos, para entender el o en la convivencia ciudadana, en la de- como una estrategia persuasiva para
los sentidos de las estadísticas, es ne- mocracia, en la economía. informar especialmente situaciones y
cesario identificar las relaciones, inte- Respecto de los mapas georrefe- fenómenos que muestran descenso.
racciones y nexos que guardan con los renciales, es necesario destacar la Es imperioso ampliar las fuentes
otros aspectos que forman parte de la contribución de esta herramienta car- de información e instrumentos teó-
realidad de las que han sido extraídos. tográfica en la identificación espacial rico-metodológicos con aportes pro-
Tasa de seguridad y territorial de los delitos y de algunos venientes de otras ramas del saber:
La medida paradigmática interna- fenómenos conexos, así como en la vi- ciencias sociales y políticas, economía,
cional de medición de la inseguridad sualización de zonas de riesgo, las ten- historia, cultura y antropología.
es la tasa de inseguridad (número de dencias delictivas en el territorio, lo que Es preciso entender la violencia como
homicidios por 100 mil habitantes). puede orientar el diseño de planes ope- una relación social de conflicto, enfo-
Esta medida conduce a afirmar que rativos e, incluso, políticas de seguridad que que abre las posibilidades de una
un país es más violento que otro, si su espacial. Pero no hay que olvidar que comprensión del fenómeno más allá de
tasa es superior; o bien, la disminu- frecuentemente las estadísticas delic- las estadísticas tradicionales de insegu-
ción de la violencia se determina por ridad, provenientes de las denuncias o
el descenso de homicidios.
Lamentablemente, el debate inter- “Es imperio- de las encuestas de victimización.
Es imprescindible superar el “carácter
nacional y, por cierto, nacional res-
pecto de este paradigma estadístico
so ampliar las manufacturado de las cifras” desde el
nivel teórico-metodológico, así como
es todavía incipiente, sobre todo, de- fuentes de in- desde su construcción más instrumen-
bido a las “ventajas” que presenta la
tasa de homicidios en comparación formación e tal (datos y fuentes). Para ello, se deben
superar algunas situaciones: a) énfasis
con otros indicadores (los homicidios
son el delito más denunciado y el más
instrumentos puestos en la recolección de determi-
nados datos y de la proximidad a cier-
comprobable). A propósito, Fernando teórico-meto- tas fuentes; b) dependencia o copia de
Carrión señala que “en el fondo se tra-
ta de un reduccionismo atroz donde dológicos con ciertas políticas aplicadas en el exterior;
c) nivel de confiabilidad de los datos; d)
la violencia termina siendo un símil de
homicidio” (Carrión, 2009: 13).
aportes de otras sobrevaloración de los eventos delicti-
vos; y, e) fuentes de información, gene-
El homicidio no debe ser la única base ramas del saber”. ralmente no debatidas y casi siempre
que determine la violencia ni una varia- asumidas como incuestionables.
ble que la contenga, como tampoco lo tivas son utilizadas con fines políticos, El diseño de una política de seguridad
será cualquier otro indicador aislado. Es para medir los descensos y ascensos de integral focalizada en el territorio nece-
imprescindible construir una “canasta” los indicadores de inseguridad, y como sita, en primer lugar, reconocer el pai-
(Carrión,2009:13) de eventos donde una herramienta de estadística crimi- saje entendido como expresión formal
aparezca la especificidad del lugar que nal. En caso de que los datos sean favo- de procesos naturales y antrópicos que
se mide, sin que se diluya la posibilidad rables a los fines gubernamentales, se se producen en un espacio geográfico,
de la comparación con ámbitos supe- convierten en un argumento político de como fiel expresión de las condiciones
riores (nacionales o internacionales). defensa de su gestión de seguridad. de habitabilidad y como un indicador
Reflexiones complementarias Una estrategia focalizada de seguri- sintético del grado de sustentabilidad
Un balance sobre los alcances y limi- dad en el territorio permite identificar y equidad social que reúne un lugar o
taciones de las estadísticas de inseguri- la especificidad de los delitos, así como territorio (Gudiño, 2012: 33).
dad permite identificar un conjunto de la confluencia de otros en el territorio. Es imprescindible impulsar un debate
problemas que comienzan por la desac- Dichos elementos deberían integrar la sobre cómo medir las violencias, supe-
tualización del marco teórico-metodo- política macro de seguridad y articular- rar el sentido del evento. Además, es
lógico que guíe la producción de tales se con las políticas sociales relaciona- necesario modificar la noción de que
estadísticas y, en especial, el desinterés das con la seguridad en ámbitos como una variable sea la que defina la vio-
por revisar el concepto de inseguridad la educación, la salud, la vivienda, etc. lencia y que el criterio internacional
limitado, en buena medida, a los deli- A pesar de las limitaciones de las es- construya el indicador.
tos de mayor connotación, con pres- tadísticas que alimentan los mapas
cindencia de la violencia social, salvo georreferenciados, estas herramientas Lautaro Ojeda Segovia es docente
parcialmente la violencia intrafamiliar; se han convertido en un instrumento universitario e investigador en
materia de seguridad ciudadana.
la ausencia de indicadores y estudios di- idóneo para medir el éxito o fracaso de

21
Foto. Jonathan Peña
CRS de Machala, El Oro.

Justicia y seguridad:
significantes en conflicto

L
Marlo Brito

a seguridad no es si- en el problema mismo. rado y diseñado en contextos sociales


nónimo de cárcel y la No importa que las estadísticas seña- concretos, con unos propósitos espe-
cárcel no es sinónimo len lo contrario. Por ejemplo, que los cíficos. Por esta razón, son los estados
de justicia. Aunque pa- delitos de violación sean cometidos –en otros momentos fue la Iglesia- los
rezca un simple juego principalmente por personas cercanas que tienen la posibilidad y la factibili-
de palabras, las concepciones y, sobre al círculo familiar. El “otro” tiene rostro dad de construir sentidos alrededor de
todo, las acciones que se llevan a cabo y sus rasgos son fácilmente identifica- la seguridad, que desde el retorno a la
en su nombre, afectan profundamen- bles en el origen étnico, en el color de democracia en algunos de nuestros
te la condición humana. La seguridad la piel, en su origen socioeconómico, en países, se ha convertido en piedra an-
tiene una etimología hermanada con la las fisonomías del despojo y de la exclu- gular de sus agendas políticas. La segu-
confianza, proviene del latín securitas sión, es decir, en la diferencia. Tampoco ridad en la Colonia estaba asociada a la
y aunque la literalidad de la traducción importa que las más grandes tragedias religión y por lo tanto el alma más que
sea simplemente “seguridad”, el térmi- humanas -las guerras, por ejemplo, el el cuerpo corría serios riesgos. Por ello,
no ha adquirido una polisemia que exi- ícono de la inseguridad- sean promo- fue tan necesario elaborar un entrama-
ge algunas precisiones. vidas siempre por las élites, es decir, do de seguridad teologal que garanti-
Los diccionarios indican que seguri- por aquellos a quienes llamamos “no- zara el acceso a los cielos y la paz de los
dad no es otra cosa que ausencia de sotros” y con cuyos símbolos general- espíritus. Nada se decía de las mitas y
riesgo, confianza y, por qué no, un cier- mente nos gusta identificarnos. No obrajes donde morían cientos y miles
to grado de despreocupación en las hay mayor inseguridad que una guerra, de indígenas con la señal de la cruz o en
cotidianas actividades humanas. Des- pero en la medida en que se legitima las cruentas represiones para apaciguar
de esta originaria idea de seguridad se en el “nosotros”, muchas veces inven- las rebeliones de los indios.
puede olfatear algo fundamental: no tándonos un “otro” -en suma cons- En la República, el concepto de segu-
existe riesgo entre pares, entre iguales, truyéndonos un enemigo, como diría ridad se hizo al andar y sus primeros
entre los miembros de una comunidad. Umberto Eco en uno de sus ensayos-, contenidos estuvieron manchados con
Los problemas –en apariencia- surgen allí depositamos toda la carga simbóli- la sangre de los rebeldes, especialmen-
ante la “otredad”, ese personaje distin- ca de la culpa por todos nuestros males. te, indígenas. Citemos un ejemplo, el
to a “nosotros” que pone en riesgo la En otras palabras, la seguridad –más de Fernando Daquilema, extraordi-
paz del grupo. Ese “otro” se convierte allá de su etimología- es un concepto nario líder que llegó a dirigir un levan-
así en el depositario de los problemas, social construido, edificado, estructu- tamiento con más de 10 mil indígenas

