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EL DEPÓSITO

Según lo dispuesto en el artículo 1749 del Código Civil venezolano, el depósito es


un acto por el cual una persona recibe la cosa ajena con obligación de guardarla y
restituirla.

El depósito no siempre se trata de un contrato, ya que el secuestro judicial, que es


una variedad del depósito, no es un contrato; y que presupone la recepción de una
cosa ajena así como la doble obligación de cuidar de ella y restituirla. El depósito
así definido se divide en depósito propiamente dicho y secuestro.

Concepto

El depósito propiamente dicho es un contrato por el cual una persona recibe la cosa
mueble ajena con obligación de guardarla y restituirla.

1. El depósito propiamente dicho es un contrato gratuito, salvo convención en


contrario, que no puede tener por objeto sino cosas muebles. (Art. 1751 C.C.).

2. El depósito propiamente dicho implica la entrega de la cosa con la finalidad de


que el depositario a suma la obligación de guardar de ella. De allí que no hay
depósito cuando el obrero deja herramientas en casa del patrono; cuando el
visitante deja su sombrero o abrigo en el colgador de la casa que visita; cuando el
cliente coloca su ropa en las perchas del restaurant; etc.
3. El depósito propiamente dicho obliga a restituir la misma cosa. Tradicionalmente
se habla sin embargodel depósito irregular, en el cual la obligación de restituir se
refiere a cosas de la misma calidad y en la misma cantidad de las entregadas.

Ubicación del depósito propiamente dicho dentro de las clasificaciones de los


contratos

1. El depósito propiamente dicho es un contrato real.

2. El depósito propiamente dicho es un contrato gratuito por su naturaleza, pero no


por su esencia, pues se puede pactar una remuneración en favor del depositario.

3. El depósito propiamente dicho es un contrato unilateral, salvo cuando es


remunerado.

4. El depósito propiamente dicho no es traslativo de la propiedad u otro derecho. El


depositario es simple poseedor precario de la cosa depositada.

5. El depósito propiamente dicho engendra obligaciones principales.

6. El depósito propiamente dicho es de tracto sucesivo.

Clasificación del Depósito propiamente dicho


El depósito propiamente dicho, se divide en voluntario y necesario (art. 1752 C.C.).
El depósito es necesario cuando lo hace alguna persona apremiada por un
accidente imprevisto, como ruina, incendio, saqueo o naufragio, y es voluntario
cuando se efectúa por el espontáneo consentimiento del que da y del que recibe la
cosa en depósito. Sin embargo a esas dos categorías debe agregarse una tercera
constituida por los depósitos que la ley reputa necesarios.

Reglamentación del Depósito propiamente dicho

El Código Civil regula sucesivamente el Depósito Voluntario y el depósito necesario,


pero las normas de depósito voluntario son, en realidad, generales a todo depósito
propiamente dicho. En efecto, el depósito necesario se regula por las normas del
depósito voluntario, salvo en cuanto dispongan lo contrario las escasas normas
dictadas para el depósito necesario.

Elementos esenciales a la existencia y validez del Depósito propiamente dicho

Además de los elementos esenciales a la existencia y validez de todos los contratos,


el depósito propiamente dicho, por ser un contrato real, presupone la tradición de la
cosa. No siendo un contrato traslativo no requiere que el depositante sea el
propietario de la cosa dada en depósito.

1. Consentimiento

En esta materia, la única especialidad es el carácter real del contrato.


2. Capacidad y Poder

• El depósito no puede celebrarse válidamente sino entre personas capaces para


contratar (art. 1754 C.C). Sin embargo, si una persona capaz para contratar acepta
el depósito hecho por otra incapaz, queda sujeta a todas las obligaciones de un
verdadero depositario, y pueden perseguirla el tutor, curador o administrador de la
persona que hizo el depósito o ésta misma, si llega a tener capacidad.

En cambio, si el depósito se ha hecho por una persona capaz en otra que no lo sea,
sólo tendrá el depositante acción para reivindicar la cosa depositada, mientras
exista en poder del depositario, o para que ésta le restituya la cantidad hasta la cual
se haya enriquecido con la cosa o con su precio (art. 1755), lo que no es sino la
simple aplicación del derecho común (art. 1349).

