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Ideas y cruces en relación a las metodologías de

investigación social en las obras de Manuel Canales y


Ruth Sautu
Metodología de Investigación Social. Introducción a los oficios - Manual de
metodología. Construcción del marco teórico, formulación de los objetivos y
elección de la metodología

Estudiante: Daniela Silva Alviña


Docente: Adela Bork Vega
Taller tesis I
Marzo, 2018.
En el presente documento se abordarán las ideas principales expuestas en el libro
Metodología de Investigación Social. Introducción a los oficios del sociólogo (2006), de
Manuel Canales (como coordinador y editor); y los postulados del texto elaborado por la
socióloga Ruth Sautu y equipo investigador, Manual de metodología. Construcción del
marco teórico, formulación de los objetivos y elección de la metodología (2005). Cabe
mencionar que el escrito estará orientado a rescatar y cruzar los planteamientos de ambos
autores respecto a las metodologías de investigación social, en la etapa de diseño de la
investigación misma.
Para contextualizar, Manuel Canales es un Sociólogo, Doctor en Sociología por la
Universidad Complutense de Madrid. Es fundador del comité académico del Doctorado de
Ciencias Sociales de FACSO. En la actualidad, y desde hace veinte años, es académico
de la Escuela de Sociología de la Universidad de Chile. Entre sus líneas de investigación
se encuentran la Intolerancia y discriminación, Pobreza y exclusión social y Metodologías
de investigación (Universidad de Chile, 2018).
Por su parte, Ruth Sautu en una Socióloga de la Universidad de London. Profesora
Emérita, Titular Regular de Metodología de la Investigación e Investigadora de la
Universidad de Buenos Aires. Premio Bernardo Houssay a la Trayectoria en Investigación
en Ciencias Sociales y premio al mérito Konex 1986. Miembro de la Academia Nacional de
Educación. Entre sus publicaciones publicaciones destacadas se encuentran: El
empresario y la innovación (en colaboración) (1972), La gente sabe: interpretaciones de la
clase media acerca de la libertad, la igualdad, el éxito y la justicia (2000), Todo es teoría
(2003). Compiladora y autora de artículos en Los pobres y la escuela (1996), Catálogo de
prácticas corruptas. Corrupción, confianza y democracia (2004), y de artículos como Poder
económico y burguesía industrial en la Argentina (1930-1954) (1967) (Konex, 2018).

Producción y análisis de datos en ciencias sociales


En el primer libro a considerar, desarrollado por Manuel Canales y demás autores que
presentan sus artículos en el mismo, preliminarmente, se hace alusión al “Arte y oficio”,
entendiendo que “la investigación social, descrita desde el núcleo de sus técnicas de
producción de datos, puede comprenderse como un (os) oficio (s), y su saber como “arte””
(Canales, 2006, p. 11). A partir de ello, se mencionan criterios generales para el abordaje
de la producción y análisis de datos: desde una consideración metodológica en la práctica
(despliegue de técnicas); y desde su pluralidad de enfoques que, desde la perspectiva del
autor, son diversos y lejanos, estos son: enfoque cuantitativo, cualitativo y el dialéctico.
Junto a lo anterior, Canales separa dos momentos en el diseño de una investigación: el
primero vinculado a la construcción del objeto y objetivos de investigación; y el segundo
que define condiciones de producción del dato, principal momento metodológico que el libro
aborda.
El enfoque o saber cuantitativo, se caracteriza por poner su atención a la sociedad
y los conjuntos sociales de la misma, comprendidos como “poblaciones” o agregados
simples de individuos. La metodología de investigación social cuantitativa variabiliza la
realidad, lo que “provee de una información en que la sociedad queda representada
específicamente como unas “selecciones” o valores, en una determinada variable (o ámbito
definido en contenido como conjunto de alternativas)” (Canales, 2006, p. 15).
En relación al ámbito técnico de la investigación cuantitativa esta se materializa en
la construcción de un instrumento (el cual debe ser válido y confiable) que permita la
observación del objeto de la realidad a estudiar, en este sentido “La producción del dato
entonces se remite a la calidad del “instrumento de medida”, entendido ahora como el
conjunto de variables, valores, o preguntas, respuestas, o temas y alternativas, en el que
deben realizar sus selecciones los individuos de la muestra” (Canales, 2006, p.16). La
muestra estadística constituye una representación del conjunto social a través de, o como
“estadígrafos, esta debe ser representativa de la población. El instrumento por excelencia
de este tipo de metodología, es conocido como Encuesta cuantitativa, o cuestionario de
selección de alternativas, el cual investiga y conoce individuos-valores, o lo que es lo
mismo, individuos-selecciones en una gama (cualitativa o cuantitativa, escalar o no)
(Canales, 2006).