22
armados con palos y piedras, para lu- respecto? El artículo 3, numeral 8, dis- los atavismos culturales que tienen la
char en contra de los “diezmeros”, per- pone que son deberes primordiales del sociedad y el Estado en torno al térmi-
sonajes siniestros que entre 1870 y 1871 Estado “garantizar a sus habitantes el no, pensándolo ahora en el marco del
cometían todo tipo de atrocidades en derecho a una cultura de paz, a la segu- buen vivir de todos los seres humanos.
el cobro del “diezmo”, bajo el gobierno ridad integral y a vivir en una sociedad Esta diferencia conceptual debe ser
conservador de García Moreno. democrática y libre de corrupción”. insuflada a todos los funcionarios pú-
Daquilema fue proclamado “Ñucan- Seguridad integral es un concepto blicos, especialmente, a aquellos que
chi Jatun Apu” o Nuestro Gran Señor y interesante cuyos contenidos se des- se encargan de las tareas clásicas de se-
liberó varias comunas bajo este nuevo criben con mayor precisión en el Título guridad y que tienden a ver a cualquier
liderazgo, llegando a construir una pla- VII, Régimen del Buen Vivir, sección un- personaje que encarne “otredades”,
taforma de gobierno donde pudieran décima de Seguridad Humana, artículo con el calificativo de enemigo interno,
convivir mestizos e indígenas en igua- 393: “el Estado garantizará la seguridad un concepto fácil, oportunista y enor-
les condiciones. Por supuesto, el go- humana a través de políticas y acciones memente peligroso.
bierno garciano reprimió cruenta y des- integradas, para asegurar la conviven- Justicia y seguridad: “Que nadie se
piadadamente la rebelión y ejecutó sin cia pacífica de las personas, promover baje de la camioneta”
juicio previo a varios líderes indígenas. una cultura de paz y prevenir las formas La frase, conocida en la política ecua-
Para evitar mayor derramamiento de de violencia y discriminación y la comi- toriana, es oportuna en el sentido de
sangre india, Daquilema se hizo arres- sión de infracciones y delitos. La planifi- que la justicia está consagrada en la
tar y posteriormente fue sentenciado cación y aplicación de estas políticas se Constitución de Montecristi, bajo una
al fusilamiento, en medio de un juicio encargará a órganos especializados en concepción radicalmente distinta. El
escandaloso, donde incluso un testigo los diferentes niveles de gobierno”. artículo uno señala que “el Ecuador es
iletrado firmó por él. Pero el concepto de seguridad huma- un Estado constitucional de derechos y
En el ejemplo descrito a modo de ilus- justicia”, lo cual significa que la justicia y
tración, el significante seguridad estu-
vo atado a un significado concreto: el “El ‘otro’ tie- los derechos están aún sobre la ley.
En palabras del penalista ecuatoriano,
sofocamiento de las rebeliones indíge-
nas, que atentaban contra el orden es-
ne rostro y sus Jorge Paladines, “si tienes que elegir
entre la justicia y el derecho, se tiene
tablecido, un orden hacendatario des- rasgos son fá- que elegir a la justicia”, puesto que “el
piadadamente injusto. En síntesis, los
indios construidos en el discurso de la cilmente iden- mejor abogado no es el leguleyo que
aprende de memoria las leyes de la
dominación, como la “otredad”, lo no
civilizado y la fuente de “in-seguridad”.
tificables en el república, los reglamentos o la letra co-
lorada de la ley; el mejor abogado, en
En esa misma línea serían etiquetados origen étnico, en el mejor sentido del Derecho, es el que
posteriormente otros grupos y movi-
mientos, como las “montoneras alfa- el color de piel, entiende los conflictos desde los prin-
cipios, es decir, qué principio jurídico
ristas”, los trabajadores en su momen-
to, los estudiantes, las feministas, los
en su origen so- es el que está vulnerado”. El derecho
a partir de los principios, no el derecho
jóvenes “rockeros”, los homosexuales, cioeconómico”. a partir de la concepción de la ley, con-
los grupos pro legalización del aborto y tinúa Paladines, en el sentido de que la
de la marihuana, es decir, cualquier gru- na alcanzó una amplia difusión una vez columna vertebral de los abogados son
po que sale del canon. que fuera utilizado por el Programa de los derechos fundamentales, indepen-
En la actualidad, el “otro” ahora tie- las Naciones Unidas para el Desarrollo dientemente de donde vengan.
ne ribetes xenófobos y es colombiano, (PNUD) en su Informe sobre Desarrollo Así como Paladines señala la senda
cubano, africano, haitiano. Es la mujer Humano en 1994. Allí cobra vigor esta para los abogados, lo mismo pode-
que lleva droga en su estómago y que nueva concepción de la seguridad hu- mos señalar para los decisores de las
ha sido víctima del narcotráfico. Son mana como parte constitutiva del con- políticas de justicia y seguridad: por
los jóvenes migrantes extranjeros rete- cepto mayor de desarrollo humano. sobre todo están los derechos de las
nidos injustamente más allá del tiempo Es decir, “de un enfoque de seguridad personas, por sobre todo está la jus-
legal, sea en los aeropuertos interna- centrado en la defensa de las fronteras ticia y esa es la clave para cumplir con
cionales o en otros lugares que más allá e intereses del Estado –seguridad na- la Constitución. Quizá esto signifique
del eufemismo, no dejan de ser centros cional-, se pasó a una nueva visión cen- un esfuerzo mayor para que supere-
de detención. Si la seguridad tiene esta trada en la seguridad de las personas. mos las nociones caducas y muchas
herranza o trayectoria histórica, es re- Desde este nuevo enfoque, denomina- veces cavernarias de la justicia y la
lativamente sencillo imaginar dónde se do seguridad ciudadana, la protección seguridad, un cóctel de difícil diges-
ubica la “otredad” que encarna las ame- de la vida, la integridad y las libertades tión y una política impresentable en
nazas a la franciscana paz ciudadana de de las y los ciudadanos se convierte en el concierto internacional.
nuestras ciudades. Inclusive hay ciertos el deber más inmediato de los Estados”
funcionarios que no tienen límites para (PNUD, 2009). Este nuevo concepto de
enunciar ciertas expresiones que rayan seguridad humana constituye un cam-
Marlo Brito es investigador de
en el racismo y en la discriminación. bio de paradigma, porque se busca de temas de la cultura.
¿Pero qué dice nuestra Constitución al manera consciente la superación de

