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1.

Efectos De Los Actos Administrativos


Los efectos de los actos administrativos se encuentran recogidos en el Art. 39 ,Ley
39/2015, de 1 de octubre cuyo contenido es el siguiente:

 Los actos de las Administraciones Públicas sujetos al Derecho Administrativo se


presumirán válidos y producirán efectos desde la fecha en que se dicten, salvo que en
ellos se disponga otra cosa.

 La eficacia quedará demorada cuando así lo exija el contenido del acto o esté
supeditada a su notificación, publicación o aprobación superior.

 Excepcionalmente, podrá otorgarse eficacia retroactiva a los actos cuando se dicten


en sustitución de actos anulados, así como cuando produzcan efectos favorables al
interesado, siempre que los supuestos de hecho necesarios existieran ya en la fecha
a que se retrotraiga la eficacia del acto y ésta no lesione derechos o intereses legítimos
de otras personas.

 Las normas y actos dictados por los órganos de las Administraciones Públicas en el
ejercicio de su propia competencia deberán ser observadas por el resto de los órganos
administrativos, aunque no dependan jerárquicamente entre sí o pertenezcan a otra
Administración.

 Cuando una Administración Pública tenga que dictar, en el ámbito de sus


competencias, un acto que necesariamente tenga por base otro dictado por una
Administración Pública distinta y aquélla entienda que es ilegal, podrá requerir a ésta
previamente para que anule o revise el acto de acuerdo con lo dispuesto en el Art.
44 ,Ley 29/1998, de 13 de julio, reguladora de la Jurisdicción Contencioso-
Administrativa, y, de rechazar el requerimiento, podrá interponer recurso contencioso-
administrativo. En estos casos, quedará suspendido el procedimiento para dictar
resolución.
2. Firmeza De Los Actos Administrativos
Los actos administrativos siempre han sido definidos por la doctrina como la manifestación
de voluntad de la administración respecto situaciones de carácter general o particular
cuando la decisión solo incumbe a una persona determinada.

Los actos administrativos además gozan de una presunción de legalidad la cual consiste
en considerarse validos mientras no hayan sido anulados por una autoridad judicial.

La legalidad de un acto administrativo puede ser desvirtuada a través de un proceso de


simple nulidad o de nulidad y restablecimiento del derecho, es decir, que la presunción solo
puede ser desvirtuada por medio de un proceso ante la jurisdicción contenciosa para que
se declaren nulos, de conformidad con lo señalado en el artículo 88 del código de
procedimiento administrativo y de lo contencioso administrativos.

Señala la norma:

«Los actos administrativos se presumen legales mientras no hayan sido anulados por la
Jurisdicción de lo Contencioso Administrativo. Cuando fueren suspendidos, no podrán
ejecutarse hasta tanto se resuelva definitivamente sobre su legalidad o se levante dicha
medida cautelar.»

Ahora bien para poder demandar un acto administrativo ante la jurisdicción contenciosa
administrativa es necesario que dicho acto se encuentre en firme, la firmeza de un acto
administrativo se predica en los siguientes casos:

 A partir del día siguiente a la notificación, comunicación o publicación dependiendo


de qué tipo de acto se trate, siempre y cuando contra este no proceda recurso alguno.

 Cuando se interponen recursos desde el día siguiente a la publicación, comunicación


o notificación de la decisión tomada según el caso en razón del recurso interpuesto.

 Cuando los recursos fueren procedentes y estos no se interpusieran a partir del día
siguiente del vencimiento del término para incoarlos.

 A partir del día siguiente al de la notificación de la aceptación del desistimiento de


los recursos.

 Cuando se trata de silencio administrativo positivo a partir del día siguiente a la


protocolización de dicho silencio, es decir, la constancia del recibido de la petición
presentada ante la administración con la declaración juramentada de no haber
recibido notificación de la decisión dentro del término señalado para ello.
3. Privilegio de la decisión previa
En derecho Administrativo es el derecho concedido legislativamente a la administración en
muchas materias, de tomar decisiones ejecutorias por sí misma, es decir, sin que
la administración tenga que respetar la norma del derecho privado según la cual nadie se
otorga un título a sí mismo.
Esto permite antes de acudir al medio judicial, que la administración revise sus propios
actos y otorga a los administrados una garantía sobre sus derechos al presentar motivos
de inconformidad para que sea enmendada la actuación si es del caso, antes de que
conozca de ella quien tiene la competencia para juzgarla.