En la tradición se ha definido a la metodología cuantitativa como un “paradigma”
(modelo integral de investigación e interpretación de resultados) “que tiene como base
epistemológica el positivismo o el funcionalismo, como énfasis la búsqueda de objetividad,
de relaciones causales y de generalización, como estrategia de recogida de información la
estructuración y sistematicidad y como percepción de la realidad social una interpretación
estática y fragmentada” (Canales, 2006, p. 36), siendo contrapuesto con el “paradigma
cualitativo”. Además de ello, este contiene “un enfoque ideológico coherente con la
ideología dominante del capitalismo de producción y un énfasis en la desmovilización social
y en la redundancia de la información obtenida” (Citado en Canales, 2006, p.37).
Dicha concepción de “paradigma”, es puesta en duda por el autor, puesto que a su
juicio, esto limitaría la investigación social a dos enfoques cerrados (con epistemologías
distintas a su base) que los investigadores deben escoger, además de sostener que el
carácter ideológico de un instrumento estaría asociada a la forma en que es aplicado y los
propósitos de quien lo realiza, sirviendo para distintos propósitos que tengan como fin el
conocimiento. En consecuencia, la característica principal de lo cuantitativo es la utilización
de unidades numéricas para el estudio de la realidad social y “que utiliza procedimientos
estadísticos para resumir, manipular y asociar dichos números. Adicionalmente, con el fin
de obtener la información necesaria para este trabajo, la investigación cuantitativa tiende a
utilizar, aunque no necesariamente, la encuesta social y los muestreos probabilísticos”
(Canales, 2006, p.39).
Una consideración importante respecto a la construcción del instrumento
cuestionario, refiere a que quien lo elabore, “no sólo debe saber de metodología
cuantitativa, sino también ser un experto teórico sobre el tema que trabajará” (Canales,
2006, p.66), es decir, debe haber coherencia ere la teoría que fundamenta la investigación
a realizar y los aspectos metodológicos de la elaboración del instrumento de medición. Ello
se ve reflejado dentro de los contenidos e indicadores que se encuentran plasmados en
dicho instrumento, como el índice, donde se plantea que es necesario vincular decisiones
de tipo metodológicas en una matriz más amplia donde la teoría es la rectora de dichas
decisiones, “una de las primeras bases de la validez de los índices es que estos respondan
en su forma matemática a las características teóricamente definidas del fenómeno a
describir” (Canales, 2006, p. 121).
En sintonía con lo mencionado, refiere a lo que se plantea en un apartado posterior
del libro, que alude al análisis cuantitativo de los datos, sosteniéndose que dicho análisis,
además de ser un trabajo estadístico, es una tarea sociológica vinculada a la capacidad de
hacerse buenas preguntas y pensar buenas respuestas que generen conocimiento para la
disciplina y las ciencias sociales en general (Canales, 2006), pues “buena parte de lo que
consiste la sociología es precisamente en no ver como “natural” lo que sucede en la
sociedad, en verlo como algo problemático a explicar” (Canales, 2006, p.171)
Por otra parte, el enfoque o saber cualitativo es propio del orden social. “El
investigador cualitativo se mueve en el orden de los significados y sus reglas de
significación: los códigos y los documentos, o significaciones, se conoce a la sociedad como
códigos que regulan la significación, que circulan o se comparten en redes intersubjetivas”
(Canales, 2006, p.19).
El enfoque cualitativo es desarrollado en el presente libro desde la “matriz lógica del
diseño de la investigación social”, como un campo del saber institucional de las ciencias
sociales, vale decir, como aquel saber ya instituido que rige el proceder de toda
investigación social. Y, por otro lado, desde el campo de la “estrategia metodológica de la
investigación social”. “Matriz lógica y estrategias metodológicas, estabilizan los principios
que orientan la actividad investigativa, dispone a la composición, y la regula” (Canales,
2006, p.191).
Desde esta perspectiva, diseñar una investigación consiste en “un plan
adecuadamente coherente que integra objetivos de la investigación, técnicas de recolección
de datos y modelos previstos de análisis de datos” (Citado en Canales, 2006, p.192).
