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Metálogo introductorio: ¿por qué los marcianos?

 Marcianos: superiores e inteligentes


A lo largo de la historia se habla de los marcianos como seres superiores, muy
inteligentes, que viajan por el espacio. No siempre fueron inteligentes, ni superiores.
Los marcianos son un campo de experimentación para nosotros y por eso fueron
cosas distintas de acuerdo a las necesidades del momento.

 Una representación
Los marcianos son una representación de una sociedad imaginaria sobre la
que proyectamos conductas y valores sin más restricciones que los límites de la
imaginación o de lo que queramos creer.
Las especulaciones (organizar según patrones conocidos), propias del
cerebro humano, contribuyeron a considerarlos superiores.
Expansión colonial: Imperios y metrópolis.
En ese entonces, el desarrollo se asociaba al poder, y tener poder implicaba
tener derecho de expansión sobre los que no lo tenían. Podía ser una expansión
beneficiosa.

 En los años setenta: marcianos comunistas


Se decía que los marcianos eran comunistas porque pertenecían a una sociedad
adelantada, que ya había superado el modo de producción capitalista y estaba en
pleno desarrollo del comunismo científico.
Los norteamericanos, reconocían su superioridad tecnológica pero los
consideraban asesinos, invasores y esclavistas.
Esas proyecciones pueden encontrarse en los mismos dichos de los pueblos
dominados por Occidente. Es un tipo de comportamiento habitual de cualquier
relación desigual.
Los marcianos permitían a Occidente convertirse en victima cuando en realidad
era victimaria, y jugar el papel revolucionario, en las películas.

 Los marcianos se pueden utilizar para otras cosas.


Fueron usados para representar metafóricamente lo que se llamó la Guerra Fría, que
enfrentaba a los Estados Unidos y sus aliados europeos contra el bloque socialista.
Esto ocurrió desde los años cincuenta hasta los ochenta.
Serie de Televisión: “Los invasores”.
Un comunista puede ser cualquiera, puede ser un familiar, un amigo. Los
comunistas les ponían ideas en la cabeza y ya nunca volverían a ser los que eran. Fue
una época en que se denunciaba como comunista a todo el que no pensara igual,
para marginarlo y así sostener el “mejor sistema político” que, paradójicamente, es
el que permite el libre pensamiento. Había que segregar a los que no pensaban igual
para que no se instalara el sistema comunista que segregaba a los que no pensaban
igual. Cuando la Guerra Fría terminó, los empezaron a identificar con seres más
dulces y buenos que se perdían y sólo querían volver a su hogar. No todas las
imágenes pasaban por esos estereotipos.

Estereotipo
Es una palabra que proviene del oficio de imprentero: es una placa que
permite copiar en muchas hojas lo que tiene grabado.
En Ciencias Sociales se lo utiliza para definir una imagen global y colectiva
simplificada con la que se pretende identificar algún comportamiento, o las
características de un grupo social, pueblo, etc.
Un estereotipo sería que los marcianos son seres buenos, dulces y amigables,
y otro distinto que son malos, agresivos, asesinos.
Desde el punto de vista corporal, el estereotipo más instalado en nuestra
sociedad es el de los marcianos parecidos a los humanos sólo que de color verde,
con una gran cabeza (en proporción a su cuerpo), antenas y poderes sobrenaturales.