23
Fotografía: Eduardo de León
Tomado de www.labarraespaciadora.com

Estado de excepción sin excepción:


acerca de la militarización de la
seguridad pública en Ecuador
Jorge Vicente Paladines

1
Un breve análisis de coyuntura. participar en la estructura de la segu- Justicia, Derechos Humanos y Cultos,
Dentro de las enmiendas a la ridad ciudadana mediante un nuevo corte agosto de 2014), denotándose
Constitución de la República texto constitucional que diga: “Las un incremento de alrededor del 150
preparadas por la mayoría Fuerzas Armadas tienen como misión por ciento, para lo cual se han cons-
de la Asamblea Nacional, se fundamental la defensa de la soberanía truido tres grandes cárceles regiona-
encuentra la propuesta que pretende e integridad nacional y, complementa- les con capacidad para más de 40.000
transformar el artículo 158 que delimita riamente, apoyar en la seguridad inte- personas y con un costo de más de
las funciones de las agencias de seguri- gral del Estado de conformidad con la 60 millones de dólares cada una. A
dad del estado, redefiniendo e imbri- ley” (cursivas fuera de texto). ello se suma una millonaria inversión
cando el rol de las Fuerzas Armadas a Hipótesis a) para la implementación de un sistema
la Policía Nacional. Históricamente, la Esta iniciativa puede ser contradicto- nacional de video vigilancia (ECU 911)
policía en Ecuador tiene la función de ria. Por un lado (desde el éxito de la polí- y la promulgación, el 10 de febrero
garantizar el mantenimiento del orden tica), aparece nada menos en momen- de 2014, de un faraónico marco legal
público interno; mientras que el ejérci- tos donde el gobierno demuestra una condensado en el denominado Código
to el resguardo de la soberanía territo- intensa lucha contra la criminalidad Orgánico Integral Penal (COIP). Desde
rial, es decir, la seguridad externa. al desarticular decenas de supuestas este punto de vista, se mantendría la
A pesar que oficialmente se ha redu- bandas delictivas, recapturar a prófu- gubernamentalidad al demostrarse el
cido la tasa de homicidios, pasando gos de la justicia mediante programas poder y la eficiencia en la reducción
de una media de muertes violentas de recompensas para su delación y –control– de la criminalidad violenta,
por cien mil habitantes que descien- condenar a miles de personas con la así como en el pliegue del estado –
de de 18,88 en 2008, 18,74 en 2009, coordinación de la Función Judicial, lle- autocontrol– a través de todos los dis-
17,57 en 2010, 15,36 en 2011, 12,40 vándonos incluso al récord de la tasa de positivos vinculados con la seguridad
en 2012 hasta llegar 10,87 en 2013 encarcelamiento más alto en la histo- ciudadana (Foucault, 2007: 213).
(Ministerio Coordinador de Seguridad ria republicana. Así, mientras en 2009 Hipótesis b)
– Estadísticas CEASI, 2014), se insiste hubo 10.881 personas privadas de la Por otra parte (desde el fracaso de la
en posicionar sobre el debate nacional libertad, la cifra con que casi cerramos política), el aumento del gobierno de la
la ampliación de las agencias que van a el año 2014, es de 26.821 (Ministerio de penalidad se encuentra marcado por

24
los acontecimientos que dimanaron cio interpretativo que intenta explicar mente en nuestro imaginario colectivo
del intento de golpe de estado del 30 de forma descriptiva la asunción de es el idiota (Sartori, 1998: 352-353). De
de septiembre de 2010, cuyo esce- la hipótesis a), es decir, comentar el la clásica definición de democracia, la
nario según voces oficiales se inició significado jurídico-político de la milita- semiología del pueblo se relativiza más
con un amotinamiento general de la rización de la seguridad pública en aras que de una época o una sociedad a una
policía y el secuestro más adelan- de ampliar los dispositivos de control significación utilitaria. El concepto de
te del Presidente de la República. Si social punitivo como el campo más pueblo tiene diversas connotaciones
antes eran las Fuerzas Armadas las conflictivo dentro de la seguridad inte- en los filósofos griegos, medievales, de
que derrocaban gobiernos democrá- gral. Bajo esta interpretación usaré tres la ilustración y de la modernidad, tanto
ticos, treinta y un años después de interrogantes inevitables: ¿La demo- en manos del comunismo (Marx, Lenin
haber restituido el estado de derecho cracia es sinónimo de seguridad?, ¿cuál y Gramsci) como del nazismo-fascis-
la Policía Nacional generó una coyun- es el lugar de la política? y, finalmente, mo y falangismo (Hitler, Mussolini y
tura con similares efectos. ¿puede ceder la ley ante el orden? Franco). Incluso, en América Latina
La corporativización de una cultu- Al final, la conclusión solo pretende puede vincularse el maniqueo empleo
ra policial antigobierno quizá surgió observar si la decisión de militarizar la que hicieron algunos líderes populis-
cuando se expidió el decreto presi- seguridad ciudadana se enmarca den- tas como Perón (Argentina), Gaitán
dencial 305, el que creó el 3 de mayo tro de un estado de excepción, claro (Colombia), Haya de la Torre (Perú) y
de 2007 la Comisión de la Verdad con está, sin la anormalidad que cualquier Velasco Ibarra (Ecuador), sin necesidad
el propósito de investigar y esclare- gobierno necesitaría decretar. De ser de actualizar el comentario.
cer los hechos violentos y violatorios así, las conclusiones dirán qué signifi- Lejos del romanticismo que evoca
a los derechos humanos, especial- cado tiene esta medida dentro de un su etimología, la clásica definición de
mente, entre 1984 y 1988. De esta escenario donde se redefiniría la demo- democracia no es operativa. La demo-
forma se dijo: “De los 460 presuntos cracia, la política y el derecho. cracia “de los antiguos” dista del deba-
responsables, el 49,6% corresponde te que han conducido “los modernos”
a oficiales y miembros activos y pasi- (Constant, 1998). La democracia de los
vos de la Policía Nacional, el 28,3% a
miembros activos y pasivos de las tres “¿La democra- modernos se expresa en escenarios de
representación política y se interpreta
ramas de las Fuerzas Armadas, el 10%
son autoridades de gobierno, el 5,4% cia es sinónimo en el ejercicio de una nueva construc-
ción de ciudadanía que ha evolucio-
funcionarios judiciales y el 5,9% auto-
ridades o agentes de estado extranje-
de seguridad?, nado desde lo civil en siglo XVIII a lo
político del siglo XIX y social del siglo
ros” (Informe Ejecutivo Comisión de
la Verdad Ecuador, 2010: 402). Desde
¿cuál es el lugar XX (Marshall, 2007: 22). No obstante,
en pleno el auge de la Segunda Guerra
este punto de vista, la propuesta de
yuxtaponer al ejército en las funcio-
de la política? Mundial, Joseph Schumpeter siembra
la definición que los defensores de la
nes de seguridad ciudadana sería y, finalmente, democracia liberal procedimental la
una respuesta al resquebrajamiento
de la confianza del ejecutivo hacia la ¿puede ceder sellarían como hegemónica, al soste-
ner que cualquier estado es democrá-
policía, como un intento de generar
una nueva institucionalización que no la ley ante el tico siempre y cuando tenga elecciones
libres, transparentes y periódicas.
apuesta a la reforma sino a la agrega-
ción de otra agencia bélica.
orden? La democracia es un medio que per-
mite la toma de decisiones a través
Posterior al 30 de septiembre de 2010, de una lucha mediante el voto popu-
se iniciaron decenas de procesos pena- 2. La democracia como sinónimo de lar (Schumpeter, [1942] 1996: 358).
les contra los policías involucrados en seguridad. De esta forma, se sustrae la definición
estos hechos. Sin embargo, después de Si tuviésemos que emplear la clásica de democracia a un método político
esta fecha la policía también ha visto definición de democracia acuñada en el que institucionaliza cada estado de
incrementar aún más su presupuesto, siglo V a. C., todas las decisiones esta- acuerdo a sus leyes y no a un fin en sí
modernizar su infraestructura tecnoló- rían blindadas de una legitimidad total. mismo (Schumpeter, 1996: 324). A eso
gica y aumentar su personal, en otras La voz (demos) del pueblo (kratos) que se reduce el entendido procedimental
palabras: tener más poder. En un con- Aristóteles aludía, significaba de modo de la democracia; en otras palabras, a
texto donde esta entidad se encuentra fáctico que hoy en día tendríamos que una competencia electoral para obte-
fortalecida institucionalmente en su concentrar a los 15´785.500 (INEC, ner el poder. Esta definición sirvió para
estructura y resultados, ¿qué sentido 2013) de habitantes de este país den- fortalecer no solo al sistema electoral,
tiene asociar al ejército para el cumpli- tro de un ágora o espacio físico para sino al sistema de partidos que en resu-
miento de las funciones policiales?, ¿la ponernos de acuerdo y tomar nuestras midas cuentas supone la manifestación
presencia militar es una apuesta por decisiones. Físicamente es imposible. política de nuestros intereses.
mejorar la seguridad ciudadana?, ¿se Tampoco en la Grecia del siglo V a. C. A pesar de que una gran mayoría de
está reformando institucionalmente a se lo hacía, pues las decisiones de la politólogos ha adoptado la definición
la policía desde un actor exógeno?, ¿se cosa pública solo eran tomadas por los de democracia de Schumpeter por ser
pretende dar nuevos roles al ejército al hombres ancianos más prominentes, operativa, lo cierto es que también no
involucrarlos en la seguridad integral? descartándose a las mujeres, adoles- evita ser romántica, por una parte; y,
El presente artículo no pretende res- centes y evidentemente a los esclavos. perversamente omisiva, por otra. De
ponder las interrogantes precedentes, En consecuencia, quienes no partici- este modo, el eslogan de “elecciones
ni menos corroborar cada una de sus paban de la cosa pública eran los ídion, libres transparentes y periódicas” a
hipótesis. Se trata de un simple ejerci- el origen etimológico de lo que actual- más de haber servido para oponerse al