• Las reglas acerca del poder requerido para dar o recibir en depósito se deducen
fácilmente si se tiene en cuenta que el depósito es, en principio, un acto de simple
administración.

3. Objeto

El depósito debe versar sobre una cosa mueble no fungible (salvo que se admita
que es verdadero depósito el llamado depósito irregular).

4. Causa
La principal discusión sobre la materia es si la causa, del depósito consiste en la
guarda de la cosa o en la disponibilidad de la misma.

Obligaciones del Depositario

Las obligaciones del depositario se pueden reducir a dos: guarda y restituir la cosa
recibida en depósito.

Obligaciones de Guarda

1. Diligencia debida

• Principio especial: El depositario debe poner en la guarda de la cosa depositada


la misma diligencia que en las cosas que le pertenecen (art. 1756 C.C), lo que,
según los casos, agrava, atenúa o deja inalterada la responsabilidad del depositario
respecto del derecho común (según que aquél ponga en la guarda de sus cosas
una diligencia mayor, menor o igual a la de un buen padre de familia). La justificación
discutible de tal principio estriba en la consideración de que el depositario actúa en
forma gratuita.

• Excepciones legales. Sin embargo, el depositario debe prestar la diligencia de un


buen padre de familia en la guarda de la cosa depositada, en los siguientes casos:
Cuando se haya convenido expresamente en ello, cuando el depositario se ha
ofrecido para recibir el depósito, cuando ha estipulado una remuneración por la
guarda del depósito, cuando el depósito se ha hecho únicamente en interés del
depositario, (art.1757 C.C). Buena parte de la doctrina sostiene que en este último
caso, no obstante la expresión del legislador, no puede existir un depósito
propiamente dicho.

• Régimen convencional. Por lo demás, es perfectamente válido el pacto por el cual


el depositario agrave, atenúe o exonere su responsabilidad en relación con la
guarda de la cosa, sin otra limitación que la general de que las cláusulas de
exoneración o atenuación de responsabilidad no surten efecto en caso de dolo o
culpa grave.

2. En principio, el depositario no ésta obligada a prestar cuidados especiales a la


cosa depositada tales como serían, por ejemplo, asegurar las cosas depositadas,
pasteurizar los vinos recibidos en depósito. Etc.

3. La obligación de guarda del depósito implica para él la obligación de no servirse


ni usar de la cosa depositada. Si el depositario tiene permiso de servirse o usar de
la cosa depositada, el contrato cambia de naturaleza y ya no es depósito, sino
comodato o mutuo, desde que el depositario haga uso de ese permiso (1759 C.C).
La ley va más lejos e incluso prohíbe el depositario que trate de conocer cuáles son
las cosas depositadas en su poder, si le han sido confiadas en un cofre cerrado bajo
una cubierta sellada (art1760 C.C), norma que por analogía, debe extenderse a
todos aquellos casos en que el depositante haya empleado un procedimiento de
entrega que revele su deseo de mantener secreto el objeto depositado.

4. Conforme al derecho común el depositario no responde por la pérdida o deterioro


de la cosa debida a una causa extraña que no le sea imputable; pero también
conforme al derecho común, responde por el accidente producido por fuerza mayor
si estaba en mora de restituir. (Art. 1758 C.C).
Obligación del depositante

Siendo el depósito un contrato sinalagmático imperfecto, el depositante queda


sujeto a obligaciones surgidas de hechos distintos a la celebración del contrato.

A) Obligaciones de reembolsar gastos e indemnizar daños:

El depósito no debe ser fuente de empobrecimiento del depositario. Por ello el


depositante debe reembolsar al depositario los gastos que este haya hecho para la
conservación, de la cosa depositada, e indemnizarle los daños que le haya causado
el depósito C.C art. 1773

1) Según la doctrina dominante la obligación contractual de reembolso solo procede


por los gastos necesarios, o prescritos, mientras que casos de gastos útiles, el
depositario tendría que embocar la acción “IN REM VERSO” con las limitaciones
que la misma implica

2) Los daños que deben ser indemnizados al depositario no se limitan a los que son
consecuencia de la culpa del depositante, si no que se extienden a los que son
consecuencia del depósito.