Respecto a la formulación de los objetivos de investigación, cabe mencionar que estos
expresan en un registro normativo lo que es el “objeto de investigación”. El proceso de
investigación pretende un “no saber, por saber”, debiendo realizar un proceso de
objetivación de no saber, por un saber. “Debe de construirse el objeto de una investigación,
sólo después de organizar las declaraciones que expresan administrativamente lo que se
va a conocer (los objetivos). El objeto de investigación será construido bajo la condición de
posibilidad (la articulación de pruebas), de modo que siempre se tratará de un objeto
teórico-empírico” (Canales, 2006, p. 192).
En relación a los instrumentos o técnicas de recolección de datos del modelo
cualitativo, se asume que la subjetividad es quien observa desde sus propias distinciones
y esquemas cognitivos/morales, “precisamente ese doble pliegue del sujeto –observa, pero
lo hace desde sus propias distinciones; se responde a sus propias preguntas; aplica sus
propias reglas; habla, pero en su lengua– es lo que la apertura del instrumento debe
resguardar” (Canales, 2006, p. 21).
Entre estos se encuentran las autobiografías. En ellas, el investigador habla “desde
sí y para sí”, habla “desde él y para él”, el texto autobiográfico es una narración construida
y centrada en la enunciación y el enunciado en el investigado” (Canales, 2006, p.22).
Entre otras herramientas de recolección de datos se encuentran las entrevistas en
profundidad, que abordan las dimensiones referencial (el lenguaje de las cosas, como
externas, lo que está fuera), estructural (lo simbólico, lo que constituye ese lenguaje) y
pragmática asociadas a las entrevistas (decir-hacer) (Canales, 2006, p.265). Entre sus
múltiples usos, las entrevistas sirven para elaborar testimonios e historia oral. Estos
constituyen dispositivos de la perspectiva observadora del investigado, al verse como
testigo y observador de sí mismo.
Otras herramientas pueden ser los grupos de discusión, entendidos “como
dispositivos de reproducción del discurso o del sentido, a partir de la conexión entre habla
y lengua, o como discursos-ideologías, sujetos-comunidades, sostienen una dinámica de
traspaso de la dirección del habla en la cual el investigador calla para posibilitar la
constitución de un grupo a través del despliegue de su texto común” (Canales, 2006, p.22),
y los grupos focales. “El primero de ellos es especialmente apto para el estudio de lo que
hay de “normatividad” o modelos sociales –del deber–, y el segundo, para lo que hay de
“realidad” o tipificaciones sociales –del saber–” (Canales, 2006, p.272)
La muestra cualitativa busca representatividad, pero no en un sentido poblacional o
estadístico. La representación de colectivos o comunitaria relaciona conjuntos de sujetos.
Los participantes en un grupo de conversación, o los entrevistados, se seleccionan a través
de una representación del colectivo como un espacio ordenado internamente como
“relaciones”, como posiciones o perspectivas diversas convergentes o sostenidas sobre una
misma posición base, lo que se conoce como muestra estructural. “Por ello es que cabe
decirse que el enfoque cualitativo reemplaza a los individuos y las poblaciones, por
subjetividad y colectivos o comunidades, y a las variables-valores, por lenguas-habla.
Intenta llegar al habla-común (habla en la lengua social)” (Canales, 2006, p.239.
Finaliza el análisis cuando el investigador decodifica su objeto, de modo que las
nuevas significaciones que puede analizar ya no reportan nuevas posibilidades no previstas
en el código ya levantado, lo que sucede en las muestras por saturación (Canales, 2006).
Respecto al enfoque dialéctico o reflexivo, cabe mencionar que el despliegue de la
praxis en la ciencia social, más llamado como perspectiva dialéctica, reposiciona la
observación en la perspectiva de producción y transformación de la sociedad. En este
enfoque acontece un cambio epistemológico, pues queda superada la separación entre
observador y observado, presentes en los otros enfoques. Se constituye como un
observador-actor que sistematiza y analiza sus acciones para generar nuevas prácticas
(Canales, 2006).
“El método de la educación popular, centrada en las problematizaciones e
interrogaciones desde y en las prácticas sociales de los participantes, constituye un lugar
investigador, que articula a la instancia investigadora en un rol límite y paradójico, no sólo
en lo semántico, como en el grupo de conversación, sino también en lo pragmático –lo
compromete, o lo que es lo mismo, lo involucra en una coordinación de acciones y ocupa
allí un inestable lugar de interno-externo” (Canales, 2006, p. 26).