25
carnaval de gobiernos militares que más relevantes que destaca Huntington la naciente estabilidad democrática.
hubo en nuestra América Latina así en la tercera ola de democratización, No obstante, los antecedentes de los
como en otras latitudes del planeta, es la que recae sobre los nuevos gober- derrocamientos de los presidentes
no deja de silenciar crudas formas nantes al momento de juzgar las viola- Abdalá Bucarán (1997), Jamil Mahuad
de violencia social que de por sí dis- ciones a los Derechos Humanos de sus (2000) y Lucio Gutiérrez (2005) impri-
torsionan los derechos humanos. En antecesores (Huntington, 2000: 193). men similares características en la rela-
nuestra región existen estados que No se trata de evaluar si el antecesor ción cívico-militar. Al final, fueron las
no tuvieron prolongados gobiernos cometió fraude electoral, sino de res- agencias de seguridad las que decidie-
militares, pero que en democracia ponder sobre las graves imputaciones ron como fuentes de autoridad, deno-
han promovido hambre, miseria y penales que pueda tener su gobierno. tando que decisión –decisionismo polí-
corrupción, además de una cuenta En Ecuador, la Doctrina de Seguridad tico en realidad– es sinónimo de orden.
gruesa y por goteo de detenciones implementada en América Latina en La ausencia o debilidad de los valo-
ilegales, ejecuciones extrajudiciales y la segunda contraola de democrati- res democráticos posicionan a la
desapariciones forzadas de personas. zación para combatir al comunismo seguridad –como la forma operati-
Este silencio no ha sido abordado con –esto es alrededor de la década de va del orden– como el vector más
seriedad por la teoría de la democra- los 60´s–, tuvo un rebrote estrepitoso importante para medir la democra-
cia, por el contrario, la tendencia ha entre 1984 y 1988, en pleno gobierno cia, en cuya función se desenvuelven
maximizado la vertiente schumpe- pos dictadura de León Febres-Cordero. las agencias de seguridad. Por ello,
teriana en nuevas definiciones como Ningún gobierno posterior cuestionó Samuel Huntington es partidario de
la de poliarquía del recientemente decididamente este período por las un control civil objetivo (1995: 94-95),
desaparecido Robert Dahl (1971). violaciones a los derechos humanos. como aquel que exalta al máximo el
Si la democracia es una de las defini- Sin embargo, fue en el primer perío- profesionalismo de las agencias de
ciones más polémicas y controvertidas do de Rafael Correa que se crea una seguridad el cual se desarrolla en el
de incluir en cualquier diccionario polí- comisión para investigar estos críme- escenario del conflicto, es decir en el
tico, las posiciones más escépticas con campo de la seguridad. Así, por ejem-
su noción dominante convienen que se plo, las fuerzas de policía asumen su
trata de momentos o espacios donde
sobrevive cierta normalidad política,
“La ausencia o profesionalismo como más relevante
que la construcción de ciudadanía
por ello prefieren las denominaciones debilidad de va- atizada a través de la consideración
de sociedades modernas no autorita-
rias (Dagnino, 2001: 59), o de pos dic- lores democráti- de valores políticos y sociales; la ads-
cripción a una cultura llana a la lega-
taduras (Borón, 2007: 59).
La normalidad política podría sur- cos posicionan a lidad se refleja per se como un valor
democrático (Frühling, 2009:156).
gir de “un conjunto de transiciones
de un régimen no democrático a otro
la seguridad (...) De este modo, habría nada más
que cambiar la matriz temática
democrático” (Huntington, 2000: 26),
es decir, como una ola de democrati-
como el vector del escenario del conflicto, esto es
de la Doctrina de Seguridad de los
zación. Así, Huntington identifica tres
grandes olas (a) y contraolas (b) de
más importan- 60´s por la Seguridad Ciudadana
del nuevo milenio. En resumen, si lo
democratización a saber (2000: 27-36): te para medir la civiles –neófitos del profesionalismo
1(a) La surgida de la revolución france-
sa y la independencia de los Estados democracia”. militar-policial– comienzan a cues-
tionar sus funciones ponen en riesgo
Unidos Vs. 1(b) La que emanó de los su autoridad. Desde este punto de
gobiernos de masas que, adoptando nes, cuyo informe colige un altísimo vista, para la estabilidad democráti-
un discurso democrático, envolvieron involucramiento –casi el 50%– de ca hay que dejar hacer a las agencias
de trasfondo el autoritarismo, tal como personal pasivo y activo de la agencia de seguridad lo que saben hacer,
ocurrió en Italia con la Marcha sobre policial. Si una de las características solo así se afirma simbólicamente la
Roma de Mussolini en 1922; 2(a) La que identifican los procesos de demo- autoridad civil. Entonces las demo-
surgida por coincidencia a inicios de cratización es el enjuiciamiento por cratizaciones de nuestros estados no
la Segunda Guerra Mundial y que en violación de derechos humanos de dejan de ser verdaderos procesos de
América Latina llevó a la vuelta de la los regímenes autoritarios, se infiere transición de la relación cívico-mi-
democracia a algunos estados como entonces que la tercera ola comienza litar, que para el caso ecuatoriano
Argentina, Colombia, Perú y Venezuela recién en Ecuador en el año 2006. puede denominarse cívico-policial.
a mediados de los años 40´s Vs. 2(b) La Con este antecedente, los problemas Poco a poco la seguridad ciudadana
aparición de gobiernos autoritarios a cívico-militares (policiales) se agudi- se constituye en el valor más impor-
fines de los años 50´s, concretamente zan después de 2007 y no en 1979. La tante con el que algunas corporacio-
de mano de gobiernos militares; y, 3(a) herencia irresoluta de la rendición de nes miden nuestras democracias. Así,
La que se constituye en la marea por cuentas de las agencias de seguridad la Corporación Latinobarómetro, con
retornar al estado de derecho a partir en el combate al comunismo pudo pre- sede en Chile, muestra que el proble-
de los quince años posteriores al golpe determinar la conducta securitaria del ma más importante que tienen las y
de estado en Portugal de 1974, y que actual gobierno, al punto de poner en los ecuatorianos es la delincuencia y
en el caso ecuatoriano trajo consigo cuestión su agencia pero no su fun- la seguridad pública (32,8%), segui-
el fin de las dictaduras y el retorno de ción. De hecho, la tercera contraola de do de la desocupación y desempleo
los gobiernos civiles con el ascenso de democratización se simboliza oficial- (22,5%) (Estudio Latinobarómetro,
Jame Roldós Aguilera en 1979. mente el 30 de septiembre de 2010, Ecuador-2011: 10). Aquello no hace
No obstante, una de las decisiones cuyo levantamiento puso en riesgo más que traslapar el rol hobbesiano

