Está en la página 1de 1

No tan elemental.

Cómo ser Sherlock Holmes de Daniel Tuban

En los cuentos de Sherlock Holmes vemos como Watson actúa como un testigo pasivo cuya
función principal es quedarse asombrado ante lo que ve. Holmes intenta que su compañero se
implique más, es decir, que sea proactivo. Conforme lo consigue Holmes se refiere a
“nuestros” métodos en vez de a los suyos.

Sin embargo, una vez que Holmes desaparece, debido a su muerte, de la vida de Watson este
deja de ser capaz de emplear los métodos. Esto no se debe a que no sean efectivos si no a que
Watson no tiene ni la voluntad ni la dedicación para utilizarlos. Podemos decir que Watson
tiene una pereza de pensamiento que le causa que no sea capaz de ir más allá de la primera o
segunda relación de causa-efecto que le ofrece su mente. Para desarrollar un método fiable es
necesario añadirle el deseo y muchas horas de aprendizaje.

La intuición es la capacidad de establecer rápidamente relaciones de causa-efecto sin embargo


si la situación se sale de lo convencional suelen ser erróneas. Holmes también era asaltado por
pensamientos intuitivos pero era capaz de combinar una intuición bien educada con su deseo
de conocer a fin de mejorar su capacidad de observación y reflexión.

Para ello Holmes utiliza un método mecánico para introducir datos y a partir de esas
observaciones derivar leyes generales. Este es el método inductivo que a partir de la
observación formula hipótesis que después pueden ser contrastadas. En ocasiones esta
inducción se da por eliminación, sin embargo, eso implica que dé ante mano sabemos lo que
estamos buscando, como ocurre con el Caso del perro que no ladró.

Bacon, que en un principio es presentado como un empirista ingenuo avisa de los peligros de
la recopilación de datos sin una teorización previa. Por tanto, son necesarias tanto la
teorización como la observación.

Sin embargo, la inducción nos plantea una serie de problemas como que no nos ofrece un
conocimiento seguro. Pero, aunque la experiencia no siempre es concluyente, si que nos ayuda
a establecer una serie de hipótesis.

Watson describe el método de Holmes como deductivo puesto que en ocasiones utilizadas
leyes de la lógica para explicar los crímenes. Sin embargo, la corrección lógica no corresponde
necesariamente con el mundo real ya que un razonamiento lógico es correcto siempre y
cuando sepamos que las premisas son correctas. Pero para determinar la verdad de un
argumento debemos saber si las premisas son verdaderas, si lo son y el razonamiento es
correcto será verdadera la hipótesis. No obstante, en la realidad las cosas no son tan sencillas y
los problemas deductivos implican más allá de la lógica.

Incluso cuando todos los elementos estén en el juego podemos equivocarnos porque la
realidad no se nos presenta como un silogismo lógico.