Los participantes realizan una investigación sobre su propia realidad, que analizan
y no solo reproducen para un tercero. El modelo dialéctico refiere a una modalidad compleja
de lo social, entendido por el intérprete “actor”. Se distancia del grupo de conversación en
donde solo se habla u opina, y es representado por la asamblea, donde se decide (Canales,
2006).
Respecto a los instrumentos de estudio y construcción de conocimiento dialéctico,
la metodología de investigación se despliega en una metodología de intervención,
formulándose en ese contexto. En la investigación reflexiva, el objeto es autónomo. “La
libertad de habla que se juega en los métodos cualitativos, por la constitución de una
“escucha”, se transforma en la perspectiva dialéctica en libertad de acción, entendida como
capacidad de gobernar o dirigir la situación investigativa” (Canales, 2006, p. 27). Es por ello
que una de las herramientas más interesantes en este enfoque son las sistematizaciones.
Uno de los ejemplos contenidos en el libro de la aplicación de este tipo de
metodologías, corresponde a la Investigación Social Comunitaria (ISC) desplegado entre
los años 2003 y 2004 en dos comunas de la municipalidad de Bello, en el Departamento de
Antioquia, Colombia. En dichos territorios, un grupo de estudiantes, un docente
universitario, jóvenes de escuelas y líderes comunitarios se esforzaron en “construir
conocimientos que permitieran instaurar en los barrios, familias y organizaciones una
cultura de convivencia, a partir de unos lineamientos o un plan generados desde la reflexión
de las experiencias, la contrastación crítica del saber de la gente y el estudio de proyectos”
(Canales, 2006, p.350).
Durante el proceso de ISC, los diversos actores involucrados en las comunidades
mencionadas, no son objeto de conocimiento, sino portadores de. Estos, por medio de su
organización; planificación de reuniones; despliegue de diversas técnicas de recolección y
análisis de datos cuantitativos y cualitativos; el habla, diálogo y posicionamiento en
reuniones y asambleas, expresión de emociones, compromiso con el trabajo realizado,
lograron “la recuperación, descripción y textualización de las experiencias y prácticas de
convivencia, así como las de resolución de conflictos en una zona urbana marcada por la
violencia y la lucha armada” (Canales, 2006, p. 373).
Ahora bien, la postulación del diseño de investigación desde Ruth Sautu y equipo
investigador, puede visualizarse de la siguiente manera.
La investigación social es un modo de conocer que se caracteriza· por la
construcción de evidencia empírica elaborada a partir de la teoría desarrollando reglas de
proceder evidentes. “De esta definición podemos inferir que en toda investigación están
presentes tres elementos que se articulan entre sí: marco teórico, objetivos y metodología.
Estas etapas se influencian mutuamente y se piensan en conjunto” (Sautu, 2005, p.34).
El marco teórico configura el cuerpo de conceptos articulados entre sí que orientan
la forma de aprehender la realidad. Incluye supuestos de carácter general acerca del
funcionamiento de la sociedad y la teoría sustantiva o conceptos específicos sobre el tema
que se quiere investigar. Estos supuestos “orientan la selección misma del problema o
fenómeno a investigar, la definición de los objetivos de investigación y la selección de la
estrategia metodológica para abordarlos” (Sautu, 2005, p. 34).
La teoría general está conformada por un conjunto de
proposiciones interrelacionadas que se utilizan para explicar procesos y fenómenos. “Este
marco conceptual implica una visión de la sociedad, del lugar que las personas ocupan en
ella y las características que asumen las relaciones entre el todo y las partes” (Sautu, 2005,
p.34). En otro nivel de comprensión, se encuentra la teoría sustantiva que está conformada
por proposiciones teóricas específicas a la parte de la realidad social que se pretende
estudiar. Por medio de ella se definen los objetivos específicos y se toman decisiones
importantes acerca de otras etapas del diseño, como por ejemplo, técnicas de recolección
de datos, definición preguntas cuestionario, etc. (Sautu, 2005).
Los objetivos son una construcción del investigador para abordar un tema o problema de la
realidad desde el marco teórico seleccionado. Se diferencian entre general y específicos.
El primero de ellos constituye el foco del estudio, del que se desprenden los objetivos
específicos o preguntas de investigación. Entre los criterios para su elaboración se
encuentran la representación de preguntas relevantes que permitan conocer aspectos de
la realidad; que impliquen un aporte al conocimiento acumulado y que estos deben ser
susceptibles de ser contestados (Sautu, 2005).