26
del estado al resto de las instituciones. desde los derechos fundamentales sin derecho. Su génesis es comparable a
Se asume que si el fin del estado es la necesidad de asfixiar el debate público. la de una bestia incontrolable y similar
seguridad por qué no el de la democra- Si es el derecho el que regula a la polí- a la de la guerra dentro del terrible
cia, reduciendo bajo este tema hasta tica se evitaría también el gobierno de diagnóstico que Carl Von Clausewitz
la propuesta en tiempos de campa- una minoría que sojuzgue a una mayo- hiciera con su afamada frase que “La
ña electoral. A pesar que la seguridad ría en nombre de la democracia, devol- guerra es la prolongación de la política
como fin del estado es abstracta –en viendo la confianza en la legalidad por otros medios”, y en donde define a
ella comulga tanto la seguridad ciu- externa (instrumentos internacionales la guerra como “(…) un acto de fuerza
dadana como la ambiental, social o de protección de Derechos Humanos) que se lleva a cabo para obligar al
alimentaria–, el determinismo político como en la interna (constituciones adversario a acatar nuestra voluntad”
de estos tiempos posiciona como sinó- democrático-nacionales), las que cons- (Vom Kriege III, 2002: 7).
nima solo a la seguridad ciudadana, tantemente son presa de la esfera de El lugar de la política está en su con-
exaltando para su defensa precisamen- lo decidible, es decir de instituciones de cepto, es decir en “lo político”, aquello
te las funciones de policía. Por ende, las gobierno que por mayoría podrían sus- que polémicamente fuera descrito por
sociedades de transición no hacen más pender ciertos derechos fundamenta- Carl Schmitt en 1932 en su obra “El
que develar la lucha entre el surgimien- les. De este modo, el camino hacia una concepto de lo político” (Der Begriff
to del estado de derecho y el mante- democracia sustancial no es posible des Politischen). El jurista del nazis-
nimiento del estado de policía, en una en un mundo donde ésta prescinda de mo sembró una tarea compleja para
dimensión donde democracia y segu- los derechos, sino donde los derechos cualquier debate político-constitucio-
ridad son análogas para la Realpolitik. orienten a la democracia en el marco nal ulterior sobre el papel del estado,
3. El lugar de la política de instituciones de garantías y no de al considerar que no es este el que se
Para distinguir el lugar de la polí- gobierno, esto es, donde existan ver- integra a la sociedad sino la sociedad
tica es preciso ubicar su concepto, daderos marcos de lo indecidible como la que cada vez va a ser integrada al
lo cual tal vez nos conduzca a un controles que de forma constante le estado (Schmitt, 2002: 55). De esta
ontologismo nada simpático para los forma, en la construcción del estado
Derechos Humanos y la justicia. Por –que absorbe a la sociedad– se reco-
ende, hay que diferenciar entre “la
política” y “lo político”. La primera
“Las regulariza- noce el concepto de lo político que,
a diferencia del código binario de la
noción queda abstraída a la cuestión ciones de la po- estética (bello/feo) o de la economía
administrativa del gobierno, lo que
en palabras de Nicolás de Maquiavelo lítica, por ende, (ganar/perder), encuentra su núcleo en
la distinción amigo/enemigo (Schmitt,
sería “el arte de gobernar” o de David
Hume “el buen gobierno”, es decir, no son más 2002: 56-58). Sin necesidad de cargar
de adjetivos, el enemigo es el opositor,
el uso del poder asociado a los resul-
tados. Mucho se dirá entonces que
que hechos ad- el otro. Lo político entonces refleja-
ría una constante lucha, un marcado
una forma de ejercer la política es
el gobierno por resultados o la efi-
ministrativos campo de fuerzas dentro del eterno
juego por obtener y mantener el poder.
ciencia asociada a la obra o servicio
público. El gobierno que hable por
generalmente Esta conceptualización ha caído
como balde de agua fría en el debate
sus obras develaría un buen manejo delimitados jurídico-penal. Por una parte, desde
administrativo del estado. El buen
gobernante es entonces el estadista por la ley”. la crítica criminológica, el maestro
Eugenio Raúl Zaffaroni sostiene que la
que conoce y toma decisiones en creación política de un enemigo condu-
términos económico-institucionales recuerden a la política qué es lo que no ce al estado moderno hacia una “ten-
de la administración pública, caracte- debe decidir (Ferrajoli, 1995: 864). dencia paranoide” para consolidar su
rizándose por su alto nivel gerencial. No obstante –y a pesar que me inscri- poder absoluto, erigiendo así un “esta-
Esta forma de percibir la política bo en la línea esbozada–, el pragma de do loco” que cree que todos los males
es análoga a la administración de la la política no se encuentra en la regula- provienen del enemigo, quien al final
cosa pública, donde al igual que en las rización o conversión de las institucio- es a quien el político lo selecciona como
agencias de seguridad del estado la nes de gobierno por las de garantías, tal (Zaffaroni, 2010: 46-50).
legalidad es el velo de la democracia. tampoco en la contención de las deci- Por otra parte, desde una posición
Las regularizaciones de la política, por siones a partir de los derechos funda- jurídico dogmática –claro está, con
ende, no son más que hechos admi- mentales –ambición de todo amante “beneficio de inventario”–, el profesor
nistrativos generalmente delimitados por la paz–. Si a la política la blin- Günther Jakobs admite que la forma
por la ley. Las elecciones, el proceso damos desde el derecho no estamos de persona es una identidad jurídica y
legislativo de formación de la ley o resolviendo su concepto, puesto que no natural (Luhmann, 1998: 231-244;
la puesta en marcha de una política de otro modo los derechos también Jakobs, 1998: 35-38), la cual solo queda
pública tienen su origen o habilitación – pueden ser una manifestación tempo- incólume si el sujeto no perturba el
ficticia o no– en la norma; de ahí que el ro-espacial de la política, de decir un orden. De lo contrario, si este aban-
derecho comienza a presentar una de resultado de su dialéctica. La conten- dona incluso su rol como delincuente
las manifestaciones más importantes a ción del derecho a la política opera en civil –considerado aún como perso-
la vez que controvertidas: dominar a la el plano formal y no material, aunque a na– cualquier proceso que procure la
política. El anhelo del constitucionalis- ello le denominemos democracia sus- imposición de una pena con el objeto
mo moderno pretende que el derecho tancial. Por el contrario, la esencia de de confirmar la vigencia de la norma
contenga a la política, le brinde mayor la política se integra, lamentablemen- cede ante la administración de segu-
certidumbre y, sobre todo, la codifique te, por un núcleo inmensurable por el ridad, colocando al sujeto en estado

