Está en la página 1de 2

Crítica a la concepción idealista de la cultura

Las percepciones idealistas de la cultura provienen en gran medida del humanismo

renacentista europeo y la creencia de que la cultura enaltecería al hombre. Sin embargo, la

historia posterior demostró lo contrario. Ahora, la condición poshumana sería la

consecuencia de haber sometido la noción humanística a una crítica lapidaria, como la del

filósofo Peter Sloterdijk. (Adolfo Vásquez Rocca (2008) “Peter Sloterdijk: normas y disturbios en el
parque humano o la crisis del humanismo como utopía y escuela de domesticación”, en Universitas. Revista

de Filosofía, Derecho y Política, nº 8, julio 20, pp. 105-119 ) Si nos detenemos en sus posiciones no

es porque no existan otras sino que las del filósofo alemán son quizás las más radicales.

Sloterdijk pronunció una conferencia a finales del siglo XX que suscitó una virulenta

polémica. Esa conferencia fue publicada luego con el nombre de Normas para el parque

humano. Una respuesta a la carta sobre el humanismo de Heidegger. (Peter Sloterdijk (2004)
Normas para el parque humano Una respuesta a la Carta sobre el humanismo de Heidegger, [1° ed. 1999],

trad. de Teresa Rocha Barco, Madrid: Ediciones Siruela .) Entre los principales detractores de las

posiciones de Sloterdijk estuvo Jünger Habermas. El centro del litigio se ubicó en el

convencimiento de que Sloterdijk declaraba el fracaso del humanismo por ser una especie

de “amansamiento” del hombre a través de la lectura obligada de textos canónicos ante una

sociedad hiperinformatizada. Aquella convicción heideggeriana en cuanto a que “[E]l

lenguaje es la morada del ser”, hábitat en el que vive el hombre y es custodiado por

pensadores y poetas; o que el humanismo es “cuidarse de que el hombre sea humano en

lugar de no-humano /…/ ajeno a su esencia” ( Martin Heidegger (2006) Carta sobre el Humanismo,

[1° ed. 1947), Versión de Helena Cortes y Arturo Leyte, Madrid: Alianza Editorial, p. 11. ) ha perdido toda

fuerza persuasiva y convincente. En cierto modo Heidegger insiste en una profundización


del humanismo en razón de que este debe elevar la ‘humanitas’ del hombre a “suficiente

altura”. Para Slotedkijk persistir en estas tesituras es improcedente.

De ahí que su confrontación lo ha llevado a formular un “código antropotécnico” que puede

dar lugar a una “antropotecnología”.(Santiago Castro-Gómez , (2012 ) “Sobre el concepto de


antropotécnica en Peter Sloterdijk”, en Revista de Estudios Sociales, No. 43; José María Pérez Gay(2010), “El

Aleph de Peter Sloterdijk”, en Revista de la Universidad de México, Número 75, Mayo; Dusan Vuscovic,

(2007) “De la crisis del Humanismo al proyecto posthumanista; una relectura de Heidegger desde

Sloterkdijk”, Psikeba, Nº 6 – 3er. Cuatrimestre, en: http://psikeba.wordpress.com/2007/12/22/psikeba-n

%C2%BA-6-3er-cuatrimestre-de-2007/ (acceso 10/09/2014) ) Todo lo cual se ubica muy lejos de la

idea pacificadora y enaltecedora que identificaron al humanismo a partir del Renacimiento

europeo en adelante. Pero el amansamiento que conlleva el humanismo no mejora la

condición humana sino que lo torna además en un instrumento de poder.

En América Latina hubo una etapa en que esa concepción idealista de la cultura tuvo una fuerte
presencia. Desde Ariel (1900) de José Enrique Rodó hasta los grandes humanistas como Pedro
Henríquez Ureña se sostuvo el mestizaje como una teoría explicativa de la composición cultural
latinoamericana, basada fundamentalmente en las continuidades y no los quiebre, que sobrevendrán
posteriormente con otros pensamientos y supuestos teóricos culturales.