Es posible visualizar que, si bien Canales desarrolla la relevancia de esa coherencia
que debe existir entre lo teórico o conocimiento instituido en la ciencia y los aspectos
metodológicos a desplegar, la autora desarrolla con mayor profundidad lo que constituye e
implica el marco teórico como momento fundamental en los momentos posteriores del
diseño de investigación social.
Retomando los planteamientos de Sautu, los objetivos sirven de nexo entre la teoría
y metodología. En una investigación “es posible plantear y articular diferentes preguntas de
investigación que lleven implícitas diferentes perspectivas teóricas y se respondan con
distintos métodos asociados a metodologías cuantitativas o cualitativas” (Sautu, 2005, p.
37).
La metodología está compuesta por formas de hacer o métodos para la construcción
de la evidencia experimental. Esta se basa en los paradigmas, y su función en la
investigación es discutir los principios epistemológicos del conocimiento. Específicamente
“reflexiona acerca del papel de los valores, la idea de causalidad, el papel de la teoría y su
vinculación con la evidencia empírica, el recorte de la realidad, los factores relacionados
con la validez del estudio, el uso y el papel de la deducción y la inducción, cuestiones
referidas a la verificación y falsificación, y los contenidos y alcances de la explicación e
interpretación” (Sautu, 2005, p. 39). Comúnmente se entienden de la misma forma la
metodología y el método, sin embargo, el primero es la lógica interna de la investigación,
mientras que el segundo conforma una serie de pasos que el investigador sigue en el
proceso de producir una aporte al conocimiento (Sautu, 2005).
Si bien método y metodología son conceptos distintos, estos están fuertemente
enlazados. El método experimental y la encuesta, así como la utilización de técnicas
estadísticas de análisis, son considerados en el marco de una metodología cuantitativa,
mientras que las entrevistas (interpretativas o etnográficas), la observación, la narrativa, y
el análisis de discurso, son utilizados en estrategias cualitativas. Los métodos se sustentan
sobre principios epistemológicos y metodológicos, es por eso que no se puede utilizar
cualquier método en el marco de una metodología particular (Sautu, 2005).
La teoría es la guía que es considerada en todas las etapas de una investigación,
incluye los supuestos del paradigma en el que trabaja el investigador. “Los investigadores
interrogan la realidad desde teorías y modelos de análisis sugiriendo preguntas e hipótesis
acerca de cómo contestarlas” (Sautu, 2005, p. 40). Para dar respuesta a los objetivos de
investigación, se construye la evidencia empírica utilizando métodos que dependerán del
enfoque teórico elegido. En este sentido, los paradigmas en ciencias sociales aparecen
asociados con determinadas metodologías: “el Positivismo y Postpositivismo son
vinculados con las metodologías cuantitativas, mientras que al Constructivismo, naturalista
e interpretativo, se lo relaciona a las metodologías cualitativas” (Sautu, 2005, p. 40).
Planteamiento que difiere, como ya fue mencionado, de lo expuesto en el libro de
Canales respecto a la metodología cuantitativa , pues para Canales el estudio cuantitativo
o cualquier tipo de metodología (y método) de investigación no debería estar ligado y
limitado a la rigidez de un paradigma (y su epistemología a la base), pues de alguna forma
condiciona la forma de concebir la realidad del objeto de investigación , y el abordaje de la
metodología misma, restringiendo los propósitos que el investigador quiera otorgarle a su
investigación.
Retomando a los objetivos, en cuanto construcciones teóricas, los objetivos se
formulan dependiendo abordaran un recorte de la realidad microsocial o macrosocial y sus
implicancias metodológicas; si están focalizados en el estudio de la estructura social o de
la acción social; y, finalmente, si la explicación del fenómeno corresponde al orden social o
a la agencia humana (Sautu, 2005). Esta última es definida “como la capacidad autónoma
que tienen los sujetos sociales de construir su propia vida e influir en los procesos sociales
en los cuales participan en interacción con otros sujetos” (Sautu, 2005, p. 44).