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de despersonalización, es decir de poco habría desgracia. Sin burguesía umbilicalmente el mismo núcleo de
no-persona o enemigo (Jakobs, 2006: no habría proletariado; sin proletaria- la religión con otras palabras, enton-
52-60). Aunque suene delirante, esta do tampoco habría burguesía” (Mao ces cualquier proceso de secularización
última posición ha servido de fuente Tsetung, 1976: 122). entre la iglesia y el estado aún está en
para legitimar la tortura no solo contra Por algunos caminos se puede llegar ciernes. De esta forma –y parafrasean-
terroristas –enemigos según Jakobs al mismo binarismo que llevó a Carl do a Clausewitz–, la política no sería
y muchos filósofos como Pufendorf y Schmitt a describir el concepto de lo nada más que la continuación de la
Wolff–, sino también como amenaza político en la diferencia amigo/enemi- religión por otros medios.
frente a quienes se ha sospechado el go. Aquella distinción realista podría La distinción amigo/enemigo convo-
rapto de personas –delincuentes civi- tener un origen teológico. Esta atrevi- ca los más afinados argumentos como
les–, “debate” acentuado en Alemania da disquisición se inicia con una breve crítica. Cierto es que cualquier adhe-
a raíz del secuestro del hijo de un ban- explicación etimológica que se hace de rencia a su entendido como concepto
quero en 2002 (Roxin, 2005). la palabra religión (religio), fuente de de lo político legitimaría un estado con
Al igual que Jakobs relativiza al las mayores inexactitudes universales. poderes inimaginables para destruir al
enemigo del delincuente civil, Carl Hegemónicamente se ha creído que enemigo. No obstante, de no recono-
Schmitt relativiza la distinción del religión proviene de religare, esto es de cerse que esta teoría se encuentra en el
enemigo entre el hostis y el inmi- la unión de lo divino con lo humano; entramado social equivaldría a ponerse
cus. La idea del hostis según Schmitt por el contrario, el significado origina- de espaldas ante un toro. Incluso, hasta
proviene de lo público, mientras rio se encuentra en el vocablo relegare, podríamos usarla en nuestro favor,
que el inmicus de lo privado. Solo en que representa lo adverso al significar pues como dice Umberto Eco: “Tener
este último ámbito es que se pone lo que mantiene separado a lo divino un enemigo es importante no solo para
de relieve el odio frente al otro, al de lo humano (Agamben, 2005: 99). definir nuestra identidad, sino también
cabo que con el hostis no haría falta Por ende, etimológicamente la religión para procurarnos un obstáculo con res-
(Schmitt, 2002: 59). De cualquier no es sinónimo de comunión sino de pecto al cual medir nuestro sistema de
manera, la idea de que detrás del valores y mostrar, al encararlo, nuestro
enemigo se trata también de un hos- valor. Por lo tanto, cuando el enemigo
tis relaciona al concepto de lo políti- no existe, es preciso construirlo” (Eco,
co con la lucha militar, es decir con la
guerra en el sentido expresado por
“La distinción 2013: 14-15). El lugar de la política está
ahí, no lo inventamos.
Clausewitz y que a su vez extrapola amigo/enemigo La historia del Ecuador ejemplifica el
per se a dos bandos. uso del concepto de lo político, pues
El estado asume la condición de lo se halla en los basta con recordar algunos pasajes de
político en cuanto a oposición o anta-
gonismo, lo cual despierta también las discursos popu- nuestra política para demostrar que
la distinción amigo/enemigo se halla
destrezas del sujeto político. De este
modo, la distinción amigo/enemigo
listas más repre- en los discursos populistas más repre-
sentativos. Uno de ellos es el creado
adquiere identidad política dentro de
la lacaniana significación que el recien-
sentativos” de la por el expresidente Abdala Bucaram,
quien posicionó el eslogan “la fuerza
temente desaparecido Ernesto Laclau
le da al antagonismo, y que adquiere
historia política de los pobres” para atacar precisa-
mente a “los pelucones”, adjetivo con
representación óntica solo si el sujeto del Ecuador. el que definió a las oligarquías y el
es capaz de asimilarla como tal (Laclau, que más adelante es empleado por
2012: 24-32). En otras palabras, no hay el presidente Rafael Correa. Bucaram
antagonismo si por ejemplo los obreros separación, como la distancia que lo también hizo clásica la frase “Votar
no asimilan políticamente su concien- humano no debe profanar de lo divi- por mí es como rayar un Mercedes
cia de clase frente al otro, es decir, al no. El fundamento de toda religión es Benz” (Aibar, 2007: 19), denotando al
patrón. Con ello se genera una disrup- entonces la lucha entre “el bien” y “el mejor estilo marxista el odio de clase
ción dentro del materialismo histórico, mal”, algo que también podría asociar- hacia los grupos de poder.
pues el sujeto político del marxismo se como la diferencia de los contrarios Por su parte, Rafael Correa ha ido
solo surge en el escenario de la lucha amigo/enemigo. Así por ejemplo, en reinventando discursivamente al ene-
de clases y no necesariamente en los hebreo “satán” significa precisamente migo. De forma continua posiciona
estadios socioeconómicos o modos de “enemigo”, la entidad que debe com- como el otro “al mercado”, “el neoli-
producción de la humanidad (Marx y batirse. El mal es redimido con el bien a beralismo”, “la larga noche neoliberal”,
Engels, (1848]1999: 4). En la identidad través de un proceso de expiación car- “la élites”, “las fuerzas de derecha”, “los
existe la lucha, esencia de la contradic- nal y espiritual. Sin duda, los campos banqueros”, “la prensa corrupta”, “la
ción política según Mao Tsetung. Sin del bien/mal se introyectan también miseria” entre muchos otros. También
embargo, esta contradicción admite a en el concepto de lo político como una hizo responsable del intento de golpe
la vez cierta interconexión o coexisten- forma de luchar contra el otro. de estado del 30 de septiembre de
cia, lo que permite la transformación Lamentablemente, los campos (bien/ 2010 al ex presidente Lucio Gutiérrez;
del uno en el otro a manera de uni- mal) de la religión no pueden replan- sin embargo, en los últimos años se ha
dad y lucha de contrarios, negando por tearse porque son también el concepto colocado como el otro a la oposición
ende su independencia. Así: “Sin vida de cada una de ellas. Eliminar al bien y ambientalista, indigenista y general-
no habría muerte; sin muerte tampoco mal como matriz del fundamento de mente de izquierda al decir que ahora el
habría vida. Sin arriba no habría abajo; las religiones no solo evitaría su pro- adversario está en la restauración con-
sin abajo no habría arriba. Sin desgracia mesa de redención, sino que las dejaría servadora: “Compatriotas, compañe-
no habría felicidad; sin felicidad tam- sin dogma. Así, si lo político comparte ros de lucha: Se vienen tiempos duros,