 Imaginamos aplicando categorías conocidas


François Jacob decía que nosotros no podemos imaginarnos nada más allá de
lo que conocemos. Cuando imaginamos extraterrestres lo hacemos con las
categorías que manejamos. Si son inteligentes se parecerán a nosotros, pero con un
color de piel que no exista en la tierra, por ejemplo el verde. Esto es muy importante
porque el color de piel se utiliza como un carácter de discriminación entre los
hombres. Si creemos que son muy inteligentes, los haremos cabezones, si queremos
que tengan sentidos más poderosos que los nuestros, les haremos ojos, orejas o
nariz grandes o les agregaremos antenas. Si los queremos feos, los imaginaremos
con partes de insectos o crustáceos, etc. Si pretendemos que sean malos, les
pondremos bocas grandes con dientes filosos, y a los buenos les dibujaremos una
sonrisa.
Los marcianos son un espejo en el que miramos lo que quisiéramos ser,
aquello en lo que creemos que nos vamos a convertir o lo que imaginamos que son
los otros.
El hecho de pensar que tienen una manera de ser está queriendo mostrar
algo, que quienes tienen el poder nos mienten, nos ocultan la verdad, que no somos
el centro del universo, que lo diferente no es necesariamente malo, que no sabemos
nada de lo que creemos saber.
Pensar que existen los marcianos significa muchas cosas. Puede formar parte
de creencias que dicen que lo que tenemos es lo mejor, que todo lo diferente es malo,
que somos lo mejor del universo, que nuestros gobiernos nos cuidan, y que por eso
es mejor que no sepamos nada o bien que sabemos todo lo que es posible conocer.

 Lo marcianos como utopía


Los marcianos también representan en cierta forma una utopía de lo que
creemos será nuestro futuro.
Hay relatos en los que ellos hablan de un planeta que agoto sus recursos o
que degenero su capacidad reproductora.
Los marcianos son los sobrevivientes a nuestros problemas, son un mensaje
de cómo vemos nuestro futuro.

 Tecnología y Naturaleza. Oposición. Buscar la armonía.


Es como si nos dijeran: “Cuidado con el desarrollo tecnológico”. Hay que
cuidarse de la tecnología. Se piensa de esta manera porque el desarrollo tecnológico
va a acabar con la naturaleza. Si estamos actuando mal no será porque nuestras
ideas con incorrectas. Que probablemente estemos destruyendo la naturaleza con
nuestra tecnología porque establecemos una oposición negativa entre naturaleza y
cultura. Tal vez haya sido la educación que recibimos que nos hace ver a la tecnología
como protegiéndonos de la naturaleza o, en otros casos, atacándola, pero siempre
enfrentadas en una carrera por el dominio que culminará sólo con el éxito de una de
las dos. Es lo que muestran las películas de ciencia ficción. El futuro será sólo
cemento con arbolitos raquíticos o la naturaleza salvaje sin seres humanos o, en el
mejor de los casos, en estado primitivo. No debemos enfrentar a la tecnología con la
naturaleza. La tecnología es un producto de un ser biológico y tenemos la suficiente
inteligencia como para desarrollar una relación armónica entre ellas.

 Pensar como un marciano en la Tierra


Pensar diferente, tomando distancia de las discusiones cotidianas. Para
entender nuestros problemas deberíamos portarnos como marcianos en la tierra.
Buscar las causas de los problemas sin el peso de lo que para nuestra sociedad está
mal o está bien. En todo caso buscando las razones del bien y del mal.
Interesándonos en saber por qué creemos que determinadas cosas son el bien,
cuáles son el mal y si eso es correcto o no. Eso es hablar como marciano.

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Metálogo final: los marcianos prejuiciosos
 Parecidos y diferencias: las ideas influyen
La especie dominante en la tierra son los seres humanos. Son seres
llamativos, tan parecidos y tan diferentes. Que sean tan iguales entre sí y a la vez
tengan distintos pueblos se basa en la diversidad y en la similitud entre los seres
humanos, y esto es por la forma de organizar el mundo en el que vivimos.
Ideas distintas sobre las cosas llevan a crear mundos diferentes dentro del
mundo. Se viven en mundos separados dentro del mismo mundo. Todos los seres
humanos somos iguales, pero no nos damos cuenta. Vivimos así porque no tenemos
opción.
El ser humano identifica los colores y las formas con el mundo conocido por
su grupo. Significa que precisa darles sentido a las cosas para poder considerarlas.
No sabemos las diferencias entre cosas parecidas a menos lo distingamos del
otro, experimentando las cualidades de cada una hasta reconocer las diferencias
entre una y otra cuando la vea. Algunos ante cosas similares desestiman lo que otros
valoran.
El ser humano tiene un cerebro curioso. Sabemos que todos los elementos
que hay en el universo son únicos y, sin embargo, los asocian de las más diversas
formas.
El humano se organiza y a algunos no les gusta ser controlados, se molestan
y afirman que la autoridad es mala.
Si para cierto grupo lo sucio es malo, se llegan a conclusiones delirantes. Lo
que a algunos les gusta a otros no, porque está prohibido.
Ciego |piedras-piricuteco | “policías cerdos”