Es preciso volver sobre la consideración de la construcción del marco teórico, la cual
constituye la primera gran etapa de un proceso de investigación, influyendo en todo el
diseño, tanto en estrategias teórico-metodológicos cuantitativas como cualitativas. Es el
marco teórico donde se entretejen paradigmas, teorías generales y sustantivas. En este
momento el investigador debe decidir en qué teorías sustentar su investigación, decisión
teórica que debe definir el recorte de la realidad que abordará la investigación, el cual está
contenido ya sea en las teorías generales de la sociedad, de la organización social y de su
reproducción y cambio; o en las teorías de la interacción social o del comportamiento de
personas y su inserción social. Este recorte está basado en la diferencia analítica entre
perspectivas macrosociales y microsociales (Sautu, 2005).
La autora insiste en que debe haber una coherencia entre el marco teórico y la
metodología propuesta, para ello se tienen que explicitar todos los componentes del diseño
metodológico, vale decir, la “perspectiva metodológica, técnica de recolección de los datos,
explicitación de las fuentes en caso de que se trate de datos secundarios, selección de la
muestra o los casos y la estrategia de análisis” (Sautu, 2005, p.156)
En relación al universo de estudio y las unidades de análisis, estas comienzan a
delimitarse cuando son elaborados los objetivos de investigación. No obstante, estos
adquieren mayor especificidad en la definición de la estrategia metodológica. En esta etapa
del diseño, se lleva a cabo la selección de la muestra o los casos. “Se trata de elegir un
conjunto de unidades del universo de estudio de acuerdo a determinados criterios que el
investigador considera relevantes en función de su objetivo de investigación” (Sautu, 2005,
p.156)
Puntos de encuentro y desencuentros

Para finalizar el escrito, es importante mencionar que ambos autores coinciden en que debe
haber una coherencia entre lo que se encuentra validado en el conocimiento científico como
aquel fundamento teórico, como punto de partida y guía para la propuesta metodológica de
investigación.
A su vez, considerando que ambos libros están orientados a las metodologías de
investigación disponibles y validados por las ciencias sociales, los dos proponen pasos a
seguir para la construcción del diseño de investigación social, aunque Sautu enfatiza con
un poco más de determinación el orden de las acciones a realizar, lo cual se debe a su
texto de tipo manual de investigación social, en cambio Canales propone su texto como una
invitación a los investigadores a considerarlo como “modos para pensar el hacer”.
En relación a los puntos de desencuentro de las obras expuestas, como ya fue
mencionado, en uno de los artículos que abordan el sentido de la metodología cuantitativa
en el libro de Canales, esta no es un paradigma, debido a las limitaciones en el hacer de la
investigación social que esto implica para los investigadores. En cambio para Sautu, los
diversos tipos de metodologías (y métodos asociados) si son pensados como paradigmas
que de alguna forma influye en la forma de concebir la realidad del objeto de investigación
(vinculados a epistemologías específicas), y el abordaje de la metodología misma.
Por último, si bien ambos autores abordan los diferentes momentos del diseño de
investigación social, Canales en su texto da énfasis al momento metodológico,
respondiendo al cómo se investiga a través del desarrollo de las diferentes estrategias
metodológicas, configuración de la muestra o casos, instrumentos y técnicas de
recolección de datos. En cambio Sautu da un espacio importante a la construcción del
marco teórico como el primer paso para la definición de objetivos y enfoque metodológico.
la autora da ejemplos concretos de diferentes tipos de abordajes de la realidad social y los
tipos de teorías a considerar en el marco teórico mismo.
A partir de eso, surgen las siguientes interrogantes: ¿De qué forma podemos hacer
dialogar las distintas concepciones de investigadores de metodologías de investigación,
respecto a los paradigmas de metodologías de investigación y su coherencia
epistemológica-teórica-técnica, en nuestro actual proyecto de investigación? ¿De qué
forma serán abordados los enfoques micro y macrosocial por los proyectos de
investigación? ¿Por cuál de esos recortes de la realidad optarán? ¿De qué forma pueden
ser complementados los enfoques cualitativo y cuantitativo en su diseño de investigación?
Bibliografía

Canales, M. (2006). Metodología de Investigación Social. Introducción a los oficios.


Santiago de Chile: LOM Ediciones.
Fundación Konex. (2018). Ruth Sautu. Recuperado
de http://www.fundacionkonex.org/b360-ruth-sautu
Sautu, R. (2005). Manual de metodología. Construcción del marco teórico, formulación de
los objetivos y elección de la metodología. Buenos Aires: CLACSO.
Universidad de Chile. (2018). Departamento de Sociología, Manuel Canales. Recuperado
de http://www.facso.uchile.cl/sociologia/departamento-de-sociologia/58064/manuel-
canales