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hay una Restauración Conservadora cho-verdad (Foucault, 2000: 33-47). puede proceder sin tener en cuenta
en marcha, con la complicidad de la Los saberes jurídicos han generado barreras legales, conforme lo exija la
supuesta izquierda radical, realmente diversas nociones para definir al dere- situación de las cosas, en interés de
aún más conservadora. La responsa- cho como un conjunto de reglas que la represión del adversario” (Schmitt,
bilidad de defender este proceso no orientan la convivencia social. La posi- 2003: 223). El estado de excepción es
es solo del Gobierno, es de todos los ción más positivista que encontramos una situación intermedia (caso límite)
ciudadanos y ciudadanas. No podemos en los códigos civiles de nuestras repú- entre la guerra y la paz que tuvo una
permitir que las oligarquías blancas, blicas encripta la definición de la ley primera forma jurídica en el deno-
mestizas o indígenas, perdedoras en como una expresión de la voluntad minado estado de sitio definido así
las urnas, en base a su poder mediáti- soberana que, manifestada en la forma por los revolucionarios franceses, pues
co, económico y supuestos derechos prescrita por la constitución, manda, como decía Marx: “Los antepasados
ancestrales, pretendan imponerse a las prohíbe o permite (Art. 1 Código Civil). de los ´republicanos honestos´ habían
grandes mayorías. Somos más, somos Abundan desde el derecho las retóricas hecho dar a su símbolo, la bandera
muchos más. Más unidos que nunca, que decoran a usanza de la justicia la tricolor, la vuelta por Europa. Ellos, a
compañeros. ¡Resistiremos y vence- definición de la ley. Sin embargo, la ley su vez, hicieron también un invento
remos!” (Rafael Correa, Informe a la es un artificio, una invención semántica que se abrió por sí mismo paso por
Nación 2014, Parte II: 14). del legislador de turno que provee al todo el continente, pero retornado a
A pesar de que después del 30 de sep- estado de un discurso para leer pro- Francia con amor siempre renovado,
tiembre de 2010 se pudo colocar como blemas o conflictos sociales. La ley es hasta que acabó adquiriendo carta de
enemigo a las agencias de seguridad nada más que una envoltura que evita ciudadanía en la mitad de sus departa-
del estado –legitimando posiblemente a toda costa la autodestrucción de la mentos: el estado de sitio ¡Magnífico
un gran proceso de reforma institucio- sociedad, es decir, la vuelta al esta- invento, aplicado periódicamente en
nal– por haber sido el otro, el gobier- do de naturaleza. Bajo esta impresión, cada una de las crisis sucesivas en
no no ha señalado como responsables la ley es una forma o representación el curso de la revolución francesa!”
políticos a ningún miembro de la poli- (Marx, 1971: 36-37).
cía y del ejército, con independencia Desde un abordaje schmittiano, por
de los procesos penales en curso que
mantienen algunos de ellos. Hacerlo
“La ley es (...) una sus raíces en el arte militar de la guerra
el estado de excepción perfeccionaría
habría exacerbado su antagonismo y invención se- las destrezas del político al tener un
dividido al estado al agudizar una peli-
grosa contradicción con los aparatos de mántica del le- espacio para la aniquilación del ene-
migo. En este sentido: “La excepción
seguridad, en cuyo desenlace no habría
lugar para una prognosis civilizatoria y gislador (...) que es más interesante que el caso normal.
Lo normal nada prueba, la excepción
democrática. Por el contrario, después
del 30 de septiembre de 2010 se ha
provee al estado todo, no solo confirma la regla, sino
que ésta viene de aquella” (Schmitt,
fortalecido su capacidad institucional,
las que ahora se cohesionan alrededor
de un discurso 2001: 22). El estado de excepción
tendría como punto de partida una
de un enemigo común: el delincuente.
4. La ley y el orden
para leer proble- situación de anormalidad o desorden
(excepción), es decir, una perturbación
A fines de la década de los 60´s, la mas o conflictos que atentaría –en términos actuales– al
candidatura de Richard Nixon a la pre-
sidencia de los Estados Unidos prome- sociales”. normal desenvolvimiento de las insti-
tuciones públicas, pero cuyo origen se
tió como lema principal de su campaña alojaba no solo en casos de invasio-
la “ley y el orden”. Este eslogan lejos de que optimiza la función que emana nes enemigas sino también en revuel-
ser maniqueo en lo discursivo, simbo- de su contenido esencial: el orden. De tas internas. Así fue al menos conce-
liza una de las tensiones más emble- ahí que la respuesta a si una sociedad bido en Francia desde la jurisdicción
máticas en el derecho. Aunque hoy puede vivir sin ley sería negativa, pues prebostal que otorgaba poderes a la
en día el constitucionalismo moder- la ley es una forma del orden y sin gendarmería militarizada frente a los
no ha separado la interpretación del orden no puede vivir la sociedad. atracos, saqueos o motines; además,
derecho –los principios jurídicos– de la La función de toda ley es precautelar en Inglaterra se brindó a la corona simi-
noción kelseniana de la ley –las reglas el orden. Aquello despierta en conse- lares prerrogativas para proclamar la
jurídicas– (Dworkin, 2002), la filoso- cuencia otra interrogante: ¿se puede martial law en tiempos de Ana y Jorge I
fía política los toma como sinónimos. violar la ley para mantener el orden? (Schmitt, 2003: 222).
Surge así una de las interrogantes más La defensa del estado de derecho diría Así mismo, desde la República
problemáticas para los saberes jurídi- que no, que la ley como sinónimo de Romana hasta el siglo XIX, el signifi-
cos: ¿puede vivir una sociedad sin ley? Derechos Humanos jamás podría vio- cado de dictadura se ha mantenido
Desde El Leviatán de Thomas Hobbes larse o suspenderse para garantizar el invariable (Schmitt, 2003: 33). Por ello,
hasta El contrato social de Jean-Jacques orden. No obstante, el mismo derecho según Schmitt los casos o situaciones
Rousseau se ha sostenido que la sobe- ha reconocido jurídica y políticamen- límites dan la pauta a dos tipos de
ranía es medida por la capacidad del te una forma que brindaría una salida dictaduras: la comisarial y la soberana
derecho para imponer la paz. La ley o positiva a la interrogante, como una –que en palabras de Walter Benjamin
las reglas del derecho sirven a su vez manera de tolerar a ojos cerrados que sí correspondería a la instauración de una
para conducir las relaciones de poder es posible violar la ley. Se trata del esta- violencia conservadora de derecho, por
en su misión de producir discursos de do de excepción: “una especie de situa- una parte, y fundadora de derecho,
verdad dentro del triángulo que Michel ción ajurídica, en la que el ejecutivo –es por otra (1991: 30-40)–. La dictadura
Foucault describió como poder-dere- decir, la autoridad militar interventora– comisarial supone la aplicación de un