B) Obligación de retribuir

Por lo demás del depositante tiene la obligación de retribuir al depositario, si expresa


o tácitamente ha convenido en ello.
Objeto dela Restitución:

a) En principio el Depositario, debe restituir idénticamente la Cosa que ha recibido,


C.C. Art. 1771, porque la Cosa Depositada no es Fungible, y el Depósito no es
traslativo de la propiedad.

El resultado subyace en el Objeto de la Obligación, ya que cambia cuando el


Depositario a quien se le haya arrebatado la Cosa por fuerza mayor, ha recibido en
su lugar una cantidad de dinero u otra cosa, ya que en tal caso el depositario, debe
restituir lo que haya recibido, de acuerdo a lo que establece el Código Civil en su
Artículo 1763.

b) El Depositario, cumple con restituir la Cosa en el estado en que se halla al tiempo


de la restitución, en el sentido de que los deterioros sobrevenidos sin su culpa,
recaen en la persona del Depositante, en concordancia con el Artículo 1762 del
Código Civil. Constituyendo esto la aplicación del Principio de “Res Perit Domino”,
que es aplicable no solo con la Perdida de la Cosa sino también con los deterioros
de la misma.

c) El Depositario debe entregar los Frutos, que haya percibido de la Cosa, pero no
debe intereses del Dinero Depositado, sino desde el día en que se haya constituido
en mora de restituir.

Lugar de la Restitución
Si al hacerse el Depósito, se indica el lugar para la devolución de la Cosa, el
Depositario la deberá restituir allí e incluso está obligado a llevar la Cosa a dicho
lugar, aunque los gastos del traslado serán a cuenta del Depositante, Código Civil
1770. Si el Contrato no establece el lugar, la devolución de la Cosa será llevada en
el mismo lugar donde se encuentre la Cosa Depositada.

Momento de la Restitución

a) Sino se ha fijado tiempo para la restitución, esta es la voluntad del Depositante y


del Depositario, Código Civil Art. 1771. Es decir que en cualquier momento puede
ocurrir dicha eventualidad.

b) Si se fija tiempo para la Restitución, esta cláusula solo es obligatoria para el


Depositario, quien en virtud de ella no puede devolver el depósito antes del tiempo
estipulado excepto en los casos establecidos en la Ley. Así pues el vencimiento del
término no exonera al Depositario de su Obligación de Guarda, mientras el
Depositante no le pida la Cosa Depositada, pero le permite exigir que el depositante
disponga de la Cosa aun antes del término convenido en dos casos: Cuando la
Cosa peligra en su poder y Cuando el Deposito le Cause Perjuicio.

c) No puede pedirse la Devolución antes del Término fijado en el contrato cuando el


depósito ha cambiado de naturaleza por haber hecho uso el depositario del permiso
que le concediera el depositante para servirse de la cosa.

d) Si el Depositante, obligado a ello conforme a cualquiera de las reglas anteriores


no dispone de la Cosa Depositada, el Depositario puede consignarla a expensas de
aquel con las formalidades legales.
A quien debe Restituirse

a) Si la Persona que hizo el Depósito actuó en nombre propio la restitución debe


hacerse, en principio a él mismo. Cuando el Depositario no conoce al Depositante,
este puede exigirle la comprobación de su Identidad. Salvo que le haya dado un
Titulo o Recibo que se entienda expedido al portador y sin asumir la Obligación de
verificar la identidad del depositante. Si la cosa en Depósito es de gran valor es
valedero observar en detalle la identidad del Depositante.

En cambio, el Depositario no puede exigir al Depositante de que es propietario de


la Cosa, pero si llegare a descubrir que la Cosa es Hurtada, y quien es su verdadero
Poseedor, el Depositario debe hacer saber a este del Depósito que se ha llevado
en su haber. Y si el verdadero Dueño descuida en reclamar el Depósito, el
Depositario se libera válidamente por la entrega de la cosa a aquel de quien la haya
recibido, con tal de que haya hecho la entrega después de vencido el tiempo
determinado y suficiente que haya dado el dueño para su reclamación.