 Forma de organizar la experiencia


Los humanos reconocen la singularidad de todas las cosas del universo. Sin
embargo, no tienen la capacidad de almacenar esa información como única. Al
observar, se retienen los rasgos pertinentes para afirmar que es un conjunto de
cosas parecidas. No se puede distinguir cada objeto en particular, no identifican las
diferencias salvo que se lo propongan y, si lo hacen, será siempre como miembro de
una clase, como, por ejemplo, la de “las hormigas sin una pata” o “las hormigas
defectuosas”.
No pueden distinguir cosas similares, creyendo que son las mismas, a menos que un
conjunto se viera diferente del otro, pero bajo ninguna circunstancia reconocerían
las diferencias individuales. Éstas sólo son verificables con entrenamiento.

 Sin melanina y con melanina


Los humanos sin melanina suelen decir “-qué sé yo, para mí todos los negros son
iguales”. Son considerados inferiores.
Para los humanos con melanina “-los blancos son todos iguales”.
Los humanos no pueden retener todas las características que hacen a las
diferencias individuales, toman uno o dos rasgos característicos para formar una
clase de cosas parecidas y con eso les alcanza para identificarlas como lo mismo.
Los humanos generalizan con pocos elementos. A veces bien y otras mal, pero lo
verdaderamente interesante es la diversidad de cualidades que pueden
encontrar en las cosas de acuerdo a su experiencia y necesidad.
Los humanos pujan entre sí por ser los dueños de la verdad. Además, tampoco
logran comparar sus propias experiencias para poder corregir sus conflictivas
relaciones.
Los blancos asocian la presencia de melanina con bajas facultades intelectuales
y alta destreza física, como, por ejemplo, la habilidad para el baile. También
discriminan por otras cuestiones y difícilmente pongan en duda esas
adscripciones.

División: judíos y no judíos. Gallegos.


Reafirmar las consideraciones previas acerca del grupo de pertenencia. Cuando
algo contradice su criterio no lo ven, sólo ven aquello que confirma sus ideas.
Aunque están capacitados para reconocer los cambios históricos, no aplican esta
capacidad para comprender las causas de muchas de sus diferencias. Siempre
prefieren creer que las cosas responden a su naturaleza.
Sobresalieron del resto de los animales terrestres por reconocer y retener
ciertas regularidades del mundo más que otros animales, si bien organizándose
de forma deficiente y funcionando. A un costo altísimo de injusticias.
El sistema es injusto. Siendo biológicamente todos iguales crearon una
organización que genera grandes desigualdades. Ellos la justifican diciendo que
hay gente inferior y gente superior. Descubrieron que son iguales, pero, como
viven dentro de un sistema fundado en la desigualdad, buscaron la forma de
justificarla en vez de cambiar su organización.
Nadie es feliz y todos se echan la culpa. Es por culpa de otro que no viven bien.
Hay gente que se considera feliz por tener lo que otros no tienen, y otros que se
consideran felices desvalorizándose a sí mismos. Hasta aquí llega la justificación
de su insatisfacción.
Los humanos creen que ese sistema promueve y garantiza la mejora individual,
aunque es evidente para todos que sólo un pequeño grupo pueda beneficiarse
de ella.

 Cuestionar sus convicciones


El grupo dominante utiliza los servicios de humanos engreídos que se empecinan
en cuestionar lo que conocen. Gracias a ellos se ha logrado algún progreso
tecnológico en ciertas áreas, pero no se le da importancia al estudio de sus
diferencias. No les interesa mitigar las desigualdades, sobre todo a los que tienen
el poder.