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régimen de excepción para mantener de gobiernos militares sus presidentes, estado de excepción tiene un con-
el status quo –en términos coloquiales en cambio, sentaron un uso del estado trol político (Asamblea Nacional),
sería como imponer mano dura para de excepción de forma permanente un control constitucional (Corte
arreglar internamente la casa– basada (García Villegas, 2004: 317). Hasta el Constitucional) y un control interna-
en una investidura legal que refleja la día de hoy, no es fácil comprender la cional (ONU y OEA), dentro de una
real imposibilidad del legislador para magnitud del daño por la violación de duración que por prórroga no debería
preverlo todo, delegando o encargan- los Derechos Humanos en nombre exceder los noventa días de vigencia.
do la commissio a la autoridad estatal de la lucha antiterrorista o seguridad. Además, la anormalidad o excepción
(Schmitt, 2003: 74). Por su parte, la Por esta razón, desde 1991 su Corte se encuentra definida en las situa-
dictadura soberana supone el estable- Constitucional ha sido reiterativa en ciones –más o menos reales y obje-
cimiento de un nuevo orden político – contener al estado de excepción por tivas– de agresión, conflicto armado
algo parecido a la revolución– fundada medio de sus precedentes. internacional o interno, grave con-
en la creación del pouvoir constituant de Fue evidente el abuso que algunos moción interna, calamidad pública
un estado de cosas distinto (Schmitt, de los gobiernos posdictadura hicieron o desastre natural. En suma, cual-
2003: 183). Si la dictadura comisarial del estado de excepción en Ecuador. quier intento de movilización militar
busca defender extraordinariamente Mientras en el gobierno de Rodrigo interna tiene formalmente una clara
la constitución, la dictadura soberana Borja (1988-1992) se decretaron siete delimitación constitucional. Estado
pretende un nuevo orden a partir del estados de excepción, en un mismo de sitio, ley marcial, estado de necesi-
desconocimiento de la constitución en período presidencial el gobierno de dad, estado de emergencia o estado
estado de excepción. León Febres Cordero (1984-1988) de excepción son diversos nombres
La crítica más actualizada sobre el decretó 17 (Dávalos, 2008:149). El que en los hechos comparten casi de
estado de excepción viene de la mano forma general un mismo patrón: el
de Giorgio Agamben, para quien: “El uso del recurso militar para afrontar
totalitarismo moderno puede ser defi-
nido, en este sentido, como la instaura-
“El combate a una situación anormal de seguridad
definida por el ejecutivo.
ción, a través del estado de excepción, la delincuencia 5. Conclusiones
de una guerra civil legal, que permi-
te la eliminación física no solo de los afianza más la La propuesta de usar el recurso militar
en función de la seguridad ciudadana
adversarios políticos sino de categorías
enteras de ciudadanos que por cual- delirante polí- como la parte más compleja de la segu-
ridad integral reescribe el papel de la
quier razón resultan no integrables al
sistema político” (Agamben, 2005: 25).
tica de amigo/ democracia, la política y el derecho en
Ecuador. La tercera ola podría verse
Se trata de un vacío donde no se puede
definir a la democracia del absolutis-
enemigo me- amenazada al anteponer el rostro de
la seguridad en el cuerpo de nuestra
mo, pues si bien se intenta justificar la
defensa de la constitución a partir del
diante claros democracia, posicionando a las agen-
cias de seguridad nuevamente como
orden se corre el grave riesgo también patrones discri- sus garantes. Sin control subjetivo y
de destruirla (Agamben, 2005: 34). El
origen de esta grieta que abren nues- minatorios”. rendición de cuentas, cualquier motivo
económico de colocar al servicio de la
tros sistemas democráticos hacia la ciudadanía las competencias militares
dictadura se encuentra en la indefini- drama colombiano y el despertar del abre una dimensión paralela bajo el
ción del orden, es decir del estado de abuso ecuatoriano, sin duda, tuvie- grave riesgo de perder la gobernabili-
anormalidad que la estimula. Por ahí ron un influjo en la construcción del dad civil, pues el último día de la carre-
se genera un peligroso reenvío de su nuevo marco constitucional nacional ra militar también es el primero de la
significado a cualquier situación que de 2008. Desde entonces, el estado de política.
emerge de la seguridad pública. Un excepción, cuya consecuencia fáctica El combate a la delincuencia afian-
ejemplo de ello se encuentra en la invo- más relevante es la militarización de la za más la delirante política de amigo/
cación del artículo 48 de la Constitución seguridad pública, se encuentra regu- enemigo mediante claros patrones
de Weimar que hiciera el III Reich (die lado dentro de los artículos 164, 165 y discriminatorios. Aquello se agudizaría
öffentliche Sicherheit und Ordnung), 166 de la Constitución de la República; con la inclusión (des)profesionalizada
donde en nombre de la seguridad entre los artículos 119 y 125 de la Ley del ejército al trasladar la neutralización
pública se otorgó poderes de guerra al Orgánica de Garantías Jurisdiccionales externa de la guerra a los esquemas de
presidente para lanzar a los militares a y Control Constitucional; y, entre los la seguridad ciudadana, convirtiéndo-
las calles a partir de cualquier definición artículos 28 y 37 de la Ley de Seguridad se en una fuerza de ocupación inter-
de necesidad. La historia en adelante Pública y del Estado. Así, el artículo na. Nada más parecido a un estado de
es más o menos conocida por todos. 28 de esta última ley define al estado excepción, solo que esta vez la anorma-
América Latina ha sido presa de esta de excepción como: “[…] la respuesta lidad está negada por la exitosa expan-
aparente técnica normal de gobierno, a graves amenazas de origen natural sión del aparato policial. Así, la propues-
lo que llevó a Colombia a inaugurar una o antrópico que afectan a la seguri- ta no solo que burla el control constitu-
nueva constitución política después de dad pública y del Estado. El estado de cional de los estados de excepción, sino
casi cien años de vigencia de la ante- excepción es un régimen de legalidad que inaugura la dictadura comisarial en
rior. En este país, la tradición demo- y por lo tanto no se podrán cometer nuestra democracia.
crática se vio envuelta con la potestad arbitrariedades a pretexto de su decla-
presidencial de decretar estados de ración”. Jorge Vicente Paladines es Profesor
excepción, pues si bien Colombia no A pesar de ser una institución de de Criminología Crítica (UASB) y
había tenido la presencia prolongada dudosa legitimidad democrática, el Teoría Política (Uniandes)

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Sin defensa no hay justicia
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