Sin embargo aun cuando la persona que hiciere la entrega del Depósito haya
actuado en nombre propio, la restitución debe hacerse a otra persona en los casos
siguientes:

-En caso de haber muerto el Depositante la cosa debe ser devuelta a su Heredero,
si son varios los herederos y la Cosa es Indivisible los herederos deberán ponerse
de acuerdo sobre la devolución del Depósito Art. 1767 C.C.
-Si después de constituido el Depósito, el Depositante pierde la Capacidad para
administrar sus bienes, la restitución se hará a favor de quien para el momento
tenga la potestad administrativa de los bienes del inhabilitado Art. 1768 C.C.

-Si el Depósito fuese hecho originalmente por quien era incapaz, la restitución debe
hacerse a quien tenga la Administración de los Bienes del Incapaz a menos de que
haya adquirido la capacidad de que carecía.

b) Si la persona que hizo el Depósito actuó en nombre ajeno, siendo tutor o


administrador, la Cosa deberá ser restituida en el tiempo a la persona representada
o al nuevo administrador

c) Si en el Contrato se estipuló a una persona para recibir la devolución de la Cosa


en Depósito, el Tercero constituye un Mandatario del Depositante de modo que
fallecido este, queda revocado el Mandato, y la Cosa no debe restituirse al Tercero,
sino a los Herederos del De Cujus.

Protección especial de los créditos delos depositarios

Si bien los con depositantes no están solidariamente obligados frente al depositario,


los créditos de este derivados del contrato gozan de especial tutela jurídica.

a) Privilegio
El depositario en su caso puede invocar el privilegio establecido en el ordinal
segundo del Art. 1871 del código civil. Que son los créditos por construcción,
conservación, mejoras de un bien mueble.

b) Derecho de retención

El depositario puede retener el depósito hasta el pago total de todo cuanto se le


deba en razón del depósito art. 1774 del Código Civil, siendo aplicable al caso las
normas del mandato sobre sustitución, por otra garantía o limitación de retención.

c) Extinción del depósito

En esta materia rige el derecho común salvo en cuanto resulte modificado:

ü Que el depositante haya actuado con apremio, o sea constreñido por la necesidad
de salvarse o salvar el objeto de un peligro inminente

ü Que el apremio se deba a un accidente imprevisto como los enumerados, por la


disposición citada.

EL SECUESTRO

CODIGO CIVIL VENEZOLANO


Del secuestro

Sección I

De las diversas especies de secuestro

Artículo 1.780 El secuestro es convencional o judicial.

Sección II

Del secuestro convencional

Artículo 1.781 El secuestro convencional es el depósito de una cosa litigiosa hecho


por dos o más personas en manos de un tercero, quien se obliga a devolverla
después de la terminación del pleito, a aquél a quien se declare que deben
pertenecer.

Artículo 1.782 El secuestro es remunerado, salvo convención en contrario.

Cuando es gratuito, está sometido a las reglas del depósito propiamente dicho, con
las diferencias que se indicaran.

Artículo 1.783 El secuestro puede tener por objeto bienes muebles o inmuebles.
Artículo 1.784 No puede libertarse del secuestro al depositario, antes de la
terminación del pleito, sino por consentimiento de todas las partes o por una causa
que se juzgue legítima. Sus derechos arancelarios los cobrará a las partes que
constituyeron el depósito.

Sección III

Del Secuestro Judicial

Artículo 1.785 El depositario debe poner en la conservación de los efectos


embargados el cuidado de un buen padre de familia, y tenerlos a disposición del
Tribunal.

Si pierde la tenencia de la cosa puede el depositario reclamarla contra toda persona,


inclusa cualquiera de las partes que la haya tomado sin licencia del Tribunal.

Artículo 1.786 El depositario está obligado a hacer los gastos necesarios para la
conservación de la cosa, y para la recolección, el beneficio y la realización de los
frutos; pero no podrá comprometer anticipadamente éstos sin la autorización del
Tribunal.

Artículo 1.787 El depositario podrá cobrar sus derechos arancelarios de los frutos
mismos, o del producto del remate de las cosas depositadas, y, en todo caso, de
aquél a cuya solicitud se acordó el embargo a reserva de cobrar el éste de quien
haya lugar.